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Cultura 4 Julio 2026

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Cultura

elCaribe, SÁBADO 4 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do

La Filarmónica y el desafío de interpretar Titán

Este miércoles 8 de julio, en

la sinfonía en re menor de Gustav Mahler. P.5

Primer centenario del fusilamiento de Sánchez

OGM rescata los actos que se desarrollaron el 4 de julio de 1961, al cumplirse cien años del asesinato del prócer trinitario y padre de la patria dominicana. P.7

“Me defino como un obrero del teatro...”

Husmell Díaz Sánchez, actor, director y docente, explica su manera de abordar el arte escénico y los procesos de la creación sobre las tablaws . P.14

Invasión yankee 1916-1924 sembró terror en Hato Mayor

Las tropas americanas llegaron a pie, vistiendo uniforme de color caqui amarillo; cargaban cañones y ametralladoras en mulos

más negras de nuestra historia. FUENTE EXTERNA

MANUEL ANTONIO VEGA atacando10@gmail.com

Hasta el 12 de enero de 1917, fecha en que entraron avasallantes las tropas norteamericanas, esta ciudad lucía

tranquila y se preparaban procesiones para visitar el santuario de la Virgen de La Altagracia, en Higüey, festividades que quedaron trunca con las acciones trágicas, horripilantes y funestas que en todo el curso de su historia conociera el pueblo de Hato Mayor del Rey. La presencia yanqui en Hato Mayor y en la región Este (1916-24), produjo

las páginas más negras de nuestra historia.

Tres columnas de hombres con caras de diablos y armados hasta los dientes se precipitaron hasta esta comarca por diferentes caminos, viajando una de ella por el camino San Pedro de Macorís-Guayabo Dulce-San Valerio, Los Jíbaros, penetrando por el norte del pueblo.

Teófilo Castro en su libro “Intervención Yanqui 1916-1924”, segunda edición, en su página 11 reseña “las casetas a casas de cabañas fueron abiertas sobre las gramas, en la manzana formada por las calles de la gallera, San Antonio y avenida Libertad”.

Otros invasores violentaron las oficinas municipales, ocuparon la iglesia Parroquial y la casa curial; forzaron viviendas cuyos dueños estaban ausentes y se las tomaron con todos los ajuares.

El asesinado historiador hatomayorense, Manuel Antonio Sosa Jiménez (Boby) en su libro “Hato Mayor del Rey”, capítulo 60, página 302 reseña que la columna se presentó al mediodía; era la número 33 del USMC (United State Marine Corp) comandada por el capitán Davis, que fue un terror para los hateros.

La segunda columna tomó la ruta San Pedro de Macorís-Ingenio Consuelo, donde pelearon durante una hora con los nacionalistas en el trayecto Las Pajas-Morquecho.

Aunque los yanquis portaban armas sofisticadas con respecto a los nacionalistas, despectivamente llamados “Los Gavilleros”, estos lograron a darles duros golpes por la ventaja de conocer el terreno y otras habilidades innatas.

Dato

Otros invasores violentaron las oficinas municipales, ocuparon la iglesia parroquial y la casa curial; forzaron viviendas y las tomaron con todos los ajuares”.

el Teatro Nacional, la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo ejecutará
La presencia yanqui en Hato Mayor y la región Este produjo las páginas

historia de la medicina

Cátedra Nicolás Pichardo

salón de la fauna

lleras de montañas, y son motivadas por los cambios que mación científica y técnica, ciosos para el hombre como ser físico-biológico. No hay dudas que

miento, plantea para el personal

tinuada, vigoroso eje central de la da con firme convicción por nuestro

ner su fe en su futuro profesional; llevando muy adentro firmeza de propósitos, abriendo brechas con esfuerzos inauditos, sin importarles vendavales ni tormentas. Este grupo de profesionales médicos que con tanto ahinco y devoción supieron corresponder a las exigencias académicas y sostener una percepción vigorosa y plena de las responsabilidades contraídas con sus semejantes y con ellos mismos, como porción medular y creadora de nuestra sociedad dominicana. Este grupo, estudiantes del ayer, prominentes médicos de hoy; vienen a rendir un tributo de reconocimiento y admiración a su siempre recordado y querido maestro: Dr. Nicolás Pichardo. Vienen complacidos y atentos a oír de nuevo, Dr. Pichardo, tu erudita palabra, tu don de expresión y tus sabias enseñanzas.

Del hondón de su cariño vienen a escuchar de nuevo a su querido profesor, clínico sagaz, meticuloso y observador, dispuesto siempre con franca sonrisa a dar un consejo, como consultante, como maestro, como amigo. El admirado maestro, devoto de su profesión, enamorado de su sacerdocio, pedagogo novedoso, trabajador incansable, bondadoso, ecuánime, tolerante, altruista, de un gran espíritu científico y con sonrisa siempre a flor de labios y a veces respondiendo con irónicas sutilezas de libélulas enamoradas.

Hay un desbordamiento y atropello fascinante en el desarrollo dinámico de las Ciencias Médicas. Las conquistas logradas en los últimos años no hay que re-

Quiero aprovechar para recordarles no soslayar estos conceptos que ustedes han mantenido y perfeccionado. Hemos aprendido mucho en nuestra vida profesional, pero es menester remozarse para poder dominar la disciplina, acentuar el saber, actualizar los conocimientos y brindar servicio real y eficiente al que demanda de nuestro trabajo. Hay que tener la voluntad de no estar satisfecho con lo que se sabe y realizar esfuerzos de continuados estudios y ampliar nuestro saber y desarrollar nuestra destreza.

Conocer las nuevas corrientes y directrices científicas y adentrarse hondamente y continuamente en el estudio del espíritu del hombre. La incensante y apasionada búsqueda de la verdad, el amor noble y puro a nuestra profesión, la obligación de ayudar al ser humano. Jamás pensar que somos infalibles y tener la orientación en la consulta de libros y colegas, estar al tanto de revistas y mantener intercambios en conferencias y congresos.

Pero siempre, queridos colegas, buscando la comprensión y vibrando al unísono con los sentimientos y aspiraciones de nuestro prójimo. ¡Ese es el ejemplo que debemos imitar de nuestro querido Profesor de Profesores!!!

El doctor Nicolas Pichardo ha sido uno de los mas distinguidos clinicos dominicanos. Hombre de gran cultura y profudos conocimientos medicos, sus enseñanzas sobre la necesidad de mantener humana la medicina toman mas relieve que nunca en estos tiempos. Esa catedra es un gran aporte de la UNPHU al pais. DR. HERBERT STERN

Alix Didier

(DÉCIMA CIBAEÑA)

¿Cómo pueden gobeinai

A nuetro heimano paí

Poique no queda na puallí

Allá solo ej aguantai

Noche y día sin macai

Y dique hay primei minitro

Para mí queso ej un mito

Que nadie puede creei

No hay leye ni en papei

Y a nadie le impoita un pito.

Gran líde ej ete Alí

Ya lo dijo Barbecue

Con eco e chivo cojú

Que se oye en todo Haití

Ei mijmo can dejde Lilí

¡Qué vaina e la pobreza!

Sin eclavitú y sin cabeza

No se llega a ningún lao

Ladronej han gobeinao

Para aumentai suj riqueza.

JOSÉ MERCADER

La llegada de las tropas estadounidenses

Columna militar

La tercera columna militar yanqui hizo su travesía por el trayecto San Pedro de Macorís- río Higuamo-El Bote hasta la agrícola comunidad de La Sierra, que era el cantón principal de los guerrilleros que comandaba el general Salustiano Goicochea (Chachá), que era perseguido bajo la acusación de haber atacado a los marines en su desembarco del 10 de enero en el puerto de San Pedro de Macorís, en el que Gregorio Urbano Gilbert esperó que las tropas desembarcaran y mató de un balazo en el pecho al teniente CH. Button, según revela Teófilo Castro en su libro “Intervención Yanqui 1916-1924.

Las tropas llegaron a pie, vistiendo uniforme color caqui amarillo; cargaban cañones y ametralladoras en mulos. Los yanquis dijeron al entrar a suelo de Hato Mayor que buscaban a los del monte, a los guerrilleros.

Al analizar el período histórico de 191624, en el ámbito de Hato Mayor podemos agrupar los acontecimientos, para su exposición y comprensión, así:

a) Varios intentos de reducir a cenizas el pueblo de Hato Mayor; b) Destrucción devastadora de las aldeas de La Rodada, Loma de Los Martínez, San Felipe, cuyas viviendas fueron barridas para siempre por el yanqui invasor. Otros caseríos que fueron destruidos con fuegos son Manchado y Hoyón, los que fueron repobladas al salir del país los interventores; c) Devastaciones de campos, plantaciones, potreros, viviendas y caseríos.

Los Yanquis llegaron a inmolar campesinos, quemándolos con gasolina y leña; cometieron masacres y torturas a personalidades y ciudadanos indefensos, sin ninguna justificación.

Persecuciones arbitrarias

Las persecuciones arbitrarias, sitiaron muchas comunidades donde cometieron atropellos infernales, llegando a diezmar

la ganadería en grado alarmante, sin compensación. Se comían las reses, cabras, ovejas y aves domésticas sin preguntar por sus dueños. Un hecho que hay que resaltar es la ocupación violenta de la iglesia parroquial, el ayuntamiento y las oficinas públicas municipales, la casa curial, viviendas y solares de propiedad privada. Sacaban por la fuerza y en ocasiones matando con bayonetas y bajo la pena de muerte a inocentes campesinos, a quienes les arrancaban sus heredades.

En muchas ocasiones se producían confinamientos atroces de los desalojados en corrales alambrados (hasta 15 pies); en pocilgas a la intemperie, donde enfermaron y muriendo muchos.

Muchos hateros fueron sometidos a trabajos esclavistas, vejaciones y encarcelamientos injustos.

Practicaron contra nuestros coterráneos el ostracismo forzoso, desesperación y destrucción de familias; hubo violación del fuero eclesiástico, municipal y domiciliario.

Además hubo destrucción, enajenación y secuestro de documentos históricos; segregación socio-cultural-religiosa de los hateros; esta ciudad fue convertida en la capital de los centros de torturas y muertes, que se hacían en paredones fijos.

El yanqui invasor impuso de manera

compulsiva gravámenes a la propiedad territorial privada y pública, mientras que la guerra sicológica creó confusión y llevó desinformación y divisionismo en toda la región Este.

El pillaje, la destrucción y el incendio de comercios era una rutina que se practicaba para doblegar a los hombres de trabajos de la comarca para que se redimieran a sus pies, llegando en ocasiones a violaciones sexuales de las esposas e hijas, sino el rapto y pusieron de moda el adulterio.

GRUPO YANKEE EN HATO MAYOR

Regiones marcadas por el terror norteamericano

La historia negra que dejó el paso del yanqui por nuestro terruño, no podrá ser completada jamás, porque los héroes anónimos son cientos y recoger sus anécdotas, relatos, vivencias ya es imposibles, porque el tiempo y la hidalguía de muchos nativos ha sido borrada con la transculturación que la potencia del norte (Una moderna invasión) nos ha impuesto.

Fuera el Yanqui invasor, fuera sus lacayos y serviles que aún tenemos en el patio dominicano.

La estafa, la fullería, los robos nocturnos fueron incentivados por aquellos malos hatomayorenses que contaban con el respaldo de los invasores.

