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El cuadro mágico de Julio López y la fortuna de Salomón

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2 FRANZ ALBERTO MERINO DÁVILA

EL CUADRO MÁGICO DE JULIO LÓPEZ Y LA FORTUNA DE SALOMÓN

2004 GUAYAQUIL – ECUADOR

PEDIDOS: (5938)4789354 (593) 2342410 www.franzmerino.com http://www.franzmerino.com

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3 ...Estoy escribiendo en la computadora que reposa sobre el escritorio blanco de mi querida hija, Daniela: mi princesa... — ¡Uf!... ¡Qué calor que hace acá en Guayaquil!... “Carlos Santana” y su grupo de música, están introduciendo buenas ondas en mi oído: “María, María” dice la introducción de la canción. Otra razón más para agradecerle a Dios, por darme oídos. Ya es el 2001. Aún, sigo sin poder salir de este país pequeño llamado Ecuador, pero grande en riqueza mal aprovechada e inmersa en problemas socioeconómicos, que teniendo solución, los políticos de turno no las ejecutan. Los jubilados, según los noticieros de televisión, están realizando una caminata de protesta por su situación precaria, algunos no perciben ni diez dólares al mes para su sobrevivencia. En este país es gratis, únicamente, la mano de obra en la salud pública cuando les han pagado su sueldo atrasado previa a un largo paro de actividades para conseguirlo. La suma de enfermarse y ser pobre da como resultado la... ¡uyuyui!... El valor de los pasaportes también incrementó, pero, ¡no para que desistan de “huir” del país! Sino, para satisfacer las ansias desmedidas de tributos de la administración hambreadora estatal destinados para pagar la deuda externa. Pensar en esto me revuelve el estómago... Voy a sintonizar otra radio, necesito algo espiritual... — ¡Violó los derechos humanos el expresidente autoexiliado, Alberto Fujimori! - escuché decir en la radio. — El presidente, Gustavo Nobol, pretende militarizar las aduanas... Son: doce horas veinticinco minutos - remató con esto la locutora de la radio HCJBM. Me levanté a silenciar el equipo de sonido. Estamos en una sociedad convulsionada por la falta de sabiduría de los gobernantes de turno. Qué difícil ser recto para los actuales dirigentes políticos ecuatorianos http://www.franzmerino.com

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4 y la mayoría de los sudamericanos. Jamás llegarán a ser líderes. La mayoría no tiene formación moral, ni madurez para poder distinguir y separar lo importante de lo superficial y temporal. La educación ecuatoriana ha fallado. El sistema educativo familiar y universitario, es un fracaso. Cómo deseo poner en las portadas de los cuadernos y en las mallas publicitarias: “Ecuador: ¡estudia!”. Los hispanoamericanos estamos en grave decadencia. Hay crisis en la familia ecuatoriana, ya los matrimonios no son duraderos. La infidelidad es una actitud cuasi normal para la gente, sin importarles la presencia de enfermedades venéreas mortales. La sociedad “Capitalista pura” del sistema económico “Imperialista” está destruyendo, agresivamente, a la sociedad débil; al "tercer mundo"; lo mata con democrática hambre... El imperio contraataca, su poderío militar se desplaza llevando destrucción y muerte... La alta tecnología, las computadoras y la Internet están siendo los amigos leales de las clases sociales medias y superiores del Capitalismo. La Internet promueve el correo electrónico, una nueva forma de hacer negocios, la videoconferencia, amistades cibernautas, entre otras ventajas que presta esta nueva e interesante forma de comunicación. Falta añadir que esta nueva forma de comunicación, la Internet, aunque, es audiovisual e interactiva, jamás podrá reemplazar a la mano caliente, al abrazo cariñoso, al consejo y comunicación directa interpersonal. Con la tecnología y la sociedad actual no se sabe qué pasará mañana. Hay símbolos utilizados por los usuarios de Internet, que representan emociones como: "carita sonriente", "carita triste", etc. No olvidemos, además, agradecer a esta tecnología, porque los parientes y amigos lejanos, están ahora relativamente cerca, también, aminoran la soledad senil y juvenil de esta época: “chatear” es la moda. Escucho golpear la puerta... — ¡Ya voy, un momento por favor!... — ¡Julio López, pasa por favor! http://www.franzmerino.com

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5 — ¡Qué fue Salomón!... ¿Qué estás haciendo?... — Estoy empezando a escribir: "algo bueno". Acércate para que leas - repliqué. — Salomón, déjame felicitarte porque has vuelto a escribir. Hace mucho que no escribías - acotó. — Si gustas, puedes leerlo en voz alta - dije. Viró el monitor blanco para brindarle mayor comodidad a sus ojos sensibles al color y empezó la lectura pronunciando con fuerza: — Título: " EL AÑO MÁS FELIZ DE MI VIDA". CAPITULO I: ENERO. Ya había pasado ocho veces el mes de enero por mi vida, el próximo mes cumpliré nueve años – se detuvo aquí, López, para que le explicare lo susodicho, aquella deducción matemática y prosiguió con el inicio de la obra, leyendo en voz alta: ... Todo inició al darme cuenta que los chinescos ya no me gustaban, maduraba mi curiosidad. Quería seguir escuchando, eso sí, los cánticos angelicales de mi amadísima madre, esos que ya me los sabía de memoria... "duérmase mi niño, duérmase mi amor, qué si usted se duerme tendrá todo mi amor, duérmase mi niño, duérmase mi corazón, qué si usted se duerme será dueño de todo mi amor"... y así empezaba de nuevo el ciclo de los sueños sosegados, aunque yo sabía qué: siempre que abruptamente me despertaba, ahí estaban los ojos dulces y amorosos de mi bella madre. "¿Qué me le pasa mi bebé, dígame? ¿Le duele algo?”... Así, siempre, empezaba su diagnóstico... Posteriormente, terminaba dándome agua tibia preparada con manzanilla y un poquito del fruto del néctar de las flores procesado en un bombillo en forma de pera pelada saturada con excavaciones hechas por unos mineros llamados abejas: miel de panal. Luego supe que me encantaba la miel en todas sus formas; más la que preparaba ella mismo cuando iba a producir esos postres hechos con mucho amor, "los buñuelos: harina http://www.franzmerino.com

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6 con huevo y mucha miel de panela"... Ella, veíame tan ganoso, que además de darme un poquito de miel dentro de una taza de cerámica, me regalaba un pedacito de panela acompañada de una dulce sonrisa propia de esos ojos amorosos y tiernos que tienen un brillo encantador y romántico... Me fascinaba cuando me contaba los cuentos de los ángeles... de las abejitas que iban de flor en flor acompañadas de su misma música de su mismo aleteo... eran libres y trabajadoras... A cambio, por estos detalles, yo tenía que seguir obeciéndole a mi hermosa y muy querida Mamita, en todo. Ella, también, me contaba de cómo había sido su niñez en la hacienda de sus Abuelos... del fino caballo de paso puesto a disposición por su Abuelo para su transporte; creo que había sido tan feliz, que ella quería superar conmigo esa felicidad y atenciones que ellos le brindaron... ... Me encantaban las canicas y los trompos de madera que yo mismo le indicaba al carpintero: el modelo y el tamaño que yo quería. La piola la enceraba y la enrollaba fuertemente sobre el lomo del trompo que lo hacía zumbar como un ejército de zánganos en vuelo. El juego con mi hermano consistía en marcar con un palo de helado, recogido del suelo –siempre había por doquier -, una señal horizontal de un metro de longitud en la vía y luego alejarnos unos veinte metros - equivalentes a unos veinte pasos de mi hermano- en donde depositábamos un trompo viejo e inservible, que a punta de golpe tenía por ahí que pasar, empujado por los nuestros... Empezaba la competencia. Mi hermano "Viche", así le decíamos con cariño por su nombre Vicente, lanzaba primero el trompo como premio por haber apostado certero a la cara de la moneda que descansaba en la palma de mi mano izquierda, luego de haber sido enviada al aire con un empujón de mi pulgar derecho, ventaja que la tenía, por ser el más chico, pues, supone ser el menos tramposo. Era realmente hábil mi hermano con su trompo, lo hacía aterrizar en la palma de su mano diestra que la llevaba hacia atrás y con un acertado golpe lo ayudaba al viejo trompo unos dos metros hacia su destino... Era mi turno... A mi http://www.franzmerino.com

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7 trompo le faltaban, aún, unas horas de práctica de vuelo para poder aterrizar sin que se despiste de mi palma, así que bailaba en el piso y luego ponía mis dedos en forma de "v" para subirlo apurado, o sino, se me dormía el trompo y perdía un turno. Por mi tamaño, necesitaba girar mi cuerpo como esos griegos lanzadores de discos - al estilo Discóbolo de Mirón - y con intención despiadada, casi asesina, lo estrellaba para apenas avanzar no como los olímpicos cien metros... Yo avanzaba... un pie. Terminaba ganando mi hermano. Ya se veía crecer un campeón en los deportes. El castigo por perder, lo recibía la potra de mi trompo, quince puñaladas realizadas con la punta del clavo que era el eje ganador del trompo enemigo, los llamábamos "quiños". Mi trompo resistió con honor semejante castigo. Me lo entregó asustado. Lo recibí tembloroso como si fuera un pajarito caído, lo observé y le vaticiné una vida muy corta: dos juegos más si es que ganaba el posterior... Definitivamente, era un placer sádico. Desde pequeños nos preparan los juegos a ser unos guerreros sin alma... - Suspirando, Julio López, terminó esta lectura... No le puso pasión a su voz, no tiene experiencia de narrador. Él es un pintor renacentista muy lejos de ser orador. — ¡Te felicito! Se deja ver una buena historieta infantil complementó. — Por ahí va la idea - asentí. Le acerqué una silla de respaldar azul con patas negras de mi comedor, le hice el gesto para que se sentara y lo interrogué: — ¿Julio López, tú como profesional de la plástica cómo pintarías la soledad senil jubilada? Pensó... no por mucho rato y me contestó con una postura de piernas cruzadas y la mirada dirigida hacia su imaginación: arriba y a la derecha...

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8 — La soledad senil la pintaría como un bastidor que tiene pintado en el centro una sillón color cedro oscuro, apolillado, rota las cuatro patas, zafado el respaldar de la misma, en un fondo negro. Este bastidor descansaría en las manos gruesas, pecosas y arrugadas de un senil de cuerpo entero con cabello canoso cuyo rostro gastado lo adorna una mirada tierna y compasiva, ésa que captura la atención; vestido con un terno antiguo, esos de los años setenta, color café ya fuera de moda; acercándose a dejarlo en el piso con un ángulo de inclinación entre cincuenta y cinco a setenta grados en la parte del rincón derecho en perspectiva de su dormitorio sencillo y ordenado. Este cuadro final cuya tela (así llama él al lienzo) estará fondeada con color marrón claro y en la parte izquierda sobre el velador, de madera de cedro que tiene dos cajones, colocaría un candelabro de bronce con una vela encendida que va por la mitad, junto a ella un dentífrico blanco y un vaso de vidrio con agua que contiene una dentadura postiza de repuesto; en el velador de la derecha le dejaría abierto el único cajón, que mostraría que ahí guarda sus lentes de lectura, unas tarjetas de Navidad viejas y un libro titulado "náusea". Sobre la cama metálica blanca: unas colchas usadas en la parte izquierda, color amarillas rojizas, dos almohadas suaves blancas y una de ellas, justamente la de la izquierda, aplastarían dos fotos mostrando apenas un rostro menopáusico femenino y la otra foto un rostro con birrete. En la pared del respaldar de la cama, pintaría un diploma de graduación de su único hijo junto a un reloj blanco, sin marca, de forma triangular, fracturada, indicando las doce horas sus manecillas doradas. Debajo de la cama se apreciaría una bacinilla y un rodapié rojo, desgastado por esos zapatos viejos cuyas puntas parecen que tratarán de lamerle las rodillas, así, como la lengua que baja al lamerle con cariño su perro leal: un pastor alemán, su único amigo y guardián. A éste último, lo pintaría de cuerpo entero, sentado mirando a su dueño, sobre un entablado viejo sin dejar notar mucho los clavos oxidados. Usaría la técnica de Velázquez y lo haría ciento diez por noventa - concluyó. http://www.franzmerino.com

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9 — ¡Interesante, Julio! Entiendo, perfectamente. Los grados simbolizan la edad promedio de retirada del servicio laboral prestado para el engrandecimiento del estado, ejecutado por la comunidad trabajadora; reglamentado por un congreso incapaz, cuyas leyes los jubila, aún, siendo útiles y más sabios. Para ellos ya no son económicamente productivos y deciden olvidarlos: jubilándolos. La técnica sería para darle más vida a lo apolillado que representa el desgaste por los años trabajados. — ¡Ésa imagen mental es la que pintaría y es la realidad! Siempre los ancianos sean jubilados o no, si no acumularon bienes y capital, su vejez será desdichada y peor con las enfermedades que conlleva esa edad... — En otras palabras, para sus allegados -prosiguió- es una molestia y terminan abandonándolos a su suerte si son además de viejos: pobres. ¡Pobres viejos! ¡Allá también vamos, Salomón! — ¡Bueno! - continuó, Julio López-. No conversemos cosas tristes, Salomón. Te cuento: el lunes lo encontré en la Nueve de octubre a tu amigo, que me lo presentaste cuando fui a la feria de Loja, donde expuse las obras con tu ayuda. ¿Sí te acuerdas?... — ¿Cuál? — ¡Tu amigo, Eduardo! Tú, me contaste que fueron muy buenos amigos en la universidad. — ¡Claro!... Él estaba arreglando los papeles para irse a Inglaterra, en esa época - dije recordando. — Estaba caminando al “Filanbanco” y se me puso enfrente. ¡Hola!, me dijo. Me puse a conversar un "ratito" porque estaba bien ocupado y preocupado, me preguntó tu teléfono y dirección. Te mando saludos. Manifestó que no te veía siquiera hace unos once años. — ¡Así es! ¡Conque está acá! — ¡Sí! Ha venido recién de Inglaterra. Me dijo que apenas se desocupaba de unas gestiones te visitaba. — ¿Cómo le estará yendo? Él estaba viviendo en Londres. ¡Buena noticia me has dado! - le aseguré. http://www.franzmerino.com

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10 — Julio, regresando al tema de cómo pintarías al jubilado. Si alguna vez pintas ése cuadro, que me has descrito, por favor tráemelo que lo quisiera para mí. Mejor dicho: píntamelo. Ahí vemos como transamos, parte te puedo dar en mercadería. — ¡Está bien! Te tomo la palabra. ¡Bueno!. ¡Entonces, me voy! Tengo que irme por acá a "Marcet", a comprar los óleos y el bastidor que me hace falta para pintártelo. Si me puedes anticipar unos doscientos dólares para materiales, te agradecería mucho... — Aquí, no tengo. Vámonos a mi oficina. Allá tengo dinero guardado en mi escritorio. — ¡Vámonos, entonces! – concluyó, López. Mi actual oficina, queda en el interior de un primer piso de un edificio céntrico, específicamente en Escobedo 915 y V. M. Rendón. Mínimo el susodicho era pariente del pintor Manuel Rendón. Cuando esas paredes me involucraron en el ambiente informático, colgaban en ellas pinturas: precolombinas, marinas y "abstractos", que junto con el ruido del aire acondicionado daban una sobria, mejor diría, una fría atmósfera contaminada. Los escritorios de madera de pino estaban siendo alimento preferido de las destructivas polillas, así, como los marcos de los cuadros... Alquilé una oficina amoblada, según el arrendatario, anteriormente, también, estaba destinada a la venta de computadoras y software. Está timbrando el teléfono... — ¿Diga? — ¡Llamo por el anuncio del periódico! ¿Ustedes, venden programas? - Dijo la voz en el otro lado del teléfono. — ¡Sí! Dígame, por favor: su nombre y su número telefónico, que enseguida le devolvemos la llamada – solicité. — ¡Sólo quiero saber, si tiene sistemas de facturación y cuánto valen! - respondió. — ¡Sí! Tenemos sistemas de facturación, pero sí no me da su nombre y su número telefónico no podré darle más información - sentencié. — ¡Ya, gracias! - me cerró el teléfono. http://www.franzmerino.com

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11 Es la competencia que se hace pasar por clientes potenciales; su único objetivo es estudiarnos. Se sienten amenazados por nuestra competencia en todo el sentido de la palabra. Somos muy competentes. Somos los que no necesitamos hacer ese tipo de llamadas para averiguar precios y qué promociones están dando. Nosotros no perdemos el tiempo de esa manera, más bien, lo ocupamos para producir mejor software. Ese tiempo telefónico lo usaría de mejor manera entrando a la Internet y viendo el correo que me envían digitalmente. Designé a mi primo Miguel, para que sea la cabeza ingeniosa en la elaboración de los programas, yo soy el propietario y vendedor de los mismos. Somos un equipo. Buscamos ayudar de esta manera a las organizaciones, para que el dueño ni perjudique a los clientes ni se deje perjudicar por ellos o por el personal. Es la era de la organización digital o virtual. De la empresa y oficina virtual. Ya todo lo quieren hacer virtual. Ventajosamente, la robótica necesita de ingentes cantidades de dinero para investigar y producir, y sino, ya mismo, también, producen vendedores virtuales. Por esta razón, es bueno tener por ahí de reserva algún otro talento o habilidad. Sé que ser escritor no es rentable, pero es mi carta debajo de la manga, creo que si no lo hago bien me comería la camisa o mejor dicho, comería discos virtuales: desayunaría “CDS” y cenaría “DVDS”. Como aquellas hostias benditas que dejan con ganas de servirse otras y que el cura católico, por falta de presupuesto, ya las tiene contadas para sus fieles cotidianos domingueros que necesitan saborearlas para cumplir con el ritual del profundo arrepentimiento de sus magras y ocultas acciones. Aunque, cuando salgan de ahí, lo primero que piensan es cómo evitar pagar los impuestos y no entregarles el porcentaje de las utilidades y reconocimientos que son merecedores sus empleados. Ya se quisiera el cura que aumente la población de los que comulgan. Más bien parece, que están disminuyendo. Honda preocupación para el sacerdote... él sabe que no está fallando... Son las profecías las que no están fallando... La religión católica va hacia su fin, está en total decadencia. http://www.franzmerino.com

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12 Los presidentes ecuatorianos son también esos fieles hipócritas que se permiten fallar al pueblo de Dios. Pero son infalibles a los grupos hegemónicos transnacionales y nacionales que tienen leyes a su favor y no tienen Dios; únicamente en el lecho mortal es cuando se acuerdan de él, por sí acaso exista y decida cobrarles intereses por su incredulidad. Que ninguno de ellos me alce la mano para decirme lo contrario y, sino, basta hablar con un jubilado. — Son: las seis y media, ya me voy a mi casa. Otra vez estoy pensando en voz alta. Es otro día que no pasó nada, no hubo nada. No he ganado dinero hoy. Cerraré la oficina con doble candado para protegerla de los contumaces delincuentes, propios de las metrópolis, y así proteger para mañana la misma rutina: venta de programas informáticos, de computadoras y lo qué se presente - honestamente, por supuesto-... — ¡Compre su reloj despertador!... ¡un dólar! - cantaba un vendedor ambulante, en la avenida principal de Guayaquil, la “Nueve de octubre”. Sería bueno que se invente un reloj despertador de conciencias. Porque, para qué el otro reloj, si tenemos un despertador biológico poco utilizado que funciona a la perfección. Sólo basta, antes de dormirse, visualizar un reloj redondo, triangular o cuadrado en blanco y negro indicando la hora que uno quiere y listo... al otro día se abren los ojos, en punto. — ¡Lleve, dos libras por un dólar! - grita el vendedor de uvas, mientras me disponía a coger un taxi que me llevará a mi casa. Mi carro se lo presté a mi mujer, el de ella está en reparación. Son unas uvas insípidas. No son esas “uvas chilenas” sabrosas, que figurativamente, es una buena muestra de cómo son sus mujeres. Hay por doquier en la playa http://www.franzmerino.com

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13 de "Montañita", acompañadas, por Uruguayas y algo más: sus accesorios...

Argentinas,

— ¡Papiiito! ¿Ya llegaste?- siempre me saluda así, mi Daniela. — ¡Hoola, mi reiiina!.. ¡Un besito!.. ¡Hola, Yasmín! éstos son mis saludos habituales. — ¿Cómo te fue, hoy? - me interroga, mi esposa. — ¡Bien! - afirmé con seguridad; para no darle "chance" a que tire de los telones del teatro de la vida y empezar a indagar por qué, otra vez, la recesión económica es la causante por la cual no traje esas ricas "humitas", que le gustan tanto a ella, para servirse acompañada con una taza de café de Vilcabamba, provincia de Loja. — ¿Me trajiste una película? - solicitó mi hija. — ¡No mi amor! ¡Mañana te compro! - contesté. Esa palabra "compro" tiene un poder increíble. No hay nada tan útil para calmar el descontrol de mi hija en sus días conflictivos. ¡Te compro un "caramelito", pero no llores! Yo, pensaba que era el "caramelito", que la calmaba. ¡No!. Es la acción de comprar la que implica que yo sí la amo. Me doy cuenta, cuando salimos a pasear. Siempre me dice: ¿me puedes "comprar" una "cosita"?. La "cosita" es indefinible. Aquí empieza mi angustia existencial; un recorrido mental sudoroso que puede empezar por un chupete, pasando por los juguetes más caros hasta la compra de un Pony argentino. Pero la compra se transforma en "tortura" cuando salgo "de compras" con mi esposa. Peor aún, cuando no se contenta con nada... Empezamos el recorrido por la "selva de cemento", aldea tras aldea hay que ir recorriendo (ella las llama tiendas), cuando parece que ¡ya! encontró algo que le gusta y le dicen un precio bajo, entonces ya no le gusta. Mi mujer parece que no me quisiera dándole esos choques eléctricos a mis bolsillos con semejantes precios que latiguean mis manos y me dejan sin aliento... Apenas suspiro, cuando ya decidimos regresar a casa... Regreso a la vida, acompañado la mayoría de las veces con esnobistas compras innecesarias. Claro que cuando yo compro, lógicamente, todo es necesario. Eso es el poder de la http://www.franzmerino.com

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14 palabra. El poder de "comprar". "Comprar". ¡Oh!, palabra mundana, que unida con el “ya” se hace más imperativa. ¡Compre, ya! A mi mujer le gusta más al revés: ¡Ya, compré! Sin embargo, "comprar" es una actividad necesaria, en este milenio de la codicia suprema... Sería bueno, que vuelva el trueque y dejarlo descansar al dinero, el oro y las joyas, para siempre. Con trueques habría menos desbordamientos de poder... menos tentaciones para los corruptos... en las valijas entrarían trueques menores. Parece que en esto último me despisté. ¿Acaso el dinero y la corrupción no es fruto de la evolución financiera? Si se va para atrás se funde la máquina del sistema. La barrita de la brújula económica, indica que vamos hacia los créditos transferidos directamente a nuestro código único y universal. Mediante la Internet se nos acreditará o se nos debitará, directamente de nuestra cuenta, nuestros pagos laborales y nuestros gastos urgentes de sobre vivencia, respectivamente. El dinero será un símbolo, un número positivo o negativo en la pantalla de nuestra computadora y de nuestro video-celular de pulsera. Y no únicamente podremos ver directamente nuestros saldos, sino que podemos ver el historial familiar y laboral casi sincero de toda la población. Se minimizará la actividad del mensajero. Los recibos se imprimirán directamente en nuestras impresoras; el periódico mostrará solamente las secciones y contenidos contratados; las revistas ídem. Asimismo, las libretas de calificaciones pertenecientes a nuestros hijos, que pondrán en apuros a aquellos inquietos estudiantes, se imprimirán apenas hayan terminado de rendir sus evaluaciones y sean almacenadas en las bases de datos del cerebro central académico. La videoconferencia será para los estudiantes "el pan nuestro de cada día"; los exámenes serán en línea. Preguntas contestadas, notas entregadas. La firma digital reemplazará y tendrá el mismo valor que la manual. El software de nuestras computadoras - siempre pasarán encendidas y en línea - tendrá un filtro de impresión con la opción de que, sí quiero, imprimo la publicidad no deseada. Se nos viene un mundo totalmente lleno de tecnología compuesta por http://www.franzmerino.com

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15 ceros y unos... Me pregunto: ¿por qué no usaron el dos, mi número preferido; y el tres, el número de integrantes de mi familia?... — ¿Te bañaste, mi gorrión? - pregunté, a mi hija. — ¡Sí, Papito querido! - gritó desde mi dormitorio, que para llegar hasta él desde el comedor hay que atravesar la cocina, y el baño social en sentido norte sur. Es una pequeña villa bonita y organizada. Así son los diálogos con mi hija; muy cortos pero precisos. Aunque, es labiosa como su padre, cuando trata de captar la atención de sus amiguitas. Será porque sólo tiene seis años. Me gustaría que mi hija sea pintora. Es una profesión de alta sensibilidad, creativa, sublime, y, además, puede darse el lujo que cuando ya decida darme nietos los vigile con sigilo en su misma casa taller, evitando sacrificar su hogar por el trabajo. Realizaría una digna actividad; no descuidaría la crianza continua que exigen los hijos para que sean hombres de bien y sin vicios. No soy machista. No lo soy. Pienso que soy un pintor frustrado. Generalmente, lo que uno quiere para sus hijos es lo que una quería ser o hubiera deseado lograr y no lo pudimos ser, por factores fuera de nuestro control... ... Está delicioso el arroz con menestra y carne que ha preparado mi esposa. Me pregunto, cuánto me costará esto. Mínimo, quiere esos zapatos horribles de los años sesenta con plataforma que están de moda. — ¿Si te gusta? – me averiguó, mi esposa. — ¡Sí! ¡Está rico! ¿Ya hizo los deberes, Danielita? cambié el tema, para poder salir de la zona de peligro, de las zonas de compras. — ¡Sí! - me contestó. Se acercó sonriente ese rostro dominante de mi mujer, y sentí que ya había preparado mentalmente el contraataque y tenía todas las respuestas a mis evasivas formas rutinarias del compromiso que a ella le encanta, y es el de proveerle todos sus caprichos vanidosos. http://www.franzmerino.com

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16 — Vi, unos bonitos zapatos - me dijo muy cerca de mis ojos, luego de haberse sentado, para acompañarme— ¡Parece que estás mal del hígado, medio amarillos están los ojos! - le evadí. — ¡Cuestan apenas, treinta y cinco dólares! - no pierde el hilo de su plática. Me di cuenta que sus ojos estaban cansados de tanto mirar las vitrinas de los centros comerciales. Está bien de salud física y mental... Luego de acomodarse, coquetamente en su silla azul - es el color preferido de ella- arremetió con su estocada final e hizo gala de su agilidad mental para el cierre de las compras... — ¿Vámonos el sábado a comprarlos? De paso compras unas camisas que te hacen falta. — ¡Bueno! - acepté. No puedo negar nada a sus grandes ojos tristes color canela. Es una bella mujer. Fue reina de belleza de Bahía de Caráquez, hermosa ciudad donde nacen preciosas mujeres. Ella es mi musa. Mi deidad. Es una excelente madre y esposa. No la cambiaríamos por nada del mundo. Ella nos da equilibrio y, nosotros somos el suyo. ... Mientras escuchaba el sonido característico del choro de agua del grifo de la cocina... Yo, me ocupé de lavar mis dientes, en el baño decorado con el gusto azul de mi mujer... Veíame cansado enfrente del espejo. Mi bigote había crecido junto con dos espinillas que me brotan como obsequio, cada vez, que me excedo en comer chocolate... Mi esposa continúa hablando de los sucesos vividos en el día, mientras sigue lavando los platos... — Por curiosidad sintonicé a eso de las seis de la tarde el nuevo canal de televisión “Zona Roja” y, ¿sabes de qué me entero? - preguntó mi mujer. http://www.franzmerino.com

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17 — Mi “botón de flor”, ya te he dicho que no veas ése canal. No ves que son escenas fuertes para Danielita. — ¡Ella estaba viendo sus dibujos animados en su cuarto!... - aclaró con ligero enojo. — ¡Bueno! ¿De qué te enteraste? - contesté. — Ha fallecido, Pedro Navajas - comentó, mi mujer. — ¡Habla serio!- me admiré. — ¿Cómo sucedió? — Crimen pasional. Dicen que el fin de semana pasado, ha estado libando con el testigo, Juanito Alimaña, en esa discoteca de “mala muerte” que está a dos cuadras de la casa de tu conserje. — ¡Ah, ya! Tú me dices de la que es dueña esa argentina, que le dicen “la rubia del cabaret”interrumpí. — ¡Sí, esa mismo! Aquella noche del asesinato continuó -, el conviviente que ya sospechaba que su rubia lo traicionaba, se había enterado que había contraído SIDA y la rubia defendiéndose lo acusa y señala a su amante secreto, Pedro Navajas, de ser el hombre que la había contagiado... Entonces, el iracundo ofendido, con puñal en mano celosa, y con saña criminal y a la traición: le arrebató la vida. Dos puñaladas en el cuello y cuatro en los pulmones, no contento con eso, el victimario le corta la yugular a su escultural y bella rubia de Buenos Aires, que de buenos no ha tenido nada. Entonces, Juanito Alimaña, instintivamente, coge la misma silla metálica, en donde antes estaba sentada la víctima, y golpea con ello al asesino hasta soñarlo. Aquí es cuando entra la policía y lo detienen. Ahora él está asustado, le dijo a Solón Rojas cuando lo entrevistó; piensa que también está contagiado por su finado amigo bisexual y otra porque el asesino ha sido jefe de una banda de roba carros y era uno de los más buscados por la policía, acá en Guayaquil. — ¡Qué bárbaro! De razón que siempre estaban ahí carros lujosos estacionados - le dije. — Cuando le preguntaron en aquel noticiero, que por cierto se llama, "Sólo Rojas": qué va hacer con la recompensa de diez mil dólares que se hacía merecedor, por la captura del ahora convicto; manifestó que en http://www.franzmerino.com

