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Cultura 25 abril 2026

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Cultura

elCaribe, SÁBADO 25 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

El día en que Marichal se volvió leyenda

Con la frescura propia de su estilo y su forma de narrar que sitúa al lector en el mismo escenario, Mercader rememora el juego Bravos y Gigantes de 1963. P.8

Conmoración de abril cuatro años después

La página de OGM rescata los actos en memoria de la Guerra de Abril, en 1969, que se dieron bajo fuertes controles militares y policiales. P.7

“El talento sin esfuerzo no es suficiente”

Vladimir José Brea Hilario, joven actor y compositor, explica por qué se decantó por el teatro y habla de sus proyectos futuros. P.16

Rum Legacy Museum, un espacio histórico, turístico y cultural

Al final de la experiencia se exhibe un trapiche original en el área del patio como símbolo del inicio de todo el proceso

MARÍA E. PÉREZ ROQUE meperez@elcaribe.com.do

Rum Legacy Museum & Shop Experience es un espacio dedicado a resaltar la historia, el proceso y el legado del ron dominicano como parte fundamental de la identidad nacional.

Este museo propone un recorrido inmersivo audio-guiado en inglés y español donde los visitantes descubren cada etapa del proceso productivo del ron, desde la fermentación y destilación hasta los aromas y materias primas, y evolución histórica en la República Dominicana.

El espacio integra elementos auténticos como un trapiche original y caña de azúcar real, estaciones sensoriales dise-

Proyecto

Esta iniciativa nace del respeto por la historia del ron dominicano y del papel que ha desempeñado en la construcción de la identidad cultural”.

ñadas para estimular los sentidos a través de aromas y texturas, así como una tienda de souvenirs personalizados, una variedad de artículos temáticos, productos exclusivos y piezas representativas de la tradición ronera dominicana.

Su objetivo es ofrecer una experiencia auténtica, educativa y sensorial que eleve el valor de las marcas nacionales y fortalezca el posicionamiento de Puerto Plata como destino turístico cultural

Según Simón Fernández Brugal, socio principal del proyecto y descendiente directo del fundador del Ron Brugal en la República Dominicana, esta iniciativa nace del profundo respeto por la historia del ron dominicano y por el papel que ha desempeñado en la construcción de la identidad cultural.

“Iniciativas como esta fortalecen el posicionamiento de Puerto Plata como un destino de experiencias, donde la historia, la identidad y la innovación se integran para ofrecer mayor valor al visitante”, subrayó Fernández Brugal quien consideró que Rum Legacy Museum se proyecta como una parada estratégica para los cruceristas que arriban diariamente a Puerto Plata. l

Este museo no es solo un espacio expositivo, sino una vivencia estructurada que conecta al visitante con el legado del Ron Dominicano. FUENTE EXTERNA

historia de la medicina

Universidad de Santo Domingo en 1924, III

salón de la fauna

pués de agotar la lista do los versidad, anexe la nota de las

do en el Instituto Profesional de 1908 a 1914, fecha esta última en Del instituto, rico semillero que

tes ramas se mezclan y entrelazan

durante el tiempo que tuve la honra de ocupar la Rectoría del Instituto Profesional y luego de la Universidad, mantiene mis recuerdos y apreciaciones tan íntimamente ligados que veo en el primero de esos centros el origen y en el segundo la ampliación luminosa de mis sueños de dominicano y de catedrático. De ahí nace que no pueda privarme de exhibir en toda su pujanza los triunfos alcanzados por ambos sexos durante los 16 años de mi Rectorado al frente de esos dos establecimientos. Fui nombrado catedrático de la Facultad de Medicina en fecha 25 de Julio de 1906 y dos años más tarde, en 1908, en la sesión extraordinaria del Consejo Directivo del Instituto Profesional, de fecha 17 de noviembre, después de tres elecciones separadas, a mayoría de votos, figuró mi nombre en primer término en la terna con 5 votos para el Rectorado, en unión de mis compañeros doctores Federico Henríquez y Carvajal y Salvador B. Gautier. Designado, pues, por el Poder Ejecutivo en fecha 20 de Noviembre de 1908 para tan delicadas funciones, no sólo tuve en cuenta el alto sitial que se me franqueó, sino también el lustre que le había dado mi antecesor el Dr. Apolinar Tejera, quien pasó a ocupar la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia. No extrañe, pues, el lector que des-

tos nutren la generación que va a las ye la más cara y legítima esperanza de la República en el futuro. Del instituto y de la universidad salieron muchos de los que hoy ocupan ilustre lugar, ya en el foro, ya en el clero nacional, ya en la enseñanza, ya en el desempeño de altas y delicadas funciones del gobierno, ya en representación del pueblo en nuestras cámaras. De esos centros salieron también capacitadas para el bien y con una alta noción de sus deberes, rompiendo los moldes del exclusivismo en que se movía la mujer dominicana, damas que en todas las profesiones enaltecen hoy la inteligencia y la virtud femeninas.

Lamento solamente que la muerte nos arrebatara a muchos de los colaboradores que en ambos establecimientos docentes se emularon por secundarme.

La mano convulsa del compañero agarra el ramo de laurel simbólico y con él sacude el polvo que pueda cubrir las dolientes inscripciones bajo las cuales reposan aquellos catedráticos, generosos cultivadores que regaron con amor sus conocimientos y que cayeron en la tumba, tal vez lamentándose del desamparo en que dejaron su labor cultural.

