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El Cronista Veterinario Plus Campestre Nº 41 - Mar.-Abr.2026

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Marzo / abril 2026 - AÑO VII / CDMX / Periódico para profesionales veterinarios / Prohibida su venta al público ECV CAMPESTRE Nº 41 - MÉXICO

¿Se trata de convulsiones o de un trastorno del movimiento?

[PG 12]

La FDA de EEUU. publicó una comunicación alertando sobre el tema. Confusiones por los nombres y los empaques, uso de drogas para humanos y otros: cuáles son los problemas más comunes.

Carcinoma de células escamosas en gatos: ¿qué terapias hay?

[PG 14]

Comité Editorial: Gerardo Delgado, Arturo Delgado, Pablo Novillo y Martín Soberano Dirección de Mercadotecnia & Contenidos: Saúl Hernández Web: https://discampestre.com.mx // https://es-la.facebook.com/distribuidora.campestre https://issuu.com/elcronistaveterinarioplusmexico // Diseño: Magdalena

Morard diseños

PROFECO reconoce la calidad nutricional de alimentos Hill’s distribuidos por Campestre

En el marco del análisis de calidad y veracidad de la información nutricional de alimentos para mascotas realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), la marca Hill’s, comercializada en México por Distribuidora Campestre, se posicionó entre las opciones de alta categoría nutricional y etiquetado veraz, destacándose como una de las marcas con mejores resultados en las pruebas de calidad.

Los estudios oficiales muestran que Hill’s Science Diet Adult 1–6, junto con otras fórmulas del portafolio Hill’s, cumple con los parámetros de calidad evaluados por PROFECO, clasificándose como alimento premium para mascotas. Esto brinda tranquilidad a profesionales veterinarios y a

propietarios responsables preocupados por la salud a largo plazo de perros y gatos. Distribuidora Campestre, socio estratégico en la distribución de Hill’s para clínicas veterinarias y tiendas autorizadas en México, ha fortalecido la presencia de estas fórmulas científicas en el mercado nacional, facilitando el acceso a nutrición de calidad respaldada por datos

oficiales y el aval de PROFECO. La colaboración entre fabricantes, distribuidores y profesionales de la salud animal es clave para promover prácticas responsables y basadas en evidencia en la atención de mascotas. La evaluación de PROFECO refuerza la importancia de elegir alimentos con información nutricional precisa y transparente, que respalden la salud

a largo plazo de perros y gatos. Profesionales veterinarios y consumidores están llamados a tener en cuenta estos resultados oficiales al momento de orientar recomendaciones de alimentación y selección de productos para sus pacientes y mascotas.

Advierten sobre los errores en la medicación de perros y gatos

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) alertó recientemente sobre los errores de medicación que pueden afectar a perros y gatos, recordando que, así como supervisa los errores en humanos, también monitorea aquellos que pueden causar daño a los animales.

Según Linda Kim-Jung, PharmD, revisora de seguridad de la División de Seguridad de Productos Veterinarios del Centro de Medicina Veterinaria (CVM), muchos de los errores que ocurren en medicina humana también se repiten en el ámbito veterinario. Por ello, el CVM colabora con el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos (CDER) para compartir estrategias de prevención. Abreviaturas y caligrafía: una fuente frecuente de errores Uno de los principales problemas detectados son las abreviaturas médicas poco claras. Estas pueden dar lugar a errores de transcripción, especialmente cuando las recetas veterinarias se surten en farmacias que también atienden a personas. Entre las abreviaturas problemáticas se encuentran:

• “u” (unidades), que puede confundirse con “0”.

• La letra griega μ (mu), que puede parecer una “u”.

• “mcg” (microgramo) que puede confundirse con “mg” (miligramo)

• El uso incorrecto de ceros: escribir 5.0 mg puede interpretarse como 50 mg, provocando una sobredosis potencialmente grave.

A esto se suma la mala caligrafía, que incrementa el riesgo de errores, especialmente en medicamentos donde pequeñas variaciones de dosis pueden generar efectos adversos importantes. Confusión por nombres o empaques similares También pueden ocurrir errores cuando los nombres de los medicamentos se parecen o suenan igual, o cuando los envases son similares.

Un caso real reportado por la FDA involucró un pedido verbal de Zeniquin (marbofloxacina), que fue malinterpretado como Sinequan. Como resultado, se dispensó doxepina —un antidepresivo humano— en lugar del antibiótico veterinario. El perro presentó signos de enfermedad, aunque afortunadamente se recuperó tras recibir tratamiento.

