DIRECTORA EDITORIAL DE SOFT NEWS Y BRANDED CONTENT CLAUDIA CÁNDANO ccandano@grupoexpansion.com RUTH BUENDÍA, DOMÉNICA DÍAZ, PABLO DOBERTI, JACOB+CARROL, BRENDA LEGORRETA, AKI MAESATO, PILAR MARROQUÍN, CHUSS MONTEALEGRE, ERNESTO NUÑEZ, GUS RODRÍGUEZ, SOMETHING WONDERFUL STUDIO, DAVID SUÁREZ, ANNELIESE TIECK
Coordinadora de Video Editorial
MARIANA MARTÍNEZ
Coordinador de Postproducción CHRISTIAN CASTILLO PARALIZÁBAL
Equipo de Video
ABEL GONZÁLEZ
ALBERTO NOLASCO
ANABEL SARAHÍ MARTÍNEZ
ANDREA ESTRADA
DANIEL OSVALDO ESCUTIA
GUSTAVO RODRÍGUEZ
JAVIER SÁNCHEZ
JONATHAN VÁZQUEZ
MARÍA FERNANDA LÓPEZ
RICARDO RAMÍREZ
Productora JACQUELINE FACIO
Coordinador de Estudio de Foto
ALEJANDRINA LIRA
Fotógrafa Estudio de Foto
ANYLÚ HINOJOSA
Coordinadora Administrativa YRAZEMA ALMANZA
Account Manager MARTHA SOTO
CONTACTOS EN VENTAS ventas@grupoexpansion.com Tel:55 9177 4100/4300
Director de Operaciones
FERNANDO CEBALLOS fernando.ceballos@grupoexpansion.com
Distribución ALBERTO PALACIOS apalacios@grupoexpansion.com
Gerente de Tráfico ANA MARÍA GALINDO
Coordinador de Producción EDGAR MORA
Producción ULISES ALARCÓN
Coordinador de Producción Digital JAVIER JASSO
Postproducción Digital DIANA AGUILAR JESÚS GONZÁLEZ
PRESIDENTE DE GRUPO EXPANSIÓN EDGAR FARAH
COLABORADORES COO
EXPANSIÓN HILDA MAESTRE
THINK LIKE A NEW MAN LIFE AND STYLE, Revista trimestral, No. 190, marzo 2026-mayo 2026. Editor responsable: Pedro Manuel Aguilar Ricalde. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo No.: 04-2022-112412014500-102; Certificado de Licitud de Título y Contenido número: 17721. Domicilio de la Publicación: Avenida Constituyentes No. 956, Colonia Lomas Altas, Delegación Miguel Hidalgo, C.P. 11950, Ciudad de México. Imprenta: Reproducciones Fotomecánicas, S.A. de C.V., con domicilio en Duraznos
colonia Las Peritas, delegación Xochimilco, C.P.16010, Ciudad de México. Distribuidores: Expansión, S.A. de CV, Avenida Constituyentes
Colonia
Miguel
11950,
de
y Alfesa
y Logística, S.A. de CV., Corona número 23 Interior 1, Colonia Cervera Modelo, Naucalpan de Juárez, Estado de México, C.P. 53330. Se prohíbe la reproducción total o parcial del contenido, fotografías, ilustraciones, colorimetría y textos publicados en este ejemplar sin la previa autorización de Expansión S.A. de C.V Las opiniones y puntos de vista de las colaboraciones publicadas en esta revista no necesariamente reflejan la opinión de
N°1,
No. 956,
Lomas Altas, Delegación
Hidalgo, C.P.
Ciudad
México
Comercialización
AQUÍ, EL MAR MARCA EL PASO.
Tan pronto zarpas, el ritmo cambia — el mar marca el paso, los días se sienten más tranquilos y cada momento al sol se disfruta sin prisa. Con Norwegian, no se sigue la corriente. Se deja que el Caribe haga lo suyo. Aquí es diferente.
Great Stirrup Cay, Las Bahamas
Cozumel,México
Santo Tomás,Islas Vírgenes de los EE. UU.
Detenernos, mirar y reorientar el rumbo
PEDRO AGUILAR RICALDE
@pmaguilarr
La primera edición de Life and Style en 2026 coincide con el inicio de la primavera y con el momento en el que la Ciudad de México se pinta de morados y violetas gracias a las jacarandas que florecen por todos lados. Este número marca momento de renovación y también lanza una invitación a detenernos un poco a pensar si el camino que estamos siguiendo es el que realmente queremos. Este cuestionamiento puede aplicarse a muchos aspectos de nuestra vida: la manera en que nos vestimos, los pasatiempos en los que nos involucramos para liberar las presiones de la vida diaria, los destinos a los que viajamos y las razones por las que los elegimos e, incluso, aquello que nos apasiona de nuestro trabajo, por mencionar solo algunos.
Estoy convencido de que a lo largo de estas páginas podremos encontrar algunas pistas valiosas para que quienes se planteen algunas de estas preguntas puedan ir dando con sus propias respuestas. Están, por ejemplo, las reflexiones de Javier Barrios acerca de su labor como artista plástico y la manera en que aborda sus procesos creativos. También tenemos un reporte de las tendencias más fuertes para esta temporada que pueden dar cierto norte a aquellos que están buscando renovar su imagen. No podemos olvidar el artículo llamado "Florecer en la era de la inmediatez" en el que Pilar Marroquín profundiza en la importancia de encontrar válvulas de escape a través de hobbies que nos permitan disfrutar de los placeres sencillos de la vida como cuidar de nuestras plantas, bailar o salir a dar un paseo con una mirada atenta.
Finalmente, está la entrevista a Carlos Rivera, nuestro personaje de portada, quien se prepara para su primera presentación en solitario en la Plaza de Toros México y que con el lanzamiento de ¡Vida, México!, su más reciente álbum, ha reflexionado acerca de la vida, la muerte y todo aquello que le ha dado sentido a su carrera y a su vida personal. En otras palabras, esta revista es tal vez una de las más introspectivas que el equipo al que tengo el gusto de encabezar haya preparado.
Colaboradores
DANIEL GONZÁLEZ - Periodista
Daniel González (Santander, 1980) es periodista con una trayectoria de más de 20 años de experiencia en prensa escrita, radio y televisión, tanto en España como en México. Emigrado en Ciudad de México desde el año 2013, es además editor y fundador del proyecto Fútbol Oblicuo (@futboloblicuo) y miembro del pódcast Coctel Pambolero, desde donde trata de explicar las implicaciones políticas, sociales y económicas del balón.
@futboloblicuo
DOMÉNICA DÍAZ - Periodista
Los viajes, la cultura y el estilo de vida son algunos de los temas acerca de los cuales Doménica escribe desde hace una década. Fue parte del equipo editorial de Grupo Expansión y hoy colabora para medios nacionales e internacionales desde Barcelona. Es fanática del cine y fiel al ritual de cerrar cada fin de semana viendo una película. Para esta edición, investigó acerca del rol de los coordinadores de intimidad, figuras clave en la industria cinematográfica actual. @domenicadh
PILAR MARROQUÍN - Periodista
Con más de una década de experiencia como periodista y editora, Pilar Marroquín cree en el poder de las historias bien contadas. De origen guatemalteco, ha vivido en nueve países, habla cinco idiomas y se ha especializado en proyectos con enfoque social y cultural. Algunas de sus historias se han publicado en Travel+Leisure, Forbes y Penguin Random House. En esta edición escribe acerca de los pasatiemos que pueden ayudarnos a reducir el estrés de la vida cotidiana. @marroquincita
JACOB+CARROL - Fotógrafos
Carrol Cruz, neoyorquina con raíces en Bogotá, y Jacob Sadrak, originario de la Ciudad de Mexico, integran esta dupla que combina su pasión e interés por el diseño de moda con la fotografía. Establecidos en Nueva York, exploran a través de su lente el arte conceptual y logran plasmar en sus poderosas imágenes la personalidad de sus modelos, la artesanía de la moda y las joyas y las tendencias que cada temporada nos hacen querer renovar nuestro guardarropa por completo. @jacobsadrak / @ccspoke
RUTH BUENDÍA - Estilista
Estilista de moda radicada en la Ciudad de México, tras graduarse en Diseño de Moda y Publicidad, Ruth comenzó a explorar la libertad y la juventud como ejes creativos. A lo largo de su trayectoria, ha colaborado con firmas internacionales en campañas y proyectos creativos como Hugo Boss, Adidas, Nike, Dior Beauty, Puma, American Eagle, Safilo y New Balance, entre otras, así como celebridades como Sen Senra, Ona Mafalda, El Malilla, NSQK, Latin Mafia o Girl Ultra. @ruthbuendiap
LAZOS DE PAPEL (Y LO QUE LOS LIBROS PUEDEN
Creí que sería poeta
Alos dieciséis años creía, con toda convicción, que yo era el siguiente Pablo Neruda. Pero no sólo lo creía: tenía la evidencia. Había ganado un concurso nacional de poesía, fui de Valle de Bravo hasta la Ciudad de México a recibir el premio –con cash incluido– y me entrevistó el periódico Reforma. Yo estaba seguro, sin exagerar, que era el siguiente gran poeta latinoamericano.
Estaba en el paso del primero al segundo año del bachillerato y la cascada de hormonas de la adolescencia reventaba mi vida. Y sobre eso escribí en aquel poema que había mandado por correo postal (y con esto, desocupado y atento lector, habrá ya de calcular mi edad a esta altura) a la dirección que especificaba la convocatoria.
Pero aquel no fue un acto fortuito. No. A los seis o siete años, yo solito y con dinero que me había dado mi madre, compré en la librería Arawi mi primer libro: una portada con un fondo amarillo y la fotografía de una cabeza de ajos. No sé si fue la estética del ajo, o fue el amarillo lujoso, o el tamaño pequeño –manejable para mis manos–, pero algo me llevó a comprar ese libro que, sin duda, hoy no sería catalogado como literatura infantil. Era una edición de Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Pablo Neruda. Sin conocer aún nada del amor, memoricé desde muy niño aquellos versos que, después sabría, son inmortales en la poesía latinoamericana: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: la noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos’”. Durante toda mi infancia y adolescencia fui un devorador de libros. Así que, cuando llegó la hora –y en contra de mis padres, porque siempre he sido voluntarioso–, decidí estudiar Letras Hispánicas con el propósito de ser escritor. Cuando tuve la segunda clase del primer día en la universidad, entró en el aula Roberto Gómez, quien con los años se convertiría en un mentor y amigo entrañable, y nos dijo más o menos esto: “Si ustedes creen que aquí van a aprender a ser escritores, se equivocaron de carrera; aquí se viene a estudiar literatura, no a ser escritor”. Decidí quedarme porque no tenía otra opción y había que gestionar la frustración. Además, tenía ese recurso que hoy echo tanto de menos: tiempo. Varias veces en mi vida pensé que habría sido mejor estudiar Química (porque, dígase la verdad, yo ahí era destacadísimo). Hoy pienso que estudiar letras fue una decisión perfecta.
La literatura me regaló –con muchos golpes y sin anestesia–las preguntas que me llevaron a cuestionarme la identidad.
TEXTO: ERNESTO NUÑEZ
Entendí que había estudiado literatura para conocerme a mí mismo y, en el camino, descubrir las ambigüedades de la otredad, de nuestra humanidad. Estudié literatura para decodificar –y, actualmente en mi vida profesional, construir– las narrativas que necesitamos para conectarnos, para persuadirnos, para seducirnos y hasta para enamorarnos. Y sí, estudié literatura porque estaba seguro de que era el camino más alejado de los números. No podía estar más equivocado: hoy el Excel es de mis mejores amigos.
Todos tenemos una historia con un libro. La mía hoy gira en torno a muchísimos libros: dirijo un equipo de profesionales regados por todo el continente americano que trabaja por mejorar nuestra sociedad a través de la educación. Y en esas labores está la de sembrar la semilla de la literatura. Por fortuna, algo de ese trabajo termina recordándome siempre que, hace muchos años, yo estaba seguro de que sería el siguiente Pablo Neruda.
Acerca del autor: Educador y viajero, Ernesto cree en la educación como motor de cambio social. Especialista en literatura hispánica, edición e innovación educativa, es director global de Producto e Investigación en Grupo Santillana. Su trabajo impacta cada año a más de dos millones de estudiantes en América Latina.
Leer sin moralejas
En la casa de mi infancia no había libros. Mi mamá los tiraba porque acumulaban polvo. Vi cómo se deshizo incluso de la tesis de licenciatura de mi papá. Hubo, eso sí, el esfuerzo de pagar tomo por tomo la Enciclopedia Británica, pero no existían los libros de aventuras ni el ritual de leer cuentos antes de dormir. Aún me pregunto de dónde vino –o cómo se formó– mi gusto por la lectura.
Muchos escritores suelen contar su formación lectora como un refugio frente a un mundo en el que no encajan. Yo era una niña tímida, sin duda, aunque no lo suficiente como para esconderme detrás de los libros. Me gustaban las horas de recreo con mis amigas para jugar resorte, avioncito o espiro. Por las tardes, andaba de arriba abajo en bicicleta con mi pandilla por los jardines del multifamiliar donde crecí, en la Ciudad de México. Tenía dos hermanos y un familión de primos con quienes hacíamos planes culturales –así los llamaban nuestros papás– los fines de semana: Xochimilco, el Desierto de los Leones, Chapultepec. Lo importante era estar afuera. Eso me bastaba.
Solo conservo dos recuerdos persistentes, adheridos a mi memoria como chicles en un zapato, que supongo resultaron decisivos en mi hábito lector: el primero, cuando conocí la biblioteca de la escuela; el segundo, y más antiguo, la lectura de una fábula de Esopo con la que me identifiqué a profundidad.
El día que supe lo que era una biblioteca, nos sacaron del salón de clases; cursaba tal vez quinto o sexto de primaria. Entramos en fila a un cuarto rectangular, con libreros de piso a techo y una mesa alargada en el centro. Olía a lápiz recién afilado. La bibliotecaria explicó el sistema de préstamos, mostró las fichas de papel que debíamos llenar y nos entregó una credencial con un número y un espacio para escribir nuestro nombre y pegar después una foto. Insistió en la norma principal: el silencio. Mi única referencia para un lugar así era la capilla o la iglesia; quizá por eso asocié la biblioteca con algo sagrado. Además, la posibilidad de llevarme un libro –el que yo quisiera– de la escuela a mi casa, usarlo por un tiempo y devolverlo, dejando mi nombre y una fecha registrada, me pareció un juego excepcional, a la vez detectivesco y comunitario. Imposible saber qué libros saqué y devolví, pero la historia de La tortuga habladora, la fábula de Esopo que leí de tarea años antes de conocer la biblioteca, jamás la olvidé. Trata de una tortuga que entabla amistad con dos patos, quienes deciden ayudarla a abandonar el lago donde vive para trasladarse a otro más grande. Le proponen sostener un palo con el pico y que ella se cuelgue de él mordiéndolo. La única condición era no hablar durante el vuelo. Recuerdo la tensión que sentí al leer ese pasaje: ya había visto en las ilustraciones el lago
TEXTO: BRENDA LEGORRETA
de donde venían los patos y era evidente que se trataba de un lugar mejor. ¿Lo lograría? ¿Podría permanecer callada tanto tiempo? Fue mi primera inmersión lectora.
Continué con esperanza hasta que el desenlace se impuso. Al pasar sobre un pueblo, la gente se asombra al ver a una tortuga en el cielo; ella abre la boca para explicarse y cae. Busqué otra página, alguna continuación, pero no la había: ese era el final. Sentí una tristeza genuina. Conservo la imagen de la tortuga sola, en un lago peor que el primero. Pensé que algo similar podía pasarme a mí. Le pregunté a mi mamá por qué. Ella explicó la moraleja –hablar de más tiene consecuencias–, pero no me quedé tranquila. Había algo injusto, inmodificable, porque ya estaba escrito. La lectura me conmovió. Hoy, con todo mi escepticismo hacia las moralejas, entiendo que mi hábito con la lectura se formó ahí: en la experiencia comunitaria de acceder a un lugar con aire de templo que guarda y presta libros, y en el descubrimiento de un artefacto hecho de historias y lenguaje, capaz de afectar la vida propia a través de la ajena. Ese efecto sutil y poderoso se convirtió en una especie de fármaco, adictivo para mí.
Por eso ahora vivo en una casa con libros que ya no se limitan a las fábulas, aunque acumulan polvo; sigo visitando bibliotecas –físicas y digitales– y leo por las noches antes de dormir.
Acerca de la autora: Brenda Legorreta es maestra en Letras Modernas (Inglesas) por la UNAM. Su trabajo se ha publicado en medios como Gatopardo, Travesías, Nat Geo Traveller, Cine Premiere y Revista con la A y, en 2016, publicó con Editorial Uranito la trilogía de cuentos infantiles titulada Ivo. Su primera novela, 1994: perder y fingir, fue publicada por Harper Collins México en 2021.
Biografía bibliófila
Escribí antes de leer, a contracorriente. Esa maniobra contraintuitiva inicial definió mi relación con los libros y con el lenguaje en general. Tenía 16 años cuando comencé a escribir una novela y no había leído jamás ni los libros que la escuela me obligaba a leer. Y recuerdo que no era mala mi novela.
Comencé escribiendo antes de leer, decía, y cuando le entré a la lectura empecé por donde la escuela no recomendaba: por Borges. Me salté a todos: El Principito, El Quijote, Quevedo, Mi planta de naranja lima, Rubén Darío y todos ellos. El primer libro que sentí en mis manos fue Artificios, una edición de algunos de los mejores cuentos de Borges. Los leí y releí como otros cuentan que leían a Salgari, a Verne y a Stevenson; los leí en la intimidad, sin presión escolar ni dar explicaciones de lo que leía, en las noches. Los leí como hay que leer. Y los leí admirando cada solución que yo no lograba resolver; de escritor a escritor.
Nunca leí una Historia de la Literatura y nunca dejé de escribir. Transcribí, corregí textos propios y de otros, traduje, parafraseé, copié y reescribí muchísimas veces. Soñé que escribía y escribí sueños. Ensayé escribiendo ensayos, y sigo. Me gusta. Y gracias a que sigo escribiendo, sigo leyendo. Si no, no sabría cómo, ni sabría qué leer.
No leí tantos libros en mi vida. Pero tampoco me importa. Pierdo mi tiempo releyendo algunos, habiendo tanto nuevo por leer, podrá pensar mi lector. Tampoco me importa. Releer es mejor que leer, cuando lo que se lee vale la pena. Encuentras nuevas sutilezas, descubres nuevas soluciones narrativas y manejos complejos de la lengua. Lees sin la ansiedad de enterarte de nada.
Te entregas, como si meditaras. Descansas. Casi no uso el Kindle, aunque intento. Nunca sé lo que tengo allí y no siento que tenga allí lo que tengo. Y ese frenesí de pasar página cada treinta segundos me incomoda. Echo en
TEXTO: PABLO DOBERTI
falta la experiencia física de la biblioteca en el mundo digital. Salvo escasísimas excepciones, deploro las bibliotecas escolares. No me gustan porque espero mucho de ellas y cuando me decepcionan lo hacen en la proporción de mis expectativas. Creo que las bibliotecas de las escuelas tienen una enorme oportunidad, que pierden. Tendrían el deber de ser el santuario de la libertad y el estímulo. Libros repetidos, como si fueran librería, ya frustran al ávido buscador de fantasías. Y con poco respeto por los libros que son libros, los mezclan con libros de texto, apoyos de la enseñanza y documentarios que nada tienen que ver con la mística de la lengua y la fantasía que una verdadera biblioteca representa. La escuela no entiende los libros volviéndolos obligatorios, poniendo juntos a Sófocles y La vida de las mariposas Escribiendo esta biografía bibliófila descubro cuánto el libro ha biselado mi vida. Y me gusta. Publiqué alguno que otro, discretamente. Traduje a Poe y a Chesterton. Quiero traducir a Machado de Assis. Escribo sin parar, todo tipo de cosas; mantengo mi mano caliente. Leo sin prisa, pero sin pausa. La época en que dejé de escribir casi morí. No vivo de esto, aunque sí vivo de esto.
Dictamos, con Alfonso Ochoa, talleres de escritura, que más deberían llamarse talleres de activación del lenguaje en su dimensión existencial y trascendente. Talleres cortos, de encuentros prácticos, para despertar a quien quiera ser despertado. Talleres de descubrimiento, también para nosotros, que no los preparamos, aunque vengamos incubándolos hace 40 años.
Acerca del autor: Pablo nació en Argentina y vivió en México, Brasil, España y Colombia. Se dedica a la educación en actividades de muy diversa índole. Es emprendedor, advisor, profesor y socio-consejero escolar. Tiene 6 hijos. Actualmente prepara la fundación de una ONG dedicada a la educación.
2O. MONASTERIOS Y HIERBAS / 26. FLORECER EN LA ERA DE LA INMEDIATEZ
32. UN SIGLO DE LEYENDA / 34. MÁS ALLÁ DE LOS CONFINES OAXAQUEÑOS
38. UN AMOR PARA LA ETERNIDAD / 40. DEL MAR A LA MESA
MONASTERIOS Y HIERBAS
En la Baja Edad Media, el conocimiento humano se acumulaba en los monasterios. Allí se rezaba y se protegía la pureza del cristianismo, pero también se leía y escribía mucho. Y también se experimentaba. Con la teología, con la medicina, con la astrología y con la botánica. Había, sin embargo, un problema. Aquellas plantas, flores, cortezas, frutos y raíces que los monjes utilizaban para elaborar sus primitivas elaboraciones medicinales eran estacionales; esto es, aparecían y desaparecían con el paso de los meses. La epifanía llegó cuando se dieron cuenta de que, sumergidos en alcohol, aquellos botánicos mantenían sus propiedades durante largos periodos de tiempo. El nacimiento de los licores de hierbas era, pues, cuestión de tiempo. Casi al únisono, en regiones europeas tan dispares como Baviera, Bretaña, Lombardía, Cantabria, Piamonte, Normandía o Westfalia comenzaron a almacenarse brebajes y mezclas que las diferentes órdenes monásticas guardaban con extremo celo. En 1510, unos monjes benedictinos de Fécamp, en Francia, ponían en circulación el Bénédictine, un licor imprescindible en la coctelería de autor moderna que, además, los convirtiría en milmillonarios. Algo similar sucedió con el Chartreuse, inventado en 1605 por monjes cartujos en un monasterio cercano a Grenoble, en los Alpes. Hoy, este licor, elaborado con más de 130 botánicos, es tan popular que se ha limitado su producción anual para preservar el origen de la receta y mantener la estacionalidad de sus ingredientes. En España, a finales del siglo XV, los monjes del monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria) ya aprovechaban la piel sobrante de la uva para destilar un equilibrado orujo que luego mezclaban con plantas de la zona, una tradición que el Camino de Santiago repartiría por el resto del país y que no tardó en llegar a Galicia, principal productor español y uno de los grandes del mundo. El Frangelico, procedente de las montañas del Piamonte, o el Ettaler Klostelikor, elaborado en una abadía de Baviera, son otros dos de los licores monásticos que han trascendido el paso de los siglos y que, como consecuencia de la religión y el colonialismo, hoy podemos encontrar en prácticamente casi cualquier lugar del mundo. Porque los licores de hierbas, además de complejas y delicadas bebidas, son también un reflejo cultural del lugar en el que se elaboran. Por eso en Italia y en buena parte del Mediterráneo occidental, paraíso del aperitivo, son más secos,
Valor mundial del mercado de licores de hierbas*:
4,12
millones de dólares
*Fuente: The Observatory of Economic Complex (OEC).