Los asesinatos a mansalva llegaron a abrumar tanto, que los cadáveres eran enterrados a flor de tierra, y extraídos por los cerdos domésticos y cimarrones para “engordar y ponerse atractivos”. Los cerdos desenterraban su manjar humano, luego los consumidores de chonchos encontraban las uñas de gente, que no eran absorbidas en la digestión; también eran encontrados trozos de ropa fuerteazul y botones engullidos en el festín, prueba fehaciente de que la Biblia señala al cerdo como “inmundicia”

En su afán de controlarlo todo y en pro de evitar las sublevaciones provinciales en la región Este y obtener un estricto control político, los pisoteadotes de nuestra soberanía nacional eliminaron el cargo de gobernador civil y militar y dejaron solamente el de función civil.

Fueron implacables perseguidores y asesinos de los hombres y mujeres que consideraban desafecto a sus intenciones de controlar la economía del mundo y la mentalidad de sus habitantes.

El caudaloso río de sangre causado por la intervención norteamericana en 1916, no tuvo regiones exoneradas del terror, de las cruces ni del luto, siendo Hato Mayor del Rey uno de los pueblos que le tocó aportar a muchos de sus hijos ilustres, valientes y decorosos.

Militares norteamericanos a su llegada a Hato Mayor del Rey. F. E.
Armas utilizadas durante la invasión.
Escuela de música ocupada por los invasores estadounidenses
Uno de los armamentos utilizados durante la intervención militar. F. E.
<VIENE DE LA PORTADA

4 Cultura

Combate en Las Dos Hermanas

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

Es difícil imaginar cómo pudieron resistir durante tanto tiempo los hombres del Carmen Elsa, aquellos cuarenta expedicionarios atrincherados en las cavidades y laderas del Peñón de Las Dos Hermanas. Lo cierto es que pocas veces se dio un combate tan fiero y tan intenso y tan desigual como el que libraron. Estaban prácticamente cercados. Los rodeaba un ejército de cientos de guardias, enfrentaron los cañones de una corbeta y un guardacostas, el fuego de artillería de las ametralladoras pesadas del ejército de la bestia y los persistentes bombardeos de los aviones de San Isidro. En contraste, los expedicionarios disparaban como se les enseñó a disparar en el entrenamiento, con gran economía de recursos, esporádicamente, sólo cuando tenían un blanco a la vista, porque el parque era escaso. Aun así, tres días y tres noches. combatieron. Combatieron sin tregua, sin descanso, probablemente sin comer ni dormir. Hicieron de tripas corazón, combatieron con arrojo hasta la última bala. Convirtieron el lugar en un santuario del valor y la resistencia.

«La ferocidad de los bombarderos de la AMD fue tal, que todas las rocas de la zona quedaron calcinadas, y los árboles, matojos y pastos fueron reducidos a cenizas. Incluso una escuadrilla llegó a ametrallar y bombardear el poblado y la playa de Sosúa, según consta en el Despacho Semanal No. 50 del embajador de los Estados Unidos, Joseph Farland, fechado el 31 de julio de 1959, en el que participó al Departamento de Estado que el jefe del MAAG, en un viaje que realizó a Sosúa, confirmó que había sido ametrallada y bombardeada durante las expediciones de junio, pudiendo observar los daños causados por las bombas, así como fragmentos de las mismas. En comunicación anterior, de Harry Lofton, segundo secretario de la Embajada de los EUA, se informó, con amplitud de detalles y declaraciones de testigos, el ametrallamiento y bombardeo de dicha población y playa». (1) Sorprendentemente, el número de bajas fue relativamente reducido. De los noventa y seis integrantes del Yate Carmen Elsa quedaron vivos unos sesenta, entre los cuales, por supuesto, había heridos y mal heridos. Los más afortunados fueron rematados o asesinados en el lugar. Los demás serían enviados a San Isidro, entregados a los torturadores y finalmente ejecutados cuando ya casi no eran gente, cuando ya habían sido reducidos a guiñapos humanos, sin uñas a veces y sin dientes, sin voluntad de vivir… A José Messón

Acosta, el desertor de la marina, le iría peor que a ninguno. Messón fue brutalmente torturado, más aún que los demás. Una famosa foto suya, sentado en la silla eléctrica —con el corpulento cuerpo estremecido y los ojos casi brotados del dolor—, es el más vivo testimonio de su calvario. Lo sorprendente es que algunos pequeños grupos de insurgentes lograron burlar el cerco y dispersarse, tratando de ganar altura en dirección a la Cordillerra Septentrional. Algunos andaban solos y otros en parejas y durante varias semanas merodearon por los montes. De alguna manera evadían la persecución, se alimentaban de lo que encontraron, buscaban comida y cobijo. Dice Emilio Cordero Michel que «deambularon por los montes de Imbert, Altamira, El Cupey, La Tasajera, Río Grande, El Mamey y otros lugares al sur de Maimón, pero la persecución, el hambre y el agotamiento físico los fue debilitando hasta dejarlos exhaustos y ser aprisionados; otros, los menos, cayeron en emboscadas y murieron en combate. Todavía a finales de agosto y mediados de septiembre, en el llamado Cafetal de Ventura, por la Loma de La Tasajera, al noreste de El Mamey, quedaban 6 expedicionarios, que fueron muertos en emboscadas, apresados y fusilados en el lugar» (2).

Dos de ellos, un norteamericano y un español, estuvieron burlando la persecución hasta septiembre, dieron la pelea por más tiempo de lo que parecía posible. El norteamericano era un veterano de la Guerra de Corea y se llamaba Larry Broving. El español era Francisco Álvarez, uno que fue capturado apenas en septiembre, es decir casi tres meses después del desembarco del Carmen Elsa. Ambos fueron, por supuesto, torturados y ejecutados en el lugar. Serían los últimos guerrilleros de la gesta libertaria.

La lista (lamentablemente incompleta) de los hombres que en esa empresa ofrendaron sus vidas permanece como un timbre de honor, un símbolo patrio de entrega y sacrificio.

Lancha Carmen Elsa

• Rodríguez Vázquez, José Horacio

• Messón Acosta, José

• Agosto Concepción, Moisés Rubén (puertorriqueño)

• Almonte Fernández, Silvio Rafael

• Alvarez Martínez, Franciso (El

Relámpago) (español)

• Alvarez Fadul, Miguel

• Amarante Sevillano, Miguel Jacobo

• Arrechedera Rodríguez, Rafael (venezolano)

• Asencio Valverde, Ramón José Sebastián

• Avila Pilier, Diego

• Báez y Báez, Alejandro

• Belliard Sosa, Enrique

• Bencosme García, Toribio

• Bergés, José Fabio (Grillito)

• Bevins, Larry (Beebe) (norteamericano)

• Bonilla Aibar, Pedro Julián

• Cabrera Martínez, Domingo

• Camacho, Julio (venezolano)

• Capellán Cabrera, Juan

• Castillo Cruz, Julio César

• Cestero Martínez, Fernando (Chichí)

• Cordero Michel, José Ramón Enrique

• De Castro Sánchez, Ramón Anibal

• Del Castillo Díaz, Jesús Bienvenido

• Delgado López, Manuel (Chiquitín)

• Del Giudice Herrera, Héctor Emilio

• Del Orbe, Manuel José

• Dohse Jorge, Augusto Eufemio (Buby)

• Domínguez López, Silvio Augusto

• Ducoudray Mansfield, Guillermo Eustaquio (Pachucho)

• Durán García, Julio Raúl

• Fernández-Mármol Pérez, Gabriel Emilio (Pipí)

• Figueroa Reyes, Juan Domingo

• Fuertes Duarte, Bienvenido Herminio

• García Bencosme, Ercilio (Cilo)

• Genao Espaillat, José Freddy

• Guerra Aponte, Freddy

• Godoy, Fernando

• González Castellano, Luís (El Indio) (cubano)

• Grullón González, Eugenio Antonio

• Grullón Martínez, Francisco José (Frank)

• Hernández, Generoso (venezolano)

• Hernández González, Nelson An-

drés (venezolano)

• Ildefonso Cordero, Sergio Manuel (Caporí)

• Larancuent Rijo, César Federico

• Lora Martínez, José Caonabo

• Martínez Hernández, Conrrado (Hernández de Padua Corrado)

• Martínez Saviñón, Eduardo Salvador (Paleco)

• Mateo Adames, Juan José

• Medina Rosales, Luís Alfonso (venezolano)

• Mendoza, Danilo Antonio (Sandino)

• Mota Ricard, Antonio (Tony)

• Padilla Hernández, Guillermo

• Patiño Martinez, Gustavo Adolfo (Niñí)

• Paulino Estrella, Ramón (Fefo)

• Peña González, José Manuel Ramón (Cuco)

• Pérez Rodríguez, Andrés Emilio

• Pichardo Caminada, Roberto P. (cubano)

• Pichardo Saldaña, Lucas J.

• Puello, José Antonio

• Quezada, Luís Rafael (Lulú)

• Ramírez Domínguez, Rafael

• Ramírez Guzmán, Ramón Aquiles (Quilito)

• Ramos Reyes, Luís O. (puertorriqueño)

• Ravelo Ramírez, Sócrates

• Rey Vásquez, Rubén

• Ripol, Herminio (Mincho y Millo)

• Rizek Bergés, Saturnino (Nino)

• Rivera, Víctor

• Rodríguez Pérez, Aldo (cubano)

• Rodríguez Santos, William

• Roland Pérez, José Andrés

• Sánchez Pérez, José Antonio (cubano)

• Santana Read, Andrés (Tontón)

• Suárez Suárez, Ramón Alfonso

• Tavárez García, José

• Urtarte Schaffers, Juan Emiliano

• Valdez Borges, Danilo

• Vassallo Alfonso, Ricardo (cubano).

La repatriación armada (13) (Historia criminal del trujillato[185])

Notas: (1) Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», pgs.125, 126 (2) Ibid.

Santo Domingo recibe un “Titán” sinfónico junto a su Filarmónica

ANDRÉS TOVAR

Especial para elCaribe

Con la Sinfonía n.º 1 en Re mayor de Mahler, tendrá el reto de crecerse ante una obra que exige una nueva estatura artística.

La Filarmónica de Santo Domingo tendrá el reto de mostrar su músculo musical este miércoles 8 de julio a las 8:30 p.m. cuando suba al escenario de la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional para interpretar la Sinfonía n.º 1 en Re mayor, “Titán”, de Gustav Mahler. Y no es una exageración: hablamos de una monumental obra de gran formato, complejidad técnica y enorme densidad emocional.

La Filarmónica llegará a esa montaña con el maestro argentino Luis Gorelik como director invitado y con un programa que plantea un puente estético inesperado al añadir la Fuga y misterio, de Astor Piazzolla: Buenos Aires y Viena, tango antes de la tormenta y nocturnidad del lunfardo antes de que Mahler abra la puerta de sus bosques, fantasmas y abismos.

Amaury Sánchez, director de la Filarmónica de Santo Domingo, lo anticipa desde la experiencia de quien conoce la obra y el tipo de maquinaria que requiere: “el ‘Titán’, hombre, es una empresa”, apunta. “Es una sinfonía grandiosa con cuatro grandes movimientos, dura 55 minutos, una gran sinfonía con una gran orquestación. Y Mahler exige una valentía particular, pide una orquesta amplia y potente, con cada sección dispuesta a mantenerse alerta. Y eso es lo que la gente va a presenciar”.

