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Lady Reyes

Hay procesos que no se ven, pero lo transforman todo.
El año pasado, en el marco del 15 aniversario de Encuentros Interactivos, presentamos una nueva imagen y anunciamos iniciativas que nacían desde una visión clara de hacia dónde queríamos avanzar. Era un momento de evolución, proyección y nuevos comienzos.
Cinco días después, mi vida cambió.
La partida de mi madre marcó un antes y un después que no siempre se puede explicar con palabras.
Continuar no fue una decisión inmediata, fue un proceso. Hubo
que detenerse, reordenar, sanar… y entender que también en el silencio se onstruye.
Durante meses, la energía estuvo enfocada en lo esencial. Cumplir con el compromiso diario, sostener lo necesario y aceptar que no todo podía avanzar al ritmo que estaba previsto.
Encuentros Interactivos no fue la excepción y algunos proyectos tuvieron que esperar, otros simplemente no encontraron el momento.
Pero no fue tiempo perdido.
Fue tiempo de reconstrucción, de mirar con más profundidad lo que hacemos, por qué lo hacemos y para quién lo hacemos.
Esta edición y todo lo que estamos impulsando nace desde ese lugar.
No como una continuidad automática, sino como una decisión consciente de retomar, impulsar y hacer realidad aquello que, aunque pausado, nunca dejó de tener sentido.
La agenda 2026 de Encuentros Interactivos responde precisamente a esa convicción. Conexión Interactiva y Peña Interactiva no son solo iniciativas, son espacios pensados para aportar en un momento donde comunicar exige más criterio, responsabilidad y conciencia.
Hoy más que nunca, la pregunta no es quién puede comunicar, sino qué tipo de comunicación estamos construyendo.
Creemos en una comunicación que aporte, conecte y transforme. Y creemos también en los procesos, incluso en aquellos que obligan a detenerse, porque muchas veces es ahí donde se redefine el propósito.
Esta edición es, en esencia, un regreso, pero también es una reafirmación de que, sin importar las pausas, caídas y dificultades, podemos y debemos levantarnos, aunque tome tiempo, y seguir avanzando.

Encuentros Interactivos
Coherencia como única estrategia

Diseño de portada: Juan Rodríguez R.
Directora: Lady Reyes
Community Manager Málvelin Plasencia
Desarrollador Web José Joel Francisco Lora
Colaboradores: Romina Vásquez
Thea Paola Rodríguez
Rosario Medina
Julissa Nova
Andrea Belén
Alexa Olivero
Nelson M. Rodríguez
Dayana Acosta
AUTORIDAD Y PODER
RICHARD CABRERA
Creador de Portada Nacional
Comercialización: ladyreyes@gmail.com encuentrosinteractivosrd@gmail.com
Diseño y Diagramación: Juan Rodríguez R. Kemao Cretive Best Results C.829.533.8116
Encuentros Interactivos es una publicación dedicada a difundir temas sobre Comunicación.
@encuentrosrd Encuentros Interactivos RD encuentrosrd@gmail.com

Encuentros Interactivos no se hace responsable jurídicamente de las opiniones emitidas por sus colaboradores.


“Yo te llevo, no te apures”


“Ven, que eso es fácil”
“Eso se resuelve”


Hay proyectos que nacen como una idea y otros que nacen como una necesidad. Encuentros Interactivos pertenece a ambas categorías.
Desde hace 16 años, esta plataforma ha sido más que un espacio de encuentro: ha sido un punto de convergencia para quienes creen en la comunicación como
herramienta de transformación social.
Y en 2026, esa convicción no solo se mantiene, sino que se expande en una agenda que articula formación, reflexión y conexión intergeneracional.
Este nuevo ciclo no responde únicamente a una programación de actividades. Respon-
Una agenda que conecta propósito, diálogo y futuro en la comunicación dominicana




de a una inquietud más profunda: la urgencia de repensar el ejercicio comunicacional en momentos en que la velocidad, desinformación y cambios tecnológicos desafían constantemente la ética, credibilidad y propósito.
Es ahí donde se sostiene el impulso que da forma a la agenda 2026: seguir creando espacios donde la comunicación no sea solo práctica, sino también conciencia.
Apuesta al diálogo y formación
Para este año, Encuentros Interactivos impulsa dos iniciativas que dialogan entre sí, pero que responden a públicos y dinámicas distintas.
Por un lado, la Peña Interactiva, concebida como un espacio de análisis profundo entre profesionales del sector. Un lugar para cuestionar, debatir y reconstruir las prácticas desde la experiencia.
Por otro, Conexión Interactiva, orientada a estudiantes universitarios y nuevas generaciones, con un enfoque formativo que combina paneles y testimonios de aprendizaje junto a expertos.
Este 2026 ya comenzó a marcar su ruta. La plataforma realizó su primera Peña Interactiva el 23 de febrero, en el Bar del Teatro Nacional, así como el primer evento de Conexión Interactiva, el 10 de marzo, en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), dando inicio a una car-

telera que articula reflexión y formación desde distintos escenarios.
La agenda de este año continúa con los siguientes encuentros: dos peñas pautadas para el 8 de junio y 7 de septiembre, en el Bar del Teatro Nacional; y dos conexiones coordinadas para el 16 de junio, en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), y en octubre en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), recinto Santo Domingo.
A esto se suma el evento central del año: el 16 aniversario de Encuentros Interactivos, el próximo 11 de noviembre, una celebración que honra no solo el tiempo recorrido, sino la huella que ha dejado en la comunicación dominicana.
Volver al origen para entender el presente
La primera Peña Interactiva no fue un punto de partida, sino un regreso consciente a una conversación iniciada hace 16 años.

En palabras de su fundadora, Lady Reyes, la reflexión que dio origen al proyecto sigue siendo vigente: la relación entre medios de comunicación y oficinas de comunicación no es un intercambio operativo, sino un vínculo que incide directamente en la calidad de la información que recibe la sociedad.
Hoy, ese vínculo se encuentra atravesado por nuevas tensiones: estructuras reducidas en los medios, modelos de sostenibilidad condicionados, una sobreoferta de contenido digital y la irrupción de la inteligencia artificial en los procesos comunicacionales.
Desde esos puntos de vista, la Peña no se planteó como un espacio de confrontación, sino de entendimiento, “no para señalar responsabilidades individuales, sino para asumir una corresponsabilidad colectiva”.
Durante el encuentro, periodistas y profesionales de relaciones públicas participaron en una dinámica diseñada para propiciar el análisis colaborativo.











Organizados en mesas de trabajo, discutieron un documento base que sirvió como guía para abordar temas clave del ecosistema actual.
Entre las reflexiones más relevantes surgió la necesidad de diferenciar el profesionalismo del oportunismo en la comunicación; mientras el primero se construye desde la coherencia, reputación y contexto, el segundo responde a la inmediatez sin medir consecuencias.
También se abordó la tensión entre alcance y reputación. Lejos de ser excluyentes, ambos fueron reconocidos como elementos complementarios: el alcance amplifica, pero la reputación sostiene.

Esta iniciativa surge como una respuesta a una realidad evidente: hoy más personas pueden comunicar, pero no todas comprenden la responsabilidad que implica hacerlo.
Otro punto significativo fue el reconocimiento del valor de los nuevos medios y plataformas emergentes, que aportan dinamismo al ecosistema y desafían las estructuras tradicionales.
La jornada concluyó con un espacio de ‘networking’ que reafirmó el sentido humano del encuentro: más allá del debate, la comunicación también se construye desde la cercanía.
Formar desde la conciencia
Si la Peña Interactiva mira hacia la experiencia, Conexión Interactiva mira hacia el futuro.
Durante su intervención, Lady Reyes planteó una pregunta que marcó el tono del encuentro: ¿qué tipo de comunicadores necesita la sociedad hoy?
La respuesta no estuvo en la tecnología ni en las plataformas, sino en el liderazgo.
Liderazgo ético y consciente
Bajo el tema “Comunicación en tiempos de des-
información: liderazgo, ética y compromiso con la verdad”, el primer encuentro, realizado junto a la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), reunió a profesionales y estudiantes en un espacio de reflexión sobre los desafíos actuales del ejercicio comunicacional.
El panel contó con la participación de Ailyn Hilario, gerente de Contenido y Medios de Newlink Dominicana, quien abordó el impacto de las fake news en la reputación desde una perspectiva estratégica; así como de Reynaldo Infante y Cinthia Ortiz, fundadores de World Voices y conductores del espacio radial.






