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DESTELLOS No 216

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Gaceta de lengua y literatura Número 216, 30 de septiembre de 2021

Enlaces. Aída Domínguez

Dr. Cristian J. Torres Ortíz Zermeño Rector

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Mtro. Joel Nino Secretario General

FACULTAD DE LETRAS Y COMUNICACIÓN

Mtra. Vianey Amezcua Barajas Coordinadora General de Comunicación Social

Quarantine & Isolation

Marian Ingrid Hernández Pérez Licenciatura en Letras Hispanoamericanas

Autorretrato

Monserrat Tapia Velázquez Licenciatura en Letras Hispanoamericanas

Ada Aurora Sánchez Peña Directora

Abelina Landín Vargas Coordinación

Víctor Gil Castañeda, Gloria Vergara, Krishna Naranjo, Martha Reyes, Carmen Zamora, Nelida Sánchez, Gilberto Maximiano Ceballos, Lucila Gutiérrez, Cecilia Caloca, José Manuel González Freire, Omar David Ávalos, Alberto Llanes, Marco Antonio Vuelvas Solórzano Consejo Editorial

Portada, centrales y contraPortada

Aída V. Domínguez

Fractales

Quarantine & Isolation

Marian Ingrid Hernández Pérez Pág. 3

Autorretrato

Monserrat Tapia Velázquez Pág. 3

Reloj y tiempo

Raúl Israel Solórzano Gutiérrez Pág. 4

Sobre reivindicar a Alfonsina

Eva Sotelo Pág. 5

Lolita

Vladimir Nabokov - Ofelia Jimenez Montes

Haiku

Nayani Alejandra Mares Fuentes Pág. 6

José Ferruzca González Director de El Comentario

Reyna Melissa Maldonado Vázquez Corrección

Reyna Melissa Maldonado Vázquez Ofelia Jimenez Montes Diseño

Aída V. Domínguez Portada

Vislumbres académicos

Letras mágicas

José Manuel González Freire Pág. 7

De las palabras y sus cosas

Mariana Naomi López Pág. 7

Breve introducción a...

Sheidy M. Rodríguez Jiménez Pág. 10

Alfonsina Storni, la...

Marco Antonio Zepeda García Pág. 12

Aída V. Domínguez Ilustraciones

Destellos Falcom Facebook

gaceta.destellos@gmail.com Colaboraciones

miscelánea

cultural

Información relevante sobre el Examen...

Pág. 13

Entrevista a Bernardo Cienfuegos

Elpidia Lizbeth Preciado Madrigal Pág. 14

Madison nos relata...

Diego Cruz Villanueva Pág. 15

Te encuentras privado de hacer todas las cosas según las cuales solías medir tu valor. Ya no hay reuniones exhuberantes de las cuales hablar en las redes sociales. Ya no hay encuentros efímeros entre amantes, los cuales esconder tras los colores del atardecer. No importan los días, las horas, las semanas que han pasado. El tiempo es tiempo que pierdes luchando contigo mismo, atiborrándote de preguntas que simplemente no eres capaz de responder. Con cada lágrima que cae, mueres un poco más por dentro. Cada noche que pasas sin dormir, es una espina más en tu costado.

Estás dispuesto a rezarle al dios que habías dejado en el olvido, ahí, al lado de tu fe igualmente abandonada, con tal de que se muestre ante ti. Le pides que termine de destruirte, para así poder reconstruirte. Quieres que la sangre que emana de las paredes resbale por tu cuerpo y te purifique. Juras que, si esto es su manera de manifestarse, nunca más dudarás de su omnipresencia y poder.

Y de repente surge una balada dulce que resuena desde la parte más recóndita de tu cabeza. Es apenas audible, pero consigue traerte la calma. Como una nana, te hipnotiza y te lleva hasta lo que estos días podría ser tu nirvana. Pero a veces se torna violenta. A veces es tan siniestra como la melodía del ángel de la muerte.

No sabes si vives o mueres, o si eres un muerto al que se le alargó la estancia en la Tierra. Como un alma en pena que vaga por el purgatorio, esperas impaciente el dictamen de tu destino, esperando lograr verte libre de las brasas del averno.

Tu andar cauteloso no te salvó de terminar hundido en tus propios pensamientos, así que aquí estás, pues te ha llegado el turno de perder la cabeza. Mejor dicho, perderte en el laberinto que representa tu ventura, mientras caen los escombros de lo que eras y amenazan con tumbarte y lastimarte.

No logras ver la diferencia ya entre el brillo del sol y el de las estrellas, ni entre el viento temeroso de la mañana y la ventisca furiosa que sopla por las noches.

Hay muchos escalones entre una cosa y la otra, pero son tan indistinguibles como dos aves en una parvada. A pesar de que creías haberte acostumbrado a la gelidez de tus huesos, aún te sorprendes temblando al sentir el más ligero de los suspiros originado a causa del miedo. Las pequeñas cosas que te animan, pronto se desvanecen, como un pan que se deja en la alacena sólo para ser consumido por los insectos.

Cuando cae la noche, te vas a dormir tejiendo con tus lágrimas el manto que ha de cobijarte del frío primaveral. Las usas también como almohada. Y despiertas ante la misma escena al venir de la mañana, porque este período de aislamiento se presenta ante ti como un bucle más bien infinito.

Más que cualquier otra cosa, te das cuenta de que, día tras día, sólo despiertas para perder la misma batalla, esa que mantienes tercamente contra ti mismo y contra el mundo. Y lo intentas, día tras día, como te han enseñado que debes hacer. Te levantas y procuras seguir una rutina, para sentir que no estás tan alejado de la realidad como aparentas. Pero lo estás. Y, en esta carrera, no importa si te levantas tras caer, o si aprendes algo de tus rodillas raspadas.

Porque la misma caída y la misma herida exacta aguardan por ti al devenir de la luz matinal. Es como andar por un desierto, sin una sola pizca de agua, sin una sola sombra bajo la cual detenerse para recobrar el aliento.

Por más que intentas aferrarte a como eran las cosas antes de que todo esto comenzara, esperando sacar de ello unas migajas de esperanza, es simplemente imposible pasar por alto todo lo que extrañas y que te hace tanta falta.

Y así la vida habrá de continuar, hasta que venga el día en que puedas volver a las actividades que te indiquen lo contrario. Hasta que el bucle se rompa y se muestre ante ti, finalmente, la meta, un pequeño oasis. Cuando se levante esta famosa cuarentena.

Al fondo se escucha una “serenidad” de melodías compuestas por la “epifanía” del amor, un amor que es necesario para comprender todo; de repente volumen alto, ruido, alegría, el baile suena al ritmo de “Idol” la canción que cambia.

Cabellera negra, ondulada, gira y gira, cayendo por la cascada de ideas, pensamientos espontáneos.

