El campo donde los jornaleros no echan raíz Miles de jornaleros migran cada año hacia los campos de Jalisco buscando los picos de producción en los campos de berries. Cosechan el alimento que se exporta, mientras ellos sobreviven incertidumbre, calor y salarios precarios.
Por Edgar M. García
Son las cuatro de la mañana, aún no hay sol que pueda iluminar los caminos polvorientos del municipio agavero de Amatitán, Jalisco. Los jornaleros ya han despertado. Algunos se preparan el desayuno que los ayudará a aguantar toda la mañana, preparan su lonche, unos tacos para merendar en la tarde y se mantienen a la espera del camión que llega a las cinco en mera penumbra.