Premio Noldi Schreck 2025: Javier Senosiain + Carmen Cordera Lo mejor del año en Arquitectura e Interiorismo Design House 2025
DISEÑO EXCLUSIVO • Estética sin límites • Formato Gran Escala • Naturalidad suprema y armonía visual
SUSTENTABILIDAD • Procesos limpios, eficientes y responsables
TECNOLOGÍA DE ALTA PRECISIÓN • Versatilidad de uso • Ligereza y cualidades técnicas avanzadas
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Ed.87 Consejo Editorial Consejeros Honorarios
Greta Arcila greta.arcila@glocal.mx
Coordinadora General
Gina Diez Barroso Miguel Ángel Aragonés Jorge Arditti Arturo Arditti Juan Carlos Baumgartner Fernando Camacho Nieto Carmen Cordera Juan Manuel Lemus Beata Nowicka Carlos Pascal Gerard Pascal Ariel Rojo Sagrario Saraid
Caly Pérez caly.perez@glocal.mx
Contabilidad
Directora Editorial Martha Lydia Anaya martha@glocal.mx
Diseño Maestro Gensler México
Diseño de Edición Sandra Montiel
Monserrat Navarro Canadilla montse.navarro@glocal.mx
Gerencia Comercial Alexandra Becerril López alexandra.becerril@glocal.mx
Colaboradores
Premio Noldi Schreck 2025: Javier Senosiain + Carmen Cordera Lo mejor del año en Arquitectura e Interiorismo Design House 2025
Portada Carmen Cordera
Víctor Villareal
Contacto glocal.mx info@glocal.mx Manchester 13, Piso 1, Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, Ciudad de México. Teléfono 52(55) 5533 6818
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Coordinadora de contenido especial
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Editora Fundadora CEO
Premio Noldi Schreck 2025: Javier Senosiain + Carmen Cordera Lo mejor del año en Arquitectura e Interiorismo Design House 2025
Portada Javier Senosiain
Jaime Navarro
Corrección de Estilo Silvia Sánchez Flores
Glocal Design Magazine es una publicación de Color y Espacio Editorial S. A. de C. V. Revista Bimestral diciembre 2025 - enero 2026. Publicación protegida por la Ley de Propiedad Industrial y la Ley Federal de Derecho de Autor. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor: 04-2013-041513043400-102. Número de Certificado de Licitud de Título y Contenido 15894. Editora Responsable: Greta Vanessa Arcila Romero. El contenido de los artículos y de los anuncios es responsabilidad de los autores y de las empresas. Todos los derechos reservados. Domicilio: Manchester 13, Piso 1, Col. Juárez, Delegación Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México, México.
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ciento de su contenido. Al revisarlos en conjunto, emerge un hilo conductor poderoso: la utilización consciente de materiales locales, la apropiación del discurso regional y una estética mexicana actual que privilegia la identidad auténtica de cada proyecto. Aquí, lo local no es un recurso decorativo, sino una postura ética, cultural y ambiental. Aquí, lo Glocal es aquello que su unicidad lo hace Como parte fundamental de esta celebración, rendimos homenaje a dos figuras cuya trayectoria ha marcado generaciones. El reconocimiento a Javier Senosiain, maestro de la arquitectura orgánica, y a Carmen Cordera, pionera y promotora incansable del diseño industrial mexicano, es también un acto de gratitud. Sus caminos abrieron posibilidades, cuestionaron paradigmas y sembraron una visión que hoy sigue inspirando.
Talento, reflexión e identidad ¡Felices fiestas!
hemos presentado. Sí, estamos muy orgullosos de cada edición y sin duda también las consideramos lo mejor de este 2025.
Esta edición especial de Glocal Design Magazine tiene un significado profundo y particular. No solo reúne lo mejor de la arquitectura y la arquitectura de interiores realizada en México en este año que cierra, sino que también forma parte del contenido con el que celebramos quince años de historia editorial, quince años de observar, documentar y acompañar la evolución del diseño en nuestro país.
Desde su origen, Glocal Design ha sido un espacio para reconocer el talento, la reflexión y la identidad. Hoy, al mirar este conjunto de proyectos, confirmamos que la arquitectura mexicana atraviesa un momento de enorme claridad y madurez. Esta publicación no es una simple recopilación; es un testimonio colectivo de cómo se está construyendo, habitando y pensando México desde una mirada contemporánea profundamente arraigada en sus raíces.
Y este año ha sido también definitorio por la transformación que decidimos vivir primero con el rediseño de nuestra publicación y con el contenido que
El eje central de esta edición lo conforman los proyectos ganadores del Premio Noldi Schreck 2025, que representan cerca del ochenta por
Lo mejor del año 2025 es una edición que mira hacia atrás con orgullo y hacia adelante con esperanza. Un reflejo del talento, la identidad y la conciencia que definen al diseño en México, y una reafirmación del compromiso de Glocal Design Magazine de seguir siendo, después de quince años, una plataforma que celebra el diseño hecho con sentido, profundidad y pasión. Y que venga lo mejor en este 2026, que hay mucho que viene… ya lo verán. ¡Gracias por compartir su tiempo y talento con nosotros!
Fotos Patricio Ramos Reyes
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La arquitectura como organismo vivo. P.32
05 / Javier Senosiain
La arquitectura y el diseño ante el espejo. P.26
04 / Premio Noldi Schreck
Víctor Almeida y Juan Díaz-Faes. P.22
03 / Voces
El ADN del diseño argentino. P.14
02 / Ferias de diseño
Exposiciones imperdibles. P.07
01 /Agenda
Contenido
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Trote y Galope por Platalea Studio. P. 354
10 / Objeto Glocal
Proyectos emblemáticos del 2025. P. 314
09 / Lo mejor en arquitectura
La sensibilidad del diseño hecho en México. P. 298
08 / Design House 2025
Celebración a lo mejor de la arquitectura. P. 48
07 / Ganadores Premio Noldi
Diseñar el país que imaginamos. P.40
06 / Carmen Cordera
Marta Palau Mis caminos son terrestres
15.11.2025 – 03.05.2026
Exposición organizada por el Museu Tàpies (MTà), Barcelona, y el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), UNAM, Ciudad de México
Marta Palau, Arrecife, s. f. Cortesía Colección particular y Familia Gassol Palau. Foto: Cristina Reyes
muac.unam.mx
Delcy Morelos: El espacio vientre
Exposiciones artísticas imperdibles.
01 /Agenda
01.
Rodney Smith: Surreal
Museo Franz Mayer Hasta el15 marzo de 2026 Av. Hidalgo 45, Centro Histórico, Guerrero, 06300 CDMX
La obra de Rodney Smith despliega una estética precisa y elegante donde el absurdo y la poesía visual transforman la sencillez de lo cotidiano en un gesto extraordinario. franzmayer.org.mx
02.
Elyla: Corpodivinidades
Museo Universitario del Chopo Hasta el 29 marzo de 2026
Agenda
C. Dr. Enrique González Martínez 10, Sta María la Ribera, Cuauhtémoc, 06400 CDMX
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Una revisión de más de una década de obra donde Elyla articula cuerpo, deseo y memoria política para confrontar mestizajes, disidencias y territorios desde una mirada centroamericana radical.
03.
Jonah Freeman — Soft Math: Cloud in the Eyes LagoAlgo Hasta el 4 enero de 2026
Bosque de Chapultepec, Pista El Sope S/N, Bosque de Chapultepec II Secc, Miguel Hidalgo, 11100 CDMX
chopo.unam.mx Freeman despliega ficciones psicodélicas y arquitecturas narrativas que cuestionan cómo habitamos realidades fragmentadas y sensoriales. lago-algo.mx
06.
Geles Cabrera. Partituras corporales
Museo Palacio de Bellas Hasta el 5 de abril de 2026
Av. Juárez s/n, Centro Histórico, 06050 CDMX
05.
Alien Queen / Paraíso Extraño
Museo Tamayo Hasta el 04 de enero de 2026 Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec I Sección, 11580 CDMX
04.
Kader Attia: Un descenso al Paraíso Museo Amparo - Puebla Hasta el 4 enero de 2026
C. 2 Sur 708, Centro Histórico, 72000 Puebla, Pue.
Attia examina memoria, reparación y colonialidad mediante instalaciones que revelan fisuras históricas aún latentes en nuestro imaginario.
Una serie de esculturas e instalaciones que expanden el imaginario futurista desde lo híbrido y lo especulativo, transformando la percepción del cuerpo y el espacio. museotamayo.org
Una relectura contemporánea de los grandes murales mexicanos que reactiva discursos sobre modernidad, identidad y política visual. museopalaciodebellasartes.inba. gob.mx
07.
Delcy Morelos: El espacio vientre
Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) Hasta 7 de junio 2026 Insurgentes Sur 3000, Coyoacán, CDMX.
Morelos transforma la tierra en una experiencia inmersiva donde olor, tacto y penumbra dialogan con el territorio. Sus instalaciones de sitio específico, hechas con materiales del lugar, exploran arraigo, memoria corporal y una espiritualidad que desborda la sala. muac.unam.mx
museoamparo.com
Fotos cortesía
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Del Librero Cuatro títulos que exploran el diseño, la arquitectura y la creatividad desde distintas perspectivas e inspiraciones.
José Creixell del Moral: Un archivo abierto
El poder de los objetos
The light report A to Z
El arte de habitar
Un retrato íntimo de Creixell del Moral, construido a partir de recuerdos, archivos y voces que celebran su legado. El libro recorre 95 años de vida y más de 300 obras, revelando al maestro, al investigador incansable y al colaborador cercano de figuras como Barragán y De la Mora. Un proyecto colectivo que guarda la memoria sensible de un arquitecto fundamental para México.
Elena Talavera revela cómo los objetos pueden transformar un hogar cuando se colocan con intención. A partir de siete «poderes» y 51 temas, comparte claves para entender la emoción, la cultura y la armonía detrás de cada pieza. Entre consejos, anécdotas e imágenes, ofrece una guía clara y cercana para convertir cada espacio en un reflejo auténtico de quienes lo habitan.
Una reflexión luminosa sobre cómo la luz deja de ser fondo y se convierte en fuerza narrativa. Desde Ciudad de México hasta Milán, este libro explora la luz como lenguaje, memoria y promesa: guía proyectos, resignifica espacios y revela nuevas formas de habitar. Una conversación viva sobre un presente que se ilumina para imaginar el futuro.
Un recorrido íntimo por la filosofía de Victoria Plasencia, donde el interiorismo se entiende como un acto de sensibilidad y propósito. A través de hogares que dialogan con la luz, la memoria y las emociones, el libro revela cómo diseñar con intención, puede transformar la vida cotidiana. Una lectura cálida y contemplativa para quienes buscan espacios que hablen desde el corazón.
Elena Talavera
Diez Company
Victoria Plasencia
José Luis Creixell Diaque y María Bustamante
Reproducciones de libros
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en la lup@ Cuentas que nos inspiran: una selección de perfiles de arte, arte objeto, arquitectura y fotografía que despiertan la creatividad.
@angulocero
@artesano_casa
@ensambleartesano
@onora_casa
@taller_nacional
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Soundtrack
Kineki
Julio Amezcua + Glocal Playlist
Descubre la playlist completa que lo inspira todo. Dale play, súbele al volumen y déjate llevar.
01. Radiohead
04. The Cure
02. Depeche Mode
05. Zoé
03. Placebo
06. Ludwig van Beethoven
Nude Weird Fishes / Arpeggi Exit Music (For a Film) Everything in Its Right Place
Enjoy the Silence Never Let Me Down Again Policy of Truth
Running Up That Hill (cover) Every You Every Me Meds
Escanea el QR y entra al mood.
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Pictures of You A Forest Lullaby Just Like Heaven
Hielo Labios rotos Love Luna
Sonata para piano n.º 14 «Claro de luna» (Adagio sostenuto) Sinfonía n.º 7 – II (Allegretto)
Creación y Vida Cada fin de año nos invita a mirar atrás y reconocer aquello que nos unió, lo que nos transformó, lo que nos mantuvo vivos. En Galería L, creemos que el arte puede recordarnos precisamente eso: la belleza de permanecer juntos, de reconocernos en los demás y de celebrar la vida como un acto compartido. Por eso, esta edición lleva por nombre Mazorca, un símbolo ancestral de comunión y armonía. Como los granos de maíz, sólo en unión florecemos. Si uno se separa, se pierde el propósito. Pero cuando permanecemos juntos —en comunidad, en creación, en empatía—, cumplimos el ciclo más puro de la vida. El arte que celebra el origen, la unión y la fuerza de lo humano.
Nombre: Lealtad Artista: Paola Rascón Técnica: Oleo,hoja de oro 23k, collage, resina, sobre tela Año: 2022 Tamaño: 185 X 130 CM
Dos miradas, un mismo origen Mazorca: Creación y Vida reúne a dos artistas mexicanas que, desde caminos distintos, se encuentran en el retrato como lenguaje común. Paola Rascón, con su serie “Cholos Gold”, retrata la identidad y la resistencia de una comunidad a la que le devuelve visibilidad, orgullo y respeto. Adquirir una de sus obras no es solo poseer arte: es participar en un acto de justicia simbólica, pues una parte de cada venta apoya directamente a la comunidad chola de Chihuahu y su franja fronteriza. Por su parte, Paulina Jaimes, con “Profundis”, nos lleva hacia adentro: hacia la creación como rito íntimo y el amnios como eterno protector, hacia el origen. Sus retratos y autorretratos, nacidos de acuarela y técnicas únicas para la representación de la luz, celebran la vida como energía universal Conviértete en parte de su obra, se un De Profundis, una obra viva que celebra la esencia de lo humano. Te invitamos a celebrar lo humano en todas sus formas —El nacimiento, la herida, la resistencia y la esperanza—. “Porque cuando la creación y la vida se reconocen mutuamente,lo humano florece de nuevo” Galería L Con esta y otras exposiciones, nuestra galería, tiene como objetivo promover el arte emergente y alternativo en nuestro país y fomentar la circulación y el consumo de bienes culturales bien intencionados. Siguiendo el espíritu que nos guía, actualmente estamos creando una edición — en la que permitiremos que la obra viaje y cuente su propia historia. Te invitamos a venir a visitarnos en la ciudad de México entre abril y agosto de 2026..
Nombre: Después de tus ojos Artista: Paulina Jaimes Técnica: Acuarela sobre papel de algodón Guarro Super Alfa Año: 2020 Tamaño: 140x100
Exposición permanente de Octubre a Enero de 2026 Alfonso Reyes 216, Hipódromo, Cuauhtémoc, 06100 CDMX Martes a sábado | 11:00 a 20:00 h. / Domingo | 11:00 a 17:00 h. ARTE VÓRTICE + MAZORCA
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02 El ADN del diseño argentino desembarca en París /Arte & Ferias
Texto Vivian Urfeig, curadora de la muestra Diseño Argentino: legado, presente y futuro.
Un seleccionado de 20 firmas de diseño argentino participó en la Semana de Diseño de París y Maison&Objet con piezas únicas que engrandecieron el valor del saber hacer, la cultura y las raíces locales. Por la calidad y la cantidad de piezas, objetos y marcas, Paris Design Week y Maison&Objet 2025 ratificaron el lugar que Argentina viene forjando desde hace años en la agenda de las ferias de diseño internacionales más relevantes. Desde los pioneros y referentes que delinearon el camino hasta las nuevas voces que perfilan el futuro de la disciplina: el diseño argentino dialoga con sus orígenes, celebra la historia, la diversidad cultural y los hitos de su presencia internacional. El clásico BKF, el icónico sillón diseñado en 1938 en Buenos Aires por los arquitectos Antonio Bonet, Juan Kurchan y Jorge Ferrari-Hardoy, dejó una huella indeleble: Fue la primera pieza argentina incluida en la colección permanente del MoMA de Nueva York. En este museo también se exhibieron el sillón de Amancio Williams; las piezas de cerámica de los años 50 de Colette Boccara, electrodomésticos y accesorios emblemáticos, así como ejemplos de gráfica. Hace más de 15 años, la presencia argentina en las ferias de Milán, Nueva York y París ha venido creciendo a pasos agigantados. Figuras como Francisco Gómez Paz, Cristián Mohaded o Federico Churba ya son parte de la escena internacional gracias a sus colaboraciones con empresas europeas y americanas. Fotos cortesía Maison&Objet
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De la innovación a la revalorización de técnicas ancestrales: 20 firmas plantaron bandera en una de las plataformas internacionales de diseño más importantes de la agenda global: Paris Design Week y Maison&Objet que, en las primeras semanas de septiembre del 2025, coparon la ciudad europea con novedades de talentos emergentes. 02 / Ferias
Ahora, la nueva generación de talentos argentinos pisa fuerte desde el fin del mundo, al borde de la región latinoamericana donde la puesta en valor de materia prima autóctona es la protagonista del mapa del diseño actual. Desde mobiliario e iluminación, hasta objetos, equipamiento, textiles y vajillas. Interiorismo, paisajismo, arquitectura y diseño industrial. Las disciplinas se interconectan para tramar la singularidad del saber hacer local. «Conocer de dónde venimos nos permite mirar hacia adelante con ojos prospectivos. Reflexionar sobre nuestra relación con el espacio doméstico, con lo que nos rodea: ¿Cómo pensamos el futuro del habitar? ¿Con qué herramientas contamos? ¿Cómo queremos reconfigurar nuestros espacios?», fue el argumento cuestionado por Vivian Urfeig, curadora de la muestra: Diseño Argentino: legado, presente y futuro, que se vio en Paris Design Week 2025. Durante las primeras semanas de septiembre pasado, en la galería Joseph (84, rue de Turenne, Paris), Argentina llegó al distrito Factory (en Les Marais) con la creatividad de diseñadores industriales, expertos en iluminación, objetos, indumentaria, tecnologías 3D y técnicas de tejido artesanal. También, se exhibieron en Maison&Objet, la plataforma de tendencias que dos veces por año sacude París con algunos de los desarrollos más innovadores.
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La iniciativa corrió por cuenta de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), junto a la Secretaría de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.
El mapa interactivo del diseño argentino en París Las firmas argentinas que mostraron sus novedades en Paris Design Week fueron: Bilu (iluminación, con Ignacio Martínez Todeschini al frente), Agustina Bottoni (diseño de alfombras junto a El Espartano), Ceferina (ponchos artesanales), Delfina Velar de Irigoyen (objetos escultóricos en 3D), Fiumine (iluminación), Hache Objetos (accesorios e iluminación), IOS (diseño computacional y fabricación digital), Iwish (iluminación), Aldana Lorenzo (mobiliario), Mantara (alfombras artesanales), María Picci (accesorios textiles), Oblumo (iluminación) y Orpnimi (objetos de judaica contemporánea). Por su parte, las marcas argentinas que aseguraron su lugar en Maison&Objet fueron: Plata Lappas (diseños en plata y artículos de lujo), Berry Design (murales, textiles y alfombras vinílicas), Rafias Pri Sim y BUENOS Norte Argentino (tejidos artesanales), The Dignani’s (accesorios de moda), Mercer (objetos decorativos) y Vacavaliente (objetos de diseño en cuero reciclado).
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La resignificación de oficios ancestrales es protagonista en el diseño argentino: desde tejedoras e hilanderas, a torneros y orfebres, el diseño argentino conecta la tradición histórica con propuestas contemporáneas.
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ADN Argentino El juego de contrastes entre texturas artesanales y terminaciones que combinan soluciones digitales forma parte del ADN del diseño argentino que pone en valor el saber hacer, la cultura y las raíces locales. La resignificación de oficios ancestrales es protagonista: desde tejedoras e hilanderas, a torneros y orfebres, el diseño argentino conecta la tradición histórica con propuestas contemporáneas. La memoria emotiva se entrelaza con la tecnología y la sofisticación de productos materializados en 3D, creados en formato digital. Aquí es donde Argentina se suma a la tendencia glocal: diseño global con anclaje local. Las firmas argentinas proponen un viaje inmersivo desde la emoción, desplegando objetos escultóricos que tejen historias únicas. Hoy Argentina se posiciona en la escena internacional. Lo hace desde el sur del sur, desde un territorio donde la naturaleza marca el camino de las nuevas formas de habitar. Sorprender y resolver desde los márgenes, desde la urgencia y, sobre todo, desde la historia, es la huella que el diseño argentino deja por el mundo. Una nueva narrativa que involucra la memoria y la identidad, que registra la mezcla de culturas y paisajes. Y asombra. maison-objet.com @vivianurfeig
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/Voces
Innovar cuando la industria se detiene En un momento en que la industria de la construcción enfrenta una etapa desafiante, Interceramic refuerza su compromiso con la calidad. Víctor Almeida, director general de la compañía, comparte cómo la empresa transforma en el presente la manera de concebir los espacios, apostando por la tecnología, el diseño y una experiencia integral para el cliente. Entrevista y texto: Martha Lydia Anaya
En un momento en el que la industria de la construcción parece contener el aliento, el director general de Interceramic, Víctor Almeida habla con serenidad y visión. No niega la realidad: «La economía y la construcción están lentas, sin crecimiento», reconoce. Pero en su voz no hay desaliento, sino una energía contagiosa que mira hacia adelante. Para él, las crisis son terreno fértil para la creatividad. «Estos momentos nos obligan a innovar, a pensar diferente, a ofrecer nuevas ideas a nuestros clientes y a los profesionales del sector». Esa mentalidad es la que impulsa la participación de Interceramic en Obra Blanca, un evento que –bajo la dirección del Tile Council of North America– se ha convertido en un epicentro de innovación, interiorismo y arquitectura. «Es un espacio donde se reúnen las mejores ideas, las últimas tendencias y las soluciones más vanguardistas en un solo lugar», comenta Almeida.
Cuando la porcelana supera a la piedra
Almeida tiene claro que Obra Blanca no busca ser la más grande, sino la mejor. «No queremos miles de visitantes; queremos los correctos. Arquitectos, interioristas, constructores. Gente que valore la calidad y la innovación», señala.
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En el corazón del booth de Interceramic en Obra Blanca 2025, las miradas se detienen sobre las nuevas placas de porcelánico de gran formato. Son impresionantes: miden 1.20 por 2.80 metros, imitan la piedra natural… mejor aún: la superan. «No se rayan, no se manchan, no se desgastan. Son más resistentes, más prácticas y, sobre todo, más bellas», explica el director de Interceramic.
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Fotos: cortesía Interceramic
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VÍCTOR ALMEIDA Interceramic planea expandir su marca más allá de los recubrimientos. «Queremos entrar en el terreno del diseño, la decoración, la moda y el estilo de vida. maginamos tiendas donde el cliente pueda encontrar todo para crear espacios más acogedores, más bellos, más suyos».
El lema de la marca —«Simplemente lo mejor»— no es un eslogan vacío, sino una promesa respaldada por tecnología. Interceramic ha invertido en desarrollos como COLORPEG y REALPEG, sistemas que permiten dar más profundidad, textura y viveza a cada diseño. «Queremos que nuestros productos luzcan como una piedra natural de lujo, pero a precios accesibles y con mejor desempeño», agrega.
Una visión al 2030 Al hablar del futuro, Almeida revela la hoja de ruta que guiará a la compañía durante los próximos años: Estrategia Interceramic 2030. El plan va más allá de vender pisos o recubrimientos; busca transformar la relación con el cliente. «Queremos que el consumidor entienda por qué nuestros productos son diferentes, que viva una experiencia tan completa que se convierta en un fan de la marca». Esa experiencia comienza al cruzar la puerta de cualquier tienda de Interceramic. «Queremos que sea un lugar donde el cliente se sienta cómodo y bienvenido —describe Almeida—. Ofrecemos café, áreas de descanso, demostraciones de cocina, música, aromaterapia… hasta helados para los niños». Cada detalle está pensado para que la compra de un recubrimiento se convierta en un momento memorable. Y mientras tanto, la empresa sigue pensando en grande. Una nueva planta de porcelánicos en Guanajuato está sobre la mesa, como parte del compromiso de innovar y crecer con base en tecnología sustentable.
Nuevas fronteras: diseño, colaboración y estilo de vida Pero Almeida no se detiene ahí. Sonríe cuando habla de los proyectos que vienen. «Tenemos algo top secret», confiesa. Se trata de una colaboración
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con un arquitecto y diseñador mexicano de gran renombre, cuyo lanzamiento está previsto para principios del próximo año. «Será una colección muy completa, pensada para quienes buscan diseño, calidad y originalidad». Además, Interceramic planea expandir su marca más allá de los recubrimientos. «Queremos entrar en el terreno del diseño, la decoración, la moda y el estilo de vida. Imaginamos tiendas donde el cliente pueda encontrar todo para crear espacios más acogedores, más bellos, más suyos».
Obra Blanca: una expo con alma y propósito De cara al futuro, Almeida tiene claro que Obra Blanca no busca ser la más grande, sino la mejor. «No queremos miles de visitantes; queremos los correctos. Arquitectos, interioristas, constructores. Gente que valore la calidad y la innovación». El evento, que ya se financia por sí solo, reinvierte sus recursos año con año para mejorar. «Cada edición es más moderna, más tecnológica, más internacional. Queremos que sea una experiencia de primer mundo, comparable a las ferias más importantes de Europa o Asia». Aun en tiempos de desaceleración, Víctor Almeida no pierde el optimismo. Su mirada está puesta en el largo plazo: en la innovación, la tecnología y, sobre todo, en la experiencia humana. «En Interceramic no solo fabricamos pisos. Diseñamos espacios, creamos emociones, construimos confianza». Con esa filosofía, la marca se prepara para los próximos años: más fuerte, más cercana y más inspiradora que nunca. interceramic.com
Obra Blanca, que ya se financia por sí solo, reinvierte sus recursos año con año para mejorar. «Cada edición es más moderna, más tecnológica, más internacional. Queremos que sea una experiencia de primer mundo, comparable a las ferias más importantes de Europa o Asia», comparte Víctor Almeida.
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El lema de la marca —«Simplemente lo mejor»— no es un eslogan vacío, sino una promesa respaldada por tecnología. Interceramic ha invertido en desarrollos como COLORPEG y REALPEG, sistemas que permiten dar más profundidad, textura y viveza a cada diseño.
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Cuando la alegría se convierte en porcelana Entre porcelana e historias que celebran la comunidad, el artista español Juan Díaz-Faes transforma The Guest –la icónica figura de Lladró diseñada por Jaime Hayon– en un relato visual sobre la belleza que surge cuando la tradición se atreve a jugar con lo contemporáneo.
Entrevista y texto: Martha Lydia Anaya
El artista español Juan Díaz-Faes sonríe mientras habla de su más reciente colaboración con Lladró. A primera vista, su universo de personajes entrelazados parece un juego visual lleno de humor y energía, pero detrás hay una filosofía profunda: la unión y la comunidad. En su versión de The Guest, figura emblemática creada por el diseñador Jaime Hayon para Lladró, Faes ha tejido literalmente una red de rostros y formas que se funden entre sí. «Simbolizan colaboración, conexión, el trabajo conjunto entre el artista, la marca y las audiencias», explica. Sus trazos, reconocibles por el patrón casi hipnótico que forman, dan vida a una masa de personajes que se sostienen unos a otros, como si el arte mismo fuera una red social hecha a mano.
Fotos cortesía Lladró
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Entre exposiciones internacionales, Faes sigue fiel a una de sus pasiones: el muralismo. Cada ciudad que visita recibe una «huella» suya.
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La colaboración entre Lladró y Juan Díaz-Faes no es solo una unión entre arte contemporáneo y artesanía tradicional: es un recordatorio de que el arte puede unir mundos aparentemente opuestos. En México, Diez Company es el anfitrión de estas piezas al presentar las ediciones limitadasen de las esculturas en su showroom ubicado en las calles de la colonia Polanco.
Sus personajes sonrientes funcionan como un mensaje subliminal, una invitación a disfrutar sin culpas, sin ingenuidad, pero con emoción.
«Me gusta fusionar lo clásico con lo moderno. Reinterpretar una marca con historia desde mi mirada actual», seála Juan Díaz-Faes.
Retrato Archivo Glocal
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JUAN DÍAZ-FAES En un mundo donde el arte suele mirar hacia la crítica o la provocación, el artista prefiere el lado luminoso. «Quiero que mi trabajo transmita alegría, simpatía, optimismo», señala.
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Tradición y modernidad, una conexión natural La alianza entre el artista urbano y la legendaria casa de porcelana parece improbable, pero resulta sorprendentemente natural. «Lladró representa la tradición artesanal, la delicadeza del trabajo manual… y eso también es arte», cuenta Juan. De niño, recuerda haber visto las figuras de Lladró en casa, como pequeños tesoros que brillaban en la vitrina. Hoy, reinterpretar esa iconografía desde su propio lenguaje visual —influido por el arte contemporáneo y el movimiento Art Toy— le permite cerrar un círculo entre pasado y presente. «Me gusta fusionar lo clásico con lo moderno. Reinterpretar una marca con historia desde mi mirada actual», dice.
Sin límites: el poder de confiar El proceso creativo fue, en palabras del artista, «un descubrimiento continuo». La idea original evolucionó con el tiempo, pero hubo un momento clave: cuando pensó que debía simplificar su diseño para adaptarlo a las limitaciones técnicas de la porcelana. Sin embargo, el equipo de Lladró lo sorprendió. «Me dijeron: métele con todo, no te preocupes por los límites», recuerda riendo. Esa libertad le permitió conservar la complejidad de su trazo y su estilo vibrante, logrando una pieza fiel a su esencia. El resultado: una escultura que une la precisión artesanal con la energía urbana, la delicadeza de la porcelana con el caos ordenado de sus personajes. De la colaboración nacieron tres modelos: 1. Una edición blanca «formal», limitada a 300 unidades, elegante y sobria. 2. Una edición amarilla especial, de solo 30 piezas, que juega con la idea de lo exclusivo y lo lúdico. 3. Y una versión pequeña, de producción ilimitada, pero numerada y pensada para acercar el arte a un público más amplio.
Todas estarán disponibles en las tiendas Lladró de todo el mundo y también en su plataforma online, garantizando que esta pieza de energía colectiva pueda llegar a manos de coleccionistas y nuevos admiradores por igual. En un mundo donde el arte suele mirar hacia la crítica o la provocación, Juan Díaz-Faes prefiere el lado luminoso. «Quiero que mi trabajo transmita alegría, simpatía, optimismo», dice. Sus personajes sonrientes funcionan como un mensaje subliminal, una invitación a disfrutar sin culpas, sin ingenuidad, pero con emoción. «Mis obras no buscan ser infantiles, sino recordarnos que la vida también puede celebrarse», enfatiza. Entre exposiciones internacionales, Faes sigue fiel a una de sus pasiones: el muralismo. Cada ciudad que visita recibe una «huella» suya. Hace poco pintó un mural en el Museo de la Ciudad de Querétaro, en México, donde adaptó su estilo a los tonos tierra del entorno. «Me gusta pensar que mis murales se quedan ahí, hablando con la gente, mucho después de que yo me haya ido», confiesa. Su agenda está llena: una exposición reciente en Nueva York, un próximo viaje a China y nuevas colaboraciones en camino. Pero detrás de esa agenda frenética, hay una constante: la búsqueda de conectar, compartir y crear comunidad, a través del arte como puente. La colaboración entre Juan Díaz-Faes y Lladró no es solo una unión entre arte contemporáneo y artesanía tradicional: es un recordatorio de que el arte, cuando se hace con alegría y participación mutua, puede unir mundos aparentemente opuestos. En The Guest, sus personajes entrelazados no solo decoran la superficie; cuentan una historia de confianza, libertad y optimismo. Así, entre porcelana y sonrisas, Juan Díaz-Faes demuestra que la verdadera belleza nace cuando el arte se comparte. juandiazfaes.com lladro.com diezcompany.mx
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PREMIO NOLDI SCHRECK 2025 Entrevistas y textos xxxxxxx
Foto Patricio Ramos Reyes
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El premio otorgado por Glocal Design se ha convertido en un escaparate de la creatividad y calidad que caracteriza el trabajo de los arquitectos y diseñadores mexicanos. Entrevistas y textos Martha Lydia Anaya, Monserrat Navarro, Manuel Pineda
Una edición que amplía la conversación El 2025 dejó claro que la disciplina ha superado las soluciones aisladas: las propuestas reconocidas dialogan con la sustentabilidad, la identidad cultural, la accesibilidad, la reconversión urbana y la capacidad de otorgar nuevos significados al espacio. Las cifras lo confirman: 19 categorías reunieron proyectos que abarcan vivienda, infraestructura, hospitalidad, interiorismo comercial y reconversión, junto con 12 jóvenes talentos que ya configuran el presente. Este año también destacó por su sede: el auditorio Adrián Gibert de la Universidad La Salle, institución que resguarda el archivo de Noldi Schreck. Los galardonados de cada categoría recibieron la pieza Ladrillo American Standard, diseñada por Poesía Glass Studio para Nouvel. La estatuilla al premio a la trayectoria, creada por Aldo Chaparro, es una obra escultórica de acero inoxidable pulido tipo espejo que refleja luz y entorno, generando un diálogo dinámico con el espacio.
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Cada año, el Premio Noldi Schreck hace una pausa en la velocidad de la arquitectura y el diseño en México, para mirar con intención lo que está transformando nuestro territorio construido. La edición 2025 no fue la excepción; fue, más bien, una confirmación. Las ideas, los materiales, las narrativas espaciales y las búsquedas estéticas que hoy definen a la disciplina se reunieron en un mismo punto: 243 proyectos, 19 categorías y una diversidad creativa que refleja, con precisión, dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Lejos de ser solo un reconocimiento, el Premio Noldi Schreck se ha convertido en un termómetro del quehacer arquitectónico y del diseño. Su origen —un homenaje al legado de Arnold «Noldi» Schreck Kohn (1928-2017)— recuerda que el diseño no surgió únicamente de la función ni de la belleza, sino de la posibilidad de construir atmósferas que conmuevan. La visión de Schreck sobre el interiorismo como un cruce entre arquitectura, arte, mobiliario y experiencia sigue viva en cada edición, en cada proyecto inscrito, y este año se sintió más clara que nunca.
Dos trayectorias que construyeron camino para todos La edición reservó un espacio para honrar a quienes abrieron puertas antes que nadie. Este año se otorgaron dos premios especiales a la trayectoria: uno para Carmen Cordera, cuyo trabajo en diseño, cultura y academia ha definido cómo México se narra visualmente; y otro para Javier Senosiain, quien llevó a la arquitectura a preguntarse cómo relacionarse con la naturaleza, respondiendo con solvencia artística en cada obra. El Premio Noldi Schreck se fortalece también desde la mirada de quienes evalúan. En esta edición, el jurado estuvo conformado por Augusto José Quijano Axle, Daniel Germani, María Bustamante Harfush, Dolores Martínez Orralde, Germán Velasco Espinosa, Juan Homero Hernández Tena y Yuri Zagorin Alazraki: profesionales que comprenden el peso cultural de un plano, la precisión del detalle y la responsabilidad social detrás de cada proyecto. Así, el Premio Noldi Schreck se consolida como uno de los escaparates más relevantes de la arquitectura y el interiorismo en México.
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Doce ediciones de una visión integral de la arquitectura y el diseño Con cifras récord y un jurado de alcance global, el Premio Noldi Schreck 2025 reafirma su papel como un referente que visibiliza la calidad, la innovación y la sensibilidad en la arquitectura y el diseño mexicanos.
La 12ª edición del Premio Noldi Schreck reafirma su compromiso con la excelencia del diseño y la arquitectura contemporánea en México, reconociendo proyectos que destacan por su calidad estética, capacidad de innovación e impacto en la vida cotidiana. Más que un galardón, el premio se consolida como una plataforma crítica que observa el presente del diseño desde una mirada integral y multidisciplinaria. Creado en honor a Arnold “Noldi” Schreck Kohn, pionero del interiorismo en México, el premio retoma la visión de un profesional que transformó la práctica del diseño al integrar arquitectura, arte, mobiliario y ambientación en un enfoque holístico. Para Schreck, los interiores eran espacios capaces de generar emociones y experiencias significativas; un legado que sigue influyendo en la práctica profesional y en la formación de nuevas generaciones. La edición 2025 marca un hito al reunir 243 proyectos inscritos en 19 categorías, que abarcan desde vivienda residencial e interiorismo hasta hospitalidad, espacios públicos, vivienda multifamiliar y reconversión de espacios. A ello se suman 12 nuevos talentos, confirmando al Premio Noldi Schreck como una plataforma de impulso, visibilidad y diálogo para el diseño contemporáneo en México. La diversidad de propuestas permite trazar un panorama amplio sobre las preocupaciones actuales de la disciplina: relación con el entorno, reutilización de espacios, exploración material, confort e identidad.
