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Misa armenia dialogada con los fieles en castellano - Fieles

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²ðIJܸÆÜ²Ð²Úàò êàôð´ ¶ðƶàð ܲðºÎ²òÆ ÂºØÆ ²è²æÜàð¸²ð²Ü EPARQUÍA ARMENIA SAN GREGORIO DE NAREK DE BUENOS AIRES

MISA PARTICIPADA

EN RITO ARMENIO

3F

Buenos Aires 2010


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PRESENTACIÓN La naturaleza misma de la Sagrada Liturgia exige la participación de los fieles en las Celebraciones. Todos los cristianos tienen obligación y derecho a esa participación en virtud del sacramento del Bautismo, que los hace partícipes del Sacerdocio de Jesucristo. El Concilio Ecuménico Vaticano II, al recordar esos principios en su Constitución sobre la Sagrada Liturgia (“Sacrosanctum Concilium”), expresa el ardiente deseo de que todos los fieles sean llevados a esa participación. El Sínodo Armenio de 1967 recomienda que se asegure la participación activa de los fieles en la santa Misa y, el de 1970, prescribe poner en manos de los fieles la traducción del texto de la Misa. La Misa armenia tenía una permanente participación de los fieles a través de continuos cantos y oraciones dirigidos por el Diácono. Lamentablemente, con el pasar de los siglos, habiéndose distanciado la lengua litúrgica de la lengua del pueblo, los fieles dejaron de participar. Con este opúsculo queremos venir al encuentro de lo que establece la Iglesia y volver a los orígenes: los fieles participan continuamente, utilizando textos que son parte de la santa Misa. El contenido es el mismo de la Misa solemne, la única que existía en el principio. Los cantos e invocaciones son rezados en forma de diálogo. Es la santa Misa simple, "Tiv Badarák", Misa participada. Ella permite celebrar la Divina Liturgia incluso cuando no haya disponibilidad de un coro armenio y de un Diácono. La santa Misa, también en su forma dialogada, tendría que ser rezada en idioma armenio, posiblemente moderno. Considerando que muchos fieles ya no dominan la lengua materna, utilizamos la traducción castellana para las partes del “Diácono/Guía” y de la Asamblea de los fieles. Para mayor comprensión de la parte del Celebrante, juntamente con la traducción, presentamos también la transliteración del armenio. Quiera Dios que este trabajo sea un instrumento más para participar de la Sagrada Liturgia y para vivirla. ¡Que todo sea para mayor gloria de Dios! Mons. Vartán W. Boghossian, sdb Obispo de la Eparquía


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ÍNDICE

I- RITO INTRODUCTORIO 1- Oraciones penitenciales - no 1 2- Preparación de las ofrendas - no 17 II- LITURGIA DE LOS CATECÚMENOS 123456789-

Entrada - no 27 Oración - no 121 Himno - no 123 Trisagio - no 131 Primera letanía - no 156 Liturgia de la Palabra - no 174 Profesión de fe - no 186 Segunda letanía - no 190 Oración - no 196

III- LITURGIA DE LOS FIELES 1- Presentación de las ofrendas a- Oraciones preparatorias - no 208 b- Beso de la paz - no 220 2- Oración Eucarística a- Prefacio - no 231 b- Institución - no 245 c- Memoria y ofrenda del Sacrificio - no 249 d- Invocación del Espíritu Santo (Epíclesis) - no 254 e- Intercesiones - no 267 f- Padre nuestro - no 340 g- Doxología - no 349 3- Rito de la Comunión a- Invitación - no 365 b- Comunión - no 372 IV- RITOS FINALES 1- Acción de Gracias - no 380


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2- Oración - n 388 3- Bendición y despedida - no 399 V- RESPONSO 1- Himno - no 407 2- Oración - no 409 3- Bendición y despedida - no 414

ABREVIATURAS

A. = Asamblea C. = Celebrante D. = Diácono/Guía L. = Lector

FONÉTICA ë = "e" final muda francesa: que. h = sonido aspirado como en "Hamlet". gh = sonido gutural suave, como la "r" francesa.

Cuando hay que elegir uno entre vários textos, éstos se encuentran entre dos líneas negras.


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I- RITO INTRODUCTORIO 1- ORACIONES PENITENCIALES 1-C. Orhnutiún iév párk Hór † iév Vortvó iév Hokvúin Sërpó. Áiyëm iév mishd iév havidiánës havideníts.

Bendición y gloria al Padre † y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

2-A. Amén. 3-C. Vásën Sërpuhvó Asdvadzadznín, Por la intercesión de la santa Der, ëngál zaghachánës mer iév Madre de Dios acepta, Señor, guetsó ëzméz. nuestras súplicas y sálvanos. 4-A. Tomemos como intercesores ante el Padre celestial a la santa Madre de Dios y a todos los Santos, para que, benevolente, Él tenga misericordia y, benigno, haga vivir a sus criaturas. Omnipotente Señor Dios nuestro, sálvanos y ten misericordia. 5-C. Ëngál, Der, zaghachánës mer parejosutiámp súrp Asdvadzadznín, Anarád dzënoghí Miadzní Vortvó ko; iév aghachanók amenáin sërpóts kóts (iév voróts aisór é hishadág gam iév avúrës shënorhív), lur mez, Der, iév voghormiá; neriá, kaviá, iév tógh ëzméghës mer. Aryanavoriá kohutiámp paravorél ëzkéz ënt Vortvó iev ënt Súrp Hokvúit; áiyëm iév mishd iév havidiánës havideníts.

Acepta, Señor, nuestras súplicas por la intercesión de la santa Madre de Dios, Madre inmaculada de tu Hijo Unigénito y por la de todos tus Santos (que hoy son recordados o y por el don de esta fiesta). Escúchanos, Señor y ten piedad. Senos propicio y perdona nuestros pecados. Haznos dignos de glorificarte con agradecimiento, junto a tu Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

6-A. Amén. Mientras el Celebrante dice el “Yo confieso” en armenio, los fieles lo dicen en castellano:

7-A. Confieso delante de Dios y de la santa Madre de Dios y de todos los Santos, y delante de ustedes, padres y hermanos, todos los pecados que he cometido, pues he pecado de pensamiento, palabra y obra, y todos los pecados que como ser humano haya cometido. He pecado; he pecado. Les ruego pidan a Dios por mí.


7 El Diácono/Guía, dirigiéndose al Celebrante, dice:

8-D. Que Dios todopoderoso tenga piedad de ti, perdone todos tus pecados pasados y presentes, te preserve en el futuro, te confirme en todas las obras buenas y te conceda la vida eterna. 9-A. Amén. 10-C. Azadestsé † iév ëztzéz martasérën Asdvádz, iév toghtsé zamenáin hantsánës tzér. Datsé yamanág abashjareló iév kordzeló ëzparís. Ughghestsé iév zarachigá guiánës tzér shënorhók súrp Hokvúin, hëzórën iév voghormádzën, iév nëmá párk havidiánës.

Dios, amigo del ser humano, les libre también y perdone † todos sus pecados. Que les dé tiempo para hacer penitencia y obrar el bien. Que Dios omnipotente y misericordioso, dirija también sus vidas con la gracia del Espíritu Santo. A Él gloria eterna.

11-A. Amén. Acuérdate también de nosotros delante del inmortal Cordero de Dios. 12-C. Hishiál lichík arachí anmáh karí- Los recordaré delante del inmortal nën Asdudzó. Cordero de Dios. 13-D. Bendigamos a Dios omnipotente, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos hizo dignos de estar presentes en el lugar de las alabanzas y cantar himnos espirituales. 14-A. Omnipotente Señor Dios nuestro, sálvanos y ten misericordia. El Celebrante, aproximándose al Altar, dice:

15-C. I harguí sërputián iév i deghvóch parapanutián, hëreshdagáts pënagaranís iév martgán kavaranís, arachí asdvadzëngál iév baidzaratsiál súrp nëshanátsës iév súrp seghanúis; jornarhiál ierguiughív ierguír bakanémk, ëzsúrp, ëzhërashalí iév ëzhaghtógh ëzDërutiún ko (gam ëzHarutiún ko, iev...) orhnémk iév paravorémk. Iév kez madutsanémk zorhnutiún iév ëzparës ënt Hor iév ënt Hokvúit Sërpó; áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

En este recinto de santidad y lugar de las alabanzas, morada de los ángeles y lugar de expiación de los hombres, delante de estos divinos símbolos agradables a Dios y de este santo Altar, humildes y temerosos nos inclinamos y glorificamos tu santo(a), maravilloso(a) y triunfante Señorío (o Resurrección etc…), y a ti te ofrecemos alabanza y gloria con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.


8 16-A. Amén.

2- PREPARACIÓN DE LAS OFRENDAS El Celebrante se dirige al Altar lateral para preparar las ofrendas para el santo Sacrificio.

