

EXPLORA lo intangible
EN EL PESO DEL
AIRE SOFÍA CASTELLANOS
INDAGA EN LA MATERIALIZACIÓN DE LO
INVISIBLE A PARTIR DE NUEVOS MATERIALES Y PROFUNDIZA EN LA TRANSFORMACIÓN
EPor Azaneth Cruz azaneth.cruz @elheraldodemexico.com
DATOS CLAVE
Es su primera exposición de arte objeto.
Ha realizado murales en México y en el extranjero, destacando en proyectos en países como Portugal y Estados Unidos.
Sus murales han formado parte de iniciativas de recuperación de espacios públicos y proyectos comunitarios.
Ha colaborado con marcas internacionales de diferentes productos, algunos de ellos de lujo.
Tiene más de 10 años de carrera.
Sofía ha apostado por diversos lenguajes. Fotos: cortesía.
n su estudio, entre resinas, superficies espejadas y estructuras en proceso, Sofía Castellanos (Ciudad de México, 1992) prueba, falla y vuelve a intentar. No es la imagen habitual de la artista que durante años pintó murales en el espacio público, pero sí la consecuencia natural de una trayectoria que hoy se desborda del plano.
Su evolución, cuenta, responde a una inquietud constante por cambiar, por no quedarse en un solo lenguaje y por crecer. “Creo que para que un creador pueda evolucionar es fundamental no abandonar la experimentación”, explica.
Formada como diseñadora, Castellanos encontró en esa disciplina una base estructural para su trabajo. Al inicio de su carrera, en 2016, su irrupción en el espacio público ocurrió a través del muralismo, un formato que le permitió conectar con audiencias amplias y construir narrativas colectivas, una etapa en la que destacaron proyectos como Central de Muros (2018), en la Central de Abastos de la Ciudad de México. “El mural me abrió la puerta a un mundo de posibilidades donde crear una nueva realidad es posible”, comparte.
Sin embargo, incluso dentro de ese lenguaje, Castellanos ya delineaba una postura particular que apostó por alejarse de lo sombrío del muralismo monumental y cambiarlo por una estética luminosa. “A veces me preguntan por qué mi obra es tan colorida y les respondo que porque yo decidí ver el lado lindo de todo lo que me rodea, aquel que pocos ven y que está lleno de esperanza y vida”, cuenta.
Ese impulso por expandir su lenguaje también le permitió encontrar nuevas rutas y, en 2021, comenzar a experimentar con formatos tridimensionales: “Lo que inició como una exploración paralela se convirtió en una línea de investigación cada vez más sólida que me llevó a realizar proyectos de gran escala en el extranjero”.
Primero, dice, llegó al Festival de Luces de Macao, donde presentó Defend, una instalación monumental compuesta por brazos inflables de más de 12 metros que sostienen un árbol en forma de corazón, una pieza pensada para itinerar por distintas ciudades de China y reforzar el mensaje sobre la importancia del amor, la colectividad y la naturaleza como fuerzas transformadoras para la sociedad actual.
“Creo que el amor y la felicidad son sentimientos que están infravalorados y tienen que ver con lo que somos y lo que compartimos; del amor se derivan sentimientos como la empatía, la verdad y otras cosas positivas que nos hacen mejores”, comparte.
Esta evolución encuentra un punto de inflexión en El peso del aire, su más reciente exposición que se presenta en Revolú Gallery, en la Ciudad de México,


hasta el 29 de abril y reúne alrededor de 20 piezas, en su mayoría tridimensionales realizadas con materiales como acrílico espejo, resina y acabados cerámicos, gira en torno a la transformación, pero desde un enfoque más introspectivo.
“Abandoné parcialmente la escala monumental para adentrarme en un terreno más íntimo, el de la escultura, el objeto y la instalación. La figura de la mariposa, recurrente en mi trabajo, se desplaza hacia una investigación más abstracta sobre el origen de esa transformación, entender de dónde viene realmente y cómo se conecta con nosotros”.
Y agrega: “El cambio de formato implica también una transformación en la relación con el público. Si el mural pertenece a la comunidad, la obra de galería se vuelve un espacio de intimidad”, reflexiona.