Una orquesta que se crece La dimensión del “Titán” de Mahler también se mide con números. Para este concierto, Amaury Sánchez ha previs-

to una plantilla de 92 músicos: siete trompas, cinco trompetas, tres trombones, tuba, arpa, maderas reforzadas y una amplia sección de cuerdas. Pero reducir el desafío a la cantidad de intérpretes sería mirar apenas una parte de la historia. Sánchez ha insistido en que la apuesta responde a una exigencia real de la obra: “Vamos a tener una gran orquesta que, bueno, lo amerita la puesta en escena”.

La expresión “puesta en escena” resulta reveladora pues, aunque no haya cantantes, decorados ni personajes visibles, en la Sinfonía n.º 1, Mahler construye teatro, con cada sección con una función dramática. La pieza representa el inicio oficial de su universo sinfónico, aunque contiene una ambición que desborda cualquier idea de debut. Tenía poco más de veinte años cuando la escribió (entre 1885 y 1888, estrenada en Budapest en 1889), pero ya pensaba como alguien empeñado en meter el mundo dentro de una orquesta. Su título quedó porque la música tiene ese tamaño interior: no por el volumen, sino por la escala de lo que se atreve a contar.

La Filarmónica ha desarrollado en los últimos meses una línea de conciertos temáticos que ha acercado al público a Mozart, Beethoven, Chaikovski y la música dominicana, una estrategia ha ayudado a construir identidad, continuidad y una relación más directa con la audiencia. Pero Mahler abre otra conversación, con una obra que cambia de piel a cada instante.

Sánchez lo entiende como parte de una programación que necesita evitar fórmulas cómodas. “No podemos encasillarnos”, sentencia al hablar de los conciertos temáticos y describiendo el sentido profundo de la velada del miércoles, donde la Filarmónica buscará plantar bandera con un repertorio capaz de llevarla más lejos.

De Piazzolla a Mahler

La decisión de abrir con Fuga y misterio de Piazzolla añade una capa atractiva al programa. La obra, vinculada al universo de María de Buenos Aires, condensa tango, contrapunto, tensión urbana y teatralidad. Piazzolla y Mahler no comparten época, ciudad ni lenguaje, pero sí una forma de entender la emoción. Ambos toman materiales populares y los llevan a territorios complejos y convierten una melodía reconocible en algo ambiguo, herido o desafiante. En Piazzolla, Buenos Aires se escucha como una ciudad que no duerme. En Mahler, la naturaleza y el hombre entran en conflicto. Uno viene del tango reinventado; el otro, del sinfonismo llevado al límite.

Y, entre ambos, aparece Luis Gorelik como una figura natural para conducir esa travesía. El director argentino fue titular de la Filarmónica de Mendoza, desarrolló una importante carrera en Israel y Chile, y desde hace años dirige proyectos sinfónicos de relevancia en Argentina. Su actividad incluye repertorio orquestal, ópera, ballet y temporadas en el Teatro Colón de Buenos Aires. Su presencia en Santo Domingo añade una dimensión especial, pues conoce el peso de las grandes partituras y la responsabilidad de conducir una orquesta extensa sin que pierda claridad ni respiración.

Amaury Sánchez lo refrenda reafirmando una amistad de más de dos décadas y la necesidad de invitar directores con esa experiencia para obras que demandan un trabajo riguroso. “‘Titán’ tiene, además de la exigencia en la interpretación, una exigencia de conocimientos a nivel de dirección orquestal. Por eso, el propósito de tener invitados directores de la categoría de Gorelik, que recientemente acaba de acompañar a Martha Argerich, te da a ti la majestuosidad de lo que va a pasar.”

Así, la cita de este miércoles debe leerse como una declaración artística de la Filarmónica de Santo Domingo, asumiendo una velada que habla de ambición, riesgo y crecimiento artístico. Mahler no exige que el público conozca cada detalle de la partitura. Pide otra disposición: dejarse llevar por una música que puede sonar pastoral, grotesca, violenta o luminosa en cuestión de minutos. Ese es el verdadero tamaño del “Titán”.

Coordenadas

• Miércoles 8 de julio - 8:30 P.M.

• Teatro Nacional Eduardo Brito, Sala Carlos Piantini.

• Boletas disponibles en uepatickets.com

• Precios (incluyen cargos por servicios)

• Platea centro (filas A a BB) y laterales 1, 2, 3 y 4: RD$1,730.00

• Platea laterales (filas A a BB), asientos 5, 6, 7 y 8: RD$1,450.00

• Balcón (filas A, B y C): RD$1,450.00

• Balcón (filas D a H): RD$890.00

• Graderías: RD$620.00

Shostakovich con batuta venezolana ConCierto Sentido

La Orquesta Sinfónica de San Diego y su director musical y artístico, el venezolano Rafael Payare, anunciaron esta semana un nuevo álbum con el sello estadounidense revitalizado Delos, adquirido recientemente por la compañía belga Outhere Music. Grabado en directo como el primer proyecto de grabación de la orquesta en su recién renovado Jacobs Music Center , el álbum, que incluye la Sinfonía n.º 7 “Leningrado” de Shostakovich, capta la nueva acústica de la sala.

Payare, fruto de El Sistema venezolano y aclamado por su profunda musicalidad, brillantez técnica y enérgicas interpretaciones, ha dirigido la Sinfónica de San Diego durante las últimas siete temporadas y recientemente firmó una extensión de contrato que lo mantendrá al frente hasta la temporada 2028/29. Este nuevo álbum muestra su colaboración en su máxima expresión.

Apple Music Classical ya tiene disponible el álbum en exclusiva durante dos meses a partir del 26 de junio, antes de su lanzamiento general a finales de agosto.

Conocida como la “Leningrado”, la Sinfonía n.º 7 de Shostakovich abarca la emoción pura y la historia de la época en que fue compuesta en 1941, durante el tristemente célebre y brutal asedio de Leningrado, ahora conocida como San Petersburgo en Rusia.

Shostakovich compuso esta obra monumental mientras estaba atrapado dentro de la ciudad bloqueada, y dedicó la sinfonía a sus ciudadanos, que soportaron el bloqueo de 872 días. Desde entonces, la sinfonía se ha convertido en un símbolo de perseverancia ante la adversidad. El propio Shostakovich afirmó que «esta música trata sobre todas las formas de terror, esclavitud y la opresión del espíritu».

Luis Gorelik dirigirá a la Filarmónica de Santo Domingo el miércoles. CORTESÍA
ANDRÉS TOVAR

250 años: Independencia de los Estados Unidos y su impacto político constitucional

DR. WILSON ENRIQUE GENAO

PROFESOR A TIEMPO COMPLETO wilsongenao@pucmm.edu.do

Hoy 4 de julio de 2026, los Estados Unidos celebran el 250 aniversario de la declaración de su independencia. Por tal motivo, se han realizado múltiples actividades y desde la Embajada de los Estados Unidos en la República Dominicana, se han celebrado diversas actividades de carácter académico, cultural, educativa y comunitaria en el marco de la iniciativa Freedom 250. Por ejemplo, en el ámbito académico el pasado 21 de mayo y con la presencia de autoridades académicas de la Universidad y de la Embajada incluyendo a la consejera de Asuntos Públicos Chelsia Hetrick se puso en circulación la obra “Panorama actual del Caribe 20242026”. La actividad de puesta en circulación del libro también incluyó la conferencia magistral del destacado historiador y experto en relaciones internacionales y seguridad caribeña Dr. Jorge Rodríguez Beruff, catedrático retirado del Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico. En su presentación titulada “Los retos de la seguridad caribeña”, desarrolló algunos aspectos del ensayo que trabajó en el libro con el interés de provocar su lectura.

De igual forma, del 16 al 18 de junio y como parte del “Programa de Conferencistas Estadounidenses” del Departamento de Estado de los EE. UU estuvo realizando una serie de actividades académicas el historiador Javier Alemán Iglesias. El jueves 18 de junio con la participación de directores de escuelas y organismos de la PUCMM, diplomáticos, profesores, investigadores, historiadores, estudiantes, representantes de la Embajada de Estados Unidos (Michelle Angulo, Irene González y Franchesca Hilario), líderes de opinión y miembros de la prensa, se desarrolló la conferencia magistral: “Impacto de la Independencia de los Estados Unidos en el Caribe Hispano”. Luego de la conferencia se desarrolló un interesante panel sobre la “Evaluación del impacto longitudinal económico, social y político”. En el panel además de Alemán participaron el filósofo y antropólogo Dr. Fernando Ferrán y el jurista y politólogo Dr. Flavio Darío Espinal, exembajador dominicano en Washington D.C.

La independencia de los Estados Unidos ciertamente tuvo un enorme impacto político, económico y social no solo para Gran Bretaña del cual se separa, sino también en el ámbito regional y global. La Declaración de Independencia (el documento fue encargado a una comisión que incluyó a Ben-

jamín Franklin, John Adams, Roger Sherman, Robert R. Livingston y Thomas Jefferson, que se encargó de su redacción) fue firmada el 4 de julio de 1776. Tras la declaración, la guerra de independencia contra Gran Bretaña continuaría hasta culminar con la firma del Tratado de París el 3 de septiembre de 1783. En dicho tratado en el que participaron como negociaciones John Adams, Benjamin Franklin y John Jay, Gran Bretaña reconoció la independencia de los Estados Unidos.

La independencia de Estados Unidos se convirtió en la primera experiencia de descolonización y en el primer país independiente del continente americano. A su vez el diseño político institucional del nuevo Estado manifestado en los documentos fundacionales como la Declaración de Independencia, la Constitución de 1787 y la Carta de Derechos de 1791 ejercería un impacto significativo a nivel regional e internacional. Este proceso dio paso a “un nuevo esquema de organización política que tuvo sus reflejos inmediatos en el mundo, no solo por su influencia en la Revolución Francesa de 1789, sino por su repercusión inmediata en la organización política de los nuevos Estados que surgieron de la Independencia de las antiguas colonias españolas en América” (Brewer Carías, p. 85).

La Constitución de 1787 escrita tras el proceso de independencia y en la que se recogen la organización del Estado, las bases, propósito, tipo y estructura del Gobierno ejercerá una influencia en los países latinoamericanos y caribeños incluyendo la República Domi-

nicana. Por ejemplo, inspirada en las ideas de la filosofía política de la Ilustración y el liberalismo político especialmente de Locke, Montesquieu y Rousseau, en dicha Constitución se estableció la separación de poderes y el principio de la democracia y el republicanismo basado en el concepto de soberanía del pueblo. La separación de poderes como una forma de evitar la concentración de poder y garantizar la libertad no se estableció bajo la idea de operar de forma aislada cada uno, sino bajo un sistema de equilibrios, una especie de frenos y contrapesos (checks and balances).

El jurista costarricense Rodolfo Rocafort en su trabajo “Influencia de la Constitución de los Estados Unidos en las Constituciones de Europa y de América Latina” también destaca como impacto “el federalismo como vínculo de varios pueblos en una entidad superior […], las declaraciones de derechos garantizadas y efectivas y cuyos titulares pudieran hacerlas valer incluso frente al parlamento, el control de la constitucionalidad […] y presidencialismo como forma de gobierno” (pp. 62-63).

