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Tras el rastro de los Muiscas: Sesquilé y Guatavita

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Tras el rastro de los Muiscas: Sesquilé y Guatavita

Juan Felipe Gómez Juliana Santos Brenda Páez Fotografía e Historia 2017-2


Tras el rastro de los Muiscas: Sesquilé y Guatavita

Juan Felipe Gómez Juliana Santos Brenda Páez Fotografía e Historia 2017-2


INTRODUCCIÓN Una de las mejores maneras de conocer nuestra historia es ir donde todo sucedió; ésta fue la experiencia que vivimos al recorrer los municipios de Sesquilé y Guatavita en el departamento de Cundinamarca. En los municipios se respira un aire precolombino y colonial, donde sus casas, plazas y resguardos indígenas nos remontan a aquellas épocas donde todo pasó. Ambos municipios son principalmente conocidos por la leyenda de El Dorado, la cual tuvo una amplia relación con la conquista de América. La leyenda consiste en como la esposa del cacique de Guatavita le fue infiel con uno de sus más fuertes guaches (guerreros, en lengua chibcha). Ésta, al ver las acusaciones en su contra, decide lanzarse a la laguna de Guatavita junto a su hija. El cacique, desconcertado, decide arrojar oro, esmeraldas y demás objetos preciosos al fondo de la laguna con alguna esperanza de volver a ver su esposa e hija. Se dice que, en luna llena, la madre y su hija aparecen en la laguna. Aunque tuvimos un mayor enfoque en el municipio de Sesquilé por problemas ajenos a nosotros, conocimos más a fondo la trascendencia de los pueblos indígenas en el país.


La llegada al resguardo indígena ubicado en la vereda de Voltivá, nos mostró la delgada línea entre lo urbano y lo rural. Llegamos a un pueblo normal, sin tantos lujos, algo parecido a un sector popular; al lado, vimos varios cultivos de papa y maíz (los indígenas consideran el maíz como un cereal sagrado, haciéndose llamar también hijos del maíz) lo cual son sus principales ingresos. Iniciada la caminata junto a los guías que nos explicaban bien sea los senderos por los que andábamos, algunas de las palabras de su lengua, un poco de historia y tradición, observábamos un paisaje totalmente rural. A medida que ascendíamos por caminos llenos de plantas y árboles, nos explicaban las más importantes para ellos, como el arrayan y el árbol de la vida al que ellos nombraban el Chaquen. El destino era el santuario indígena donde no se podía documentar (excepto audios) su aspecto y el tipo de ritual que realizaban. Nos brindaron la oportunidad de experimentar “el yagé para principiantes”. Introdujeron una mezcla de tabaco, algunas hierbas y rezos en nuestras fosas nasales, teniendo como consecuencia tos, estornudos, mareos, etc., con la excusa de que esto iba a aliviar tanto nuestra alma como nuestro cuerpo terrenal. El territorio muisca abarca todo lo que es la sabana cundiboyancense, Santander y una parte de los llanos orientales; por lo tanto, lo primero que pensamos cuándo nos preguntan qué clase de vestiduras usaban los indígenas, pensamos en taparrabos, lo cual es totalmente incorrecto. En territorio como la sabana cundiboyacense, los indígenas vestían con túnicas (hombre: hasta la rodilla; mujeres: hasta los tobillos) hechas en algodón y encima de eso, utilizaban mantas para el frío. Terminando nuestra visita en Sesquilé, nos dirigimos al municipio de Guatavita a pesar de no haber profundizado en éste. El municipio de Guatavita es principalmente reconocido por su laguna del mismo nombre. Para llegar a esta se puede bien sea caminando, en carro, caballo,


etc. Esta bajo el mando de la CAR y se genera conciencia para hacer cuidado de ésta ya que tanto su paisaje como su historia, es importante en los hechos de nuestro país. En épocas de conquista la laguna fue bastante vulnerada ya que era considerada como un sitio sagrado para los indígenas, donde, como lo mencionaba anteriormente en la leyenda de El Dorado, se arrojaban elementos preciosos también para adorar a la diosa Chie. A los conquistadores esto les llamó la atención y decidieron intervenir en la laguna para robar todas estas ofrendas, lo cual causó la reducción de aproximadamente 40 metros de agua en la laguna. La majestuosidad natural de la laguna se debe principalmente a la gran cantidad de fauna y flora que contiene. Diversas plantas son capaces de combatir de manera natural enfermedades e incluso reacciones que sufre el cuerpo cuando se expone a un ambiente específico como lo es el árbol borrachero, un arbusto de no más de nueve metros de alto capaz de adormecer a quien se postre bajo sus ramas. La laguna muestra su simetría natural lo cual es perfecta, demostrando como la naturaleza trabaja en armonía con el medio que vive y se preserva a sí misma por miles de años. Tanto en Guatavita como en Sesquilé se poseen tesoros que representaban la cotidianidad que vivían los Muiscas. Se muestran con orgullo por parte de sus habitantes por su belleza histórica y patrimonio nacional. La gran riqueza natural y cultural que se encuentra en el municipio de Sésquile y la laguna de Guatavita es de gran inspiración para que la juventud tenga un sentido de pertenencia y un discurso nacional que permita la conservación de estos lugares que son patrimonio nacional por su relevancia histórica.