CARRERA.
ERedacción cupula @elheraldodemexico .com
• Historias de pincel
EL GRITO Y LA ANSIEDAD MODERNA
CREADA EN NORUEGA A FINES DEL SIGLO
XIX, LA OBRA GENERÓ RECHAZO INICIAL Y HOY
ES UNA DE LAS IMÁGENES MÁS REPRODUCIDAS
l grito es una pintura y es también una secuencia de versiones que Edvard Munch comenzó en 1893 y retomó años después. La figura, situada sobre un puente con el fiordo de Oslo al fondo, aparece en dos pinturas y dos pasteles. Tres de ellas permanecen en Oslo, bajo resguardo de la Galería Nacional y el Museo Munch; la versión en pastel de 1895 es la única en manos privadas.
La escena no parte de un relato externo. Munch dijo, en una anotación, que caminaba al atardecer cuando el cielo se volvió rojo y “sentí un gran grito atravesar la naturaleza”. En su trabajo de esos años, reunido bajo el título El friso de la vida, esa experiencia se tradujo en la insistencia de crear figuras aisladas, líneas que no estabilizan el espacio, color que no busca describir sino tensar la imagen.
Cuando estas obras comenzaron a exhibirse en Berlín y Kristiania en la década de 1890, la recepción no fue uniforme, pues parte de la crítica las consideró incompletas o perturbadoras; otra parte reconoció en ellas una desviación deliberada del naturalismo. Con el tiempo, la historiografía las integró al simbolismo y las situó como antecedente del expresionismo por el modo en que la forma queda subordinada a un estado interior.
Las lecturas colectivas de la obra, algunas especializadas, han insistido en la ansiedad, el miedo o la inestabilidad emocional. También se ha propuesto una relación con los cielos rojizos observados en Europa tras la erupción del Krakatoa en 1883, hipótesis que ha sido discutida en estudios científicos
LA HUELLA
El grito está considerado como una de las más importantes obras del artista y del movimiento expresionista, constituyendo una imagen de icono cultural, semejante al de la Mona Lisa
sin desplazar la dimensión subjetiva que el propio Munch subrayó. El artista no fijó un significado único. En sus escritos regresó al episodio del paseo para reiterar su carácter sensorial. Esa falta de cierre ha permitido que la imagen se desplace entre interpretaciones sin quedar atada a una sola.
Durante el siglo XX, la obra se volvió una referencia constante en exposiciones y publicaciones. Su reproducción masiva la llevó fuera del museo, sin que perdiera su identificación con la pintura moderna. El mercado también intervino en su circulación. En 2012, la versión en pastel de 1895 se vendió en Sotheby’s por 119 9 millones de dólares, cifra que permanece como la última referencia pública de valor. Además, dos distintos episodios de robo reforzaron su visibilidad. En 1994, la pintura de la Galería Nacional fue sustraída y recuperada meses después; en 2004, otra versión fue robada del Museo Munch y recuperada en 2006 con daños que exigieron restauración. Estos hechos modificaron los protocolos de seguridad y exhibición.
En años recientes, las instituciones noruegas han enfatizado condiciones estrictas de conservación, con control de iluminación y temperatura, así como limitaciones en su traslado.
La imagen ha tenido una circulación sostenida en la cultura popular. La máscara de la saga Scream retoma su figura; también aparece en animación, caricatura editorial y campañas publicitarias. Estas apropiaciones no alteran la obra original, pero sí prolongan su presencia fuera del espacio museístico.
A más de un siglo de su primera versión, El grito permanece entre archivo, exhibición y reproducción, sin fijar un sentido único y sin salir del circuito que la convirtió en una de las imágenes más reconocibles del arte moderno
VALOR. La versión de 1895 se vendió en 2012 en 119.9 mdd. Foto: AFP.

