, RE B M T I E BLIA P E I : S LA B L C I A DE E P E S MES
El Observador
6 de septiembre de 2009 AÑO 15 No. 739 $8.00 Fundado en 1995
DE LA ACTUALIDAD
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La Biblia, sí es para los católicos El «mes de la Biblia» es una maravillosa oportunidad para descubrirla
PÓRTICO
OTRO IVA POR JAIME SEPTIÉN / jaimeseptien@gmail.com
El 8 de septiembre de cada año se celebra el Día internacional de la Alfabetización. Por lo pronto, hay una mala noticia: el próximo año se llegará a una cifra récord: ochocientos cincuenta millones de personas analfabetas, de las cuales 500 millones son mujeres. En este sentido, el pedagogo Paulo Freire sostenía que cuando una persona aprende a leer y escribir aprende a «decirse», esto es, aprende a «estar» en el mundo, con su historia personal, con sus tristezas, alegrías y esperanzas. En muchos lugares de América, por años, la Biblia fue el libro en el cual aprendieron a leer cientos de miles de hermanos. A leer no sólo las palabras sino el espíritu que alienta la esperanza y da rumbo en un mundo que, cada vez más, parece ir a la deriva. El «mes de la Biblia» es una oportunidad para descubrir este maravilloso libro de la Vida, que es «lámpara para los pasos, luz en el camino»; porque la Sagrada Escritura sí es para los católicos, desde luego, para los que quieren tomarse en serio esta dignidad que implica serlo.
EDITORIAL
ÚLTIMA LLAMADA Esta es la tercera y última llamada que hacemos a su amable atención, amigos lectores, para que nos ayuden a seguir adelante en esta nobilísima tarea que es el periodismo católico. La respuesta a los dos anteriores editoriales ha sido magnífica, pero aún limitada. Seguimos en la línea de la mera supervivencia financiera. Hay cientos, por no decir miles, de lectores que están esperando ser favorecidos con su apoyo, para tener en su manos, ante sus ojos, la doctrina social de la Iglesia, la única doctrina que recompone la unidad del mundo y es portadora de la verdad «en la vida concreta siempre nueva de la sociedad de los hombres y los pueblos» (BXVI). Los presos del penal, los enfermos del hospital, los ancianos del asilo, los pobres de los suburbios, los olvidados del progreso, los padres de familia sin empleo... ¡Hay tantos que no disfrutan de este servicio periodístico católico porque no lo pueden adquirir! Desde siempre, las obras de la Iglesia han sido solidarias y subsidiarias. La solidaridad es la obra del amor, mientras que la subsidiaridad es el respeto por la libertad del otro. Darle a alguien —que la necesita pero no puede acceder a ella— la buena prensa es, a la vez, un acto de amor y de respeto por su libertad. Estamos a la espera y esperanzados. Dios les pague toda su bondad. NOTA: la línea del Director está a su disposición: (442) 2-14-18-42 y jaimeseptien@gmail.com
Periodismo Católico
El ex presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, por cierto, amigo de la adolescencia de nuestro recordado padre misionero «Pancho» Botey, acaba de escribir un artículo no sobre el tan traído y llevado Impuesto al Valor Agregado (IVA), sino sobre un nuevo IVA para superar el enfermizo relativismo de nuestra época. No es que Pujol haya sido una figura particularmente imitable, pero el IVA que propone me parece interesantísimo. El IVA que necesitamos todos —los laicos, por ejemplo—es Ideas, Actitudes y Valores. Ideas claras, actitudes decisivas, valores fundados en la verdad y en la caridad. «Nunca se ha edificado nada ambicioso y duradero sobre la arena del relativismo», escribió Pujol. No es que haya descubierto el agua tibia, pero nos recuerda una vieja y venerable verdad del cristianismo: no se puede construir un nuevo mundo si los cimientos son —con todo respeto dicho— forjados al «ahí se va». Hay que pensar, pensar fuerte y pensar duro, diría monseñor Fulton J. Sheen. Y, después de pensar fuerte para fomentar nuestra espiritualidad, exDefinitivo: presar esas ideas para crear cultura. Hay una conecesitamos rriente —cada vez más exotro IVA. Y no tensa, por desgracia— que desprecia las ideas. tenemos que «No pienses, cree», nos suelen decir estos adictos inventarlo: está al fideísmo. Se equivocan: en la Biblia. si el cristianismo ha tomado un papel protagónico en la historia del hombre es por su enorme racionalidad. Amar a Cristo e imitarlo es, racionalmente, la mejor manera de cambiar al mundo (al interno y al externo). Y a estas ideas hay que adosarles valores que hundan sus raíces en la verdad inmutable, en la verdad objetiva, en la verdad a secas. La verdad a secas es que el hombre es una criatura divina, y que esa divinidad nos da alas para elevarnos por encima de nuestras miserias personales y donarnos al prójimo. Porque «la fidelidad al hombre exige la fidelidad a la verdad, que es la única garantía de libertad y de la posibilidad de un desarrollo humano integral», ha escrito en Caritas in Veritate el Santo Padre Benedicto XVI. ¿Más claro? Definitivo: necesitamos otro IVA. Y no tenemos que inventarlo: está en la Biblia.