lalp
HAZAÑAS INOLVIDABLES
SHACKLETON Y EL PILOTO PARDO HONRAN A LA ORDEN Por FRANCisco SOHR
El 30 de septiembre de 1916 la Logia "Harmony" de Valparaíso estaba de fiesta . En una tenida especial, muy concurrida, sus hermanos rindieron su solemne homenaje a Sir Ernest Shackleton, explorador inglés, a dos integrantes de su tripulación y al piloto Luis E. Pardo, miembro de la Resp:. Log:. "Aurora" No 6. Hacía poco había terminado una hazaña épica, única en los anales de la historia chilena.
HEROICA RESISTENCIA De enero a octubre de 1915 unos pocos hombres y un barco pequeño resistieron las enormes fuerzas de la naturaleza. La expedición al Polo Sur de Sir Ernest Shackleton no había podido llegar a su meta y quedó atrapada en los hielos invernales de la Antártida. Los témpanos que tenían aprisionada a su nave a veces la dejaban libre por cortos períodos para chocar con ella momentos más tarde y ejercían una tremenda presión que la embarcación apenas podía resistir. En el curso de los días se abrían pequeños canales que permitían cierto movimiento, más con el descenso de la temperatura nocturna las vías se cerraban de nuevo. A pesar de la reciedumbre y el valor de la gente, su ánimo y su esperanza decaían a ratos. La temperatura llegó a 30° bajo cero y fuertes vientos hacían más desagradable y peligrosa la situación . La nave resistía mucho mejor de lo que se había podido esperar la presión del hielo y sus ataques. La esperanza era que la cosa no empeorara hasta la llegada de la primavera y del ve.rano y, entonces , con el hielo derretido, la navegación hacia el polo podía reanudarse. La naturaleza y el destino habían determinado otro desenlace. REVISTA MASÓNICA DE CHILE, 1-2 marzo-abril de 199 1
SE ABANDONA EL BARCO El 25 de octubre se produjo un fin dramático . Lo contaremos con las palabras del propio Sir Ernest Shackleton: "El día 26 de octubre, tiempo claro y cielo azul con un hermoso sol estimulante. Ruidos de presión nos seguían llegando. Las principales zonas de peligro se acercaban al barco y se sentían los esfuerzos intermitentes. Adentro se oían los crujidos de la madera. Los "pistoletazos" producidos por la ruptura de la borda o los tablones , y por encima de todo, el gemido indefinible de nuestro infortunado barco. El sol brillaba con serenidad. A veces pasaban nubes copiosas transportadas por la brisa del sur. Los millones de facetas de los bloques recientemente erguidos brillaban y centelleaban. El día transcurrió lentamente . .. Clareó el día fatal: miércoles 27 de octubre. El termómetro marcó 2r bajo cero; soplaba un ligera brisa y el sol brillaba en un cielo claro . Después de esos largos meses de esfuerzo y de ansiedad, durante los cuales nuestra esperanza había resistido todo , el "Endurance" agonizaba. Teníamos que abandonar nuestro barco triturado y sin esperanza; pero estabamos vivos y con buena salud y contabamos con provisiones y equipo para continuar la tarea que nos esperaba. Esa tarea era llegar a tierra con la tripulación completa, de ser posible, todos sanos y salvos . Es difícil describir lo que sentía. Para un marino la nave es más que una casa flotante . En el "Endurance" yo había concentrado ambiciones , esperanzas, deseos , pero la carrera de nuestro pobre barco herido y gimiente había terminado, tenía los minutos contados ; debíamos abandonarlo, triturado, después de doscientos ochenta y un días de aprisionamiento en los hielos". 41