MARISA VALLE ROSO
MARISA VALLE ROSO Asturies, muyeres y movimientos
MARISA VALLE ROSO
Asturies, muyeres y movimientos La tormenta “Tona, tona, riburdiona, n’aquel cabo cristo sona, Dios empare el pan ya’l vino ya la gente del peligro. ¿Dónde vas a descargar? A las penas de la mar, donde no oigas el gallo cantar ni el buey manso reburdiar.”
Este conjuro forma parte del conjunto de fórmulas mágicas de la tradición oral asturiana, recogido y publicado por Jesús Suárez López, con la colaboración de Xosé Antón Fernández (Ambás) y Ramsés Ilesies. Se trata de prácticas rituales de la tradición asturiana que han pervivido por transmisión oral hasta nuestros días. Los conjuros son fórmulas verbales que se dirigen a un personaje demoníaco o mítico, a un fenómeno meteorológico, a un animal dañino o a un agente maligno, con el fin de contrarrestar su influencia negativa o su poder destructivo. Entre los conjuros meteorológicos se encuentran los conjuros contra la tormenta, contra el rayo, contra la niebla, contra el arcoíris o contra los remolinos de aire. Los conjuros se expresan mediante fórmulas verbales complejas que manifiestan un tono imperativo y suelen pronunciarse acompañadas de actos rituales con una simbología muy básica, de carácter religioso o pararreligioso, como el trazado de cruces en el aire, la colocación de determinados objetos en forma de cruz, la quema de laurel bendecido el Domingo de Ramos o el asperjado con agua bendita. Conjuro contra la tormenta: Consiste en la expulsión de la tormenta a un lugar deshabitado, donde pueda descargar sin causar daño a las personas ni a sus posesiones (casas, animales y sembrados). La versión que aquí utilizamos fue documentada gracias a la informante Dora Lago Lago, de 76 años, de Monesteriu’l Coutu (Cangas del Narcea).
La informante posee nueve cantos rodados del tamaño de un huevo que heredó de su abuelo. Cuando se aproxima la tormenta, se asoma a la ventana, coge una piedra y comienza a trazar cruces en el aire mientras pronuncia la fórmula verbal, que se repite nueve veces, una por cada piedra. Conclusión: Esta canción utiliza uno de los conjuros contra la tormenta que forman parte de la tradición oral asturiana para suplicar el fin de una relación tormentosa. Es una plegaria a uno mismo con el ánimo de dar el paso e irse de ahí, de ese lugar que no es hogar. Esta canción cuenta con la colaboración de Xosé Ambás. En el canal de YouTube de la artista podréis ver el videoclip con la participación de Dora, la propia informante.
VALLE ROSO LAMARISA TORMENTA
Asturies, muyeres y movimientos La tormenta “Tona, tona, riburdiona, n’aquel cabo cristo sona, Dios empare el pan ya’l vino ya la gente del peligro. ¿Dónde vas a descargar? A las penas de la mar, donde no oigas el gallo cantar ni el buey manso reburdiar.”
Este conjuro forma parte del conjunto de fórmulas mágicas de la tradición oral asturiana, recogido y publicado por Jesús Suárez López, con la colaboración de Xosé Antón Fernández (Ambás) y Ramsés Ilesies. Se trata de prácticas rituales de la tradición asturiana que han pervivido por transmisión oral hasta nuestros días.
La informante posee nueve cantos rodados del tamaño de un huevo que heredó de su abuelo. Cuando se aproxima la tormenta, se asoma a la ventana, coge una piedra y comienza a trazar cruces en el aire mientras pronuncia la fórmula verbal, que se repite nueve veces, una por cada piedra.
Los conjuros son fórmulas verbales que se dirigen a un personaje demoníaco o mítico, a un fenómeno meteorológico, a un animal dañino o a un agente maligno, con el fin de contrarrestar su influencia negativa o su poder destructivo. Entre los conjuros meteorológicos se encuentran los conjuros contra la tormenta, contra el rayo, contra la niebla, contra el arcoíris o contra los remolinos de aire. Los conjuros se expresan mediante fórmulas verbales complejas que manifiestan un tono imperativo y suelen pronunciarse acompañadas de actos rituales con una simbología muy básica, de carácter religioso o pararreligioso, como el trazado de cruces en el aire, la colocación de determinados objetos en forma de cruz, la quema de laurel bendecido el Domingo de Ramos o el asperjado con agua bendita. Conjuro contra la tormenta: Consiste en la expulsión de la tormenta a un lugar deshabitado, donde pueda descargar sin causar daño a las personas ni a sus posesiones (casas, animales y sembrados). La versión que aquí utilizamos fue documentada gracias a la informante Dora Lago Lago, de 76 años, de Monesteriu’l Coutu (Cangas del Narcea).
