Comprender lo que se lee, rescatar la oralidad y escribir con propósito
edición
229
J U L I O
2 0 2 6
|
T I R A J E :
5 0 0 0
: Código MINEDUC 2397
Ministerio de Educación, Deporte y Cultura
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
1
Editorial Rosalía Arteaga Serrano
Presidenta ejecutiva de FIDAL
La magia de la palabra Las palabras tienen magia; hace tiempo lo sabemos. Probablemente los primeros homínidos que se comunicaban con sonidos guturales o que imitaban a los pájaros y a otros animales lo sabían también. En la presente edición, compartimos con ustedes algunos artículos bellísimos que hacen referencia tanto a la palabra escrita como a la que se transmite oralmente, y se esgrimen argumentos que nos dejan pensando en esa maravillosa experiencia de escribir y leer, no solamente lenguaje verbal, sino también los lenguajes matemáticos, sin los cuales la comprensión lógica sería más compleja. Los autores se explayan con sus conocimientos en los diversos tipos de lenguajes, y queda muy claro también el papel de la lectura, de habituarnos a ella por pasión más que por devoción, entendiéndose que el placer de la lectura, pero también la posibilidad de comunicarnos con los otros a través del lenguaje hablado, resultan maravillosos. La memoria es un don, aunque en los últimos tiempos ha sido minusvalorada, como fue deificada en anteriores momentos del proceso educativo, pero es indudable que hay que estimularla.
De igual manera se tocan los temas relativos a la tecnología y se habla de los lenguajes tecnológicos, que son indispensables en el mundo actual, en el que los mayores hemos tenido que aprenderlos y procesarlos, mientras que las nuevas generaciones ya vienen con una inclinación y habilidades naturales para su utilización y comprensión. En lo que todos los autores están de acuerdo, es en la necesidad de estimular una lectura comprensiva que va mucho más allá de procesos tradicionales de alfabetización, para adentrarnos en la importancia de la comprensión lectora E
EDITORIAL LA MAGIA DE LA PALABRA Rosalía Arteaga Serrano
4 LA ESCUELA QUE ESCUCHA: DIÁLOGO COMUNITARIO, PENSAMIENTO CRÍTICO Y HABILIDADES PARA LA VIDA EN LA ESCUELA CONTEMPORÁNEA Cinthya Game Varas
8 COMPRENSIÓN LECTORA: LA LLAVE DEL RAZONAMIENTO MATEMÁTICO Andreé Romario Argüello Guizado
12 COLECCIONABLE ACTIVIDADES PARA VIAJAR AL FONDO DEL TEXTO Edu@news
Difusión de la revista Edu@news en medios digitales de la fundación FIDAL:
1 EL APRENDIZAJE DE LA ESCRITURA SE INICIA CON LA ORALIDAD María Soledad Mena
6 PENSAR LA LECTURA PROFUNDA COMO PILAR DEL APRENDIZAJE Y LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA David Salas Bustos
10 SER DOCENTE: ENTRE LA UNIVERSIDAD, LA INVESTIGACIÓN Y LA PRÁCTICA Margoth Iriarte Solano
13
Difusión de la revista Edu@news en las redes sociales de fundación FIDAL:
a. 43 000 lectores en el sitio web: www.fidal-amlat.org/edu-news
@fundacionfidal 16 000 seguidores
b. Envío personalizado por correo electrónico a 20 000 docentes, autoridades, funcionarios públicos y organismos internacionales.
Fundacionfidalec 8 274 seguidores
Quedan rigurosamente prohibidas, sin autorización escrita de los titulares de copyright, bajo sanciones establecidas en la legislación vigente, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución en ejemplares de ella mediante alquiler y préstamos públicos.
@FundacionFidal 4 402 seguidores Datos actualizados hasta el 18 de junio 2026
17
EDUCACIÓN FINANCIERA LA ECONOMÍA Y LAS FINANZAS NO DEBEN ASUSTARTE PORQUE SON LAS QUE TE VAN A AYUDAR A CONSTRUIR TU PATRIMONIO Matías Espinosa
PALABRALOGÍA
18
LOS JUEGOS EN LOS QUE PARTICIPAMOS Fausto Segovia Baus
22 RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS VS. MEMORIZACIÓN Verónica Orellana
25 EL PRIVILEGIO DE COMPRENDER LO QUE SE LEE María Gabriela Tamariz
28
LECTURA CRÍTICA EN LA ERA DIGITAL María Jesús Caballer Senabre y Enric Juan Redial
24 EL RESCATE DE LA PALABRA HABLADA Yajaira Terán Revelo
26 FIDAL 360 SLB Y FIDAL IMPULSAN LA EDUCACIÓN CTIAM EN ECUADOR CON UN NUEVO ESPACIO DE INNOVACIÓN Y APRENDIZAJE KREAB Ecuador
Presidenta ejecutiva de FIDAL Rosalía Arteaga Serrano
Diseño y diagramación Beatriz Gómez Loaiza
Directora ejecutiva de FIDAL Claudia Arteaga Serrano
Corrección de estilo Juan Sebastián Martínez
Directora de comercialización de FIDAL María Gabriela Arteaga Serrano
Publicidades FIDAL Samia Domínguez
Consejo Asesor Pedagógico Simón Zavala, Eduardo Castro, Daniel López, Fausto Segovia Baus, José Brito Albuja, Arvelio García, Alfredo Astorga, María Noboa, María Isabel Salvador, Verónica Orellana, Gabriel Cevallos, Francisco Proaño Arandi
Identificación de contenidos formativos, educativos y culturales Los autores son responsables de los textos publicados, los mismos que no representan necesariamente el pensamiento de la Dirección y del Consejo Asesor Pedagógico.
Coordinación internacional María Fernanda Gualotuña Editora Ana Lucía Yánez de Escobar
Impresión Ediloja Cía. Ltda. Teléf.: (07) 2611 418 Loja Edición mensual correspondiente a julio de 2026 ISSN 1390-5406 Dirección FIDAL Carlos Montúfar E13-352 y Monitor Teléfonos (02) 2448007 / (02) 2446936 e-mail: asproduc@asproduc.com www.fidal-amlat.org Quito-Ecuador
4
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
El aprendizaje de la escritura se inicia con la oralidad María Soledad Mena
Licenciada en Sociología y Ciencias de la Educación. Université Nanterre, Paris 10 Magíster en Gerencia Educativa. Universidad Andina Simón Bolívar soledad.mena@uasb.edu.ec
En la escuela tradicional persiste la asociación entre la «buena letra» y la escritura. Esto se evidencia en prácticas ampliamente difundidas, como la realización de planas con letras o palabras, así como en ejercicios de copia y dictado. Esta concepción reduce la escritura a una mera destreza motora y caligráfica, despojada de sentido comunicativo, creativo y reflexivo. Para transformar estas prácticas de aula es necesario revisar y replantear el concepto de escritura que tenemos los docentes. Con frecuencia, detrás de las prácticas centradas en la caligrafía subyace la idea de que la lengua escrita —leer y escribir— está asociada de manera directa con la inteligencia. Desde esta perspectiva, quienes leen y escriben correctamente son considerados más inteligentes. Esta creencia, aunque muchas veces implícita,
minimiza el papel del docente en el proceso de enseñanza, pues supone que la escritura es una consecuencia natural de la inteligencia y no una construcción social y pedagógica. De este modo, termina por reafirmarse el viejo dicho Lo que natura no da, Salamanca no presta. Pensar que el éxito de los estudiantes en el dominio de la lengua escrita depende exclusivamente de su capacidad intelectual es una de las razones por las que estas prácticas de aula no han sido desechadas y continúan vigentes. Sin embargo, en la actualidad existe una amplia reflexión en torno a la enseñanza de la lectura y la escritura que, lamentablemente, aún no ha permeado de manera suficiente las aulas de clase. Desde el enfoque sociocultural y de las nuevas literacidades, hoy se concibe la lengua escrita como una práctica social y cultural. Esto significa que las personas leen y escriben con un propósito determinado: para comunicar, comprender, participar, aprender, disfrutar o transformar su realidad. En este sentido, leer y escribir son prácticas transitivas. Es decir, nadie lee por leer ni escribe por escribir. Escribir, implica entonces una finalidad, un destinatario, una intención o un efecto. No se trata de actos vacíos ni autosuficientes. Trasladar esta nueva concepción al aula constituye uno de los grandes desafíos de los docentes en la actualidad. Se trata de transformar prácticas de escritura centradas en la caligrafía y la reproducción mecánica en experiencias de producción de textos con sentido y finalidad comunicativa. Este cambio —o, mejor dicho, esta transformación— requiere capacitación docente, compromiso institucional y un manejo del currículo que reconozca a la lengua escrita como un eje transversal presente en todas las áreas del currículo nacional.
