ATOME PONE EN MARCA MEGAPROYECTO DE US$ 650 MILLONES EN VILLETA
El proyecto se instalará en Villeta y contará con el respaldo de organismos financieros internacionales como el BID, IFC, el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Verde para el Clima. La construcción podría comenzar entre mayo y junio de este año.
PParaguay vuelve a posicionarse en el radar de las grandes inversiones industriales vinculadas a la transición energética.
La empresa Atome PLC, desarrolladora internacional de fertilizantes de bajas emisiones de carbono, firmó en Asunción los acuerdos definitivos de financiamiento para el proyecto que se desarrollará en Villeta, una planta de fertilizantes verdes de US$ 650 millones de inversión y que va a tener la capacidad para producir 260.000 toneladas anuales.
El acuerdo fue suscrito durante las reuniones anuales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizadas en la capital paraguaya, donde se concretó la firma de los documentos de financiamiento de deuda por US$ 420 millones, parte central de la estructura financiera del proyecto.
La iniciativa contará con el apoyo de un consorcio internacional de instituciones financieras de desarrollo integrado por IDB Invest, International Finance Corporation (IFC) del Grupo Banco Mundial, el Banco Europeo de Inversiones (EIB), el banco de desarrollo neerlandés FMO y el Fondo Verde para

PETER LEVINE, CHAIRMAN DE ATOME


explicó que Paraguay reúne una combinación de factores que lo convierten en un destino especialmente atractivo para el desarrollo de este tipo de proyectos industriales.
“El país ofrece condiciones muy favorables desde el punto de vista político, fiscal y energético. Además, tiene costos competitivos de electricidad, una ubicación estratégica en el corazón del Mercosur y un gobierno con una clara orientación pro negocios”, señaló. El ejecutivo también destacó la estabilidad institucional del país y la disponibilidad de una fuerza laboral joven, elementos que, según indicó, resultan clave para el desarrollo de proyectos industriales de gran escala.
combustibles fósiles, lo que permitirá reducir significativamente la huella de carbono asociada a la producción tradicional de fertilizantes nitrogenados.
Según la empresa, el proyecto contará con un suministro estable de energía renovable a largo plazo, lo que contribuirá a mantener costos competitivos y a garantizar la sostenibilidad ambiental del proceso productivo.
En ese sentido, Levine destacó que la participación de organismos multilaterales fue determinante para concretar la iniciativa.
“Sin el apoyo del BID, de la IFC, del Banco Europeo de Inversiones y de FMO, no estaríamos haciendo este proyecto. Todos ellos han sido absolutamente solidarios y los consideramos verdaderos socios de negocio”, sostuvo.
El proyecto también cuenta con un acuerdo de compra de producción a largo plazo con Yara International, una de las principales compañías de fertilizantes del mundo, que adquirirá toda la producción de la planta mediante un esquema de contrato “takeor-pay”. Este tipo de contratos garantiza la comercialización del producto y otorga mayor previsibilidad financiera al proyecto.
Próximos pasos y cronograma
Tras la firma de los acuerdos de deuda, el siguiente paso será concretar la documentación correspondiente al financiamiento de capital, estimado en US$ 244 millones, cuyos términos finales se
encuentran en la etapa final de negociación entre Atome y el consorcio de inversionistas. La empresa prevé que estos acuerdos se formalicen dentro de un plazo aproximado de 30 días. Una vez completada esta etapa, los socios del proyecto esperan avanzar hacia la fase de construcción. “Esperamos que la construcción comience antes de que termine el verano. Nuestro objetivo es iniciar entre finales de mayo y junio”, explicó Levine. La planta tendrá capacidad para producir 260.000 toneladas anuales de fertilizante bajo en carbono, destinado principalmente a abastecer el mercado regional del Mercosur, una de las zonas agrícolas más dinámicas del mundo.
Impacto regional
El desarrollo de fertilizantes producidos con energía renovable podría tener implicancias relevantes para la agricultura regional. Actualmente, América del Sur depende en gran medida de fertilizantes importados que se producen utilizando combustibles fósiles. La iniciativa de Atome apunta a ofrecer una alternativa más sostenible y competitiva para el sector agrícola. De acuerdo con datos de organismos internacionales, cerca de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero está vinculado a la producción de alimentos, y la fabricación de fertilizantes representa una parte significativa de esa huella. La compañía sostiene que su tecnología permitirá reducir emisiones en la cadena alimentaria, contribuyendo a la descarbonización del sector agrícola sin afectar los niveles de productividad de los cultivos. Con esta inversión, Paraguay se posiciona como un nuevo polo para proyectos industriales vinculados a la economía verde, la producción de hidrógeno y la transición energética, consolidando su atractivo para inversiones internacionales de gran escala.
el Clima (GCF), creado en el marco de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
El financiamiento se estructuró a 15 años y en condiciones competitivas, reflejando tanto la solidez económica del proyecto como su alineación con objetivos globales vinculados a la seguridad alimentaria, la reducción de emisiones y la generación de empleo.
Paraguay, un destino estratégico para el proyecto
Durante una breve conversación con este medio, Peter Levine, Chairman de Atome,
“En todos esos aspectos Paraguay cumple con lo que buscamos: estabilidad, disponibilidad de energía, un ambiente favorable para la inversión y una ubicación ideal para abastecer a los mercados de la región”, afirmó. La localización del proyecto en Villeta, cerca de infraestructura logística y de exportación, también representa una ventaja estratégica para la distribución del fertilizante en uno de los polos agrícolas más importantes del mundo.
Un proyecto clave para la transición energética
La planta producirá fertilizantes utilizando energía renovable y sin depender de