Camino al Sol, quienes compartieron una mirada vivencial sobre el ejercicio de la comunicación con propósito, destacando el valor de la ética y la coherencia en tiempos de inmediatez.
Desde la academia, la decana de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UCSD, Luvicel Ávila, valoró la iniciativa como un puente necesario entre la formación universitaria y la práctica profesional, al permitir a los estudiantes conectar con experiencias reales del ejercicio comunicacional.
Las intervenciones abordaron la responsabilidad individual al consumir y compartir información, así como el rol del comunicador como agente que influye en la forma en que la sociedad interpreta la realidad.
Más allá de los contenidos, el mensaje central fue claro: comunicar no es solo informar, es también construir sentido. Y en ese proceso, el propósito personal juega un papel determinante.
A los estudiantes, el mensaje fue directo: sí es posible ejercer la comunicación con ética, pero requiere claridad sobre el tipo de historias que se quieren contar y el impacto que se desea generar.
Un propósito
A lo largo de estos 16 años, Encuentros Interactivos ha demostrado que cuando un proyecto tiene propósito, encuentra la manera de evolucionar.
La agenda 2026 no es solo una programación de actividades, es la continuidad de una visión: conectar generaciones, elevar la conversación y fortalecer una cultura comunicacional más consciente.
Porque, al final, como afirmó Lady Reyes al final de sus palabras, en la Universidad Católica Santo Domingo, “el país no necesita más voces hablando al mismo tiempo, necesita más comunicadores que entiendan por qué hablan, para quién hablan y con qué propósito lo hacen”.
Creditos-Fotografias: Ángel Vargas








Un encuentro que marcó un antes y un después. En estas imágenes queda capturada la esencia de una noche en la que la comunidad comunicacional se reunió para celebrar los 15 años de Encuentros Interactivos, entre aprendizajes, conexiones y el anuncio de una nueva etapa. Más que un aniversario, fue la reafirmación de un propósito que evoluciona sin perder su esencia.

















Por Romina Vásquez
Hace nueve años, mi perspectiva sobre el silencio en medio de una tormenta corporativa era radicalmente distinta. En aquel entonces, operaba bajo una lógica convencional: si el ruido no afectaba el núcleo operativo del negocio, el silencio era la estrategia más prudente. Era una forma de autoprotección, un refugio donde la marca esperaba a que el viento amainara.
Hoy, mi visión ha dado un giro de 180 grados.
En el entorno actual, donde la reputación es el activo más volátil y a la

Más allá de la norma: la comunicación como escudo
vez más valioso, el silencio rara vez es rentable. La comunicación corporativa ha dejado de ser un ejercicio de difusión para convertirse en una gestión de intangibles críticas.
La era de la transparencia radical
La confianza no es un activo estático; es un ecosistema dinámico que se alimenta, exclusivamente, de la claridad. Cuando una organización elige el silencio, no está “esperando a que pase la tormenta”; está dejando que sus ‘stakeholders’ -clientes, empleados, reguladores- llenen ese vacío informativo con sus propias narrativas. Y, por lo general, la interpretación ajena siempre es más perjudicial que la realidad del problema mismo.
Muchos ven la gestión de riesgos solo como una etiqueta técnica, pero para quienes estamos en el frente, es un mapa estratégico. Una estrategia preventiva se sostiene sobre tres pilares innegociables: Anticipar antes de reaccionar: Adelantarse al problema es la forma más efectiva de evitar que la desinformación tome control.
La comunicación como parte del BCP: No basta con saber cómo operar durante una crisis; es vital tener protocolos de comunicación blindados. Saber qué decir, cuándo y a quién es lo que evita que un problema operativo escale.
El nuevo rol del comunicador: El área de comunicación ha evolucionado. Hoy, el valor reside en nuestra capacidad para
actuar como consultores estratégicos, anticipando cómo cada decisión operativa impactará la percepción de nuestros públicos clave.
La lección final
Gestionar intangibles hoy no es esperar a que pase la tormenta; es ser la voz que transmite orden y confianza mientras la nave opera en medio de la incertidumbre. El reto para nosotros, los que lideramos estas conversaciones en las empresas dominicanas, es pasar de reportar lo que sucede a asesorar sobre cómo sucede. Porque, al final del día, el silencio rara vez nos protege: lo que realmente protege a una marca es la capacidad de construir puentes de confianza, incluso en los momentos más difíciles.
La autora es una profesional enfocada en la gestión de la reputación.



Por Thea Paola Rodríguez

Vivimos en la era más competitiva de la historia… no por los productos, sino por la atención.
Hoy, cualquier persona con un teléfono puede crear contenido. Las marcas publican todos los días. Los emprendedores intentan destacar. Y los algoritmos premian la constancia. Pero, en medio de todo esto, ocurre una verdad incómoda: tener presencia no significa tener impacto.
La economía actual ya no se mide solo en dinero. Se mide en segundos. En clics. En decisiones que se toman en menos de tres segundos mientras alguien desliza su pantalla.
La pregunta clave ya no es: ¿estás haciendo marketing digital? La verdadera pregunta es: ¿estás logrando capturar y convertir la atención?
El principal problema que vemos cada día es que existe mucho contenido, pero poco impacto. Durante años, el marketing digital se simplificó en una fórmula peligrosa:
Publicar más.
Más posts. Más videos. Más historias.
Pero más no es mejor… si no hay dirección.
Hoy vemos marcas agotadas, equipos de marketing frustrados y empresarios confundidos, porque están haciendo “todo bien”… pero no están viendo resultados reales.
¿La razón? Están operando desde la producción, no desde la estrategia. El contenido sin intención es solo ruido. Y el ruido no construye negocios.
El activo más valioso
La nueva realidad: la atención es el activo más valioso. Las grandes marcas ya lo entendieron: quien domina la atención, domina el mercado.
Pero la atención no se compra fácilmente. Se gana. Se construye. Se sostiene. Y aquí es donde ocurre el verdadero cambio en el marketing digital: pasamos de crear contenido a diseñar experiencias que conectan, persuaden y convierten.
Porque no se trata de que te vean.
Se trata de que te recuerden
Se trata de que confíen
Se trata de que te elijan
Del contenido al impacto: el cambio que define a los líderes. El marketing digital está evolucionando, y con él, también deben evolucionar los empresarios.
Antes, el enfoque era:
• “¿Qué vamos a publicar hoy?”
Hoy, la pregunta correcta es:
• “¿Qué resultado queremos generar con cada pieza de contenido?”
Este cambio parece simple, pero redefine completamente la forma en que se construyen las marcas. El contenido deja de ser una tarea operativa y se convierte en un activo estratégico.
Cada publicación debe tener un propósito:
• Educar
• Posicionar
• Generar confianza
• Activar una decisión
Si no cumple al menos uno de estos objetivos, no es marketing. Es entretenimiento vacío. Actualmente, muchos culpan al algoritmo por la falta de resultados. Pero el algoritmo no es el problema. Es un filtro.
Premia lo que retiene atención.
Amplifica lo que genera interacción.

Cómo ganar en un mundo saturado
No necesitas más contenido. Necesitas mejor dirección.
Las marcas que están ganando hoy no son las que más publican, sino las que tienen mayor claridad estratégica.
Para lograr impacto real en esta economía de la atención, necesitas tres cosas:
1. Un mensaje claro
Si tu audiencia no entiende rápidamente qué haces y por qué debería importarle, ya perdiste.
2. Una narrativa consistente
Sostiene lo que conecta con la audiencia.
Si tu contenido no está funcionando, no es porque el algoritmo te castiga. Es porque el mercado no está respondiendo. Y el mercado nunca se
No se trata de viralidad, se trata de coherencia. Las marcas fuertes repiten, refuerzan y construyen una identidad clara.
3. Un enfoque en conversión
El objetivo final no es el alcance, es la acción. Cada pieza de contenido debe acercarte a una decisión: una compra, una cita, una suscripción.
El marketing digital no es un área más dentro del negocio. Es un sistema de crecimiento. Es el puente entre tu propuesta de valor y la mente del cliente.
Es lo que convierte desconocidos en interesados, interesados en clientes y clientes en embajadores de tu marca. Pero para que funcione, necesita algo más que ejecución: necesita liderazgo.
Después de mucho análisis y de manejar decenas de marcas podemos asegurar que la ventaja no está en hacer más, sino en hacerlo mejor.
Estamos en un punto de inflexión. Las marcas que sigan viendo el marketing digital como una tarea operativa quedarán atrapadas en la irrelevancia. Pero aquellas que entiendan que la atención es el activo más valioso y que el contenido es una herramienta estratégica, construirán una ventaja competitiva difícil de igualar.
Porque al final, no gana quien más pública.
Gana quien logra algo mucho más difícil: capturar la atención correcta, generar confianza y convertirla en resultados reales.
La autora es estratega en Comunicación Digital