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Por otro lado, el aprendizaje de la escritura comienza mucho antes del preescolar; se inicia con el desarrollo de la oralidad. Es a través de la palabra oral que las personas construyen pensamiento, organizan sus ideas y dan sentido a su experiencia. El diálogo, la conversación y la expresión oral constituyen prácticas fundamentales para el desarrollo de la escritura. Un estudiante al que no le han valorado sus ideas, no ha aprendido a expresarlas y a dialogar con las ideas de otros difícilmente podrá convertirse en un escritor. La jerarquización entre oralidad y escritura, que concibe a esta última como una forma superior del lenguaje, ha contribuido a que muchos estudiantes no escriban, porque la escuela les ha vaciado de voz y de ideas al condenarlos al silencio. En este contexto, la enseñanza de la escritura debe partir de la creación de situaciones comunicativas que motiven genuinamente a los estudiantes a escribir. La escuela ofrece constantemente múltiples y variadas oportunidades para ello. Un ejemplo puede ilustrar esta idea: en una escuela, el patio era utilizado únicamente por los niños para jugar fútbol. Las niñas solo podían ocupar los bordes de la cancha, con el riesgo permanente de recibir un pelotazo. Una profesora problematizó esta situación con su clase y preguntó a los estudiantes si les parecía justa y si podían existir alternativas. Después de dialogar y debatir, la clase concluyó que era necesario organizar el uso de la cancha entre niñas y niños. Propusieron entonces que tres días de la semana fueran destinados al uso de los niños y dos días al de las niñas, alternando posteriormente los turnos. A partir de esta decisión surgió una nueva pregunta: ¿cómo comunicar esta propuesta a la directora? Los estudiantes concluyeron que debían escribir una solicitud. Para ello, analizaron las características de este tipo de texto y, de manera colectiva, mediada por la docente, redactaron la petición. Esta experiencia constituye una práctica de escritura con sentido, pues nace de una necesidad real, tiene un destinatario concreto y persigue un propósito comunicativo definido E
5
6
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
La escuela que escucha: diálogo comunitario, pensamiento crítico y habilidades para la vida en la escuela contemporánea Cinthya Game Varas Ph. D. Consultora en innovación educativa Miembro de la Mesa Nacional de Educación en Valores cinthya.gamev@gmail.com
En un contexto social marcado por la rapidez de la información, la sobrexposición a pantallas, la polarización de ideas y la dificultad creciente para dialogar con respeto, la escuela enfrenta uno de los desafíos más complejos de la actualidad: enseñar a escuchar. Escuchar activamente se ha convertido en una habilidad fundamental para la convivencia, el aprendizaje y la participación democrática. Sin embargo, muchas veces se asume erróneamente que escuchar es únicamente guardar silencio mientras otra habla, cuando en realidad implica comprender, interpretar, empatizar, analizar y responder de manera consciente. En las instituciones educativas, los conflictos entre estudiantes, la escasa tolerancia a las diferencias, las dificultades para trabajar colaborativamente y la limitada participación crítica en espacios comunitarios evidencian la necesidad urgente de fortalecer procesos pedagógicos centrados en el diálogo. El aula ya no puede ser únicamente un espacio de transmisión de contenidos; debe convertirse en un escenario de construcción colectiva de sentido, donde las voces sean escuchadas y donde los estudiantes aprendan a argumentar, disentir y convivir. La escucha activa y el diálogo comunitario representan herramientas pedagógicas profundamente transformadoras. Permiten que los estudiantes desarrollen habilidades para la vida como la empatía, la resolución pacífica de conflictos, la toma de decisiones, la comunicación asertiva y el pensamiento crítico. Estas competencias no solamente fortalecen la convivencia escolar, sino que preparan a los estudiantes para participar de manera ética y responsable en la sociedad.
La escucha activa: mucho más que oír Escuchar activamente significa prestar atención de manera consciente a lo que otra persona comunica, tanto verbal como emocionalmente. Implica comprender el mensaje, interpretar sentimientos, respetar puntos de vista y responder con empatía. La escucha activa no es pasiva; es una acción cognitiva y emocional compleja. El psicólogo Carl Rogers, representante del enfoque humanista, sostenía que escuchar genuinamen¬te a una persona genera confianza, seguridad emocional y apertura al aprendizaje. Desde esta perspectiva, cuando un estudiante siente que su voz tiene valor, aumenta su participación, autoestima y disposición para aprender. En la escuela tradicional, muchas veces se privilegia el discurso del docente y se limita la participación estudiantil a responder preguntas cerradas. Sin embargo, los nuevos enfoques pedagógicos proponen aulas dialógicas, donde escuchar al otro sea parte esencial del proceso educativo.
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
La escucha activa y el cerebro social Las neurociencias han demostrado que el cerebro humano aprende mejor en ambientes emocionalmente seguros. Daniel Goleman explica que la empatía y la regulación emocional favorecen la capacidad de atención y razonamiento. Un estudiante que se siente escuchado disminuye niveles de ansiedad y aumenta su participación. Además, escuchar diferentes puntos de vista estimula conexiones cognitivas relacionadas con el análisis, la comparación y la toma de decisiones. Por ello, la escucha activa no debe considerarse únicamente una habilidad social, sino también una estrategia para el desarrollo intelectual.
El diálogo comunitario como práctica pedagógica El diálogo comunitario es una forma de interacción colectiva basada en el intercambio respetuoso de ideas, experiencias y perspectivas para construir acuerdos o comprender problemáticas comunes. En educación, el diálogo comunitario permite transformar el aula en una comunidad de aprendizaje donde todos tienen la posibilidad de aportar. Cuando el diálogo se vuelve una práctica cotidiana en la escuela, los estudiantes desarrollan ciudadanía activa y aprenden que los conflictos no se resuelven mediante la imposición o la violencia, sino mediante la comunicación.
7
El desafío de educar para la humanidad La educación contemporánea enfrenta una tensión constante entre rendimiento académico y formación humana. Muchas veces las escuelas priorizan contenidos estandarizados mientras disminuyen espacios para conversar, reflexionar y escuchar. Sin embargo, el futuro necesitará personas capaces de trabajar colaborativamente, resolver problemas complejos y convivir en sociedades diversas. Las nuevas formas sociales para aprender muestran que el conocimiento ya no se construye de manera aislada. El aprendizaje ocurre en interacción, en la reflexión compartida y en la posibilidad de comprender diferentes perspectivas. Surge una pregunta incómoda y profundamente necesaria: ¿estamos educando estudiantes que únicamente saben responder exámenes o ciudadanos capaces de escuchar el dolor, las ideas y las diferencias del otro? En una época donde abundan las opiniones rápidas, los discursos violentos y la incapacidad de dialogar, quizá una de las revoluciones pedagógicas más urgentes sea volver a enseñar algo aparentemente simple, pero profundamente humano: escuchar antes de juzgar. Y tal vez allí, precisamente allí, comience la verdadera transformación educativa E
8
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Pensar la lectura profunda como pilar del aprendizaje y la participación ciudadana David Salas Bustos Ph. D. Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE davidsabu.91@gmail.com
La lectura profunda está en crisis. En Ecuador, las pruebas PISA demostraron que alrededor del 50 % del estudiantado se ubicó por debajo del nivel 2 de lectura, lo que significa la ausencia de competencias relacionadas con identificar información explícita e inferirla, formular conclusiones y relacionar el contenido con saberes previos (INEVAL, 2018). Abiertamente, nuestros estudiantes manifiestan ser apáticos ante la lectura. Uno de cada tres lee por placer, mientras que el 90 % utiliza sus dispositivos electrónicos más de cuatro horas diarias, reduciendo la lectura al entretenimiento en redes sociales. Esto no es ficción, es el retrato de una generación que creció entre pantallas, lo viral y la inmediatez.
