Sebastián Espejo y Pablo Contreras son dos artistas abrazados por la pintura. Una pintura anclada en la práctica de taller, la investigación de la luz, la gestualidad de la materia y, como se ve en esta exposición, imbuida de una sensibilidad hacia las formas de representación clásicas y realistas. En esta conversación, nos develan la psiquis de una pintura que reivindica su linaje tradicionalista con intensa naturalidad. Un portal a una dimensión familiar que en cada lienzo ellos hacen aparecer.