Errores en el hogar

Los dueños también pueden cometer errores al administrar los medicamentos, ya sea por no comprender bien las instrucciones, por dificultades con jeringas o dispositivos dosificadores, o por interpretar incorrectamente las indicaciones.

El CVM considera estos factores humanos al evaluar la seguridad y trabaja en mejorar los sistemas de diseño y etiquetado para prevenir fallas.

Recomendaciones para prevenir errores

1. En el consultorio veterinario

El propietario debería:

• Confirmar el nombre del medicamento y su indicación.

• Pedir una explicación clara sobre cómo usar dispositivos de medición

• Verificar dosis, frecuencia y duración del tratamiento

• Preguntar si debe administrarse antes, durante o después de las comidas

• Saber cómo conservarlo

• Consultar qué hacer si olvida una dosis.

• Conocer posibles efectos adversos y cuándo acudir de inmediato al veterinario.

2. Información que debe compartir el dueño

• Lista completa de medicamentos, suplementos y productos OTC que recibe el animal.

• Antecedentes de alergias o reacciones adversas.

• Presencia de enfermedades crónicas o graves.

3. En casa

• Guardar los medicamentos veterinarios separados de los humanos.

• Conservarlos en sus envases originales etiquetados

• No compartir medicamentos entre animales sin indicación profesional.

• No administrar medicamentos humanos sin autorización veterinaria.

La prevención de errores de medicación es una responsabilidad compartida entre veterinarios, farmacéuticos y propietarios. Una comunicación clara y la verificación cuidadosa de cada paso pueden evitar consecuencias graves y proteger la salud de las mascotas.

• Ejemplos de casos de errores de medicación reportados por la FDA

Los siguientes casos, recopilados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a través de su Centro de Medicina Veterinaria (CVM), ilustran cómo distintos factores — nombres similares, abreviaturas ambiguas o diseño de envases— pueden derivar en errores potencialmente graves.

Confusión entre nombres de medicamentos

• Caso 1: Medicamentos veterinarios con nombres similares

El farmacéutico de un hospital veterinario advirtió la similitud entre:

• Convenia (cefovecina), indicado para infecciones cutáneas en perros y gatos.

• Cerenia (maropitant), utilizado para prevenir o tratar el vómito.

Ambos son inyectables y su dosificación depende del peso corporal, lo que aumenta el riesgo de confusión. En este caso, el error de etiquetado y facturación fue detectado antes de la dispensación, evitando la administración incorrecta.

• Caso 2: Confusión entre medicamentos humanos

La similitud entre hidroxizina (antihistamínico) e hidralazina (antihipertensivo) es un clásico ejemplo de error por similitud fonética y visual.

Un veterinario prescribió hidroxizina, pero al perro se le dispensó hidralazina. El propietario detectó la discrepancia al leer la hoja informativa. El error fue confirmado por el farmacéutico tras dos días de administración.

Este tipo de situaciones es especialmente relevante porque medicamentos humanos pueden utilizarse de forma extralabel en animales.

• Caso 3: Confusión entre medicamento veterinario y humano

Un perro recibió por error Sinequan (doxepina, uso humano) en lugar de Zeniquin (marbofloxacina, antibiótico veterinario).

Factores contribuyentes:

• Similitud fonética entre ambos nombres.

• Reconocimiento previo de marca.

• Posibilidad legal de uso extralabel.

• Desconocimiento de algunos farmacéuticos sobre medicamentos veterinarios.

El perro presentó letargo, anorexia y anuria, pero se recuperó tras recibir tratamiento.

Errores por notaciones propensas a error

• Caso 1: Punto decimal mal ubicado

Una veterinaria administró una dosis diez veces superior a la indicada debido a una mala interpretación del punto decimal.

Errores frecuentes:

• Uso de cero final: “5.0 mg” puede leerse como “50 mg”.

• Ausencia de cero inicial: “.5 mg” puede leerse como “5 mg”.

Recomendación general:

• Evitar el cero final.

• Utilizar siempre cero inicial (0.5 mg).

• Caso 2: Abreviaturas ambiguas

En una clínica se prescribió Baytril (enrofloxacina) “SID” (una vez al día).

La orden fue mal transcrita como “QID” (cuatro veces al día), generando una sobredosis.

La similitud gráfica entre SID y QID fue el factor desencadenante. Este tipo de error puede ser especialmente grave cuando existe relación directa entre dosis y toxicidad.