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18 otras circunstancias lo daría a la familia del difunto, pero ahora, lo único que quiere, es irse volando del país hacia España, Italia o Inglaterra, por miedo a la venganza de los compinches y para hacerse tratar de su posible y casi seguro mal. Pedro Navajas era buen vendedor de discos musicales, vendía junto a Juanito que era el que cobraba mientras el otro probaba la calidad del sonido de los “CDS” en una reproductora portátil con audífonos para no escandalizar los oídos de mi suegra. El encargado de cerrar y cargar el díptico que contenía los discos era Juanito Alimaña. Me proveían de “rock” y “blues” escogidos. Siempre los veían los fines de semana cuando iba con mi hija a visitar a su abuela, paraban en la esquina de su casa. En el Centro Cívico. Me proveían un gran ahorro. — Cada cual es dueño de su vida privada. Fíjate de lo que uno se entera y de cómo y dónde encontró su muerte - concluí. Ese canal de televisión es una extensión, de aquel periódico sensacionalista, llamado “Sensaciones Extras". Lo pasan por cable. Todo el día presentan escenas de crónica roja, en vivo. Tienen una tropa gigante de reporteros, actores y actrices, con éstos últimos realizan la dramatización cuando les faltan las escenas reales. El guión siempre es testimonial. En la madrugada vuelven a repetir los mismos dramas sangrientos y delincuenciales que pasaron en el día. Es un "Boom" en este momento. Los comerciales son el colmo... Uno dice: "Cambie su mala suerte, por buena suerte y si desea darle mala suerte a su enemigo, solicítelo a su chaman especializado, don Lucero de la Esperanza"... Otro comercial: Ya está aquí su tan esperada Clínica Motel "La noche"; bájese de su vehículo directamente a su habitación amplia, totalmente secreta. Puede entrar toda su gallada. Los hijos no deseados ya no son problema, acá se los sacamos, el precio usted lo pone. Si nos presenta una amiga para estos menesteres su próximo aborto será gratuito. Para la recomendada le http://www.franzmerino.com

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19 obsequiamos un hermoso botellín rojizo transparente, con un fragante formol, para depositar ahí su feo feto y lo pueda guardar como recuerdo o para dejarlo: en la puerta de la casa del maldito progenitor de su execrable feto quien ya no quiere saber nada de usted, o, en el jardín de la esposa de su amante. Al botellín también, su cómplice Mamá lo podrá poner de adorno en la sala, como amuleto familiar de la buena suerte, pues, le servirá de lección a sus otras hijas al verlo, o, para demostración en un circo y recupere así su capital invertido de la operación criminal, o, para que haga con él lo que le dé la regalada gana. ¡Venga ya! ¡Ya! ¡Ya venga! ... Las esperamos solas o junto a la bruja de su madre, al desgraciado de su padre o hermanos, con el hijo de puta que le causo "tanto mal en aquella noche de placer", o, con su amiga o amigos de confianza que lo sabían todo, mucho antes de que se enteraren sus padres. Para todos hay su cama de compañía... Contamos con doscientas habitaciones totalmente privadas... y del “secretito” no se preocupe, sufrimos de la memoria, lo guardamos con absoluta seguridad en la caja fuerte del olvido. Clínica Motel "La noche", es virgen y de Usted... Las propagandas donde involucran al dios Baco: Si por sus propios medios e incapacidad no logra poseer a su ser amado y no amado, si sus intenciones son buenas o no tan buenas, entonces necesita brindar con el exquisito licor “CAÑON”. Llévela a su pareja a la Discoteca Restauran Motel "EL TACAÑON". Siga estos pasos: Primero: Deje su tarjeta de crédito en Caja. Segundo: Saboreen una exquisita sopa de manguera (sopa afrodisíaca) acompañada de un lustroso y gran aguacate verde de esperanza. Tercero: Invítela a bailar y soliciten el tan preciado licor "Cañón". Cuarto: Al primer indicio de debilidad de su pareja llévela inmediatamente al número de la habitación indicada en la base de la botella y haga con ella lo que más le plazca, de rienda suelta a sus apetitos sexuales y hostíguese de ella mientras duren los efectos de "Cañón"... No olvide limpiar las evidencias con un http://www.franzmerino.com

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20 relajador baño de agua caliente y depositar el papel higiénico y los preservativos en el tacho y no en la delicada alfombra, donde la mayoría acostumbra. Quinto: Retire su tarjeta, firme con una amplia sonrisa de complacencia su "voucher o recibo". Digan: ¡muchas gracias, querido amigo cañero!... ¡Vuelvan pronto! - dirá su cajero favorito-... Luego, los varones deberán contestar: "volveré"; para hacerse acreedor de otra botella más del infalible licor "CAÑON" y se lo sirvan con sus amigos mientras les cuenta su hazaña y lo maravilloso que fue estar aquí con nombres y apellidos. No nos reservamos los derechos de admisión ni discriminación sexual ni racial. Por favor, rogamos limitarse sólo a su pareja, no manoseen a nuestras bellas y sensuales meseras o a nuestros bellos y esculturales negros cigarrilleros. Promoción válida solo en " Milton Restauran Disco Motel", "Ser de Tom Disco Restauran Motel" y por supuesto en el preferido por los cholos por ser el más barato: DISCO RESTAURAN MOTEL "EL TACAÑON"... ... El “Reality Show” o novela real que lo pasan por este canal, a la medianoche, es un fiel ejemplo de Sodoma y Gomorra. Lo componen: una familia de clase social y económica alta. Vivienda: una mansión. Numero de habitaciones: cuarenta sin contar con el albergue del los perros y perras con sus crías y el albergue menor para los gatos que son más de treinta entre propios y arrimados. Miembros: padre alegre, madre alegre, tres hijas adolescentes alegres, dos varones adolescentes alegres y un adulto alegre, uno en la pubertad amargado y fisgón-, dos primas brasileñas adolescentes muy alegres, la madre viuda de éstas y su padrastro también alegres y una anciana, ciega, sorda y muda, porque le conviene, nadie sabe que vive ahí, su corazón lo tiene apesadumbrado y no le presta oído su Dios. Personal de servicio: dos jóvenes hermanas huérfanas que hacen de mucamas, dos jóvenes cocineras abandonadas, un jardinero sordomudo recogido en la edad de grandes inquietudes y un exconvicto chofer negro, que de paso les sirve de guardaespaldas. Cámaras de vídeo: doscientas cincuenta incluidas las http://www.franzmerino.com

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21 colocadas en los dos Mercedes Benz, las de los perros y gatos, además de una que cayó y está apuntando a una ratonera. Actividad del propietario: Juez. Actividad de la propietaria: Gerente de "Lencería Caliente" ubicada en Mall de la Luna. El resto de la familia: desocupados y vagos. Proyectan las imágenes más degeneradas que ni siquiera la mente entrenada de un escritor pornográfico podría hurgar en su imaginación. Una de ellas es cuando la dueña regresa a su casa en su Mercedes Benz blindado y polarizado, en plena vía a "Cómborondon" le pide a su chofer que la viole únicamente como lo sabe hacer él - realizando su fantasía sexual -, caso contrario lo regresa a la cárcel por violador de jóvenes de dónde lo saco ella. El Patrón apenas llega, ordena a Marian, la sirvienta, le prepare una copa de whisky y lo traiga a la recámara como pretexto para poseerla. Ella se acerca despacio... casi llorando, el guardapolvo rosado con cuello blanco parece excitarlo más al veterano que podría ser su padre. Toma un sorbo de whisky... Empieza el forcejeo... cae el charol... Ella suplica llorando que ya no suceda... sus muchas súplicas parecen provocarlo más al viejo... Se fue la reflexión... venció la insensatez... Los instintos primitivos, salvajes, afloran en ése rostro depravado que denota el gran extravió que padece su alma... Éste de seguro, no disfrutará el paraíso... no conocerá al ladrón bíblico... no se regocijará en el Cristo... Procede a plagiarla... ella no lo acompaña en sus jadeos... roba sus besos... surge la diaria metamorfosis, nuevamente... transfórmase en una bella escultura griega... totalmente estática... los pezones rosados de sus duros y hermosos senos no los logra levantar esas manos impías... su nívea piel está siendo invadida, pero no conquistada por el asqueroso... Ella es, realmente, hermosa... Sus blanquecinas manos, ahora, están formando puños de dolor... está de bruces percibiendo el escaso polvo de la alfombra... sexo contra natura... Está siendo violado un ángel... Dios no quiere ser testigo de este cruento suceso... Satanás toma el control de la situación... Está ultrajándola más aprisa... es un acto de necrofilia... http://www.franzmerino.com

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22 termina su agitación egoísta sin que la muerta en vida se involucre en el aire del placer... - por fin puedo seguir respirando, me encontraba atónito - El evento es muy pronto olvidado por éste degenerado... Boquiabierto y con mirada perdida, se levanta, sube su cremallera, aprieta su cinturón... Para éste sujeto no sucedió nada... Cabizbajo y con voz apagada, sin energía, le ordena que se vista y regrese con sus quehaceres. El ángel recoge su plumaje arrancado y se marcha despacio con su culpa, está lastimada. Ella no tiene donde mudarse ni otra persona quien la ampare; se refugia en su dormitorio a llorar, a maldecir a Dios. Su infortunio lo agrava más ése amor imposible que siente por Gorki, el primogénito de su verdugo. Sus ojos dejan caer recuerdos ingratos y mucho dolor, pero tiene que calmarse... Avergonzada, se dirige a la bañera para limpiarse con abundante agua y jabón su triángulo oscuro violado... Debe limpiarse completamente esa inmundicia; ese excremento con olor a cloro... Luego, con coraje coge la toalla humedecida para frotar sus labios rosados ofendidos... asaltados por indeseables besos... su sentimiento de culpa se agiganta, pero tiene que superarlo... no puede esperarlo con los ojos llorosos, se podría dar cuenta Gorki de su situación y sería terrible... La echarían de la casa como perra vagabunda... sin dueño... De él si se permite ser poseída, penetrada hasta el cansancio, saboreada por todo rincón, no había prohibiciones ni censuras entre ellos, ella siempre deseaba empalagarse con los dulces deleites guardados para los dos. Sus calientes manos ansiaban apretar su falo con fuerza, mientras sus labios repetidamente lo acariciaban con fuego para luego succionar el espíritu de la vida, no podía resistirse a aquellos jugos tibios que bañaban su rostro de felicidad y le traían abundante goce y sosiego. Él es su príncipe azul. Él su macho. Su hombre. A Gorki sí le regala gemidos sentidos y su incondicional y total entrega tormentosa... En esos momentos de piel sobre su piel es muy feliz con su drogadicto pintor trágico... más cuando siente fuerte aquella cuerda de carne, que la somete y que la hace suya introduciéndola rígida entre sus piernas… cuando su particular júbilo consigue, traslada http://www.franzmerino.com

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23 su amor húmedo a sus níveas e impecables nalgas sólidas guardadas a su única pasión… luego de verificar el éxtasis de su consorte y ya quedándose sin aliento… colmada de su manjar carnal... baja el telón. Esa es la singular función que la embelesa y en lo posible, en sus adentros, ansia sea recurrente. Esa obra de teatro, perfecta, es lo único que atesora y, de verdad, la siente de lleno suya. Aunque los sentimientos de ambos son encontrados... No saben si se aman como hermanos porque crecieron juntos desde niños, o es un amor verdadero entre un hombre y una mujer. A ella la recogieron de la calle cuando vendía caramelos y su ahora patrón accidentalmente la atropelló, no de gravedad, y tuvieron que llevarla a su mansión hasta que se recupere. Finalmente se quedó ahí, junto con su hermana. Por aquel entonces, recibían consideraciones y buen trato. Ella no se explica, hasta ahora, ¿el por qué? del cambio radical de aquella familia... Juanita, la huerfanita, está más segura de amarlo como hombre... Gorki, a veces, se siente incestuoso... Cuando Juanita lo siente; se olvida de su desdicha y retoma fuerzas para mañana: repetir la misma rutina... las mismas fornicaciones... esa es su vida... ese es su destino... esa es so novela. Al otro lado de la habitación, atisba el púber todas estas escenas lujuriosas por un hueco horadado por él con su puñal metálico de juguete, mientras se deleita en su iniciada masturbación; su cuota de lascivia. Primos con primas, jardinero con las hijas, chofer con la patrona y sus sobrinas. Aquella casa es ejemplo de perdición. El éxtasis, la marihuana, el alcohol y todo tipo de narcóticos son sus desinhibidores. Son escenas crueles, morbosas, desgarradoras, inmorales. Por esto le sugerí a mi mujer que no sintonice ése canal; lucrarse de ésta manera merece una condena privativa de la libertad. Los medios no deben usar su “poder http://www.franzmerino.com

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24 emocional”, “explotando” y “promoviendo” la tragedia humana... Ya se quisiera ése "rating" de sintonía el canal cultural "Discovery"... Mi esposa me solicita trasladar a nuestra hija Daniela, a su cuarto de sueños. Se durmió en mi dormitorio... Mientras la llevo a su habitación, lógicamente, está bañado y puesto su pijama, reflexiono lo tan expuesta que está ante tanta maldad... Son las nueve de la noche. Es la hora apropiada para seguir escribiendo y sumergirme en el cuento... - lo pensé, mientras regresaba de encargar mi hija a Dios. Me dirigí a la computadora de ella... Iniciaré la computadora... buscaré el archivo “Cuento” en la carpeta “Memorias”... Tengo que dar doble clic. ¡Ya está! Se abrió el documento... Ya hablé del gusto por la miel... de los trompos... ¡Estoy cansado!... me cuesta proseguir el capítulo uno... No me concentro... Continuaré mañana. Iré a dormir. Mi mujer me sacude... me despierta... — Tienes una pesadilla - me dice. — ¿Qué estabas soñando? — Estaba soñando con el diablo - contesté, sólo que no le dije que tenía forma de mujer y estábamos copulando. — ¿Otra vez? - escuché. — ¿Ya la hiciste orinar a Danielita?- preguntó ella. — ¡Sí! — Mejor me voy a levantar y aprovechar el silencio de la madrugada. Tú sigue descansando, mi amor. Iré a seguir escribiendo el cuento para alejarme de la pesadilla, o ella se aleje de mí... Repasé lo escrito en el archivo “cuento” y proseguí... — ¿La revancha? - lo invité. http://www.franzmerino.com

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25 Mi hermano ni corto ni perezoso la aceptó, no de tan buena manera, mientras dirigía su mirada a mi trompo maltratado. — ¿Apostemos el trompo? - preguntó. El casi estaba seguro que volvería a ganar, prefería adueñarse de mi trompo. No soportaría otro castigo más: lo partiría. — ¡Vámole! - acepté, tosiendo y arriesgando. Empezó una nueva ronda... Iba ganando mi hermano... Un turno a la vez... Faltaban tres metros para llegar a la meta... él no estaba sudando... faltaban dos cuartas... era mi turno... era más abundante mi sudación... sería el golpe definitivo... fue un golpe ganador... Las tres cuartas partes de mi trompo avanzaron a pasar... había derrotado a mi héroe y a su antes infalible trompo que, ahora, era mío. En noble lid, le gané con honor. — ¡Vámonos a la casa! - irascible, me invitó. Mientras regresábamos a casa, no cruzamos palabras. Estaba molesto. Sus medallas de victorias anteriores fueron arrancadas por su pupilo. El exceso de confianza que le daba una arrogancia peculiar, contribuyó a su derrota. No era invencible, después de todo. Al llegar nos encontramos con visitas en la casa. Nuestras tías maternas habían venido de Macará... — Llegaron los demonios - dijo nuestra madre. — ¡Hola, María Auxiliadora! ¡Hola, María Félix! Para ése entonces estábamos entrenados a saludar con un fuerte abrazo a todos nuestros parientes, no había besos. Hablamos de cómo estamos pasando nuestras vacaciones por año nuevo. De los saludos y abrazos enviados a lo lejos. Los típicos recados de que nos http://www.franzmerino.com

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26 extrañan mucho mis primos... Hasta que remató con la pregunta pueril que ya no quería que me la hagan: — ¿Mi amor, su hermanito Viche sigue siendo su héroe? - preguntó mi tía María Félix, con mucha ternura y voz fingida de tía consentidora y cariñosa, mientras hacíame sentir como un tierno felino victorioso en sus brazos. — ¡Sí! - lo dije con voz de tigrillo, mientras de soslayo miraba con compromiso a mi hermano. Mi hermano Viche, no era tonto, se dio cuenta que era un sí inseguro. Él sabía que la posición de héroe ya no la tenía. No era infalible. — ¡Les tienen una sorpresa! - afirmó nuestra consentidora Madrecita. — ¿Cuál? - al unísono respondimos. — Vienen a llevarlos a Macará, para que pasen con su Abuelita mientras duren las vacaciones por año nuevo. — ¿Cuándo nos vamos? - averiguó emocionado, Viche. — Mañana, chicos - contestó alegremente, María Auxiliadora. Disfrutábamos ir donde nuestra Abuelita, allá nos esperaban también nuestros primos y sobre todo, volvería a ver a mi amor platónico, Káila. Mi primer y último amor infantil. Embarcados en el auto clásico de mi abuela, un Mercedes Benz del 80, nos despidió con lágrimas en los ojos nuestra abnegada y ahora angustiada Madrecita. — No harán travesuras. No comerán muchas golosinas. Comerán todo. Obedecerán a la Abuelita y se acostarán temprano; ahí les puse sus pijamas. Se levantarán a orinar de noche; ahí les puse sus bacinillas. ¡Se bañaran antes de acostarse! Se cepillarán los dientes. Se lavarán las manos antes de comer. No estarán peleando. Ahí les puse las corbatas para la misa del domingo. Rezarán antes de dormir... http://www.franzmerino.com

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27 — ¡Ya, Mami! - interrumpió con dejo de niño sabelotodo, Viche. — ¡Los cuidan mucho! Saludos para todos. Llamarán apenas lleguen. Tremenda despedida para los más de tres días que íbamos a perder su protección. Reacción normal, pues, éramos sus dos únicos hijos y, sobretodo, hermosos. Estando en marcha el automóvil, volteé a ver a mi madre para despedirme con la mano. Mi madre seguía derramando lágrimas de oro. Vi el desgarre de su corazón. Puesto que, yo era el más sensible de los dos, le solicité a mi tía Auxiliadora que me regresara y se vaya sólo con mi hermano, que me dejara para consolarla y parar, así, el inicio de esa añoranza profunda y verdadera, propia de un corazón entregado incondicionalmente al amor por sus hijos. Recordé lo muy parecida que fue la despedida dejada por nuestro padre cuando viajo a los Estados Unidos en busca de una mejor economía familiar. Todas las despedidas con los seres queridos son tristes, pero la que tuvimos con nuestro Papacito fue la más dolorosa. Mi padre siempre honrado, trabajador, intelectual, sin vicios, si alguna vez se emborrachó fue en su graduación y en una que otra fiesta; no superaban sus jolgorios los dedos de cualquiera de sus manos. Nunca supe porque siendo de familias adineradas tenía que buscar afuera los billetes. Generalmente, pasaba introvertido, como si tuviera o escondiera una gran culpa, pena o vergüenza. Emigró en contra de su voluntad, no me cabe la menor duda, no conseguía buena remuneración por su trabajo, acá en su Ecuador corrupto. Él es inventor y programador. Acá no encontraba apoyo para sus proyectos. Es lo que nos dijeron o querían hacernos creer. — Siempre recuérdanos, David - le dijo con lágrimas en los ojos, mi madre, cuando partió. — Salgan, siempre a ver la noche, en todo plenilunio. Concéntrense bien. Miren los detalles. Encontrarán proyectado mi rostro. Yo acá encontraré los suyos. http://www.franzmerino.com

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28 ¡Hasta muy pronto mis amores!... Susurrándole a mi madre le dijo: “déjame quitarles este dolor, esposa mía”. Pronto sabrán de mí - nos dijo con voz quebrantada. Nos besó y se fue. Mis tías no prestaron oído a mi súplica y prosiguieron a llevarnos a nuestro próximo destino: la hacienda de mi abuela en Macará... — Apenas lleguemos, les hacemos el dulce de mango, que tanto les gusta - dijo, María Félix, para calmarnos. Tentación sabrosa e irresistible presentada a los paladares de dos golosos angelitos traviesos. — ¿Cómo vas en el estudio, Salvador? - preguntó mi tía María Félix, para sacarme de la nostalgia. — ¡Bien! -a secas, contesté. El ronronear del motor me ayudaba a concentrarme más en los abandonados paisajes andinos australes. Mi mirada se perdía. No dejaba de recordar el rostro de mi madre y de mi padre. Soñaba despierto. Me consolaba lo que me esperaba en la tierra de mi Mamita; por supuesto, volvería a ver los ojos color canela de Káila, mi novia secreta. ... Las montañas no tenían árboles. Estaban desérticas. Sus crías eran arbustos, malezas sin saltamontes, escasas lagartijas, los reptiles estaban desapareciendo por falta de su delicioso alimento; las ratas se habían mudado a las ciudades para sobrevivir. La belleza de aquellas montañas estaba agonizando. El desierto tomaba el control. Los zorros no atravesaban más la carretera, su número es reducido. Está extinguiéndose la vida en las montañas... ... La desidia del poder político se ve reflejada en ellas. Descuidos seculares. Total desinterés de sus terratenientes gobernantes, frente a los recursos naturales del Sur. Falta una política de estado para su reforestación. Los grupos sociales y sus fundaciones http://www.franzmerino.com

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29 llamadas "Ecologistas" la mayoría no sirven para nada, son nuevas agrupaciones de moda juveniles. Algunas de estas organizaciones, en el fondo, se lucran a escondidas favoreciendo a ciertos grupos de poder, o por el simple hecho de su denominación. Las donaciones parecen que no llegaran a cumplir sus objetivos, uno de ellos, la reforestación. Necesitamos una política de Estado. Se necesita auditar a esas organizaciones que, no está de más decir, están ubicadas en las ciudades. Deberían estar sus oficinas y sus directivos conviviendo en aquellas montañas, realizando la actividad de campo que tanto pregonan, defienden y aman. Israel es un buen ejemplo de creatividad agroindustrial... — ¡Llegamos! - fue la palabra que interrumpió mi sueño, la dijo mi hermano Viche. — ¡Ahí está mi Abuelita! - exclamé contento mientras me desperezaba. — ¡Hola, mis amores! ¿Tuvieron buen viaje? - nos dio unos diez besos alternando entre nosotros. — ¡Sí, Abuelita! - le contestamos abrazados a ella. Mi abuela, era una señora tradicional, la típica conservadora colonial; de caminar y posturas sobrias. Su frente amplia, siempre estaba en alto. Era dueña de una arrogancia y gallardía, propia de su linaje intelectual y distinguido. Mirada serena. Su plática inteligente y mesurada. Fiel a su literatura novelesca y su libro de cabecera: La Sagrada Biblia. La casona de hacienda mostraba arquitectura barroca y neoclásica. Estaba perfectamente distribuida en forma cuadrangular, alrededor de una plazoleta central. Todas las habitaciones tenían sus puertas de ingreso frente a la pileta principal que albergaba una escultura gigante de mármol de Carrara, representaba un imponente ángel de unos dos metros de alto, portando su arpa, parecía anunciar algo. Debajo, en la placa, se leía: " José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" http://www.franzmerino.com

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30 MT 1.20 -21. La túnica esculpida cubría hasta los pies, mostraba detalles de pajaritos, rosas e ilusiones. En la frente, le adornaba una corona de laurel, ceñida. La base tenía un diámetro de cuatro metros, también era mármol de Carrara; rodeada de cuatro banquetas de mármol blanco americano. Sus veredas adoquinadas de piedras del río Macará, aseguraban una caminata placentera. Todos los balcones eran de bronce. La estratégica posición, fue solicitada a su arquitecto, para que todos sus hijos tengan un descanso profundo y revitalizador, puesto que, el murmullo del agua de la pileta invitaba al relajamiento corporal, a un sosegado sueño. La madera de toda la casa, esto es: puertas, ventanas, anaqueles de cocinas, clóset, etc., eran de roble. En los jardines interiores estaba sembrado un enorme aroma de flores exóticas y nativas. En el huerto trasero había sembríos de algodón y arbustos de "piñón", vegetación endémica. La mesa de comedor larga, fue diseñada para unos treinta comensales. Mi abuela era una fanática católica. Todos los días rezaba una hora en su oratorio. La casa toda de mármol blanco como la nieve lo hacía sentir a uno como si estuviera en un templo, lo único que no tenía era un campanario. El área reservado para la capilla podía albergar unos cincuenta feligreses. El Sagrario era de oro y plata. En el altar frontal, lateral derecho y lateral izquierdo, estaban colocadas unas esculturas cuyas imágenes de metro cincuenta representaban: El Sagrado Corazón de Jesús, La Virgen María y San Francisco de Asís, respectivamente. Todas eran de madera de cedro talladas, no hace mucho, por su actual y talentoso capataz quiteño, Pedro César Mena, más conocido como don César. Hombre muy solicitado, además, en las verbenas por su melodiosa voz y dominio de la guitarra. Hacia cinco años que las anteriores se las habían robado; se desconoce el o los nombres de los malhechores. En las paredes colgaban cuadros clásicos de antiguas generaciones, retratos de mis bisabuelos. Los retratos renacentistas colocados en los dormitorios indicaban al tío y tía que lo habitaron o lo habita. Era una villa majestuosa. Trípticos de la Virgen del Rosario y del Cisne recubiertas con pan de oro, candelabros de http://www.franzmerino.com

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31 siete brazos, relicarios, relieves y retablos realistas, imágenes de candelero de la cultura española, son algunos detalles que pendían en los pasillos y corredores. Reflejaba el buen gusto de mi Abuelita. Algunos de los detalles hogareños eran fruto de sus lecturas bíblicas, de sus novelas y de sus viajes; si le gustaba los realizaba en su mansión. Adoquines hexagonales de piedra extraída del río Macará, cubrían los paseos interiores del Jardín. Su casa era de novela. Estaban grabados pensamientos y versos en casi todas las paredes. "Dichoso el marido de una mujer buena; el número de sus días será doblado", rezaba el pensamiento bíblico anotado con letra gótica a la entrada de las recámaras de mis tíos. El pensamiento de mi Abuelita, escrito en el pequeño letrero a la entrada del cuarto de huésped decía: "Bienvenida alma sagrada, benevolentes sean vuestras intenciones. Cuando decidas partir y regresar hazlo en paz, por favor"; a mi hermano lo hospedaron en esta habitación. Nos consideraban demasiado traviesos para estar juntos. A mí me entregaron el dormitorio que otrora dormía mi Madrecita, su verso decía: "La mujer virtuosa es corona de su marido, pero la mala es como carcoma en sus huesos" PR 12.4, este se repetía en el resto de los dormitorios de mis tías. Atrás de la casa, quedaba la fábrica abandonada donde producían: manjar de leche, conserva de mango, mermeladas de guayaba y de tamarindo; productos presentados en pequeñas cajitas redondas de madera; otras en tarrinas plásticas blancas y transparentes, exportadas al Perú y de allí reexportados a Europa. En la sección de cocina, mientras tanto, mi tía María Auxiliadora ordenaba se prepare: la más exquisita conserva de mango como postre, caldo de gallina criolla, de plato fuerte un pavo hornado, jugo de tomate de árbol, mucha naranjada y limonada; anunciando así el arribo de sus sobrinos preferidos. Teresa, la más antigua y nana de mi Madrecita; les comentaba al resto de sus ayudantes y en especial a “Chela” lo tremendos que éramos, también, lo feliz que se sentía al tener de nuevo a los niños, hijos de su http://www.franzmerino.com

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32 amada y recordada niña Azucenita, a quien ella, había ayudado a criar con mucho amor y había sido su cómplice de juegos. Teresa era mayor a mi madre en unos cinco años. Se apuraron como si se trataba del recibimiento del cónsul del Perú, cuando venía a dejar el dinero, fruto de las exportaciones. . — Vamos a cazar lagartijas, en el huerto - dijo mi hermano Vicente. — Primero: pidámosle permiso a mi Abuelita - contesté. — ¡Vamos, nomás! - encaminó, Viche. — ¿Con qué las atrapamos, Viche? - le pregunté, tan pronto como me convenció — Entremos a la cocina a ver si tienen tarrinas de conserva vacías. — ¡Buenos días, niños! - saludaron la servidumbre en la cocina, en respuesta al nuestro. "Tere", la jefa de cocina nos abrazó, y preguntó: ¿Cómo está la niña Azucenita? — ¡Bien! Le mandó sus recuerdos gratos, junto con el abrazo que le dimos – le dije. Nos sentamos un rato a conversar, obligados por la ocasión. Bien detallosas y educadas nos convidaban queso con panela para reconfortarnos del viaje; mientras preguntaban e informábamos sobre nuestra madre y de nuestros estudios escolares. De mi Papacito no preguntaba nadie. El nombre de mi padre era prohibido pronunciar, o me parecía. — Qué lindos se los ve, usando pantaloncillos cortos con corbatas de gato. Yo quisiera unos hijos como ellos - murmuró la nueva asistente de la nana Teresa. — Todavía no conoces los diablos que son ése par. El más chiquito es el peor, es mojigato - escuché, apenas, contestar así a “Chela”, mientras nos pelaban trocitos de caña de azúcar. — Por favor, señora "Tere", de casualidad: ¿no tiene unas cuatro tarrinas de conserva de mango que no las utilice? - las solicitó por su transparencia, mi hermano. — Acá hay niño "Vichito; déjeme lavarlas. ¿Para qué las quieren? - preguntó, "Tere". http://www.franzmerino.com

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33 — Queremos atrapar lagartijas - contestó, Viche. Empezaron las travesuras: ¡qué nos libre Dios!... - pensó "Tere". Nos entregó las cajas lavadas y un montón de trocitos de caña de azúcar para chupar. Salimos rumbo al huerto, él hizo quedar dos cajas vacías y las otras dos me las dio, las etiquetas decían: "Manjar de Leche: Dulce Macareña". ... Sentíamos aquella comezón en los brazos, producidas por los rasguños al abrir camino entre las plantas de algodón. No debíamos hacer mucho ruido, caso contrario las espantaríamos. Apenas escuchábamos sonar alguna hoja seca del algodón reposada en el piso, dirigíamos nuestra atención a su origen... Ahí estaba una grande... camuflada, estática, aunque su corazón parecía latir a mil por hora. A paso lento... avanzamos sobre la alfombra de hojas, en sumo silencio, acomodó la caja en su mano derecha... con veloz movimiento la enjauló. — ¡Toma, ésta es para ti! - me la entregó, con intenciones de recuperar a su brigadier perdido y conseguir así le devuelva sus medallas gloriosas. Cazamos dos Lagartijas y dos “María palitos” y un Saltamontes verde. De regreso a casa, me llamaron la atención unas pepitas cafés. Arranqué una, la examiné, la pelé, me la lleve a la boca; sabía a maní. — Viche, encontré maní silvestre... ¡Prueba! Paladeó, uno y otro más... — Es otra variedad, sabe a nuez - señaló. — Llevemos a la casa - le dije. — No. Después no nos dejan comer; mejor sentémonos aquí a comer - contestó.

