La lucha armada de los repatriados
Cuando fue robado el cuadro de la Virgen
En 1971 la diócesis de Higüey, y todo el país, se estremecieron con la noticia de la desaparición de la imagen de Virgen de la Altagracia. P.7
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En 1971 la diócesis de Higüey, y todo el país, se estremecieron con la noticia de la desaparición de la imagen de Virgen de la Altagracia. P.7
“Que las personas sean visibles desde su esencia”
Gisel Castillo, conferencista internacional dominicana, habla del reto de lograr que los libros trasciendan y no se queden en las estanterías. P.13
La maestra cubana Norma García creó la fundación con ese nombre, una de las plataformas de baile más importantes de la región norte del país

MARÍA TEJADA LORENZO trabajoperiodismo18@gmail.com
Con el propósito de contribuir a la formación artística de una nueva generación, la maestra cubana Norma García creó la Fun-
dación Ballet Clásico Santiago, una de las plataformas de baile más importantes de la región norte del país.
La bailarina contó que todo comenzó cuando llegó a Santiago de los Caballeros en noviembre del año 1992 para crear el departamento de ballet del Instituto de Cultura y Arte (ICA), donde permaneció hasta 1996, fecha en la cual
funda su propia academia.
Norma García explicó que la creación de la entidad surgió de la necesidad de ofrecer a los jóvenes un lenguaje artístico con el cual expresarse sobre el escenario.
“Se aprende una técnica esencial de danza para expresarse a través de ella. Apenas dos años después de comenzar
las clases, los estudiantes ya presentaban sus primeros espectáculos, como una puesta en escena que integró al Grupo Folklórico de Santiago en la coreografía La Gallera, con música de Juan Luis Guerra”, recordó.
A lo largo de su trayectoria, la fundación ha apostado tanto por la preservación del repertorio clásico universal como por la creación de propuestas inspiradas en la identidad cultural dominicana.
Entre las producciones más destacadas figuran montajes completos de obras tradicionales como “Coppelia”, “La Fille Mal Gardée”, “Cenicienta”, “Don Quijote”, “Grand Pas de Paquita” y “Baile de Graduados”. Paralelamente, han desarrollado propuestas contemporáneas como “La Vals”, “Cubanía”, “Concierto Dominicano”, “La Casa de Bernarda Alba”, “El Cuento del Cascanueces” y “El Mago de Oz”.
Dentro de estas creaciones, piezas como “La Gallera” y “Guloyas” reflejan el interés de la institución por conectar el lenguaje del ballet con elementos propios de la cultura dominicana.
Más de tres décadas después, los resultados son tangibles. La institución ha graduado a 204 estudiantes, de los cuales 48 se dedican de forma profesional a la danza y a las artes escénicas”.
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L1953, es el órgano oficial de la Asociación Médica Dominicana. La publicación abarca temas médicos de gran relevancia para la época, enfocada en avances clínicos, epidemiología y salud pública en la República Dominicana. En su contenido se destacan extensos estudios locales sobre la implementación y utilidad diagnóstica de la gastroscopia, el descubrimiento y control de un foco de esquistosomiasis, y los resultados masivos de la campaña de vacunación contra la tuberculosis. Además, recoge la vida social, los congresos y la actividad gremial de los médicos dominicanos. El editorial destaca los propósitos de la Junta Directiva de fomentar la cooperación y divulgación científica entre las distintas especialidades médicas. Esto se realiza para el beneficio de la salud pública y para elevar el prestigio de la revista y de la clase médica.

mica de pentaclorofenato de sodio a las aguas para erradicar los moluscos. Siempre es de interes para la población y los médicos el tema de las vacunas. Vacunación B.C.G.: El Dr. Hostos Fidel Fernández Naranjo expone la técnica y los resultados de 22 meses de vacunación antituberculosa sistemática en el país. Muestra estadísticas basadas en pruebas de Mantoux realizadas a miles de ciudadanos para determinar el índice de infección. El programa evidencia un alto porcentaje de alergia post-vacunal protectora (93% a 97%) y resalta la intensa labor preventiva dirigida primordialmente a la población escolar y materno-infantil.
El Dr. Héctor Hernán Cabral Rodríguez presenta un exhaustivo estudio sobre la introducción y uso de la gastroscopia en el Hospital “Juan Pablo Pina”. Detalla la historia del gastroscopio flexible de Schindler, la técnica de preparación, la anestesia requerida y los riesgos del procedimiento. Concluye que la gastroscopia tiene ventajas diagnósticas sobre los rayos X y es el método ideal para diagnosticar gastritis o diferenciar úlceras benignas de malignas. El trabajo se fundamenta en el análisis detallado de 62 casos clínicos.Esquistosomiasis: Los doctores Marcial Martínez Larré y José de Js. Ravelo de la Fuente abordan el problema de salud pública causado por el brote endémico de esquistosomiasis (Schistosoma mansoni) en Hato Mayor. El foco de infección se ubica en los arroyos Paña Paña y Las Guamas, los cuales albergan al caracol transmisor Australorbis glabratus. Tras minuciosos estudios, se reporta una tasa de infección del 15.3% en la población de Hato Mayor. El texto también detalla las medidas de control adoptadas, como la aplicación quí-
La sección de “Notas Diversas” funciona como un boletín para reportar eventos sociales de la asociación y los viajes oficiales de delegados dominicanos hacia importantes congresos médicos celebrados en México y Ecuador. En esta revista se ofrece una reseña sobre una nutrida serie de conferencias médicas que fueron dictadas en la Universidad de Santo Domingo por reconocidos doctores norteamericanos invitados, abarcando especialidades como la urología, cirugía plástica, hematología y patologías visuales.
En este medio se anuncia tanto la conformación de una nueva Junta Directiva para la Asociación Médica en San Cristóbal, como la entrega de valiosas becas formativas en pediatría en México auspiciadas por la firma Mead Johnson and Co. En las páginas finales, la revista incluye anuncios comerciales orientados exclusivamente a la clase médica. Se promocionan diversos fármacos, destacando el anuncio descriptivo del “Rimifon” fabricado por Roche (un nuevo agente antituberculoso isonicotínico), además de Sulfotropina de Wander, Elixir Fenton de Winthrop, Atroveran, Redicyte de Sharp & Dohme, Bioplastina y Fer-InSol de Mead Johnson. Finalmente, aparece un anuncio filantrópico por parte del Consejo Nacional de la Tuberculosis que solicita la compra de “Bonos de Salud” y “Sellos Postales” para ayudar monetariamente a los enfermos de escasos recursos. DR. HERBERT STERN

(DÉCIMA CIBAEÑA)
A Lumumba lo mató
La CIA en ei Congo Beiga Fue desacato, fue hueiga Y ai colonialijmo sacó
A Leopoido dejnudó Y así pusién a Mobuto Un ditadoi muy bruto Ma malo quei ga morao Feo como gorila cagao Que ai Congo vitió de luto.
Aparece en ei Mundiai Junto a su equipo de fútboi Lumumba cogiendo sol Pa’ de su paí motrai
Al héroe así recoidai
Cuando Nkuka allá viajó Como etatua viva se vio Y en cada equipo presente Motraban solo loj diente África fue quien ganó.
JOSÉ MERCADER
elCaribe, SÁBADO 18 DE JULIO DE 2026
elcaribe.com.do


Un espacio para las humanidades y la formación integral
A principios de la década de los noventa, las opciones de formación humanística y artística en Santiago eran limitadas, por lo que para muchos, la fundación se convirtió en una alternativa para jóvenes interesados en desarrollar sensibilidad artística, disciplina y pensamiento creativo.
Más de tres décadas después, los resultados son tangibles. La institución ha graduado a 204 estudiantes, de los cuales 48 se dedican de manera profesional a la danza y a las artes escénicas.
Entre sus egresados destacan figuras que hoy desarrollan carreras de relevancia nacional e internacional como Alexa Torres, integrante de la prestigiosa Ópera de París; Elvis Guzmán, doctor por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y actual director de Educación y Formación Artística de Bellas Artes.
También María Emilia García, bailarina, coreógrafa y ganadora del Premio Soberano en la categoría Clásico y Contemporáneo en 2022; y Andy Palma, coreógrafo graduado también en Madrid y actual director artístico de la Fundación Ballet Clásico Santiago.
Más que danza
Para Norma García, el ballet trasciende el ámbito artístico. Lo define como una filosofía de vida sustentada en valores que acompañan a las personas más allá de los escenarios.
“Esa visión ha marcado el trabajo de generaciones de estudiantes que han encontrado en la danza una herramienta para el crecimiento personal, la disciplina y la superación constante”, comentó. Al reflexionar sobre los desafíos de




formación artística en la actualidad, la maestra considera fundamental mantenerse actualizado y abierto al aprendizaje continuo.
Una fructífera labor y de aporte al arte nacional
Ballet Clásico Santiago es una institución que fue creada en Santiago de los Caballeros hace 30 años y desde entonces ofrece formación académica, conferencias, espectáculos de elevado nivel estético y disciplina y ha sido notable su aporte a la cultura dominicana, a través de la educación, formando bailarines profesionales y
“Siempre hay que estar al tanto de todo lo que mejore la técnica, el estilo y el crecimiento personal del individuo en el mundo en que vivimos, sin desmayar”, expresa.
maestros de danza, que hoy ejercen tanto en el país como en el exterior, resaltando por sus condiciones a nivel profesional.
Sobre todo, Ballet Clásico Santiago se destaca por inspirar y educar al público, a través de conferencias y muy especialmente, a través de la puesta en escena de funciones de alto nivel estético y pasión por la danza que, a lo largo de estos 30 años han sido aplaudidos por un público exigente que reconoce su calidad, pasión y disciplina.
E.
Un legado en construcción
Después de más de treinta años dedicados a la enseñanza y promoción de las artes, García asegura que su mayor aspiración es compartir todo el conocimiento adquirido para que las nuevas generaciones continúen enriqueciendo ese legado.
“Deseo entregar cada conocimiento que poseo del arte y la cultura para que sea transformado y engrandecido por las generaciones que ya lo han puesto en marcha”, afirma.
Gracias a su perseverancia, empeño y pasión por lo que hace, la Fundación Ballet Clásico Santiago forma parte de la historia cultural de Santiago y República Dominicana: una labor silenciosa y constante que ha permitido que cientos de jóvenes encuentren en el arte una vocación, una profesión y una forma de contribuir al desarrollo cultural de la nación.