Desde 2020 ha crecido a un ritmo del 3.68 por ciento anual.
ligeros y refrescantes, y por eso en el norte de Europa, lugar de inviernos largos y fríos, son densos, con gran cantidad de azúcar y alcohol y decenas de hierbas, cortezas y plantas que activan sus propiedades medicinales. Pero no es Europa el único lugar del mundo en el que se han mezclado hierbas con alcohol. Durante milenios, la práctica ya tenía lugar en civilizaciones de los actuales China y Japón pero también en México, Colombia, Perú, Brasil, Bolivia y las Antillas. Bienvenidos al universo de los licores herbales.
Producción global de licores de hierbas
(en millones de litros)*
1. Alemania – 130
2. Italia – 105
3. Francia – 85
4. China – 70
5. Estados Unidos – 55
6. España - 35
7. Polonia – 30
8. México – 20
9. Hungría – 15
10. República Checa – 12
*Fuente: Eurostat.
Principales exportadores del mundo
(millones de dólares)*
1. Alemania – 656
2. Italia – 609
3. Francia – 455
4. Irlanda – 397
5. Países Bajos – 264
6. Canadá – 262
7. Reino Unido – 244
8. España – 236
9. Estados Unidos – 197
10. Bélgica – 107
Principales importadores del mundo
( millones de dólares)*
1. Estados Unidos – 1,110
2. Reino Unido – 288
3. Alemania – 286
4. Países Bajos – 161
5. España – 144
6. Canadá – 130
7. Francia – 119
8. Italia – 94.9
9. Australia – 92.7
10. Bélgica – 90
*Fuente: The Observatory of Economic Complex (OEC).
Principales países consumidores de licores de hierbas (consumo estimado, kilogramos por persona al año)*:
1. Hungría – 0.78
2. Alemania – 0.58
3. Italia – 0.56
4. Argentina – 0.55
5. República Checa – 0.51
6. Francia – 0.44
7. Polonia – 0.30
8. España – 0.29
9. Austria – 0.27
10. Estados Unidos – 0.10
*Fuente: Statista.
Principales marcas de licores de hierbas del mundo (facturación en millones de dólares)*:
1
Jägermeister (Alemania) - 1,100
Aperol (Italia) - 950
2
Campari (Italia)
- 820
3
4. Ricard (Francia) - 650
5. Fernet-Branca (Italia) - 450
6. Martini (Italia) - 380
7. Amaro Montenegro (Italia) - 220
8. Becherovka (República Checa) - 180
9. Bénédictine (Francia) - 140
10 Chartreuse (Francia) - 110
*Fuente: International Wine and Spirits Record.
Distribución mundial de los licores de hierbas:
1. Europa del norte y central.
Licores muy especiados, conocidos como kräuterlikörs . Suelen ser oscuros y densos con mucha mezcla de especias.
República Checa. En Karlovy Vary se produce la berechovka, un licor inventado en 1807 a partir de una fórmula que incluye 20 hierbas. Alemania. Con sus 56 botánicos y su presencia en discotecas y clubes de todo el mundo, el Jägermeister es ya uno de los símbolos del país. Hungría. El unicum, bebida nacional, fue creado 1840 por la familia Zwack. Se elabora con más de 40 hierbas que envejecen en barriles de roble.
2. España.
La tradición en el país comenzó a través del Camino de Santiago y los monasterios que se fueron construyendo a lo largo de la ruta.
Mar Cantábrico. En comunidades autónomas como Cantabria, el orujo se elabora desde el siglo XIV, aunque el mayor productor es Galicia. Islas Baleares. Tanto Ibiza, como Menorca y Mallorca cuentan con una larga tradición en la maceración de licores con fuerte predominio del anís y las hierbas locales.
3. Italia.
En el norte, los amaros destacan por las hierbas alpinas, mientras que en el sur, en Nápoles y Sicilia especialmente, son mucho más cítricos.
Norte. Las regiones de Véneto, Lombardía y Piemonte son el lugar de nacimiento de licores, orujos, bitters y amaros como el Aperol, el Martini, el Fernet-Branca o el Braulio.
Centro. El Amaro de Montenegro es uno de los orgullos de Bolonia. Fue inventado en 1885 por Stanislao Cobianchi, . Sur. El Averna siciliano se elabora a partir de la mezcla de hierbas, maceradas con caramelo natural.
4. Francia.
La Edad Media y la prohibición de la absenta en 1915 convirtieron a Francia en uno de los centros mundiales de los licores de hierbas.
Alpes. Los monjes cartujos elaboran Chartreuse en su abadía de Voiron desde 1605.
Normandía. El Bénédictine se elabora por los monjes benedictinos de Fécamp desde 1510. Veintisiete hierbas y especias lo convierten en un licor único.
Provenza. La prohibición de la absenta en 1915 llevó a los productores a inventar el pastis, un símbolo del art de vivre de la Costa Azul y un aperitivo que es un mensaje.
5. Asia
La tradición de los licores de hierbas en esta región del mundo ha estado tradicionalmente relacionada con su uso medicinal.
China. El líder indiscutible en el país es el Jing Jiu, conocido como “el Jägermeister chino”. Incluye bayas de goji, astrágalo y canela y su origen está en un brebaje utilizado para la fatiga. Japón. El umeshu, elaborado a partir de albaricoques, es el licor de hierbas más famoso de Japón. Tiene notas cítricas y un ligero aroma a almendra o mazapán.
América.
Tanto los españoles como las posteriores potencias coloniales se aprovecharon de la variedad de técnicas e ingredientes ancestrales de las comunidades originarias.
México. El origen de la damiana, un licor de hierbas originario de Baja California Sur, hay que datarlo en la comunidad Guaycura, que mezclaba la flor ternera diffusa para tratar el dolor de cabeza y problemas estomacales.
República Dominicana. La mamajuana se elabora a partir de la mezcla de ron, vino tino, melaza y botánicos y raíces como el anamú, la canela o el maguey.
Bolivia. El Agwa, fabricado en Holanda, es un licor herbal compuesto por hojas de coca procedentes de Bolivia y botánicos como el guaraná o el ginseng. Estados Unidos. En algunos estados de las Montañas Rocosas, marcas como Leopold Bros. están elaborando licores de hierbas a partir de botánicos y plantas alpinas.
Clasificación de los licores de hierbas:
Aperitivos. La gran tradición mediterránea de socializar antes de las comidas creó algunos de los mejores aperitivos. El Campari, el Aperol, el Martini Rosso o los vermús de solera y el pastis son sus principales ejemplos. Suelen ser licores más refrescantes y secos, ideales para ser combinados en cocteles ligeros, y en ocasiones (como sucede con el pastis) se rebajan con agua helada y hielo.
Los licores de hierbas se clasifican en dos grandes categorías, dependiendo del efecto que buscamos con su consumo.
Digestivos. Su origen está en el uso medicinal y cuentan con más tradición, más alcohol, más azúcar, más botánicos y más maceración. Suelen tomarse después de comidas y cenas. En esta categoría destacan los orujos del norte de España, los amari italianos y destilados como el Jägermeister y el Fernet-Branca.
RECETA:
Singapur Sling. Creado en 1915 por Ngian Toon Boon, encargado del Long Bar del hotel Raffles de Singapur, el Singapur Sling es uno de los cocteles más influyentes de la historia, elevado a símbolo inmortal por escritores como Somerset Maugham, André Malraux o Pablo Neruda.
Ingredientes:
30ml. Ginebra
10ml. Triple Sec
10ml. Brandy de cereza
10ml. Licor Benedictine
60ml. Jugo de piña
30ml. Jugo de lima
10ml. Granadina
Splash de soda
Cereza marrasquino como garnish
Elaboración:
1. Mezclar todos los ingredientes excepto la soda.
2. Colar en un vaso highball con hielo.
3. Añadir el splash de soda.
4. Decorar con el garnish
FLORECER EN LA
ERA DE LA INMEDIATEZ
En una sociedad que monetiza cada segundo de atención y en la que el agotamiento se ha transformado en norma, un movimiento empieza a gestarse. No se trata de grandes renuncias ni de retiros inalcanzables, sino de un retorno a disfrutar de lo más básico: el tiempo. TEXTO: PILAR MARROQUÍN
La premisa de la vida moderna parecía indiscutible: más rápido es mejor. La tecnología nos prometió eficiencia para liberar tiempo, pero paradójicamente ha devorado los márgenes de ocio que nos quedaban. Según la OMS, la salud mental ya no es un asunto privado, sino un derecho humano universal que se ve vulnerado sistemáticamente por las dinámicas de la híperproductividad. Consumimos en un solo día más de lo que nuestros antepasados procesaban en toda una vida, vivimos bajo la tiranía de la notificación, en un estado de alerta continua que los neurólogos describen como insostenible para la biología humana.
La idea de “tener tiempo” se ha convertido en el máximo privilegio. Poder pausar, contemplar, hacer algo con lentitud (o simplemente no hacer nada) es hoy un lujo distribuido de manera desigual. La prisa no solo es un síntoma del sistema; es también un marcador social, un recordatorio de quién puede permitirse desacelerar y quién no.
Ante esta aceleración perpetua surge otra tendencia que no rechaza la tecnología per se, sino que reivindica la lentitud. Como advierte el filósofo Byung-Chul Han al hablar del “aroma del tiempo”, enfrentamos una crisis de prisa y de sentido: la vida se ha atomizado en instantes fugaces sin narrativa ni propósito. Esta primavera quisimos explorar cómo cuatro creadores han convertido lo manual y lo contemplativo en su trinchera para mantener la cordura.
REAPRENDER EL TIEMPO BIOLÓGICO
Para Alejandro Sainz, psicólogo en formación y fundador de Batú (@batu.mx), la crisis de ansiedad no fue una teoría académica, sino una vivencia física. Su incursión en el mundo de las plantas nació de una pasión estética y de una necesidad de supervivencia emocional en un entorno laboral abrumador. “Hace un par de años, atravesaba una etapa de mucho estrés y ansiedad laboral. Trabajaba jornadas muy largas y sentía que me había desconectado de mí mismo y de lo que realmente disfrutaba”, relata Alejandro al recordar el punto de quiebre. Su testimonio refleja el de millones de profesionales que, atrapados en el vórtex corporativo, pierden la noción de sus propias necesidades básicas. “Decidí dar un giro y buscar algo que me ayudara a recuperar la calma y apreciar más mi tiempo. Así fue como llegué al mundo de las plantas”. Lo que descubrió fue una lección sobre el ritmo. En un mundo digital donde todo ocurre a la velocidad de un
click, la naturaleza impone una espera no negociable. “Cuidarlas se convirtió en una forma de terapia; observar su crecimiento, aprender a darles lo que necesitan, me ha ayudado a reconectarme con mi propio ritmo y bienestar”, explica.
Esta experiencia personal derivó en un emprendimiento y, posteriormente, en su formación en psicología Gestalt, buscando puentes entre los ciclos naturales y los procesos psíquicos. Alejandro sostiene una tesis contundente sobre la impaciencia moderna: “Trabajar con plantas y la salud mental van de la mano, ambas nos invitan a estar presentes, a observar, cuidar y crecer con paciencia y cambiar este chip que traemos de que todas las cosas deben ser al instante”, relata.
Según Alejandro, la clave terapéutica reside en la reciprocidad, en un intercambio de cuidados. Describe como un momento de conexión. “Cuando es día de riego me gusta imaginar que, así como yo las cuido a ellas, ellas también cuidan de nosotros. Siento que las plantas nos devuelven esa atención en forma de paz y equilibrio”, explica. ¿Su consejo para aquellos que buscan bajar la velocidad? No hacer nada más que mirar. “Detenerte a observar algo vivo; puede ser una planta, el cielo, un animal o incluso tu propia respiración”, recomienda. “Observar una hoja nueva que está por abrir me recuerda que todo tiene su propio ritmo y que no necesitamos correr para crecer. Es un recordatorio de que la calma también es una forma de avanzar”.
ELOGIO DE LA IMPERFECCIÓN (Y RENUNCIA AL CONTROL)
En la economía del conocimiento, el error se penaliza y la precisión suele ser la norma. Jessie Lewis, artista y cofundadora del estudio de cerámica KHE (@khe.quieres), ha encontrado en el barro un refugio contra la mente analítica y perfeccionista. El acto de trabajar la arcilla induce un estado cognitivo distinto. Al ocupar las manos, la mente racional, esa que planifica y se preocupa, cede espacio. “Cuando estoy trabajando con mis manos o pintando, a veces (no siempre) llego a un estado profundamente meditativo, en que mi mente puede soltarse y dejo de controlar mis pensamientos”, describe Jessie. Es un fenómeno conocido como flow, en el que la conciencia se fusiona con la acción. Jessie añade un matiz importante: “Mi mente va a lugares donde no iría si estuviera haciendo algo más analítico. Hay pocas otras actividades que me dejan soltar tanto”.
Pero el aspecto más desafiante de la cerámica, y quizás el más terapéutico, es su imprevisibilidad. A diferencia de muchas tareas modernas, la cerámica implica someter el trabajo al fuego, una variable que nunca se domina por completo. Jessie es categórica al respecto. “Es muy difícil que el resultado final sea lo que esperabas, entonces a veces la sorpresa que te sale del horno es otra parte de ese proceso creativo”, matiza. Esta exposición constante al error y al accidente ha transformado sus expectativas. En lugar de buscar la pieza perfecta, Jessie ha aprendido a integrar el fallo. “Para mí la cerámica se trata mucho de happy accidents, decepción y aprendizaje”, confiesa. “Con eso he aprendido a aceptar la imperfección y hacerlo parte de la obra. Hacer arte me ha hecho una persona mucho más paciente y he aprendido cómo fluir más con la imperfección y aceptarlo como parte del camino”, añade. Más allá de la paciencia, Jessie identifica una emoción primaria, casi olvidada en la adultez, que surge con la creación. “Cuando estoy creando y estoy feliz con cómo me está quedando algo, siento una emoción casi infantil”, dice. “Si pudiera definir en una palabra lo que siento al crear, tendría que ser 'emocionada'”. Recuperar esa chispa vital, a menudo apagada por la rutina, es un gran logro del arte manual.
DESACTIVAR EL JUICIO Y HABITAR EL CUERPO
Fernando Funakoshi, ingeniero y bailarín en Somasona (@ somasona.ensemble), trabaja con su propio cuerpo. Su perspectiva desafía el dualismo cartesiano que separa la mente de la materia. Para él, el movimiento no es una actividad física opcional, sino un mantenimiento esencial de la psique. “La conexión cuerpo-mente es poderosa y trabajan en conjunto – hasta se podría argumentar que son una misma”, afirma Fernando. “El movimiento corporal está ligado directamente con el bienestar y el mantenimiento de la salud mental”, continúa. Sin embargo, Fernando observa una barrera cultural significativa. A medida que crecemos, internalizamos normas rígidas sobre cómo debemos comportarnos. El juego y el movimiento
libre quedan relegados a la infancia o a contextos muy específicos (fiestas, escenarios), dejando al adulto promedio estático y desconectado. “Siento que la sociedad dicta comportamientos correctos o aceptables para adultos, y dentro de esas normas la exploración de movimiento es vista como algo infantil o ridículo”, critica. “La danza se ha convertido en algo para los profesionales o para las fiestas”, señala.
Esta autocensura corporal tiene un costo y es que cuando renunciamos al movimiento por vergüenza, también renunciamos a esa plasticidad neuronal y emocional. “Puede fortalecer o incluso crear conexiones sinápticas que hasta cierto punto nos rejuvenecen”, añade.
La propuesta que plantea Funakoshi consiste en democratizar la danza, despojándola de técnica y pretensión. “En mi día a día me encanta poner algo de música que me guste y simplemente sentirla y moverme sin prejuicios”, comparte sobre sus rituales personales. “Y este movimiento no tiene que ser una coreografía, puede ser simplemente explorar el movimiento de tus brazos, por ejemplo”, asegura.
Lo más radical de su planteamiento es la ubicación de estos rituales. No necesita un estudio de danza con espejos; reclama los espacios cotidianos, íntimos y públicos. “Más que nada hago esto en el metro o en la regadera… entonces existe esta posibilidad en los espacios más íntimos hasta en los más públicos”.
Ante la excusa común del “no sé bailar”, Fernando ofrece un diagnóstico empático: no es falta de habilidad, es miedo.
“Creo que cuando alguien dice que no sabe bailar refiriéndose a una inhabilidad de aprender algún estilo, muchas veces está ligado al miedo de hacer el ridículo, miedo al fallo; miedo al resultado, en definitiva”. “En mi mentalidad moderna o quizá posmoderna, yo opino que el proceso de bailar es para todos, solo es cuestión de permitirse experimentarlo”, concluye.
INSURRECCIÓN CONTRA LA CEGUERA
Nunca habíamos producido tantas fotografías y, al mismo tiempo, nunca habíamos mirado tan poco. Andrea Tejeda, fotógrafa, maestra y cofundadora de The Unperson Project (@theunpersonproject), utiliza la cámara para reaprender a ver. Su enfoque es filosófico y pausado, opuesto a la voracidad de las redes. “La fotografía es una manera en la que puedo pensar con el cuerpo y escribir con la mirada desde un espacio intuitivo”, define. Para ella, la imagen es un proceso de digestión emocional que invierte la lógica racional: “Me permite sentir primero y entender después”.
A diferencia de la escritura, que está mediada por el lenguaje y la sintaxis, la fotografía le permite habitar el
silencio. “La imagen me deja trabajar con silencios y gestos mínimos”, explica. Pero para lograr esto, es necesario un ingrediente escaso: la contemplación. Andrea desglosa este concepto con precisión quirúrgica. “Contemplar implica tres cosas fundamentales: estar presente, estar atenta y darle tiempo al proceso. Las mismas tres cosas también son indispensables para la salud mental”, relata.
En sus talleres, Andrea realiza un experimento sociológico constante. Pide a sus alumnos que observen a una persona antes de retratarla para confirmar la subjetividad de la experiencia humana. “El resultado siempre se repite y nunca deja de sorprenderme, porque ninguna fotografía se parece a otra. Ese ejercicio condensa algo importante que para mí ha significado una gran lección: cada uno mira desde un lugar propio... Cada mirada construye su propio retrato”, apunta.
Andrea es muy consciente de la dualidad de su herramienta de trabajo, ya que puede conectar, pero también aislar. “La cámara tiene esa increíble dicotomía que puede ser una herramienta de presencia y al mismo tiempo de evasión. Depende de cómo se use y qué intención tiene”. Su diagnóstico sobre el uso actual de la fotografía móvil es crítico: “Hoy, creo que la
balanza está mucho más inclinada hacia la evasión... se usa muchas veces para documentarlo todo sin habitar casi nada. Prioriza la presencia en el mundo digital a costa del encuentro físico... Es una presencia hacia la pantalla y una ausencia hacia el mundo”. Por eso, cuando le pedimos una recomendación para desacelerar, Andrea sugiere usar las piernas y cita al sociólogo David Le Breton: “Caminar es una pequeña insurrección contra la modernidad acelerada, y no podría estar más de acuerdo”. Para la fotógrafa, caminar es un acto de resistencia política y corporal. “De todas las cosas que podríamos hacer con el cuerpo, caminar sigue siendo una de las más subestimadas y, al mismo tiempo, una de las más radicales”, argumenta. “Es bajar el volumen del ruido, suspender por un rato la lógica del rendimiento, darte tiempo, devolverte al mundo y recuperar tu cuerpo en un presente híperproductivo que insiste en tenernos sentados frente a las pantallas”.
ENCONTRAR EL RITMO
La paradoja de nuestro tiempo es evidente: habitamos la era de mayor abundancia informativa y tecnológica de la historia, pero sufrimos una escasez crítica de atención y calma. El exceso es una métrica de consumo y una atmósfera que presiona de manera constante para acelerar procesos que, por definición biológica, requieren tiempo. La idea de vivir más despacio debe ser una forma de recuperar la soberanía sobre la vida cotidiana.
Reclamar tiempo, aunque sea en pequeños márgenes, es disputar un recurso que se ha vuelto escaso. Significa establecer límites a un sistema que nos prefiere acelerados y disponibles. No es un ejercicio de productividad personal ni una estrategia para acumular más logros, sino todo lo contrario: un acto de selección. Elegir qué atender, qué soltar y qué desacelerar. Es entender que, aunque el entorno nos exija respuestas inmediatas y resultados perfectos, nuestra salud mental depende de nuestra capacidad para habitar la pausa, abrazar la incertidumbre y respetar los tiempos (lentos) de nuestra propia naturaleza.
LA CIENCIA DEL BIENESTAR
La doctora Laurie Santos es la profesora de la clase más popular en la historia de la Universidad de Yale: The Science of Well-Being. Su trabajo se enfoca en enseñar cómo usar la evidencia científica para combatir el agotamiento moderno. A continuación, destilamos cinco estrategias avaladas por la ciencia para cultivar la calma y transformar el bienestar en una práctica diaria.
1.
CONECTA CON OTRAS PERSONAS
Busca activamente estos pequeños momentos de contacto (una conversación breve, un saludo, una llamada pendiente) porque incluso los intercambios más simples fortalecen tu sensación de pertenencia y elevan tu estado de ánimo de manera inmediata.
2.
PRACTICA LA AMABILIDAD
Realiza pequeños actos de gentileza (ayudar, escuchar, compartir tiempo) y dirige esa misma energía hacia ti mismo; ser amable de manera intencional expande tu bienestar más que cualquier estrategia centrada únicamente en “cuidarte” desde el individualismo.
3.