La solución evidente es desarrollar hábitos de lectura; sin embargo, esta responsabilidad no recae solamente en las instituciones y los docentes de Lengua o Literatura. Esto involucra al Estado, las familias y al contexto de cada sujeto. Los factores intrínsecos (voluntad y motivación) y extrínsecos (económicos y sociales) restringen el acceso a bienes culturales, mientras que la expansión de las TIC desplazan la lectura. Esto debe preocupar no solo a los docentes, sino a toda la sociedad. La UNESCO, ya en el 2021, destacó que la lectura es esencial para formar sujetos críticos y autónomos, ya que permite acceder al conocimiento, comprender el mundo, participar en la esfera social, permanecer en el sistema educativo y desenvolverse en ámbitos laborales.
En este sentido, estudios recientes evidencian que los hábitos lectores consolidados mejoran el rendimiento académico y desarrollan habilidades metacognitivas superiores. Asimismo, la lectura incide en la inteligencia emocional al potenciar la autorregulación, la comunicación asertiva, la empatía y la solidaridad, favoreciendo el bienestar emocional, las relaciones sociales y la integración comunitaria (Intriago y Pazmiño, 2024; Guzmán-López et al., 2025). Por ello, la lectura, especialmente la profunda, no es opcional, sino una necesidad social. De ahí que el objetivo sea consolidar el hábito lector desde la voluntad y la práctica, no desde la obligación, promoviendo una lectura libre y disfrutable. Para ello, el profesorado debe asumirse como un lector activo y mediador; y el alumnado formarse como lector competente, fortaleciendo la memoria, la interpretación, la valoración y la organización de la información (Larrosa, 2019; Moreno, 2005).
DOCENTES QUE HACEN
HISTORIA Seguimos revisando sus proyectos
Esto puede abordarse desde un proceso de lectura sistemático, guiado y autorregulado en tres niveles: literal (información explícita), inferencial (interpretación y deducción) y crítico (evaluación basada en saberes y criterios), con el fin de favorecer la asimilación y conceptualización del contenido, y promover una comprensión más profunda, crítica y significativa. En síntesis, la lectura profunda trasciende lo instrumental y se configura como una necesidad social y formativa. Su desarrollo exige el compromiso articulado del Estado, la familia, la institución, el profesorado y el alumnado, mediante prácticas voluntarias y significativas. Abordada de forma sistemática, fortalece la comprensión y el pensamiento autónomo. Así, se constituye en un eje clave para la construcción del conocimiento y la participación activa en la vida académica y social E Referencias
Guzmán-López, E., Puican-Carreño, A., Salas-Morales, A., SánchezAlbarran, V. (2024). Inteligencia emocional y comprensión lectora a nivel estudiatil: una actualización temática. ENCUENTROS. revista de ciencias humanas, teoría social y pensamiento crítico, 23(Universidad Nacional Experimental Rafael Maria Baralt), 245–253. https:// doi.org/10.5281/zenodo.14268977 Intriago, C. y Pazmiño, V. (2024). Los hábitos de lectura y su incidencia en el rendimiento académico de los estudiantes. Maestro y Sociedad, (Número Especial), 191-198. https://maestroysociedad. uo.edu.cu/index.php/MyS/article/view/6517/7416 Larrosa, J. (2019). Esperando no se sabe qué sobre el oficio de profesor. Cendaya. Moreno, V. (2005). Lectores competentes. Revista de Educación, 153-167. http://biblioteca.udgvirtual.udg.mx/jspui/bitstream/123456789/1156/1/Lectores%20competentes.pdf
Ecuador
10
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Comprensión lectora: la llave del razonamiento matemático Andreé Romario Argüello Guizado Licenciado en Pedagogía de la Matemática y la Física Docente de la Unidad Educativa Santa Mariana de Jesús Guaranda andreeromarioarguelloguizado@gmail.com
Una de las escenas más cotidianas en el quehacer educativo de los docentes de la matemática es mirar a un estudiante cuando se enfrenta a un problema matemático, con el lápiz suspendido en el aire, aguardando la instrucción inicial para proceder. Muchos de los estudiantes conocen a la perfección los algoritmos que le permiten resolver los problemas, pero cuando el ejercicio se plantea de forma teórica aparece un náufrago a la deriva. En ese momento surge esta interrogante: ¿en matemáticas se enseña a pensar o simplemente a resolver problemas mediante procesos mecánicos? Según Marín (2024), cuando un estudiante resuelve un problema matemático, debe tener la capacidad de interpretar el enunciado, es decir, identificar el problema, los elementos y las técnicas necesarias para su resolución, proceso cognitivo conocido como «decodificación semántica». La carencia de esta habilidad conlleva a que el alumno no entienda cómo plantear un problema antes de dar una solución. Un estudiante puede demostrar experticia en la ejecución de las operaciones matemáticas; no obstante, el correcto desarrollo
de un ejercicio dependerá necesariamente de la capacidad de transformar el lenguaje natural en el lenguaje simbólico. Para Punto et al. (2025), el aprendizaje matemático es un proceso neurobiológico que demanda la activación coordinada de dos áreas fundamentales: el surco intraparietal (procesamiento numérico), y la corteza prefrontal (funciones ejecutivas y la resolución de problemas). Cuando el docente omite el contexto del problema y entrega el algoritmo de forma simplificada, priva al lóbulo prefrontal de su máxima capacidad de desarrollo. En este escenario, el cerebro desiste del análisis crítico para limitarse a la ejecución de instrucciones mecánicas. Como consecuencia, ante la mínima variación en la redacción de un enunciado, el estudiante experimenta un bloqueo cognitivo, constatando que no ha procesado un concepto, sino que simplemente ha memorizado una ruta. Al hablar de comprensión lectora, se cree que es una competencia netamente del área de Lengua y Literatura, mas no se identifica como el eje transversal de todas las ciencias.
En el ámbito matemático, la lectura requiere de atención al detalle, ya que, para problemas matemáticos una sola palabra (como cada, restante o doble) puede transformar por completo la estructura del algoritmo requerido. Para superar este reto, es fundamental transformar el ambiente de enseñanza y aprendizaje de matemática en un laboratorio de lenguaje. La resolución de problemas debe pasar por tres fases antes de ejecutar cualquier operación: ■ La paráfrasis: el estudiante debe ser capaz de explicar el problema con sus propias palabras, eliminando el vocabulario técnico.
