La industria automotriz a nivel mundial enfrenta una de sus mayores encrucijadas. El cambio climático y diversas regulaciones han presionado a las armadoras a migrar hacia sistemas de propulsión más sustentables y enfocados a mantener la competitividad no solo del negocio, sino del producto. La región de Norteamérica se ha distinguido por ser una de las más grandes productoras mundiales de vehículos, pero ahora ha surgido un potente rival: China.
El gigante asiático es, además, uno de los principales fabricantes de diversos componentes para ensamblar vehículos, por lo que México, Estados Unidos y Canadá buscan reducir la dependencia que tienen con ese y otros países asiáticos mediante la integración de cadenas de suministro y la atracción de inversiones para producir en estos países, sobre todo, para la factoría de autos eléctricos. Y, por la importancia que tiene la industria automotriz en nuestro país, es que dedicamos nuestra última portada del año en la que los especialistas hablan de los retos para log