AGRADECE CADA DÍA
Toma unos minutos para reconocer lo que funciona en tu vida: anota entre tres y cinco motivos de gratitud; este ejercicio entrena tu mente para notar lo bueno y suaviza la ansiedad cotidiana.
HABITA EL MOMENTO PRESENTE
Busca activamente estos pequeños momentos de contacto (una conversación breve, un saludo, una llamada pendiente) porque incluso los intercambios más simples fortalecen tu sensación de pertenencia y elevan tu estado de ánimo de manera inmediata.
4. 5.
DUERME Y MUÉVETE MEJOR
Protege tu descanso como un hábito no negociable y agrega al menos media hora de movimiento o cardio al día; ambas prácticas regulan tu sistema nervioso, estabilizan tu humor y te dan claridad para enfrentar las exigencias del día.
UN SIGLO DE LEYENDA
Assouline rinde homenaje a The Mark, uno de los hoteles que transformaron el Upper East Side en uno de los epicentros sociales y culturales de Nueva York.
TEXTO:
DANIEL GONZÁLEZ
Cuando la gala MET Gala desplegó su primera alfombra roja junto a Central Park, en el Upper East Side de Manhattan, The Mark Hotel ya estaba allí. Y allí sigue, en la esquina de la calle 77 con Madison Avenue, con sus característicos ladrillos, su cúpula azulada y su histórico lobby, a solo unos pasos de templos del arte y la cultura como el Metropolitan Museum of Art o la Frick Collection. The Mark es una institución neoyorquina por título propio desde 1926, cuando fue proyectado con un estilo neorrenacentista que aún mantiene en su exterior. Sin embargo, una completa remodelación a comienzos de este siglo fue la que lo transformó en uno de los epicentros de la que es una de las grandes fiestas de la moda internacional. Sucedió en 2006, cuando tras su compra por parte del Alexico Group emprendió un cambio de cara dirigido por el diseñador francés Jacques Grange, ideólogo de sus cálidos y sofisticados interiores junto a otros colaboradores como Karl Lagerfeld, Guy de Rougemont, Paul Mathieu o Mattia Bonett.
Tres años después, cuando volvió a abrir sus puertas, The Mark Hotel se convertía en el punto de partida (y de llegada) de la MET Gala. Allí comenzó a reservar su suite Anna Wintour antes de la fiesta de la moda por excelencia, y junto a ella otras celebridades como Blake Lively, Kendall Jenner, Emma Watson, David y Victoria Beckham, Oprah Winfrey o Pharrell Williams, todos ellos protagonistas de un legado al que la editorial Assouline rinde homenaje con The Mark, su última publicación. Escrito por Derek Blasberg, histórico periodista de The New York Times, el volumen recorre a través de fotografías e ilustraciones los cien años de historia de un establecimiento que con el paso de los años se convirtió en termómetro del pulso social de Manhattan tan preocupado por la cultura como por la gastronomía y la cocteleria. Así lo demuestran Mark Bar, una de las grandes coctelerías neoyorquinas, y The Mark Restaurant by Jean-Georges y Caviar Kaspia at The Mark, restaurantes que completan una excelente propuesta gourmet que sigue compitiendo con una de las estrellas de la casa: el carrito de hot dogs que, de vez en cuando (pero siempre durante la semana de la MET Gala), el chef Jean-Georges Vongerichten coloca en la misma puerta del hotel.
MÁS ALLÁ DE LOS CONFINES OAXAQUEÑOS
TEXTO: ANA ESTRADA
La diversidad de los destilados mexicanos de agave es tan vasta como su territorio, y el mezcal no es una excepción: una bebida espirituosa, tan amada como buscada y con tantos sabores como territorios originarios.
A besitos. El mezcal se toma a besitos y a partir de esa indicación se construye la relación con esta bebida ancestral: desde el cariño y el respeto para poder entender su característico sabor ahumado y fuerte, con esos tonos amaderados que se reconocen en el paladar y que pueden cambiar dependiendo de la especie de la planta, el corte de la piña o el método de destilación. Distribuidas a lo largo y ancho de todo el país, en México tenemos más de 223 especies de agave de las 273 del mundo; de estas, 151 son endémicas, un detalle que explica la estrecha relación con una planta que, desde hace cientos de años, forma parte de la cultura local. A diferencia de su primo el tequila, que según la Norma Oficial Mexicana solo puede ser producido a
"Al menos once estados son parte del territorio de denominación de origen del mezcal".
partir del agave azul, el mezcal puede elaborarse con más de 30 especies de la planta. “Esto permite que la materia prima sea bastante amplia; por eso puedes encontrar etiquetas de mezcal con Maguey Cenizo, Maguey Espadín u otros”, explica Alejandro Medina, ingeniero agrónomo especializado en agroecología que, por diferentes cuestiones, hoy es sommelier de agave en Ticuchi, bar de la Ciudad de México especializado en destilados mexicanos.
Sin embargo, a pesar de la vasta riqueza de agaves disponibles para el mezcal que existen en todo el país, el más común es el Espadín proveniente de Oaxaca, el origen más popular de este destilado, aunque no el único. Al menos once estados son parte del territorio de denominación de origen del mezcal: Oaxaca, por supuesto, pero también Guerrero, Michoacán, Aguascalientes, Guanajuato, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Tamaulipas, Morelos y Estado de México.
SABORES, COLORES, AROMAS
La complejidad del mezcal llega tanto desde el suelo donde crece la planta como del recipiente en el que se envasa el producto final. Leslie Hernández, bartender especializada en destilados mexicanos –especialmente el mezcal–, lo explica mejor. En su opinión, las diferencias en la tierra son importantes, pero también las plantas: Oaxaca presume de su clásico Espadín, mientras que Durango tiene el Cenizo o San Luis Potosí el Salmiana. “Todo va a influir en que el destilado sepa distinto. De lote a lote cambia, hay diferencias incluso si la planta crece en el mismo pueblo”, dice desde Akamba, bar que dirige en la colonia Roma de la Ciudad de México.
La preparación, por supuesto, también tiene su importancia. En el sur es más común usar tahona, la piedra jalada por un burrito o un caballo para moler la piña del agave, mientras que en otros lugares se puede moler con machete en mano. La destilación, por su parte, puede variar dependiendo si se utiliza el alambique de cobre, conocido como método arábigo y traído por los españoles durante el proceso de colonización, o la olla de barro, método heredado de la migración filipina y más utilizado en el norte del país. “No existe una regla que indique que siempre deba ser con cobre, con barro, con acero o que siempre se deba usar la tahona”, explica Hernández, quien suma más de once años de experiencia en el sector. Por su parte, Medina, de Ticuchi, hace una anotación sobre los métodos de preparación: la rusticidad. “Es incluso hasta romántico. Muchas fábricas de mezcal siguen enclavadas en los pueblos, no son grandes bodegas con grandes maquinarias, como puede verse en el tequila. Tenemos los mismos pasos de cosecha, cocción,
machacado, fermentación y destilación, pero el mezcal por su historia y su naturaleza tuvo que hacer adaptaciones tecnológicas con los recursos locales, de ahí que existan distintos tipos de destilación”, continúa.
EL PELIGRO DEL ÉXITO
Para nadie es un secreto que desde hace poco más de una década el mezcal ha disfrutado de un interesante boom: ahora el mundo sabe de la existencia de esta bebida tradicional mexicana, algo que llega con sus propias problemáticas sociales y culturales. Bildo Saravia Fuentes, ganadero, agricultor y maestro mezcalero de Durango, es muy claro en este sentido: él ha visto cómo la bebida ancestral enfrenta riesgos ante el consumo industrializado y la competencia.
Su preocupación no es pequeña. Hace años, decidió darle un vuelco completo a la forma de uso de la tierra y, uniéndose a las familias Angulo y Cortés, que también tienen terrenos en la zona, apostaron por la conservación de los ecosistemas nativos. Ahora, con una explotación planeada, moderada y bien medida, pueden hacer pequeñas producciones de mezcal mientras se alían con productores locales. Una especie de cooperativa en la que los maestros mezcaleros aportan su conocimiento, trabajo y tradición para la fabricación. “Nosotros somos ganaderos, pero hemos cambiado el enfoque hacia una visión de permacultura; es decir,
asimilar la naturaleza y no ir en su contra, haciendo un manejo holístico en el que importa cómo pastoreamos, la leña que usamos y cómo conservamos el entorno para que preservar la vida de venados y magueyes silvestres. Eso no se puede hacer si transformas el ecosistema”.
Con preocupación, Saravia Fuentes pone un ejemplo claro: el monocultivo en Oaxaca puede conducir a que el agave Espadín, el más utilizado para el mezcal, desaparezca, algo en lo que también coincide Medina, quien destaca la sobreexplotación de la tierra y de la especie, así como el desgaste del ecosistema.
¿Qué se hace en estos casos? La solución no es simple y, de alguna manera, también puede encontrarse
"Es una oportunidad para proteger el bien común, incluyendo la naturaleza, el entorno y la misma sociedad".
DÓNDE PROBAR MEZCALES MEXICANOS EN CIUDAD DE MÉXICO
TICUCHI
Petrarca 245, Polanco. @ticuchi.mx
AKAMBA
Durango 280, Roma Norte. @casonaromanorte
LOUNGE FERNANDO
Iztaccíhuatl 54, Condesa. @hotelsanfernandocdmx
en los consumidores finales, quienes ahora tienen la oportunidad de apostar por productos sin procesos industriales, más familiares o locales. Las producciones pequeñas garantizan que las mayores ganancias serán para los maestros mezcaleros, sus familias y el pueblo originario del que provienen. De esta manera, explica Saravia Fuentes, se impulsan buenas prácticas agrícolas, mejorando el impacto en los ecosistemas. “Es una oportunidad para proteger el bien común, incluyendo la naturaleza, el entorno y a la misma sociedad”, sentencia.
TLECĀN
Av. Álvaro Obregón 228-Local 2, Roma Norte. @tlecan
XAMAN BAR
Copenhague 6, Juárez. @xamanbar
UNA AMOR PARA LA ETERNIDAD
Con la colección Meisterstück Romeo & Juliet, la casa Montblanc rinde homenaje a un clásico inolvidable de la literatura universal.
El trágico romance de dos jóvenes –pertenecientes a familias enemigas de Verona– imaginado por William Shakespeare ha sido la fuente de inspiración para diseñar una serie de artículos de escritura, además de cuadernos y accesorios, cargados de mensajes secretos que incorporan los materiales refinados y la delicada artesanía que distinguen a la casa alemana. Las metáforas y las emociones contrapuestas fueron los elementos a partir de los cuales los artesanos de Montblanc transformaron la narración de Shakespeare y sus símbolos más destacados en intrincados elementos de diseño que se incorporaron a cada una de las seis ediciones que integran la colección. El color crema y el motivo de las plumas, por ejemplo, evoca la luminosidad eterea con la que Romeo describe a Julieta. Por su parte, las hojas hacen alusión al jardín de los Capuleto, sitio en el cual Julieta revela involuntariamente su amor por Romeo. Las espinas en la caperuza del capuchón y el cono son una referencia a la enemistad entre los Montesco y los Capuleto, y los detalles en rojo aluden al amor, la pasión y el sacrificio. En el plumín, se aprecia un corazón que simboliza el vínculo que une a los dos jóvenes y una daga que lo atraviesa como presagio de su destino fatal. En cada una de sus expresiones, la colección es un tributo poético a un amor que es radiante a la vez que frágil y trágico.
A LA MESA DEL MAR
Hermès lanza Nature Marines, una colección diseñada por la artista británica Katie Scott con la que la marca francesa rinde tributo a la flora y fauna del mundo submarino.
Decía el poeta estadounidense Frederic Seidel que Hermès era "una casa de lujo impecable". Fundada en 1837 en París como proveedora de productos de lujo para el mundo de la equitación y sus alrededores –arneses, botas, sillas de montar a medida–, hoy la maison cuenta con 15 métiers en los que sus artesanos aplican los principios fundamentales de la marca; a saber: meticulosidad, libertad creativa y atención a los cambios de la sociedad y sus necesidades. La marroquinería, la relojería, el calzado, la joyería, la perfumería y los prét-à-porter masculino y femenino forman parte de ese universo, pero también la porcelana, arte con el que la marca mantiene una
larga y estrecha relación que queda confirmada con Nature Marines. Charlotte Macaux Perelman y Alexis Fabry, directores artísticos del universo Hermès Home, fueron los responsables de encargar a la ilustradora Katie Scott el diseño de las 34 piezas que conforman la colección. Para ello, la artista británica se inspiró en las ilustraciones botánicas del siglo XIX, así como en la flora marina de la costa galesa, para pintar las cien especies vegetales que adornan una porcelana en la que destacan los verdes fríos, los beiges minerales, los naranjas intensos y los rojos. Un homenaje a la belleza de los mundos submarinos en forma de cuencos, platos, tazas y platos.
68. ECOS DE UN VALLE LEJANO / 70. TRILOGÍA PERFECTA / 72. ÍCONO DE ÍCONOS
74. REPARACIÓN AL NATURAL
La temporada de la experimentación
Estamos listos para el aumento de las temperaturas y vaya que las hemos estado esperando con ansias. Seleccionamos nueve tendencias que todos querrán usar y los secretos para llevarlas. A veces, solo se necesita un pequeño accesorio para que una nueva estética se cuele sutilmente en nuestro armario.
TEXTO: BERENICE BUENDÍA.
Todo se trata de encontrar nuestra versión más etérea: linos, tonos blanco y hueso, drapeados y una sensación de ligereza en las piezas que elegimos. Menos estructura, más fluidez.
Un clásico que toma fuerza esta temporada. Aportan un aire effortless y ligeramente retro que eleva cualquier look, desde el más relajado, hasta el más pulido. Sugerimos buscar un par con micas entintadas para sentirnos como en una escena de Top Gun
1. SAINT LAURENT, farfetch. com; 2. HAWKERS, C.C. Parque Vía Vallejo; 3. RAY-BAN, Sunglass Hut; 4. TOM FORD, ssense.com. 5. GUCCI, El Palacio de Hierro.
4.
2. 1.
La ropa de descanso se ha vuelto mucho más sofisticada. La apuesta debe ser por conjuntos de tejido de punto o por mezclar distintas piezas entre sí. Con accesorios clave como unos zapatos de charol bien boleados el look será cómodo pero perfecto para conquistar la calle.
Esta tendencia se ha visto presente desde el año pasado en womenswear y por fin llega su versión masculina. Se trata de buscar piezas divertidas, complejas en su construcción para convertirse en el statement perfecto para tu look.
1. ADOLFO DOMINGUEZ, C.C. Santa Fe; 2. PRO-X ELEMENTS, farfetch.com.
3. ISSEY MIYAKE, ssense.com; 4. MAISON MARGIELA, El Palacio de Hierro; 5. JACQUEMUS, farfetch.com.
BORDADOS
Las prendas que incorporen detalles artesanales que aporten textura y carácter son un must en la lista de shopping. Los bordados funcionan tanto en piezas protagonistas como en acentos sutiles que elevan un look sencillo: los hay desde los realizados con lentejuelas, hasta motivos realizados únicamente con hilo en tonos que destaquen.
Como este año amenaza con ser un regreso a 2016, el efecto craquelado vuelve con fuerza. ¿Nuestra sugerencia? Incorporarlos a través de piezas con drapeados o con teñidos que aporten un pequeño efecto de arrugas.
Llevar algo atado al cuello es un gesto capaz de transformar un look y que se reinventa con nuevos formatos de la clásica corbata. Para ser un rockstar, habría que elegir una delgada y larga y para un vibe más alternativo, buscar materiales o texturas que sorprendan como fruncidos.
1. BRUNELLO CUCINELLI, farfetch.com; 2. TOM FORD, El Palacio de Hierro; 3. THOM BROWNE, farfetch. com; 4. BOTTEGA VENETA, El Palacio de Hierro; 5. OUR LEGACY, ssense.com.
NUDO EN EL CUELLO
FLAMING HOT
Este es el color que domina la temporada. Desde tonos lavanda hasta morados intensos, aparece como un acento para otros que seguramente ya forman parte del fondo de armario como el gris.
La estética preppy que hemos visto varias temporadas se relaja con camisas abiertas y desfajadas y corbatas flojas. ¿El secreto? Pensar en esta tendencia como una rebelión contra tu uniforme del diario.
1. Suéter, RICK OWENS, farfetch.com; 2. Calcetines, DUM DUM STUDIO, dumdum. studio; 3. Shorts, ACNE STUDIOS, El Palacio de Hierro; 4. Suéter, ZARA, C.C. Parque Delta; 5. Bufanda, PAUL SMITH, farfetch.com; 6. Camisa, CEREAL, cerealbrand.co.
Look total , Dolce&Gabbana; reloj Santos de Cartier y collar
Panthère de Cartier, Cartier
BRILLANTE PRIMAVERA
FOTO: JACOB + CARROL. DIRECCIÓN CREATIVA: SOMETHING WONDERFUL STUDIO. MODA: AKI MAESATO. PEINADO Y MAQUILLAJE: ANNELIESE TIECK, CON PRODUCTOS ILIA BEAUTY & GROOMING ORIBE. MODELO: FILIPE NEVES @ IMG MODELS. El fin del invierno suele llegar con la promesa de nuevos comienzos y posibilidades de renovación. La moda –con tejidos más ligeros y una paleta de colores más suaves–se ilumina con joyas y relojes de Cartier para soreprender y llenar de buenas vibras este 2026.
Esquinas inferior izquierda y superior derecha: look total, Prada; brazalete Clash de Cartier, Cartier; silla CH22, Carl Hansen & Son; floreros, Carl Hansen & Son y NasonMoretti, todos disponibles en Carl Hansen & Son SoHo. Centro de página, izquierda: look total, Ferragamo; brazalete y anillos Clash de Cartier y collar y anillo Panthère de Cartier, Cartier Centro de página, derecha: collar y anillos Panthère de Cartier, Cartier; jarra de cristal, NasonMoretti, disponible en Carl Hansen and Son, SoHo.
Look total, Gucci; brazalete Clash de Cartier, Cartier; silla CH22, Carl Hansen & Son, disponible en boutique de SoHo.
Look total, Ferragamo; brazalete y anillos Clash de Cartier y collar y anillo Panthère de Cartier, Cartier
Está página: look total, Fendi; anillo Clash de Cartier, Cartier; jarra de cristal, NasonMoretti, disponible en Carl Hansen and Son, SoHo.
Página opuesta: look total, Zegna; reloj Santos Dumont y brazaletes Clash de Cartier y Panthère de Cartier, Cartier.
Reloj Santos de Cartier y anillos Clash de Cartier, Cartier; bowl, NasonMoretti, disponible en Carl Hansen & Son SoHo.
Look total , Louis Vuitton; brazalete Clash de Cartier y anillo Panthère de Cartier , Cartier.
Look total, Dior; reloj Santos de Cartier, Cartier.
ECOS DE UN VALLE LEJANO
Con una boutique efímera en Miami, y una exclusiva cena para sus clientes top, ZEGNA celebró el inicio de una alianza con Art Basel. Este es el inicio de una historia que fusionará arte, naturaleza y moda. TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE
El universo de Zegna es uno marcado por el amor a la naturaleza y al arte mezclado con una propuesta de moda. Así ha sido desde que, en 1910, Ermenegildo Zegna decidiera establecer su negocio en Trivero, Italia, a los pies de los Alpes de Biella. Convencido de que la belleza y el arte debían ser fuentes cotidianas de inspiración, se dio a la tarea de encargar obras a artistas locales –como Ettore Olivero Pistoletto y Otto Maraini– para embellecer el pueblo y su fábrica, conocida como Lanificio Zegna. Con estos gestos quería demostrar que la industria podía coexistir con la belleza y que una fábrica podía ser también un lugar de cultura.
Más de un siglo después, sus descendientes están decididos a mantener viva esta filosofía y a permitir que sus clientes alrededor del mundo se familiaricen con estos valores a través de experiencias como Villa Zegna, un espacio efímero que ha visitado ciudades como Shanghái, Nueva York y Dubái con el propósito de recrear elementos de Oasi Zegna, esa reserva natural en la que late el corazón de la casa, para que sus clientes más importantes tengan acceso a él.
La edición más reciente tuvo lugar el pasado mes de diciembre en Miami en el marco de Art Basel, feria con la que la casa firmó una alianza plurianual para tener presencia en
sus distintos eventos alrededor del mundo y, sobre todo, para estrechar lazos con los imaginarios que se han vuelto su centro de gravedad. Durante cuatro días, Villa Zegna recibió a clientes de Canadá, Estados Unidos, México y Brasil exclusivamente por invitación. El espacio –dominado por las plantas y el color rosa, así como por algunas pinturas del artista estadounidense Sam Falls–, fue diseñado como un guiño al valle de los rododendros. “Años después de que mi abuelo decidiera reforestar Oasi Zegna plantando medio millón de árboles, mi padre pensó que quería dar un toque de color al valle, así que trajo a Pietro Porcinai, el mejor paisajista de Italia, para crear el valle de los rododendros”, relató Gildo Zegna, nieto del fundador, durante la cena inaugural del espacio ante invitados como el artista JR, el coleccionista Craig Robins, el productor musical Giorgio Moroder y Alessandro Michele, director artístico de la casa.
El acceso a Villa Zegna, da a los invitados la oportunidad de adquirir algunas de las líneas de productos más exclusivas de la casa. Piezas clásicas confeccionadas con materiales preciosos y exóticos; looks de pasarela hechos a medida; trajes su misura realizados con la Trophy Selection –una selección de finísimos tejidos fabricados con la lanas más exquisitas–; el perfume Il Conte de Zegna, cuya producción está limitada a 300 botellas de cristal de Murano; y calzado y accesorios que pueden personalizarse según sus gustos son apenas algunos ejemplos de lo que aguarda en su interior.
“Espero que pronto puedan venir a visitarnos a Italia. La pasión de mi abuelo por la naturaleza y el arte fue el origen de nuestra alianza con Art Basel, misma que nos permitirá ser parte de los eventos de la feria alrededor del mundo durante los próximos años”, la invitación de Gildo queda flotando en el aire como una promesa de más ediciones de Villa Zegna, de más cenas como la que presidió, de más arte, de más prendas exquisitas y de más viajes de vuelta al origen.
TRILOGIA PERFECTA
La carrera de Novak Djokovic, uno de los mayores tenistas de la historia y embajador de Hublot, ha inspirado tres relojes de edición limitada.
Greatest of All Time es la leyenda que se lee en la parte trasera de la caja de cada uno de los relojes que integran la colección Big Bang Tourbillon Novak Djokovic GOAT Edition, una trilogía que celebra los logros más grandes del tenista serbio y que sorprende con su novedoso uso de los materiales.
