Skip to main content

14 DE NOVIEMBRE DE 2025 | NÚMERO 3 / Palabras compartidas / Gaceta literaria de la EPO 94

Page 1


PALABRAS COMPARTIDAS

Gaceta literaria de la EPO 94

EQUIPO EDITORIAL

-Abraham González Rebolledo

-Ashley Fernanda Mota Murillo

-Danna Zoe martínez López

-Lorelei Melina Hernández Varillas

-Yohan Méndez García

En la noche tranquila, donde mi alma se suelta, la luna, como lágrima de plata, se revela

No es tristeza, sino un deseo que vuela, buscando en mi jardín un lugar que la consuela

PRESENTACIÓN

El presente número presenta el trabajo de las y los nuevos estudiantes presentes en el círculo diálogico de Creación Literaria de la Escuela Preparatoria Oficial no. 94. El número se conforma a partir de obras propuestas por las y los estudiantes desde la lírica, la narrativa y el ensayo, con sus respectivas intersecciones hacia lo visual, desde la ilustración y la fotografía.

Mediante el desarrollo creativo, los trabajos aquí presentados rondan lo metafórico, lo simbólico y las similitudes que despiertan detonantes como las emociones, los recuerdos, la vida o la muerte

Así, baja suave, como rocío al amanecer, a mi rincón secreto, donde el silencio sabe querer

La tierra, como amiga, la recibe en su abrazo, y un capullo de sueño empieza a dar el paso.

No es flor común, sino magia lunar, un montón de misterios que invitan a soñar Sus pétalos, como velos de plata brillante, guardan secretos cósmicos, en la noche adelante

Cada cráter, ahora, es un astro chiquito, estrellas juntas, de belleza infinita

Y yo, perdido en la magia de este jardín bello, siento mi alma elevarse, como un destello.

El tallo, un camino de una luz estelar, me lleva al universo, sin nunca parar Y las hojas, suspiros de la noche tranquila cuentan historias de amor, que mi alma llena

Es mi flor de luna, un poema del cielo, una canción a la belleza, un sueño que anhelo.

Me enseña que lo imposible puede pasar, y que en cada rincón hay magia sin igual

Así, bajo su luz, mi ser se prende, y entiendo que el amor nunca se vende

Y esa flor, nacida de un deseo lunar, es el espejo de mi eterno amar.

Texto e ilustración Por Danna Zoe Martínez López

MEMORIAS DE UN ARCO

Detrás del horizonte, como si la tierra misma buscara esconder a cualquiera que habitara el pueblo tras sus inmensas montañas nevadas, donde la luz del sol al amanecer tarda en llegar aún estando en su punto máximo, justo en la zona menos concurrida, se alza la estatua de su honorable majestad: el príncipe Leonard de Thyme. El hombre fue el héroe inolvidable de una guerra perdida que dio lugar a que, lo que en sus tiempos fue un reino alegre, lleno de vitalidad, ahora sea este rincón abandonado del que todos rezan por salir o morir antes de que los días avancen más.

La estatua es una escultura que por cómo está tallada denota el gran aprecio que le tuvo es escultor al príncipe. En sus manos sostiene un arco pesado, pero no hay señal de esfuerzo en su agarre, es natural. Sus mejillas, arrugadas por la sonrisa que posee, y sus ojos a pesar de no poder reflejar luz ni color, son amables

Oh, joven Arciel, usted y su necedad de lavar esa vieja piedra. Déjelo, sólo conseguirá que se le congelen los dedos con este cruel frío y, tan lindas que son sus manos, sería una pena

Si no lo hago yo, no lo hará nadie.

Eres terco como una mula Mañana se volverá a llenar de nieve y esos mocosos seguirán rayándola cada que la vean impecable Sólo lo hacen por molestar, no te hagas más mal, muchacho

Si diez veces la rayan, once veces la limpio su tono era cortante, no queriendo dejar espacio para queja alguna Era casi religiosa la forma en la que cuidaba y restauraba el monumento Parecía sentir algo más que respeto hacía el príncipe Leonard; lealtad, tal vez.

Es difícil explicar los sentimientos que guarda un arma hacia su portador y más con la historia que cargan detrás

Ah, Leonard.

En sus tiempos fue un hombre fuerte, alegre, cálido como el mismísimo sol, pudiendo quemar con su misma intensidad en batalla si era requerido. Arciel era su arco, su inútil y estúpido arco, una de esas armas celestiales con capacidades extraordinarias.

Las leyendas, los cuentos, los cantos, contarán que lanzaba flechas a kilómetros imposibles que defendía incluso de espaldas y sí, fue eficiente, pero no cuando de verdad se necesitó

Porque con todo lo bueno del reino, la guerra llegó, tenían confianza en Leonard; y por Arciel, por una flecha que desvió sin querer el corazón de Leonard fue atravesado.

No sólo fue su culpa que el príncipe muriera, fue su culpa que el enemigo invadiera el reino, que ahora este pueblucho sea solo una sombra lejana de lo que fue

No hay día en que no se culpe, no hay día en que no mire al cielo y piense en Leonard, que mire a los Dioses con ojos llorosos, sufriendo e incluso así, nunca pide por el fin de su vida, porque merece ese castigo.

Limpiar su estatua no es nada, el entumecimiento en sus dedos no es nada en comparación con el precio de su error.

Texto e ilustración Por Ashley Fernanda Mota Murillo @K4nTerville

Crecer con la posibilidad de morir,

como una planta alta cuando su punta marchita,

pero esa punta sigue luchando por la oportunidad de tocar el cielo.

Texto y fotografía

Por Juan Pablo Trinidad Pérez

Y me di cuenta que yo no quería sobrevivir Yo no quería sufrir cada día, yo no quería rogar por tener más vida, yo no quería suplicar que acabase, yo no quería tener que soportar el día.

Y yo no quería sobrevivir mi vida Yo quiero vivir. Quiero vivir de todo aquello que me hace sentir vivo. Quiero vivir de lo malo, quiero vivir de lo bueno, quiero vivir del sol, quiero vivir de la luna, quiero vivir de respirar, ver, tocar, caminar, correr, saltar De sentir Quiero vivir, incluso si estoy mal, quiero vivir sin mentir, quiero vivir sin fingir, quiero vivir sin morir, quiero vivir sintiéndome a mí, quiero vivir estando feliz, quiero vivir estando enojado, quiero vivir estando triste. Sea cual sea la situación, quiero vivir, porque de ahí aprendo a salir adelante, crecer y sentir que todo lo que pasa es por algo, que Dios tiene mi propósito en esta vida, que todo pasa por una sola razón y que eso es más que suficiente para que yo pueda vivir y ser feliz plenamente Quiero vivir mi vida. Sufriré mucho, pero es parte de. Todo sucede, lo bueno y lo malo, de ahí se aprende todo y de todo dentro de un todo se aprende todo Suena confuso, pero así es Pero, sobre todo, quiero vivir aún si hay algo malo de por medio, aún si hay dudas, aún y aún y aún...

No importa qué, no sé qué haré, pero sé que viviré cada segundo, cada instante, porque esta vida es bella, es linda

Por eso quiero vivir, no hay razón específica por qué no la habrá y no basta tener una razón para vivir, porque yo quiero vivir Yo… No quiero sobrevivir, quiero vivir.

Por Abraham, un poeta invisible

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
14 DE NOVIEMBRE DE 2025 | NÚMERO 3 / Palabras compartidas / Gaceta literaria de la EPO 94 by EPO94 - Issuu