17-D. Reunidos en este templo de las ofrendas del Señor para el santo sacrificio, 18-A. Te pedimos, Señor, que recibas nuestras oraciones y nos conserves en la santidad. 19-D. Por la intercesión de tu Madre, siempre virgen, 20-A. Acepta, oh Cristo, las oraciones de tus ministros, Tú que con tu Sangre hiciste resplandecer a tu Iglesia. 21-D. Recibe, Señor, nuestras ofrendas que suben como incienso hacia Ti. 22-A. Así como recibiste el sacrificio de Abel, de Noé y de Abraham. 23-D. Exulta, oh santa Madre Iglesia católica. Adórnate, oh Altar, luminoso como el Cielo. 24-A. Porque delante de ti, Dios siempre se ofrece, sin consumirse. 25-D. La santa Iglesia enaltece a la inmaculada Virgen María, santa Madre de Dios. 26-A. Que nos ofreció el Pan de la inmortalidad y el Cáliz de la felicidad.

II- LITURGIA DE LOS CATECÚMENOS 1- ENTRADA Se da comienzo a la santa Misa. Todos hacen la señal de la Cruz:

27-C. Orhniál takavorutiúnën Hor † iév Vortvó iév Hokvúin Sërpó; áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Bendito sea el Reino del Padre † y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

28-A. Amén. Leer la Entrada que corresponda. Días de penitencia: miércoles y viernes

33-D. Te rogamos, oh Dios,


9 34-A. Danos siempre tu paz que supera todo pensamiento. (Pasar al no 109, en la página 17) Días de penitencia: lunes, martes y jueves

35-D. Tú has bajado por nosotros de los cielos, 36-A. Y has iluminado el universo, has sido enviado por el Padre y has encarnado en la santa Virgen. Tú, Señor, que eres Rey de la paz, Tú que eres poderoso y en todo amigo del ser humano, danos la paz y la misericordia. (Pasar al no 109, en la página 17) Domingos

37-D. Sálvanos, oh Cristo, 38-A. Hijo único, Verbo de Dios y Ser inmortal. Tú que asumiste encarnarte de santa María, siempre virgen; tú que inmutable te hiciste hombre y fuiste crucificado, con tu muerte derrotaste a la muerte. A ti que perteneces a la Santísima Trinidad, te glorificamos con el Padre y el Espíritu Santo. (Pasar al no 109, en la página 17) Navidad y fiestas de la Virgen I

39-D. Oh Madre de Dios toda bendita, 40-A. Que has concebido al Verbo sin comienzo y has engendrado al Dios incomprensible, tú que llevaste en tus brazos al Inabarcable, intercede ante Él, sin cesar, por nuestras almas. (Pasar al no 109, en la página 17) Navidad y fiestas de la Virgen II

41-D. Oh santa virgen María, Madre de Dios, 42-A. A quien la fuerza del Altísimo cubrió con su sombra, a ti te suplicamos, a ti que fuiste iluminada por la llegada del Espíritu Santo. Tú que habiendo concebido al Creador de todos los seres, lo has criado de manera inefable, intercede ante Aquel que en ti se encarnó para que se salven nuestras almas. (Pasar al no 109, en la página 17) Navidad y fiestas de la Virgen III

43-D. La Iglesia católica te confiesa, 44-A. Oh Madre de Dios y se inclina ante ti porque tú, como sierva del Señor, sin semilla llevaste en tus entrañas inmaculadas, a Aquel a quien los Querubines de múltiples ojos, los ardientes Tronos y los


10 Serafines de seis alas, no se animaban a mirar. Tú diste a luz como hombre al Dios de todos, al Verbo inefable que se encarnó en ti, para la salvación del mundo y por la vida de nuestras almas. (Pasar al no 109, en la página 17) Domingo de Ramos

45-D. Estremécete de alegría, 46-A. ¡Oh Jerusalén! Adorna tu cuarto nupcial, ¡oh Sion!, porque he aquí que tu Rey, el Cristo, sentado sobre un asno, mostrando su mansedumbre, viene y entra en tu cuarto nupcial, ¡oh Sion! Nosotros también lo aclamamos, diciendo: ¡Hosanna! y bendito sea el que vino en nombre del Señor y que tiene una gran misericordia. (Pasar al no 109, en la página 17) Pascua

47-D. Cristo resucitó de entre los muertos; 48-A. Por su muerte derrotó a la muerte y por su Resurrección nos dio la vida. A Él, gloria por siempre. Amén. (Pasar al no 109, en la página 17) Período Pascual I

49-D. Es grandioso y admirable, 50-A. El misterio de nuestra salvación: Aquel que sin comienzo nació del Padre, se encarnó en la Virgen de modo inefable y soportando la Cruz, por su muerte voluntaria nos dio la gracia de la vida. (Pasar al no 109, en la página 17) Período Pascual II

51-D. He aquí que Cristo Dios, 52-A. El creador de los siglos y la resurrección del género humano, Aquel a quien bendicen sin cesar los ejércitos de los ángeles y todos los coros celestiales, resucitó de entre los muertos. Clamando con ellos, decimos: ¡gloria a tu maravillosa resurrección! (Pasar al no 109, en la página 17) Ascensión I

53-D. Las multitudes de lo alto se han extasiado, 54-A. Viéndote sentado sobre un carro de fuego. Ellos decían temblando: “¿Quién es Aquel que viene corriendo de Edom y que entró en la gloria?”. Gloria a ti, Señor. (Pasar al no 109, en la página 17)


11 Ascensión II

55-D. Incomprensible Verbo de Dios, 56-A. Que estás sentado sobre un trono inefable y que eres bendecido por los espíritus, has aparecido como verdadero hombre sobre la tierra. A fin de cumplir el misterio de la encarnación has soportado la Cruz y la muerte, y por tu fuerza has entrado en el gran Día con tu maravillosa resurrección. En este día has subido gloriosamente a los Cielos y has adornado de luz admirable tu cuerpo nacido de la Virgen. Isaías, viéndolo, profetizó diciendo: “¿Quién es Aquel que viene corriendo de la tierra?”. Las Dominaciones celestiales extasiadas se decían las unas a las otras: “Príncipes, levanten sus puertas y el Rey de la gloria entrará”. Tú que eres poderoso y fuerte, Tú que amas al ser humano, danos también ir a tu encuentro sobre las nubes el día de tu segunda venida. (Pasar al no 109, en la página 17) Pentecostés

57-D. Oh Espíritu Santo, 58-A. Nosotros te confesamos Dios y te adoramos. Tú eres la causa de nuestra vida de criaturas y el pacificador del mundo. Tú has colmado la ignorancia de los discípulos con una ciencia copiosa y les has aparecido de manera inefable, dividiéndote en lenguas de fuego. A ti, Señor, te rogamos: guárdanos y sálvanos. (Pasar al no 109, en la página 17) Lunes de Pentecostés

59-D. Hoy, 60-A. Dividiéndote en lenguas de fuego, has reposado sobre los Apóstoles iluminándolos. Ahora te rogamos, oh Dios santo, que eres causa de vida para los seres creados y el pacificador del mundo, guárdanos y sálvanos. (Pasar al no 109, en la página 17) Martes de Pentecostés

61-D. Confesamos al Espíritu Santo, 62-A. Unido al Padre y consustancial con el Hijo. A ti que eres el Dador de lo alto, pedimos la paz espiritual. Gloria a ti, Señor. (Pasar al no 109, en la página 17) Transfiguración

63-D. Hoy, 64-A. El Señor se apareció a los discípulos sobre el monte Tabor. Ellos,


12 asustados, decían: “Hagamos tres tiendas, una para el Señor, una para Moisés y otra para Elías”. Cantamos con tus testimonios: en tu segunda venida envía sobre nosotros la luz de tu gracia y sálvanos. (Pasar al no 109, en la página 17) Iglesia

65-D. Da, Señor, la paz, 66-A. A tu Iglesia santa, la paz y la estabilidad ante el ataque de los enemigos, y conserva en una única fe a la Iglesia católica. Nosotros confiamos en ti, Señor y Dios; sálvanos. (Pasar al no 109, en la página 17) Cruz

67-D. Ante tu preciosa y victoriosa Cruz, 68-A. Nos inclinamos en adoración y te rogamos concedernos el perdón de nuestros pecados, porque por medio de ella suprimiste la condenación de la humanidad. Por tu divina y santa Cruz, concede tu paz celestial a todo el mundo. (Pasar al no 109, en la página 17) Vartán y sus Compañeros

69-D. En la batalla universal 70-A. Y en el gran combate ustedes hicieron frente al ataque de los inicuos, siendo un obstáculo a la locura de esos hombres. ¡Oh santos bienaventurados!, ustedes fueron vencedores, porque, en el combate cuerpo a cuerpo, los inicuos no resistían a quienes habían recibido la fuerza divina. ¡Oh Cristo!, por su intercesión, guárdanos y ten piedad de nosotros. (Pasar al no 109, en la página 17) Hripsimé y sus Compañeras

71-D. Como el sol, 72-A. Se elevaron por nosotros desde el Occidente, iluminaron todo el país de Armenia y dispersaron las tinieblas de ignorancia de la idolatría. Esclarecieron, por la fe, con el conocimiento divino, a toda alma. Por la intercesión de ellas, oh Cristo Dios, amigo del ser humano, concede la paz a nuestra Patria y la remisión de nuestros pecados. (Pasar al no 109, en la página 17) Gaiané y sus Compañeras

73-D. Su solemne triunfo, 74-A. Está en la alegría que la santa Iglesia celebra, ya que por la


13 santidad han recibido la pureza virginal y en la carne han demostrado la virtud de los espíritus. (Pasar al no 109, en la página 17) Teodoro