Integrada por 101 piezas, la colección se divide en tres variaciones de color que representan cada una de las superficies en las que Djokovic ha ganado. El azul (72 piezas) representa las canchas duras; el naranja (21 piezas), las canchas de arcilla; y el verde (8 piezas), las de césped. En todos los casos, la caja es de 44 mm y está fabricada con un resistente y ligero compuesto creado por Hublot que mezcla fibras de las polo Lacoste y las raquetas Head de Djokovic, así como con un polimero llamado Titaplast. El movimiento es un tourbillon automático MHUB6035
que está fijado a una platina cuyo diseño hace referencia a las cuerdas de las raquetas de tenis, mientras que los brazaletes son un guiño a sus empuñaduras y el barrilete tiene forma de pelota.
ÍCONO DE ÍCONOS
El monograma, símbolo inconfundible de Louis Vuitton, cumple 130 años y la casa ha preparado un año lleno de celebraciones que inicia con la presentación de una colección anclada en el legado pero con la mirada puesta en el futuro. TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE
Una de las celebraciones más importantes que ocurrirán a lo largo de 2026 son las del 130º aniversario del monograma de Louis Vuitton. Símbolo de la herencia, la cultura y la innovación, este emblema integrado por una L y una V entrelazadas –acompañado de un motivo floral estilizado para formar un patrón decorativo– es hoy reconocible en todo el mundo como un sello de elegancia y modernidad. Su origen se remonta a 1896, año en el que George Vuitton decidió patentar un motivo gráfico que distinguiera las creaciones de la casa creada por su padre y que las protegiera de las imitaciones que comenzaban a aparecer en el mercado. La composición imaginada era también una manera de rendir un tributo al legado de su familia, uno que se extendería por muchas décadas y muchas generaciones hasta nuestros días, estampándose originalmente sobre un jacquard de lino para después comenzar a aplicarse a otros materiales mediante distintas técnicas.
A lo largo de su historia, el monograma ha
guiado las manos de los artesanos de la casa y ha alimentado la imaginación de creativos –comenzando por Marc Jacobs, Virgil Abloh, Nicolas Ghesquière y Pharrell Williams, directores artísticos que han dejado su sello en la historia de la marca–, coleccionistas y artistas como Yayoi Kusama, Takashi Murakami y Richard Prince, quienes lo han utilizado como lienzo para plasmar sus visiones y fusionar el arte con la moda.
Entre los muchos planes de la maison para celebrar a uno de sus sellos de identidad, están el lanzamiento de una colección de aniversario que toma algunos de los códigos de la fabricación de sus inconfundibles baúles y los aplica a tres bolsas de edición especial en la que se reinterpreta el monograma a través de un diseño moderno, distintos materiales y una fusión de técnicas modernas y tradicionales. Con estas piezas llega también una invitación a redescubrir más que un diseño, un código universal de la elegancia y la distinción que se hace más fuerte cada día.
REPARACIÓN AL NATURAL
Los fibroblastos son el secreto mejor guardado para mantener una piel firme y luminosa. Actualmente, la ciencia permite reinyectarlos y estimular su producción para así generarlos desde el interior.
TEXTO: ALEJANDRA MONTIEL
El cuidado de la piel ha evolucionado. Hoy, la idea de verse bien va más allá de productos “milagrosos” o procedimientos de belleza como el Botox, enfocado principalmente en reducir los signos de la edad. El tratamiento con fibroblastos, aunque no desconocido, es otro de los procedimientos que contribuye a la regeneración de la piel para así mantenerla firme, elástica e hidratada.
Los fibroblastos son células especializadas que viven en la dermis, la capa media de la piel, y se encargan de producir colágeno, elastina y ácido hialurónico, tres elementos clave para lucir radiante. Sin embargo, tal y como señala el doctor Gabriel Cabrera, especialista en medicina estética, con el paso del tiempo (entre los 20 y los 25 años) los fibroblastos pierden actividad, pasando a producir menos colágeno, lo que provoca una mayor flacidez en la piel, así como arrugas y pérdida de luminosidad.
Hay dos maneras de sacarle el máximo provecho a estas células especializadas en contribuir a la formación del tejido conectivo, ya sea que se utilicen como un tratamiento para rejuvenecer la piel o para fortalecerlas desde el interior. Para el caso de la primera opción, la técnica consiste en tomar una pequeña muestra de piel (biopsia) en un área donde la cicatriz pase desapercibida (habitualmente detrás de la oreja).
“De esta manera, se aíslan los fibroblastos y se llevan a un laboratorio, donde se cultivan y se multiplican hasta obtener millones de células jóvenes y activas listas para aplicar al paciente”, agrega el doctor Cabrera. Es decir, es un tratamiento ideal para todos aquellos que buscan una opción más natural, ya que se utilizan sus propias células, sin riesgo de rechazo ni alergia. ¿Y a qué edad es recomendable hacerlo? El experto señala que los candidatos son pacientes jóvenes –de entre 25 y 35 años– que buscan prevenir el envejecimiento y conservar fibroblastos en su mejor etapa para utilizarlos más adelante, pero también personas de entre 30 y 50 años que comienzan a notar signos de envejecimiento como arrugas finas, pérdida de elasticidad o textura opaca. “Desde que se toma la muestra hasta que se tienen los fibroblastos listos para aplicar suelen pasar entre cuatro y seis semanas. El tratamiento se administra en sesiones de microinyecciones, similares a la mesoterapia, distribuyendo los fibroblastos en la piel para que empiecen a regenerarla desde adentro”,
explica el especialista. Generalmente, se recomiendan tres sesiones iniciales espaciadas en semanas, y después mantenimientos cada 12 o 18 meses, según la edad y el estado de la piel.
Aunque los cambios no son tan inmediatos como con un relleno, son mucho más naturales y progresivos; por ejemplo, la piel recupera firmeza, elasticidad y luminosidad, se suavizan arrugas finas y líneas de expresión, la textura mejora visiblemente, ofreciendo así un aspecto más uniforme, y puede ayudar en la mejora de cicatrices, como aquellas provocadas por el acné. Además del rostro, estos tratamientos pueden aplicarse en cuello y escote para reducir la flacidez, en las manos –una de las zonas que más revela la edad– e incluso en cicatrices corporales. Los precios dependerán del laboratorio, el médico y la zona a tratar, pero en México oscilan entre los 40,000 y los 70,000 pesos por el protocolo completo inicial. “Puede sonar elevado, pero es una inversión a largo plazo, porque rejuveneces de manera natural y duradera con tus propias células”, agrega Cabrera. Sin embargo, al ser células de nuestro propio cuerpo, los fibroblastos también pueden reactivar su producción. Existen ingredientes como el ácido hialurónico de bajo peso molecular, que a diferencia del ácido hialurónico común, penetra hasta la dermis para favorecer la migración y proliferación celular, dos procesos fundamentales en la reparación, reconstrucción y efecto
Productos
recomendados
por expertos con activos que estimulan fibroblastos y promueven la producción de colágeno:
Hydrabio Sérum Bioderma
Ayuda a la hidratación y a tratar signos de envejecimiento.
Retinal Intense Isdin
Mejora la textura, disminuye líneas finas y promueve una renovación constante.
Estimula la producción de colágeno, elastina y otras proteínas de la matriz dérmica.
Protege los fibroblastos del daño oxidativo, mejora el tono y la luminosidad.
antiarrugas, explica Ana Laura Vázquez, gerente de capacitación médica y de asuntos regulatorios en NAOS Skin Care México. “Sus capacidades regenerativas pueden usarse eficazmente para tratar el envejecimiento de la piel”.
Este tipo de ingredientes se encuentran en productos como sueros, y van dirigidos a distintos tipos de pieles y condiciones. “A partir de entre los 20 y los 25 años, nuestra piel se encuentra en el momento adecuado para comenzar a ocupar tratamientos que ayuden a impulsar los fibroblastos para que, con el paso del tiempo, los signos sean menos visibles a través de un cuidado integral”, señala Vázquez. Incluso, pueden complementarse con el tratamiento de reaplicación de fibroblastos a través de biopsia, pues no está peleada una opción con la otra y los resultados serán incluso más favorecedores. “Para las personas que decidan replicar fibroblastos, se recomienda el acompañamiento de una rutina que ayude a la estimulación”, añade.
Siempre vamos a estar expuestos a condiciones que afecten y dañen la piel, ya que es imposible evitar la radiación o el estrés oxidativo provocados por la contaminación, por lo que utilizar productos con ingredientes como el ácido hiaulurónico de bajo peso molecular, retinoides, vitamina C y E y
péptidos, nos ayudará a estimular fibroblastos y promover la producción de colágeno. En la piel, no hay una fórmula mágica, sino un compromiso en el cuidado diario y tratamientos lo más naturales posibles. El envejecimiento no es un enemigo, sino un proceso natural que podemos acompañar con ciencia y autocuidado para lucir radiantes.
EN LAS VOCES DE NUESTROS EDITORES
LUNES A VIERNES 6AM
VOCES
80. HABITAR LA LUZ / 82. ENTRE PARRILLAS Y FOGONES
86. UNA MIRADA QUE CUESTIONA / 96. EL ARTE DE PROTEGER
HABITAR LA LUZ
Aprovechando su reciente visita a la Ciudad de México para inaugurar The Resident, su intervención del showroom de Diez Company, entrevistamos a Lee Broom, el diseñador y artista británico famoso por jugar con la esculturalidad del espacio y la materialidad de la luz.
TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE. FOTOS: EMA PETER.
El el marco de Art Week y tras una minuciosa planeación de la mano de Rodrigo Fernández, director de Diez Company, Lee Broom aterrizó en México para presentar The Resident, una muestra en la que sus piezas de iluminación –algunas de ellas diseñadas ex profeso para esta intervención, se adueñan del showroom de la empresa mexicana dedicada a la iluminación decorativa y arquitectónica. Abierta al público hasta el 10 de abril, esta instalación experiencial transforma la casa en un lienzo escultórico de luz que tiende nuevos puentes entre los mundos del diseño y el arte contemporáneo.
ACERCA DE SU INTERÉS POR LA LUZ
“Como muchas cosas en la vida, el inicio de mi trabajo con la iluminación fue algo accidental. Diseñé lámparas que fueron muy exitosas y que me pusieron en el mapa y eso hizo que se abrieran muchas puertas. En aquel entonces, hace más de 15 años, yo estaba experimentando con tecnología LED y la combinaba con objetos hechos de cristal y mármol. Creo que eso despertó mi interés en seguir explorando y me di cuenta de que incorporar luz a los objetos les aporta otro nivel, no solo funcional, sino emotivo. Con el paso de los años fue entendiendo que la luz es muy importante para mucha gente y a niveles muy distintos”.
EL PODER INSPIRADOR DE MÉXICO
“Podría pasar un día entero tomando fotos de puertas y sus manijas. La arquitectura en la ciudad es asombrosa y desde hace mucho tiempo me he sentido inspirado por ella a pesar de la distancia, especialmente por la arquitectura brutalista y de mediados del siglo pasado. Esa es una de las cosas en las que estoy más interesado, en tomar mi cámara Fuji y salir a tomar fotos”.
LA MANERA EN QUE SUS CREACIONES
ENCAJAN EN EL CONTEXTO MEXICANO
“Creo que mis piezas son muy compatibles con la cultura mexicana. En realidad, esa era una sospecha que acabo de confirmar ahora que estoy en el país. La arquitectura, el arte, la fortaleza de las narrativas… Mi trabajo siempre está anclado e influenciado por algún momento histórico y ahora que veo mis piezas en esta exhibición y que he visitado algunos restaurantes o visto los edificios de la ciudad noto muchas de las referencias que me han nutrido”.
EL MOMENTO INDICADO PARA TENER
UNA EXHIBICIÓN EN NUESTRO PAÍS
“Mi colección está integrada por piezas que aportan luz y sombra. Hay piezas que son similares, otras son más únicas e incluso hay algunas que son coleccionables, y me pareció que esa amplitud de rango facilitaría la intervención de este espacio y sus habitaciones. Cuando Rodrigo me mandó fotos de esta casa supe que quería hacer algo más ambicioso y, de ese modo, el proyecto fue creciendo”.
LA PIEZA MÁS ESPECIAL DE SU COLECCIÓN
“El Globo Requiem es la única pieza de la colección que hago yo mismo; todas las demás se producen en nuestra fábrica de Londres. Con esta colección quise regresar a mis inicios y a mis tiempos de estudiante en Central Saint Martins. Cuando estaba ahí, creaba vestuario con yeso y quise utilizar de nuevo esa técnica pero aplicándola a la luz. Estuve experimentando en el taller y el resultado fue esta pieza con drapeados muy fluidos, pero la realidad es que es una pieza sólida. Es una edición limitada de solo 15 lámparas y en realidad cada una de ellas es ligeramente distinta”.
ENTRE PARRILLAS Y FOGONES
La segunda edición del festival Fire & Friends –realizado en Maroma, A Belmond Hotel Riviera Maya con el chef Curtis Stone como protagonista– fue la oportunidad perfecta para hablar con el creador del concepto del restaurante Woodend y explorar su amor por el fuego, la leña y la carne.
TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE.
La pasión por el fuego y la carne han guiado la carrera profesional del chef australiano Curtis Stone. De su país natal salió para convertirse en una estrella global y, además de conceptos culinarios como Gwen y The Pie Room, hoy es conocido por participar en programas de televisión, publicar libros de cocina y lanzar su propia marca de utensilios. El pasado mes de diciembre, Stone invitó a los chefs Guillermo González Beristáin, de Pangea, y Thalia Barrios, de Levadura de olla y La cocina de humo, a participar en la segunda edición del festival Fire & Friends a orillas del Caribe. La sede fue Maroma, A Belmond Hotel Riviera Maya donde también se encuentra Woodend, concepto desarrollado por Stone que abrió sus puertas en 2023, con el cual se hizo acreedor a una Estrella Michelin. No había un mejor marco para hablar con él de su amor por las brasas, el origen de su idilio con la carne y las expectativas que tiene para este restaurante y su festival.
Life and Style (L&S): ¿Cuáles son las principales lecciones que te ha enseñado el fuego?
Curtis Stone (C.S.): Siempre pienso en la comida como algo que puede reunir a la gente. A veces, mis hijos están en la cama mientras yo estoy friendo tocino y, de pronto, ya están en la cocina. También creo que el fuego es el único elemento que nos ha hecho reunirnos a su alrededor durante siglos, pues ofrece calidez, seguridad, luz y, además, nos permite cocinar generando olores deliciosos. Siempre he tenido la idea de reunir a la gente a partir del fuego. Incluso en Maroma, a veces me pasa que estoy caminando por la propiedad, siento el olor de nuestras parrillas y pienso: “Si fuera un huésped, quisiera estar ahí”. Y una cosa más. Con comida se pueden resolver todos los problemas, puedes sentarte, comer, discutir tus desacuerdos con la otra persona. Hay algo instintivo, primitivo, en el hecho de nutrirte, sentirte seguro y compartir con la gente.
L&S: ¿Y qué has aprendido de la leña?
C.S.: Mientras más nerd eres respecto al fuego, más eres capaz de percibir el sabor de distintas maderas, de elegir entre cocinar con carbón o leña, emplear un fuego alto o bajo, o la distancia a la que se colocan los alimentos para que se ahúmen más o menos. Hay miles de cosas que puedes hacer con el fuego.
L&S: ¿Cómo ha evolucionado Woodend desde su apertura en 2023?
C.S.: Creo que inició en una muy buena posición y también espero que haya mejorado. Porque Adolfo y Christian, los chefs que trabajan conmigo, llegaron seis meses antes de la apertura e investigaron mucho, buscaron ingredientes y se reunieron con los productores. El tipo de comida que ofrecemos es muy distinto del que se encuentra en la zona.
A lo largo de los últimos tres años, me he dado a la tarea de encontrar productores de carne de res mexicana de gran calidad. Investigué en internet, hablé con distintas personas, busqué y busqué hasta que encontré a Campo Libre. La realidad es que podría importar carne muy buena de Australia o de Estados Unidos, pero el objetivo siempre ha sido celebrar los ingredientes mexicanos y a sus productores. Ese viaje de descubrimiento ha sido increíble y no ha terminado, así que espero que dentro de otros tres años hayamos encontrado más cosas increíbles que incorporar a nuestro menú. Desde luego, también está el hecho de que muchas de las personas del equipo han estado desde el inicio y ese proceso de aprendizaje mutuo ha sido lento, sostenido y hermoso.
L&S: Cuéntanos más de tu amor por la carne
C.S.: Mi primer trabajo fue de carnicero y trabajar con carne de res es algo muy interesante, me encanta. Un buen corte depende de tres cosas: el ganadero, el carnicero y el cocinero, y los tres son igual de importantes porque el ganadero decide qué comerá el animal –granos, pasto–, cómo se reproducirá, a qué tanto estrés estará sometido, dónde vivirá y qué edad tendrá al momento del sacrificio. El carnicero, por su parte, decide si la carne se añejará en seco o en húmedo, cómo se corta, cómo la procesará. Cuando abrí la carnicería, una de las primeras decisiones que tomé fue que no desperdiciaríamos nada y todo el mundo me daba por mi lado, así que decidí que todos iríamos a una granja para estar todos presentes en el sacrificio de una oveja y llevar a cabo el proceso de colgarla, desangrarla, descuartizarla y entender el proceso de lo que hacíamos y todas las cosas de las que éramos responsables. De ese modo, cuando la gente llegara y ordenara un corte de carne, todos sabríamos lo que eso significa: tomar una vida para crearlo. Esa experiencia hizo que todo el equipo se diera cuenta de la gran responsabilidad que teníamos: no desperdiciar de ninguna manera la vida de ese animal, pues sería muy triste tomar la vida de un ser y que parte de ese ser terminara en la basura.
L&S: ¿Cómo se traduce todo esto al trabajo de tu equipo?
C.S.: Somos muy cuidados con la manera en que nos hacemos cargo de la carne a nombre de la persona que la comerá. Esa cultura es muy fuerte en nuestro equipo y no aplica solo a la carne de res, sino también a los pescados. Esta conciencia comienza con una persona y va permeando en el equipo. Si vamos a sacar a un pez del océano o arrancar un vegetal de la tierra, tenemos que respetar eso. Si eres consciente de lo difícil que es cuidar de una vaca, pescar responsablemente o lograr que un vegetal crezca, cuando finalmente lo obtienes es una celebración. La cosecha es una celebración. Cuando realmente has cuidado algo, vas a hacer un mejor trabajo con ello.
L&S: ¿Cuáles han sido los retos de Woodend?
C.S.: La mayoría de la gente se queja de lo difícil que es encontrar gente bien preparada para integrar un equipo en el ambiente de hoy. Nosotros hemos sido muy afortunados y encontramos a gente muy valiosa que se preocupa, que quiere trabajar duro –porque trabajar en una cocina es duro– y a los que sin problema me llevaría a trabajar conmigo en mis demás proyectos. Saber dónde encontrar algunos ingredientes ha sido un reto. El calor durante el verano también ha sido un reto. La condensación del aire hace que la madera que utilizamos –una mezcla de jabín y zapote– se humedezca y que se queme más lentamente, con lo
cual tuvimos que ajustar un poco nuestra manera de cocinar. Son pequeños detalles de ese tipo que uno no espera.
L&S: ¿Qué podemos esperar de Woodend en 2026?
C.S.: Evolución constante, un viaje constante de mejora, refinamiento y descubrimiento. Estamos trabajando muy duro en nuestro jardín de vegetales, así que quiero que hagamos más cosas ahí y yo creo que sus frutos irán tomando más protagonismo en nuestro menú.
L&S: ¿Qué te gustaría que pasara con el festival Fire and Friends?
C.S.: Hay una gran cantidad de festivales de comida increíbles alrededor del mundo y no estoy seguro de si este proyecto se mantendrá cómo algo muy pequeño o si crecerá; la realidad es que no sé lo que pasará. De momento es algo que es muy especial y que organizamos para un grupo pequeño de personas y eso es algo muy hermoso. El programa incluye una fiesta de bienvenida en la playa, clases magistrales y una cena de varios tiempos. Estoy muy emocionado de ver en qué llega a convertirse, qué rumbo tomará y a dónde nos llevará. Además, tengo un equipo increíble y eso me encanta.
DONDE EL MUNDO JUEGA, NOSOTROS CORREMOS
¿ACEPTAS EL RETO?
En las semanas previas a su exposición Tiras cósmicas Vol. 2: pinturas de la muerte y los destinos –abierta al público en la galería Pequod Co. hasta el 14 de marzo–, el artista plástico Javier Barrios nos recibió en su estudio para hablar de sus procesos creativos, su filosofía de trabajo y la manera de mirar que caracteriza a sus obras.
MIRADA
CUESTIONA
TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE
FOTOS: ALONSO DÍAZ
“Entre los artistas existe una tendencia muy fuerte a creer que uno tiene que crecer en un sentido de tamaño, pero el trabajo para desarrollarse y para crecer, no necesariamente requiere de un espacio más grande. Para mí es muy importante que el espacio de trabajo se mantenga como algo íntimo y casi siempre tengo todos los dibujos de formato más pequeño en casa porque son los más personales”.
“Intentando que mi trabajo no tuviera una carga social tan fuerte y evidente me empecé a interesar en las orquídeas y en el efecto que, al parecer, pueden tener en la gente. En algunos contextos, las personas se obsesionan con ellas de una manera tal que empiezan a gastar muchísimo dinero en plantas exóticas, y se vuelven coleccionistas enfermizos, un fenómeno que algunos libros llaman orchid fever y que hace que sus vidas comiencen a girar en torno a las flores”.
“Cuando el arte sucede como uno espera, estira los límites de la imaginación y eso es algo que para mí es muy positivo. Al expandir lo que puede ser imaginado, el arte puede contribuir a dar forma a otras realidades un poco menos horrendas. Ese es su impacto real: imaginar el mundo de otra manera. Los artistas tenemos una visión del mundo y la compartimos y, en el mejor de los casos, esa visión hará que las personas se replanteen lo que puede ser o no ser”.
“LOS ARTISTAS TENEMOS QUE APRENDER A TRABAJAR CON TODAS LAS ENERGÍAS. SI
ESTÁS CANSADO, SI TIENES PRISA, SI ESTÁS TRISTE
O ANIMADO… HAY QUE METERSE AL ESTUDIO
Y TRABAJAR PORQUE ALGO VA A PASAR. HAY
QUE APRENDER A SELECCIONAR LO BUENO
QUE SALIÓ DE ESAS DIFERENTES ENERGÍAS DE TRABAJO, DE ESOS ÁNIMOS”.