Rosa. Femineidad, ternura, el color favorito de muchos transmitiendo la dulzura que el alma puede llegar a tener.

Negro. Misterio y oscuridad, trasmite la elegancia, el segundo color favorito. El armazón del alma individual, el cuerpo.

Cuerpo mortal, alma inmortal, mi único ser, lo único porque vivir, yo. A veces feliz, a veces con dos personalidades diferentes, pero siempre igual en el cuerpo, bello y maravilloso.

Reloj y tiempo

Cuando le preguntas a alguien a qué y por qué se dedica a ello, generalmente te esperas que su respuesta sea que lo hace porque le apasiona, pero en realidad te responderán que es lo que toca en estos tiempos difíciles. Al final del día, lo único que sigue con nosotros somos nosotros y el pasar del tiempo. Un elemento fundamental del día a día que ahora cualquiera puede frecuentar con su teléfono móvil. Entonces, tomando en cuenta este tiempo, ¿por qué alguien dedicaría tiempo y esfuerzo a un aparato que mide el tiempo?

Algunos te dirán que para verse bien o por moda, e incluso por una crisis de la mediana edad; y no están equivocados. Un reloj puede llegar a costar desde 200 a 100,000 pesos mexicanos, y obviamente ambos tipos de relojes tienen su mercado.

El comprador que no ve a futuro y compra el más caro, el comprador urgido que compra el más barato por simple capricho o necesidad, y el comprador inteligente que se fija en si la marca le va a durar lo suficiente como para el resto de su vida.

Dejando de lado los relojes, tenemos a los relojeros. Un empleo que, además de ya no parecer necesario, sigue ahí, inerte y resistente al paso del tiempo, igual que los relojes.

Anonadado con este paradigma, busqué un relojero que se viera lo suficientemente confiable, y le pregunté unas cuantas cosas: — Disculpe la pregunta, pero ¿realmente le deja ser relojero? Es que me parece que es de esos oficios que ya no dejan... — Sí, la verdad es que solo me dedico a esto por el puro amor a los relojes. Después de todo, uno crece en una familia a la que le encantan los relojes. Con ellos vi pasar los días, personas ir y venir, amaneceres convertirse en anocheceres, noches en días, ayeres en mañanas y presentes en futuros. Si lo ves así, podríamos decir que es uno de los oficios más hermosos, uno en el que si el porvenir del presente es incierto, el futuro está más allá de nuestro tiempo. Lo esperamos, pero nunca lo alcanzamos. Lo vemos crecer, pero hace como los hijos

y se despide de nosotros antes de que nos demos cuenta. Puede que el futuro sea lo que deseamos, pero el presente es lo que tenemos, lo que forjamos y vivimos para después arrepentirnos.

Es por eso que no, no me arrepiento de lo que soy, un humilde relojero al que le llegan relojes de máximo 5000 pesos y cobra una décima parte de eso por arreglarlos. A veces hasta me da pena cobrar 500 pesos por arreglar un reloj de ese precio, hasta me miran feo cuando se los digo. Solo que como soy el mejor de aquí, no les queda de otra, siempre se los tengo listos al día siguiente.

Y la verdad es que se los doy al día siguiente por el puro placer de tomarme el tiempo de apreciar los relojes y sus engranes.

Es todo un arte el lograr que funcionen, que no le quepa duda. Hasta podríamos decir que es el arte de medir el tiempo, ¿qué le parece? Algo irónico, ¿no?

A mí sí, sí me lo parece, pero me gusta hacerlo, hasta hablar así, como si estuviera loco y usted tuviera el tiempo para sentarse a escuchar a un anciano al que el tiempo ya le cobró factura... Y así siguió, por mucho tiempo. Después de eso llegué a casa y me cuestioné todo lo planteado por ese señor,

ni me dijo su nombre, ni se lo pregunté, tal vez en realidad ese señor no existe, ese lugar nunca antes lo había visto, tal vez solo apareció porque necesitaba hablar con él, cuestionarme todo lo que sé con sus analogías y metáforas, pensar en todo lo que no sé y en lo que sí también. Hace mucho tiempo que no salgo, hay algo así que le andan llamando pandemia, pero desde que empezó a divulgarse la información de que la enfermedad llegó al país yo ni he salido de mi casa, ni salía desde antes de eso, tal vez fue una señal para que no salga de casa, pero sí tengo que salir de casa, necesito comer, comprar víveres; qué bueno que puedo hacer eso, no salir, he leído que hay gente que no tiene ni para comer con esto, se me hace triste e irónico, la gente que no necesita salir llega a ser mal vista con la población general, pero no vemos a la gente que realmente le hace daño al mundo, la que se roba la vida echándose un puesto de gobierno, un dineral por no hacer nada, y lo peor es que ese dinero ni se lo gastan, se queda en un banco y el dinero va perdiendo valor porque esa gente no sirve, nomás para robar, pero así seguiremos, por mucho tiempo.

Fragmento de frutos a proporción

Aída Domínguez

Sobre reivindicar a Alfonsina

Eva Sotelo

Estudiante de Intercambio - Universidad Nacional de Córdoba, Argentina

Me crié entre letras, aún tengo presente la primera vez que leí La niña de Guatemala de José Martí. Tenía unos doce años y recuerdo como si fuera hoy las emociones que me invadieron. Tanta belleza, tanta musicalidad y tanta tristeza. Todo en una sensación que recorrió mi cuerpo. Me ocurrió con Bécquer, con Neruda y con otros. Pero no con Storni. Ni siquiera puedo identificar cuál fue mi primer acercamiento a su poesía. Lo que sí recuerdo es que no me movilizó. Bastó con eso para encerrarla en un cajón lleno de textos al pasar. En eso se convirtió. Los años han pasado y hoy me encuentro nuevamente frente a ella. Pero no es la misma, supongo que porque yo tampoco lo soy. La leo desde mi presente mas también desde el suyo, las primeras décadas del siglo XX en Argentina. Tiempos que a pesar de parecer lejanos, en algunos aspectos no lo son. Esto ha cambiado mi visión sobre su lírica.