Concluye esas palabras el doctor Báez, echando la vista a los 28 años de servicio docente y cifrando su esperanza en el mejor desarrollo de nuestra patria. l DR. HERBERT STERN

Keiko Fujimori

(DÉCIMA CIBAEÑA)

¿Qué e lo que pasa en Perú?

¿Se lej oividó aquei “chino”?

Que loj metió en mai camino

Siempre en medio de un rebú

Maitrató a pelao y pelú

Y hoy se ve su herencia

La chinita e la vacuencia

Que de Trump ej amiguita

Pica como hoimiguita

Ai pueblo de la demencia.

Sigue aún en la chirola

Ei presidente eleito

No pudo echai ei pleito

Poi llevaise de vitrola

Que ahora va tocai sola

Frente a frente a Fujimori

Oiremo a la Castafiori

Por un momento, nomá

Que pronto será tumbá

Sin recueido apoteriori.

l JOSÉ MERCADER

elCaribe,

Conexión con la tierra y caña de azúcar

Identidad cultural

Rum Legacy busca reconectar con la tierra, con la caña, con el ingenio humano y con el tiempo que transforma, pues sus fundadores aspiran a que este espacio turístico y cultural ayude a preservar la memoria, pero también a reinterpretarla de manera moderna y accesible para nuevas generaciones y visitantes extranjeros; “Que cuando pensemos en nuestras raíces, no lo hagamos solo desde la nostalgia, sino desde el reconocimiento de su valor cultural, económico y simbólico”.

En ese sentido, Fernández Brugal subrayó que desde la perspectiva turística, trabajan en fortalecer alianzas con tour operadores, cruceros y proyectos del Centro Histórico para consolidar a Puerto Plata como un destino cultural más robusto. También contemplan experiencias Premium, catas guiadas y eventos privados que eleven el posicionamiento del destino. A futuro, la visión es que Rum Legacy no sea solo un museo, sino una plataforma viva que continúe generando contenido, educación y experiencias alrededor del legado del ron dominicano.

Piezas y espacios del museo

En cada espacio de Rum Legacy Museum se destaca el trabajo de la museóloga Margarita González, responsable de conceptualizar y diseñar la experiencia que se vive dentro del museo.

Su visión permitió transformar información histórica en un recorrido inmersivo, coherente y sensorial, donde cada estación tiene un propósito narrativo y educativo. Gracias a su experiencia, el museo no es solo un espacio expositivo, sino una vivencia estructurada que conecta al visitante con el legado del Ron Dominicano. En cuanto a la selección de las piezas y espacios, Fernández Brugal detalló que estos fueron concebidos como un recorrido cronológico y sensorial que permite al visitante comprender el ron desde su origen hasta su expresión final en la botella.

El primer salón introduce material audiovisual en español y en inglés, en la primera estación se explica el papel fundamental de la caña de azúcar, luego el recorrido avanza hacia las etapas de la historia, con el proceso de fermentación y destilación donde se puede aprender de los procesos técnicos que transforman el jugo de caña en alcohol. Estos espacios

combinan información histórica con elementos audiovisuales que ayudan a entender cómo la tradición y la innovación han evolucionado con el tiempo.

Posteriormente, el visitante entra en la etapa de añejamiento, donde se destaca el papel de la barrica y el tiempo como factores determinantes en el carácter del ron. Aquí se enfatiza que el verdadero maestro es el tiempo.

Uno de los momentos especiales del recorrido son las estaciones sensoriales, donde los visitantes pueden oler distintos perfiles de ron y comprender cómo la madera, el clima y el proceso influyen en sus notas y matices. Esta parte transforma la visita en una experiencia viva, no solo informativa. Al final se exhibe un trapiche original en el área del patio como símbolo del inicio de todo el proceso. La presencia de caña real permite conectar al visitante con el punto de partida agrícola y humano de esta historia.

El recorrido culmina en la tienda de suvenires y piezas representativas, concebida como una extensión del museo donde se ofrece artesanía dominicana, artículos personalizados del Rum Legacy y una selección de los mejores rones que celebran la tradición ronera del país.

Cada espacio fue pensado para contar una parte del legado del ron dominicano: desde la tierra hasta el vaso, desde el esfuerzo humano hasta la proyección cultural que hoy representa el país.

“Al recorrer este espacio histórico, cultural y turístico, queremos que cada visitante sienta que está entrando en las raíces del ron dominicano, comprendiendo su origen, el esfuerzo detrás de cada

etapa del proceso y la importancia cultural que tiene para nuestro país. Que perciba los aromas, que observe la transformación de la caña en destilado y entienda el papel del tiempo en cada barrica”, manifestó Fernández Brugal.

Buscan también que la experiencia despierte los sentidos, amplíe el conocimiento y deje una memoria significativa

del Centro Histórico de Puerto Plata y de la cultura dominicana, “que recordemos nuestras raíces dominicanas con mayor conciencia y orgullo, que entendamos que detrás de cada tradición hay historia, trabajo, sacrificio y evolución”.

Un poco de historia

La idea de Rum Legacy Museum nace del deseo de crear un espacio donde la historia del ron dominicano pudiera contarse de manera viva, sensorial y accesible para quienes visitan Puerto Plata. Sus fundadores entienden que el ron no es solo una bebida, “sino parte de nuestra identidad cultural, de nuestra economía y de nuestra proyección internacional. Es un honor y una gran responsabilidad ya que crecimos con la historia de mi familia como descendientes directos que somos del fundador de Ron Brugal, donde nos enseñaron el valor del trabajo constante, la visión a largo plazo y el respeto por la calidad”.