AL LLEGAR A SU MAYORÍA DE EDAD , EL ENCUENTRO LITERARIO BUSCA INCIDIR EN LA VIDA COTIDIANA DE QUIEN PARTICIPA Y CONTRIBUIR A LA CULTURA DE PAZ, ANTE UNA REALIDAD VIOLENTA Y DOLOROSA QUE VIVEN COMUNIDADES ENTERAS EN EL PAÍS
Por LUIS CARLOS SÁNCHEZ
luiscarlos.sanchez@elheraldodemexico.com
Este año, la Fiesta del Libro y la Rosa quiere devolver la voz a los más jóvenes. “Hemos hecho mucho hincapié en que ellas y ellos sean quienes den opiniones, preguntas, que intervengan, discutan, que no seamos los adultos diciéndoles ‘escúchame’, que sean ellos: ¿qué quieres preguntar? ¿Qué quieres decir? ¿Cuál es tu visión?”, dice Julia Santibáñez, directora de Literatura y Fomento a la Lectura en la UNAM.
Más que una opción, la modalidad parecía urgente, sobre todo en el ambiente enrarecido que vivió la Máxima casa de estudios el año pasado, con un alumno agrediendo a su propio profesor en el salón de clases y CCHs, preparatorias y facultades suspendiendo actividades presenciales debido a la violencia y las amenazas. “Nos parece importante que nos sentemos a hablar, que nos sentemos a discutir las cosas que realmente importan”, agrega.
Frente al adverso panorama, el encuentro eligió como tema central la Cultura de paz, con el lema “Nombrar para existir”. Santibáñez habla del contexto de violencia que vive México y el mundo, pero ha sido la coordinadora de Difusión Cultural de la UNAM, la escritora Rosa Beltrán, quien de manera contundente ha hablado de la necesidad de regresar a la Cultura de paz en la Universidad. “Dentro de la casa también se requiere con urgencia esta Cultura de la paz, por favor. Es clarísimo que hubo una precarización, es clarísimo que hubo un gran deterioro en la construcción de redes sociales y en la posibilidad de participación, y que eso se tiene que atender desde distintos frentes. Ellos son los protagonistas en las actividades, es decir, escucharlos, volver interactivas todas las actividades, para saber qué sienten, qué quieren, y para que nos den retroalimentación”, dijo Beltrán al anunciar la fiesta.
Con todo, la Fiesta del Libro y la Rosa cumple la mayoría de edad: este año llega a su edición 18 y lo hace creciendo a cuatro días de movimiento (del 23 al 26 de abril) y con una oferta que alcanza más de 500 actividades. De la consolidación del encuentro, que nació emulando el Día de Sant Jordi en Barcelona, habla Santibáñez con Cúpula
¿Se ha consolidado la Fiesta del Libro y la Rosa?

#FIESTA DEL LIBRO Y LA ROSA
QUE LOS JÓVENES TOMEN LA VOZ
Sí porque es una fiesta gratuita, porque este año cumplimos 18 años, porque es una feria de libro, una fiesta incluyente, no solamente son editoriales de la UNAM, sino también grandes sellos, editoriales independientes, colectivos, fanzines. Al no tener una vocación estrictamente comercial, como otras ferias que te cobran por entrar, o que solo está determinado tipo de publicaciones, aquí encuentras diversidad.
¿Dónde radica el éxito de una feria como esta?
Creo que en una buena parte en la creación de
una comunidad lectora. Al tener 18 años significa que algunos nacieron con la feria y hoy están cumpliendo 18 años también. Creo que hemos generado una comunidad de lectoras y lectores. Algunos ya lo eran y otros se han convertido en lectores gracias a la fiesta, a las actividades, los conciertos, el bailongo, el teatro, los talleres para niños. Toda la familia va en muchas ocasiones a la fiesta el fin de semana. Creo que en buena medida su impronta colectiva, comunitaria, la hace muy importante. Además, no tenemos una consigna partidista ni ninguna relación gubernamental de ningún tipo, es una feria absolutamente independien-

MÁS DATOS
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El presupuesto de este año del encuentro literario y escénico es de alrededor de 4 millones de pesos. Desde su primera edición se ha caracterizado por no tener una vocación estrictamente comercial.