Por Rosario Medina Gómez
“Quizá te busquen porque naciste, quizá te midan por mujer, quizá te acosen porque creciste, quizá te odien por mujer”: Niña, Pedro Guerra.
Los elementos que mueven a cualquier mujer periodista a replegarse o cohibirse van desde la peligrosidad imperante en la zona cargada de intimidación, acoso sexual, ciberacoso y amenazas a familiares, indican informes globales.
A pesar de esto, la pasión por la profesión impulsa a estas profesionales a que desafíen las imposiciones, persecuciones, discriminaciones, estereotipos y desarrollen las coberturas en territorios adversos, conflictivos, logrando al final, difundir y comunicar los hechos, lo cual pagan incluso con sus propias vidas.
Desde niña ella decidió estudiar periodismo. Venía de una familia que enfrentó la intolerancia de un gobierno autoritarista, postdictadura trujillista. Desde pequeña se caracterizó por preguntar, cuestionar y decir lo que pensaba, sin pedir permiso y con una agudeza que destacaba entre las de su edad. Por este temple y tenacidad fue a la universidad pública de su país e hizo la carrera de Comu-
nicación Social, ha desarrollado una trayectoria de libre ejercicio de sus funciones desde el primer examen de universidad, hasta ingresar a trabajar como reportera en los medios de comunicación. Hoy, libremente, ejerce sin pedirle permiso a nadie y sin censura previa de lo que vaya a publicar o a opinar.
En su entrega permanente, fue creciendo y desarrollando su talento hasta convertirse en una destaca profesional. Ella puede ejercer su oficio asumiendo este entorno como normalidad, sin mayores temores que los desafíos que trae el tiempo porque nació y se crió en un país envuelto por la democracia. Pero esa no es la misma suerte que impacta a millones de mujeres que han nacido en zonas en riesgo.
La primera traba para una mujer que desea estudiar o ejercer el periodismo
puede ser el modelo político que la rodea, esto permea todos los aspectos atinentes al desarrollo de su vida.
Los estados o países caracterizados por modelos de gobiernos autoritaristas o dictatoriales son el ecosistema más riesgoso para ejercer los derechos fundamentales de parte de los seres humanos, son totalmente adversos para las que desean ejercer el periodismo.
Simplemente, en determinados territorios, estudiar periodismo está prohibido para las mujeres, así como gozar plenamente de derechos humanos tan esenciales como estudiar, trabajar o participar de la toma de decisiones colectivas como el voto electoral para seleccionar a las autoridades políticas.
Es decir, que, si una mujer nace en una zona de riesgo, viene al mundo marcada por su condición de género, nace etique-
tada con la censura en la frente, una mordaza en la boca y mutilados los canales para expresarse.
Es más fácil para una mujer del mundo occidental hacer uso de sus derechos esenciales, y, sobre todo, decidir que se encargará de realizar la hermosa labor de investigar, indagar, acompañada de un método científico, los hechos y acontecimientos para cumplir el rol de develar, informar, educar y hasta generar conciencia. Eso es el periodismo.
El periodismo al que miles de jóvenes ingresan diariamente a través de las carreras universitarias en el mundo, se gesta con el surgimiento de las Actas Diurnas romanas, por el (59 a.C.), teniendo como momentos memorables para su crecimiento e innovación, el surgimiento de la imprenta de Johannes Gutenberg (1440) y el impacto del aparecimiento de la era digital.
En estos hitos ha estado presente la mujer, sin embargo, hay países donde los aportes que pueden hacer a esta rama del saber y, sobre todo, a su desarrollo personal se ve mutilado por el filo de la espada de un sistema de creencias, político y social.
Desde Hipatia de Alejandría, las mujeres han pagado con la vida la decisión de confrontar al sistema establecido para desarrollar sus capacidades o habilidades, esas que trajo de manera natural su estructuración cerebral. Es decir, que ser mujer, esas naciones anulan las posibilidades de las féminas de desarrollar los diferen-
tes tipos de inteligencias que puede traer consigo, no importa el índice de su coeficiente intelectual.
Para destacar la historia de censura para ejercer de las mujeres contemporáneas, ayuda traer a la memoria a algunas de las pioneras en el periodismo a nivel global, que muchas
(España, 1867-1932), considerada la primera periodista profesional en España y la primera corresponsal de guerra. Por América Latina se destaca Francisca Carrasco (Costa Rica, 1816-1890), esta fue más conocida por su rol militar, pero se le atribuye una función relevante en la comunicación de la resistencia contra los filibusteros.

veces al aportar a la profesión han resultado invisibilizadas, y por ello debe recordarse a Nellie Bly (EE. UU., 1864-1922): reconocida como pionera del periodismo encubierto o de infiltración. Hay escritos que dan cuentas de que se hizo pasar por enferma mental para denunciar los abusos en un manicomio en Nueva York.
Se puede citar a Ida B. Wells (EE. UU., 1862-1931), quien aplicó el periodismo de datos para documentar y denunciar los linchamientos de personas negras, “enfrentando constantes amenazas de muerte”.
Así, en el viejo continente, se reconoce a Carmen de Burgos “Colombine”
dad para ejercer la carrera como fue para Petronila Angélica Gómez y Rosa Smester, dominicanas que se destacaron por su valentía, utilizando la pluma para defender la soberanía nacional durante la intervención norteamericana del año 1916 al 1924, referencia la investigadora Carmen Durán Jourdain en Ecos (2017). “Pero suele ser más peligroso, desigual y condicionado que para los hombres”.
Los escenarios donde existe una prohibición para que las mujeres ejerzan el periodismo pertenecen a un modelo político, que intrínsecamente es acompañado por una serie de factores que lo norman y delimitan las interacciones de sus ciudadanos.
Al volver a la contemporaneidad, las culturas cercenadoras sentencian a las mujeres a no estudiar una carrera denunciante, desafiante, transgresora y contestataria como el periodismo, solo por el hecho ser mujer.
La desigualdad, la inequidad y la discriminación son ejercicios predominantes en estos espacios dogmatizados por una cultura machista que se mantiene en el ostracismo, desconociendo el derecho a las mujeres a formarse y desarrollar una vida en torno a la práctica periodística.
Hay espacios donde existen zonas de conflicto o autoritarismo, donde hay una brecha de posibili-
Si ejercer el periodismo a veces puede ser retador en medio de una sociedad democrática y garantista de oportunidades, todo lo contrario, sucede en lugares donde no existen garantías para la libertad de expresión, y donde informar puede convertirse en un acto de riesgo, censura o incluso persecución.
Afganistán, Irán, Nicaragua, Eritrea, China, México, Sudán, son lugares donde hay represión para las mujeres en sentido general, lo cual se traduce a la aspiración para ejercer el periodismo, conforme a lo difundido por informes de Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).
Este cuadro es un poco más ilustrador del contexto en que se ve afectada la aspiración de ejercer la profesión en estas naciones.
AFGANISTÁN
IRÁN
NICARAGUA
ERITREA Y CHINA
MÉXICO
En países como Sudán en medio de la guerra, por ejemplo, algunas periodistas locales narran al periódico español El País que “escribimos desde los escombros mientras nos sobrevuelan las balas”.
Información fechada en el mismo medio revela que en contextos extremos (guerras, dictaduras), algunas incluso, en el periodismo las mujeres trabajan de forma anónima, tampoco firman sus artículos y operan desde el exilio o clandestinidad.
RIESGOS PERMANENTES
En los países marcados por la represión y donde no es aceptado que una mujer ejerza el periodismo, aparecen como elementos distintivos la violencia sexual como arma de intimidación, la estigmatización social (ser mujer + periodista), falta de protección institucional, sin disposición política ni marco legal que las proteja, doble presión: política + cultural (machismo), conforme a información suministrada como la UNESCO. “Aunque en todas las regiones del mundo las y los periodistas sufren amenazas, inseguridad y violencias en el ejercicio de su profesión, en América Latina y el Caribe se man-
Desde el regreso del dominio Talibán, las mujeres han sido prácticamente borradas de los medios; muchas tienen prohibido mostrar el rostro o trabajar fuera de casa.
La cobertura de protestas (como las de Mahsa Amini) ha llevado a decenas de periodistas a la cárcel con penas severas.
El cierre masivo de medios y la persecución judicial ha forzado a muchas las voces críticas femeninas al exilio.
Considerados los “agujeros negros” de la información, donde el encarcelamiento es prolongado y sin contacto con el exterior.
Aunque es una democracia formal, la impunidad y el crimen organizado generan zonas de silencio donde las periodistas locales son blanco de feminicidios.
tienen altos índices de violencia contra periodistas”: aparece en el informe del portal de la UNESCO en Montevideo, del 11 de diciembre (2023).
Como casos dramáticos documentados, la misma agencia de las Naciones Unidas revela que durante guerras como Sudán, periodistas mujeres reportan “amenazas constantes, falta de recursos básicos y persecución y desplazamiento”.
Mientras que de América
Latina destaca que “es una de las regiones más peligrosas para el periodismo”, (aquí no hace división si es de hombre o mujer). “La violencia de género contra periodistas es especialmente fuerte”.
El periodismo femenino en zonas de conflicto además de cumplir su función fundamental de revelar la verdad de los hechos e informar, aporta con un cambio de narrativa, lo cual imprime una perspectiva distinta enfocándose en el impacto humanitario y en cómo el conflicto afecta la cotidianidad y a poblaciones vulnerables.
Del mismo modo, suma el acceso diferenciado, “porque en ciertas culturas, las periodistas pueden acceder a fuentes o lugares que a sus colegas varones les están vedados, superando barreras de seguridad con vestimenta o estrategias locales”, aparece en informes publicados en su portal web la Federación Internacional de Periodismo.
DEL PERIODISMO FEMENINO EN ZONA DE CONFLICTO
Como parte de los aspectos documentados por la UNESCO como retos para ejercer el periodismo femenino en zona de conflicto subraya a la violencia de Género, evidenciando que “más del 60% de las periodistas que cubren temas sensibles enfrentan ciberacoso, agresiones verbales y abuso”.
Los datos arrojados por el informe de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), señalan a la intimidación y la represión, como otro elemento permanente que afecta a este ejercicio, “en contextos autoritarios (como Venezuela, Nicaragua, Cuba), se emplean patrones de repre-
sión similares, incluyendo amenazas de violación y seguimiento”.
Se destaca a la impunidad, porque en muchos casos, las agresiones contra mujeres periodistas no son castigadas, y a menudo sufren represalias al intentar denunciar dentro de sus medios y la falta de protección, porque existe un alto nivel de precarización laboral y, a veces, falta de protocolos de seguridad en las empresas de comunicación.
Actualmente, el escenario descrito se agudiza por las guerras desatadas por naciones como Estados Unidos e Israel; las agresiones a Palestina, Irán, Israel; lo mismo que la tendencia creciente a involucionar derechos adquiridos por las mujeres, lo cual las hace más vulnerable al ejercicio el periodismo en zonas de riesgo, evidenciando la necesidad urgente de acuerdos entre las naciones para implementar lineamientos que las protejan y den garantías a las mujeres para el desarrollo de su trabajo en entornos favorables o no.
La autora es consultora y coordinadora de la carrera Comunicación Corporativa (PUCMM).


