RESULTADOS GENERALES
Tras el análisis comparativo, se identificó que solo siete genes presentaron una sobreexpresión estadísticamente significativa después del entrenamiento aeróbico.

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Tras el análisis comparativo, se identificó que solo siete genes presentaron una sobreexpresión estadísticamente significativa después del entrenamiento aeróbico.

Los genes identificados fueron: TPM1, COL4A1, MYF5, MSN,ARHGEF10,TGM2 yYTHDC1. Estos genes representan una fracción pequeña pero funcionalmente relevante del total analizado.


El hecho de que solo un número reducido de genes cambie su expresión sugiere que la adaptación muscular depende de una regulación precisa y específica, no de cambios globales en todo el genoma.
• Los genes sobreexpresados se relacionaron con procesos como la polimerización de actina, la organización del citoesqueleto, la síntesis de ATP y la regulación del calcio.

Estos procesos están directamente implicados en la contracción muscular, la eficiencia energética y la capacidad del músculo para sostener esfuerzos prolongados.

Se construyó una red de interacción proteína-proteína para analizar cómo estos genes se relacionan funcionalmente entre sí y con otros componentes celulares.
Dentro de la red, el gen TPM1 presentó el mayor número de interacciones, lo que indica un papel central en la organización del sarcómero y la contracción muscular.

Los resultados sugieren que el entrenamiento aeróbico induce adaptaciones musculares a través de mecanismos genómicos y epigenéticos que optimizan la función estructural y metabólica del músculo.

•Estas adaptaciones permiten al músculo responder de manera más eficiente a la carga aeróbica, mejorando la resistencia y el rendimiento físico.

Comprender estos mecanismos moleculares puede contribuir al diseño de programas de entrenamiento más efectivos y personalizados, basados en la respuesta genética al ejercicio.
