El discurso de odio en las redes sociales Por: José R. Jorge Rivera Educador Senior de la Ética Gubernamental
Las redes sociales son un espacio público en el que se comparten ideas y opiniones. Promueven el intercambio de información y puntos de vista, no siempre coincidentes, pero que pueden generar nuevo conocimiento que sirva de punto de partida para el desarrollo de nuevas ideas frente a una diversidad de temas. Sin embargo, frecuentemente también se utilizan para diseminar discursos de odio que promueven estereotipos que pueden llevar a la discriminación contra personas y grupos. Como servidores públicos hemos juramentado un compromiso de lealtad a las leyes y Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico que, en la Sección 1 del Artículo II, conocida como Carta de Derechos, establece: “La dignidad del ser humano es inviolable. Todos los hombres son iguales ante la ley. No podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. Tanto las leyes como el sistema de instrucción pública encarnarán estos principios de esencial igualdad humana.” Ante esta realidad, y tomando en cuenta los constantes retos que enfrentamos los servidores públicos, es importante hacer una introspección que nos lleve a entender que, aun cuando existen leyes locales y federales que lo prohíben, el discrimen sigue siendo un problema real para millones de personas a nivel mundial. Por lo tanto, es imprescindible identificar las dinámicas de difusión de los discursos de odio en las redes sociales, y de qué manera contribuyen a perpetuar el discrimen. No es suficiente entender el marco legal sobre los discursos de odio en contrapeso con los límites del derecho a la libre expresión, también tenemos que reafirmar nuestro