Eagleton (2010) sostiene que un poema es una declaración moral. Así leo hoy los poemas de Alfonsina Storni. Ya no veo simplemente a una poeta, sino a alguien que en sus palabras transmite un posicionamiento sobre su condición de mujer en un contexto lleno de imposiciones ante las que se rebela (p.35). En El dulce daño (Storni, 2017), sus poemas expresan sentimientos sugeridos a través de múltiples sensaciones. Refieren a temas como el amor, el dolor y la muerte. En algunos de ellos la naturaleza la acompaña, como ocurre en el poema El llamado: “En la selva, mis plantas/ Pisan la hierba fresca /Que salpica rocío. /Las estrellas me hablan, /Y me beso los dedos, /Finos de luna blanca.”(p.12). Pero también se observa, en Si la muerte quisiera una actitud crítica ante la vida que ha vivido, la cual reconoce que no ha elegido y que ha transcurrido con vendas en sus ojos: “Llegamos al camino sin elegir acera. /Nos pusimos un traje como el que llevan todos /Y adquirimos su aspecto,

sus costumbres, sus modos. /Hemos andado mucho, sujetados por riendas /Invisibles, los ojos fatigados de vendas.”(p.13). Así como la necesidad de vivir de otra manera, una que ya está proyectando y que describe llena de deseos y pasiones, una vida llena de “vida” por fuera de los cánones impuestos: “¿Sabes, viajero? Tarde voy haciendo proyectos. /De tentar nuevos rumbos desandando trayectos. /Tengo sed tan salvaje que me quema la boca /Y ansío beber agua que brote de la roca.”(p.13). Alfonsina quiere trascurrir por este mundo como ella elija, y se interroga sobre qué ocurriría si hiciera eso. “¿Irían a mirarme cubriendo las aceras? / ¿Me quemarían como quemaron hechiceras? / ¿Campanas tocarían para llamar a misa?”(p.17), pregunta en ¿Qué diría?, poema donde caracteriza a la gente como “recortada y vacía”. Es evidente, que el reclamo es a una sociedad que estipula ciertas conductas como modelo único a seguir. Imposición que ya lejos de angustiarla por querer ser diferente genera en ella otra reacción: “En verdad que pensarlo me da un poco de risa.”(p.17). En Oveja descarriada sus intenciones de ser distinta, de elegir ya no son anhelos: “Oveja descarriada, dijeron por ahí. /Oveja descarriada. Los hombros encogí.”(p.18). Y lo que dicen por ahí resulta cierto en una Alfonsina que se reconoce y se refiere a sí misma de la siguiente manera: “Es verdad descarriada, que estoy de paso aquí.”(p.18). Podría decirse que es posible observar en sus palabras un camino progresivo que va desde la aparición de un sentimiento que crece y se torna en una firme intención cuya defensa ya no se plasma en versos sugestivos, para finalmente concretarse: parece, al menos en sus palabras, que Alfonsina es libre. Y con esa libertad se atreve a dar un paso más, en Tú me quieres blanca su posición es clara y contundente, le habla a los hombres que exigen castidad y pureza, virtudes que ellos no poseen. Mas

no se detiene en destacar la hipocresía que supone ese doble estándar, sino que les demanda que para tener el derecho de pedir algo así primero deben ser ellos quienes se purifiquen: “Y cuando las carnes / Te sean tornadas, /Y cuando hayas puesto / En ellas el alma /Que por las alcobas /Se quedó enredada, /Entonces, buen hombre, /Preténdeme blanca, /Preténdeme nívea, / Preténdeme casta.”(p.16). Definitivamente, hoy leo a otra Alfonsina y siento que la lectora en la que me he convertido la reivindica. La saca del cajón donde estuvo tantos años y desempolva sus versos. Quizás la causa de esto radique en las marcas del tiempo, en las experiencias que me han cambiado y me han dado herramientas que me permiten leerla desde otro lugar. Encuentro así, a esta Alfonsina libre y rebelde cuyas palabras me identifican y me acompañan. Palabras ante las que no puedo permanecer inmóvil, versos que siento como un huracán que recorre mi historia y la de muchas mujeres. Y es que a pesar de haberlos escrito hace ya un siglo podrían haber sido escritos hoy. La sociedad ha cambiado, sin embargo aún seguimos condicionándonos por el que dirán y restringiendo nuestras elecciones en función de lo que se espera de una mujer. Una noche, allá por 1938, decidiste adentrarte en el mar. Quizás el mismo que alguna vez sugeriste que todas las mujeres llevamos dentro. Te fuiste Alfonsina, y no dejo de preguntarme, ¿qué contarían tus versos si volvieras?

Referencias bibliográficas: Eagleton, T. (2010). Cómo leer un poema. Madrid: Akal. Storni, A. (2017). Poemas. Alfonsina Storni. Buenos Aires: Biblioteca del Congreso de la Nación.

Lolita

Lolita, light of my life of my loins. My sin, my soul. Lo-lee-ta: the tip of the tongue taking a trip of three steps down the palate to tap, at three, on the teeth. Lo. Lee. Ta.

She was Lo, plain Lo, in the morning, standing four feet ten in one sock. She was Lola in slacks. She was Dolly at school. She was Dolores on the dotted line. But in my arms she was always Lolita.

Did she have a precursor? She did, indeed she did. In point of fact, there might have been no Lolita at all had I not loved, one summer, a certain initial girl-child. In a princedom by the sea. Oh when? About as many years before Lolita was born as my age was that summer. You can always count on a murderer for a fancy prose style.

Ladies and gentlemen of the jury, exhibit number one is what the seraphs, the misinformed, simple, noble-winged seraphs, envied. Look at this tangle of thorns.

Lolita (Fragmento)

Traducido al español por Ofelia Jimenez Montes Licenciatura en Letras Hispanoamerianas

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.

Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.

Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

Luciérnaga

Huellas y mariposas

Nayani Alejandra Mares Fuentes Licenciatura en Letras Hispanoamericanas

Chispa desprendida de la luna. Luz guardiana de la medianoche. Fuego que danza en las memorias.

Certera es la estela que dibujas. Silencioso tu camino hasta la ventana donde la vigilia es tu contento.

¡Vuela lejos con tu madre! Déjame dormir. Déjame olvidar.

Juegos en el jardín. Tierra y aire. Persecución en la naturaleza.

Grandes son las alegrías. Grandes alas. Grandes manos.

El sol riendo y la luna curiosa. La tarde siembra huellas. En la noche florecen narcisos.

Vislumbres académicos

Letras mágicas

José Manuel González Freire

de Letras y Comunicación

La letra V/v

Su nombre es femenino “uve”. Sonido bilabial oclusivo sonoro y se confunde con la B Es larga la tradición de nuestros gramáticos del Renacimiento y en plena apogeo de los estudios latinos, materia obligada para toda la gente bien de la época. En Latín la v sí es distinta de la b y no pareciera un desliz muy grande tratar de separarlas en la lengua hija el español, según la costumbre de la lengua madre. Antonio de Nebrija, y aplicando la buena pronunciación latina a la buena pronunciación española, hizo que tomara cuerpo la idea que la v era nuestra lengua letra con sonido propio y diferenciado. La Gramática de Vicente Salvá, comenta que debemos ir acostumbrándonos a emitir en todas las voces escritas con v el verdadero sonido de esta letra.