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34 Empezaba la noche. Habíamos comido demasiado, pero, no teníamos fuerzas para levantarnos. Sentíamos un extraño malestar estomacal... — ¡Viche, me siento mal! — ¡Yo, también! Ayúdame a levantarme, Salvador... — ¡No puedo! Parece que me voy a desmayar. Estoy sudando frío... - le manifesté. — También, me siento así. Comimos demasiadas nueces... — ¡Te digo que son maníes!... - le concluí. Escuchamos unas pisadas. Veía venir al tartamudo Sorgo, el hijo mulato de Mandela, la lavandera... — ¡Pronto, Sorgo! - tenía la misma edad de mi hermano Viche, unos diez años -. Anda llámala a la nana "Tere", necesitamos que nos ayude. Nos sentimos muy mal - lo alertamos. Dicen que Sorgo es fruto de una violación. Su madre Mandela, vive al otro lado del río, bellísima mujer esmeraldeña, de curvas perfectas, no recuerda su victimario, o no lo quiere recordar. Ella es muy bondadosa y amigable. Siente adoración por su único hijo ilegítimo. Está enamorada platónicamente de don César. Los peones, dicen, que Mandela le hace los favores a don César; de vez en cuando, por las noches, cerca del río, por donde ella lava. Asimismo, la mayoría cree estar convencida que el padre de Sorgo es el solterón don César, quien no niega ni asegura su culpabilidad. Dicen que después de regresar de una verbena junto con don David, la llevaron en peso hasta su choza - se había quedado dormida por causa del aguardiente -, ahí pasado de tragos se la cogió; por eso es que lo quiere mucho a Sorgo, hasta le esculpe pequeños soldados de madera para que juegue, en el fondo, él sí quisiera que sea su hijo. Otros dicen, que había una tercera persona detrás de los matorrales escondido aquella noche y qué tampoco es don César. Como sea que fuere, dicen que es irrevelable el secreto, sería un escándalo. Otros dicen que fueron tres los http://www.franzmerino.com

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35 participantes de aquella ignominia. Así dicen. Por eso cree la mayoría, que el secreto, sigilosamente, lo guardan la nana "Tere" junto al Sacerdote don Lutero y la Patrona: Doña Sarita - así llaman a mi Abuelita. — ¡Dónde me traes! - escuché decir a la nana "Tere" que se dejaba llevar de la mano de Sorgo. — ¡Acá nana!... - la dirigía con voz moribunda, Viche. — Pero, ¿qué les pasa? ¿Qué han estado haciendo?... — Comimos muchas pepitas sabor a nueces –dijo moribundo, Viche. — ¡Saben a maníes! – insistí poseído por el pecado de la gula. — No me digan que se pusieron a comer Piñones... mientras observaba y nos quitaba de nuestras manos las evidencias, las cáscaras de lo que creía, hasta ahí, eran maníes. — ¿Cuánto comieron, niños? - preguntó con voz alarmada. — ¡Muchas! - contestó el más fuerte, Viche. — ¡Gracias a Dios, los encontró Sorgo! ¿Ahora, qué le voy a decir a Doña Sarita? ¡Virgen Santísima, ahora qué hago! Sorgo, corre y llama a Mandela... — ¡Vo... voy! - obedeció corriendo Sorgo, el inbautizado. — Pueden morirse. No ven que estas pepas sirven para preparar el purgante que se les da a los animales. ¿Quién les dijo que era maní? ¡Esto es Piñón no maní! refunfuñaba "Tere". — ¡Ven Mandela!... ¡Corre más rápido, por Dios!... Llévalo al niño Viche... Yo lo llevo al niño Salvador... Ya ni habla este niño... - decía mientras nos trasladaban a la casita de Mandela. Ni bien nos cargaron empezó nuestra tragedia y la de ellas. Fue la oportunidad de conocer una variedad de especies biológicas, invasores de nuestros intestinos. Las famosas lombrices, hasta sus huevos. Evacuaciones sinfín. Nos desparasitamos a la fuerza. El purgante funcionaba, de eso estábamos seguros. — Sorgo, trae a don César y algunos peones. ¡Anda, ve corriendo, antes que caiga la noche! http://www.franzmerino.com

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36 Una vez trasladados a la casa de la abuela, gracias a don César y los peones, nuestras tías y Abuelita estaban como locas. Era más notorio el pesar en el rostro de Doña Sarita: la abuela... Querían saber hasta el último detalle de lo sucedido. — Traiga rápido al doctor y al Sacerdote Segundo Lutero, don César - ordenó la precavida de mi Abuelita. — ¿Con qué los hidratamos Doña Sarita? - dijo angustiada, Teresa. — Agua de coco, con un poquito de sal y azúcar. ¡Trae enseguida! - solicitó, Doña Sarita: la abuela. Mientras más bebíamos más evacuábamos. Me preocupó la llamada sacerdotal. ¿Acaso estamos de muerte?- me pregunté -. Por supuesto que sí quería visitar a mi abuelo en el Cielo junto a Jesús, donde me decía mi Mamita que estaba, pero cuando sea mayor. ¡Ahora no! –Sudábamos frío... Sentíamos escalofríos mortales. La mano sacerdotal sentí tocarme, pensaba era el inicio de la extremaunción. No me podía ir todavía sin verla a Káila, sin despedirme de mi Mamita... más aún sin saber de mi Papito. Menos mal, sólo controlaba la temperatura... — No tienen fiebre, pero están helados. Tráigame unas toallas y un poco de agua tibia -solicitó el cura. Cada vez que Mandela le daba las compresas al sacerdote Lutero, a éste le temblaban las manos, le evadía su mirada. Parece que no tenía el coraje de verle los ojos a la negrita bella. Tal vez, tomaba esa actitud sospechosa por su excesiva zalamería por Doña Sarita. O quizá era tal su fanatismo y racismo, que sentía asco por una “negra pecadora”, fornicadora, que mínimo mintió acerca de su violación para encontrar perdón en la Iglesia y en la Patrona, y así no la mandasen a mudar a otra hacienda, peor aún, se quedaría sin http://www.franzmerino.com

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37 trabajo... Quizás el cura no tenía el don ni el poder de perdonar... No lo sabía... — ¿Haber... qué les pasa a mis niños? - inquirió el doctor Matamoros, mientras entraba a la escena de los ingenuos. — Estos niños traviesos han comido piñón, como si fueran caramelos, doctor - lo enteró, mi tía María Auxiliadora. — A un lado Padrecito - le solicitó espacio al cura Lutero -... ¡Bueno, bueno!... Están recobrando su color - lo decía para motivarnos, aunque nosotros nos sentíamos morir -. Son niños fuertes... Fueron oportunas las atenciones brindadas. Déjenlos descansar e hidrátelos cada media hora con agua de arroz. Deben evacuar todo lo que les hizo daño. Esperen unas tres horas y les dan “repe” (sopa preparada con guineo) o “caldito” de pollo. Compre esta receta, ahí escribo las indicaciones - le entregó a mi Abuelita. — ¿Cuánto se le debe doctor?... — Doña Sarita, a damas como Usted es un privilegio servirles... ¡No dude en llamarme, si me necesitan!... Este era otro zalamero. Casi nunca les cobran por ser merecedores de mucho prestigio y fama intachable, privilegio de la mayoría de los ricos de la provincia. — Llévele un pollito hornado a su esposa y así comen juntos este fin de semana en familia. Teresa, entréguele envuelto en papel aluminio, por favor. Ha sido muy atento doctor Matamoros. Disfrute de un feliz fin de semana. Saludos a su encantadora esposa. - Doña Sarita era una viuda bien digna, no estaba disponible para nadie, sigue enamorada y seguirá de los muchos y bellos recuerdos de su pareja irremplazable. De seguro era el pollo destinado para nuestros paladares. Lo recibió el doctor, como anillo al dedo, puso hincapié en la no gravedad de nuestra salud y su disponibilidad a cualquier hora. Junto con el Cura Lutero se despidieron y se marcharon. Este día fue un “San Viernes”, pero de piñón. http://www.franzmerino.com

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38 Por la mañana, caminando en puntillas lo fui a despertar a Viche, el resto dormía. Recuperados, desparasitados, amanecimos con tanta hambre que barrimos con las manzanas, queso frito con chifle, dos piernas de pavo hornado. Luego, aprovechando que estaban descansando fruto del desvelo causado por nosotros, emprendimos la búsqueda de las cajas utilizadas como jaulas para lo cazado el día anterior. Era un sábado hermoso: de glorioso sol. Los que provocan sacarse la ropa y lanzarse al río. Día recomendado para los enfermos y deprimidos. Día hermoso y radiante. Día sagrado, sentíamos la libertad, necesitábamos respirar, correr, gritar y reír. Vivir intensamente cada segundo, no desperdiciar nuestro despertar. Nunca antes habíamos sentido tal aprecio por la vida. ¡Habíamos vuelto a nacer! Amábamos más a lo que ya queríamos. Faltaba poco para salir corriendo al parque central y gritar a las gentes que es hermoso vivir, sanos. ¡La vida es tan bella, que quién no quisiera morir con ella! Las flores y sus colores los veíamos más nítidos. El paraíso estaba ahí; regalándonos su belleza, sus detalles, su fragilidad, su aire puro, su clorofila, sentíamos el palpitar de la tierra. La felicidad nos embargaba. — ¡Aquí están! ¡Ya las encontré! - dijo Viche. — Llevémoslas a la casa - dije. — Salvador, y, ¿si la Abuelita no nos deja jugar con ellas? Mejor guardémoslas en las mochilas, allá en Loja las sacamos. — Bien. — Mejor, vamos a ver otras cajas para capturar más, aprovechemos que no hay nadie en la cocina - le dije. — Niños... ¿qué hacen levantados? - la voz de don César. No sé si venía o se iba a ver a Mandela. Más sorprendido estaba él de nosotros que nosotros de él. — ¡Buenos días, don César! - al unísono. http://www.franzmerino.com

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39 — ¡Vámonos a la casa, jovencitos!... Si no los encuentran ahí, sí se va a morir Doña Sarita interrumpió nuestra misión. — Ustedes sí que son traviesos. Les digo una cosa mis niños: toda travesura infantil se transforma en una increíble anécdota en la madurez. Un hombre que no ha sido travieso de niño no tiene anécdotas que contar, peor aún, no comprenderá a sus hijos cuando sea padre. Sorgo también es travieso, pero no tanto como ustedes. Sorgo es un buen niño, créamelo, sería muy bueno para él recibir una invitación de paseo. El no conoce Loja, no ha ido más allá del río. De la casa a la escuela y de la escuela a la casa. El niño, también, merece ser feliz como ustedes. Ustedes son buenos, jamás se le ríen de su defecto. Le encanta ir al aeropuerto para ver llegar los aviones, sueña con viajar decía, mientras nos guiaba de regreso a la casona. Él no sabía que en mi escuela sí se reían de mi nombre, conocía de humillación. "¡Sálvanos Salvador!", recitaban en coro y se caían haciéndose los muertos. Conocía, perfectamente, el trauma provocado por los compañeros de clase, por sus burlas, su maldad sanguinaria infantil. No entendimos muy bien lo que nos dijo don César; pero, parecía que estaba de acuerdo que sigamos atrapando insectos... ¡No fue así! Nos llevó de vuelta... Todo el día metidos en la casona, jugamos en la plazoleta. No pudimos ir a cazar grillos. Los grandes no entendían que nos sentíamos muy bien. Aquellas aguas aromáticas, me devolvieron la salud completa y las ganas de vivir mi deseo de ver a Káila, darle muchos besos a Mamita y por lo menos realizar una llamada a Papá. El deseo de vivir es hermano de la poderosa fe infantil; ¡es indudable! No le contamos nada a Mamita aquel sábado, por no preocuparla; nadie lo hizo. Fue un gran susto: ¡nada más! Mañana en la misa vería a Káila, si Dios quiere. Sentíamos apatía la mañana del domingo. Se escuchó el llamado de las campanas. Diez de la mañana, hora de la http://www.franzmerino.com

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40 misa. Odiábamos vestirnos iguales, con corbata de gato, pantalones cortos, zapatos negros, medias negras, irnos así a la Iglesia era una tortura. Personalmente, no me gustaba. Pero, era la oportunidad nuevamente de ver a Káila, mi amor platónico, mi primera ilusión. Fue la oportunidad de saludarnos con nuestros tíos, primos y primas. Las cinco primeras bancas de la Iglesia le pertenecían a mi fanática Abuelita, los domingos las usaban exclusivamente la familia; atribución respaldada por el sospechoso pretendiente económico de mi Abuelita: el codicioso cura Lutero. En esos momentos deseaba haber hecho la primera comunión, confirmación y todo lo necesario, para preguntarle al cura Lutero, en secreto de confesión: qué propiedad de mi Abuelita quería heredar la Iglesia, su administración codiciada; además, si podía revelar el nombre del papá de Sorgo. — — — —

¿Viche, no la ves por ahí a Káila?... No la veo. Ahí se sabe sentar - señaló. Mira: ahí están los Padres, acaban de entrar - dije. Pero no la traen a Káila... - imputó, Viche.

No pasó nada. No la pudimos ver. Después del almuerzo familiar nos embarcaron con nuestras mochilas, insectos y reptiles rumbo a Loja. La despedida considero, fue más placentera para ellos que la recepción, era notorio. Siempre nos sucedía lo mismo. Jamás nos decían: ¡vuelvan pronto! Mi Abuelita nos obsequió, antes de partir, idénticas cadenas de plata con la “estrella de David” como amuleto; bendecidas por el Sacerdote Lutero. Nos regaló misteriosa protección divina... — ¡Despierta, Salomón! - dijo Yasmín, mi esposa. — ¿Te amaneciste escribiendo? - preguntó. — Recién me quedé dormido. Necesitaba terminar capítulo... — No tienes ningún apuro, anda descansa en dormitorio. Te despierto más tarde... Voy a preparar desayuno a mi muñeca... Ya mismo viene a llevarla "expreso". http://www.franzmerino.com

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41 Mientras voy a descansar en mi cama, las imágenes de lo escrito me persiguen, siguen los personajes viviendo en mi interior; solicitan la transcripción, la transmutación a palabras... Necesito dormir... — ¡Diga! - apurada, mi esposa contesta el teléfono. — Recién, acaba de acostarse. Llámele más tarde... a eso de las diez. – Informó. Es lo último que escuché decir a Yasmín... Al otro lado de la ciudad, en la casa de Julio López, había problemas. Julio había descuidado los otros pedidos de los clientes, por concentrase en la pintura solicitada por Salomón, además, estaba con una tos que lo mataba. — ¡Ya le anticipé dos mil dólares, don Julio! Han pasado seis meses y aún no me entrega el cuadro - le decía su cliente, la doctora Funca Verdes del Campo, jueza penal. — Déme un mes más doctora Funca y la cena de Caravagio, la tendrá en su comedor. — No quiero meterlo preso Maestro López. ¡Termíneme el cuadro! Vaya donde algún doctor para que le cure esa tos. Regreso en un mes. Espero lo haya terminado. ¡Adiós! - le dijo su principal cliente admiradora, mientras susurraba en la retirada -a su guardaespaldas- que era necesario semejante trato a uno de los más grandes pintores ecuatorianos, caso contrario, dejaría de acrecentar su gran colección. La jueza del Campo fungía ante sus amigos -todos interesados, ningún sincero- en sus fiestas de tener la mejor colección de arte, lógicamente, ella les decía que millones de dólares representaban su costo. Le encantaba que alaben su galería: el gobernador y su esposa, sus colegas y sus amantes, el prefecto y su esposa, los políticos en general. Sentía un placer enorme al mostrar la majestuosidad de las obras del maestro Julio López, prácticamente el motivo de las fiestas era lucir sus obras, hacerse merecedora de elogios que no los hacia extensibles hasta el maestro López que los http://www.franzmerino.com

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42 pintaba con pasión. Manifestaba a sus amigos e invitados, para ganarse más favores, que ella era su Mecenas incondicional. ¡Mentira!... le interesaba poseer lo mejor de lo mejor que este siglo veinte y ahora veintiuno había engendrado respecto del arte ecuatoriano y mundial: impresionista, renacentista, realista, paisajista, técnicas dominadas por él. — ¡Fuera de que le cobro barato viene a exigir! razonaba, Julio -. Las obras renacentistas toman mucho tiempo pintarlas, son un lujo en detalles. Caravagio, mi pintor favorito, es digno de tomarse un tiempo considerable al copiarlo para que salga exacto el trabajo, sentir el placer que él sentía, el óleo dando vida, crear belleza, gozar la perfección, sentir la sensación de sus entrañas... Sentirme como la reencarnación de Caravagio... Creo que lo soy... ansío serlo... él es el mejor de todos los tiempos... Soy su escriba en la pintura... en lo sublime. ¡Oh, Caravagio!, por lo menos déjame ser tus manos... ayúdame a ser como tú... a ver la vida desde tu perspectiva... a ser parte de tu mundo... de tu magia... entrégame tu poder... tu don... dame tu unción. ¡Anticipo... anticipo... meterlo preso!... dinero maldito... Acaso, busco la riqueza terrenal... ¡busco la gloria!... no quiero ser testigo de la historia, deseo ser protagonista... deseo conquistarla... deseo cambiarla... deseo pintar: el sermón del monte, pinceladas que ayuden a vivir mejor... a la reflexión... Deseo pintar: ¡el grito de rebeldía deseoso de cambiar el rumbo a la humanidad!... caridad por indiferencia... amor por rencor... eso quiero, el mundo se merece lo mejor... La gente es buena... nada es de nadie. La tierra con sus habitantes, apenas es un botón del universo, es un detalle, es una gota de óleo... gota de vida, gota de color. ¡Mínimo es dinero de algunas coimas obtenido por una compra de sentencia!, o es fruto de un regalito delincuencial. Tal vez mis pinceladas están siendo financiadas por dinero sucio, no lo merecen mis brochas ni las partes de mis entrañas que se van en mis obras... ¿Acaso pinto por dinero?... Pinto por placer, disfruto mi trabajo, me extasía el olor del óleo. Si me metiera preso, sin mis pinceles y telas, moriría. Nada ni http://www.franzmerino.com

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43 nadie puede detener mi insaciable deseo de pintar. A veces, me da ganas de comerlo al óleo de tanto quererlo. El dinero me sirve para darles de comer a mi familia y para poder comprar materiales, no soy apegado a los bienes mundanos. Soy un creador. Soy el mejor o como decía Dalí: un genio. Si pudiera, crearía un cuadro mágico y me metería a vivir ahí. Las únicas alabanzas y respetos son los de mi sincero amigo Salomón, de él si las acepto, son bienvenidas, bien intencionadas... Viene algo diferente... algo muy grande voy a crear, así lo siento... - díjose para su adentro Julio López mientras continuaba el trabajo encargado por Salomón, su amigo. Estando en la oficina, de vuelta, contesté el teléfono. Mi amigo Eduardo, mi amigo universitario estaba al otro lado. Thelmo Eduardo Jaramillo González es su nombre completo, un excelente y gran amigo, aquellos que son para toda la vida. Él había sido quien me llamó a la casa temprano en la mañana, Julio le había dado el teléfono. — Siquiera son más de diez años que no parlamos, hombre - le recordé. — Necesito de tu ayuda, mi amigo. ¿Me podrás recibir hoy? - díjome el emigrante latino. — Eso ni se pregunta, hombre. Te exijo que vengas ¡ya!...- ja, ja, ja. Mientras seguía la conversación, hizo el comentario que antes de que emigre a Londres, le prometió a su padre que residía en la ciudad de Napo -, regresar después de diez años, pero con muchas libras esterlinas, lo necesario y suficiente para emprender en el negocio del ganado y la naranjilla. Una vez estando ya en mi oficina, estimulados con unos cuantos “tragos”, púsose a llorar. Realmente era trágico. Más de cien mil dólares, diez años de vivir a escondidas como un ladrón buscado por los burócratas ingleses -los defensores de sus cómodas plazas laborales, sentíanse amenazados por los inmigrantes -, no poseía papeles. Todo ese dinero estaba congelado acá en Ecuador como consecuencia de http://www.franzmerino.com

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44 la crisis financiera, por no decir quiebra o asalto bancario por los de “cuello blanco”. La promesa hacia su padre involuntariamente incumplida... — Limpiador de pisos, fue mi primer trabajo. Luego mesero - me decía - pero me puse las pilas. Cada vez que iba a dejar los platos a la cocina para que los laven me quedaba un ratito a preguntar cómo hacían tal plato, este y el otro. El jefe de cocina era súper egoísta, los otros cocineros no lo eran, el más servicial y que me enseñó fue don Rafael. — ¿Qué tipo de restaurante era? - interrogué. — De comida típica mejicana. Pronto estuve listo para ser cocinero, trabajo mejor pagado, con eso ya podía alquilar un departamento amplio... había aprendido el arte de cocinar, gracias a mis compañeros. Llegando a la casa en la madrugada - más sereno proseguíapracticaba en la cocina de mi departamento, lo recién aprendido: me salía igual. Allá lo que llaman departamento, es un cuarto grande acá, pero muy caro; equivalente a unos quinientos dólares. Estaba idóneo para ascender y trabajar como cocinero... — ¿Fuiste también cocinero? — ¡Espera!... ¡No me interrumpas! ¡Ya llego ahí! proseguía su monologo -. Podía ser cocinero principal; necesitaba haya una vacante. El Jefe de cocina, llamado Luis Miguel, me fastidiaba todos los días... me tenía hinchado los huevos... no sabía cómo cobrármelo: si lo hacía, de seguro, me despediría don José José, así se llama el gerente. Don Jota Jota, entre el personal le decíamos... Entonces, una noche del noventa y cuatro no aguante más, era diciembre me acuerdo, mi chica que era española me fue a visitar; el individuo, éste que repudiaba, deseaba conquistarla con groserías e insinuaciones directas, acostumbradas allá, fue la gota que derramó el escocés... Bum, bum, bum, le di una paliza para que me recuerde hasta que se muera; su próxima generación, también le reventé; sin aliento quedó. Hasta aquí llegué, pensé. Perdí el trabajo... ahora, ¿quién me va a dar trabajo?, me pregunté. Pues no; don José José se enteró de lo sucedido por mis compañeros, yo también, le volví a explicar que lo golpeé http://www.franzmerino.com

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45 por faltarle el respeto a mi española, mi rubia. Imagínate uno: cholo, feo y pobre cuándo tener una rubia fina acá en Ecuador... — ¿Era bonita? - mi última interrupción. — Muy bonita. Piel suave, bien arreglada, perfumada, ojos verdes tenía... esbelta... era muy buena, hombre, súper buena. Estaba estudiando en Inglaterra “Cocina Inglesa”, le enseñaban modales de etiqueta, cómo servir en la mesa, presentaciones de los platos; y así, otras cosas necesarias para atender bien al cliente. Llevábamos un año... bueno, después te cuento de ella. Entonces, hombre, don José José se pone de mi parte, lo había tenido también hinchado don Luis Miguel, te recuerdo que así se llamaba el jefe hasta ese entonces de cocina... Usted se me va, ¡ahorita mismo, "cabrón"!... ¡atrevido!... no sabe mantener las buenas costumbres latinas, por gente como usted es que nos desprecian acá - le dijo. Se debe ser caballero y amable -continuó- en cualquier lugar donde estemos. Hágalo por la raza... Muy bien "buey", me dijo. De ahora en adelante, don Eduardo será el nuevo cocinero y usted don Rafael el nuevo Jefe de cocineros. Don Rafael era súper amable, gracias a él aprendí a cocinar, no era egoísta. El otro se fue con el rabo entre las patas. Entonces, viejo, empecé a mandar desde aquel mes miles de dólares para acá... Como mi padre no sabe leer ni escribir y mis hermanos son codiciosos y manipulados por sus mujeres, le rogué a mi prima con quien tengo confianza desde niño y es como si fuera mi hermana, Mireya, la mujer de Chalo, ¡tú si la conoces!, me haga el favor de recibir el dinero y lo guarde en el Filanbanco. Ella siempre comedida, iba religiosamente todos los inicios de mes a retirar la remesa que le enviaba. El mes anterior recibo de mi padre un mensaje traído por un vecino que se fue a pasar allá Navidades. Me mandó avisar que están vendiendo la finca de "La Wanta", colindante a la nuestra, pero mucho mayor. Buena finca, a precio de regalo. Me puse en contacto, entonces con Mireya. La llamo por teléfono a Mireyita, me cuenta todo lo que había sucedido acá con Jamil Mahuad, presidente inepto. Ella por bien hacerlo y ganar buenos intereses http://www.franzmerino.com

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46 depositó todo lo enviado en pólizas de acumulación en sucres aquellos giros convertidos a dólares; - antes fueron libras esterlinas- todo mi dinero de años hecho polvo. Ella no me decía nada, nuevamente lloró, - abrí la segunda botella -, puesto que yo le mandaba dólares, y ella los convertía en sucres, de buena intención, para ganar intereses, de los cuales se cogía una parte para ayudarse a vivir. Temía que tome represalias por aquella mala aplicación financiera... - snuff... snuff - allá ni se escucha de Ecuador, los canales pasan noticias sólo de la comunidad europea... Mira mi tragedia, si mi prima por lo menos hubiera sabido un poquito de finanzas snuff... snuff - no hubiera depositado en sucres, manténgalas en dólares las pólizas, ¡“carajo”!. Ella me dice que nadie sabía que iba a ocurrir un congelamiento bancario, peor aún, dividir los saldos sucretizados para veinticinco mil - le acerqué mi pañuelo -. Cada gobierno que pasa es más hijo de puta, más corrupto, más ladrón. Pensé regresar a mi tierra. ¿Ahora, qué voy a regresar? Estos corruptos en Inglaterra los perseguirían los plebeyos por toda la comunidad económica europea hasta atraparlos, luego los guillotinarían y quemarían como a herejes del siglo XIV. ¡Desgraciados, maldecidos! Fue un verdadero holocausto financiero... La diferencia con el alemán, es que en este holocausto ecuatoriano los vivos deambulan como muertos, los jubilados están sentenciados, destruidas las familias de los emigrantes, a los profesores ya no les dan crédito en las tiendas, toda la gente anda como sonámbulos. Miradas perdidas, desean asaltar, desean saquear... algunos se han vuelto delincuentes. Los Estados Unidos no los quiere regresar a los corruptos que están en Miami, donde dicen la oposición que están, hasta que no gasten en su territorio soberano el último dólar hurtado. ¡Hasta cuándo... hasta cuándo! Por qué me sucedió esto... me fui con la esperanza de días mejores para toda mi familia... soñaba con regresar... tenía un capital significativo... pensaba ponerme a mi regreso en Guayaquil, un gran restaurante de comida mexicana, con una sucursal en Quito. Me sobraba para comprar ganado y darle a mi Papacito, para que las cuide, y lo http://www.franzmerino.com

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47 que produzcan era para su manutención... Mi deseo era regresar a producir acá... ¡Hijos de puta han matado mi sueño!... ¡hijos de la chingada, cabrones!...Aniquilaron mi ilusión familiar... el proyecto donde todos mis hermanos podían salir adelante, sin necesidad de emigrar y que los traten como animales, xenófobos sin sentimientos, como bestias de carga sin derecho a reclamar. Gracias a Dios, tuve un buen jefe... a él le estoy muy agradecido. Ya le conté a don José lo sucedido, hombre solidario: regrésate y olvídate ya de Ecuador, tu puesto seguirá esperándote "buey", me dijo. Allá no harás nada... ¡qué pena hombre! Se expresaba así sólo con los que considera sus amigos "súper chido". Mi padre estaba destrozado, un infarto le produjo la noticia del congelamiento de mi dinero... casi lo pierdo por culpa de estos sinvergüenzas, políticos ladrones de mierda - sereno, otra vez, me devolvió el pañuelo agradecido y prosiguió su desahogo, luego de tomarse otro sorbo de whisky -, pillos... deberían de matarlos junto a toda su familia, de seguro son también podridos - púsome alerta esta sentencia, fuerte estuvo -. Apuesto que hasta sus perros, ratas y cucarachas comen mejor que uno y les tienen deferencias especiales. La prosperidad fui a buscar en otra parte y me pagó mal mi propia parte. Ahora entiendo: por qué la mayoría cuando se van, ya no regresan... Vienen de nuevo acá y les va mal de nuevo. Nadie es profeta en su propia tierra, dicen. Deben de tratar de sacarlos a sus familiares, lo más pronto posible - el monólogo estaba terminando -, antes de que la mancha ecuatoriana corrupta y vil los atrape... Siempre supe que ibas a terminar bien, amigo Salomón. Siempre fuiste inteligente, estudioso, genuino... Según las fotos mostradas sobre tu escritorio, tienes una bella esposa e hija, una buena villa... un buen trabajo – su monólogo desvaneció. — Gracias, Eduardo. Mi esposa y mi hija son: mi fortuna, mi vida... Así, como mi tecnológico trabajo... — Tú me conoces Salomón, ¡al César lo que es del César!... El dicho a mí me falló: ¡al Mahuad y a los “banqueros corruptos” les dieron lo de Eduardo! http://www.franzmerino.com