Tv
■ La visualización: utilizar esquemas que permitan identificar las relaciones entre las variables mencionadas en el texto. ■ La estimación: antes de calcular, el alumno debe predecir un resultado lógico. Si el texto pregunta por el valor del tiempo y el cálculo arroja un número negativo, la comprensión lectora debería activar una alarma de error que el algoritmo por sí solo no posee. En definitiva, la enseñanza de la matemática no se basa en crear calculadoras humanas, más bien se desea formar personas con capacidad de abstracción, análisis y capaces de proponer soluciones lógicas a problemas reales. Leer la matemática no es igual a leer literatura, en la matemática, la lectura es no lineal y cada palabra tiene un valor lógico estricto. Esto reafirma la idea de que la comprensión lectora es una habilidad que se debe enseñar explícitamente en la clase de matemática, devolviendo a esta su propósito intelectual: enseñar a pensar para poder resolver E
S ÍG U E NOS EN NUESTRO CA N A L D E YO U T U B E
Referencias
Heredia Ponce, H., Gutiérrez Molero, S., & Romero Oliva, M. F. (2024). Comprensión lectora y resolución de problemas matemáticos. Un estudio de caso. Perfiles educativos, 46(185), 69-89. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S018526982024000300069&script=sci_arttext Limachi, S. & Inostroza, S. (2024). La neurociencia como factor de aprendizaje en el área de matemática. https://repositorio.une. edu.pe/server/api/core/bitstreams/6dcbc9c0-4679-40b3-9637b093c69922e7/content Marín, F. (2024). Mediación didáctica de la comprensión lectora para la resolución de problemas matemáticos. Corporación Universidad de la Costa. https://hdl.handle.net/11323/12856 Punto, E., Yépez, P., Cáceres, R., M., E., & Rondón, R. (2025). La fascinante conexión entre la neurociencia y el aprendizaje matemático. Revista Tecnológica-Educativa Docentes 2.0, 382-391. https://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid =S2665-02662025000100382
@RosalíaArteagaTV
Publicaciones todos los días
12
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Ser docente: entre la universidad, la investigación y la práctica Margoth Iriarte Solano Ph. D. en Educación Vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales, Educación y Humanidades de la UTPL Universidad Técnica Particular de Loja miriarte@utpl.edu.ec
Durante mucho tiempo se pensó que la docencia era una carrera que suplía a otra no alcanzada y, en efecto, no faltaba quien dijera: «Por lo menos, hazte profesor». Pero, ¿qué implica realmente ser docente? ¿Basta con dominar contenidos o teorías pedagógicas? Ser docente exige mucho más, supone alta motivación, comprender al otro, interpretar contextos, tomar decisiones y asumir una responsabilidad humana y social profunda. Por eso, la universidad está llamada a formar personas capaces de pensar la educación, investigarla y comprometerse con ella desde la práctica, porque enseñar no consiste únicamente en aplicar conocimientos, sino en transformar vidas y, con ellas, la sociedad.
solas ni se transforman únicamente con la experiencia acumulada. Necesitan orientación, diálogo, reflexión compartida, trabajo colaborativo e investigación-acción porque, cuando faltan estos procesos, la enseñanza corre el riesgo de reducirse a repetición, rutina o improvisación; pero cuando existe un verdadero acompañamiento, el docente aprende a leer críticamente lo que ocurre en el aula, a reconocer sus errores sin miedo, a cuestionar sus decisiones y a descubrir que cada experiencia puede transformarse en conocimiento pedagógico. En ese sentido, la mediación no es un añadido, sino la condición que permite que la práctica y la investigación dialoguen de manera fecunda y articulada.
Desde esta mirada, la práctica docente adquiere un valor trascendental, porque deja de ser una formulación teórica y se presenta como una experiencia profundamente humana, donde no cabe la homogeneización. Es un lugar lleno de personas, de estudiantes que sueñan, sienten, viven y aprenden de maneras distintas; pero, ¿cómo enseñar con sentido a tanta diversidad? Es ahí cuando la teoría deja de ser algo estático, se pone a prueba, se tensiona y se reconstruye a la luz de la experiencia y la reflexión. Y justamente, en ese proceso, nace la necesidad de investigar, observar con mayor profundidad, comprender mejor el contexto y buscar respuestas pedagógicas más humanas y pertinentes. ¡Y qué mejor en la universidad, donde se entrelaza lo que se sabe, lo que se vive y lo que falta comprender para enseñar con sentido y significado!
Por ello, hablar de investigación educativa no es referirse a algo lejano, reservado para especialistas o reducido al ámbito académico; es, más bien, una tarea compartida que compromete a todos quienes participan en el hecho educativo, especialmente a la universidad. Entonces, investigar implica comprender los problemas que emergen en la práctica, interpretarlos a la luz de la experiencia, volver sobre ellos con una mirada más crítica, más sensible y más comprometida; es reflexionar sobre la práctica, preguntarse por lo actuado, escuchar al otro, poner en duda las propias certezas y tener la humildad de volver a empezar.
Ahora bien, ¿puede ese puente sostenerse sin mediación? Difícilmente, la investigación y la práctica docente no se enriquecen por sí
Así, ser docente no significa solamente estudiar para enseñar, sino aprender a observar, reflexionar, investigar, y comprometerse éticamente con la vida de los otros desde una mirada humana, crítica y transformadora E
Coleccionable
13
Actividades para viajar al fondo del texto Edu@news
ACTIVIDAD 1: MURO QUE COMPARA HECHOS CON OPINIONES Lee con ojo crítico: después de leer el texto, pega notas amarillas en los hechos comprobables y notas azules en las opiniones del autor. Diseño: un muro dividido en dos columnas de ladrillos simétricos.
HECHO
Columna izquierda: espacio para hechos (datos reales o probados, cifras, ciencia, eventos históricos). Columna derecha: espacio para opiniones (creencias, juicios de valor, emociones del autor). Dinámica: pegar notas adhesivas amarillas en los hechos y azules en las opiniones.
IÓN
OPIN
Ideal para cu entos ficticios y n ovelas
ACTIVIDAD 2: TRIBUNAL DE LOS ACUSADOS Analiza las decisiones de los protagonistas: luego de la lectura de un cuento o una novela, pega argumentos a favor en la defensa y críticas en la Fiscalía. Diseño: una balanza de justicia o un estrado judicial.
DEFENSA
Ideal para te xtos informativo sy artículos de opinión
Lado izquierdo (defensa): acciones del personaje que se justifican. Lado derecho (Fiscalía): acciones del personaje que son cuestionables o malas. Dinámica: debatir dilemas morales del protagonista pegando argumentos en cada lado.
FISCALÍA
Coleccionable Ideal para textos literarios e informativos
ACTIVIDAD 3: TIRO AL BLANCO TEXTUAL Filtra la información: cuando termines de leer el texto, pega la idea principal en el centro, las ideas secundarias en el medio y los datos extras afuera. Diseño: un tablero de tiro al blanco con tres círculos concéntricos. Círculo central: la idea principal o el tema central (una sola frase). Círculo medio: ideas secundarias que apoyen el centro. Círculo externo: detalles irrelevantes, curiosidades o anécdotas del texto. Dinámica: filtrar la información pegando notas desde el exterior hacia el centro.
ES, A
NÉCDOTAS
DARIA S CUN SE
IDE
AS
CU RI
O
D DA SI
NCIPAL RI
D EA P
14
I
Ideal para cuentos ficticios
ACTIVIDAD 4: EL TERMÓMETRO DE LA TENSIÓN Mide la emoción del trama: después de leer el cuento, coloca tu nota adhesiva en el nivel de temperatura que describa el momento actual de la historia. Diseño: un termómetro grande que contenga una escala de 0 a100 grados centígrados. Zona baja (0-30): introducción y calma institucional.
Zona media (31-70): complicaciones, misterios y desarrollo del problema. Zona alta (71-100): clímax o punto de máxima tensión dramática. Dinámica: rastrear el ritmo del cuento y colocar notas en el grado correspondiente.
ZONA BAJA
ACTIVIDAD 5: REACCIÓN EN CADENA Rastrea las consecuencias: escribe el detonante en la primera ficha, la reacción en la segunda y el impacto en la tercera. Diseño: una fila horizontal de fichas de dominó cayendo en cadena. Ficha 1 (el detonante): ¿qué pasó primero? (La causa). Ficha 2 (la reacción): ¿qué provocó esa reacción? (El efecto intermedio). Ficha 3 (el impacto): ¿cuál fue el resultado final en el texto? Dinámica: analizar la causalidad histórica o científica usando notas de distintos colores.
ZONA MEDIA
ZONA ALTA
Ideal para textos informativos (historia, ciencia) TO
IMPAC
IÓN
REACC
ANTE
DETON
Coleccionable
15
Ideal para ambos tipos de texto (especialmente para inf erencias)
ACTIVIDAD 6: MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS Instrucción: investiga a fondo el texto que leíste. Pega en la superficie lo que el texto dice textualmente y bajo el agua lo que tú logras deducir. Diseño: un gran iceberg flotando en el océano.
Parte visible (superficie): datos explícitos (lo que el texto dice textualmente). Parte oculta (bajo el agua): datos implícitos (lo que el autor sugiere pero no dice). Dinámica: entrenar la lectura crítica pegando deducciones en la zona sumergida.