“Más que vivir del legado, nuestro compromiso es honrarlo creando un espacio que eduque, inspire y preserve nuestra historia como familia, es por ello que nuestra misión es preservar y compartir el legado del ron dominicano a través de una experiencia sensorial única, teniendo como visión ser un ícono cultural del Caribe que celebre nuestra tradición y proyecte la historia del ron dominicano al mundo”, manifestó Fernández Brugal.

También afirmó que concebir este proyecto no solo como un museo, sino como un espacio de sinergias significa entenderlo como una plataforma de conexión, y afirmó: “Rum Legacy no es únicamente un lugar donde se exhibe información; es un punto de encuentro entre historia, turismo, marcas, artesanos, productores y cultura local”.

Es un espacio donde convergen distintas fuerzas: la tradición del ron, el talento creativo dominicano, el sector turístico y la experiencia del visitante. Cada actor aporta valor y, al integrarse se potencia el impacto colectivo.

A su vez, Lisette Fernández Brugal, del área de Mercadeo expresó que el museo ha sido concebido como una experiencia que conecta emocionalmente con el visitante, integrando tradición, innovación y una narrativa que honra las raíces de la industria ronera dominicana. Además, destacó que la propuesta busca que cada persona que cruce sus puertas comprenda el valor histórico y cultural del ron como símbolo del país. l

Espacio “Filtración mezcla embotellado”.Proceso de estudio del ron. F. E.
Trapiche original en el área del patio.Simón Fernández Brugal.
En la primera estación se explica el papel fundamental de la caña de azúcar. F. E.
Mapa con una breve historia del ron.
<VIENE DE LA PORTADA

4 Cultura

La repatriación armada (3) Ojos y oídos de la bestia

Todo marchaba, en apariencia, bien, salvo un pequeño detalle. Los servicios de inteligencia del imperio y de la bestia estaban al tanto de muchas cosas que debían haber sido secretas. Diariamente, o por lo menos con cierta frecuencia, llegaban al despacho de la bestia noticias frescas para sus oídos e incluso fotos para sus ojos. Fotos del campamento de Mil Cumbres. Noticias frescas y variadas. Igual había pasado con Cayo Confite y Luperón y con todos los movimientos conspirativos, a excepción del último. De hecho, el Movimiento de Liberación Dominicana, el MLD, estaba infiltrado. La expedición sufriría varios percances, pero también sabotajes.

Dice Crassweller que los servicios de inteligencia de la bestia (sumados por supuesto a los del imperio), llegaron a penetrar tan eficazmente al ejército insurgente que incluso durante las operaciones de desembarco estaban en control de las comunicaciones, monitoreándolas sin perder palabra.

Una opinión parecida, en relación a los planes tácticos del MLD sostiene Cordero Michel:

«Naturalmente, estos planes tácticos debían realizarse con la mayor discreción para poder sorprender a Trujillo. Sin embargo, el secreto no primó en 1959, como tampoco con el intento de Manuel Batista en 1958; de Luperón en 1949, ni de Cayo Confites, en 1957, y en Nueva York, Caracas, Puerto Rico y La Habana, se hablaba por los codos de los preparativos militares.

»Los que partían hacia La Habana a enrolarse al ELD para iniciar el entrenamiento militar, lo hacían de manera descubierta y hasta con orgullosa indiscreción. Trujillo, a través del SIM, de sus agentes no incorporados a ese servicio, del Departamento de Estado de los Estados Unidos y de comandantes cubanos vendidos y ya en franca conspiración contra la Revolución Cubana, estaba al tanto de todo. En efecto, ya desde el mes de abril, Trujillo conocía todos los planes, los nombres de los que se entrenaban y hasta tenía algunas fotografías tomadas en Mil Cumbres». (1)

Dice Cordero Michel que comandantes como Pedro Díaz Lanz, jefe de la Fuer-

za Aérea Revolucionaria de Cuba, se contaban entre los informantes. Díaz Lanz había traicionado a la revolución y se había vendido al tirano, al que proporcionaba las más valiosas informaciones.

Otros comandantes también traicionaron la revolución y se convirtieron en informantes de la bestia y del imperio, se vendieron al tirano. Dos de los más notorios fueron el español Eloy Gutiérrez Menoyo y el aventurero norteamericano William Morgan (el segundo de Menoyo) los muy conocidos «come vacas del Escambray», dos comandantes a quienes el Che Guevara llamaba cuatreros por su costumbre de robar ganado y exigir «impuesto revolucionario» a los campesinos.

En opinión de Crassweller, Morgan era un soldado de fortuna sin ideales, alguien que sólo creía en el dinero, y Gutiérrez Menoyo no era muy diferente.

La bellaquería de estos personajes, notablemente famosos en esa época, no tenía límites.

«Ahora, —dice Crassweller- solo dos meses después de la caída de La Habana, estos dos ofrecieron cambiar de bando y derrocar al régimen de Castro, en concierto con Trujillo. Por un millón de dólares lanzarían su propio levantamiento, usando a sus luchadores de Escambray como núcleo. Trujillo elaboró un plan, vasto y engorroso, con un agente de Morgan. Se convocó a más de cuarenta grupos cubanos anti-castristas para colaborar en el intento, así como a exiliados cubanos en la República Dominicana y a la Legión Extranjera Dominicana.

