“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA”
INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR PÚBLICO “LA MERCED”
ESTUDIANTE: Frank Diego Cordova Arce DOCENTE: Mg. Anderson Michel Palomino Garcilazo CARRERA TÉCNICA: Producción Agropecuaria UNIDAD DIDACTICA: Aplicaciones en internet TEMA: ABONOS VERDES FECHA: 23/10/2026
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“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA”
LOS ABONOS VERDES 1. Definición Los abonos verdes son plantas que se cultivan con la finalidad de mejorar y conservar la calidad y fertilidad del suelo a largo plazo. Pueden sembrarse de manera individual o combinando diferentes especies. Generalmente, se eligen plantas que crecen rápidamente y se incorporan al terreno antes o después de cultivar los productos destinados a la comercialización. 2. Beneficios de los abonos verdes Los abonos verdes ofrecen diferentes ventajas para la agricultura, ya que actúan sobre las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Asimismo, ayudan a controlar las malezas y favorecen la presencia de organismos beneficiosos. 2.1. Mejoramiento de las propiedades físicas del suelo Las raíces de las plantas utilizadas como abono verde penetran en el terreno y contribuyen a mejorar su estructura. Gracias a esta acción, el suelo puede volverse más suelto, aireado y fácil de trabajar. Estas plantas son especialmente útiles en terrenos compactados, empobrecidos o que han perdido su estructura natural debido al uso continuo de prácticas agrícolas inadecuadas. Además, los abonos verdes facilitan el movimiento del aire y del agua dentro del suelo. Cuando cubren la superficie, también disminuyen el impacto directo de las lluvias, la pérdida de humedad y los efectos de la radiación solar y el viento.
2.2. Mejoramiento de las propiedades químicas del suelo Cuando las plantas empleadas como abono verde se cortan y comienzan a descomponerse, sus restos vegetales se transforman progresivamente en materia orgánica y humus.
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“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA” Durante este proceso se forman dos tipos de humus importantes para la fertilidad del suelo: •
Humus activo: participa en los procesos de nutrición vegetal y contribuye a que las plantas aprovechen los nutrientes disponibles.
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Humus estable: funciona como una reserva de nutrientes que se libera lentamente, ayudando a conservar la fertilidad durante un periodo prolongado. Las leguminosas, como las habas, los chochos y los chícharos, tienen una función
especial porque pueden captar nitrógeno de la atmósfera mediante su asociación con bacterias del género Rhizobium, presentes en sus raíces. Esta relación permite incorporar nitrógeno al sistema del suelo y favorecer el crecimiento de los cultivos. Por otro lado, determinadas plantas, como algunas crucíferas y gramíneas, pueden absorber nutrientes que se encuentran en cantidades elevadas en el terreno. Entre ellas se mencionan el nabo forrajero, el rábano forrajero y el maíz. De esta manera, pueden contribuir al aprovechamiento de los nutrientes y a mejorar el manejo de suelos excesivamente fertilizados. 2.3. Mejoramiento de las propiedades biológicas del suelo La materia orgánica es fundamental para mantener la actividad de los seres vivos que habitan en el suelo. Su presencia, junto con condiciones adecuadas de humedad y temperatura, favorece el desarrollo de microorganismos y otros organismos que participan en la descomposición de los residuos vegetales. Cuando se incorporan mayores cantidades de biomasa mediante los abonos verdes, se proporciona alimento y condiciones favorables para una mayor diversidad de microorganismos beneficiosos. Estos organismos contribuyen al funcionamiento del suelo y pueden producir sustancias que estimulan el desarrollo de las plantas, como auxinas, aminoácidos, enzimas y vitaminas. Por lo tanto, el uso de abonos verdes ayuda a mantener un suelo biológicamente activo, lo cual es importante para una agricultura productiva y sostenible. 2.4. Otros beneficios agrícolas Además de mejorar el suelo, los abonos verdes ofrecen otras ventajas: 3
“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA” •
Control de plagas y enfermedades: algunas especies ayudan a interrumpir los ciclos de determinados organismos perjudiciales para los cultivos principales.
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Protección de insectos beneficiosos: plantas como las habas y los chochos pueden servir de refugio y alimento para insectos útiles en los sistemas agrícolas.
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Reducción de malezas: las especies de crecimiento rápido compiten con las malezas por la luz, el agua y los nutrientes.
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Protección de la superficie del terreno: cuando se utilizan como cobertura vegetal, disminuyen la erosión provocada por la lluvia, el viento y la exposición solar.
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Conservación de la humedad: la cobertura vegetal reduce la evaporación directa del agua del suelo.