Conclusión: Esta canción utiliza uno de los conjuros contra la tormenta que forman parte de la tradición oral asturiana para suplicar el fin de una relación tormentosa. Es una plegaria a uno mismo con el ánimo de dar el paso e irse de ahí, de ese lugar que no es hogar. Esta canción cuenta con la colaboración de Xosé Ambás. En el canal de YouTube de la artista podréis ver el videoclip con la participación de Dora, la propia informante.
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MARISA VALLE ROSO
Asturies, muyeres y movimientos Cenicientes del carbón Anita Sirgo, junto a Celestina Marrón, Tina Pérez y otras muchas mujeres de las cuencas mineras asturianas, tuvieron una labor decisiva en la “Huelgona del 62”.
Eso desató una oleada de solidaridad que comenzó con una huelga por parte de sus propios compañeros hasta extenderse por toda la minería y siderurgia de Asturias y, posteriormente, por 23 provincias más de todo el país. La respuesta fue tal que medios de todo el mundo se hicieron eco de ello.
¿Y quiénes fueron las encargadas de que se dieran las condiciones necesarias para mantener una huelga en el tiempo, que duraría dos meses? Las protagonistas de esta historia. Se reunían en sus casas, nunca más de siete, porque no había derecho a reunión, y entre café y café organizaban piquetes y gestaban la resistencia. Repartían propaganda, lo que era fundamental para que la información se extendiera por las cuencas. Anita y las demás iban casa por casa a buscar a sus compañeras para acudir a los pozos y cortar el paso a quienes intentaban volver al trabajo. Iban con palos y les tiraban maíz. Cuando los guardias civiles intentaban detenerlas, entrelazaban sus brazos y les decían: “O todas o ninguna”. Tal atrevimiento acababa pagándose con cárcel, torturas y humillaciones.
Todo empezó cuando siete mineros del Pozu Nicolasa, en Mieres, pidieron una subida del jornal, algo totalmente lógico teniendo en cuenta que el precio de los alimentos básicos se había encarecido entre un 50 y un 200 %, y que las condiciones en las que trabajaban los mineros eran infrahumanas. Ante este “atrevimiento”, fueron suspendidos de empleo y sueldo.
¿Y qué papel jugó el zapato en esta historia? Durante una protesta, Anita Sirgo fue perseguida por un guardia civil, al que le lanzó un zapato con el que le dio en la cabeza. Se cuenta que anduvieron buscándolo por toda la cuenca para encontrar a la dueña de aquel zapato del 42. Anita tuvo que abandonar el país antes de que la encontraran. Estas mujeres fueron ejemplo de lucha, compromiso y solidaridad, y convirtieron el zapato de tacón en un símbolo contra la represión.
CENICIENTES MARISA VALLE ROSO DEL CARBÓN
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Asturies,muyeres muyeresyymovimientos movimientos Asturies, Nana Muchas nanas tradicionales no son solo canciones para dormir a un recién nacido. En muchas culturas, como la asturiana, funcionan también como un espacio íntimo donde la madre expresa sus preocupaciones a través del canto. Históricamente, las mujeres tenían pocos espacios para expresar lo que sentían. Mientras acunaban al niño, la nana se convertía en un momento de intimidad donde podían cantar sobre lo que necesitaban.
Pionero e innovador, creó un estilo propio combinando la tonada, el flamenco y otros folclores del resto del país, y cantando con una sensibilidad y unos melismas muy característicos del propio artista. Alma de la música popular asturiana, nos dejó un legado maravilloso para quienes aman la música de esta región.
Nace como una canción de cuna distinta, un canto que no susurra, sino que resuena con fuerza y visceralidad. Pretende transmitir a las futuras generaciones el espíritu, la identidad y la memoria de un territorio marcado por la lucha: la cuenca minera asturiana.
En cuanto a esta última canción, todo indica que pudo inspirarse en una obra teatral antigua, el romance andaluz “La novia de Reverte”, al igual que hicieron otros cantaores como Antoñita Moreno y Juanito Valderrama. Si escuchamos sus canciones, podemos encontrar similitudes con la versión de “El Presi”.
El pañuelín Para hablar de “El Pañuelín”, es necesario hablar de José González, “El Presi”. El Presi, nacido en 1908 en Xixón, en el barrio del Carmen, fue un gran referente de la música asturiana.