“Me gustan mucho esos animales que son incomprendidos, rechazados, los parias de la sociedad –como las arañas, los gusanos, los chapulines–, pero que en realidad son seres fascinantes. No se trata de convencer a nadie, pero sí de invitar al espectador a volver a mirar porque, tal vez la relación que tenemos con ellos, viene de nuestra postura de superioridad en el mundo natural y de que no vemos lo que hay dentro de nosotros mismos”.
“En el estudio tengo objetos como esta foto de una iglesia de Guadalajara que se llama la Divina Providencia. Crecí a dos calles de ella, tiene techos altísimos, como de 60 metros, y unos vitrales loquísimos. Tengo la teoría de que haber crecido cerca de algo tan raro me hizo algo en el cerebro. También hay objetos personales como este libro de mi papá, que siempre
“No debería de existir una idea de cómo tiene que ser el espacio de trabajo de un artista. O sea, el estudio es un territorio de libertad, de trabajo, de experimentación y el artista lo hace según sus necesidades. Habrá quien tenga tres estudios o más y alguien le dirá: ‘¿Por qué no pones todo en el mismo espacio?’ Bueno, porque esa persona trabaja así y cada quien elige su espacio según lo que le interesa y lo que necesita”.
está aquí, o postales con imágenes como este grabado de Hokusai. O ciertos dibujos, como esta copa menstrual que dibujé imitando uno de los dibujos presentes en El gran vidrio de Marcel Duchamp y que se ha vuelto como un amuleto. No hay que olvidar este billete de 200 pesos falso que le dieron a mi mamá y que guardé por alguna razón”.
POST-ITS. SON NOTAS ACERCA
DE IDEAS QUE HE TENIDO Y QUE QUIERO EJECUTAR EN
ALGÚN MOMENTO Y ME GUSTA
TENERLOS AHÍ, DELANTE DE MÍ, COMO UN RECORDATORIO.
INCLUSO HAY OCASIONES
EN QUE YA TERMINÉ LAS
PIEZAS Y QUIERO SEGUIR
CONTEMPLÁNDOLOS, ASÍ QUE
LOS DEJO EN EL MURO. PUEDE
HABER ALGUNOS DE 2019, DE
2013 E, INCLUSO, DE MUCHO
ANTES; PUEDE QUE SEAN
COSAS QUE YA HICE, PERO
CON LAS QUE TODAVÍA QUIERO TRABAJAR. NO HAY PRISA.
PREFIERO QUE SE QUEDEN
AHÍ Y EVENTUALMENTE TENDRÁN SENTIDO”.
“Me llama mucho la atención cuando algo muy pequeño que se desvanece –algo que para muchos sería insignificante– puede detonar que las personas saquen lo peor de ellas. Esa idea es un motor constante de mi práctica y últimamente lo vengo experimentando más desde una perspectiva mitológica, en cómo las personas tomamos aspectos de la naturaleza o de nuestra imaginación o de ambas cosas y las convertimos en un motivo de adoración”.
“Un artista saludable es el que, entre otras cosas, tiene secretos. O sea, no puedes enseñarlo todo. Tiene que haber algo que todavía está ahí, cocinándose, y que es únicamente para ti. Y entonces la gente viene y te pregunta qué estás haciendo, pero no tienes que enseñárselo y tal vez nunca lo vayas a enseñar”.
“Técnicamente, mi estudio es la habitación principal del departamento. En mi trabajo, la luz es fundamental y aquí la luz es muy buena. Tiene dos clósets que están llenos de tiliches, eso me permite tener todo a la mano, pero sin que todo esté a la vista. Es decir, puedo ocultar mi desorden, pero si necesito algo lo tengo detrás de las puertas”.
“Tengo planes de seguir haciendo esto el resto de mi vida, así que no me puedo permitir que esto no me divierta o que esto no me mantenga interesado”.
“Algunas de mis pinturas recientes ya ni siquiera son de plantas. Otra vez empecé a dar el volantazo, pues uno como artista no está obligado a continuar con ciertos temas o formas de trabajo. Hacerlo viene de otras preocupaciones que también son válidas y genuinas como el hecho de que la gente pueda estar interesada en comprar tu trabajo nuevo. Sin embargo, no por tener esa preocupación vas a dejar de experimentar, pues de hacerlo corres el peligro de aburrirte. Como artistas, aburrirte es igual de peligroso que no comercializar tu trabajo”.
“Cuando estoy trabajando, estoy pensando en lo que yo quiero, en la forma como yo quiero que mi trabajo crezca, no tanto en sí va a afectar a la gente de alguna manera o si les hará plantearse preguntas. Por supuesto, me encanta cuando eso sucede, me encanta cuando la gente se lo toma en serio, pero estoy convencido de que eso no es porque yo me lo haya propuesto, es porque algo conectó con ellos. Entonces, me parece muy bonito que el resultado de mi trabajo no sea algo intencional, sino que más bien sea algo accidental”.
“Yo no estaba buscando experimentar porque con el tipo de trabajo que hacía –algo muy político que trataba los problemas entre el estado-nación y la sociedad civil y la policía– no me fuera bien. Sin embargo, necesitaba ponerme a prueba a mi mismo y tenía ganas de darle un giro inesperado a mi obra, así que se me ocurrió trabajar con flores porque fue uno de los temas que encontré más distantes. Curiosamente, el hallazgo fue que, en algunos casos, la historia de la biología y de los jardínes botánicos fue igual de violenta”.
“Algo que hago siempre antes de trabajar es afilar mis lápices de una manera obsesiva. Quedan casi como si fueran navajas; bien podrías dibujar con ellos o agredir a alguien. Tengo a una persona que me ayuda en el estudio dos o tres veces por semana y una de las cosas que no puede hacer es afilar los lápices”.
“La idea de las artes plásticas persiste mucho en mí. Últimamente, es común que uno se llame a sí mismo artista visual para incluirlo todo, pero yo siento que soy más artista plástico y, en el mundo del arte contemporáneo, eso suena medio rancio para muchas personas. Yo trabajo mucho con las manos; no uso tanto herramientas digitales como las cámaras de foto o de video y no me espanto de que otros artistas lo hagan. Lo que yo tengo claro es que trabajo con las manos porque lo disfruto”.
“EN ESTE LUGAR, LOS LÁPICES SE COMPRAN POR DOCENA Y SI LOS VENDIERAN POR KILO, LOS COMPRARÍA POR KILO. SON LO MÁS IMPORTANTE DEL ESTUDIO Y, AL MISMO TIEMPO, LO MENOS IMPORTANTE PORQUE
SE DESGASTAN. SON MIS MEJORES AMIGOS Y SON LOS QUE TODOS LOS DÍAS SE VAN.
SE USAN HASTA QUE PRÁCTICAMENTE YA
NO QUEDE NADA DE ELLOS Y CUANDO ESO OCURRE, SE PELAN, SE LES SACA LA MINA, SE MUELE Y SE USAN COMO PIGMENTO. ES DECIR, SE USAN HASTA LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS. SI LAS PUNTAS SE ROMPEN, LAS GUARDAMOS. NADA DE UN LÁPIZ SE DESPERDICIA, SON EL CENTRO DE GRAVEDAD DE ESTE LUGAR”.
“Me gustaría que mi trabajo invite a las personas a volver a mirar y a hacerse de una relación propia con lo que los rodea a partir de la confrontación, de decirles que yo no creo que esas cosas son lo que ellos creen. En última instancia, me gustaría que mi trabajo invitara a las personas a hacerse de nuevas relaciones con el mundo natural”.
EL ARTE DE PROTEGER
Bióloga marina, fotógrafa, conservacionista y artista, Cristina Mittermeier es una de las grandes voces mundiales en la lucha contra el cambio climático, además de embajadora de la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex. Conversamos con ella en el marco de ZsONA MACO, donde la mexicana presentó algunas de sus fotografías. TEXTO: DANIEL GONZÁLEZ
En 2017, una fotografía tomada en el Ártico por Cristina Mittermeier cambió para siempre la percepción colectiva global sobre el cambio climático. La imagen, un escuálido oso polar caminando sobre restos de deshielo en busca de un alimento inexistente, se viralizó tras ser publicada por National Geographic –“ la vieron más de 2,000 millones de personas”, asegura la fotógrafa a Life and Style–. Y de alguna manera, aquella instantánea, nombrada una de las diez mejores del año por la revista Time, también cambió la vida de su autora. Hoy, Mittermeier, ingeniera bioquímica en Ciencias del Mar, conservacionista (término que ella misma ayudó a acuñar), fotógrafa y artista, es una de las grandes personalidades mundiales en la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente, labor que lleva a cabo bajo el paraguas de la Iniciativa Perpetual Planet de Rolex y que le ha permitido defender sus posturas en foros tan influyentes como el de Davos, en Suiza. Autora de Hope (Hemeria), un viaje visual a través de decenas de fotografías, 130 países y cinco continentes que Robert Redford definió en su prólogo como “un llamado urgente que atraviesa el ruido para capturar momentos de profunda belleza y verdades innegables”, Mittermeier fue una de las protagonistas de la pasada Semana del Arte, tanto con presencia en ZsONA MACO, donde expuso sus imágenes en la galería londinense Iconic Images, como en los alrededores de la feria, con actividades que incluyeron conferencias, la presentación y firma de su libro en Rebollar, en la colonia San Miguel Chapultepec, y una charla con periodistas organizada por Rolex. En ese marco, Life and Style tuvo la oportunidad de conversar con la fotógrafa mexicana sobre los retos a los que se enfrenta el conservacionismo en un mundo tan polarizado como el actual.
EL IMPACTO DEL ARTE EN EL CONSERVACIONISMO
“Los artistas de verdad siempre han tenido un punto de vista. El trabajo del artista es provocar al público, inspirar, generar compromiso. Si una
obra no tiene eso, deja de ser arte para convertirse en artesanía. El arte puede ser una herramienta de diplomacia. Como artista, eres invitado a mesas importantes y tienes la oportunidad de sentarte junto a gente que tiene la capacidad de tomar decisiones, puedes empezar a susurrar en el oído de personas influyentes. Los gobernantes necesitan rodearse de personas que sepan. En la nave espacial Tierra, los biólogos y los pueblos originarios tienen un conocimiento que los gobernantes necesitan para tomar decisiones que sean útiles para el futuro de la humanidad”.
EL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA BATALLA CULTURAL
“El año pasado tuve el honor de ser la líder cultural para Davos. Fui no solo con una exposición fotográfica, sino con la oportunidad de hablar con los líderes allí reunidos,
a quienes recordé que iba en representación de los 8,000 millones de personas que nunca son invitados a esa cumbre. Tenemos que empezar a pensar en sistemas, no en catástrofes individuales, porque el fascismo, el cambio climático, los genocidios y la pérdida de la biodiversidad son parte de un problema más grande, un sistema fallido que en realidad no es tan antiguo, solo tiene 250 años. Todos esos problemas forman parte de algo más sistémico, no podemos solucionar ninguno de ellos de manera individual, sino que tenemos que verlos como un todo, cambiando nuestra manera de pensar. Lo que nos toca a nosotros es socializar esas ideas y hacer que formen parte de la conversación”.
EJEMPLOS PARA EL OPTIMISMO
“Conocí a Titouan Bernicot, hoy explorador de Rolex, en un viaje con National Geographic a la Polinesia Francesa. A los 16 años, Titouan se dio cuenta de que los arrecifes de coral de Moorea, su isla natal, estaban cambiando de color. Preguntó a los adultos y nadie
entendía qué estaba ocurriendo así que decidió crear la fundación Coral Gardeners. Hoy Titouan cuenta con más de 60 empleados, tiene oficinas en tres países y es el CEO de una ONG más joven del mundo. En esa primera visita, lo único que me pidió Titouan era que su proyecto apareciera en la cuenta de Instagram. Al final National Geographic me pidió un feature sobre su historia y la de Coral Gardeners, organización que hoy es una de las más inspiradoras para jóvenes de todo el mundo”.
EL PAPEL DE LAS NUEVAS GENERACIONES
“Las nuevas generaciones tienen retos tan serios como increíbles, porque están más desconectadas que nunca de los procesos que rigen el planeta. Sin embargo, hay muchos que están súper conectados. Para ser líderes hay que tener educación y valores muy definidos que podemos encontrar en muchos de los pueblos originarios y que tienen que ver con la comunidad, el respeto y la reciprocidad. Son sistemas en los que la avaricia no existe. Tenemos que regresar a esos valores”.
LOS PELIGROS DEL ACTIVISMO
“Hasta el momento hemos podido volar bajo el radar gracias al camuflaje del artista. Pero es cierto que hay piratas, hay mafiosos, hay corrientes, hay animales… Pero al mismo tiempo no sé hacer otra cosa. Si tengo
suerte, si todo me va bien, me quedan veinte veranos buenos. Siempre he sido la que se lanza hacia adelante cuando todo el mundo se esconde atrás. Espero que no me toque morirme así, pero no me da tanto miedo”.
MOMENTOS IRREPETIBLES
“Los momentos en los que me pellizco es cuando ocurren situaciones como que te llame el presidente de Panamá para ayudarle a proteger el 30 por ciento de sus aguas territoriales. Finalmente no solo se declaró el 30 por ciento, sino que le fue tan bien que el número se incrementó al 50 por ciento. Poco después, Costa Rica, Colombia y Ecuador, que aumentó la protección de las islas Galápagos, también se unieron a la iniciativa. Ahora los animales pueden migrar con mayor seguridad. Me pellizco cuando pienso que formé parte una maquinaria tan enorme de organizaciones, científicos e individuos que logró eso”.
EL
PAPEL DE LA MUJER EN LA FOTOGRAFÍA DE NATURALEZA
“Soy feminista, pero tengo mucho respeto por mis colegas masculinos. Para mí la fotografía es una oportunidad de mostrar las relaciones. Me gusta la fotografía muy femenina, los espacios negativos, la relación entre las criaturas… Todo eso me encanta. Cuwando hice Hope, le dije a la editorial que se encargó de publicarlo que quería que quedara bien claro que la autora era una mujer. Por eso las primeras páginas están llenas de flamingos y paisajes rosados. Me gusta ser mujer y estar guapa y no siento que haya nada de malo en ello. Mis colegas masculinos siempre me han tratado y respetado de igual a igual. Lo que me gustaría decirle a las más jóvenes es que no hay barreras. Quiero ser un buen ejemplo, una buena referencia”.
102. CARLOS RIVERA, UNA VIDA EN EQUILIBRIO / 112. MÉXICO, MÉXICO, RA, RA, RA
124. INTIMACY REFRAMED
FOTO:
CARLOS
El cantante mexicano conversa con Life and Style sobre su carrera, su nuevo álbum, su relación con la fama, la madurez, Huamantla y Madrid, antes de su presentacion el próximo 9 de mayo en la Plaza de Toros de la Ciudad de México.
RIVERA
Texto: Daniel González / Foto: David Suárez
Moda: Ruth Buendía / Peinado y maquillaje: Gus Rodríguez
Asistente de foto: Chuss Montealegre
Traje, ZEGNA; abrigo, ALLSAINTS.
"EMPECÉ MUY CHICO EN ESTO, PERO MUY RÁPIDO ME DI CUENTA DE LO QUE NO ME GUSTABA DEL MEDIO. YO NO
QUIERO SER UNA CELEBRIDAD. QUIERO SER UN ARTISTA".
Acomodado sobre la barrera de la Plaza de Toros de la Ciudad de México, un día después de que Bad Bunny firmara uno de los entretiempos más irreverentes de la historia del Super Bowl, Carlos Rivera (Huamantla, 1986), se relaja ante la cámara y el grupo de gente que lo rodea. El cantante, que posa con su segundo look de la mañana, ha llegado a la sesión fotográfica apenas una hora antes, acompañado de un coqueto entourage y dispuesto a cumplir con esa cara B, a veces tan poco agradecida por los protagonistas –no en esta ocasión– , que acompaña al estrellato. El próximo 9 de mayo, Rivera, que acaba de lanzar su álbum Vida México, pisará por primera vez en su carrera la arena del llamado “embudo de Insurgentes” (50,000 espectadores en conciertos), quizá la más famosa de Latinoamérica. “Mi papá trabajó con los toros de lidia muchos años. Conozco de fondo las razones, el proceso, la parte artística que conlleva, la música… Pero un día llevé a mi papá a Las Ventas, y allá no suena música. Ese día
me retiré de esto. Es algo que está destinado a desaparecer”, dice Rivera. Para él, ese proceso de deconstrucción personal encontrará su propia cuadratura del círculo el próximo mayo, cuando la vida, su Vida Tour, la gira con la recorrerá México y parte de España llegue a La México en forma de canciones. “No hay un arco más perfecto que venir a la Plaza de Toros de la Ciudad de México con un tour que se llama Vida”, aventura. Con 40 años recién cumplidos, veintiuno de ellos encima de un escenario, Rivera mira al precipicio del reconocimiento con la confianza que le ofrece la organicidad con la que ha construido su carrera. Para él, el reconocimiento público, según confiesa, nunca ha sido un combustible que impulsara su obsesión artística, más bien lo contrario. Toda una declaración de intenciones, pues, en una posmodernidad en la que los quince minutos de fama aventurados a finales de los sesenta por Andy Warhol hace ya tiempo que se han transmutado en una suerte de eternidad.
Ambas páginas: look total, FÁBRICA DE PUNTO; lentes, propiedad del cantante.
Contra el ruido, ese chiaroscuro barroco que parece querer difuminarlo todo, la lucha es, sin embargo, mucho más compleja. Y desigual, quizá. Ganador en 2004 de La Academia, uno de los productos estrella de la época en TV Azteca, en muy pocos años Rivera se enfrentó a la fama masiva, primero, y a un (muy dulce) exilio después. Antes de todo eso, claro, ya cantaba donde podía, le dejaban o le invitaban. “Empecé muy chico en esto, pero muy rápido me di cuenta de lo que no me gustaba del medio artístico. Yo no quiero ser una celebridad, quiero ser un artista. El peso, para mí, siempre tiene que estar en el lado artístico, en la música, en los conciertos, en las actuaciones en teatro o en televisión… Un día entendí que si lograba separar el artista de la persona iba a lograr ese equilibrio perfecto”, señala.
Y para alcanzar ese balance, antes hubo que superar obstáculos. Hoy, a Rivera no le cuesta reconocer que sabe lo que quiere y lo que no quiere, que está más “asentado”, que la experiencia, las vivencias y las dificultades que se ha ido encontrando en el camino le han dado esa seguridad de la que
somos testigos cuando posa ante la cámara, cuando se relaciona con su equipo, cuando indaga en la ropa que le ofrece la estilista, cuando se presta a los consejos del maquillista, incluso cuando responde a las preguntas que completan este perfil. “Todos perseguimos la felicidad, y yo lo hago todo el tiempo. Me he dado cuenta de que la felicidad está en la tranquilidad. Con esa premisa hago mi vida”, sostiene.
Pero en 2011 tuvo que abandonar México para buscar suerte en España. Un casting de El Rey León, musical que entonces se iba a estrenar en Madrid, llamó a su puerta. Y Rivera no dudó. Y su vida volvió a cambiar. “Mi mayor orgullo es que gané ese papel por mí mismo, no por vender discos o por ser famoso en México, donde ya tenía una trayectoria”, defiende el cantante, quien tras una prueba express fue elegido para interpretar a Simba, personaje que representó seis días a la semana durante cinco años, “a veces con sesiones dobles”. “Fue un trabajo que me transformó como artista. Mis tablas son las del teatro”, reconoce sobre un espectáculo, El Rey León, que suma más de siete millones de espectadores des-
Esta página: look total, propiedad del cantente.
de su estreno en 2011 y que lo convirtió en una personalidad habitual de los medios de comunicación españoles. Aquella experiencia, la responsabilidad de subirse cada tarde al escenario del Teatro Lope de Vega de Madrid para para participar en un show que era un absoluto fenómeno de masas en España, acabó por convertirse en uno de los principales ingredientes que catalizaron El hubiera no existe (Sony, 2013), su tercer álbum de estudio y el primero de lo que podríamos describir como una nueva carrera. Porque si antes hubo altibajos y parones, a partir de ese instante Rivera, aquel joven que un día decidió abandonar su adorada Huamantla (Tlaxcala) para cumplir sus sueños, ya nunca dejó de crecer. Ni en México, ni tampoco en España, donde ha pisado escenarios como el Teatro Real de Madrid, el Palau de la Música de Barcelona o La Maestranza de Sevilla, otra plaza de toros legendaria, y donde este verano ya tiene garantizadas, además de las mexicanas, doce fechas en ciudades como La Coruña, Bilbao, Pamplona, Valencia, Marbella o Barcelona, entre otras.
Ese nuevo posicionamiento, además, le permitió abrirse a otras perspectivas, latentes en ese momento, pero en cualquier caso fieles compañeras de vida. La escritura, que Rivera practica desde los 8 años “por necesidad artística, como un desahogo”, comenzó entonces a brotar en forma de creación autobiográfica. Incluso participó en camps de composición junto a otros creadores y artistas, lugares de intercambios de ideas, de encuentros necesarios en la permanente búsqueda de una voz propia. Toda su vida, desvela, está en sus letras, que el público comenzó a disfrutar a partir de ese tercer álbum gracias a Franco de Vita, “un maestro” para Rivera, el primero que creyó en su capacidad compositora. Porque fue gracias al empuje del venezolano como muchas de aquellas canciones que Rivera creía que “no iba a entender nadie”, acabaron formando parte de un disco que transformó al cantante mexicano “en un artista con verdad”, como él mismo define. Desde entonces, su presencia creativa ha sido constante en todos sus trabajos posteriores, a veces trabajando mano a mano con otros escritores o compositores, a veces
"YA TENÍA MUCHAS DE LAS CANCIONES Y ME DI CUENTA DE QUE, DE FORMA ORGÁNICA,
SIN QUERERLO, MUCHAS DE ELLAS HABLABAN DE ALGUNA MANERA DE LA MUERTE".
en soledad, pero “siempre guiando el proceso creativo”. Así ocurrió con Vida México, su octavo trabajo como solista, un homenaje al Día de Muertos en el que Rivera cuenta con las colaboraciones de artistas como Alejandro Fernández, Pepe Aguilar, Marisela, Ana Bárbara y Natalia Lafourcade. “Yo ya tenía muchas de las canciones y me di cuenta de que, de forma orgánica, sin quererlo, muchas de ellas hablaban de alguna manera de la muerte. No era una casualidad. Mi papá falleció hace tres años y medio y, obviamente, eso pegó en mí y en mi creatividad. La muerte es algo que no podemos evitar, pero México tiene esta manera tan bonita de transformar el dolor en una celebración de la vida, de ahí el título”, relata Rivera. “Es una manera de honrar a los que no están y de celebrar a aquellos que siguen con nosotros”, agrega el intérprete, quien en 2017 ya se había acercado al Día de Muertos como intérprete de "Recuérdame", uno de los temas más aclamados de la película Coco Mientras tanto, Rivera “se deja llevar”, uno de los mottos de su vida. Se dejó llevar cuando abandonó su pueblo revelán-
dose contra su destino, cuando se presentó al casting de La Academia, cuando descolgó aquel teléfono que le ofrecía una nueva oportunidad de vida al otro lado del Atlántico, cuando le presentó a Franco de Vita aquellas letras que durante años había guardado en un cajón y cuando en una cena se decidió a cantar una ranchera acompañado por una guitarra flamenca y un cajón ante la Familia Real española. “Pongo metas en mi vida, pero ya no les pongo fecha de caducidad”.