Errores relacionados con etiquetas y envases

• Caso Sileo: Problemas con la jeringa dosificadora El CVM recibió múltiples reportes de sobredosis con Sileo (dexmedetomidina), un gel oromucosal indicado para aversión al ruido en perros.

El problema se vinculó al funcionamiento del tope anular de la jeringa dosificadora, que resultaba difícil de manipular. Como medida correctiva, la FDA y el fabricante mejoraron:

• El etiquetado.

• Los materiales de capacitación.

• La comunicación con veterinarios.

Otros ejemplos de diseño problemático

• Antibiótico inyectable con letras plateadas sobre fondo blanco, difícil de leer en condiciones de campo.

• Antibiótico intramamario para vacas secas administrado por error a vacas en lactancia, provocando residuos en leche.

• Envases casi idénticos en medicamentos para ganado, confundiendo productos con indicaciones completamente distintas.

Conclusión

Los errores de medicación en veterinaria pueden originarse por:

• Similitud fonética o visual entre nombres.

• Abreviaturas ambiguas.

• Uso incorrecto de puntos decimales.

• Diseño confuso de etiquetas o dispositivos.

• Falta de familiaridad con medicamentos veterinarios en farmacias humanas.

La prevención requiere una estrategia integral que incluya:

✔ Prescripciones claras

✔ Eliminación de abreviaturas ambiguas

✔ Verificación cruzada en farmacia

✔ Educación del propietario

✔ Mejoras en etiquetado y diseño

La seguridad del paciente animal depende de la precisión en cada paso del proceso terapéutico.

Un fármaco de medicina humana sería una opción para la disfunción cognitiva canina

Unfármaco de medicina humana sería una opción para la disfunción cognitiva canina

La disfunción cognitiva canina (DCC) se ha convertido en un problema geriátrico relevante debido a su naturaleza neurodegenerativa progresiva y al impacto negativo en la calidad de vida de los perros afectados y sus cuidadores.

Según publicó el portal Diario Veterinario (diarioveterinario.com), la DCC suele manifestarse como un deterioro cognitivo progresivo acompañado de alteraciones conductuales, que se agrupan bajo el acrónimo DISHAA: desorientación, cambios en las interacciones sociales, alteraciones en los ciclos de sueño-vigilia, ensuciamiento del hogar, cambios en los niveles de actividad y ansiedad.

La prevalencia de la DCC aumenta de forma significativa con la edad: afecta aproximadamente al 8–19 % de los perros entre 8 y 13 años, al 45 % de los de 13 a 15 años y hasta al 67 % de los perros de 15 a 17 años. A pesar de ello, con frecuencia se infradiagnostica, ya que los cambios conductuales tempranos suelen atribuirse al envejecimiento normal. Además, la falta de biomarcadores diagnósticos confiables retrasa su reconocimiento clínico.

La cadena ligera de neurofilamento (NfL) es una proteína estructural neuronal que se libera a la sangre tras el daño axonal. Su concentración sérica se ha propuesto como biomarcador sensible de neurodegeneración tanto en medicina humana como veterinaria. Por ello, la medición del NfL sérico podría ofrecer una herramienta objetiva para detectar lesión neuronal y monitorear la progresión de la enfermedad en perros con DCC. La intervención tardía puede conducir a un deterioro cognitivo y físico progresivo, afectando gravemente la calidad de vida del paciente y su entorno.

Un posible papel del donepezilo

El manejo de la DCC sigue siendo un desafío. Las estrategias actuales son principalmente de apoyo y existen pocos agentes aprobados a nivel regional, con evidencia limitada. No hay un fármaco veterinario reconocido mundialmente y específicamente dirigido a la DCC.

En consecuencia, el uso extraetiqueta de fármacos humanos empleados en la enfermedad de Alzheimer es común en la práctica veterinaria. El donepezilo, inhibidor selectivo de la acetilcolinesterasa, mejora la transmisión colinérgica al inhibir la degradación de la acetilcolina y ha demostrado beneficios cognitivos en pacientes con Alzheimer. Sin embargo, su aplicación en medicina veterinaria ha sido limitada por la falta de datos clínicos suficientes sobre eficacia y seguridad en perros con DCC.