La vida en espiral Templo del Sol Los mitos que con los años se forjaron en la comunidad ordenan los elementos sociales que separan y asocian naturaleza, cultura y pensamiento. De la historia mítica surgen los relatos sociales y políticos y finalmente, los modelos sociales de esta comunidad. Los relatos sagrados establecen un antes y un después de la creación e incluso; plantea una especie más allá de la historia vivida. Foto: Juan Felipe Gòmez


Iglesia del Pueblo Sesquilé es un municipio en el departamento de Cundinamarca, a 45 kilómetros al noreste de Bogotá. El nombre del pueblo en muysccubun (lengua muisca), significa “Boquerón de la Arroyada”, aunque también ha sido traducido como “Agua Caliente”, como derivado de Sisque, que proviene del vocablo muisca Sisquis Bteib.

Foto: Juan Felipe Gómez


Casa de todos

“Domus dei est et Porta Celi Similer edificata” da un significado a “esta es la casa del sol y puerta de cielo, construido en el templo edificado” frase que se encuentra ubicada en la iglesia municipal de Sesquilé.

Foto: Juliana Santos


Municipio verde Sesquilé posee un sinfín de paisajes llenos de color, naturaleza y armonía que hacen de sus recorridos una experiencia inigualable gracias a sus extensiones territoriales los cuales, en su mayoría, son de carácter rural.


Foto: Juliana Santos


Raíces de Vida La agricultura es su principal ocupación, la cual complementaron con la producción manual de objetos de alfarería, orfebrería y algunos trabajos en piedra. Además de brindar un sostenimiento económico de gran calibre en la región.

Foto: Juan Felipe Gómez


Guana y Chibcha A pesar de ser totalmente diferentes en su aspecto físico, ambos son indígenas. La abuela mayor, quien proviene de Santander, tuvo familia mestizada por parte de los alemanes. A estos indígenas se les denomina Guanes.

Foto: Brenda Páez


Solanum quitoense Aunque hoy en día los índices de cultivación del lulo han bajado considerablemente debido a la pérdida de hectáreas de producción y de mano de obra, en el municipio de Sesquilé es motivador ver la conservación de estas cosechas y la calidad de sus cultivos que se evidencia fácilmente en su territorio.

Foto: Juliana Santos


“Kuqa” vientre de la madre Foto: Juliana Santos

Permite que el cuerpo de quien ingrese pueda realizar una autoreflexión acerca de sus errores interiorizando sus pensamientos pasando un determinado tiempo aislado.


Cosechando vida La principal fuente de ingresos tanto en Guatavita como Sesquilé es el turismo; sin embargo, es selecto el grupo que se dedica a enseñar a los extranjeros los lugares fundamentales de los municipios. La agricultura y la ganadería son las fuentes de mayor empleo en estos lugares. Aquí podemos ver como una familia con botas de caucho y un balde para ordeñar se dirigen a realizar su labor.

Foto: Brenda Páez


Seres sagrados en la casa de los niños A través de diversas construcciones de ideas surge la historia mítica según los Muiscas, las representaciones culturales se vuelven celebritivas. Tales construcciones intentan explicar el origen del cosmos, del mundo y de la sociedad, de las costumbres y, posiblemente, el origen de todo lo que ocurre en la cotidianidad. En la historia mítica se encuentran los sucesos que marcaron la historia de la comunidad indígena, por lo tanto, trascendieron en la memoria colectiva de sus habitantes. Foto: Juan Felipe Gòmez


Leyendas convertidas en estatuas Los Muiscas tienen dentro de su mitología un concepto llamado naturaleza sagrada, en donde a través de un relato mítico, se describe la manera en la que la tierra copula con el sol, y como el contacto del padre de todos los astros con un elemento valioso produjo la vida y condiciona la divinidad de la misma. Foto: Juan Felipe Gòmez


Creando sueños La línea entre lo rural y lo urbano en Sesquilé no está bastante definida. la mayoria de la población que vive en el sector urbano desempeña aun así labores de ganadería y agricultura. Sus familias, quienes no están llenas de lujos, disfrutan cada momento y son felices viendo turistas rodeando el lugar. Foto: Brenda Páez


Equinoccios y solsticios Los indĂ­genas no entienden nuestro calendario como nosotros comunmente lo hacemos. Sus calendarios anuales dependen de equinoccios y solsticios correspondientes a la trayectoria del sol. Realizan sus rituales en base de los cuatro elementos en un determinado ciclo.

