Extracto de la presentación hecha por el V:. H:. Aristóteles Berlendis Sturla, en Asamblea de la Gran Logia de Chile, el 09 de junio de 1957.

El Serenísimo Gran Maestro me ha designado para desarrollar este tema. Fl título indica, por sí mismo, la inquietud que agita a la Orden a lo largo de todo su territorio, al sentirse cada vez más combatida por sus eternos enemigos; al notar debilitada la fe de sus hermanos en sus ideales y doctrinas; y, al mostrar una acción exterior débil, pobre é intrascendente. Es este un período de su vida pesimista y poco alentador.
Temo no corresponder debidamente a la importancia del asunto encomendado a mi estudio que, por lo lato de su título, permitiría múltiples planteamientos, algunos de gran hondura filosófica; otros, de singular amplitud histórica, que naturalmente desbordarían los prudentes límites de un trabajo de esta especie que debe ser conocido en esta Asamblea de la Gran Logia de Chile.
Me sentiré feliz, si en los planteamientos sobre algunos problemas masónicos que aquí hago, y que son los mas cercanos a mis modestos alcances, interpreto a satisfacción general el anhelo de todos los masones que desean fervorosamente ver a la Orden liberada del peso de alpinos de sus inevitables errores para orientarse con mayor fe y decisión, por nubvos caminos promisores de mejores días para este mundo en transforMación. Mi Resp. Logia Aurora de Italia N° 24, en reunión especial de su Cámara del Medio, me ha hecho llegar al través del bondadoso interés del q.h. Enrique Cortés, algunas ideas que inciden en el tema. Con igual interés y gentileza el q.h. Oscar Parrau, Venerable Maestro de la Resp. Logia Superación N° 21, me ha comunicado algunas ideas de su Logia en defensa de la Orden. Mis más cordiales agradecimientos para todos ellos.
En Defensa de la Orden y En Defensa de la Democracia, son temas que tienen mucho en común, pues por igual preocupan a los masones, presto que uno y otro coinciden en los ideales de la libertad individual y de la igualdad política y civil tan caros a la Institución.
Debemos declarar con franqueza que cualquier H:. que visite al pasar las Logias de Santiago, obtendrá de ellas una impresión favorable, Nuestro inmenso hall y las numerosas Secretarías que funcionan en el local, se llenan todas las tardes de afanosos grupos de HH:. que asisten a cumplir con sus deberes masónicos. Quien lea, además, las pizarras que cubren las paredes, tanto de las Secretarías como las del hall central, tendrá que confirmar esta opinión favorable al tomar conocimiento de la extraordinaria cantidad de conferencias que se anuncian, y que tocan temas muy variados e importantes, aue van desde el campo meramente literario hasta el macizo y grave de la economía, pasando por la amplia gama de los históricos, educacionales, científicos, etc., sin abandono, por cierto, de los muchos que versan sobre la masonería y sus símbolos.
Cada Taller, al renovar anualmente su oficialidad, da forma, COMO primera expresión de su esfuerzo, a un programa, que es llevado a su total cumplimi1ento con cronológica exactitud. En él se anuncian las tenidas de iniciación y las de aumento de salario; las tenidas de trabajo de Primero, Segundo y Tercer Grado y las de instrucción; las de conferencias y las de simple tramitación administrativa. Las reuniones de los Consejos de

Nuestros enemigos que son muy sutiles, aprovechan habilmente, de estas miserias y las echan a correr por el mundo profano y el venticello del "negociado" o el rumor de las peleas entre hermanos, o el abandono de nuestras postulaciones, son vientos de tempestad que sacuden fuertemente los muros de nuestros Templos; y el trabajo de muchas generaciones de masones, por imponer en el ambiente social el alto y noble desinterés de las acciones y pensamientos masónicos, en favor de la colectividad, se derrumba estrepitosamente, y es, en mucho, la causa del por qué fuertes sectores de obreros, no nos creen y buena parte de la opinión pública estime que la institución masónica no es otra cosa que una sociedad de socorros mutuos.