La V tiene un abolengo tan antiguo que tendremos que buscarla en la lengua Fenicia, la cual se parece a nuestra Y de hecho la V mayúscula que hoy utilizamos es bien reconocida en otros alfabetos griegos donde alterna con la antigua adaptación. En latín la V resultaba incómoda al representar dos sonidos bastante frecuentes. Pero con la llegada de la imprenta en el siglo XV, se generaliza la práctica de diferenciarlas la U (vocal) y la V (consonante), pero aun así tardó bastante, por eso podemos encontrar en textos de esa época palabras escritas de

diferentes maneras: voz-uoz, ver-uer, unovno En el siglo XVIII se dio también pie a que se definieran muchas V vacilantes que en periodos anteriores alternaban con B, en el Siglo XVI se escribían con B lo que hoy es con V: Balladolid, bíbora, bolber, baciar, bacilar.

Como saben la mayoría de ustedes, las palabras no tienen padre, en 1827, el italiano Volta, inventa la palabra “voltio”, el estadounidense Chesbrough inventa en 1872 la palabra “vaselina” y el biólogo C. Funk, en 1912, inventó la palabra “vitamina”.

Para los latinos la V mayúscula también fue el número 5, hoy en día la V mayúscula ocupa un papel muy importante en la vida de las personas, ya que se ha incluido en las siglas para casi todo: VIP, VLF (baja frecuencia), PPV, OVNI, PVC, daV (decavoltio), eV (electronvoltio), mV (milivoltio), V (de victoria o de voltio), TV, PNV. Adolf Hitler bombardeó Inglaterra con los misiles V.1 y V.2.

De las palabras y sus cosas

Mariana Naomi López Licenciatura en Lingüística

Referencias bibliográficas: Nabokov, V. (2020). Lolita. (1° ed.). Anagrama.

Referencias de la fuente consultada en inglés: Nobokov, V. (1955). Lolita. Fawcett Publications.

Referencias bibliográficas: Corominas, J. (2012). Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana. Madrid: Editorial Gredos.

Como estudiante de la carrera de Lingüística mis amigos tal vez me ven como estricta en cuestiones de gramática y ortografía, tal vez lo soy, tal vez no, pero me alegra mucho que me busquen para pedirme ayuda para revisar o aportar algo en sus trabajos. Soy lingüista en formación y aunque no solo me enfoco en esos dos aspectos de la lengua, me gusta que me pregunten y poder ayudar. Por ejemplo, tengo un amigo que estudia psicología y le encanta escribir, recuerdo que hace dos años tomamos un curso en la plataforma de Coursera y pudimos formar un equipo de corrección de estilo para continuar escribiendo.

Mientras estudiábamos el curso antes mencionado, hubo veces que nos dividíamos los textos que teníamos que escribir, a veces escribía él y yo corregía y viceversa, fueron buenos tiempos; ahora solo me manda sus poemas para corregirlos y el más reciente versa así: Aquí estoy* Aquí estoy, sobre un país inmenso. Una tierra infinita que nunca terminaré de descubrir, y estoy bien. Me he preguntado a dónde van los sueños. He investigado sobre la soledad y sus sepulcros. He dado vueltas en círculos viciosos. Sin embargo, aquí estoy con mis 20 años. Navegando en aguas desconocidas. Creyendo que voy hacia adelante en un mar que nunca termina. Sin brújula, ni mapa, ni vigía. Estoy aprendiendo a nadar fuera del cardumen. Fui obstinado, errata, vagabundo y pernocté por la ciudad sin encontrar asilo. Y ahora tengo 20 años, ¡Qué rápido pasa el tiempo! He oído decir que cada año pasa más rápido que el anterior. Y pensar que primero quise adelantar el tiempo. Ser más, para hacer más. Luego, me vi rogándole al tiempo para que se detuviera y diera marcha atrás. Volver a ser, para volver a hacer. Este fue uno de mis favoritos, es bueno colaborar con otros; así que, como comunidad estudiantil y docente; los invito a escribir.

*Fragmento de poema escrito por Cristopher Anaya, de la Licenciatura de Psicología en la UDC.
Ven, te invito al mundo de las letras
Ilustración de internet redbubble.com
Riqueza heterogénea
Eclipse total
Notas que unen
Estruendos I
Ilustraciones de Aída Domínguez. Artista visual y docente.

Breve introducción a los símbolos como estrategia de purificación en Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato

La novela Sobre héroes y tumbas (1961) del escritor argentino Ernesto Sabato, se centra en los personajes de Alejandra y Martín, dos jóvenes quienes se conocen e intentan tener una relación, ambos siendo el escape del otro. Existen cuatro ejes centrales y apartados dentro de la novela: antes de la relación, durante, el accidente y después de la relación. La narración inicia con una “nota periodística” que informa del incendio en la casa de los Vidal Olmos, en donde Fernando y Alejandra, padre e hija respectivamente, murieron.

La primera parte de la novela se llama “El dragón y la princesa”, esta se centra en el inicio de la relación de ambos jóvenes, cómo se van conociendo y sus respectivos pasados trágicos, sus familiares y posiblemente sus traumas. Todo esto entretejido con la historia de Argentina, país en donde se desarrolla la historia alrededor de los años 40-50, cuando Alejandra lleva a Martín a su casa y conoce a su abuelo. Es desde este momento en el que él, Martín, comienza a ser consciente del gran secreto que es ella.

El segundo apartado “Los rostros invisibles”, es donde conocemos la desesperación de Martín por ser parte de la

Sheidy M. Rodríguez Jiménez Licenciatura en Letras Hispanoamericanas

vida de Alejandra, se siente apartado por las personas a su alrededor que se ve pequeño y ajeno a todo lo que concierne a ella, es por esto por lo que cuando su relación llega a su fin se intenta aferrar a ella con todo lo que tiene a su alcance. Este apartado termina con la ruptura de la relación y con la resolución de que Alejandra mantiene una relación incestuosa con su padre.

En el “Informe sobre ciegos”, se encuentra narrado desde la perspectiva de Fernando Vidal, padre de Alejandra, y la narración inicia mucho tiempo antes del trágico final de ambos. Es a lo largo de estas líneas que conocemos la obsesión de este personaje por los ciegos y su fiel creencia de que forman una secta, la cual quiere dominar el mundo desde las sombras.

“Un dios desconocido” inicia unos capítulos antes de que la narración de Fernando termine, en esta se narra la desesperanza de los personajes, y la narración casi en su totalidad, excepto lo anteriormente mencionado que es narrado por el padre de Alejandra, está a cargo de Bruno, un personaje que anteriormente es presentado a Martín por Alejandra, y el cual fue durante un tiempo cercano a la familia

Anotación:

El presente trabajo es un extracto de la memoria de investigación con nombre homónimo que está en desarrollo en la actualidad para obtener el grado de licenciada en Letras Hispanoamericanas.

Vidal Olmos. Desde la perspectiva de este personaje, conocemos más a la familia y el pasado de Fernando, de cómo es que desde pequeño mostraba una fascinación perturbadora por mantener el control de todo. Es también la parte final de la novela en donde nos enteramos del viaje de Martín para encontrarse y salvarse, de cierta forma, a sí mismo.