Estas ventajas hacen que los abonos verdes sean una alternativa importante para mejorar el manejo de los terrenos agrícolas y reducir algunos problemas asociados con el cultivo continuo. 3. Incorporación de los abonos verdes y condiciones para su aplicación Para obtener buenos resultados, los abonos verdes deben manejarse en el momento adecuado. Lo recomendable es permitir que las plantas alcancen un desarrollo suficiente y cortarlas cuando comiencen a florecer. Después del corte, los restos vegetales deben permanecer sobre el terreno durante varios días o semanas, dependiendo de las condiciones climáticas, con un periodo mínimo de cuatro días antes de incorporarlos superficialmente al suelo. No es conveniente enterrarlos a demasiada profundidad, porque la falta de oxígeno puede provocar fermentaciones anaeróbicas. Estas fermentaciones podrían generar sustancias perjudiciales para el cultivo que se siembre posteriormente. También es importante evitar el corte de las plantas cuando todavía se encuentran demasiado tiernas. En ese estado, los residuos pueden descomponerse rápidamente y favorecer la mineralización de sus componentes, reduciendo la formación de humus. Para planificar correctamente su manejo, se deben considerar la fecha de siembra, el tiempo de crecimiento y el momento del corte. Asimismo, es necesario tener en cuenta
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“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA” la humedad y la temperatura, ya que ambas influyen en la descomposición de los restos vegetales y en la formación de materia orgánica estable. La selección de las especies debe realizarse de acuerdo con el objetivo que se desea alcanzar. Por ejemplo, cuando se necesita mejorar un suelo compactado, pueden emplearse plantas con raíces fuertes y profundas, como el nabo forrajero y el rábano forrajero. En consecuencia, una aplicación adecuada requiere conocer las características de las plantas, las condiciones del terreno y las necesidades del cultivo posterior. 4. Tipos de abonos verdes que se pueden utilizar Las principales familias de plantas utilizadas como abonos verdes son las leguminosas, las crucíferas y las gramíneas. También existen otras especies que pueden emplearse para producir biomasa, proteger el suelo o favorecer la presencia de insectos beneficiosos. La elección de una especie depende de varios factores, como la duración de su ciclo vegetativo, la cantidad de materia vegetal que produce, sus necesidades de agua y nutrientes, su adaptación al clima y su compatibilidad con los cultivos anteriores o posteriores. Por ello, no todas las plantas pueden cultivarse en cualquier región o época del año. Es necesario seleccionar aquellas que se adapten a las condiciones ambientales del lugar. Como ejemplos la avena para la siembra en primavera, el centeno para el otoño y el girasol y el pasto de Sudán para zonas cálidas. 4.1. Leguminosas Las leguminosas son especialmente importantes porque varias de ellas establecen una relación con bacterias que fijan nitrógeno atmosférico. También producen restos vegetales que, al descomponerse, aumentan el contenido de materia orgánica. Entre las especies mencionadas se encuentran: •
Habas.
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Altramuces o chochos.
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“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA” •
Chícharos y vicias.
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Arvejas forrajeras.
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Alfalfa.
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Tréboles.
Su incorporación puede favorecer la fertilidad del terreno y contribuir a mejorar las condiciones para los cultivos posteriores. 4.2. Crucíferas Las crucíferas se utilizan por su capacidad de producir biomasa y, en determinados casos, por el desarrollo de sus raíces. Algunas especies pueden ayudar a mejorar la estructura del suelo y absorber nutrientes presentes en el terreno. Entre ellas destacan: •
Nabo forrajero.
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Rábano forrajero.
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Mostazas.
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Jaramago.
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Colza forrajera.
El nabo y el rábano forrajero resultan interesantes cuando se busca favorecer la penetración de las raíces en suelos compactados. 4.3. Gramíneas Las gramíneas pueden generar una cantidad importante de material vegetal y utilizarse como cobertura del suelo. Sus residuos contribuyen a incrementar la materia orgánica cuando se descomponen. Algunos ejemplos son: •
Cebada.
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Centeno.
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Avena.
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“AÑO DE LA ESPERANZA Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA” •
Sorgo o pasto de Sudán.
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Raygrass italiano.
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Maíz.
La especie elegida debe adaptarse a las condiciones climáticas y a las necesidades del sistema de producción. Conclusión Los abonos verdes constituyen una práctica agrícola que contribuye a conservar y recuperar la fertilidad del suelo mediante el cultivo y aprovechamiento de determinadas plantas. Sus beneficios incluyen la mejora de la estructura del terreno, el aporte de materia orgánica, la incorporación de nitrógeno mediante ciertas leguminosas, el fomento de la actividad microbiana y la protección frente a la erosión. Para aprovechar sus ventajas, es fundamental elegir especies adaptadas a las condiciones ambientales, sembrarlas en el momento adecuado y realizar el corte e incorporación de los restos vegetales de manera correcta. En Producción Agropecuaria, esta práctica resulta importante porque favorece el manejo sostenible del suelo y permite mantener mejores condiciones para los cultivos, reduciendo la dependencia de algunas fuentes externas de materia orgánica.
Referencia bibliográfica Guanche García, A. (2012). Los abonos verdes. Información técnica. Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural, Área de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas.
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