En la experiencia histórica dominicana es importante destacar la influencia del documento de la Declaración de Independencia de Estados Unidos en el Manifiesto del 16 de enero de 1844. En la Declaración de Independencia en la introducción situada en el primer párrafo se plantea el objetivo al declarar las causas que impulsaron a Estados Unidos a disolver sus vínculos políticos con Gran Bretaña, habla en el preámbulo de los derechos inalienables, en-

tre los cuales se encuentran la vida, la libertad y la felicidad. Se describen los agravios y abusos cometidos (específicamente 27 quejas) por el rey Jorge III como evidencia del derecho a la rebelión para finalizar con la declaración de independencia. Por su parte el Manifiesto del 16 de enero, que sería el Acta de Independencia de la República Dominicana establece al igual que la declaración estadounidense las injusticias, violaciones y vejámenes sufridos durante los 22 años que duró la invasión haitiana, manifiesta la voluntad de los pueblos de la parte este de la Isla de separarse de Haití y crear un Estado independiente.

Asimismo los constituyentes más ilustrados que participaron en la elaboración de nuestra primera constitución proclamada el 6 de noviembre de 1844 conocían la constitución de los Estados Unidos. Su influencia se evidencia en aspectos relacionados con el presidencialismo, la separación de poderes, la legislatura bicameral y los derechos establecidos en la Constitución.

Referencias

• Brewer Carias, A. (1992). Reflexiones sobre la Revolución Americana (1776) y la Revolución Francesa (1789) y sus aportes al Constitucionalismo Moderno. Editorial Jurídica Venezolana. • Rocafort, R. (1989). Influencia de la Constitución de los Estados Unidos en las Constituciones de Europa y de América Latina. https://archivos. juridicas.unam.mx/www/bjv/ libros/5/2025/5.pdf

elCaribe, SÁBADO 4 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do

Central de Datos

Primer centenario del fusilamiento de Sánchez: homenaje nacional

“Ningún héroe de América puede compararse con Sánchez, ni por la causa de su muerte ni por la dignidad con que la enfrentó”, afirmó un historiador dominicano.

LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

La muerte de Francisco del Rosario Sánchez, ocurrida el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana, constituye uno de los episodios más dolorosos y trascendentales de la historia nacional. Un siglo después, la República Dominicana volvió la mirada hacia el héroe independentista y mártir de El Cercado para rendirle homenaje mediante una serie de actos cívicos, militares y culturales que convirtieron el primer centenario de su fusilamiento en una de las mayores jornadas de exaltación patriótica vividas por el país durante el siglo XX.

Con motivo de conmemorarse un nuevo aniversario de la muerte del patricio, la Zona Retro rememora en esta edición la amplia celebración nacional que vivió el país en 1961.

Antecedentes: la expedición y el juicio contra los patriotas El juicio contra los patriotas capturados fue ordenado por el general Pedro Santana, quien dispuso la conformación de un Consejo de Guerra en la plaza pública de San Juan de la Maguana el 3 de julio para procesar a los acusados. La audiencia fue presidida por el general Domingo Lazala, designado para tales fines por el propio Santana.

Francisco del Rosario Sánchez había ingresado al territorio nacional procedente de Haití al frente de una expedición armada. Sin embargo, víctima de la traición y de las emboscadas preparadas por antiguos aliados y colaboradores, el patricio fue hecho prisionero. Junto a él compartieron la empresa de la invasión y posteriormente el destino de la persecución figuras como José María Cabral, Pedro Alejandro Pina, Valentín Ramírez y otros patriotas comprometidos con la causa nacional.

1961: el país honra el primer centenario del fusilamiento En el marco de la conmemoración del primer centenario del fusilamiento del patricio Francisco del Rosario Sánchez, el 4 de julio de 1961 se desarrolló en el país una amplia jornada de actos de carácter cívico y patriótico en honor al héroe independentista.

De acuerdo con el programa de acti-

vidades conmemorativas, a las ocho de la mañana del día 4 se celebró una misa de campaña en el lugar donde fueron fusilados Francisco del Rosario Sánchez y sus compañeros.

Posteriormente, a las tres de la tarde, estudiantes de las escuelas de San Juan de la Maguana participaron en un desfile que recorrió las calles de la ciudad hasta llegar al monumento levantado en honor al patricio.

La inauguración del monumento tuvo lugar a las cuatro de la tarde, en un acto que incluyó las palabras de entrega pronunciadas por el presidente del Ayuntamiento de San Juan y el discur-

ció una conferencia titulada “Invasión y fusilamiento de Sánchez”, como parte de las actividades conmemorativas dedicadas al patricio.

Santo Domingo se suma al homenaje nacional

Por otro lado, en Santo Domingo, a partir de las cuatro de la tarde se llevaron a cabo ofrendas florales en el Altar de la Patria, depositadas por representaciones de las distintas escuelas de la capital. A las ceremonias asistieron delegaciones del Poder Ejecutivo, las Cámaras Legislativas, el Poder Judicial, representantes de las Fuerzas Armadas y diversas autoridades civiles.

Asimismo, el periodista y escritor Francisco Prats-Ramírez, miembro de la Academia Dominicana de la Historia, ofreció desde la tribuna del Ateneo Dominicano una conferencia dedicada a la figura y trayectoria de Francisco del Rosario Sánchez.

De igual manera, miembros de la Academia Dominicana de la Historia pronunciaron discursos y reflexiones en torno a la vida y el legado del prócer, exaltado como héroe y mártir tanto de la Independencia Nacional como de la Guerra de la Restauración.

El Congreso rinde tributo al Mártir de El Cercado

El cuerpo legislativo rindió un homenaje póstumo al ilustre prócer de la Independencia Nacional. El acto tuvo lugar con motivo de la conmemoración del primer centenario de la muerte del destacado trinitario.

so de recepción a cargo del gobernador de la provincia Benefactor, seguido del depósito de una ofrenda floral en memoria del prócer.

La ceremonia contó con la presencia de delegaciones del Poder Ejecutivo, las Cámaras Legislativas, el Poder Judicial, representantes de las Fuerzas Armadas y autoridades civiles de distintas instancias del Estado.

Amplia participación de las Fuerzas Armadas en los actos conmemorativos

Atendiendo la invitación formulada por el secretario de Interior y Cultos, Rafael Paíno Pichardo, para participar en los distintos actos conmemorativos dedicados al héroe de la Puerta del Conde y mártir de El Cercado, el jefe del Estado Mayor General Conjunto de las Fuerzas Armadas, Rafael L. Trujillo hijo, designó al mayor general Fernando A. Sánchez hijo como su representante en las ceremonias programadas.

Asimismo, el general Rafael L. Trujillo hijo dispuso la participación de nutridas representaciones de las Fuerzas Armadas en los actos conmemorativos y ordenó que un escuadrón de la Aviación Militar Dominicana sobrevolara el lugar donde sería depositada la ofrenda floral en honor al patricio.

Posteriormente, a las ocho de la noche, en la sede de la junta del Partido Dominicano en San Juan, el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, doctor J. Marino Inchaustegui, pronun-

Durante la ceremonia, el presidente de la Cámara de Diputados, licenciado José Ramón Rodríguez, expresó: “Hoy la República recuerda el fusilamiento del prócer y mártir Francisco del Rosario Sánchez, ferviente impulsor del ideal trinitario y uno de los fundadores de la Patria nacida el 27 de febrero de 1844, quien cayó víctima de su inquebrantable amor por la independencia nacional”.

Como parte del homenaje al patricio, el orador solicitó a los diputados guardar un minuto de silencio de pie en honor a la memoria de Francisco del Rosario Sánchez.

Escuelas y ciudadanos se unen a la conmemoración

Con motivo del primer centenario del fusilamiento de Francisco del Rosario Sánchez, ocurrido el 4 de julio de 1861 en San Juan de la Maguana, las escuelas y colegios de la capital depositaron una ofrenda floral en el Altar de la Patria en honor al Mártir de El Cercado.

Al acto asistieron representantes del Gobierno y del Poder Ejecutivo, así como delegaciones de la Marina de Guerra, la Aviación Militar Dominicana y la Policía Nacional. También estuvieron presentes comisiones de distintos colegios y escuelas que participaron en el depósito de la ofrenda floral.

Asimismo, un grupo de descendientes directos del ilustre trinitario colocó una corona de crisantemos ante su tumba como tributo a su memoria. Otra ofrenda floral fue depositada por el Departamento de Educación y Bellas Artes en honor al patricio.

El licenciado Francisco Prats-Ramírez, director de El Caribe, durante un momento de su disertación en el Ateneo Dominicano. OGM
Francisco del Rosario Sánchez . OGM

Las vainas de Mercader

Los 16 innings de Marichal que estremecieron el mundo (XI)

El Caribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las Grandes Ligas.

JOSÉ MERCADER

666mercader@gmail.com

12° Inning

El 1963 fue una temporada muy especial para nuestro Juan Marichal. Los Gigantes de San Francisco se lo sacaron en un chuflay porque en ese año se convirtió en el primer latinoamericano en lanzar un juego sin hits ni carreras, fue líder en victorias de las Grandes Ligas con 25 triunfos y protagonizó uno de los duelos de pitcheo más épicos de todos los tiempos: este que estamos narrando.

Ya el 15 de junio antes de este duelo, Marichal hizo historia al blanquear a los Colt’s 45 de Houston 1-0 en el Candlestick Park. Retiró a los primeros 14 bateadores del encuentro, ponchó a cinco rivales y realizó apenas 89 lanzamientos para completar la histórica hazaña escrita con letras de oro en el deporte dominicano.

(T1) Mack Jones, el centerfield, al bate. El primer lanzamiento le pasó de noche y tarde. Strike. El segundo cayó en la mascota de Bailey como si fuese pintado. Strike two! El tercero, Jones no lo vio ni cuando salió ni cuando llegó. Strike three... out. Tremendo ponche. (T2) Crandall se dio cuenta de que no le quedaba gran oportunidad. Marichal no barajó

mucho y, una vez el quécher Bravo asomó al home, le lanzó una verdadera pedrá. Crandall se consoló de no ser él el quécher de Marichal. Al segundo envío sacó un elevado al right que Felipe atrapó sin mover ni un paso. (T3) McMillan se fue con el primero y abanicó, pero al mismo tiro que Marichal le repitió le dio un fuerte roletazo. Al igual que Felipe, Kuenn se dobló a recoger la pelota que en pocos segundos ya tenía Cepeda. Out tres. (T1) A Felipe solo se le veía el cocote, como un toro cebú enfrentaba a Spahn. Sentía una cierta responsabilidad en es-

te juego. El orgullo de su dominicanidad lo compartía con Marichal. Quería desaforrar la pelota, mandarla “a casa ‘el coño” y decidir el partido. Felipe tenía mucha confianza y sabía que a Marichal no le ganaba ni Satchel Paige. Su mejor aliado era el cuerpo de atleta donde vivía. El único problema era que el pícher era el inmenso Warren Spahn. A los dos primeros lanzamientos le tiró con tanta fuerza que los dos fao que sacó le sacaron chispa al bate. Ball one! Tercer lanzamiento. Al cuarto, ¡Pipá!, se oyó, al tiempo que la bola viajaba alta y lejos hacia el center, Felipe doblaba la segunda cuando oyó al ampaya cantar out. Luego de una espectacular atrapada de Jones cerca de la pared. Hasta los que dormían se levantaron de sus asientos. Spahn seguía vivo: se quitó la gorra y se llevó las manos a la cintura. No podía creer que Felipe le descubriera ese lanzamiento. La calva le brillaba antes de ponerse su gorra de nuevo. (T2) Cepeda pagó la venganza y Spahn le mandó to’ lo que tenía. Pero igual fue dominado y dio un rolincito al siore para morir en su propia almohadilla. Dos outs. (T3) A Bailey le pichó tan astutamente que lo dominó por completo. Un rolincito más a la primera fue lo único que pudo hacer el quécher de los Gigantes. Larker lo recogió y él mismo pisó para cerrar el episodio. (Escrito sin Inteligencia Artificial).