Y, de repente, el espíritu de Bad Bunny, omnipresente ese lunes de febrero en la Ciudad de México y el resto de Latinoamérica, volvió a sobrevolar la habitación. ¿Hasta qué punto un artista debe posicionarse políticamente sobre el contexto en el que se desenvuelve?, preguntamos. "Todo está bien, pero también creo que si alguien no quiere posicionarse, también hay que respetarle. Cada persona tiene el derecho y la libertad de decidir lo que quiera. Y como artista es lo mismo. Quizá mi posición, por lo que levanto la voz, está en defender el amor, que es el mayor posicionamiento de mis canciones. Y también que nadie te diga que no puedes".
Look total , LOUIS VUITTON. Un especial agradecimiento a la Plaza de Toros México por todas las facilidades otorgadas para la realización de esta sesión de fotos.
MEXICO MEXICO MEXICO MEXICO MEXICO MEXICO RA RA RA
TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE, ANA ESTRADA Y ALEJANDRA MONTIEL.
LA CIUDAD DE MÉXICO, GUADALAJARA Y MONTERREY SE PREPARAN PARA SER SEDES DE LOS PRIMEROS
PARTIDOS DE LA COPA DEL MUNDO DE FUTBOL. MÁS ALLÁ DE SUS ESTADIOS, ESTAS TRES CIUDADES
CUENTAN CON ATRACTIVOS IMPERDIBLES. PEDIMOS A SEIS EXPERTOS LOCALES SUS CONSEJOS PARA COMER, BEBER, COMPRAR Y DIVERTIRSE SIN MARGEN DE ERROR.
CDMX
LA CAPITAL MEXICANA NUNCA SE DETIENE Y VIVE EN UNA TRANSFORMACIÓN CONSTANTE, CLAVES IDEALES QUE SORPRENDERÁN A QUIENES LLEGUEN A ELLA PARA PRESENCIAR LOS PARTIDOS INICIALES DEL MUNDIAL. EL ARTE, LA CULTURA, LA GASTRONOMÍA Y LA
PASIÓN FUTBOLERA.
Tacos Charly
Nuestro guía: Pedro Reyes
FIESTA ACOMPAÑARÁN ESTOS DÍAS DE
Obsesionado con la comida desde niño, Pedro lleva más de 15 años trabajando como periodista gastronómico. Es autor de los libros ¡Acá las tortas! (Editorial Planeta) y La república democrática del cerdo (NOVO), participó en la serie documental Las crónicas del taco, producida por Netflix, y actualmente es director creativo de Paladar, una agencia de marketing gastronómico. @piterpunk
Cerca del Estadio Azteca –hoy bautizado como Estadio Banorte–, Tacos Charly es una taquería “imperdible” para Reyes. “Es muy común que después de los partidos del América o de la Selección Nacional, la gente pase ahí por unos tacos de suadero que, debatiblemente y según los expertos, podrían ser los mejores de México”. El secreto, dice, está en una técnica “distinta a otras taquerías” de la que sus propietarios son “muy celosos”. “Utilizan grandes ollas en las que además de grasa yo sospecho que también hay agua. Como resultado, el suadero no está necesariamente frito y durito, sino que es un poco más tierno. Son una institución absoluta”, continúa. @tacoscharlyoficial
El Remolkito “El dueño se llama Fernando y es de Villahermosa. Se cuenta que tenía una taquería con su hermana y que se pelearon, así que se mudó a la ciudad y como es muy aficionado del América puso un remolque de tacos cerca del estadio con la esperanza de que algún día llegara un jugador” Tal fue su éxito que con el paso del tiempo comenzó a hacer eventos para los jugadores, para el club y para el propio Emilio Azcárraga. “Su mérito es que fue el primero que hizo trompos de sirloin, al menos en la ciudad. Y sabe hacerlo muy bien. Le da su tiempo, lo lamina bien. Siempre he pensado que si la gente está dispuesta a hacer fila es porque el lugar algo tiene”, dice Reyes. @elremolkito
Taller de Ostiones by FISM
“Lo primero que hay que destacar de este lugar en la Juárez es que sus insumos son buenísimos. El espacio es amplio y me parece que se sale un poco de las opciones obvias”, apunta Reyes, para quien el hecho de que no haya filas es otro punto a favor. “Además, el ambiente es muy chido y relajado”, agrega. @tallerdeostionesbyfism
Tacos Domingo
“Lo que este lugar está haciendo es traer de regreso la cultura del taco al carbón”, explica Reyes, una técnica que nació a mitad del siglo pasado con las brasas como corazón de la cocina. “Su mérito es que han trasladado el concepto al 2025 con una nueva vida, un branding lindo y con algo muy honesto: buena carne, buena tortilla, cuatro salsas y no mucho más”. @tacosdomingo
Voraz
“Me gusta que su ambiente se siente cantinero, sin que el lugar sea propiamente una cantina”, explica Reyes. Para él las alitas de pollo son imprescindibles. “Es perfecto para tomarse unas cervezas o un buen mezcal sin pretensiones”. @vorazzzzzzzzz
Despacho Margarita
Creado por el equipo de Limantour, Despacho Margarita parte de la idea de que los mexicanos no son grandes consumidores del coctel más internacional del país. “Tienen una biblioteca de agaves y un menú preestablecido, pero si alguien quiere que le preparen una Margarita con el tequila de su preferencia, lo pueden hacer. Creo que vale la pena tenerlo en mente y probar las versiones mini frozen, que están deliciosas”.
@despachomargarita
La Coyoacana
“Me parece un cantinón del centro de Coyoacán al que todo extranjero tiene que ir”, apunta Reyes sobre un espacio que cuenta con televisiones para ver los partidos de futbol y en el que no falta el mariachi. “El ambiente se va volviendo cada vez más divertido”. @la.coyoacanaoficial
La Cocina del Bizco
En opinión de Reyes, “un gran lugar para ir a ver un partido”. “Los chilangos tenemos dos cosas que hacen de este restaurante un gran acierto: una fascinación por la comida española y una debilidad por el ambiente de cantina”, agrega sobre un lugar en el que “siempre se respira algo de futbol”. @lacocinadelbizco
El Parnita
“Me parece que es uno de esos lugares a los que obligatoriamente hay que llevar a un extranjero que viene a la ciudad. Da una idea muy clara de cómo comemos los mexicanos: un taquito de frijol, uno de cerdo, un ceviche y una sopa, a la par de una cerveza, un mezcal o un agua fresca”, dice Reyes sobre uno de los lugares más emblemáticos de la Colonia Roma. @el_parnita_roma
Mvndo Varón
AGO Projects
“Su propuesta de diseño coleccionable y de piezas de arte es muy fresca y vale mucho la pena”, dice Adma. “Me encanta que son un poco más permisivos en su manera de transformar el espacio y presentar las piezas. Han logrado que recorrer cada exhibición sea como transportarte a un lugar completamente nuevo sin importar cuántas veces la hayas visitado”. En AGO Projects han apostado por exhibiciones de artistas como Alma Allen, quien fue seleccionado para representar a Estados Unidos en la Bienal de Venecia. “Es un muy buen spot to watch”.
@agoprojects
Nuestra guía: Adma Kawage
Después de trabajar para títulos como GQ, Glamour y Harper’s Bazaar –revista de la que llegó a ser editora general–, Kawage dio un giro a su carrera para dedicarse al storytelling y la construcción de marcas. Durante siete años puso su talento al servicio de Cartier, primero en México y después en París, y recientemente trabajó en el relanzamiento de Airbnb Originals. @admakawage
La selección de artículos de esta tienda es curada por Aarón Changpo –fundador de la marca de joyería Varon–. “Además de sus joyas, tienen objetos de cerámica, lámparas –hay unas increíbles de edición limitada que diseñó Regina Pozo de txt.ure–, y algunas creaciones de edición especial trabajadas con otros creativos”, señala Kawage. @mvndovaron
Polyforum Siqueiros
“Es difícil de visitar, pero siempre accesible. En él se encuentra el mural más grande del mundo, algo que pocas personas saben. Lleva muchos años cerrado al público, pero es posible organizar visitas privadas”. Por el momento, La marcha de la humanidad solo puede verse dos días a la semana. “Entender el mural y cómo se relaciona con movimientos sociales que al momento de su creación Siqueiros estaba denunciando, exponiendo y celebrando –y cómo se relaciona con lo que está pasando hoy– es increíble”, dice Kawage
Pequod Co.
Parque Quetzalcóatl
“Me parece muy interesante que esta galería apueste por artistas jóvenes, pero con las suficientes credenciales como Renata Petersen. Su programa es a la vez muy emocionante y serio, y están buscando tener presencia en ferias internacionales”. En la opinión de Kawage, en Pequod Co. “tienen un ojo increíble”, al tiempo que siguen apostando por nuevos y consolidados artistas. @pequodco
“Es un gran lugar y, aunque implica dedicarle varias horas, es la oportunidad perfecta para familiarizarse con la obra de Javier Senosiain, el mayor exponente mexicano de la arquitectura orgánica”. Entre las experiencias disponibles destaca una que consiste en recorrer el parque para después tomar un taller en el que se enseña la técnica de mosaico con la que están recubiertas las estructuras del recinto. @parquequetzalcoatl
MTY
NO SE TRATA SOLO DE CARNE ASADA, CLIMA CALUROSO Y MONTAÑAS (PRECIOSAS, POR CIERTO). MONTERREY ES UNA CIUDAD QUE OFRECE MUCHO MÁS Y QUE SE VIVE A TRAVÉS DE DIFERENTES EXPERIENCIAS PARA DELEITAR LOS SENTIDOS Y ENTENDER A LA PERFECCIÓN A
QUIENES LA HABITAN CON ORGULLO.
Ajenjo Bar
Nuestro guía: Rodrigo Rivera-Río
Residente y apasionado por Nuevo León –lugar donde se forjó desde muy joven–, es conocido por su visión culinaria. Es chef y cofundador (junto a sus hermanos Patricio y Daniel) de KOLI, uno de los restaurantes más influyentes de Monterrey, desde donde explora los ingredientes e historia del noreste del país a través de su menú degustación. @rodrigoriverario
Pangea
“Es una propuesta mucho más local, relajada y experimental”. Este espacio es un café por las mañanas y un bar por las noches en el que se ofrece una propuesta de coctelería clásica. Todos los jueves presenta jazz en vivo por la noche. Un lugar ideal para alargar el día después de una victoria mundialista. @ajenjo.bar
El Jonuco
El chef Hugo Guajardo resalta los sabores tradicionales de Nuevo León en platillos acordes a las estaciones del año y con ingredientes locales. “Es una fusión entre lo que se servía en las cantinas y los antiguos comedores del norte. Entre mis favoritos se encuentran la carne zaraza y los taquitos a la brasa. Un verdadero apapacho a lo que es Monterrey”. @eljonucomx
“Su chef, Guillermo González Beristáin, es un estandarte de la ciudad. Marcó un antes y después en la alta cocina local porque él fue quien nos dio los primeros sabores y técnicas diferentes”. El cabrito de Pangea –que obtuvo una estrella Michelin en 2024– y sus guiños creativos lo convierten en una experiencia inolvidable. @restaurantepangea
Hemingway Bar
“Gran bar de coctelería ubicado en San Pedro Garza García. Un espacio clásico para disfrutar de una bebida después de una comida larga”. Su propuesta es amplia, con una coctelería de autor. Para quienes buscan tragos más relajados, cuentan con cervezas artesanales. También ofrece un menú variado que incluye una bacon cheeseburger con carne de Wagyu y tocino. @hemingwaymx
Cara de Vaca
“Una opción moderna, pero sin llegar al fine dining, sino en un esquema de comidas al centro y para compartir es este restaurante de Chuy Villarreal, que propone una evolución de la carne asada regiomontana”. Cara de Vaca –que forma parte de los Latin America’s 50 Best Restaurants–, es ideal para visitar y compartir con amigos. Celebra la cocina de fuego, el vino natural y los tragos clásicos. Todos los platillos se preparan al momento con ingredientes frescos y para quienes buscan alternativas, ofrece opciones vegetarianas. @caradevacamexico
Nuestro guía: Alberto Villarreal
Originario de Monterrey, Alberto Villarreal es escritor, promotor de lectura y amante de la poesía y la novela. Su primer libro fue publicado en 2016 por Editorial Planeta y entre sus obras se encuentran el poema "Aquí no hay sed" (2022) –un homenaje a la ciudad que lo vio nacer y de lo que representa para él–, y su más reciente libro, Te daré el olvido (2025). @albertovill
Museo de la Milarca
Museo del Noreste (MUNE)
“Es un gran puntos de partida para conocer y entender esta zona del país y en general de la historia de Monterrey”. Conectado al Museo de Historia Mexicana mediante un puente, el MUNE ofrece una exposición permanente de la historia regional que comprende los estados: Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Texas, que va desde la actualidad hasta tiempos remotos.
Paseo Santa Lucía y Fundidora
“Los Ojos de Agua de Santa Lucía conectan con Paseo Santa Lucía, un lugar muy famoso porque conecta con un lago artificial al Parque Fundidora, el antiguo corazón industrial. Caminarlo es entender cómo el pasado de las fábricas se convirtió en un espacio púbico y, sobre todo, cultural”. @parquefundidora
Museo de Arte Contemporáneo (MARCO)
Ideal para los visitantes exploradores culturales sin mapa. “Está ubicado en un parque muy lindo que se llama Rufino Tamayo. Es un museo que destaca por su variedad de objetos y curiosidades en un mismo lugar: desde monedas antiguas mexicanas, colecciones privadas, obras de pinturas contemporáneas y una exhibición de cerámica que abraca desde la época del Virreinato hasta el siglo XXI”. @lamilarcamuseo
No solo es un museo, es un termómetro cultural que lo convierten en una parada obligada. “En el marco del Mundial, el museo adelantará sus Noches de verano con el fin de coincidir con las fechas de los partidos en Guadalupe, Nuevo León, y que los turistas disfruten de las diversas actividades. Esto, con el fin de convertirlo en un punto de encuentro cultural entre locales y los visitantes extranjeros”. @museomarco
Museo de Historia Mexicana “Está situado cerca del lugar donde se fundó Monterrey y ofrece la exhibición histórica más importante en el norte de México abierta desde 1994 y que es complemento del MUNE”. Su acervo reúne más de 1,200 piezas que ilustran diversos aspectos de la vida del país, desde la época prehispánica hasta el siglo XX. @3museos
Galería Gotxikoa
“Aunque es pequeña, tiene exposiciones muy interesantes”. Desde su apertura en 2014, funge como plataforma para la producción y la investigación de arte contemporáneo emergente del país. A través de exposiciones colectivas y externas, la galería entiende la práctica curatorial como una forma de síntesis cultural. @galeriagotxikoa
GDL
LA CIUDAD QUE LO TIENE TODO HUELE A TIERRA MOJADA Y VIBRA CON SU GASTRONOMÍA, SU TRADICIÓN CULTURAL, SU VOCACIÓN ARTÍSTICA, SU HISTORIA Y ARQUITECTURA. NUESTROS GUÍAS NOS LLEVAN DE LA MANO PARA SABOREARLA MIENTRAS CAMINAMOS.
Xokol
Nuestro guía: Fabián Delgado
Para el chef Fabián Delgado, “cocinar es un acto cultural”. Sus proyectos, como Yunaites, apuestan por profundizar en la herencia gastronómica de Jalisco y él mismo es un investigador de todo tipo de cocinas y fogones de Guadalajara. También se pueden degustar sus creaciones en Navaja y el imperdible restaurante Palreal. @fabiandelpa
“Ahora Xokol está en boca de todos: acabo de ir hace unos días y cada día está más rico y no dejan de ser importantísimos”. La creatividad de los chefs Xrysw Ruelas y Óscar Segundo se vuelca en la cocina de Xokol, uno de los restaurantes más innovadores y potentes de Guadalajara. En el nombre lleva su bendición: Xokol en náhuatl significa ‘maíz pinto’, y el que se utiliza en el restaurante es cosechado por la familia de Óscar. Sus platillos cambian según la temporada y requieren de una profunda investigación gastronómica, especialmente los moles. @xokol_
Cantina El Palacio
“Es como uno de estos centros botaneros muy clásicos donde hacen limas, piñas y yerbabuenas en chabelas cocteleras”, preparados elaborados con agua mineral, el jugo de la fruta elegida y un toque de vodka o tequila. Además de la comida y la bebida, esta cantina que abrió a mediados de la década de los 70 es famosa por su atención amena y su clásica barra de madera.
I Latina
“Es un clásico invaluable tapatío y una verdadera institución en la ciudad”. No hay duda. I Latina ha sabido madurar y transformarse para no dejar de crear platillos vibrantes y ofrecer una coctelería propia con una extensa cava. Su fusión de cocina asiática con elementos latinos y mediterráneos convierten a este proyecto gastronómico en un referente de la ciudad. @ilatinarest
Nejayote Molino
“Los chicos de Xokol tienen un proyecto que se llama Nejayote que es un molino, a media cuadra de Xokol, en el que hacen sus propios taquitos. Es un poco más informal,”, explica sobre lo más reciente de Xrysw Ruelas y Óscar Segundo, quienes se han enfocado en la investigación y rescate de distintas especies de maíz criollo, amarillo, azul y rosa. Es un molino y también una barra de antojitos preparados con ingredientes frescos de los que siempre se sabe de quién son las manos que los cosechan.
@nejayotemolino
Mecenas Cocktail Bar
Alcalde
“Es del chef Inostroza y ellos hacen sus propios destilados. De comida, la tostada de atún es deliciosa”. El misticismo de Mecenas es como un imán para los sibaritas. Como dice el chef Delgado, elaboran sus propios licores, producen vinos fortificados y se alían con destilerías locales para experimentar con total libertad y control creativo de sus coctelería.
@mecenasbar
De la O
“Es uno de mis lugares favoritos, es una cantina que tiene la selección más chida de destilados de agave; tiene y un coctel que se llama Guadalatiki, jugando con este tema tiki hawaiano, pero con productos locales como tejuino, tepache o el pulque. Aquí hay que pedir Otoño en Guadalajara, el Tequila Pepita Mae Tae, el Tepache Jaibol y el Tejuino Jaibol y la comida es bien rica: no dejen de ordenar la panela con chicharrón, el bolillo con crema de rancho y la tostada de zanahorias y chiles manzanos encurtidos”. En solo unos años, De la O se ha transformado en un bar icónico de la colonia Americana por su propuesta de coctelería y su ambiente relajado y sin pretensiones.
@delao_gdl
“Alcalde lleva más de 15 años, pero cuando Paco (Ruano) apostó por un proyecto de este nivel fue un riesgo para él y sus socios”. Hasta la fecha, el espacio sigue apegado a su filosofía de cocina viva que se mueve con las estaciones. Detrás de la aparente sencillez de sus platillos, existe un proceso culinario de investigación, experimentación y cuidado que le dan un carácter único.
@restalcalde
Tikuun Comedor
“Un lugar de cocina mexicana que ya lleva años, delicioso y que no tiene la mención justa. El chef Carlos Espinosa es un gran cocinero”. Dentro de la gran oferta gastronómica de la vibrante colonia Americana, Tikuun Comedor, localizado en una casona de época, ofrece platillos de distintas regiones del país que cambian con cada temporada. Cuenta además con una amplia e interesante carta de vinos para maridar su propuesta de cocina mexicana contemporánea.
@tikuun.comedor
Bar Fandango
“Acaba de abrir y tienen martinis espumosos, que está muy en boga”. Y es que Fandango es una de las aperturas más sonadas de los últimos meses. Se especializan en coctelería y ya se han convertido en una parada obligada para los amantes de los martinis y negronis. El espacio es acogedor y la atención es excelente. Para comer la mejor recomendación es el pollo frito. @bar.fandango
Bar Martín
“Está en el mero centro de la ciudad y para mí elaboran la mejor Yerbabuena de Guadalajara, un coctel muy clásico de aquí”. Según los dueños del Bar Martín, la bebida –una combinación de vodka, agua tónica y yerbabuena de aroma fresco y color verde intenso–se inventó en la barra de su establecimiento.
@restaurantbmartin
Saloon del Bosque
Antes de que la colonia Americana se transformara en un hot spot, esta cantina ya era un punto de encuentro. Con más de 30 años, se distingue por su orden, pulcritud y su excelente comida; tal es así que, a pesar de su amplia variedad de bebidas, muchos comensales asisten desde hace años por el atractivo de sus platillos. @saloondelbosque
Yunaites
“La propuesta es hacer una antropología de la cocina de la Sierra Jal-Mich –una docena de municipios localizados en la Sierra Madre Occidental–, y de Jalisco. Tenemos tres de los muchos moles característicos del estado y la idea principal es que sea asequible para todos”, explica Fabián Delgado sobre su proyecto Yunaites, ubicado en el Mercado IV Centenario. Allí se encuentran “menjurjes pueblerinos”, antojitos mexicanos que equilibran la tradición con un toque contemporáneo. @yunaites_menjurges
Nuestro guía: Jorge Méndez Blake Escultura, instalación, dibujo, video y pintura forman parte de los medios con los que Jorge Méndez Blake explora las conexiones entre arte, literatura y arquitectura. Sus obras han sido expuestas por todo el mundo y exploran cómo la palabra escrita puede alterar la percepción del mundo. @jorge_mendez_blake
Travesía Cuatro
“La historia, el diseño, el arte y la arquitectura convergen con equilibrio y potencia en este galería ubicada en Casa Franco, edificio creado por Luis Barragán”. De origen madrileño, Travesía Cuatro encontró en Guadalajara la puerta de entrada perfecta para conectar el arte latinoamericano y español, y promover el diálogo entre distintas corrientes, generaciones, lenguajes e ideas. @travesiacuatro
Curro
“Aquí el arte narrativo, el mensaje social y la arquitectura encuentran un espacio que, desde su fundación en 2008, se ha dedicado a tejer conexiones fuertes entre destacados artistas locales con propuestas internacionales”. Tan es así, que es uno de los proyectos más reconocidos no solo en la ciudad, también en el país. Abre únicamente seis muestras cada año y está activa en las ferias de arte mexicanas más importantes. @galeriacurro
Plataforma
“Un laboratorio cultural en el que artistas emergentes y consolidados dialogan con el público y curadores, y donde el arte contemporáneo encuentra el lugar adecuado para florecer, expandirse y enriquecerse de la creatividad compartida”. Nacida de la visión de Nidia Elorriaga y José Noé Suro, esta galería se siente como una renovación fresca y necesaria en el arte de la exhibición.