El estudio en Corea del Sur De acuerdo con Diario Veterinario, un estudio realizado en Corea del Sur evaluó la seguridad y eficacia de una formulación de donepezilo de liberación prolongada en perros con DCC. Se compararon dos dosis para explorar posibles efectos dependientes de la dosis. Los criterios principales de evaluación fueron las puntuaciones conductuales, los niveles séricos de NfL y la calidad de vida reportada por los cuidadores. Según los autores, se trata del primer ensayo clínico controlado de una formulación de donepezilo de liberación prolongada en perros con DCC. Treinta y dos perros con diagnóstico clínico de DCC fueron asignados

aleatoriamente a tres grupos: dosis alta (n = 11), dosis baja (n = 11) y control (n = 10).

• El grupo de dosis alta recibió donepezilo de depósito a aproximadamente 4 mg/kg.

• El grupo de dosis baja recibió aproximadamente 2 mg/kg.

• El grupo control no recibió tratamiento en investigación. Los perros incluidos presentaban signos clínicos compatibles con DCC, confirmados mediante examen físico y evaluaciones conductuales validadas: la Escala de Calificación de Disfunción Cognitiva Canina (CCDR), la Escala de Demencia Canina (CADES) y DISHAA. Se consideró diagnóstico de DCC cuando al menos una herramienta mostraba valores anormales (CCDR ≥ 50, CADES ≥ 8 o DISHAA ≥ 16). La resonancia magnética basal se utilizó como apoyo diagnóstico cuando estuvo disponible, pero no fue criterio de inclusión. Se administró una única inyección intramuscular de donepezilo de depósito el día 0, con evaluaciones en los días 14 y 28. El NfL sérico se midió en los días 0, 14 y 28 mediante inmunoensayo.

Resultados

El grupo de dosis alta mostró mejoras significativas en las escalas CCDR, CADES y DISHAA tanto a los 14 como a los 28 días. El grupo de dosis baja presentó mejoría principalmente al día 28, con efectos más tempranos limitados a la escala CADES.

Los autores señalaron que la administración de donepezilo produjo mejoras estadísticamente significativas y medibles en las puntuaciones conductuales en comparación con el grupo control, y que la magnitud y el momento de los cambios variaron según la herramienta de evaluación utilizada.

Al día 28, ambos grupos tratados presentaron niveles séricos de NfL significativamente más bajos que el grupo control. Esto sugiere que el donepezilo de depósito podría mitigar el aumento de NfL asociado con la progresión de la enfermedad. Asimismo, las puntuaciones de calidad de vida mejoraron en actividad, sociabilidad, condición general y percepción global. El apetito mostró una ligera tendencia a la mejoría en todos los grupos, sin cambios estadísticamente significativos a lo largo del tiempo.

Seguridad

Las evaluaciones seriadas del examen físico, signos vitales y parámetros de laboratorio no evidenciaron alteraciones clínicamente relevantes atribuibles al donepezilo durante el periodo de estudio (4 semanas). La incidencia de eventos adversos fue baja y no hubo diferencias significativas entre los grupos tratados y el control.

Conclusión

Los autores concluyen que una única inyección intramuscular de donepezilo de liberación prolongada mostró un perfil de seguridad favorable y una eficacia potencial en perros con DCC. Las mejoras observadas en las puntuaciones conductuales y en los niveles de NfL respaldan su posible utilidad terapéutica y destacan la importancia de integrar evaluaciones clínicas y biomarcadores en el manejo futuro de la disfunción cognitiva canina.

Picadura de alacrán: señales de alarma y qué hacer

Las picaduras de alacrán pueden causar desde dolor local hasta cuadros graves, dependiendo de la especie y la cantidad de veneno inoculado. En regiones como México, algunas especies del género Centruroides tienen importancia médica toxicológica.

¿Qué puede pasar tras la picadura?

— Solo dolor local en el sitio de la picadura (lo más frecuente).

— Síntomas sistémicos si se trata de un alacrán de importancia médica.

Señales de alarma que debes vigilar

¿Qué NO hacer?

Si aparece cualquiera de estos signos, busca atención médica inmediata:

— Movimiento involuntario de pupilas

— Náuseas

— Vómito

— Salivación excesiva

— Distensión abdominal

— Dificultad para respirar

— Sensación de cuerpo extraño en la garganta

— Movimiento involuntario de la lengua

— Cambios en la frecuencia del latido cardiaco

Estos síntomas indican posible envenenamiento sistémico.

¿Qué fármacos utilizar en la enfermedad degenerativa de la válvula mitral y la miocardiopatía dilatada en perros?

El tiempo importa

Las primeras 2 horas son decisivas para evitar complicaciones graves. La atención médica oportuna reduce significativamente el riesgo.

¿Qué hacer?

