PALABRAS COMPARTIDAS
Gaceta literaria de la EPO 94
EQUIPO EDITORIAL
-Abraham González Rebolledo
-Ashley Fernanda Mota Murillo
-Danna Zoe martínez López
-Lorelei Melina Hernández Varillas
-Yohan Méndez García
CULPABLE O INOCENTE
PRESENTACIÓN
El presente número se conforma a partir algunos de los trabajos resultantes de este periodo escolar dentro del Círculo Dialógico de Creación Literaria en la EPO 94. Las piezas literarias aquí mostradas se trabajaron dentro de las sesiones del círculo a partir de detonantes creativos, esquemas literarios e incluso a partir de obras fotográficas que retratan los temas más urgentes del presente global.
La forma va de lo lírico hacia lo narrativo, mostrando inquietudes que convergen entre la introspección y una mirada crítica del mundo que habitamos La realidad mostrada a través de estos textos se conforma de esa manera: a partir de los contrastes y de la búsqueda de expresión que estos provocan.
Después de todo no se si soy culpable o inocente, si mi corazón es puro y mi alma es la decadente, si no encuentro una diferencia entre lo bueno y lo malo, o por qué comparo tanto lo negro y lo blanco
No entiendo este maldito sentimiento que me provoca noches enteras de agonía y sufrimiento No importa mucho que piense razones y haga, al final del día nunca logro que la respuesta me satisfaga.
No sé si soy culpable de lo que vilmente me acusas, o solo es el resultado de tus propias excusas, pero mientras tanto me quedaré con la duda en pena, esperando que con el tiempo la verdad se vuelva clara y serena

por Emiliano León san juan

Antes de que alguien osara protestar, de que alguien le reprendiera, el joven ya no estaba dentro del hogar Noches enteras fueron las que su mente experimentó un temblor de ideas, de valentía mezclada con inseguridad Miraba a su alrededor: sus padres durmiendo, sus hermanos trabajando como él cada mañana Observaba el exterior, casas con materiales que no sostienen los techos, personas sin el calor de una manta
Se observó, se miró, se analizó a sí mismo y no encontró motivo para quedarse. No encontró su futuro ahí.
Piel quemada, dedos con callos, ojeras, espalda encorvada, un futuro con compañía, pero con una columna rota.
Deseaba ropa que evitara que su piel se pusiera roja, días de descanso donde no tuviera que caminar kilómetros para vender un poco de lo que mantenía a su familia en pie. Deseaba más que la escasez.
El sol recién se alzaba, un gallo a lo lejos contó y en un instante él lo decidió. Fue un cúmulo de ideas, sentimientos desenredados.
Nadie protestó cuando abandonó el hogar, ni sus hermanos al verlo salir, ni los vecinos que lo saludaron al pasar.
Su ropa seguía en el hogar, esa poca que le quedaba.
No huyó.
A mitad del camino, su mirada regresó al lugar de donde vino. En mano, sostenía la mercancía. No era su destino de siempre al que se dirigía: iría a uno mejor.
Uno donde pudiera vender todo lo que cargaba, donde hiciera valer la pena aquella columna rota, aquella espalda encorvada.
Y en cabeza, su sombrero de paja le acompañaba.
Por Ashley Fernanda Mota Murillo

Las personas con ayuda lograban avanzar un poco más, llegaban a su gran destino, donde los esperaba su tranquilidad
Una persona se ha lastimado, todas las demás la ayudarán Sienten cansancio y esperanza, con mucho dolor esperando ver que al final ese camino valió la pena
La gran esperanza, la manera de ir a otro lugar, más seguro y rápido, que a todas las personas las llevará al mismo lugar. por Valeria marín rodríguez


Saber qué hay detrás de una persona, no es nada fácil saberlo
Pero si está la espalda
¡No! No, Mente, no me refiero a la espalda, me refiero a conocer a la persona. Ya sabes, pasado, metas, sueños, miedos y su forma de amar
Pero tú luego me dices “¿Quién soy?” y yo te digo “pues… Dan”.
Sí, Mente, soy Dan, pero no me refiero a mi nombre Me refiero a ¿quién soy? ¿Por qué estoy aquí y qué busco?
Buena pregunta. ¿Qué quieres buscar? ¿Amor?
No quiero amor, Mente
Mientes, los humanos mienten todo el día o, ¿quieres que diga tus verdades, Dan?
¿Cuáles verdades?
Estás enamorado, pero lo niegas Miedo a lo que dirán y que él se entere que eres un loco
¿Él? No sé de qué me hablas.
Dan, lo noto en todo Hablas y piensas todo el día en él
Te odio, ¿lo sabías, Mente?
Oye, sígueme dando más amor, que por mí estás vivo Te diré todo, pero no te niegues y sé sincero
Está bien, Mente, te escucho.
Dan, disfrutas el café como si fuera el sabor de sus labios La lavanda la olfateas con gusto porque te recuerda a su aroma Por las noches, abrazas una almohada como si fuera él Por la noche te bañas y cierras los ojos como si él te mirara.
¿Qué? ¡Yo no hago eso!
Dan, escuchas jazz porque las melodías te recuerda su voz, voz gruesa que te llama, y te engañas diciendo”quiero ser su princesa sin importar que me niegue
Mente, yo no digo eso.
¿Por qué te niegas? Cuando estás con él siempre estás nervioso.
Está bien, tú ganas, somos novios, pero no me gusta ser muy romántico con él
Ja, disfrutas dormir en sus brazos, adoras besarlo y yo siempre cierro los ojos ¿Por qué debo estar presente? Si cuando lo besas y sientes sus manos en tu cadera sueles decir “voy a perder la cabeza” ¡Quisiera irme en esos momentos, Dan!
Perdóname, Mente, pero estar con él es como sentirse en las estrellas Es lindo ver el café de sus ojos y que mi corazón lata con locura por él.
Ya pasaron seis meses que tú y él son novios Hace 6 meses él te besó por primera vez y sin miedo dijo lo que pensaba.
¿Y eso qué tiene que ver con las primeras palabras de esta plática?
Sin querer, lo conociste a él, sabes qué es el amor y quién eres Sobre todo, sabes el propósito de tu vida, Dan

Texto e ilustración Por Yohan Méndez García