75-D. Oh San Teodoro, 76-A. Soldado y verdadero testigo, valiente campeón de Cristo, has dado tu cuerpo a cambio de tu alma y no has tenido en consideración las amenazas del rey Maximiliano, sino que siguiendo un impulso de lo alto y considerando que las almas de los idólatras ardían, has prendido fuego en el templo de los ídolos. Intercede, pues, ante el Señor por nuestras almas, por nosotros, que celebramos el día de tu victoria en el combate triunfal. (Pasar al no 109, en la página 17) Presentación de Jesús en el templo

77-D. Hoy Simeón, el Anciano, 78-A. Vino al templo movido por el Espíritu, apareciendo más sublime que los Querubines. Ellos no osaban mirar al niño a causa de su inmensa gloria. Simeón, llevándolo en sus brazos lo abrazaba ardientemente, lo acariciaba como a un pequeño niño y, suplicando, pedía terminar su vida en paz. Oh Verbo de Dios sin comienzo, en la plenitud de los tiempos te has dignado hacerte hombre de la Virgen. Tú, creador de los siglos, asumiste vivir en el tiempo. Santo Señor de santidad, que no tienes necesidad de purificación, has venido al templo a los cuarenta días y has cumplido con la justicia de la Ley. Simeón, llevándote en sus brazos a ti, el Inabarcable, pedía: “Tú que desatas a los cautivos, haz que mi vida termine en paz”. Por eso, con Simeón el Anciano, te alabamos, diciendo: santo, santo, santo, Señor de los Ejércitos; los cielos y la tierra están llenos de tu gloria. Gloria a ti, Cristo Dios, por nuestra salvación. (Pasar al no 109, en la página 17) Gregorio El Iluminador

79-D. Oh Gregorio, santo pontífice, 80-A. Tú has dado la fe, has echado a los ejércitos de demonios, has enseñado a los hombres a proclamar públicamente a la Trinidad y has sido coronado en el paraíso. Sé ahora nuestro intercesor ante el Señor. (Pasar al no 109, en la página 17) Lázaro

81-D. Tú predecías el adormecer de Lázaro,


14 82-A. Cuando caminabas hacia Betania para resucitar a tu bienamado. Y nosotros aclamándote decimos: bendito eres Tú que viniste, por la voluntad del Padre, a padecer para la salvación de nuestras almas. Cuando el Vivificador fue llevado a la tumba de Lázaro, con su voz dispensadora de buenas noticias pronunció estas palabras: “Lázaro, levántate, ven fuera”. Y el muerto se levantó de la tumba. Él mismo en persona otorgó a su bienamado los dones de la inmortalidad y lo llamó con su voz divina fuera de la tumba. Por eso los hijos de los hebreos, con ramos, bendecían su reino inmortal: “¡Hosanna!, bendita es tu venida, alabanza en lo más alto de los cielos; bendito eres tú que vendrás en nombre del Señor”. (Pasar al no 109, en la página 17) Juan Bautista

83-D. Imaginando ser obstáculo a tu misión 84-A. De precursor y guía del Verbo de Dios, el maligno, que con ayuda de la mujer había expulsado fuera del paraíso al primer hombre, inflamó de iniquidad a Herodías. Ofreció a los invitados de Herodes los placenteros pasos de danza de la joven para que él te cortara la cabeza, a ti que has impuesto las manos a la Cabeza de todos los hombres: Cristo. Voz que grita desde el desierto, grita a Aquel a quien has impuesto las manos, para que nos conceda la paz y la misericordia. (Pasar al no 109, en la página 17) Esteban

85-D. Estremécete de alegría, hoy, 86-A. Estremécete de alegría y regocíjate, oh santa Iglesia católica, ante la memoria de San Esteban el Protomártir de Cristo, quien ha recibido, él mismo, el testimonio del Padre. Esteban que, por sus oraciones, abrió los cielos que había cerrado Adán, transfigurado en el aspecto de un ángel, veía el rostro del Padre bajo la forma de Adán sentado sobre un trono de gloria. Juntando una cantidad de piedras como flores, trenzaba en lugar de espinas y de caña, una corona, y mezclaba su sangre de mártir con la sangre salvadora de Cristo, que había brotado del costado. Por eso, tú que has sobrepasado en la gloria a todos los Santos, pide también por nosotros al Dador altísimo, los dones de la vida sin fin y una gran misericordia. Oh San Esteban, elegido desde el seno, verdadero testigo de las


15 prédicas apostólicas, rogabas a Cristo Dios por tus impíos lapidadores diciendo: “No les tomes en cuenta esto como pecado”. Por medio de su intercesión danos, Señor, tu gran misericordia. (Pasar al no 109, en la página 17) Juan Evangelista y Santiago

87-D. Oh hijos de Sion, 88-A. En este día los ruidos aterradores de truenos retumbaron desde los cielos sobre la tierra, llamándonos a la filiación adoptiva. Oh Santos, ustedes fueron firmes en la fe y son el orgullo de la Iglesia. Por su sangre purificaron de la idolatría al universo. Imploren ahora de Cristo la remisión, para nosotros que honramos su nombre. Señor, que eres amigo del ser humano, por sus súplicas, escucha a tu pueblo redimido. (Pasar al no 109, en la página 17) Tres Jóvenes de Babilonia

89-D. Oh Cristo, 90-A. Que has reposado sobre los Querubines y fuiste bendecido por los ejércitos de fuego, Tú has descendido en Babilonia y has salvado de la violencia del fuego a los tres niños que clamaban a gran voz un himno nuevo: “Todas las obras, bendíganlo y exáltenlo eternamente”. Cristo, rey de gloria y creador de todas las cosas, en tu amor por los seres humanos, has tenido compasión de estos santos niños y los has salvado de las llamas ardientes, a ellos, que despreciaban la tiranía del rey y apagaban el ardor del fuego. También nosotros te rogamos con ellos: sálvanos del fuego eterno porque sólo Tú tienes la abundancia de la misericordia. Gloria a ti Señor, ahora y eternamente. Amén. (Pasar al no 109, en la página 17) Cuarenta Niños Mártires de Sebaste

91-D. De gloria en gloria, 92-A. Se dirigen hacia Sebaste superior, donde aquellos que fueron coronados por Dios luchan contra la confusión y el arrojar de piedras ante el delator. Se alientan mutuamente para que ninguno haga deserción, dejándose llevar por las tentaciones de este mundo pasajero, sino que temblando se ofrezcan con coraje y caminen por las vías de los tesoros divinos rogando a Cristo: “Recibe a nuestro grupo de hijos adoptivos, en la esperanza de aquellos que te aman. Gloria a ti, Señor”. (Pasar al no 109, en la página 17)


16 Pontífices

93-D. Oh santos Pontífices, 94-A. Fueron sobre la tierra el adorno del trono pontifical; han recibido de los cielos el honor apostólico, siervos de Cristo, bienaventurados entre los Padres. Porque las semillas de su enseñanza han hecho crecer espigas de piedad, produciendo alrededor frutos de alegría y obteniendo la gracia de la salvación para nosotros los creyentes. Por eso intercedan ante el Señor por nosotros. (Pasar al no 109, en la página 17) Mártires

95-D. En el templo de los Santos, 96-A. Oh Cristo nuestro Dios, por intercesión de los santos Mártires, en el día de su conmemoración, te suplicamos la paz para nuestras vidas. (Pasar al no 109, en la página 17) Anacoretas y Eremitas

97-D. Oh anacoretas y eremitas de Cristo, 98-A. Ustedes han soportado los tormentos causados por hombres inicuos, han destruido la locura de los ídolos y han sido puestos en la fila de los Ángeles en los Cielos. A ustedes que han recibido de Cristo la libertad, les rogamos: intercedan por nosotros para que salvemos nuestras almas. (Pasar al no 109, en la página 17) Vírgenes

99-D. ¡Oh hijas de Sion!, 100-A. Esposas de Cristo, esposo celeste, pidan por nosotros a Él, reconciliación y misericordia. (Pasar al no 109, en la página 17) Apóstoles

101-D. Apóstoles y testigos de Cristo Dios, 102-A. Llamando, por la fuerza del Espíritu todopoderoso, a todos los hombres del universo a la filiación de la vida, ustedes han exhortado a cantar, por la eternidad, la gloria de la Santísima Trinidad consustancial. Amén. (Pasar al no 109, en la página 17) Profetas

103-D. Oh Señor,


17 104-A. Has fundado tu Iglesia sobre la piedra de la fe y has establecido en ella Apóstoles y Profetas, Pastores y Doctores, para afirmar a los santos. Por el testimonio de los Mártires has expulsado a los enemigos. Oh Dios, que eres amigo del ser humano, guárdala en paz. (Pasar al no 109) Ángeles

105-D. Las Virtudes inteligibles, 106-A. Los grandes príncipes celestiales: los Ángeles y los Arcángeles, los Tronos y las Dominaciones, las Potencias y los Principados, los Serafines y los Querubines, bendicen permanentemente a la Santísima Trinidad y a la única divinidad. Hoy la Iglesia peregrina se estremece prodigiosamente de alegría celebrando el día de fiesta de los Pontificados celestiales. Celebramos a los coros espirituales e incorpóreos, ¡oh santos Gabriel y Miguel!, grandes Arcángeles del Altísimo, que están ante el trono de la divinidad. Intercedan sin cesar por nosotros ante el Señor para que nos eleve a todos, junto con ustedes, al reino de los Cielos y todos con una única voz cantemos su gloria. (Pasar al no 109) Militares

107-D. Oh valientes campeones de Cristo, 108-A. Soldados y verdaderos testigos, han dado su cuerpo a cambio de su alma y no han tenido en consideración las amenazas, sino que siguiendo un impulso de lo alto y considerando que las almas de los idólatras ardían, han encendido fuego en el templo de los ídolos. Intercedan, pues, ante el Señor por nuestras almas, por nosotros, que celebramos el día de su victoria en el combate triunfal. 109-D. Y nuevamente en paz, roguemos al Señor. 114-A. Escúchanos, sálvanos y ten misericordia. 115-C. Orhnutiún iév park Hor † iév Vortvó iév Hokvúin Sërpó, áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Bendición y gloria al Padre † y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

116-A. Amén. 117-C. Jaghaghutiún † amenetsún. 118-A. Y con tu espíritu.