Fotos Armando Villanueva, Patricio Ramos Reyes
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Desde hace más de una década, el premio reconoce a los mejores proyectos de arquitectura e interiorismo en México, consolidándose como uno de los galardones más relevantes del sector.
Fotos Armando Villanueva, Patricio Ramos Reyes
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En esta edición se otorgó un reconocimiento a la trayectoria a dos figuras clave. Carmen Cordera, diseñadora industrial y fundadora de Drafft Diseñadores Asociados y de la Galería Mexicana de Diseño, cuya labor ha sido fundamental en la formación de creativos y en proyectos institucionales y empresariales de gran escala. Y Javier Senosiain, arquitecto y maestro de la UNAM, referente de la arquitectura orgánica, autor de obras emblemáticas como Casa Orgánica, El Nido de Quetzalcóatl y La Ballena Mexicana, con una trayectoria reconocida internacionalmente. La selección de ganadores estuvo a cargo de un jurado multidisciplinario integrado por Augusto José Quijano Axle, Daniel Germani, María Bustamante Harfush, Dolores Martínez Orralde, Germán Velasco Espinosa, Juan Homero Hernández Tena y Yuri Zagorin Alazraki, cuyas miradas complementarias garantizan una lectura rigurosa y diversa del diseño actual. La ceremonia se realizó el 4 de noviembre en la Universidad La Salle, campus Benjamín Franklin. Los ganadores recibieron la pieza Ladrillo American Standard, diseñada por Poesía Glass Studio para Nouvel, mientras que el premio a la trayectoria fue acompañado por una estatuilla de Aldo Chaparro, una escultura de acero pulido que dialoga con la luz y el entorno. Al concluir la premiación, los asistentes se trasladaron a la Plaza La Salle, intervenida por LORDA Events, donde un cóctel cortesía de Broissin propició un espacio de intercambio y reflexión. Con esta edición, el Premio Noldi Schreck confirma un momento clave: la arquitectura y el diseño en México avanzan hacia un lenguaje más consciente, donde la forma dialoga con el entorno, la comunidad y la manera en que habitamos el presente. @glocal_design
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Javier Senosiain la arquitectura como organismo vivo
En la naturaleza encontró la inspiración que ha guiado su obra, aquella que estableció un nuevo paradigma y cambió para siempre la forma de mirar la arquitectura.
Texto Manuel Pineda Fotos cortesía Archivo Taller Javier Senosiain
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«Este reconocimiento (Premio Noldi Schreck) me estimula a seguir trabajando». —Arq. Javier Senosiain.
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Javier Senosiain es un arquitecto que no solo construye edificios, sino que diseña ecosistemas. Un creador que, desde hace cinco décadas, decidió ir contra la ortogonalidad dominante para abrir un camino donde la naturaleza no es un referente teórico, sino una maestra. Esa apuesta por la arquitectura orgánica —pionera, persistente y, sobre todo, profundamente humana— es lo que hoy lo hace merecedor al Homenaje a la Trayectoria del Premio Noldi Schreck 2025. En el escenario, al recibir el reconocimiento, Senosiain no habló de logros, cifras o proyectos, prefirió volver al origen: «Quisiera comentarles brevemente cómo llegué a esta aventura por el serpenteante mundo de la arquitectura orgánica… En 1967, al empezar a estudiar en la Escuela Nacional de Arquitectura de la UNAM, tuve la suerte de cursar la materia de Proyectos con el maestro Matías Gueritz. Nos motivaban mucho sus clases, porque nos enseñaba a ver los espacios de otra manera, a utilizar los colores, a enfrentarte con la volumetría y con lo monumental». Ese descubrimiento inauguró una búsqueda que marcaría no solo su carrera, sino una nueva sensibilidad arquitectónica en México. De ella nacieron dos hitos: la Casa Orgánica y su obra teórica Bioarquitectura, puntos de partida de un lenguaje en el que la curva se vuelve piel, el color memoria material y el volumen una extensión del cuerpo humano.
Un artista multifacético Nacido en 1948 en la Ciudad de México y egresado de la UNAM en 1972, Senosiain lleva cinco décadas de labor docente en la Facultad de Arquitectura, donde ha formado generaciones enteras desde la teoría, el diseño y la bioarquitectura. En 2023 fue reconocido con el Premio Nacional a la Producción Arquitectónica e Impacto a la Enseñanza «José Villagrán», subrayando una vocación pedagógica tan profunda como su obra construida. Su práctica arquitectónica recorre vivienda, urbanismo, educación, deporte, oficinas e industria, con una constante investigación material. El ferrocemento, las estructuras neumáticas o los elementos prefabricados no son para él meras técnicas constructivas, sino herramientas para moldear espacios vivientes. A ello se suma una paleta cromática y artesanal —del mosaico veneciano al material pétreo— que dialoga con la plástica mexicana, con ecos de Gaudí, Barragán, Juan O’Gorman, Lazo y Wright.
La arquitectura orgánica de Javier Senosiain —donde la curva se vuelve piel y el espacio un organismo vivo— revela en estas formas habitables su diálogo permanente con la naturaleza, una filosofía que lo ha convertido en referente esencial del habitar contemporáneo en México.
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Su obra ha viajado tanto como sus ideas: del Museo Nacional de Arquitectura del Palacio de Bellas Artes al Noguchi Museum de Nueva York, pasando por Canadá, Nueva Orleans, Miami y Design Week en Miami Art Week 2024. Hoy, una pieza monumental suya se exhibe en el Instituto de Arte Clark de Massachusetts, confirmando la relevancia internacional de su pensamiento. Pero más allá de las exposiciones, de los libros y de los reconocimientos, Senosiain insiste en que su legítima formadora no ha sido una institución, sino el entorno: «Le doy las gracias a mi maestra la naturaleza, que me ha transmitido sus conocimientos… pienso que la arquitectura orgánica es la filosofía que pretende armonizar el hábitat del hombre con el mundo natural». Desde esa convicción ha construido una obra que respira, crece y se adapta, como un organismo vivo. Por eso, más que una trayectoria, Javier Senosiain celebra una vida dedicada a comprender la forma en que habitamos, a proponer espacios que resguardan, acompañan y contienen con la misma suavidad que una cueva, una concha o un nido. El Premio Noldi Schreck 2025 reconoce hoy no solo al arquitecto, sino al visionario que enseñó que habitar es también reconciliarse con la naturaleza. Y mientras recibe el aplauso, Senosiain no cierra un ciclo: lo renueva. «Este reconocimiento me estimula a seguir trabajando», finaliza. arquitecturaorganica.com @javiersenosiaina
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«Le doy las gracias a mi maestra: la naturaleza, que me ha transmitido sus conocimientos». —Arq. Javier Senosiain.
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Aquí se manifiesta la apuesta de Senosiain por una arquitectura donde la naturaleza no es referencia, sino maestra: un espacio que fluye como un organismo vivo.
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La bioarquitectura de Senosiain se manifiesta en el Nido de Quetzalcoatl como un paisaje interior donde la luz coloreada transforma el habitar en una experiencia sensorial.
Carmen Cordera Una vida dedicada al diseño
La diseñadora mexicana fue reconocida por su legado y por la creación de una comunidad creativa con una identidad propia.
Texto Manuel Pineda Fotos cortesía Galería Mexicana de Diseño
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La Galería Mexicana del Diseño (GMD) no solo exhibió objetos, legitimó al diseño como expresión cultural y lo puso frente a un público sensible, curioso e informado.
A través de su quehacer creativo, Carmen Cordera ha apuntalado el mercado del diseño en México y lo ha difundido internacionalmente, logrando retroalimentación e intercambios valiosos.
Diseñar una vida Hablar de Carmen Cordera es hacer referencia de una pieza estructural del diseño en México. Durante más de cuatro décadas eligió impulsar a otros antes que protagonizar. A finales de los años setenta, cuando el diseño apenas figuraba en el imaginario cultural del país, Cordera apostó por la estructura. En 1979 fundó Drafft Diseñadores Asociados, un despacho que adelantó décadas la noción de diseño como identidad, comunicación y estrategia. Logotipos, señalización urbana, interiores, sistemas institucionales, empaques, comunicación… no eran áreas aisladas, sino manifestaciones de un solo pensamiento visual y cultural. Varios de esos sistemas siguen vigentes; pocas obras logran ese tipo de permanencia. «Esto no es un final, es solo un alto para reconocer a todos ustedes y decirles que están en mi corazón… En el otoño de este año puedo decir: he iniciado la cosecha de mis sueños», dijo Carmen
Cordena en el auditorio Adrián Gibert de la Universidad LaSalle, sede de la premiación de los Premios Noldi Schreck 2025. La historia del diseño moderno en México no puede contarse sin el año 1991, cuando Cordera fundó la Galería Mexicana de Diseño (GMD), un giro radical para una disciplina entonces ausente en museos, industria y conversación pública. La GMD no solo exhibió objetos, legitimó al diseño como expresión cultural y lo puso frente a un público sensible, curioso e informado. Su impulso articulador continuó con la cofundación de Quórum, Consejo de Diseñadores de México, que presidió entre 1995 y 1997. Desde ahí tejió redes, profesionalizó gremios y proyectó talento nacional hacia foros internacionales. Su presencia en escenarios de Estados Unidos, Alemania, Finlandia o Reino Unido consolidó su papel como embajadora no oficial de un país en construcción estética.
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Carmen Cordera recibió el Premio Noldi Schreck 2025 a la Trayectoria en Diseño, un reconocimiento que resuena más allá de una condecoración individual: es la confirmación de una figura que ha influido silenciosa, profunda y decisivamente en la construcción del ecosistema creativo en México. Al tomar la estatuilla, Cordera habló con la serenidad de quien entiende el tiempo, el oficio y la vocación: «El diseño es cada vez más un factor determinante para el desarrollo personal de individuos y sociedad, por lo tanto, de nuestro país… el diseño es una forma de la esperanza», afirmó. Sus palabras no fueron parte de un discurso triunfalista; constituyen una reflexión íntima, casi pedagógica, sobre una vida dedicada a diseñar no solo objetos o identidades, sino plataformas para que otros pudieran crear. Su presencia en la escena del diseño ha sido así: menos estridente y más fundamental.
Una identidad cultural Egresada de la Universidad Iberoamericana y formada en la Escola Elisava de Barcelona, Cordera encarna la multidisciplina antes de que el término se volviera moda: gráfica, industrial, espacial, editorial e institucional. En cada una de esas áreas aparece la misma convicción: que el diseño no es adorno, sino estructura cultural; una forma de pensar antes que una estética. Con el Premio Noldi Schreck 2025 en la mano, su legado se vuelve nítido. No se limita a un portafolio. Porque si algo ha enseñado la trayectoria de Carmen Cordera es que diseñar —de verdad diseñar— significa construir futuro; y México, en gran medida, aprendió a edificarse a sí mismo gracias a esa mirada.
@carmencordera @g_mexicana
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01. Diseño gráfico para Habitat Expo 02. Diseño gràfico en empaques de Summe 03. Diseño gráfico para proyecto Cholula 70 de Quintanilla Arquitectos 04. Identidad gráfica del taburete Stool 60 de Alvar Aalto 05. Identidad gráfica para Grupo Helvex 06. Identidad gráfica de Carlos Torre Hütt
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07. Identidad gráfica de Interceramic 08. Invitaciones para la GMD 09. Identidad gráfica de Dupuis 10. Identidad gráfica de Alfonso Marina 11. Diseño de empaques para Kellogg`s 12. Recetario para La Lechera
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Con más de treinta años de experiencia en la difusión del diseño mexicano y extranjero, Cordera ha llevado a cabo esta labor empleando la comunicación visual como estrategia y la mercadotecnia como herramienta de trabajo.
La historia del diseño moderno en México no puede contarse sin el año 1991, cuando Cordera fundó la Galería Mexicana de Diseño (GMD), un giro radical para una disciplina entonces ausente en museos, industria y conversación pública. La GMD no solo exhibió objetos, legitimó al diseño como expresión cultural.
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Arquitectura del paisaje
Parque Quintana Roo Taller AIDIA Studio Ubicación Chetumal, Quintana Roo 2023 - 2024
Fotos Andrés Cedillo
«Para nosotros, integrar arquitectura y selva no significó camuflarnos, sino dialogar con el paisaje». —Arq. Rolando Rodríguez, fundador y director de AIDIA Studio.
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Para nosotros, integrar arquitectura y selva no significó camuflarnos, sino dialogar con el paisaje. Que cada estructura respondiera al clima y a la cultura», menciona el arquitecto Rolando Rodríguez.
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Este proyecto comenzó como una simple necesidad: el gobierno buscaba un nuevo recinto ferial para Chetumal. Sin embargo, cuando el equipo de diseño llegó al sitio, algo cambió. La selva subtropical que rodeaba el terreno parecía contar una historia distinta, una que pedía ser escuchada. «Cuando pisé el lugar por primera vez, no pensé en un recinto ferial. Pensé en un parque que respirara con la ciudad, un espacio amable que permaneciera vivo todo el año», comparte el arquitecto Rolando Rodríguez, fundador y director de AIDIA Studio, junto con su colega Natalia Wrzask. Ese pensamiento detonó la transformación. Lo que sería un conjunto de edificios, se convirtió en un parque urbano vibrante, abierto, flexible y conectado con la naturaleza. Un espacio diseñado para que los habitantes de Chetumal pudieran reunirse, jugar, celebrar y convivir, sin importar la temporada. Las instalaciones fueron concebidas como piezas que conviven entre sí: • Una arena para 1,000 personas, preparada para deportes, conciertos y celebraciones • Un pabellón de usos múltiples • Canchas de baloncesto cubiertas • Un skatepark • Áreas comerciales • Una zona de juegos infantiles • Una plaza cívica • Espacios de calistenia al aire libre Pero más allá de las funciones, lo importante era cómo se sentía recorrer el lugar. Por eso, el parque se trazó como una serie de senderos suaves, casi como ríos que guían a los visitantes entre diferentes recintos. No hay jerarquías ni caminos dominantes: la experiencia fluye de manera orgánica, culminando naturalmente en la arena, la estructura mayor del proyecto.
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La temática del parque impulsó una agenda de diseño biofílico, un enfoque que se trabajó de arriba abajo y de abajo hacia arriba. Desde el plan maestro hasta cada transición entre espacios, todo fue pensado para fortalecer la conexión del visitante con el entorno natural.
«Queríamos que las personas no simplemente caminaran, sino que descubrieran. Que cada giro revelara un espacio nuevo, una luz distinta, un sonido del bosque que los acompañara», afirma el arquitecto Rolando Rodríguez. La naturaleza no es un telón de fondo: es el protagonista. La temática del parque impulsó una agenda de diseño biofílico, un enfoque que se trabajó de arriba abajo y de abajo hacia arriba. Desde el plan maestro hasta cada transición entre espacios, todo fue pensado para fortalecer la conexión del visitante con el entorno natural. Las estructuras metálicas ligeras, casi juguetonas, detallan esta intención. Las columnas esbeltas en tono verde olivo parecen perderse entre los árboles; los detalles ondulantes de madera evocan el movimiento de las ramas y del viento. Sobre ellas, los techos de teja brindan sombra y resguardo frente a las lluvias intensas de la región.
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Los edificios radiales incorporan muros de ladrillo texturado, diseñados para abrirse estratégicamente y permitir que el aire circule de forma natural, lo que permite refrescar el interior sin necesidad de utilizar sistemas pesados. «Para nosotros, integrar arquitectura y selva no significó camuflarnos, sino dialogar con el paisaje. Que cada estructura respondiera al clima y a la cultura, sin imponerse a la experiencia de quienes lo visitan», concluye el arquitecto Rolando Rodríguez. Así nació el Parque Quintana Roo: no como un recinto ferial, sino como un nuevo corazón urbano. Un lugar donde la selva, la gente y la arquitectura se encuentran en equilibrio, narrando juntos una historia que seguirá creciendo con cada visitante. @aidiastudio
El parque se trazó como una serie de senderos suaves, casi como ríos que guían a los visitantes entre diferentes recintos. No hay jerarquías ni caminos dominantes ni caminos dominantes: la experiencia fluye de manera orgánica
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Arquitectura del paisaje
Maní Taller Lavalle Peniche Arquitectos en colaboración con Carlos Quesnel Ubicación Maní, Yucatán, México 2022
Fotos Manolo R. Solís
«Nos interesó la memoria colectiva del sitio; esas líneas de deseo marcadas por generaciones de caminantes». —José Carlos Lavalle y Luis Peniche, socios directores de Lavalle Peniche Arquitectos.
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El anfiteatro, diseñado con discreción y respeto por la escala histórica, retoma la geometría de los tablados, adaptando su círculo para dialogar con el entorno.
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Dicen los habitantes de Maní que su pueblo guarda la memoria en cada trazo. Al caminar por sus calles rectas —herencia viva de la antigua colonia— uno comprende cómo la plaza central sigue siendo el corazón que late entre la iglesia al norte y los edificios de gobierno al sur. «Lo primero que sentimos fue la fuerza del lugar. Esa geometría silenciosa que guía los pasos y cuenta historias», recuerda el arquitecto José Carlos Lavalle Peniche, socio director de Lavalle Peniche Arquitectos. El sitio elegido para intervenir no solo mostraba huellas urbanas: también guardaba la sombra circular de los antiguos tablados de toros, aquellas estructuras temporales que reunían al pueblo en torno a la fiesta. «Nos interesó esa memoria colectiva; esas líneas de deseo marcadas por generaciones de caminantes», agrega Luis Peniche, socio director de Lavalle Peniche Arquitectos. El encargo, dentro del programa de mantenimiento de espacios públicos, fue más que una restauración: se trataba de devolver la vitalidad y crear nuevos puntos de encuentro para la comunidad. Así surgieron los dos ejes compositivos que ordenan el proyecto. El oriente-poniente, paralelo a la calle principal, enlaza las áreas de la plaza; el norte-sur une los grandes hitos: la iglesia y el antiguo palacio. En la intersección —ese cruce simbólico de pasado y presente— nació la idea del nuevo espacio público. El anfiteatro, diseñado con discreción y respeto por la escala histórica, retoma la geometría de los tablados, adaptando su círculo para dialogar con el entorno. Materiales sobrios, proporciones contenidas y una presencia serena permiten que lo nuevo acompañe, sin imponerse. El resultado es un espacio revitalizado que equilibra memoria y contemporaneidad. Hoy, los vecinos vuelven a reunirse bajo la sombra del antiguo trazo, donde la arquitectura invita a convivir, celebrar y reconocer el patrimonio que hace único a Maní. «Si el pueblo ya contaba la historia, nuestro trabajo era simplemente ayudar a que se pudiera seguir contando mejor», concluyen los arquitectos José Carlos Lavalle y Luis Peniche. @lavallepeniche_ @quesnelarqs
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Arquitectura del paisaje
Ágara Taller Devas Paisaje Ubicación Coyoacán, CDMX 2022
Fotos Jaime Navarro
«El objetivo siempre fue diseñar un paisaje que respirara con el sitio». —Bibiana Davó, socia fundadora y paisajista de Devas Paisaje.
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En conjunto, Ágara plantea una estrategia de regeneración que mitiga el calor urbano, mejora la calidad del aire y promueve bienestar cotidiano.
Ubicado en el barrio de Coyoacán en la Ciudad de México, el proyecto residencial Ágara se desarrolla sobre un terreno de origen volcánico, cuya geología, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en el punto de partida para un planteamiento paisajístico profundamente arraigado al sitio. «Decidimos escuchar al terreno; la roca nos marcó el ritmo del proyecto», cuenta la arquitecta Bibiana Davó de Devas Paisaje. Uno de los ejes centrales fue la conservación y el trasplante de más de 80 árboles existentes, acción que preservó la memoria vegetal del lugar y generó áreas verdes densas que favorecen el microclima y la convivencia. A partir de ello, la vegetación estructura circulaciones, transiciones de escala y espacios para reunión, contemplación o actividad física. «Queríamos que cada recorrido revelara algo vivo», dice Davó. El terreno pedregoso implicó retos técnicos resueltos mediante cortes y rellenos responsables. La roca volcánica se integró de forma protagónica en arriates, muros y jardineras, creando una estética telúrica coherente con el entorno natural. El parque puente, un corredor verde de 70 metros, conecta áreas separadas por desniveles, mientras que el carril de nado, excavado en la roca madre, refuerza el vínculo entre cuerpo y paisaje. En conjunto, Ágara plantea una estrategia de regeneración que mitiga el calor urbano, mejora la calidad del aire y promueve bienestar cotidiano. «El objetivo siempre fue diseñar un paisaje que respire con el sitio», concluye la arquitecta. @devas_paisaje
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Mariano Azuela 194 Taller Bloqe Arquitectura Ubicación Santa María la Ribera, CDMX. 2025
Fotos Rafael Gamo
«Estudiamos a detalle las proporciones de los antiguos edificios del barrio de Santa María la Ribera; queríamos que el peatón lo reconociera sin necesidad de explicarlo». —Jorge Esquer Luque, CEO y fundador de Bloqe Arquitectura. 60
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Con bóvedas de cañón, materiales nacionales y una escala respetuosa con su entorno, Mariano Azuela 194 celebra la historia de una de las colonias más antiguas de la Ciudad de México.
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Con bóvedas de cañón, materiales nacionales y una escala respetuosa con su entorno, Mariano Azuela 194 celebra la historia de una de las colonias más antiguas de la Ciudad de México.
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En el corazón de Santa María la Ribera, un barrio donde cada esquina guarda un fragmento de historia con casonas de estilo porfiriano y edificios que albergan un alto valor cultural sin renunciar a la modernidad, Bloqe Arquitectura encontró la oportunidad de crear un inmueble que no compitiera con su entorno, sino que dialogara con él. Así nació Mariano Azuela 194. «Queríamos que el edificio se sintiera como si siempre hubiera pertenecido aquí, pero sin renunciar a la contemporaneidad», recuerda Jorge Esquer Luque, CEO y fundador de Bloqe Arquitectura. Esa premisa guió cada decisión del proyecto, desde la composición hasta la selección de materiales. El conjunto habitacional se estructura en cuatro crujías unidas por dos núcleos de circulación, una organización pensada para convivir con la escala del barrio. No se impone: se alinea, se integra, respira al ritmo de las calles de la colonia Santa María. Arriba, en lo más alto, las bóvedas de cañón marcan la silueta del edificio. Son más que un gesto formal: amplían los espacios de los departamentos superiores y regalan un juego de curvas que transforman la azotea en un paisaje propio. «Las bóvedas son nuestro guiño a la tradición mexicana, pero reinterpretadas con una sensibilidad actual», comenta Esquer Luque. Bajo las bóvedas, la sombra se mueve, el aire se siente distinto, y el edificio adquiere un carácter que solo las formas atemporales pueden ofrecer. La fachada, elevada y sólida en la planta baja, incorpora marquesinas que evocan los edificios de principios del siglo XX, presentes aún en las calles del barrio. Ese gesto no es nostalgia, sino continuidad.
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El inmueble se construyó con materiales locales, trabajados artesanalmente y bajo una paleta de colores naturales, mármoles nacionales y acabados de tierra en los muros, elementos que le dan un carácter e integridad más arraigados en la cultura del barrio.
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«Estudiamos a detalle las proporciones de los antiguos edificios de comercio y vivienda del barrio; queríamos que el peatón lo reconociera sin necesidad de explicarlo», señalan los arquitectos del despacho. Como muchos de esos inmuebles históricos, Mariano Azuela 194 abre su planta baja a la comunidad con un espacio comercial que activa la calle y aporta vida cotidiana al entorno inmediato. Desde el inicio, el proyecto entendió que la arquitectura no termina en la última losa, sino en la relación con quien pasa, habita y se apropia de ella. Los materiales hablan el mismo lenguaje: mármoles nacionales, acabados de tierra, tabiques artesanales. Cada elección está anclada en la tradición mexicana. Cada textura cuenta una historia. «Para nosotros era fundamental que los materiales provinieran de manos mexicanas; queríamos que el edificio respirara el mismo origen que el barrio», concluyen los arquitectos. Así, Mariano Azuela 194 no es solo un edificio: es un puente entre el pasado y el presente, entre la memoria del barrio y las formas contemporáneas de habitarlo. Un proyecto que mira hacia adelante sin olvidar dónde se encuentra. bloqe.mx
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Vivienda multifamiliar -500m2
Casa de Puerto Taller TACO Taller de Arquitectura Contextual Ubicación Progreso, Yucatán 2025
Fotos Paulina Góngora
«Aprovechamos todo lo que tenía sentido mantener, no solo por economía, sino porque esos vestigios anclan el proyecto a la memoria del puerto». —Carlos Patrón, fundador y director de TACO Taller de Arquitectura Contextual. 66
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Casa de Puerto, es un edificio multifamiliar de escala mínima y carácter mediterráneo-tropical, compuesto por dos unidades habitacionales flexibles diseñadas para ofrecer una experiencia íntima, entre la brisa marina y la vitalidad del malecón. No. 87
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El propósito fue claro desde el inicio: crear un espacio que permitiera a los huéspedes disfrutar de la cercanía inmediata con la playa, sin renunciar a la vida urbana y a la energía del malecón, que se abre justo frente a la puerta. 68
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Los materiales refuerzan la identidad del sitio: muros de piedra recuperados, pisos de concreto blanco con incrustaciones de conchas, estuco pigmentado en tonos contrastantes con el mar.
La primera vez que el equipo de TACO Taller de Arquitectura Contextual caminó por la zona portuaria de Progreso, el terreno apenas insinuaba lo que podía llegar a ser. «Era un lote estrecho, casi tímido, escondido entre muros viejos que hablaban de otra época», cuenta Carlos Patrón, fundador y director del despacho. «Pero desde el primer momento supimos que allí cabía una forma distinta de vivir el puerto». De esa intuición nació Casa de Puerto, un edificio multifamiliar de escala mínima y carácter mediterráneo-tropical, compuesto por dos unidades habitacionales flexibles diseñadas para ofrecer una experiencia íntima, entre la brisa marina y la vitalidad del malecón. El propósito fue claro desde el inicio: crear un espacio que permitiera a los huéspedes disfrutar de la cercanía inmediata con la playa, sin renunciar a la vida urbana y a la energía del malecón, que se abre justo frente a la puerta. Para ello, las dos unidades se concibieron como módulos independientes que pueden funcionar por separado o integrarse, según las necesidades del usuario. «Queríamos que este proyecto dialogara con la escala del barrio”, explica el equipo. No se trataba de competir con los grandes alojamientos de la zona, sino de ofrecer una experiencia local, íntima, casi artesanal», agrega Alejandro Patrón, cofundador y dedicado a los temas de ingeniería y construcción en el equipo de TACO. Uno de los mayores desafíos fue trabajar en un lote de apenas 5m × 17m, con una construcción máxima de 95 m². La solución vino de mirar hacia lo que ya existía: los muros colindantes y una antigua puerta que, aunque deteriorada, conservaba un carácter irresistible. «Nos gusta pensar que la casa no empezó desde cero. Aprovechamos todo lo que tenía sentido mantener, no solo por economía, sino porque esos vestigios anclan el proyecto a la memoria del puerto», enfatizan los arquitectos.
El proyecto se organiza en capas. El acceso se da por un callejón peatonal que desemboca en un patio vestibular: un pequeño respiro antes de entrar al edificio. Desde allí se accede a la unidad de planta baja, a la escalera de la unidad superior y al cuarto de mantenimiento. La unidad de planta baja inicia con un jardín privado donde conviven una pileta de agua y un pequeño jardín de arena con plantas endémicas de la costa yucateca. El espacio interior fluye entre dos patios, y sus diferentes niveles de piso definen sutilmente cada área. Para llegar a la unidad superior, una escalera continua asciende hacia la azotea, donde un roof/mirador recibe a los visitantes con una piscina y un asador orientados hacia el horizonte. Desde este punto, la vista se abre generosa hacia la playa, el malecón, el muelle y el faro. «Queríamos que el recorrido fuera una experiencia en sí misma. Que cada escalón revelara un poco más del paisaje», explican Carlos y Alejandro Patrón. La habitación principal en la planta alta se proyecta hacia el mar a través de un ventanal y un balcón que capturan la luz y el viento. El módulo de baños y la escalera se concentraron en el costado oeste para crear un colchón térmico que garantizara el confort interior, una estrategia sencilla pero eficaz frente al clima costero. Los materiales refuerzan la identidad del sitio: muros de piedra recuperados, pisos de concreto blanco con incrustaciones de conchas, estuco pigmentado en tonos contrastantes con el mar, madera local de cedro y acero oxidado con alma portuaria. «Nos interesaba que la casa se sintiera hecha del puerto. Que los materiales tuvieran textura, historia, y que con el tiempo envejecieran con la misma dignidad que las construcciones vecinas», concluyen los arquitectos. local10.mx
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Residencial Attali Taller Arditti + RDT Arquitectos Ubicación San Rafael de Escazú, Costa Rica 2025
Fotos Cortesía Arditti + RDT Arquitectos / Uriel Alvarado, Christian Alcántara y Manuel Tovar
«Queríamos que las personas sintieran que viven dentro de un cuadro vivo que cambia con la luz del día. Esa conexión sensorial es la esencia del proyecto». —Jorge y Arturo Arditti, socios directores de Arditti + RDT Arquitectos. 70
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En San Rafael de Escazú, Costa Rica, Residencial Attali redefine el habitar contemporáneo desde la relación íntima con el paisaje.
El proyecto busca armonizar el lujo y la comodidad con la conservación ecológica, convirtiéndose en un refugio para quienes desean vivir rodeados de naturaleza sin renunciar al confort más elevado.
Cuando el equipo de Arditti + RDT Arquitectos llegó por primera vez a la ladera boscosa de San Rafael de Escazú, el silencio del paisaje hablaba más fuerte que cualquier trazo arquitectónico. El follaje denso, la luz filtrada entre los árboles y la topografía ondulante parecían pedir una arquitectura que no dominara el entorno, sino que lo acompañara. «Aquí entendimos que debíamos escuchar al bosque antes de dibujar la primera línea. No se trataba solo de diseñar viviendas de lujo, sino de asegurarnos de que cada decisión honrara la memoria viva de este lugar», relatan Arturo y Jorge Arditti, socios directores de Arditti + RDT Arquitectos. Así nació Residencial Attali, un desarrollo exclusivo que integra el diseño contemporáneo con más de 11,000 m² de áreas verdes. El proyecto busca armonizar el lujo y la comodidad con la conservación ecológica, convirtiéndose en un refugio para quienes desean vivir rodeados de naturaleza sin renunciar al confort más elevado. Los dos edificios de cinco niveles que conforman el proyecto albergan 48 apartamentos de lujo, cada uno pensado para expandirse visual y espacialmente hacia el entorno. Las líneas sinuosas y los volúmenes del conjunto buscan integrarse con la topografía, generando una arquitectura que respira al ritmo del terreno. «Evitamos las imposiciones formales. Dejamos que el terreno nos dijera dónde debía descansar cada volumen. La arquitectura no debía competir con el bosque, sino desaparecer lentamente entre sus tonalidades», explican los arquitectos. La elección de materiales —concreto natural, madera y acero— responde a esta visión: sobrios, honestos, cálidos y capaces de envejecer con dignidad frente al clima y la vegetación. Cada apartamento está diseñado para borrar los límites entre interior y exterior. Las terrazas privadas funcionan como extensiones naturales de las salas y recámaras, y la vista se abre hacia dos mundos. La obra demuetra que el diseño de lujo puede coexistir a la par de la conservación ambiental. La presencia del bosque no es un telón de fondo, es un protagonista que guía el proyecto.
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Arquitectura de usos mixtos
Casa de la cultura de Juchitán Taller RootStudio Ubicación Juchitán, Oaxaca 2025
Fotos Cortesía RootStudio
«No restauramos un edificio: ayudamos a curar un corazón colectivo». —João Boto Caeiro, fundador y director de RootStudio.
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La restauración del lugar conservó tejas, biliguanas y horcones de madera, integrando además un sistema de juntas constructivas para reforzar las zonas más vulnerables.
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Cuando en 2017 los sismos sacudieron el Istmo de Tehuantepec, la Casa de la Cultura de Juchitán — fundada en 1972 por Francisco Toledo— quedó en silencio. Sus techos dañados, sus muros fracturados y su atmósfera suspendida parecían contar una historia inconclusa. Para muchos en la ciudad, el cierre no fue solo el deterioro de un edificio: fue la pausa forzada de un símbolo identitario. «Era como ver a un amigo querido herido», recuerda el fundador y director de RootStudio, João Boto Caeiro, mientras evoca la primera visita al recinto. «Sabíamos que no bastaba con repararlo; había que restaurar su espíritu». Tras más de seis años de trabajo, RootStudio lideró una intervención que buscó algo más profundo que una reparación material: devolverle al edificio su fuerza estructural sin borrar la huella cultural que lo ha definido por décadas. «Nos propusimos a escuchar al edificio, no imponerle nada», agrega Fulvio Capurso, colega y socio de João Boto Caeiro en RootStudio. «Cada muro y cada cubierta nos pedían respeto a la distribución original y a las técnicas tradicionales que siempre le dieron vida». La restauración del lugar conservó tejas, biliguanas y horcones de madera, integrando además un sistema de juntas constructivas para reforzar las zonas más vulnerables. Pero uno de los gestos más simbólicos ocurrió cuando el equipo decidió reutilizar madera proveniente de viviendas colapsadas tras el sismo. «Trabajar con esa madera fue conmovedor», explica Boto Caeiro. «No solo era material; era memoria. Convertirla en nuevas columnas y vigas fue una manera de honrar lo que la comunidad perdió y lo que quiere seguir construyendo».
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La Casa de la Cultura de Juchitán renace como un modelo de conservación patrimonial sustentable y sostenibilidad ambiental.
Las maderas locales —chicozapote, coralillo y huanacaxtle— volvieron a sentirse en el espacio. Artesanos del Istmo elaboraron a mano biliguanas sustentables con ramas regenerativas. El edificio se levantó con las manos de su propia gente. El proyecto incorporó criterios bioclimáticos para lograr confort pasivo: ventilación cruzada mediante vanos históricos y una nueva arcada, muros respirables hechos con tierras y cal, y carpintería reciclada tratada con aceite natural. Todo ello permitió mantener una temperatura adecuada sin depender de sistemas artificiales en sus más de 2,500 m². «Para nosotros, el clima del Istmo es un maestro», dice Capurso. «Solo había que dejar que el edificio volviera a respirar como siempre supo hacerlo.» La restauración no solo reconstruyó un edificio: reanudó un diálogo entre el arte y la comunidad. La reja del atrio diseñada por Demián Flores y las esculturas de Víctor Cha’ca, Sabino Guisu, José Ángel Santiago y Hugo Tovar se integran al espacio como voces contemporáneas en conversación con la memoria.
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Para su reapertura en 2025, la exposición Dooxqui ’Gueela (La noche más larga) de Francisco Toledo volvió a encender el pulso artístico del recinto, acompañada de una sala de arte prehispánico con más de mil piezas restauradas. Hoy, la Casa de la Cultura de Juchitán renace como un modelo de conservación patrimonial sustentable. Combina técnicas tradicionales, respeto por los materiales, sostenibilidad ambiental y, sobre todo, una profunda resiliencia comunitaria. «Cuando abrimos las puertas de nuevo y vimos entrar a la gente, supimos que la casa había cumplido su ciclo de regreso», comparte Boto Caeiro. La ciudad recuperó un espacio esencial para el arte y la memoria compartida. Un espacio que nunca dejó de pertenecerle. La Casa de la Cultura de Juchitán: el regreso de un corazón que nunca dejó de latir. rootstudio.design
Hoy, la Casa de la Cultura de Juchitán renace como un modelo de conservación patrimonial sustentable. Combina técnicas tradicionales, respeto por los materiales, sostenibilidad ambiental y, sobre todo, una profunda resiliencia comunitaria.