Debemos, en defensa de la Orden, poner término definitivo a tal estado de cosas, debemos arrojar a los fariseos de nuestros Templa, ser tenaces en esta labor de eliminarlos de la Orden. Su presencia en nuestras columnas es un terrible dolor para nuestros más puros sentimientos y motivo del repudio de la opinión exterior en contra de la Orden. Estos elementos nada nos pueden dar: ni bondad, ni cultura, ni decencia.
Todos somos responsables, desde el más joven aprendiz hasta el mAs anciano Maestro, del prestigio de la. Orden, de la seriedad de sus actitudes, de la nobleza de su Vida. La depuración debe realizarla la institución si desea su salvación espiritual, con ruda firmeza. Ella debe comenzar en el hermano, para seguir en el Venerable Maestro, mas tarde llegar a la Cámara del Medio, para alcanzar, por último al Gran Maestro, como anillos de una gran cadena de voluntades, todos concordes en cumplir este ingrato trabajo y asumir su responsabilidad en la tarea impostergable de limpieza moral de la Orden.
He deseado dejar en claro que lo fundamental en defensa de la Orden es alcanzar el mayor perfeccionamiento espiritual entre los HH:.; empezando, con un procedimiento de mayor estrictez en la selección de postulantes, para continuar con un plan sistemático y progresivo de reforzamiento de las enseñanzas masónicas en los tres grados simbólicos.
Ninguna otra tarea puede intentar la Orden con esperanzas de éxito no sin antes haber alcanzado a formar con sabiduría al M:. masón. La masonería es lo que es el masón en todo tiempo y lugar. Si esta simple verdad penetrara en nuestras mentes, la Orden, por uno de estos atisbos geniales se pusiera decididamente a trabajar, por los derroteroscb la superación espiritual, todo lo demás le será dado por añadidura. Nuestra acción masónico. mAs vigorosa, más inteligentemente planeada, fluiría abundante y fresca como el agua que se desliza de las montañas al mar.
Dije al comenzar este trabajo que los Talleres, sin el conocimiento del Departamento de Acción Masónica, emprendían algunas obras fragmentarias y sin gran trascendencia.
Sin abandono de algunas de estas obras típicas como la ayuda a una Escuela Nocturna, o una Brigada de Scout o de un Dispensario, la Institución en su totalidad, debe ejecutar trabajos que se encaminen por los senderos de la liberación y redención de todo el pueblo o por lo menos, de sectores importantes de él.
Para afirmar esta idea, voy a recordar la única campaña unitaria emprendida por la Orden, que. dió por resultado la dictación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria.

Dos jóvenes y modestos HH:., en aquellos distantes anos, Victor Troncoso y Héctor Puebla MM:. primarios, iniciaron la campana con una conferencia en la Resp.: Logia "Aurora de Italia" N° 24 a la que pertenecían. Interesaron en esta labor, al Gran Maestro Luis Navarrete y López de aquel entonces. Visitaron los demás Talleres de Santiago repitien4o su conferencia. Formaron un comité en el mundo profano: un comité amplio, nacional, compuesto de políticos, profesionales, comerciantes, industriales, obreros, representantes de los sindicatos, 'n'oresoros de todas las ramas desde la Universidad hasta la Escuela Primaria, etc. etc. Se enviaron comisiones de maestros a provincias para que en esos ambientes se agitaran estas ideas y se formaran también comitées locales. Las distintas Logias del país les abrieron sus puertas y se interesaron vivamente en cooperar a estas labores. Los HH:. más distinguidos, COMO el ca,-;o del Dr. Sepúlveda de Chillán, alojaron a estas comisiones de maestros en sus casas y los pusieron en contacto con los más distinguidos e importantes vecinos de la ciudad. El H:. Darío Salaspublicó, en concordancia con este movimiento, su obra "El Problema nacional". A su vez, reunidos los diputados del Partido Radical y asesorados por Darío Salas, redactaron el Proyecto de Ley que fuó presentado a la Cámara para su discusión.
Se descargó sobre el país un torrente de discursos, doctrinas, ideas y artículos de prensa, en que tomaron parte las mejores plumas de nuestra Institución, conmoviendo por entero a todas las capas sociales. La derecha, sin embargo, había logrado con sus sabias artimalas detener esta Ley en el Senado, donde tenía mayoría, y donde no pasaria sin hacerla objeto de modificaciones favorables a sus intereses.