La paz † esté con ustedes.


18 119-D. Inclinémonos ante Dios. 120-A. En tu presencia, Señor.

2- ORACIÓN 121-C. Der Asdvádz mer, voró garoghutiúnët ankënín é iév párkët anhasanelí, voró voghormutiúnët ancháp é iév këtutiúnët anpáv. Tu ësd arád martasirutián kum naiá i yoghovúrtës ko iév i dadyárës háis súrp. Iév ará ënt mez iév ënt aghotaguítsës mer aradabés zoghormutiún ko iév ëzkëtutiún. Zi kez vaielé párk, ishjanutiún iév badív, áiyëm iév mishd iév havidiánës havideníts.

Señor Dios nuestro, tu poder es insondable y tu gloria inaccesible; tu misericordia es infinita y tu bondad inagotable. Mira a tu pueblo y a este santo templo según tu infinito amor por el ser humano. Según tu infinita misericordia, ten piedad de nosotros y de los que rezan con nosotros. Porque tuyos son la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

122-A. Amén.

3- HIMNO 123-D. Mi alma engrandece al Señor. 124-A. Y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador. 125-D. Veneremos a la santa Madre de Dios con alabanzas. 126-A. El ángel mensajero anunciaba el nacimiento del Salvador, a la santa Virgen. 127-D. Alaba al Señor, oh Jerusalén. Cristo resucitó de entre los muertos, aleluya. 128-A. Vengan, oh pueblos, canten al Señor, aleluya. 129-D. Al resucitado de entre los muertos, aleluya. 130-A. Que iluminó al mundo, aleluya.

4- TRISAGIO 131-C. Zi ko é garoghutiún iév zorutiún Porque tuyos son el poder, la iév park havidiánës. fuerza y la gloria por siempre. 132-A. Amén.


19 133-D. ¡Estemos atentos! Elegir el Trisagio que corresponda: En la Cuaresma, en las fiestas de los Santos, en las fiestas de la Iglesia, en las fiestas de la santa Cruz y en los miércoles y viernes (fuera de la Semana Santa y del período pascual):

138-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que fuiste crucificado, ten piedad de nosotros. 139-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que fuiste crucificado, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que fuiste crucificado, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Pascua, en el período pascual, en los sábados por la tarde y Domingos:

140-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que resucitaste de entre los muertos, ten piedad de nosotros. 141-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que resucitaste de entre los muertos, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que resucitaste de entre los muertos, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Navidad y en la Epifanía:

142-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que naciste y te manifestaste, ten piedad de nosotros. 143-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que naciste y te manifestaste, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que naciste y te manifestaste, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Presentación de Jesús en el templo, en el Domingo de Ramos, en el Lunes, Martes, Miércoles y Jueves Santos:

144-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste y vendrás, ten piedad de nosotros. 145-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste y vendrás, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste y vendrás, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21)


20 En la fiesta del Señorío de Jesucristo y en la Anunciación:

146-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te encarnaste por nosotros, ten piedad de nosotros. 147-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te encarnaste por nosotros, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te encarnaste por nosotros, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Ascensión:

148-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que subiste gloriosamente al Padre, ten piedad de nosotros. 149-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que subiste gloriosamente al Padre, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que subiste gloriosamente al Padre, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En Pentecostés:

150-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que enviaste tu Espíritu sobre los Apóstoles, ten piedad de nosotros. 151-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que enviaste tu Espíritu sobre los Apóstoles, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que enviaste tu Espíritu sobre los Apóstoles, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Transfiguración:

152-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te manifestaste en el monte Tabor, ten piedad de nosotros. 153-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te manifestaste en el monte Tabor, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que te manifestaste en el monte Tabor, ten piedad de nosotros. (Pasar al no 156, en la página 21) En la Asunción:

154-D. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste en la Asunción de tu Madre virgen, ten piedad de nosotros. 155-A. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste en la


21 Asunción de tu Madre virgen, ten piedad de nosotros. Santo Dios, santo y poderoso, santo e inmortal, que viniste en la Asunción de tu Madre virgen, ten piedad de nosotros.

5- PRIMERA LETANÍA 156-D. Y nuevamente en paz, roguemos al Señor. 161-A. Señor, ten piedad. 162-D. Por la paz en todo el mundo y por la santa Iglesia, recemos al Señor. 163-A. Señor, ten piedad. 164-D. Por todos los Obispos, recemos al Señor. 165-A. Señor, ten piedad. 166-D. Por nuestro Santo Padre Francisco, recemos al Señor. 167-A. Señor, ten piedad. 168-D. Por nuestro Catolicós Patriarca, Gregorio Pedro, recemos al Señor. 169-A. Señor, ten piedad. 170-D. Confiémonos mutuamente al Señor todopoderoso. 171-A. Nos confiamos a ti, Señor. 172-C. Zi voghormádz iév martasér iés Asdvádz kolóv; iév kez vaielé park, ishjanutiún iév badív; áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Porque siendo Dios, Tú eres misericordioso y amas al ser humano, y a ti convienen la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

173-A. Amén.

6- LITURGIA DE LA PALABRA 174-L. Lee el Salmo y la Lectura . 175-D. Aleluya, aleluya. (............). Aleluya. Nos ponemos de pie. 176-C. Jaghaghutiún † amenetsún. 177-A. Y con tu espíritu. 178-D. Escuchemos con respeto.

La paz † esté con ustedes.


22 179-C. Sërpó Avedaranís vor ësd ... (Mad- Santo Evangelio según ... (Mateo, teosí, Ghugasú, Margosí, Hov- Marcos, Lucas o Juan). hannú). 180-A. Gloria a ti, Señor Dios nuestro. 181-D. Estemos atentos. 182-A. Es Dios quien habla. 183-C. † Lee el santo Evangelio. Cuando, al final, el Celebrante besa el Evangelio:

184-D. Gloria a ti, Señor Dios nuestro. 185-A. Gloria a ti, Señor.

7- PROFESIÓN DE FE 186-D. Creemos en un solo Dios. 187-A. En el Padre omnipotente, Creador del Cielo y de la tierra y de todo lo visible e invisible. Y en un solo Señor, Jesucristo, Hijo Unigénito de Dios, nacido de Dios Padre, o sea, de la esencia del Padre. Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado. El mismo, de la naturaleza del Padre, por quien han sido hechas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles. Que por nosotros, los hombres y por nuestra salvación, descendiendo del cielo se encarnó, se hizo hombre y nació perfectamente de la santa Virgen María, por el Espíritu Santo. Que tomó cuerpo, alma e inteligencia y todo lo que hay en el hombre, verdaderamente y no en apariencia. Que padeció, fue crucificado, sepultado y resucitó al tercer día. Subió al cielo con el mismo cuerpo y se sentó a la derecha del Padre. Vendrá con el mismo cuerpo y con la gloria del Padre a juzgar a los vivos y a los muertos, y su reino no tendrá fin. Creemos también en el Espíritu Santo, perfecto y no creado, que habló en la Ley, por los Profetas y en el Evangelio, que descendió en el Jordán, predicó por los Apóstoles y habita en los Santos. Creemos también en una sola Iglesia, santa, católica y apostólica. En un solo bautismo, en la penitencia, en la expiación y en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos, en el juicio eterno de las almas y de los cuerpos, en el reino de los Cielos


23 y en la vida eterna. 188-C. Isg mek paravorestsúk, vor hárách kan ëzhavidiánës, ierguír bakanelóv sërpó Ierrortutiánën iév mi Asdvadzutiánën Hor † iév Vortvó iév Hokvúin sërpó, áiyëm iév míshd iév hávidiánës hávideníts.

Nosotros glorificamos al que existe antes de todos los siglos, inclinándonos ante la santa Trinidad y la única divinidad del Padre † y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

189-A. Amén.

8- SEGUNDA LETANÍA 190-D. Pidamos al Señor que nos haga transcurrir en la paz el tiempo de este Sacrificio y el día de hoy. 191-A. Concédelo, Señor. 192-D. Pidamos al Señor propiciación y remisión de nuestras transgresiones. 193-A. Concédelo, Señor. 194-D. Confiémonos mutuamente al Señor todopoderoso. 195-A. Nos confiamos a ti, Señor.