Juan Marichal. F.E.
Pagán - copia.
Hiller - copia.
Bolling - copia.

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RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO

ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

La ciencia, la tecnología y las comunicaciones han alcanzado niveles impensables hace apenas unas décadas. Sin embargo, este progreso material contrasta con una preocupante pobreza espiritual y humana. Mientras somos capaces de producir más bienes que nunca, también hemos desarrollado una peligrosa facilidad para desechar personas. Lo que antes se reparaba, hoy se reemplaza; lo que exigía paciencia, hoy se abandona; lo que deja de ser útil, simplemente se elimina. Esta manera de pensar, que el recordado papa Francisco denunció repetidamente como la cultura del descarte, ha ido penetrando en todos los ámbitos de la sociedad. No se limita al consumo de bienes materiales. Es una mentalidad que termina aplicándose también a la vida humana. Se descarta al niño antes de nacer, al anciano cuando deja de producir, al enfermo cuando representa una carga, al pobre cuando incomoda, al migrante cuando molesta y, en ocasiones, incluso a quien piensa distinto o ya no responde a los intereses de una determinada sociedad.

Lo más preocupante es que esta realidad ha llegado a parecernos normal. Nos acostumbramos al sufrimiento ajeno, convivimos con desigualdades y aprendemos a mirar hacia otro lado. Poco a poco, la indiferencia y el individualismo van sustituyendo a la compasión y a la solidaridad.

La cultura del descarte no nace únicamente de decisiones políticas o económicas. Comienza en el corazón humano cuando dejamos de reconocer en el otro a un hermano. Allí donde la persona pierde su dignidad para convertirse en un instrumento, aparece el descarte. Allí donde el éxito vale más que la virtud y la utilidad más que la vida, comienza a resquebrajarse el tejido moral de una sociedad.

Frente a esta realidad, el Evangelio propone una lógica completamente distinta: la lógica del amor, de la acogida y del servicio. Cristo nunca descartó a nadie. Al contrario, buscó precisamente a quienes habían sido rechazados por los demás. Esa sigue siendo hoy la misión de la Iglesia y el desafío de todo cristiano.

1-Toda persona posee una dignidad que nadie puede quitarle La raíz más profunda de la cultura del descarte consiste en valorar a las personas por lo que producen y no por lo que son. Vivimos en una sociedad donde con frecuencia el prestigio depende del dinero, del poder, de la belleza, de la juventud o del éxito profesional. Quien reúne esas condiciones recibe reconocimiento; quien las pierde corre el riesgo de convertirse en invisible.

Sin embargo, la fe cristiana afirma una verdad radicalmente distinta: cada ser humano posee una dignidad infinita porque

CERTIFICO Y DOY FE

La cultura del descarte, gran desafio moral de nuestro tiempo

ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Esa dignidad no aumenta con los títulos académicos ni disminuye con la enfermedad. No depende de la edad, de la condición económica ni del nivel de productividad.

Cuando olvidamos esta verdad comenzamos a clasificar vidas importantes y vidas prescindibles. Esa clasificación termina justificando numerosas formas de exclusión y de injusticia. Una sociedad que mide el valor de las personas por su utilidad termina perdiendo el sentido mismo de la humanidad.

2-El descarte comienza en las actitudes cotidianas

Podemos pensar que la cultura del descarte es únicamente responsabilidad de los grandes poderes económicos o políticos. Sin embargo, también nace en nuestras relaciones diarias.

Descartamos cuando ignoramos al vecino que necesita ser escuchado. Cuando dejamos de visitar a un anciano porque ya no tiene nada que ofrecernos. Cuando rompemos una amistad simplemente porque dejó de ser conveniente. Cuando utilizamos a las personas mientras nos resultan útiles y luego desaparecemos de sus vidas.

También descartamos cuando el ritmo acelerado nos vuelve incapaces de detenernos ante el sufrimiento ajeno. La prisa permanente puede endurecer el corazón hasta hacernos creer que los problemas de los demás no nos incumben.

Las grandes transformaciones sociales comienzan siempre por la conversión personal. Una sociedad más humana será el resultado de hombres y mujeres que aprendan nuevamente a mirar con misericordia.

3-El descarte adopta nuevos rostros Las formas del descarte han cambiado con el paso del tiempo. Hoy no siempre aparecen mediante una violencia evidente. Muchas veces se presentan de manera sofisticada.

Existe un descarte económico cuando millones de personas quedan excluidas de oportunidades básicas mientras unos pocos concentran enormes riquezas. Existe un descarte social cuando comunidades permanecen olvidadas durante décadas. Existe un descarte educativo cuando muchos niños y jóvenes no reciben una formación que les permita construir un futuro digno.

También existe un descarte cultural. Se margina a quienes defienden valores permanentes porque parecen ir contra las modas del momento. Con frecuencia, la verdad es sustituida por lo políticamente conveniente y el diálogo es reemplazado por la

descalificación. Quien piensa distinto corre el riesgo de ser ridiculizado.

A esto se añade un fenómeno muy preocupante: el descarte afectivo. Nunca la humanidad había estado tan conectada mediante la tecnología y, paradójicamente, nunca tantas personas habían experimentado tanta soledad. Hay quienes tienen miles de contactos en las redes sociales, pero no encuentran una sola persona capaz de escucharlos de verdad.

La pobreza más dolorosa no siempre está en carecer de bienes materiales. Muchas veces consiste en sentirse invisible para los demás.

4-La familia, el primer lugar donde se aprende que nadie sobra

La familia constituye la primera escuela donde el ser humano descubre que vale por sí mismo y no por lo que produce.

En un hogar cristiano, el niño recién nacido es amado antes de haber realizado mérito alguno. El anciano sigue ocupando un lugar de honor aunque ya no trabaje. El enfermo continúa siendo parte esencial de la familia, incluso cuando requiere sacrificios y cuidados permanentes.

Allí se aprende que amar significa permanecer, acompañar y servir. Los hijos que crecen contemplando el respeto hacia los abuelos, la atención a los enfermos y la solidaridad con quienes sufren difícilmente desarrollarán una mentalidad de descarte.

Por eso, fortalecer la familia no es solamente una prioridad pastoral; es también una necesidad social. Allí donde la familia vive el amor auténtico, la cultura del descarte encuentra su mayor obstáculo, porque cada uno descubre que su valor no depende de su utilidad, sino del amor con que ha sido recibido.

5-La Iglesia está llamada a ser la casa donde nadie se sienta descartado Si existe una institución que no puede caer en la lógica del descarte, esa es la Iglesia. Jesucristo dejó muy claro, con sus palabras y con su vida, que el centro de su misión eran precisamente aquellos a quienes la sociedad había relegado. Se acercó a los leprosos cuando todos los evitaban; dialogó con los pecadores cuando eran despreciados; defendió a la mujer condenada por la multitud; compartió la mesa con los publicanos y devolvió la esperanza a quienes ya nadie esperaba. Ese estilo de Jesús no pertenece únicamente al pasado. Debe seguir siendo el modo de actuar de la Iglesia en cada tiempo y en cada lugar. Una comunidad cristiana no puede medir a las personas por su posición social, por su capacidad económica o por la influencia que puedan ejercer. La Igle-

sia existe para anunciar el Evangelio a todos, pero con una predilección especial por quienes sufren, por los pobres, los enfermos, los ancianos, los privados de libertad, los migrantes, las familias heridas y cuantos experimentan el peso de la exclusión. Cada parroquia, cada movimiento apostólico, cada institución educativa y cada obra de caridad debería hacerse una pregunta: ¿quiénes son los descartados de nuestro entorno y qué estamos haciendo para que vuelvan a sentirse parte de la familia de Dios? La respuesta a esa pregunta revelará la autenticidad de nuestro compromiso cristiano.

6-La indiferencia, el rostro más peligroso del descarte

Quizá el mayor triunfo de la cultura del descarte no sea la pobreza, la exclusión o la injusticia en sí mismas, sino la indiferencia con que muchas veces las contemplamos. Cuando el sufrimiento deja de conmovernos, comenzamos a perder algo de nuestra humanidad. Vivimos expuestos diariamente a noticias sobre guerras, hambre, violencia, corrupción y tragedias humanas. La repetición de estos acontecimientos puede anestesiar la conciencia hasta el punto de convertir el dolor ajeno en una simple estadística. Detrás de cada cifra, sin embargo, existe un rostro, una historia, una familia y un corazón.

El Evangelio nos invita a vencer esa indiferencia. Jesús nunca pasó de largo ante el dolor humano. Siempre se detenía, escuchaba, miraba a los ojos, tocaba las heridas y devolvía la dignidad a quienes habían sido olvidados. El discípulo de Cristo no puede acostumbrarse al sufrimiento de los demás ni justificarlo como si fuera inevitable.

La compasión es una virtud que mueve a actuar. No basta con lamentar las injusticias; es necesario comprometerse. La solidaridad comienza cuando dejamos de preguntar quién tiene la culpa y empezamos a preguntarnos qué podemos hacer nosotros para aliviar el sufrimiento de nuestros hermanos.

7-Construir una cultura del encuentro La respuesta a la cultura del descarte no puede limitarse a denunciar sus consecuencias. Es necesario proponer un camino alternativo. Ese camino es la cultura del encuentro, basada en el reconocimiento de la dignidad de toda persona y en la convicción de que nadie sobra en la sociedad ni en el corazón de Dios.

Construir una cultura del encuentro exige educar para el respeto, fortalecer la familia, promover una economía al servicio de la persona, defender la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, garantizar oportunidades para los más vulnerables y cultivar la fraternidad. No es una tarea reservada únicamente a los gobernantes o a las instituciones; comienza en las decisiones diarias de cada ciudadano.

Conclusión

CERTIFICO que la cultura del descarte representa uno de los mayores desafíos morales de nuestro tiempo, porque atenta contra el reconocimiento de la dignidad inviolable de cada persona.

DOY FE en Santiago de los Caballeros a los tres (03) días del mes de julio del año del Señor dos mil veintiséis (2026).

crítica arte

LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

El silencio que rodea una rosa

Hay artistas que pintan objetos. Otros pintan emociones. Jorge Noceda Sánchez pertenece a esa rara categoría de creadores que convierten un objeto en una pregunta. Su obra no se limita a representar la realidad; la transforma en un territorio donde el tiempo parece haberse detenido y donde el espectador debe completar aquello que la pintura apenas insinúa.

En la colección de la familia Rizek Acebal se conserva una obra Sin título que resume buena parte de esa búsqueda y que hoy se exhibe en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo. Sobre un fondo gris, prácticamente vacío, emerge una única rosa. No hay paisaje que la sostenga, ni horizonte, ni referencias espaciales que permitan situarla. La flor parece existir en un escenario suspendido, como si habitara un lugar donde el tiempo y la materia hubiesen perdido toda importancia.