@plataformagdl
Parque de las Estrellas
Creado como parte del desarrollo original del fraccionamiento Jardines del Bosque, diseñado por Luis Barragán en 1955, este parque es un referente arquitectónico, histórico y natural de la ciudad, pues contiene cientos de especies de flora mexicana. “La colonia en sí misma es un deleite visual, pues además de su famosa rotonda, cuenta con obras de Mathias Goeritz y edificios religiosos de gran valor, como el Seminario Mayor y la emblemática capilla del Calvario”.
Biblioteca Iberoamericana
Octavio Paz
Es la única reliquia de lo que fue la primera escuela de educación superior de la época virreinal, cuando Guadalajara era el Reino de la Nueva Galicia. “Salvo el pórtico, el edificio se construyó a mediados del siglo XVII para estudiantes del colegio jesuita establecido en 1591”. Actualmente operado por la UDG, su interior del recinto contiene murales de Siqueiros y Amado de la Cueva, con un acervo de más de 50,000 ejemplares.
Recorrer las casas de Luis Barragán
La primera etapa de la obra del famoso arquitecto mexicano se puede ver en un recorrido a pie por el centro de la ciudad. “El diseño de las casas son la muestra perfecta de la llamada Escuela Tapatía que Barragán impulsó a finales de 1920 e inicios de 1930, antes de mudarse a la Ciudad de México. En total son ocho de sus obras distribuidas entre el Centro y la colonia Americana, entre las que destacan la Casa-Estudio José Clemente Orozco, las casas Robles Castillo y la Casa González Luna”.
Reframed
Una nueva mirada sobre el deseo, la conexión y el arte de mostrarse vulnerable frente a la cámara. Los coordinadores de intimidad están ayudando a filmar lo que antes era tabú con honestidad y cuidado.
TEXTO: DOMÉNICA DÍAZ
Una habitación de hotel. Iluminación. Cámaras y tres monitores. Fotómetros. Una docena de personas alrededor y, en el centro de todo, dos dobles de cuerpo que ensayan una escena de sexo frente a un equipo de rodaje completo. La cámara los sigue mientras se ajustan luces, se disculpan por cada roce y llenan el silencio incómodo con pláticas triviales sobre el tráfico londinense. La secuencia de Love Actually (2003), con Martin Freeman y Joanna Page, funciona porque muestra algo de lo que el cine nunca hablaba: lo torpe, técnico y profundamente poco erótico que puede ser plasmar la intimidad.
Veinte años después, esa incomodidad dejó de ser un accidente y se convirtió en una conversación. Hoy, esa misma escena se rodaría de otra manera, y habría alguien más en el set: una persona encargada de que esa vulnerabilidad –física, mental y emocional– se maneje con cuidado. Su papel es proteger la integridad de los actores y, al mismo tiempo, asegurar que lo que ocurre frente a la cámara sea tan honesto como cinematográfico. Así, su trabajo no solo redefine cómo se filman las escenas íntimas, sino también cómo las entendemos.
En esencia, la coordinación de intimidad combina arte y cuidado. Es una figura que traduce el lenguaje del cuerpo en términos de consentimiento, colaboración
y narrativa. “Un coordinador de intimidad es tanto un aliado creativo como un defensor de la seguridad de los actores”, dice Yehuda Duenyas, cofundador e instructor principal de CINTIMA, una organización global que ha contribuido a profesionalizar esta disciplina.
Esa doble función implica desde facilitar conversaciones abiertas sobre visión y límites, hasta coreografiar las escenas con la precisión que se aplicaría a una escena de acción. “Para el elenco, esta figura es un respaldo. Para los directores y productores, es un colaborador que garantiza que esas secuencias sean creíbles, cinematográficas, seguras y se integren con naturalidad al ritmo del rodaje”.
Durante décadas, la intimidad en pantalla se improvisaba. No había reglas, ni lenguaje, ni acompañamiento. Los casos más recordados –como la polémica escena en El último tango en París (1972), filmada sin el consentimiento de su protagonista, o los rodajes intensos y desprotegidos de La vie d'Adèle (2013)– evidencian esa falta de estructura y cuidado.
“Los actores debían equilibrar las exigencias creativas de una producción con su propio sentido de seguridad y límites”, dice Duenyas. “Actuar implica vulnerabilidad y, a veces, incomodidad; es parte del oficio. Pero esa exposición se daba sin una estructura de contención. Y ese vacío se tenía que cerrar” Hoy, señala, la coordinación de intimidad ya es una práctica habitual en los grandes estudios y plataformas.
Jimanekia Eborn, Yehuda Duenyas y Jaclyn Chantel son los fundadores de CINTIMA, organización que ha contribuido a profesionalizar la coordinación de intimidad en la industria del cine.
Derecha, desde arriba: fotograma de la serie Normal People, producida por la BBC; La vie d'Adèle fue la ganadora de la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2013.
“LA
COORDINACIÓN DE INTIMIDAD COMBINA
ARTE
Y CUIDADO.
ES UNA FIGURA QUE TRADUCE EL LENGUAJE DEL CUERPO”.
Uno de los nombres clave detrás de esta transformación es Ita O’Brien. Formada en danza, actuación y movimiento, pasó años viendo cómo la industria trataba el contacto físico con una mezcla de pudor y desorganización. En 2009, durante el montaje de su propia obra, se hizo una pregunta que cambiaría su carrera, y también la industria: ¿cómo pedirle a un actor que explore la vulnerabilidad sin dejarle cicatrices al salir del set?
De ahí nacieron las Intimacy On Set Guidelines, un marco de consenso, límites y cuidado emocional que marcó un antes y un después en la forma de filmar y actuar la intimidad. Desde entonces, el nombre de O’Brien aparece en los créditos de producciones como Sex Education (2019), Normal People (2020), We Live in Time (2024), Conversations with Friends (2022) o I May Destroy You (2020).
O’Brien explica que el principio detrás de esta guía es eliminar el tabú que rodea las escenas íntimas y reconocer que forman parte de la narrativa física, igual que una pelea o una coreografía. ¿Por qué, entonces, no aplicar el mismo rigor? Durante mucho tiempo se asumió que ese tipo de escenas no necesitaban acompañamiento, explica; que bastaba con la intuición del actor. Ahí está el error de origen: la cámara no debe exponer su propia intimidad, sino la del personaje que interpreta. O’Brien habla de pensar el cuerpo como lenguaje. “Los coordinadores de intimidad somos practicantes del movimiento: analizamos quiénes son los personajes, qué historia están contando y, a partir de ahí, construimos una coreografía con detalle, ritmo, estructura y anatomía”, explica.
Formada en danza y actuación, Ita O'Brien es una de las pioneras en la industria. Aparece en los créditos de series como Sex Education o I May Destroy You, entre otras.
DE LA TEORÍA AL TACTO
Considerada una de las series más crudas y sinceras sobre el deseo y el despertar sexual, Normal People cuenta una historia no solo con lo que se ve, sino con lo que se siente. Cada escena íntima fue supervisada por O’Brien para que la conexión entre Marianne y Connell se sintiera orgánica, vulnerable e imperfecta. Y, por lo mismo, real.
Si la serie marcó un punto de inflexión no fue por azar, sino porque llevó la intimidad a un terreno más humano. El deseo no es algo que simplemente ocurre, sino que se construye: dos personas que se escuchan, se preguntan, se detienen. Esa naturalidad nace del encuentro entre un guión honesto, intérpretes dispuestos a explorar la vulnerabilidad y la guía de una coordinación de intimidad consciente. Como explica O’Brien, se trata de honrar al personaje, a la historia y a la realidad. El resultado son representaciones que reflejan, y al mismo tiempo modelan, nuevas formas de hablar sobre consentimiento, deseo y conexión emocional.
El problema histórico del sexo en el cine, dice O’Brien, ha sido el mismo que en la vida real: si no hablamos de ello, corremos el riesgo de causar daño, desconexión
Florence Pugh y Andrew Garfield son los protagonistas de We Live in Time, una de las grandes sorpresas cinematográficas del año 2024.
“UN COORDINADOR DE INTIMIDAD ES TANTO UN ALIADO CREATIVO COMO UN DEFENSOR DE LA SEGURIDAD DE LOS ACTORES”.
Tanto la serie Normal People como la película La vie d'Adèle exploran las relaciones humanas desde perspectivas poco comunes en el cine y la televisión tradicionales.
Estrenada en 2022, la serie
Conversations with Friends es la segunda adaptación que la BBC realiza de una novela de la escritora irlandesa Sally Rooney.
o decepción. Para ella, las representaciones poco realistas no solo afectan a los actores, sino también al público. En su libro Intimacy (2024), donde explora cómo los principios de su trabajo pueden aplicarse a la vida cotidiana, reflexiona que “si lo que vemos en pantalla es irreal o está separado de su carga emocional, nos está mintiendo sobre nosotros mismos. Nos vuelve menos honestos, menos abiertos, y puede empujarnos a comportamientos dañinos”.
Cuando el cine distorsiona la intimidad, puede perpetuar ideas nocivas sobre el deseo y el cuerpo. Y la consecuencia no es menor. “Buena parte del dolor o la frustración sexual que experimentamos en la vida real viene de esas representaciones erróneas”, sentencia O’Brien.
Duenyas coincide en que los clichés más persistentes son los que hacen de la intimidad algo pulido y sin fricciones. En realidad, esta suele ser desordenada. “La conexión real no siempre sigue un arco visual limpio. Vacila, duda, sorprende. Cuando esterilizamos esos momentos, podemos perder su verdad emocional”. A esto se suma otro tropo igual de dañino: el que reduce ciertas formas de intimidad –como el kink, la sexualidad queer o las relaciones abiertas– a gestos de provocación. “Eso no es transgresor; es una forma perezosa de contar historias”, apunta. Representar ese abanico no solo evita el estigma, sino que da lugar a escenas más vivas, más específicas y, sobre todo, más humanas.
Ahí entra también el trabajo del coordinador de intimidad. Cuando esta se construye específicamente para cada personaje, con su historia y sus propias
contradicciones, deja de ser una escena genérica para convertirse en un momento entre dos personas concretas, dentro de un panorama emocional propio. Es ahí donde la historia cobra vida: sorprende, conmueve y es mucho más atractiva.
Desde CINTIMA lo describen como un bucle cultural. Somos animales que cuentan historias, y eso está en nuestro ADN, dice Duenyas. Antes lo hacíamos alrededor del fuego; hoy, lo hacemos frente a nuestras pantallas. Y lo que vemos ahí moldea nuestra idea del amor, la vulnerabilidad, el consentimiento y el poder.
A medida que las nuevas generaciones se vuelven más abiertas a hablar de sexo, límites o identidad, esos valores también se filtran en los sets. “Aparecen en las preguntas que hacen los actores, en las historias que los guionistas quieren contar, en los matices que buscan los directores”, añade Duenyas “Y, a cambio, cuando la intimidad se muestra con honestidad, cuando vemos relaciones torpes, tiernas, imperfectas o profundamente respetuosas, eso resuena más allá de la pantalla. Modela algo. Nos da un nuevo lenguaje para nuestras propias experiencias”.
Las historias que consumimos no solo reflejan el mundo: lo modelan. Cuanta más claridad y conciencia hay detrás de cámaras, más transformador puede ser lo que ocurre delante. Cuando se hace bien, esas representaciones se expanden: normalizan el cuidado, cuestionan viejas ideas y abren nuevas posibilidades de relacionarnos. Porque lo que ocurre en la pantalla no se queda ahí. El modo en que esta muestra la intimidad influye en cómo la entendemos, deseamos y comunicamos en la vida real.
VIAJES
134. LA NACIÓN QUE LE GANÓ TERRENO AL MAR
144. IMÁGENES DE LA COSTA ESTE / 152. UN ENCUENTRO CON LO SALVAJE
LA NACIÓN QUE LE GANÓ TERRENO AL MAR
TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE
Ámsterdam es mucho más que una ciudad de paso. Con una extensa oferta cultural, artística y gastronómica, además de hoteles de primer nivel y una de las sociedades más progresistas de Europa, ofrece a los viajeros experiencias únicas enmarcadas por sus icónicos canales, sus estrechas y pintorescas casas y museos imperdibles.
Las celebraciones del 750 aniversario de Ámsterdam –celebrado en 2025– fueron la excusa perfecta para visitar una de las capitales más liberales y culturalmente dinámicas de Europa. Si bien para muchos es solo un punto de conexión aérea con el resto del mundo y su vocación global está relacionada con el comercio, la logística internacional y el sector financiero, esta ciudad ofrece una riqueza artística, arquitectónica e histórica llena de datos curiosos y de prodigios de la ingeniería que se pueden admirar en muy pocos lugares del mundo.
Gracias a una iniciativa conjunta de American Express y Aeroméxico, empresas que se encargaron de crear un itinerario cuidadosamente curado para llevar impreso el sello Centurion y Premier One, pudimos explorar Ámsterdam por tierra y por agua, descubriendo hechos tan sorprendentes como que su nombre original era Aemstelledamme –un vocablo que hace
referencia al río Amstel, que atraviesa la ciudad, y a las presas que se construyeron para controlar las corrientes–, que la ciudad se encuentra dos metros por debajo del nivel del mar y que los neerlandeses le han ganado al agua un 17 por ciento de su territorio actual a lo largo de los siglos, entre muchos otros.
Entre hoteles cuya historia está profundamente relacionada con la vida política y artística de la ciudad, museos con colecciones envidiables, barrios con personalidad única, canales que cambian el rostro de las fachadas con la luz que se refleja en su superficie, el aroma de los stroopwafels inundando el aire y cientos de miles de bicicletas circulando por las calles, siete días se fueron como un suspiro cargado de nostalgia anticipada. Para quienes quieran vivir una experiencia marcada por el servicio excepcional, sabores tradicionales y recuerdos memorables, esta es una guía del Ámsterdam más sibarita y exclusivo.
DÓNDE HOSPEDARSE
SOFITEL LEGEND
THE GRAND AMSTERDAM
Antes de convertirse en un hotel de cinco estrellas, uno de los más ricos en historia en la ciudad, este edificio fue un convento, sede de la marina neerlandesa y ayuntamiento de la ciudad. De hecho, fue en el salón conocido como la Cámara del Consejo donde contrajo matrimonio la reina Beatriz en 1966. El diseño de sus interiores es una mezcla entre sofisticación francesa y detalles estilísticos holandeses. Además de contar con amplias habitaciones, está estratégicamente ubicado a muy pocos pasos de Damplatz, uno de los monumentos históricos más representativos de la ciudad. Desayunar en su restaurante Bridges, mientras se observa a los botes navegando en el canal que lo bordea es una manera inmejorable de comenzar el día. Una gran recomendación es participar en el tour que se realiza diariamente por la propiedad para conocer detalles de su arquitectura, de la colección de arte que alberga y visitar espacios tan especiales como la Cámara Matrimonial que está cubierta en su totalidad por murales pintados por Chris Lebeau en 1926. @sofitellegendthegrandamsterdam
PULITZER AMSTERDAM
Un total de 25 casas históricas de los canales integran este hotel que ofrece diseño contemporáneo salpicado de artesanía holandesa en todos sus rincones. En total suma 223 habitaciones de las cuales merecen una mención especial las llamadas Extraordinary Suites, pues cada una ha sido decorada con una temática distinta como las flores o el arte, por mencionar algunas. Durante el verano, su patio interior es ideal para desayunar o comer, además de que importantes atractivos turísticos como la casa de Ana Frank, galerías de arte y la calle Reestraat, perfecta para las compras, se encuentran en sus alrededores. Su restaurante Jansz, con su cocina abierta y su interpretación contemporánea de algunos clásicos de la cocina holandesa, es una parada imperdible. @pulitzer.amsterdam
DE L’EUROPE AMSTERDAM
MANDARIN ORIENTAL CONSERVATORIUM AMSTERDAM
En las inmediaciones de museos tan importantes como el dedicado a la vida y obra de Vincent van Gogh, el Rijksmuseum y el Stedelijk, este hotel que recientemente pasó a formar parte del portafolio de la cadena Mandarin Oriental deslumbra con unos interiores proyectados por el italiano Piero Lissoni. En vidas pasadas, el recinto funcionó como banco y, después, como escuela de música, pero hoy es uno de los destinos preferidos por viajeros que buscan instalaciones de primera con una visión contemporánea. El atrio central es el corazón de la propiedad y a su alrededor orbitan las 129 habitaciones, restaurantes como Barbounia y Taiko, con sus especialidades asiáticas, y boutiques que atraen tanto a huéspedes como a locales. El spa, localizado en el sótano, es un oasis de calma en el cual refugiarse tanto en días de calor como de frío. @conservatoriumhotel
Con vistas al río Amstel y con una inconfundible fachada color ladrillo, este edificio fue inaugurado en 1896 y desde entonces ha operado ininterrumpidamente como hotel. Su interior permite echar un vistazo a la elegancia clásica de los grandes hoteles de antaño y su historia está ligada a Heineken, una de las marcas más famosas del país. Se cuenta que Freddy Heineken –en cuyo honor fue bautizado su famoso bar– amaba esta propiedad y que atendía muchos asuntos de su empresa desde sus instalaciones. Sus descendientes han decidido conservarlo y este año fue reconocido con tres llaves Michelin, con lo cual se convirtió en el primer hotel de los Países Bajos en ostentar dicha distinción. En su sección más nueva –el ala ‘t Huys– se encuentra una impresionante colección de suites temáticas diseñadas de la mano de importantes creativos o instituciones locales como el Museo Van Gogh, las hermanas Janssen o el dúo creativo conocido como Reserveboys. @deleuropeams
QUÉ COMER Y BEBER
FLORE
Localizado en el interior del hotel De L’Europe, este restaurante está a cargo del chef Bas van Kranen y cuenta con dos estrellas Michelin. El menú cambia cada temporada y se basa en los productos locales más frescos que van Kranen tiene disponibles. Como parte de su filosofía, ningún lácteo es empleado en ninguno de los platos que se preparan en el restaurante y, a la vez, esta decisión ha sido un detonador de la creatividad de todo el equipo. El uso de vegetales, hierbas, frutas, proteínas animales, pescados y mariscos cambia según la temporada para integrar un menú degustación que bien se puede acompañar con vinos o con preparaciones no alcohólicas elaboradas con fermentos, infusiones y otras originales técnicas. De ser posible, recomendamos reservar el privado que mira hacia la cocina en la que ocurre toda la magia delante de los ojos de los comensales. @restaurant.flore
PANCAKES
Además de los stroopwafles y las papas fritas –emblemas de la comida cotidiana de los holandeses–, los llamados dutch pancakes son una de esas creaciones que todo visitante debe probar. Si hubiera que describirlos de alguna manera, podría decirse que son una crepa sin doblar que puede ir acompañada de ingredientes salados o dulces. Los más tradicionales son los de jamón y queso holandés rallado. Para comerlos, la recomendación es enrollarlos como si fueran un gran taco. PANCAKES es uno de los establecimientos más famosos –con distintas sucursales distribuidas por la ciudad–, y en él también se puede disfrutar de otra delicia holandesa: los poffertjes. Estos cumplen más la función de postre y básicamente son pequeños hot cakes, preparados en una sartén muy especial, que se sirven bañados de azúcar glass o con distintas opciones de salsas y mermeladas dulces.
LIBERTINE
PULITZER’S BAR
La atmósfera de este espacio –localizado dentro del hotel Pulitzer– es todo lo que uno esperaría de un bar de antaño: paredes oscuras, iluminación tenue, pesadas cortinas de terciopelo, mesas pequeñas y una barra que domina la escena con su selección de destilados. El tiempo parece detenerse aquí, a pesar de la agitación de las calles que se percibe a través de las ventanas. Esto bien puede ser efecto de sus cocteles clásicos o de otra selección de creaciones inspirada por algunos de los aromas más famosos de DS & Durga, casa perfumera neoyorquina con la cual el hotel tiene una alianza. Una observación importante es que debido a sus políticas no se permiten mesas de más de cuatro personas. @pulitzersbar.amsterdam
El Marché du Nord es otro de los mercados ambulantes que atraen tanto a locales como visitantes. Justo frente a la plaza en la que este se instala cada fin de semana, se encuentra este restaurante –enclavado en la esquina de NoMa y Prinsengracht– que es frecuentado por una gran cantidad de habitantes de Ámsterdam sea para desayunar, comer o cenar. Las especialidades francesas como el steak frites y los croque madame y croque monsieur salpican su menú, así como ensaladas y carnes. Si el clima lo permite, recomendamos pedir una de las mesas de la terraza para no perderse ningún detalle de la acción ocurriendo alrededor. @libertine.amsterdam
¿QUÉ HACER?
¿POR QUÉ VIAJAR CON TRAVEL & LIFESTYLE SERVICES (TLS) DE AMERICAN EXPRESS?
MUSEUMPLEIN
Ninguna visita a Ámsterdam está completa si no se recorre alguno de los muchos museos que le han dado fama internacional. El parque conocido como Museumplein está rodeado de algunos de los más icónicos comenzando por el museo Van Gogh, dedicado a la vida y obra del que probablemente sea el pintor más célebre de los Países Bajos. El Rijksmuseum es un imponente edificio del siglo XIX que alberga obras maestras del Siglo de Oro holandés y de arte europeo. La ronda nocturna de Rembrandt y La lechera de Johannes Vermeer son apenas un ejemplo de las maravillas pictóricas que en su interior se encuentran. Por su parte, el Museo Stedelijk –con su inconfundible silueta de bañera gigante– está dedicado a promover el diseño y el arte moderno y contemporáneo con un programa de exposiciones que abarca disciplinas como fotografía, escultura y video, entre otras.