Canciones como “Romance de la mina” o “Dime, Xilguerín Parleru” son algunas de las más conocidas, junto a “El Pañuelín”.
En su versión, además, la historia se cuenta desde otro punto de vista y se añade un fragmento de otra canción tradicional de Castilla y León: “En el jardín de la hierbabuena”. Para la versión de “El Pañuelín” que encontramos en Cenicientes, se utiliza el método de “El Presi” y se escribe desde otro punto de vista, llevando la melodía por lugares más contemporáneos. Se le da más protagonismo a “El jardín de la hierbabuena”, que pasa a convertirse en estribillo, y se incorpora una base electrónica que la trae al presente. “El Presi” siempre fue y siempre será una gran inspiración. n.
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Asturies, muyeres y movimientos La carbonera En las cuencas mineras asturianas, las mujeres tuvieron siempre trabajos ligados a la minería: de cribado y limpieza del carbón en los lavaderos, fundamentalmente, pero también en los descargaderos, en los baldes aéreos, como lampisteras, vagoneras, guardabarreras y en muchas otras labores de exterior. Pero también estuvieron dentro, aunque, para ejercer como mineras, debieron hacerlo ilegalmente hasta el año 1985, cuando la denuncia de Concepción Rodríguez Valencia lo cambió todo. Concepción solicitó el ingreso en la mina para cubrir una de las 900 plazas de ayudante minero que habían sido convocadas. Aun siendo considerada apta para el puesto, todas las plazas fueron cubiertas por hombres. Lo llevó a los tribunales y, tras años de lucha, en 1993 el Tribunal Constitucional reconoció su derecho a una de las plazas, abriendo definitivamente las puertas de las minas asturianas a las mujeres. Ellas, que por ser viudas de un minero tenían el “privilegio” de poder trabajar en la mina, pero claro, por la mitad del sueldo y durante más horas que ellos. Ellas, que no tenían derecho a recibir paga por silicosis porque trabajaban en el exterior, aunque allí respiraran más polvo que dentro. Ellas, que sufrían el peso de una sociedad machista tanto en las minas como en el hogar. Ellas fueron las precursoras del movimiento feminista en Asturias. “La carbonera” es un homenaje a todas ellas.
VALLE ROSO LAMARISA CARBONERA
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MARISA VALLE ROSO
Asturies, muyeres y movimientos La manzana se nos vea vulnerables. Vivimos rodeados de la versión ideal de los demás y acabamos creyendo que lo malo solo nos pasa a nosotros. Pero eso no es real: todos tenemos días grises. Tal vez, si habláramos más de todo esto, podríamos abrir la puerta a un mundo más honesto, más empático y más verdadero. Está es una pieza donde se entrelazan salud mental, folclore y electrónica.
MARISA VALLE ROSO
Asturies, muyeres y movimientos El tren de la libertad
De la estación de tren de Xixón partió el tren más importante de la historia de la lucha feminista de este país. En diciembre de 2013 saltaron todas las alarmas cuando el entonces ministro de Justicia, Gallardón, mostró sus intenciones de cargarse la ley del aborto vigente desde el año 2010. Y es que nuestra lucha, en lo que a derechos sexuales y reproductivos se refiere, tiene una larga historia de movilización en este país. Ante la posibilidad de perder lo que ya se había conquistado, dos asociaciones feministas —Tertulia Feminista Les Comadres de Xixón y Mujeres por la Igualdad de Barredos— convocaron una comida en Laviana con el fin de buscar soluciones. De ahí nació la idea de ir a Madrid, y el tren era el transporte idóneo para hacerlo. Se llamaría el Tren de la Libertad. Pronto comenzaron a tejer redes de apoyo entre asociaciones de mujeres de todas partes del mundo y surgieron, a su vez, iniciativas que hicieron crecer aún más el movimiento. Por ejemplo, cientos de mujeres registraron su cuerpo en el Registro Mercantil. El 31 de enero, el Tren de la Libertad inició su marcha en la estación de Xixón con dirección a Valladolid, donde harían noche para continuar al día siguiente. El recibimiento en Valladolid fue grandioso y ya anticipaba lo que ocurriría al día siguiente. El 1 de febrero de 2014, estas mujeres hicieron historia. Miles y miles de voces procedentes de diferentes puntos de España se hicieron una en la capital. El sentimiento de indignación era muy fuerte. Presentaron el manifiesto “Porque yo decido” en el Congreso de los Diputados para exigir al Gobierno que se mantuviera la ley, y consiguieron no solo evitar que el anteproyecto saliera adelante, sino también la dimisión del propio ministro. Todas estas mujeres son y siempre serán una inspiración para todas nosotras.