INSPIRACIÓN. La fiesta nació emulando al Día de Sant Jordi en Barcelona Foto: Cultura UNAM.

te y autónoma como la propia Universidad, que busca llegar a distintos públicos, principalmente el universitario, pero también el académico y el público en general, porque somos la Universidad de la nación y no se nos olvida.
La Universidad tiene una base administrativa que permite hacer muchas cosas… Tampoco es que tengamos el presupuesto del mundo (este año es de 4 millones de pesos), estamos siempre peleándole, haciendo alianzas con editoriales para atraer autores del extranjero, porque no tenemos demasiados recursos, sumamos, por eso somos tantas dependencias las que participamos, entre varios cachitos hacemos una bolsa para poder traer algún autor. Lo que sí es que tenemos una vocación muy disfrutable, donde no prima el ‘se va a vender mucho, lo hacemos, no se va a vender mucho, no lo hacemos’. Eso debe ser tremendamente aburrido. Al final estamos trabajando para dar cuentas a la comunidad estudiantil y a la comunidad del país.
¿Por qué el tema de este año? En un país tan virulento, en años tan virulentos como el que estamos atravesando, nos

Como sociedad hemos sido omisos ante circunstancias que tenían que haber despertado alertas.
parece súper importante hablar desde la paz, la literatura construye otras narrativas para mejores futuros, hablemos de las historias de las víctimas, de las vidas de los familiares, hablemos de otras posibilidades de relacionarnos. No caemos en la ingenuidad de decir ‘porque la literatura lo plantea, entonces todo se va a resolver’, pero sí existen otras posibilidades y sobre esas nos queremos enfocar.
¿Una fiesta como está es una herramienta para evitar la violencia?
Totalmente. No creo que ninguna persona que lea Chicas muertas de Selva Almada, o Casas vacías de Branda Navarro, o Raíz que no desaparece de Alma Delia Murillo, quede absolutamente impune, creo que nadie puede quedar así de ‘ya me voy a otra cosa’. Hay algo que te toca porque toca la materia humana más profunda y todos nos sentimos vulnerables. Sabemos que a cualquiera nos puede pasar. Nos parece que sí, que la literatura implica acompañar, pero también que te caigan veintes, pero también que propongas nuevas maneras en tu vida cotidiana, que se reflexione de manera colectiva sobre cómo podemos cambiar lo que está sucediendo de alguna forma, estudiar las razones, las causas, para entonces de qué manera se puede transformar, aunque no tenemos una varita mágica.
¿Qué tan urgente era poner énfasis en el tema?

SINESTESIA
#OPINIÓN
Tomás Lujambio
@tlujambiot
La creación de la serie clásica ¿Dónde está Wally?, del ilustrador británico Martin Handford, nació de una historia profunda de amistad y de pérdida
Hay historias que circulan en voz baja, como si se resistieran a ser encontradas. Entre ilustradores se susurra una con particular disimulo, precisamente por lo inquietante que resulta: que el artista detrás de ¿Dónde está Wally?, Martin Handford, no fue el autor intelectual de su obra, sino su primera víctima.
Según los rumores, mucho antes de que publicara su obra maestra, el ilustrador británico había pasado años buscando a su mejor amigo: un nómada incorregible e incansable llamado Wally. Una vez declarado desaparecido, Handford recorrió sus ciudades favoritas con la esperanza de encontrarlo, quizá, rezando dentro de Notre Dame, escalando Machu Picchu con entusiasmo o caminando entre la multitud neoyorquina.
LECTORES. Los universitarios se han apropiado de este evento. Foto: Cultura UNAM.
Como sociedad hemos sido omisos ante muchas circunstancias que tenían que haber despertado alertas. Es importante que nos sentemos a hablar, que nos sentemos a discutir las cosas que realmente importan. No centrarnos en los antihéroes del crimen, del narco, de los que perpetran los crímenes, sino en el otro costado: ¿Quiénes son las víctimas? ¿Por qué? ¿Qué está pasando? ¿Cómo podemos acompañar? ¿Cómo podemos ayudar? ¿Cómo podemos evitar nosotros convertirnos en víctimas? ¿De qué manera sacudir las conciencias? Ojalá alguien tuviera una varita mágica, nadie la tiene, pero el arte siempre se ha enfocado en hablar de los temas que duelen, que incomodan, de lo que falta, de lo que es necesario discutir. Y en ese sentido la fiesta es fundamental.