Si además del dolor hay síntomas generales: —Acude de inmediato a un hospital o centro de salud. El tratamiento puede incluir vigilancia médica y, en casos indicados, antiveneno específico.

— No uses remedios caseros.

— No retrases la atención médica.

Las medidas caseras pueden hacerte perder tiempo valioso y empeorar el pronóstico.

Fuente

— Lourdes D. Possani (2005). El alacrán y su piquete. Instituto de Biotecnología, Universidad Nacional Autónoma de México.

— Alejandro Chávez (2007). En el territorio de Scorpio.

— Guía de Práctica Clínica. Prevención, diagnóstico, tratamiento y referencia de la intoxicación por veneno de alacrán.

Guarda y comparte esta información.

Ante síntomas generales, la mejor decisión es actuar rápido.

La enfermedad degenerativa de la válvula mitral (DMVD) y la miocardiopatía dilatada (MCD) son las cardiopatías adquiridas más comunes en perros. Aunque están surgiendo terapias innovadoras, como la reparación quirúrgica de la válvula mitral y la terapia génica, el tratamiento médico continúa siendo la base terapéutica para la mayoría de los pacientes en fase preclínica, así como para aquellos que presentan insuficiencia cardíaca congestiva (ICC). El tratamiento de la DMVD y de la MCD en perros incluye distintos grupos de medicamentos, cuya elección depende del estadio de la enfermedad y de la condición clínica del paciente.

• Pimobendán: es uno de los fármacos principales. Se trata de un inodilatador que se administra a una dosis inicial de 0.25–0.3 mg/kg por vía oral cada 12 horas. Está indicado en estadios B2, C o D de DMVD y MCD. Los efectos adversos más frecuentes son gastrointestinales.

• Furosemida: diurético utilizado principalmente en el estadio C de ambas enfermedades. La dosis inicial es de 1–2 mg/kg por vía oral cada 12 horas, o 2 mg/kg por vía intravenosa en casos de insuficiencia cardíaca congestiva aguda. Entre sus posibles efectos adversos se encuentran azotemia, deshidratación y alteraciones electrolíticas.

• Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA): como enalapril y benazepril.

Se administran a una dosis de 0.25–0.5 mg/kg por vía oral cada 12 a 24 horas.

o El enalapril está indicado en estadios C o D de DMVD y puede utilizarse también en estadio B2.

o El benazepril está indicado en estadios B2, C o D de MCD. Los efectos adversos pueden incluir azotemia, trastornos gastrointestinales y alteraciones electrolíticas.

• Espironolactona: antagonista de los receptores de mineralocorticoides. Se administra a una dosis de 2 mg/kg por vía oral cada 24 horas. Está indicada en estadios C o D de DMVD y MCD. Sus posibles efectos adversos incluyen signos gastrointestinales y alteraciones electrolíticas. En conjunto, estos medicamentos constituyen la base del tratamiento médico en perros con enfermedad cardíaca degenerativa o miocardiopatía dilatada. Su uso debe ajustarse de acuerdo con el estadio clínico y la evolución del paciente.

Fuente: Today’s Veterinary Practice “Standard Medical Therapies for Preclinical Heart Disease and Congestive Heart Failure in Dogs” (Dr. Darcy Adin y Dr. Eduardo Benjamín).

¿Se trata de convulsiones o de un trastorno del movimiento?

Simetría

Otro punto clave es determinar si los movimientos son asimétricos o simétricos.

• Si son asimétricos, el problema suele localizarse en el cerebro (lesión estructural focal).

• Si son simétricos, la causa puede ser metabólica o sistémica.

Por el Dr. Holger Volk

Las convulsiones epilépticas pueden parecer similares a otros trastornos, pero ¿qué son exactamente?

Herramientas de trabajo ¿Cuáles son las tres herramientas con las que contamos?

1. Nuestro cerebro (razonamiento clínico).

2. La historia clínica.

3. El examen neurológico.

Estos tres elementos se interrelacionan y, en conjunto, nos permiten trabajar con mayor precisión diagnóstica.

Un esquema más amplio de abordaje incluye los siguientes pasos:

PROBLEMA:

• Motivo de la consulta.

SISTEMA:

• Historia clínica + examen físico + examen neurológico.

LOCALIZACIÓN:

• Definir y redefinir el problema original.

LESIÓN:

• Diagnósticos diferenciales.

• Pruebas diagnósticas.

• Diagnóstico definitivo.

