El serafín de la Sabiduría divina

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La muerte no existe manifestado a través del profeta Ulrich para el 6 de enero de 2026
Marzo de 2026
© Gabriele-Verlag Das Wort GmbH
Max-Braun-Str. 2, 97828 Marktheidenfeld, Alemania www.editorialgabriele.com
Título original en alemán: “Der Seraph der göttlichen Weisheit. Es gibt keinen Tod”
En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición original en alemán tiene validez última
Nro. de artículo: G369es
Todos los derechos reservados.
Imprime: KlarDruck GmbH, Marktheidenfeld, Alemania
El serafín de la Sabiduría divina.
La muerte no existe A modo de prólogo
De forma inadvertida para el ruido de este mundo, el 6 de enero de 1975 tuvo lugar un gran acontecimiento espiritual divino.
Con motivo de la conmemoración de este día, directamente desde el Reino de Dios hemos recibido del serafín de la Sabiduría divina, que en la Tierra fue Gabriele, en la palabra profética a través de su hijo espiritual Ulrich, un mensaje de gran contenido, que se reproduce a continuación.
Cristianos originarios, seguidores de Jesús, el Cristo
La muerte no existe
Con motivo del gran acontecimiento espiritual, el 6 de enero de 2026 se manifestó el serafín de la Sabiduría divina, que en la Tierra fue Gabriele, a través del profeta Ulrich
¡Queridos hermanos, queridas hermanas de todo el mundo!
Os saluda en vuestros corazones el serafín de la Sabiduría divina, que en su día fue la enviada y profeta de Dios en la Tierra, Gabriele. Sí, el 6 de enero, los hermanos y hermanas seguidores de Jesús de Nazaret, el Cristo de Dios, lo han conmemorado año tras año para honrar a Cristo y al Dios Padre-Madre, proclamando y recordando que hace décadas, en este día especial, irrumpió la Palabra Interna.
Desde ese día, hace más de 50 años, el Cielo está abierto y el Reino de Dios puede manifestarse de nuevo a través de profetas. Es el día en el que el príncipe de la Sabiduría divina, llamado en la Tierra hermano Emanuel, dirigió al ser humano Gabriele las primeras palabras manifestadas directamente desde el Santuario de Dios: la Palabra Eterna que yo, como ser humano Gabriele, tuve el privilegio de recibir cada día desde esa fecha durante casi cincuenta años.
El Dios Padre-Madre Uno universal eterno, me envió a mí, Gabriele, como profeta y enviada de Dios a los seres humanos. No fui yo, Gabriele, quien se llamó a sí misma «profeta» –el ser humano Gabriele se resistió mucho al principio– fue Dios, el Eterno, el Señor, quien me llamó Su enviada y profeta. Y así pude servirles a ÉL y a Su Hijo, el Cristo de Dios, durante casi cinco décadas. Para todos los ámbitos de la vida que el ser humano
necesita se dieron manifestaciones, enseñanzas e instrucciones, las cuales están disponibles en la Biblioteca Sophia. Y así se ha derramado verdaderamente sobre la humanidad el cuerno de la abundancia de la Sabiduría divina. Todo ha sido dado por el Cristo de Dios, en cuyo nombre la Sabiduría divina lo ha llevado a cabo. También se construyeron muchos fundamentos en lo externo, otorgados, inspirados y manifestados desde el Espíritu de Dios, por el Cristo de Dios, por el príncipe de la Sabiduría divina y también por el Dios Padre-Madre Uno universal eterno, el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob.
En verdad, durante casi cinco décadas, yo, Gabriele, tuve el privilegio de estar al servicio del Uno universal eterno como sierva, profeta y enviada de Dios. Luego llegó el momento en que fallecí y pude regresar al lado de mi dual, el querubín de la Sabiduría divina. En verdad, hace ahora poco más de un año que dejé mi cuerpo terrenal y regresé al Reino de Dios.