»A Johnny Abbes se le dio el mando de todo el procedimiento. La suma de 500.000 dólares se pagó a Morgan, y el resto llegó una semana antes del levan-

tamiento prometido en Cuba, y el dinero de los gastos se derramó en enormes cantidades». (2)

Al final, tanto dispendio y tanto esfuerzo no sirvieron para nada. No hicieron mella al régimen revolucionario. William Morgan, por cierto, fue fusilado por traidor en 1961. Gutiérrez Menoyo, por razones parecidas, fue condenado a treinta años de prisión, pero lo liberaron a los siete, gracias a los buenos oficios del presidente español Felipe González.

Cordero Michel también menciona como traidores a «Stelio Bellelis Constantin Theodorakis, quienes ya el 8 de abril de 1959 habían informado al Primer Secretario de la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, John L. Topping y al periodista de la Columbia Broadcasting System (CBS), Stuart Novins, que dentro de pocas semanas saldríauna expedición hacia República Dominicana en dos naves, en las que ellos irían. Dicho Stelio Bellelis fue el capitán del yate Carmen Elsa y el causante del trágico drama en que concluyeron los desembarcos de Maimón y Estero Hondo, seis días después del de Constanza por lo que se rumoró en Cuba que ambos fueron fusilados…». (3) De hecho, había informantes a granel, informantes al por mayor y al detalles. Los había, como dice Cordero Michell, hasta en las propias filas de los expedicionarios, entre los que participaron en los más rudos entrenamientos. Infiltrados que se disimulaban, se camuflaban, que fingían sentir el mayor fervor revolucionario. Cordero Michel menciona a los miembros de un grupo que, «a última hora, el 7 de junio, decidieron en Cienaguillas, cerca de Holguín, no formar parte de las expediciones». Abandona-

ron la empresa después de cumplir con su nefasta labor de espías, espías y traidores.

«Tan infiltrado tenía Trujillo el ELD, que el jefe del SIM vivía informándole fechas en que ocurrirían los desembarcos. Lógicamente, el tirano se preparaba, acuartelaba soldados, movilizaba tropas. El que lea las Memorias de Cesar A. Saillant Valverde comprenderá el estado de alerta en que estaba Trujillo, en base a las informaciones constantes que recibía por muy diversos canales. Quien igualmente consulte los documentos de los Archivos Nacionales de los Estados Unidos, podrá comprobar que, desde el 30 de diciembre de 1958, el embajador Farland informaba al Departamento de Estado que Trujillo tenía conocimiento de que dos semanas antes Castro había concertado los planes preliminares con la UPD y Enrique Jimenes Moya para organizar una expedición para derrocarlo. Puesto que Trujillo tenía agentes cabilderos y protectores en Washington y todavía no había sido desahuciado por el Departamento de Estado, esas informaciones le fueron transmitidas». (4)

(Historia criminal del trujillato [176])

Bibliografía

Robert D. Crassweller, «The life and times of a caribbean dictator».

Notas:

(1) Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», p. 108

(2) Robert D. Crassweller, «The life and times of a caribbean dictator», pags. 149,150.

(3) Emilio Cordero Michel, op.cit.,p.109

(4) Emilio Cordero Michel, op.cit.,p. 110 l

Darwin Aquino: “Nuestro arte debe estar al lado de las grandes obras sinfónicas”

nea y volumen, en la música de Aquino es tensión, acumulación y suspensión.

Imaginación que nace en la patria

En la historia del arte hay imágenes que parecen inamovibles. Guernica, de Pablo Picasso, pertenece a ese grupo: un símbolo universal de la violencia, del dolor colectivo y de la memoria herida del siglo XX. Su potencia radica en la forma en que fija un instante de devastación en un lenguaje visual que ha trascendido generaciones.

La obra del compositor y director dominicano Darwin Aquino From My Folkloric Imagination, estrenada esta semana junto a la St. Louis Philharmonic Orchestra como parte del 165 aniversario de la orquesta, propone algo distinto: no trasladar ese símbolo al terreno musical como una ilustración, sino convertirlo en una experiencia sonora que respira desde otra geografía. Aquino articula una dramaturgia sinfónica donde la violencia representada por Picasso adquiere nuevas resonancias a través de la imaginación caribeña.

La expansión de la forma

From My Folkloric Imagination nació como una versión de cámara concebida por Aquino en 2024 para el Lux Nova Duo, con residencia en Hamburgo y formado por el guitarrista peruano Jorge Paz Verástegui y la acordeonista alemana Lydia Schmidl. Ahora, la posibilidad de trabajarla con una orquesta sinfónica completa abrió un campo de exploración más amplio. “Pude extender muchos pasajes en la obra para lograr que la música describa más directamente este dramático cuadro de Picasso. Uso sonoridades fragmentadas, de claro/oscuro, y también el elemento dominicano que está presente con una salve y un palo”.

La ampliación no se limita a una cuestión de escala. La obra adquiere densidad dramática y una organización interna donde los contrastes funcionan como motor estructural. Las texturas fragmentadas y los juegos de luz y sombra remiten al lenguaje visual de Picasso, la partitura construye la interpretación de ese lenguaje términos sonoros. Lo que en el cuadro es lí-

La decisión de situar el universo simbólico de la obra en el contexto dominicano responde a una línea de trabajo sostenida a lo largo de la trayectoria del compositor.

