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-- 'ANHELOS" A 90 ANOS,.. DE LA REVISTA MASO NI CA DE CHILE ///////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Nuevamente el artículo destinado a rememorar un aniversario significativo de esta Revista Masónica de Chile repite el título - "Anhelos"de su primer Editorial, de septiembre de 1923. Hoy, con 90 años de circulación ininterrumpida, nuestra publicación interna. se sitúa entre las más antiguas en su tipo en el ámbito de la-Masonería mundial. En todas estas décadas nuestra revista ha venido cumpliendo escrupulosamente con los postulados que se formularan en sus inicios, consistentes básicamente en contribuir activamente a la tarea docente de la Orden y ser un vehículo de mayor cultura hacia los Hermanos. El primer editorial es elocuente al respecto al señalar que esta revista "servirá con perseverante acuciosidad los ideales de la Gran Logia de Chile, de los organismos que le son dependientes y de los hombres que la componen, chilenos y Hermanos todos, aún cuando nacido alguno en lejanas tierras, que dan color y vida a Logias y Triángulos desde uno a otro confín del territorio, inyectando sangre renovadora a todas las nobles actividades nacionales". Es de obligación señalar que antes de la aparición de la Revista Masónica hubo otras publicaciones que, al decir del V:.H: . Manuel Sepúlveda Chavarría en un artículo publicado en 1973 con motivo del cincuentenario de nuestra publicación, respondieron a un periodismo masónico que fue resultado más bien del noble impulso de alguna personalidad relevante que de trabajo en equipo. Entre esas publicaciones se cuentan el ya lejano y primordial "Puritano", nacido en Valparaíso
en 1893, que no tuvo aliento más que para tres números, y "La Cadena de Unión", editada en Santiago entre 1984 y 1895, hija del esfuerzo del Q:.H:. Francisco Machuca y de la Resp:. Log:. "justicia y Libertad" W 5, y de la cual vieron la luz no más que veinticinco números. Sin embargo, la necesidad de contar con un medio de comunicación interno ya estaba planteada, lo que dio lugar a que en 1896 el mencionado Taller encomendara al V: H:. Luis Navarrete y López, por ese entonces Compañero masón, que se encargara de una nueva publicación. Éste fundó "La Verdad", de la cual fue redactor, corrector de pruebas, editor, gerente, distribuidor y cobrador, llegando esa revista a publicar sesenta números hasta 1899, año en que se dejó de editar por diversas razones, entre las cuales destaca una falta de cooperación atribuida en buena medida a las divisiones surgidas al interior de la Orden a raíz de la Revolución de 1891. Es posible que esa situación se hubiera prolongado por mucho tiempo más, décadas tal vez, de no producirse hechos que causaron una gran conmoción dentro y fuera de la Orden. En efecto, tras el terremoto de 1906 y destruida que fuera la hermosa sede de la Masonería chilena en Valparaíso y trasladada la Gran Logia de Chile al Valle de Santiago, el Gran Maestro Guillermo Ewing convence al V:.H:. Navarrete y López para que reanude la publicación de "La Verdad", revista que contribuirá así con prestancia y calidad al desarrollo fraternal de la Obediencia durante catorce años, entre 1909 y 1923. Dice al respecto el V:.H:. Sepúlveda Chavarría que "esta gigantesca obra será uno de los esfuerzos mejor logrados de las muchas acciones
Revista Masónica de Chile 1 21