Vosotros, seres humanos de esta Tierra, sí, vosotros pueblos de esta Tierra, en mi vida terrenal ocurrió un acontecimiento inaudito. Durante muchas, muchas encarnaciones, fui preparada para manifestar la palabra de Dios directamente desde el Santuario de Dios, que verdaderamente irrumpió hace décadas y que ahora se difunde por todo el mundo a todas las personas de buena voluntad y se puede escuchar a través de la técnica en muchos idiomas en las numerosas Colectividades libres y Lugares de encuentro y acogida en toda la Tierra.
Mis queridos hermanos y hermanas, el 6 de enero se ha convertido verdaderamente en un día especial para la humanidad. Como ser humano, Gabriele, siempre fue más bien mi día; así se lo decía una y otra vez a mis hermanos y hermanas. Pero mis hermanos y hermanas quieren honrar a Dios, el Eterno, y a Su Hijo, el Cristo de Dios, nuestro Hermano divino, y ahora tam-
bién a la pareja portadora de la Sabiduría divina, realizando una y otra vez programas de radio especiales en este día, para que las personas despierten y recapaciten, y se orienten cada vez más a las enseñanzas del Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret y a los Diez Mandamientos de Dios dados a través de Moisés; y además, todo lo que pareja portadora de la Sabiduría divina ha dado durante décadas, lo que ahora se encuentra en su totalidad en la Biblioteca Sophia, para en base a estas manifestaciones, horas de enseñanza y contenidos de enseñanza, otorgar a la humanidad la oportunidad de dar los pasos que conducen al Reino de Paz del Cristo de Dios y, a través del Reino de Paz del Cristo de Dios, regresar al Hogar eterno.
Queridos hermanos, queridas hermanas de todo el mundo que nos estáis escuchando por radio o televisión, el mensaje del Reino de Dios es muy claro y evidente: Dios es espíritu y vida eterna, energía de máxima
vibración, luz eterna. No existe la muerte. Las almas de los seres humanos viven eternamente. Toda la vida está animada por Dios, el Eterno. Dios en nosotros y nosotros en Dios. Y la vida en todo y en todos es el Cristo de Dios, que ha recibido la vida de Dios, el Eterno, y que, en Su nombre, junto con la Sabiduría divina, ha asumido la responsabilidad de llevar de regreso al Hogar a todas las almas y seres humanos caídos. Quien pueda comprenderlo, que lo comprenda; quien quiera dejarlo, que lo deje. Pero el tiempo vuela y las horas huyen de los seres humanos. Y en este año, amados hermanos y amadas hermanas, habiendo transcurrido algo más de un año después de mi fallecimiento, yo, Gabriele, me manifiesto a través de mi hijo espiritual directo, el profeta Ulrich, que me ha acompañado como persona durante décadas y me ha servido a mí y al Reino de Dios. Él fue llamado por encargo del Altísimo,
manifestado por el príncipe de la Sabiduría divina, para asumir como ser humano la responsabilidad máxima por la construcción del anunciado Reino de Paz del Cristo de Dios, y para que el príncipe de la Sabiduría divina pudiera obrar a través de nuestro hijo directo de forma inspirativa. Así, nuestro hijo espiritual, como ser humano a mi lado, comenzó hace décadas a realizar ejercicios de inspiración. Y ya en el momento de su llamada le fue manifestado que el príncipe de la Sabiduría divina y yo, antes Gabriele, después de mi fallecimiento, actuaríamos de forma inspiradora a través de nuestro hijo espiritual, el ser humano Ulrich.
Todo esto ha sucedido ahora, queridos hermanos, queridas hermanas, y ahora la palabra manifestada fluye de los Cielos a través de nuestro hijo espiritual directo, el profeta Ulrich, que está iluminado por sus padres espirituales, la pareja portadora de la Sabiduría divina, de manera similar a como suce-
dió durante mi vida siendo Gabriele. El Padre Uno universal eterno se manifiesta a través de él, y el Cristo de Dios, que una vez estuvo en Jesús de Nazaret, se manifiesta a través de él, nuestro hijo directo de la Sabiduría divina. Y también la pareja portadora de la Sabiduría divina, el príncipe de la Sabiduría divina, llamado Emanuel, y yo, Gabriele, su madre espiritual, damos manifestaciones a través de nuestro hijo.