Lo primero que llama la atención no es la rosa, sino el espacio que la rodea. Ese vacío inmenso no funciona como ausencia, sino como presencia. El silencio también puede ser un elemento compositivo, y Noceda Sánchez parece comprenderlo con extraordinaria precisión. El fondo gris elimina cualquier distracción y obliga a que nuestra mirada permanezca frente a la flor durante más tiempo del habitual.

En un mundo saturado de imágenes, resulta casi incómodo contemplar una obra donde aparentemente sucede tan poco. Pero precisamente ahí reside su fuerza. El vacío obliga a desacelerar la mirada. Nos enfrenta a esa experiencia, cada vez más escasa, de permanecer en silencio frente a una imagen hasta que esta comienza a revelarse.

Las ramas secas que rodean la rosa no parecen pertenecer al mismo tiempo que la flor. Se expanden como pensamientos, como recuerdos o como cicatrices que ocupan el espacio sin llegar a tocar completamente aquello que protegen o amenazan. Entre sus formas aparecen pequeñas figuras orgánicas, ambiguas, difíciles de nombrar. Noceda Sánchez nunca ofrece respuestas definitivas. Prefiere sugerir antes que describir, invitando al espectador a construir su propia narrativa.

crítica cine

ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

El sol que abraza

El primer choque que llevamos es el impacto que recibe una madre con los acontecimientos adversos de sus vástagos, caracterizados como uno bueno y otro malo. Ese enfoque va de lo dramático a lo trágico — como es la vida de los de abajo—; pero sobre todo lo que hace viable la historia es el uso de la dinámica familiar, un recurso dramático clásico, y que es muy bien explotado. Los personajes son tipos, no llegan a la caricatura como suele ser en los dramas hechos con un manual en la mano. El filme, al construir su narrativa, lo hace con espectacularidad desde la primera escena, implorando toda nuestra atención. En su desarrollo hay algo nuevo que ocurre, y casi siempre la mujer es una de las víctimas. Esa primera parte del filme sufre un giro impactante para presentarnos el “después” de los acontecimientos de esta familia a todas luces desajustada, tal como lo es la sociedad que la anida. Su narrativa cobra dimensión épica cuando, ante la adversidad, hay un soplo de ímpetu en esa familia por rehacer la vida familiar; aunque en la segunda mitad de la trama el bajo mundo inhóspito le juega una mala pasada, mostrando interacciones imprevistas entre

el libro

vive

franknunez463@gmail.com

Presidente

desde mi ventana

SANTIAGO ALMADA salmada@elcaribe.com.do

Guzmán novelado por Aralís Rodríguez

Novelar las vidas de personalidades trascendentes, en medio de los cambios turbulentos que vive la civilización occidental, ha sustituido entre muchos escritores a los personajes de ficción.

La novelística del siglo XXI luce convencida de que lo real es más dramático que lo ficticio. En esa corriente se sitúa la periodista y escritora dominicana Aralís Rodríguez, en novela El último viaje del presidente, sobre la vida del presidente Antonio Guzmán, quien pusiera fin a su vida un 4 de julio de 1982, en el mismo Palacio Nacional.

Los que escribimos

Hay muchas definiciones de la palabra escritor, cantidad que obedece a cómo se autodefine cada persona que ejerce este oficio, que se diferencia de un trabajo común en que no suele ser un medio de vida, salvo muy contadas excepciones.

El novelista Esteban Tiburcio Gómez escribió alguna vez que, para la mayoría de los escritores en este país, publicar un libro es una hazaña, porque quien escribe “con frecuencia termina enfrentando un abismo de dificultades económicas, estructurales y culturales que lo empujan, poco a poco, hacia el silencio”.

los personajes. Uno de los asuntos tomados en la construcción de la historia es la depresión que deviene en la conducta de uno de los personajes, cuyas metáforas dan el enfoque poético, y es cuando percibimos el porqué del título y que da pie al hermoso cierre de final del filme. Nadie en la familia percibe la depresión de uno de sus miembros hasta que ocurre la tragedia. “Aprovecha el día, decide tu camino” es un eslogan machacón en la trama que resulta irónico ante los tantos sufrimientos de los personajes focos, y resulta cáustica precisamente porque ante su llamado positivista y utilitario asistimos a toda suerte de arrepentimientos, tragedias y reconciliación familiar. El filme tiene una distintiva forma en su iluminación y fotografía que seduce a primera vista. El uso de sombras y luces nos revela el sub de los personajes. Esto es obvio en la composición escénica que procura explicitar interioridades, aunque las maravillosas actuaciones se evidencian con exactitud. Sus casi tres horas se pasan a un ritmo ralentizado a propósito. Usa un truco de manual: incorporación de escenas bien humoradas puestas con frecuencia puntual. En Netflix con ese título.

GÉNERO: drama / Tema sensible: suicidio. DURACIÓN: : 156 minutos

EXCELENTE | MUY BUENA BUENA | REGULAR | MALA

Podría deducirse que la novelista Rodríguez centraría el argumento de El último viaje del presidente en el suicidio que oscureció el panorama nacional la referida fecha, a 43 días de entregar el mando al presidente electo Salvador Jorge Blanco, quien fuera su abogado y compañero del Partido Revolucionario Dominicano. Pero lo cierto es que tras la descripción del siniestro acontecimiento, en el Capítulo 1, La noche más larga, los que 13 que siguen recrean la vida política, social y económica de la República Dominicana tras el fin de la dictadura trujillista.

Guzmán, un rico hacendado cibaeño felizmente casado con Doña Renée Klang, con quien había procreado sus adorados hijos, Sonia e Iván, entra en el resbaladizo mundo de la política por invitación de su amigo de toda la vida, Juan Bosch, quien valoraba sus virtudes para acompañarlo en la difícil tarea de desarrollar la agricultura, desde un gobierno del PRD, del que fue candidato triunfal, en las primeras elecciones presidenciales de la era postrujillista, en 1962. Con prólogo del embajador en España, Tony Raful, donde reside la autora, la novela refiere acontecimientos como el golpe de Estado a Bosch, en 1963, con el ascenso del Triunvirato; la Revolución del 1965 y la segunda ocupación militar norteamericana al país; los 12 años de Balaguer, la llegada al poder del PRD con Guzmán a la cabeza, con menciones de figuras como Jacobo Majluta, Peña Gómez, Caamaño, Fernández Domínguez, Elías Wessin y muchos otros que no cabrían en esta columna.

Escribir es una vocación que se manifiesta en el deseo de inventar historias y publicarlas, si se cuenta con los medios para hacerlo, pero que no se agota en la puesta en circulación, sino que continúa después, con las gestiones para que el libro llegue a los estantes, donde seguramente dormirá el sueño de los justos y terminará mudándose al territorio del olvido, a ese silencio del que habla Esteban Tiburcio Gómez.

Esto es así porque vivimos en un mundo que no lee y que si lo hace prefiere las ofertas de grandes editoriales, que invierten sumas millonarias en publicidad y cuentan con un aparato de redactores, editores y periodistas que llenarán las páginas de diarios, revistas y portales con reseñas y recomendaciones del último “best seller”.

Sin embargo, el fabulador impenitente que habita en cada autor volverá una y otra vez sobre sus pasos, con la insistencia de un quijote que se estrella interminablemente contra los molinos de viento y seguirá escribiendo, porque la vocación de escribir no se agota en publicar, sino que pervive en el deseo de contar historias.

Una novela tiene varias etapas, la primera es una especie de luna de miel que comienza cuando los personajes empiezan a tomar forma en la mente, cuando se les inventa una aventura que tendrán que vivir, después viene el proceso de escritura, que suele ser arduo, a veces esos fantasmas tocan la puerta de madrugada y hay que levantarse a indicarles caminos, ponerlos a andar…

Después hay que corregir y editar, juntar, penosamente casi siempre, los chelitos que se llevará la imprenta y ese proceso ha de vivirse una y otra vez porque los escritores, a diferencia de los artistas, no persiguen la fama y el dinero, sino simplemente que sus obras sean leídas y, si al final de ese camino aparecen el dinero y la fama, ya no tienen la más mínima importancia.

elCaribe, SÁBADO 4 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do

ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO

Especial para elCaribe

Ernesto Lecuona Casado nació el 6 de agosto de 1895 y fue un prolífico compositor y virtuoso instrumentista. Su padre, Ernesto Lecuona Ramos, emigró a Cuba procedente de Santa Cruz de Tenerife, donde había nacido en 1834. En la ciudad de Matanzas, alcanzó notoriedad en el periódico «La Aurora de Yumurí», y fue en esa misma ciudad donde contrajo matrimonio con Elisa Casado Bernal el 7 de noviembre de 1885.

Al año siguiente, Lecuona Ramos fungía como Director del periódico El Comercial, en la capital cubana y nueve años después, el matrimonio esperaba su decimosegundo hijo. Entonces los esposos decidieron establecerse en la ultramarina villa de Guanabacoa. Allí nació el 7 de agosto de 1895, quien, por la magnitud de su obra musical, se colocaría entre los más importantes compositores de América.

Cuando tenía apenas un año, ya jugaba a tocar el piano. Con sus manos colocadas en el alfeizar de la ventana en actitud de tocar, le vieron sus padres más de una vez, y ya a los tres años, parado sobre un cajón, porque su estatura aun no le permitía estar sentado en la banqueta, fue sorprendido repitiendo algunas melodías populares en la época.

A los cinco años de edad tocaba de oído el Himno Nacional cubano, La Marsellesa y fragmentos de zarzuelas que fueron muy populares en aquellos días. En 1903, comenzó a estudiar formalmente el piano con su hermana Ernestina, y al año siguiente ingresó en el Conservatorio Carlos Alfredo Peyrellade. En 1908, publicó su primera obra musical, titulada Cuba y América, un twostep, ritmo que se puso de moda en Cuba por los días de la segunda intervención norteamericana.

El ciclo de estudios formales tuvo desde 1907 algunas fisuras. Las precariedades económicas de la familia, compulsaron al joven a emplearse tocando en los cines de barrio, creando obras para el teatro, dirigiendo orquestas y haciendo de todo cuanto su talento le permitía. Aún no había cumplido los quince años de edad y ya tenía estrenadas un puñado de obras en el teatro Martí de La Habana, lugar en el que subían a escena piezas de los más prestigiosos compositores cubanos, y por donde pasaban en cada temporada un sinnúmero de compañías extranjeras.