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48 Solté una risa escandalosa, luego la carcajada de él me siguió... ¡Cómo, una frase bien dicha, cambia el humor a cualquiera!... — Vámonos a otro lado, cambiemos de ambiente. Llévame donde unas buenas "monas", flaco - dijo presionado por el exceso del whisky. — Quieres buena lujuria, ¡ah! Thelmo Eduardo... estamos súper ebrios... déjame llamarlo mejor a mi cuñado, para que nos lleve a descansar y mañana nos vemos de nuevo. ¿Te parece?... — ¡Bueno! - balbució al pronunciar. — ¿En qué hotel estás? - pregunté. — Estoy en "El Tacañón". — Pero, ése es Motel. ¿Cómo así?... - indagué — La primera noche que llegué, el taxista ahí me llevó y me dio una tarjeta para conocer a una "monita rica"... ahí es Chévere compadre... barato. Ella se llama "Yoyita", marcas un número... viene y se va... va y viene... - sin reflejos, pronunciando con dificultad. — ¡Entonces es puta!... - sonriendo investigué. — ¡No señor!... ¡Masajista a domicilio!.... - gesticulando quedó dormido, Eduardo. Varias semanas han pasado desde que se fue el amigo Eduardo, retornó a Londres con honda pena y profunda decepción de su País. La impunidad protegía a los causantes de su tragedia económica, de su angustia existencial. Engendró el mayor resentimiento jamás tenido en su vida... odio mezclado con rabia, no sólo a la política ecuatoriana sino por todo su hasta ayer Ecuador... deseaba venganza. Será otro ecuatoriano más que no hable bien de Ecuador en Europa. Su opinión engrosará a la voz de protesta de más de un millón de emigrantes ecuatorianos víctimas del holocausto bancario. Su país será para siempre una vergüenza, no será nunca más su orgullo: “ni su frente radiosa, ni su gloria a ti”. Se fue en busca de su residencia, para luego cambiar su nacionalidad y memorizar otro himno. Las opiniones ecuatorianas resentidas en el exterior ahuyentan la inversión extranjera y espantan el http://www.franzmerino.com

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49 turismo. Los emigrantes reniegan a su madre tierra, le reclaman a Dios por qué Ecuador es su país de origen... Por qué no les dio otro país, menos éste... por qué siempre tiene pésimos gobernantes avalados y en complicidad con el Fondo Monetario Internacional... Por qué los maldijo naciendo aquí... Que, Ecuador es un paraíso frente al primer mundo: ¡mentiras! ¡Claro!, Ecuador es un paraíso, pero para robar. Y, el primer mundo es eso, porque allá si se cumplen las leyes, y es para todos. Siempre pasa lo mismo, el pueblo es convencido por estos ignorantes macroeconómicos con falsas promesas de prosperidad, les vaticinan: no más impuestos, propiedades habitacionales y empleos dignos - el sueño de todo hogar -. Y, como si esto fuera poco: todos los servicios básicos eficientes, los poderes del estado y gobierno en general limpio de corrupción. Como broche de oro: desparasitar a los niños, eliminar el dengue, las ratas, ratones y “ratoncitos”, las moscas y los moscos, los sapos y las ranas - por no decir “sapas” ... botar la basura en otro barrio y combatir la delincuencia y el SIDA; aire descontaminado y chóferes educados, especuladores y jefes sindicales desaparecerlos del diario vivir, a cambio piden su voto... Llegando al “poder”, faltos de creatividad, lo primero que hacen es incrementar las cargas impositivas, impuestos... impuestos y más impuestos: ¿cuándo la elevación de los mismos no afecta al bolsillo pobre? Si le cargan al rico, el rico se encarga de descontarle al pobre, esto ha sido y será por siempre... Deuda... deuda y más deuda... criminales económicos... me pregunto: ¿qué país incrementando más impuestos hace más rico a sus ciudadanos? ¿Hasta cuándo tal macroengaño?... ¡verdugos de la sociedad! La basura para ellos no es una materia prima, no merece ser reciclada - como sí lo hacen en Loja -... no tienen cerebro, ausencia de ingenio, son brutos con verbosidad, pero más inteligentes, eso sí, que: los votantes, los roedores, reptiles y prostitutas. Los mismos votantes son los culpables... ya les tienen cogido el tono, el timbre y las bolas. El pueblo, no pasa más allá de ser el coro básico de una ópera calificada de desastrosa: sin preparación... http://www.franzmerino.com

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50 ... Me ha ido bien, este mes. He superado los diez mil dólares... Ahorraré una parte para poder cubrir el pago de la pintura - hablé interiormente. — ¡Aló!... ¿Julio López, por favor? - deseo saber cómo va la obra, de paso, hago tiempo mientras mi familia se arregla para irnos de paseo. — Dime mi amigo Salomón, a los tiempos que nos hablamos - contestó, tosiendo. — ¿Qué... estás enfermo, Julio? — Una tos que no me quiere pasar, creo es alérgica. — Hazte ver hombre... ¿Cómo va el cuadro? — Está quedando perfecto, bastante avanzado. Paso pintándolo día y noche. Le he puesto mucho empeño a la obra, el tema me gusta. — Cuidado pierdas tu vida por la obra, hombre. — Salomón, creo, casi estoy seguro, de estar creando la mejor obra maestra jamás vista... estoy entregándole mi vida... mi alma... Estoy muy comprometido con esta obra. — ¡No me asustes Julio!... — Sí, Salomón, ya es tiempo de crear algo mágico, una obra maestra... ¡diferente! — Bueno, te dejo. Tengo que cumplirle a mi hija su deseo de pasear por el Malecón 2000 - orgullo de Guayaquil, gracias a los donantes y a los directivos socialcristianos - ¡La próxima semana te llamo!...Anda donde un especialista... ¡Cuídate!... ¡La salud es lo primero!... - le dije antes de cerrar. — ¡Ya estamos listas! - aseguró mi esposa. La oportunidad deseada semanalmente por mi hija y mi esposa, había llegado (pasear). Tocó la caminata quincenal: mi hija en medio, eslabón de nuestras vidas. Caminata especial, bendita unión familiar... — ¡Papito, persígueme!... ¡sí! - díjome mi Daniela, en el Malecón. — ¡Corre... corre... corre!... - la seguía. Jugábamos protegidos, por una seguridad eficiente. http://www.franzmerino.com

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51 Hermoso malecón, parte de una nueva ciudad. Símbolo del poder económico guayaquileño, del buen gusto del equipo de León Febres Cordero, Gómez Centurión y Jaime Nebot, protagonistas de la historia sudamericana. Han rescatado el civismo por la ciudad... La cultura y las Artes mezclados con el comercio son una exquisita combinación... es especial... es progreso... El placentero paseo familiar urbano, es una realidad. Disfrutamos el caminar lento por las veredas del Jardín. Estando en el sector de comidas rápidas, le comenté a mi esposa que acepté la invitación hecha por el Grupo de Arte “Plástica Mágica”, donde me propondrán ser su Promotor y Representante en Europa, pues como es de su conocimiento: soy políglota, requisito para éste trabajo. El anterior promotor les había perjudicado con más de ciento cincuenta obras entre pinturas y esculturas, no entregó ni un centavo del valor de las mismas a los miembros, a más del dinero de ciertas cuentas, ni tampoco se conoce su paradero. La INTERPOL, le está siguiendo la pista a este explotador llamado: Jacinto Oporto Explote. — ¿Vas a viajar mucho? - preguntó con llorosos ojos. — Necesariamente. Tengo que realizar contactos personales antes de llevar las colecciones. Tratar de financiar, lo más que se pueda con los municipios extranjeros, las exhibiciones pictóricas de los miembros del Grupo. Los traslados son muy onerosos, implica mucha seguridad. La próxima semana tengo que entrevistarme con Julio López, actual presidente del grupo junto con la directiva para planificar los periplos - le dije con tono persuasivo y mirada convencida. El sonar del teléfono, desbloqueó el silencio arrastrado desde el Malecón 2000 (Simón Bolívar) hasta nuestro domicilio. Nos sobresaltó la llamada de López... — Hablando del rey de Roma... Casi no nos encuentras... Acabamos de llegar. ¡Qué fue Julio! - abrí la conversación. — Estaban hablando de mí, por lo visto - dedujo. http://www.franzmerino.com

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52 — Es correcto. Le mencionaba a mi esposa lo de la representación que me ofrecieron. — Bueno, te llamaba para decirte otra cosa - tosió fuertemente y prosiguió -. La pintura está terminada. — Sigues con esa tos, por qué no te haces ver hombre; hazme caso - le sugerí, sin esperar su respuesta -... ¿Cómo quedó? — Te puedo decir que ésta es mi obra maestra, la mejor concebida. La próxima semana la llevo a la reunión para que de ahí te la lleves a tu casa. ¿Te parece? — ¡Está bien Julio! ¿Cuánto era el saldo? — Diez mil - nuevamente tosió. — Entonces, ahí lo llevo el cheque para entregártelo. Espero que con eso visites un especialista, hombre cerré el teléfono, luego de despedirnos. Lo dicho por Julio, motivó a dirigirme a mi computadora para avanzar, en algo, mi cuento... y en lo posible, terminarlo... CAPITULO II: FEBRERO La vida de Salvador ya ha pasado por nueve febreros y ocho eneros. Había cumplido nueve años. Su distinguida Madre: Doña Azucenita, acostumbrada fiesta de cumpleaños.

le realizó su

Muy cansados por el juego, en la última parte del compromiso, lo rodearon y le cantaron un peculiar feliz cumpleaños. Los niños invitados en su mayoría eran los compañeros de su clase, en la parte final de la canción entonaron al unísono: “que los cumplas feliz... ¡Sálvanos Salvador!... ¡Sálvanos pero de la risa! Echaron a reír inconteniblemente, lo enmascararon con la torta hecha por su Madrecita. Fue necesaria la ayuda de un “flash” para alargar la vida de aquella broma procaz. De seguro esa foto no estará en su álbum infantil, tal vez en el familiar. ¡No aguantó más! ¡Explotó!. ¡Su sensibilidad fue invadida! Gran daño a su emotividad. Su nombre le http://www.franzmerino.com

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53 afectaba a su personalidad. Por supuesto, la fiesta se acabó al momento de lo sucedido. El consuelo materno no se hizo esperar... — ¡Por qué me puso Salvador!... - llorando con ira le reclamaba a su Madrecita, por su nombre invenerable y no: Simón Bolívar o Antonio José de Sucre... Julio Verne... Daniel Bone... Eloy Alfaro... o, Jesús... Aquellos nombres sí los respetan... - lo decía entre sollozo y sollozo. En su mente quedaron guardados otros nombres, opciones como: Batman, Robin, Kalimán, Superman, Tarzán, Sandokán, Alí Baba, Comandante Jim, Capitán Spock, Spiderman, Mazinger y otros más, propios de su vida infantil; le fastidiaba en demasía: “Salvador”. A su corta edad reflexionó la importancia que tiene el nombre en la vida, es una “marca” indeleble. Predestina la vida aquella indesprendible etiqueta: a la burla o a la aceptación. Su madre inerme ante la brillantez e inteligencia de su hijo, no encontraba respuesta consoladora. Tenía que ser inmediata. Los Padres sienten presión ante sus hijos, los obligan a tener la respuesta verdadera y oportuna. No era razonable entregarle respuestas sin sentido. No podía decirle que era por honrarlo a un tío, por mérito de su escritor favorito o de su bisabuelo o de un actor de cine, ni tampoco que era el nombre de un antiguo enamorado. ¡No!. Tenía que ser una respuesta y un motivo convincente. Siendo su madre el silo que albergó aquella semilla superdotada no podía abstenerse de respuesta. Utilizó su agudo ingenio ante tal emergencia: — Tu nombre es profético hijo mío, a medida que crezcas descubrirás el por qué. Sólo esto me está permitido decir... - lo consoló con tono misterioso e interesante. Su hijo era fanático de la revista U.F.O. Salvador prefirió la intriga, a continuar esclareciendo su hasta hace un momento execrable nombre. Ahora su http://www.franzmerino.com

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54 nombre tenía sentido, un significado indecible. Su nombre guardaba algo indeclinable. Se imaginó que de pronto aquella respuesta involucraba alguna misión Divina. Aunque, prefería ser un comando dirigido por algún extraterrestre; objetivo: salvar al mundo. Luchar contra el mal junto a Robocop, Mazinger y con todos sus héroes. Aniquilar a todo malo que se le ponga enfrente. Con estos pensamientos durmió hasta el otro día. En la mañana, en su habitual baño matinal de agua caliente, apretó con toda su fuerza la llave... — ¡No la puedo romper! - dijo preocupado y a la vez sorprendido. Saliendo del baño fue tras su progenitora para averiguar qué le está ocurriendo, por qué no tiene poderes sobrenaturales. — ¡Mamita! Mira: me propuse ver desde el baño que estabas haciendo y no lo logré; quise desprender la llave de la ducha y no pude; me podrás decir con qué poderes cuento. Doña Azucenita sabía que este no era el momento de descubrir la verdad - aquel nombre, lo sacó del excéntrico surrealista: Salvador Dalí, un exhibicionista, un delirante: su pintor favorito. Como no lo selló con un nombre de sus héroes infantiles, por lo menos, él hubiera querido un nombre más original y único, le habría agradado más -, debía mantener su mentira piadosa, blanca y compasiva. Observó a su hijo con misericordia. ¿Por qué tiempo más seguiría el juego? Sin querer los dos se metieron en un campo peligroso. Si le decía la verdad lastimaría a su hijo doblemente: se decepcionaría de ella al saber los defectos de la fuente de su nombre y empezaría de nuevo su angustia existencial. No hay mentira que dure cien años ni alma benévola que la resista. No tuvo valor y utilizando otra vez su gran recurso, su gran ingenio; prosiguió: http://www.franzmerino.com

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55 — No mi amor. La fuerza está en tu mente y en tu corazón. Tú tienes otros poderes, y a medida que crezcas los descubrirás. De ti depende darles buen uso a ellos. No te puedo decir más, ten paciencia mi amor... se irán develando... Salvador, de nuevo se quedó pensativo. No estaba claro lo susodicho por su madre. Pero, sonaba interesante... — Me olvidaba... La perilla del tanque del inodoro sí pude zafarla... use mucha fuerza... — ¿Qué dices? - agitada, preguntó Doña Azucenita. — Que la perilla del tanque del inodoro mi fuerza la sacó... aquí está, mírala - lo manifestó asustado, mientras descubría su mano oculta atrás para mostrarle la pieza plástica desprendida. — ¡Usa esa fuerza no para destruir, no la gastes en cosas innecesarias! Aquí en la casa no la vuelvas a usar. ¿Está entendido? - obligadamente tenía que seguirle el juego, reservando su cólera... Sostener la mentira le costó aquel accesorio. Toda mentira, cualquiera sea la calificación, termina ocasionando problemas de cualquier índole. Después de largo rato, al otro lado del dormitorio, se escuchó el sonar del teléfono... — Vaya mi amor a la sala, conteste el teléfono, por favor - solicitó Doña Azucenita. — ¡Diga! — ¡Aló!... “mijo”... ¡Feliz cumpleaños, mi tesoro! Era don David quien llamaba de Tampa, Estados Unidos... — ¡Papito querido!... ¡Es mi Papito, Mamita, ven rápido!... ¿Cómo estas Papito? ¿Por qué no llamaste ayer? — ¡Estoy bien, mi amor! Ayer fue imposible llamar, no entraban las llamadas a Loja. Salía que estaban http://www.franzmerino.com

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56 congestionadas las líneas - cómo siempre las telefónicas ecuatorianas -. ¿Tú, cómo estas? ¿Has crecido?... — ¡Mucho! Ya mismo alcanzo a mi mami. Cuándo vienes... — Mijo... ¡aló! ...¡aló!... ¡Carajo, que no se escucha!... — Si, Papi, dime... ¡dime!... — Si me escuchas... ¡hola!... - la voz de América del Norte. — Sí. Bien bajo. Está que se corta, Papi... — ¿Sí te llegó el regaló que te envié?... — ¿Me mandaste un regalo?... — Te lo envié hace quince días a domicilio... Entonces, dile a tu Mamá que vaya a retirarlo en “Efficient Mail”, ahí deben de tenerlo. Son dos cartones grandes. ¡Te fascinará! Ponla a tu Mamita... — ¡Hola, mi amor! ¿Cómo estas? Ya son dos meses que no has llamado... — He estado muy ocupado. ¿Si has recibido los giros? — ¡Sí! ¿Cómo estás de trabajo? - preguntó, Doña Azucenita. — Estoy supervisando la producción en serie de un diseño mío. ¡Lo logré, mi amor!... El financiamiento lo está dando “The Gates Bank “. Es un Software de última generación: multiplataforma, multilenguaje y multimoneda, extremadamente seguro y cien por cien confiable, se pretende estandarizar las operaciones bancarias en el ámbito mundial, posee: reconocimiento de voz, identificación ocular y registro por huella digital... Aplicación hecha para la red de cajeros automáticos, esto a corto plazo. El prototipo será probado en toda la banca “Gates” de Nueva York. Más tarde podrá ser usado: “SUPREMO” - el nombre puesto al programa -, a través de la “Internet Tres” para compras y transferencias desde cualquier computadora personal, saldrá al mercado junto con un teclado especial que posee un escáner dactilar y una vídeo cámara integrada al monitor... Las alianzas con los fabricantes están hechas. Las Laptops “Gates” tendrán esa exclusividad tecnológica. La cadena de tiendas “Sears” será el prototipo en la aplicación comercial... Han pasado muchas cosas... Otro día te explico mejor... ¿Cómo está mi otro cachorro?... http://www.franzmerino.com

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57 — Todavía no viene del curso de piano y batería. El expreso de la Academia lo viene a dejar a las seis de la tarde. Él está muy bien. — Bueno, los dejo... Más tarde te llamo. Pasen bien, muchos besos y abrazos a todos... los amo a todos... Siempre decía lo mismo. Hablaba con urgencia. Algunas lágrimas de añoranza lograron escapar de aquellos hermosos ojos maternos. Ella sintió la angustia de su esposo, sabía que tenía problemas, lo notó muy acongojado. Él estaba sufriendo. Ella sabe el por qué... CAPITULO III: MARZO El sol va calentando mi vida ocho eneros, nueve febreros y nueve marzos. Soy: Salvador... — ¡Buenas tardes! Mi nombre es: Tulio Bytes. Soy el profesor solicitado para su hijo, o sus hijos. Inclusive para Usted, si así lo desea... - el profesor de informática. — ¡Adelante, por favor! Ya mismo lo llamo a mi Salvador. Es puntual. Eso es importante, Joven. No hay nada mejor como la puntualidad, pieza importante de la disciplina profesional... - ¡también con lo qué cobra!, díjose para su adentro, Doña Azucenita. — ¡Ya voy Mamita! - contesté a su llamado. — ¡Buenas tardes, maestro! Soy Salvador: un predestinado. — ¡Claro que sí! Observándote no más me doy cuenta. ¡Eres un líder! Llévame a tu máquina de trabajo, no perdamos tiempo: ¡Campeón!... Así empezaron mis clases particulares de computación, gracias al regalo de cumpleaños dado por mi Papacito: un poderoso y completo equipo de cómputo junto con tres CDS de audio; el uno contiene cuentos clásicos, el otro adivinanzas y el tercer CD las tablas matemáticas. Era un profesor muy listo. Nada despistado. Para captar mi atención todos los días empezaba diciendo: - “Esta clase es verdaderamente interesante, pon atención...”; o, “esta clase te va a encantar, es genial, mira...”, o, “esta http://www.franzmerino.com

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58 clase es otra oportunidad para hacer grande al pequeño y exitoso al grande. Pon atención ganador...”, o, “la información que revisaremos ahora te hará más poderoso“, o, “con está clase conquistará un poco más al mundo...”. Al despedirse siempre decía:” le agradezco a tu Mami por darme un estudiante talentoso como tú”, o, “si todos los niños fueran como tú, hiciesen un equipo dominante”, o, “no olvides que eres el mejor...”, o, “sin duda hoy has conquistado más al mundo...”, o, “recuerda: superarme no es tu objetivo, apenas es una meta...” Con ciertas variantes siempre empezaba y finalizaba así, con buenas frases motivadoras... Aprendí la lógica de los procesadores de palabras y hojas electrónicas, obtuve muchos beneficios de las enciclopedias informáticas, el manejo del sistema operativo era para mí algo elemental. La Internet me gustaba más que la “Play Station”, era obsoleto para los juegos que tenía mi computadora. Estaba aprendiendo, realmente, a controlar el mundo. Fue un mes muy interesante... El tiempo de estudio se hace breve cuando uno está motivado... CAPITULO IV: ABRIL Mi cuerpo ha desarrollado ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos y nueve abriles. Soy: Salvador... — Este día van ha ser muy felices mi Papito y tú, Mamita... — ¿Por qué lo dices mi amor? — ¿Ahora es su cumpleaños, verdad? — ¿Sí, mi corazón? — ¡Este día lo esperaba tanto, Mamita!... Quiero que te acerques a mi computadora... — Ya te he dicho, que yo no sé usarla... Me da miedo. Podría desconfigurártela... — El día de hoy le escribí un bonito “e-mail” a mi Papito, supongo que ya lo abrió. Lo felicité por su cumpleaños y le propuse que a las trece horas, tiempo de nosotros, nos conectemos vía videoconferencia, para que también esté presente Viche. http://www.franzmerino.com

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59 — ¿Sí puedes mi tesoro? - incrédula, preguntó. — Va a ver. Ya mismo son las trece... llámale a Viche, rápido - solicité. Encendí la computadora, me conecté a Internet, me puse en espera... abrí mi correo. Mi Papacito había contestado confirmando la videoconferencia e invitándome a efectuarlo por su página Web www.davidneuron.com a la hora acordada. Me escribió un nombre de usuario y me dio la clave de acceso... faltaban cinco minutos: entre... Todos los Links se conectaban a empresas tecnológicas, era una página interesante; un gran banco de ideas... Un clic por acá y ahí estaba. — ¡Papito, si me ves! - pronunció emocionado mi hermano mayor. — ¡Perfectamente!... — ¡No lo puedo creer, ahí estás mi amor! - casi gritando mi Mamacita, lo miraba fascinada... El diálogo con mi padre fue sensacional, fue una hora muy emocionante. Le cantamos el “Feliz Cumpleaños”, mi madre sostuvo una vela simbólica y cuando le dijimos a nuestro Papacito que sople, mi Mamacita la apagó. Las estructuras emocionales de ellos se desplomaron. Lágrimas de felicidad bañaron las mejillas de ambos... el lente de la cámara digital (webcam) sustituyó los labios de los dos... Usando este medio podíamos estar en familia de aquí en adelante... Mi madre prontamente aprendió. La soledad de ambos se aminoró... Usaba el correo, chateaba y navegaba por el ciberespacio... descubrió una alternativa fantástica de comunicación... Las cartas de puño y letra fueron reemplazadas por el e-mail. Todos los días se escribían o se veían. Al volver de la escuela, a menudo limpiaba el lápiz labial del ojo de la cámara. Parecían dos enamorados e incluso pienso que si no lo estaban: se volvieron a enamorar; y si lo estaban como sí parecía: se volverían a casar... El http://www.franzmerino.com

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60 diálogo constante favorece el amorío. Aumentó, la serenidad en mi hogar... ¡bendita tecnología! CAPITULO V: MAYO Mi corazón va palpitando ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles y nueve mayos. Soy: Salvador... — ¡Atención niños! - puso orden en mi grado el Sacerdote Eugenio Confundi, mi profesor de religión: pequeño, regordete y bonachón. — Cómo éste es el mes dedicado a la madre - continuó -, específicamente el segundo domingo es el día de festejo mayúsculo en su honor. Van a realizar alguna actividad bondadosa en su hogar, sobretodo háganlas sentir importantes y congratulen así a vuestras Madrecitas. Me gustaría escuchar algunas ideas... ¿Dígame, qué tiene en mente, Pedro Saltamontes?... — No voy a pelear con mis hermanos y voy hacerle caso a mi Mamá... - contestó. Era su sacrificio. — Y Usted, Marcos Chacón... — Voy a parar la chacota en clase, así no le mandarán notas a mi Mami - puntualizó. — Y Usted, Teófilo Pandilla... — Voy a comer más rápido el almuerzo, así el resto de “la banda” - llamaba así a su familia- podrán levantarse e irse más rápido a la calle... - respondió el más indisciplinado. — ¿Y Usted?... - señaló con la mirada a Camilo Peleón. — Voy a llevarme bien con todos mis compañeros y, además, no voy a patear más a mi perro ni a la cocinera, eso siempre me pide mi Mami... - enfatizó el más violento. — Veamos... qué me dice Usted: Salvador Neurón... - era yo. Otras veces, cuando necesitaba de mi asistencia me decía: “mi escritor cerebrito”... — Voy a escribirle un poema compuesto por treintiún vocablos, en honor de las Madres de mis compañeros, de la mía y del mundo...

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61 — ¿Por qué el número treinta y uno? Tal vez, porque son el número de estudiantes de este grado... - deseaba le aclare el profesor. — No. Es por cada día del mes de mayo. Es coincidencia lo del número... - concluí. — “Gracias por salvarnos, Salvador” - se mofaron los compañeros. Ya no reaccionaba frente a las burlas. Estaba dando resultados la seguridad aprendida de mis Padres... Me sentía un púber. Sabía que mi nombre tenía poder y era sinónimo de una gran responsabilidad. Me fortalecía el consejo materno: “si desde niño usas tu poder con responsabilidad, tu vejez será feliz”. Llegó el día... — Mamita, este pequeño mensaje apenas es una estrella, no representa el infinito amor que siento por ti. ¡Feliz día de la madre!... Léelo por favor, es para ti - le felicité, entregándole doblada en forma de carta la misma hoja. — ¡Gracias mi amor!, lo voy a leer en voz alta. ¿Te parece?... — ¿Si gustas?, también te puedes conectar para que mi Papito te escuche, y seas más feliz... - le sugerí. — ¡Me parece una buena idea! - reflexionó. ¡Así fue! Mi padre me felicitó y me dijo que le debo una. Le aseguré que en el día del padre le escribiré con el mismo amor que siento por mi Mamita. Estos son los versos que le sacaron lágrimas de diamante a mi Mamita y me hizo merecedor de un fuerte abrazo, además, me regaló todo su amor usando para ello muchos besos... TREINTIÚN PALABRAS, NO DECIRTE: ¡TE AMO MAMITA!