La continuidad de la palabra manifestada del Reino de Dios está garantizada. ¡Vosotros pueblos de la Tierra, acoged este mensaje en vuestros corazones! Una vez más, el Reino de Dios proclama a través del serafín de la Sabiduría divina, que soy yo, y que fui Gabriele, estando ahora al lado del príncipe de la Sabiduría divina: La muerte no existe. El alma vive eternamente. Las almas se purificarán, porque en lo más profundo del alma se encuentra la esencia del ser, el núcleo divino, el ser espiritual puro procedente
de Dios, el Eterno, que regresará a casa, de vuelta al Reino de Dios. A los seres humanos les ha sido encomendado vivir según el Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret y según los Diez Mandamientos de Dios dados a través de Moisés.
A los seres humanos les ha sido encomendado tomar muy en serio la plenitud de Sabiduría divina que se les ha dado y comenzar a vivir de acuerdo con ella. Porque los tiempos se están volviendo cada vez más amenazantes para la madre Tierra y, por lo tanto, también para todo lo que vive en ella, dentro de ella y sobre ella.
¡Oh, seres humanos de esta Tierra, cuándo comprenderéis por fin que Dios, el Eterno, es el poder omnipotente del amor y no vuestros dioses, a los que vosotros mismos habéis elegido para adorar al dios del inframundo, ya sea en las religiones o en los Estados! Todo lo que adoráis es una abominación para Dios, el Eterno. Ningún profeta
ha manifestado ni enseñado jamás lo que las aparentes religiones cristianas proclaman a los pueblos como la voluntad de Dios.
Hermanos y hermanas de todo el mundo, hoy [6 de enero] muchas personas conmemoran que la palabra profética dada desde el Santuario de Dios irrumpiera en este mundo hace más de 50 años. El Reino de Dios no calla. Dios, el Eterno, es un Dios que habla. Durante cinco décadas, la humanidad ha recibido.
Desde hace décadas, la palabra profética del Dios Padre-Madre Uno universal y de Su Hijo, el Cristo de Dios, es nuevamente combatida, calumniada, escarnecida, ridiculizada y burlada. Y como eso ya no es posible en todas partes, porque muchas personas ya no creen ni siguen las mentiras de las religiones, la palabra profética de la actualidad es silenciada y descalificada en muchos casos por los poderosos de este mundo.
Desde hace décadas, los verdaderos seguidores de Jesús de Nazaret son ridiculizados en los medios de comunicación, con mentiras y falsedades que los jueces de orientación eclesiástica aprueban como que se trata de «libertad de expresión» y como insultos permitidos por el Estado. La distorsión del derecho es un fenómeno bien conocido por la humanidad desde la historia de la Inquisición. Pero Dios, el Eterno, no es el derecho estatal y judicial, sino la justicia eterna. Y la persona que la infringe, cosechará lo que ha sembrado, a más tardar como alma empobrecida de energía. La propia humanidad ha creado la ley de Causa y efecto, de Siembra y cosecha. En los ámbitos de purificación, tras el fallecimiento del ser humano, hay entonces llanto y crujir de dientes durante períodos de tiempo que el ser humano ni siquiera puede concebir. Quien rinde culto al padre de la mentira, será recibido por el padre de la mentira.
Queridos hermanos, queridas hermanas, ¡no creáis a los medios de comunicación cuando se trata de la palabra profética del presente! Soy yo, Gabriele, la enviada y profeta de Dios, la que os ha traído tantas cosas, la primera hija de Dios, el serafín de la Sabiduría divina, la que ha sufrido tanto y durante tanto tiempo en esta Tierra en innumerables encarnaciones por vosotros, al igual que Jesús de Nazaret en aquella época.