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es
La mayor parte de los expedicionarios no tuvo, por desgracia, la suerte de morir en combate o de ser fusilada. De los ciento noventa y ocho combatientes originales perecieron cincuenta y ocho en los enfrentamientos, unos treinta y tres fueron heridos y rematados y otros veintinueve capturados y ejecutados en situ. Los demás serían llevados a San Isidro o arrojados a las mazmorras de La 40 y El 9.
«Es decir, que de los 198 expedicionarios que llegaron el 14 y el 20 de junio, menos de la tercera parte (29%) murieron en acciones de guerra; menos de la quinta parte (16%) fueron apresados estando heridos y rematados en el lugar; un poco más de la décima parte (15%) fueron apresados ilesos y fusilados en el lugar de la rendición; casi la mitad (40%) llegaron ilesos a la Base Aérea de San Isidro luego de ser apresados y un poco más de la tercera parte (36%) fueron torturados en las cámaras de tortura y los que resistieron, finalmente masacrados en el CEFA ante pelotones de ejecución. Quedaron solamente 6 con vida, equivalentes al 3% y, un total de 97% murió heroicamente». (1)
El reducido número de bajas en combate no deja de ser sorprendente, sobre todo entre los expedicionarios de Estero Hondo, si se tiene en cuenta la geografía del teatro de operaciones: un terreno llano, árido y pelado que imposibilitaba el refugio, que no permitía ningún tipo de protección de la artillería enemiga, de la lluvia de cañonazos y morteros, bombas y y balas y cohetes que permanentemente caía sobre ellos.
La bestia —dice Cordero Michel— desplegó contra los expedicionarios una fuerza de mas de cinco mil efectivos militares organizados en cuatro compañías de mortero, cuatro de artillería, pelotones de tanques y carros de asalto y todos los aviones y pilotos de la fuerza aérea. Varios de esos aviones, por cierto, se accidentaron y dos pilotos murieron. En cuanto a los militares del régimen, se estima que hubo entre sesenta y ochenta y cinco muertos y ciento cuarenta resultaron heridos.
Un número mayor de bajas se produjo, lamentablemente, entre campesinos, cuyos muertos se estiman entre setenta y cinco y noventa y un número indeterminado de heridos, aparte de las semanas de terror que vivieron en las zonas de combate.
En fin, la muerte y captura de los expedicionarios de Constanza, Maimón y

Estero Hondo daba por terminado uno de los más heroicos episodios de la historia nacional, la más gloriosa y más trágica tentativa de derrocar al tirano.
No fueron ellos, sin embargo, las únicas víctimas. Sus familiares, sus seres queridos, sus hijos y esposas, y sobre todo sus madres y sus padres pagaron un precio altísimo: pagaron con el sufrimiento de toda una vida, cuando no con la misma vida.
Juancito Rodríguez, por ejemplo, un luchador incansable, el hombre que había financiado los principales movimientos armados contra el régimen de Trujillo, quedó prácticamente en la ruina y a raíz de la muerte de su primogénito, José Horacio Rodríguez Vásquez, se sumió en una depresión y finalmente se quitó la vida el 19 de noviembre de 1960 en Barquisimeto. Se suicidó apenas seis meses antes de que la bestia fuera ajusticiada en mayo de 1961.
Juancito Rodríguez no sería él único. Otro padre, enloquecido por el dolor (que no estoy autorizado a mencionar), se tiró de un balcón en el momento en que se enteró de la muerte del hijo. Otros y otras se dejaron morir, dejaron de existir…
Los nombres de los expedicionarios que vinieron por Estero Hondo se suman, con el mismo título de honor y de grandeza, a los de Maimón y Constanza. He aquí la lista de los valientes, o, más bien, de los temerarios:
• Estero Hondo (Lancha Tínima)
• Campos Navarro, José Antonio
• Almonte, Antonio Bienvenido
• Almonte Fernández, Juan Bautista
• Alvarez, Luís (puertorriqueño)
• Aponte Willard, Carlos
• Arias Quintero, José Altagracia (venezolano)
• Belford Santos, Simplicio
• Bueno Almanguer, Ermes (Papi) (cubano)
• Carrasco Aguasvivas, Miguel Angel
• Casado Jiménez, Pedro Antonio
(Pipilo)
• Cordero García, Rubén
• D’Oleo Gimbernard, Máximo Emilio
• Ferndández Moreau, Rafael Fernando
• Flores, Froilán (cubano)
• Gómez Montán, Vicente Mario (Altamira)
• Grullón Castro, Persio Oscar
• Hermón Machuca, Francisco Napoleón (Papito)
• Herrera Moreno, Alberto (Bertico)
• Jordán Soto, Cristian Roberto (Guatemala) (guatemalteco)
• Linares Badillo, Pedro José (venezolano)
• Lorenzo Carrasco, Manuel (Manolo)
• Maduro Sanabia, Felipe
• Mainardi Reyna, Víctor Manuel (Silín)
• Martín Fernández, Francisco (español)
• Martínez Rodríguez, Jaime Manuel
• Mejía-Ricard Guzmán, Ocatvio Augusto
• Minalla Fernández, Antonio de Jesús (Toñito)
• Oliver Romero, Héctor Bienvenido (Angelito)
• Ozuna, Luís Fernando
• Peguero Reyes, Arcadio Ramón
• Perdomo Ramírez, Alberto
• Perozo Chicón, Manuel de Jesús (Masú)
• Ramírez Castillo, Héctor Enrique (Henry)
• Ross Thomén, Rafael Osvaldo
• Ruiz, Luís Conrrado (Peligro)
• Sanabia Minaya, Elpidio (Pillo)
• Sánchez Sanlley, Guillermo Augusto
• Saviñón Guerrero, Miguel Olivo (Miguelín)
• Senior Paz, Martín
• Santiago Flores, Alfonso José (venezolano)
• Toribio Rodríguez, José Antonio (Chepito)
• Ubiera, Francisco A.
• Valera, Rafael
• Valverde Cruz, José Rafael Federico (Fello)
Otros no se han mencionado hasta ahora (unos quince en total) porque se desconoce en cuál de los tres grupos vinieron, pero lo cierto es que vinieron y combatieron y murieron. Sus nombres son:
• Báez Jiménez, Nicolás Virgilio
• Cabral Brito, Héctor J.
• Jiménez Cabrera, Antonio
• Losano Guzmán, Andrés
• Lugo, Luís
• Menéndez Vallejo, Miguel Ángel
• Parache Hernández, Manuel
• Reyes Reyes, Juan (puertorriqueño)
• Rodríguez, Alberto (cubano)
• Rodríguez, José Luis (venezolano)
• Rodríguez, Tomás (cubano)
• Rodríguez Gómez, José Antonio
• Sánchez, Francisco
• Soriano Francisco, Angel Nicolás
• Taveras Cabrera, José Vinieron llenos de patriotismo, vinieron llenos de un valor a toda prueba. Vinieron hacia la perdición y lo sabían, vinieron a enfrentar la muerte y el martirio. Seguro que lo sabían. La muerte, la tortura, el martirio eran riesgos calculados. Sabían a lo que venían, sabían que se enfrentaban a un monstruo luciferino, a una bestia implacable que sólo saciaba su sed con sangre.
Su sacrificio, eso sí, encendería una ola de rabia e indignación, establecería un punto de inflexión, un antes y un después. Ya nada volvería a ser igual. La represión del régimen de la bestia contra los oposicionistas recrudecería, se cometerían cada día atrocidades más impensables, y en la misma medida la resistencia se haría más fuerte, los enemigos de la bestia se multiplicarían como verdolaga, numerosos hijos de los más cercanos colaboradores de la bestia se volverían en contra. En la medida en que se acentuaban los atropellos, las acciones contra el régimen se hacían más temerarias. La repatriación armada, la entrega incondicional de los héroes del 14 y 20 de junio fue el principio del fin para el régimen de la bestia. Vinieron como expedicionarios y se convirtieron en la raza inmortal. Mil veces viva su grata memoria. Mil veces viva.
La repatriación armada (15) (Historia criminal del trujillato[187])
Bibliografía: Anselmo Brache Batista, «Constanza, Maimón y Estero Hondo: Testimonios e investigación sobre los acontecimientos».
Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959»,
Nota:
(1) Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», p. 13
ANDRÉS TOVAR
Especial para elCaribe
¿Qué necesita una soprano caribeña formada en Europa para cantar una bachata sin convertirla en aria y abordar a Mozart sin negar su raíz Caribe? La respuesta de Stephany Ortega plantea una exigencia: escuchar qué verdad pide cada música y tener la técnica para servirla. Esa convicción sostiene “Mi vida en canciones”, el espectáculo íntimo que presentará el viernes 31 de julio y el sábado 1 de agosto, a las 10:00 de la noche, en el Café Teatro Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito, junto al maestro Manuel Tejada al piano. Ortega ha diseñado una autobiografía cantada. Habrá música y anécdotas relacionadas con piezas populares dominicanas y latinoamericanas, junto con repertorio clásico. “La audiencia va a recono-
prano que triunfó afuera’ y empiece a verme como una artista dominicana completa, que puede cantar Mozart y bachata con la misma honestidad”. En su declaración hay una revisión de identidad: durante años, la validación internacional ha marcado la forma en que el país celebra a sus artistas, pero que puede convertirse en una etiqueta incapaz de explicar lo aprendido después.
De igual a igual
Cantar Mozart y bachata con honestidad tampoco significa aplicar una misma emisión vocal a dos universos distintos. Mozart exige limpieza de línea, respiración disciplinada, precisión rítmica y dominio del estilo. La bachata necesita respeto por la palabra, flexibilidad en el fraseo y comprensión de una tradición de interpretación difícil. Una soprano puede poseer agudos brillantes y aun así fracasar en una canción popular.