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Arquitectura de usos mixtos
Miranda Palmeto Taller TACO Taller de Arquitectura Contextual Ubicación Mérida, Yucatán 2024
Fotos Manolo R. Solís
«En el Palmeto cada proyecto es una conversación continua con el sitio. No llegamos a imponer, sino a entender qué quiere mantenerse y qué puede evolucionar». —Carlos Patrón Ibarra, socio fundador de TACO Taller de Arquitectura Contextual. 78
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Antes que trazar líneas, el equipo se dedicó a leer el suelo: niveles, raíces, sombras, silencios. De esa lectura surgió la retícula modular, ya probada en otras intervenciones del Palmeto. No. 87
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La casa principal se apropia de la luz y del viento con la naturalidad de quien siempre vivió ahí. 80
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Las cubiertas inclinadas de la casa reducen el mantenimiento por lluvia y hojas, amplifican el espacio interior y mejoran el confort térmico. La residencia nuclear es de un nivel para permitir la mirada hacia el vivero desde las habitaciones satelitales.
En Palmeto del Vivero de Cholul —un respiro verde escondido entre calles tranquilas y las memorias de una comunidad de origen maya/colonial— comenzó a gestarse una vivienda distinta. No nació de una urgencia por construir, sino de la intuición de que el barrio podía contar otra historia. Así apareció Miranda Palmeto, una casa que se reconoce a sí misma como vecina, anfitriona y, a la vez, como un taller productivo que busca integrar nuevas construcciones al «pulmón verde» ya existente, conservando su carácter original como vivero de plantas tropicales. El terreno, sombreado por árboles que llevan décadas vigilando el lugar, marcó el primer ritmo. Antes que trazar líneas, el equipo se dedicó a leer el suelo: niveles, raíces, sombras, silencios. De esa lectura surgió la retícula modular, ya probada en otras intervenciones del Palmeto, que permitió hilar esta nueva pieza con las anteriores. «La retícula es una herramienta, pero también una ética. Nos recuerda que cada intervención forma parte de algo mayor, un tejido que pertenece a la comunidad y no solo al proyecto puntual», explica Alejandro Patrón Sansor, arquitecto y socio del despacho. La vivienda no quiso ser solo una casa. Quiso ser vida cotidiana en movimiento. Por eso, sus espacios se fragmentaron para volverse flexibles: tres locales de bajo impacto abren la relación con la calle; un
portal peatonal invita a cruzar sin prisa; un patio vestibular ordena los accesos como si acomodara los pasos de quienes llegan. Sobre los locales, habitaciones satelitales se elevan discretas, listas para funcionar de manera autónoma o integrarse según las necesidades del día. «Nos interesaba que la casa pudiera transformarse con la vida de sus habitantes. No que fuera un objeto fijo, sino un sistema vivo que acepta cambios sin perder su esencia», dice Ana Patrón Ibarra, cofundadora de TACO Taller de Arquitectura Contextual. La casa principal, extendida en forma de «L», se apropia de la luz y del viento con la naturalidad de quien siempre vivió ahí. El mono-espacio social se abre hacia un patio que guarda una pequeña piscina, un microclima íntimo donde el agua, la vegetación y la sombra construyen un respiro propio. Las cubiertas inclinadas, los patios intercalados y la volumetría sólida evocan una arquitectura esencial, honesta, que dialoga más con el clima y el paisaje que con las modas. «Nos interesa la arquitectura que resuelve desde lo elemental: ventilación, sombra, armonía. Cuando esas bases están bien puestas, lo demás aparece por consecuencia», puntualiza el arquitecto Carlos Patrón, socio fundador del despacho. arquitecturacontextual.com
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Arquitectura de usos mixtos
Pabellón de la Reserva Taller HEMAA Ubicación Ciudad de México, CDMX 2023
Fotos César Béjar
«Si después de estar aquí (Pabellón de la Reserva) alguien empieza a preguntarse cómo quiere habitar el mundo, entonces el proyecto cumplió su propósito». —Alejandra Tornel, José Fainsod y Santiago Hernández Matos, fundadores y socios directores de HEMAA. 82
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En este pabellón, habitar es un verbo silencioso. Un descubrimiento. Una conversación íntima con el bosque.
Dentro de los silencios húmedos de Reserva Santa Fe, donde el bosque Otomí-Mexica respira entre brumas y un lago espejea la fría luz de la mañana, Pabellón de la Reserva se levanta como una declaración de anhelo: vivir cerca de la naturaleza sin renunciar a la proximidad de la Ciudad de México. Un refugio a minutos de la metrópolis, pero a años luz de su ritmo. «Queríamos que el pabellón no solo mirara al bosque, sino que lo escuchara. El sitio nos exigía humildad. Nos pidió silencio», dicen Alejandra Tornel, José Fainsod y Santiago Hernández Matos, fundadores y socios directores de HEMAA. Con un clima frío y húmedo, un ecosistema delicado y la imponente presencia del bosque, el mayor desafío consistió en dar forma a una arquitectura que no compitiera con el entorno, sino que lo revelara. «El contexto nos dictó la paleta, las líneas, la respiración del proyecto. Teníamos claro que la arquitectura debía desaparecer justo en el momento en que el usuario percibiera la naturaleza», agregan. Así nació la estructura ligera del pabellón: aleros en voladizo, bordes angulares, un verde ceniza que se mimetiza con el follaje. Líneas que no buscan marcar territorio, sino disolver límites. Y aclaran: «Diseñamos un marco, no un muro; un gesto que acompaña el bosque sin invadirlo». Las ventanas reinterpretan la grandeza de los siete lagos que dieron forma a la cosmovisión del pueblo Otomí. La proporción áurea se convirtió en la brújula del proyecto. No como un recurso estilístico, más bien como un lenguaje compartido con la naturaleza. El pabellón integra estrategias pasivas, nuevas tecnologías y sistemas que aprovechan los ciclos naturales. Paneles solares, humedales, filtros de captación, un jardín urbano en la azotea. Pabellón de la Reserva no pretende imponerse. Es una exploración, un lugar donde el borde entre lo construido y lo natural se desvanece. La proporción áurea se convirtió en la brújula del proyecto.
@hemaa_mx
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Arquitectura Institucional Pública
Mercado Nicolás Bravo Taller AIDIA Studio Ubicación Nicolás Bravo, Quintana Roo 2024
Fotos Andrés Cedillo
«Arquitectura biofílica que abraza su entorno y se deja abrazar por él: un mercado que hace honor a la naturaleza que lo rodea y a la comunidad que le da vida». —Rolando Rodríwguez-Leal y Natalia Wrzask, directores de AIDIA Studio. 84
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Desde el primer encuentro de AIDIA Studio con el lugar nació una pregunta que guió el proyecto: ¿Cómo construir un espacio que no solo albergue artesanías, sino que fortalezca una identidad colectiva?
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«Cuando llegamos por primera vez a Nicolás Bravo, el sol de Quintana Roo caía suave sobre los árboles frutales que bordean el camino. El aire olía a naranja y a tierra húmeda; era fácil comprender por qué la comunidad defendía con tanto orgullo sus tradiciones. Sin embargo, también era evidente la necesidad de un espacio digno donde esas raíces pudieran florecer», cuentan Rolando Rodríguez-Leal y Natalia Wrzask, directores de AIDIA Studio. De ese primer encuentro nació una pregunta que guió todo el proyecto: ¿Cómo construir un espacio que no solo albergue artesanías, sino que fortalezca una identidad colectiva? El Mercado de Artesanías de Nicolás Bravo se convirtió en la respuesta. Un proyecto impulsado por el Programa de Mejoramiento Urbano de SEDATU, destinado a reducir rezagos sociales y ofrecer oportunidades reales a los municipios menos favorecidos de México. «Para nosotros, en AIDIA Studio, representó algo más: la posibilidad de diseñar un lugar que devolviera voz y orgullo a una comunidad de menos de 5,000 habitantes», comparten los arquitectos encargados del proyecto. «Desde el principio entendimos que no estábamos diseñando un edificio, sino un punto de encuentro. Queríamos que cada persona se reconociera a sí misma en los materiales, en los colores, en la forma misma del mercado», añaden.
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En el corazón del proyecto se despliega una cubierta que parece flotar y permite el paso de la luz natural.
Hoy, el mercado es mucho más que un conjunto de locales. Es un corredor vivo donde los artesanos exponen tejidos, barro, bordados; donde las familias venden frutas recién cosechadas y comida preparada con recetas que han pasado de generación en generación. También es un centro comunitario, un lugar donde talleres, eventos y actividades culturales fortalecen el tejido social y fomentan la convivencia. «Construimos el edificio bajo un principio claro: resistencia con sencillez. Por eso empleamos materiales que requieren un mantenimiento mínimo a lo largo del tiempo: estructura de acero, losas y parapetos de hormigón armado pigmentado, bloques de hormigón pigmentado y fachaletas de barro artesanal». «Quisimos que la obra envejeciera con dignidad, que no dependiera de reparaciones constantes. Cada elección material tenía que dialogar con el clima, con los recursos locales y con las manos que lo iban a habitar».
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El mercado se organiza sobre una retícula estructural de 8x8 m en un predio de 7,700 m², donde se distribuyen 50 locales. En el corazón del proyecto se despliega una cubierta que parece flotar: una serie de paraguas invertidos que generan paraboloides hiperbólicos, permitiendo la entrada de luz natural, la circulación del aire y una silueta que se integra visual y emocionalmente con el paisaje. «Nos obsesionamos con la idea de que la cubierta no solo protegiera, sino que inspirara. Los paraguas invertidos permiten que el espacio respire, que los patios verdes en el centro se conviertan en pulmones comunitarios», concluyen los arquitectos. @aidiastudio
El mercado es mucho más que un conjunto de locales. Es un corredor vivo donde los artesanos exponen sus productos. No. 87
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Arquitectura Institucional Pública
Centro DIF Comitancillo Taller AIDIA Studio Ubicacion San Pedro Comitancillo, Oaxaca 2024
Fotos Rolando Rodríguez Leal
«Queríamos que la arquitectura hiciera algo más que albergar actividades. Diseñamos un edificio que regalara momentos, donde la luz, las sombras y las texturas contaran una historia distinta cada día». —Rolando Rodríguez-Leal y Natalia Wrzask, directores de AIDIA Studio. 90
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La construcción tiene un recorrido inmersivo y articulador que se distribuye entre los distintos niveles. No. 87
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Más allá de cómo se distribuyen los espacios, la verdadera identidad del edificio surge desde su estructura. 92
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Las fachadas se revistieron con celosías de concreto pigmentado, cuyas aperturas variables filtran la luz, reducen las ganancias térmicas y proporcionan privacidad sin perder transparencia.
En San Pedro Comitancillo, donde las calles estrechas aún guardan el eco del viento que atraviesa el Istmo, surgió un desafío arquitectónico que parecía imposible: levantar un centro comunitario pleno y funcional en un terreno de apenas 212 m². Para el equipo de AIDIA Studio, aquel lote compacto no era una limitante, sino una invitación a imaginar distinto. «Teníamos que pensar en vertical para liberar el suelo. Desde el principio entendimos que, si queríamos que el edificio respirara, había que elevar parte del programa y dejar que la planta baja se abriera a la vida comunitaria». Así nació la idea de un desplante en forma de «L» que permitiera trasladar áreas clave al segundo nivel. Esta decisión, lejos de complicar el proyecto, abrió nuevas oportunidades: un área libre que se convertiría en el corazón articulador del resto del programa. Al llegar desde la calle, una puerta peatonal discreta conduce a un pasillo estrecho que se ensancha repentinamente hacia un patio central, flanqueado por una escalera curva que parece invitar a subir sin prisa. A un costado, un área techada, semiabierta y de doble altura evita definirse: puede ser comedor, taller, salón de reuniones o refugio ante la lluvia y el calor. «Queríamos un espacio que perteneciera a todos y a nadie en particular, un lugar que pudiera transformarse según lo que la comunidad necesitara ese día. Esa flexibilidad era fundamental». La cocina, ubicada estratégicamente junto al comedor público, se conecta con un almacén de víveres para facilitar el funcionamiento diario. En la parte superior, una sala de juntas, dos consultorios y la oficina de dirección completan el programa operativo del centro.
Pero más allá de cómo se distribuyen los espacios, la verdadera identidad del edificio surge desde su estructura. El equipo decidió trabajar con cinco crujías transversales, cada una coronada por una bóveda de concreto que guía la luz natural desde lo alto. Las fachadas se revistieron con celosías de concreto pigmentado, cuyas aperturas variables filtran la luz, reducen las ganancias térmicas y proporcionan privacidad sin perder transparencia. «Nos obsesionaba la idea de que el edificio respirara luz todo el día, sin necesidad de encender un solo foco. Queríamos que la luz se moviera como un visitante más, cruzando patios, techos y muros a lo largo del día». El edificio se vuelve así un tapiz de texturas: las superficies curvas —la escalera y las bóvedas— lucen un concreto terracota semipulido; los volúmenes ortogonales muestran un encofrado estriado de tono terroso; y las bardas perimetrales, hechas de block pigmentado con acabado rústico, generan un telón de fondo pétreo sobre el que destaca la vegetación. La madera de parota y las herrerías de tono rústico aportan acentos cálidos y artesanales, lo que refuerza el diálogo entre lo construido y lo natural. A medida que el sol avanza, la celosía proyecta un mapa cambiante de sombras que se desliza por muros, pisos y bóvedas. Es un espectáculo silencioso, casi ritual, que acompaña la vida cotidiana del centro. Ese es el espíritu del Centro DIF: un espacio pequeño en dimensión, pero inmenso en posibilidades, hecho para la comunidad y tejido con la luz del Istmo. @aidiastudio
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Arquitectura Institucional Pública
CATVI Dzibilchaltún Taller Lavalle Peniche + Quesnel Arquitectos Ubicación Dzibilchaltún, Yucatán 2025
Fotos Cortesía despachos
«La arquitectura maya no solo es monumental: es profundamente humana. Ese espíritu quisimos revivir en el CATVI, uniendo pasado y presente en un recorrido que honra la memoria del lugar». —Lavalle Peniche + Quesnel Arquitectos. 94
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El CATVI es un edificio único que reúne todos los servicios para el visitante en un volumen compacto, eficiente y respetuoso con el terreno.
El proyecto nació en Dzibilchaltún, cuando el equipo de Lavalle Peniche y Quesnel Arquitectos caminó por los antiguos senderos blancos que conectan los templos mayas. El aire cálido y el silencio del sitio arqueológico parecían susurrar una idea que cambiaría el rumbo del diseño. «No queríamos copiarla; queríamos entender su lógica profunda: la forma en que jerarquizaban sus edificios y cómo articulaban la vida comunitaria en torno a un patio central». De esa intuición surgió el concepto rector del proyecto: construir una semejanza volumétrica que dialogara con la tradición prehispánica sin imitarla. Los arquitectos identificaron elementos clave de Dzibilchaltún —el basamento que eleva, las escalinatas que jerarquizan, el patio central que convoca y organiza, y el sacbé que conecta y guía— como puntos de partida para interpretarlo desde una óptica contemporánea. Así se concibió el CATVI, un edificio único que reúne todos los servicios para el visitante. El volumen, sólido y macizo, se fragmenta en su parte central para revelar dos grandes plazas: una de acceso que recibe al visitante y otra de salida que lo acompaña hacia la zona arqueológica. Alrededor del patio central se despliega un claustro que funciona como corazón circulatorio: desde ahí se accede a todas las áreas públicas y privadas. La experiencia del visitante inicia en el estacionamiento y fluye hacia la plaza de acceso, donde se encuentra el área de espera y la taquilla. El claustro se convierte entonces en un gran vestíbulo que distribuye, orienta y acompaña. El cuerpo superior del volumen —sólido, pesado, rítmico en sus columnas— remata la composición y evoca la contundencia de los edificios mayas, donde el macizo domina sobre el vano. Esta correspondencia, reinterpretada en lenguaje contemporáneo, otorga al proyecto un carácter atemporal.
El volumen, sólido y macizo, se fragmenta en su parte central para revelar dos grandes plazas.
@lavallepeniche_ @quesnelarqs
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Arquitectura Institucional Privada
Centro Comunitario Casa Grande Taller Arroyo Solís Agraz Ubicación Santa Bárbara, Chihuahua 2024
Fotos Cortesía Arroyo Solís Agraz
Este espacio abierto es más que un área pública: es un símbolo de cohesión, un recordatorio de que la arquitectura puede recuperar vínculos perdidos.
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El Centro Comunitario Grupo México Casa Grande es un proyecto capaz de reunir pasado y futuro en un mismo lugar: un refugio para el aprendizaje, la cultura y la convivencia.
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Cuando el equipo de Arroyo Solís Agraz recorrió Santa Bárbara, el silencio de la sierra parecía guardar siglos de historias suspendidas en el aire. Las viejas construcciones de adobe —testigos mudos de la época minera— estaban desgastadas, pero aún sostenían la dignidad de una comunidad que nunca ha dejado de resistir. «Lo que vimos no fueron ruinas, sino semillas de un lugar que podía renacer», rememora el arquitecto Arroyo, caminando entre muros que aún conservaban el olor de la tierra húmeda. Santa Bárbara, enclavada en una región árida y montañosa del norte de México, lleva en su ADN la minería: su economía, su paisaje y hasta las cicatrices de su territorio hablan de ese origen. Sin embargo, con el paso de los años, el aislamiento, la falta de servicios y la carencia de espacios para convivir habían fracturado la vida comunitaria. Fue entonces que surgió la idea de construir el Centro Comunitario Grupo México Casa Grande, un proyecto capaz de reunir pasado y futuro en un mismo lugar: un refugio para el aprendizaje, la cultura y la convivencia. Cuatro estructuras antiguas de adobe se convirtieron en el punto de partida. No se trataba solo de restaurarlas, sino de reactivar su espíritu. «Nuestra misión fue escuchar a los edificios. Cada grieta nos decía algo sobre el clima, sobre la historia, sobre cómo debían intervenirse para seguir viviendo otros cien años», agrega. Las edificaciones fueron reforzadas con un sistema de doble muro en bloque de concreto pigmentado, una solución que no solo garantizaba estabilidad estructural, sino que permitía respetar la esencia cromática de Santa Bárbara. La madera, utilizada como auxiliar estructural, contribuye a reducir la huella de carbono; además, añade calidez y honestidad material al conjunto. El proyecto incorporó también dos volúmenes contemporáneos: uno destinado a juegos infantiles y otro para servicios y apoyo operativo. Ambos se integraron al conjunto con un lenguaje que dialoga con la estética vernácula, sin pretensiones, sin estridencias. Su diseño es una extensión natural del entorno. La incorporación de una plaza central y jardines exteriores creó un nuevo punto de encuentro. Ahí, donde antes había silencio, ahora emergen risas, talleres, mercados, asambleas y música: la vida volvió a circular. @arroyosolisagraz
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Las edificaciones fueron reforzadas con un sistema de doble muro en bloque de concreto pigmentado, una solución que no solo garantizaba estabilidad estructural, sino que permitía respetar la esencia cromática de Santa Bárbara.
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Santa Bárbara, enclavada en una región árida y montañosa del norte de México, lleva en su ADN la minería: su economía, su paisaje y hasta las cicatrices de su territorio hablan de ese origen.
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Arquitectura Institucional Privada
Andantes Taller Eurk
Ubicación Centro Histórico, Mérida, Yucatán 2024
Fotos Jason Rodríguez y Álvaro José Río
Entre muros restaurados, sombras nuevas y voces infantiles, el pasado y el futuro encuentran un punto de encuentro. En Andantes, cada día, el aprendizaje empieza con una pregunta simple: ¿qué quieres descubrir hoy? 102
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Andantes no es solo una intervención arquitectónica; es un territorio de descubrimiento. Los pasillos abiertos se vuelven caminos para explorar. 104
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Las piezas dispersas de la antigua hacienda se conectan ahora bajo una gran cubierta triangular que reinterpreta la arquitectura vernácula.
La geometría, precisa y ligera, hace algo más que ordenar el espacio: extiende sombras, protege del calor y crea rincones donde el viento parece encontrar su propio ritmo.
Cada mañana, desde que la luz se abre paso entre los árboles de la Exhacienda Chichí Suárez en el Centro Histórico de la ciudad de Mérida, el eco del pasado parece despertar junto con los niños que recorren los primeros patios. Allí, donde antes resonaba la historia de un antiguo enclave henequenero, hoy emerge Andantes, un proyecto que convierte el patrimonio en un aula viva. La idea nació —cuentan los arquitectos de Eurk— de un gesto sencillo: escuchar al lugar. «Cuando recorrimos la exhacienda por primera vez, sentimos que el sitio no necesitaba que llegáramos a imponer nada. Nos pedía ser leído, interpretado… casi acompañado», señalan. A partir de esa premisa, el proyecto se construye a partir de la conservación y adaptabilidad de los módulos existentes. Las piezas dispersas de la antigua hacienda se conectan ahora bajo una gran cubierta triangular que reinterpreta la arquitectura vernácula. La geometría, precisa y ligera, hace algo más que ordenar el espacio: extiende sombras, protege del calor y crea rincones donde el viento parece encontrar su propio ritmo. La cubierta se convirtió en el hilo conductor del relato espacial: «Queríamos que los niños sintieran que caminar por Andantes es moverse entre capas de tiempo: una estructura contemporánea que respira al ritmo del pasado», agregan. Pero Andantes no es solo una intervención arquitectónica; es un territorio de descubrimiento. Los pasillos abiertos se vuelven caminos para explorar. Los cambios de nivel, de luz y de textura invitan al juego libre. La vegetación, integrada como parte esencial del proyecto, transforma cada recorrido en una experiencia sensorial. «Nos interesaba que los niños aprendieran no solo con la vista, sino con todo el cuerpo. Que tocaran, olieran, se mojaran, corrieran... Que la arquitectura dejara de ser un límite y se volviera un impulso». Así, la educación se desprende de las aulas convencionales para expandirse en un entorno vivo. La historia se convierte en escenario; la naturaleza, en maestra; la arquitectura, en puente. Andantes ofrece un espacio donde lo creativo y la curiosidad no son solo posibilidades, sino maneras de habitar el mundo. @eurk_mx
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Arquitectura Institucional Privada
Pabellón Materias Primas Taller Transversal Arquitectura Ubicación Chihuahua, México 2025
Fotos Ricardo Arellano
«Cada espacio de este pabellón se diseñó pensando en la experiencia del usuario: que pudiera sentir el movimiento del viento, la sombra de un árbol y la tranquilidad de estar lejos del ruido cotidiano». –Transversal Arquitectura. 106
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La estructura se posa delicadamente en la falda del cerro, junto a un antiguo muro de mampostería, entre árboles de gran porte y sobre un terraplén que nivela el terreno y eleva las vistas hacia el paisaje.
En el límite de la mancha urbana, donde el río Sacramento se encuentra con la majestuosa Sierra de Nombre de Dios, se erige un pabellón pensado para albergar múltiples eventos sociales de carácter corporativo. «Queríamos que el lugar no solo fuera funcional, sino que también contara una historia con su entorno», explica el equipo de Transversal Arquitectura. La estructura se posa delicadamente en la falda del cerro, junto a un antiguo muro de mampostería, entre árboles de gran porte y sobre un terraplén que nivela el terreno y eleva las vistas hacia el paisaje. «El sitio nos pedía respeto y diálogo; no queríamos imponer, sino integrar», comparten. Organizado a partir de una retícula de marcos de concreto, el pabellón genera una secuencia de patios y espacios sombreados donde la luz, el aire y la vegetación se vuelven protagonistas. «Cada espacio se diseñó pensando en la experiencia del usuario: que pudiera sentir el movimiento del viento, la sombra de un árbol y la tranquilidad de estar lejos del ruido cotidiano». El concreto, presente en distintos formatos, se convierte en el hilo conductor de la propuesta. Los elementos estructurales hechos en sitio se pigmentaron en color tierra, mientras que los prefabricados, como block, adoquines y losas alveolares, se dejaron en su color natural. «Buscábamos un lugar acogedor y atemporal, que se mimetizara con el paisaje sin perder su carácter arquitectónico». Para reforzar el confort climático y la biodiversidad, se integró una paleta vegetal que combina especies desérticas, galerías de encinos y cubresuelos ornamentales. «Con el tiempo, estos elementos verdes no solo darán sombra y frescura, sino que también abrazarán el lugar y lo convertirán en un entorno vivo», agregan. El resultado es un espacio donde la arquitectura y la naturaleza dialogan en armonía, invitando al usuario a desconectarse y a disfrutar de cada detalle, desde la luz que atraviesa los marcos de concreto hasta el suave susurro del viento entre los árboles.
Organizado a partir de una retícula de marcos de concreto, el pabellón genera una secuencia de patios y espacios sombreados donde la luz, el aire y la vegetación se vuelven protagonistas.
@transversalarquitectura
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Arquitectura Espacios Corporativos
Taller de Arquitectura Taller Di Frenna Arquitectos Ubicación Colima, México 2025
Fotos Cortesía Di Frenna Arquitectos
«Nos divertimos explorando cómo diferentes texturas y acabados podían convivir y generar sensaciones distintas». –Matia Di Frenna, fundador de Di Frenna Arquitectos.
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Cada elemento, textura y rincón han sido pensados para enriquecer la vida, nutrir el alma y despertar la imaginación.
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Entre el verde que rodea Colima y la pureza de sus formas, surge una edificación que no pasa desapercibida: el Taller Di Frenna Arquitectos. «No es solo un edificio; es un espacio que respira creatividad, pensado para inspirar a quienes lo habitan y para reflejar la filosofía de nuestro despacho». «El objetivo era que nuestro taller fuera más que un lugar de trabajo. Quisimos que cada espacio hablara, que invitara a imaginar, a tocar los materiales, a sentir la arquitectura en cada esquina», comenta el arquitecto Matia Di Frenna, fundador del despacho. El taller reúne áreas como el taller de maquetas, espacios audiovisuales, salas de juntas y áreas de escritorio, pero también se convierte en una muestra viva de su visión arquitectónica. Cada volumen, textura y material ha sido seleccionado para contar una historia: acero, concreto, madera quemada, piedra… materiales naturales e industriales que dialogan entre sí y con quienes los observan. «Nos divertimos explorando cómo diferentes texturas y acabados podían convivir y generar sensaciones distintas. Cada material tiene su voz y su personalidad, y juntos crean un lenguaje único que es completamente nuestro», explica Di Frenna. Los patios interiores y los juegos de niveles, luces y sombras no son solo elementos estéticos; son estrategias pensadas para conectar la arquitectura con lo natural, estimulando la creatividad y ofreciendo espacios de descanso y reflexión. «Ver a los artesanos y maestros constructores de Colima dar vida a nuestras ideas fue mágico. Cada detalle, cada acabado, habla del compromiso y talento que existe en esta ciudad», comparte con orgullo el arquitecto. El Taller Di Frenna Arquitectos, además de ser un refugio de trabajo, es un refugio filosófico. Cada elemento, textura y rincón han sido pensados para enriquecer la vida, nutrir el alma y despertar la imaginación. En sus paredes se percibe no solo arquitectura, sino un llamado a soñar, crear y compartir. difrennaarquitectos.com
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Los patios interiores y los juegos de niveles, luces y sombras no son solo elementos estéticos; son estrategias pensadas para conectar la arquitectura con lo natural.
El Taller Di Frenna Arquitectos, además de ser un refugio de trabajo, es un refugio filosófico. Cada elemento, textura y rincón han sido pensados para enriquecer la vida. 112
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Los patios interiores y los juegos de niveles, luces y sombras no son solo elementos estéticos; son estrategias pensadas para conectar la arquitectura con lo natural, estimulando la creatividad y ofreciendo espacios de descanso y reflexión. No. 87
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2 lugar o
Arquitectura Espacios Corporativos
GM 1345 Taller Donis Studio Ubicación CDMX 2024
Fotos Cortesía Donis
«Queríamos que el edificio se adaptara, que la ciudad entrara y que la naturaleza no fuera un extra, sino el corazón de la experiencia». –Donis Studio.
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No. 87
Las terrazas se entrelazan con jardines verticales que crecen día a día, y cada ventana ofrece una vista verde que tranquiliza y estimula a la vez. «Cuando entramos al edificio por primera vez y vimos la vegetación integrarse a la arquitectura, supimos que habíamos logrado algo único», señalan los arquitectos.
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Las terrazas se entrelazan con jardines verticales que crecen día a día, y cada ventana ofrece una vista verde que tranquiliza y estimula a la vez.
Gabriel Mancera 1345 es un edificio que no solo alberga oficinas, también redefine cómo vivimos y trabajamos en el siglo XXI.
Después del mundo que conocíamos, donde el trabajo y la vida parecían confinados a cuatro paredes, surgió la necesidad de repensarlo todo. Gabriel Mancera 1345 nace de esa necesidad: un edificio que no solo alberga oficinas, también redefine cómo vivimos y trabajamos en el siglo XXI. Al caminar por sus amplios pasillos, Ana Donis, cofundadora de Donis Studio, recuerda el momento exacto en que decidieron transformar la oficina: «Nos preguntamos: ¿cómo sería un espacio de trabajo que realmente respire con sus ocupantes? Queríamos que el edificio se adaptara, que la ciudad entrara y que la naturaleza no fuera un extra, sino el corazón de la experiencia», dice mientras observa la luz filtrarse por una de las terrazas. Con 1,737 m² de planta y estructuras pensadas para moverse al ritmo de sus ocupantes, cada módulo del edificio puede crecer, reducirse o reorganizarse según las necesidades de la empresa. Mariana, directora de una startup tecnológica, comparte su experiencia: «Pasamos de un equipo de diez a uno de treinta en cuestión de meses. Aquí, nuestro espacio se transformó sin complicaciones, y las terrazas y la luz natural nos hicieron sentir en casa desde el primer día», relata. El aire fresco y la ciudad a sus pies ya no son un lujo: las puertas corredizas permiten trabajar con ventanas abiertas hacia la vida urbana.
«El reto era que no hubiera barreras entre dentro y fuera. Que las personas sintieran la ciudad, que el paisaje urbano se volviera parte del espacio de trabajo». Las terrazas se entrelazan con jardines verticales que crecen día a día, y cada ventana ofrece una vista verde que tranquiliza y estimula a la vez. «Cuando entramos al edificio por primera vez y vimos la vegetación integrarse a la arquitectura, supimos que habíamos logrado algo único». La planta baja se convierte en un microcosmos urbano: cafés, plazas de lectura y espacios comerciales conviven con las oficinas. Para Pedro, un creativo que pasa sus días en Gabriel Mancera 1345: «Aquí puedes salir a tomar un café entre reuniones, encontrar a alguien para un brainstorm improvisado o simplemente sentarte en una plaza y leer. Todo está conectado, no es solo un lugar para trabajar», dice sonriendo. Por último, el roof garden, un parque urbano suspendido a 30 metros, corona la experiencia: árboles, comedores y áreas de encuentro transforman el cielo en un espacio de relajación y comunidad. «Queríamos un lugar donde se sintiera la ciudad, pero también la naturaleza. Un respiro para todos», concluyen los arquitectos de Donis Studio. @donis.studio
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2 lugar o
Arquitectura Espacios Corporativos
SNTE S60 Taller Graus Ubicación CDMX 2022
Fotos LGM Studio
«Queríamos que cada rincón hablara de colaboración, de pertenencia, de un lugar pensado para las personas que lo usan todos los días». –Graus Arquitectos.
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Materiales como concreto aparente, madera y celosías refuerzan el carácter institucional del espacio, mientras la conservación de la estructura original reduce el impacto ambiental.
Al norte de la Ciudad de México, una nave industrial de los años sesenta parecía dormir entre el olvido y el deterioro. Muchos lo consideraban un edificio vacío; sin embargo, Graus Arquitectos vio la oportunidad de devolverle vida, identidad y propósito. «Cuando entramos, sentí que el edificio tenía memoria propia. Nuestro reto fue escucharla y reinterpretarla para el presente», así se expresan los arquitectos. Con 1,595 m² de construcción, el plan no se limitó a una simple renovación: se trataba de una estrategia que permitiera reactivar el espíritu urbano. Hoy, el espacio no solo responde a las necesidades operativas del sindicato, sino que se ha convertido en un nodo que articula la vida urbana y comunitaria. «Queríamos que cada rincón hablara de colaboración, de pertenencia, de un lugar pensado para las personas que lo usan todos los días”, relatan. El proyecto organiza el programa en dos niveles. En planta baja, se concentran las áreas comunes: auditorio, aulas, cafetería y consultorios. Arriba, oficinas privadas y espacios colaborativos fomentan un equilibrio entre la convivencia colectiva y el trabajo individual. A su vez, se rehabilitó la cubierta con un sistema multipanel, junto con tragaluces, patios internos y vegetación, lo que genera confort térmico y lumínico, creando ambientes agradables y saludables. «No queríamos solo un edificio funcional; buscábamos una experiencia espacial que inspirara». En el corazón del proyecto, una escalinata central actúa como punto de encuentro y espacio inclusivo, promoviendo la interacción entre personas. Materiales como concreto aparente, madera y celosías refuerzan el carácter institucional del espacio, mientras la conservación de la estructura original reduce el impacto ambiental. «Cada decisión de diseño tuvo como eje la sostenibilidad y la identidad: queríamos que este edificio fuera testigo de nuevas historias sin borrar las antiguas». Hoy, lo que alguna vez fue una nave olvidada, se ha transformado en un espacio digno, sostenible y funcional, capaz de acoger la vida sindical con modernidad y calidez. Es un ejemplo de cómo la arquitectura puede reactivar la ciudad, integrar comunidad y mantener viva la memoria de los lugares.
El proyecto organiza el programa en dos niveles. En planta baja, se concentran las áreas comunes: auditorio, aulas, cafetería y consultorios. Arriba, oficinas privadas y espacios colaborativos fomentan un equilibrio entre la convivencia colectiva y el trabajo individual.
@graus_arquitectura
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3 lugar er
Arquitectura Espacios Corporativos
Sinaloa 215 Taller Colonnier Arquitectos Ubicación CDMX 2024
Fotos Ariadna Polo
Un edificio vivo, flexible y coherente, que respira con su entorno y propone una nueva forma de habitar y trabajar en un barrio que combina tradición y modernidad. –Jean Michel Colonnier, socio fundador de Colonnier Arquitectos. 122
No. 87
La expresión estructural se mantiene visible, recordando que la arquitectura también puede ser honesta y funcional.
Al caminar por las calles arboladas de la Roma Norte, es imposible no sentir la historia que respira cada esquina, cada fachada. Entre casonas centenarias y arquitectura de principios del siglo XX, surge un edificio que no pretende imitar, sino dialogar: un proyecto contemporáneo que respeta la memoria del barrio y al mismo tiempo propone una visión fresca y sostenible. «Desde el primer boceto, nos preguntamos: ¿cómo podemos integrarnos sin perder identidad?», recuerda Jean Michel Colonnier, socio fundadorde Colonnier Arquitectos. Esa pregunta guió cada decisión, desde cómo se eligieron los materiales hasta el orden de los espacios. La fachada, organizada con una retícula precisa, da lugar a balcones y terrazas con jardineras que prolongan el verde urbano y aportan confort térmico a través del control solar pasivo. «Cada planta es una conversación entre la estructura y la naturaleza. Queríamos que la vegetación fuera parte del lenguaje arquitectónico, no solo un adorno». Al entrar al edificio, el lobby de travertino y madera invita a detenerse, a observar los detalles que conectan lo contemporáneo con lo histórico. Un local comercial en la planta baja abre la puerta a la vida de barrio: cafés, pequeños negocios, encuentros espontáneos. «El edificio no podía ser un espacio aislado; debía formar parte del pulso de la colonia». Subiendo por los niveles superiores, los espacios de oficina se presentan en planta libre, con cancelería corrediza que borra los límites entre interior y exterior. En el roof garden, con vistas que abarcan la ciudad y paneles solares discretamente integrados, la estrategia pasiva de la fachada se combina con un espacio de convivencia y bienestar para sus habitantes. «Cada detalle buscó equilibrio: respeto histórico, sostenibilidad y confort. Queríamos que quien trabajara aquí sintiera que formaba parte de la Roma, no de un edificio aislado». colonnierarquitectos.com
No. 87
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3 lugar er
Arquitectura Espacios Corporativos
Real Estate Lab Taller Punto Arq Ubicación Mérida, Yucatán 2023
Fotos Manolo R. Solís
«La transparencia era clave. Queríamos que las ideas circularan en este espacio como la luz. Que el lugar hablara de colaboración». –Punto Arq.