¿Dónde están los retos para la Fiesta? Siempre hay nombres que faltan, una nómina de una fiesta nunca está completa. Un reto, además, es mantener a los jóvenes como creadores de contenido. En esta fiesta en particular hemos hecho mucho hincapié en que ellas y ellos sean quienes den opiniones, preguntas, que intervengan, discutan. Mantener esta visión de los jóvenes como creadores de contenido. En segundo lugar, no quedarnos en una burbuja, como a veces sucede con el arte, donde nosotros hablamos de las cosas que nos interesan y allá afuera está cayéndose el mundo. No, de alguna manera tenemos que mantener un vínculo entre la sociedad y la literatura, el arte
MARTIN HANDFORD NO FUE EL AUTOR INTELECTUAL DE SU OBRA, SINO SU PRIMERA VÍCTIMA
Tras años de búsqueda internacional, regresó a casa con las manos vacías y el corazón hecho pedazos. Sin embargo, de las brasas del duelo empezó a brotar otro fuego. En el vuelo de regreso, Handford exploró las fotografías que había tomado durante su búsqueda y decidió pintar a su amigo sobre ellas. No obstante, de esa catarsis nació un tributo eterno. Handford siguió pintando a su amigo: primero a plena vista, luego en segundo plano y, al cabo de cientos de intervenciones, escondido entre la multitud. Dicen que pasó semanas así, no por inspiración, sino por miedo a reconocer que Wally había partido sin reparo. En el proceso, Handford sentía con precisión cómo su arte empezaba a mimetizar su vida. Sin embargo, una vital diferencia prevalecía: por más difícil que resultara localizar a Wally dentro de sus ilustraciones, uno siempre podía confiar en encontrarlo. Después de todo, aunque la vida no sea tan dócil como el arte, y aunque Handford nunca encuentre a Wally, no cabe duda que su obra vuelve imposible olvidarlo.
Por Redacción cupula@elheraldodemexico.com
• Día Mundial del Libro
En expansión
LA PROGRAMACIÓN REÚNE AUTORAS,
INVESTIGADORES Y ARTISTAS EN UN CIRCUITO QUE COMBINA PRESENTACIONES, HOMENAJES Y ACTIVIDADES PARALELAS
Durante cuatro días, la Fiesta del Libro y la Rosa 2026 reunirá en Ciudad Universitaria una programación centrada en la cultura de paz, con más de 500 actividades entre literatura, pensamiento, música, cine y formación editorial. La edición número 18 amplía su duración, incrementa el número de estands y suma sedes externas, consolidando un circuito que articula presentaciones editoriales, talleres, encuentros profesionales y actividades para distintos públicos.
Se llevará a cabo del jueves 23 al domingo 26 de abril en el Centro Cultural Universitario (CCU) de la UNAM, donde se instalarán 183 estands distribuidos en más de 11 mil metros cuadrados, con la participación de 133 expositores. Bajo el lema “Nombrar para existir”, el programa propone espacios de diálogo en torno a la lectura, la escritura y la creación como prácticas vinculadas a la convivencia y la inclusión.
Se inaugura a las 10:30 horas en el Foro Libertad, con el conversatorio Un nombre para mí: desapariciones y literatura. Ese mismo día, a las 12:00 horas, se realizará el homenaje a Miguel León-Portilla, y a las 12:30 horas se inaugurará la exposición fotográfica Desde el diarismo… Desde el Cuartoscuro, del fotoperiodista Pedro Valtierra. La jornada incluye también presentaciones editoriales y el conversatorio Las muertas, a las 19:00 horas.
El 24 iniciará el Sexto Laboratorio de Publicaciones y Formación Editorial de la UNAM en la Sala Carlos Chávez, acompañado de mesas como Estudiantes en la cultura de paz y Nombrar lo ausente. La programación del día concluye con la presentación de la Orquesta de Tango de la Facultad de Música en el Foro Libertad.