Las Logias de Santiago llevaron a efecto una Tenida de conjunto presidida por el Ilustre H:. Navarrete en el antiguo local de la Galeria de San Carlos, para tratar de esta situación. Las espadas de la reunión fueron Alessandri, Armando Quezada, Briones Luco, Victor Celis, Manuel Guzmán Maturana, Ducoing, etc. Muchos se mostraron partidiarios de dictar la Ley aunque sufriera modificaciones, otros insinuaron que podía esperarse un poco tiempo más, en que seguramente triunfaría la Alianza Liberal en las elecciones próximas, con lo que se modificaría la mayoría del Senado y la Ley sería dictada en toda su integridad ideológica. Como de costumbre, el ambiente se caldeó y se dividió visiblemente en dos corrientes. Victor Celis usó de la pilabra e imprudentemente afirmó que la razón de este apresuramiento en dictar la Ley se debía más que nada, al deseo de los maestros de gozar de mejores sueldos.
El Serenísimo Gran Maestro, con la fogosidad natural de su espíritu, y con la justicia de la causa de los humildes en sus labios, so levantó, y de pie, censuró al H:. Celis en un tono de elevación y de nobleza que conmovió, para terminar exigiendo de los HH:. parlamentarios, exigiendo, oíganlo bien los queridos HH:., que la Ley se aprobara cuanto antes, porque no creía en la solidez de la Alianza Liberal, y era preferible tener una Ley como ésta a no tener nada.
Se hizo un silencio impresionante. Solicitó la palabra el H:. Alessandri, quien en un tono de absoluto acatamiento a las órdenes del Gran M:., dijo que ellos estaban para obedecer lo que les mandare su Ilustre Jefe y que si esa era la posición del Gran Maestro ellos obedientes usarían de todos los recursos parlamentarios a su alcance para que esta Ley se tratare. De paso excusó al H:. Celis diciendo que su

intención no ha sido comprendida y cerró su peroración con líricos elogios al progreso de las ideas y de la cultura. Hablan varios hs. más. y se levantó la Tenida. Se reanudan los debates en el Senado y los discursos de nuestros HH:. y de los parlamentarios favorables a la Ley, se publicaron in extenso mereciendo este honor, por la doctrina, elevación de pensamiento y amor al pueblo que en ellos campeaban.
De pronto, otro resorte psicológico entró en batalla Llovió sobre el Senado, desde todos los ámbitos del país, por telegramas y cartas firmados con largas listas de nombres, la petición de que la Ley fuera despachada. Era el trabajo final de las Logias y de los Comités Locales. Por fin, la Ley fué aprobada y promulgada. Ha sido la mejor obra realizada por la masonería y la que le ha dado su prestigio más alto y más honroso. Obras de esta envergadura que mueven como una sola voluntad a la Orden son las que servirían para curar el mal de la Maestría y para ganar merecido prestigio exterior.
¿No podemos hacer algo semejante? ¿No creen los QQ:.HH:. que sin abandonar las pequeñas labores de filantropía que hace cada Taller, la Institución debería realizar un esfuerzo colectivo en favor de esta porción de nuestros semejantes que trabajan en el campo, subalimentados, andrajosos, viviendo en casuchas de barro, sin escuelas, con sueldos de hambre y con algunas regalías en que disfrazan los patrones la tacañería, con una caridad engañosa?
La solución del problema agrario pondría en acción armoniosa y paralela a numerosos HH:. de diversas especialidades que militan en nuestras filas: a los ingenieros agrónomos de la Agromach; para modificar las atrasadas técnicas del cultivo que aquí se emplean; a los médicos para resolver los fundamentales problemas de la higiene y la salud; a los arquitectos e ingenieros para el estudio de los caminos y de las habitaciones; a los maestros para la, cultura general y la enseñanza técnica y a todos los demás HH:. que con conocimiento de estos problemas, o de sociología o de legislación obrera, pudieran levantar el ambiente nacional con periódicas campañas de prensa.
¿No existen otros problemas nacionales? No seria de interés estudiar las modificaciones a la Ley de Cooperativas a fin de poner en función amplia y verdadera a estos organismos, evitando que continúen gravando sobre el presupuesto familiar del pueblo las enormes utilidades que obtienen estos grandes consorcios de la distribución?