Foto: Brenda PĂĄez


El fin de la

Pedrusco Las calles de Guatavita son emblemáticas por la piedra que compone sus caminos, una característica que genera una esencia única en su recorrido. Un encanto colonial se despierta en el entorno del pueblo, y el llamado histórico a conocer los relatos y memorias que encierran todos los lugares del municipo.


a Labranza

Foto: Juan Felipe Gรณmez


La colonia sigue viva En el municipio de Guatavita, principalmente en su plaza central, podemos encontrar un ambiente totalmente colonial. Sus calles empedradas, la mayorĂ­a de sus casas color blanco y diversos faroles coloniales muestran la importante influencia que tuvo la Iglesia. Foto: Brenda PĂĄez

Foto: Brenda PĂĄez


Bella muerte La Campanilla es considerada como una de las flores mĂĄs hermosas del mundo y abunda en los municipios de SesquilĂŠ y Guatavita. A simple vista parece una flor inofensiva; sin embargo, es una flor muy peligrosa por los componentes tĂłxicos que posee, al punto de que estos pueden causar la muerte.

Foto: Juliana Santos


CONCLUSIONES

•Usualmente identificamos a las tribus indígenas con los mismos rasgos físicos: personas de piel trigueña con cabello ultramente liso, pero este mito se acabó. En nuestra visita a Sesquilé nos explicaron que por los lados de Santander fuimos colonizados por alemanes, a estos indígenas se les denomina Guanes. Son de ojos azules y de piel blanca, y no por este hecho dejan de ser indígenas. •Los indígenas alrededor del país se identifican como Muiscas; sin embargo, son claras las diferencias que existen entre ellos a pesar de no ser notorias para nosotros. Una información que nos brindó uno de los guías del resguardo indígena fue que ellos se diferencian por su lengua. Por ejemplo: Muisca es la raza y Chibcha es su lengua. En Colombia se conocen aproximadamente 64 lenguas de las cuales su mayoría pertenecen a los indígenas. •Algo por lo que se caracterizan los indígenas son por su amor y respeto hacia la tierra, de ahí se denominan hijos del maíz; no obstante, sus tierras se han visto afectadas bien sea por las guerras o por la intervención del Estado en las fumigaciones de los cultivos. Estas fumigaciones empleadas por el Estado han demostrado científicamente que son nocivas para la salud a lo que los indígenas recurrieron a su propia fumigación. De sus propios cultivos


o hierbas extraen las propiedades que necesitan para el cuidado de sus cultivos, siendo totalmente naturales y sin ser perjudicial para la salud. •El nombre “Guatavita” significa en idioma muisca “fin de la labranza” o “punto de la sierra”. El primero lo podemos relacionar con la alta actividad agrícola que se realiza en el municipio. La segunda hace referencia a un subconjunto de montañas que se encuentran dentro de un sistema montañoso. Hay que aclarar que Guatavita se encuentra a 2668 metros sobre el mar y su temperatura promedio es de 13,2 °C. •En Sesquilé predomina por encima de la represa, la explotación de la agricultura, tarea que hoy día se realiza en pequeñas fincas de recreo dedicadas en su mayoría a esta ardua tarea. En este territorio también hay grandes zonas montañosas que se encuentran ubicadas en la parte alta del municipio, las cuales, se dedican únicamente al cultivo de papas y en algunos de los casos a la ganadería, siendo los responsables del mantenimiento económico del municipio. •La forestación, la cultivación de plantas y la producción de leche, también han sido los responsables de que se genere una mayor expansión poblacional en el territorio de Sesquilé volviéndolo mucho más atractivo para trabajos de agricultura industrial, teniendo en cuenta también que gracias a la laguna de Guatavita se ha logrado que el atractivo turístico de este municipio se vea beneficiado ya que su gran belleza se ve manifestada en grandes paisajes. •El turismo en sesquilé se ha convertido en un elemento significativo ya que sin importar su clima lluvioso y frío permanente hoy en día, se están realizando todo tipo de caminatas y festivales, como lo son el Festival del Maíz, Convites de la India Infiel y Al Compás de Tominejos sin


dejar de lado las demostraciones de baile, teatro y música que se realizan frecuentemente, además de la importancia que siempre mantendrá las caminatas continuas que se realizan a la gran llamada Laguna de Guatavita. Todos estos territorios se mantienen en excelente estado debido a que para los habitantes permanentes de este municipio es de gran importancia mantener unas excelentes prácticas de cuidado y protección del medio ambiente con el fin de incrementar la calidad de sus cultivos y ganados y más allá de esto el poder mantener su estatus de municipio verde.


FotografĂ­a e Historia

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