¿Por qué creadores y medios se necesitan mutuamente?

Por Julissa Nova
Durante más de dos décadas he sido testigo de cómo la comunicación ha atravesado transformaciones profundas. Cuando inicié en relaciones públicas, el mapa era claro: periódicos, televisión y radio eran las principales puertas de entrada para conectar con las audiencias.
Hoy el panorama es muy distinto. El ecosistema ya no es lineal, sino fragmentado, dinámico y digital. Los creadores de contenido han pasado de ser voces emergentes para convertirse en verdaderos medios de comunicación, con comunidades que confían en ellos, narrativas auténticas y una influencia que, en muchos casos, supera a los canales tradicionales.
En Prism hemos aprendido el verdadero valor está en la integración. Cada vez más, los casos de éxito que construimos junto a nuestros clientes parten de una combinación poderosa: la credibilidad de los medios tradicionales reforzada por la cercanía de los ‘influencers’.
Esa mezcla permite que un mismo mensaje viaje a través de distintos formatos y lenguajes, manteniendo coherencia y ampliando su impacto.
Los números confirman este cambio. En América Latina, la inversión en ‘influencer marketing’ superó los US$1.12 mil millones en 2024, con un crecimiento anual del 12.6 por ciento.
Al mismo tiempo, los consumidores muestran una clara preferencia por voces auténticas: el 77 por ciento afirma confiar más en reseñas de usuarios reales que en conte-
nidos impulsados directamente por las marcas.
Esta evolución refleja un ecosistema más maduro, donde el rol de las relaciones públicas no es elegir entre medios y creadores, sino orquestar narrativas que integren alcance, credibilidad y autenticidad.
En la era de la confianza, la colaboración entre ambos no es una opción estratégica: es una necesidad.
La autora es CEO Prism Group

El impacto emocional de cubrir el dolor ajeno y el silencio que lo acompaña.

Por Andrea Belén
En el ejercicio del periodismo, hay historias que se cuentan… y otras que se quedan atrapadas en quien las narra.
Cada día, periodistas en la República Dominicana salen a la calle con una misión clara: informar. Cubren accidentes, feminicidios, suicidios, violencia,

crisis sociales… escenas donde el dolor humano no es un concepto, sino una realidad cruda, palpable, muchas veces devastadora. Sin embargo, hay una parte de esta labor que rara vez se menciona: el impacto psicológico que deja en quienes están detrás de la noticia.
Porque sí, el periodista también siente. También se quiebra. Aunque no lo diga.
Ser testigo del dolor: una carga invisible
La exposición constante a tragedias puede generar lo que en psicología se co-
noce como trauma vicario. Es decir, el desgaste emocional que experimenta una persona al estar en contacto continuo con el sufrimiento de otros.
Un reportero que cubre la escena de un accidente no solo describe lo ocurrido; muchas veces ve cuerpos, escucha gritos, presencia desesperación.
Y aunque su rol exige objetividad, su mente y su cuerpo no son inmunes. Con el tiempo, estas experiencias pueden acumularse y manifestarse de formas silenciosas:
• Dificultad para dormir
• Irritabilidad o cambios de humor
• Sensación constante de alerta
• Desconexión emocional
• Ansiedad o tristeza persistente
Lo más complejo es que, en muchos casos, el periodista continúa trabajando como si nada hubiera pasado. Como si no doliera. El silencio emocional en el periodismo
Existe una cultura no escrita dentro del oficio: “hay que ser fuerte”. Mostrar vulnerabilidad puede interpretarse como debilidad o falta de profesionalismo. Y es ahí donde comienza el problema.
El periodista aprende a guardar. A callar lo que siente. A seguir adelante sin procesar lo vivido.
Pero la verdad es que las emociones no desaparecen por ignorarlas. Se acumulan. Y cuando no encuentran salida, terminan expresándose en el cuerpo, en la mente o en la conducta.
He visto casos donde profesionales brillantes comienzan a sentirse agotados sin entender por qué. Otros desarrollan una especie de “insensibilidad” como mecanismo de defensa. Y algunos, en silencio, luchan con cuadros de ansiedad o depresión. Humanizar al que informa
Hablar de salud mental en el periodismo no es un lujo, es una necesidad.
Detrás de cada cámara, cada libreta o cada micrófono, hay un ser humano que también necesita espacios de contención, de escucha, de pausa.
Normalizar conversaciones sobre lo que sienten los periodistas puede marcar la diferencia. Crear ambientes laborales donde se valide el impacto emocional del trabajo, donde se promueva el autocuidado y se facilite el acceso a apoyo psicológico, no debilita al profesional… lo fortalece.

¿Cómo cuidar la mente en medio del caos?
No se trata de evitar el trabajo, sino de aprender a sostenerse mientras se realiza.
Algunas recomendaciones clave:
• Hablar sobre lo vivido: compartir experiencias con colegas o profesionales de la salud mental ayuda a procesar emociones.
• Establecer límites: no todo se puede cargar solo. Reconocer cuándo es necesario pausar también es responsabilidad profesional.
• Desconectar intencionalmente: tomar espacios fuera del entorno informativo permite que el sistema nervioso se recupere.
• Reconocer el impacto emocional: aceptar que ciertas coberturas afectan no es debilidad, es conciencia.
• Buscar ayuda profesional: la terapia no es solo para cuando todo colapsa, también es una herramienta preventiva.
Un llamado necesario
En el Día Nacional del Periodista, más allá de celebrar la valentía, el compromiso y la labor invaluable de quienes informan es importante mirar hacia adentro. Reconocer que quienes cuentan las historias también necesitan ser escuchados.
Que detrás de cada noticia hay un corazón que late, que siente, que a veces carga más de lo que muestra.
Y que cuidar la salud mental de nuestros periodistas no solo es un acto de humanidad… es una forma de proteger la calidad y la sensibilidad de la información que llega a toda la sociedad.

Porque al final, un periodista que se cuida… también comunica mejor.
La autora es Psicóloga Clínica, Terapeuta Sexual y de Pareja, Terapeuta Sistémico Familiar y CEO del Centro de Psicología Avanzada Calma Alma