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No. 87
«Buscábamos que el espacio respirara otra vez. Quitar, más que poner, se volvió un acto de respeto hacia el lugar», recuerdan los arquitectos de Punto Arq
En una esquina tranquila de Mérida, Yucatán, dormía lo que alguna vez fue la cochera de una casa ochentera. Más tarde, ese mismo espacio se convirtió en un pequeño comercio, acumulando capas de historia, muros improvisados y cancelerías que con el tiempo nublaron su esencia original. En 2023, esa estructura de 240 m² recibió una nueva oportunidad: transformarse en un laboratorio de bienes raíces y, al mismo tiempo, en una vivienda mínima, ambos en contacto directo con la calle contigua. Un proyecto de doble vida, pensado para coexistir. El primer gesto fue de absoluta honestidad: limpiar la estructura existente. Muros de tablaroca, muretes, cancelerías… todo desapareció hasta revelar el concreto aparente que había soportado décadas de cambios. «Buscábamos que el espacio respirara otra vez. Quitar, más que poner, se volvió un acto de respeto hacia el lugar», recuerdan los arquitectos de Punto Arq. Con la estructura limpia, el programa se acomodó casi de manera natural en las crujías preexistentes, y se avanza gradualmente de lo más público a lo más íntimo. El acceso se da por un zaguán que funciona como estacionamiento interior y que conduce a la recepción. Allí, una pared de espejos oculta las áreas de servicio, almacenaje y el baño de visitas, logrando que el espacio se perciba amplio, continuo y ligero. El ambiente interior conserva su carácter industrial: concreto aparente, muros acristalados, mobiliario robusto —algunos recuperados, otros rescatados de talleres mecánicos— que, fuera de contexto, cobran con elegancia un rudo carácter corporativo. El piso revela la historia del lugar: mosaicos de pasta originales en tonos rojos conviven con otros en color negro. Las losas mantienen las marcas del tiempo y, en la azotea, una terraza abierta se convierte en escenario para presentaciones de proyectos, conversatorios y eventos al aire libre. A un costado, la unidad habitacional inicia en planta baja con cocina, comedor y área de lavado. La vida doméstica asciende a un galerón preexistente donde un amplio espacio diáfano —rematado con un peculiar piso rojo— alberga la habitación, sala y baño, además de una terraza no techada que invita a mirar el cielo y escuchar la ciudad.
El ambiente interior conserva su carácter industrial: concreto aparente, muros acristalados, mobiliario robusto — algunos recuperados, otros rescatados de talleres mecánicos— dan un rudo carácter corporativo.
@puntoarq
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3 lugar er
Arquitectura Espacios Corporativos
Rosadoce Taller REIMS 502
Ubicación Querétaro, México 2024
Fotos César Béjar
La tendencia del edificio es una invitación a habitar el presente de nuevas maneras, construyendo simultáneamente un futuro más resiliente y humano. –REIMS 502.
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El edificio se integra a la transición de la zona, activando la vida pública, lo que permite fomentar el tejido social con respeto hacia el entorno barrial.
Cuando se concibió este edificio comercial en Querétaro, el mundo todavía se recuperaba de una pandemia que había transformado la vida. La premisa era clara: crear un espacio que pudiera adaptarse a cualquier escenario futuro. «Para nosotros, la flexibilidad es más que un concepto arquitectónico; es una forma de entender la vida urbana. Imaginamos un edificio que pudiera ser un todo o dividirse en partes según la dinámica de sus ocupantes», cuentan los arquitectos de REIMS 502. El proyecto se concibió como un espacio versátil: podía funcionar como una unidad única, dividirse en cuatro plataformas independientes en dos niveles, o fraccionarse hasta en dieciséis módulos. Cada decisión de diseño buscaba optimizar el uso del suelo y fomentar un modelo dinámico de aprovechamiento urbano. Situado junto al centro histórico de Querétaro, el edificio se integra a la transición de la zona, activando la vida pública, lo que permite fomentar el tejido social con respeto hacia el entorno barrial. «Pensamos mucho en cómo los espacios impactan la vida de la ciudad. Queríamos que cada paso dentro y alrededor del edificio invitara a la interacción y no ser solo un objeto estético», relatan. En términos ambientales, la propuesta incorpora un diseño pasivo que maximiza la ventilación natural y reduce el consumo energético. La azotea se transforma en un espacio activo con áreas verdes y soluciones bioclimáticas, recordando que la sostenibilidad no es un añadido, sino un principio rector. La materialidad del edificio refleja honestidad constructiva. Se usaron materiales industriales expuestos: estructura de acero, muros de block, rejillas metálicas Irving y redes mecánico-eléctricas visibles en tonalidades rosadas, evocando simbólicamente la cantera rosa de los pavimentos históricos de la ciudad. «Es un diálogo entre lo moderno y lo patrimonial», concluyen. reims502.com
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Hospitalidad-Hotel Boutique
Hotel Humano Taller Jorge Hernández de la Garza Ubicación Punta Zicatela, Oaxaca 2024
Fotos Fabián Martínez, Edmund Sumner, Rafael Palacios
Con 39 habitaciones —incluidas 8 suites de lujo—, el hotel interpreta el confort desde un lenguaje arquitectónico sobrio.
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No es un edificio que busca destacar en la postal; es un espacio que quiere pertenecer a la costa, al clima, al viento salino y al pulso cotidiano de los surfistas.
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En Punta Zicatela, donde el Pacífico talla la costa oaxaqueña con una fuerza casi ceremonial, la arquitectura encuentra un reto distinto al del lujo tradicional: diseñar un refugio que no interrumpa la vida del lugar, sino que la acompañe. Hotel Humano, creado por Jorge Hernández de la Garza para Grupo Habita y ganador del Primer Lugar en la categoría Hotel Boutique del Premio Noldi Schreck 2025, responde a esa premisa con una sensibilidad profunda hacia el contexto cultural, artesanal y geográfico de Puerto Escondido. Aquí, la experiencia no depende del exceso, sino de la honestidad material, del ritmo de la luz y del encuentro humano. Con 39 habitaciones —incluidas 8 suites de lujo—, el hotel interpreta el confort desde un lenguaje arquitectónico sobrio, donde cada decisión espacial remite a las tradiciones constructivas de la región. Concreto aparente, tabique de barro blanco, cerámica y madera conforman un repertorio material que no aspira a protagonismo, lo que persigue es continuidad. No es un edificio que busca destacar en la postal; es un espacio que quiere pertenecer a la costa, al clima, al viento salino y al pulso cotidiano de los surfistas y viajeros que han dado identidad al destino. El lobby a doble altura funciona como preludio de la experiencia social del proyecto. Su programa —con bar y zonas de convivencia— no se limita a recibir huéspedes, su meta es propiciar encuentros espontáneos. La arquitectura convoca, no separa. La luz hace el resto: las celosías de barro filtran el sol y el aire, proyectando patrones de sombra que se transforman a lo largo del día y activan una atmósfera dinámica, casi cinematográfica. Por la noche, la iluminación cálida conduce la transición hacia un estado de quietud, como si el edificio bajara la marea junto con la playa. El patio central con alberca y el pool bistró funcionan como corazón social del hotel. No se trata de un oasis artificial, es disfrutar de una extensión lógica del clima y de la vida al aire libre que define a Punta Zicatela. En lugar de encapsular la experiencia, la arquitectura la expande y la deja respirar. El spa exterior, rodeado de vegetación nativa, completa la dimensión sensorial del proyecto: un espacio en el que el sonido del oleaje, la textura de los materiales y el aroma de la tierra húmeda construyen una noción de bienestar que no depende del artificio, sino de la presencia.
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Concreto aparente, tabique de barro blanco, cerámica y madera conforman un repertorio material que no aspira a protagonismo, lo que persigue es continuidad.
Hotel Humano no busca crear un destino dentro de un destino, lo que pretende es reforzar la identidad del que ya existe. Su estrategia arquitectónica se fundamenta en un equilibrio entre confort contemporáneo y memoria artesanal, donde el lujo emerge de la simplicidad, del cuidado y de la calibración precisa entre interior y exterior. El hotel abraza al surfista, al viajero, al habitante temporal que encuentra en Zicatela un modo de vida antes que una postal. En una costa donde el turismo ha impulsado una transformación urbana acelerada, Hotel Humano se distingue por recordar que habitar frente al mar no es un acto de apropiación, sino de pertenencia. Y quizá ese sea su mayor logro: demostrar que la arquitectura, cuando se alinea con el paisaje y con la cultura, no necesita hacerse notar para dejar huella. hernandezdelagarza.com
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Hospitalidad-Hotel Boutique
Hotel Volga Taller JSa
Ubicación Ciudad de México, CDMX 2023
Rafael Gamo, cortesía JSa
Habitar Volga es compartir escena. La teatralidad, sin embargo, no se sostiene desde la opulencia, sino desde la precisión.
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Entre las calles de la colonia Cuauhtémoc, cerca de restaurantes, cafés y el Paseo de la Reforma donde los rascacielos compiten por altura, presencia y resplandor, Hotel Volga –proyecto del despacho JSa–, ha optado por no entrar en la contienda. Su fuerza no reside en la escala ni en la estridencia, sino en la introspección. Es un espacio que se revela como un gesto deliberadamente silencioso entre tantas voces de vidrio y acero: un refugio de misterio y teatralidad que se interpreta hacia adentro, como una obra cuya trama no se muestra desde la calle, opta por descubrirse paso a paso. El primer giro escenográfico ocurre en la fachada: una envolvente brutalista que oculta, más que anticipa. Cruzar el umbral es entrar en una penumbra cuidadosamente diseñada, donde la luz es una insinuación, donde cada sombra actúa como antesala de una revelación. En ese tránsito, el visitante es conducido hacia el gesto escultórico de la escalera de cobre, protagonista silenciosa que marca la cadencia del recorrido y establece el tono de la experiencia. Volga no recibe: envuelve. El segundo punto de quiebre aparece en el primer sótano. Allí, un respiro visual permite contemplar por completo el núcleo dramático del hotel: un atrio en forma de «U» que atraviesa verticalmente el edificio desde la azotea hasta el nivel subterráneo. Las habitaciones se disponen en torno a este atrio, reinterpretando la arquitectura vernácula mexicana —a la vez clúster y vecindad— con ventanas y balcones que se abren hacia el vacío interior. Una celosía color terracota matiza la luz y regula la privacidad, generando un juego de verticales, sombras y destellos que cambian con el paso de las horas. El huésped no es un espectador externo: forma parte del acto arquitectónico. Habitar Volga es compartir escena. La teatralidad, sin embargo, no se sostiene desde la opulencia, sino desde la precisión. El proyecto se construye con una paleta honesta de materiales y un sentido técnico de mesura que entrelaza arquitectura, ingeniería estructural y diseño interior. En un corredor urbano hecho para ser visto desde lejos, JSa elige la cercanía. Hotel Volga entiende que no todas las arquitecturas nacen para conquistar la ciudad; algunas existen para intensificar la vida interior. Y es precisamente en ese acto de insubordinación silenciosa —mirar hacia adentro en un lugar donde todos miran hacia afuera— donde aparece su mayor potencia.
Es un espacio que se revela como un gesto deliberadamente silencioso entre tantas voces de vidrio y acero: un refugio de misterio y teatralidad que se interpreta hacia adentro, como una obra cuya trama no se muestra desde la calle.
jsa.com.mx
El proyecto se construye con una paleta honesta de materiales y un sentido técnico de mesura que entrelaza arquitectura, ingeniería estructural y diseño interior. No. 87
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Hospitalidad-Hotel Boutique
Ámina Wind Resort Jaime Guzmán Creative Group Ubicación La Ventana, Baja California Sur 2025
Fotos Cortesía Jaime Guzmán Creative Group
Jaime Guzmán Creative Group imaginó un refugio contemporáneo que honra la belleza desértica y marina sin alterarla.
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La propuesta parte de un principio casi filosófico: un lugar donde las personas se reconecten con la naturaleza viviendo en ella, no frente a ella.
En una costa casi imposible de creer —una playa virgen que se extiende por más de 20 kilómetros, al sur de La Ventana, en Baja California Sur— emerge Ámina Wind Resort, un hotel boutique off-grid que redefine la relación entre arquitectura, territorio y comunidad. No es un destino que irrumpe en el paisaje: es uno que se diluye en él. Su presencia no conquista, acompaña. Su diseño no impone, escucha. En un sitio donde la ausencia de infraestructura marcaba tanto un desafío como una oportunidad, Jaime Guzmán Creative Group imaginó un refugio contemporáneo que honra la belleza desértica y marina sin alterarla. La propuesta parte de un principio casi filosófico: crear un lugar donde las personas se reconecten con la naturaleza viviendo en ella, no frente a ella. La horizontalidad se vuelve lenguaje rector. Las seis torres distribuidas en tres niveles, que albergan 18 departamentos y un rooftop, se orientan estratégicamente para maximizar vistas y ventilación cruzada, mientras protegen las visuales de los huéspedes y de los futuros vecinos. Al centro del proyecto, una palapa se convierte en corazón social con restaurante, bar y alberca: un lugar para congregarse sin romper el silencio de la playa, sino acompañándolo. El carácter off-grid deja de ser un concepto técnico para volverse una postura ética. Ámina Wind se alimenta de paneles solares, sistemas de tratamiento y abastecimiento de agua que lo vuelven autosuficiente, mientras un estudio solar y un análisis de vientos permiten integrar estrategias pasivas de climatización. La materialidad se mimetiza con el entorno de forma tan sutil que, a la distancia, el edificio se confunde con el terreno. Las fachadas están recubiertas con una pasta hecha in situ a base de arena local y cemento, logrando un tono idéntico al desierto. El chukum —elegido por sus cualidades térmicas— da forma a los interiores y al mobiliario fijo de mampostería, en una continuidad constructiva que refuerza la arquitectura como experiencia táctil. La estructura de concreto armado responde a la realidad climática de la región y sus huracanes, lo que recuerda que la conexión con la naturaleza también implica respetar su fuerza.
En un sitio donde la ausencia de infraestructura marcaba tanto un desafío como una oportunidad, Jaime Guzmán Creative Group imaginó un refugio contemporáneo que honra la belleza desértica y marina sin alterarla.
jaimeguzman.com @arq.jaimeguzman
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Hotel Gran Turismo
Four Seasons Resort Tamarindo
Taller Uribe Krayer en colaboración con Estudio Esterlin, LegoRocha, Mauricio Rocha, Mario Schjetnan y Esrawe & B. Huber Ubicación Costalegre, Jalisco 2022
Fotos Michael Calderwood, Lourdes Legorreta, Juan Carlos Jiménez, Jonathan Oliva, Pshisva, Four Seasons
«La naturaleza ya había diseñado el proyecto antes que nosotros. Solo teníamos que escucharla». —Ofelia Uribe y Erica Krayer, fundadoras de Uribe Krayer.
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No hay estridencias, no hay conquistas. Lo construido no invade: acompaña. El visitante lo entiende desde el primer instante.
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Desde el primer trazo, Four Seasons Resort Tamarindo fue concebido no como un hotel, sino como un santuario escondido en la selva de Costalegre. Para el equipo de Uribe Krayer, la misión era clara: «Nuestro desafío no era construir algo espectacular, sino lograr que la arquitectura se hiciera invisible ante la magnitud del lugar», dicen Ofelia Uribe y Erica Krayer, fundadoras del despacho. Ese principio —una mezcla de humildad, sensibilidad y valentía— terminó por guiar a todos los despachos que colaboraron en el proyecto: Estudio Esterlin, LegoRocha, Mauricio Rocha, Mario Schjetnan y Esrawe & B. Huber. El resort está enclavado en una reserva natural de 1,220 hectáreas, pero ocupa apenas el 2% del territorio. Ese gesto, que para muchos habría sido una limitación, para Uribe Krayer fue un punto de partida: «La naturaleza ya había diseñado el proyecto antes que nosotros. Solo teníamos que escucharla». Así, cada volumen de madera, piedra y concreto en tonos arena parece brotar del mismo relieve. No hay estridencias, no hay conquistas. Lo construido no invade: acompaña. El visitante lo entiende desde el primer instante. La llegada al hotel no es una recepción: es un acto de revelación. El lobby, completamente abierto, enmarca el Pacífico con la precisión de un gesto poético. En el centro, la pieza wixarika (arte huichol) Lluvia de estrellas se convierte en un ancla cultural y espiritual. Uribe Krayer lo explica así: «México no debía aparecer en el proyecto como decoración, sino como pulsación. Queríamos que su presencia fuera tan natural como la luz o la brisa». Esa pulsación atraviesa cada uno de los 157 espacios que componen el resort, desde las habitaciones con alberca privada hasta los restaurantes, patios y explanadas que se entrelazan en terrazas naturales.
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Durante nueve años, el equipo trabajó con artesanos y diseñadores mexicanos para crear mobiliario, textiles y piezas únicas.
Con 76,519 m² totales entre construcción y área exterior, el resort es una especie de pequeño territorio dentro de un terreno mayor. Los caminos se vuelven narraciones; las sombras, pausas. Cada espacio reinterpreta la hospitalidad desde la intimidad. Durante nueve años, el equipo trabajó con artesanos y diseñadores mexicanos para crear mobiliario, textiles y piezas únicas. «Queríamos que cada habitación contara una historia que solo pudiera existir aquí, ni en Los Cabos, ni en la Ciudad de México, ni en ningún Four Seasons del mundo. Aquí», afirman las arquitectas. El spa es quizá la síntesis más profunda de esta visión. Situado en Majahua, se construyó con patios silenciosos, muros que juegan con el viento y materiales que parecen haber sido tomados de la misma tierra. «El spa no buscaba relajar al visitante —eso es evidente—, sino regresarlo a sí mismo. Queríamos un espacio donde el silencio se sintiera como un lujo», declaran. Four Seasons Resort Tamarindo no solo define un estándar de lujo contemporáneo: propone una ética. Un modo de estar en el mundo. No hay jerarquías entre cultura, naturaleza y arquitectura; lo humano simplemente se integra al entorno. Uribe Krayer suele resumirlo con una frase que quedó grabada en el equipo: «Si el visitante siente que el paisaje lo está mirando a él, entonces hicimos bien nuestro trabajo». Y quizá por eso el proyecto resuena tanto: porque no es un hotel. Es una forma nueva —y profundamente mexicana— de entender lo que significa habitar un paisaje sin imponerse a él. uribekrayer.com
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Mención
Hospitalidad-Hotel Urbano
Hotel Bacab Taller Lavalle Peniche Arquitectos Ubicación Tulúm, Quintana Roo Año 2023
Fotos Lavalle Peniche Arquitectos
Un remanso de tranquilidad frente al mar, donde el confort, la naturaleza y la atención reconfortan el alma de sus huéspedes.
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Su valor no está en la monumentalidad ni en lo fastuoso, sino en la creación de un edificio que funciona como interfaz: un borde vivo entre ciudad, visitantes y naturaleza.
En Tulum, donde la frontera urbana está en constante movimiento y los antiguos predios unifamiliares ceden paso a una densidad turística creciente, Hotel Bacab, diseñado por Lavalle Peniche Arquitectos, propone una lectura distinta del desarrollo contemporáneo. Su valor no está en la monumentalidad ni en lo fastuoso, sino en la creación de un edificio que funciona como interfaz: un borde vivo entre ciudad, visitantes y naturaleza. La mención especial en Hospitalidad del Premio Noldi Schreck 2025 reconoce precisamente esa sensibilidad urbana, social y ambiental. En planta baja los locales comerciales y espacios abiertos definen una experiencia que incentiva la interacción social y comercial. Es una postura urbana clara: la arquitectura de hospitalidad no debe encerrarse en sí misma, sino nutrir al entorno que la sostiene. La estructura basada en un módulo de 4.20 metros, optimiza recursos y libera visuales generosas hacia el exterior. La luz natural y las vistas panorámicas se convierten en materia prima arquitectónica. En el interior, un cambio de nivel articula la experiencia de los departamentos: elevar parte del espacio permite que las vistas al exterior se mantengan desde cualquier punto. Lavalle Peniche Arquitectos concibe un edificio que no solo aloja viajeros, sino que conecta personas, naturaleza y ciudad. lavallepeniche.com @lavallepeniche_
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Arquitectura Efímera
Pabellón Firenze 2024 Taller MATERIA + Gustavo Carmona Ubicación Obra Blanca, CDMX 2024
Fotos Jaime Navarro Soto
Un pabellón que renuncia al espectáculo para revelar la arquitectura como un sistema claro, legible y profundamente material.
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No. 87
La propuesta privilegia la interacción directa: entender el material a través de la mano, la mirada y el cuerpo en movimiento.
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Pabellón Firenze 2024, desarrollado por MATERIA + Gustavo Carmona, plantea una experiencia arquitectónica estructurada y consciente: un espacio diseñado para entender los materiales desde la interacción, el análisis y su aplicación. Su propuesta se basa en la claridad del recorrido y en la capacidad del espacio para comunicar sin intermediarios. Cada decisión de diseño —desde la geometría hasta la materialidad— se orienta a facilitar la lectura del espacio. La configuración parte de dos zonas complementarias: un pasillo perimetral y un núcleo central. El pasillo funciona como antesala activa. Construido a partir de módulos repetitivos, optimiza la eficiencia constructiva y guía a los visitantes en un recorrido donde pueden tocar, examinar y comparar productos y superficies. Este arreglo favorece un intercambio natural de ideas entre visitantes, clientes y proveedores; en esencia, convierte el trayecto en un espacio de diálogo técnico. La circulación, lejos de ser un simple tránsito, se transforma en una herramienta de aprendizaje.
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La iluminación controla el relato visual: no busca dramatizar, sino revelar la autenticidad de cada textura y acabado.
Un pasillo perimetral que transforma la circulación en un laboratorio táctil donde se comparan, analizan y discuten superficies.
El núcleo central ofrece un segundo momento de lectura. Aquí, los mismos materiales previamente observados se colocan en un entorno construido y atmosférico, muestran cómo funcionan en conjunto y cómo pueden transformar un interior. Los tonos cálidos, el mobiliario de líneas orgánicas y la inclusión de un árbol como elemento vivo refuerzan una noción de confort contemporáneo sin caer en lo escenográfico. La iluminación precisa —dirigida y controlada— acentúa texturas y detalles sin protagonismos innecesarios, permitiendo al visitante evaluar la calidad visual y táctil de cada superficie. El valor más importante del proyecto, señala Gustavo Carmona, socio fundador de MATERIA, fue generar un espacio que se aleja del estándar típico de showroom y proponer un lugar de encuentro. «El proyecto cuestiona el programa típico de estos stands para consolidar un storytelling mucho más potente que pueda transmitir los valores de marca al tiempo que se convierte en un espacio de conexión y vértice de los creativos». En síntesis, el Pabellón Firenze 2024 de MATERIA + Gustavo Carmona se concibe como un espacio de interpretación material. Un recorrido que permite conocer, luego imaginar y finalmente proyectar, demostrando cómo los materiales no solo se muestran: se piensan, se aplican y se habitan. Su valor radica en ofrecer respuestas concretas a quienes diseñan y construyen, sin renunciar a una atmósfera cuidada y de alto nivel. materiarq.com
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El espacio central articula una atmósfera que demuestra cómo los productos trascienden la muestra y construyen interioridad.
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Arquitectura Efímera
Stand Lamosa Obra Blanca 2023 Taller Local 10 Arquitectura Ubicación Obra Blanca, CDMX 2023
Fotos Idea Cúbica
«Para nosotros, un stand no es un contenedor de objetos. Es un espacio que cuenta quién eres y cómo quieres relacionarte con las personas». —Arq. Diego Hernández, director de Local 10 Arquitectura. 154
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El proyecto equilibra calidez doméstica y eficiencia comercial para ofrecer una instalación arquitectónica memorable.
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La propuesta se inspira en el estudio de un artista: un territorio donde creatividad y vida cotidiana se entrelazan de manera orgánica.
Cuando Obra Blanca 2023 abrió sus puertas, el stand de Lamosa se convirtió en uno de esos espacios que detuvieron el paso. No era un pabellón más: era un umbral. Una invitación a entrar en un lugar que, sin anunciarlo, se sentía íntimo, casi como si alguien hubiera trasladado un hogar —un hogar poético, en proceso, vivo— al corazón de la feria. Los arquitectos de Local 10 Arquitectura, responsables del diseño, recuerdan que la idea surgió de una pregunta sencilla: «¿Y si en lugar de mostrar productos, mostramos cómo se habita con ellos? Desde el inicio quisimos romper la lógica del showroom», explican los arquitectos del despacho. «Imaginamos el estudio de un artista, un sitio donde creatividad y vida cotidiana se mezclan sin fricción. Queríamos que la gente sintiera que estaba entrando en un espacio que respira». Bajo esa premisa, el stand se construyó como una metáfora precisa: un piso completo de un edificio, descontextualizado y llevado íntegramente al interior de la feria. Dentro, el visitante descubre un pequeño departamento en miniatura donde cada ambiente —mínimo, compacto, habitable— permite imaginar los revestimientos en aplicaciones reales. La escala doméstica sustituye a la monumentalidad comercial. «Nos interesaba que el público no viera ‘muestras’, sino posibilidades. En un espacio reducido, la claridad debe ser absoluta: colores, texturas y acabados conviven sin competir entre sí. Cada zona debía sentirse natural, como si siempre hubiera estado ahí». Incluso el mobiliario, cuidadosamente revestido en cerámica, se integra a esta narrativa. Los diseñadores lo concibieron como un puente entre lo cotidiano y lo
expositivo: una forma de demostrar la versatilidad del material sin explicarlo con palabras. «Si un visitante puede tocarlo, sentarse o apoyarse en él —dice uno de los proyectistas— entendió más que con cualquier ficha técnica». La circulación, lejos de ser un recorrido neutral, se convirtió en una herramienta de comunicación. Arquitectos, interioristas y desarrolladores pueden desplazarse de forma natural, reconociendo líneas, formatos y soluciones sin necesidad de información excesiva. «Queríamos que el stand hiciera el trabajo por nosotros. Que la lógica del lugar facilitara la toma de decisiones». Así, el proyecto equilibra dos ideas que rara vez conviven con armonía: la calidez doméstica y la eficiencia comercial. Asumir la escala de un departamento permite entender los productos desde su uso real; incorporar un sistema expositivo claro garantiza que la variedad se perciba sin complejidad. Ese doble registro —hogar e instrumento de negocio— convirtió al stand de Lamosa en una instalación arquitectónica memorable. Y, sobre todo, reafirma la línea de trabajo de Local 10 Arquitectura: materialidad con sentido, claridad espacial y experiencias diseñadas para acompañar decisiones informadas. «Para nosotros, un stand no es un contenedor de objetos. Es un espacio que cuenta quién eres y cómo quieres relacionarte con las personas. Si logramos que alguien imagine su propia vida dentro de lo que diseñamos, entonces cumplimos nuestro propósito». local10.mx
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Arquitectura Efímera
Crafting Atmosphere Taller MATERIA + Gustavo Carmona Ubicación Venecia, Italia 2025
Fotos Patricia Parinejad
«En Crafting Atmosphere, la luz es nuestro primer material. Todo lo demás existe en función de cómo la revela». —Gustavo Carmona, fundador y director de MATERIA.
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Desde el primer momento, la muestra revela su intención: no ordenar proyectos, sino tejer una lectura emocional y precisa de un proceso que crea identidad.
Crafting Atmosphere no se presenta como una retrospectiva ni como un despliegue espectacular; más bien, se siente como entrar en una conversación íntima con la arquitectura de MATERIA y con la mirada de Gustavo Carmona, quien dice que «la arquitectura no es una colección de objetos, sino una forma de pensar el mundo». La instalación se despliega como un libro abierto en tres grandes capítulos: I. Espacio Intermedio Este primer muro narra el poder de los umbrales y las transiciones. No son puertas ni corredores: son momentos. Carmona recuerda que en cada proyecto buscan que esos intersticios sean «lugares donde el visitante pueda detenerse y escuchar al sitio» II. Vacíos de luz El segundo capítulo se construye desde la ausencia. La luz, tratada como materia, perfora, modela y transforma. La masa se excava hasta que la sombra adquiere relieve y el reflejo se vuelve textura. III. Superficies de cambio El tercer gesto curatorial recorre envolventes formadas por unidades repetidas que no sólo visten, sino que regulan, narran y transforman. Las superficies actúan como filtros, marcando ritmos y modulando la identidad del proyecto. Carmona lo describe como «la piel que habla de cómo construimos». Cada módulo es un signo, cada repetición una frase. Crafting Atmosphere entrelaza los proyectos no por su estética, sino por su capacidad de contar historias. La muestra confirma uno de los principios más repetidos por Carmona: «La luz es nuestro primer material. Todo lo demás existe en función de cómo la revela». materiarq.com
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Interiorismo para tienda o showroom
Casa Onora Taller Mier y Terán + Galvanduque Ubicación CDMX 2025
Fotos Cortesía MYTGLVDK
En lugar de apelar a la nostalgia, los estudios encargados del proyecto buscaron construir una experiencia que dignificara la artesanía desde una narrativa actual.
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La conceptualización surge de la visión de María Eladia Hagerman y Maggie Galton, quienes imaginaron un lugar capaz de integrar, con fluidez, historia, diseño e identidad de marca.
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En el histórico barrio de San Miguel Chapultepec —uno de los enclaves culturales más activos de la Ciudad de México— se presenta Casa Onora, un proyecto donde la arquitectura y el diseño se ponen al servicio de las tradiciones artesanales mexicanas. Más que un espacio comercial, Onora funciona como un territorio de encuentro entre el oficio manual, la estética contemporánea y la identidad cultural del país. La conceptualización surge de la visión de María Eladia Hagerman y Maggie Galton, quienes imaginaron un lugar capaz de integrar, con fluidez, historia, diseño e identidad de marca. En lugar de apelar a la nostalgia, buscaron construir una experiencia que dignificara la artesanía desde una narrativa actual, sofisticada y sin artificios. La arquitectura de interiores y la dirección cromática estuvieron a cargo de Mier y Terán + Galvanduque (MYTGLVDK), estudio reconocido por su capacidad de crear atmósferas sensoriales y emocionales a través del detalle. Para este proyecto, el despacho recuperó elementos tradicionales del Bajío —como la carpintería en maderas nobles elaborada mediante técnicas heredadas— y los equilibró con materiales contemporáneos. Los pisos en microcemento, discretos y neutros, funcionan como una base que permite que cada pieza expuesta respire y conserve protagonismo.
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Casa Onora apuesta por lo que permanece: la pausa, la contemplación y el valor del oficio. Cada decisión espacial —desde los acabados hasta lo lumínico y la acústica— refuerza esta filosofía.
Uno de los componentes distintivos del proyecto es la paleta cromática. Los tonos comino, ostra, martillo, beige y tabique fueron formulados específicamente para Casa Onora, lo que en esencia aporta continuidad y carácter a cada ambiente. El color se entiende como parte de la arquitectura, no como un simple acabado decorativo; las transiciones entre salas se vuelven así un hilo narrativo que acompaña la experiencia del visitante. Su interior es habitado por piezas que rinden homenaje al territorio mexicano a través de sus materiales y técnicas: cerámica, textil, carpintería, vidrio, piedra y fibras naturales conviven de forma precisa. La curaduría evita lo folclórico y se enfo-
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ca en destacar la innovación y la autoría detrás de cada objeto, subrayando que la artesanía no es una expresión del pasado, sino una disciplina vigente con profundo conocimiento técnico. Casa Onora apuesta por lo que permanece: la pausa, la contemplación y el valor del oficio. Cada decisión espacial —desde los acabados hasta lo lumínico y la acústica— refuerza esta filosofía. Más que una tienda o una galería, el proyecto se convierte en una experiencia arquitectónica que celebra al diseño mexicano con sensibilidad, inteligencia y memoria. mytglvdk.co @MYTGLVDK
Su interior es habitado por piezas que rinden homenaje al territorio mexicano a través de sus materiales y técnicas: cerámica, textil, carpintería, vidrio, piedra y fibras naturales.
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Interiorismo para tienda o showroom
Artch Atelier Taller Artch
Ubicación Cancún, Quintana Roo 2025
Fotos Cortesía Artch
«Este proyecto es mucho más que nuestro showroom, es el corazón de ARTCH. Es el lugar donde nuestros valores toman forma»- Daniel Cantoya y Victoria Palos, fundadores de ARTCH Arquitectura.
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El estudio de arquitectura e interiorismo Artch presenta su nuevo Atelier, un espacio concebido para materializar una filosofía que ha definido al estudio desde sus inicios: diseñar desde la experimentación, el ámbito colaborativo y el equilibrio entre tecnología y artesanía. El Atelier funciona como un ecosistema creativo que refuerza la idea primordial de que la arquitectura se vive como proceso, no solo como resultado. El programa arquitectónico se organiza en un esquema tipo loft desarrollado a partir de una entreplanta, conectando visual y físicamente las distintas áreas para impulsar ambientes interactivos entre diseñadores, clientes y proveedores. Nada está aislado: cada etapa del proyecto puede observarse, discutirse y evolucionar en tiempo real, a fin de generar una cultura de transparencia y co-creación. La estética interior mantiene un lenguaje industrial pulido, donde el hormigón, las estructuras metálicas expuestas y la madera conviven en equilibrio. La paleta neutra no busca protagonismo: es el telón silencioso que permite que los proyectos en desarrollo —maquetas, planos, materiales, prototipos— tomen el centro de la escena. El espacio fue diseñado para inspirar, pero también para trabajar, ensayar, corregir y construir.
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En planta baja, de doble altura, se ubica el ART LAB, un laboratorio para la selección de materiales que también funciona como foro para talleres, presentaciones y sesiones colaborativas. Bajo la entreplanta se sitúa Tailoring Operations and Supply, el núcleo operativo y administrativo que articula los procesos logísticos del estudio. A un costado se encuentra el Atelier Studio, un espacio controlado y de privacidad para reuniones estratégicas y atención al cliente. La planta superior está dedicada al Design Lab, espacio que propicia el trabajo cotidiano: desde los primeros bocetos hasta la impresión de maquetas y prototipos finales. Es un área flexible, preparada para mutar según el ritmo y la escala de cada proyecto. «Este proyecto es mucho más que nuestro showroom, es el corazón de ARTCH. Es el lugar donde nuestros valores toman forma: donde ilustramos procesos, donde trabajamos en equipo, donde la creatividad surge del orden, y donde la pasión se vuelve arquitectura», señalan Daniel Cantoya y Victoria Palos, fundadores de ARTCH Arquitectura. El nuevo ARTCH Atelier consolida un modelo de trabajo donde la arquitectura se piensa, se prueba y se afina en conjunto. artch.mx / @artch
La estética interior del lugar mantiene un lenguaje industrial pulido, donde el hormigón, las estructuras metálicas expuestas y la madera conviven en equilibrio.
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Interiorismo para tienda o showroom
Muun Taller Arroyo Solís Agraz Ubicación Solana Beach, California 2025
Fotos cortesía Arroyo Solís Agraz
El nombre MUUN, que en lengua maya significa “tierno”, guía la narrativa emocional del proyecto.
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Diseñada por Arroyo Solís Agraz, MUUN es una concept store creada por tres mujeres —madre e hijas— como tributo al arte de crear y a las raíces compartidas. Ubicada en Solana Beach, California, celebra la manufactura mexicana a través de un espacio envolvente donde el diseño hecho a mano convive con una arquitectura sensual y protectora. El nombre MUUN, que en lengua maya significa “tierno”, guía la narrativa emocional del proyecto. Desde la calle, una fachada sobria de concreto se abre con un gran ventanal que deja entrever el interior en rosa empolvado: curvas orgánicas, texturas suaves y objetos dispuestos casi como reliquias. El espacio se percibe íntimo, casi uterino, donde lo cotidiano se transforma en experiencia estética. La propuesta rompe con la idea tradicional de tienda. No existen muebles sueltos ni piezas accesorias; todo emerge desde el mismo gesto constructivo. Los materiales refuerzan esta intención. La tablaroca —curvada, moldeada y tratada como material noble— evoca la arquitectura californiana de los años 80, reinterpretada ahora desde una sensibilidad contemporánea y femenina. MUUN es tienda, pero también manifiesto: un espacio tierno que reivindica el diseño desde la intimidad, el cuerpo y los sentidos; un homenaje a lo artesanal y a la memoria compartida. La propuesta rompe con la idea tradicional de tienda. No existen muebles sueltos ni piezas accesorias; todo emerge desde el mismo gesto constructivo.