DATOS EXPLÍCITOS
DATOS IMPLÍCITOS
Ideal para te xtos informativo s, noticias y reportaje s
ACTIVIDAD 7: EL ESCUDO DE LA VERDAD Evalúa el texto informativo: luego de leer el texto, pega tus notas en cada embudo para comprobar las fuentes, las evidencias y la intención del autor. Diseño: tres embudos de laboratorio del mismo tamaño.
Embudo 1 (fuentes): ¿quién lo escribe y de dónde sacó la información? Embudo 2 (evidencia): ¿qué pruebas, estudios o fotos respaldan el texto? Embudo 3 (intención del autor): ¿el texto quiere informar, vender o convencer? Dinámica: evaluar la fiabilidad de textos del mundo real antes de validarlos.
FUENTES
EVIDENCIA
INTENCIÓN DEL AUTOR
1
2
3
16
Coleccionable Ideal para cuentos fict icios
ACTIVIDAD 8: EN LOS OJOS DEL OTRO Cambio de bando: elige un evento clave del cuento y escribe en tu nota adhesiva cómo lo contaría el personaje secundario o el rival. Diseño: un par de gafas gigantes con dos lentes diferenciados.
Lente izquierdo: la historia contada por el protagonista o narrador actual. Lente derecho: cómo contaría la historia el antagonista o un testigo secundario. Dinámica: escribir, en una nota, el mismo evento desde el punto de vista del villano.
PROTAGONISTA
ANTAGONISTA
Ideal para textos info rmativos complejos
ACTIVIDAD 9: MENTE ACTIVA: QQQ Divide tu lectura en tres pasos fundamentales: escribe qué ves (datos), qué no ves (dudas) y qué infieres? (conclusiones). Diseño: tres recuadros definidos por letras grandes. Cuadrante 1 (¿qué veo?): datos directos y obvios del artículo.
¿QUÉ VEO?
Cuadrante 2 (¿qué no veo?): preguntas que el texto dejó sin responder. Cuadrante 3 (¿qué infiero?): conclusiones propias basadas en la lectura. Dinámica: fomentar el pensamiento crítico autónomo rellenando el tablero en grupos E
¿QUÉ NO VEO?
¿QUÉ INFIERO?
EDUCACIÓN FINANCIERA
17
La economía y las finanzas no deben asustarte porque ellas te ayudan a a construir tu patrimonio
Matías Espinosa
Economista y Máster en Finanzas Bróker en Mercados Monetarios. AFS Group
Vivimos en un mundo de grandes cambios. Se están transformando aspectos fundamentales de nuestra vida, desde la energía que consumimos y las tecnologías que utilizamos hasta el comercio internacional, el mercado laboral y la forma en que cada persona debe planificar su futuro financiero. Cuando hablamos de educación financiera, la meta más importante es aprender a construir nuestro patrimonio. Para lograrlo, necesitamos entender cómo funciona el dinero, cómo ahorrar, cómo usar el crédito con responsabilidad y cómo invertir poco a poco y a largo plazo. El sistema de pensiones que hoy conocemos, (las jubilaciones que nos paga el IESS), nació en Alemania, bajo el liderazgo del canciller Otto von Bismarck, a finales del siglo XIX. Este modelo fue diseñado para una realidad muy diferente: la mayoría de los trabajos eran físicos, la esperanza de vida era menor y había más jóvenes aportando por cada adulto mayor. Hoy vivimos más años, nacen menos niños y los Estados enfrentan una mayor presión fiscal, pues muchos gobiernos gastan más de lo que ingresan. Por eso, los sistemas de pensiones están en crisis y reformarlos suele ser muy difícil. En ese contexto, cada persona debería construir su propio patrimonio; no para dejar de lado el sistema de pensiones público, sino para no depender solamente de él. Para tener más libertad y más opciones. La educación financiera comienza con acciones prácticas: ahorrar, ordenar tus gastos, hacer un presupuesto. Son conceptos simples, que, aplicados con disciplina pueden cambiar la vida de una persona.
La base de la construcción del patrimonio es el tiempo, y su gran aliado es el interés compuesto. Si comienzas joven, incluso con montos bajos, el dinero tiene más años para crecer. Hoy se puede comenzar con 50 dólares al mes y aprender a invertir. Lo importante es dar el primer paso y nunca poner dinero en algo que no entiendes. En Ecuador, y gracias a las nuevas tecnologías y plataformas, hoy es más fácil acceder a mercados internacionales. Entender lo que sucede en el entorno global es clave para proteger y multiplicar tus ahorros. Aunque la expresión «portafolio de inversión» parezca compleja, la realidad es más sencilla: si posees una moneda de plata, un anillo de oro o una acción, ya tienes un pequeño portafolio. Esto demuestra que la educación financiera es un compromiso compartido entre las familias, las escuelas, el sector privado, el Estado y cada ciudadano. Es hora de asumir este reto. Perder el miedo a la economía y a las finanzas nos permite tomarlas como lo que son: herramientas clave para construir libertad E
18
Palabralogía Fausto Segovia Baus / Exministro de Educación / fsegovia.baus@gmail.com
Los juegos en los que participamos
Nos referimos a los juegos psicológicos planteados por Eric Berne. La idea central estriba en que todos los seres humanos, sin excepción, jugamos a través de transacciones. Y el objetivo principal de los juegos, según Berne, es ganar o perder. Los juegos en que participamos es un libro de Eric Berne que explora las dinámicas psicológicas en nuestras interacciones sociales y revela cómo participamos en juegos de relaciones, poder y competición, y cómo estas dinámicas influyen en nuestras relaciones personales y laborales. Existe mucha bibliografía al respecto. A continuación, algunos ejemplos:
ito» «Yo pobrec sume víctima y a e re c se e Esta qu n lástima. a Hay gente d e u q s cione milias y en roles y fun ce en las fa u d ro p re elve con actitud se s y se resu le ra o b la s porte los ambien s y sin dar im s, a m ri g lá ro n ce o víctima facilidad co arecen com p a s e n ie u personas tancia a q ertirse en v n o c n e d e ictimaporque pu siones en v a c o n e y erseras, ontrario: p perseguido c lo e rr u c n o na se rias. Tambié as, cuando una perso m ti a íc sc a alguidoras-v uidora y bu g e rs e p o para om l de víctima posiciona c e p a p l e a asum guien que nción. te obtener a «Sí, pero» o «depende» Para perso nas que no asumen resp lidades. Bu onsabiscan prete x tos, subterf mentiras p ugios y iadosas pa ra explicar cable. El ju lo inexpliego se perf ecciona cua rece el «el ndo apasí, pero no ». Es decir afirmación , nada. La y la negació n llevan a la pa entre lín disculeas, que m uestra una marcada p d e b or la menti ilidad ra disfrazad dad. Lo mis a de vermo sucede con el famo pende», qu so «dee condicion a la opinión causas o si a otras tuaciones d esconocida personas e s. Estas stán perdid as y sin arg umentos.
El interrogato rio Una persona hace pregun tas constante a otra para o s btener inform ac ión o controlar la convers ación. Esta ac titud es una d mostración q eue esa perso na no sabe d tema, pero u e l tiliza datos de otras en su b neficio. Es fá ecil detectar p ersonas hábile que «sacan» s información d e sus colegas y luego utilizan , las ideas ajen as sin los créditos corresp ondientes. Un buen adagio evitar decir to es do lo que se sabe sobre u asunto especí n fico.
or y qué» «Soy superi s se denas persona u lg a e d d a ción La superiorid s de domina io ic rc je e e d és dos canta a trav ; he leído to o d to sé lo real: alfombra simbólica y me gusta la l; e b o N s miren los premio y que me ad la fi ra e m ri p ngo roja, estar en e gentes; te d n o d y ia c gen . Esta supor mi inteli y mi epitafio to n e m u n o y mujelisto mi m en hombres a rv se b o deros perioridad se s. Los verda ra u lt u c s la as ansu sencillez, res, y en tod r o p n za ri te arac famosos se c l autoelogio e r tes que po
«Yo no fui» a niega una person o d n a u c recorSe presenta finge no entender o isos s, o ir comprom sin resultad m su a r a it v ara e oda. Ne dar algo p ación incóm tu si a n u r ta os, pero o confron da resultad o n s ia c n e grupos gar las evid funciona en s e c e v a peri» s. En esas ia el «yo no fu c n e ri a p a e las engañan que viven d terpela y se in s le d a rd sonas, la ve a sí mismas.