Por Alexa Olivero
La construcción de un perfil profesional en un mundo dominado por plataformas digitales y tendencias ya no depende solo de títulos académicos o una vasta experiencia sino también de la visibilidad en redes sociales que puede convertirse en la mejor carta de presentación o en un foro de descrédito abierto a las opiniones de quienes se escudan detrás de una pantalla.
La exposición constante ha democratizado la visibilidad. Cualquier profesional puede posicionar su marca personal desde su celular. Sin embargo, la forma de usar el ecosistema digital es lo que define el resultado de una marca personal estructurada o estancada en la viralidad.
Un estudio de Jobvite detalla que más del 70 % de los reclutadores revisan los perfiles en redes sociales de los candidatos antes de discernir sobre a quiénes evaluar o contratar, colocando la presencia digital como un elemento clave para la proyección profesional y que, además, vaya acorde
con la visión, misión y valores de la empresa.
Es por esto por lo que no todo lo que se publica suma. En la búsqueda de autoexposición, las personas tienden a replicar todo lo que les muestra el algoritmo, sin un análisis previo y sin una estrategia de contenidos, apostando a tendencias que no necesariamente aportan valor o simplemente no van alineado al perfil que pregonas.
Entre coreografías, retos y videos de entretenimiento, tienden a cambiar la percepción de especialización en su área profesional sin siquiera notarlo.
Coherencia en el contenido
Investigaciones del Pew Research Center señalan que los usuarios de las plataformas digitales normalizan la formación de juicios sobre la credibilidad de una persona según la coherencia de su contenido. Dando como resultado una ruptura del vínculo con el ser humano cuando su narrativa no está alineada con el área profesional en la que se desenvuelve.
Un buen uso de las redes sociales amplifica el perfil profesional y la proyección digital también a nivel personal, pero si no
hay una estrategia que sustente el contenido, la visibilidad en línea puede convertirse en una pérdida de autoridad fuera de las pantallas. Esto ocurre cuando no existe un equilibrio entre lo que eres y lo que quieres comunicar.
Cuando se es consciente de que la presencia ‘online’ es una combinación de la esencia del ser humano con su ejercicio laboral o de emprendimiento, el contenido se vuelve estratégico, vinculando lo que eres, lo que aportas y la experiencia en tu sector. Esto a su vez, transforma la coherencia digital en reputación.
Construir una comunidad La información estructurada y pensada en las necesidades de la audiencia posee mayor posibilidad de construir una comunidad consolidando las plataformas como herramientas de autogestión profesional. La presencia online va más allá de tener seguidores, se trata de crear confianza y cercanía con la audiencia que se traduzcan en oportunidades profesionales, desde clientes hasta consultorías o colaboraciones con marcas.
No obstante, tener una buena presencia en línea y una formación profesional destacada, no es una garantía absoluta para la capitalización a través del mundo digital. Posicionarse como referente en un sector es una construcción a largo plazo, requiere esfuerzo y disciplina por
encima de la aprobación inmediata que representan los “likes” y las reproducciones.
Un perfil que muestra autenticidad y un conocimiento sólido de lo que se habla, humaniza a la persona sin banalizarla, pero cuando las publicaciones no tienen dirección ni objetivos claros, la percepción se diluye.
Es común ver a las empresas y organizaciones que evalúan cada vez más la huella digital de sus colaboradores.
Ya no basta con hacer las cosas bien dentro del espacio de trabajo, ahora también influye lo que proyectas en

la web, consolidando la reputación digital como una extensión de la profesional.
Antes de sumarse a una tendencia o replicar una publicación que le funcionó a otra marca es importante realizarse estas preguntas: ¿Aporta algo a mi perfil? ¿Refuerzo mi área? ¿Me conecto con mi audiencia desde mi esencia como profesional?
Las redes sociales no representan ni un problema ni una solución, son solo herramientas cuyo impacto dependerá del uso que se les dé. Más allá de un video viral, lo que permanece en el tiempo es la reputación dentro y fuera de las pantallas. Esto, a diferencia de un video viral, no se construye en segundos.
La autora es periodista especializada en comunicación digital, marketing y redes sociales. Instagram: @hablarparatriunfar


Por Nelson M. Rodríguez
En los momentos de mayor incertidumbre es donde realmente se define el destino de un negocio. No es en la estabilidad donde nacen las grandes compañías, sino en la tensión, en la presión y en la capacidad de tomar decisiones cuando no hay garantías.
Las empresas que hoy admiramos no crecieron en escenarios perfectos. Crecieron cuando el mercado cambió, cuando las reglas se rompieron y cuando la única constante fue la incertidumbre. En ese contexto, la diferencia no la marca el tamaño, ni siquiera los recursos: la marca la estrategia.

Construir en tiempos inciertos no es resistir. Es reinterpretar el juego.
La primera gran capacidad estratégica es leer el contexto antes que los demás. En un entorno cambiante, esperar certeza es perder tiempo valioso.
Las organizaciones más competitivas no reaccionan, anticipan. Analizan datos, observan comportamientos y toman decisiones aun cuando la información no está completa. Entienden que la velocidad, acompañada de criterio, es una ventaja competitiva en sí misma.
Pero anticipar no es suficiente. La segunda clave es redefinir el valor que se ofrece al mercado. Cuando todo cambia, el cliente también cambia. Sus prioridades, miedos y expectativas evolucionan.
Las empresas que crecen en estos escenarios son aquellas que logran ajustar su propuesta de valor sin perder su esencia. No se trata de cambiar por cambiar, sino de seguir siendo relevantes.
En este punto, emerge una verdad incómoda: muchos negocios fracasan no por falta de oportunidades, sino por rigidez. Por aferrarse a modelos que funcionaron en el pasado, pero que ya no responden al presente.
Por eso, una tercera estrategia fundamental es la flexibilidad estructural. Esto implica desde modelos de negocio más adaptables hasta equipos capaces de ejecutar cambios con rapidez. La agilidad organizacional ya no es una ventaja, es una condición para competir. Las empresas que construyen sistemas, y no solo resultados, tienen mayor capacidad de sostener el crecimiento en el tiempo.
Sin embargo, hay un elemento que atraviesa todas estas estrategias y que muchas veces se subestima: la mentalidad del liderazgo.
En tiempos inciertos, los líderes no solo gestionan recursos, gestionan emociones. Son quienes deben tomar decisiones con presión, transmitir claridad en medio del ruido y sostener la visión cuando otros dudan. Un negocio rara vez crece más que la mentalidad de quien lo dirige. A esto se suma una tendencia que está redefiniendo el crecimiento empresarial: hacer más con menos, pero mejor. Durante años, el crecimiento fue sinónimo de expansión acelerada.
Hoy, las empresas más inteligentes entienden que crecer sin rentabilidad es una ilusión peligrosa. La eficiencia, la optimización y el enfoque estratégico se han convertido en pilares del crecimiento sostenible. Finalmente, construir en tiempos inciertos exige una nueva relación con el cambio: dejar de verlo como una amenaza y comenzar a utilizarlo como materia prima. Cada crisis expone debilidades, pero también revela oportunidades que en la estabilidad permanecen ocultas.
Hoy la invitación es aprender a adaptarse, decidir y ejecutar con claridad para construir negocios que permanezcan.
El autor es CEO de CAES Academy



Por Lady Reyes
A pocos días de conmemorarse el Día Nacional del Periodista, celebrado cada 5 de abril en República Dominicana, el ejercicio periodístico transita por un camino cada vez más desafiante, marcado por nuevos retos que obligan al sector a repensar su presente y proyectar su futuro.
Periodistas consultados piden actualización, representatividad y credibilidad
Más que una fecha simbólica, se trata de una oportunidad para mirar hacia dentro y repensar el rol del periodismo en una sociedad marcada por la inmediatez, sobreinformación y cambios tecnológicos.
La cercanía de esta conmemoración, que recuerda la circulación de El Telégrafo Constitucional, el primer periódico del país, aporta un matiz especial a esta conversación y, desde Encuentros Interactivos, abrimos una
consulta breve entre comunicadores dominicanos con una intención clara: escuchar.
La encuesta, compartida en grupos de difusión de nuestra comunidad, reunió 69 respuestas. Aunque no se trata de una muestra estadísticamente representativa, sí ofrece una lectura cualitativa valiosa sobre cómo un segmento activo del ejercicio periodístico percibe hoy al Colegio Dominicano de Periodistas, una invita-
ción a no traspapelar este análisis.
En ese mismo ejercicio de memoria colectiva, hay un elemento que se repite con frecuencia en el tiempo: muchos de los temas que hoy preocupan a los periodistas, actualización, representatividad, formación, credibilidad, suelen emerger con fuerza en los períodos electorales del gremio, cuando el debate se activa y las propuestas toman protagonismo. Sin embargo,
una vez concluyen estos procesos, parte de esas conversaciones tiende a diluirse, quedando en pausa hasta un nuevo ciclo.
Más que cifras, una conversación
Las respuestas recogidas en esta encuesta dialogan con esa realidad, más que planteamientos aislados, reflejan inquietudes persistentes que han acompañado al gremio a lo largo de los años, y que hoy resurgen en un contexto distinto, marcado por nuevas dinámicas y mayores exigencias para el ejercicio del periodismo.
Una conversación que parte de la pregunta:
“En una palabra o frase corta: ¿qué debería cambiar en el Colegio Dominicano de Periodistas?”. En muchas respuestas se expresó en una sola palabra: “todo”. Repetida, insistente, casi como un reflejo de cansancio acumulado, pero, más allá de esa síntesis, las respuestas dibujan un mapa más complejo, donde conviven la crítica, preocupación y, sobre todo, expectativa de cambio.
Entre los puntos más recurrentes aparece la necesidad de actualización. Los encuestados hacen referencia a un gremio que debe adaptarse a las nuevas dinámicas del ejercicio periodístico, marcadas por la transformación digital, la

irrupción de nuevas plataformas y los desafíos que plantea la inteligencia artificial.
A esto se suma un llamado a fortalecer la formación continua, no solo como herramienta de crecimiento individual, sino como garantía de calidad en el ejercicio profesional. La capacitación aparece, en este contexto, como un puente entre generaciones y como una vía para elevar los estándares del oficio.
Otro eje importante es la representatividad. Parte de los participantes expresaron la necesidad de sentirse incluidos, escuchados y reflejados en la estructura gremial, especialmente en un ecosistema donde conviven periodistas de distintas trayectorias, edades y formas de ejercer la comunicación.
La credibilidad también ocupa un lugar central en las respuestas. Más que una crítica aislada,
se percibe como una preocupación compartida que conecta con la ética, transparencia e independencia, elementos esenciales para sostener la confianza tanto dentro como fuera del gremio.
En paralelo, surge la in quietud por lograr una mayor cohesión inter na, reducir tensiones vinculadas a intere ses particulares y fomentar una cul tura más participa tiva y colaborativa.
Sin embargo, más allá de los señalamientos, hay una idea que atraviesa gran parte de las respuestas: la necesidad de reconectar con el propósito: Volver a la esencia del gremio, no solo como ente regulador, sino como espacio de acompañamiento, defensa y desarrollo para quienes ejercen el periodismo.
Este ejercicio de escucha no pretende ofrecer conclusiones definitivas, pero sí abrir una puerta porque, en tiempos donde la comunicación evoluciona constantemente, detenerse a escuchar a quienes la ejercen también forma parte del camino.