Ernesto Lecuona pudo interpretar todos los géneros y estilos de la música, podía crear o tocar números llenos de ingenuidad artística, pero era también un gigante al abordar obras de gran dificultad. Estuvo siempre entre los más importantes artistas del musical cubano, sin abandonar las salas de conciertos. En 1911, en el concurso anual que realizó el Conservatorio, el joven de 16 años Ernesto Lecuona obtuvo la Medalla de Bronce (Bohemia, 9 jul. 1911, 252). En 1912, Hubert de Blanck le organizó su primer recital en el que interpretó, junto a obras de Schumann, Gottschalk, Chopin, Liszt y Penderewsky, sus Seis Dan-

Ernesto Lecuona hizo cantar al mundo

zas Cubanas. A este recital le siguieron muchas otras presentaciones en las más importantes salas de conciertos de Cuba. En 1916, Lecuona viajó por primera vez a los Estados Unidos, donde tocó durante cuatro semanas en el teatro Capitol. En 1918 inauguró, junto a José Mauri, el Instituto Musical, una academia que estuvo incorporada al Conservatorio Hubert de Blanck. En 1924, viajó por España en unión de la violinista, también cubana, Marta de la Torre, quien fuera primer premio del Conservatorio de Bruselas. París, lo recibió en 1928, año en el que otros cubanos habían triunfado en la Ciudad Luz; entre ellos, Sindo Garay, Rita Montaner, Carmita Ortiz y Julio Richard. En la sala Gaveau de París lo presentó su compatriota Joaquín Nin, quien por entonces llevaba muchos años en Europa. Fue una audición privada, pero entre los asistentes se encontraban Maurice Ravel, Joaquín Turina, José Iturbi y otros grandes músicos, quienes aplaudieron largamente al artista. Fue en esa audición que le escucharon decir

a Ravel, refiriéndose a Lecuona: “¡Eso es más que piano!”. Poco después, Lecuona se presentó ante el gran público en dos conciertos en la sala Pleyel de París. Allí, el programa incluyó obras para piano solo, y piezas suyas para voz y piano, que fueron interpretadas por la soprano cubana Lidia de Rivera. En 1929 se presentó en el Teatro Nacional en un espectáculo en el que los compositores cubanos rindieron homenaje a Rita Montaner y en 1931, viajó a México con un espectáculo musical cubano integrado por renombrados artistas del género. En el mismo año lo contrataron para trabajar en la musicalización de la película Love song, de la Metro Goldwin Mayer, que fuera protagonizada por el barítono Lawrence Tibbet y Lupe Vélez. Al año siguiente, volvió a España, donde se presentó tanto en recitales como con su orquesta. De allí siguió por toda Europa y en el Lido de Venecia un empresario le cambió el nombre a la orquesta Lecuona por Lecuona Cuban Boys.

En ese incesante ir y venir, creaba y daba a conocer la música cubana por todo el orbe, y sus canciones, zarzuelas, y obras para piano eran de gran popularidad. María la O, Rosa la China, Niña Rita, El Batey y tantas otras eran aplaudidas en teatros de toda América.

“Ernesto Lecuona hizo cantar al mundo con acentos cubanos”, escribió Joaquín Aristigueta, en 1952, en un artículo desbordado de admiración por el artista. Ninguna otra frase sintetiza con tanta precisión el significado de la labor musical de un autor que atrapó en sonidos el alma de toda una cultura. Nada más justo para definir a un artista imprescindible en la historia de la música cubana.

En junio de 1958, como ya era habitual, Ernesto Lecuona realizó un concierto de despedida antes de emprender la gira de ese año, y según escribió Nena Benítez en el Diario de la Marina (13 jun. 1958), el público que llenó el Teatro Nacional, demostró, puesto de pie, cuanto quiere y cuánto gusta de la música de Ernesto Lecuona».

En enero de 1959 Lecuona regresó de aquella gira a bordo del vapor Sartrústegui procedente de España, y comenzó sus presentaciones. El 25 de febrero actuó en el Estadio Universitario, el 1 de marzo convocó un concierto benéfico en donde recaudaron miles de pesos que estarían dedicados a la reconstrucción de los daños causados en Sagua de Tánamo por los choques armados entre los guerrilleros del movimiento 26 de julio y el Ejército Nacional. También participó en los festivales Lecuona que se realizaron esta vez en el Auditorium durante los días 23, 27 y 30 de mayo, en los que se presentaron el sainete lírico María la O., y las zarzuelas El Batey, y la Flor del Sitio, teniendo todas estas presentaciones una segunda parte en la que Lecuona hacía un gran concierto con algunas de sus obras más populares.

El 6 de enero de 1960, doce meses después de su llegada a La Habana, visto el caso, a bordo del buque Florida retornó a los Estados Unidos. Fue su último adiós a Cuba. Allá quedó todo su amor. Allá quedaron sus ancestros. Trashumante hasta el final, viajó en septiembre de 1963 a Santa Cruz de Tenerife, lugar de origen de su familia paterna, y allí le sorprendió la muerte en el Hotel Mencey. Era la noche del viernes 29 de noviembre de 1963.

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(*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE). Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana.

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

Espejo

de tinta

Poemas de Ramón Perdomo

VALENTÍN AMARO

Especial para elCaribe

Nuestro invitado de esta semana en “Espejo de tinta” es Ramón Perdomo (nacido el 9 de marzo de 1956 en Santo Domingo), un destacado periodista, locutor, escritor y gestor cultural radicado en San Pedro de Macorís desde 1966. Durante las décadas de 1970 y 1980 tuvo una activa participación en la poesía coreada, dirigió el Grupo Cultural Batey, y fue secretario general del Círculo de Jóvenes Escritores Pedro Mir; asimismo, se vinculó a las luchas sindicales como fundador del SUTIP. En el ámbito comunicacional, ha sido director de espacios noticiosos y relacionador público de instituciones como el Ayuntamiento de San Pedro de Macorís y la Universidad Central del Este, y posee estudios internacionales en Cuba, Ecuador y Perú en producción de TV y comunicación. Su producción literaria e histórica abarca poemarios como Trises del recuerdo, Íntimo y Silencio del olor, además de ensayos históricos sobre la identidad y los poetas de Macorís del Mar. Creo que fue en una actividad del Pabellón de Autores Dominicanos de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo donde conocí a Perdomo; su mirada bonachona, su don de gente y su poesía hicieron que nos acercáramos en

una amistad que, aunque distante, ha dado sus frutos, y la muestra poética que presentamos hoy habla de un hombre con ganas de decir y gritar su sentido de mundo. Precisamente, su obra poética refleja la sensibilidad de un creador profundamente marcado por el paso del tiempo, el arraigo cultural y la introspección existencial, donde a través de una lírica de tono nostálgico y reflexivo, el autor se sumerge en la melancolía, el peso de los años, el dolor del desarraigo y la búsqueda de la trascendencia. La naturaleza, el mar y la noche actúan como escenarios fundamentales donde el alma humana confronta sus propias pérdidas, culpas y la inevitable finitud, transformando la desolación en una suerte de oposición poética que aspira a la eternidad mediante una escritura de autenticidad conmovedora y de un compromiso inquebrantable con la expresión del ser interior. .

Debimos irnos Lejos, bien lejos mil millas más allá del horizonte, donde el color cobrizo se derrite sobre el mar y las olas trepan nubes multiformes. Más lejos que al final del mundo -doblando a la izquierdadonde la luna desova con sus cuernos ovalados noches románticas y las letras de una canción. Debimos llegar allá

doce horas antes del lustro anunciado y la primavera que no vino, ese era el compromiso develado: Atar la mirada a un barco, -mano levantada hacía la proasostener el sombrero contra la brisa, entrecruzar arcoíris de sueños centenarios, sin mirar atrás.

Volver la vista: es un compromiso descreído, más bien, un regreso anhelado, es por ello que el camino no se hace a la reversa si no, el sol arrugando las frentes hasta tostarlas. Debimos irnos media hora después de la cuaresma, la mula estaba preparada repleta la montura de días muertos, para irlos dejando como abono al camino.

Lejos, bien lejos debimos irnos Indiferentes a los pies hinchados, pasos mudos olientes a madrugada, y las huellas hundidas en el silencio.

Cristal nocturno

El sudor de la noche rodaba en las enredaderas, al fondo del patio, el silencio detuvo la música estridente.

Ni una estrella, ni la luna ni el lucero se opusieron a la oscuridad así la evocación de un verso a las tinieblas.

La noche lamía sombras al otoño, una llovizna leve resaltó el talán del campanario, anunciando el ave María a la hora acordada.

Cada hoja era un espejo ondulante, sostenían el alma espantada del grillo adormecido, una nota perdida entre el horizonte, un diapasón peregrino callado y la mirada refulgente del cocuyo como un canto desvanecido en una copa de vino.

La serenidad de las horas, condujo dos almas separadas tras el aliento profundo del húmedo cristal de las ventanas.

Entonces seré ceniza

Si se negara el suelo acogerme en sus fauces, alguna llama aparecerá abrazada a la brisa, para hacer cenizas mis huesos. Apagado el fuego solidario, mi cuerpo no será cuerpo sino efluvio de otros días lluviosos acicalados de tristezas y lágrimas furtivas. Andaré día y noche por caminos infinitos iré entre el polen y las hojas secas, abandonando la rutina que me estruja. Las mariposas serán el sendero del arcoíris y mi ser,

seguirá emitiendo versos insondables. Entonces, el suelo no será lugar donde germine mi semilla, serán el mar o el viento: cuna de la eternidad.

Aborrecido

Aborrecerse uno mismo, es estar sin rostro ante un espejo transparente, mirando otro lado de la vida, años arrastrados por la resaca del infortunio. Es como morderse las lágrimas para no drenar agua salada sobre los dedos desnudos y las llagas sin secarse.

Aborrecerse, es como un remedio buscando a quien curar es un cura tras un confesionario para relatar sus pecados, es un cirio absorto por la luz reflejada en el agua podrida de un estanque. Es buscar un pensamiento ajeno a sabiendas que al regreso será el mismo. Aborrecerse uno mismo es desandar los pasos entre lo que fue y lo que no se pudo ser.

Cuando llegan los años

Los años llegaron para quedarse vinieron cada segundo, cada hora, cada mes solo con la intención de perpetuarse. Se incrustaron en las pestañas en el pelo, en la piel, nunca se fueron para volver después, porque el pasado no les da vida, sino el espacio en movimiento. Llegaron para tejer los rincones regar las lágrimas en las cenizas de un beso que se marcha o un amigo que se pierde. Ellos dan sabiduría ensanchando el calendario en las noches sin mañana y en las lunas sin receso. Los años llegan temprano, se envuelven en la sonrisa en el llanto que abruma al despedirnos con el último aliento. No matan, ni muerden ni hieren su fin es reducir el arcoíris en la tarde llenar las pupilas de horas viejas y cerrarnos los ojos inundados de utopías.

Tristeza

Van creciendo los espacios deshabitados de aplausos. Despoja la noche insomne, desbordando las angustias en pesares que regresan. Moja los párpados, rueda la sal, se aflige la razón, la lengua reseca silencia las palabras y el alma asume el dolor como un canto en el crepúsculo. La tristeza es una ruleta retenida por las penas reencarnadas.

elCaribe, SÁBADO 4 DE JULIO DE 2026

elcaribe.com.do

NOVELA POR ENTREGAS

La Fortuna Escarlata: crónica de Nassau

La llaman “la república pirata”, pero eso no alcanza para describirla...

Capítulo 8: Destino sellado

El octavo amanecer desde la batalla los encontró navegando hacia un horizonte extraño. El aire se volvió más húmedo y pesado, cargado de aromas dulzones que no parecían pertenecer al mar abierto. Elías, en la cofa, fue el primero en verla: una línea oscura emergiendo del agua, coronada por montañas envueltas en nubes.

—¡Tierra a la vista! —gritó, con la voz temblando entre asombro y temor.

La cubierta se agitó de inmediato. Los hombres, cansados y hambrientos, dejaron a un lado la apatía para mirar hacia aquel destino que tanto dolor había costado. La isla se fue revelando poco a poco: playas de arena negra, acantilados cubiertos de selva, aves desconocidas volando en círculos. Era hermosa y ominosa a la vez, como una promesa envuelta en sombras.

El capitán Graves bajó del alcázar con el mapa en la mano, sus ojos brillando como brasas.

—¡Ahí está! —rugió—. ¡La Insula Somniorum! El tesoro de los sueños y las pesadillas. ¡La fortuna que hará temblar a reyes y emperadores!