«Si no fuera p or ti» Este juego se practica con frecuencia. E manera sutil s una de reconocer la incompete Significa, en ncia. ocasiones, en salzar a una p na que no tie e rsone méritos. E n la vida diari encuentra pe a se rsonas que se hacen «alfom ante otras, p bra» ara insistir en favo nes. Es gente que se cree «m res o peticioenos», pero q utiliza esa sup ue uesta minusv alía para man ipular.
El silencio Algunas personas no opinan; se mantienen calladas, toman nota y jamás se pronuncian. El silencio «habla». Es una actitud que tiene causas y efectos. En ocasiones puede ser una forma de castigo, manipulación emocional para sacar partido de una situación delicada. Las personas calladas, casi siempre se expresan en otros ambientes con locuacidad. ¡Cuidado! Estos son solo algunos ejemplos de juegos psicológicos identificados por Eric Berne y otros teóricos de la psicología E
INVESTIGACIÓN
LA ULEAM LIDERA ESTUDIO CLAVE PARA SU PRESERVACIÓN
Un estudio liderado por la Uleam proporciona datos clave sobre la situación biológica de cinco de las principales especies de tiburones capturadas en Ecuador, aportando evidencia científica para los procesos de evaluación y conservación de estos animales marinos. Cada año miles de tiburones son capturados en aguas ecuatorianas, aunque la pesca dirigida de estas especies esta prohibida desde 2007, muchas terminan llegando a los puertos como captura incidental. Cinco de las siete especies evaluadas presentan poblaciones en declive como : El tiburón mamón punteado El tiburón mako El tiburón sedoso y dos especies del tiburón zorro (pelágico y ojón)
LOS NÚMEROS DEL OCÉANO
+250 000
Tiburones son desembarcados anualmente en Ecuador
19 755
Embarcaciones artesanales operan en la costa ecuatoriana
+79 000
Pescadores dependen de esta actividad El tiburón azul puede producir hasta
Algunas especies de tiburón zorro producen apenas
En una sola camada con mayor capacidad de recuperación.
2 a 4 crías
135 crías
Rector Dr. Marcos Zambrano Zambrano, Ph.D Dirección de contenidos Mgtr. Rommel Garzón Quintanilla
GRUPO DE INVESTIGADORES Los investigadores de la ULEAM han desarrollado durante los últimos años una línea sostenida de estudios sobre la biología, crecimiento, reproducción y dinámica poblacional de tiburones en el Pacífico ecuatoriano. Los resultados de la investigación indican que, sin pesca, la población crecería aproximadamente un 8 % anual; sin embargo, bajo
RECOMENDACIONES Proteger los ejemplares juveniles, priorizando su supervivencia hasta la madurez reproductiva. Reducir drásticamente la captura incidental a través de monitoreo y regulación. Establecer tallas mínimas de captura que respeten los ciclos biológicos de cada especie. Proteger a las hembras gestantes, preservando la capacidad reproductiva de la población. Restringir ciertos tipos de redes y artes de pesca que incrementan la mortalidad incidental.
los niveles actuales de extracción, disminuye cerca de un 5 % por año, lo que evidencia una condición de sobreexplotación. Además, los niveles de pesca exceden en un 85,71 % el límite necesario para mantener una población estable.
IMPACTO CIENTÍFICO DE ALCANCE MUNDIAL El impacto de esta investigación trasciende fronteras. En 2026, la Convención sobre Especies Migratorias de las Naciones Unidas (UNEP/ CMS) utilizó oficialmente los resultados científicos de la ULEAM como evidencia para documentar el declive poblacional de los tiburones zorro (Alopias pelagicus y Alopias superciliosus) y respaldar decisiones de conservación internacional. Ese hito convierte a una universidad manabita en referente global de conocimiento aplicado a la sostenibilidad marina. La investigación se desarrolla bajo elproyecto "Biología y Pesquería de los Recursos Acuáticos del Ecuador: Aguas Marinas e Interiores" (2021–presente), liderado por el grupo.
TESTIMONIOS «No se trata solo de publicar ciencia sino de generar conocimiento que influya en decisiones nacionales y globales, de proteger recursos estratégicos, de apoyar la sostenibilidad de las pesquerías y dar voz científica a la universidad y al país en escenarios internacionales». DR. JESÚS BRIONES
DOCENTE INVESTIGADOR FCVT-ULEAM
CONOCE A FONDO AQUÍ
ACCEDE A LA INVESTIGACIÓN
bit.ly/43BgIfs
«Me siento orgullosa de formar parte de este proyecto y contribuir, como estudiante, a generar conocimiento sobre tiburones y rayas en Ecuador». VICTORIA PALMA ESTUDIANTE ULEAM
bit.ly/4xNPPTs Redacción Mgtr. María Alcívar Macías Fotografía Mgtr. Edmundo Zambrano
Editor audiovisual Mgtr. Carlos Cedeño Carrera Diseño y Diagramación Mgtr. Carla Ochoa Escalante
22
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Lectura crítica en la era digital María Jesús Caballer Senabre Máster en didáctica de las Ciencias Enric Juan Redial Consultor pedagógico Miembro de la Academia Valenciana de Cronistas Oficiales. España ejuanredal@outlook.es
A poco que nos planteemos una educación pública realista, con visión de formar a las generaciones futuras, surge la necesidad de dominar el lenguaje tecnológico hasta el punto de que, en los próximos años, será considerada como analfabeta aquella persona que no domine los sistemas y comportamientos de las tecnologías para la búsqueda y transmisión de la información, el uso del celular, la relación con las empresas o con la Administración pública. Por tanto, una parte de nuestra tarea como docentes será incluir estos aspectos en nuestras actividades de aula. En los próximos años, sin duda alguna, esa devenir tecnológico será irrebatible. Para realizar estas tareas de enseñanza-aprendizaje será necesaria una excelente dosis de humildad. No queramos pretender que ya sabemos porque lo usamos diariamente; la mayor parte de lo que sabemos lo hemos aprendido por ensayo y error, y esa no es la mejor manera de enseñar a los estudiantes. Será necesario aprender a enseñar con pautas, pasos de consecución, autoevaluaciones, instrucciones guiadas, etc. Eso significa que, como docentes, hemos de conocer las bases de procedimientos, los patrones de funcionamiento de aquello que se deba utilizar en el aula (o fuera de ella) para conseguir ese conocimiento. Supone cambiar también nuestro modo de trabajo, comunicarnos online con los estudiantes, prescindir de algunas tareas en papel y aceptar la comunicación electrónica, rentabilizar el uso de celulares y la búsqueda y manejo de tutoriales. La mayor parte de los profesores desconfían del uso de la IA en sus clases. Les parece que sus alumnos van a utilizarla para elaborar trabajos y redactar textos, y lo que van a presentar son plagios que poco tienen que ver con lo que
saben hacer. Pensamos que eso ocurre porque aplicamos técnicas que quizás estén obsoletas (valorar una redacción de un conocimiento, por ejemplo) con procesos nuevos para obtener ese conocimiento a través de la IA. Si queremos evaluar que una persona redacta bien o es original en sus planteamientos, debemos hacerlo en el aula y enseñar a hacerlo. Por el contrario, en un trabajo (texto, resumen, ensayo) que se realice con el uso de la IA, hemos de evaluar las ideas desarrolladas, las variables que intervienen en el proceso, los hitos destacados que corresponden a una búsqueda de conocimiento o a las ideas básicas que se desea expresar. Pero nunca evaluar la forma en la que el texto está escrito, puesto que este será el resultado de la elaboración de la IA. Existe una tendencia instantánea y no bien racionalizada a creer como cierto lo que está escrito en periódicos o libros; o publicado en tutoriales, documentales, televisión…, sin tener en cuenta lo que ya sabemos sobre la falsedad o escasa fiabilidad de algunas de esas noticias publicadas en algunos medios de comunicación. Así pues, debemos volver al principio y fijarnos especialmente en qué significa saber leer. ¿Qué dice ese texto? ¿Responde a la pregunta formulada? ¿Cuáles son las ideas básicas? ¿Están relacionados los hechos con sus causas? ¿Esos hechos son ciertos? ¿Qué fuente los declara como ciertos? ¿Podríamos obtener información sobre esos hechos por otros medios? ¿Cuáles? En la lectura es fundamental aprender a separar los hechos de las opiniones. Para esto nos conviene:
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
1. Rechazar cualquier noticia que no identifique a su autor. Reclamar en los foros públicos la identidad de los autores de una afirmación. 2. Comprobar la identidad de los firmantes de una noticia o texto. 3. Realizar otras búsquedas bibliográficas sobre el tema en cuestión. 4. Buscar el sentido de los párrafos y analizar si hay contradicciones entre ellos.