Duque de Luxemburgo, pero también a la mujer que nunca dejó de ser dominicana aunque viviera casi dos décadas fuera”, explica
La frase que mejor define esta etapa aparece cuando ha-bla de cómo desea seer r percibida en el paíss: : “Quiero que el público dominicano deje de verme como ‘la so-


que sostener una nota espectacular. Ese principio determina su concepto del pop lírico. Para Ortega, el género permite que la técnica académica y el lenguaje popular “se negocien de igual a igual”. En algunas canciones prevalecerá el fraseo popular; en otras, la proyección clásica ofrecerá el color adecuado. La decisión depende del texto, la melodía y la intención. “Si la canción se vuelve un vehículo para lucir agudos, eso es revestimiento operático y ahí pierdo el propósito. Si la técnica desaparece detrás de la emoción, ahí está el pop lírico de verdad”, sostiene.
Con la misma alma

ANDRÉS TOVAR EDITOR DIGITAL
Econoce ese y tiene una re gl g a: “La técnica está para servir el texto, no para lucirse. Si un agudo no nace de d la emoción de la letra, lo bajo de in i tensidad o lo quito”. La afirma m ción corrige una confusi s ón frecuente: asociar cali l dad con potencia. Una v voz grande impresiona, p pero el control se revela l también en la capac cidad de reducir el son nido sin perder apoyo, a afinación ni sentido “P “ refiero un pianissimo que erice la piel a un forte que solo impresione”, añade. Cantar suavemente puede requerir más dominio












Ortega conoce ese peligro y tiene una re- nicano compr armón “comp miraci experi







Ortega busca canciones con historias de “pérdida, deseo o resistencia”, motores que también alimentan la ópera desde hace siglos. Cambian la armonía, el ritmo, el idioma y el espacio social; permanece la necesidad humana de contar aquello que duele, atrae o desafía. Por eso una bachata puede contener un conflicto tan reconocible como el de un aria, aunque cada género organice la emoción de manera diferente. El interés del concierto estará en escuchar cómo la cantante preserva esas diferencias mientras construye una narrativa personal. En ese proceso, Manuel Tejada representa mucho más que un acompañante. Su memoria reúne décadas del sonido dominicano y latinoamericano, junto con una comprensión del piano como instrumento armónico y narrativo. Ortega habla de una “comprensión inmediata”, nacida de la admiración y el respeto mutuos, y destaca una experiencia que “no se aprende, se vive”. El Café Teatro Juan Lockward completa la propuesta. La cercanía elimina parte de la protección que ofrecen una gran sala, el foso y el aparato operístico. “Si tiemblo, se nota; si me emociono, se nota”, admite la soprano. Desea conversar, mirar a los espectadores y lograr que el espacio se sienta como la sala de su casa “en compañía de amigos, no como un templo”. También allí aparecerá el Caribe, entendido como una forma de relacionarse con el público y de habitar el fraseo. “Cuando canto en francés, mandarín o alemán, llevo el sabor dominicano metido en el fraseo y en mis expresiones, y cuando canto un bolero llevo el control y la ampliación de la técnica clásica. No elijo entre las dos identidades: canto con las dos a la vez”, afirma. “Mi vida en canciones” será celebración y declaración de futuro. Stephany Ortega revisará el camino de la niña lírica, la artista internacional y la mujer que regresa con preguntas sobre su lugar en la música dominicana. El desafío consiste en lograr que Mozart conserve su arquitectura, que la bachata mantenga su respiración y que ambas permitan reconocer a la misma intérprete. Allí reside la honestidad de la que habla: comprender que cada canción tiene una identidad propia y entregarle la voz que necesita.
l año que viene se cumplirán 30 años de la muerte de Monique Serf, conocida por el nombre artístico Barbara (1930-1997). En Francia sigue siendo la diva más insólita de la ‘chanson’, que triunfó contra todo pronóstico en la era de la gran Edith Piaf y de las bombas sexuales con un estilo melancólico y una voz rota. Aunque, hoy en día, de lo que más se está hablando allí es de los aspectos más duros de su vida. En especial los abusos a los que fue sometida cuando era un niña, y de los que solo se repuso trabajando incansablemente, muy por encima de lo que le aconsejaba una salud delicada.
El C ta la p de la p la, el fo se mite la los esp sienta ñía de bién al mo un francé domin expres vo el c clásica canto “M ción y tega re artista sa con d tura, q ción y mism dad de da can entreg
Bole do cio torio clásico.La audiencia va a recono cer a la niña que empezó en la lírica, a la soprano que cantó en el Carnegie Hall y ante el Gran n
La Solitude (2026) es más que un álbum, es un espectáculo unipersonal que explora su vida y su música, donde Barbara va asumiendo gradualmente la identidad de la intérprete hasta tomar el control total, culminando en una confesión sobre el devastador secreto que se esconde en sus palabras y su música. El disco, compuesto de nuevas versiones en inglés de sus canciones interpretadas por Jessica Walker, se ha creado para acercar por primera vez la fuerza de sus letras y su música al público angloparlante. Entre ellas destaca “L’Aigle noir” (El Águila Negra) su canción más famosa y que vendió un millón de copias en sus primeras doce horas de estreno. Todos los temas abordan episodios oscuros y complejos de la vida de Barbara y son una mezcla inclasificable de cabaret y canción artística, interpretadas con maestría junto a un excelente elenco de músicos. Una sólida y muy hermosa carta de presentación para acercarse a esta incomprendida diva francesa.




Coordenadas
Stephany Ortega: “Mi vida en canciones” con Manuel Tejada Viernes 31 de julio / Sábado 1ero de agosto
10:00 p.m.
Coord Steph nes” c Viern agost 10:00


Café Teatro Juan Lockward Boletas en venta en boleteria.com. do y en la boletería del Teatro Nacional

DRA. VIRGINIA FLORES SASSO
INVESTIGADORA. PONTIFICIA UNIVERSIDAD
CATÓLICA MADRE Y MAESTRA
vfloressasso@gmail.com
Durante generaciones, la historia dominicana ha identificado el Santo Cerro como el escenario de una de las primeras grandes confrontaciones entre los pueblos indígenas y las tropas de Cristóbal Colón. La tradición religiosa y popular convirtió este lugar en un símbolo nacional al asociarlo con la aparición milagrosa de la Virgen de las Mercedes durante la llamada batalla del Santo Cerro. Sin embargo, una nueva investigación histórica demuestra que los hechos documentados fueron muy distintos y que la verdadera historia resulta aún más reveladora. Nuestro estudio, publicado recientemente en la revista Fronteras de la Historia, reconstruye las primeras resistencias indígenas ocurridas entre 1494 y 1497 en la región del Cibao, a partir del análisis crítico de las crónicas más cercanas a los acontecimientos, documentos del Archivo General de Indias y otras fuentes históricas contemporáneas. Los resultados permiten replantear algunos de los episodios más importantes de los inicios de la colonización española en América. Los enfrentamientos registrados en el Cibao constituyen
tre comunidades indígenas y europeos en el continente americano. No se trató de episodios aislados, sino de un proceso continuo de resistencia frente al establecimiento del dominio territorial castellano. La construcción de fortalezas en el interior de la isla, la ocupación de territorios indígenas y la imposición de nuevas formas de control político y económico desencadenaron respuestas organizadas de los pueblos originarios.
La primera gran resistencia ocurrió a finales de 1494 en la región de Macorix de Abajo. La respuesta de la administración colombina fue extraordinariamente violenta. Centenares de indígenas fueron capturados y trasladados a La Isabela, mientras cientos más fueron embarcados rumbo a Castilla. Muchos murieron durante la travesía y los sobrevivientes llegaron en condiciones deplorables. Estos hechos dieron origen a uno de los primeros debates jurídicos de la monarquía española sobre la legalidad de esclavizar a los habitantes del Nuevo Mundo, una discusión que marcaría el desarrollo posterior del derecho indiano.
La derrota de esta coalición tuvo consecuencias que trascendieron el ámbito militar. Poco después se implantó el primer sistema tributario europeo en territorio americano. Por primera vez, las comunidades indígenas fueron obligadas a entregar periódicamente oro como impuesto. En aquellas zonas donde no existían yacimientos auríferos, el tributo debía pagarse con algodón o productos agrícolas.
Este sistema representó una transformación radical para las sociedades indígenas. A diferencia de las civilizaciones continentales, las comunidades taínas no poseían una tradición minera dedicada a la extracción sistemática del oro. Para ellas, el oro tenía principalmente un valor simbólico y ornamental, no económico. La imposición de un tributo basado en un recurso cuya explotación no formaba parte de su organización social hizo prácticamente imposible cumplir con las exigencias coloniales.
Las propias fuentes históricas muestran que el sistema fracasó desde sus inicios. El cacique Guarionex intentó negociar con Cristóbal Colón alternativas más viables, proponiendo incluso sustituir parte del tributo por productos agrícolas. Sin embargo, estas iniciativas no prosperaron y la presión fiscal continuó incrementándose. La incapacidad de muchas comunidades para cumplir con las obligaciones impuestas alimentó nuevas resistencias que culminaron con otra importante conspiración en 1497.
Meses después, en marzo de 1495, se produjo otro episodio decisivo en la sabana occidental de la Vega Real. Allí, distintas comunidades indígenas organizaron una amplia coalición para enfrentar el avance castellano. El análisis de las fuentes permite reconstruir con mayor precisión las estrategias militares em- q portante conspiraci los ac
Anglería y Antonio de Herrera— encontramos un dato significativo: ninguna de ellas sitúa la batalla en el Santo Cerro ni menciona la aparición de la Virgen durante el enfrentamiento.
La única referencia temprana a una cruz proviene de Gonzalo Fernández de Oviedo, quien describe una cruz venerada en la villa de Concepción de la Vega, pero nunca la relaciona con una batalla ni con un milagro ocurrido durante los combates.
Las evidencias indican que la asociación entre el conflicto militar, el Santo Cerro y la aparición de la Virgen surgió varios siglos después, especialmente durante el siglo XIX, cuando distintos autores incorporaron estos elementos a la narrativa histórica y religiosa. Con el paso del tiempo, esas versiones adquirieron enorme fuerza en el imaginario colectivo hasta convertirse prácticamente en una verdad aceptada.
Lejos de disminuir el valor espiritual del Santo Cerro o la profunda devoción del pueblo dominicano hacia la Virgen de las Mercedes, estos hallazgos permiten diferenciar dos dimensiones igualmente importantes: la tradición religiosa y la reconstrucción histórica basada en documentos contemporáneos a los hechos.