Los hombres respondieron con un murmullo apagado. La palabra “sueños” tenía un filo extraño, como si resonara demasiado en sus mentes fatigadas.

Al acercarse, descubrieron que la isla estaba rodeada de arrecifes traicioneros. Graves ordenó izar los botes y dejar a La Fortuna Escarlata anclada mar adentro. Solo una parte de la tripulación desembarcaría.

Elías e Isabela fueron escogidos entre los primeros, junto a Graves y diez hombres más. El bote se deslizó sobre aguas turquesa, aunque debajo podían distinguir sombras de corales afilados como cuchillas. Cuando tocaron tierra, el silencio los envolvió. La selva parecía respirar, los árboles torcidos se alzaban como guardianes y los sonidos eran apenas susurros de insectos y aves ocultas.

El suelo estaba cubierto de raíces que parecían querer atraparlos. La humedad impregnaba todo, y cada paso era una lucha contra el barro y la maleza. Elías no pudo evitar sentir que habían cruzado a un mundo distinto, donde las leyes del mar ya no tenían poder.

Avanzaron siguiendo las marcas que coincidían con el mapa. El capitán lo consultaba a cada instante, como si temiera perder el rumbo por un segundo. Su obsesión era palpable: los ojos hundidos, las manos temblorosas, la voz ronca cada vez que ordenaba continuar.

—¿Lo sientes? —susurró Isabela a

Elías mientras apartaba ramas con la daga—. Es como si la isla nos mirara.

—Sí —respondió él en voz baja—. Y no sé si le gusta lo que ve.

Tras horas de marcha llegaron a un claro. Allí, en el centro, se alzaban las ruinas de una antigua construcción de piedra cubierta de musgo y lianas. No era obra de los españoles ni de ningún imperio conocido: las piedras estaban talladas con símbolos extraños, semejantes a los del propio mapa.

Los hombres contuvieron el aliento. Algo sagrado y prohibido se levantaba ante ellos.

—¡Aquí! —exclamó Graves, con un brillo febril en la mirada—. Aquí está el corazón de la isla.

Ordenó excavar en el suelo del templo derruido. Los marineros, aunque reticentes, obedecieron. Con palas, dagas y hasta manos desnudas, fueron apartando tierra y raíces hasta que un sonido metálico resonó: un cofre enterrado bajo siglos de silencio.

El capitán cayó de rodillas y ayudó a desenterrarlo. El cofre era de hierro

ennegrecido, con cerraduras corroídas y símbolos tallados que parecían advertencias. Al abrirlo, un resplandor dorado iluminó el claro.

Monedas, joyas, cálices y coronas relucieron bajo el sol. El tesoro era real. Más vasto de lo que cualquiera había imaginado.

Un murmullo recorrió a los hombres: risa, incredulidad, avaricia. Algunos comenzaron a pelear por tomar las primeras piezas, otros se arrodillaron como si vieran un milagro. Graves alzó una cadena de oro y gritó: —¡Somos reyes! ¡Ningún poder en la tierra podrá igualarnos!

Pero Elías no compartía el júbilo. Algo en el aire había cambiado. Sentía el pecho oprimido, como si cada moneda tuviera un peso invisible que los hundía más en la isla. Isabela también lo percibió: lo miró con ojos oscuros, sin tocar aún el tesoro.

—No deberíamos… —murmuró ella, casi para sí misma.

Entonces ocurrió lo inesperado: Dawson, que había sido de los más crí-

ticos con Graves, se abalanzó sobre el cofre gritando:

—¡Es nuestro, no del capitán! ¡Basta de cadenas! El caos estalló de inmediato. Hombres contra hombres, cuchillos desenvainados, gritos que resonaban en la selva como alaridos de bestias. La traición, latente desde la batalla naval, se desató frente al oro.

Elías agarró a Isabela del brazo y la apartó del tumulto.

—¡Tenemos que salir de aquí!

—¿Y dejarlo todo? —replicó ella, con la mirada dividida entre el cofre y él.

—Si nos quedamos, moriremos como perros.

En medio del caos, Graves rugía, defendiendo el cofre como un poseso. Sus ojos parecían más de un demonio que de un hombre. El oro había sellado su destino, y quizá también el de todos los que lo seguían.

Elías comprendió en ese instante que no había vuelta atrás: la isla los había atrapado, y lo que decidieran allí marcaría su vida para siempre.

Husmell Díaz Sánchez

ACTOR, DOCENTE Y DIRECTOR CREATIVO DE LA FUNDACIÓN Y DEL GRUPO ANACAONA

Durante muchos años, Husmell se vio como actor, oficio en el que aún se desempeña, pero luego se fue inclinando hacia la dirección, primero desde el diseño de luces, después buscando soluciones creativas y arriesgadas en las puestas en escena, y aunque

“Me

no renunció a actuar, siente que cada vez más su lugar está en la dirección escénica y de actores. “Como director creativo de la fundación y del grupo Anacaona, hoy creo que mi función es mantener la estética que hemos creado durante años, para man-

tener la identidad del grupo, tratando que las obras, aunque sean de directores diferentes, aunque sean de géneros diferentes, cuando el público las vea pueda identificar que es una obra de Anacaona Teatro”, explicó a elCaribe Husmell Díaz Sánchez.

defino como un obrero del teatro y un artista de la escena”

Husmell, cómo se define, como llegó al mundo de arte y si tuvo algún referente familiar?

Me defino como un obrero del teatro, un artista de la escena y un guerrero del arte. Nací en La Habana, Cuba, en una familia de artistas, no tuve plena conciencia de ellos hasta después de grande. De chico escuchaba a mi abuelo materno cantar en la casa acompañado de su guitarra, o en la Emisora Radio Progreso, y alguna que otra vez salía en la televisión. Con el tiempo supe que mi bisabuelo había sido Pepe Sánchez, quien a mediados del 1800 había escrito el primer bolero moderno que hoy todos bailamos y que se hizo universal. Muchos años después supe que mi abuelo paterno era un destacado escritor de la generación del 30 y que su esposa, mi abuela paterna fue una de las integrantes de La Orquesta Anacaona, la primera orquesta de música popular femenina. Todo lo anterior fue reforzado con la presencia de mi padre que se había vinculado al Ballet Nacional de Cuba como profesor de Kinesiología, por lo que cuando yo era muy niño, ir al ballet, al teatro, a la ópera, a las galerías de arte se hicieron parte de mi rutina de fin de semana por más de 10 años. Así que un día, después de haber hecho carrera en la aviación durante casi una década, cuando le dije a mis padres que iba a estudiar teatro, su reacción fue como de: “Ya era hora”.

¿Qué estímulos externos ajenos al cine o teatro alimentan su banco de ideas?

Cuando me enfrento a un proceso creativo después de evaluar un texto o una situación, lo primero que hago es escribir. Escribo ideas, investigo posibilidades, a veces me alejo del proceso artístico y entro en las ciencias, la física, la química, la mecánica para encontrar algo que no existe pero que hay que crear para que la visión de mi obra funcione. Pero sin dudas, la mayor inspiración después de tener el texto listo, la encuentro en las artes visuales y en la música.

¿Cuál es su método definitivo para superar un bloqueo artístico en medio de una producción?

Me ha pasado que en ocasiones me bloqueo y las ideas no florecen, entonces

Husmell expresó: “Mi mayor inspiración después de tener el

la encuentro en las artes visuales y la música”.

Opinión

Todo actor de oficio y tiempo constante desarrolla algo que llamo inteligencia actoral o escénica, que nos permite ver, oler y saborear la escena antes de montarla”.

siento miedo y entiendo en el momento en que me encuentro. Por lo general trato de dormir para desconectarme de todo y reiniciar el sistema, y te voy a confesar algo que hago que me funciona y que con el tiempo he entendido: para reencontrarme con mi yo sensible me voy al otro extremo, veo deportes de combate, después de eso, mi yo creativo despierta, entonces todo comienza de cero, pero tomo otro camino, exploto nuevas ideas, trato de conectar con otras realidades, al final todo sale bien.

¿Cómo logra el equilibrio entre guiar la visión global y dar libertad creativa a los actores?

Lo que al final vemos sobre el escenario es una parte de la creación, no todo lo creado. El arte nace desde la idea consciente,

Dato

Uso muchas técnicas según lo que esté buscando y con quien esté trabajando, porque no todas funcionan por igual con personas distintas”.

pero casi siempre su germen está en el inconsciente y la espontaneidad. La parte final de la creación artística es el ajuste de conceptos y principios. Para mí lo primario es tener una idea clara a desarrollar, y permitirme yo como actor y al grupo de actores que el cuerpo hable, que se manifieste libremente en el espacio, que explore posturas, tonos, formas, niveles, energías, después que eso está que hay que regularlo, pedir más o menos al cuerpo danzante en el espacio, modelar estas emociones y energías, a copiar lo que nos funciona para el espectáculo, resguardar lo que no nos funciona en el momento, esa es la maravilla que nos regala la improvisación, la capacidad de explorar. Por último, el trabajo es ajustar todo eso a la estética de la obra y del grupo. No es difícil si se entiende la estética del grupo como

el cimiento sólido de todas las obras. ¿Qué herramientas psicológicas emplea para ayudar a un actor a salir de un estado emocional denso?

Uso muchas técnicas según lo que esté buscando y con quien esté trabajando, porque no todas funcionan por igual con personas distintas. A veces trabajo con actores, pero a veces trabajo con el departamento técnico, por ejemplo: aunque el objetivo sea al final el mismo, los caminos son distintos. Con los actores trabajo la conciencia de lo que busco, la empatía del momento, otras veces sumerjo a los actores en experiencias sensoriales que hagan despertar nuevas realidades. Pero creo que siempre utilizo la improvisación para dar la posibilidad al actor o actriz de que experimente su propia experiencia en el espacio y la circunstancia del momento. También trabajo mucho con el Método Analítico Comparativo que da la posibilidad de que el actor desde el estado de alerta evolucione y resuelva su conflicto, mientras que el resto de sus compañeros aprende de los errores e imagina nuevas formas de llegar al mismo resultado por otras vías. Cuando trabajo con la escenografía y las luces, imagino escenarios posibles y lo comento con los técnicos y juntos validamos o no las posibilidades de que la idea funcione en la puesta en escena. A menudo tenemos que diseñar y crear artefactos complejos para lograr el efecto que deseamos, y esa es una de nuestras características, las obras de Anacaona Teatro a menudo son técnicamente complejas.

¿Prefiere la perfección técnica o la imperfección orgánica que surge de los accidentes felices?

Prefiero la perfección técnica, porque me garantiza que las cosas salgan tal cual se han planteado, “la perfección orgánica de los accidentes felices” puede salir una vez bien y diez veces mal, es la Ley de Murphy: “Cuando algo está destinado a salir mal saldrá mal”, por eso ensayo hasta los errores posibles y cómo solucionarlos. Siempre me han aterrado los ensayos donde no hay errores, porque el error que no pasa en un ensayo no lo puedes prever, no le puedes dar solución y de seguro ocurrirá en la función. Estoy de acuerdo con que hay géneros teatrales donde hay que dejar un margen a lo inesperado, pero en obras como “La tempestad H2O” y “Cumpleaños de Vitalina”, todo debe funcionar como un reloj suizo, no hay espacio para el error.

texto listo,

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Cultura 4 Julio 2026 by Periódico elCaribe - Issuu