Cultura elCaribe, SÁBADO 27 DE DICIEMBRE DE 2025
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La operación Barbarroja en retrospectiva
Los sangrientos Una historia hechos de de resiliencia y Palma Sola creatividad
Pedro Conde Sturla analiza la II guerra en el frente ruso, como parte de una respuesta a la pregunta de cuánta tierra puede necesitar un hombre. P.4
OGM revisa las noticias de lo ocurrido en aquel paraje donde convivían la superstición, el fanatismo religioso y la violencia. P.7
Sarah Luz Bobadilla habla sobre la génesis de su libro ¿Cómo suicidarse y no morir en el intento? una forma de enfrentar y superar sus traumas. P.12
Las fotos de Fan Ho trascienden como reflejo de una época que él supo catar con maestría. F.E.
LAS VAINAS DE MERCADER
Fan Ho en el silencio de las sombras Lo más relevante que dejó fue la enorme cantidad de negativos de Hong Kong para la historia de la fotografía JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
F
an Ho es uno de los artistas que se obsesionan con las ciudades que los acogen, como Ara Güler con Estambul y Stieglitz con New York.
Ho hizo lo mismo con Hong Kong cuanCuatro años más tarde, su padre le redo llegó allí, jovencito, desde Shangai, en 1949 galó una Rolleiflex, que reflejaba la imagen a la edad de 10 años disparando con una ca- arriba y que lo acompañaría toda su vida. marita Brownie al mismo tiempo que el EjérEn el Hong Kong que Fan Ho vivió, se cito Rojo de Mao disparaba los últimos car- respiraba un aire inglés colonial, que ni Mao tuchos contra el Gobierno Nacionalista que ni Deng Xiao Ping pudieron arrancarles a se rindió y huyó a atrincherarse a la Isla de los británicos que andaban como Pedro. Formosa (Ilha Formosa, como la bautizaron Tuvieron que esperar, evitando todas los portugueses, la hermosa Taiwán). las provocaciones y armándose de una
paciencia que heredaron desde mucho antes de Confucio y Lao Tse, hasta que en 1997 la pudieron recuperar. Ya para ese entonces Ho había tenido el tiempo suficiente para hacer la narrativa gráfica e histórica de la “prosperidad” de aquel oscuro Hong Kong, repleto de casinos y mafias y, un bajo mundo que ni las películas de gangsters pudieron retratar. Ese Hong Kong moderno, con luces de neón que ocultaban la miseria y las desigualdades sociales, las castas blancas dominantes, plagado de prostitutas de todas las edades, del opio fácil, caro y fatal; de vendedores que reflejaban una verdad callada en los grandes medios cómplices. Esa ciudad quedó petrificada en cada click de su cámara para contarnos, sin camuflajes, la realidad de aquella ciudad misteriosa, sin ruido, sin alma, cuya memoria son los archivos de Ho. Cuando en 1979 llegó a San José, en California, quedaban los vestigios de aquel movimiento hippy, las colillas de marihuana, los carteles sicodélicos, los afiches de Cristo como líder único, que lo impulsó a rebelarse contra la guerra de Vietnam. l SIGUE EN LA PÁGINA 3