“Desde hace 20 años he estado componiendo música nueva usando las manifestaciones populares de nuestro país. Esas son nuestras raíces y debemos honrarlas y preservarlas en todas las formas de arte. Esta es una de mis misiones como compositor: que no se olviden y que el arte que sucede en nuestro campo sea parte de las nuevas tendencias también”.

Su afirmación define el eje conceptual de la obra. La tradición no aparece como un elemento externo, sino como un principio organizador donde imaginación caribeña actúa como la base desde construye su discurso musical. El campo dominicano, en este contexto, se convierte en un espacio de memoria donde el dolor colectivo encuentra otras formas de expresión. La conexión con Guernica se establece a través de la experiencia compartida de la violencia, pero también a través de la necesidad de procesarla mediante rituales y prácticas culturales.

“De tú a tú” con el repertorio sinfónico La obra se presentó en un programa que incluyó a Debussy, Piazzolla y Shostakovich. La combinación no es casual; Aquino plantea una visión clara sobre la posición de la música caribeña dentro del repertorio: “Nuestra música caribeña debe ser parte del canon; es lo que siempre he creído y defiendo. Por eso programo con variedad y diversidad. Nuestro arte debe estar al lado de las grandes obras sinfónicas de todos los tiempos”.

El diálogo con estos compositores permite situar la obra en un contexto donde diferentes tradiciones convergen. Debussy explora el color como elemento estructural, Piazzolla transforma un lenguaje popular y Shostakovich construye una respuesta artística a su tiempo.

En ese marco, la propuesta de Aquino se integra como una voz que aporta una perspectiva distinta, que enriquece la

conversación sinfónica. “El uso de la salve y el palo (específicamente de los paleros de Azua) es totalmente nuevo; es la primera vez que aparecen en mis obras. Lo que me apasiona es incorporar esos elementos siempre de una manera fresca y nueva en cada pieza. Pienso en mi catálogo como una gran manifestación de música folklórica de hoy, que está en constante cambio y flujo”.

Uno de los aspectos más delicados en la integración de sonoridades tradicionales dentro del lenguaje académico es el tratamiento que se les da. Aquino aborda esta cuestión con una claridad que define su estética: “Nunca uso estos materiales en su forma original de nuestra música folklórica. Siempre son una inspiración, un punto de partida. Son reconocibles, sí, pero son solo parte de un universo sonoro más profundo y personal. Aun así, creo que hacen que mi música tenga un sonido peculiar y dominicano”.

El resultado es una sonoridad donde lo familiar se percibe desde otra perspectiva, trasladando la tradición hacia un espacio donde dialoga con la orquesta sinfónica sin perder su carga simbólica.

El futuro del repertorio, desde el Caribe

Así, más allá de la música, From My Folkloric Imagination plantea una reflexión sobre el papel de los compositores locales y las instituciones en la circulación de la música caribeña. A su juicio, la integración de nuevas voces identitarias en el repertorio requieren una voluntad sostenida por parte de los creadores de entender la música como un canal donde la tradición, la memoria y la creación contemporánea pueden -y deben- tener un lugar preponderante en el discurso.

“(Necesitamos) incluir más y más la música caribeña en las programaciones. Abrir las puertas a los compositores; sobre todo en nuestro país es muy necesario. Así mismo como escuchamos las obras de los grandes compositores de la historia, debemos escuchar lo nuestro. Eso es lo que intento hacer con este programa y el mensaje que llevo a donde quiera que voy como compositor y director dominicano. Y me honra esta misión”. l

Las paredes que hablan… y tocan ConCierto Sentido

En If These Walls Could Talk (Si estas paredes hablaran), el compositor y pianista Jorge Mejía no escribe simplemente música, construye memoria sonora. El punto de partida -un edificio real en la Collins Avenue de Miami, sobreviviente del huracán de 1926 y donde el propio Mejía habita- se convierte en metáfora sonora de la historia de una ciudad y de quienes la habitan. El disco -disponible ahora en Apple Classical y en el resto de las plataformas desde mayo- articula un concierto para piano en tres movimientos -“First Floor”, “Second Floor”, “Rooftop”- rodeado de seis piezas de cámara. La idea es clara: cada piso es una vida, cada acorde una huella. En clave sonora, Mejía cuenta la historia de todos los que pasaron por el edificio -él incluidoy cómo la estructura ha sobrevivido a un siglo de tormentas, promotores inmobiliarios y procesos de gentrificación, dando hogar a innumerables inquilinos, muchos migrantes, como él. (En la presentación en vivo, la narración se hace acompañar de breves recuentos y fotografías).

Didácticamente hablando, Mejía apuesta por algo crucial en la música contemporánea: la narrativa como puente. Él mismo lo reconoce -la historia facilita la escuchay aquí funciona. Es accesible sin ser banal, con un lenguaje armónico tonal-expandido que no renuncia al placer melódico. ¿La reserva? A ratos, las miniaturas camerísticas parecen más ilustrativas que necesarias, como si enmarcaran en exceso la idea central. Pero el conjunto logra algo poco común hoy: invitar sin pedir permiso. Tras su trayectoria entre creación y negocio -desde su trabajo como ejecutivo en Sony Music Publishing- Mejía confirma una intuición clave: la música clásica del siglo XXI no sobrevivirá solo por complejidad, sino por capacidad de emocionar. Y aquí, sin duda, lo consigue. l

ANDRÉS TOVAR
Especial para elCaribe
Darwin Aquino es el director de la St. Louis Philarmonic Orchesta. CORTESÍA La obra se estrenó este 24 de abril.