SUFUCIENTES

PARA

Si necesito abrigo, Si necesito compañía, Si necesito cariño, http://www.franzmerino.com

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62 Si necesito corrijas mis deberes, Si necesito decir: ¡te quiero!, Siempre ahí estás... Cuando me vaya al cielo... Estoy seguro: ¡ahí estarás! Salvador: tu hijo predestinado. ¡Feliz día de las Madres! ¡Larga vida a la Reina! CAPITULO VI: JUNIO Mis ojos, van viendo a mi bella madre, ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos y nueve junios. Soy: Salvador... Nuestra casa estaba cerca de un bosque de eucaliptos, más allá había una mina de piedra caliza, y más allá quedaba el reservorio de los tanques de agua potable y la Planta de tratamiento. En ésta había recreaciones infantiles para las familias que iban de visita. Cierto día, antes de partir con mi hermano a jugar por estos sectores, mi Mamita solicitó mis oídos... — Mi amor, voy a decirte una confidencia. Gracias a tus conocimientos y perseverancia, salvaste nuestra relación que estaba muy fría con tu Papito. Rescataste nuestro amor preso por la lejanía. Estas cosas son signos para ti, señales que vaticinan la razón de tu nombre y de tu vida tocada por Dios. Siempre recuerda: el “dialogo correcto” acerca y soluciona todo en lo personal, debes usarlo bien y con frecuencia, siempre midiendo la fuerza de tus palabras, durante toda tu vida larga, si Dios lo quiere, que con toda seguridad te queda - me agradeció siguiendo el juego de aquella mentira, poco a poco, “transformándose” en verdad. Mi madre sabiamente abonaba mi existir. Promovía mi fe, me hacía sentir más poderoso... más importante... Estaba revelando mis poderes: la conciliación, el buen dialogo. http://www.franzmerino.com

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63 — ¡Ahora!, vayan a jugar... ... Fuimos con los arcos y flechas de madera a jugar el “tiro al blanco”, mi hermano consigo llevaba una tabla de “espuma Flex” con círculos concéntricos, la colgábamos en el tronco preferido de nosotros: un eucalipto muy grande -nosotros no apuntábamos ni cazábamos pajaritos, como lo hacían otros niños-. Teníamos una excelente puntería. Cuando disparábamos nuestro ojo sólo reflejaba el centro de la tabla de puntuación. En esto con mi hermano no había competencia. Su autoridad se ponía en duda: era un mal perdedor. Como sentía que le molestaba aquello, a veces, yo intencionalmente erraba... Su rostro nuevamente adquiría ése brillo de satisfacción y superioridad. Descubrí otro poder: podía hacer sentir bien a las personas, salvarles su auto confianza, o, hacerles perder su seguridad y auto estima, si así lo quería. Por principio y respeto a mi nombre, prefería salvar. Luego, decidimos ir más allá, a una hermosa hija de los Andes, detrás de la Planta Potabilizadora de Agua. No habíamos estado ahí nunca. Se dejaba ver una montaña muy frondosa... — ¡Viche, está anocheciendo!... Regresemos a la casa, después no vamos a poder ver - pensaba en la preocupación de Mamita. — No te preocupes. Ya te he dicho Salvador, que cuando andes conmigo nada dejaré que te pase - él era un aventurero nato. — ¡Como yo no tengo miedo! - le aseguré. ¡Mira... un túnel! - señaló el lugar - entremos a ver, puede haber un tesoro... — ¡Yo traje fósforos! - contestó. A veces, prendíamos fogatas, jugábamos con el fuego. Pero no éramos incendiarios. Además, siempre él tenía una “navaja multiuso” para sacarle punta a las flechas y poder jugar lo más real posible... http://www.franzmerino.com

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64 — ¡Hola! ¡Hooola! ¡Hooola!. ¿Hay alguien aquí?... ¿Contesten, por favor? - gritó, Viche. — Parece que no hay nadie. Mejor regresemos otro día. Puede haber osos o leones o culebras - un poco asustado me encontraba. — A los niños los animales no les hacen daño (gran mentira), y ya estamos aquí. Además, tenemos las flechas bien afiladas... Observa, aquí han dejado unas velas “los piratas”. Cojamos una cada uno para que en caso de que regresen no se den cuenta. También hay fósforos. Préndelas y deja ahí los fósforos. Los míos se han humedecido. Deja encender ésta vela para ti... Espera encender la mía... — Entremos a ver - me invitó. Siempre lo desconocido produce temor. Más aún, noche llegaba y aquella entrada estaba bien oscura.

la

— ¡Esto está tenebroso! - le dije. — No tengas miedo. Si encontramos un tesoro, imagínate lo que podemos comprarle a mi Mamita linda. Te podrías comprar muchas bicicletas y computadoras. Yo, tendría las motos que quisiera, muchas baterías y pianos de cola - me persuadió. — ¿Podríamos ir a ver primero a mi Papito? - engreído le propuse. — No sólo eso. Le haríamos muchas industrias, para que jamás vuelva a dejarnos - aseveró. Al entrar al túnel se presentaron dos entradas más... — Tú, busca por el camino derecho. Yo iré por acá. Mientras caminas cuenta hasta mil, si no encuentras nada, regresas. Si llegas primero me esperas, y si no, yo te espero - indicó. — Está bien, Viche. Recuerda que debemos llegar juntos a la casa... Mi corazón palpitaba a mil por minuto. Era una prueba para valientes. El miedo iba llenando mis venas. Estaba tétrico. Veía muchas arañas e insectos. Gracias a la afición por los mismos, impedía aumente mi temor. http://www.franzmerino.com

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65 Recordaba el libro: viaje al fondo de la Tierra, leído por mi Mamita antes de dormir. No había nada, fuera de insectos y ratas de campo. Doscientos uno, doscientos dos, doscientos tres... - Se presentó una bifurcación. Dos nuevos caminos. Parecía haber sido una mina -. ¿Puede ser una mina de oro o de plata? - me pregunté Escogí el camino derecho. El ambiente era más funesto. Setecientos diez, setecientos once... percibí un olor nauseabundo... se hacía más y más fuerte. Recordé que al destapar los tesoros hay que tener cuidado con el olor que despide al abrirlo, lo leí en el libro “El tesoro enterrado de Huáscar”... mínimo mi hermano lo encontró y ya lo abrió... puede estar él más adelante, tal vez su camino se unió con el mío y vino por la entrada del túnel izquierdo... voy avanzar más aprisa - dije para mí adentro -. El olor era cada vez más penetrante... Ochocientos cuatro, ochocientos cinco... De pronto... Me quedé estático, decenas de ratas vi que abandonaron una sombra... despacio, proseguí hacia aquel obstáculo indefinido... ochocientos siete... de ahí venía el olor... ahí podía estar el tesoro... Saqué mi pañuelo bordado con el nombre, hecho por mi Mamita, para diferenciarlos de los de mi hermano - tapándome la nariz me acerqué cauteloso... La luz de la vela avanzó a tocar dos mochilas... La negra estaba abierta intencionalmente, la rosada estaba carcomida por las ratas... no me detuve a investigar. Acaso, ¿otros llegaron primero? - pensé -. Decidí regresar a ver el contenido de las mochilas... No eran mochilas ni de “piratas” ni de “mineros”, sino de estudiantes jesuitas: negra y rosada. Las dos contenían libros de inglés, no había de castellano, ni religiosos, ni bolígrafos... Un momento... la negra tiene otro libro: “Romeo y Julieta” por William Shakespeare, indica la portada... Qué extraño: ¿Quién estudia sin lápices ni cuadernos de escritura?... Camino un poco más; el olor es insostenible... la luz avanza pavorosa... una camada de ratas huye de otro montículo mayor... ¿qué es eso?... Siento un nuevo ingrediente en mis venas, el temor evita que piense: adiós al número final de la cuenta... No lo podía creer: me quedé totalmente rígido, como aquellos dos cadáveres desnudos y ensangrentados enfrente... http://www.franzmerino.com

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66 En cuanto recobré mi motricidad; di media vuelta, así como “Speed González” en huida, muy conmocionado corrí gritando: ¡Muertos!... ¡Muertos!... ¡Muertos!... seguro, que las mismas almas incomprendidas de los difuntos habrán corrido también asustadas, ante tal griterío paranoico. Corrí y corrí sin importar si iba por el camino de regreso u otro camino. Entonces escuché el zumbido de una flecha... — ¡Casi te mato, Salvador!... ¡Avísame que eres tú! La sombra que hacías parecía de un monstruo loco - dijo Viche, casi saliéndosele sus sorprendidos ojos. — ¡No quise asustarte, perdóname, Salvador! - él no sabía que su flecha fallida, afortunadamente, no es la que me tenía inmutado. — ¡Ya contrólate, ñaño! - suplicó Vicente. — ¡Mu... Mu... Mu... Mu... Mu... Muertos! ¡Allá! .... agotadamente, manifesté. — ¡Salvador contrólate! ¡No te paso nada! ¿Qué dices?... — Cuando estaba guiándome por el olor que despide el tesoro... y ya a punto de llegar - seguía agitado -, me di cuenta que no era del tesoro: se trataba de dos estudiantes muertos... — ¿Qué?...¡ No te creo!. — Sí. Por allá están. Si quieres anda a ver. Pero, ¡yo no voy! - le dije aún sin poderme recuperar del “shock”. — Entonces, salgamos rápido... A nadie dirás lo que has visto - me aconsejó. — ¡Se apagó mi vela!... ¿Tienes otra Salvador? — ¡No! Sólo cogí una. Tu mismo dijiste que coja una para que no se den cuenta “los piratas”. Ésta también, ya mismo se apaga. ¡Corramos a la salida, pronto! — ¡Se apagó... no veo nada! ¿Ahora qué hacemos? - mis lágrimas hace rato estaban deseosas de salir. — Creo que no falta mucho - tampoco él estaba sereno - Vamos tanteando la pared - sugirió. Así lo hicimos pero no encontramos la salida... — ¡Estamos perdidos! - concluyó Viche. http://www.franzmerino.com

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67 — ¡Quiero a mi Mamita!... - llorando le decía. — ¡Yo también!... - echó a llorar asustado. Se derrumbó. No soportó tanta presión de hermano mayor al cuidado del hermano menor. Sentados, pernoctamos ahí. Era una noche sempiterna. Nuestros corazones palpitaban velozmente. Nos abrazamos protegiéndonos del frío y consolándonos mutuamente. Tomó mucho tiempo el dormirnos. El cansancio nos subyugó... ... El ladrido de los perros policías nos despertó al amanecer. Venían en nuestro rescate. Mi madre, preocupada por la demora, no acostumbrada, de nuestro regreso, había denunciado nuestra desaparición a la Policía. Ella sabía que nos dirigíamos a este sector a jugar. En la misma noche planificaron y realizaron el operativo de búsqueda... — ¡Aquí están!... ¡Aquí están! - anunciaba el oficial. Hasta los perros estaban felices. — ¡Mis amores!... ¡Hay, mis amores! - sollozando, ahora de felicidad, nuestra madre fuertemente nos abrazó y calmó. — ¡Mamita, Mamita, perdónanos! - compartimos nuestras lágrimas familiares. Los perros empezaron nuevamente a ladrar. Estaban como locos. Entonces recordamos que había dos cadáveres... — ¡Allá hay una pareja muerta! - avisamos a los oficiales. — ¡Suelten a los perros! - dijo el Capitán. Efectivamente, encontraron los cuerpos. Fuimos noticia al otro día. Lo publicó “Crónica de la Mañana”. Tremendo titular: “Dos exploradores, testigos de dos quinceañeros suicidas y un asesinato fetal: en la mina de caliza”. Las manos de los cuerpos apretaban la narración de su último adiós. El recado http://www.franzmerino.com

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68 del varón decía: “Papá, así como tú me guardaste un secreto, ahora, yo me llevo uno. Nunca lo sabrás. Firma: Rolando Capuleto”. En el papel de la hembra decía: “Mamá, así como yo leí tu diario, por favor lee el mío. ¿Por qué no me lo contaste? ”. Firma: Julia Montesco. La adolescente tenía cinco meses de gestación. Aquellos jóvenes los habían declarado hace una semana, también desaparecidos. Rolando Capuleto fue hijo del Profesor de Literatura; y, la madre temprana, hija de la Profesora de Biología. Ambos del mismo colegio mixto: “Buenaventura”. La investigación dejó entrever que Julia – con feto de cinco meses - fue fruto de una relación extramarital entre los profesores mencionados. La profesora infiel había escrito en su Diario el secreto; todas las circunstancias del nacimiento de Julia. Lastimosamente, la Bióloga le cargó la responsabilidad paternal a su esposo y no al verdadero Progenitor. De manera equivocada acusó Rolando a su padre, él no hubiera prohibido que su hijo tenga una media hermana si lo hubiera sabido, puesto que, también recién se enteró que tenía una hija difunta. El profesor de Literatura sintió doble dolor. Muy culpable de todo se sentía la infiel mujer. La vida los llevo a estos adolescentes a intercambiar sus amores sin saber su parentesco fraternal. La desgraciada docente infiel les pedía perdón a los dos padres públicamente: al de crianza para que no la abandone por la gravísima mentira; y, al de sangre por el engaño y ocultación cruel. Nosotros... nuevamente volvimos a la vida. A valorar más nuestro aliento. Otra vez, prometimos lo que los niños no cumplen: “no hacer más travesuras”. Para los padres de los protagonistas de aquella tragedia incestuosa, de aquel amor imposible, mi hallazgo los salvó de una larga vida en zozobra. De otra forma les hubiera tocado afrontar aquella angustia y desesperanza. De toda esta aventura arriesgada, me di http://www.franzmerino.com

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69 cuenta que tenía otro poder: la valentía. Lo periodista...

afirmó el

CAPITULO VII: JULIO La fuerza de gravedad la voy sintiendo, ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, nueve junios y nueve julios. Soy: Salvador... — ¡Buenos días, niños! — ¡Buenos días Padre Eugenio Confundi! - saludaron mis compañeros. Lo mismo hice, pero en vez de decirle Padre yo le decía siempre: Sacerdote. Me gustaba decirle así porque consideraba era lo apropiado; puesto que él no era mi padre sino mi profesor. Mi padre vivía en Estados Unidos y será para siempre irremplazable. Es el mejor padre del mundo: se lo tiene bien merecido... — ¡Pongan atención, caballeros! — Cómo éste es el mes dedicado a los Padres, nosotros no, sino los vuestros - continuó - van a realizar alguna actividad bondadosa para su Papacito, sobretodo háganlos sentir importantes y compensen así el enorme esfuerzo que hacen para tenerlos aquí, en la escuela y en este mundo. Me gustaría escuchar algunas ideas... ¿Dígame, qué tiene en mente, Pedro Saltamontes?... — No voy a pelear con mis hermanos y voy hacerle caso a mi Papá... - contestó. Era su sacrificio. — Y Usted, Vicente Paz... — Dejaré de jugar a los vaqueros con la hija de mi “vecina tuerta”. Ya no la manosearé cuando esté encima de ella, en el momento que se hace la muerta en el juego. Eso quiere mi papá, que la deje en paz a la niña de “ojos tristes” y “senos de limones”. No lo molestaré a mi torturador - su papá - cuando esté arreglando su carro viejo, que es todos los días. Siempre me dice que lo deje en paz, que no juegue con la grasa y las herramientas. No averiguaré más, para qué sirve la perilla pequeña de la “gata”... Un día de estos me vas a http://www.franzmerino.com

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70 matar, me dijo. No lo molestaré más a mi viejo en su garaje - contestó el curioso y lascivo compañero. — Y Usted, Marcos Chacón... — Voy a parar la chacota en el Conservatorio donde recibo clase de Violín, así no le mandarán notas a mi Papá y me pegará menos - puntualizó. — Y Usted... - señaló con la mirada a Camilo Peleón. — Voy a llevarme bien con todos mis compañeros y, además, no voy a patear más a mi gato ni a la hija de la cocinera, ni voy a meterme a defender a mi Mami en las peleas que tiene con mi Papi. Eso siempre me pide mi Papi... - enfatizó el más violento. — Y Usted, Teófilo Pandilla... — Voy a comer más rápido el almuerzo, así, “el Jefe” de “la banda” - llamaba así a su padre y familia - podrá levantarse e irse más rápido con sus amigotes al club “La biela”... - respondió el más indisciplinado. — Veamos... qué me dice Usted: “mi escritor cerebrito”... - era yo. Otras veces, cuando necesitaba de mi asistencia me decía: “Salvador Neurón”... — Voy a escribirle un poema compuesto por cuarenta y cinco palabras, en honor de los Padres de mis compañeros, del mío y del mundo... — ¿Por qué cuarenta y cinco? Tal vez, porque acabamos de festejar el número de años que tiene funcionando esta escuela, cuna de vuestro saber... - deseaba le aclare la razón, mi profesor español. — No. Mi Papacito en abril cumplió cuarenta y cinco años y le ofrecí escribirle una poesía. Es coincidencia lo del número... - concluí. — “Gracias por salvarnos, Salvador” - dijeron en serio mis compañeros. Ya no se mofaron de mi nombre. Ahora era respetado. Estaba transformándome en leyenda escolar: “El valiente héroe del túnel”. Al resto ni les preguntaba el profesor; suponía la contestación: el clásico abrazo, un beso y una tarjeta... ¡Los creativos ya fueron consultados!... Estos son los versos que le debía a mi padre, enviados vía e-mail y leídos en vivo y en directo usando la videoconferencia en compañía del resto de mi familia. http://www.franzmerino.com

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71 Sus lágrimas de felicidad no las mostró; las guardó para fortalecer más su modelo paternal. Mi padre en ultramar era práctico, ejecutor de ideas. Sus emociones las controlaba, pero sí noté un ligero temblor en sus labios... CUARENTA Y CINCO PALABRAS, NO SUFUCIENTES PARA DECIRTE: ¡TE AMO PAPITO! Papacito querido, te llevo en mi pecho, junto con la estrella de David. Permíteme decirte algo, déjame decírtelo desde acá: lo mucho que te extraño, es por el mucho amor que me das. Vuelve pronto Papito; ¡vuelve ya! Acá te esperamos tus hijos y Mamá. Salvador: tu hijo predestinado y bello angelito. ¡Larga vida al Rey! ¡Feliz día del Padre! Nota. Ya no me orino en la cama. Ahora, cuando me despierto en las noches a orinar, ya no me da miedo, me asomo a la ventana, veo la Luna y sé que ahí estás... — ¡Salomón!... ¡Hey! ¡Hey!... solicitan en el teléfono!...

¡Hazme

caso!...

¡Te

Mi esposa me ayudó a regresar a la vida real. Estaba muy concentrado escribiendo el cuento. Fui aún con mis personajes en mi cabeza a contestar el teléfono... — ¡Aló!... Soy él mismo. ¡Ingeniero Salomón Meridávil, a sus órdenes!... ¡Gracias! ¡Ahí estaremos! ¡Mil gracias, nuevamente! ¡No faltaremos!... — Llamaron de “Teleadentro”. Aceptaron realizar la entrevista propuesta para el Maestro López - enteré a Yasmín. — Para mañana, supongo... - empezó averiguando. — Sí. En el noticiero de las doce - satisfice su curiosidad. http://www.franzmerino.com

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72 — ¿Cómo vas con el libro?- siguió averiguando mi Yasmín. — Me faltan cinco meses que equivalen a cinco capítulos. Hoy día termine el mes de Julio. Poco antes de que me llamen lo terminé... — ¿O sea, vas por la mitad? — Se puede decir que sí. En capítulos un poco más. En volumen no sé, puede superar el doble de lo escrito. Los personajes tienen vida propia... — Entonces, llámalo a Julio, para que no se ocupe en otra cosa mañana - me asesoró. — ¡Tienes razón! ¡En este momento lo haré!... Julio, seguía sin tratarse su enfermedad. No utilizó traje formal, como ameritó la ocasión. Era el sencillo de siempre. Aunque, con o sin leva, igual sigue siendo él mismo. La entrevista en el noticiero empezó a darse, luego de una introducción, dónde hacían hincapié sus orígenes muy, pero muy humildes. La pobreza económica de sus padres fue extrema. Esto duro toda su niñez y gran parte de su adolescencia... Hasta que empezó a venderse sus obras y cotizarse por su valía... Fuerte empuje fue su primera exhibición en el club antiguo de los banqueros corruptos: “Bankers Group”... Ahí le compraron su primer cuadro. Así obtuvo el dinero necesario para emprender su primera gira nacional... Periodista: ¿Cómo empezó Usted en el arte? Julio: La habilidad de pintar, gracias a Dios, la poseo desde que tengo uso de razón. Al inicio como cualquier niño talentoso hacia figuras complejas en cualquier papel que llegaba a mis manos, luego, todo lo que pintaba era un desafío superior, cada vez más complejo. Tratando de alcanzar la perfección de los grandes maestros clásicos. Periodista: ¿Que temas le gusta realizar más? Julio: Hay una señora apoyada sobre sus codos en una ventana - si se puede llamar así la de una choza suburbana, parecida a la que pinta el maestro Manuel Jara- alargando lo mas que puede su cuello para poder, aunque sea de esta forma, ver la novela en el televisor blanco y negro que tiene su “vecina http://www.franzmerino.com

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73 abandonada”. Esto es lo que me impresiona y lo pinto sobre el lienzo. Pinto lo cotidiano, pinto lo injusto y lo justo, pinto realidades existenciales no mías y mías. Periodista: ¿En dónde están sus obras? Julio: Todas mis obras se encuentran sólo en colecciones privadas, por todo el mundo. Generalmente, mi tipo de cliente es aferrado a lo clásico y al realismo, técnica que la domino. Mi promotor le podría dar más información al respecto... Periodista: ¿Qué piensa hacer en el futuro? Julio: Deseo pasar a la Historia cómo aquel pintor guayaquileño, ecuatoriano, de origen extremadamente pobre pero que Dios lo compensó con un don especial: el de Pintar. A cambio, adquirió un compromiso con Él, que sería entregar toda su vida hasta alcanzar la perfección y que: ¡sí lo logró!... Es gracioso, mi biógrafo, que también es mi promotor y mi amigo, el Ingeniero Salomón Meridávil siempre dice que yo ya alcancé la perfección, pero yo le digo, que aún me falta mucho. Tengo demasiados defectos en mi vida espiritual... la obra perfecta tiene que ver mucho con el interior y forma de ser del pintor... Periodista: ¿Qué opinión le merecen los pintores actuales? Julio: Hay mucho pintor bueno, muy buenos en las calles y en las escuelas de bellas artes, lastimosamente, a la mayoría en su formación no los incentivan a desarrollar sus proyectos o pintar sus creaciones, se desperdician. Como es difícil vivir de esta actividad, la mayoría termina abandonando su talento y se dedican a otras actividades para su diario vivir. Sería bueno que el Estado ecuatoriano se preocupe por rescatar y fomentar a estos excelentes pintores. Podría contribuir con la formación de una Cooperativa de Ahorro y Crédito solo para artistas plásticos. Porque las mejores obras salen cuando uno tiene una estabilidad económica o un financiamiento a bajo interés para los proyectos. Además, sería bueno, más apoyo a nuestras firmas, que no vuelva a pasar lo que me paso. En Ecuador no valoraron mis trabajos al principio, en cambio, en el extranjero, ni bien desembalaron mis proyectos el éxito golpeó mi paleta, allá tengo un nombre bien ganado y http://www.franzmerino.com

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74 solicitado. En ultramar he triunfado, espero seguir manteniendo esa racha acá también. Periodista: ¿Qué es lo que más desea en el arte? Julio: Mi deseo final es que siempre valoren el Arte Clásico, que jamás muera asesinado por la mano del pintor incapaz de alcanzar esta calidad y que ahora están reemplazándolo con figuras sin forma, falsa evolución del arte, los llaman abstractos, para mí no son más que manchas policromas, que no representan belleza. Aquellos no se deberían llamar pintores ni pinturas, sino: “pintonecios” y “pinturratas”. Lo Clásico es la prueba de fuego para cualquier pintor que se considera profesional y que desea hacer de esta actividad sublime su forma de vivir. — ¿Julio, no te parece que estuvo fuerte la respuesta última?... - pregunté, ya acabada la entrevista y saliendo de Teleadentro. — Eso es lo que pienso. Así es para mí ése mal llamado: “Arte Abstracto”. Eso no es Arte, Salomón. Créeme. Si así fuera, entonces mi paleta también es una obra abstracta. ¡Pues no! Es un trozo de madera para mezclar los óleos, nada más. Lo abstracto no tiene sentido, no tiene vida. Lo mío tiene vida... son personajes que transmiten... Con ellos puedes dialogar... aprender... extasiarte. Lo abstracto es sexo sin clímax. Es mal sexo con una prostituta: rápido y aburrido. No trasciende: es beso sin amor, caricia sin calor. Es tropiezo de cualquier persona con el tarro de pintura de un pintor de fachadas: no hay intención. El abstracto para mí, es la cucaracha despreciable que hasta debajo del piso del zapato incomoda, y que el “pintonecio” se vale de aquello para sacar sus formas reventadas. El abstracto es una estafa visual. Es darle cabida a los mediocres en un mundo que exige y es de la perfección. Sus seguidores son comejenes, son primarias formas ávidas por ser ayudadas en su extinción: bien merecida - su convicción por la perfección cerraba las puertas a otro tipo de manifestaciones pictóricas, que no sea el Clásico o sus mellizos: realismo e hiper realismo. http://www.franzmerino.com

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75 Este hombre realmente amaba su técnica. Aquí es cuando recuerdo esos bodegones hiper realistas de Julio; producían la sensación de coger las frutas y comerlas... — ¡Acuérdate, mañana es la reunión del grupo en mi oficina! - le recordé. — ¡Ahí estaré! ¡Chao! - contestó. Efectivamente, al otro día nos reunimos en mi oficina. Acudieron: Omar Jácome, más conocido como “El Señor de los Caballos”, dominio del expresionismo; el modernista Jorge Figueroa, su especialidad: manglares, mariposas y flores en óleo; el escultor en mármol: Vicente Cauga; los modernistas Johnny Chilán y Bolívar Bravo; los surrealistas: Carlos Medranda y Kabir Cercado; Roberto Mejía seguidor de la pintura precolombina; la irlandesa Alyson, experta pintora de catedrales; Diego Vintimilla maestro del realismo mágico; el retratista Yimmy Herrera; el extallerista de Endara: el maestro Alexis Quinchiguano, actualmente investigando nuevos caminos pictóricos; los asalariados Yaulema y Jaime Carabajo, Contador y Secretario respectivamente; y por supuesto el presidente Julio López que vino acompañado del maestro Manuel Jara. — No desenvuelvas aún la obra Julio, evitemos distracciones - fueron palabras lanzadas con tono rival e intenciones de apocar su trabajo, característico de Mejía. — Ingeniero Hermel Yaulema, nos podría indicar cuánto dinero tiene la organización - pregunté al contador del grupo. — En la cuenta de ahorros del Filanbanco, destinada para la construcción de la sede: cien mil dólares. Intocables, están congelados por la crisis financiera contestó. — Robo, diría. Veo difícil construir la galería del grupo - acotó, Jácome.

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76 Otro grupo perjudicado por la mala política financiera y viveza bancaria ecuatorianas, resultados de una pésima administración de los organismos estatales de control... — En la cuenta corriente del Bolivariano: cinco mil dólares. Intocables, fondo mortuorio de los miembros. — Cuenta de Ahorro Banco del Pichincha: ochenta centavos. Desfalco producido por don Jacinto Oporto Explote. — ¿Cuánto tenía que haber? - pregunta la extranjera Alyson. — Por lo menos cien mil dólares, sin contar los intereses - anunció el contador, dirigiendo su mirada hacia Jácome. Este dinero estaba destinado como ayuda en caso de necesidades urgentes e indemnización a los familiares por fallecimiento de alguno de los miembros. Presuntamente, don Oporto Explote, había falsificado la firma compartida del contador anterior... Se decidió recapitalizar el grupo con cuotas de los miembros por el transcurso de tres meses. Luego de tales aportaciones iniciar la temporada de exposiciones partiendo desde Quito y de ahí a la vieja Europa, para terminar en la Gran Manzana: Nueva York. El 40% del saldo obtenido se depositará en una cuenta neoyorquina, 10% para pagos de personal, gastos de oficina, Caja e imprevistos y 25% a los pintores participantes, del 25% restante: el 15% para Capital y el 10% para el promotor, fuera del salario mensual de $10,000.oo incluido viáticos. La próxima temporada será con otras condiciones. Se prevé mostrar al mundo 1.500 obras del grupo en eventos simultáneos. — Desembala el cuadro, Julio - solicitó Jácome, mientras destapa la primera cerveza de la noche. — ¡Qué buena pintura! - exclamó, Jácome. — ¡Es preciosa la obra! - dijo Mejía por compromiso. — ¡Mejor acabado que eso, no se puede lograr! comentó, Vintimilla. http://www.franzmerino.com

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77 — ¡Realmente tu obra es perfecta! Te felicito, Julio. Es bellísima la obra - manifesté, entregándole el cheque por el saldo. Las bohemias con estos amigos son fuera de serie. Es una vendimia de información fresca e intercambio de nuevos avances en la plástica nacional. — ¡Por qué no son más sinceros! - avanzado en copas decía López- y me dicen que he creado la ventana por donde se ve otro mundo penetrable. He logrado fraguar la puerta hacia otra dimensión... ¡no lo ven! – tocábase y presionábase el pecho - He logrado mi tan buscada obra maestra. Quién no quisiera ser el personaje central de la obra, hasta yo mismo ansío serlo, mejor aún, deseo vivir para siempre en él. Salomón, por favor, observa mi cuadro tomando en consideración lo dicho por el maestro Confucio: “Si quieres ver lejos y profundo, mira con los ojos del alma” - Su tos exagerada lo obligaba a largas pausas. Decía también sentir un fuerte dolor retroesternal. — Julio, recuerdo algo dicho por el Maestro Jesús: “Por sus obras los reconoceréis”. Tú tienes muchas. Acaso crees, tú estudioso de los perfiles sicológicos y de los rostros humanos, que no me doy cuenta que con lo que te he hablado de mi padre: de su inteligencia y dedicación al trabajo digno, su honor y responsabilidad, sus esmeros en los quehaceres rayando la perfección, su disciplina y voluntad férreas, su rectitud y respeto bien ganado, el amor incondicional y entrega a sus hijos; cualidades y virtudes que has sabido fraguarlo en tu obra, en tu personaje. Intencionalmente claras están en el sujeto; bien regados aquellos grandes detalles por doquier en la pintura. Personalidad vista por mi alma, por su hijo que tanto lo ama y lo amará para siempre. Gracias por pintarme a mi Papito en su esencia Julio, y, a través de esto rendirle un tributo a sus esfuerzos por ser el mejor hombre y padre del mundo... ¡Sí lo logró! con palpitante corazón, lo dije. Ya se me salía mi corazón de la emoción como también mis lágrimas. Le estreché fuertemente la mano, él estaba muy débil para devolver con la misma intensidad mi agradecimiento. http://www.franzmerino.com

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78 — Nunca dude de tu inteligencia, Salomón. ¡Es correcto! Sabes ver con los ojos del alma - concluyó, Julio. Todos lo veíamos a Julio y lo aceptamos con un poco de recelo, sin duda era tísico; frecuentes anginas de pecho registradas en su historial clínico, le complicaban aún más su transitorio vivir. Le pedíamos que no libe. Prácticamente le rogamos, para llevarlo donde un Doctor. No aceptó. No pasó mucho rato... En eso, se desplomó López... Lo llevamos inmediatamente a la clínica “Pedro Puertas”... todos pernoctamos ahí. La situación de Julio era mortal... — ¡Acaba de dejarnos un gran pintor! - lo siento, exclamó el Doctor. — ¡Deseamos verlo Doctor! - nuestra mezcla de voces lo solicitaba, por ahí se escuchó un iracundo: “¡qué mala nota!”... No podíamos creerlo. ¡Se fue!... Ahí yacía el gran maestro... Recordé lo del cheque. Le saqué del bolsillo, por sí acaso: estaba al portador. Más tarde éste le daría a la viuda luego de enterarla de su deceso indeseable, pero esperado por su notorio descuido y terquedad. Buscó morir en el ambiente artístico, entre sus colegas. Un paro cardiaco lo empujo a la muerte ayudado por el alcohol, el olor de los óleos y su voluntad. La noticia de su muerte fue transmitida en la mañana siguiente vía satélite para el resto del mundo, pasaban continuamente fotografías de sus pinturas y su autorretrato. Las páginas Web más importantes en la Internet, pasaban “banners” de luto. El gobierno ecuatoriano decretó día de luto nacional. Periodistas de Europa y Estados Unidos se dieron cita para cubrir las exequias de tan preciado pintor universal. La prensa internacional vía microondas desnudaba la ardua labor pictórica y la vida personal de éste mago de la pintura. Como siempre, los precios de sus obras subieron. El mundo del arte, especialmente los coleccionistas, lloraron sinceramente http://www.franzmerino.com