PLAN DE TRATAMIENTO

Características clínicas de los trastornos episódicos

Este es un grupo amplio dentro del cual se incluyen las convulsiones. Los trastornos episódicos comprenden:

• Síncope.

• Cataplexia (narcolepsia).

• Debilidad neuromuscular.

• Cambios paroxísticos de conducta.

• Episodio vestibular agudo.

• Disquinesia paroxística.

• Temblor idiopático de la cabeza.

• Convulsiones.

Lo que distingue a cada uno de estos problemas es una serie de características clínicas, que van desde el nivel de conciencia del animal durante el episodio hasta los cambios posteriores al evento.

¿Cuáles son los 10 puntos que describen de forma completa un trastorno episódico?

1. Estado clínico entre episodios.

2. Factores desencadenantes.

3. Cambios previos al episodio (fase prodrómica).

4. Descripción detallada del evento.

5. Nivel de conciencia.

6. Signos autonómicos.

7. Tono muscular.

8. Signos de lateralización.

9. Duración.

10. Cambios posteriores al episodio (fase postictal).

11.

Movimientos tónico-clónicos

Son el segundo componente de las convulsiones, los movimientos tónico-clónicos.

La cabeza y, en especial, la boca, son las regiones con mayor representación cortical; es decir, donde el cerebro concentra mayor actividad en comparación con otras zonas, como las extremidades. Con frecuencia, la actividad anormal inicia en la cabeza y puede progresar hacia el resto del cuerpo hasta generalizarse. También puede observarse pérdida de la propiocepción.

Signos autonómicos

• Micción involuntaria.

• Defecación.

• Hipersalivación.

Hallazgos en el periodo interictal

Debemos preguntarnos cómo se encuentra el animal entre los episodios:

¿Está normal? ¿Presenta simetría en el examen neurológico? ¿Existe alguna asimetría o déficit persistente?

Semiología de las convulsiones

De acuerdo con sus características clínicas, las convulsiones pueden clasificarse en distintos tipos.

Clasificación según el tipo de convulsión

Convulsiones focales

Motoras:

• Fenómenos motores focales y episódicos, como tics faciales, movimientos repetitivos de las extremidades (“patadas”), parpadeo rítmico o contracciones de la musculatura facial o de las patas.

Autonómicas:

• Manifestaciones del sistema nervioso autónomo (principalmente parasimpáticas y epigástricas), como dilatación pupilar, salivación y vómito.

Conductuales:

• Actividad convulsiva focal que, en humanos, corresponde a fenómenos psíquicos o sensoriales; en animales se manifiesta como episodios breves de cambios de conducta, tales como ansiedad, decaimiento, reacciones de pánico inexplicables o alteraciones en la interacción con el propietario.

•

Otro punto importante es la edad y la raza (familia) del paciente epiléptico

Consejos para diagnosticar las convulsiones

Pruebas clásicas

En los animales con convulsiones, las pruebas diagnósticas deben seleccionarse con base en los diagnósticos diferenciales considerados. Los estudios se realizan con el objetivo de identificar trastornos extracerebrales (metabólicos o sistémicos) o alteraciones intracraneales.

de amenaza

Reflejo
Propiocepción

Carcinoma de células escamosas en gatos:

¿qué terapias

hay?

Por el Dr. Cristian G. Torres

El carcinoma de células escamosas (CCE) representa alrededor del 15 % del total de los tumores cutáneos en gatos.

Afecta principalmente a animales de edad avanzada (10 a 12 años), y su comportamiento biológico depende de la localización anatómica.

Los CCE asociados a la radiación solar se presentan fundamentalmente en localización cutánea (párpados, pabellones auriculares, plano nasal y áreas temporales), y aproximadamente el 10 % corresponde a tumores multicéntricos del tipo Bowen.

Factores de riesgo

P Papilomavirus felino tipo 2.

P Radiación UVB.

P Uso de collares antipulgas.

P Alimentación enlatada.

P Exposición al humo de cigarrillo.

Se han descrito al menos seis patologías asociadas a este virus, entre ellas: carcinoma tipo Bowen, carcinoma de células escamosas, carcinoma de células basales, carcinoma oral de células escamosas y sarcoide felino.

Aquí se pueden observar las lesiones causadas por el papilomavirus felino tipo 2 a nivel facial y sus características histológicas.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante una evaluación clínica detallada de las lesiones y del estado general del paciente, apoyada en citología y, de manera ideal, en una biopsia.

Biopsia de células escamosas.

Para la estadificación de este tumor, debemos definir los siguientes criterios relevantes:

• Localización anatómica.