de los relatos más a dom Santo Ce de la batalla de la V ción milagros Mercede te c y los primeros confli ctos armad os documentados enpg pleadas por ambos bandos y comprender que la superioridad tecnológica de las tropas europeas —apoyadas por caballería, perros de guerra, ballestas y armas de fuego primitivas— fue determinante para el desenlace del enfrentamiento
Más allá de los acontecimientos militares, la investigación también revisa uno de los relatos más arraigados en la memoria histórica dominicana: la identificación del Santo Cerro como escenario de la batalla de la Vega Real y la aparición milagrosa de la Virgen de las Mercedes durante el comba-
Después de revisar cuidadosamente las principales crónicas de la época —incluidas las de Cristóbal Colón, Ramón Pané, Hernando Colón, Bartolomé de las Casas, Gonzalo Fernández de Oviedo, Pedro Mártir de
La historia y la memoria colectiva no siempre recorren el mismo camino. Las sociedades construyen símbolos que fortalecen su identidad, mientras que la investigación histórica tiene la responsabilidad de revisar permanentemente las evidencias disponibles, contrastar las fuentes y corregir interpretaciones cuando aparecen nuevos datos.
Más de cinco siglos después, las resistencias indígenas del Cibao siguen ocupando un lugar fundamental para comprender los orígenes de la sociedad dominicana. En ellas se encuentran los primeros procesos de dominación colonial, las primeras respuestas organizadas de los pueblos originarios, los primeros debates sobre los derechos de los habitantes de América y el establecimiento de mecanismos de control que marcarían profundamente la historia del continente. Revisar estos acontecimientos no significa reescribir la memoria nacional, sino enriquecerla. Comprender con mayor precisión nuestro pasado fortalece nuestra identidad y nos permite valorar, con mayor profundidad, la complejidad de los procesos que dieron origen a la República Dominicana y a toda la América hispana.
La investigación fue realizada por los doctores Alfredo Bueno Jiménez de la Universidad Anáhuac México y Universidad Nacional Autónoma de México; Virginia Flores Sasso de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y Esteban Prieto Vicioso de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña. Fue publicada en la revista Fronteras de la Historia, se puede descargar completo en este enlace https://revistas.icanh.gov.co/index.php/ fh/article/view/3206
elCaribe, SÁBADO 18 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do
Central de Datos
El cuadro de la Virgen ya había sido blanco de otros incidentes. Entre 1927 y 1928 fue sustraído por una persona con trastornos mentales. En 1969, otro intentó atacarlo con un machete, sin causarle daños.
LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do
El sábado 17 de julio de 1971, la feligresía dominicana vivió uno de los episodios más conmocionantes para la Iglesia católica cuando el cuadro que resguardaba la sagrada imagen de la Virgen de la Altagracia, patrona del pueblo dominicano, fue sustraído de la Basílica de Higüey. El hecho provocó consternación en todo el país y dio paso a una intensa búsqueda de la venerada pintura. En esta entrega de Zona Retro recordamos los acontecimientos que marcaron este caso, desde el robo de la imagen hasta su posterior recuperación y reposición en el santuario.
El robo que conmocionó al país
Lo que parecía ser un sábado tranquilo en la comunidad de Higüey cambió de manera inesperada, cuando un grupo de desconocidos irrumpió en la Basílica y sustrajo el cuadro que resguardaba la sagrada imagen de la Virgen de la Altagracia. El hecho provocó una profunda conmoción entre los habitantes de la ciudad, quienes reaccionaron con asombro y preocupación ante uno de los episodios más impactantes ocurridos en ese importante santuario religioso.
Cuando la noticia se dio a conocer, centenares de personas salieron a las calles consternadas por el inesperado suceso. Mientras algunos expresaban su indignación y protestaban por lo ocurrido, otros no pudieron contener las lágrimas y acudieron a la Basílica para confirmar un hecho que, para muchos, resultaba difícil de creer.
Desde ese momento, Higüey quedó sumida en un ambiente de tristeza y recogimiento. Las actividades cotidianas disminuyeron de manera notable, mientras los habitantes se congregaban en parques y esquinas para intercambiar, en voz baja y con profunda devoción, las más recientes informaciones sobre el robo del cuadro de la Virgen.
Al mismo tiempo, numerosos fieles acudían tanto al antiguo Santuario de la Virgen como a la Basílica para elevar plegarias por la pronta aparición de la venerada pintura. La tradición sostiene que esta imagen, de gran antigüedad, apareció junto a un naranjo hace más de cuatro siglos, luego de que una joven la pidiera insistentemente a su padre, convirtiéndose desde entonces en uno de los principales símbolos de la fe del pueblo dominicano. En el templo, los fieles elevaban sus oraciones y, con lágrimas en los ojos, as-

El arzobispo de Santo Domingo, monseñor Octavio
de la Basílica. OGM
cendían las escalinatas del altar mayor para contemplar y tocar el nicho vacío donde hasta entonces había permanecido el cuadro que resguardaba la venerada imagen de la Virgen de la Altagracia.
La pintura, que apenas dos días antes había cumplido seis meses de haber sido trasladada en solemne procesión desde el antiguo Santuario hasta la moderna Basílica, donde pasó a ocupar su nuevo lugar de veneración, fue arrancada de su nicho por los responsables del robo.
La noticia de la sustracción del cuadro fue comunicada a la población alrededor de las 7:00 de la mañana mediante el sonido de sirenas y el repique de las campanas, alertando a la comunidad sobre el hecho que conmocionó a todo el país.
Así ocurrió la sustracción
Valiéndose de una segueta y unas tijeras de presión, los responsables del robo cortaron los tornillos que aseguraban el cuadro detrás de un grueso cristal protector. El marco de vidrio, traído del extranjero para preservar la sagrada imagen, fue abandonado en el altar mayor junto con las herramientas empleadas para perpetrar el hurto, evidencias que quedaron en la escena tras la sustracción.
Durante las pesquisas, las autoridades judiciales y policiales que investigaban el caso localizaron en el sótano del templo una segunda segueta, un destornillador y un par de guantes de color azul marino, envueltos en papel. Los investigadores presumían que estas herramientas habían sido utilizadas por el autor o los autores del robo para desconectar el
órgano eléctrico y los altavoces del altar antes de cometer la sustracción.
Una obra de incalculable valor
El cuadro que resguardaba la imagen de la Virgen de la Altagracia constituía una valiosa obra de orfebrería. Su marco, elaborado en oro, estaba adornado con numerosas piedras preciosas que, según explicó el entonces obispo de la diócesis, monseñor Juan F. Pepén, eran ofrendas entregadas por los fieles en agradecimiento por los favores atribuidos a la Santísima Virgen.
Como expresó el prelado, aquellas joyas “no se pueden valorar en dinero”, debido a su profundo significado religioso y al carácter devocional de las donaciones recibidas.
Las primeras hipótesis
Las primeras investigaciones indicaban que el robo habría sido cometido durante la madrugada. Uno de los serenos de la Basílica declaró que, tras ingresar al templo para verificar dos velones que se habían apagado, comprobó que el cuadro aún permanecía en su nicho, por lo que se estimó que la sustracción ocurrió horas después.
Las autoridades también manejaban la hipótesis de que el autor o los autores del hecho se ocultaron desde la tarde anterior en el sótano de la Basílica. Allí habrían permanecido tras cortar varios cables del sistema eléctrico, esperando el momento propicio para ejecutar el robo.
Los responsables del robo no lograron llevarse la corona elaborada en oro macizo e incrustada con piedras preciosas, entre ellas esmeraldas y zafiros, debido a que
había sido resguardada previamente en un lugar seguro. Así lo informaron las autoridades eclesiásticas de la diócesis.
La desaparición del cuadro que resguardaba la imagen de la Virgen fue descubierta en las primeras horas de la mañana por una de las religiosas que acostumbraba iniciar las labores litúrgicas en la Basílica. De acuerdo con las informaciones de la época, sor Aurelia fue quien dio la voz de alarma a monseñor Juan F. Pepén, quien de inmediato notificó lo ocurrido al Arzobispado de Santo Domingo mediante el servicio de fonía.
Un santuario en silencio
La habitual afluencia de autobuses y vehículos provenientes de distintos puntos del país disminuyó notablemente durante los días posteriores al robo. La noticia de la profanación de la sagrada imagen, difundida por la radio y la prensa, alteró el ambiente habitual de peregrinación que caracterizaba los fines de semana en la Basílica de Higüey.
El robo, además, coincidió con un apagón de cinco horas y media. El servicio eléctrico fue interrumpido a las 4:00 de la madrugada y restablecido a las 9:25 de la mañana, circunstancia que también fue tomada en cuenta durante las investigaciones del caso.
La investigación toma fuerza
Un total de 26 personas permanecían detenidas en la cárcel de la Policía Nacional mientras eran investigadas por su presunta vinculación con el robo del cuadro que resguardaba la imagen de la Virgen de la Altagracia.
Los arrestos comenzaron pocas horas después de que desconocidos sustrajeran la venerada pintura de su nicho en la Basílica de Higüey, hecho que dio inicio a una amplia investigación por parte de las autoridades.
El esperado regreso de la imagen
Tras varios días de intensa búsqueda, la Policía Nacional recuperó la pintura en La Romana y posteriormente la restituyó a su lugar en la Basílica de Higüey. Antes de su regreso al santuario, el cuadro fue expuesto a la veneración de los fieles en la Catedral de Santo Domingo, donde se celebró una misa en acción de gracias por su recuperación.
Con la recuperación del cuadro concluyó uno de los episodios más dolorosos en la historia de la Basílica de Higüey. El robo de 1971 no solo puso a prueba la devoción de miles de creyentes, sino que quedó registrado como uno de los acontecimientos religiosos que mayor conmoción provocó en la República Dominicana durante el siglo XX.
El caribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las grandes ligas.
JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
14° INNING
(T1) El batazo de Marichal lo animó más todavía a seguir dominando a los Bravos. El dominicano miraba de reojo al mánager y los movimientos de píchers de relevo. Decidido a salir ganador de este duelo, enfrentó a Menke y lo ponchó con tres lanzamientos. Eso hizo que muchos fanáticos se despertaran.
(T2) Con Larker se enfrentó a un duelo de faos que finalmente perdió al lanzar una cuarta bola mala.
(T3) Con corredor en primera, Bragan quiso probar suerte con Don Dillard, quien sustituyó a Mack Jones solamente para poncharse con cuenta de 3 y 2.
(T4) De nuevo Marichal se creció y obligó a Crandall a un rolin al montículo que Cepeda remató en primera vía 1-3.
(T1) Tanto el tablazo de Marichal cerrando el inning 13, como el dominio de este último, despertaron a los Gigantes y Kuenn abrió con doble al center field donde jugaba Dillard por Jones.
(T2) El bate de Mays apareció al rojo vivo en el home. Crandall le hizo señas a Spahn para darle un pasaje gratis a primera, para buscar el doble play.
(T3) Corredores en primera y segunda sin outs. Hasta ahora Spahn no se había sentido tan amenazado y, peor, con Willie McCovey al garrote. “Con un jicito se terminaba el juego”, pensó todo el mundo. Los fanáticos se pusieron de pie. Al segundo lanzamiento McCovey le tiró, pero solo pudo rozar el bate y sacó un flaicito que Crandall se llevó detrás del ampaya.
(T4) ¿Podría Felipe ahora llevarse la corona del triunfo? Con un simple hit los periódicos anunciarían “Dos dominicanos vencen a Bravos”. Pero a Warren Spahn no le gustaba ese título que él también pensó. Nuevamente logró engañar al Panké de Haina, quien cayó con un flai al center tan corto que Kuenn no tuvo tiempo de moverse de segunda.
(T5) Dos outs y Cepeda al leño. A uno de esos lanzamientos complicados Peruchín logró un roletazo por el siore que no pudo retener. Por error Cepeda llegó a primera. Mays pasó a segunda y Kuenn, a tercera. Bases lle-