@arroyosolisagraz
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Infraestructura
Mercado Kanasín Taller AS Arquitectura Ubicación Mérida, Yucatán 2024
Fotos Cortesía AS Arquitectura
AS Arquitectura enfrentó un reto complejo: construir un nuevo mercado sin romper el tejido social que lo sustentaba y devolverle a la comunidad un espacio digno.
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El proyecto mantiene la misma cantidad de locales que el edificio original y distribuye los espacios con absoluta equidad entre locatarios.
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Durante casi medio siglo, el mercado de Kanasín fue el corazón comercial y social de la comunidad. Sin embargo, el paso del tiempo deterioró progresivamente su infraestructura, empujando a comerciantes y compradores a ocupar la vía pública y saturar las calles aledañas. Con ello, la movilidad peatonal y vehicular se vio afectada y el edificio dejó de responder a las necesidades cotidianas de un municipio en expansión. Ante esta realidad, AS Arquitectura enfrentó un reto complejo: construir un nuevo mercado sin romper el tejido social que lo sustentaba y devolverle a la comunidad un espacio digno, accesible y contemporáneo. La propuesta parte de una premisa esencial: preservar el equilibrio entre lo tradicional y la renovación. Para ello, el proyecto mantiene la misma cantidad de locales que el edificio original y distribuye los espacios con absoluta equidad entre locatarios. El diseño adopta un orden lineal basado en módulos de 2.70 x 2.70 metros, generando una retícula clara y funcional que facilita la orientación y evita los desbordamientos hacia la calle que por años habían caracterizado a la zona. Los puestos de carnes, verduras y abarrotes se concentran en el interior, respondiendo al mayor flujo matutino, mientras que en las fachadas exteriores se ubican accesos que dirigen a los andadores de locales de comida y a las áreas destinadas a comerciantes itinerantes; un gesto de inclusión que reconoce la diversidad de dinámicas económicas del lugar. “El diseño prioriza la iluminación y ventilación natural mediante lozas inclinadas que funcionan como tragaluces, celosías perimetrales y una disposición clara de los locales según su actividad . Además integramos andadores exteriores, priorizando la accesibilidad universal, y un bloque de servicios modernizado. Para nuestro despacho, este proyecto representa la oportunidad de redefinir un espacio público esencial y devolverle a la comunidad un mercado digno, seguro y contemporáneo”, señalan Alejanda y Xavier Abreu Sacramento, fundadores de AS Arquitectura.
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Los materiales refuerzan esta lectura honesta del edificio. Muros de concreto aparente, pisos de concreto pulido, cemento blanco lavado, gravilla y vegetación endémica priorizan la durabilidad, el bajo mantenimiento y la solidez expresiva.
El proyecto también se concibe desde la accesibilidad universal. Rampas y guías podotáctiles acompañan los recorridos para garantizar que personas con discapacidad puedan desplazarse con autonomía. En la franja norte, un callejón operativo concentra carga y descarga, servicios sanitarios y otros programas que funcionan a lo largo del día y de la noche sin comprometer la seguridad ni interferir con las áreas comerciales. Los materiales refuerzan esta lectura honesta del edificio. Muros de concreto aparente, pisos de concreto pulido, cemento blanco lavado, gravilla y vegetación endémica priorizan la durabilidad, el bajo mantenimiento y la solidez expresiva. No se trata de revestir, sino de construir un lugar resistente, claro y directo, alineado con la vida cotidiana del comercio local. asarquitectura.com
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El diseño prioriza la iluminación y ventilación natural mediante lozas inclinadas que funcionan como tragaluces, celosías perimetrales y una disposición clara de los locales según su actividad .
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Infraestructura
T1 Aeropuerto Internacional de Guadalajara Taller Serrano+ Ubicación: Guadalajara, Jalisco 2025
Fotos Cortesía Serrano+
La nueva T1 apuesta por una arquitectura aeroportuaria que acompaña al viajante con claridad, orientación y calma. Serrano+ construye una experiencia donde el diseño no se impone.
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La visión del despacho se centró en crear atmósferas eficientes, intuitivas y sensorialmente equilibradas, donde la tecnología, la claridad espacial y la comodidad conviven con una estética sobria y atemporal.
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El proyecto de interiores de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, desarrollado por Serrano+, redefine el rol de la arquitectura aeroportuaria actual, con un entorno que acompaña al pasajero, orienta su recorrido y reduce el estrés inherente al viaje. La visión del despacho se centró en crear atmósferas eficientes, intuitivas y sensorialmente equilibradas, donde la tecnología, la claridad espacial y la comodidad conviven con una estética sobria y atemporal. Al sur del complejo se ubica la nueva terraza abierta, concebida como un respiro paisajístico dentro de la dinámica aeroportuaria. Equipada con bancas y mesas orientadas hacia la pista, permite observar el movimiento aeronáutico desde una distancia segura y contemplativa. La nueva T1 apuesta por una arquitectura aeroportuaria que acompaña al viajante con claridad, orientación y calma. Serrano+ construye una experiencia donde el diseño no se impone, sino que guíaEn planta baja, el proyecto articula dos zonas fundamentales para la experiencia del viajero. La primera es el área de revisión de pasajeros y equipaje de mano de 1,560 m², equipada con nueve E-Gates, un módulo de vigilancia, pasillos de retorno y traslado para equipaje sobredimensionado. Los filtros de inspección se organizan en dos secciones —ocho puntos para control general y dos para pasajeros con discapacidades, tripulación y familias— asegurando fluidez y accesibilidad. Tras la revisión, un vestíbulo distribuye a los usuarios hacia autoridades o al núcleo del trayecto vertical que conecta con las salas de última espera.
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La materialidad refuerza la naturaleza transitoria del espacio, privilegia superficies de mantenimiento bajo, durables y atemporales. Los pisos de granito, con alta reflectancia, generan un ritmo visual con luminarias del plafón, lo que permite amplificar la sensación de altura y continuidad.
El segundo nodo es el Reclamo de Equipaje Nacional, con una superficie de 3,655.95 m². Siete bandas de equipaje estructuran el área: dos en doble altura, acompañadas por lambrines de madera y un videowall como hito visual, y cinco adicionales con lambrines fenólicos blancos y plafones luminosos que incrementan la percepción de amplitud. El espacio incorpora un punto para informes, áreas de renta de vehículos, servicios sanitarios, oficinas de aerolíneas y cuartos técnicos discretamente integrados en los lambrines posteriores. La materialidad refuerza la naturaleza transitoria del espacio, privilegia superficies de mantenimiento bajo, durables y atemporales. Los pisos de granito, con alta reflectancia, generan un ritmo visual con luminarias del plafón, lo que permite amplificar la sensación de altura y continuidad. La iluminación
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se diseñó con base en paneles luminosos directos y refuerzos indirectos entre columnas y perímetros, asegurando confort visual y claridad de lectura espacial. Se alcanzaron niveles de 300 lux en áreas de movilidad y permanencia; con ello se logra un equilibrio entre eficiencia energética y bienestar del usuario. La nueva T1 apuesta por una arquitectura aeroportuaria que acompaña al viajante con claridad, orientación y calma. Serrano+ construye una experiencia donde el diseño no se impone, sino que guía: una infraestructura eficiente que entiende el tiempo del pasajero y transforma el tránsito en una experiencia amable. serranoplus.com @serranoplusmx
La materialidad refuerza la naturaleza transitoria del espacio, privilegia superficies de mantenimiento bajo, durables y atemporales. No. 87
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Infraestructura
Biblioteca Cereso 2 Taller Antonio Garza Ferrigno Ubicación Monterrey, Nuevo León 2025
Fotos Gabriela Guajardo
La austeridad no es aquí una limitante, es, sobre todo, una herramienta para favorecer permanencia, bajo mantenimiento y concentración absoluta en lo esencial.
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La biblioteca es también resultado de un proceso colectivo. Personas privadas de su libertad participaron en mesas de trabajo.
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Los acentos en amarillo aportan calidez y humanidad, recordando que la lectura y el aprendizaje no solo son actos intelectuales, sino emocionales.
En medio de la geometría severa y repetitiva del Centro de Reinserción Social (Cereso) No. 2, surge una arquitectura inesperada concebida por Antonio Garza Ferrigno: una biblioteca circular que interrumpe la monotonía y propone una pausa. Mientras el entorno se define por líneas rígidas, muros grises y pasillos idénticos, este edificio plantea otra posibilidad. Su planta curva se vuelve un gesto de resistencia y cuidado; su fachada de block pintado de blanco, modulada por la luz y la sombra, le da presencia sin imponerse, como si buscara dialogar con su contexto en lugar de confrontarlo. El interior acentúa esa sensación de respiro. Una celosía envolvente tamiza la luz y protege del exterior, mientras una jardinera perimetral suaviza el espacio y lo transforma en un oasis dentro del penal. Los acentos en amarillo aportan calidez y humanidad, recordando que la lectura y el aprendizaje no solo son actos intelectuales, sino emocionales. En la planta baja, el área central se concibe para la convivencia y la lectura compartida, rodeada por libreros que no solo almacenan libros: pueden habitarse y ocupar el lugar de una banca que invita a mirar, conversar o simplemente estar.
En el nivel superior, la arquitectura se depura aún más. Una única columna hueca sostiene la cubierta, permite la entrada de luz cenital y canaliza el agua de lluvia hacia un espejo de agua y hacia la jardinera inferior. Las gradas perimetrales proponen un espacio flexible para talleres, silencio o lectura prolongada. La austeridad no es aquí una limitante, es, sobre todo, una herramienta para favorecer permanencia, bajo mantenimiento y concentración absoluta en lo esencial. La biblioteca es también resultado de un proceso colectivo. Personas privadas de su libertad participaron en mesas de trabajo respondiendo tres preguntas simples y profundas: qué lugar les da tranquilidad, qué debería tener una biblioteca y cómo la imaginaban por dentro. Sus respuestas trazaron el rumbo del diseño, y ellos mismos intervinieron en la construcción. Levantarla fue, a plenitud, un ejercicio de crear de manera compartida, y a su vez, de transformación personal. @ togaza
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Infraestructura
Parque Primavera Oaxaqueña Cho Ndobá Taller RootStudio + LABORA Ubicación Oaxaca, Oaxaca 2025
Fotos Cortesía RootStudio
El diseño prioriza la accesibilidad universal y la seguridad, garantizando apropiación comunitaria y convivencia intergeneracional.
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El proyecto combina restablecimiento arquitectónico, nuevas infraestructuras y un borde ecológico que redefine la relación de la ciudad con el paisaje.
En Oaxaca, el Parque Primavera Oaxaqueña Cho Ndobá transforma once hectáreas abandonadas en un ecosistema cultural, comunitario y natural de nueva generación. Diseñado por RootStudio en coautoría con LABORA, el proyecto combina restablecimiento arquitectónico, nuevas infraestructuras y un borde ecológico de 85,000 m² que redefine la relación de la ciudad con su paisaje. El parque integra ciclovías, canchas, skatepark, muro de escalada y circuitos de trote, acompañados por plazas públicas, un cine al aire libre y el Museo del Maíz y la Milpa, que celebra la biodiversidad y las variedades nativas del estado. El diseño prioriza la accesibilidad universal y la seguridad, garantizando apropiación comunitaria y convivencia intergeneracional. La sustentabilidad estructura el proyecto mediante un sistema para captar agua de lluvia, pozos de infiltración, humedal que depura agua y un vivero con jardín etnobotánico, todo en conjunto impulsa el aprendizaje ambiental y el propósito de conservar los recursos naturales. También es un espacio para el arte: la reja, diseñada por Francisco Toledo; la obra 2501 Migrantes de Alejandro Santiago y un mural colectivo dirigido por Shinzaburo Takeda y Adán Paredes consolidan su vocación cultural. @_rootstudio_ El parque integra ciclovías, canchas, muro de escalada y circuitos de trote, acompañados por plazas públicas
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Interiorismo Espacios Corporativos
Etsy Taller Gensler Ubicación CDMX 2025
Fotos Cortesía Gensler
Un espacio laboral donde la materialidad tiene un papel central y el diseño opera como puente que une la identidad cultural de su ubicación geográfica y la actividad profesional.
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La distribución interior responde al ritmo natural de la jornada laboral. Áreas abiertas destinadas a la actividad colaborativa dan paso a espacios más reservados para concentrarse en el trabajo.
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La oficina de Etsy en la Ciudad de México propone una mirada contemporánea al lugar de trabajo a partir de los colores, texturas y tradiciones del diseño mexicano. Concebido por Gensler, el proyecto toma como punto de partida la herencia artística y arquitectónica del país, integrando referencias al brutalismo, a las técnicas tradicionales de tejido, a la cerámica de barro cocido y a la arquitectura cromática asociada a Luis Barragán. El resultado es un espacio laboral donde la materialidad tiene un papel central y el diseño opera como puente entre identidad cultural y actividad profesional. El proyecto se construye a partir de la colaboración con artesanos y diseñadores locales, dando voz a prácticas que han acompañado a distintas comunidades durante generaciones. Los objetos hechos a mano —tejidos, piezas cerámicas, luminarias y mobiliario— se incorporan no como acentos decorativos, sino como expresiones de continuidad cultural y de una memoria compartida. La distribución interior responde al ritmo natural de la jornada laboral. Áreas abiertas destinadas a la actividad colaborativa dan paso a espacios más reservados para concentrarse en el trabajo asignado, seguidos de zonas de descanso que favorecen la recuperación física y mental. Un túnel central, inspirado en el uso de la luz y la forma, característico de Barragán, acompaña el desplazamiento entre ambientes y establece una pausa —física y sensorial— dentro del flujo cotidiano. Una escalera interconectada conduce al segundo nivel, generando un vínculo vertical que favorece la convivencia entre equipos. El proyecto ofrece una amplia variedad de ambientes —abiertos y cerrados, activos y silenciosos— en respuesta a distintos estilos cognitivos y preferencias sensoriales. La neurodiversidad se contempla como parte integral del diseño, lo que permite que cada persona encuentre un tipo de espacio alineado con su forma de trabajar. Los materiales, colores y ritmos espaciales operan como contenedores de pertenencia y comunidad, reforzando la conexión humana en un entorno marcado por la tecnología.
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El proyecto ofrece una amplia variedad de ambientes —abiertos y cerrados, activos y silenciosos— en respuesta a distintos estilos.
La sostenibilidad estuvo presente desde el proceso de diseño. La mayoría de los materiales provienen de manufacturas locales y fueron elaborados con apoyo de los artesanos de la región, ello permite reducir la huella de transporte y favorece la producción de proximidad. Incluso, las estaciones de trabajo fueron construidas a medida por carpinteros locales, incorporando celosías de madera y superficies artesanales que evocan patrones de la artesanía mexicana. La inspiración cromática asociada a Barragán está presente a lo largo del proyecto. El color no se utiliza únicamente como gesto visual, sino como lenguaje identitario que estructura atmósferas y define transiciones. Al aplicarla, se abarca tanto espacios de convivencia como áreas funcionales —salas de juntas, cabinas telefónicas y estaciones de trabajo—, donde la geometría y la luz transforman lo utilitario en una experiencia sensorial clara y orientada al bienestar. @genslermx
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La inspiración cromática asociada a Barragán está presente a lo largo del proyecto. El color no se utiliza únicamente como gesto visual, sino como lenguaje identitario.
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Interiorismo Espacios Corporativos
Corporativo AZ Taller Work+ Ubicación CDMX 2024
Fotos Cortesía Work+
El proyecto se apoya en principios de diseño universal para ofrecer una experiencia intuitiva y de equidad..
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La distribución abierta y no asignada promueve que las personas interactúen de manera espontánea y se suscite la libertad de movimiento, permitiendo que cada individuo elija cómo trabajar según sus necesidades y ritmos. 198
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Cada decisión de diseño refleja un interés por la sostenibilidad y la eficiencia, con un enfoque biofílico que introduce referencias naturales en el ambiente construido.
La materialidad incorpora madera, piedra y otros elementos naturales que favorecen una atmósfera saludable. La luz natural se aprovecha al máximo y se complementa con iluminación artificial cuidadosamente planificada.
El Corporativo AZ, diseñado por Work+, se concibe como un entorno laboral flexible y centrado en las personas, donde el ambiente colaborativo, la inclusión y el bienestar estructuran la experiencia diaria. La distribución abierta y no asignada promueve que las personas interactúen de manera espontánea y se suscite la libertad de movimiento, permitiendo que cada individuo elija cómo trabajar según sus necesidades y ritmos. El proyecto se apoya en principios de diseño universal para ofrecer una experiencia intuitiva y de equidad. La señalética clara, los contrastes cromáticos y las texturas táctiles facilitan la orientación autónoma, mientras que considerar las distintas capacidades funcionales asegura una participación plena. La adaptabilidad espacial opera como herramienta de inclusión, que, en esencia responde a diversos estilos cognitivos y preferencias sensoriales. La materialidad incorpora madera, piedra y otros elementos naturales que favorecen una atmósfera saludable. La luz natural se aprovecha al máximo y se complementa con iluminación artificial cuidadosamente planificada. Las alfombras modulares, inspiradas en texturas de musgo, y los pisos LVT de acabado cemento delimitan zonas de concentración, desplazamiento y actividades colaborativas, lo que genera orden visual sin necesidad de barreras físicas. El proyecto articula plazas horizontales y verticales que funcionan como puntos de encuentro y distribución, fomentando la convivencia y la transparencia entre áreas. Soluciones acústicas y sistemas lumínicos acompañan los cambios de actividad a lo largo del día, lo que contribuye a la salud visual, a la capacidad de concentrarse con eficacia y la regulación emocional. Cada decisión de diseño refleja un interés por la sostenibilidad y la eficiencia, con un enfoque biofílico que introduce referencias naturales en el ambiente construido. Más que un esquema de oficinas, el Corporativo AZ propone un modelo de trabajo donde las personas pueden elegir su propio modo de habitar el espacio, favoreciendo la creatividad, la conexión y la satisfacción laboral. @workplus.mx
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Interiorismo Espacios Corporativos
Financial Services Company Taller spAce Ubicación CDMX 2025
Fotos cortesía spAce
El equilibrio entre sobriedad, eficiencia y comodidad define la atmósfera de la oficina, sin caer en la estandarización.
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La distribución integra zonas colaborativas, espacios privados y áreas públicas en diferentes niveles.
El diseño arquitectónico busca propiciar serenidad, reflexión y creatividad, configurando un entorno funcional y seguro que favorece la productividad sin renunciar al confort.
El proyecto para una empresa de servicios financieros, desarrollado por Space, parte de la premisa de humanizar el lugar de trabajo. El diseño arquitectónico busca propiciar serenidad, reflexión y creatividad, configurando un entorno funcional y seguro que favorece la productividad sin renunciar al confort. La estética retoma rasgos residenciales para generar calidez gracias a una selección precisa de materiales y mobiliario. El equilibrio entre sobriedad, eficiencia y comodidad define la atmósfera de la oficina, sin caer en la estandarización. Aunque el organismo mantiene lineamientos globales, cada sede interpreta el diseño desde su identidad regional. Un espacio nodal conecta áreas y jerarquías, lo que incentiva momentos óptimos para socializar en un ambiente relajado y accesible. La distribución integra zonas colaborativas, espacios privados y áreas públicas a través de un cinturón espacial que articula distintos niveles de convivencia y trabajo. Los vecindarios se delimitan mediante variaciones en la orientación del mobiliario, divisores y jardineras, diferenciando áreas productivas y de descanso. La sostenibilidad forma parte del ciclo de vida del proyecto por medio del uso de materiales renovables, mobiliario ergonómico y acabados de bajo contenido de Compuestos Orgánicos Volátiles (VOC). La luz natural se aprovecha para reducir el consumo energético y generar escenarios diversos en diálogo con la vegetación. @space_mex No. 87
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1 lugar er
Interiorismo Restaurante-Bar
Ariadna Taller Esencial Studio + Vagantes Estudio
Ubicación Centro Histórico en Mérida, Yucatán 2024
Fotos Diafragmas (Jasson Rodriguez) y Marina Negroe
En una casona histórica del Centro de Mérida, Esencial Studio y Vagantes Estudio proyectan un restaurante que integra arquitectura, memoria y naturaleza en una nueva experiencia espacial.
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El pabellón de bóvedas organiza la sala principal y abre vistas hacia las terrazas rodeadas de vegetación endémica.
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Ariadna se inserta en una casona patrimonial del Centro Histórico de Mérida y plantea una intervención que no busca reconstruir un pasado idealizado, sino activar sus capas materiales desde una mirada contemporánea. Para Esencial Studio y Vagantes Estudio, el primer gesto fue realizar un levantamiento detallado de los árboles que habían modelado el terreno a lo largo de los años. Esta lectura del vacío y de la estructura vegetal permitió definir los puntos de inserción de la nueva arquitectura sin desplazar la memoria del sitio. La primera crujía del inmueble se conserva y se transforma en el umbral que introduce al proyecto. En ella, un álamo de gran porte se convierte en pieza fundamental: sus raíces abrazan el muro de acceso y su tronco descansa sobre las vigas originales, registrando el paso del tiempo sobre la estructura. Este espacio se convierte en una transición donde naturaleza, materia y preexistencias dialogan sin jerarquías, marcando el tono del recorrido. La intervención arquitectónica retoma la secuencia de vanos originales de la fachada para reinterpretarla como sistema organizador. A partir de este trazo surge un pabellón de bóvedas de concreto que delimita el área principal de comensales. La geometría aporta escala y continuidad, mientras que la apertura hacia las terrazas permite que la vegetación endémica —de fuerte presencia— defina atmósferas cambiantes según la hora y la luz. El paisaje no funciona como fondo, es el máximo componente activo del espacio. Los materiales se presentan en estado aparente, evitando imitaciones y capas superpuestas. Las pátinas, los muros expuestos y la iluminación puntual construyen una narrativa que reconoce la historia. El proyecto propone que preexistencias y nuevos sistemas envejezcan juntos, con la finalidad de construir una atmósfera honesta y atemporal. Uno de los movimientos más relevantes es la integración de la cocina abierta mediante ventanales de gran formato que conectan directamente con una
No. 87
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Naturaleza, materia y preexistencias conviven sin jerarquías, articulando un gesto que define la sensibilidad del proyecto.
de las terrazas. Esta decisión elimina la frontera tradicional entre preparación y consumo, permitiendo que el proceso culinario forme parte de la experiencia espacial. El restaurante, así, no solo se habita: se observa, se escucha y se participa de él. Ariadna reinterpreta la arquitectura patrimonial a través de gestos discretos, pero precisos. Su valor reside en la capacidad de articular historia, naturaleza y contemporaneidad sin competir con ninguna de ellas. El resultado es un espacio que amplía la lectura de la ciudad y demuestra cómo la arquitectura puede actualizar la memoria sin desvincularse de ella. esencial.studio vagantes.mx
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No. 82
No. 82
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2 lugar o
Interiorismo Restaurante-Bar
Constela Taller Arqhé Studio Ubicación Polanco, CDMX 2022
Fotos César Belio
Arqhé Studio resignifica el encuentro cotidiano en un espacio íntimo y táctil dentro del nuevo skyline de Polanco.
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No. 87
Un bloque pétreo de terrazo guía el recorrido y crea un ritmo visual que acentúa la profundidad del espacio. No. 87
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En la planta alta, la barra secundaria y el mobiliario en madera crean un entorno dedicado a la exploración sensorial del café. 210
No. 82
Las gradas intermedias generan una transición visual y funcional entre planta baja y mezzanine, ampliando la percepción espacial.
En la base de una nueva torre que redefine el skyline de Polanco y a un costado del Parque Lineal del Ferrocarril de Cuernavaca, Constela emerge como un respiro urbano: un espacio íntimo donde la arquitectura y el café se encuentran para provocar conversación, pausa y aprendizaje. Arqhé Studio concibe este proyecto como una invitación sutil dirigida a peatones y ciclistas, integrando el flujo de la ciudad con una experiencia más pausada al interior. Con una superficie contenida, el proyecto se organiza alrededor de dos ejes: la barra principal y el área de mesas. La barra —un bloque pétreo de terrazo con acentos en acero inoxidable— se convierte en el corazón operativo y emocional del espacio. Su forma acompaña el estrechamiento natural del volumen arquitectónico, y con ello se genera una transición fluida entre baristas y usuarios. Este gesto, además de funcional, refuerza la noción de comunidad que guía todo el proyecto. La selección material responde al contexto inmediato y a una narrativa de tradición compartida. El terrazo, en tonos cálidos, envuelve el espacio y produce una atmósfera envolvente que dialoga con piedras mexicanas como el recinto. El acero, por su parte, alude a la memoria ferroviaria que dio origen al corredor urbano. Esta paleta construye una identidad reconocible y táctil sin recurrir a gestos literales. Entre la planta baja y el mezzanine, Arqhé Studio integra un elemento clave: una serie de gradas que funcionan como área de consumo y son parte esencial de la circulación vertical. Este dispositivo amplía visualmente el lugar y evoca distintas formas de habitarlo. Arriba, una barra secundaria permite actividades itinerantes enfocadas en la exploración del café; a su vez, un mueble de madera acompaña las mesas y actúa como contenedor y superficie de exhibición, completando un sistema flexible que fomenta la interacción entre los visitantes. Constela no solo sirve café: diseña una experiencia que conecta ciudad, materialidad y encuentro. arqhe.com
No. 82
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3 lugar er
Interiorismo Restaurante-Bar
Hikari Taller Sulkin Askenazi Ubicación Miami, Estados Unidos 2024
Fotos Dave Henz
Un restaurante que transforma la herencia japonesa en una experiencia íntima, luminosa y contemporánea en el corazón dinámico de Miami.
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No. 82
El plafón textil genera un cielo envolvente que define la atmósfera del lugar.
Hikari se presenta como un respiro cuidadosamente orquestado dentro de la energía incesante de Miami. Sulkin Askenazi concibe el espacio como una experiencia inmersiva donde la estética japonesa se transforma en una narrativa táctil y luminosa. En el centro, los booths funcionan como núcleos de convivencia y ordenan el flujo de visitantes con una presencia casi ritual. El mármol travertino rojo aporta un acento vibrante, mientras la madera introduce una suavidad que equilibra la composición. Cadenas y mallas metálicas actúan como velos que sugieren privacidad sin aislar, filtrando luz y miradas con una transparencia controlada. Sobre este conjunto, un plafón textil ondulante —iluminado de forma dramática— crea un cielo en movimiento que envuelve la experiencia. Los muros revestidos con tejas tradicionales reinterpretan códigos nipones desde una lectura contemporánea, acompañados por vegetación que suaviza la geometría. El bar y la barra de sushi emergen como piezas protagónicas: volúmenes sólidos que contrastan con la ligereza suspendida del resto del proyecto. Hikari es una convivencia entre opuestos: solidez y fluidez, sombra y luz, tradición y modernidad. Un refugio sensorial donde diseño y gastronomía se entrelazan para revelar una nueva intimidad. sulkinaskenazi.com
Los booths centrales estructuran la convivencia y dan ritmo al espacio.
No. 82
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1 lugar er
Vivienda multifamiliar +500m2
Onto Tonalá Taller CRB Arquitectos Ubicación Ciudad de México, CDMX 2024
Fotos César Bejar
En una esquina clave de la Roma Norte, CRB Arquitectos proyecta un edificio que abre su planta baja a la ciudad e integra espacios habitables, vegetación y recorrido urbano en una misma lectura arquitectónica. 214
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La vegetación acompaña los recorridos verticales y horizontales, creando atmósferas que suavizan la densidad del barrio.
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La geometría del predio determina un acceso diagonal que articula plaza, lobby y banqueta como un solo gesto urbano.
Las terrazas ajardinadas revelan la vocación del proyecto por extender el habitar hacia el exterior, incorporando vegetación y vistas amplias que suavizan la densidad urbana.
Onto Tonalá se desplanta a partir de la condición triangular del predio, una geometría que define tanto su acceso como la relación con la esquina. CRB Arquitectos opta por retirar la planta baja para conformar una pequeña plaza pública que articula banqueta, vestíbulo y programa comercial, lo que genera un umbral donde lo urbano y lo arquitectónico se integran sin jerarquías. A partir de este gesto, el edificio organiza sus recorridos y aperturas, manteniendo una lectura continua entre exterior e interior. La volumetría se resuelve mediante planos sobrios que responden a la escala barrial y evitan protagonismos innecesarios. La apertura de la planta baja, acompañada de transparencias controladas, permite que la vida pública continúe hacia el interior del edificio sin perder su identidad. Esta operación transforma la esquina en un punto de permanencia breve, un espacio de transición que suaviza el encuentro entre la calle y el acceso. En los niveles superiores, los espacios habitables se estructuran a partir de visuales amplias, entradas de luz natural y terrazas que funcionan como extensiones directas del interior. La organización aprovecha la geometría del predio para generar esquinas abiertas y desplazamientos que permiten una relación constante con la ciudad. El resultado es un habitar flexible, acorde con las dinámicas contemporáneas de la Roma. La vegetación opera como elemento articulador del proyecto. Desde la plaza hasta las áreas superiores, las especies seleccionadas aportan sombra y textura; de esta manera, se construyen atmósferas que equilibran la densidad urbana. Su presencia continua acompaña los recorridos verticales y horizontales, lo que aporta una lectura más amable del conjunto y fortalece la noción de edificio permeable. Onto Tonalá plantea una arquitectura precisa y contenida, donde cada decisión responde a las condiciones del sitio y a la necesidad de integrarse al barrio. La incorporación de espacio público, el uso estratégico de la geometría y la continuidad vegetal definen un proyecto que amplía la experiencia urbana sin imponerse sobre ella. En su carácter discreto reside su fuerza: la capacidad de sumar a la vida cotidiana de la Roma a través de operaciones claras y pertinentes. crbarq.com
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No. 87
Las terrazas superiores incorporan vegetación y vistas amplias, definiendo un habitar luminoso y conectado con el exterior. No. 87
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2 lugar o
Vivienda multifamiliar +500m2
Michoacán 49 Taller DONIS Studio
Ubicación Ciudad de México, CDMX 2024
Fotos César Béjar
Un edificio que transforma la lógica del habitar mediante una secuencia de terrazas oblicuas y muros de concreto rojizo que evocan la geología y la naturaleza.
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La escalera octagonal funciona como recorrido inmersivo y como articulador espacial entre los distintos niveles. No. 87
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El concreto rojizo, trabajado con textura enduelada, intensifica la lectura geológica del edificio. 222
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La volumetría deriva de fractales naturales: ramas, estratos y geometrías que revelan una lógica de crecimiento orgánico.
Michoacán 49 se concibe como una abstracción arquitectónica de fractales naturales; no una metáfora decorativa, sino una lógica estructural que define cada gesto volumétrico. Las formas derivan de la manera en que las ramas de un árbol se bifurcan, lo que genera una morfología intrincada, pero secuencial. Así, el edificio se despliega en terrazas oblicuas con aperturas casi geológicas donde lo vegetal se transmuta en lo pétreo y da lugar a un lenguaje espacial que equilibra complejidad y orden. En el interior, la luz es filtrada por una serie de muros fragmentados construidos en concreto aparente rojizo enduelado. Este material no solo dota al proyecto de una presencia mineral, sino que refuerza su analogía natural, como si cada muro fuera un corte sedimentario, donde el tiempo queda inscrito en la textura. El resultado es una atmósfera que oscila entre claridad y penumbra, movimiento y quietud. El edificio propone una experiencia emocional entre naturaleza y arquitectura. En lugar de la clásica «máquina para vivir», Michoacán 49 redefine el habitar como «arte fractal para vivir», asumiendo que la ciudad puede ser un museo de intervenciones inspiradas en procesos naturales. La planta baja aloja el lobby, una banca de acceso, un jardín exterior, áreas de servicio y estacionamiento. Desde ahí emerge una escalera octagonal que asciende como pieza escultórica, conduciendo al usuario hacia un recorrido que acompaña la fragmentación del proyecto. Cada nivel revela nuevas relaciones entre luz, textura y proporción, reafirmando la intención de crear una experiencia sensorial más que un simple contenedor habitacional. @donis.studio
Las terrazas oblicuas reinterpretan patrones fractales y construyen una interacción continua entre luz, sombra y profundidad.
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3 lugar er
Vivienda multifamiliar +500m2
OR Cabos Taller Archetonic
Ubicación Baja California Sur 2024
Fotos Jaime Navarro
Un conjunto que disuelve límites y transforma el paisaje de Baja California Sur en arquitectura habitable.
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Un partido en abanico que orienta cada vivienda hacia vistas abiertas sin perder intimidad.
OR Cabos emerge como una arquitectura que respira al ritmo del paisaje. Concebido a partir de la forma de un abanico, el conjunto abre sus brazos hacia las visuales infinitas de Baja California Sur, creando una secuencia de viviendas que encuentran privacidad sin renunciar a la amplitud del horizonte. Esta disposición dirige la luz natural con precisión y ayuda a evitar el calor excesivo, lo que permite privilegiar una relación serena con el entorno. Las terrazas se convierten en extensiones del habitar: umbrales donde el desierto y el mar conviven en una tensión silenciosa. Muros que parecen flotar fragmentan la masa arquitectónica; de esta manera, se diluyen los límites entre suelo, losa y cielo. Las circulaciones funcionan como espacios intermedios, ni cerrados ni abiertos del todo, acoge la brisa cálida y genera sombras que modulan la experiencia. El concreto pigmentado —en tonos que evocan la piedra local— permite que el conjunto se funda con el terreno, mientras que las áreas comunes se distribuyen como una columna vertebral: alberca, terrazas, gimnasio, jardines y azoteas que acompañan la topografía natural. OR Cabos defiende una premisa clara: crear viviendas donde la belleza del lugar no se observa a lo lejos, sino que se habita desde adentro, en una relación profunda entre arquitectura y paisaje. archetonic.mx
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1 lugar er
Interiorismo Residencial
Sequoia Despacho Taller ADG en colaboración con Micaela de Bernardi Ubicación Ciudad de México 2024
Fotos Onnis Luque
Un departamento inmerso en un entorno arbolado que articula luz, materialidad y vida familiar, a través de una arquitectura cálida y fluida.
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07 / Ganadores
La escalera monumental conecta ambos niveles y actúa como pieza escultórica dentro del recorrido
No. 87
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Dos libreros resguardan objetos y memorias familiares, integrándose como parte esencial de la narrativa interior.
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No. 87
Sequoia es un departamento que se construye desde la claridad espacial y el acompañamiento a la vida familiar. Para Taller ADG y Micaela de Bernardi, el entorno arbolado, que rodea el edificio, aporta una referencia natural que se integra de manera discreta, pero constante en la atmósfera interior. A partir de esa sensibilidad, el proyecto privilegia la continuidad visual, la luz y una materialidad cálida que busca crear un hogar contemporáneo, cómodo y coherente con su contexto. El vestíbulo, revestido en madera, funciona como un espacio de transición que introduce la intención general del proyecto: una arquitectura que se percibe cercana y táctil. Desde ahí, la sala se organiza a partir de un bloque de mármol negro que actúa como pieza central y ordenadora del espacio, sin bloquear la relación entre las áreas sociales. La selección de pieles naturales, mármoles oscuros y textiles en tonos grises y verdes establece una base tonal que dialoga con el paisaje exterior y permite que la luz natural se convierta en un recurso activo dentro del departamento. La zona social está pensada para favorecer la convivencia. La sala y el comedor se relacionan mediante una jardinera interior que introduce vegetación y suaviza la transición entre ambos ambientes. Las ventanas amplias integran visualmente el jardín y permiten que la iluminación natural acompañe el uso cotidiano. Dos libreros ubicados estratégicamente resguardan objetos y memorias familiares, reforzando la sensación de un espacio habitado y en evolución constante.
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No. 82
Luz cálida, madera y vegetación articulan una atmósfera íntima que conecta interior y paisaje.