¿No podemos influir con estudios serios, sobre nuestros HH:. legisladores a fin de impedir que sigan estableciéndose en el país industrias ficticias, creo que se las llama antinaturales, que carecen de materias primas nacionales y que en corto tiempo de funcionamiento sus propietarios obtienen enormes utilidades debido a una protección injusta y anti—económica de derechos aduaneros? ¿No deberíamos señalar el peligro que tiene para nuestra democracia la formación de esta burguesía industrial capitalista que con su enorme fortuna corrompe a hombres y partidos? ¿No podríamos imitar la Ley antitrust o antimonopolios de los Estados Unidos cuyq última aplicación ha sido conocida hace sólo pocos días y que afecta a poderosísimas organizaciones económicas ramificadas por el mundo entero y que es un señalado triunfo de la democracia del Tribunal? ¿No podríamos estudiar y resolver los problemas de la delincuencia o el de la infancia en situación irregular, que tienen enorme interés para el futuro de la nacionalidad? En el propio campo educacional, ¿no podríamos volver a

trabajar en un proyecto tendiente a liquidar en forma definitiva, la vergüenza nacional del analfabetismo?
Podrían también iniciarse obras o trabajos comunes para todas las Logias de Santiago. El Serenísimo Gran Maestro o su Primer Gran Vigilante, debieran presidir reuniones quincenales de VV:. MM:. de estas Logias, en compafila del Jefe de la Acción Masónica, para estudiar sus programas particulares de acción exterior, tratando de fusionar las actividades que se repiten en muchos Talleres, o de insinuar otras, No serían ya labores débiles y pequehas, sino fuertes y de la responsabilidad de todas las Logias del Valle.
En este ambiente renovado por uw poderosa e inteligente corriente activista, no podrían volver a tomar fuerza y vigor, las ideas de fundar el Liceo Laico ParAcular de Santiago? ¿No podríamos renovar con elementos universitarios la antigua Universidad Popular Lastarria, que tan fecunda proyección en el.desarrollo de las ideas liberales tuviera en el país alrededor del ano 20? ¿No prosperarían, por último, las ideas aprovechando el extraordinario y valioso aporte de tantos distinguidos médicos HH:. con que cuenta la Orden, a fin de establecer un gran Hospital Laico, cuyo nombre podría ser el de alguno de nuestros preclaros médicos masones, que dieron prestigio a la Orden y honor a la profesión, y que nos serviria de flameante bandera de combate? Al insinuar todos estos trabajos salta a la vista que deben ser planeados y estudiados por los numerosos especia- listas que figuran en nuestros cuadros.
Pongamos punto final a estas líneas, un tanto fatigosas para los queridos hermanos que me escuchan.
CONCLUSIONES
DEBEMOS RECORDAR, PaRA ACTUAR ADECUADAMENTE EN DEFENSa DE Lh ORDEN, que : " La Masonería reconoce la perfectibilidad del hombre y por ende, la perfectibilidad de la sociedad humana, siendo su meta definitiva, la superación espiritual del ser por los caminos de la Justicia, de la Libertad y .de los principios éticos que informan su filosofía. Como Institución Iniciática, elige sus hombres, los educa progresivamente en sus diversos grados, y en cada uno de ellos, les selala los deberes para consigo mismo y también para con sus semejantes, dándoles como finalidad objetiva, influenciar con su ejemplo, sus acciones y procedimientos, la colectividad circundante. "
RECORDEMOS IGUALMENTE que, " La Masonería procura formar líderes y que enfáticamente dice a sus adeptos que su filosofía no es fuente de pasatiempos sino constante lucha contra el mal y el error; aún más, que en su Ritual de 3° grado, les conmina a que indiquen al Pueblo que el hombre debe conquistar su libertad."
CONSECUENTE CON ESTOS POSTULADOS MORALES DE EFECTIVA ACCION INTERNA Y EXTERNA, se sugiere :
I.- En el Orden Interno:
a) Renovar con la mayor extrictez el deber de seleccionar a los elementos que elige del mundo profano.