Gracias a un equipo de especialistas en viajes de lujo, American Express puede ayudar a los tarjetahabientes que adquieran servicios de viaje a través de sus productos a diseñar itinerarios a medida conectando con la cultura, la gente, la cocina, el diseño y los lugares emblemáticos de cada destino. La red de lounges American Express garantiza comodidad y descanso alrededor del mundo –además de acceso a más de 1,200 salas Piority Pass en más de 130 países– y programas como Fine Hotels + Resorts y The Hotel Collection ofrecen beneficios como upgrades al registrarse, check-out extendido, desayunos y créditos de hasta 100 dólares para gastar durante su estancia. El servicio para reservaciones, seguimiento o atención de emergencias está disponible 24/7 y el seguro de la tarjeta brinda respaldo médico y hospitalario durante el viaje.
Más información en: https://www. americanexpress.com/es-mx/travel/
CASA MUSEO DE REMBRANDT
Sobre la calle Jodenbreestraat se encuentra una casa con una puerta verde y ventanas rojas que fue la residencia del pintor Rembrandt durante varias décadas del siglo XVII. El recorrido lleva a los visitantes por distintos rincones, desde la cocina hasta las habitaciones y su estudio, y permite darse una idea clara de cómo vivió junto a su familia. Sus procesos creativos, su pasión por el coleccionismo y la manera en que realizaba sus pigmentos son apenas algunos de los detalles compartidos durante el tour. En nuestro caso, algo que hizo todavía más especial la visita fue la posibilidad de cenar en la cocina un menú que recreó algunos platos típicos de la ciudad de aquella época gracias a una colaboración entre el museo, American Express y el Sofitel Legend The Grand Amsterdam. @museumrembrandthuis
UN DÍA DE COMPRAS POR LA CIUDAD
Los amantes de las compras tienen opciones más que suficientes en la ciudad. De Bijenkorf es una tienda departamental, la más grande y antigua de la ciudad, con una muy completa selección de marcas de moda, cosmética, joyería y relojería, por mencionar algunas categorías. Si lo que se busca es explorar el universo de los diamantes y familiarizarse con una de las marcas de joyería con más tradición en la ciudad se pueden visitar las instalaciones de House of Gassan en la zona de Waterlooplein. Los amantes de los libros y las revistas encontrarán en Athenaeum Boekhandel un paraíso de muchos metros cuadrados con publicaciones de todos los géneros en varios idiomas.
RECORRER LOS CANALES EN BOTE
Si bien la ciudad invita a recorrerla a pie o en bicicleta, explorarla a bordo de un bote desde los canales cambia totalmente la perspectiva. Algunos hoteles como el Pulitzer y el Sofitel Legend The Grand cuentan con sus propias embarcaciones y con la ayuda de sus equipos pueden coordinar recorridos para sus huéspedes. Entre copas de vino espumoso y pequeños bites, los pasajeros pueden ir descubriendo detalles sobre la arquitectura e historia de la ciudad, admirar imponentes edificios como el museo Nemo –proyectado por Renzo Piano– e identificar puntos que inspiraron a artistas como Claude Monet a crear algunas de sus pinturas.
CAMINAR POR EL PIJP
De espíritu bohemio y artístico, este barrio de Ámsterdam resguarda atractivos para todos los gustos e intereses. El mercado ambulante que se instala todos los días sobre la Albert Cuypstraat ofrece una muestra completa de los productos que apasionan a los habitantes de la ciudad: pescados y mariscos, quesos, flores, frutas, verduras y hasta ropa vintage. En las calles aledañas, lo mismo se pueden encontrar panaderías y cafés ideales para sentarse, observar a la gente y leer un libro como Layers que restaurantes como Brut de Mer –en las inmediaciones de la plaza Gerard Douplein– en donde ordenar una copa de vino y algunas de las especialidades de mar como ostiones frescos y mejillones al vino blanco. En general, esta es una zona a la que vale mucho la pena llegar con tiempo para perderse y entrar en todos los establecimientos que nos llamen la atención.
UN DÍA FUERA DE LA CIUDAD
UNA VISTA A KINDERDIJK
Si de emblemas de los Países Bajos se trata, los molinos de viento ocupan un lugar preponderante. Kinderdijk es un sitio declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y en él se puede visitar una serie de 19 molinos del siglo XVIII que se construyeron para controlar el agua en la región de Alblasserward. Este recorrido permite entender la importancia que tienen los molinos de viento para el país, observar su funcionamiento y descubrir la manera en la que vivían las familias que se encargaban de asegurar su operación. @kinderdijk_official
PASAR LA TARDE EN RÓTERDAM
Una de las ciudades más afectadas por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial fue Róterdam, un importante puerto comercial que tuvo que ser reconstruido después de los ataques. En cierto modo, esta es la razón por la cual la fisonomía de la ciudad es mucho más moderna y vanguardista que otras poblaciones neerlandesas que aún conservan sus zonas históricas. Un gran ejemplo de esta visión son las llamadas Casas Cubo –localizadas en pleno centro de la ciudad–, una unidad habitacional constituida por 32 casas integradas por cubos suspendidos y diseñadas por el arquitecto Piet Blom. En los alrededores se encuentra el Markthal, un imponente edificio que alberga departamentos y un mercado de comida que también merece una vista.
¿POR
QUÉ VOLAR CON AEROMÉXICO?
Con una de las flotas más grandes y modernas del mundo, Aeroméxico es la aerolínea ideal para viajar a Ámsterdam desde 2016, sobre todo si es a bordo de la cabina Premier One. Actualmente, cuenta con un vuelo diario y algunas de las comodidades que pueden disfrutar los pasajeros de esta categoría son asientos que se convierten en camas –equipados con un duvet, almohada, cobertor y audífonos– menús gourmet, una impecable selección de vinos y destilados, ventanas con cinco niveles de opacidad, WiFi a bordo y pantallas individuales de 11”. Gracias a una colaboración con la marca francesa LANCEL, con quien Aeroméxico comparte valores de sostenibilidad y estándares premium, sus pasajeros disfrutan de kits integrados por pantuflas, antifaz, tapones para los oídos, artículos de higiene personal y productos de skincare de la marca Teology, con el fin de aumentar su confort a bordo. @aeromexico
IMÁGENES DE LA COSTA ESTE
UN PORTAFOLIO FOTOGRÁFICO DE ALONSO DÍAZ
Todo empezó en aquí. Cada paso recorrido por la ciudad más importante de Pensilvania –sus calles empedradas, su arquitectura– te recuerda que fue en este lugar donde se estableció la primera capital de Estados Unidos, además de elevarse como su sede fundacional y espiritual. Pero hoy, además de su legado como ingrediente clave de la identidad nacional estadounidense, representa la contemporaneidad. Permeada por una gran diversidad de culturas –mexicana, vietnamita, afroamericana, italiana e irlandesa, entre muchas otras–, la ciudad se ha ido transformando en un crisol de comunidades en el que los tradicionales sándwiches locales se mezclan con banh-mi, bocadillos italianos o tacos mexicanos en escenarios donde los murales cuentan historias de migración, superación y adaptación. En Filadelfia, tierra de los Eagles de la NFL la vida rema hacia el mismo lado.
WE LOVE PRINT *
A través de la mirada de creativos de distintos campos exploramos las peculiaridades e imperfecciones de la fotografía analógica y abrimos un espacio de diálogo visual que apela a la nostalgia y a la belleza de imágenes que se imprimen si haber sido sometidas a procesos de edición digital.
Pocas experiencias tan disfrutables como sentarse en una café del centro de Washington D. C. y pasar la tarde observando a la gente. ¿Serán políticos? ¿Estudiantes? ¿Activistas, quizá? Sea como sea, todos caminan con paso acelerado y determinado, como si todos tuvieran la responsabilidad de hacer girar al país. Trajeados o no, sus habitantes pasean por las calles y amplias avenidas con la seguridad de un londinense y la prisa de un neoyorquino. La ciudad, además impone respeto al visitante con gigantescos monumentos que repasan la historia de Estados Unidos y con imponentes edificios gubernamentales que hoy la escriben. Todo es inmensidad en Washington D.C., una ciudad que te absorbe hasta hacerte formar parte de ella y que, ley a ley, construye el legado de una de las grandes potencias mundiales.
UN ENCUENTRO CON LO SALVAJE
La experiencia de un safari no se parece a ninguna otra. Ser testigo de los ciclos de la vida en su estado más puro invita a reflexionar acerca de nuestro lugar y rol en el planeta. En Botsuana, de la mano de Wilderness, los encuentros con algunas de las especies más imponentes del reino animal convirtieron un viaje en una experiencia llena de aprendizajes y momentos inolvidables. TEXTO: PEDRO AGUILAR RICALDE
Treinta y ocho horas transcurrieron desde que puse un pie fuera de casa –en la Ciudad de México– hasta que crucé la puerta de mi tent en el primer campamento de Wilderness que visitaríamos a lo largo de siete días en Botsuana. Un viaje largo –con escalas en Londres, Johannesburgo y Maun– cuyo último tramo realizamos a bordo de una avioneta que sobrevoló la sabana y las planicies africanas. Desde el aire, el paisaje desconcierta con sus cambios: pasa de un laberinto de ríos y arroyos que conforman el delta del Okavango –y que dependiendo de la época del año puede verse más o menos caudaloso– a grandes extensiones de tierra árida que a la distancia parecen inhabitadas pero que en realidad son el hogar de miles de formas de vida que comienzan a percibirse cuando la mirada entra en sintonía con el entorno.
Viajar a África es cruzar una frontera geográfica, pero también una mental. Es descubrir un mundo en el que los humanos y los reinos animal y vegetal conviven de una manera muy distinta; sumergirse en tradiciones y culturas milenarias que tienen en el fuego y el canto códigos de unión; comenzar a entender un balance que, aunque puede parecer desconcertante y cruel, permite la subsistencia de las especies; aprender a leer pistas sutiles –huellas, rastros, olores, sonidos– que en las grandes ciudades han dejado de tener sentido; y es también reconectar con un lado instintivo y salvaje de nuestra naturaleza humana que trasciende nuestras pantallas y dispositivos.
Campamento 1: Tubu Tree
Delta, el guía que nos acompañó durante nuestra estancia en Tubu Tree, aprovechó el trayecto del air strip al campamento para compartirnos las reglas básicas a seguir en este y todos los que vinieron después. Al ritmo de un 4x4 que se mecía en senderos terrosos y con la ocasional aparición de jirafas, jabalíes o elefantes que despertaban tanto asombro como el deseo de tomar mil fotos, nos explicó que en los recorridos no había que descender del vehículo ni hacer movimientos bruscos que pudieran asustar a los animales. También era importante mantener el volumen de la voz bajo y seguir las indicaciones todo el tiempo. En el campamento, mientras hubiera luz del sol, podíamos movernos con libertad, pero, una vez que la oscuridad se impusiera, debíamos estar siempre acompañados por algún miembro del equipo cada vez que saliéramos al exterior.
Los detalles de la dinámica diaria también formaron parte de esta inducción. Cada mañana, a las 5:00, alguien tocaba a la puerta de nuestra tienda –una suite, en realidad– para comenzar la jornada. A las 5:30 se servía el desayuno y a las 6:00 salíamos al primer recorrido del día. El regreso ocurría hacia las 13:00, momento en el que nos servían la comida antes de descansar para, a las 16:00, disfrutar de la hora del té y sus bocadillos dulces y salados –no hay que olvidar que Botsuana fue un protectorado inglés–. Era a las 16:30 cuando daba comienzo el segundo recorrido del día, que concluía minutos antes del ocaso con un gin tonic y un snack con el que distraer el estómago en lo que llegaba la hora de la cena.
La dinámica se repetiría todos los días, pero las aventuras nunca serían las mismas. Aquella primera tarde, con los efectos
del jet lag a cuestas, hicimos un primer recorrido. Al ocultarse el sol, la temperatura baja de forma drástica, y también comienzan a aparecer especies que prefieren la noche para alimentarse. Una familia de leones, a la que nos acercamos atravesando zanjas, arroyos y pastizales, estaba atenta a cualquier presa que pudiera darles sustento. Con gran destreza, Delta conducía con una mano y movía una lámpara con la otra, señalando siluetas que se esfumaban en la negrura del paisaje y ojos que brillaban al ser iluminados por su potente rayo de luz.
En África, el ritmo está marcado por el sol y la luna, por el ruido de los árboles cuando son mecidos por el viento o por una ocasional tormenta. El siguiente día, llegó con la oportunidad de vivir de principio a fin esa rutina que ya se nos había explicado y que nos llevó por nuevos senderos. Antílopes, gacelas, tsessebes y kudús pastaban en absoluta libertad, siempre pendientes de posibles depredadores. A nuestro paso, los avestruces levantaban el cuello con curiosidad y, de cuando en cuando, nos topábamos con enormes baobabs o árboles de salchicha, que deben su nombre a los frutos que cuelgan de sus ramas. También entraron en escena algunos árboles de marula, fruto utilizado para la elaboración del Amarula, un licor con el que muchos acompañan el café. De pronto, entre unos arbustos, un kudú herido nos miró a los ojos. “No hay nada que hacer”, dijo entonces Delta con el profundo entendimiento de alguien que domina las dinámicas inherentes al ciclo de la vida. Las aves que ocasionalmente se presentaban en nuestro camino también marcaron nuestros días en Botsuana. Tal fue el caso de la carraca lila, cubierta con un plumaje de intensos azules, verdes y rosas, y del toco piquirrojo, al que siempre saludábamos con un sonoro “¡Zazúuuuu!”.
Dos de los momentos más especiales del viaje ocurrieron durante el segundo día de nuestra estancia en Tubu Tree cuando, en lugar de disfrutar del atardecer desde algún punto de las planicies, lo hicimos a bordo de un mokoro, una canoa tradicional con la que recorrimos algunos de los canales del delta. Aves, peces, una alfombra de lirios acuáticos y hasta diminutas especies de ranas afianzadas a los tallos de la vegetación salieron a nuestro paso para orquestar una de las escenas más fotogénicas y memorables del itinerario que nuestros guías coronaron colgando de nuestros cuellos collares de lirios elaborados por ellos mismos.
Al final del recorrido, esperaba por nosotros una barra con algunas de nuestras bebidas favoritas y sillas dispuestas para ver el sol ocultarse. Por la noche, en lugar de asignarnos una mesa en el comedor, se nos pidió sentarnos alrededor de una fogata a la hora de la cena. El staff iba y venía colocando ollas y cacerolas en el fuego. Cuando todo estuvo listo, formando un semicírculo frente a nosotros, comenzaron a entonar las canciones típicas de sus comunidades con las que suelen agradecer a la tierra y al universo sus bondades. Cantar en coro, según me contó otro guía, es una herramienta social, además de un ritual que comparten hombres, mujeres y niños por igual. Esa misma noche probamos algunos platos típicos de la gastronomía botsuana, como el pounded beef –carne de res deshebrada y sazonada– que suele acompañarse de polenta.
HABITAR LA SABANA
Los campamentos de Wilderness se distinguen por una arquitectura que no tienen un impacto permanente en el paisaje, pero que ofrecen todas las comodidades a los visitantes durante su estancia.
FAUNA SALVAJE
Leones, leopardos, elefantes, jirafas, búfalos, hipopótamos, babuinos, avestruces, jabalíes, hienas, antílopes, cebras... Las especies en África cohabitan y lo hacen de un manera que permite entender que los ciclos de la vida existen para mantener un sutil equilibrio.
Campamento 2: Chitabe
Trasladarse de un campamento a otro implica volver a atravesar los cielos africanos a bordo de una avioneta. El segundo campamento que nos recibió fue Chitabe, localizado en una especie de península formada por la confluencia de los canales Gomoti y Santantadibe. Aquí, Aaron fue el guía que nos acompañó durante dos días. Nos recibió con una gran noticia: con algo de suerte, podríamos tener un encuentro cara a cara con un leopardo que se había mostrado en los alrededores. La primera tarde no hubo suerte, pero sí avistamos a cientos de cebras que nos maravillaron con esos patrones blancos y negros estampados en su piel como una huella digital.
La mañana siguiente nos despertamos con un cielo nublado que no nos abandonaría en toda la jornada. El primer recorrido estuvo marcado por el frío y una ligera llovizna que obligó hasta a los más valientes a cubrirse con los ponchos que Aaron tenía listos para nosotros. El aire que corría libremente a nuestro alrededor gracias a la ausencia de cristales en nuestro vehículo nos mantuvo atentos a la presencia de jirafas, ñus, babuinos, elefantes y jabalíes. Igualmente boquiabiertos nos dejó el vuelo sincronizado de las parvadas de estorninos, cuyo movimiento forma unas caprichosas nubes –fenómeno conocido como murmuración– que se desplazan con tal velocidad y precisión que ni los modelos matemáticos más avanzados son capaces de explicar.
Cuanto más se recorren las reservas, más se aprende de las peculiaridades de cada especie con la que nos cruzamos. Las diferencias entre machos y hembras, las dinámicas de convivencia, las reglas de la manada, los métodos de caza… Todo comenzaba a encajar y tener sentido. El paisaje mismo comenzaba también a revelar secretos y, de pronto, uno comenzaba a encontrar caras de felinos en las ramas de las palmeras o a descubrir siluetas de animales formadas por conjuntos de árboles en el horizonte. ¿Realidad o imaginación? La respuesta es incierta, pero lo que era un hecho es que todo sumaba al carácter onírico de la experiencia.
Por la tarde, la suerte nos sonrió en dos ocasiones. La primera fue cuando, ante nuestros incrédulos ojos, una pareja de leones se apareó de manera breve pero felinamente indiscutible; y minutos después dimos con el leopardo, un cazador solitario que descansaba en las ramas de un árbol después de haberse dado un festín con un antílope cuyo cadáver había sido colocado en las alturas, a muy poca distancia de su lecho.
Así como los restos de aquel espécimen nos recordaron el incesante juego de presa/depredador que impera en estas latitudes, otras osamentas y restos fueron el pretexto para enterarnos de que nada se desperdicia en este ecosistema: después del cazador llega el turno de los carroñeros –aves, hienas, roedores e, incluso, insectos– que hacen que el sacrificio de una vida haya valido la pena.
En ese entendido, ver a un par de leonas alimentar a sus cachorros con la presa del día, observar en la distancia a las hienas que esperan pacientemente y a los buitres dibujar círculos en el aire comienza a adquirir un sentido que antes hubiera sido difícil asimilar.
Campamento 3: DumaTau
En setswana, idioma oficial de Botsuana, DumaTau quiere decir “rugido del león”. Localizado en la reserva conocida como Linyanti y con unas instalaciones que le han valido reconocimientos internacionales, este enclave es ideal para observar especies como elefantes e hipopótamos.
Si los viajeros buscan una experiencia de safari de lujo, DumaTau es la opción correcta. Los amplísimos tents cuentan con una sala con bar, una recámara con clóset, ducha interior y exterior y su propia alberca. Además, tiene gimnasio, spa y áreas comunes, entre las que destaca una plataforma con fogata construida sobre el agua, ideal para disfrutar del atardecer con alguno de los cocteles preparados en el bar. Si bien la dinámica diaria fue muy similar –recorridos matutinos y vespertinos, hora del té, espacios de descanso–, también tuvimos la posibilidad de ordenar alimentos a la carta en todas las comidas, una diferencia significativa respecto a los otros campamentos. Otra experiencia única de esta propiedad fue la presencia de un bote que nos llevó en un par de recorridos por los alrededores. En nuestro caso, además de una comida a bordo, también realizamos un paseo al atardecer que nos dio la oportunidad de observar a la colonia de hipopótamos que habita las aguas del canal Savuti y que, ocasionalmente, dejaron ver más que sus ojos curiosos y sus orejas con imponentes bostezos.
Aquella última noche, después de aquel atardecer que nos maravilló con escenas de documental de National Geographic, la sobremesa se alargó como en ninguna cena anterior. Entre historias compartidas por los guías y el equipo del campamento, reflexiones acerca de todo lo que habíamos visto, escuchado y experimentado a lo largo de siete días y uno que otro brindis, comenzamos un recuento de lo ocurrido en un viaje tan educativo como transformador. El regreso a casa sería igualmente largo, pero todavía quedaba mucho por asimilar. Solo faltaba agradecer a Botsuana por todas las lecciones aprendidas y la oportunidad de ser testigos de la naturaleza en su estado más salvaje. Una frase del novelista Gustave Flaubert flotaba en el aire al despedirnos: “Viajar te hace modesto. Te hace ver el pequeño lugar que ocupas en el mundo”.
ACERCA DE WILDERNESS
Desde 1983, esta empresa brinda a los viajeros la oportunidad de explorar la riqueza de algunos de los países más apasionantes de África. Con guías expertos y más de 60 lodges y campamentos localizados en países como Botsuana, Namibia, Ruanda, Tanzania, Zambia, Zimbabue, Sudáfrica y Kenia, su enfoque también se centra en la conservación de áreas protegidas que suman un total de 2.3 millones de hectáreas. Trabajando con las comunidades locales, ofrecen a sus huéspedes una combinación de naturaleza sin filtros, cultura y hospitalidad de primer nivel para crear experiencias que se recuerdan toda la vida.
La nueva dirección de Louis Vuitton en China
A un par de meses de su apertura, la nueva boutique de la maison francesa en Beijing sumerge a sus visitantes en un exquisito universo de moda, arquitectura y gastronomía.
El barrio de Sanlitun, en Beijing, es uno de los más cosmopolitas y vibrantes de la capital china. Una reciente y muy esperada adición a su exclusiva oferta de shopping es la boutique de Louis Vuitton diseñada por el arquitecto japonés Jun Aoki. Sus fuentes de inspiración para proyectar un edificio de vocación escultórica fueron la piedra Taihu –altamente valorada en la cultura local y muy presente en los jardines tradicionales– y un vestido que formó parte de la colección SS16 firmada por Nicolas Ghesquière, director artístico de las colecciones femeninas. Detrás de la caleidoscópica fachada recubierta de un mosaico de cristales curvos, se encuentra una tienda que pone a disposición de los clientes todas las colecciones de la maison –desde ready-to-wear
hasta accesorios, perfumes y objetos para el hogar–, así como el primer Louis Vuitton Café de la ciudad, localizado en el cuarto piso.
Un cuarto infinito cubierto de espejos y con libros que promueven los viajes, la cultura y la exploración da la bienvenida a los comensales, antes de pasar al comedor principal, al privado, al bar o a la terraza. El menú creado por el chef Leonardo Zambrino incluye opciones dulces y saladas para el almuerzo, la hora del té o la cena. Destacan el Croque Louis y el lobster roll, así como opciones de inspiración local como los jiaozi Monogram o el roll de pato Pekín. La propuesta de artistas locales, consagrados y emergentes, completan el espacio sumando nuevas capas de creatividad y resonancia cultural a la experiencia.