Espaillat, la administración pública y el 150 aniversario de su ascenso al poder

PROFESOR A TIEMPO COMPLETO wilsongenao@pucmm.edu.do

El 29 de abril de 1876 tomó posesión del poder como presidente de la República Ulises Francisco Espaillat. Nacido en Santiago de los Caballeros el 9 de febrero de 1823 desarrolló una vida política apegada a la defensa de los valores democráticos. En su actividad política fue miembro de la Diputación Provincial de Santiago en 1848, diputado en el Congreso Revisor de la Constitución de 1854. Fue uno de los actores que participó en la oposición al gobierno de Báez y de los firmantes del Manifiesto de la Revolución en contra de su gobierno en 1857. Fue diputado por Santiago en el Congreso Constituyente de Moca y designado como primer vicepresidente, donde tuvo una participación activa y que terminó con la promulgación de la liberal y progresista llamada Constitución de Moca de 1858.

Apremiado por las circunstancias (Sang Ben, 1997, p 413) fue uno de los firmantes del Acta de Anexión a España en 1861, aunque luego será una figura fundamental en la Restauración de la República. En septiembre de 1863 firmó el Acta de Independencia en Santiago y fue nombrado encargado del Ministerio de Relaciones Exteriores. Fungió como vicepresidente de la República en armas durante la Guerra Restauradora y le correspondió dar la bienvenida a Juan Pablo Duarte cuando llegó desde Venezuela, veinte años después de su expulsión por parte de Pedro Santana en 1844 con el fin de integrarse a la lucha por la recuperación de la soberanía dominicana.

Opositor a las pretensiones anexionistas de Báez fue apresado y encarcelado en la Torre del Homenaje en Santo Domingo. Fue electo presidente de la República en marzo de 1876 con 24,329 votos, de un total de 26,410. Es decir, ganó con un 92% de los votos y donde participaron 61 aspirantes a la Presidencia. Prestó juramento el 29 de abril de 1876 gobernando hasta el 5 de octubre del mismo año. Justamente en honor a la fecha en que asumió el poder se estableció mediante el Decreto No. 252-05 la celebración del Día Nacional de la Ética Ciudadana.

Su corto período de gobierno inició con un gabinete de alto nivel integrado por Manuel de Jesús de Peña y Reynoso en el Ministerio de Interior y Policía; el Padre de la Historia Dominicana José Gabriel García en el Ministerio de Justicia e Instrucción Pública; Manuel de Jesús Galván en el Ministerio de Relaciones Exteriores; Mariano Cestero en el Ministerio de Hacienda y Comercio y el nacionalista general Gregorio Luperón como ministro de Guerra y Marina. Criticó el canibalismo político y defendió los valores democráticos de liber-

tad, igualdad, separación de poderes y tolerancia. Amante de la paz a la que consideraba como el mejor de todos los bienes y a cuya sombra progresan los intereses materiales y morales de los pueblos, aborreció la dictadura pues implicaba la muerte de la libertad y la infelicidad de todo un pueblo. Firme crítico del caudillismo consideró las revoluciones caudillistas como fuente que impedían el progreso. En sus escritos y desde el ejercicio del poder “no desmayó en albergar una democratización del principio político del poder…combatió las formas autoritarias del poder y abogó por un ejercicio democrático del mismo…. siendo coherente con este principio hasta la saciedad” (Sang Ben, 1997, p. 191). Liberal positivista veía en el fomento de la educación la clave de la prosperidad del país, y un medio para impedir la vuelta de las revoluciones.

Fue un defensor de la institucionalidad, la aplicación de la ley y la administración de la justicia a la que consideraba como la base fundamental de todas las sociedades y la garantía de la convivencia ciudadana. Consideraba que la justicia “debe ser ciega al imponer el castigo o cuando absuelva la inocencia, porque no siéndolo, podría inclinarse del lado del amigo o del gobernante; en favor del rico con detrimento del pobre”. Afirmó que parte de las desgracias particulares, que desde mucho tiempo atrás había cre-

cido de forma espantosa en su época tenían su origen en la poquísima confianza que se tenía en la recta administración de la justicia (Espaillat, 2020, p. 77). Hombre honrado, criticó la corrupción y dispuso la eliminación de las prebendas contra políticos y caudillos.

En su gestión trató de sanear el crédito público, fomentar la industria y los negocios comerciales. Promovió la agricultura a la que consideró como fuente de la riqueza pública. Para su fomento designó en las diversas provincias comisionados de agricultura, con el objetivo de extender las técnicas modernas entre los campesinos y contribuir al fomento general de la instrucción y el desarrollo económico. A su vez consideró necesario mejorar la ganadería y la mejora de pastos. En su visión estableció necesario mejorar las vías de comunicación condición esencial para que pudiera desarrollarse la riqueza pública.

Gran parte de sus ideas no se lograron materializar pues los levantamientos armados y el desarrollo del caudillismo hicieron caer el gobierno en octubre de 1876. Murió de difteria en Santiago en 1878.