23
argumentos obtenidos por la IA, que podemos preparar previamente como práctica; o proporcionar un texto corto con una contradicción; o bien otro texto breve que contenga muchas frases técnicas, pero no diga realmente nada. Este tipo de actividades deben realizarse de forma habitual en todas las áreas de estudio y no deben asociarse a ninguna asignatura en concreto; se deben convertir en algo importante en cualquier concepto y contexto E
Este sistema parece muy largo y lento para cualquier tipo de información que tengamos que analizar y, en la mayor parte de las veces, una lectura rápida no nos resulta suficiente. Por eso, hay que volver a reflexionar sobre el contenido de lo que estamos leyendo, y preguntarnos: ¿es importante? ¿Por qué? Si la información dijera lo contrario, ¿cambiaría mucho nuestro concepto del asunto? ¿A quién puede interesar que creamos una cosa u otra? Suele ser de utilidad contrastar dos textos cortos que sustenten opiniones contrarias y sus
¡ B I E NVE N I DOS! Decimosegunda promoción
24
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Resolución de problemas vs. memorización Verónica Orellana Ph. D. de Gestión Tecnológica Profesora en la Universidad Andina Simón Bolívar ana.orellana.n@uasb.edu.ec
Es frecuente escuchar la queja del estudiantado sobre la necesidad de memorizar grandes cantidades de contenido que olvidan poco después del examen. Por ejemplo, memorizar la fórmula para calcular la distancia recorrida por un cuerpo, sin comprender qué significa cada término o cómo se relacionan entre sí, dificulta su aplicación cuando se cambia el planteamiento, las preguntas o la forma de nombrar un dato. En este sentido, resultaría más valioso permitir el uso de un formulario orientado a la resolución de problemas. La cuestión clave no es si se debe o no memorizar, sino determinar cómo se llega a esas fórmulas, qué representan y cuándo aplicarlas. Cuando la enseñanza se centra exclusivamente en la memoria, se genera un «aprendizaje superficial» (Marton y Säljö, 1976), donde los estudiantes ejecutan pasos de forma mecánica sin construir una representación interna del problema. Al respecto, Ausubel (2002) distingue el aprendizaje significativo del memorístico al plantear que el primero conecta el nuevo conocimiento con las estructuras cognitivas previas; mientras que el segundo lo almacena como un dato aislado, frágil y difícil de transferir. Como resultado, los alumnos logran resolver ejercicios idénticos a los ensayados, pero se confunden o se equivocan ante cualquier variación en las preguntas. La solución radica en promover primero la comprensión del fenómeno y de las variables que intervienen, para luego introducir la herramienta matemática que lo describe. Polya (1989) propone que el docente guíe al alumno a través de cuatro fases: comprender el problema, trazar un plan, ejecutar el plan y revisar la solución. El mayor valor pedagógico reside en la fase inicial, donde el estudiante se detenga a identificar qué se le pide, con qué datos cuenta y qué relaciones existen entre ellos.
Solo entonces la fórmula cobra sentido como la síntesis de ese razonamiento. Para lograrlo, es fundamental fortalecer la lectura comprensiva. Se puede solicitar a los estudiantes que reformulen el problema con sus propias palabras antes de escribir cualquier número. Asimismo, se sugiere plantear problemas basados en situaciones reales (recetas, planos, construcciones, deportes o finanzas) para que emerja de forma natural la necesidad de generalizar. Analizar en clase los errores más comunes y debatir por qué una solución no funciona, activa de inmediato los procesos de metacognición. También resulta muy efectivo que el docente resuelva un problema pensando en voz alta, mostrando de forma abierta sus dudas, correcciones y razonamientos intermedios. No se trata de erradicar la memorización; esta es necesaria para automatizar procedimientos y liberar espacio en la memoria de trabajo, permitiendo abordar tareas que demandan un razonamiento más complejo. El factor crucial es la secuencia del proceso de resolución: primero se comprende y luego se automatiza. Cuando la comprensión precede a la aplicación, los educandos aprenden a cuestionar lo que el problema les solicita, adquiriendo una capacidad de resolución que trasciende cualquier asignatura y que se transfiere con éxito desde el entorno educativo hacia la vida cotidiana E Referencias
Ausubel, D. P. (2002). Adquisición y retención del conocimiento: una perspectiva cognitiva. Paidós. Marton, F. y Säljö, R. (1976). On qualitative differences in learning: I — Outcome and process. British Journal of Educational Psychology, 46(1), 4–11. https://doi.org/10.1111/j.2044-8279.1976. tb02980.x Polya, G. (1989). Cómo plantear y resolver problemas. Trillas.
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
25
El rescate de la palabra hablada Yajaira Terán Revelo Licenciada en Educación Parvularia. Magister en Innovación Educativa Diplomado Superior en Infancias y Derechos Humanos Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) yajairateran_2008@hotmail.es
Rescatar la palabra hablada significa reconocer que el conocimiento no solo reside en los textos, sino también en la tradición oral. Para los estudiantes, la voz es un puente hacia su cultura y la comprensión del mundo. Además, permite validar las vivencias de la infancia y la juventud, otorgándoles el derecho a nombrar su realidad con sus propias palabras y reconociendo sus experiencias como saberes legítimos. En los ámbitos educativos, este rescate se traduce en una pedagogía de la escucha. El docente debe poner el oído y el corazón para acoger los relatos, ocurrencias, imaginaciones, sueños y saberes de sus estudiantes. Esto implica alejarse de la figura de observador distante para convertirse en cómplice y guía en la construcción del conocimiento, superando el modelo tradicional donde la comunicación es unidireccional y se limita a dar órdenes. Un enfoque centrado en la oralidad propone las siguientes dinámicas: ■ Diálogos o tertulias. Fomentar conversaciones donde no existe una única respuesta correcta. Plantear interrogantes abiertas que inviten a la argumentación, tales como: ¿Por qué piensas eso?, ¿qué nos dice esta situación sobre nuestro entorno? o ¿cuál crees que sea la perspectiva de otra persona? ■ Escucha activa (retomar la palabra del otro). Comenzar una intervención retomando lo expresado por el compañero anterior (ejemplo: «Estoy de acuerdo con lo que menciona Luis sobre… y quisiera agregar que…»). Esto garantiza que el diálogo esté verdaderamente conectado a una escucha real. ■ Lluvia de palabras o ideas. Organizar las ideas en pequeños grupos o en la pizarra antes de una exposición. Esto ayuda a los estudiantes a estructurar su mente de forma lógica y secuencial.
■ Debates informales sobre situaciones cotidianas. Plantear dilemas de la vida diaria o problemáticas escolares; pedir a los alumnos que asuman una postura y la defiendan utilizando argumentos basados en su propia experiencia y lógica. ■ Puntos de vista cruzados. Pedir a los estudiantes que, por un momento, defiendan una postura opuesta a la suya. Esto desarrolla la empatía cognitiva, el pensamiento abstracto y la capacidad de comprender los argumentos de los otros.