La novela cuenta con un par de personajes protagonistas: Alejandra y Martín, enigmáticos, como ya he mencionado anteriormente, cuentan con traumas y momentos que han marcado sus vidas, para mal. Uno que comparten ambos es el sentimiento de suciedad, el cual se encuentra continuamente mencionado y remarcado en las narraciones tanto internas como externas.

Con el personaje de Martín, su sentido de suciedad se encuentra ligado a su madre, quien lo crió cuando su padre muriera, en repetidas ocasiones ella le echaba en cara como era que lo debió de abortar, y como se quiso deshacer de él, ya nacido, lanzándolo por las cloacas, donde era que pertenecía junto con la mierda y la basura. “[…] él había salido medio tarado, ya que era un milagro que no hubiese ido a parar a las cloacas” (Sabato, 1961: 17). Es en varias ocasiones en que Martín piensa que toda su suciedad es culpa de su madre, pues esta era una cloaca. Como si toda la basura de su madre la hubiese ido acumulando en su alma, a presión, pensaba, mientras Alejandra lo miraba, acodada sobre un costado. Y palabras como feto, baño, cremas, vientre, aborto, flotaban en su mente, en la mente de Martín, como residuos pegajosos y nauseabundos sobre aguas estancadas y podridas (Sabato, 1961: 16).

La razón por la que el personaje de Alejandra se siente sucia y por la cual se ve obligada a limpiarse continuamente, es por la relación incestuosa que mantiene con su padre, es por esto por lo que la visión de sí misma es tan baja y no se siente completa, ni merecedora de cualquier clase de afecto.

Me pasé la mano por la boca y me refregué los labios, como queriéndolos limpiar de suciedad. Y poco a poco sentí que la furia volvía a subir en mí como el agua hirviendo en una olla. Entonces me quité la ropa y corrí hacia el agua. Nadé durante mucho tiempo, quizá horas, alejándome de la playa, mar adentro (Sabato, 1961: 49).

Pero no son solo las descripciones que se tiene ella misma, sino muchos aspectos que la rodean los que se encuentran sucios, como su cuarto en la vieja casa de los Olmos. “Sobre una pared había un espejo, casi opaco, del tiempo veneciano, con una pintura en la parte superior” (Sabato, 1961: 35).

Todo cuanto rodea a Alejandra es penumbroso, negro u opaco, sucio en pocas palabras. Las sombras siempre se ciernen sobre ella.

La sombra va emergiendo poco a poco y hay que favorecer su aparición manteniendo un silencio total y una gran delicadeza: cualquier cosita y ella se replegará, desapareciendo en la región de la que empezaba a salir (Sabato, 1961: 41).

Pero de la misma forma en que los personajes se encuentran rodeados continuamente por la suciedad, se pueden detectar elementos, símbolos, que ayudan

con la purificación del entorno. Símbolos que pretenden purificar su impureza como el fuego, el agua y el aire, y la casa como uno de los sitios en donde se pueden ubicar más el sentimiento de suciedad.

Teniendo estos en cuenta podemos llegar a la interrogante que nos guiara en la investigación: ¿De qué manera el sentido de suciedad/impureza que manifiestan los personajes de la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato se relaciona con los símbolos de la casa, el fuego, el aire y el agua que también aparecen en el discurso narrativo?

Sabemos que la impureza/suciedad es uno de los símbolos más arcaicos, es más que una simple mancha que se encuentra fuertemente relacionada con lo sagrado; este sentimiento de suciedad también lo podemos encontrar en la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato y los símbolos de la casa, fuego, agua y aire ayudan a encontrar una manera de purificarlo.

En este sentido, el objetivo general a perseguir será: analizar los sentimientos de suciedad/impureza a través de los símbolos de la casa, el fuego, el agua y el aire representados en Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato. Y los específicos serán: I. Distinguir cómo el símbolo de la casa se relaciona con el sentimiento de suciedad de los personajes en esta obra literaria; II.

Portada tomada de internet planetadelibros.com

Referencias bibliográficas: Sabato, E. (1961). Sobre héroes y tumbas. Argentina: Compañia General Fabril Editora.

Explicar por qué el símbolo del fuego es el elemento purificador elegido para dar fin con el sentimiento de suciedad en Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sabato; III. Examinar cómo los símbolos del agua y el aire aportan en relación con la purificación del sentimiento de suciedad en ésta obra literaria de Ernesto Sabato. Lo anterior encuentra su justificación, primero en un nivel personal, en el hecho de que la narrativa del autor me parece intrigante, y llena de simbolismos, los cuales en su unión con los demás elementos existenciales, llegan a crear una visión de mundo que afecta en diferentes ámbitos de la vida, tanto del mismo autor como de sus lectores, es por esto por lo que su análisis ayudará a llegar a una comprensión del mundo sabatiano.

Sobre héroes y tumbas es una narración que ha sido continuamente analizada y abordada por distintos métodos, aun así, hubo un tiempo en el que no se estudió, pues se esperaba que Sabato tomara una postura política, así como otros tantos escritores de su época y país lo hicieron, lo cual él no realizó. Las maneras tan diversas del análisis del texto son tan amplias que existen algunas que no podemos apreciar a simple vista, pues conforme pase el tiempo nuevas formas se van encontrando.

Uno de los aportes a los estudios sobre la literatura hispanoamericana es referente al continuamente abordado símbolo de purificación, el fuego. Este es mencionado en más de un artículo, ensayo o tesis, pero se han dejado de lado los demás elementos que también se encuentran dentro de la obra y son signos purificadores junto a este, como el agua y el aire.

Uno de los grandes referentes que se pueden notar a simple vista, es que, dentro de la obra del autor, siempre se encontraran los personajes femeninos duales, esos que no cumplen con un papel estereotipado, creando personajes de mujeres malas o provocadoras, las cuales son capaces de llevar al hombre a la desgracia; de esta forma podemos notar una postura frente al feminismo, puesto que es bien sabido que Sabato lo consideraba estúpido y llegó a tener pensamientos machistas. Continuará...

