CAPITAL EXTRANJERO DESEMBARCARÁ A TRAVÉS DEL SISTEMA FINANCIERO
El sistema financiero local atraviesa una etapa de ajuste tras años de expansión a doble dígito.
Osvaldo Serafini, Presidente de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) destacó la solidez del sector, el impacto del Grado de Inversión y los cambios en el empleo, el crédito y la competencia.

EEl sistema bancario paraguayo muestra señales de desaceleración en algunos indicadores, pero está lejos de representar un estancamiento, según lo explicó Osvaldo Serafini, Presidente de Asoban. Según indicó, la situación responde más bien a la dinámica general de la economía. Uno de los cambios más visibles en el sistema es la reducción de la cantidad de funcionarios comparando año a año y, para Serafini, esto forma parte de un proceso de transformación.
Según el boletín estadístico del Banco Central del Paraguay (BCP), la cantidad de funcionarios evolucionó de la siguiente manera: en 2020 fue de 9.765, en 2021 aumentó a 9.918, en 2022 a 10.150 y en 2023 alcanzó 10.296; posteriormente, en 2024 descendió a 9.740 y en 2025 a 9.680.
“Todas las industrias, y en especial la banca, están pasando por un proceso no solamente de evolución, sino también de consolidación”, explicó y en ese contexto, reconoció que existen superposiciones de funciones que obligan a tomar decisiones.
Las nuevas oportunidades
Con una economía creciendo entre el 5% y 6%, el sistema financiero se posiciona como un facilitador del flujo de inversiones extranjeras. Serafini sostuvo que la demanda de crédito suele crecer entre dos y tres veces el ritmo del Producto Interno Bruto (PIB), lo que anticipa una mayor presión sobre el sistema.
En este escenario, el Grado de Inversión aparece como la piedra angular, “es como poner luces a una vidriera donde estábamos expuestos”, graficó. Y, según explicó, esos capitales ingresan principalmente a través del sistema financiero y el mercado de valores, generando nuevas fuentes de fondeo. Por otra parte, abordando la necesidad de expansión del crédito, Serafini puntualizó que uno de los principales desafíos es la calidad de la información de los prestatarios. En ese
sentido, mencionó que “en la medida en que tengamos mayor información e información más exacta, contribuye a que la toma de decisiones sea más oportuna y más precisa”. Así también, reconoció la importancia de la educación financiera, especialmente para emprendedores, ya que el negocio es “todo el end to end”, que incluye la gestión financiera, el capital requerido y los ciclos de caja, por lo que es importante destacar que una buena presentación crediticia facilita el acceso al financiamiento.
El desafío de atraer inversiones
Respecto al financiamiento de largo plazo, Serafini cuestionó que la limitante sea únicamente la falta de depósitos a plazo. Si bien reconoció la importancia del “calce financiero”, destacó el rol de otras fuentes.
Sobre el punto, mencionó el impacto histórico de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), cuyo crecimiento del crédito durante años impulsó el dinamismo del sistema. A esto se suma el mercado de capitales, donde los bancos emiten bonos para obtener financiamiento.
El proceso de apertura de cuentas para inversionistas extranjeros sigue siendo un punto de fricción, aunque ya con avances recientes. Según explicó, ya existen mesas de trabajo para agilizar los procesos, apoyadas por cambios en políticas públicas.
Sobre el comportamiento de las tasas, Serafini recordó que responden a la lógica de oferta y
demanda. Actualmente, se observa una curva invertida en moneda local, con tasas más altas en el corto plazo.
Este fenómeno, explicó, responde a un proceso de corrección tras shocks, acompañado por ajustes en la política monetaria del Banco Central. La expectativa es que las tasas converjan gradualmente hacia los objetivos establecidos.
En cuanto al crédito por sectores explicó que la menor expansión en agricultura y ganadería se debe principalmente por factores coyunturales y dijo “el crédito responde a la necesidad”, vinculando la menor demanda a años de precios deprimidos y menor expansión productiva.
Por otro lado, el fuerte crecimiento del uso de tarjetas y medios de pago refleja un cambio estructural. “Vimos una tasa de bancarización mucho más alta en los últimos dos años que en la última década”, señaló y destacó el impacto de la digitalización y la inclusión financiera.
Finalmente, Serafini descartó una desaparición inminente de las financieras, aunque anticipó un proceso de consolidación, donde la principal diferencia con los bancos, radica en la posibilidad de ofrecer cuentas corrientes.
“Para ganar la principalidad del cliente tengo que ser un banco”, concluyó. En ese marco, consideró que las economías de escala impulsarán una reducción gradual de actores en el sistema.