Y en misión del Cristo de Dios, la Sabiduría divina está facultada para proclamar una y otra vez las enseñanzas del Reino de Dios a los seres humanos y a las almas. Y nuestro hijo espiritual, el ser humano Ulrich, a través del cual elevo mi palabra, ya fue verdaderamente en la Antigua Alianza profeta de Dios para Cristo, para el Reino de Dios y para la Sabiduría Divina en la Tierra. Y así hemos abierto de nuevo el canal profético, para que el profeta de Dios para este tiempo, nuestro hijo, la persona Ulrich, el hijo de la Sabiduría
divina, pueda volver a dar la palabra de los Cielos a las personas que en verdad buscan a Dios al final de los tiempos, para que finalmente surja lo que debe surgir: un pueblo de Dios en la Tierra. Y el profeta Ulrich, iluminado por la pareja portadora de la Sabiduría divina, el querubín y el serafín de la Sabiduría divina, sus padres espirituales duales, obrará por el Reino de Dios en esta Tierra y seguirá dando la palabra profética a la Comunidad del Señor para la construcción del Reino de Dios en esta Tierra, porque el Señor está con él.
Los cimientos para el Reino de Paz de Jesús, el Cristo de Dios, están puestos. Se seguirán ampliando y construyendo a través de la Comunidad base del Señor para la construcción del Reino de Paz del Cristo de Dios. Y así será. Y Cristo verdaderamente hace realidad Su palabra: Yo vengo pronto.
Queridos hermanos y hermanas, amados amigos del Cristo de Dios, verdaderamente venid y construid con nosotros el Reino de Paz del Cristo de Dios, nuestro hermano divino, el Redentor de la humanidad. Y así os llamo de nuevo, vuestra hermana Gabriele: ¡Abrid vuestros corazones y comprended que ha llegado la hora! Comprobad lo que se dice en los medios de comunicación, considerad lo que se habla en la economía, en la ciencia, en la política y en las religiones, y veréis que todo eso son solo palabras vacías y huecas que no aportan nada, absolutamente nada para el futuro de la humanidad, fuera de sufrimiento, necesidad, guerra, miseria y destrucción.
Por eso Dios, el Eterno, ha enviado una vez más al Cristo de Dios y a la Sabiduría divina para haceros ver que Dios, el Dios Creador Uno universal eterno, es amor y que no existe la condenación eterna. Todo lo que tiene que ver con las religiones mundanas exter-
nas y sus cultos, ritos, ceremonias, sacerdotes y jerarquías es una abominación para Dios, el Eterno. También cualquier tipo de derramamiento de sangre es una abominación para Dios, el Eterno, porque infringe el Mandamiento del amor a Dios y al prójimo, lo que ya fue escrito en los Diez Mandamientos con las palabras: No debes matar. Todo lo que se opone a esto solo sirve al dios del inframundo.
En verdad, muchas personas rezan al dios del inframundo, y no son conscientes de ello. Porque Dios, el Eterno, es el Dios creador y la vida. Y como Dios es la vida, ÉL no puede estar a favor del asesinato y la muerte de la vida. El eterno Dios creador del amor a Dios y al prójimo no puede actuar en contra de Su propia Creación, en contra de Su propia Ley. Por lo tanto, no creáis las mentiras de los sacerdotes en las antiguas tradiciones, que falsificaron las escrituras solo para su propio beneficio y así rinden culto al dios
del inframundo, que quiere destruir las almas y manteneros durante largos periodos de tiempo en los ámbitos de purificación, porque necesita vuestras energías.
Orientaos al Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret, orientaos a los Diez Mandamientos de Dios dados a través de Moisés. Ese es el camino hacia el corazón de Dios. Y si hay personas que desean comprender y reconocer aún más profundamente cómo recorrer el camino de regreso al Hogar eterno, que lean y aprendan de la plenitud de la Sabiduría divina que se ofrece para todos los ámbitos de la vida en la Biblioteca Sophia.
En verdad, hermanos y hermanas en traje terrenal, ¡ya va siendo hora! Ya va siendo verdaderamente hora, y los tiempos, las horas huyen de los seres humanos. Yo soy y seguiré siendo eternamente la primera hija de Dios. Soy el serafín de la Sabiduría divina;
fui la enviada de Dios y profeta de Dios en esta Tierra, vuestra hermana Gabriele. Pero como el tiempo apremia y las horas huyen, me he dirigido a mi hijo, a través del cual me manifiesto, y le he pedido que acoja mi palabra por mí, en este día en el que, hace décadas, irrumpió la palabra profética. Y hasta el día de hoy Dios no calla, porque Dios, el Uno universal eterno, es un Dios del amor a Dios y al prójimo, y no deja solos a Sus hijos –en todos los tiempos ha enviado a Sus hombres y mujeres profetas.