El símbolo de la mujer en la obra de Ernesto Sábato / Norma Sturniolo. Cuadernos Hispanoamericanos (Madrid, España)-- nos. 391-393 (ene. mar. 1983) p. 662-674. en: http://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/bnd/628/w3-article-323394.html

Fragmento de estruendos I Aída Domínguez

Alfonsina Storni, la poesía que resultó a partir de sus desdichas

Soy maestra en Literatura Hispanoamericana y Licenciada en Letras y Periodismo por la Universidad de Colima. Entre los años 2000 y 2005 estudié dos diplomados: uno en Gramática Española y otro en Estudios de Género. Actualmente me desempeño como editora de la revista Interpretextos de la Facultad de Letras y Comunicación y soy responsable de la gaceta literaria Destellos. De 2009 a la fecha, también soy docente en asignaturas relacionadas con la edición literaria y de textos académicos. Previamente, estudié una carrera técnica en el área de la salud en la UMSNH, que ejercí en Colima y Puebla durante dos años. Luego ingresé a la BUAP para incursionar en la carrera de Derecho, aunque al término de los primeros semestres, me di cuenta que no era mi vocación, por ello decidí ingresar a la Licenciatura en Lingüística y Literatura Hispánica de la misma universidad poblana, en donde estudié los primeros tres semestres, para luego incorporarme a la Universidad de Colima, en donde revalidé algunas materias y culminé mi formación en Letras. Entre la salud, el derecho y las letras, elegí el camino de la literatura y fue la mejor decisión, ya que la palabra escrita refleja —a través de bellas imágenes y miradas críticas— nuestro mundo circundante. Disfruto mucho de la literatura universal, aunque prefiero la literatura mexicana de todas las épocas, de la que todavía tengo mucho que leer y aprender. En mi desempeño laboral, conjugo con gusto literatura y edición. Editar revistas académicas y creativas es un oficio que realizo con pasión y para ello es imprescindible el trabajo colegiado, como el que hacemos con los equipos editoriales en Interpretextos y Destellos

El objetivo de este ensayo se enfoca en una poeta hispanohablante que revolucionó las reglas de la poesía: Alfonsina Storni. Por ello, este análisis intentará comprobar la estrecha vinculación de su vida con los temas predominantes en las últimas antologías publicadas entre 1934 y 1938. El sustento teórico del ensayo se basa en los valores extrínsecos de la literatura establecidos por Román Ingarden.

Los poemas que se fueron publicando tenían una esencia que era respaldada por hechos trascendentales de Storni; el objetivo específico a inspeccionar en este análisis es demostrar que las últimas publicaciones de sus antologías retrataban sentimientos negativos como: la tristeza, soledad, depresión, entre otros. Para iniciar la introspección de los poemas que se seleccionaron es necesario contextualizar de forma general el soporte teórico, los valores extrínsecos. Se conoce que estos valores permiten al crítico establecer inferencias de cualquier obra literaria apoyándose en aspectos externos de la obra como: la relación que se tiene con la biografía del autor, aspectos psicológicos o la sociedad. En este ensayo, es indispensable la cuestión biográfica y psicológica con la finalidad de que en los argumentos coexista la coherencia de lo que se leyó, con lo que se desentrañará en función de los poemas elegidos: “Soledad”, extraído del Mundo de los siete pozos (1934) y “Voy a dormir” de Mascarilla y trébol (1938).

“Soledad” se compagina de forma directa con la vida de Storni; los versos denotan la profunda melancolía que sentía en esos años, citando la primera estrofa expresa: «Podría tirar mi corazón desde aquí, sobre un tejado: mi corazón rodaría sin ser visto» (1934, p. 83).

Afirmo que el trasfondo de estas líneas alude al sentimiento de rechazo que sentía la autora en cuestión, del nulo interés que recibía de las personas. Más adelante se

reafirma la inferencia con la última estrofa: «Podría, soltando la llama de mi pecho, echarla a rodar como los fuegos fatuos: las lámparas eléctricas la apagarían…» (1934, p. 83). Esto es interpretado como todo el esfuerzo que ponía en exteriorizar su soledad con el afán de obtener empatía, pero en cambio, siempre se hacía presente la indiferencia. Ahora bien, el valor psicológico hace profundizar sobre aspectos mentales y procesos de cognición que -en este caso- son característicos de Storni.

En la segunda estrofa escribe: «Podría gritar mi dolor hasta partir en dos mi cuerpo; sería disuelto por las aguas del río» (1934, p.83). En este punto se reconoce que Storni, además de pasar por una soledad, tiene un dolor que se asocia con la depresión y esta enfermedad deriva sentimientos de tristeza o desesperanza.

El poema de Storni que, para muchos auguraba su dramático final, fue “Voy a dormir”. En primera instancia, los versos: «…tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de musgos escardados.» (1938, p.93), incitan al lector a discernir que la poeta quisiera estar durmiendo bajo el agua. En segundo punto, la frase “Nodriza mía” se justifica como si la naturaleza se personificara y conceda el deseo a Storni de que pueda morir ante las magnificencias del mar y el cielo. Y lo tercero, es la desesperanza absoluta que se representa como una despedida final al amor: «…si él llama nuevamente por teléfono, le dices que no insista, que he salido…» (1938, p.93). Para concluir, asevero que la vida de esta poeta argentina reivindicó la forma de hacer poesía y no solo de la estructura interna sino de los temas que se utilizaron. Al cuestionarme si todos los poemas publicados de Storni transfieren al lector el designio verdadero, con "Soledad" y "Voy a dormir" ratifico que se esclarece el trasfondo antecedido por los valores extrínsecos de Ingarden.

Referencias bibliográficas: Ingarden, R. (1998). La comprehensión de la obra de arte literaria (Gerald Nyenhuis, Trad.) México: Universidad Iberoamericana. Storni, A. (1934). “Soledad”. Santa, A., Poemas: Alfonsina Storni (p.83). Argentina: Biblioteca del congreso de la nación. Storni, A. (1938). “Voy a dormir”. Santa, A., Poemas: Alfonsina Storni (p.93). Argentina: Biblioteca del congreso de la nación.

Información relevante sobre el Examen Certificado de Español como Primera Lengua

Comparto la siguiente información sobre el Examen de Certificación del Español como Primera Lengua, cuya iniciativa es del Instituto Cervantes, por considerarla de interés general para todo público. Agradezco al Dr. José Manuel González Freire de la Facultad de Letras y Comunicación -que también forma parte de este programa (México)- por proporcionar la siguiente información, tomada textualmente de la página del propio Instituto.

¿Qué es el examen de certificado del español como primera lengua?

El Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española, es un servicio de evaluación y certificación del grado de dominio del español a través de medios electrónicos dirigido a estudiantes y profesionales de los cinco continentes.

¿Quién puede hacer el examen de certificado del español como primera lengua?

Todas aquellas personas que deseen acreditar su dominio de la lengua española, ya tengan el español como lengua extranjera, segunda o materna. Está pensado para jóvenes y adultos, es una opción especialmente adecuada para personas que necesitan una acreditación rápida para su admisión en una universidad o la solicitud de un nuevo puesto de trabajo.

¿Cómo son las pruebas del examen de certificado del español como primera lengua?

Prueba 1. Comprensión de lectura

Esta prueba consta de 5 tareas con un total de 38 preguntas. El tiempo máximo para realizar esta prueba es de 60 minutos y su corrección es automática e inmediata teniendo un valor máximo de 250 puntos.