nas, pero había dos outs. (T6) Spahn se concentraba en Bailey y se olvidó que el cuarto estaba lleno de agua. Él no era bombero ni de la Cruz Roja. Un magistral lanzamiento puso enseguida a Bailey en 0-1. Los corredores se despegaron bastante de las almohadillas, pero Spahn no los miraba ni de reojo. Un fao hacia atrás le cepilló la careta al ampaya. Una recta bajita enamoró al quécher Gigante, que se fue sin pensarlo. La pelota subía, subía y los tres jardineros se acercaban a un mismo punto como si hubiese allí un imán. Dillard abrió los brazos para indicar que el flai era de él, los otros dos dieron un paso atrás y el inning terminó sin pena ni gloria. (Escrito sin Inteligencia Artificial)



LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

En la gestión cultural hay personas que no solo crean proyectos, sino que generan las condiciones para que los encuentros sean posibles. Su mayor aporte no siempre se mide en una exposición terminada, sino en las redes que logran construir entre artistas, instituciones, comunidades y públicos diversos. Ese es el caso de Lidia León, arquitecta, artista visual, gestora cultural y presidente de la Fundación Conexión LiLeón, cuya trayectoria se distingue por su capacidad de tender puentes a través del arte y la cultura. Desde esa visión nace Dos Calles, Espacio Creativo, una plataforma concebida para producir y promover proyectos sociales y culturales que conectan sensibilidad, pensamiento y comunidad. Su más reciente iniciativa, “CARTELES en Dos Calles”, propone un diálogo entre el legado de Salomé Ureña de Henríquez y
ETZEL
BÁEZ etzelbaez@gmail.com
la creación gráfica contemporánea dominicana, en el marco del 175 aniversario de su natalicio y como extensión de la muestra “Siempre Salomé”.
El proyecto reúne a los artistas Ani Mederos, Freddy Jana, Jesús Jiménez R., Lena Tokens, Olga Valdez y Rafa Melo, convocados para interpretar, desde el lenguaje del cartel, aquellos valores y preguntas que permanecen vivos en la obra de Salomé. Más que una exposición, se trata de una oportunidad para fortalecer la tradición del arte gráfico dominicano y reivindicar la serigrafía artística como una práctica con historia, identidad y vigencia, con el acompañamiento del maestro impresor Gustavo Fermín desde su taller AXIOMA.
Lidia León ha sabido rodearse de colaboradores que comparten la visión del proyecto, entre ellos Yamile Eusebio, cuya entrega y compromiso han sido fundamentales para transformar las ideas en acciones concretas. En esa capacidad de Lidia para articular voluntades se revela su liderazgo, al conectar profesionales de distintas disciplinas y artistas con nuevas audiencias, patrimonio con contemporaneidad, creación con educación y cultura con comunidad. Su apuesta invita además a coleccionistas e instituciones vinculadas al turismo, la salud, el deporte y otros sectores a reconocer el valor de preservar, promover y difundir nuestro legado cultural.

l filme es una reflexión para destacar las cosas que nos unen por encima de las que nos separan y, por tanto, es una oda a la empatía. Examina el choque entre la fe y la razón, así como los límites de la creencia y la ciencia, que se pueden ver de diferentes maneras: como dos cosas que no pueden estar de acuerdo, como fuerzas que se ayudan mutuamente o como elementos en conflicto que han cambiado a lo largo de la historia del pensamiento. El telón de fondo es la Irlanda de mediados del siglo XIX, cuando los conceptos filosóficos y religiosos dominantes mostraron un amasijo de influencias tradicionales y emergentes, tales como el empirismo y el racionalismo, con enfoques en la experiencia sensorial y la razón. Por su parte, el romanticismo destacó la importancia de la emoción y la naturaleza frente a la razón. El positivismo de Auguste Comte proponía que el conocimiento auténtico se basa en la experiencia empírica y el método científico. Como alegoría, la película enseña que muchas personas se encontraban en una encrucijada entre sus creencias religiosas y sus creencias científicas, lo que generaba tensiones y debates en la sociedad. Vemos que la religión aún
desempeñaba un papel significativo en la vida de la gente, influenciando sus decisiones y comportamientos. En el filme, la relación entre Lib y Anna (protagonistas) refleja el conflicto entre la fe y la razón. Lib comienza con escepticismo, intentando encontrar una explicación lógica para el ayuno de Anna, mientras que esta se aferra a su fe. La desconfianza mutua inicial se transforma en empatía a medida que Lib ve la sinceridad de la creencia de Anna. Sin embargo, el descubrimiento de la verdad detrás del ayuno pone a prueba su relación. Al final, ambas encuentran un punto medio y se transforman mutuamente. La película muestra cómo la evolución de la relación entre las protagonistas Lib y Anna es fundamental para la trama. Nota importante al margen: En esta época, el nacionalismo irlandés no solo buscaba la independencia política, sino también la preservación de la identidad cultural y religiosa. Interesante el uso de romper la cuarta pared en varias ocasiones para añadir una capa de metanarrativa, invitando a cuestionar lo que vemos y a reflexionar sobre la naturaleza de las historias presentadas. Este recurso cinematográfico permite mostrar que la historia se desarrolla en un set de grabación, y resalta el mensaje principal sobre la percepción de la realidad y la verdad en tiempos de “fake news” y múltiples narrativas en redes sociales. En Netflix.
GÉNERO: drama DURACIÓN: 106 minutos
FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

