Por una norma oficial mexicana (NOM) que regule los Sistemas de Retención Infantil (SRI) para proteger a bebés, niñas y niños al viajar en auto
Contexto Las lesiones y muertes infantiles causadas por siniestros de tránsito son una de las principales causas de muerte y discapacidad en México. Cada año, miles de niñas y niños pierden la vida en las calles debido a la falta de prioridad hacia la movilidad de los menores en la vía pública. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2022), en México, 1 de cada 10 lesiones en niñas y niños de 0 a 9 años es causada por siniestros de tránsito, lo que representa aproximadamente 75 mil casos al año.1 Las niñas y niños que viajan como pasajeros en un automóvil son un grupo vulnerable debido a que, por sus características físicas, no son aptos para utilizar los cinturones de seguridad diseñados para personas adultas. Resulta indispensable que los menores viajen protegidos haciendo uso de un Sistema de Retención Infantil (SRI), el cual deberán utilizar desde su nacimiento y hasta que midan al menos 145 cm.
Uso recomendado de Sistemas de Retención Infantil
Un Sistema de Retención Infantil (SRI) es un dispositivo de seguridad que se instala en el asiento trasero del auto utilizando el cinturón de seguridad o a través de los sistemas ISOFIX o LATCH, anclajes especiales (ubicados en los asientos posteriores) con los que muchos autos ya vienen equipados. Los SRI sirven para que niñas y niños viajen sujetos y seguros dentro del auto, protegiéndolos en caso de una frenada brusca o un choque,2 ya que los cinturones de seguridad no están diseñados para proteger a los viajeros infantiles. En México la mayoría de las niñas y niños no utilizan un SRI cuando viajan en auto. Solo el 28% de niños y niñas de entre 0 y 5 años y el 12% de entre 5 y 11 años los ocupan, además, la mayoría de quienes utilizan un SRI siguen corriendo riesgos debido a instalaciones incorrectas.3 Desafortunadamente, en México se adquieren y utilizan SRI que no cumplen con las regulaciones internacionales en la materia. Está demostrado que los SRI, cuando están debidamente certificados, se instalan correctamente y se usan de acuerdo a las instrucciones, pueden reducir hasta en un 80% el número de defunciones infantiles.4 Tanto las regulaciones de EE.UU. (FMVSS 213), como las de la ONU (ECE R129), aunque no son las únicas, exigen un nivel de protección adecuada para la infancia. En cambio, México no cuenta con un estándar nacional semejante ni exige el cumplimiento de los estándares internacionales.