Quizás ahí radique el verdadero valor de esta consulta: no en la cantidad de respuestas, sino en la posibilidad de generar una conversación que, más que señalar, invite a construir.
La muestra
Como parte de esta consulta, también se levantaron datos generales que permiten contextualizar mejor las opiniones recogidas.
De las 69 personas que respondieron:
• El 30 % indicó ser miembro del gremio, mientras
municación social. A esto se suma un 11.6 % de profesionales de otras áreas que ejercen el oficio, junto a una presencia mínima de perfiles empíricos.
Este dato refuerza que las opiniones recogidas provienen, en su mayoría, de voces con formación académica en el área, lo que aporta mayor peso a sus percepciones sobre el gremio y el ejercicio periodístico.
Los resultados de la pregunta ¿crees que la Ley 10-91 responde a la realidad actual del periodismo? Los resultados evidencian una clara desconexión con la realidad actual del ejercicio periodístico.
Este panorama sugiere no solo una mayoría crítica, sino también un nivel importante de incertidumbre, lo que refuerza la necesidad de revisar, actualizar y comunicar mejor el marco legal que rige la profesión en momentos de transformación digital con nuevos actores en el ecosistema comunicacional.
Los gremios en otros países
A nivel internacional, los modelos de organización de periodistas han ido evolucionando en respuesta a los cambios del ecosistema mediático.
que un 39 % señaló que no está colegiado, evidenciando una participación diversa entre quienes forman parte y quienes se mantienen al margen.
• El porcentaje restante corresponde a participantes que no especificaron su condición o se encuentran en procesos vinculados al ejercicio profesional.
En cuanto al nivel de formación, la muestra refleja un perfil mayoritariamente profesionalizado: el 85.5 % de los encuestados es graduado en periodismo o co-
De los 69 encuestados, un 63.8 % considera que esta normativa no responde a las dinámicas del periodismo de hoy, mientras que solo un 7.2 % entiende que sí lo hace, y un 29 % se mantiene indeciso.
Mientras algunos países mantienen estructuras colegiadas con funciones regulatorias, otros han migrado hacia esquemas más abiertos, donde la afiliación es voluntaria y el enfoque está centrado en la formación, la defensa profesional y la generación de oportunidades.


Organizaciones como la ‘Society of Professional Journalists’ o la ‘National Union of Journalists’ han apostado por modelos más flexibles, enfocados en acompañar al periodista en un entorno cambiante, más que en definir quién puede ejercer.
En Europa, estructuras como la Federación de Asociaciones de Periodistas de España reflejan esquemas mixtos, donde conviven la representación gremial, la formación y la incidencia en políticas públicas.
Estas experiencias evidencian una tendencia común: el valor del gremio ya no radica únicamente en regular, sino en su capacidad de conectar, represen-
tar y aportar al desarrollo del periodista en un entorno cada vez más complejo.
Una radiografía cualitativa
En conjunto, la muestra no busca ser concluyente desde lo estadístico, pero sí ofrece una radiografía cualitativa consistente, donde coinciden miradas diversas sobre un mismo punto: la necesidad de evolución del gremio.
Más que números absolutos, estos datos reflejan algo más importante: el nivel de interés, distancia o vínculo que hoy existe entre los comunicadores y su estructura gremial, así como la disposición de una parte del sector a participar en la conversación.




cree en la coherencia como la única estrategia posible
Más que comunicar, ha hecho de la reputación un ejercicio de dirección, cuya mirada no se detiene en el mensaje, sino en la conducta que lo sostiene. Por Lady Reyes

Hay quienes entienden la comunicación como una herramienta, pero Vilma Batista la asume como una responsabilidad.
Después de más de dos décadas acompañando marcas, líderes y organizaciones, su discurso no se construye desde la teoría, sino desde la práctica sostenida.
Ella habla con la claridad de quien ha estado cerca de decisiones que marcan el rumbo de empresas, en momentos donde cada palabra o ausencia de ellas tiene consecuencias.
“Hoy vivimos en una conversación permanente… la reputación puede fortalecerse o verse afectada en cuestión de minutos”, afirma. No es una advertencia, es una realidad que ha aprendido a gestionar con criterio.
Afirma que la transformación digital amplificó la exposición y también la exigencia porque ya no basta con decir; se espera coherencia, propósito y carácter. Para Batista, ese es el punto de quiebre entre comunicar y dirigir: “entender que cada acción habla, incluso más que el discurso”.
Por eso insiste en lo que considera innegociable:
la alineación. Estrategia, narrativa y comportamiento deben responder a una misma verdad. “La comunicación estratégica es lo que se dice y se sostiene en el tiempo”, puntualiza. Y en esa constancia, se construye o se pierde la credibilidad.
• Decidir comunicar también es decidir posicionarse
El origen de ViBa La Comunicación no fue un salto improvisado, sino una respuesta a una inquietud recurrente: muchas organizaciones no tenían un problema de comunicación, sino de enfoque.

“Si el liderazgo no tenía claridad sobre su posicionamiento, el impacto sería limitado”, recuerda. Fue esa certeza, sumada a la insistencia de clientes que buscaban trabajar directamente con ella, lo que la llevó a ocupar un lugar distinto: la mesa donde se toman decisiones.
Así nació su firma en 2018, con una convicción que resume su filosofía: comunicar es crecer.
Desde ahí, ha acompañado procesos donde la comunicación deja de ser una reacción y se convierte en dirección porque, como afirma, comunicar no es accesorio, es una forma de gestionar cómo una organización decide ser percibida por su entorno.
La reputación no se exporta, se adapta
Su experiencia en distintos mercados le ha enseñado que no existen fórmulas universales, afirmando que “en algunos entornos, el liderazgo se construye desde la institucionalidad; en otros, desde la cercanía”.
En el Caribe y Latinoamérica, la confianza se teje en la relación. En otros espacios, responde a estructuras más formales. Esa diferencia, lejos de ser una barrera,
le ha permitido entender que la reputación no se replica: se interpreta.
Aun así, hay algo que no cambia: “Para mí, la gente siempre va delante”, dice, reafirmando que, más allá de las estrategias, el factor humano sigue siendo decisivo.

• La serenidad también es liderazgo
Las crisis han sido parte de su recorrido, aunque no siempre desde lo visible. Ha trabajado junto a altos ejecutivos en momentos donde la presión, emociones y exposición convergen en decisiones sensibles.
En esos escenarios, la preparación marca la diferencia, destaca, “anticiparse, leer el entorno y actuar con claridad no solo protege la credibilidad, también fortalece el liderazgo”.

Asegura: “Quien asume con responsabilidad, transparencia y serenidad tiene mayor probabilidad de sostener su posición”.
Y en lo personal, hay una convicción que la acompaña: la firmeza no está reñida con la empatía, ambas pueden coexistir sin debilitar la autoridad.
• Liderar también es sostener cultura
Desde su rol como consultora líder, ha apostado por un modelo flexible, donde cada proyecto convoca el talento necesario, estructura que le permite adaptarse sin perder esencia.
Pero más allá de la operación, hay una idea que atraviesa su forma de liderar: la cultura no se impone, se vive.
“El talento necesita dirección, pero también confianza”, afirma. Y en esa relación, donde la visión se comparte y no se impone, se construyen equipos comprometidos.
Para Batista, la coherencia no solo se exige hacia afuera. Es, primero, un ejercicio interno.
• Lo que permanece
Antes de los logros, hubo una niña observadora, curiosa, consciente del impacto de las palabras, sensibilidad que no desapareció, solo se transformó en base de su ejercicio profesional.
Eligió la comunicación desde una intuición que luego confirmó con el tiempo: no se trataba solo de expresar ideas, sino de darles dirección. De convertirlas en acción.
Sus padres, cuenta, le enseñaron valores que hoy siguen siendo guía: respeto, disciplina, honestidad. Pero, sobre
todo, le dejaron una idea que ha hecho propia: la palabra cumplida tiene más peso que cualquier posición.
En medio de las exigencias, ha aprendido que el equilibrio no es perfecto, sino intencional: Establecer límites, hacer pausas, regresar a lo esencial. Leer, caminar, contemplar. Espacios que sostienen la claridad que su trabajo exige.
• El legado Cuando habla del futuro, no lo hace en términos de crecimiento individual, sino de impacto colectivo.
La aspiración de Vilma Batista es clara: elevar la manera en que se entiende la comunicación estratégica en República
Dominicana y la región. Que deje de verse como apoyo y se asuma como activo.
“Si logro que más líderes tomen decisiones conscientes desde la ética y la visión de largo plazo, ese será el verdadero impacto”, sostiene.
Porque al final, más allá de estrategias y resultados, hay una idea que resume su trayectoria: la reputación no se construye para el momento, se sostiene en el tiempo. Y en ese tiempo, la coherencia sigue siendo su mejor estrategia.