El profesor universitario Agustín Cortés Robles publicó hace unos meses el ensayo de investigación titulado El Voto del Pueblo Dominicano 19622024: Trascendencia y Proyección, con serias revelaciones sobre el comportamiento electoral de la ciudadanía en su etapa democrática, con motivos de preocupación por la abstención creciente, cuya tendencia exponencial advierten encuestas que gozan de credibilidad, como la que publican las empresas de comunicación ACD-Media, presididas por el periodista Dany Alcántara. En la cronología electoral de las seis décadas que siguen a la caída de la dictadura, se estudian 17 comicios, que permiten una valoración global sobre la actitud del pueblo dominicano frente a las elecciones. En 1962, primera experiencia de las votaciones en la presente etapa histórica, la abstención fue de 35.27 por ciento; 1966, 24.39; 1970, 36.43; 1974, 28.26; 1978, 24.13; 1982, 28.31; 1986, 27.77; 1990, 39.47; 1994, 12.09; 1996, 23.15; 2000, 23.86; 2004, 27.16; 2008, 28.56; 2012, 29.76; 2016, 30.10; 2020, 44.71 y 2024, 45.63.
Todos los liderazgos del país, políticos, empresariales, religiosos y sociales, debieran preocuparse por el desencanto de la población ante las elecciones, a juzgar por el exhaustivo ensayo del investigador Cortés Robles. A menos de dos años de las votaciones del 2028, la encuesta de ACD-Media indica que esa tendencia podría incrementarse, pues en su medición del pasado junio el porcentaje de quienes no votarían por ninguno era de un 54 %, y aumentó a un 55 en este mes de julio. Cortés Robles entiende que los 17 procesos electorales celebrados en el país desde 1962 hasta el 2024, “deben llamar poderosamente la atención de la clase política dominicana, de manera que las nuevas generaciones puedan percibir un concepto diferente de su Estado, se empoderen de su estructura orgánica y se interesen por hacer vida política por el bienestar de la patria, que equivale a decir, trabajar por una mejor existencia para sus habitantes”. Nacido en Santo Domingo el 23 de julio de 1957, podríamos incluir al autor en la generación llamada a rescatar culturalmente la Nación.
SANTIAGO
ALMADA
salmada@elcaribe.com.do o

Descendiente de la habanera, madre del tango, la milonga tiene dos variantes, la primera surge en los campos del sur, donde la llanura se impone a la visión del hombre como si lo rodeara un horizonte circular. Borges cuenta que el escritor francés Pierre Drieu La Rochelle, al ver esa inmensidad acuñó la expresión “vertige horizontal”, y ese vértigo es lo que lleva al gaucho a templar su guitarra con esos compases simples para tratar en sus letras “serios asuntos”, como dice Atahualpa Yupanqui. La otra variante de la milonga es la que llega a los salones capitaleños, tocada por orquestas, y se gana un lugar como “hermana menor del tango”. Ambas variantes se desparraman por el mundo y llegan a París, a Nueva York, a Barcelona, entre otras grandes ciudades.
Se le llama también milonga, en sentido figurado en el fútbol, a la gambeta o regate, que es el arte de pasar a un jugador rival sin perder el balón, lo que requiere una habilidad que cualquier “pibe” sudamericano, desde Colombia y Brasil hasta el Río de la Plata, aprende desde que da sus primeros pasos. De ahí la expresión popular “le dieron una milonga” cuando se habla de un partido en que un equipo gana un juego con muchos regates, algo que, en el fútbol moderno, planificado con estrategias basadas en la velocidad, se ve cada vez menos.
Edson Arantes Do Nascimento (Pelé), Mané Garrincha, Ademir Da Guía y Maradona cultivaron el arte de la gambeta y supieron mantener en vilo a tribunas multitudinarias con su habilidad para manejar una pelota.
La milonga tanguera más famosa de todos los tiempos fue obra del compositor uruguayo Horacio Antonio Castellanos Alves, alias Pintín, por su elegancia y su aspecto de “dandi”, que en lunfardo se llama “pinta”, equivalente a buen vestir. Esa composición se titula “La puñalada” y la mejor versión, insuperable, fue grabada por la orquesta de Juan D’Arienzo… Si ese ritmo tiene ese compás pegadizo, que lleva a mover los pies con un paso acompasado en un salón de baile, no es de extrañar que se extrapole al fútbol cuando un virtuoso ejecuta uno o varios regates que terminan en una “puñalada” convertida en gol, y aun menos extraño resulta que milonga se escriba con eme de Messi.
VALENTÍN AMARO
Especial para elCaribe
Esta semana en “Espejo de tinta”, nuestro invitado es Ramón Adriano Rivera, quien nació en Villa Duarte, municipio Santo Domingo Este, en 1960. Profesor jubilado de las áreas de Educación Artística y Ciencias Sociales, estudió Ciencias de la Comunicación, Artes Escénicas, Educación Básica, Tecnología Educativa e Historia y Geografía Dominicana. Formó parte del Equipo Cultural de Herrera, del Movimiento Cultural Universitario y de otras organizaciones artísticas y culturales; en la actualidad, es miembro activo (no turista) del Taller Literario Narradores de Santo Domingo (TLNSD).
Siempre con una mirada crítica a casi todo, Adriano —como le llamamos en el taller— es de las personas que llegan a los espacios con la firme disposición de militar y servir. Conciliador y de hablar pausado, los microrrelatos que presentamos aquí nos hablan de un narrador profundamente observador de su realidad; una mirada irónica, mordaz a veces, pero, en fin, una mirada consciente como cronista de su tiempo.
Esta selección destaca, precisamente, por su asombrosa capacidad para condensar la complejidad de la experiencia humana en apenas unas líneas, transitando con naturalidad entre lo cotidiano, lo fantástico y lo trágico. A través de una prosa afilada y sugerente, Adriano explora las grietas de la psique, el peso de la ironía social y esos sutiles giros del destino que transforman la rutina en algo profundamente extraordinario. Cada pieza funciona como un destello de lucidez que prefiere sugerir antes que explicar, invitando al lector a rellenar los silencios con sus propias sospechas y emociones.
En definitiva, se trata de un soberbio ejercicio de síntesis literaria donde el humor negro, la melancolía y la crítica existencial coexisten de manera armónica y contundente; unos microrrelatos “terribles y desgraciados”, para decirlo en las palabras del gran filósofo chino Héctor Santana.
EL NIÑO INVISIBLE
Se burlaban hasta que aprendí a hacerme invisible. Agitaba mi lata con bolitas, caminaba muy rápido y decía las palabras mágicas: ¡soy invisible, soy invisible! Y ya no podían. Ahora que soy adulto, cuando me encuentro con un niño especial, si lo miro, no lo veo con ojos de lástima, pienso que como yo cuando pequeño, prefiere ser invisible.

EMIGRANTE
Se marchó muy tarde. Su miseria había hecho metástasis.
VIAJE ASTRAL
Regresé con la certeza de que María dormía a mi lado. Solo encontré una nota: “Dejé mi cuerpo para que le arreglen el pelo. ¿Puedes pasar por el, plis?”.
EL HIJO DEL TIRANO CULTIVA BONSÁI
Confina las plantas a un espacio reducido. Las mutila y amarra con alambres de púas. Las oculta del sol y les da el mínimo de agua y nutrientes. Pretende hacerlas sentirse culpables de sus pecados y frustraciones.
ESCLAVOS
Buscó el látigo y lo entregó al amo. Desnudó su espalda, se arrimó al poste y aguantó sin una queja, los veinte
hijo, estudiante de psicología y siervo de Dios, sé que, si le hablo de la palabra al siquiatra, me acusaría de poco profesional. Si menciono esquizofrenia al pastor, cuestionaría mi fe. Espero que la ciencia y/o Dios hagan su trabajo, o su voluntad.
VALORACIÓN
Al unirse ambos tenían sus corotos. Poco a poco fueron apartando los inservibles y los de menor valor. Ahora, le pidió que se marchara.
HOMERO
Luego de innumerables intentos entendió que, si seguía empujando la puerta hacia adentro, no abriría. Salió y la empujó hacia afuera.
PROHIBIDO TOCAR MI CELULAR
Tenía un divertido jueguito de una bolita que subía para arriba, bajaba para abajo, entraba para adentro y salía para afuera. Mis hijos me lo dañaron. Ahora la bolita sube para abajo, baja para arriba, entra para afuera y sale para adentro.
ENAMORADO
Creó un personaje femenino tan hermoso que sin pensarlo dos veces, le propuso matrimonio. Ella le dijo que lo consideraría. Si le corresponde, se casará en el primer capítulo de su próxima novela.
RESILIENCIA
Cuando el escritor se quedó sin inspiración, se asoció con un editor mediocre e instalaron una planta de plagio y reciclaje.
ABANDONO PÓSTUMO
Ordenó colocar sus cenizas en la recepción de la empresa. La viuda y sus tres hijos las llevaron a su pueblo natal y las pusieron dentro de la sepultura de su madre.
EN LA FRONTERA
latigazos. Había cruzado hacia el patio interior a comer mangos. Mientras, la mucama se bañaba entonando una copla de amor.
DEJADEZ
Tengo una vieja guitarra. Nunca aprendí a tocarla. No sé por qué me recuerda a mi ex mujer.
SENSACIÓN
Paseaba por una plaza comercial. Su sombra se distrajo mirando unas vitrinas. Entró a una tienda exclusiva, se metió dentro de ropas y joyas caras. Al regresar, la joven se irguió, acomodó su pelo, sonrió y caminó como vestida de lo más cotizado y a la última moda.
DILEMA
Mi padre escucha voces. El siquiatra dice que es esquizofrenia, el pastor que es el llamado del señor. Como su
Después de tantas negaciones y descalificaciones, el novelista decidió escribir cuentos. Necesitaba nutrirse del género por lo que repasó los de Chejov. Masticó y tragó a Pedro Peix y pensó que era tiempo de devorar a Borges. Sintió una ligera congestión por lo que se detuvo durante varios días y regresó con una nueva dieta que encontró en un tutorial de YouTube. Por la mañana Rulfo, al medio día Poe y en la cena Alice Munro. Terminó escribiendo cuentos largos o novelas cortas. Algo así.
TIEMPO EXTRA
Tocó y esperó. Ella le abrió y le dijo: “Entre y siéntese, ¿Piensa ir al desfile?” “Sí”, dijo mientras parecía consultar a su bastón. “Hace tiempo que lo esperaba”. Dijo la anciana. El visitante se levantó, avanzó hasta la figura de yeso en el rincón, juntó las manos y exclamó: “San Fermín por favor, diles que nos esperen unos días más, ¿no querrás que nos perdamos tu fiesta?”.
ACADEMIA
No entendía por qué los obligaban a hacer ejercicios estúpidos e inútiles hasta que el director se lo explicó: “Aquí vienen a desaprender”.
elCaribe, SÁBADO 18 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do
ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO
Especial para elCaribe
Casi todos los que tenemos la costumbre de leer libros, en más de una ocasión nos hemos saltado esas páginas del prólogo en las que algún erudito, en su afán por edificarnos, nos pone a algunas páginas de distancia de la trama que ansiosos queremos descubrir. Sin embargo, hay un texto que en su primera edición, para evitar esas molestias al lector, salió de la imprenta sin la más mínima nota, sin prolegómenos, sin aclaraciones e incluso sin el nombre de la autora, y el contenido de sus páginas convocó duraderas confusiones en la Historia de la Música.
Esa fue la obra de la musicóloga inglesa Esther Meynell, titulada Pequeña Crónica de Ana Magdalena Bach, en la que se narra la vida de Johann Sebastian Bach. El texto, que vio la luz en Londres en 1925, en su primera edición y en muchas otras se publicó de manera anónima, lo cual dio pie para que incluso en nuestros días se tengan por hechos irrefutables las anécdotas que en ese hermoso libro se cuentan. La Crónica es contada en primera persona de manera imaginaria por Ana Magdalena Wülken, quien fuera la segunda esposa de Juan Sebastián Bach. Narrada de este modo, no deja lugar a dudas para el lector desprevenido de que cuanto se lee en esas páginas fue escrito por un testigo excepcional de la vida del músico que nació en Eisenach, en el año 1685.
Según la Wikipedia:
Johann Sebastian Bach (1685-1750) [fue un] compositor de la época barroca [y] el miembro más célebre de una gran familia de músicos del norte de Alemania […] considerado hoy en día uno de los más grandes compositores de todos los tiempos […]. Entre sus obras más conocidas se cuentan los «Conciertos de Brandeburgo», «El clave bien temperado», la «Misa en si menor» y numerosas […] obras de música sacra e instrumental.
Con el correr del tiempo investigadores y musicólogos se dieron a la tarea de enderezar el entuerto y aparecieron trabajos en los que se alertaba del carácter apócrifo de la Pequeña Crónica, ensayos en los que se la despojaba del carácter de prueba documental. Para los lectores cubanos, uno de esos textos imprescindibles para comprender exactamente el significado de este libro, en el conocimiento de la vida de uno de los más grandes genios del arte musical, es el prólogo que escribió el profesor y musicógrafo Ángel Vázquez Millares (La Habana, 1937) para la edición que la editorial Arte y Literatura publicara en 1984.
El acucioso prologuista, nos comenta lo acertado de tener una buena biografía como preámbulo para el estudio de personajes históricos y nos recuerda El mundo de Odiseo, de Finley y las obras del género escritas por Stefan Zweig, pero nos advierte que La Pequeña Crónica «se nos presenta como si se tratara de una reseña de la vida de Bach
¿Plagio o picardía de mercado?