• Distribución de las lesiones.

• Estadio clínico.

• Grado de invasión.

• Grado histológico. El estadio clínico puede clasificarse de acuerdo con la tabla de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se presenta a continuación.

Opciones terapéuticas

Cirugía

Es la mejor alternativa de tratamiento en casos localizados entre T1 y T3. La principal desventaja puede ser estética y funcional, dependiendo de la localización. Se recomiendan márgenes quirúrgicos de 4 a 5 mm.

Quimioterapia localizada

La quimioterapia intralesional es una opción práctica. Se emplea carboplatino o cisplatino a una dosis de 1.5 mg (hasta 1 mg)/cm³ de lesión, una vez por semana. El fármaco puede administrarse sin diluir o diluido en aceite de sésamo o suero autólogo. Requiere anestesia general.

Electroquimioterapia

Es una modalidad relativamente nueva en el tratamiento del cáncer, tanto en medicina humana como veterinaria. Consiste en la permeabilización de las células mediante la aplicación de un campo eléctrico, lo que permite la entrada de un fármaco antineoplásico administrado previamente.

El procedimiento inicia con la administración del fármaco (bleomicina o cisplatino), ya sea por vía intratumoral o intravenosa (en el caso de bleomicina), a dosis bajas. Aproximadamente 8 minutos después, se aplican 8 pulsos eléctricos de 100 microsegundos de duración y 1000 voltios/ cm. Estos pulsos provocan la permeabilización de la membrana celular, facilitando el ingreso del fármaco al interior de la célula, donde ejerce su acción citotóxica.

Dado que la permeabilización celular es un fenómeno físico, puede utilizarse en distintos tipos histológicos tumorales con una eficacia similar, con tasas cercanas al 80 % de respuestas objetivas (entendiendo como respuesta objetiva la desaparición completa de la masa tratada o una reducción mayor al 50 % de su tamaño inicial).

Quimioterapia convencional

Se pueden emplear los siguientes fármacos:

• Doxorrubicina: 1 mg/kg IV cada 3 semanas.

• Bleomicina: 10 mg (UI)/m² SC o IM cada semana. No exceder 200 mg acumulados.

• Terapia multimodal: combinación de doxorrubicina/ bleomicina más cirugía.

Tratamientos adicionales

1. Quimioterapia metronómica

• Piroxicam o meloxicam en combinación con ciclofosfamida.

2. Retinoides

Indicados en dermatitis actínica, CCE superficiales o enfermedad de Bowen (presentación multifocal sin invasión de la membrana basal).

• Acitretina (Neotigason®): 10 mg por gato vía oral cada 24 horas, o 3 mg/kg VO cada 24 horas.

3. Imiquimod (crema al 5 %)

Puede ser efectivo para el control de lesiones superficiales. Aplicar por la noche (evitando la exposición a la luz solar), de dos a tres veces por semana. Limpiar la lesión antes de la aplicación y nuevamente 8 horas después. Evitar que el paciente lama la zona tratada.

Carcinoma de células escamosas oral

Es un tipo diferente y muy agresivo. El diagnóstico se establece con base en la evaluación clínica, estudios radiográficos y confirmación histopatológica.

Carcinoma de células escamosas por citología

Terapia

Las características de este tumor son:

• Cirugía con alta tasa de recurrencia.

• Quimioterapia con respuesta limitada.

• Enfoque multimodal:

o Terapia neoadyuvante (AINE, talidomida, bleomicina semanal).

o Cirugía citorreductora.

o Otras opciones: AINE más imatinib (sin experiencia suficiente con este último fármaco).

o Bifosfonatos: el zoledronato IV cada 28 días podría enlentecer el crecimiento tumoral y la resorción ósea patológica.

o Electroquimioterapia (uso potencial).

Tratamiento paliativo

La analgesia es fundamental; se emplean AINE, tramadol y amitriptilina.

El soporte nutricional es clave para prevenir o contrarrestar la pérdida de peso. Se recomiendan dietas húmedas y palatables, así como el uso de sondas de alimentación cuando sea necesario.

Finalmente, es importante controlar oportunamente las infecciones secundarias.

Imagen del paciente durante la cirugía, en la que se observa la escisión parcial de la rama mandibular izquierda, y del mismo paciente al concluir el procedimiento.