Por Lady Reyes
La historia de Roberto Monclús con el periodismo comenzó en casa, entre periódicos y rutinas sencillas, su vocación fue tomando forma casi sin darse cuenta.
Recuerda que su madre, Ana Mercedes Hernández, les compraba a él y a sus hermanos ejemplares de El Caribe, bajo la dirección de Germán Emilio Ornes, y El Nacional, páginas que no solo informaban, sembraban preguntas, curiosidad y criterio.
Aquel hábito cotidiano sembró una determinación que se haría más clara en su último año
de secundaria, en el Liceo Unión Panamericana, cuando asumió la responsabilidad de mantener actualizado el mural con las noticias más importantes. Ya desde entonces, el periodismo dejaba de ser curiosidad para convertirse en propósito.
A esa influencia se sumaba otra pasión que marcaría su estilo: la radio, pues desde niño fue fiel oyente de emisoras, programas y voces que lo acompañaban incluso antes de dormir.
Aquellas noches en su casa de San Carlos, escuchando “Cien canciones y un millón de recuerdos” por Radio Popular, terminarían definiendo mucho más que su gusto musi-

cal; delinearon su manera de comunicar, sentir y narrar.
Carrera diversa y dinámica
Su carrera ha sido diversa y dinámica, pasando por la radio, periódicos, televisión y relaciones públicas, con una experiencia que él mismo describe como profundamente formativa.
Nos cuenta que de los momentos que atesora, hay uno que sobresale con fuerza: la cobertura del entierro de José Francisco Peña Gómez. Aquella jornada, marcada por un intenso aguacero y múltiples obstáculos, se convirtió en una prueba de entrega y compromiso, ya que, a pesar de las dificultades, logró cumplir con su labor, aunque no sin llevarse, entre anécdotas, la etiqueta de “perredeísta”.
ca Latina, de hablar de geopolítica, de amor y desamor, de memoria y de presente.
El programa nació hace más de ocho años gracias a la propuesta de un amigo que apostó por una emisora digital y, desde entonces, ha evolucionado de una hora a tres horas cada domingo, conectando con la audiencia a través de historias, anécdotas y una selección musical que mezcla merengue, son, salsa y bolero.
Pero si hay un hilo conductor en su trayectoria, ese es la música. Monclús, como cariñosamente es llamado por muchos, la asume como herencia y refugio.
Huérfano de padre, creció escuchando de su madre historias sobre un hombre apasionado por los deportes y la música, con una memoria prodigiosa. Esa conexión íntima encontró su máxima expresión en su ‘República Musical’, un espacio que va mucho más allá de un programa tradicional, transmitido todos los domingos de 11:00 de la mañana a 2:00 de la tarde por la emisora 95.3 FM.
Para él, este proyecto convertido en programa es un “ministerio”, una forma de contar la identidad sonora de Améri-
con algunas pausas en el camino, pero cada regreso respondió a una convicción clara: amor por la comunicación.
Desde hace dos años forma parte de una revista noticiosa en VTV32, un espacio que define como una oportunidad para expresarse sin temor bajo la sombrilla de su nombre “Roberto Monclús”, de lunes a viernes, en horario de 3:00 a 4:00 de la tarde.

En cada emisión, Monclús no solo pone música: narra contextos, revive épocas y construye relatos donde la historia y la emoción se entrelazan.
En televisión, su rostro y voz han llegado a millones de dominicanos por diferentes propuestas informativas y canales,
Con la motivación de Jesús Nova y la dirección de Miguel Medina, ha conectado con un formato y lugar que le ha permitido desarrollar una propuesta ágil, con entrevistas dinámicas y una mirada propia sobre la televisión actual.
Adaptarse a los cambios no ha sido un problema para él, definiéndose como un comunicador
polivalente, abierto al aprendizaje y respetuoso de la vieja escuela, combinación que le ha permitido navegar en un ecosistema mediático marcado por la inmediatez y transformación constante.
Confiesa que, a lo largo de su carrera, ha tenido encuentros memorables, pero uno de los más significativos fue su vínculo con el músico Fernando Echavarría, un artículo publicado en Listín Diario lo acercó a quien consideraba su ídolo, dando paso a una amistad que guarda con especial cariño.
Lejos de buscar protagonismo, Roberto Monclús tiene muy claro lo qué quiere provocar en su audiencia: que sientan su pasión, compromiso y amor por las cosas simples.
Asegura que su enfoque no está en la fama, sino en la entrega y en las causas que considera justas.
Mirando hacia adelante, sueña con construir una red global de periodismo ciudadano, una plataforma comprometida socialmente y conecta-



da con la gente, aunque ese idealismo no deja de lado su mirada crítica sobre el presente del oficio. Considera que, aunque la tecnología ha traído inmediatez y democratización, también ha debilitado aspectos esenciales como la reputación y compromiso social.
Para él, el periodismo de antes estaba más sostenido en la integridad, un valor que ejemplifica en figuras como Bienvenido Álvarez Vega. Hoy, observa un escenario donde la rapidez muchas veces sustituye al fundamento, y donde
el éxito material parece imponerse sobre la prudencia y la inteligencia.
Aun así, no es pesimista. Cree firmemente que el buen periodismo prevalecerá en medio de un futuro que vislumbra con desafíos como la manipulación, intolerancia y censura.
Su convicción es inquebrantable: “El buen periodismo nunca morirá. ¡Nunca!”. Porque, al final, para Roberto Monclús, el periodismo, como la música, no solo se ejerce. Se siente, vive y defiende.

“La comunicación gubernamental debe ser un servicio público, no propaganda”

Por Dayana Acosta

El subdirector de DIECOM apuesta por una comunicación estratégica, transparente y centrada en la ciudadanía
En un país donde la comunicación pública enfrenta el ruido permanente de las redes sociales, la presión de la inmediatez informativa y el desafío de sostener la confianza ciudadana, el Gobierno incorpora a Abel José Guzmán Then como subdirector de la Dirección de Estrategia y Comunicación Gubernamental (DIECOM),
una figura con más de dos décadas de experiencia en el periodismo y el análisis político.
Su llegada marca un paso hacia una comunicación estatal más estratégica, coherente y orientada al servicio público. Con una visión basada en la claridad, la transparencia y el acceso a la información, Guzmán
Then asume la misión de fortalecer la narrativa gubernamental en un contexto marcado por la polarización y la desinformación.
UNA COMUNICACIÓN CLARA Y ESTRATÉGICA
Para Abel José Guzmá n Then, su principal aporte al equipo de DIECOM será fortalecer la planificación estra-

tégica de la comunicación gubernamental, con mensajes más claros, directos y oportunos para la ciudadanía.
El nuevo subdirector considera fundamental que la población comprenda el alcance de las políticas públicas y de las obras que ejecuta el Estado.
“La comunicación debe permitir que la gente pueda aprovechar los beneficios de los servicios y obras que paga. Que la verdad fluya y que la comunicación sea abierta y permanente”, sostiene. En su visión, la coherencia en el discurso institucional es clave para lograr confianza ciudadana.
APLICADA AL ESTADO
Con más de 20 años en el ejercicio periodístico, especialmente en la cobertura política, Guzmán Then entiende las dinámicas que influyen en la opinión pública y en la construcción de la agenda mediática.
Esa experiencia, explica, le permitirá anticipar escenarios y orientar mensajes más precisos. “Conozco el escenario delante y detrás del telón. Eso ayuda a identificar riesgos comunicacionales y a orientar respuestas oportunas”.
El nuevo subdirector considera que una de las mayores responsabilidades de la comunicación estatal es explicar el rumbo de las decisiones públicas.
“Mucha gente necesita entender por qué se hacen las cosas y hacia dónde se dirige el Estado”, afirma. En su opinión, en una época en la que la información puede manipularse con facilidad, la comunicación gubernamental debe actuar como un instrumento de claridad y pedagogía pública.
Guzmán Then reconoce que uno de los mayores retos de la comunicación gubernamental actual es la polarización política. Ante este escenario, propone una estrategia basada en datos verificables, mensajes serenos y vocerías unificadas.
“La verdad es el juez más severo y nunca falla. Hoy los ciudadanos tienen acceso a los datos mejor que nunca”.
COMBATIR LA DESINFORMACIÓN
Para el subdirector de DIECOM, la institución debe jugar un papel activo frente a la desinformación y las noticias falsas.
“Es necesario propagar informaciones respaldadas con datos y fuentes, apoyar a los medios responsables y responder con rapidez ante las fake news”.
Sin embargo, advierte que esas respuestas deben hacerse sin caer en confrontaciones estériles en redes sociales.
Conectar con la ciudadanía Una de sus propuestas es fortalecer la segmentación de los mensajes y utilizar distintos canales para llegar a públicos diversos. Esto implica combinar medios tradicionales con redes sociales y formatos digitales.
“La clave es explicar la información de forma sencilla para que la gente pueda comprenderla”.