Ese mismo día se presentarán títulos como Mecenazgo cultural: de patronatos, asociaciones y fundaciones, con la participación de especialistas en gestión cultural, y se desarrollarán encuentros entre profesionales de la edición universitaria para el
EN LA AGENDA
Se inaugura el 23 a las 10:30 horas en el Foro Libertad, con el conversatorio Un nombre para mí.
Además del Centro Cutural Universitario, tendrá sedes como el Museo Universitario del Chopo.
intercambio de experiencias y prácticas del sector.
El 25 comenzará el Seminario Internacional de Literatura Infantil y Juvenil, mientras que en el MUAC se desarrollará el encuentro LibrAs, libres y rosas 2026. Ese día se realizarán lecturas públicas de Jaime Sabines, presentaciones editoriales y conversatorios sobre arte, violencia y derechos humanos, así como el diálogo Mujeres dentro y fuera de los libros. La jornada cerrará con el concierto de Sonex.
También el sábado se llevarán a cabo mesas como Imaginarios de paz: la literatura y el arte frente a la violencia en Centroamérica, y Defensa de la vida y derechos humanos en casos de desaparición forzada, con la participación de especialistas, artistas y colectivos.
El domingo 26 se presentará el libro Tiro libre. Relatos cancheros sobre futbol a las 13:00 horas en el Foro Libertad. Más tarde, a las 16:00 horas, se llevará a cabo el conversatorio La escritura desobediente, y a las 18:00 horas tendrá lugar el concierto de clausura con Sonido Gallo Negro.
La Fiesta se extiende a sedes externas como el Museo Universitario del Chopo, el Colegio de San Ildefonso, la Casa Universitaria del Libro (CASUL) y el Centro Regional de Actividades Multidisciplinarias en Cuernavaca, además de la sede de la UNAM en España, donde se realizará el encuentro Con Acento 2026.
En el Museo Universitario del Chopo se realizará una muestra de editoriales independientes y fanzines, acompañada de talleres, presentaciones y un concierto; mientras que en el Colegio de San Ildefonso se ofrecerán conciertos, visitas guiadas y actividades formativas.
La programación incluye conciertos de la Orquesta de Tango de la Facultad de Música, Sonex y Sonido Gallo Negro, así como un ciclo de cine organizado por la Filmoteca de la UNAM. También se impartirán talleres como Cuerpos que cantan, Nadie no sabe dibujar y Desatar la lengua de la sombra, con registro previo. Todos los detalles de las más de 500 actividades se encuentran en el sitio web de Cultura UNAM

SUMAN. Esta edición se caracteriza por tener más stands y editoriales. Foto: Cultura UNAM.
Viaje al pasado

Guardianes
DEL BOSQUE
LOS LEONES EN BRONCE MARCAN
EL ACCESO A CHAPULTEPEC COMO PARTE DE UN CONJUNTO ARQUITECTÓNICO Y RESPONDEN A UNA TRADICIÓN ESCULTÓRICA ASOCIADA A PODER Y VIGILANCIA
Por Redacción cupula@elheraldodemexico.com
Las esculturas de leones que hoy flanquean la entrada principal del Bosque de Chapultepec fueron concebidas en un contexto político distinto al que ocupan actualmente.
A finales del siglo XIX, el gobierno de Porfirio Díaz impulsó la construcción del Palacio Legislativo Federal como sede del poder público. El proyecto, encargado al arquitecto francés Émile Bénard, incluía un programa escultórico monumental destinado a reforzar la imagen institucional del Estado.
Dentro de ese conjunto se encontraban los leones realizados por el escultor francés Georges Gardet, pensados para colocarse en la escalinata principal del edificio. La elección del león respondía a una tradición consolidada en la escultura pública occidental, donde desde el siglo XIX se utilizó en accesos monumentales, plazas y edificios oficiales como símbolo de vigilancia, dominio y autoridad.