En la planta baja, un family room aporta un punto de encuentro más íntimo. Desde este espacio se accede al vestíbulo privado que conecta con la alcoba principal y las recámaras de los niños, pensadas como áreas de descanso donde la luz se matiza a través de cortinas en tono caramelo que generan una atmósfera tranquila y uniforme. El objetivo es que cada habitación funcione como refugio, sin perder la coherencia con el carácter general del departamento. Hacia la parte posterior se encuentra un segundo family room, que, junto con la cocina, se manifiesta como el núcleo cotidiano de la vida familiar. La circulación entre ambos niveles se resuelve gracias a una escalera de carácter escultórico que aporta presencia sin imponerse, y que establece una transición clara entre las áreas sociales y las privadas. En la planta alta, un estudio se abre hacia dos habitaciones adicionales, lo que permite el uso flexible y acompañe posibles cambios en la dinámica familiar. Sequoia responde a las necesidades actuales del habitar urbano a través de una lectura directa y honesta del espacio. El proyecto equilibra tecnología discreta, materiales duraderos y una planificación interior pensada en el ritmo de la vida cotidiana. El resultado es un hogar que privilegia el bienestar, la funcionalidad y una conexión permanente con su entorno inmediato, sin recurrir a gestos excesivos ni artificios formales. talleradg.com
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2 lugar o
Interiorismo Residencial
Casa Valle Taller UribeKrayer en colaboración con Gómez Crespo Arquitectos Ubicación Valle de Bravo, Estado de México 2024
Fotos Michael Calderwood
En Valle de Bravo, UribeKrayer + Gómez Crespo Arquitectos conciben una residencia que se expande entre volúmenes, agua y paisaje, creando un refugio donde el bienestar se vuelve arquitectura.
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No. 87
Dos volúmenes independientes se articulan a través de agua y vegetación, potenciando la relación entre interior y exterior.
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No. 87
La remodelación del volumen original mantiene su esencia arquitectónica mediante materiales y atmósferas cálidas.
Casa Valle surge como un ejercicio de equilibrio: un diálogo sereno entre naturaleza, arquitectura y vida cotidiana. Dividida en dos volúmenes que se conectan a través de jardines, agua y recorridos abiertos, la residencia propone una forma de habitar donde el paisaje dirige cada gesto. «Para nosotros, Casa Valle representa la oportunidad de demostrar cómo la arquitectura puede integrarse al entorno sin imponerse», comparte el estudio. El volumen principal se asienta sobre la estructura original del proyecto, recuperando su esencia a través de una remodelación que amplía usos sin alterar su identidad. Aquí conviven recámaras, una cocina extendida con barra, una terraza con sala exterior y cabinas de masaje. Los arquitectos integraron nuevos espacios respetando materiales y proporciones, lo que permitió que la memoria del lugar permaneciera intacta. «Buscamos que cada decisión reforzara la atmósfera original, sin perder el carácter cálido que define esta casa», explican. En un nivel inferior, el segundo volumen funciona como un pabellón social pensado para el ocio. Sala de TV, bar, jacuzzi, horno de pizzas y una cocina al aire libre conforman un territorio donde el tiempo se desacelera. El diseño privilegia vistas abiertas, superficies cálidas y una relación franca con el exterior. «Adaptamos cada espacio a las necesidades específicas de la familia, siempre procurando realzar la belleza del entorno», detallan los arquitectos. Un lago artificial y un carril de nado actúan como columna vertebral del conjunto, hilando actividades y recorridos mientras refuerzan la presencia del entorno. Al interior, los acabados en nogal, las piezas de arte seleccionadas y la iluminación natural generan una atmósfera envolvente y elegante. El equipo señala que uno de los retos fue lograr “una transición fluida entre interior y exterior, incorporando materiales y elementos que respondieran al clima y a la experiencia sensorial del lugar”. Más que una casa de descanso, Casa Valle es una experiencia de conexión: un refugio que transforma la arquitectura en un acto de bienestar. «El reconocimiento en el Premio Noldi Schreck 2025 ha sido un gran impulso para nuestro estudio; aumenta la confianza de nuestros clientes y valida nuestra aproximación a proyectos residenciales como este», concluyen.
Espacios dedicados al ocio —bar, jacuzzi, cocina exterior y sala multimedia— convierten la casa en un destino de descanso total.
uribekrayer.com gomezcrespoarquitectos.com
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235
3 lugar er
Interiorismo Residencial
Casa Antal Taller De la Vega Arquitectura y Diseño Ubicación Barrio Santa Ana en Mérida, Yucatán 2022
Fotos Manolo R. Solís
De la Vega Arquitectura y diseño transforma una casona en ruinas del Barrio de Santa Ana en un refugio donde historia, materia y luz dialogan con absoluta naturalidad.
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No. 82
La alberca central, revestida en chukum e inspirada en los cenotes, organiza la vida doméstica y refresca el microclima del conjunto.
En el corazón del Barrio de Santa Ana, Casa Antal emerge como un ejercicio de restauración sensible donde el patrimonio no se replica: se revive. De la Vega arquitectura y diseño parte de una casona en ruinas para reinterpretarla como un espacio de contemplación y encuentro, preservando su esencia mientras la proyecta hacia una nueva vida. La propuesta se desarrolla como una secuencia de atmósferas que va del acceso contenido a patios abiertos que desdoblan luz, sombra y vegetación, que conducen finalmente hacia la alberca central, concebida como el eje emocional del proyecto. Muros de piedra expuestos, pisos de pasta recuperados y acabados en chukum dialogan con gestos contemporáneos: un módulo posterior con suites, terrazas generosas y un roof garden que enmarca el paisaje urbano. El puente metálico que conecta ambos volúmenes no solo resuelve la circulación, en esencia materializa la narrativa de continuidad entre tiempos. El interior apuesta por un lujo silencioso, donde tonalidades terrosas, mobiliario de manufactura local y una iluminación cálida acompañan la arquitectura sin imponerse. Cada espacio —de la sala abierta al exterior hasta la recámara principal con acceso directo al patio— construye una experiencia doméstica íntima, serena y profundamente arraigada a Mérida. Casa Antal logra así un equilibrio sutil entre memoria y contemporaneidad, entre lo que se conserva y lo que se transforma. delavegaarquitectura.com
No. 87
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3 lugar er
Interiorismo Residencial
Casa Luciérnagas Taller Atelier 16 Proyectos Ubicación Barrio de San Sebastián en Mérida, Yucatán 2024
Fotos Santiago Heyser
Una casa yucateca que renace desde sus materiales, sus sombras y la suavidad de la luz filtrada.
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No. 87
Casa Luciérnagas emerge como un respiro dentro del pulso vibrante de Mérida. Atelier 16 aborda la restauración desde la memoria: muros de piedra que recuperan su textura original, pisos de pasta que revelan capas del tiempo y celosías de barro que filtran la luz con un movimiento casi táctil. «Al ser el Premio Noldi Schreck un reconocimiento tan prestigioso, nos fortalece como taller y nos reafirma que el camino que seguimos es el correcto», comparte el equipo, convencido de que el logro amplía su visibilidad. La paleta en ocres, rosados y minerales envuelve cada estancia en una calidez serena que restituye el ritmo propio de la casa. La cocina, con su barra de piezas cerámicas y mosaicos terracota, introduce un gesto artesanal contemporáneo que dialoga con la historia del lugar. Las recámaras se abren hacia un patio íntimo donde el agua refleja el cielo y la vegetación suaviza la temperatura. «Al ser una casa antigua enfrentamos restricciones: respetar su tipología, reforzar la estructura y resolver la orientación en un clima tan caluroso como Mérida», explican. Mover las ventanas al norte permitió dirigir las visuales a una isla de vegetación con palmeras adultas, creando espacios frescos y amables. Este núcleo funciona como eje emocional y climático, conectando pasado y presente con naturalidad. «El reto que más disfrutamos fue integrar colores vivos y diseños más modernos dentro de la idea de una casa tradicional». Casa Luciérnagas revela un equilibrio entre tiempo, luz y materia: una casa que vuelve a encenderse desde adentro para ser habitada con calma renovada.
La celosía de barro tamiza la luz y define la atmósfera cálida del proyecto.
@atelier16proyectos
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Mención Especial por Uso del Color
Interiorismo Residencial
Casa del Loro Taller Workshop, Diseño + Construcción Ubicación Mérida, Yucatán 2025
Fotos Santiago Heyser
Buscábamos crear una secuencia cromática que fuera casi una historia, como hojear las plumas de un ave. El color debía guiar, emocionar y conectar». —Francisco Bernés Aranda y Fabián Gutiérrez, fundadores y socios directores de Workshop, Diseño + Construcción. 240
No. 87
«Cada día, las aves nos recuerdan que la arquitectura puede ser un puente entre especies, no solo entre espacios»
En las afueras de Mérida, una familia llegó con un sueño poco común: construir un hogar donde humanos y aves rescatadas pudieran convivir en armonía. Así nació Casa del Loro, un proyecto que «no solo se diseñó para ser habitado, sino para ser compartido». «Cuando escuchamos la historia de las aves rescatadas, entendimos que la arquitectura debía adaptarse a ellas, y no al revés. En ese momento supimos que los aviarios serían el corazón del proyecto». Esta casa adopta un balance entre volúmenes contemporáneos y guiños a la tradición local. Esta mezcla era indispensable: «Queríamos que la casa se sintiera actual, pero profundamente arraigada al lugar. Que, al recorrerla, siempre se reconociera el espíritu de Yucatán». Los aviarios se convierten en el eje rector, los recorridos diarios se tejen alrededor de ellos; acompañan las transiciones, se asoman a las estancias principales, y su presencia introduce un ritmo vivo y cambiante. El sonido y el movimiento de las aves transforman la experiencia interior, dotándola de una dimensión emocional imposible de imitar. En el interior, el diseño parte del color. Cada habitación posee una tonalidad propia que se va desvaneciendo hacia la siguiente, como si el visitante caminara a través del plumaje de un loro. El mobiliario reúne piezas heredadas con artesanías locales, objetos europeos y elementos diseñados a medida, construye una identidad cálida y profundamente personal. La apertura visual hacia el exterior elimina barreras y permite que la ventilación cruzada refresque cada rincón. En la planta alta, la sala y la recámara principal quedan situadas entre los dos aviarios, creando una convivencia cercana y constante con las aves. Los pisos difuminados reinterpretan la paleta cromática de las aves.
workshop.com.mx
No. 87
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1 lugar er
Interiorismo Residencial
Sequoia Despacho Taller ADG en colaboración con Micaela de Bernardi Ubicación Ciudad de México 2024
Fotos Onnis Luque
Un departamento inmerso en un entorno arbolado que articula luz, materialidad y vida familiar, a través de una arquitectura cálida y fluida.
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No. 87
07 / Ganadores
La escalera monumental conecta ambos niveles y actúa como pieza escultórica dentro del recorrido
No. 87
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Dos libreros resguardan objetos y memorias familiares, integrándose como parte esencial de la narrativa interior.
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No. 87
Sequoia es un departamento que se construye desde la claridad espacial y el acompañamiento a la vida familiar. Para Taller ADG y Micaela de Bernardi, el entorno arbolado, que rodea el edificio, aporta una referencia natural que se integra de manera discreta, pero constante en la atmósfera interior. A partir de esa sensibilidad, el proyecto privilegia la continuidad visual, la luz y una materialidad cálida que busca crear un hogar contemporáneo, cómodo y coherente con su contexto. El vestíbulo, revestido en madera, funciona como un espacio de transición que introduce la intención general del proyecto: una arquitectura que se percibe cercana y táctil. Desde ahí, la sala se organiza a partir de un bloque de mármol negro que actúa como pieza central y ordenadora del espacio, sin bloquear la relación entre las áreas sociales. La selección de pieles naturales, mármoles oscuros y textiles en tonos grises y verdes establece una base tonal que dialoga con el paisaje exterior y permite que la luz natural se convierta en un recurso activo dentro del departamento. La zona social está pensada para favorecer la convivencia. La sala y el comedor se relacionan mediante una jardinera interior que introduce vegetación y suaviza la transición entre ambos ambientes. Las ventanas amplias integran visualmente el jardín y permiten que la iluminación natural acompañe el uso cotidiano. Dos libreros ubicados estratégicamente resguardan objetos y memorias familiares, reforzando la sensación de un espacio habitado y en evolución constante.
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No. 82
Luz cálida, madera y vegetación articulan una atmósfera íntima que conecta interior y paisaje.
En la planta baja, un family room aporta un punto de encuentro más íntimo. Desde este espacio se accede al vestíbulo privado que conecta con la alcoba principal y las recámaras de los niños, pensadas como áreas de descanso donde la luz se matiza a través de cortinas en tono caramelo que generan una atmósfera tranquila y uniforme. El objetivo es que cada habitación funcione como refugio, sin perder la coherencia con el carácter general del departamento. Hacia la parte posterior se encuentra un segundo family room, que, junto con la cocina, se manifiesta como el núcleo cotidiano de la vida familiar. La circulación entre ambos niveles se resuelve gracias a una escalera de carácter escultórico que aporta presencia sin imponerse, y que establece una transición clara entre las áreas sociales y las privadas. En la planta alta, un estudio se abre hacia dos habitaciones adicionales, lo que permite el uso flexible y acompañe posibles cambios en la dinámica familiar. Sequoia responde a las necesidades actuales del habitar urbano a través de una lectura directa y honesta del espacio. El proyecto equilibra tecnología discreta, materiales duraderos y una planificación interior pensada en el ritmo de la vida cotidiana. El resultado es un hogar que privilegia el bienestar, la funcionalidad y una conexión permanente con su entorno inmediato, sin recurrir a gestos excesivos ni artificios formales. talleradg.com
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2 lugar o
Interiorismo Residencial
Casa Valle Taller UribeKrayer en colaboración con Gómez Crespo Arquitectos Ubicación Valle de Bravo, Estado de México 2024
Fotos Michael Calderwood
En Valle de Bravo, UribeKrayer + Gómez Crespo Arquitectos conciben una residencia que se expande entre volúmenes, agua y paisaje, creando un refugio donde el bienestar se vuelve arquitectura.
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No. 87
Dos volúmenes independientes se articulan a través de agua y vegetación, potenciando la relación entre interior y exterior.
No. 87
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No. 87
La remodelación del volumen original mantiene su esencia arquitectónica mediante materiales y atmósferas cálidas.
Casa Valle surge como un ejercicio de equilibrio: un diálogo sereno entre naturaleza, arquitectura y vida cotidiana. Dividida en dos volúmenes que se conectan a través de jardines, agua y recorridos abiertos, la residencia propone una forma de habitar donde el paisaje dirige cada gesto. «Para nosotros, Casa Valle representa la oportunidad de demostrar cómo la arquitectura puede integrarse al entorno sin imponerse», comparte el estudio. El volumen principal se asienta sobre la estructura original del proyecto, recuperando su esencia a través de una remodelación que amplía usos sin alterar su identidad. Aquí conviven recámaras, una cocina extendida con barra, una terraza con sala exterior y cabinas de masaje. Los arquitectos integraron nuevos espacios respetando materiales y proporciones, lo que permitió que la memoria del lugar permaneciera intacta. «Buscamos que cada decisión reforzara la atmósfera original, sin perder el carácter cálido que define esta casa», explican. En un nivel inferior, el segundo volumen funciona como un pabellón social pensado para el ocio. Sala de TV, bar, jacuzzi, horno de pizzas y una cocina al aire libre conforman un territorio donde el tiempo se desacelera. El diseño privilegia vistas abiertas, superficies cálidas y una relación franca con el exterior. «Adaptamos cada espacio a las necesidades específicas de la familia, siempre procurando realzar la belleza del entorno», detallan los arquitectos. Un lago artificial y un carril de nado actúan como columna vertebral del conjunto, hilando actividades y recorridos mientras refuerzan la presencia del entorno. Al interior, los acabados en nogal, las piezas de arte seleccionadas y la iluminación natural generan una atmósfera envolvente y elegante. El equipo señala que uno de los retos fue lograr “una transición fluida entre interior y exterior, incorporando materiales y elementos que respondieran al clima y a la experiencia sensorial del lugar”. Más que una casa de descanso, Casa Valle es una experiencia de conexión: un refugio que transforma la arquitectura en un acto de bienestar. «El reconocimiento en el Premio Noldi Schreck 2025 ha sido un gran impulso para nuestro estudio; aumenta la confianza de nuestros clientes y valida nuestra aproximación a proyectos residenciales como este», concluyen.
Espacios dedicados al ocio —bar, jacuzzi, cocina exterior y sala multimedia— convierten la casa en un destino de descanso total.
uribekrayer.com gomezcrespoarquitectos.com
No. 87
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3 lugar er
Interiorismo Residencial
Casa Antal Taller De la Vega Arquitectura y Diseño Ubicación Barrio Santa Ana en Mérida, Yucatán 2022
Fotos Manolo R. Solís
De la Vega Arquitectura y diseño transforma una casona en ruinas del Barrio de Santa Ana en un refugio donde historia, materia y luz dialogan con absoluta naturalidad.
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No. 82
La alberca central, revestida en chukum e inspirada en los cenotes, organiza la vida doméstica y refresca el microclima del conjunto.
En el corazón del Barrio de Santa Ana, Casa Antal emerge como un ejercicio de restauración sensible donde el patrimonio no se replica: se revive. De la Vega arquitectura y diseño parte de una casona en ruinas para reinterpretarla como un espacio de contemplación y encuentro, preservando su esencia mientras la proyecta hacia una nueva vida. La propuesta se desarrolla como una secuencia de atmósferas que va del acceso contenido a patios abiertos que desdoblan luz, sombra y vegetación, que conducen finalmente hacia la alberca central, concebida como el eje emocional del proyecto. Muros de piedra expuestos, pisos de pasta recuperados y acabados en chukum dialogan con gestos contemporáneos: un módulo posterior con suites, terrazas generosas y un roof garden que enmarca el paisaje urbano. El puente metálico que conecta ambos volúmenes no solo resuelve la circulación, en esencia materializa la narrativa de continuidad entre tiempos. El interior apuesta por un lujo silencioso, donde tonalidades terrosas, mobiliario de manufactura local y una iluminación cálida acompañan la arquitectura sin imponerse. Cada espacio —de la sala abierta al exterior hasta la recámara principal con acceso directo al patio— construye una experiencia doméstica íntima, serena y profundamente arraigada a Mérida. Casa Antal logra así un equilibrio sutil entre memoria y contemporaneidad, entre lo que se conserva y lo que se transforma. delavegaarquitectura.com
No. 87
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3 lugar er
Interiorismo Residencial
Casa Luciérnagas Taller Atelier 16 Proyectos Ubicación Barrio de San Sebastián en Mérida, Yucatán 2024
Fotos Santiago Heyser
Una casa yucateca que renace desde sus materiales, sus sombras y la suavidad de la luz filtrada.
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No. 87
Casa Luciérnagas emerge como un respiro dentro del pulso vibrante de Mérida. Atelier 16 aborda la restauración desde la memoria: muros de piedra que recuperan su textura original, pisos de pasta que revelan capas del tiempo y celosías de barro que filtran la luz con un movimiento casi táctil. «Al ser el Premio Noldi Schreck un reconocimiento tan prestigioso, nos fortalece como taller y nos reafirma que el camino que seguimos es el correcto», comparte el equipo, convencido de que el logro amplía su visibilidad. La paleta en ocres, rosados y minerales envuelve cada estancia en una calidez serena que restituye el ritmo propio de la casa. La cocina, con su barra de piezas cerámicas y mosaicos terracota, introduce un gesto artesanal contemporáneo que dialoga con la historia del lugar. Las recámaras se abren hacia un patio íntimo donde el agua refleja el cielo y la vegetación suaviza la temperatura. «Al ser una casa antigua enfrentamos restricciones: respetar su tipología, reforzar la estructura y resolver la orientación en un clima tan caluroso como Mérida», explican. Mover las ventanas al norte permitió dirigir las visuales a una isla de vegetación con palmeras adultas, creando espacios frescos y amables. Este núcleo funciona como eje emocional y climático, conectando pasado y presente con naturalidad. «El reto que más disfrutamos fue integrar colores vivos y diseños más modernos dentro de la idea de una casa tradicional». Casa Luciérnagas revela un equilibrio entre tiempo, luz y materia: una casa que vuelve a encenderse desde adentro para ser habitada con calma renovada.
La celosía de barro tamiza la luz y define la atmósfera cálida del proyecto.
@atelier16proyectos
No. 87
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Mención Especial por Uso del Color
Interiorismo Residencial
Casa del Lorow Taller Workshop, Diseño + Construcción Ubicación Mérida, Yucatán 2025
Fotos Santiago Heyser
Buscábamos crear una secuencia cromática que fuera casi una historia, como hojear las plumas de un ave. El color debía guiar, emocionar y conectar». —Francisco Bernés Aranda y Fabián Gutiérrez, fundadores y socios directores de Workshop, Diseño + Construcción. 240
No. 87
«Cada día, las aves nos recuerdan que la arquitectura puede ser un puente entre especies, no solo entre espacios»
En las afueras de Mérida, una familia llegó con un sueño poco común: construir un hogar donde humanos y aves rescatadas pudieran convivir en armonía. Así nació Casa del Loro, un proyecto que «no solo se diseñó para ser habitado, sino para ser compartido». «Cuando escuchamos la historia de las aves rescatadas, entendimos que la arquitectura debía adaptarse a ellas, y no al revés. En ese momento supimos que los aviarios serían el corazón del proyecto». Esta casa adopta un balance entre volúmenes contemporáneos y guiños a la tradición local. Esta mezcla era indispensable: «Queríamos que la casa se sintiera actual, pero profundamente arraigada al lugar. Que, al recorrerla, siempre se reconociera el espíritu de Yucatán». Los aviarios se convierten en el eje rector, los recorridos diarios se tejen alrededor de ellos; acompañan las transiciones, se asoman a las estancias principales, y su presencia introduce un ritmo vivo y cambiante. El sonido y el movimiento de las aves transforman la experiencia interior, dotándola de una dimensión emocional imposible de imitar. En el interior, el diseño parte del color. Cada habitación posee una tonalidad propia que se va desvaneciendo hacia la siguiente, como si el visitante caminara a través del plumaje de un loro. El mobiliario reúne piezas heredadas con artesanías locales, objetos europeos y elementos diseñados a medida, construye una identidad cálida y profundamente personal. La apertura visual hacia el exterior elimina barreras y permite que la ventilación cruzada refresque cada rincón. En la planta alta, la sala y la recámara principal quedan situadas entre los dos aviarios, creando una convivencia cercana y constante con las aves. Los pisos difuminados reinterpretan la paleta cromática de las aves.
workshop.com.mx
No. 87
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1 lugar er
Reconversión de Espacios
La Fábrica de Hielo Taller JSa – Aisha Ballesteros, Benedikt Fahlbusch, Javier Sánchez Ubicación Ciudad de México, CDMX 2023
Fotos Rafael Gamo
«Nos dimos cuenta de que la fábrica no necesitaba que la salváramos, solo necesitaba que la escucháramos». —Aisha Ballesteros, Benedikt Fahlbusch, Javier Sánchez, socios directores de JSa.
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La estructura original revela cicatrices del pasado industrial y sostiene nuevas capas contemporáneas. No. 87
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Un edificio industrial se convierte en laboratorio de diseño regenerativo y autosuficiencia.
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No. 87
Durante casi treinta años, La Fábrica de Hielo permaneció en silencio. Sus muros, todavía impregnados del olor a maquinaria y tiempo detenido, parecían resistirse al olvido. Cuando el equipo de JSa cruzó por primera vez ese umbral de industria abandonada, no vieron ruina: vieron posibilidad. «Nos dimos cuenta de que la fábrica no necesitaba que la salváramos, solo necesitaba que la escucháramos», dicen Aisha Ballesteros, Benedikt Fahlbusch, Javier Sánchez, socios directores de JSa. Ese fue el origen de una transformación que no se conformó con restaurar, sino que buscó regenerar. JSa no quería simplemente acondicionar un edificio para convertirlo en su nuevo estudio; quería activar un organismo capaz de operar de manera autónoma, de equilibrar recursos y de generar comunidad. El proyecto se convirtió en una declaración práctica sobre cómo la sostenibilidad puede integrarse a la vida cotidiana sin artificios ni discursos grandilocuentes. La estrategia del equipo apostó por convertir la fábrica en un sistema vivo. Energía solar, captación pluvial, tratamiento de aguas residuales, vegetación integrada… Todo conectado, todo en diálogo. «No concebimos la infraestructura sustentable como un accesorio tecnológico. Queríamos que el edificio funcionara como un cuerpo: que respirara, que produjera y que devolviera energía», enfatizan. Así, la fábrica dejó de ser objeto para convertirse en organismo. La arquitectura ya no solo se ocupa de contener actividades, sino de generar equilibrio. El proceso no partió de un render perfecto, sino de una exploración constante. Había que leer la memoria del lugar: las texturas erosionadas, los vacíos cargados de historia, las tensiones entre lo que debía preservarse y lo que podía transformarse.
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La intervención recupera la memoria material y reconfigura el espacio como claustro contemporáneo.
«Cada decisión nació en obra. Descubríamos el proyecto mientras caminábamos el edificio. Era como si nos fuera diciendo qué necesitaba.» Este enfoque permitió que lo nuevo dialogara con lo existente sin borrarlo. La fábrica recuperó su dignidad industrial, pero ahora respira contemporaneidad. El programa se organizó siguiendo dos ritmos. En la planta baja, el espacio se abre para recibir: talleres, charlas, exposiciones, conversaciones espontáneas. Con el tiempo, este piso se volvió un epicentro para quienes buscan pensar el diseño desde la regeneración. La planta alta, en contraste, es íntima. Ahí ocurre el trabajo concentrado del estudio. Ambas dimensiones —lo público y lo introspectivo— se unen en torno a un claustro que incorpora vegetación endémica y un pabellón porticado orientado al sur. «Queríamos que el edificio tuviera momentos de pausa. Que la naturaleza entrara no como adorno, sino como una guía», comentan. El resultado es un ambiente con un carácter casi monástico, un refugio donde el ritmo laboral encuentra equilibrio. La Fábrica de Hielo también se ha convertido en un espacio pedagógico. Sus sistemas sustentables y su proceso de intervención funcionan como un caso de estudio vivo. Estudiantes, profesionales y colaboradores visitan el lugar para aprender, intercambiar, proponer. Algunas de estas actividades ya han impulsado proyectos que rebasan las paredes de la fábrica y se proyectan hacia comunidades y nuevas alianzas. Para JSa, esto es quizá lo más valioso: «El edificio nos enseñó que regenerar no es un acto único. Es un proceso continuo, una manera de estar en el mundo.» Hoy, La Fábrica de Hielo no es solo un estudio de arquitectura: es una plataforma de investigación en tiempo real, un lugar donde la memoria industrial convive con la exploración del futuro. Aquí, la sostenibilidad no es discurso, sino práctica diaria; no es tecnología aislada, sino una relación viva entre energía, espacio y comunidad. Es, en esencia, un recordatorio: reconfigurar un edificio también implica regenerar la forma en que habitamos, trabajamos y nos relacionamos con el entorno. jsa.com.mx
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1 lugar er
Reconversión de Espacios
Punto Santa Rosa Taller Grupo Arquitech + Juanjo Sánchez–Aedo L. + Miquel Adriá Ubicación Ciudad Mendoza, Veracruz 2022
Fotos Jaime Navarro
«Queríamos que la fábrica dejara de ser un enclave cerrado y comenzara a respirar con la ciudad». —Grupo Arquitech + Juanjo Sánchez–Aedo L. + Miquel Adriá.
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La estructura conservada revela el carácter industrial que da identidad al conjunto. No. 87
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Un predio industrial cerrado se transforma en un tejido urbano permeable y activo.
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No. 87
Durante años, la fábrica textil de Santa Rosa permaneció silenciosa, aislada del pulso cotidiano de Ciudad Mendoza. Sus muros perimetrales y la quietud de la industria abandonada la convirtieron en un recuerdo suspendido, un vestigio más que un espacio vivo. Cuando el equipo de Grupo Arquitech, en colaboración con Juanjo Sánchez–Aedo L. y Miquel Adriá, decidió intervenir, su visión fue clara: «No veníamos solo a rehabilitar un edificio, sino a reconectar un territorio entero con la ciudad que lo rodea». El predio, de más de 107 mil metros cuadrados, se convirtió en una oportunidad para generar continuidad urbana. La lectura profunda del lugar y su historia llevó a una decisión estratégica: abrir nuevas calles peatonales que extendieran la traza existente. «Queríamos que la fábrica dejara de ser un enclave cerrado y comenzara a respirar con la ciudad», afirman. Así, caminar por Santa Rosa ya no es atravesar un espacio aislado, sino recorrer un tejido urbano claro, luminoso y legible, donde pasado y presente dialogan en cada esquina. La intervención preserva las estructuras patrimoniales: muros, alturas y texturas que hablan del pasado textil del lugar. Estas huellas se encuentran con adiciones contemporáneas que reordenan los usos comerciales y residenciales. El equipo aclara: «Nuestro reto era mantener la identidad industrial sin sacrificar funcionalidad y comodidad para la vida actual».
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La antigua fábrica textil de Ciudad Mendoza renace como un nuevo centro urbano, donde la memoria industrial se enlaza con una trama peatonal que reconfigura el habitar contemporáneo.
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No. 87
Los primeros programas públicos operan como catalizadores de comunidad y dinámica urbana.
La nueva traza crea una separación natural: el comercio se concentra en corredores de mayor flujo, mientras la vivienda se repliega hacia zonas más íntimas. El equilibrio resultante permite tanto la actividad pública como la tranquilidad doméstica, una convivencia que se percibe en cada recorrido. La primera fase del proyecto —un pasaje comercial, una tienda de autoservicio y un área lúdica— no solo inaugura espacios, sino que devuelve vida al predio. «Antes de pensar en la fábrica completa, necesitábamos que la comunidad la apropiara. La energía del lugar nace de las personas que lo habitan», platica Juanjo Sánchez. Estos programas iniciales funcionan como un impulso: generan encuentros, recorridos y experiencias que anticipan la transformación total del conjunto, construyendo un vínculo entre la memoria histórica y la vida cotidiana de Ciudad Mendoza. Punto Santa Rosa no es solo un proyecto de rehabilitación; es una propuesta sobre cómo recuperar sin borrar, sobre cómo integrar patrimonio y renovación para contar una historia más amplia. «La fábrica nos enseñó que regenerar un edificio también es regenerar la forma en que la ciudad se reconoce y se mueve», reflexiona Miquel Adriá. Hoy, el espacio deja de ser un recuerdo suspendido para convertirse en un centro urbano vivo. Cada paso entre muros restaurados y corredores contemporáneos recuerdan que la memoria y la innovación pueden coexistir, transformando no solo un edificio, sino también la manera en que Ciudad Mendoza se imagina a sí misma. @grupoarquitech
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Reconversión de Espacios
Casas Trava & Quintero Taller TACO Taller de Arquitectura Contextual Ubicación Mérida, Yucatán 2023
Fotos Manolo R. Solís
«Nuestro trabajo fue simplemente devolverle su voz al sitio. La arquitectura solo la organizó para que se pudiera escuchar». —TACO Taller de Arquitectura Contextual.
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Patios abiertos y piletas poco profundas, esenciales para la climatología local. No. 87
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Pátinas y resanes que revelan la historia constructiva de ambos inmuebles. 256
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«Nuestra intención nunca fue borrar las huellas del tiempo. Nos parecía más honesto enmarcarlas, acompañarlas y permitir que dialogaran con los materiales contemporáneos»
En pleno Barrio de Santa Lucía, en el Centro Histórico de Mérida, dos casas se enfrentaban a capas y capas de modificaciones improvisadas. Allí, entre muros parchados y proporciones desfiguradas, TACO Taller de Arquitectura Contextual encontró la oportunidad no solo de renovar, sino escuchar. «No se trataba de imponer una arquitectura nueva, sino de permitir que la original respirara otra vez», dicen los arquitectos del despacho al evocar su visita inicial en el sitio. «Cuando entramos por primera vez, sentimos que las casas querían contarnos algo… solo necesitaban silencio y paciencia para hablar». La primera etapa fue casi arqueológica. Decenas de adiciones, muros falsos y techos improvisados habían borrado la lectura del conjunto. Al retirarlos uno a uno, surgió la estructura auténtica, esa que había sostenido la vida comercial del barrio décadas atrás. «Cada capa retirada era una historia recuperada. De pronto entendimos la lógica de ventilación, los ritmos de los vanos, la luz que originalmente se filtraba a distintas horas del día». Con esa claridad, el equipo reorganizó accesos y circulaciones, restableció alturas y reconstruyó losas dañadas. La depuración no solo transformó los interiores: también reparó, desde lo sutil, la fragmentación urbana de la cuadra. En el lado izquierdo emergió Casa Trava, concebida como un refugio para estancias largas. Su esencia es pausada: dos habitaciones, cocina amplia, área social conectada con un patio abierto y una pileta que refresca sin protagonismos. «Queríamos que fuera una casa que se habitara como se vive Mérida: sin prisa, con sombra, con aire. La arquitectura debía acompañar el tiempo humano», agregan. A la derecha, Casa Quintero se articula con energía distinta: un espacio más compacto que mira hacia estancias breves, con un tapanco acogedor, un baño con tina, una doble altura luminosa y un patio íntimo que invita a recargar fuerzas antes de volver a explorar la ciudad. «Ambas casas nacen de una misma historia, pero cuentan capítulos distintos». Las dos edificaciones comparten un lenguaje donde lo nuevo y lo antiguo conviven sin competir. arquitecturacontextual.com
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3 lugar er
Reconversión de Espacios
Casa Miura Taller Workshop, Diseño + Construcción Ubicación Mérida, Yucatán 2025
Fotos Manolo R. Solís
«La casa ya tenía voz. Nosotros solo la afinamos para que pudiera contarse completa». —Francisco Bernés Aranda y Fabián Gutiérrez, arquitectos fundadores de Workshop Diseño y Construcción.
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Una vivienda que hilvana tres épocas para revelar, desde su materialidad y luz, la transformación del centro de Mérida.
En una de las calles más emblemáticas del Centro Histórico de Mérida se encuentra Casa Miura, una vivienda que reúne tres vidas superpuestas: su origen austero del siglo XIX, una intervención Art Decó de mediados del XX y una nueva lectura contemporánea que busca dar coherencia a esta compleja biografía. «La primera vez que entramos, sentimos que la casa estaba dividida en tres tiempos que no se hablaban entre sí», cuentan Francisco y Fabián, fundadores de Workshop, Diseño + Construcción. «Nuestro reto fue generar un lenguaje común sin negar ninguna de sus etapas». La unificación no provino de la forma, sino de la materia: colores integrados, texturas continuas y un diseño geométrico de pisos que acompaña el recorrido. «El piso es el hilo conductor de la historia. Queríamos que, al caminar, el usuario sintiera la transición entre épocas sin que éstas entraran en conflicto», explican. Las primeras dos crujías se conservaron, ahora convertidas en sala, servicios, habitación y una cocina que se abre hacia la terraza. Las carpinterías rescatadas, enmarcando puertas de cristal, permiten que lo nuevo y lo antiguo convivan sin jerarquías. «Cada carpintería recuperada era una oportunidad para devolverle dignidad al pasado. No queríamos una restauración museográfica, sino una reinterpretación habitable». El volumen añadido —una terraza contemporánea— se posa sutilmente sobre los muros originales para generar amplitud y luz. Su presencia diferenciada no pretende ocultarse: «No buscamos mimetizar el volumen nuevo, sino hacerlo honesto. Creemos profundamente en las intervenciones que dialogan sin disfrazarse». Un vano lateral conduce a un cuarto con rollizos expuestos y muros de mampostería irregulares, espacio que acompaña la alberca de chukum. «Cuando vimos los rollizos, supimos que eran el corazón emocional de esta parte del proyecto». Al fondo, la recámara principal se abre hacia un jardín íntimo; el baño exterior, con su tina bajo un álamo, invita a vivir el clima desde la contemplación. «Queríamos que esta zona se sintiera como una pausa, un refugio dentro del refugio». Casa Miura no borra sus capas: las hace convivir. Su narrativa se construye desde la aceptación plena de su historia, ahora transformada en una secuencia armónica y profundamente meridana. workshop.com.mx
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Arquitectura Residencial
Casa del Este JVL Arquitectos
Cabo del Este, Baja California Sur 2025
Fotos César Béjar
Un refugio off-grid que transforma el desierto en arquitectura habitable, donde la materia local, el clima y el horizonte marino dictan el ritmo del habitar.