En verdad, pueblos de la Tierra, ¡despertad, despertad y seguid al Cristo de Dios! El Cristo de Dios os manifestó siendo Jesús de Nazaret: Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo. Esta es la Ley y los profetas. Y ninguna letra será retirada de ella. En verdad, el camino del amor a Dios y al prójimo está dado en los Diez Mandamientos y en el Sermón de la Montaña de Jesús de Nazaret.
Mis hermanos y hermanas de todo el mundo, os saludo en vuestros corazones y os deseo verdaderamente el conocimiento de quién es Dios, el Eterno, quién es realmente Cristo, el Jesús de Nazaret resucitado, para que salgáis de la muerte espiritual. Os digo que el Cristo vivo no es el hombre muerto en la cruz ni el niño en el pesebre, como os hacen creer las religiones sacerdotales aparentemente cristianas. En verdad, ¡ni el hombre muerto en la cruz ni el niño en el pesebre pueden manifestarse!
Pero el Cristo de Dios vivo representa al Reino de Dios en la palabra profética, y Él está hablando desde hace miles de años a través de la palabra profética, y siempre habla contra la estructura de mentiras de la casta sacerdotal. Muchos, muchos profetas de Dios, hombres y mujeres iluminados, han recibido Su palabra en el pasado y han comenzado a vivir según Su palabra sagrada. Pero la mayoría de ellos fueron asesinados y persegui-
dos por los sacerdotes de las religiones dominantes del culto del sacrificio de sangre, el culto al dios del inframundo en alianza con los gobernantes terrenales.
Y de forma parecida ocurre también en esta época. La palabra profética de Dios vuelve a ser ridiculizada, perseguida, escarnecida, burlada, y los verdaderos seguidores de Jesús de Nazaret son calumniados o silenciados una y otra vez.
Pero las horas huyen de los seres humanos, y eso significa que el Cristo de Dios cumple Su anunciación: «Yo vengo pronto».
Y en verdad, queridos hermanos y hermanas de todo el mundo, eso también significa que antes desaparecerá toda la humanidad mundana alejada de Dios, la adoración continua del dios del inframundo por parte de las masas y sus lazarillos ciegos. Sí, la Tierra se purifica, la Tierra se abre y devora todo lo que no se ajusta a los Mandamientos de
Dios, al amor a Dios y al prójimo. Así se encuentra ya escrito en los textos antiguos de las tradiciones.
Hermanos y hermanas de toda la Tierra, ¡despertad! Seres humanos que aún vegetáis traumáticamente, despertad, escuchad la voz del Espíritu de Dios y tomadla en serio, porque el tiempo huye de los seres humanos.
Pero todos los seres humanos y todas las almas, todos volverán a casa algún día, porque el amor es lo único que permanece en las almas, y el amor del Dios Padre-Madre y de Su
Hijo Cristo llevará a todos los seres de regreso al Reino eterno de Dios. Porque Dios, el Eterno, es, después de todo, el amor a Dios y al prójimo. Y más allá de eso no hay nada.
Así que os dejo la paz del Cristo de Dios y el amor del Cristo de Dios en vuestros corazones. En verdad, despertad y volved a casa.
Despertad y comprended: La muerte no existe. Las almas viven eternamente, vosotros
vivís eternamente, porque Dios, el Eterno, es la vida y el amor, y Su Hijo, el Cristo de Dios, toma de la mano a cada alma y a cada persona y los lleva de regreso a este amor, que es el SER, la Existencia eterna, de eternidad a eternidad.
Si ahora conmemoráis la llegada hace décadas de la Palabra de Dios desde el Santuario de Dios, recordad también la seriedad de este tiempo y que la misericordia de Dios os concede de nuevo la gracia de Su Palabra.
Paz a mis hijos, paz a mis amigos, paz a mis hermanos y hermanas: vuestra hermana Gabriele, el serafín de la Sabiduría divina, que hoy ha hablado como ángel de la Ley ante el trono de Dios.
¡La paz sea con vosotros!

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