Guzmán Then reconoce que comunicar desde el Estado tiene una naturaleza distinta al ejercicio periodístico.
“El periodismo narra hechos; el Estado debe explicar decisiones”.
Aun así, sostiene que ambos comparten un objetivo común: informar y contribuir al fortalecimiento democrático.
Para el nuevo subdirector, el uso de la data y los estudios de opinión pública es fundamental para orientar la comunicación gubernamental.
“Los datos nos permiten saber qué siente la gente, qué funciona y qué no. Son aliados de la verdad”.
Entre los principales desafíos de la comunicación estatal, Guzmán Then señala la velocidad con la que circula la información en redes sociales.
También advierte sobre los riesgos asociados a la inteligencia artificial y a la proliferación de contenidos sin verificación.
El periodista reconoce que su paso al servicio público implica una responsabilidad mayor en la toma de decisiones.
Sin embargo, asegura que mantendrá los valores que han guiado su carrera.
“Mi misión siempre ha sido aportar al país. Ahora debo preservar una comunicación real y comprometida con la gente”.
El legado que quiere dejar Abel José Guzmán Then aspira a convertirse en un puente entre periodistas y ciudadanía, facilitando una comunicación institucional transparente y accesible.
“La comunicación oficial no debe ser enemiga del periodismo ni de una ciudadanía exigente de sus derechos”.

“La comunicación presidencial debe ser cercana, veraz y oportuna”
El director de Prensa del Presidente apuesta por modernizar y humanizar la comunicación del Gobierno

Por Dayana Acosta
La comunicación presidencial vive un momento decisivo en la República Dominicana. En un ecosistema informativo marcado por la velocidad digital, la competencia mediática y la expansión de las redes sociales, el periodista Alberto Caminero asume la Dirección de Prensa del Presidente con el desafío de fortalecer la credibilidad institucional y acercar la gestión gubernamental a la ciudadanía.
Con más de cuatro décadas de trayectoria en radio, prensa escrita y televisión, Caminero llega al Palacio Nacional con la experiencia de quien ha vivido en primera fila los grandes acontecimientos políticos del país. Su visión combina tradición periodística, innovación comunicacional y una apuesta por la transparencia como eje de la relación entre el Gobierno y los medios.
Un regreso a la comunicación institucional
Para Caminero, asumir la Dirección de Prensa del Presidente representa retomar una dimensión importante de su trayectoria profesional.
Su enfoque inicial consiste en continuar acercando la obra del Gobierno a la ciudadanía mediante informaciones oportunas y respuestas rápidas.
“Seguiremos llevando la obra del gobierno a la gente a través de los medios y las redes sociales con informaciones puntuales”, afirma.
Relación abierta con la prensa
El nuevo director defiende un modelo de comunicación basado en la apertura y el respeto a la libertad de prensa.
Según explica, la Dirección de Prensa del Presidente mantendrá una política de puertas abiertas para periodistas y comunicadores, pues “la relación con la prensa debe ser cercana, profesional y transparente”.
Uno de los aspectos que Caminero quiere reforzar en su gestión es la humanización del mensaje gubernamental. Para ello propone destacar a las personas que se benefician de las obras y políticas públicas.
“El gobierno ha hecho mucho en estos años. Mi objetivo es mostrarlo en su justa dimensión, poniendo al ciudadano en el centro”.
Comunicación en tiempos de crisis
Frente a rumores o desinformación, Caminero sostiene que la única respuesta efectiva es la transparencia. “La mentira tiene patas cortas. La única forma de enfrentarla es con información veraz y oportuna”.

En su opinión, el vacío informativo es el terreno donde prosperan las especulaciones.
Unificar la comunicación del Estado
Caminero también trabaja en fortalecer la coordinación entre las distintas oficinas de comunicación de las instituciones públicas.
El objetivo es cohesionar los mensajes sin interferir en la autonomía de cada entidad.
“Desde la Dirección de Prensa del Presidente buscamos reforzar la difusión de las informaciones institucionales”.
Para el periodista, la credibilidad no se construye con discursos sino con acciones concretas. Afirma que la gestión del presidente Luis Abinader ha mantenido un estándar de transparencia que debe preservarse.
Desafíos de la comunicación moderna
Con experiencia en todos los formatos periodísticos, Caminero reconoce que las nuevas
plataformas digitales representan el mayor desafío actual.
Las redes sociales, explica, tienen una enorme capacidad de penetración en la sociedad dominicana.
“Juegan un papel estelar en la comunicación pública”.
El director de prensa identifica cinco principios fundamentales que deben guiar la comunicación del Estado: transparencia, veracidad, democracia, oportunidad informativa y calidad en la información.
En ese sentido, destaca el impacto del encuentro semanal del presidente con la prensa, conocido como La Semanal, como un ejercicio de rendición de cuentas.
Innovación en la dirección
Entre sus planes figura la modernización de la Dirección de Prensa con nuevas herramientas tecnológicas y formatos comunicacionales más dinámicos.
Incluso ha planteado la posibilidad de crear un
noticiario estatal con boletines diarios para difundir informaciones gubernamentales.
Desde 1981, Caminero ha trabajado en algunos de los principales medios del país, entre ellos El Sol, El Nacional, Radio Mil, Radio Popular y el Grupo Telemicro.
Durante ese tiempo ha construido relaciones profesionales con figuras de todo el espectro político.
Mensaje a los jóvenes periodistas
A los nuevos profesionales de la comunicación les recomienda prepararse constantemente y volver a la esencia del periodismo. “Investigar, buscar las fuentes y confirmar los datos”.
Caminero quiere que su gestión se recuerde por la agilidad informativa, la modernización tecnológica y el equilibrio institucional: “Quiero dejar una Dirección de Prensa más moderna, eficiente y cercana a la gente”.




Por Lady Reyes
No todos los proyectos digitales nacen para competir; algunos surgen con la intención de aportar. Portada Nacional es uno de ellos.
Impulsado por Richard Cabrera, este medio se construye desde una idea clara: ofrecer un espacio informativo cercano, confiable y pensa-
do para servir a la gente en la manera en que hoy consume contenido. La idea no aparece por casualidad, se gestó desde la observación: una audiencia cada vez más conectada, pero no necesariamente mejor informada.
Cabrera, con experiencia en el ámbito comunicacional, identificó una necesidad clara: un espacio accesible, ágil, pero sobre todo confiable.
Así comenzó a tomar forma un medio que apostara por conectar de manera directa con la gente, entendiendo
los nuevos hábitos de consumo sin renunciar al rigor.
Plataforma que trasciende lo individual
Como toda plataforma que trasciende lo individual, Portada Nacional se ha construido en colectivo. En sus inicios, contó con el respaldo de colaboradores como Henry Gutiérrez y el soporte técnico de Omar, su webmaster.
Con el tiempo, se integraron figuras que aportaron solidez y credibilidad, como la perio-
dista Yudelkis Vázquez, el recordado Teófilo Abreu Martínez, César Dalmasi y el abogado Amadeo Peralta. A esto se suma el apoyo en áreas estratégicas como la publicidad, de la mano de la licenciada Harolin Rinak, y la gestión administrativa de la doctora Ceballo.
Lejos de la lógica tradicional del periodismo, Cabrera asumió el reto desde otra mirada: la de quien entiende que comunicar hoy implica también construir puentes.


Su decisión de apostar por un medio digital no responde solo a una tendencia, sino a una visión de futuro, donde la información debe adaptarse a las plataformas sin perder su esencia.
En ese camino, Portada Nacional definió su dife-
rencia con claridad, pues no compite por ser el primero, sino por ser confiable, optando por una postura firme: verificar antes de publicar.
Cabrera afirma: “Esa decisión, aunque más exigente, es la base de nuestra credibilidad”.
Afirma que el equilibrio entre rapidez y rigor no es sencillo, pero es precisamente ahí donde la plataforma encuentra su propósito, ya que “informar con responsabilidad no es solo un lema, es una práctica diaria que define nuestra línea editorial”.
Como todo proyecto independiente, uno de los mayores desafíos ha sido la sostenibilidad, especialmente en el ámbito publicitario. Sin embargo, destaca Cabrera, lejos de ser un obstáculo paralizante, ha sido una escuela.
“La experiencia nos ha reafirmado valores como la perseverancia, disciplina y capacidad de
adaptación en un entorno digital en constante cambio”.
Hoy, afirma su fundador, Portada Nacional mira hacia adelante con una visión clara: crecer sin perder su esencia, ampliar su alcance, diversificar contenidos y consolidarse como un medio de referencia, tanto a nivel nacional como internacional, “pero, sobre todo, mantenerse como una plataforma que entiende que informar no es solo comunicar hechos, sino aportar a una sociedad mejor informada y más consciente”.
Concluye: “Más que un medio, lo que estamos construyendo es un espacio donde la información recupera su valor”.