Ejemplo práctico Proponer al grupo de estudiantes realizar un receso de cinco minutos para un descanso activo: 1. Afirmación: «Creo que deberíamos implementar una pausa activa de cinco minutos a media mañana». 2. Evidencia / experiencia: «He notado que, después de las 11:00 a. m., la mayoría de los estudiantes se desconcentran». Además, los estudios de ergonomía demuestran que levantarse del asiento mejora la circulación y el enfoque. 3. Conclusión: «Si lo hacemos, terminaremos la jornada con menos cansancio físico y seremos más precisos en la entrega final. Esto nos beneficiará a todos para salir a tiempo». Muchas veces, la inseguridad de los estudiantes al hablar proviene del miedo a la equivocación o a la crítica. Para generar confianza, evite corregir la pronunciación o el vocabulario en el momento exacto en que están interviniendo. Los docentes deben enfocarse, prioritariamente, en el sentido del mensaje y en la construcción de las ideas E
26
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
El privilegio de comprender lo que se lee María Gabriela Tamariz Licenciada en Comunicación con mención en Periodismo Gestora editorial independiente gabytamariz@gmail.com
Quizá fue porque no aprendí a leer y escribir en la escuela. Lo hice antes, cuando, sin darme cuenta, mi abuelo me lo enseñó mientras jugábamos. Y tal vez por eso para mí la lectura nunca ha sido una tarea o una obligación. Leer es disfrutar. Un lindo hábito. Así lo fue durante mi infancia y adolescencia… y lo sigue siendo ahora.
Se podría pensar que el ámbito laboral marca una diferencia entre lectura crítica y lectura de disfrute. Pero no siempre es así. Por ejemplo, reconozco que me costó hacer la corrección de estilo de un diccionario o leer Cumandá cuatro veces para una reedición. Pero fue un placer leer decenas de libros como parte del proceso de migración de un fondo editorial.
En la universidad, las primeras clases de literatura analizaban el libro hacia adentro. Narratología pura. Sin embargo, luego, la transtextualidad —el estudio de todo lo que conecta un texto con otros textos o su contexto— abriría otros caminos a mi juicio más interesantes. En medio de reflexiones sobre obras profundas, clásicas y contemporáneas, resultaba una especie de placer culposo seguir disfrutando de la lectura de Harry Potter.
Y justamente al reír, llorar, indignarme, enojarme y emocionarme con esas historias surgieron algunas preguntas: ¿qué pasa si las obras no se clasifican únicamente por su género? ¿Qué sucede si consideramos el efecto que tienen en quien lee? ¿Qué ocurre si nos fijamos más en lo que el libro puede hacer sentir al lector que en el mismo libro? Al pensar en emociones aparecen otras categorías: libros para reír, libros para llorar, libros para recuperar la fe en la humanidad… libros para sentir.
Pero a mí siempre me pareció un canal atractivo para enseñar literatura clásica y mitología a niños. Y es que, si leer hacia dentro enseña cómo funciona un texto, leer hacia fuera permite entender por qué importa.
Desde que mi trabajo combina la edición con la atención de un estand de libros, siento más fuerte esa relación de la lectura con las emociones. Novelas románticas. Historias para disfrutar.
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
Relatos que no perturben. En las ferias no son extraños esos pedidos. Es lo que en los últimos años se llama literatura cozy: lecturas reconfortantes, sin violencia explícita y emocionalmente seguras. Se podría decir que la lectura crítica busca analizar e interpretar mientras que la lectura de disfrute pretende entretener y emocionar a quien lee. Sin embargo, no son opuestas: se alimentan mutuamente a lo largo de la vida del lector. Un lector no se forma por obligación sino permitiéndole desarrollar una relación placentera con la lectura. Y, si la lectura es una compañera de vida, qué hay de malo en dejarse llevar de cuanto en cuando por una historia acogedora. ¿Otro placer culposo? No lo creo. Finalmente, ninguna lectura es pasiva. Tanto la crítica como la de disfrute desarrollan la empatía, la imaginación y una visión crítica del mundo. Pero la de disfrute forma hábito lector y vínculo emocional. A quien le
27
interesa lo que lee, lee. Y solo leyendo se forma un verdadero lector. Y siento que esto es clave actualmente. Hace poco, un artículo de la revista Vistazo analizaba «el drama de no entender lo que se lee». Citando un estudio de Pobreza de Aprendizaje del Banco Mundial, señalaba que en Ecuador «el 66 % de las mentes de nuestros niños menores de 10 años corre el riesgo de desperdiciarse. No porque no asistan a la escuela, sino porque no pueden comprender un texto básico». La revista calificó los resultados como una «tragedia social». Y no es exageración. El analfabetismo como tal disminuyó drásticamente en Ecuador en los últimos 75 años, pero, si no se logran cambios respecto al analfabetismo funcional, quizá lo que usted está haciendo en este momento al leer y comprender este texto termine considerándose un privilegio E
C O N EC TA C O N L A Y DESCUBRE LA
ENTR ANDO A UNA NUE VA ER A
DEL ECUADOR CON CADA EDICIÓN
+ 16 mil seguidores @fundacionfidal
+ 8 mil seguidores @fundacionfidalec
28
COMPRENDER LO QUE SE LEE, RESCATAR LA ORALIDAD Y ESCRIBIR CON PROPÓSITO
FIDAL360 SLB Y FIDAL IMPULSAN LA EDUCACIÓN CTIAM EN ECUADOR CON UN NUEVO ESPACIO DE INNOVACIÓN Y APRENDIZAJE KREAB Ecuador
En el marco de la conmemoración de su centenario como empresa global, SLB, que tiene 91 años en Ecuador, y la Fundación para la Integración y Desarrollo de América Latina (FIDAL) suscribieron una alianza estratégica para fortalecer la educación CTIAM (Ciencias, Tecnologías, Ingenierías, Artes y Matemáticas) en Ecuador. La iniciativa busca acercar a las nuevas generaciones al conocimiento científico mediante experiencias educativas innovadoras que fomenten la curiosidad, la creatividad y el aprendizaje. Uno de los principales hitos de esta colaboración es la creación de la sala CTIAM en el EcoMuseo en Quito, un espacio interactivo que permitirá a estudiantes y visitantes conocer la evolución del conocimiento científico y tecnológico, así como comprender el papel de las matemáticas, la ingeniería y la innovación en la transformación del mundo actual. A través de experiencias inmersivas, la sala abordará temas como la taptana, los quipus, la inteligencia artificial y la exploración espacial. La alianza permitirá además que diez niñas amazónicas ecuatorianas participen en una experiencia educativa internacional en el Space Center Houston de la NASA. Antes de su viaje, las participantes formarán parte de un programa de preparación académica y desarrollo de habilidades que involucrará a 50 estudiantes de entre 14 y 17 años, provenientes de 10 unidades educativas públicas de Orellana y Sucumbíos. Durante esta etapa, las jóvenes deberán presentar ensayos, desarrollar proyectos para sus comunidades o instituciones educativas y participar en distintas pruebas y entrevistas. Como parte de este compromiso, SLB respaldará también el fortalecimiento de la sala CTIAM del EcoMuseo, ampliando el acceso
a programas de formación en liderazgo, ciencia y exploración espacial para jóvenes ecuatorianos. «En SLB creemos que el talento, la curiosidad y la capacidad de innovar están presentes en cada niña y joven que se atreve a imaginar un futuro diferente. Por eso impulsamos iniciativas que acercan la ciencia, la tecnología y la exploración espacial a las nuevas generaciones, creando oportunidades académicas reales para que desarrollen su potencial. Esta alianza con FIDAL refleja nuestra convicción de que invertir en educación, en ciencias y tecnología es invertir en el futuro de nuestro país, inspirando a más niñas a convertirse en las científicas, ingenieras, investigadoras y líderes que el mundo necesita», señaló Ruth Zambrano, Managing Director de SLB para Ecuador, Colombia y Perú. Con esta iniciativa, SLB y FIDAL fortalecen su compromiso con una educación transformadora que impulse el interés por la ciencia, la tecnología y la innovación, contribuyendo al desarrollo de nuevas capacidades y oportunidades para las futuras generaciones de ecuatorianos. La iniciativa forma parte de la conmemoración de los 100 años de SLB en el mundo, una trayectoria marcada por la innovación, el desarrollo tecnológico y la generación de conocimiento, reafirmando su compromiso con la formación de talento y el desarrollo sostenible de los países y de las comunidades donde opera E