ELMARISA TREN DE LA LIBERTAD VALLE ROSO
DOCUMENTAL: YO DECIDO, EL TREN DE LA LIBERTAD MARISA VALLE ROSO
MARISA VALLE ROSO
Asturies, muyeres y movimientos
Se va
Al molín
La somedana
Es un canto de liberación, de alivio y de despedida. La canción habla de soltar, de dejar marchar aquello que ya está en camino de irse. A lo largo del tema aparece la idea del movimiento constante: el agua que busca otro arroyo, otra fuente; el niño que ya no es; el tiempo que pasa sin detenerse. Todo cambia, todo sigue su curso.
Esta canción nace de mirar hacia dentro y de rascar en la memoria de la tradición.
Es una canción tradicional en la que se experimenta libremente con la voz y con el sonido, dejándose llevar por las posibilidades expresivas que ofrece la propia melodía. A partir de una raíz claramente tradicional, la pieza se abre a nuevas texturas y formas de interpretar, jugando con la voz como instrumento y explorando distintos matices sonoros.
Frente a ese fluir inevitable, la voz que canta reconoce algo muy humano: muchas veces no retenemos las cosas porque queramos de verdad, sino por costumbre, por miedo o incluso por simple inercia. La canción habla de ese momento en el que una se da cuenta de que quedarse quieta ya no tiene sentido y decide permitir que lo que debe irse, se vaya. Por eso, lejos de ser una canción triste, es también una afirmación de libertad. La despedida no aparece como una pérdida, sino como una forma de recuperar el propio camino. Cuando algo se marcha, también se abre un espacio nuevo. No habla de una historia concreta. Es una canción abierta, pensada para que cada persona pueda llevarla a su propia experiencia: un amor que termina, una etapa de la vida que se cierra, una decisión que por fin se toma. En cualquier caso, la canción recuerda que dejar ir también puede ser una forma de volver a ser libre.
Parte de esas melodías antiguas y del lenguaje propio de las canciones tradicionales asturianas, dejándose guiar por su manera de contar, de repetir y de emocionar. Recoge versos y giros del imaginario popular —el molín, la fonte, el galán que va y que vien, la mermuradora— para hablar del amor, de la pena y de la fuerza de seguir adelante. Como en tantas tonadas tradicionales, lo íntimo y lo colectivo se mezclan: la voz que canta podría ser la de cualquiera. “Al molín” es también una mano amiga, una canción que acompaña y libera, que recuerda que incluso cuando el amor duele o la herida queda, el corazón sigue latiendo y la vida continúa su camino.
De esta manera, la canción se convierte en un espacio de encuentro entre tiempos: la memoria de lo antiguo y una mirada contemporánea que se permite investigar y transformar. No busca romper con la tradición, sino dialogar con ella desde el presente. Por eso cierra el disco, como una especie de síntesis de todo el recorrido: un final que resume esa fusión entre lo antiguo y lo moderno, entre la herencia recibida y la necesidad de seguir creando a partir de ella.
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Asturies, muyeres y movimientos MESA REDONDA, INTEGRANTES Aitana Castaño: periodista y escritora asturiana. Autora de “Los niños de humo”, “Carboneras”, “Rastros de ceniza” y “Las Madrinas”, obras que combinan investigación periodística y narrativa literaria para explorar historias de memoria histórica, feminismo y justicia social.
Begoña Piñero: activista feminista y presidenta de la Tertulia Feminista Les Comadres de Xixón. Impulsora en 2014 del Tren de la Libertad, ha trabajado por visibilizar los derechos de las mujeres y fortalecer la movilización feminista en Asturias y a nivel estatal.
Maricusa Argüelles: activista feminista de las cuencas mineras asturianas, referente del feminismo de base y del movimiento asociativo de mujeres. Fue una de las promotoras de la asociación Mujeres por la Igualdad de Barredos, desde donde ha acompañado a generaciones de mujeres y participó en la organización del Tren de la Libertad en 2014. formar. No busca romper con la tradición, sino dialogar con ella desde el presente.
Las mujeres asturianas son y siempre serán un ejemplo de movilización y lucha. Una demostración de que, juntas, somos poderosas y una fuente de inspiración para las nuevas generaciones. Cenicientes es un homenaje a todas ellas y también una forma de recordarnos de lo que somos capaces cuando caminamos juntas.
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