9- ORACIÓN 196-C. Vorbés zí aryanavórk ieghitsúk kohutiámp paravorél ëzkéz ënt Hor iév ënt sërpó Hokvúit, áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Para que seamos dignos de glorificarte con agradecimiento junto al Padre y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

197-A. Amén. 197-C. Jaghaghutiún † amenetsún.

La paz † esté con ustedes.

199-A. Y con tu espíritu. 200-D. Inclinémonos ante Dios. 201-A. En tu presencia, Señor. 202-C. Jaghaghutiámp kov Krisdós perguích mer, vor i ver é kan zamenáin mídës iév ëzpánës, amëratsó ëzméz, iév anerguiúgh bahiá há-

Con tu paz, oh Cristo nuestro Redentor, que supera todo pensamiento y palabra, fortalécenos y protégenos contra todo mal; asócianos a tus verdaderos


24 menáin charé. Havasariá ëzméz ënt dyëshmaríd ierguërbakús ko, vork hokvóv iév dyëshmardutiámp kez ierguír bakanén. Vásën zi amenasúrp Ierrortutiánët vaielé park, ishjanutiún iév badív, áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

adoradores que te adoran en espíritu y en verdad, porque a tu Santísima Trinidad convienen la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

203-A. Amén. 204-C. Orhniál † Der mér Hisús Krisdós.

Bendito sea † nuestro Señor Jesucristo.

205-A. Amén. 206-C. Der Asdvádz orhnestsé † zamene- Que el Señor Dios los bendiga † a todos. siánët. 207-A. Amén.

III- LITURGIA DE LOS FIELES 1- PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS a- Oraciones preparatorias El Celebrante reza en voz baja, preparándose para ofrecer el Sacrificio. Trae las ofrendas al Altar y las presenta a Dios, luego de purificarse.

208-D. El Cuerpo del Señor y la Sangre del Redentor no tardarán en estar presentes. 209-A. Los ejércitos celestiales invisiblemente cantan a una sola voz, sin cesar: santo, santo, santo es el Señor de los Ejércitos. 210-D. ¿Cuál dios es como el Señor, nuestro Dios? 211-A. Él fue crucificado por nosotros, fue sepultado y resucitó. 212-D. Vivió sobre la tierra y subió gloriosamente al cielo. 213-A. Vengan, oh pueblos, cantémosle alabanzas con los ángeles diciendo: santo, santo, santo eres, Señor, nuestro Dios. 214-D. Y nuevamente en paz, roguemos al Señor.


25 215-A. Señor, ten piedad. 216-D. Permanezcamos en oración delante del santo Altar de Dios con fe y santidad. 217-A. Con corazón sincero, con amor y abundantes obras. 218-D. Y recibiremos la gracia de la misericordia en el día de la manifestación y segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. 219-A. Señor, sálvanos y ten misericordia.

b- Beso de la paz 220-C. Shënorhók iév martasirutiámp Diarën meró iév përgchín Hisusí Krisdosí, ënt vorúm kez Hor, miankamáin iév Hokvúit sërpó, vaielé park, ishjanutiún iév badív, áiyëm iév mishd iév havidiánës hávideníts.

Por la gracia y el amor de nuestro Señor y Salvador Jesucristo hacia los hombres, a ti, Padre, junto a tu Espíritu Santo, convienen la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

221-A. Amén. 222-C. Jaghaghutiún † amenetsún.

La paz † esté con ustedes.

223-A. Y con tu espíritu. 224-D. Inclinémonos ante Dios. 225-A. En tu presencia, Señor. 226-D. Saludémonos mutuamente con el beso de la santidad. Cristo es nuestra paz. Su paz viene del Celebrante y desde el Altar. Al recibirla, cada uno la transmite a la persona que tiene a su lado. Terminado el saludo de paz:

227-D. Cristo se reveló entre nosotros. 228-A. Dios mismo está aquí. Se oyó la voz que pregona la paz y la orden de darnos el beso santo. 229-D. La Iglesia se hizo un solo cuerpo; el beso se dio como lazo de esta unidad. 230-A. La enemistad fue alejada y el amor fue esparcido entre nosotros.


26 2- ORACIÓN EUCARÍSTICA a- Prefacio 231-D. Estemos con temor, estemos con respeto, estemos bien y miremos con atención. 232-A. Hacia ti, oh Dios. 233-D. Cristo, el Cordero de Dios, se ofrece en sacrificio. 234-A. Misericordia, paz y sacrificio de alabanza. 235-C. Shënórhk, ser iév asdvadzaín sërparár zorutiún Hor † iév Vortvó iév Hokvúin sërpó, ieghitsí ënt tzéz † ënt amenesián.

Que la gracia, el amor y la divina virtud santificante del Padre † y del Hijo y del Espíritu Santo, estén † con todos ustedes.

236-A. Amén. Y con tu espíritu. 237-D. Tengan en alto sus mentes, con temor de Dios. 238-A. Las tenemos elevadas hacia ti, Señor omnipotente. 239-D. Den gracias al Señor, de todo corazón. 240-A. Es digno y justo. 241-C. Aryán é ësdukabés iév iráv amenahortór putóv míshd ierguír bakanelóv paravorél ëzkéz, Háir amenagál. Vor koín anzënnelí iév ararchaguíts Panívët zanidzítsën partzér ëzguërdyímën. Vor yoghovúrt inkián ariál zEgueghetsí sebhaganiáts ëzhavadatsiálës i kez. iév zënnelí pënutiámp ësd i Gusén dëndesutián hadyetsáv pënaguél i mez. Iév norakórdz asdvadzabés dyardarabediál zerguírës ierguín arár. Vásën zi vorúm vóchën hanturyeín arachí gal zëvartnótsën chóguëk, zarhuriálk i pailagnatsáid iév hanmadúits lusó asdvadzutiánët, ieghiál aitbisít mart haghákës meró përgutián, shënorhiáts mez ënt iergnaínsën barél ëzhokeghén bárës.

Es verdaderamente digno y justo adorarte y glorificarte siempre con fervor, Padre omnipotente, que has sacado el obstáculo de la maldición por tu Verbo insondable y cocreador, quien formando para sí un pueblo propio, la Iglesia, se apropió de todos aquellos que creen en ti. Por la naturaleza visible que tomó de la Virgen según el plan de salvación, se complació en vivir entre nosotros y por un nuevo designio divino, transformó la tierra en cielo. Pues Aquel, delante de quien no se atrevían a permanecer los coros de los Ángeles, espantados por la luz resplandeciente e inaccesible de la divinidad, él


27 mismo, al hacerse hombre para nuestra salvación, nos asoció a los coros celestiales, para entonar el himno angelical. 242-C.

Iév ënt serovpésën iév ënt ke- Y junto con los Serafines y Querovpésën miatsáin sërpasatsu- rubines, en unísono Trisagio, comtiámp horinél nëvákës, iév hamar- ponemos himnos, decimos y protzagabés kochelóv, aghaghaguél clamamos: ënt nosín iév asél:

243-A. Santo, santo, santo eres, oh Señor de los Ejércitos. Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria, alabanza en las alturas. Bendito eres Tú que viniste y vendrás en el nombre del Señor. ¡Hosanna en las alturas! 244-C. Surp iés dyëshmardabés iév amenasúrp. Iév ov vók bandzastsí povantaguél panív ëzkó i mez zanpáv parekorovutiánët zeghmúnës. Vor iév antén isg i najnúmën zanguialën ënt meghók, zanazán ieghanagók jënamiál ëspopetsér, markareiúk, orinátsën dëvchutiámp, kahanaiutiámp, iév sdëveraguérb ierënchótsën madutsmámp. Isg i vaghdyán avúrtsës aisotsíg ëzpovantág isg ëzbardiáts meróts jëziál ëztadagník, iedúr mez zOrtít ko Miadzín, bardabán iév bárdës, zenúmën iév odziál, kárën iév iergnavór háts, kahanaiabéd iév badarák. Vásën zi ínknët é pashjógh iév núin ínknët pashjí i michí merúm míshd andzajabés. Vásën zi ieghiál havasdiáv iév aránts tsënoríts mart, iév anshëpót miutiámp marmnatsiál hAsdvadzadzín iév i súrp Gusén Mariamá, dyanabarhortiáts ënt amenáin guírës martgayín guentsaghúis aránts megháts, iév hashjarhaguetsúits

Eres verdaderamente santo, santísimo. ¿Quién podrá resumir en palabras la profusión de tus infinitas misericordias para con nosotros? Tú, que desde el principio has cuidado y consolado de tantas maneras al hombre caído en el pecado: por los Profetas, por el don de la Ley, por el Sacerdocio y por la inmolación figurativa de becerros; y al cabo de aquellos días, invalidando la sentencia de condenación de todos nuestros pecados, nos diste a tu Hijo Unigénito, deudor y pagador, inmolado y ungido, cordero y pan celestial, pontífice y sacrificio. Porque es Él mismo el que distribuye y es distribuido entre nosotros, sin consumirse jamás. Porque haciéndose hombre, verdaderamente y no por apariencia, y encarnándose, en una unión inconfusa en el seno de la Madre de Dios, la santa Virgen María, pasó, sin pecado, por todas las dificultades de la vida humana y volun-


28 iév harítën përgutián meró ieguiál tariamente fue, en la Cruz, la salgamáv i jáchën. vación del mundo y causa de nuestra redención.

b- Institución 245-C. Ariál ëzhátsën i surp, hasdvadzaín, hanmáh, hanarád iév hararchakórdz tzérës iúr, orhniáts †, o kohatsáv, iepég, iéd iuróts ëndriál surp iév pazmiál ashaguerdátsën aselóv:

Arék guerék, áis é Marmín im, vor vásën tsér iév pazmáts pashjí, i kavutiún iév i toghutiún megháts.