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La vivienda se organiza alrededor de un patio central que articula sombra, brisa y contemplación.
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En un territorio donde la arena, el viento y la luz son fuerzas permanentes, Casa del Este se concibe como un refugio capaz de habitar el desierto sin violentarlo. Su condición off-grid no es solo una respuesta a la ausencia de servicios públicos, sino una oportunidad para imaginar una vivienda autónoma que dialoga con el clima extremo y el paisaje costero de Cabo del Este. El diseño responde al deseo de sus habitantes de convivir en familia, recibir visitas y habitar entre interiores fluidos y exteriores protegidos, siempre orientados hacia el mar. El acceso está marcado por un muro ciego de tierra compactada que conduce a una puerta de roble y prepara un tránsito hacia la intimidad. El corazón del proyecto es un patio central inspirado en la arquitectura tradicional mexicana, donde una pérgola perimetral de concreto filtra la luz y modula el viento, generando un microclima estable. El torote (árbol endémico de Baja California) que ocupa el centro funciona como eje simbólico y ambiental: sombrea, marca el tiempo y recuerda que la vida en el desierto se sostiene en gestos mínimos. La casa se abre hacia un espacio social de doble altura que integra sala, comedor y cocina en continuidad con la terraza. Las tres recámaras y la alcoba independiente para visitas mantienen privacidad, pero todas conservan una relación directa con el exterior y con pequeñas zonas para el ejercicio contemplativo. La paleta material —tierra compactada, concreto aparente, barro y madera— construye una atmósfera cálida y serena, donde la imperfección deliberada del concreto establece un diálogo honesto con los muros de tierra. El sitio, un terreno virgen compuesto en su mayoría por arena, exigió traer tierra de banco y mezclarla in situ. Esa misma arena se convirtió en recurso estructural para los muros de tierra, cerrando un ciclo que vincula la construcción con su entorno inmediato. La masa térmica resultante regula la temperatura interior, reduciendo la necesidad de sistemas mecánicos. La vivienda opera de manera completamente autónoma mediante un sistema de paneles solares y un esquema de tratamiento y acopio de agua. La vegetación del paisaje utiliza especies endémicas capaces de prosperar con poca agua, lo que refuerza el carácter resiliente del proyecto. En Casa del Este, la autosuficiencia no es un discurso técnico, sino una forma de habitar con responsabilidad y respeto. jvlarquitectos.com No. 87
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La paleta de tierra, barro, madera y concreto revela una estética cálida y táctil.
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El patio central enmarca un torote que ancla la casa al ecosistema del desierto.
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1 lugar er
Arquitectura Residencial
Serentha Cabin ORTO Studio
Valle de Guadalupe, Baja California 2025
Fotos Francisco Palacio
ORTO Studio plantea una vivienda de descanso que, lejos de imponerse sobre el entorno, adopta su lenguaje: líneas sobrias, orientación precisa y una lectura cuidadosa del clima.
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Los olivos trasplantados desde el terreno generan sombra, continuidad ecológica y bienestar emocional.
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En un territorio donde la arena, el viento y la luz soEn un territorio donde la luz intensa, las oscilaciones térmicas y la vegetación mínima definen el ritmo de vida, Serentha Cabin se concibe como una pausa contenida dentro del paisaje del Valle de Guadalupe. ORTO Studio plantea una vivienda de descanso que, lejos de imponerse sobre el entorno, adopta su lenguaje: líneas sobrias, orientación precisa y una lectura cuidadosa del clima. Dos volúmenes paralelos delimitan un patio central que se convierte en corazón emocional y estrategia bioclimática. Allí, olivos maduros —rescatados del propio terreno— ofrecen sombra y memoria vegetal, mientras el viento circula libremente entre las fachadas. La proyección reciente del estudio acompaña este gesto. Tras recibir el Premio Noldi Schreck 2025, el equipo describe que el reconocimiento «nos ha reafirmado profundamente. Nos impulsa a seguir participando en certámenes que valoran el diseño riguroso y la arquitectura con propósito». Esa validación también permea la forma de abordar proyectos como Serentha Cabin: «nos recuerda que la meta no es complicar, sino lograr proyectos que funcionen por sí mismos… Cuando se parte de lo fundamental —el contexto, la experiencia humana y el uso cotidiano— la arquitectura termina expresándose con naturalidad», afirman. En el caso de Serentha Cabin, ese enfoque esencial tomó un matiz particularmente íntimo. Tomás, director del estudio, compartió una experiencia determinante: «El proyecto coincidió con el periodo inmediato posterior a un accidente que resultó en la parálisis permanente de mi brazo derecho». Retomar el trabajo en este proyecto se convirtió en un proceso de reconstrucción: «el mayor reto fue reaprender todo el proceso de diseño utilizando únicamente mi mano izquierda». Lo que parecía una limitación derivó en «una forma distinta de mirar y pensar la arquitectura», y a su vez, en una nueva forma de concebir el proyecto: «me obligó a ser más directo, más esencial y más preciso», comparte. Esa etapa personal dejó huella en la cabaña: una arquitectura contenida, honesta y sin excesos, precisa y plenamente conectada con su entorno, donde cada decisión asume solo lo necesario. «Creo que esa búsqueda de lo fundamental, que surgió de un proceso muy personal, dio forma a un proyecto que habla desde la autenticidad y desde la posibilidad de crear incluso en los momentos más vulnerables», explica.
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El patio central funciona como corazón climático y social de la vivienda.
El programa, resuelto en 120 m² de una sola planta, establece un gradiente claro de intimidad. Un volumen concentra las dos recámaras y los baños; el otro articula la cocina y la sala-comedor. Entre ambos, el patio central funciona como un espacio público doméstico que difumina fronteras y promueve la convivencia. La materialidad responde con sobriedad al paisaje árido: lámina corrugada en la envolvente, concreto pulido en los pisos, muros de tablaroca pintada y un plafón de chapa de madera que introduce calidez. La estructura mixta de acero agiliza el proceso constructivo y favorece la precisión. Principios biofílicos —ventilación cruzada, visuales enmarcadas, integración vegetal— refuerzan el bienestar emocional y físico del usuario. La ejecución del proyecto privilegió procesos claros y eficientes, apoyándose en mano de obra local y en técnicas accesibles que responden al contexto rural del noroeste. Serentha Cabin reafirma que la arquitectura puede ser contenida, climáticamente consciente y vinculada con su entorno. Un refugio que encuentra su forma en lo esencial. ortoarchitecture.com
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La búsqueda de lo esencial marcó el proyecto desde su origen; como describe Tomás, «lo que al inicio parecía una limitación terminó por convertirse en una forma distinta de mirar y pensar la cabaña».
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Arquitectura Residencial
Casa Dragones V Taller Ubicación Mérida, Yucatán 2023
Fotografía: Funciono
Una vivienda que reinterpreta la arquitectura yucateca desde la luz, los patios y la continuidad entre naturaleza y espacio habitable.
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El espejo de agua refracta la luz y regula la temperatura del conjunto. No. 87
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Patios y umbrales modulan luz, sombra y ventilación natural, diluyendo límites entre interior y exterior.
Casa Dragones se concibe como un organismo que respira junto con el clima de Mérida. La vivienda retoma principios esenciales de la arquitectura yucateca —umbrales, patios y masa térmica— para reinterpretarlos desde una mirada contemporánea que privilegia el bienestar ambiental y la relación íntima con el territorio. El proyecto se asienta en un basamento de concreto armado que ancla la casa a su topografía y, al fragmentarse en una sucesión de arcos, construye un ritmo continuo que acompaña el recorrido y delimita transiciones entre lo íntimo y lo social. Los patios cumplen una función estructural y emocional: expanden la presencia de la naturaleza en cada estancia, articulan los programas y permiten una ventilación cruzada que reduce el uso de sistemas mecánicos. Desde estos vacíos se elevan volúmenes ortogonales para ubicar las áreas privadas, que son protegidas por la materialidad cálida del chukum y la frescura de la piedra caliza. En el corazón del conjunto, un espejo de agua actúa como anclaje simbólico al subsuelo: fragmenta la luz, multiplica reflejos y opera como regulador térmico, recordando la centralidad del agua en la región. Maderas locales y vegetación nativa —chaka, jabín y especies de hoja ancha— completan una atmósfera donde sombra, textura y penumbra dialogan para crear confort sin artificio. Más que un objeto aislado, Casa Dragones se plantea como una interfaz entre memoria e innovación. Un espacio que reescribe los códigos del territorio desde la experiencia cotidiana y que, al abrazar luz, clima y paisaje, asegura una arquitectura vigente, sensible y profundamente arraigada a su contexto. El sistema de arcos genera ritmo y continuidad a lo largo del basamento.
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vtaller.com
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Arquitectura Residencial
Casa Kupuri Central de Arquitectura + Módica Ledezma Ubicación Punta Mita, Nayarit 2023
Fotos Zaickz Moz
La vivienda desciende suavemente hacia la bahía, aprovechando la topografía para abrir vistas profundas y permitir que la ventilación cruzada refresque los interiores sin depender de sistemas mecánicos.
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Más del 50% del terreno se destina a vegetación nativa, integrando arquitectura y ecosistema.
Jardineras colgantes y columnas de concreto integran el volumen a la vegetación circundante.
En un enclave donde la luz tropical, la humedad y una densa vegetación condicionan la experiencia de habitar, Casa Kupuri opta por integrarse al relieve en lugar de imponerse sobre él. La vivienda desciende suavemente hacia la bahía, aprovechando la topografía para abrir vistas profundas y permitir que la ventilación cruzada refresque los interiores sin depender de sistemas mecánicos. Un basamento de concreto pigmentado organiza el acceso y ancla la casa al terreno, espacio que aloja los servicios y una suite para invitados que funciona como umbral entre calle y paisaje. En la planta social, sala, comedor, cocina, sala de televisión y seis habitaciones se despliegan en una secuencia abierta gracias a canceles corredizos que desaparecen para extender el interior hacia la terraza, la alberca y la vegetación nativa. La losa prolongada con jardineras colgantes ayuda a suavizar la volumetría y a filtrar la luz. La cubierta a cuatro aguas —de pino estructural y teja de barro tratada— retoma la tradición constructiva costera y aporta confort térmico. Un lucernario cenital introduce luz cambiante que acompaña la vida interior a lo largo del día. Entre concreto pigmentado, parota, pino y un paisaje que supera la mitad del predio, Casa Kupuri se convierte en un puente armónico entre arquitectura, pendiente y mar. centraldearquitectura.com modicaledezma.com
La sala abierta enmarca el horizonte y enfatiza la continuidad entre arquitectura y mar. No. 87
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Mención
Arquitectura Residencial
Casa U-F Vázquez del Mercado – Arquitectura Ubicación Valle de Bravo, Estado de México 2025
Fotos Luis Gordoa
Una cabaña contemporánea que redefine la accesibilidad arquitectónica desde una óptica sensible. Construida con tabique claro en casetones tipo enguacalado, la casa adquiere presencia térmica y una materialidad honesta. 278
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La casa se vive como un recorrido continuo, sin barreras, sin distracciones, donde cada gesto constructivo está pensado para acompañar la vida de sus habitantes. .
La integración interior–exterior favorece un uso fluido en silla de ruedas.
Casa U-F se concibe como un refugio accesible inmerso en el paisaje boscoso de Valle de Bravo. Diseñada para una familia cuyo eje principal es la movilidad en silla de ruedas, la vivienda evita cualquier gesto forzado: la accesibilidad surge desde la empatía y se integra de manera orgánica al lenguaje arquitectónico. Rejillas de desagüe sustituyen escalones y permiten transiciones fluidas entre interior y exterior, mientras que las proporciones consideran una mirada a 1.20 m, lo que genera un efecto horizontal que acompaña la experiencia cotidiana del usuario. Construida con tabique claro en casetones tipo enguacalado, la casa adquiere presencia térmica y una materialidad honesta que no requiere pintura. El sistema de muros gruesos contiene la edificación y regula la temperatura, de ahí que se generen interiores templados y silenciosos. Las techumbres a dos aguas, armadas con vigas de pino reutilizado, reinterpretan la tipología de cabaña sin caer en la nostalgia literal; dialogan con el concreto aparente y los pisos de mármol gris y duela de ingeniería, configurando una atmósfera cálida y contemporánea. En un solo nivel se despliegan estancia, comedor, cocina y estudio, conectados visualmente con el jardín. Las recámaras, principal y del hijo, se suman a este plano accesible, mientras que dos volúmenes independientes alojan habitaciones para invitados y área de servicio. La casa se vive como un recorrido continuo, sin barreras, donde cada gesto constructivo está pensado para acompañar la vida de sus habitantes. Casa U-F demuestra que la accesibilidad no es una condición adicional, sino una forma profunda, digna y hermosa de habitar. vazquezdelmercado.com
La techumbre de pino y concreto aparente configura un refugio luminoso y sereno.
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Jóvenes Talentos
Atómico Studio Fundado en 2019 por Artemiza Chacón y Alexis Rodríguez, Atómico Studio construye su identidad desde la síntesis: proyectos residenciales, comerciales y efímeros que responden a un impulso común—habitar con claridad, honestidad y propósito.
Fotos Cortesía Atómico Studio
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Casa Velero No. 87
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Casa Velero explora el potencial del tabique de barro mediante volúmenes escalonados y celosías que filtran la luz y construyen una imagen urbana contemporánea.
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Su trabajo abarca escalas diversas, desde residencias frente al mar hasta pabellones efímeros para concursos y ferias culturales.
Casa El Ancla
Atómico Studio ha construido una trayectoria que, aun en su juventud, se distingue por la claridad conceptual y la atención minuciosa al detalle. Sus proyectos, ubicados entre Veracruz, Oaxaca y Ciudad de México, comparten una convicción fundamental: la arquitectura debe generar lugares que dialoguen con el usuario y el contexto, más allá de la escala o del programa. Este camino se ha visto reforzado por el reconocimiento obtenido en el Premio Jóvenes Talentos 2025, un punto de inflexión que el estudio describe como elemento esencial para reafirmar profundamente su visión. «Nos ha brindado visibilidad y exposición, pero más importante, ha reafirmado nuestra manera de aproximarnos al diseño. Este logro potenció la confianza con la que asumimos cada proyecto y fortalece nuestra creencia de que la arquitectura, cuando se aborda desde una postura honesta, curiosa y multidisciplinaria, puede tener un impacto profundo», comparten. En sus primeros años, la práctica ha evolucionado de forma orgánica, guiada por la búsqueda de claridad conceptual y espacial. «La curiosidad como motor creativo, la lógica conceptual y un diálogo abierto e interdisciplinario son principios que siempre nos han acompañado. Entendemos la arquitectura como una práctica abierta que se transforma al relacionarse con otras disciplinas y con las necesidades únicas de cada cliente», explican. Esa búsqueda se manifiesta con fuerza en sus proyectos residenciales. En Casa El Ancla, la vivienda se organiza en una sola planta, con patios interiores y una volumetría baja de tabique y estuco que favorece la privacidad y el confort climático frente al Pacífico. La sinceridad material se convierte aquí en atmósfera.
Casa Velero, en cambio, propone un ejercicio más tectónico: volúmenes escalonados, celosías de tabique y un núcleo de triple altura que articula visualmente la casa. El estudio utiliza la luz como elemento de diseño, construyendo sombras móviles y una sensación de resguardo que se abre hacia patios laterales y posteriores. En el ámbito comercial, Palo Rosa Café demuestra cómo la escala íntima puede multiplicarse a través de una atmósfera diseñada con precisión: una barra de concreto texturizado, un arco que divide el espacio y un sistema de iluminación que mezcla tonos cálidos y fríos para crear una experiencia cotidiana pero memorable. La práctica exploratoria del estudio también alcanza el terreno de lo efímero. El Pabellón Audi Axis, desarrollado en colaboración con PAIR, funciona como un dispositivo móvil de planos giratorios y textiles metálicos que reaccionan a la luz, al viento y a la interacción humana, recordando que la arquitectura puede ser evento, gesto y momento. Finalmente, Casa Nube, en desarrollo en la costa de Oaxaca, sintetiza muchas de las inquietudes que definen al estudio: materiales naturales, diálogo con la geografía, plataformas escalonadas que optimizan la ventilación y celosías de madera que filtran la luz sin perder la conexión con el exterior. A cinco años de su fundación, Atómico Studio afianza un lenguaje que utiliza la curiosidad, la coherencia y la interdisciplinariedad como brújula. Cada proyecto confirma que su arquitectura se sostiene en lo esencial: espacios donde habitar se siente natural, honesto y profundamente humano. @atomico.studio
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Arriba: PabellonMextropoli2024 Abajo: PabellonAudi
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La materialidad es el hilo conductor: tabique, concreto, madera y textiles articulan atmósferas cálidas, lógicas y profundamente funcionales.
Casa Nube
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Jóvenes Talentos
WORC Studio Fundado por Ricardo Martínez y Camila Ureña, WORC Studio articula investigación, sensibilidad contextual y claridad material para imaginar nuevas formas de habitar.
Fotos Zaickz Moz
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Yoozoo San Luis Potosí convierte sus muros translúcidos de policarbonato en un escenario lumínico donde la luz natural y artificial redefine el ambiente y acompaña al visitante en cada paso. No. 87
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En Casa Símera, las bóvedas reinterpretadas generan atmósferas de recogimiento contemporáneo.
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La práctica de WORC Studio se articula a partir del reuso, la rehabilitación y la reinterpretación de edificaciones existentes como detonadores de nuevas experiencias.
La arquitectura de WORC Studio parte de una premisa contundente: observar, escuchar y reinterpretar el potencial que yace en cada espacio. Fundado en 2022 por Ricardo Martínez y Camila Ureña, el despacho ha construido una práctica donde la investigación, los procesos colaborativos y la lectura sensible del contexto convergen para generar experiencias que trascienden la función. «Nos interesa pensar la arquitectura como una extensión de la experiencia personal y colectiva», señalan los fundadores, una visión que se refleja en cada uno de sus proyectos, donde la memoria y la contemporaneidad conviven en equilibrio. Esa claridad se vio reforzada tras recibir el Premio Noldi Schreck 2025, un momento que describen como profundamente significativo para la evolución del estudio. «Más que un reconocimiento, lo vivimos como un impulso que confirma que el camino que estamos construyendo desde la sensibilidad, la curiosidad y el deseo de generar emociones a través del espacio está resonando», comparten. Para WORC, el premio amplió la conversación alrededor de su trabajo, afinó su manera de escuchar —y le otorgó un nuevo peso— y fortaleció la intención con la que abordan cada encargo. «Hoy entramos a cada proceso con una mirada más precisa y una responsabilidad mayor hacia las experiencias que diseñamos. Y, sobre todo, lo sentimos como una celebración compartida con el equipo que hace posible cada proyecto». El estudio ha orientado su práctica hacia la vivienda, la restauración y las intervenciones en edificios en desuso, adoptando un enfoque que reconoce el valor de lo existente como punto de partida. En proyectos como Moradores, instalar un restaurante y punto de encuentro comunitario dentro de una casa centenaria en Toluca implicó rescatar sistemas constructivos originales —muros de adobe, carpintería, herrerías— y revitalizarlos mediante iluminación estratégica, mobiliario contemporáneo y una paleta cálida que dialoga con la historia del inmueble. El resultado demuestra cómo WORC resignifica la arquitectura patrimonial sin neutralizar su esencia.
Xeúl fusiona identidad mexicana y coreana a través de secuencias lumínicas y paneles de madera.
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Los proyectos de WORC exploran atmósferas íntimas donde la materialidad opera como puente emocional entre usuario y espacio.
En Casa Símera, ubicada en Polanco, la narrativa espacial se construye a partir de secuencias de luz, bóvedas reinterpretadas y atmósferas que transitan entre recogimiento y apertura. La combinación de yeso pigmentado, mármol, arcilla y vegetación define un refugio urbano que funciona simultáneamente como cafetería y estudio de bienestar. Un tragaluz vertical de cuatro niveles actúa como eje de respiración y transforma la experiencia en un recorrido introspectivo. El restaurante Xeúl, por su parte, materializa una inmersión cultural entre México y Corea mediante texturas cálidas, paneles rítmicos de madera, iluminación contrastante y espacios que oscilan entre el dinamismo urbano y la intimidad de jardines tradicionales. La colaboración con VETA permitió integrar mobiliario diseñado a medida que articula funcionalidad y gesto escultórico. La práctica del despacho encuentra un contrapunto más introspectivo en Casa Gavilán, en Valle de Bravo, donde la arquitectura se posa sobre el terreno como una estructura que nace de la tierra misma. Muros de piedra local, plataformas escalonadas y
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volúmenes ligeros conviven con la topografía para ofrecer vistas abiertas y una experiencia habitacional que celebra el paisaje. La paleta de materiales —profunda, cálida, táctil— enfatiza la conexión entre interior y entorno. Mirando hacia atrás, WORC identifica un aprendizaje esencial que ha definido su evolución: comprender que la arquitectura no termina en el diseño, sino en la manera en que las personas viven, sienten y recuerdan un espacio. «Ese entendimiento, nacido de la experiencia, los errores, la observación y la escucha, nos llevó a diseñar de forma más integral y sensible. Nos recordó que nuestro trabajo no sólo se trata de materiales o geometrías, sino de atmósferas, emociones y diálogos con las personas y los lugares». En cada proyecto, WORC demuestra que la arquitectura puede ser simultáneamente memoria, oficio y emoción. Su acercamiento —claro, honesto y profundamente humano— revela el quehacer de una práctica joven con una visión sólida: crear espacios que no solo se habitan, sino que se sienten. worc.studio
Casa Gavilán
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Jóvenes Talentos
Ápiron Con una década de trabajo, el estudio consolida una arquitectura que nace del diálogo crítico, la colaboración y el entendimiento profundo del paisaje.
Fotos Cortesía Ápiron
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Desde 2015, Ápiron desarrolla una práctica guiada por el diálogo crítico y la sensibilidad territorial. 294
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Fundado en Mérida, en 2015, Ápiron se ha consolidado como un estudio que cuestiona los modelos contemporáneos de habitar y propone vínculos honestos entre arquitectura, comunidad y entorno.
La trayectoria de Ápiron se ha tejido a partir de una inquietud compartida: entender la arquitectura como un motor de transformación sensible, útil y humana. Desde que se fundó en Mérida, en 2015, el estudio ha construido una práctica que fluye entre la investigación crítica, la lectura del territorio y los aportes del usuario. «Nuestro objetivo es mejorar el entorno a través de la arquitectura», así se expresan los arquitectos. Una premisa que ha guiado su trabajo desde sus primeros proyectos hasta sus colaboraciones actuales. Esa visión se ha visto fortalecida recientemente: «El reconocimiento ha ampliado la visibilidad de nuestro trabajo y ha generado un diálogo más profundo con quienes siguen nuestra práctica… Lo entendemos como una invitación a seguir afinando nuestra mirada y a sostener la disciplina en cada encargo», comparten. El estudio se caracteriza por cuestionar los modelos de vida contemporáneos y proponer escenarios que integran dinámicas sociales, climáticas y culturales. Esta visión se traduce en una metodología centrada en la co-creación, donde cada encargo surge del intercambio cercano con quienes habitan el espacio y con la comunidad que lo rodea. «Trabajar en contextos ajenos a nuestra ciudad nos obligó a observar con mayor detenimiento el entorno, los materiales disponibles y las dinámicas locales… Cada obra demanda una lectura particular y la arquitectura surge justamente de esa capacidad de interpretar y responder al lugar», reflexionan. Su proyecto más reciente en Todos Santos, Baja California Sur, sintetiza esa trayectoria. Inspirada en el vocablo maya Ka’anché, la vivienda se eleva sobre el terreno para generar patios intermedios, sombras y ventilaciones cruzadas. Este gesto, más que formal, evidencia la madurez conceptual del estudio: una arquitectura pensada para amplificar el bienestar emocional y la vida al aire libre. La materialidad —piedra blanca, pasta de barro, celosías de vara— continúa un camino ya característico de Ápiron: trabajar con recursos locales como acto de reconocimiento al territorio y sus oficios. Cada proyecto reafirma su compromiso con prácticas de bajo impacto ambiental y con una arquitectura que mira hacia el futuro sin desprenderse de las raíces que la sostienen. apiron.mx
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Jóvenes Talentos
Juanjo Aedo La trayectoria de Juanjo Aedo revela una arquitectura que evoluciona desde la observación temprana hasta una visión contemporánea basada en la claridad espacial, la docencia y el diálogo transversal.
Fotos Cortesía Juanjo Aedo
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Visión interdisciplinaria que vincula lo social, lo urbano y lo funcional en cada proyecto.
La trayectoria de Juanjo Aedo se construye desde una relación temprana y casi instintiva con el espacio, afinada posteriormente a través de una formación internacional y una práctica que combina rigor, sensibilidad y una lectura honesta del contexto. En este recorrido, el galardón obtenido recientemente como Joven talento del Premio Noldi Schreck, representa un punto de inflexión: «Este logro ha significado un impulso para la visibilidad de mi estudio… ha permitido que más personas se acerquen a mi trabajo y comprendan mejor la visión que busco desarrollar», comparte. Para Aedo, el premio no solo valida un camino, sino que proyecta la identidad del estudio hacia colaboraciones que dialogan con su manera de entender la arquitectura. Esa visión se ha afinado gracias a los retos que marcan los primeros encargos, donde el aprendizaje se sostiene tanto en la relación con los usuarios, como en la ejecución misma. «Diría que las primeras interacciones con los clientes y la ejecución de obra… son experiencias que marcan las pautas de cómo afrontar las siguientes oportunidades», explica. Cada proyecto, distinto en naturaleza y complejidad, alimenta un proceso que se redefine constantemente. «Resulta muy interesante contrastar los resultados finales con el proceso… comprender cómo ese ejercicio nos ayuda a entender y pulir el proceso que llevamos en el día a día del estudio», comparte. En ese equilibrio entre intuición, método y experiencia acumulada se sostiene hoy en día su práctica: una arquitectura que observa, depura y construye significado desde lo esencial. @ juanjoaedoarq
La claridad espacial y la materialidad honesta definen su práctica actual. No. 87
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08 Design House 2025: La emoción de recorrer un país que se diseña a sí mismo /Especial
Texto Monserrat Navarro Recorrido Glocal Design Team Fotos Cortesía Archivo Design Week México
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Un anillo de agua suspendido marcó el umbral diseñado por Broissin Architects, evocando el espíritu ritual del cenote que prepara al visitante para un recorrido de sensibilidad y memoria.
Una casa histórica reveló, a través de más de veinte despachos, la sensibilidad del diseño hecho en México y la convirtió en una lectura emocional del país que diseñamos.
La casa de Lomas de Chapultepec, elegida para Design House 2025, abrió sus puertas dejando ver una arquitectura que parecía contener décadas de historia. Desde que llegamos por la mañana, la atmósfera vibraba entre lo antiguo y lo recién intervenido: la luz natural suavizada por marcos originales, el olor a vegetación húmeda y los ecos de conversaciones técnicas. Andrea Cesarman nos anticipó la magnitud emocional de esta edición: «Nos esperan espacios muy conmovedores, de verdad impresionantes». ¡Y lo fueron! La primera impresión que nos marcó provino del acceso creado por Broissin Architects, una interpretación contemporánea del cenote que, más que espacio, era un estado mental. «Es un pabellón que es una abstracción de un cenote», nos compartió el equipo. «Quisimos traer algo muy mexicano y algo muy natural a Design House este año», agregaron. Un anillo de agua suspendido dejaba caer su flujo hacia un círculo especular en el piso, creando un ritmo preciso y contenido. Ese gesto, acompañado por el sonido del agua, tenía algo profundamente ritual. Para los mayas, el cenote era un lugar de purificación antes de cualquier ceremonia importante y un punto donde cielo, tierra e inframundo se conectan. Tal vez por eso, al entrar, sentimos que el agua operaba como una transición necesaria: veníamos del tránsito, del ruido y del pulso apurado de la ciudad, y esta pieza nos recibía con una pausa que limpiaba la mente. No era una metáfora explícita, sino una sensación inmediata: cruzar ese umbral preparaba el espíritu para entender la casa como un territorio sagrado, un espacio habitado desde la intención y la sensibilidad. Esa sensibilidad se profundizó en la terraza de MEKZA + MEM, transformada en un altar abierto al cielo. Su homenaje a los muertos resonó con especial fuerza por las fechas: México entero estaba en vísperas de recordar a sus ancestros. Dos xoloitzcuintles flanqueaban la entrada, recordándonos su papel en la mitología mexica como guías de las almas hacia el Mictlán. Ese gesto convirtió el espacio en una pausa
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ritual donde el fuego, las telas rojas y los materiales volcánicos tejían una emocionalidad que hablaba de memoria, continuidad y pertenencia. En una de las habitaciones principales, Studio Panebianco y Balmaceda Studio rindieron un homenaje íntimo a Leonora Carrington, mediante un juego de patrones continuos y un plafón en espiral que evoca su imaginario. En Negro Origen, S2 Design Studio exploró el surgimiento de la vida desde la oscuridad. Sarah Shrem nos explicó: «Es un homenaje a la naturaleza y cómo de la oscuridad y del vacío surge la vida y surge el color». El barro negro y el barro verde, al activarse con la luz que atravesaba los vitrales de la casa, parecían respirar. La luminaria SuperWire de Flos —exhibida por primera vez en Latinoamérica— añadía un trazo contemporáneo que vibraba sin romper la atmósfera de origen. El Estudio de un coleccionista propuso una inmersión en un México que aspiró a la modernidad desde la elegancia porfiriana. Mario Alberto Blásquez, junto con Betty Goldberg, nos compartieron: «Desde que llegas se siente esa energía de apoyarnos, de hacer algo juntos». Ese gesto sintetizaba con claridad el espíritu de Design House 2025: una edición donde la colaboración no fue un requisito, sino una convicción compartida que se percibía en cada sala y en cada conversación. La mezcla entre diseño contemporáneo, referencias al ferrocarril y una simetría afrancesada construyó un ambiente que oscilaba entre gabinete íntimo y salón histórico. En otra área de la casa, Sutura —firmada por Sulkin Askenazi y Alterego— llevó el denim a una lectura inesperada. «La idea es que sea como que un espacio retrofuturista… tienes el acero inoxidable, el concreto y el protagonista es el denim», nos dijo Gabriel Askenazi. Cada máquina parecía una escultura utilitaria envuelta en azul profundo, una coreografía entre cuerpo, esfuerzo y materia.
S2 Design Studio transformó el vestíbulo en un paisaje de barro negro y luz filtrada, donde la luminaria SuperWire de Flos acentúa la idea de vida surgida desde la oscuridad. Foto Jaime Navarro
Estudio de un coleccionista por B-V ARQ + DESIGN WITHIN REACH + BETTY GOLDBERG INTERIORES Fotos cortesía
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Foto Mariana Achach
Una residencia volvió a sentirse viva, reactivada por intervenciones que hicieron del diseño un acto de identidad y emoción.
Trama Colaborativa por Gabriela Gomeztagle Design + EUCLID
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En la terraza, MEKZA + MEM crearon un homenaje a los ancestros acompañado por la presencia simbólica de dos xoloitzcuintles, guardianes míticos del tránsito hacia el Mictlán.
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Foto cortesía
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Itzcali por Sebastián Ángeles + Helvex & Herencia
Foto Jaime Navarro
Deriorerrum adi ommos corumqui dem aut et alia volut doluptat eum ex et liquiatem voluptios ut de dionsenis alist moluptatur? Aquossunto optas verspiet molupti serum aut alitibu sdandit ea sum Entre ónix, acero y una pieza central de obsidiana, Santuario Espejo propone un rito de presencia y contemplación. Foto Isaac Roma
Sutura transforma la rutina en ritual: un gimnasio revestido en denim que convierte el entrenamiento en un acto estético.
Foto Ricardo de la Concha
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Breuer y Toro Manifesto transforman una sala clásica en un bistró contemporáneo: un escenario donde el mobiliario y el arte-objeto dialogan entre lo solemne y lo inesperado. Foto Jaime Navarro
Cada espacio transformaba la percepción del visitante a su manera: mediante cambios de luz, texturas que respiraban y gestos simbólicos que convocaban memoria y ritual. Fotos cortesía
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La experiencia dejó una huella emocional —una lectura del diseño desde la intuición y el sentir— más que desde la explicación técnica.
Jardín de piedra —diseñado por Taller SMG–Sebastián MacGregor— aportaba una pausa mineral que hacía eco a la materialidad de la casa e introducía una transición serena hacia la Galería Bistró, creada por Toro Manifesto y Breuer. En este espacio, la solemnidad de una sala escocesa clásica de madera se resignificaba como un bistró contemporáneo, articulando un diálogo entre tradición y vanguardia. Paneles restaurados, atmósfera de club privado y piezas de diseño coleccionable convivían en un mismo gesto, iluminando el pasado con el pulso creativo del presente. Breuer aportaba su maestría en ebanistería y diseño a medida, visible en cada textura y acabado, fruto de décadas de oficio. Toro Manifesto sumaba su mirada curatorial como galería y editora de diseño coleccionable, reuniendo piezas de creadores emergentes y consolidados bajo una narrativa que celebra lo clásico y lo inesperado. La unión de ambas miradas convirtió el bistró en un espacio donde el diseño no solo amuebla: cuenta historias, activa memorias y detona nuevas lecturas sensoriales. Trama Colaborativa, diseñada por Gabriela Gomeztagle Design y EUCLID, se convirtió en el primer coworking funcional dentro de una Design House. Gabriela nos explicó: «Este espacio es el coworking. Es el primer espacio funcional de Design House». Y Enrique de EUCLID añadió: «La idea es que sea un espacio muy fluido que permita que la gente pueda venir, colaborar, conectarse y tener todo lo necesario para trabajar». Mientras lo observábamos, varios expositores lo usaban precisamente así: como un telar vivo donde ideas, voces y prácticas se entrelazaban. El Santuario Espejo concibió un espacio para verse a uno mismo. Alejandro Grande nos compartió que el
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proyecto buscaba expresar «el desarrollo, el encuentro, el enfrentamiento y la resolución», una secuencia íntima que se materializaba en la obsidiana central, los volúmenes en ónix y el acero pulido que capturaba una luz contenida. La sensación era la de un templo interior suspendido en un tiempo propio. Guarida, diseñada por Casa Quieta con Santa & Cole y Diez Company, se concebía como un refugio en el último nivel de la casa: un espacio íntimo para el descanso, la concentración, el ocio y la meditación. Conservaba los vestigios de la construcción original —las vigas expuestas, la chimenea ya vivida— como huellas silenciosas de su historia. Cada objeto funcionaba como una ventana a los rituales cotidianos y a la memoria íntima de quien lo habita, convirtiendo este ambiente elevado en un santuario doméstico donde el tiempo parecía transcurrir con otra cadencia. Al salir de Guarida, se abría Espacio Aura, la terraza diseñada por Victoria Plasencia. Era una pausa luminosa: vegetación contenida, texturas cálidas y una sensibilidad contemporánea que extendía la vida social de la casa hacia el exterior. Su intervención, discreta y precisa, generaba un respiro abierto que equilibraba interior y exterior con una naturalidad silenciosa. Design House 2025 no fue un conjunto de intervenciones, sino un tejido emocional. Una casa que, a través del diseño, volvió a sentirse viva. Por eso, esta edición forma parte de nuestra selección de lo mejor del año: un recorrido que nos recordó que en México se diseña desde la memoria, la emoción y la posibilidad. @designweekmex
Fuego, escultura y vegetación crearon un refugio íntimo en Espacio Aura. Foto Alejandro Ramírez Orozco
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/Especial
Lo mejor del año
Desde obras que dialogan con la naturaleza hasta intervenciones urbanas que redefinen la vida en comunidad, este 2025 dejó un legado de proyectos que combinan técnica, sostenibilidad y sensibilidad humana.