Este año se cumplen 150 años de su ascenso al poder y este aniversario es propicio para destacar los valores que como ciudadano y como funcionario público vivió y representó Espaillat. Su legado invita hoy a cultivar y promover la transpa-

rencia, equidad, la participación ciudadana y el fortalecimiento de la democracia. Su visión de la sociedad nos llama a fortalecer la educación como fuente de progreso, a promover los valores del trabajo, la honradez, el servicio, la tolerancia y la justicia. Su vida y compromiso con la patria, con el progreso del pueblo dominicano, con la independencia y los valores democráticos deben ser fuentes de inspiración para el presente, especialmente para los servidores públicos y los jóvenes a quienes Espaillat consideraba como los llamados a salvar a la patria. l

Referencias:

• Espaillat, U. F. (2020). Ideas de bien patrio. Selección de Emilio Rodríguez Demorizi. Editora Búho.

• Sang Ben, M. (1997). Una utopía inconclusa: Espaillat y el liberalismo dominicano del siglo XIX. Instituto Tecnológico de Santo Domingo.

• TransatlanticLab-101235830, HORIZONMSCA-2024-SE-01.

Centro estudios caribeños. PUCMM. Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World”. This project has received funding from the European Union´s Horizon 2020 research and innovation programme under the Marie Sklodowska Curie grant agreement Nº 823846. Dirigido por Consuelo Naranjo Orovio desde el Instituto de Historia-CSIC.

elCaribe, SÁBADO 25 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

OGM

Central de Datos

Abril de 1965, cuatro años después: entre memoria y reclamo

Micromítines, quema de neumáticos y extensos patrullajes policiales marcaron el desarrollo del 24 de abril de 1969, mientras el país conmemoraba los sucesos de abril de 1965, cuando se encontraba bajo la intervención de Estados Unidos.

LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

Entre patrullajes de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, la quema de neumáticos y la realización de micromítines, transcurrió el cuarto aniversario de la revuelta armada de abril de 1965, una fecha que marcó un antes y un después en la historia dominicana.

En ese contexto, Zona Retro, a través de las páginas del periódico El Caribe, reconstruye el escenario histórico en que el pueblo dominicano conmemoró la efeméride y cómo estos hechos quedaron reflejados en la prensa nacional.

24 de abril de 1969: a cuatro años del cambio histórico

La jornada transcurrió con relativa calma en Santo Domingo, a pesar de conmemorarse el cuarto aniversario de la revuelta armada de abril de 1965. Efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional patrullaron amplias zonas de la capital, donde en algunos sectores grupos de jóvenes se manifestaron mediante la quema de neumáticos y la realización de micromítines.

Sin embargo, alrededor de las 9:55 de la noche, un jeep del Ejército Nacional fue atacado a tiros por varios desconocidos que participaban en un micromítin en el sector de Ciudad Nueva.

El vehículo militar fue agredido mientras realizaba labores de patrullaje en la intersección de las calles José Gabriel García y Estrelleta, en ese mismo barrio. Según informó un segundo teniente que comandaba la unidad, los disparos habrían sido efectuados desde una farmacia ubicada en la esquina donde se produjo el tiroteo.

En ese contexto, varias personas fueron detenidas con fines de investigación, y se incautó un revólver calibre 38 tras realizar un registro en la vivienda desde donde presuntamente se efectuaron los disparos.

La versión oficial de los hechos El segundo teniente de la Fuerza Aérea Dominicana, Marcial González Soto, perteneciente a la compañía de paracaidistas, declaró que los disparos se produjeron luego de que el jeep militar llegara a la intersección de las calles Estrelleta y José Gabriel García, con la intención de apagar un neumático que había sido incendiado por los manifestantes.

Asimismo, añadió que previamente les habían lanzado dos piedras, las cuales impactaron el vehículo militar en el que realizaban el patrullaje. Explicó que, tras co-

La “Marcha del Silencio” durante su recorrido por las calles de la ciudad capital. OGM

José Francisco Peña Gómez, secretario general del PRD, se dirigió a los presentes durante el acto en la avenida Independencia, poco después de que una comisión de ese partido depositara una ofrenda floral. OGM

locarse en posiciones estratégicas, los militares respondieron al fuego, aunque no se tenía conocimiento de que alguna persona hubiera resultado herida.

Al lugar de los hechos acudieron efectivos militares en diez vehículos del Ejército Nacional, bajo el mando de un capitán, así como dos unidades de la Policía, dirigidas por el capitán Cástulo Valdez Mieses.

En la Policía se informó que el revólver incautado no había sido disparado, ya que no presentaba olor a pólvora y conservaba sus seis cartuchos. Asimismo, no se logró establecer la identidad del propietario del arma.

Poco después de ocurrido el incidente, centenares de militares fueron desplegados en los alrededores de la intersección de las calles José Gabriel García y Estrelleta.

Otros actos conmemorativos

Por su parte, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) llevó a cabo una ofrenda floral en el cementerio de Ciudad Nueva en honor a los caídos de abril de 1965 del llamado bando “constitucionalista”, pese a que la Secretaría de Interior no había autorizado la realización de ese acto.

Con anterioridad, dirigentes y militantes del PRD asistieron a una misa celebrada con el mismo propósito en la iglesia de Las Mercedes. Ambos actos se desarrollaron sin que se registraran incidentes.

Durante la ofrenda floral, el doctor José Francisco Peña Gómez, secretario general del PRD, se dirigió a los presentes junto a la tumba de Frank A. Díaz, fallecido durante los acontecimientos de abril de 1965. El acto se realizó en honor a los caídos del denominado bando constitucionalista.