Tomando el pan en sus santas, divinas, inmaculadas y venerables manos creadoras, lo bendijo †, dio gracias, lo partió y lo dio a sus predilectos, santos y comensales discípulos, diciendo: Tomen y coman. Esto es mi Cuerpo, que es partido por ustedes y por muchos en expiación y remisión de los pecados.

246-A. Amén. 247-C. Nuinbés iév ëzpayáguën ariál, orhniáts †, kohatsáv, eárp, iéd iuróts ëndriál, surp iév pazmiál ashao guerdátsën, aselóv.

Del mismo modo, tomando el cáliz, lo bendijo †, dio gracias, bebió de él, lo dio a sus predilectos, santos y comensales discípulos, diciendo: Arpék i smané amenekián, Beban de esto todos. ais é Ariún im noró ujdí, Ésta es mi Sangre, de la nueva vor haghákës tzér iév pazmáts alianza, que es derramada por heghaní, ustedes y por muchos, en i kavutiún iév i toghutiún megháts. expiación y remisión de los pecados.

248-A. Amén.

c- Memoria y ofrenda del Sacrificio 249-D. Padre celestial que ofreciste a tu Hijo a la muerte por nosotros para saldar nuestras deudas, 250-A. Te suplicamos, por la efusión de su Sangre: ten piedad de tu rebaño espiritual. Pausa para adoración.

251-C. Iév ëzkúis i koiótsës kez madutsa- A ti ofrecemos, por todos y para némk, ësd amenainí iév haghákës todos, los mismos dones que de ti recibimos. amenetsún.


29 252-D. En todas las cosas eres bendito, Señor. 253-A. Te bendecimos, te alabamos, te damos gracias, te suplicamos, Señor Dios nuestro. Pausa para oración personal.

d- Invocación del Espíritu Santo (Epíclesis) 254-C. Jaghaghutiún † amenetsún.

La paz † esté con ustedes.

255-A. Y con tu espíritu. 256-D. Inclinémonos ante Dios. 257-A. En tu presencia, Señor. El Celebrante, inclinándose, dice:

258-C. Ierguír bakanémk iév aghachémk iév jëntrémk i ken, parerár Asdvádz, arakiá i mez iév harachí ietiál hëndzáis háis, ëzmëshdënchenavoraguíts ko iév zeaguíts surp Hokít.

Nos inclinamos, te pedimos y te suplicamos, Dios bienhechor: envía sobre nosotros y sobre estos dones tu coeterno y consustancial Espíritu Santo.

Haciendo la señal de la Cruz sobre la Hostia:

Voróv ëzhátsës orhniál †, marmín Bendiciendo por medio de Él † esdyëshmardabés arastsés Diárën me- te pan, lo transformas verdaderó iév përgchín Hisusí Krisdosí. ramente en el Cuerpo de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 259-A. Amén. Haciendo la señal de la Cruz sobre el Cáliz:

260-C. Iév ëzpayáguës orhniál †, ariún Bendiciendo † el Cáliz, lo transësdukabés arastsés Diárën meró formas verdaderamente en la Saniév përgchín Hisusí Krisdosí. gre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 261-A. Amén. Haciendo la señal de la Cruz sobre la Hostia y el Cáliz:

262-C. Voróv ëzhátsës iév ëzkinís orhniál †, marmín iév ariún dyëshmardabés arastsés Diárën meró iév përgchín Hisusí Krisdosí, pojargue-

Bendiciendo por medio de Él † el pan y el vino, los haces verdaderamente Cuerpo y Sangre de nuestro Señor y redentor Jesucris-


30 lóv Hokvóvët kov sërpóv.

to, transformándolos por tu Espíritu Santo.

263-A. Amén. Elevando el Cáliz y la Hostia:

264-C. Vorbés zi ieghitsí sa amenetsún mez mertzetselótsës, hantadabardutiún, i kavutiún iév i toghutiún megháts.

Para que este Cuerpo y Sangre sean para todos cuantos los recibamos, expiación y remisión de los pecados.

265-D. Oh Espíritu de Dios que has descendido del Cielo y obras por nuestras manos el sacramento de la presencia de Jesucristo. 266-A. Te pedimos, por su Sangre derramada, que concedas la paz a las almas de nuestros difuntos. Pausa para adoración personal.

e- Intercesiones 267-C. Ënt vórës iév mez áits arastsés, pa- Te suplicamos, oh Dios de bondad, que nos visites también a nosotros, rerár Asdvádz, aghachémk. junto con los que acabamos de recordar. 268-A. Acuérdate, Señor, y ten misericordia. 269-C. Asdvadzadznín sërpó Gusín Mari- Conmemorando en este santo Saamú iév Hovhannú Mëguërdchín, crificio a la Madre de Dios, la sanËsdepanosí najavëgaín, iév sërpó ta Virgen María, a Juan el BautisHorën meró Krikorí Lusavorchín ta, a Esteban el Protomártir, a iév amenáin sërpóts, ieghitsí hi- nuestro santo Padre Gregorio el shadág i surp badarákës, agha- Iluminador y a todos los Santos, te chémk. suplicamos. 270-A. Acuérdate, Señor, y ten misericordia. 271-D. Recemos en memoria de los santos Apóstoles, Profetas, Doctores, Mártires y de todos los santos Pontífices, Obispos, Sacerdotes, Diáconos y de todos los Santos. 272-A. Acuérdate, Señor, y ten misericordia. Elegir uno. A) Cuando no hay fiesta de Santos:


31 277-D. Inclinémonos ante el bendito, alabado y glorioso, admirable y divino Señorío de Cristo. 278-A. Gloria a tu Señorío, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 279-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Humanidad de Cristo. 280-A. Gloria a tu Humanidad, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 281-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Teofanía de Cristo. 282-A. Gloria a tu Teofanía, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 283-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Manifestación de Cristo. 284-A. Gloria a tu Manifestación, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 285-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Venida de Cristo al templo. 286-A. Gloria a tu Venida, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 287-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Encarnación de Cristo. 288-A. Gloria a tu Encarnación, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 289-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Venida de Cristo. 290-A. Gloria a tu Venida, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 291-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Resurrección de Cristo. 292-A. Gloria a tu Resurrección, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 293-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Ascensión de Cristo. 294-A. Gloria a tu Ascensión, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 295-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina


32 Transfiguración de Cristo. 296-A. Gloria a tu Transfiguración, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 297-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Venida de Cristo, en la Asunción de su Madre virgen. 298-A. Gloria a tu Venida, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 299-D. Inclinémonos ante el bendito, alabado y glorioso, admirable y divino Señorío de Cristo, en la fiesta del Nacimiento de su Madre virgen. 300-A. Gloria a tu Señorío, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 301-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Resurrección de Cristo, en la fiesta del Nacimiento de su Madre virgen. 302-A. Gloria a tu Resurrección, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 303-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Cruz de Cristo. 304-A. Gloria a tu Cruz, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 305-D. Inclinémonos ante el bendito, alabado y glorioso, admirable y divino Señorío de Cristo, en la fiesta de la Presentación de su Madre virgen. 306-A. Gloria a tu Señorío, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 307-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Resurrección de Cristo, en la fiesta de la Presentación de su Madre virgen. 308-A. Gloria a tu Resurrección, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 309-D. Inclinémonos ante el bendito, alabado y glorioso, admirable y divino Señorío de Cristo, en la fiesta de la Inmaculada Concepción de su Madre virgen. 310-A. Gloria a tu Señorío, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33) 311-D. Inclinémonos ante la bendita, alabada y gloriosa, admirable y divina Resurrección de Cristo, en la fiesta de la Inmaculada Concepción de su Madre virgen. 312-A. Gloria a tu Resurrección, Señor. (Pasar al no 317, en la página 33)


33 313-D. Inclinémonos ante el bendito, alabado y glorioso, admirable y divino Nacimiento de Cristo. 314-A. Gloria a tu Nacimiento, Señor. (Pasar al no 317) B) Cuando hay fiesta de Santos:

315-D. Conmemorando hoy en este santo sacrificio a aquellos que son santos y agradables a Dios, te suplicamos. 316-A. Acuérdate, Señor, y ten misericordia. 317-D. Recemos en este santo Sacrificio, en memoria de nuestros pastores y de nuestros iluminadores, los santos apóstoles Tadeo y Bartolomé, y de Gregorio Iluminador. 322-A. Acuérdate, Señor, y ten misericordia. 323-C. Iévës aravél ëzSërpazán Bábën mer ëzDér Franciscós Kahanaiabéd, iév ëzKererchaníg Badriárkën mer ëzDér Krikor Bedrós Gatoghigós iév zErchaníg Arachnórtën mer ëzDér Vartán Iebisgobós. Shënorhestsés mez ënt iergáin avúrës ughígh vartabedutiámp.