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Hacienda Wabi Fotos Ariadna Polo
Hacienda Wabi RA! Tulum, Quintana Roo 2023 Fotos Ariadna Polo
Hacienda Wabi, proyecto del taller de arquitectura RA!, es un complejo habitacional inmerso en la jungla que se funde con su entorno selvático. Escaleras, terrazas y volúmenes escalonados dan forma a una arquitectura que parece estar en proceso de ser reclamada por la naturaleza, evocando la estética de las ruinas y el paso del tiempo como un elemento vivo del diseño. La composición ascendente de los bloques remite a antiguos asentamientos de la región, generando un esquema que permite una ventilación cruzada constante y la entrada equilibrada de luz natural. Al interior, un gran patio fragmentado articula circulaciones y pequeños descansos que conducen a los 15 departamentos distribuidos en tres niveles. Cada nivel ofrece una experiencia distinta: jardines y albercas privadas en planta baja; terrazas y jacuzzis en el primer nivel; y roof gardens en la parte superior con vistas abiertas a las copas de los árboles. La materialidad refuerza esta integración con el contexto mediante piedra local en el basamento y recubrimientos de Chukum en los niveles superiores. Tonos neutros y texturas naturales permiten que la vegetación sea protagonista, diluyendo los límites entre arquitectura y jungla y haciendo de Hacienda Wabi un refugio donde la vida y la naturaleza conviven en equilibrio. raarq.com
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Un complejo residencial en Tulum que se integra con la selva, creando una experiencia de ruinas en la jungla mediante volúmenes escalonados y materiales locales como piedra y chukum.
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Torre 2271
Di Frenna Arquitectos Colima, Colima 2024 Fotos Lorena Darquea
En una zona tranquila al norte de Colima, Torre 2271 de Di Frenna Arquitectos es un refugio multifamiliar que busca más que ofrecer vivienda: propone una forma de habitar en equilibrio con el entorno natural. Su arquitectura establece un diálogo con el paisaje mediante una fachada de concreto enduelado donde ventanas y balcones generan un ritmo visual que conecta interior y exterior. Al centro, una escalera vertical funciona como columna vertebral del edificio, articulando los recorridos y aportando una experiencia espacial dinámica. Los interiores están diseñados bajo una lógica de serenidad y amplitud. En los dos primeros niveles, los departamentos dúplex destacan por sus dobles alturas y escaleras voladas que permiten la entrada generosa de luz natural. Cada unidad integra áreas sociales en planta baja y dos recámaras con baño compartido en la planta superior. En el tercer nivel, dos departamentos de una sola planta ofrecen una distribución funcional que privilegia la comodidad cotidiana. Los niveles superiores albergan el penthouse y el rooftop. El penthouse reúne cocina, comedor y sala en un espacio abierto acompañado de dos recámaras, una de ellas con vestidor. El rooftop corona el proyecto como un espacio contemplativo con alberca, hamacas y áreas sociales, reafirmando la visión de un edificio pensado para vivir en calma, comunidad y contacto permanente con el entorno. difrennaarquitectos.com
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Diseñado como un refugio multifamiliar contemporáneo que integra la vida urbana con la naturaleza, caracterizado por el uso de materiales cálidos como madera y concreto, y mucha luz natural.
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Ophelia
Arkham Projects Tulum, Quintana Roo 2022 Fotos Manolo Solís
Ophelia es un manifiesto sobre cómo habitar con sensibilidad: cada decisión —desde la distribución hasta los materiales— busca maximizar el vínculo con la vegetación y minimizar el impacto ambiental, creando un espacio que nutre cuerpo, mente y espíritu. Las villas se organizan en pequeños departamentos distribuidos en núcleos de dos niveles, unidos por senderos que respetan la vegetación existente y generan una sensación de baja densidad. El corazón del proyecto es un volumen central envuelto en bajareque, cálido y auténtico, que alberga todas las amenidades. Su piscina — diseñada alrededor de árboles preexistentes y formada por distintos niveles e isletas— dialoga con el paisaje y cobra una atmósfera mágica al iluminarse por la noche. En la parte alta del terreno, un edificio de densidad ligeramente mayor se fragmenta para abrir un eje verde que estructura la circulación. Cada camino está rodeado de vegetación, y todas las habitaciones ofrecen vistas directas al follaje, reforzando la sensación de inmersión en la selva. Incluso el estacionamiento se dispone de forma perimetral para reducir la huella y permitir múltiples accesos sutiles al proyecto. arkhamprojects.com
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Un desarrollo inmobiliario que destaca por su integración total con la naturaleza, fusionando elegancia y sostenibilidad mediante un diseño que respeta la selva y el Caribe.
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Un diseño paisajístico moderno, orgánico y funcional, centrado en la ecología urbana, la conectividad, la biodiversidad y el uso de especies nativas en entornos residenciales y de oficina.
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Monte Líbano Devas Paisaje CDMX 2023 Fotos Jaime Navarro
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Oficina Monte Líbano surge como un refugio donde el diseño integral transforma la forma de habitar un espacio de trabajo. Arquitectura, paisajismo e interiores se entrelazan para crear un entorno que pone al ser humano y su bienestar en el centro. Todo gira alrededor del jardín, concebido como núcleo vital, un lugar que invita a la creatividad y a la conexión entre quienes lo recorren. Al recorrer sus 810 m² de áreas verdes, cada rincón revela una historia. El fire pit y el escenario se prestan para grandes encuentros, mientras que el huerto y el comedor al aire libre ofrecen intimidad y pausas para compartir. Cada elemento fue pensado para estimular el intercambio de ideas y potenciar la productividad, sin perder la armonía con la naturaleza. Los senderos fluyen entre vegetación que se adapta a la luz disponible, conduciendo a un estanque con flores y fauna acuática, donde la contemplación surge de manera espontánea. El huerto, lleno de especies comestibles, invita al descanso y a la experimentación, mientras que el jardín principal combina texturas, alturas y elementos de reunión, creando un escenario vivo y dinámico. Bajo la sombra de árboles nativos, el comedor exterior se convierte en un oasis de confort visual y térmico, complementado por vegetación vertical y cobertura natural en el suelo. La oficina Monte Líbano no solo acoge a quienes la habitan, sino que también inspira, mostrando el poder transformador de un jardín urbano pensado con alma. devaspaisaje.com
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Un complejo residencial y turístico que destaca por una torre central con arcos que filtra la luz y las vistas, integrándose en la selva con materiales naturales como mármol, madera y texturas locales para crear una atmósfera de introspección.
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Babel
V Taller Tulum, Quintana Roo 2024 Fotos Albers Studio
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Cuando el encargo llegó desde Tulum, la idea inicial era clara: una Torre de Babel con arcos. Pero al recorrer el terreno, el equipo comprendió que había otra historia por contar: cómo hacer que la arquitectura respirara con el paisaje, redujera su huella y devolviera vida al sitio. Así nació Babel, un sistema vivo y flexible que armoniza viabilidad, naturaleza y experiencia sensorial. Se abandonaron circulaciones horizontales por núcleos verticales, liberando suelo para reforestar, y la planta adoptó la forma de un ojo: un vacío central que se convirtió en patio y nodo social, rodeado por 59 unidades distribuidas en tres niveles, bajo un modelo híbrido de hospitalidad y vivienda permanente. La torre solicitada se insertó discretamente en el centroide de las curvas, organizando recorridos sin imponerse. Inspirada en los hammams (baños de vapor tradicional árabe/ turco) y pozos escalonados, calibra la luz cenital que se filtra desde aperturas triangulares hacia la contemplación, mientras una alberca circular refleja y amplifica la geometría. La experiencia espacial oscila entre compresión y expansión: escaleras-túnel llevan a dobles alturas enmarcadas por arcos, y un gradiente vegetal protege la intimidad mientras refresca el ambiente. Interiores sobrios de lino, madera tropical y barro transmiten calma artesanal. Servicios concentrados en los núcleos mantienen la limpieza formal. La orientación, ventilación cruzada y arcos que difunden radiación son estrategias bioclimáticas que reducen la dependencia mecánica. Babel no solo se eleva: regenera, devuelve suelo a la naturaleza y propone un turismo que respeta clima, paisaje y comunidad. vtaller.com
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Casa GA
Andrés Escobar + Kenya Rodríguez Estudio Zapopan, Jalisco 2025 Fotos Rafael Palacios, Funciono
Casa GA se construye desde una lectura íntima de la luz y de los gestos que definen la vida interior. El proyecto inicia en una escalera de doble altura que organiza los niveles y establece un carácter cálido a través de la madera y las sombras controladas. Desde ahí, un corredor más bajo y silencioso guía hacia la cocina y la recámara principal, creando una transición introspectiva antes de llegar al corazón de la casa. Este volumen social se despliega bajo un techo a dos aguas que amplifica la espacialidad y permite integrar sala, comedor y una mesa redonda destinada a las conversaciones cotidianas. Luminarias escultóricas, mesas de mármol y un candil de vidrio soplado construyen un ambiente que se abre de manera natural hacia la terraza, el jardín y la alberca, donde la vida familiar se expande sin rupturas. En la planta alta, una sala de estar y las habitaciones de los niños retoman la paleta cálida para generar refugios personales conectados con el exterior. El sótano propone un contraste deliberado: un estudio y una sala de juegos, envueltos en suave penumbra, resguardan objetos, documentos y reliquias que dan forma a la memoria familiar. Aquí, el interiorismo funciona como un archivo vivo donde cada elección cuenta una historia. kenyarodriguez.com.mx
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Una residencia en donde el diseño interior construye atmósferas que dialogan con la historia familiar a través de objetos, documentos y reliquias que dan forma a un archivo vivo de anécdotas.
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Casa Villandarese
Sensacional Dinámica Mexicana San Luis Potosí, SLP. 2025 Fotos Alber Studio Casa Villandares plantea una manera de habitar donde la arquitectura se rinde ante el territorio. Concebida como un prisma sobrio con un vacío central, la vivienda se organiza alrededor de un pirul endémico que funciona como eje perceptual y emocional del proyecto. Este gesto establece un diálogo permanente entre interior, paisaje y memoria, reforzando la idea de que lo local puede —y debe— prevalecer sobre cualquier referencia externa. «Buscamos una arquitectura capaz de responder al Altiplano sin importar modelos ajenos», comenta el equipo, subrayando que la vivienda se concibió para sostener una relación directa con la Sierra de San Miguelito. «Queríamos que las actividades cotidianas se vincularan perceptualmente con el cerro», añaden, reforzando esta lectura como fundamento del proyecto. La casa ocupa solo el 40% del terreno, lo que permite que el paisaje conserve su fuerza original. Las rocas extraídas de la excavación permanecen como elemento escultórico y guía del recorrido, visibles desde los espacios sociales y conectadas por una rampa que conduce a un mirador con vistas a San Luis Potosí. Esta decisión conserva el carácter áspero del cerro, transformándolo en protagonista cotidiano. Todas las aperturas se orientan hacia el paisaje para privilegiar luz y laventilación. El pirul filtra la sombra y regula el microclima, mientras una paleta exterior en tonos verdes y materiales pétreos se mimetiza con la flora del altiplano. Para la familia que habita el proyecto, la geografía se convierte en un generador de afectos: un lugar donde la arquitectura, más que imponerse, acompaña la vida. Casa Villandares demuestra que la integración profunda con el entorno puede convertir un terreno hostil en un refugio. sensacionaldinamica.mx
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Usando materiales crudos como concreto, adobe y acero oxidado, esta casa crea un diálogo entre lo permanente y lo efímero a través de la luz y sus vistas a la flora endémica, como mezquites y cactáceas.
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Casa Macana Taller Carlos Marín Tepoztlán, Morelos 2025 Fotos Onnis Luque
Casa Macana nace de la presencia dominante del Tepozteco, una montaña que guía la orientación, el ritmo y la atmósfera del proyecto. Taller Carlos Marín plantea una arquitectura que se protege hacia los accesos y se abre de manera controlada hacia el paisaje, revelándolo a través de encuadres y umbrales que acompañan el cambio amable entre sombra y luz. La disposición en «L» organiza las áreas sociales y privadas mediante un corredor introspectivo que remonta al carácter monástico del convento de Tepoztlán. La materialidad —piedra del lugar y concreto pigmentado en tonos ocres— permite que los volúmenes se integren al suelo agrícola original, reforzando la idea de una casa que emerge de la tierra y se confunde con el terreno. Las estancias principales se orientan a la montaña, cuyo esplendor se vuelve presencia constante en sala, cocina, estudios y recámaras. Muros gruesos, patios silenciosos y luz rasante construyen un ambiente contemplativo, donde cada recorrido propone una pausa y el exterior se experimenta como una escena enmarcada. En Casa Macana, la arquitectura no domina al entorno: lo reconoce, lo contiene y lo convierte en materia cotidiana. Así, el proyecto traduce la potencia geológica del Tepozteco en una forma de habitar serena, casi ritual, que privilegia el tiempo lento y la contemplación diaria. tallercarlosmarin.mx
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No. 87
Una residencia en los alrededores de Tepoztlán que se caracteriza por su arquitectura brutalista y orgánica, integrándose al paisaje ocre del cerro del Tepozteco mediante el uso de materiales locales, como piedra y tierra pigmentada.
09 / Especial
No. 87
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Una joya arquitectónica, reconocida por su belleza moderna, juegos de luz y sombra, materiales nobles (mármol, madera, concreto), un patio central y una integración orgánica con la naturaleza.
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No. 87
Casa CA - II
José Creixell del Moral + PAIR Arquitectura Ciudad de México 2024 Fotos César Belio
09 / Especial
Con más de cinco décadas de historia, Casa CA-II renace a partir de una lectura respetuosa del pasado. «Reinterpretar una casa con más de medio siglo de vida implicó escuchar el eco de sus proporciones originales», explica Israel Ruiz, co-fundador de Pair Arquitectura. La intervención no buscó borrar esa memoria, «sino tensarla para revelar una lectura más abierta, luminosa y acorde con la vida contemporánea». El proyecto replantea la rigidez original mediante operaciones que privilegian la relación con el exterior. «La transformación estuvo guiada por reconocer el valor de la arquitectura existente y potenciarlo sin romper el hilo entre pasado y presente». La decisión más significativa surgió cuando los clientes imaginaron convertir uno de los salones principales en terraza techada, gesto que detonó una nueva interpretación del espacio. «Ese momento condensó la esencia del proyecto». Aprovechando la reestructuración de una losa colgada, se creó un marco que abre por completo la fachada y permite que los volúmenes fragmentados se vinculen con fluidez. El interiorismo, basado en paletas neutras y maderas naturales, equilibra lo clásico y lo actual para mantener la continuidad del conjunto. Casa CA-II se afirma así como una conversación entre tiempos y formas de habitar. pairarquitectura.com
No. 87
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Una residencia en donde su interiorismo construye una narrativa espacial con elementos, como el acero, la luz y el paisaje que se entrelazan para definir una experiencia precisa y elegante.
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No. 87
Casa Acero
Covadonga Hernández / Marqcó + Carranza y Ruiz Arquitectura San Pedro Garza García, Nuevo León 2025 Fotos José Margaleff
09 / Especial
Casa Acero parte de un principio contundente: permitir que la materia dicte la atmósfera. «Cada proyecto habla de su esencia y de la de sus habitantes; en este caso, el acero fue el rector», explica el equipo de diseño. El metal aparece desde el vestíbulo en un muro protagonista que guía hacia espacios que equilibran intimidad, apertura y luz natural, acompañado por mármol, granito y madera en un lenguaje sobrio y envolvente. La sala reúne un bar con mobiliario a medida, una sala principal orientada a la sierra y una pieza curva que unifica sin bloquear visuales. La paleta neutra y la piedra oscura fortalecen la serenidad del conjunto, mientras el comedor, oculto tras puertas de madera, retoma esa contención en un ambiente preciso. En el family room, un librero que transita entre bar y biblioteca organiza un espacio para el descanso. La terraza, abierta al paisaje, prolonga la experiencia interior. «El reto del proyecto fue lograr que una casa de grandes dimensiones conservara una atmósfera íntima y acogedora», señalan; cada decisión material contribuye a un hogar que dialoga con su entorno y con quienes lo habitan. covadongahernandez.com
No. 87
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Oficinas Palmas
Covadonga Hernández / Marqcó Ciudad de México 2024 Fotos cortesía Marqcó
Las oficinas diseñadas por Covadonga Hernández integran un estilo contemporáneo que apuesta por un ambiente de trabajo dinámico, creativo y plenamente funcional. El proyecto parte de una premisa clara: preservar la arquitectura original mientras se incorporan elementos actuales que actualizan el espacio sin borrar su esencia. De esta dualidad surgen muros revestidos en madera natural con molduras y paredes de vidrio que aportan ligereza y transparencia, configurando espacios que se perciben clásicos, pero también atemporales y vigentes. El programa incluye una recepción elegante y contenida, áreas colaborativas ergonómicas y varias salas de reuniones diseñadas para diferentes tipos de dinámicas laborales. La paleta de materiales mezcla tonos cálidos y neutros con texturas contrastantes, creando una identidad corporativa moderna, cercana y visualmente equilibrada con los entornos y dinámicas de trabajo actuales. En el área abierta de trabajo, una mesa fluida organiza el espacio mientras un plafón flotado de metal perforado introduce ritmo y carácter. La distribución prioriza funcionalidad, confort y buenas condiciones acústicas, dando como resultado un entorno acogedor que fomenta la interacción, el intercambio de ideas y una cultura de colaboración continua. covadongahernandez.com @covadongahdez
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No. 87
Bajo una paleta de materiales de tonos neutros y cálidos, este espacio de trabajo está diseñado para crear entornos laborales amigables y en concordancia con las dinámicas actuales de trabajo en equipo.
09 / Especial
No. 87
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Oficinas de Mabe SpAce Ciudad de México 2025 Fotos Cortesía SpAce
Las nuevas oficinas corporativas de Mabe, diseñadas por SpAce, reinterpretan el lugar de trabajo como un entorno humano, flexible y emocionalmente significativo. Bajo la premisa Simplifica tu vida, amplía tus posibilidades, el proyecto crea un espacio que impulsa productividad y bienestar, alineado con los valores de crecimiento sostenible y cultura colaborativa de la marca. El diseño responde a un mundo laboral postpandemia en el que la oficina debe ofrecer más que funcionalidad: conexión, pertenencia e inspiración. Por ello, se integran áreas abiertas y privadas que permiten trabajar de forma individual, colaborativa o informal. Espacios de cocreación, zonas de concentración y áreas sociales fortalecen la interacción espontánea y el sentido de comunidad. Una paleta neutra con acentos propios de la identidad Mabe, materiales sostenibles y una estética cálida conforman un ambiente profesional y humano. Así, la oficina funciona como un campamento base donde los equipos pueden crecer, crear y transformar. spacemex.com @space_mex
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No. 87
El diseño de este edificio corporativo se centra en crear espacios que promueven el bienestar de los empleados, utilizando estrategias de neurociencia y diseño biofílico.
09 / Especial
No. 87
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Un ejemplo de renovación urbana, donde se transformaron áreas comunes abandonadas en espacios con diseños coloridos y funcionales para fomentar la vida comunitaria y el encuentro vecinal.
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No. 87
Unidad Habitacional Infonavit Iztacalco AMASA Estudio Ciudad de México 2024 Fotos Cortesía AMASA Estudio
09 / Especial
AMASA Estudio, dirigido por Andrea López y Agustín Pereyra, asumió en 2024 el desafío de revitalizar áreas comunes en cuatro unidades habitacionales del INFONAVIT: Iztacalco, Santa Fe, Culhuacán e Ignacio Chávez. Frente a décadas de abandono y problemáticas sociales y administrativas, el equipo articuló un proceso de gestión entre instituciones, autoridades locales y vecinos para garantizar consensos y apropiación comunitaria. La intervención en la UH Iztacalco —la primera construida por el Instituto en 1972— recupera una semiesfera de acero abandonada por más de veinte años. En lugar de eliminarla, se reforzó su estructura y se convirtió en soporte de una nueva techumbre ligera suspendida mediante tensores. El proyecto integró mobiliario urbano, paisajismo, áreas deportivas, zona de parkour y un foro comunitario de 260 m². El color funcionó como herramienta de transformación simbólica: concreto pigmentado cálido en el foro y estructuras verde azulado con láminas policromáticas revitalizan el corazón del conjunto. Los acentos cromáticos generan pertenencia, mejoran la legibilidad y devuelven escala humana a un espacio históricamente olvidado. Con cuatro meses de obra, la intervención demuestra cómo el diseño estratégico puede renovar la vida pública y la dignidad urbana. amasaestudio.com
No. 87
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La arquitectura de este paradero del Tren Maya se caracteriza por ser responsable con el entorno, minimizando el impacto ambiental y dialogando con la identidad local.
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No. 87
Paradero Maxcanú
GI21 Maxcandú, Yucatán 2024 Fotos Cortesía GI21
09 / Especial
El Paradero Maxcanú, diseñado por GI21 para la red del Tren Maya, funciona como un espacio de transición que convierte la espera en un momento de contemplación. Su volumen curvo y abierto se orienta hacia la luz del este y se protege del oeste, mientras cartelas inspiradas en los sistemas de columnas de Palenque regulan flujos, permiten ventilación cruzada y reducen la temperatura. Un jardín interior semidesértico retoma la tradición del patio maya y las curvas de los murales prehispánicos, junto al tono rojo cochinilla presente en la iglesia de Maxcanú, refuerza la conexión con el pueblo. El programa distribuye 2,000 m² de áreas de abordaje, más de 1,200 m² de zonas operativas y 130 m² de comercios. Las áreas de espera y andenes integran celosías prefabricadas de concreto que reinterpretan textiles regionales, generando juegos de luz, sombra y ventilación natural. Construido en 36 meses, el proyecto se adaptó a vestigios arqueológicos y cenotes bajo supervisión del INAH y SEMARNAT, empleando cimentación superficial, estructura metálica y muros de mampostería reforzada. El resultado es un paradero respetuoso, eficiente y coherente con su contexto natural y cultural. @gi21arquitectura
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Capilla San Juan Pablo II Grupo Arquitech Orizaba, Veracruz 2024 Fotos Jaime Navarro
En Orizaba, Veracruz, un grupo de ciudadanos se enfrentaba a un reto: brindar un espacio digno para los fieles católicos que, hasta entonces, se reunían en un pasillo de centro comercial. La oportunidad surgió cuando se cedió un pequeño jardín junto a la avenida, y ahí nació la posibilidad de construir algo más que una capilla: un lugar abierto, acogedor y conectado con la ciudad. El corazón del proyecto es un volumen circular de 20 metros de diámetro y 9 metros de altura, donde las bancas y un pequeño coro en mezzanine invitan al recogimiento. A este círculo se adosa un cubo que alberga el altar, iluminado cenitalmente, mientras que dos volúmenes rectangulares delanteros resguardan nichos mortuorios y configuran el vestíbulo de acceso, complementado por una torre cilíndrica. Volúmenes menores resuelven la sacristía, baños y bodega. Los materiales refuerzan la espiritualidad: concreto aparente coloreado, pisos de Santo Tomás busardeado, madera tropical en bancas y puertas, y ventanales de ónix que filtran la luz creando un ambiente cálido y místico. La luz natural, estratégica y rasante, transforma cada muro en un elemento vivo. El atrio se extiende entre árboles y rocas, delimitado por un muro bajo que mantiene la transparencia y conecta con la ciudad. Así, la capilla no solo responde a una necesidad espiritual, sino que revitaliza un espacio antes vacío, integrándose a la vida urbana y ofreciendo un refugio de paz y contemplación para todos. grupoarquitech.com
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No. 87
Un espacio espiritual moderno que destaca por su diseño innovador con una losa de concreto inclinada que apunta al cielo, un ábside curvo de piedra y un altar monumental de piedra.
09 / Especial
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Casa Club Pumas DF Arquitectos Ciudad de México 2023 Fotos Jaime Navarro
Integrada al complejo de la Cantera Universitaria en la Ciudad de México surge la Casa Club Pumas, un proyecto que busca más que construir espacios: quiere transformar vidas. Inspirada en la piedra volcánica Xitle, su diseño integra la fuerza de lo local con la pasión por el deporte, ofreciendo a los jóvenes un refugio seguro donde crecer, aprender y entrenar. La Casa Club no solo responde a la necesidad de infraestructura de un equipo de Primera División, sino que se convierte en un motor social. En una zona con retos de seguridad infantil y juvenil, el proyecto promueve el deporte como herramienta de inclusión, fomentando hábitos saludables y fortaleciendo la comunidad alrededor de Pumas. Conformada por dos volúmenes de cuatro niveles, la planta baja alberga biblioteca, aulas, comedor, cafetería, áreas de servicios y estacionamiento, espacios que dan vida a la convivencia y al estudio. Los niveles intermedios alojan 44 habitaciones con baño propio, capaces de recibir a 110 jóvenes talentos, mientras que el último piso se abre a terrazas y áreas recreativas con vistas excepcionales del complejo deportivo. La piedra volcánica domina las fachadas, liberando los interiores y creando un diálogo visual con el entorno. Celosías prefabricadas simulan la textura natural de la cantera, combinando estética, funcionalidad y sostenibilidad. La Casa Club Pumas es así un lugar de formación, entretenimiento y comunidad, donde cada rincón inspira disciplina, creatividad y pasión por el futbol. dfarquitectos.com
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No. 87
Un complejo integrado al entorno de la vida universitaria, con volúmenes que albergan áreas de estudio y esparcimiento, destacando el uso de la piedra volcánica y celosías que simulan la cantera natural.
09 / Especial
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Talavera Restaurante Mónica Muñoz + Trama Taller Querétaro, Qro. 2023 Fotos Ariadna Polo
Ubicado en una casona virreinal de Querétaro, Talavera es un restaurante que concibe la arquitectura como un acto de memoria. La intervención, desarrollada por Mónica Muñoz en conjunto con Trama Taller, parte de un gesto preciso: retirar los aplanados para revelar la piedra original y permitir que la textura del tiempo dialogue con una nueva lectura espacial. «La decisión de diseño más significativa fue revalorizar el uso de la talavera poblana», explica Mónica, destacando su potencia simbólica dentro de la arquitectura mexicana. La propuesta articula dos planos lisos —piso y plafón— que enmarcan el rigor de los muros y producen la sensación de un volumen contenido y suspendido. En sintonía con el concepto del restaurante, Mónica señala que se inspiraron «en los azulejos de las cocinas tradicionales, incorporando patrones cerámicos personalizados y paneles suspendidos que actualizan este lenguaje de forma contemporánea». Durante el proceso, enfrentaron una circunstancia determinante: «el antiguo comedor es el único espacio del exconvento que no conserva su techo original de viguería, perdido en un incendio en los 70». Esta ausencia orientó el diseño hacia los elementos patrimoniales que aún permanecían, en especial los muros de mampostería, revelados y acentuados mediante iluminación. «La materialidad del piso y del plafón genera la sensación de dos planos flotantes», describe Mónica, subrayando el equilibrio logrado entre lo histórico y lo contemporáneo. El resultado es un espacio que honra las capas del pasado mientras propone una experiencia renovada donde tradición y modernidad se encuentran. @monimurod @tramataller_
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Una intervención que transforma el antiguo comedor de un convento en un espacio que celebra la historia arquitectónica del estado de Querétaro a través de un gesto contemporáneo.
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La Casa de Rubén Intersticial Querétaro, Qro. 2024 Fotos Ariadna Polo, Diego Vázquez Mellado
Casa de Rubén retoma la estructura de una vivienda tradicional para transformarla en un punto de encuentro abierto y accesible. «A partir del entendimiento sobre la compleja situación para la comunidad LGBT+ en Querétaro y México surge la iniciativa para La Casa de Rubén», señala Rodolfo Unda, subrayando su vocación inclusiva y de apoyo. La restauración parte de una idea sencilla: permitir que la casa recupere su ritmo propio. Se dejó que la luz natural definiera los recorridos, dialogando con la arquitectura colonial del Centro Histórico y sus materiales que «develan el paso del tiempo». La estructura del programa responde a esa lógica doméstica. Aulas, talleres y áreas comunes se distribuyen alrededor de patios que funcionan como articuladores ambientales y sociales. Intervenir en una zona protegida implicó desafíos: «La intervención de un inmueble en zona de monumentos históricos fue un reto importante», explican. Gracias al estudio detallado «fue posible comprender las condiciones estructurales» y reforzar muros y losas para permitir espacios flexibles. Asimismo, la colaboración con especialistas hizo posible «la restauración y refuerzo de elementos históricos como muros de adobe, losas con envigados antiguos y fachada principal». La materialidad, discreta pero cálida en todo el proyecto, sostiene la convivencia diaria. Casa de Rubén propone una arquitectura cercana, permeable y adaptable; un lugar donde el encuentro se vuelve experiencia espacial. intersticial.mx
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Un proyecto de arquitectura comunitaria y restaurativa que transforma una casa antigua en un centro diurno LGBTQ+, destacando por su diseño abierto, uso de materiales naturales y artesanía local.
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Columnas Arquitectura con empatía: la forma invisible del futuro Arturo Bañuelos
Director de Proyectos y Desarrollos de JLL Latinoamérica.
Durante décadas, la arquitectura corporativa fue una declaración visual de poder. Edificios altos, fachadas imponentes y recepciones monumentales definían el éxito de las empresas. Pero esa época está quedando atrás. La arquitectura del futuro no se medirá por su forma, sino por su empatía: por su capacidad de leer emociones, anticipar comportamientos y adaptarse a las necesidades cambiantes de las personas que la viven. De cara a 2026, el mayor desafío para los arquitectos y desarrolladores no será imaginar espacios más espectaculares, sino más sensibles. La tecnología, los datos y la auto-
matización serán aliados, pero la diferencia real estará en la comprensión profunda del ser humano. Cada decisión de diseño —desde la iluminación hasta la acústica o la temperatura— se volverá una extensión de cómo queremos sentirnos en el trabajo, en casa o en la ciudad. Los proyectos que antes competían por impactar visualmente hoy buscan provocar bienestar. No se trata solo de diseñar lugares «bonitos», sino ambientes que reduzcan la fatiga, fomenten la colaboración, sean sustentables y den espacio a la concentración, a la distracción o al descanso y esto aplica para cualquier sector como oficinas,
industrial, entretenimiento, etcétera. Los sensores de ocupación, las herramientas de análisis de comportamiento y la inteligencia artificial ayudarán a ajustar los espacios en tiempo real, pero el verdadero valor estará en la intención: que cada metro cuadrado tenga sentido para quien lo habita. Esta arquitectura empática se reflejará también en la manera de planear los proyectos. Los equipos multidisciplinarios integrarán disciplinas que antes no conversaban: psicología ambiental, diseño biofílico, análisis de datos o la neuroarquitectura que actualmente utiliza mucho Juan Carlos Baumgartner. Los edificios no solo responderán a criterios técnicos, sino emocionales. Se diseñarán entornos que acompañen los ritmos naturales del cuerpo (ciclos circadianos), reduzcan el estrés y promuevan conexiones auténticas entre las personas. La arquitectura será una herramienta estratégica, por ejemplo, en el sector de oficinas, ayudará a atraer y retener talento, cuidar la salud mental y la cultura organizacional. Y eso, más que cualquier innovación estética, definirá el éxito de los proyectos. La empatía, entonces, se convertirá en el nuevo lenguaje común entre arquitectos, diseñadores, desarrolladores y usuarios. Será una forma invisible, pero poderosa, de construir espacios que dialoguen con la emoción y no solo con la vista. Construir con empatía será el sello de una nueva generación de proyectos: aquellos que no solo buscan ser habitados, sino comprendidos física y emocionalmente. Y ahí, en esa sensibilidad que une la intención con la experiencia, es donde realmente empieza la arquitectura del futuro. @arturo.banuelosoficial @jllmexico
Imágenes generada por IA
Diseñar como si los límites no existieran Fernanda Rionda
Directora y fundadora del despacho Jardín Sustentable y presidenta de la Sociedad de Arquitectos Paisajistas de México El paisaje no reconoce límites. Ni los que impone el diseño, ni los que marcan la propiedad, ni mucho menos los que dibujan los mapas. No importa cuántas fronteras inventemos los seres humanos, o en cuántas escalas se dividan los proyectos: el paisaje opera como un sistema continuo, vivo e interdependiente. Así lo declara la resolución Paisajes sin Límites de IFLA Europa (2017), que sostiene que el paisaje está formado por múltiples capas acumuladas a lo largo del tiempo, y que toda intervención actúa solo sobre la más reciente. Esta misma resolución propone una visión del territorio donde ecología, cultura y planificación se articulan más allá de las fronteras.
Como paisajista, he encontrado en este enfoque una base que ha orientado mi trabajo desde hace muchos años y que cada vez más inspira el trabajo de muchos paisajistas contemporáneos. Desde finales del siglo XX y con mayor claridad en este primer cuarto del XXI, la arquitectura de paisaje se comprende como un proceso relacional. Ya no se trata de una suma de proyectos individuales, sino de una red ecológica, cultural y funcional que conecta suelos, cuerpos de agua, especies, personas y memorias. Un paisaje que existe más allá del trazo y la parcela. Esta perspectiva exige un giro en nuestra práctica profesional. Diseñar como si los límites no existieran no significa ignorar los
En México, pensar el paisaje sin límites también significa repensar la ciudad.
contextos, sino comprenderlos como parte de un sistema mayor. Un jardín residencial, una banqueta arbolada o una calle con infiltración pluvial son fragmentos activos de un territorio más amplio. Si ese diseño responde a procesos ecológicos como el agua, el suelo o la biodiversidad, entonces se convierte en infraestructura viva. El paisajista chino Kongjian Yu desarrolló de forma magistral esta noción en su propuesta de ciudades esponja (Yu, 2012): entornos urbanos capaces de absorber, filtrar y reintegrar el agua en lugar de expulsarla. Tuve la oportunidad de coincidir con él en varias ocasiones, y en la más reciente conversamos sobre los patrones de seguridad ecológica necesarios para una metrópoli como la Ciudad de México, especialmente en relación con el agua. Para el profesor Yu, el paisaje era un medio para diseñar ecologías funcionales, no solo formas visibles. Esa idea atraviesa buena parte de su obra, incluida su publicación Designed Ecologies (Saunders, 2012), donde plantea cómo el diseño puede reconciliar la ciudad con los sistemas vivos que la sostienen. Autores como Gilles Clément han insistido en que el jardín, y por extensión el paisaje, ha dejado de ser un espacio cerrado. En su Manifiesto del Tercer Paisaje (2004), Clément rescata todos aquellos espacios residuales o fuera del control del diseño formal como portadores de biodiversidad espontánea. En esa misma línea, Stefano Mancuso, en La nación de las plantas (2019), nos recuerda que las ciudades, lejos de estar aisladas, son ecosistemas urbanos interdependientes, parte de una red ecológica global. Cada acción vegetal, por mínima que parezca, forma parte de un metabolismo territorial más amplio. En México, pensar el paisaje sin límites también significa repensar la ciudad como un entorno que puede y debe formar parte de corredores biológicos, rutas de polinización y redes de captura de agua y carbono. Significa conectar parques urbanos con barrancas, banquetas con humedales, patios escolares con arbolado regional. No se trata de ampliar la escala del diseño, sino de incorporar la dimensión ecológica en todas sus escalas. Esa es la gran tarea hacia 2026: consolidar una visión del paisaje como sistema colectivo, continuo y compartido. Diseñar como si los límites no existieran es, en el fondo, diseñar con una conciencia más amplia, una que reconozca que cada metro cuadrado cuenta, siempre que esté conectado con el resto. @fernandarionda @sapmexico @blappaisaje No. 87
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Objeto Glocal Trote y Galope por Platalea Studio
Como parte de la colección Umbral, el estudio creativo Platalea Studio –fundado por los artistas y diseñadores Lilia Corona y Rodrigo Lobato– presenta Trote y Galope, dos esculturas creadas por Corona, las cuales exploran la resonancia de la luz divina y lo sagrado. Inspiradas en la arquitectura bizantina, estas piezas evocan el movimiento interior de la fe como un pulso que atraviesa la materia, en donde la luz se convierte en símbo-
lo de tránsito espiritual; representan un viaje místico de introspección y presencia sagrada. El proyecto fue ganador de Inédito 2025, plataforma clave dentro de Design Week México que funciona como un gran escaparate para el diseño contemporáneo mexicano. @plataleastudio / @designweekmex
Fotos Cortesía Platalea Studio
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