Prueba 2. Comprensión auditiva

Esta prueba consta de 6 tareas con un total de 38 preguntas. Se debe escuchar diferentes grabaciones de diversos tipos (conversaciones, conferencias, etc.) con diferentes grados de complejidad y contestar preguntas sobre ellas. El tiempo máximo para su realización es de 55 minutos, teniendo un valor máximo de 250 puntos.

Prueba 3. Expresión e interacción escritas

Esta prueba consta de un total de 2 tareas donde el candidato debe escribir dos textos. El tiempo máximo para completar esta prueba es de 50 minutos teniendo un valor total de 250 puntos.

Prueba 4. Expresión e interacción orales

Esta prueba consta de un total de 5 tareas donde debe grabar sus respuestas a diferentes preguntas que escuchará, así como realizar dos presentaciones orales. El tiempo máximo para completar esta prueba es de 15 minutos teniendo un valor total de 250 puntos.

¿Cuáles son las características del examen?

1. Certificado de conocimiento de español sobre una escala de puntos con equivalencias a los niveles A1-C1 del MCER.

2. Titularidad: Instituto Cervantes, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad de Salamanca, Universidad de Buenos Aires.

3. Origen: España, México y Argentina.

4. Vigencia: Cinco años.

5. Reconocimiento internacional:

6. Reconocimiento internacional de las instituciones de enseñanza superior del SIELE.

¿Cuáles son los requisitos para solicitar el examen de certificado del español como primera lengua?

La solicitud completando y enviando un formulario en línea en https://siele.org/ centro-de-examen Una vez que se haya analizado su información, se pondrán en contacto con el centro para comunicarle si sigue adelante en el proceso.

Para el día del examen es necesario llevar: El documento oficial de identidad que haya presentado en el momento de la inscripción. Los datos de acceso de usuario en SIELE. org. debe recordarlos para poder acceder al equipo en el que realizará el examen.

Guadalupe Monserrat Tapia Velázquez Licenciatura en Letras Hispanoamericanas

Eclipse total Aída Domínguez

Referencias bibliográficas: Preguntas frecuentes SIELE | Exámenes - Instituto Cervantes. (s. f.). Instituto Cervantes Exámenes. Recuperado 19 de junio de 2021, de https://examenes. cervantes.es/es/siele/preguntas-frecuentes

Abelina Landín Vargas
Plantilla docente

Miscelánea

Entrevista a Bernardo Cienfuegos, escritor chileno del norte

Bernardo Cienfuegos, académico en literatura y comunicación de la Universidad de Antofagasta, también escritor y director de la Corporación Cultural La Toma, amablemente respondió a mis preguntas, de manera virtual, con la intención de conocer su opinión sobre la escritora María Luisa Bombal abordando el tema de la representación de la mujer y el rol que desempeña en su cuento "El árbol" (1939).

¿Qué opina de la autora María Luisa Bombal?

María Luisa Bombal para mí es una escritora fundamental de las letras chilenas de la época de los treinta. Sobre todo, pensando en su obra ligada a las vanguardias literarias del surrealismo, algo relativamente ajeno en ese entonces en nuestro territorio, de hecho, se adelantó por lo menos una década con su obra. Por otra parte, es fundamental porque justamente su mirada de lo femenino, no solamente en cuanto a la cuestión física o a las relaciones sociales que se daban entre el sujeto hombre y mujer, sino también a la visión íntima del cuerpo, pensamiento y de cómo desde esa intimidad se enfrentaba a la realidad. Tiene un talento artístico notable y por supuesto, solamente lo ampara en sus obras, sus letras y su pluma es exquisita.

¿Considera que hay una relación entre la figura femenina en más de una de sus obras?, ¿y por qué?

Bueno, evidentemente, sí, particularmente las novelas de María Luisa Bombal y algunos de sus cuentos uno puede encontrar una relación entre sus personajes femeninos. Sin embargo, creo que lo más representativo de su corpus literario, exactamente es cómo trata a su temática femenina, a los elementos sentimentales, a la poetización de ciertos elementos y todos los rasgos surrealistas. Considero que allí uno va encontrando poco a poco está dicotomía claramente presente, por ejemplo, en "El árbol" tiene que ver con la cuestión de los roles y los valores de estos sujetos, tanto el femenino como el masculino.

¿Cómo se manifiesta el sujeto femenino en el cuento "El árbol"?

Yo creo que lo más interesante de la construcción femenina en "El árbol" tiene que ver justamente con este paralelismo existente entre Brígida y las distintas melodías que van sonando cuando ella está presente en el concierto. Y cómo esto nos sirve básicamente para ir mostrando los distintos momentos de la vida de su protagonista, en primera instancia Mozart sirve para poder presentar a está infancia bastante frívola de la más pequeña de seis hermanas, donde aparece muy definido el tema de la comunicación en cuanto a la relación con su padre, ya que no la toman en cuenta, nadie espera nada de ella, puede ser y hacer básicamente lo que quiere. Luego, en una segunda instancia, aparece la obra de Beethoven muy en consonancia con su momento de mostrar a Brígida como mujer, sus pasiones y cómo termina casándose con Luis, el amigo de su padre, hombre bastante mayor, que, por supuesto se muestra como este sujeto perfecto, estereotipo de un hombre patriarcal. Y finalmente, en la tercera etapa encontramos a Brígida en consonancia con la música de Chopin, siendo una mujer triste, intentando sostener su vida matrimonial, aunque Luis se ha alejado. Ahí es cuando todo se vuelve más doloroso, se siente sola, amargada y muchas veces encerrada en esta caja de cristal. Es un sujeto femenino que termina construyéndose desde otros, definiéndose a sí misma y va empezando a cuestionar, a descubrir elementos, por último, pone en duda su propio matrimonio y por eso busca obtener lo que ella se merece, que un punto de inflexión bastante importante, es finalmente ser libre y feliz.

¿Cómo se manifiesta el amor?

En lo personal, creo que el amor que siente Brígida por su esposo Luis, es bastante pueril desde la inocencia característica de ella, un personaje siempre juguetón y con una naturaleza bastante simple. Además nunca queda muy claro si realmente Luis estaba enamorado de ella cuando se casan o no, sin embargo, lo que sí queda claro es que ella ve a su esposo más como una figura paternal. Evidentemente él siendo una persona conservadora, es poco dado a compartir las locuras o los gestos más juguetones de su esposa, esto generó un quiebre importante y se manifiesta en distintos momentos cuando hay un proceso donde se termina en la incomunicación.

Y de hecho ella exigía amor, a pesar de que en algún momento se menciona una resignación, poco a poco se va dando cuenta de lo contrario, nunca estuvo resignada a esta falta de amor y esto nos lleva al clímax de la historia.

¿Cómo describe el rol de la mujer y el hombre?