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79 su muerte. Las galerías no contarían nunca más con tan preciadas obras del finado maestro... falleció el último de la Dinastía Clásica... Lo apreciaba a Julio, no sólo por ser mi pintor favorito, sino también, porque era mi sincero amigo. Después de varios días tome el control nuevamente de mi ánimo. Fui a mi oficina, vi el último cuadro creado por el maestro. Ordené lo cuelguen detrás de mi escritorio, en la pared de mi respaldar. Gire mi sillón para observarlo. El cuadro, de pronto, tenía algo místico... sobrenatural. Sentí un aire sobrecogedor cuando lo observé. Evoqué a Julio y medité: ¡él siempre deseó experimentar algo diferente en esta última obra!... Todos los clientes potenciales y reales, empezaban alabando la obra. Luego siempre concluían, satisfactoriamente, los negocios. Parecía que el cuadro era el cerrador de las ventas. Tenía la impresión que influía mucho, me daba buena suerte. Aunque, yo no creo en ella; pero sí, en las buenas vibraciones. Lo tuve casi un año en mi empresa. Aumento mucho mi trabajo en aquellos meses. Mi negocio prosperó; se contrató más personal, adquirí nuevas oficinas cerca a la rivera del río Guayas. Era una locura las ventas. Gané mucho dinero. Todo era trabajo, ventas y más ventas. Hasta en la noche despachábamos. Deje de representar al grupo “Plástica Mágica”, no me alcanzaba el tiempo. Empecé a descuidar mi familia. La riqueza me entorpecía... — Ingeniero, tiene una llamada por la línea doce, es su esposa - avisó mi secretaria — ¡Feliz día de los enamorados, mi amor! - con tono insinuante me lo dijo. Había olvidado aquella fecha, importantísima, para las mujeres cuyos años de matrimonio no les había desgastado el sentimiento del amor. Fragüe la mentira de la ocasión... http://www.franzmerino.com

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80 — ¡Feliz día mi amor! Me ganaste, ¡ah! Te adelantaste. Yo deseaba decírtelo primero invitándote a comer en un bonito Yate. Te lo acabo de comprar, era una sorpresa sin querer le conté sobre mi nido de amor, era mi secreto hace dos meses -. Le pinte: “YASMÍN: AROMA DE MI VIDA”. — ¡Mentiroso! ¿No me estás tomando el pelo?.. — ¡En serio! Al fin tenemos un barco. Era uno de mis mayores anhelos cuando fui niño. Cuando transmuté a adulto, nunca pensé lograrlo. Pero ves, lo conseguí. ¡Perdón, lo conseguimos! Por eso, nunca digas nunca, ¡jamás! — ¡Sigo si poderlo creer! ¿Es cierto mi amor? – pronunció incrédula... — Ahora, que tenemos dinero, es justo darse estas palmadas de poder. Es un Yate de veinte metros de eslora, y, es tuyo. Mañana por la noche lo bautizamos, ahora no puedo. Te pido un poco de paciencia... ¡Mentira! Necesitaba ir a limpiar las evidencias de mis adulterios. La riqueza, generalmente, es imán para las curvas bellas; el fresco y exquisito sexo... pieles tersas... caderas y senos duros... labios suaves en bellos rostros jóvenes... — Mientras tanto, anda a comprarte algo para la ocasión. No te preocupes por el precio - hace rato, que mi mujer no se preocupa por los precios, éramos ricos. Increíblemente, en tan poco tiempo, llegué a ser el importador más fuerte de toda la costa del Pacífico Sur y el mayor vendedor de Software. Aquella noche romántica, sería una excusa y el momento apropiado: le pediría a mi mujer nuestra separación definitiva. Civilizadamente, le dejaría la mitad de nuestras propiedades, inclusive el Yate. Le pediría, de favor, no involucrarnos en juicios y cortes; por el bien de nuestra Daniela. Me perturbaba mucho la situación emocional en que quedaría mi hija consentida. http://www.franzmerino.com

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81 — ¡Buenas noches, mi amor! Mira lo que te compré llegando a casa me entregó un par de gemelos de oro con un rubí cada uno, sujetaría los puños de una camisa celeste diseñada por Segundo Arévalo. — Te traje estas flores, como preludio para lo que nos espera mañana, esposa mía - mañana era el fin de nuestras vidas juntas, el dinero motivó mi decisión. Ya no necesitaba su apoyo emocional, ni su compañía... Necesitaba la libertad, necesitaba un poco de perversión... nuevas metas... nuevos objetivos... cosas y hechos más excitantes... mi destino cambió... Ya no quería envejecer con Yasmín... Toda esa noche no pude dormir. Mi decisión la había tomado hace ya varias semanas. Era irremediable aquella sufrida decisión. Estando al otro día en el Yate, no tuve el valor de decirle. Por el contrario, trate de que pase la mejor velada que hacía meses incluso años no teníamos. Me faltó valor. Se veía tan feliz... Más tarde, ordenamos al chofer trajera a nuestra hija, para completar un cuadro familiar perfecto. Danielita, ahora tenía un barco de verdad... era dichosa... era una pequeña y bella sirena. Yo, no la veía más a mi esposa como mujer. Ya no la deseaba. De mi mente no se apartaba “Gatúbela”, mi amante. Ella poseía una belleza impresionante y un cuerpo digno de saborearlo despacio, muy lento, deliciosas curvas habían dominado a mí ser. Una mujer sensual hecha a mi medida, para darme placer y todo tipo de deleites carnales, ese era su destino. La tentación pudo más que la reflexión. No me importaba destruir mi hogar... Pasamos la noche ahí, mi Daniela trató de estirar lo más que pudo su noche de velas, flores y las brisas de su Yate, pero el sueño es invencible. Acostados con mi esposa, mientras teníamos sexo - pensaba sería la última vez - el rostro de “Gatúbela” invadía e inundaba mi pensamiento; criminalmente las comparé... Me http://www.franzmerino.com

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82 imaginaba haciéndole el amor a ella... a la usurpadora del amor de mi esposa. El triángulo amoroso debía romperse, mejor dicho: debía romperlo. Estaba decidido: me quedaría con el placer total hecho mujer: “Gatúbela”. En la mañana del otro día... desayunando en el Yate, acompañándonos las brisas y de vecino el inmóvil Malecón Simón Bolívar (2000)... — Mi amor, hoy en la tarde invite a mis amigas a una reunión en nuestra casa. Deseamos darle apoyo moral a “Helena”, está pasando una crisis matrimonial - ella es esposa del Gerente de ventas de mi Compañía, anteriormente se desempeñó como vendedor de cobertura de la misma -. Dice que se va ha separar de su marido, ése sinvergüenza creo la está traicionando con una mujer que dice ella podría ser su hija. Rubia sin gracia dice que es. No sé por qué el hombre, paga con traición a la mujer que le entregó su juventud y su vida... Quiero darle la alegría de conocer la última obra que pintó tu amigo, para sacarla del tema que la hace sufrir y llorar. Siempre me lo pasa pidiendo. Es admiradora del finado. Ella se muere por conocer la obra que tienes en la oficina... — ¿La de López dices?... — ¡Sí! Como ella no se lleva contigo y no sé por qué no te aprecia, ¿podrías mandarla con el chofer de tu empresa?... — No hay problema... Ya te la mando... Pero después la traigo de nuevo. Pronto será el primer año del fallecimiento y deseo llevarla a la Iglesia de la Merced, para dedicarle con el grupo una misa en su honor. Efectivamente, así fue. La obra pendió en la pared de la sala principal de nuestra nueva casa. Reemplazó a un cuadro del maestro Mejía, su rival no declarado. — ¡Qué bello! - decía una de sus amigas. http://www.franzmerino.com

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83 — ¡Parece que viera al mismísimo Caravagio en Italia! comentó la que estaba detrás de Yasmín. — ¡Es la técnica de Velásquez! - dijo otra más entendida. — ¡El personaje parece que nos estuviera viendo, de verdad! - manifestó la hija mayor de otra invitada. — ¡Parece que tuviera vida! - dijo Helena, la menos conocedora de Arte. A todas impresionó la calidad de la fisonomía y el dominio de la técnica clásica. Una vez servida la mesa... Volvieron una a una a darle, nuevamente, un vistazo al cuadro. Las tenía capturadas, diría esclavas. De pronto... todas empezaron a sincerarse y contarse entre sí sus penas... cada una deseaba ser escuchada primero... Lo que más llamo la atención fue la confesión inesperada de Helena... — ¡Amigas! : ¡Ya no aguanto más con mi pena secreta! Cuando éramos pobres con el Juan Puebla, fuimos más felices... me contentaba con vivir debajo del puente de la “A”, con tal de permanecer juntos. Desde que tu esposo lo nombró Gerente y empezó a ganar más, todo cambió. Tenemos ahora más dinero. Él hasta se quiere cambiar el apellido por Mandino, él apellido del escritor del “Vendedor más grande del mundo”. Por mi lado, empecé a descuidarme de él y de mi hogar. “El que nunca tuvo y llega a tener, loco se quiere volver”, dicen. ¿Cuándo, antes de nuestra cosecha económica, pensábamos irnos al Comisariato a comprar?... ¡nunca! A lo mucho las bodegas de “La Bahía”. Lo poco que antes ganaba servía para darnos de comer y una que otra “cosita” por ahí, mi Mamá y mis Hermanos nos ayudaban con los niños para las matrículas fiscales. El expreso lo pagaba mi Papá. Cada mes que tocaba pagar el arriendo era una angustia insoportable... Llegamos a deber hasta seis meses consecutivos... Pedían desocupar la casa. ¡No soportaba tanta pobreza! Una vez, decidí irme a Urdesa con mi niño pequeño en brazos, a pedir trabajo de lo qué sea en esos caserones. ¿No necesitan que alguien les lave la ropa? ¿No necesitan una cocinera puertas http://www.franzmerino.com

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84 afuera? ¿No necesita que alguien le limpie la casa? Así ofrecía mi servicio de puerta en puerta. Nadie quería darme trabajo o nadie me necesitaba o ya estaban ocupados los puestos. Hasta que, una señora jovencita, preciosa como nadie, me dijo: — ¿Tienes recomendaciones, mujer? — ¡No señora! Si Usted me da el trabajo sería para mí, el primero fuera de mi casa. Con lo que gana mi esposo no nos alcanza; la “dolarización” no has traído más pobreza... — ¿Cómo yo sé que eres honesta?, más aún, ¿honrada? — Si gusta déjeme con llave, para que no desconfíe de mí. — ¡Bien, te voy a dar una oportunidad! Sólo te necesito los fines de semana. Necesito desempolves y limpies mi casa. Laves mi ropa. Cocinar no, porque aquí no como los sábados y domingos. Soy una mujer sola, no tengo ni hijos ni esposo ni lo que se le parezcan, o sea, animales. Aquí lo que vea no vio. Lo que oyó no escuchó. Lo que pasa no pasó. Parte del trabajo es sufrir de amnesia. ¿Está entendido?... — ¿Dígame su nombre? — Helena, me llamo señorita. — Yo soy “Gatúbela”. Entonces la espero este fin de semana. Le pagaré veinte dólares más la comida por cada fin de semana. ¿Está bien? — ¡Muy bien! Hasta el próximo sábado, entonces, señorita “Gatúbela”. Le quedo muy agradecida desde ahora por su bondad... ¡No le fallaré! – le dije. — Así fue amigas... Empecé a trabajar en aquella casa. Por su machismo, a Juan le molestaba mi nueva ocupación. Más, por que le tocaba cocinar y lidiar con los niños que son tremendos, Ustedes los conocen. Mi jefa tenía muchos amantes que la mantenían, pero tenía uno en especial que jamás le pude ver bien la cara, le mandaba a dejar ramos de flores grandes, de esos caros que viene con tarjeta musical a la hora de entregarlos. Una mañana que salía le alcancé a ver sólo las espaldas, se parecían a las de tu Salomón - ja, ja, ja... echaron a reír todas. Yasmín y el resto lo tomaron a broma -. Cierto fin de semana - continuó - otro amante de mi http://www.franzmerino.com

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85 jefa, bajo a la sección de lavandería. Estaba en ropa interior el rico desgraciado... — ¿Ya quisiera saber si la criada es tan buena como la Patrona? - me preguntó insinuante, este infeliz. — ¡Está equivocado Señor! ¿Qué le pasa? — ¿Apuesto que tienes un precio? ¡Preciosa!. — ¡No me haga esto Señor! ¡No hable conmigo, por favor! La señora me puede botar del trabajo. ¡Créamelo que lo necesito! ¡No sea “malo”!. ¡Déjeme trabajar en paz!... — ¡Está bien! ¡No te pongas mal mi “crema chantillí”!me dijo el muchacho-. Pasaron varias semanas, y este siempre me molestaba. Hasta que un día ya no necesite trabajar más. Tu esposo lo ascendió a Gerente de Ventas a mi Juan... Pasado esto, entonces ya no necesitaba trabajar. Mi Juan, me pidió aquel día, que deje mi trabajo. Así lo hice, fui un sábado donde ella, estuve esperando a que se despierte, para agradecerle por su ayuda, devolverle sus llaves y pedirle me diera una recomendación, tampoco estaba de más y, ¡por sí las dudas! Volvió este “don Juan” a molestarme. No sé cómo, pero sucedió lo que no debía de suceder: me cogió por todo lado... Le decía que basta, que la señorita se va a despertar. El necio: ¡dale, dale y dale! Qué buen amante el desgraciado... fueron dos orgasmos inolvidables. Es un vividor de mierda. Pensé que esa traición hacia mi Juan sería la primera y la última. ¡No fue así! Ahora que dispone de mayores ingresos mi esposo Juan, ahora que nuestra economía ha mejorado y deberían de mejorar nuestras vidas, nuestro hogar debería ser más feliz; no lo es. Creo que estoy enamorada del desgraciado... — Te sigues viendo con él - preguntó Yasmín. — ¡Sí! Varios meses estamos juntos. Me pide que deje a mi marido. Que me vaya con él. Nada te faltará “mi lavandera bella”, me dice. Me promete el cielo y las estrellas y si gustas me dice: “subamos a la Estación Espacial Internacional para que las escojas las más brillantes”; es más labioso, le gana a mi Juan. No sé que hacer... — Por lo visto, entonces, no es tu esposo el que te piensa abandonar... - alguien comentó. http://www.franzmerino.com

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86 — Tú, eres la que quieres dejarlo. ¡Piénsalo bien! Él es un buen hombre. El resto es pasión - otra comentó. — Los niños no tienen la culpa. No les quites el derecho de crecer sin su madre. No seas egoísta. Basta con lo que eres frente a tu marido. Es tiempo de que reflexiones... Ordenes nuevamente tu vida. Date otra oportunidad, no es tarde, nunca es tarde amiga... Que no desgracie tu vida esa “aventura”, ni la de los demás que te rodean. ¡Medítalo! No es cierto, que los hombres y mujeres infieles llegan a ser felices con sus amantes... ¡viven atormentados! Cuando se despiertan de su ilusión se encuentran más solos que nunca... puñalada lanzada por la más razonable: Yasmín. Fueron confidentes la una con la otra, todas se desahogaron de sus penas y sus problemas. Fue un fenómeno extraño. Antes, jamás les había pasado; jamás se habían desenmascarado. No era el vino que sacaba sus verdades, porque no bebieron; ni psicotrópicos probaron. ¡No!. De repente les nació aquella sinceridad, fue espontáneo. Fue una reunión de decisiones positivas; las qué debían de ser: las correctas. Se despidieron todas contentas y deseosas de una pronta reunión de tan noble categoría y trascendencia espiritual. Todas en la puerta, antes de partir preguntaban a la anfitriona si lo quería vender el cuadro. La respuesta fue la misma para todas: pregúntale a mi marido... ¡No creo que lo venda!... Es recuerdo, además, de su entrañable finado amigo; concluyó Yasmín, antes de cerrar la puerta. — ¡Adiós! Manejarán con cuidado... Mientras tanto en la empresa, una mente muy confundida se encontraba ahí: la de Salomón, la mía. Debía decirle lo más pronto posible a Yasmín, la decisión que rompería su corazón en millón pedazos, sin opción a compostura. ¡Esta noche será!, dije para mí adentro... http://www.franzmerino.com

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87 — ¡Papito, querido! ¡Ya llegaste!... - corriendo venía mi corazón chiquito a darme el abrazo con su beso de pajarito. — ¿Qué, soy fantasma? - Danielita, por un momento, se detuvo por aquella expresión no acostumbrada a escuchar en ése tono sus pueriles oídos, pero continuó en busca de su abrazo paternal. — ¡No seas grosero con la niña, Salomón! - dijo Yasmín. Salió en defensa de su hija por la broma fuera de lugar de su esposo. — ¿Cómo te fue? - preguntó ella. — ¡Mal! No hubo ninguna venta, solo se recibieron RMA, o sea, garantías... Y, ¿cómo estuvo tu reunión? - le pregunté, por curiosidad. — ¡Acabaron de irse! Hace unos quince minutos se fueron. Todas vinieron. Aquí te guarde unos bocadillos que tanto te gustan, están deliciosos. Sírvete mi amor, ya regreso para acompañarte y conversar. Voy al baño... Ya no saboreaba, sólo comía mecánicamente. Mi mente divagaba por todos aquellos recuerdos bonitos que teníamos, los que nos unieron. Mi subconsciente se encargó del control alimenticio. Mis recuerdos seguían llegando, no había uno que no me gustase. En las buenas y en las malas, siempre permanecimos juntos; sin duda fuimos una pareja y hogar feliz. Hasta esa mañana de sol, cuando se me extravió el anillo de compromiso, que sucedió al otro día de nuestro matrimonio, fue especial... Fue en la playa, salvando tres vidas indígenas... que al rescatarlas me lo zafaron. — ¡Ya estoy aquí!... ¿Si sabes qué nos enteramos en la reunión?... - Yasmín, puso énfasis para captar mi atención. — ¿De qué?... — Helena es la que se quiera divorciar de Juan. No es él. Ella ha sido una traidora con él... - sentenciando continuó con toda la historia... No me interesaba lo que decía hasta que... — Nos hizo reír cuando dijo que vio tus espaldas salir de la casa de “Gatúbela”, su antigua patrona... http://www.franzmerino.com

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88 — ¡Qué dijiste!...- mis ojos por poco se salen después de derramar mi comida por el asombro. — No te ensucies. No te pongas así. Era una broma. ¿Cómo voy a pensar que eras él? Te conozco bien, para dudar que andes en esos caminos... Peor, que dijo que la tal “Gatúbela” era una promiscua, tú que eres impecable... Varios hombres por dinero son los que duermen con ella, decía... ¡Cómo crees que voy a pensar que tú eres un traidor!... Por qué crees que también me reí... — ¡Menos mal! - me relajé. ¡Esta era mi oportunidad para decirle que era cierto! Pero, algo no estaba funcionando bien... ¿Se tratará de la misma “Gatúbela”? -. Proseguí: — Bueno, vamos a ver las noticias desde la cama. ¡Estoy cansado! Había culminado el noticiero, mi mujer se había quedado dormida. Eran casi las doce. Me levanté y me fui al cuarto de mi Danielita. Esta es la hora acostumbrada para hacerla orinar... Decidí no regresar a la cama y sentarme en la sala. El reloj marcaba las doce, ¡cuándo de pronto!... — ¡Qué es ese sonido! ¿Quién anda ahí? - pregunté asustado. No encontré respuesta alguna frente a esos sonidos de cajones abriéndose y de una voz fantasmal que a lo lejos me llamaba... — ¡Salomón!... ¡Salomón!... ¡Soy yo, Julio!... — ¡Qué! ¿Quién es el de la broma? - pregunté con pánico. Mientras me dirigí a coger la espada de Samurai, que colgaba en un ala de la sala, símbolo de poder. — ¡No temas: soy yo! - decía la voz de ultratumba que traía aquella brisa helada. — ¡No te espeluznes mi amigo! ¡Soy yo, Julio López! sentí sobrecogerme hasta quedarme sin aliento. Pensé que me estaba alocando, quise gritar para despertarme de la pesadilla pero no pude. Decidí pellizcar el anverso de mi mano pensando que estaba dormido http://www.franzmerino.com

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89 — ¡Ay! - si me dolió. Estaba sucediendo... — ¡Salomón, cálmate, estoy en el cuadro! - decía la voz de una manera tranquilizadora... — ¡Mira como puedo mover las manecillas del reloj del cuadro! Observa... - dijo aquella voz mortal... Efectivamente, las agujas del reloj pintado en el cuadro señalaron otra posición. No lo podía creer. Me arroje atónito en el sillón confidente... ¡Era increíble!... ¡Estaba estático!, me sobraban deseos de moverme pero no podía... Mi cerebro estaba lleno de incomprensión... — ¡Mira como puedo abrir y cerrar el cajón del velador derecho del cuadro!... - así sucedía. — ¡No temas! Necesito de tu ayuda para descansar en paz. Mi alma está poseída en este cuadro. En el alma del personaje me encuentro yo... ¡No temas! No te haré daño ni a ti ni a tu familia... - seguía diciendo esa voz -. Sólo, necesito que me ayudes. Nadie debe saber que existo en este cuadro mágico, sería catastrófico... Necesito de tu ayuda para descansar en paz... ¡Es urgente!... — ¿Cómo sé que eres tú? ¿Cómo sé que esto es real?...pregunté mentalmente. — “Gatúbela”, no te merece. No destruyas tu hogar. ¿Cómo crees que sé tu tormento, sin necesidad de que me lo preguntes verbalmente? - dijo aquella voz por demás misteriosa. — ¿Acaso crees, que una mujer promiscua puede hacerte feliz? ¿Qué daño te ha hecho tu hija? ¿Qué daño te ha hecho Yasmín? ¡Por mí tienes dinero!, éste es el que te ha perturbado y te hace creer autosuficiente. Yo, te he creado la atmósfera positiva en tu oficina para tu crecimiento económico... Cuando tus clientes miraban mi personaje, Yo los hipnotizaba para el cierre de tus ventas... ¡A mí, me debes tu fortuna! Acaso no te preguntas: ¿por qué justamente hoy, no hubo movimiento mercantil cuando hace ya doce meses no había día que no se vendía?... Es porque me trasladaste acá... Pregúntale a tu mujer lo especial de la reunión y de cómo todas sus amigas se sinceraron... ¡Anda, pregúntale!... Porque yo creé el ambiente positivo para que desnuden su alma, sus sentimientos... Pregúntale a http://www.franzmerino.com

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90 tu mujer cuál es el nombre del amante de Helena. Yo sí lo sé, y te lo voy a decir: “Francis Casanova”. Este nombre no fue mencionado en la reunión... Ella no te lo podrá decir... Dile que llame a Helena y le pregunte... Mañana a las horas que indican las manecillas del reloj del cuadro, ven tú sólo para decirte qué debes de hacer... Descansa en paz y perdona por descontrolar tu equilibrio emocional, ya bastante alterado por tu inmadurez. ¡Dile no a “Gatúbela”!... Déjame ratificarte: ¡sí es la misma patrona donde trabajó Helena!... Las espaldas que vio, sí eran las tuyas, las vi en su mente... ¡Sé prudente!... ¡Cuidado, te descubras!... El cuadro dejó de vibrar... Me quedé con la duda. Aún seguía siendo un sueño para mí... Una pesadilla provocada por mi conciencia... una muestra de lo que sería mi sentimiento de culpa como resultado de la decisión de arrojarlas a la desdicha a mi mujer y a mi sagrado angelito... ¡Hacer infeliz a otros, por ser feliz con mi traición!... Tomé fuerza y me trasladé a mi dormitorio... — ¿Con quién hablabas por teléfono, abajo? - preguntó despacio, Yasmín. — Con nadie - contesté. — ¡Qué raro! Juraría que escuche tu voz como si estuvieras hablando con alguien... Bueno, ya duerme. ¡Hasta mañana! - se recogió en posición fetal y encontró rápidamente su sueño. — ¡Hasta mañana! ¡Descansa bien! - la empuje más a su sueño. Tendré que esperar hasta mañana para seguir el juego de mi pesadilla - pensé, mientras hurgaba algún sueño bueno -. Ahora, no era oportuno preguntarle el nombre del amante de Helena... Mejor, mañana en el Yate, empezaré preguntándole a “Gatúbela de la Garra”, si tuvo una empleada doméstica llamada: Helena, la lavandera.

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91 ... Antes de desayunar, me dirigí al dormitorio de mi Princesa, a pedirle perdón y decirle: ¿hace qué tiempo que no le he dicho cuánto la amo?... Ella, de manera inteligente, respondió: “No lo recuerdo. Pero si sé que me amas. Estoy segura. Tan segura: que sé, que no harías nada que mate mi amor por ti, ni destruya nuestro hogar, o que nos cause daño a mi Mamita o a mí”. ... Desayunando en la mesa, se presentó la oportunidad de interrogar y salir de una vez por todas de la duda que gobernó mi descanso anoche... — Yasmín, ¿cómo me dijiste el nombre que ocupa el lugar de Juan en el corazón de Helena? — Déjate de hablar así conmigo. No soy un personaje de tu novela. Háblame normal, sin labia . Además, yo no mencioné el nombre. Porque no lo sé y no lo dijo. — ¡Caramba! Parece que amaneció mal, mi reina. ¿No descansó bien? - zalamero, le dije. — Bueno. ¡Estuvo rico! Me voy a la oficina... ¡Ah! Me olvidaba: es posible que hoy regrese tarde... Yo sabía que ni bien me iba a la oficina estaría llamando enseguida a su amiga para descubrir ése último detalle que armaría completamente el rompecabezas del chisme. Efectivamente, así sucedió... — ¿Helena, por favor? - preguntó por el teléfono, Yasmín. — Como has amanecido, habla Yasmín. — Qué mal te hice que llamas a esta “hora criminal”... — ¡Despiértate dormilona! ¡Ya son las diez! Te llamaba para decirte lo bonita que fue la reunión de ayer por la tarde. Y, para recordarte que no olvides romper tu relación con el tal Antonio... — ¿Cuál Antonio? — ¡Tu prohibido, pues! — ¡Ah!, tú te refieres a “Francis Casanova”, mi desgraciado amor... — ¡Ese mismo! - Así obtuvo Yasmín, lo que quería. http://www.franzmerino.com

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92 — Hoy día mismo rompo todo eso. Lo he pensado bien. ¡No hay mejor hombre que mi esposo! Con él hemos estado en la dicha y en la desdicha. Estoy arrepentida por lo que le hice... — Eso debe quedar en secreto Helena. Cuidado le vayas a comentar a tu esposo, de tu infidelidad. Si por alguna razón se llegara a enterar Juan, niégalo siempre, hasta la muerte, amiga. Ellos no perdonan, nosotras sí. Ellos si imploran nuestro perdón cuando son los actores; y, terminamos cediendo por amor a nuestro hogar. ¡Ellos no! Te botan a la calle como basura, así estés profundamente arrepentida. Se olvidan que las personas no son perfectas. ¡Claro que tu error si es bien grave, amiga! Pero, no tengo derecho de acusarte. Tuviste tus razones aunque equivocadas; terminaste quemándote con el fuego que lo dejaste encender. Cuida tu sueño. Bueno, ¡adiós, ñañita! Me está llamando mi hija. Debo llevarle el desayuno a su cama. ¡Sigue durmiendo si quieres! - concluyó Yasmín. Mientras tanto, ya había entablado diálogo telefónico con aquella infernal mujer. Le había solicitado el encuentro furtivo... — Entonces, no te olvides. ¡Hoy noche a las siete! Te compré una “Tentación” digna de ti: ¡mi cielo! ¡Hasta la noche “mi hoyito”! - terminé diciendo. Ni bien cerré el teléfono, otra llamada entró... — Ingeniero. Una llamada en la once. Es de la escuela de su hija, Sor Marchita Amarga — ¡Dígame, Hermana! ¿En qué le puedo servir? — ¡Ingeniero, buenos días! Por mis ocupaciones y las suyas, seré breve. Nos acaban de informar desde México, el envío confirmado de una donación donde viene todo lo que se le iba a comprar. Es más, ya está en el barco viajando. Todo, gracias a su llamada unilateral realizada ayer por Usted, a la fundación: “Vincent Fox”. Muchas gracias Ingeniero, por su gestión. Su petición influyente, recibió total acogida. Lo que ni el Papa pudo hacer lo hizo Usted. Las niñas http://www.franzmerino.com

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93 sabrán agradecerle con sus estudios. Su niña de seguro llegará a ser “abanderada”. Pase bien, sé que es ocupadísimo. No le quito más su tiempo que sí es de oro - cerró el teléfono, Sor Marchita Amarga. Era déspota la monja. ... No entendía que estaba pasando. Otra venta grande caída. Un centro de cómputo completo más el programa “ADE” (sistema multiusuario para control de calificaciones y asistencia de estudiantes)... ¿Cómo sucedió esto?... Recibo las gracias, por algo que no realicé... ¿Mi hija “abanderada”?... ¡De qué se trata todo esto!... — ¿Señorita, la llamada que me paso fue la Rectora del colegio de mi hija?- deseaba estar seguro. — ¡Sí, Ingeniero! - contestó la Secretaria. Solicité, la vuelva a llamar a Sor Marchita Amarga, pero había salido a realizar trámites aduaneros. Todo estaba pasando muy rápido. ¿Pero si yo ni soy amigo personal de Fox?... ¿Cómo voy a lograr una donación?... — Ingeniero. Tiene una llamada en la diez. Es de la Multinacional “JVCD”. — ¡Ingeniero, Meridávil! ¿Dígame? - cogí la llamada. — Le saluda el gerente de compras y accionista de la compañía, Julio Liquidado. Por resolución del Directorio, permítame informarle que no nos despache las doscientas computadoras proformadas ni el tan necesario programa “SAIC” (sistema multiusuario, multibodega, multimoneda, multiempresarial); ni tampoco el sistema “MEDIC” (sistema multiusuario de fichas clínicas y administración general de pacientes) para nuestro policlínico del personal; acordado anteayer. Lastimosamente, por la inseguridad política reinante en este País, hemos decidido cerrar todas nuestras operaciones. Ni siquiera una sucursal vamos a dejar. Abandonaremos su Ecuador, después de la liquidación de todos nuestros bienes y nos trasladaremos a Brasil. Sepa comprender, y si gusta, http://www.franzmerino.com