Clínica
Radiografías
Histología

Efecto del estrés en la medicina felina: cómo controlarlo

Por el Dr. Alexandre Daniel

Entender al gato como especie es fundamental. La percepción lo es todo: conocer su naturaleza, sus comportamientos innatos y sus sentidos, siempre desde la perspectiva del propio gato. Debemos mejorar nuestra comprensión para tener mayor éxito en la atención clínica y en la respuesta al tratamiento.

El origen del primer ancestro de la familia Felidae se remonta a 3 a 5 millones de años y tuvo lugar en el norte de África y el oeste de Asia. El primer contacto con los humanos se remonta a 8,000 años a. C., y su domesticación —si es que alguna vez el gato fue realmente domesticado— a aproximadamente 5,000 años a. C., durante el Imperio egipcio.

Los gatos migraron del norte de África hacia Egipto debido a la gran cantidad de roedores presentes en las plantaciones de grano a lo largo del Nilo, lo que les garantizaba abundante alimento.

Evolución y domesticación del gato

La especie felina se ha “domesticado” hace relativamente poco tiempo; sin embargo, conserva muchos rasgos de su comportamiento evolutivo y ancestral:

• Son cazadores solitarios.

• Son depredadores.

• Están poco habituados a vivir en grupos.

• Son territoriales.

• Son metódicos y poco tolerantes a los cambios de rutina.

El gato se transformó en un miembro más de las familias después de la Segunda Guerra Mundial.

El ser humano convivió durante mucho más tiempo con perros que con gatos, entre 7 y 10 veces más.

Además, el ser humano no tuvo suficiente tiempo para modificar de manera significativa la naturaleza del gato, como sí ocurrió con el perro: cambios de tamaño, creación de razas con gran variabilidad morfológica, modificaciones dietéticas, entre otros.

Al gato le cambió su estilo de vida de forma súbita. Pasó a vivir dentro de casa, sin estímulos predatorios, sin necesidad de defender su territorio, con menor marcaje e interactividad ambiental, y además, en muchos casos, esterilizado.

Enfermedades relacionadas con el estrés

Del FUS al síndrome de Pandora, los gatos somatizan el estrés de distintas maneras. ¿Cómo reducir el estrés en la práctica clínica diaria?

Además del estrés que pueden experimentar en casa, los gatos tampoco la pasan bien durante la visita al médico veterinario. El estrés también modifica diversos parámetros fisiológicos, lo que puede llevar a diagnósticos erróneos.

¿Cuáles son los efectos fisiológicos del estrés?

• Aumento de la presión arterial sistólica y activación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal por estrés.

• Incremento de la frecuencia cardíaca y presencia de soplo funcional.

• Alcalosis respiratoria.

• pH urinario alcalino.

• ¿Alteración real o patológica?

• Aumento de la frecuencia respiratoria, ya sea por estrés, dolor o enfermedad de base.

• Hiperglucemia y glucosuria transitoria:

¿diabetes mellitus inducida por estrés?

• Leucograma de estrés (neutrofilia, linfopenia), agregación plaquetaria y aumento de CK.

• Hipertermia transitoria: ¿hipertermia por estrés o fiebre verdadera?

Conociendo lo que le ocurre al gato, debemos:

• Ponernos en su lugar y desarrollar un entorno “amigable para el gato”.

• Utilizar este enfoque como guía en el diseño de la clínica y en los protocolos de atención.

• Reducir las amenazas desde la perspectiva del gato, minimizando la manipulación y los estímulos estresantes.

•

Reductores del estrés en la clínica

• Ambientes específicos y diferenciados.

• Manejo adecuado para la especie.

• Uso de feromonas.

• Uso de fármacos. Para conocer más acerca de las guías Cat Friendly, ingrese a www. catvets.com

• La trazodona puede utilizarse, aunque no tiene efecto analgésico.

• La primera opción es la gabapentina. Es muy útil para mejorar el manejo y el transporte del gato.

• La dosis recomendada de gabapentina es de 15 a 20 mg/kg, administrada 2 a 3 horas antes de la revisión.

• Se observa una reducción significativa del estrés durante el transporte y el examen clínico, así como una mayor aceptación de la manipulación.

• La vía transdérmica no es adecuada para la administración de gabapentina.

• El metabolismo de la gabapentina es renal. ¿Qué hacer en pacientes con enfermedad renal? La vida media es de aproximadamente 4 horas en gatos sanos y de hasta 13 horas en gatos con enfermedad renal crónica. A mayor concentración de creatinina, mayor será la vida media de la gabapentina. Por lo tanto, se recomienda reducir la dosis entre 40 y 50 %.

Fármacos

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