Y sobre todo, a nuestro Santo Padre, el Sumo Pontífice Francisco, a nuestro Venerable Catolicós Patriarca Gregorio Pedro y a nuestro Obispo Vartán, guarda por muchos años en la enseñanza de la recta doctrina.

324-D. Te alabamos y glorificamos, oh Señor nuestro Dios, por este santo e inmortal Sacrificio que está sobre este santo Altar. 325-A. Haz que sea para la santificación de nuestra vida. 326-D. Por este sacrificio, concede, Señor, amor, seguridad y paz al mundo entero, a la santa Iglesia y a todos los Obispos católicos. 327-A. Y especialmente, a nuestro Santo Padre Francisco, a nuestro venerable Catolicós Patriarca Gregorio Pedro, a nuestro Obispo Vartán, (y al) celebrante de esta Misa. 328-D. Recemos y pidamos por las almas de los difuntos. 329-A. Concede el descanso a todos los que murieron en Cristo con fe y santidad.


34 330-D. Gracia para los fieles aquí presentes. 331-A. Y especialmente para nuestros Pastores fallecidos y para los bienhechores de esta santa iglesia. 332-D. De todos ellos nos acordamos en este santo Sacrificio. 333-A. Acuérdate, Señor, de todas estas intenciones. 334-C. Iév ieghitsí voghormutiún medzís Y la misericordia de nuestro gran Asdudzó iév Përgchís meró Hisusí Dios y Salvador Jesucristo esté † Krisdosí † ënt tzez, ënt amene- con todos ustedes. sián. 335-A. Amén. Y con tu espíritu. 336-D. Recemos al Señor nuestro Dios, para que acepte este sacrificio y se digne enviarnos las gracias y los dones del Espíritu Santo. 337-A. Señor, ten piedad. 338-D. Acepta, sálvanos y protégenos, Señor, con tu gracia. 339-A. Sálvanos, Señor, y ten misericordia.

f- Padre nuestro 340-C. Iév dur mez hamartzagatzáin parparóv panál ëzperánës mer, gartál ëzkéz, iergnavórët Háir, ierkél iév asél.

Y permite, Señor, que te invoquemos llenos de confianza y te llamemos Padre celestial, cantando y diciendo:

341-A. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. 342-C. Zi ko é arkaiutiún iév zorutiún iév Porque tuyos son el reino, el poder park havidiánës. y la gloria, por los siglos de los siglos. 343-A. Amén. 344-C. Jaghaghutiún † amenetsún. 345-A. Y con tu espíritu.

La paz † esté con ustedes.


35 346-D. Inclinémonos ante Dios. 347-A. En tu presencia, Señor. 348-C. Vor aghpíurët iés guenáts iév pëghjúmën voghormutián, Hokít . surp, voghormiá yoghovërtiánës, vork jonarhiál ierguír bakanén Asdvadzutiánët ko. Bahiá ëzsosá ampóghchës. Dëbavoriá hokvóch sotsá ëztzév marmnó tsutsaguí ar i yarankutiún iév i vidyág hantertzelótsët pariáts.

Tú que eres fuente de vida y efusión de misericordia, oh Espíritu Santo, ten piedad de este pueblo que humildemente se inclina ante tu divinidad. Guárdalo íntegro. Imprime en su alma los sentimientos que muestra la actitud de sus cuerpos, para heredar y poseer tus bienes futuros.

g- Doxología 349-C. Krisdosív Hisusív Derámp meróv, ënt vorúm kez Hokvúit sërpó iév Hor amenagalí, vaielé park, ishjanutiún iév badív, áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Por Cristo Jesús, nuestro Señor, y con Él, a ti oh Espíritu Santo y al Padre omnipotente, convienen la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

350-A. Amén. 351-D. ¡Estemos atentos! El Celebrante, elevando la Hostia, dice:

352-C. I sërputiún sërpóts.

¡Las cosas santas a los santos!

353-D. Tú solo eres santo. 354-A. Tú solo eres Señor, Jesucristo, en la gloria de Dios Padre. Amén. 355-C. Orhniál Háir surp, Asdvádz dyësh- ¡Bendito eres, Padre Santo, Dios maríd. verdadero! 356-A. Amén. 357-C. Orhniál Vortít dyëshmaríd.

surp,

Asdvádz ¡Bendito eres, Hijo Santo, Dios verdadero!

surp,

Asdvádz ¡Bendito eres, Espíritu Santo, Dios verdadero!

358-A. Amén. 359-C. Orhniál Hokít dyëshmaríd.


36 360-A. Amén. Elevando el Cáliz, dice:

361-C. Orhnutiún iév park Hor iév Vortvó ¡Bendición y gloria al Padre y al iév Hokvúin Sërpó; áiyëm iév Hijo y al Espíritu Santo, ahora y míshd iév havidiánës havideníts. siempre, por los siglos de los siglos! 362-A. Amén. 263-D. Padre Santo, Hijo Santo, Espíritu Santo. 364-A. ¡Bendición al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén! Pausa para oración personal.

3- RITO DE LA COMUNIÓN a- Invitación 365-C. I surp, i surp badvagán marmnó iév harené Diárën meró iév përgchín Hisusí Krisdosí dyashaguestsúk sërputiámp, vor ichiál i hergníts, pashjí i michí merúm. Sa é guiánk, húis, harutiún, kavutiún iév toghutiún megháts. Saghmós asatsék Diárën Asdudzó meró; saghmós asatsék iergnavór takavorís meró anmahí, vor nësdí i gárës kerovpeagánës.

Alimentémonos con piedad del sacratísimo y precioso Cuerpo y Sangre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo que, descendiendo del Cielo, se distribuye entre nosotros. Él es la vida, la esperanza, la resurrección, la remisión y expiación de los pecados. Canten salmos al Señor nuestro Dios. Entonen salmos a nuestro Rey celestial e inmortal, que está sentado en un trono de Querubines.

366-D. Cantemos salmos al Señor nuestro Dios con suave voz. A Él convienen salmos, alabanzas, aleluyas e himnos. 367-A. Bendito es Dios. Cristo se ha ofrecido en sacrificio y es distribuido entre nosotros. Aleluya. Él nos da su Cuerpo como alimento y derrama sobre nosotros su santa Sangre. Aleluya. 368-D. Acerquémonos al Señor e iluminémonos. Aleluya. 369-A. Experimentemos y veamos cuán bueno es el Señor. Aleluya. 370-D. Bendigan al Señor en los cielos. Aleluya. 371-A. Bendíganlo todos sus Ángeles. Aleluya.


37 Pausa para oración personal.

b- Comunión El Celebrante comulga diciendo:

372-C. Marmín ko anabagán † litsí ínts i Que tu Cuerpo inmaculado † sea guiánës. para mí vida eterna. 373-A. Amén. 374-C. Iév surp ariún ko † i kavutiún iév i Y tu Sangre †, expiación y remitoghutiún megháts. sión de mis pecados. 375-A. Amén. Luego comulgan los ministros y los fieles.

376-D. Acerquémonos con santo temor y fe, y comulguemos santamente. Digamos: 377-A. Creemos en ti, Padre Santo, Dios verdadero. Creemos en ti, Hijo Santo, Dios verdadero. Creemos en ti, Espíritu Santo, Dios verdadero. Confesamos y creemos que este es verdaderamente el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que quita los pecados del mundo. En dos filas los fieles se acercan para la Comunión y la reciben en la boca. El Celebrante dice: “El Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor Jesucristo”. Los fieles contestan: “Amén”. Terminada la Comunión:

378-D. Nuestro Dios y Señor se nos apareció. Bendito es el que viene en nombre del Señor. El Celebrante bendice a los fieles con el Cuerpo y la Sangre del Señor. Ellos se hacen la señal de la Cruz:

379-C. Guetsó Der ëzyoghovúrtës ko; iév orhniá † ëzyarankutiúnës ko; hovviá iév partzratsó ëzsosá haisëmhedé minchév havidián.

Salva, Señor, a tu pueblo y bendice † a tu heredad; protégelo y elévalo desde ahora hasta la eternidad.

Pausa para la acción de gracias personal.


38

IV- RITOS FINALES 1- ACCIÓN DE GRACIAS 380-D. Nos colmaste, Señor, de tus bienes y nos alimentaste con tu Cuerpo y tu Sangre. 381-A. Gloria en las alturas a ti, Señor, que nos saciaste. 382-D. Tú que nos alimentas continuamente, envíanos tu bendición celestial. 383-A. Gloria en las alturas a ti, Señor, que nos alimentaste. 384-D. Y nuevamente en paz roguemos al Señor. 385-A. Señor, ten piedad. 386-D. Después de haber participado con fe en los divinos, santos, celestiales, inmortales e incorruptibles misterios, agradezcamos al Señor. 387-A. Te damos gracias, Señor, por habernos alimentado en tu santa mesa, distribuyendo tu Cuerpo y Sangre para la vida del mundo y de nuestras almas.