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94 tendrá una consideración especial si participa en nuestro remate por lotes. ¡Eso es todo y muchas gracias! - abruptamente, cerró el teléfono el Gerente de compras y adquisiciones. — Otra megaventa caída. No lo puedo creer. La proforma segura de doscientas computadoras, para Julio Liquidado, ahora será “incerrable”. Todo por este país mal gobernado. ¡Estoy salado! - otra vez, pensando en voz alta. — ¡Señorita! No me pase más llamadas. Invente cualquier excusa. - fue lo último que ordené antes de salir por la puerta de atrás (ésta queda enfrente de mi muelle privado sobre el río Guayas) y trasladarme al Yate. — Capitán. Lléveme a dar un paseo. Acá debemos retornar antes de la siete - ordené a las manos del timonel. ... Directo al bar, dirigí mis movimientos. Entró una exquisita sensación de bienestar a mi organismo: “Swing”. Me serví otras dos onzas más de alivio. Medité lo sucedido en la empresa, no encontraba explicación. Parecía que no era fortuito. Mínimo, la competencia envidiosa se propuso fastidiarme la vida... ¡No lo lograrán! Soy el más fuerte. Ni todos juntos podrán tumbar mi imperio ganado honestamente - me quedé dormido, necesitaba reponerme de la mala noche de ayer. — Ingeniero... Ingeniero Meridávil, estamos arribando. La señorita “Gatúbela” está detrás del muelle. ¿Le permitimos subir? - me despertó susurrando el Capitán. — ¡Sí!, llámela y déjela subir. Salí a proa, para recibirla... — ¡Capitán! ¡Aléjenos del muelle, por favor! - ordené. Mientras zarpamos, ella se paró sobre el un extremo de la manga del Yate y yo en la otra. La brisa revoloteaba su cabello. Realmente es una mujer divina... http://www.franzmerino.com

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95 — ¡Cómo te fue, hoy! - me preguntó. Con aquella frase evoqué el recibimiento nocturno diario, que me lo ejecuta mi mujer. — ¡Ha sido un día pésimo! ¡Se han caído ventas fuertes!... Así empezó la conversación. Luego la invite a bajar. Nos servimos otras dos onzas de “Swing” y le pregunté: — ¿Tú, has tenido alguna asistente llamada “Helena”?. — ¡Me parece que sí! Una lavandera tuve con ése nombre. ¿Por qué lo preguntas? — El fin de semana pasado, ha ido una Señora a pedirle trabajo a mi insoportable esposa. Como tú comprenderás, hay que pedirles recomendaciones haciéndome el desentendido- Ahí consta tu nombre. Efectivamente, se había desempeñado con una excelente lavandera - utilicé esta argucia para confirmar de una vez por todas lo dicho por el cuadro de López -. Lo mostraba la recomendación que le habías dado... — Entonces es la misma. ¡No le vayas a dar el trabajo!... Sería el colmo que la dejes trabajar ahí, en tu casa... - lo dijo un poco asustada y sorprendida. — ¡No te preocupes! Nosotros no la necesitamos. “Mi dolor de cabeza” - Yasmín- los había recibido los papeles para llevarle a una de sus amigas, y ver qué pasa. Cómo a ella le encanta ayudar a la gente... ¡así, cómo yo! — ¡Ah! ... ... En eso, sonó el celular... El identificador de llamadas señalaba que era Yasmín... — ¡Discúlpame un momento! - le dije a “Gatúbela”. Con mi celular pegado a mi oído, me dirigí a proa... — ¡Dime! — Vas a venir temprano o sí te vas a demorar - dijo, Yasmín. — ¡Ya te dije que me voy a demorar!... http://www.franzmerino.com

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96 — ¡Bueno! Entonces no te molesto más... ¡Ah! Me olvidaba. Francis Casanova ha sido el nombre de ése destructor de hogares, de ése vividor con quien anda Helena. ¡Adiós! - realmente llamó, porque se moría por dar ha conocer el nombre del amante de su amiga y completar así la historia. — ¡Adiós!... Estaba claro. No había sido un sueño. Todo lo que pasó fue real. Boté la copa de whisky... me desplomé sobre el piso de la proa de mi falsa realidad... Mi ser se decepcionó, se desilusionó y comprendió todo. Había sido un iluso... Entonces, “Francis Casanova”, también era el amante de “Gatúbela”. La razón volvió a imperar en mi cerebro. ¿Cómo iba a dejar a mi esposa sagrada por una traidora, otra vividora? En eso subió “Gatúbela”... — ¿Por qué no bajas, cariño? ¿Qué haces sentado ahí, como derrotado? - preguntó. — ¡Ya voy! ¡Espérame abajo! Necesito pensar algo... Me tomé el tiempo necesario para reflexionar... Esta será la última noche de vida junto a la que creí, sería la última mujer de mi vida, de mis amaneceres. Tomé una decisión: ¡ésta noche romperé su hechizo de una vez por todas, y para siempre!... ... Lo hice. Me despedí y terminé aquella noche entre las sábanas...

con mi amante

Antes de las doce llegué a mi casa. Fui a ver a mi hija para hacerla orinar. Luego me dirigí a la sala para cumplir lo pactado con el alma de Julio López, residente en el cuadro. — Ya estás aquí, Salomón... Ahora, me crees... ¡Verdad! - dijo esa voz de ultratumba. — Sí, Julio - le dije al personaje poseído -. ¡Ahora sé que eres tú! No es un sueño... http://www.franzmerino.com

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97 — Leo en tu mente lo sucedido. No te merecía ella... Respecto a tu trabajo, tenía que jugar esas cartas para que me creyeras rotundamente. ¡Las ventas perdidas... las ocasioné yo! — ¿Pero cómo?- le averigüé. — Escucha con detenimiento lo que te voy a decir. ¡No me interrumpas, por favor! Parte de mi alma están en todos los cuadros que tú vendiste y que yo vendí, o que se vendieron; puedo traspasarme de uno hacia otro e influir como si estuviera ahí al instante. El resto de mi alma está en este cuadro. A este le dediqué lo que me restaba de vida. Lo pinté con toda mi alma, como te lo dije en nuestra última reunión... — ¿Acuérdate? - prosiguió, aquella alma impasible -, que en una exposición el hotel “Moro de Verde”, tú le vendiste un cuadro a Vicente Fox, y a otros presidentes, como Fidel Castro, ahí también, se encontraba el Presidente de la transnacional JVCD - recordé que así fue -. Con decirte que aprovecho a Fidel, cuando ve mi obra, para enviarle ondas positivas obligándolo a entregar el Poder a su hermano, él debe emprender la retirada, está muy enfermo y cansado por su revolución; cumplió su propósito. Para el poder se necesita estar totalmente sano. Decidí enviarle señales de sucesión a su hermano, porque él, también, es pueblo. No a las votaciones libres en ése País, la democracia es una herramienta enmascarada de la oligarquía multinacional capitalista, para seguir dominando a las masas... al pueblo. Cómo me hubiera gustado que el vengativo y belicista “Bush”, tuviera un cuadro de mi autoría, es más, le puedes enviar uno, para así entrar en su mente enferma por el petróleo y hacerle desistir de la guerra contra Iraq, evitando derramar millones de litros de sangre, lágrimas de madres desconsoladas y de hijos huérfanos. Esta sería una buena meta, si lo decides hazlo, pero pronto. Antes, de que el poderío militar estadounidense empieza por bombardear Bagdad, cuna de la humanidad... Luego necesito hagas algo por mí. Necesito mi alma reunir para que descanse en paz y para siempre. ¡No juegues con la muerte! Necesito, también, ayudes a mi mujer a retornar a la cordura. Enloqueció cuando quise hablar con ella. Se http://www.franzmerino.com

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98 perturbó... entró en shock. ¡Escucha bien!: muy pronto, llegará el ministro de educación a tu empresa, llévame a tu oficina para ayudarte a cerrar tu último trato en esta actividad. Una vez cerrado el meganegocio, procederás a realizar lo que debas de hacer. Caso contrario, lo lamentarás, ya te he demostrado mi poder... Luego saldrás del Ecuador, como emigrante acomodado junto a toda tu familia. Este negocio te dará lo necesario para vivir dignamente, junto a tu gente y emprender un nuevo negocio en ultramar. El resto de tu fortuna, lo invertirás en mis obras... Tú pensaste que era para ti, pues, no... ¡Te equivocaste!... Necesitaba asegurarme que poseas el dinero suficiente, para pagar por mi paz. Nunca prometas en vida lo que no vas a cumplir... ¡No tienes idea, de cómo estaba esperando llegase este momento!... Ya tienes el dinero y bienes necesarios para recuperar todas mis obras. Luego, tú debes saber qué hacer... La clave está en el cuadro, no te puedo decir más... Hay almas malas en mi rededor asechándome... La lista de los propietarios y direcciones empieza a anotarlos, utilizaré las hojas que están en el libretín guardado en el único cajón del velador derecho, observa… - efectivamente, se abrió el cajón y empezaron a caer del cuadro, hojas de libretín donde indicaban los nombres y las direcciones... ... Calculé que todo éste trabajo, a mí encomendado, me iba a tomar algunos meses... Los últimos días que tendré el Yate en mi poder los utilizaré para terminar mi cuento... Empezaré desde mañana por la noche... - me comprometí... ... Al otro día por la noche... Voy aprovechar estas brisas para escribir los últimos capítulos de mi cuento... CAPITULO VIII: AGOSTO Mis manos van tocando objetos ya ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, http://www.franzmerino.com

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99 nueve junios, nueve julios y nueve agostos. Soy: Salvador... Cierto día junto a mi cómplice de juegos: mi hermano; nos fuimos a jugar allá, otra vez a la montaña. Empezaba la temporada de jugar con los paracaídas y las cometas. Usábamos una funda plástica, en la cual colocábamos hilos que terminaban sujetando un muñeco plástico, según nosotros este era nuestro paracaidista. Entre más grande la funda: mejor, y más lento descenso tenía. Lo enrollábamos cuidadosamente, lo lanzábamos al aire y se abría al caer. Aquel era el placer del juego, entre más alto lo lanzábamos mayor tiempo ocupaba en caer: aquel ganaba. Por lo general siempre regresábamos a casa sin ningún paracaídas. Este fue otro de esos días... Se enredaron en los cables eléctricos, en nuestro regreso. Retornando a casa, vimos que se alejaba el Benz de mi Abuelita... Pensamos que nos venían a llevar, nuevamente, a la casa de Macará... Aprovecharé, ahora sí; para verla a Káila, me ilusioné... — Ya regresamos, Mamita - dijo Viche. — Miren: ¿quién está aquí? - con alegría lo presentó. — ¡Sorgo, qué haces aquí! - le dije. — ¡Ho... ho... hola, mumuchachos! Vine a darme una vuelta, y, para ver si estudio, acá. — ¡Bien! - dijo feliz, Viche. — ¡Le... le... les manmandaron muchos sasaludos! aseguró feliz, Sorgo. Nos pusimos a platicar y lo llevé a mi dormitorio primero y luego al de mi hermano Viche. Le indicamos que podría dormir con nosotros. Él estaba feliz. Aproveché para preguntarle si había visto a Káila. Manifestó que sí. Que ella sí supo de nuestra última llegada el mes de enero, pero lastimosamente no pudo llegar a tiempo para saludarme y jugar conmigo: al Papá y a la Mamá... — ¿Por qué te pusiste triste? - preguntó a Sorgo, Viche. http://www.franzmerino.com

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100 — Ustedes tienen totodo bo... bonito. Tienen mumuchos juguetes. Una cama grande. Una bacinilla de porcelana. En cambio yo, no tentengo nada que ofre... ofrecerles. Me vine sólo con un po... poco de mis “Checos” (pequeñas semillas redondas y cafés, utilizadas en el campo como reemplazo de las canicas) - entristecido manifestó, Sorgo. — ¡No te preocupes, Sorgo! La vamos a pasar bien con lo que tenemos - comenté. — Pa... para Ustedes, la vida es más brillante. Si tu... tuviera Papá, estoy seguro, que viviríamos acá en Loja y me diera todo lo que qui... quisiera. Así como les dan a Ustedes. No me faltaría na... nada - seguía apesadumbrado, Sorgo. — ¡No te pongas así, amigo Sorgo! - dijo, Viche. — A Ustedes, les voy a de... decir la verdad. No vine a estudiar, en pa... pa... parte sí, si es que Ustedes me apoyan y Doña Sarita, pe... pe... pero vine, realmente, para empezar a buscar a mi pa... padre. Allá dicen que puede ser de Loja. A mi madre le pregunto y no me sa...sa...sabe contestar. Se hace la desentendida y me cambia la conversación. ¿Me pueden ayudar mu... mu... muchachos? — ¡Clarín, Sorgo! Te voy ayudar - dijo, Viche. — ¡Clarinete, Sorgo! Yo, también, te voy ayudar. Por eso me llaman: Salvador - me comprometí. — ¡Comamos, primero! Luego vemos la “Televisión” y desde mañana, empezamos la búsqueda. ¿Está bien? dijo, Viche. — ¡Está bien! - concluyó, Sorgo. Efectivamente, al otro día, debíamos armar un plan de búsqueda... — Cómo empezamos - dijo Sorgo, ya al otro día. ... ¿Por dónde empezaríamos? No lo sabíamos. Parecía que era fácil nuestra meta, anoche... — ¡Ya sé! Llamemos a mi tío en “Cariamanga”. El viaja por negocios a Macará y sé que cuando va allá se hospedan en la casa de nuestra Abuelita. Pueda que http://www.franzmerino.com

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101 sepa algo. Mejor dicho, digámosle que nos invité a pasar allá - sugerí. — ¡Bien pensado, hermano! ¿Trae, por favor, el teléfono que está en la sala? — ¿No dirá na... na... nada Doña Azucenita? - Sorgo, preguntó incómodo. — No te preocupes, en cuanto traiga el teléfono Salvador, cerramos la puerta para que nadie escuche lo calmó, Viche. Revisamos la agenda telefónica, y marcamos. Tres oídos peleaban la posición del auricular. — ¡Aló! ¿Con el tío Víctor Armando, por favor? pregunté. — ¿De parte de quien? - contestó, Lalo Mario. Lalo Mario, hacía de capataz de la hacienda de mis abuelos paternos. Además, tenía el talento de escritor, y guardaba en su diario todo lo que pasaba ahí. Tenía escrito todos los poemas que le dedicaba a Graciela, su amor lejano, su “Chela, la fregona”. — Dígale que somos sus sobrinos preferidos - le dijo Viche, peleando porque le dejemos hablar. — ¡Si han sido los tremendos! - nos reconoció -... Un momento niño - dijo lleno de buena sorpresa, Lalo Mario. Nos tuvieron esperando largo rato, supongo que nuestro tío Víctor Armando, lo presionaba a Lalo Mario para obligarle a decir que no estaba, o de pronto, estaba curtiendo los cueros en la Fábrica de nuestro Abuelo. O de pronto se encontraba en algún potrero lejos, y le mandaron avisar... Era tanta la demora que susurrábamos con mi hermano - tapada la bocina con la mano -, que quizás, aún no le pasaba la ira por una travesura de la otra vez, un accidente. Cierta vez, estando allá de vacaciones, matamos a su perro. Un dálmata precioso, sucedió sin querer. Estábamos jugando al lazo, montados en http://www.franzmerino.com

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102 caballo. La presa, evidentemente, era el perro de él; murió desnucado el pobre “Cuasimodo”. Viche, tiró demasiado fuerte del lazo amarrado a la silla del caballo. Lamentamos mucho su muerte. Más nuestro tío, que no supo entender que fue un “accidente de juego”, ¡no un acto criminal! El mismo día, furioso nos envió de regreso en transporte público, ni siquiera nos mandó a dejar, pues, Lalo Mario también hacía las veces de chofer cuando se lo pedían. Más tarde mi Papito le reclamó por ésa actitud a mi tío: trato inmerecido para sus dos angelitos... — ¡Aló! - la voz de Víctor Armando, después de una larga espera. — ¡Hola, tío! Te habla Viche. ¿Cómo estás? — ¡A los tiempos que llama sobrino! ¿Cómo están en la casa? — ¡Bien! Falta tres días para salir a vacaciones anuales... y queríamos saber, si nos puede venir a recoger, Lalo Mario, o tú, para ir allá... - solicitó, Viche. — ¡Cómo no! Ya los mando a recoger. Disculpa que me despida, pero estoy bastante ocupado con un nacimiento. ¡Acá, hablamos! ¡Hasta, pronto! — ¡Hasta, pronto! - cerró la telecomunicación, Viche. — ¡Dijo que sí!... ¡Dijo que sí!... ¡Dijo que sí!... ¡Dijo que sí! - saltando lo festejamos. — ¿Pero a mi Mamita, no le hemos pedido permiso todavía? ¿Si nos dará? - les dije. — ¡No te preocupes! Como Lalo Mario nos viene directo a ver. ¿Qué puede decir ella?... “Váyanse mis amores, pero se cuidan”. ¿No les parece? - el mayor lo reflexionó: Viche. Sorgo, se quedaba en casa explayándose con nuestros juguetes, mientras nosotros rendíamos los últimos exámenes finales. Los trenes le encantaban. Los aviones le fascinaban. Las varias pelotas de suela - que las elaboraba mi Papito, como parte de sus “hobbies”-; patearlas era su juego favorito. Un lujo que no se podía dar allá, puesto que éstas sólo las veía en el fútbol interbarrial. En su Parroquia. http://www.franzmerino.com

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103 Los tres días pasaron volando, o, nosotros pasamos volando los tres días de exámenes. Como haya sido, terminamos satisfactoriamente. Los dos, siempre fuimos los primeros de cada grado. — ¡Están, pi... pi... pitando abajo! - exclamó Sorgo. Nosotros desde la ventana le hicimos un gesto a Lalo Mario de que ya bajamos, que nos espere. Previamente, nosotros ya habíamos equipado nuestras mochilas. — ¡Es Lalo Mario!, Mamita. El capataz de mi Abuelita Lidia - dijo, Viche. — ¡Qué raro! Qué pasaría en la casa de la familia de tu Papá - dijo preocupada. — ¡Ah, cierto! Olvidé decirte: ayer mientras tú estabas “de compras” llamó mi tío Víctor Armando, dijo que nos mandaba a ver hoy. Me preguntó si ya estamos en vacaciones. Le dije que sí, desde hoy. Desea mostrarnos unas crías. Nuevos terneros han nacido - dijo, Viche. — Pero, primero tenías que consultar conmigo, Viche. Tú, no puedes hacer tu voluntad, aún - un poco enojada sentenció, Mamita. ... Una vez abierta la puerta y Lalo Mario adentro... — ¡Patrona, Azucenita! ¡Buenas tardes!... ¡Hola, niños! dijo Lalo Mario. — ¡Cómo está, Lalo Mario! ¡Cómo quedaron en la casa! — ¡Bien, niña Azucenita! — Sé qué lo trae por aquí - Mamita. — ¡Así es, vengo a llevar a los niños! Mi madre, luego de invitarle a un bocadillo y a un jugo, a Lalo Mario, accedió a dejarnos viajar. Previamente consultó telefónicamente con la abuela, ratificó si no había problema de estar unos días allá con sus nietos, además, llevarían a un amigo. Esos son sus deseos de vacaciones, le dijo a la abuela. Ellas no tardaron en darse cuenta de nuestra suspicacia. Mi abuela Lidia, siempre fue una excelente Abuelita, de las mejores. http://www.franzmerino.com

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104 Ambas convinieron que así sea, nos merecíamos unos días fuera de casa, unas vacaciones cortas. Partimos hacia Cariamanga, a las tierras coloradas. No eran muy afectos nuestros tíos con nosotros, ni el Abuelo, pero sí nuestras tías: Tania Angélica y Blanca Margarita, la negrita. Los varones eso sí, era gente de mucho trabajo e inteligentes. Nosotros inventamos un plan... Como nuestra madre, no mencionó el nombre de nuestro amigo ni dio detalles de él, Sorgo no debía decir que era de Macará, peor que era hijo de Mandela. Así allanaríamos el camino, para que la gente hablase sin reparo de lo que sabía de Mandela y su hijo, Sorgo. Con Sorgo me quedaría jugando a la rueda - que consistía en empujar con un palo una llanta vieja de carro -. Mi hermano mayor sería el Viche H., H de “Holmes”, encargado de obtener la información... — Tío, Víctor Armando, tú que viajas siempre a Macará, a vender ganado y suela: ¿conoces a Mandela? preguntó, Viche Holmes. — ¿Te refieres a la lavandera de Doña Sarita? — ¡Sí, ella mismo! - aseguró, Viche H. — ¡Claro que sí!... Mira sobrino, te voy a decir algo. Tú, ya eres grandecito y puedes saber y tener la capacidad de almacenar un secreto. — ¡Dímelo, tío! Yo ya soy grande, hasta mi Mamita me cuenta sus secretos... — Escucha, pero no se lo digas a nadie. Por culpa de ésa mujer, Mandela, la lavandera, es que a mi querido hermano, mis Padres lo desheredaron. Los detalles no te los puedo decir. Esto te lo digo, capaz que cuando tú estés allá, sepas qué travesura nomás puede hacer. No vuelvas a mencionar ése nombre acá en la hacienda, peor delante de mis Padres. ¿Está claro? — ¡Claro, tío! ¡No te preocupes! — ¡Ahora! Anda a jugar. ¿Para eso viniste, o no? — Sí, tío. http://www.franzmerino.com

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105 — ¡Lalo Mario, reúne a los niños y llévalos a ver los terneros recién nacidos! - ordenó gritándole, Víctor Armando. Lalo Mario se encontraba siquiera a doscientos metros de él. ... Estando en el establo, Sorgo y yo, nos moríamos por saber si obtuvo alguna información, sobre el buscado papá. Mi hermano nos dio a entender que: ¡no! … Cuando vimos empuñar, con disimulo, su mano izquierda y apuntar su pulgar hacia abajo. Los terneros eran preciosos, muy saltarines. Se notaba que festejaban su vida y a la vida... Escuchamos el llamado a merendar. Todos estábamos inquietos, en la mesa. Una mesa grande. Siempre mi Abuelita lo que comía, también comían los peones. Tenía un alto sentido de lo que es la gratitud, integrante de la humildad. Ella sí lo practicaba y no quedaba en palabras. — ¿En qué andan?, mis nietos “predilectos” - preguntó con su bella sonrisa, mi Abuelita Lidia, sin poner interés en conocer la respuesta. Deseaba abrir así la conversación... — ¡En nada! Cómo llegamos recién... Abuelita: ¿mañana puedo montar a “Azabache”? - un caballo negro precioso, muy manso y obediente -, para que me lleve al río - dijo, Viche... Algo estaba fraguando mi hermano. — Yo, quisiera montar a” Nervioso” para llevarlo a mi amigo “Contento” - este seudónimo le pusimos a Sorgo, requería nuestro plan - y bañarnos también en el rió. Mi Abuelita, permitió irnos al río, que no era río, sino un riachuelo, tal como le solicitamos; al otro día. Ahí nos comentó los avances de la investigación. Mandela estaba implicada en un suceso extraño con nuestro padre. De seguro, Lalo Mario, sabía algo más. Pero ¿cómo le sacamos información sin que se de cuenta? Mi hermano Viche recordó, que Lalo Mario se moría de amor por “Chela”, -no era tan bella, eso sí, Dios había sido bondadoso compensándola con buena figura -. Ella http://www.franzmerino.com

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106 hacía de lavandera y con frecuencia cocinaba para los peones en la hacienda de Macará. Y realmente, cuando estuvimos en enero, ella si le había dicho a Viche que si lo vemos a Lalo Mario, le diga “a ése hombre bondadoso, por siempre lo recordará”. Pero a él le molestaba el papel de recadero. — Le diré: que tengo noticias de ella - calculó, Viche. Aprovechamos que Lalo Mario trajo las vacas y sus crías a beber agua, para interrogarlo infantilmente... “Contento”, es decir, Sorgo y yo, montamos a “Azabache” y “Nervioso” respectivamente. Empezamos a perseguirnos, suavemente... “Viche H”, tendría que proceder a su investigación... — ¡Lalo Mario! ¡Lalo Mario! - gritó, varias veces lo mismo, para que llegue su voz a los cien metros donde él se encontraba. — ¡Dígame, niño! - le devolvió la respuesta envuelta en otro grito, una vez. Vi que mi hermano se le acercó... Me dio la impresión que Lalo Mario se encontraba ahí como espía, mandado por mi Abuelo o mi Abuelita - a quién sí le preocupábamos - o por Víctor Armando que ordenó encerrar a sus perros hasta que nos vayamos. El resto de los tíos eran fríos. No existíamos para ellos. — ¿Qué está haciendo, Lalo Mario? - abrió la investigación, “Viche H”. — ¡Aquí, como ve!... Dándoles de beber a los animales. — Lalo Mario: le tengo una noticia de “Chela”. — ¡Cómo dice, niño! — En enero nos fuimos con mi hermano a Macará, allá la vi y me dijo que le diera un mensaje, si lo viera. — Dígame, niño. ¿Está bien ella? ¿Qué le mandó a decirme? — Primero, necesito que me conteste algo. — Pregunte nomás. — ¿Qué es desheredar? http://www.franzmerino.com

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107 — Es la decisión que toman uno o ambos Padres, cuando un hijo no se lo merece. ¡Ahora!. ¡Cuénteme! — ¡Algo más! ¿Qué hizo de malo mi Papito, que lo desheredaron? ¿Por qué no lo quieren, acá? — Usted es un niño inteligente, sé que no va a reprochar a sus Abuelos, pero no se lo diga a nadie más... Lo que dicen por ahí, es que estando de meses de casado con su Mamita, allá en la hacienda de Doña Sarita, después de una verbena, su Papá había tenido aquella noche un amorío con Mandela, la lavandera. Los había visto el Sacerdote Lutero yendo a la covacha de ella. Parece que esas fueron las noticias que llegaron acá. Entonces, frente a esa situación de manchar el apellido Neurón con aquella pobre e indigna mujer para su Papá, es que tomaron la decisión de desheredarlo, sin regreso y sin fortuna. No le dieron oportunidad a defenderse ni a desmentir. Hasta ahí sé, niño. Por favor, no se lo diga a nadie más, peor aún que yo se lo conté. ¡Está bien?!... ¡Ahora! No me pregunté más y cumpla su palabra... Procedió a contarle Viche, el hombre estaba feliz. Mal interpretó el saludo remitido; pues el corazón de ella era otro su dueño... Le dijo, a su vez, “que cuando la vuelva a ver a Chela, le diga que él también la extraña. Y que, no pasará ni un año, para ir a verla y solicitarle pisar el altar. Que ahí sí, el toro engordará a la vaca”. Viche, sin querer encontró una nueva ocupación: la de recadero de amores campechanos. Eso de “no se lo digas a nadie”. Jamás funciona en su cometido. Así como decir “nunca”, siempre vuelve a suceder. Viche se quedó muy triste. A lo lejos sentimos y vimos su pesar. No eran buenas noticias, supuse. Nuevamente empuñó su mano y dirigió su pulgar al pasto, cuando venía. Mi hermano le pidió a Sorgo, desmontar de “Azabache”. Estaba contrariado “Holmes”. Dijo que no obtuvo nada de información. — ¡Salvador, juguemos a lazar!... - dijo, Viche. http://www.franzmerino.com

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108 En su mente no podía resistir, la idea del principal sospechoso: su padre. Casi estaba solucionado el caso. Estaba claro, era muy alta la posibilidad que Sorgo era su medio hermano. No sabía si festejar o renegar. Tenía sentimientos encontrados. Estaba muy contrariado. Pero lo que más le fastidiaba era el saber que sus Abuelos, habían tomado tan mala actitud con su padre David... — ¿Y la presa? - pregunté. — Ese ternero... - señaló, a unos de los recién nacidos. — ¡Estás loco! Lo puedes ma... matar, dijo el tartamudo Sorgo. — Lalo Mario, no nos va a dejar - le dije. Mi hermano hizo caso omiso de nuestras reflexiones. Con lazo en mano, parte de él lo enrollo en la silla, giró el caballo en dirección a donde estaban los terneros jugando. Cuando Lalo Mario, se percató de las intenciones de Viche, fue demasiado tarde. Mi hermano obtuvo diez con su presa que a rápido galope la arrastraba. Lalo Mario subió a su caballo, y lo persiguió a “Azabache”, pensó tal vez que se desbocó, pero no lo entendía porque sabía que era manso. Resultados: ternero desnucado y arrastrado siquiera unos quinientos metros. Cuando regresaron, Lalo Mario sujetaba atrás las riendas de “Azabache”, mi hermano se encontraba relajado aunque tenía su ceño fruncido, el ternero sin la piel de un lado. Lalo Mario mostraba el rostro más asustado, jamás antes visto por mi persona. — ¡Ahora, me van a despedir!... ¿Por qué lo hizo niño, Viche?... ¡Es el ternero del Patrón! — ¡Tú sabes por qué! No te preocupes, yo le explicaré a mi Abuelo. Él me creerá. ¿Tú crees que estos niños, con rostros de angelitos y tan bonitos son mentirosos?...terminó diciendo Viche. No entendíamos Sorgo y yo, por qué aquel comportamiento, inusual en mi hermano. De regreso no habló nadie. http://www.franzmerino.com

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109 Viche, se empezó amedrentar... — Lalo Mario. Si te preguntan, no olvides, tienes que decir que no fue mi intención y que el caballo se desbocó. — Estando allá, le explicaré a mi Abuelo, que la intención era atraparlo con el lazo sin templar y luego soltarlo, pero que inexplicablemente el lazo se enrolló en la silla, y al templarse el caballo se asustó, se entorpeció y se pegó tal galope que al pobre ternero, sin querer, lo arrastró. Le diré que gracias a Usted, Lalo Mario, por lo que estaba cerca pudo controlar mi caballo “Azabache”, y sino, hasta me hubiera caído y de seguro me moría - le dijo Viche. ... Ni bien terminado de contar... — Presta tu revólver, Lalo Mario - le solicitó, el Abuelo. — ¡No me mate Patrón, yo sí los estaba cuidando! ¡Pero, ellos son tan inquietos! - dijo, Lalo Mario con voz nerviosa. — ¡Cómo te voy a matar por esto, animal! No viste que ya me explico mi nieto. Los niños no mienten. Es para matar el sufrimiento del ternero, ¡burro! - aclaró, el iracundo Abuelo. Un disparo en la cabeza, finiquitó la vida del ternero. Y tres pasajes de regreso, nuevamente, nos tenían mi tío: Víctor Armado. Cuando nos embarcó dijo: “si es posible, la próxima vez que vengan; vengan cuando sean grandes, maduros y responsables. Esto va más dirigido a ti, Viche. Cuídate de él Salvador”. Con mucho convencimiento y enojo lo dijo, mi tío Víctor Armando. CAPITULO IX: SEPTIEMBRE Mi sed el agua la está calmando ya ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, http://www.franzmerino.com

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110 nueve junios, nueve julios, nueve agostos y nueve septiembres. Relata: Salvador... Aún en la mente de mi hermano, permanecía el gran sentimiento de culpa por lo sucedido en la hacienda del Abuelo, el alma del ternero lo perseguía. Era un bebé que mató. Pensó que su buen corazón lo perdió. No entendía que él no era perfecto. La inmadurez que conlleva la niñez, lo hizo perder el control y sucedió lo que sucedió. Aquella noticia en la mente de un niño, sin preparación no se la debe decir. Debía pasar algún tiempo para que se reponga. Algo tenía que hacer para ver a mi hermano, otra vez seguro de sí mismo. Otra vez siendo él: aventurero, audaz y alegre. ... Era el tiempo de la feria en Loja... Traía consigo el circo, los juegos mecánicos y mucha mercadería peruana; sobretodo ofrecían: colchas antialérgicas de Vicuña. El plan de buscar el apellido paterno de Sorgo se detuvo... Sorgo pasó una semana más con nosotros y luego lo vinieron a ver. Su madre mucho lo extrañaba, así como él también. Mi madre supo de lo acontecido, ni aún con sus palabras encontró consuelo mi hermano. Ella nos dio algo de dinero para irnos a la feria, y ver si así recuperaba el alma de su hijo, el espíritu alegre de su Viche. Fuimos con mi hermano a la feria, nada lo reanimaba. La rueda moscovita, los trenes, nada evitaba su dolor... — ¡Mira ahí! Vamos a jugar lanzando los anillos a las botellas, Viche - lo invité, halándolo. Viche era diestro para eso, pero esta sería la primera vez con botellas llenas de vino. Compré las diez argollas y http://www.franzmerino.com

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111 empecé... No acerté ninguno. Volví a comprar el uso de otras diez argollas y le di a Viche... — ¡No quiero, jugar, Salvador! — Juega esto y nos vamos. ¿Está bien? - le supliqué. Deseaba verlo feliz. Lanzó la primera argolla, nada. La segunda, nada. Hasta que se interesó en la novena argolla. Centro... cayó dentro del cuello de la botella de vino. Lanzó la décima. Centro... cayó dentro del cuello de la botella de vino que contenía un billete de diez dólares. Era la primera botella de arriba hacia abajo. Él era un verdadero campeón en los juegos. — ¡Lo lograste, Viche!... El se sintió feliz. Volvió a sonreír... Logré salvarlo de su pena, pensé. ¡Pero no! De nuevo se puso melancólico. De regreso a la casa le dije que botemos las botellas de vino, eso no podíamos llevar de regalo a la casa. Él contestó... — ¡No! Yo, las meto a escondidas y mañana las llevamos a la montaña a tomarlas. Yo siempre veo que el hombre cuando tiene una pena se la saca tomando vino. — ¡Está bien! - lo apoyé y cerré la conversación. Con tal de ver bien a mi hermano, estaba dispuesto a todo. Hasta tomar unas copas de vino. Ni cortos ni perezosos al otro día emprendimos camino a la montaña. Allá donde jugábamos tiro al blanco con las flechas. Cogimos nuestras mochilas en donde guardamos las dos botellas y le pedimos permiso a Mamita. — ¡Vuelvan pronto! ¡Un beso! Vendrán antes de que anochezca, no me preocuparán. Acuérdense de lo que sucedió la otra vez - dijo, Mamita. — Sí. - dijo, Viche.