[...] Y es precisamente ese aspecto el que requiere una explicación para el lector». Y continúa: «Hay ediciones tan poco escrupulosas que no sólo proponen esta obra como un testimonio realmente salido de la pluma de Ana Magdalena Wülken -o Ana Magdalena Bach-, sino que enfatizan la legitimidad del relato como resultado de la privilegiada posición que ocupara esta mujer en
la vida del músico alemán». Esta desinformación o habilidad editorial ha rendido, sin dudas, muy buenos dividendos en la difusión de la obra, a base de escamotear al lector la polémica acerca de su autenticidad’. Más adelante el señor Vázquez Millares nos recuerda que fue el musicólogo español Adolfo Salazar, quien divulgó la verdadera historia de la Peque-
ña Crónica, y que en su libro En torno a Juan Sebastián Bach (México, 1951) hace mención de la autora y asegura que no fue este el caso de un fraude intencional, de un crimen flagrante sino que fue la conjunción de los dos factores ya mencionados: «el hacer creer que la redacción de la crónica corresponde a la propia Ana Magdalena» y «el hecho de que la primera edición de la obra no consignaba el nombre de la autora», lo que creó la falsa atribución del libro. Ambos factores no tienen connotación de timo pero resultan peligrosos porque en cuanto a lo primero, es un recurso literario válido utilizado incluso por Cervantes al presentarnos Las aventuras del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha, como el testimonio de Cide Amete Benengeli. Lo que sucede aquí es que Cide Amete no existió y en la obra aparece el nombre del autor, mientras que Ana Magdalena es un personaje real y el nombre de Esther Meynell no aparece en algunas ediciones de la Pequeña crónica. «La Meynell -nos dice Millares-, acudió por lo tanto, a una ficción más verosímil y peligrosa, si no es acompañada por la necesaria aclaración».
En cuanto a lo segundo, el anonimato en la primera edición de 1925 y en muchas otras ediciones fue un hecho decisivo para que con tanta seguridad se atribuyera la obra a la mano de Ana Magdalena y crear así un apócrifo que es sin dudas, como asegura el prologuista de la edición cubana de 1984, una obra «que puede ser tan útil al estudiante de música como al aficionado a este arte o al lector común, siempre que la curiosidad y el afán de penetrar más en la creación de este compositor, los lleve a consultar otros textos más profundos, enjundiosos y analíticos».
Son estas, pues, las páginas que no debe saltarse el lector que acuda a La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach, esa amena biografía de Juan Sebastián escrita por Esther Meynell, son estos los prolegómenos indispensables para comprender el verdadero significado de este libro y encontrar en la bella y amena narración los elementos que nos acercan al personaje, al hombre y a su entorno. Son estas las páginas que nos permiten comprender la historia como fue, pero también como pudo haber sido, y nos demuestran que no hubo plagio, aunque quizás sí algo de picardía para atrapar al lector.
NOTA: Si este artículo te gustó compártelo con tus amigos, y si no te gustó compártelo con tus enemigos. Para escuchar la música escanea los códigos QR (*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE). Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana.
Correo-e: agosto_ultimo@yahoo. com
Esta página es una colaboración especial para este suplemento.
El hombre que escribió antes de que llegáramos a comprenderlo

ISABEL EVANGELISTA
Especial para elCaribe
Hay escritores que producen libros. Hay otros que producen lectores. Y existen unos pocos cuya verdadera obra consiste en producir nuevos creadores y con ellos una nueva forma de mirar el lenguaje. Escribir sobre Gerardo Casillo Javier representa para mí un desafío que trasciende el simple ejercicio académico. Haber sido parte de su salón de clases y formar parte de sus privilegiados oyentes no me hace ser merecedora de encapsular su vida y obra en unas cuantas líneas. Sin embargo, el hecho haberme encontrado con una investigación que uniera la lingüística y la literatura ha marcado un antes y un después en mi vida académica, dentro del escarpado mundo de las letras. Me refiero a la obra Poesía Inmovil. Fenómeno Fi del referido y apreciado autor. Durante meses me he acercado a su obra desde la disciplina de la investigación, pero también desde el asombro. Mi primer contacto con la obra fue toda una experiencia que, aunque decida compartirla, dificilmente podría ser comprendida, porque pertenece al ámbito de lo profundamente individual. Cada vez que he intentado dialogar sobre la obra con algún compañero o académico, siempre termino expresándome de la misma manera: Mientras más me adentraba en ella más comprendía que Poesía inmóvil. Fenómeno Fi no significaba únicamente analizar un libro; implicaba aproximarse a una manera distinta de concebir la literatura. Curiosamente, quien intente conocer al autor encontrará un vacío inesperado. En una época en la que la mayoría de los escritores documentan minuciosamen-
te cada aspecto de su vida pública, sobre Gerardo Castillo Javier existen escasos registros biográficos accesibles. No abundan entrevistas, perfiles de su trayectoria intelectual. Esa ausencia me obligó a realizar algo poco frecuente en estos tiempos: acudir directamente al autor.
Gran parte de la información necesaria para comprender su formación y su recorrido académico fue suministrada por él mismo. Posteriormente, adapté esos datos al enfoque de mi investigación y le remití la nueva versión para que pudiera revisarla y sugerir las mejoras que considerara pertinentes. Su respuesta fue tan sencilla como reveladora: ´´Lo veo bien, sonrió, pero no sé qué decir. Cuando algo habla de uno, se siente raro´´ Aquellas palabras evidenciaron la humilldad de quien, pudiendo exaltar sus propios méritos, prefiere guardar silencio y dejar que sea su obra quien hable por él.
Y ahí reside una de las primeras lecciones que deja su figura: algunos escritores prefieren que sea la obra quien hable antes que la biografía.
En el proceso de esta investigación descubrí también algo que difícilmente aparece en un currículo. Detras del profesor universitario, del críitico y del poeta existe un formador de escritores. No únicamnete enseña literatura; la provoca. No transmite conceptos para ser repetidos en un examen. Despierta preguntas que permanecen abierta mucho después de terminada la clase.
En mi caso personal, esa influencia ha sido decisiva. Puedo afirmar, sin temor a exagerar, que Gerardo Castillo Javier se convirtió en una especie de mentor intelectual, al igual que otros académicos de la Escuela. Su permanente invitación a pensar la literatura desde otros lugares, su insistencia en no conformarse con