Bueno, la relación es un fiel reflejo de lo que ocurría en la época. Por una parte, vemos a Luis un sujeto proveedor, un hombre fuerte y mayor que la protege, entrega los recursos correspondientes y trabaja, en contrapartida tenemos a Brígida, este personaje femenino bastante juguetón, quien también es un tópico que se menciona ser un ángel del hogar, tiene su propia dinámica frágil y debe ser protegida.

¿Cuál es la figura de la mujer que intenta exponer la autora en su obra?

Quizá lo más trascendente respecto a la figura que el texto intenta exponer en "El árbol", tiene que ver con este sujeto femenino que se enfrenta y reconoce su propia visión del mundo (su sentir frente al otro) y se deja en evidencia que el poder es ejercido por el hombre, ellas no tratan de imponer su discurso, pero sí, empiezan a tomar decisiones personales, a empoderarse en ciertos elementos. Yo creo que justamente el ideal es buscar la libertad para dejar de sentirse reprimidas o ignoradas, ya entendiendo nuevamente que el sujeto femenino existió en un margen dentro de este patriarcado que se presenta ahora.

¿Las escenas son clichés o intenta romper con alguna figura?

Yo creo que no se puede hablar de una escena cliché, porque justamente hay que entender que María Luisa Bombal intentó tener una pluma ligada al realismo con tintes surrealistas, por lo tanto, lo que ella mostraba eran cuestiones cotidianas que vivía el sujeto femenino dentro de una sociedad, por esta razón, no podría decir desde mi perspectiva que las escenas planteadas dentro de la obra son un cliché, sobre todo pensando en cómo la autora muestra la interioridad del sujeto femenino, una mirada bastante íntima, personal y propia, de lo que significa ser mujer y cómo eso impacta dentro de la historia.

Nota: Fue parte de la charla virtual con Bernardo Cienfuegos, profesor de literatura (Académico UA) y escritor de la República de las Letras Antofagasta.

Madison nos relata su historia dándonos una prueba de lo que la comunidad LGBT+ afronta a diario

Compartir tus experiencias puede convertirse en una forma de terapia, Madison, quien es un orgulloso miembro de la comunidad LGBT+ narró su historia a Jorge Villanueva con el fin de publicar un libro con su historia, creyó que esta podría inspirar a otras personas a salir adelante como él lo logró.

La historia te pone de frente a las experiencias de supervivencia al abuso y maltrato infantil, discriminación, violencia física, psicológica y sexual que enfrentó Madison, quien se considera genderqueer, la biografía/novela pretende narrar de forma íntima y cruda los eventos que formaron a Madison en alguien que no te quiere dejar solo, que grita por tus derechos y que te quiere recordar, a su manera, que por más difícil que parezca, siempre podrás salir adelante.

El mensaje de amor propio y optimismo muestra que a pesar de todo, Madison está agradecida de estar viva y de poder despertar llena de sueños e ilusiones que desea cumplir.

Todos pasamos por eventos similares en puntos distintos de nuestra vida: el primer amor, el primer desapego, la pérdida, sufrimiento, fe, lealtad, traición, cosas que

nos marcan de formas que no llegamos a comprender sino más tarde en nuestra vida. Ahora, el contraste ocurre cuando las cosas más pesadas las vives en la infancia, desde pequeño desarrollas fobias y mecanismos de supervivencia para afrontar emocionalmente a todo lo que venga, ahora debemos sumar todo esto con ser miembro de la comunidad LGBT+, esto torna las cosas ya de por sí complicadas de afrontar aún más difíciles, ya que es extremadamente reciente el movimiento, y “apenas” se está mostrando apoyo y comprensión a estos miembros de nuestra sociedad.

Madison platica como desde pequeña enfrentó las injusticias de la vida en carne propia, platica sus sentimientos en retrospectiva, contrasta como la presión social que vivió y las circunstancias que la rodeaban la convencieron de atentar contra su propia vida en múltiples ocasiones, incluso tomando la iniciativa al ingerir un puño de medicamentos.

Madison estuvo obligada a vivir con sus agresores, experiencia con la que muchos, sino es que la mayoría ha tenido que confrontar.

De hecho, la lista de cosas que

Referencias bibliográficas: Villanueva, J. (2021). Madison: Un arcoíris en la oscuridad. Self Publishing Amazon KDP.

Madison se ha enfrentado podría tratarse de un terrible estándar al que la comunidad LGBT+ se ha enfrentado toda su vida, violencia, discriminación, terapias de conversión, intentos de suicidio, bullying y muchas otras situaciones tormentosas por su orientación sexual o su identidad de género. Ansiedad, depresión, exclusión, dudas y muchos otros altibajos fueron y son aún cosas a las que se enfrenta ella y todos los que han vivido experiencias similares. Madison hoy sigue aprendiendo a vivir con lo que ha pasado, ciertas cosas jamás se podrán olvidar, pero decidió perdonar y salir adelante. Siempre se muestra agradecida con la vida y dice “Nunca te rindas, ama y respétate sobre todas las cosas, demuéstrale a todos los que no creen en ti que eres invencible, que tienes luz propia, que eres un maldito arcoíris en la oscuridad” (Pág.9).

Este libro es una de las formas en las que Madison desea mostrar su apoyo a todas aquellas personas que han pasado por cosas duras en su vida, es una mano que se estira para intentar ayudarte a levantar del suelo. Jorge Villanueva dio forma a esta narrativa y es que él mismo explica que es duro pasar de escribir comedias y novelas a darle un vistazo a este mundo que, aunque parezca ajeno, es el mismo en el que vivimos.

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Artes visuales

Nacida en San Miguel del Cantil, Durango, fue alumna de Ángel Garcés Cuadros, Mizraím Cárdenas, Alfredo Zalce y Alfonso Mata. Aída es socia fundadora de la Asociación de Artistas Visuales de Michoacán A.C. y miembro de la fundación cultural Alfredo Zalce. Ha participado en más de 46 exposiciones en Morelia, Pátzcuaro, Ciudad de México, San Miguel de Allende, Hermosillo, San Luis Potosí, Colima, y Chicago. En Colima ha transmitido su pasión y conocimiento a diferentes generaciones de alumnos como maestra de esta bella arte, siendo fuente de inspiración para muchos jóvenes artistas, ahora creativos profesionistas. Aída muestra una serie de pinturas y batiks como testimonio de su pasión creativa e interpretativa de la realidad. Sus batiks son el resultado de un proceso técnico que, aunado al proceso creativo, genera una vibración tonal y sentido de armonía. El color no es gratuito, son colores térreos que parecen erosionarse sobre la superficie dando forma a una agradable trama craquelada donde quedó atrapado un pez, o la embestida de un toro. Los rostros femeninos tienen una serenidad que cabe en un recuadro donde los elementos ornamentales son aves o mariposas atrapadas en un pensamiento... o quizás como una metáfora de un recuerdo.

Aída Domínguez - Mizraím Cárdenas (2019)

Aída Villareal de Domínguez

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