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112 Mi madre se moría porque Viche pronunciara oraciones largas y no los clásicos: sí y no. Varias palabras quería. Eso efectivamente obtuve de él estando ya en la montaña. Empezamos a tomar y tomar, al principio como si fuera jugo: era dulce. Destapamos la segunda botella y empezó mi hermano a conversar... — ¡Salvador!... Te voy a decir cuál es mi dolor o si debiese ser alegría - era un vaivén el tono de su voz. — Dime, mi querido hermano: soy todo oídos - mi tono era igual a la de él. — No estoy así porque mate al ternero. Te apuesto que se lo comieron ese día en parrillada. A los animales para comerlos hay que matarlos, ¿o no? ¡Eso no me preocupa! Lo que me preocupa es lo siguiente... — Te escucho, ñaño. — Primero, prométeme Salvador que seguirás siendo mi hermano amigo, y no simplemente mi hermano. — Te prometo que siempre seré tu hermano amigo y no simplemente hermano, para toda la vida - prometí. — ¡Bien! Prométeme, además, que me vas a perdonar. — Perdonar, ¿qué pues hermano? Si nada malo me has hecho - le dije. — Promételo que me vas a perdonar de antemano o sino no sigo - solicitó, Viche — ¡Está bien! ¡Te prometo que te voy a perdonar! — ¡Salvador! Perdóname por haberte mentido. Cuando te dije que Lalo Mario, no me dijo nada fue mentira sírvete otra - interrumpió su petición, y prosiguió... — Sabes qué, creo y casi estoy seguro que nuestro Papito es el Papá de Sorgo. Eso lo dijo Lalo Mario. No me lo dijo así pero lo dio a entender. La noticia tampoco la pude captar bien, me serví otras copas para asimilar mejor aquella revelación. Me contó todos los detalles de la conversación que tuvo con Lalo Mario y las reflexiones que produjeron tal información. Terminadas las botellas... veíamos que el piso quería esquivarnos. — ¡Creo! ¡Estamos borrachos, ñaño! - le dije. — ¡Sí, ñaño! ¡Y bien borracho estoy yo! - dijo, Viche http://www.franzmerino.com

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113 ... El problema que se nos presentó era: ¿cómo íbamos a llegar a casa así? Qué le diríamos a nuestra madre. — Dime, ¿qué hora es?, Salvador. — La una y treinta de la tarde. — ¡Bien! Esto debemos hacer, Salvador. Nos pegamos una siesta aquí a ver si nos pasa algo y luego nos vamos a la casa. ¿Te parece? — Y, ¿si no nos despertamos a tiempo?... — Duérmete pensando que te vas a despertar a las cinco y media a ver si funciona. O sino, vamos en este momento a la casa y al llegar, nuestra queridísima madre, nos va a encerrar hasta que empiece el próximo año lectivo. ¿Escoge? — Pongámonos a dormir - le dije. Para mayor seguridad, programé el despertador de mi reloj de pulsera electrónico... .... Efectivamente pasaron placenteras cuatro horas. Me desperté primero y luego lo desperté a él. Nos había pasado casi toda la borrachera. Llegamos a la casa por lo menos con bastante equilibrio, como si nada. Directo fuimos a bañarnos. Mi hermano se sintió más relajado. Al otro día, empezó a ser él mismo, otra vez. Me agradeció por haberlo salvado de su depresión, por prestarle mis oídos. Entonces supe que tenía otro poder: saber escuchar sin juzgar. Asimismo, prometimos no tomar más vino mientras fuéramos niños. Mi madre estaba feliz de verlo bastante recuperado emocionalmente... ¡Lo qué hace el vino!... CAPITULO X: OCTUBRE Disfruto de todos mis sentidos: ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, nueve junios, nueve julios, nueve agostos y nueve septiembres. Soy: Salvador...

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114 Se acercaba el día de cumpleaños de nuestra Mamita. Mi hermano tenía marcado en el calendario de su dormitorio el día quince, como otro aniversario más de la vida de una hermosa y amorosa mujer: Mamita. No acertábamos qué regalo obsequiarle. ¿Podría ser un ramo de flores? ¡No!. Ella ya era una flor, hasta lleva el nombre de una: Doña Azucena. ¿Podía ser una nueva casa? ¡No!. No teníamos tanto dinero, nuestras alcancías estaban casi vacías... Dinero que nos daban para ahorrar; dinero que se invertía en chocolate. Además, su casa era su hogar entrañable, era feliz ahí. Lo que sí estábamos seguro es que se merecía muchas nuevas casas, nuevas cosas... Era merecedora de la felicidad absoluta. — ¡Ya sé! Vamos a cazar muchos gorriones. Le cantarán dulcemente todos los días - dijo, Viche. — ¡No, Viche! Su canto no tendría encanto, sería un lamento, arrojaría súplicas de libertad. ¿Acuérdate?... — ¡Cierto! , Salvador. Me olvidé del último pajarito prisionero, amaneció muerto. Nosotros ya no atrapamos pajaritos. ¿Entonces, qué? — Debe ser algo especial... ¿Qué te parece si le damos una serenata? Así como le dieron a la vecina... Tú le escribirías la letra, yo te acompañaré con el piano comentó, Viche. — Brillante idea. ¡Está bien! - contesté. Mi hermano le había solicitado la partitura de “Las Mañanitas” a su profesor en la Academia. Cuando salía de compras nuestra Madrecita, aprovechaba mi hermano, para practicar en el piano de la casa... — ¡Ésta será la música, Salvador! Ponle la letra... — Pero esa música es parecida a la que le cantaron a la vecina... - le dije. — Aún no estoy listo para componer música, Salvador. Recién estoy aprendiendo a tocar. El próximo año es http://www.franzmerino.com

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115 posible que sí componga. Por ahora contamos con esto. En todo caso, sé que también le gustará verme tocar... Lo escuche practicar varios días “Las Mañanitas” en su piano. Con aquel fondo musical ensayamos esta canción que, como nació del corazón, no me llevó mucho tiempo escribirla... Los buenos días. Estos son los buenos días Se los cantamos a Mamita En este mes de su cumpleaños Se lo cantamos a Usted. Despierte, Mamita, despierte No es para hacernos el café... Sus tiernos angelitos Desean entregarle: todo su amor... Si cumples muchos años... Es por que Dios nos regaló A la mejor madre del mundo La dueña de nosotros Y de todo nuestro Amor. ... En aquel día de su cumpleaños, antes de corear con mi hermano la susodicha canción, solicitamos esté presente virtualmente nuestro Papacito. Colocamos la cámara Web y empezamos... Fue una mañana emocionante, mi hermano y yo, nos vestimos todo de blanco. El se puso una corbata de gato negra y, yo, una larga de mi padre color rojo; emulando a los grandes concertistas. Se lució tocando el piano. Nuestra madre nos agradeció con lágrimas en los ojos por tan bonita sorpresa... ¡Hubiéramos preferido aplausos! Siempre pasaba lo mismo, cuando le demostrábamos nuestros afectos... derramaba sus gotas de rocío. Aquél día mi padre solicitó le envíe algo mi Mamita, supongo era alguna foto... ¡No sé!... http://www.franzmerino.com

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116 CAPITULO XI: NOVIEMBRE Viche va siendo mi hermano y mi amigo por ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, nueve junios, nueve julios, nueve agostos, nueve septiembres, nueve octubres y nueve noviembres. Soy: Salvador, el relator... — ¡Mamita! ¡Ven rápido! Mi Papacito te ha enviado un “e-mail”. En el asunto dice: “sólo para Mamá” - dijo, Viche. — ¡Ya voy! ¡No lo vayan abrir!... Cuando se acercó a la computadora, nos pidió de favor dejarla a solas. Lo hicimos así. Viche, había tomado la decisión de preguntarle luego, no directamente por videoconferencia, sino por correo a nuestro padre, si él era, realmente, también papá de Sorgo. Por lo menos ésas eran sus intenciones... Más tarde supe que no lo hizo. ... Al abrir el correo enviado por nuestro padre; le había escrito lo siguiente a su compañera de amores: Querida mía y recordada por siempre: Estando siempre muy atribulado por la deshonra causada por la parte maldita que pensé escondía alguno de mis hemisferios cerebrales y que el licor, poco acostumbrado a regar mis neuronas, lo desencadenó en un acto irrazonable y demás reprochable, tengo a bien decirte que encontré el eslabón perdido causante de mi liberación de aquella historia distorsionada. De verdad te digo, no soy el hacedor de aquello imputado a mi persona hace ya muchos años. Déjame decirte que ahora me encuentro desatado de ése yugo, de esa condena inmerecida. Mi juramento no falló. ¡Siempre te fui fiel! Tu esposo es desde ahora otro hombre. Discúlpame hablarte “tipo clave” pues los cachorros son muy curiosos, podrían mal interpretar esta información y lastimar sin querer tan frágiles vidas. Lo que te puedo adelantar, es que un día no aguanté más... El dueño de http://www.franzmerino.com

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117 la compañía, el señor Gates, observó cómo su producción en serie se vio afectada por un dolor interno generado por su inventor, lo que le permitía no rendir la máxima capacidad. Como tú sabes, soy muy reservado, sólo le manifesté que tenía mucha angustia existencial. Me sugirió vaya a realizarme una “regresión mental” con algún Doctor de la fundación del austriaco “Sigmund Freud”. Así lo hice. El Doctor “Tellme All” fue el encargado de esclarecer mi caso. En diciembre llegaré con todas las respuestas y más que todo con nombres y apellidos del culpable... y, me quedaré... Te ruego borrar esto, como logré borrar mi tacha y rescatar mi honor. Hasta muy pronto. Paciente y comprensible: amada mía. ¡Siempre mi aliento te pertenecerá!... David Neurón. P.D. Olvidé darte las gracias por las muestras. Ruego, le hagas extensible mi agradecimiento a la Nana. Cuando terminó de leer nos llamó. Se dio media vuelta aún sentada. Dibujo alegría en su rostro y dijo: — ¡Viene en diciembre, para quedarse con nosotros! Esa es la sorpresa. — ¡Bien! - salté de alegría. — ¡Chévere!... ¿Mamita, qué más dice mi Papito? - dijo, el curioso Viche. — ¡Nada más! ¡Ahora, vayan a dormir niños! Mañana empiezan aportes mensuales... Nosotros no necesitábamos quemar pestañas en el estudio. Lo que nos enseñaban a diario en las clases: reteníamos, automáticamente, en nuestras respectivas memorias. Mi madre, siempre a diario, pasaba por cada dormitorio dándonos las buenas noches, luego procedía a taparnos. Pero, esta vez, nos llamó la atención una pregunta que nos hizo antes de dormir como si tratara de sacarnos http://www.franzmerino.com

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118 algo que nosotros sabíamos o guardábamos... Empezó por mi hermano Viche y luego me la realizó... — ¿Los ha llamado Sorgo? — No, Mamita. ¿Por qué?... — Hoy día, llamó tu Abuelita Sarita, preguntando si tal vez vino por aquí, o los llamaría a Ustedes. — No, Mamita. Para nada - Viche se había colado a la novedad - No sabemos dónde está... — Mínimo, está con don César recolectando el ganado, y se quedaron por ahí acampando - sugirió, Viche — No mi amor. Es más grave. ¡Ha desaparecido! Su madre está muy mal. ¡Bueno, descansen ya! ¡Hasta mañana! — ¡Hasta mañana! — ¡Hasta mañana! Nosotros sabíamos que Sorgo seguía buscando a su papá. No sabíamos, realmente, dónde se encontraba. Más tarde sabríamos la verdad... Pasaron unas tres semanas, antes de que supiéramos algo de Sorgo... — ¡Aló! ¡Con el niño Viche, por favor!... — ¿Quién le llama? - preguntó la asistente doméstica de Mamita. — “Contento” - el seudónimo de Sorgo -, su nuevo amigo... Viche tomó el teléfono y escuchó una sorpresa... — — — — — — — — —

¡Hola! ¡Hola Viche! ¡So... sosoy, Sorgo! ¿Dónde estás? ¿Cómo estás? ¡Estoy bien! Tu mamá Mandela, está muy preocupada. ¡Estoy en Wa... GuaGuayaquil! ¿Dónde? Sí. ¡Estoy en Gua... Guayaquil! ¿Qué estás haciendo ahí?

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119 — Si... sisigo buscando a mi papá... Anda a Macará pa para Navidad. Ten tengo algo pa para ti. Tú si sa sabes leer. Ya voy a regresar. — Correcto. No hagas sufrir a tu mamá. Está sufriendo mucho. Así dijo mi Mamita. ¿Quieres que le avise a mi Abuelita que estás allá, para que te vayan a ver?... — ¡No no es nece necesario¡!. Estoy acá en la alma almacenera. Ya la encontré. Anda andaba perdido. Estoy con el cho chofer. ¡Adiós!... Mi hermano me comentó de la plática tenida con Sorgo... el “Contento” del plan. — Parecía que tenía algo o sabía de algo especial, me lo iba a entregar cuando nos veamos en Macará - dijo, Viche. — ¿Qué será? En todo caso, ya mismo es Navidad. Allá lo vemos y sabremos de qué se trata - le dije. CAPITULO XII: DICIEMBRE Dios, me ha dado la familia más bonita por ocho eneros, nueve febreros, nueve marzos, nueve abriles, nueve mayos, nueve junios, nueve julios, nueve agostos, nueve septiembres, nueve octubres, nueve noviembres y nueve diciembres. Narra por última vez: Salvador... La tan deseada venida de nuestro padre se dio. Vino mucho más saludable de lo que se fue. Se notaba que era un nuevo hombre. Trajo muchas maletas llenas de regalos. Sobre todo, nos trajo amor y mucha seguridad familiar. Se encontraban muy felices nuestros Padres. El frecuente diálogo virtual había rescatado su idilio. Emocionaba ver esos esposos más enamorados que nunca. Después de su llegada, no paso mucho tiempo para que mi hermano Viche, delante de mí, le preguntara agudamente si Sorgo era nuestro hermano. Mi padre aseguró que no. Luego se inquieto y le interrogó que cómo así le hace esa pregunta. Qué cómo nosotros sabíamos de aquella falsa acusación que lo había http://www.franzmerino.com

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120 lastimado y arrastrado a la zona de culpa. Molesto se retiro advirtiendo: — Niños, no se metan en terrenos de mayores. Sólo hagan caso a sus Padres, y no a los comentarios malvados e infundados de otras gentes. Somos los únicos que jamás les mentiríamos, peor aún, con especulaciones lastimarlos. Mi hermano Viche le pidió perdón; manifestándole... que no sabía por qué se le ocurrió tal pregunta. ... Emprendimos el viaje a Macará para pasar allá Navidad... Mi padre no era muy querido por la abuela, pero, por mantener la armonía familiar y por amor a su hogar, nos complacía. El mismo día que llegamos escuché, sin intención, la invitación que le hacía mi padre, con carácter de urgente, a una reunión reservada en la Iglesia, esa misma noche, a mi abuela Sarita. Esto me llamó mucho la atención, puesto que mi padre, para mi abuela Sarita, no era que digamos el Santo de su devoción. Entonces, después de merendar, nos escapamos con mi hermano de la casa y los seguimos. Estaban: don César, el cura Lutero, Mandela, mi Mamita y la abuela Sarita... — El propósito de la reunión, decía mi padre, en la oficina Pastoral, consiste en informarles que ahora todos sabremos con seguridad quién es el padre de Sorgo - todos se pusieron intranquilos ante tan inesperado motivo -. Ruego de favor, me brinden toda su atención mientras dure mi intervención. Son de común conocimiento los hechos acaecidos aquella noche después de la verbena. Hace diez años. Todos ustedes directa o indirectamente me responsabilizaron de la paternidad de Sorgo, pero claro que, eso no es lo malo. Sino, de la falsa acusación de violación que pesaba sobre mí, y que, durante varios años, llevé a cuestas aquella indignación y, por ende, afectó tremendamente mi relación con mi bella y paciente esposa: Azucenita... Fuera que perdí el derecho a mi herencia... Me refiero al http://www.franzmerino.com

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121 acto cruel e inmundo realizado a una mujer indefensa, como es la servicial y amigable Mandela; perpetrado por uno de ustedes... Aquí tengo los resultados de las pruebas de ADN, realizados a cada uno de los involucrados, por razones de prudencia y de humanidad he preferido que esté ausente Sorgo... A través de la ventana vimos cómo mi padre les entregó unos sobres, diciendo que eran reproducciones de los resultados infalibles en un cien por cien... — Antes de que rompan los sobres y lean los resultados, permítanme nuevamente su total atención. Esto lo vamos a manejar de una manera civilizada y sin violencia. Decidamos lo más conveniente para Mandela y Sorgo, que sé es buen amigo de mis hijos... Cuando me encontraba en Estados Unidos, mi culpa cada vez se hacía mayor. No podía creer que mis instintos prevalecieron antes que mi razón, aquella noche de la supuesta violación. Las circunstancias estaban en mi contra. Mi descansar se alteró, no podía conciliar totalmente mi sueño. Vivía ansioso. Entonces busqué ayuda profesional sugerida por mi amigo Mr. Gates. El “Hipnoterapeuta” doctor “Tellme All”, me sometió a varias sesiones de hipnotismo como preparación a lo que llama “regresión”, el objetivo era descubrir el por qué de mi conducta. Saber en qué vida pasada estaba la falla. ¡Oh, sorpresa! Se entera, que yo estaba perfectamente bien, que yo no fui el ejecutor de aquel acto execrable. Aquella noche, después de dejarla recostada en la cama... Saliendo de la covacha, don César albergaba pensamientos diabólicos por el exceso del alcohol, estábamos demasiado intoxicados. Me invitó a saciar los apetitos sexuales en Mandela. Le manifesté, ¡qué no! “Está lista para cogerla don David, nadie se dará cuenta Patrón”, dijo. Entonces, lo agarré del brazo para evitar que entre de nuevo. Con la fuerza propia del campesino, me pegó tal empujón que caí tendido al piso, por mi ebriedad no pude levantarme y ahí quedé inconsciente hasta el otro día. Es tan maravillosa la mente humana... que cuando el Doctor “Tellme All” me preguntó si escuché algún ruido o voz después de mi http://www.franzmerino.com

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122 caída contesté que sí. Todo queda almacenado en el subconsciente. Al salir del trance me enteró de todo lo que les estoy diciendo, además, me dijo que había otra persona que había alcanzado a ver en el momento mismo de la caída. Era una persona que tenía un alzacuello blanco, estaba escondido en los matorrales al lado de la covacha de Mandela. Cuando me dejó soñado don César, esta persona se acercó a ver qué me sucedía, incluso me trato de reanimar llamándome por mi nombre: don David... don David... Esta es la persona que me arrastra y me deja cerca de Mandela para inculparme... Entonces, reflexioné: ¿Quién más usa alzacuello blanco, en la hacienda? Razón por la cual procedo pedirle a mi esposa consiga cabellos de los sospechosos como de las víctimas... Recuerdan Ustedes los cabellos que les solicitó Teresa, es porque mi esposa le pidió que lo haga, supuestamente, para hacer unas pruebas con un nuevo “shampoo” inventado por mí que evitaría las canas. Eran para el análisis del ADN... — No siga, don David... ¡Esa persona soy yo! - dijo el violador del voto de castidad; el pecaminoso cura Lutero — ¡Tiene razón Ingeniero Neurón! Yo me aproveché de usted Mandela. Aquella noche, don César a última hora se arrepintió y se fue asustado. Y como estaba borracho, lo dejó abandonado al ingeniero David. Todo lo observé detrás del matorral... Usted Mandela era tan atractiva y sensual que mis deseos carnales no los pude apaciguar... ¡Uno es hombre!... Muchos años de celibato... ¡Perdóneme! - se lanzó al piso de rodillas para suplicarle su absolución- ¡Perdóneme!... ¡Se lo suplico!... No soporto más mi culpa... - le solicitaba llorando. — ¡Usted, Padre! ¡Usted, engendro del demonio! ¡Maldito aborto del infierno! Por eso siempre se ponía nervioso cuando me veía... jamás me miraba a los ojos... ¡Desgraciado! ¡Serpiente inmunda! - y otras palabrotas más le dijo Mandela, mientras lo golpeaba con sus manos... ...Don César la cogió y calmó el caos... — ¡Perdóname yerno por dudar de tu honorabilidad! - le dijo la abuela a mi padre. http://www.franzmerino.com

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123 Mi abuela puso orden. Solicitó que lo hecho, hecho está. Que era momento de buscar la manera de enfrentar aquella inusual paternidad católica. Don César se ofreció a adoptar a Sorgo, y que el Cura se vaya para siempre de la Parroquia. No podía seguir siendo ejemplo de bondad, ni guía espiritual de la familia ni del pueblo. Don César, esa misma noche le ofreció formar un hogar si ella así lo deseaba. Todos ya sabían que se amaban. ¡Así sucedió! Don César dispuso de los resultados del Cura. Todos se pusieron de acuerdo en decirle a Sorgo sobre quien era su padre... Así sucedió al otro día... Sorgo al enterarse se impresionó y salió huyendo de la casa de la abuela. Empezaron a buscarlo y no daban con él... Tampoco estaba Káila, se había ido donde sus otros abuelos... Mi hermano Viche y Yo, salimos también en su búsqueda. Sólo que nosotros estábamos casi seguros en dónde podía estar... Lo encontramos. ¡Ahí estaba!... Sentado al lado de las plantas de “Piñón”. El lugar en dónde gracias a él nos auxiliaron... Nos sentamos al lado de él y le dije: — Si yo estuviera en tu lugar, Sorgo, estaría doblemente feliz. Supe al fin, quién es verdaderamente mi papá. Y, porque hay alguien más, que sí desea ser verdaderamente mi padre y está dispuesto a darme su apellido con orgullo, y que, ha sido desde que me acuerdo, mi amigo y mi ejemplo. Además, tendría la posibilidad de tener hermanos... Don César es un gran capataz, amigo Sorgo, y siempre ha sido y hecho las veces de padre contigo... Con estas palabras nos levantamos y regresamos a casa...

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124 En la noche de Navidad mientras los adultos seguían la acostumbrada homilía Papal. Sorgo nos contó cómo se había embarcado, a escondidas, en el camión de nuestra Abuelita Sarita, que entrega arroz macareño en las almaceneras de Guayaquil... Su propósito de búsqueda no había declinado. Se había perdido en la gran ciudad. Lastimosamente, nadie le prestaba ayuda, pero al anochecer caminando por el sur de la ciudad lo había recogido una anciana mendiga, le dio de beber y de comer. La Anciana indigente le había entregado: un mapa (el mapa de los mendigos) y un libro (de direcciones). Dice que ése mapa y el libro indicaba los lugares donde le podrían brindar comida y los lugares donde un niño sí podía descansar, qué frases emplear para cada ocasión. Efectivamente esa era la información, Sorgo aún no podía leer. Siguió diciendo que la mendiga se sentía muy enferma, que estaba en los últimos días y le había dado eso porque ella ya no lo necesitaba. Pensó que era un niño abandonado en la calle... un niño mendigo. Me dijo que se lo entregó con una condición, que siga aumentando o quitando las direcciones de los caritativos y que cuando ya no lo necesite le entregue a otro niño: era un ritual. Sorgo, ahora estrenando el apellido Mena, estará en Loja el próximo año. Mis Padres, como regalo de Navidad, decidieron brindarle su apoyo... ¡Empezará la grandiosa aventura de estudiar!... Le dijimos que trajera el libro y el mapa... y, noticias de Káila... ...Terminé así mi cuento... Mis personajes dejaron abierta una posible continuación... ... Sentí una alegría infinita al culminar mi primer libro en este Yate, que lleva el nombre de mi amadísima esposa –quien es mi verdadera fortuna junto con mi hija- y que mañana ya no será mío; lo debo de entregar http://www.franzmerino.com

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125 al nuevo dueño. Pero, no debía perder tiempo en aquella emoción... Debía seguir con el propósito de ayudar a lograr la paz del alma de mi amigo, Julio López. Tuve que cumplir lo solicitado. Las recompré a precios muy onerosos, al mostrar tanto interés, subieron los precios de las obras en todo el mundo, surgió la especulación. Hasta los jefes de seguridad de las instituciones se vieron involucrados en los robos de los cuadros que luego los hampones me los vendían. Invertí todo el dinero. Menos lo ganado de la última venta al Ministerio de Educación. La llama de la vela, fue la clave para saber que debían ser incinerados. Fuego para purificar su alma... La esposa de Julio regresó a su hogar, sana y salva, yo mismo la saqué de la clínica y la llevé a su casa... ... Cerré mi negocio. Cerrada por vacaciones, decía el letrero en mi empresa liquidada... ¡Hice lo que deduje! Era medianoche, cuando apile las obras, dejando mi cuadro al último, para lanzarlo al final. Los llevé al patio trasero de mi mansión vendida. Luego escuché las últimas frases fantasmales en mi interior... Escribe - me decía - que hay almas buenas y malas. Escribe sobre mi obra y ponle de título: “El cuadro mágico de Julio López y la fortuna de Salomón”. Lleva el “borrador del libro” a Londres, tradúcelo y edítalo ahí de una manera creativa, diferente, exclusiva y tendrás mucho éxito... Los lectores cultos europeos de seguro lo marcarán como un “best seller”. Amigo, todas las “almas en pena” necesitamos que nos ayuden a descansar en paz, a la mayoría no hay nada ni nadie quien las pueda auxiliar... Era extraño, a medida que se quemaban el resto de los cuadros, la llama de la vela de mi cuadro se iluminaba y se desvanecía... Llegó la hora de expiar el mío... lo lancé... la luz de la vela vi como se apagó... Supe así, que ésa fue la última http://www.franzmerino.com

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126 pincelada que efectuó el alma de Julio López y el fin de su historia... — ¡Danielita, no lleves esa caja!... ¡Dónde vamos te compraré otra!... — Papi... déjame llevarla. Aquí guardo los pinceles y óleos que me regalaron tu amigo Julio y Omar Jácome. Lo regalado no se bota, ni se quema, ni se quita... — ¡Bueno, está bien! — ¿A qué país dijiste que nos vamos, Papito?... - me preguntó en el aeropuerto. — Volaremos hacia otro país que tiene también mucha magia... Inglaterra. Allá empezará otra historia de nuestras vidas, mi querida hija, mi tesoro. — ¡Por acá, asientos!...

esposa

mía!...

¡Estos

son

nuestros

FIN

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