las respuestas heredadas y su confianza en la escritura como herramienta de conocimiento terminaron por modificar mi propia relación con las palabras. Gracias a esa inspiración y a una motivación constante, asumí con verdadera seriedad la tarea de escribir. No simplente como un ejercicio académico, sino como un compromiso intelectual. Comprendí que escribir constituye tambien una forma de investigar el mundo, comprenderlo y de comprenderse uno mismo. Como bien establece Paul Ricoeur: ´´Comprender un texto es comprendernos a nosotros mismos a través de aquello que nos dice el texto´´
Por eso considero que uno de los mayores aportes del maestro no se encuentra únicamente en sus libros, sino en las personas que ha impulsado a escribir. Porque un verdadero maestro no fabrica discípulos.
Forma creadores
Mientras avanzaba en el estudio de Poesía inmovil. Fenómeno Fi, empecé a sospechar que quizás estamos frente a una obra cuyo verdadero tiempo de comprensión aún no ha llegado. Toda innovación estética suele atravesar un período de resistencia. Las formas nuevas siempre parecen extrañas cuando todavía hablamos el idioma de las anteriores.
La historia de la literatura está llena de ejemplos semejantes.
Las grandes ruptura rara vez fueron reconocidas inmediatamente.
Por eso me pregunto si llamada Poesía Inmóvil no constituye uno de esos movimientos silenciosos que solo años después logran revelar la magnitud de su transformación.
No me interesa responder esa pregunta de manera definitiva. Prefiero dejarla
abierta. Porque las respuestas apresuradas suelen empobrecer los descubrimientos. Lo que sí puedo afirmar es que la propuesta desarrollada por Castillo Javier invita a reconsiderar algunos de los preceptos más estable de la escritura poética. Nos obliga a pensar nuevamente la función del lenguaje, la participación del lector y los límites mismos de aquello que llamamos poema. Tal vez por eso su obra resulte tan incómoda.
Toda obra verdaderamente innovadora obliga al lector a abandonar sus antiguas seguridades.
Existe otro aspecto que me resulta profundamente significativo: Nunca tuve la impresión de que Gerado Castillo Javier escribiera para escapar de su vida. Todo lo contrario. En él no existe esa separación frecuente entre el escritor y la persona. No deja su existencia suspendida para luego sentarse frente a una página en blanco. Su vida se continua escribiendo mientras escribe.
Quien tiene la oportunidad de conversar con el maestro reconoce rápidamente que existe una coherencia entre su pensamiento, su palabra y su obra. No es como que él diga, déjame ponerme la ropa de escribir. Es decir, no es un disfraz intelectual. Es la prolongación natural de su manera de habitar el mundo.
Si lees uno de sus libro también sentirás la sensación de haber sido vivido antes que redactado. Incluso te da la sensación de sonreír dentro de su propia lectura cuando crees que has descifrado el código del laberinto.
En su caso, la pluma no funciona únicamente como intrumento de creación. Es el vestigio visible de una marca interior. Es la huella que deja una conciencia que ha decidido pensar la realidad mediante el lenguaje.
Después de recorrer su obra durante esta investigación, tengo la impresión de que el verdadero legado del Castillo Javier no consiste únicamnete en haber escrito una propuesta distinta de poesía. Su mayor legado podría ser haber demostrado que todavía es posible crear desde la autenticidad, sin obedecer las modas, sin someter la escritura a las exigencias del mercado y sin renunciar al rigor intelectual.
Quizas el futuro de la poesía no dependa de escribir más versos. Quizás dependa de atreverse a pensar nuevamente qué significa escribir un poema. Y si ese futuro llega, sospecho que quienes estudien la evolución de la poesía dominicana volverán la mirada hacia autores que, como Gerardo Castillo Javier, decidieron experimentar cuando todavía nadie reclmaba esa transformación. Entonces comprenderán que algunas obras no nacen para responde a su tiempo. Nacen para esperar al tiempo que pueda comprenderlas. Y tal vez ese sea el destino de Pesía inmovil. Fenómeno Fi: no imponerse como una escuela, sino permanecer como una semilla. Porque las semillas no hacen ruido cuando caen en la tierra. Permanecen ocultas, casi invisibles, mientras preparan la posibilidad de un nuevo bosque. Gracias maestra Ana Teresa Pereyra por colocarnos a Gerardo Castillo en el camino de las Humanidades y las Letras para nosotros.
Esta página es una colaboración especial para este suplemento.
elCaribe, SÁBADO 18 DE JULIO DE 2026
elcaribe.com.do
Gisel Castillo
La evolución y transformación que ha presentado Gisel a lo largo de los años resalta su capacidad de impactar vidas desde la autenticidad y el propósito. Ella representa a mujeres comprometidas con generar impacto nacional e internacional desde su espacio profesional. Su facilidad de convertir ideas en pro-
yectos concretos y de alto impacto la definen como una mujer que materializa cada visión que se propone y continúa consolidándose como una de las voces femeninas de mayor proyección en Latinoamérica que lleva en alto el nombre de la República Dominicana en importantes escenarios internacionales. “La
República Dominicana posee un enorme talento literario. Me gustaría ver una mayor conexión entre el mundo editorial, la educación, las empresas y los medios para que nuestros autores lleguen a más lectores y se fortalezca una cultura de lectura como herramienta de transformación”, afirmó Gisel a elCaribe.
MARÍA E. PÉREZ ROQUE FOTO: FUENTE EXTERNA
¿Cómo descubrió su voz como autora?
Descubrí mi voz el día que dejé de intentar escribir para impresionar y empecé a escribir para servir. Durante mucho tiempo creí que debía sonar como los grandes autores, hasta que entendí que la historia que más podía transformar vidas era la mía. Mi voz nació cuando acepté que mis experiencias, mis heridas, mis aprendizajes y mis caídas podían convertirse en puentes para otros. Hoy escribo desde la verdad, porque la verdad siempre encuentra a quien la necesita.
¿Cuál es su proceso creativo y qué mensaje de impacto desea dejar a quienes leen sus libros?
No escribo por inspiración; escribo por convicción. Primero observo, escucho, vivo, acompaño personas y tomo notas constantemente. Después llega un momento en que todo comienza a conectarse y las palabras aparecen casi como una conversación con el lector. Mi mayor deseo es que quien cierre uno de mis libros no sea la misma persona que lo abrió. No me interesa solo transmitir conocimiento; quiero provocar transformación. Si alguien descubre su valor, recupera su voz o decide ocupar el lugar que merece, entonces el libro cumplió su propósito.
¿Qué personaje de sus obras refleja su propia evolución personal?
Más que un personaje, la protagonista de “Ser Visible” es una mujer que durante mucho tiempo creyó que debía demostrar constantemente su valor para ser reconocida. Esa mujer soy yo y, al mismo tiempo son miles de mujeres que he acompañado en Latinoamérica. Mi evolución ha consistido en entender que la visibilidad no se conquista buscando aprobación, sino construyendo autenticidad, coherencia y autoridad.
Si pudiera regresar al día en que publicó su primer libro, ¿qué se diría a sí misma?
Me abrazaría y me diría: “No tengas miedo. Este libro va a llegar exactamente a las personas que necesitan leerlo. No te preocupes por las ventas, preocúpate por el impacto”. También me recordaría algo que aprendí con el tiempo: nunca

Gisel presentará su libro en agosto en la Ciudad de México y en Puebla, y además tiene previstas presentaciones en Panamá, Perú y Nueva York.
Mi mayor deseo es que quien cierre uno de mis libros no sea la misma persona que lo abrió. No me interesa solo transmitir conocimiento; quiero provocar transformación”.
El mayor reto es lograr que un libro no se quede en una estantería, sino que se convierta en una conversación, en una herramienta y en un movimiento”.
subestimes el poder que tiene una historia cuando nace desde la verdad.
¿Qué opina de la edición independiente?
Creo profundamente en la edición independiente. Ha democratizado la posibilidad de publicar y ha permitido que muchas voces extraordinarias sea escuchadas. Sin embargo, independencia no significa improvisación. Publicar un libro requiere responsabilidad, calidad, edición profesional y respeto al lector.
¿Cuál es el mayor reto de publicar?
Publicar no es el reto; el verdadero desafío comienza después. El mayor reto es lograr que un libro no se quede en una estantería, sino que se convierta en una conversación, en una herramienta y en un movimiento.
¿Qué siente al subir a un escenario?
Siempre siento emoción. Después de
tantos años, sigo sintiendo mariposas. Pero ya no las interpreto como miedo, sino como responsabilidad. Sé que entre el público habrá personas que quizá solo necesiten escuchar una frase para tomar una decisión que cambie su vida.
¿Cómo adapta su mensaje al dar una conferencia en culturas diferentes?
Las culturas cambian, pero las emociones humanas no. En cualquier país las personas desean sentirse vistas, valoradas y reconocidas. Nunca cambio la esencia del mensaje; adapto los ejemplos y el contexto cultural, pero el corazón permanece igual.
¿Qué diferencia hay entre el impacto de la palabra escrita y la hablada?
La palabra hablada emociona en el instante; la palabra escrita acompaña durante toda la vida. Una conferencia puede cambiar una tarde. Un libro puede cambiar una década.
¿Cómo equilibra el aislamiento que requiere escribir con la exposición pública de las conferencias?
Para mí son dos momentos complementarios. Escribir requiere silencio para escuchar mi propia voz. Conferenciar requiere presencia para escuchar la voz de los demás. Uno alimenta al otro.
¿Cuál es el mensaje central que quiere dejar como legado en el mundo?
Quiero que las personas entiendan que no nacieron para pasar desapercibidas. Todos tenemos una historia, un talento y una experiencia que pueden convertirse en servicio para otros. Mi legado no es que las personas sean famosas; es que sean visibles desde su esencia.
¿Presentó su libro Ser Visible. Cuál es el mensaje que desea transmitir?
Ser Visible nace de una pregunta muy profunda: ¿cuántas personas extraordinarias permanecen invisibles simplemente porque nunca aprendieron a mostrar su verdadero valor?. Mi mensaje es que la visibilidad no consiste en aparecer más, sino en comunicar con claridad quién eres y qué aportas.
¿Respecto a su conferencia El poder de ser visible, cuál ha sido su experiencia ante las audiencias?
Ha sido una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. He comprobado que existe una necesidad universal de sentirse reconocido y de encontrar el valor para ocupar espacios.