2- ORACIÓN 388-C. Vor orhnés zainosíg vórk orhnén Oh Señor, que bendices a los que ëzkéz, Der, iév surp arnés ëzhusa- te bendicen y santificas a los que tsiálsës i kez. en ti esperan. 389-A. ¡Bendito es Dios! 390-C. Guetsó ëzyoghovúrtës ko iév orhniá ëzyarankutiúnës ko. Ëzlërúmën Iegueghetsvó ko bahiá. Sërpiá ëzsosá vork voghchunetsín siróv ëzvaielchutiún dan ko.

Salva a tu pueblo y bendice a tu heredad. Guarda la plenitud de tu Iglesia, santifica a los que aman el decoro de tu casa.

391-A. Amén. 392-C. Tu ëzméz paravoriá asdvadzaín zorutiámp kov, iév mi toghúr ëzhusatsiálkës i kez. Ëzjaghaghutiún ko barkeviá amenáin ashjarhí, Iegueghetsiáts, kahanaíts, takavoráts krisdoneíts, iév zinvoriál

Glorifícanos con tu poder divino y no abandones a los que esperamos en ti. Concede tu paz al mundo entero, a las Iglesias, a los Sacerdotes, a los Gobernantes cristianos y a todo el pueblo.


39 mangánts notsá iév amenáin yoghovërtiánës. 393-A. Amén. 394-C. Zi amenáin durk parík iév amenáin barkévk gadariálk i verúsd ién ichiál ar i ken vor iés Háir lusó; iév kez, vaielé park, ishjanutiún iév badív, áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Porque todo don bueno y toda gracia perfecta vienen de arriba, de ti que eres Padre de la Luz. Y a ti convienen la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

395-A. Amén. 396-D. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y en todos los tiempos. 397-A. Bendito sea el nombre del Señor, ahora y en todos los tiempos. Y bendito sea el nombre del Señor, ahora y en todos los tiempos. 398-C. Gadarúmën orináts iév markareíts tu iés, Krisdós Asdvádz përguích mer, vor lëtsér zamenáin hairagám dënorenutiúnës ko; lëtsó iév ëzméz Hokvóvët kov sërpóv.

El cumplimiento de la Ley y de los Profetas eres tú, oh Cristo Dios y Salvador nuestro; Tú que cumpliste toda la misión recibida del Padre, llénanos con tu Espíritu Santo.

Si hay Responso pasar al número 407.

3- BENDICIÓN Y DESPEDIDA 399-D. Supliquemos al Señor para que, por medio de su santa Cruz, nos libre del pecado y nos salve por su misericordia. 400-A. Omnipotente Señor Dios nuestro, sálvanos y ten misericordia. El Celebrante, volviéndose hacia la Asamblea reza:

401-C. Bahbaniá ëzyoghovúrtës ko, Krisdós Asdvádz mer, ënt hovaniáv surp iév badvagán jachívët kov i jaghaghutián; përguiá herevelí iév hanerevúit tëshnamvúin. Aryanavoriá kohutiámp paravorél ëzkéz ënt Hor iév ënt surp Hokvúit; áiyëm iév mishd iév havidiánës hávideníts.

Guarda en paz a tu pueblo, oh Cristo Dios nuestro, bajo la protección de tu santa y preciosa Cruz. Líbralo del enemigo visible e invisible. Hazlo digno de agradecerte y de glorificarte con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.


40 402-A. Amén. 403-D. Bendeciré al Señor en todo tiempo. 404-A. Que en todo tiempo esté en mis labios su alabanza. 405-C. Orhniálk † iegherúk i shënorháts Súrp Hokvúin; iertáik jaghaghutiámp iév Der ieghitsí ënt tzéz ënt amenesián.

Que el Espíritu Santo los † bendiga con su gracia. Vayan en paz y que el Señor esté con todos ustedes.

406-A. Amén.

V- RESPONSO 1- HIMNO 407-D. De gloria en gloria se elevan las almas a tu derecha, cuando oyen la voz beatífica de tu llamado. 408-A. Haz oír a nuestros difuntos tu palabra divina; cuéntalos en la gloria para cantar tus alabanzas junto con tus Santos.

2- ORACIÓN 409-C. Hokvó(tsën) hankutselúis(lótsës), Krisdós Asdvádz ará hankísd iév voghormutiún, iév mez meghavorátës shënorhiá ëztoghutiún hantsanáts.

Oh Cristo Dios, concede reposo y misericordia al alma del(de los) difunto(s) y a nosotros pecadores, concédenos el perdón de los pecados.

410-D. Y nuevamente en paz, roguemos al Señor. Supliquemos a Cristo, nuestro Salvador, por las almas de los difuntos para que los cuente entre los justos y para que nos vivifique por la gracia de su misericordia. 411-A. Omnipotente Señor Dios nuestro, sálvanos y ten misericordia. 412-C. Der, voghormiá; Der, voghormiá; Der, voghormiá. Krisdós Vortí Asdudzó anojagál iév parekút këtá ko ararchagán siróvët i hokí hankutsiál dzaraí(ts) [gam aghajnó(niáits)] ko

Señor, ten piedad; Señor, ten piedad; Señor, ten piedad. Oh Cristo, Hijo de Dios, que no guardas rencor y eres misericordioso, ten piedad, por tu amor de


41 (kóts) (áis anún). Hishiá havúr medzí kalësdián arkaiutián ko; ará aryaní voghormutián, kavutián iév toghutián megháts. Tasavoriál baidzaratsó ënt súrpës ko hachagoghmán tasún. Zi tu iés Der iév ararích amenetsún, tadavór guentaniáts iév merelóts. Iév kez vaielé park, ishjanutiún iév badív; áiyëm iév míshd iév havidiánës havideníts.

Creador, del alma de tu siervo(a) (os-as) (N.N.). Acuérdate de él, el día de la gran venida de tu reino. Hazlo digno de la misericordia, del perdón y de la remisión de los pecados. Glorifícalo y ponlo junto a los Santos que estarán a tu derecha. Porque tú eres el Señor y Creador de todos, el juez de los vivos y de los muertos, y tuyos son la gloria, el poder y el honor, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

413-A. Amén.

3- BENDICIÓN Y DESPEDIDA 414-D. Supliquemos al Señor para que, por medio de su santa Cruz, nos libre del pecado y nos salve por su misericordia. 415-A. Omnipotente Señor Dios nuestro, sálvanos y ten misericordia. El Celebrante, volviéndose hacia la Asamblea, reza:

416-C. Bahbaniá ëzyoghovúrtës ko, Krisdós Asdvádz mer, ënt hovaniáv surp iév badvagán jachívët kov i jaghaghutián; përguiá herevelí iév hanerevúit tëshnamvúin. Aryanavoriá kohutiámp paravorél ëzkéz ënt Hor iév ënt surp Hokvúit; áiyëm iév mishd iév havidiánës hávideníts.

Guarda en paz a tu pueblo, oh Cristo Dios nuestro, bajo la protección de tu santa y preciosa Cruz. Líbralo del enemigo visible e invisible. Hazlo digno de agradecerte y de glorificarte con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.

417-A. Amén. 418-D. Bendeciré al Señor en todo tiempo. 419-A. Que en todo tiempo esté en mis labios su alabanza. 420-C. Orhniálk † iegherúk i shënorháts Súrp Hokvúin; iertáik jaghaghutiámp iév Der ieghitsí ënt tzéz ënt amenesián. 421-A. Amén.

Que el Espíritu Santo les † bendiga con su gracia. Vayan en paz y que el Señor esté con todos ustedes.


42

ENTRADAS – TABLA Mis. Ent. Mis. Ent. 1 2 4 9 11 13 14 16 17 19 21 23 25 26 28 29 31 33 35 36 38 40 42 45 47 49 51 53 55 56 58 60 62

39 43 85 101 87 41 39 43 41 65 43 41 39 43 41 39 43 41 37 33 33 37 33 33 37 33 33 37 33 33 83 93 97

63 65 66 68 73 70 72 74 76 77 78 80 82 84 85 87 89 91 93 95 96 98 100 101 103 104 106 107 109 111 112 114 116

95 95 95 93 93 95 95 93 95 99 93 95 77 37 35 35 33 35 33 107 37 95 95 33 95 33 93 37 95 93 33 69 33

Mis. Ent. 118 120 123 125 127 128 130 132 134 138 139 141 143 145 147 149 150 153 155 157 159 160 162 164 167 169 170 172 175 176 178 182 184

93 37 35 35 33 35 33 75 37 103 35 35 33 35 33 93 37 35 35 33 35 33 93 37 35 35 33 35 33 91 37 35 35

Mis. Ent. Mis. Ent. Mis. Ent. 185 186 188 190 192 197 198 200 201 203 205 207 209 211 212 214 215 217 220 222 224 227 229 231 234 237 239 242 245 247 249 252 254

33 35 33 79 37 35 35 33 35 33 43 81 45 35 35 33 35 47 47 47 47 47 47 47 47 49 51 49 51 49 51 47 47

257 260 262 265 268 270 273 275 277 279 281 284 287 290 292 295 297 299 302 305 308 311 313 315 321 323 325 328 331 333 335 339 342

49 51 49 51 49 47 47 51 49 51 49 51 51 47 49 51 49 51 49 47 47 51 49 51 53 55 53 55 53 55 53 55 53

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PROPIEDAD DE LA PARROQUIA

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Misa armenia dialogada con los fieles en castellano - Fieles by Vartan Waldir Boghossian EXARMAL - Issuu