Ejemplos como los leones de Trafalgar
SABER MÁS
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Los dos leones se encuentran sobre pedestales de estilo Art Decó. Estos están tallados en granito originario de Alemania, Canadá y Zacatecas.
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Los pedestales también contienen pequeños puestos de vigilancia. Se accede a ellas a través de una puerta de hierro con un relieve.
Square en Londres o el León de Lucerna en Suiza evidencian ese uso extendido, asociado tanto a conmemoración como a representación del poder.
El Palacio Legislativo no llegó a concluirse. Su construcción, iniciada en 1910, quedó interrumpida por el estallido de la Revolución mexicana y la estructura fue posteriormente reutilizada para levantar el Monumento a la Revolución. Las esculturas destinadas al edificio, entre ellas los leones, fueron retiradas y permanecieron sin función definida durante ese proceso.
En 1921, en el contexto de las celebraciones del centenario de la Independencia y de la reorganización urbana posrevolucionaria, se construyó la Puerta de los Leones como acceso monumental al Bosque de Chapultepec sobre Paseo de la Reforma, integrando las piezas de Gardet en pedestales de granito y acompañándolas con rejas de hierro. La ubicación marca el inicio de la Calzada Juventud Heroica y establece un eje hacia el Altar a la Patria, articulando uno de los recorridos cívicos del bosque y conectándolo con Reforma.
El conjunto incluye, además de los leones, una estructura de herrería monumental y casetas integradas a los pedestales, lo que refuerza su carácter como dispositivo arquitectónico que organiza el tránsito entre la avenida y el bosque. Su diseño responde a criterios de monumentalidad de principios del siglo XX, cuando el espacio público comenzó a estructurarse mediante accesos formales y ejes visuales.
A lo largo del siglo XX y lo que va del XXI, los leones han permanecido en la Puerta de Chapultepec sin cambios en su ubicación. Las intervenciones en la zona —como la construcción del Circuito Interior en 1975— no implicaron su traslado. Y se procurado la conservación del bronce y de los pedestales.

Cynthia Mileva
@cynthiamileva ESCRIBIR CON LUZ
El apogeo de las experiencias inmersivas invita a hacer una reflexión sobre cómo seguir viviendo y disfrutando la realidad sin las grandes pantallas ni las luces neón
Ydale con las "experiencias inmersivas"... Si no son los girasoles de Van Gogh o la explotación de la fridomanía, ahora son las jacarandas. Pagar un boleto para ver proyecciones en un espacio cerrado, mientras afuera la Ciudad de México se tiñe de un violeta glorioso que invade las copas de los árboles y los grises pavimentos, es el triunfo definitivo del simulacro. Hemos domesticado la primavera: le pusimos un enchufe, la encerramos entre muros y le añadimos una iluminación de neón chillón que parece diseñada por un entusiasta trasnochado del ciberpunk.
Incluso bajo la propia lógica de lo que debería ser una verdadera experiencia inmersiva —esa que busca envolver los sentidos para provocar la participación activa del espectador—, el resultado suele ser el efecto contrario. Al caer en la simplificación, terminamos frente a una exposición básica de luces artificiales y escenarios dispuestos como meras estaciones de servicio para el selfie. No hay una verdadera interacción con el entorno; hay una escenografía digital pensada exclusivamente para ser consumida a través de un lente.
HEMOS DOMESTICADO LA PRIMAVERA: LE PUSIMOS ENCHUFE, LA ENCERRAMOS
Técnicamente, la iluminación de estos recintos es un engaño óptico. Está diseñada con temperaturas de color y niveles de saturación calculados para los sensores de los teléfonos, optimizando el contraste, pero aplanando las facciones y la profundidad real del ojo humano. Es una luz que no ilumina: decora para el sensor. Al final, lo que estas experiencias sumergen no es al espectador en el arte, sino a la realidad en el olvido. Preferimos el píxel muerto porque la belleza real no nos da suficientes likes. Si el futuro de la estética es esta caja de luces vacía, prefiero quedarme en la banqueta de enfrente, viendo cómo el viento hace su propio mapping sobre el asfalto, lejos de esa estética artificiosa que nos quieren vender.