En su intervención, el dirigente perredeísta sostuvo que la “única salida” a los problemas sociales del país era el establecimiento de una “dictadura con apoyo popular”.

En esa línea, agregó que las razones que llevaron al pueblo a movilizarse el 24 de abril de 1965 fueron “el hambre, la miseria y la represión” del entonces presidente del Triunvirato, doctor Donald Reid Cabral.

Asimismo, José Francisco Peña Gómez criticó la intervención norteamericana del 28 de abril de ese mismo año, afirmando que esta “no intimidó al pueblo que luchaba por su libertad”.

En la actividad también tomaron la palabra el legislador perredeísta Jottin Cury, así como Hatuey de Camps y Polonio Pierret, junto a miembros del Partido Comunista 14 de Junio, del Bloque Revolucionario Universitario Cristiano (BRUC) y de la Juventud Revolucionaria Cristiana (JRC).

La Marcha del Silencio

En ese contexto, dirigentes y militantes del PRD, junto a miembros de otros partidos de oposición, marcharon desde la

iglesia de Las Mercedes hasta el cementerio de Ciudad Nueva, en lo que denominaron la “Marcha del Silencio”.

El recorrido transitó por las calles Mercedes y Mariano Cestero, durante el cual se distribuyeron volantes con consignas relacionadas con la contienda de 1965.

Agentes de la Policía Nacional fueron desplegados en los alrededores de la iglesia de Las Mercedes y del Parque Independencia. Los manifestantes realizaron sus actividades sin ser intervenidos por las autoridades.

En ese contexto, desde tempranas horas de la mañana, efectivos policiales y militares fueron desplegados en diversas esquinas y calles céntricas de la capital. Los agentes de la Policía realizaban patrullajes a pie en varios sectores, acompañados por miembros de la Marina de Guerra y de la Fuerza Aérea Dominicana.

Asimismo, todas las personas que se desplazaban en motocicletas eran sometidas a revisiones por parte de las patrullas militares y policiales; algunas fueron detenidas y luego puestas en libertad.

Manifestaciones y disturbios

Según informó el Departamento de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, el amplio despliegue de patrullaje en la ciudad fue dispuesto con el propósito de evitar alteraciones del orden público. No obstante, aunque el operativo se concentró en sectores como Guachupita, Agua Dulce y el 27 de Febrero, algunos jóvenes de esas zonas lograron realizar micromítines. Los manifestantes recorrieron las calles Manuela Díez, La Fuente, Ramón Matías Mella, Once y Trinitaria. En la intersección de Manuela Díez con La Fuente, frente a un bar, los jóvenes que coreaban consignas alusivas a la contienda de 1965 realizaron disparos al aire y quemaron dos neumáticos de vehículos.

En ese mismo orden, en el barrio de Agua Dulce, específicamente en el sector conocido como La Cañada, otros manifestantes también realizaron varios disparos al aire y quemaron neumáticos.

Estos se identificaron como integrantes del grupo Voz Proletaria, vinculado al Movimiento Popular Dominicano (MPD), así como de un denominado Frente Revolucionario de Guachupita. Según informaciones ofrecidas por la Policía, ninguno de los jóvenes fue detenido, aunque se indicó que se mantenían en la búsqueda de los responsables de los disparos.

Así, entre patrullajes, consignas y disparos esporádicos, el cuarto aniversario de abril de 1965 transcurrió bajo la sombra de un conflicto aún inconcluso, dejando claro que la historia no solo se recordaba en las páginas de la prensa, sino que seguía viva en las calles del país. l

Vista general de la misa celebrada en la iglesia de Las Mercedes en memoria de los constitucionalistas. OGM

Las vainas de Mercader

Los 16 innings de marichal que estremecieron al mundo (II)

El Caribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego mas famoso de las Grandes Ligas.

JOSÉ MERCADER

2° INNING Cuando Marichal salió del dugout hacia el montículo, saltó la línea blanca de cal que une el home con la primera y pensó en Bombo Ramos y la forma que obtuvo su victoria en Montecristi contra un selecto de Santiago. Eran días difíciles; pero ese día volvió el Quijote a ejercer su magia y Marichal decidió que sería lanzador y no siore. (T1) Al ver, en el home, al primera base de los Bravos, Norman Larker, Marichal siguió pensando en la blanqueada que sufrieron los santiaguenses frente a Bombo. Era 1947 y Marichal inició su sueño de lanzador hasta ese momento en que, con cuenta de 2-2, recibió un roletazo por la tercera para sacar su primer out de este segundo episodio. Bombo no tuvo “la suerte” de Marichal, sus pañuelos rojos que le protegían de seres malignos y luases no tuvieron efecto el 11 de enero de 1948, cuando el avión que llevaba a su equipo se cayó en Río Verde (cerca de La Vega). ¿Cuántos jóvenes no llegaron a Grandes Ligas? ¿Pero realmente hay que llegar a Grandes Ligas para jugar y disfrutar de ese deporte? El propio Marichal cuenta con tristeza sobre la gran cantidad de jóvenes a los que les tuvo que decir que no, ya siendo un escucha de los Gigantes o de Oakland. (T2) Al bate el center field Mack Jones, un muchachón de 24 años con apenas tres en las Grandes Ligas, ágil y fuerte, lo que le permite patrullar el jardín central con la misma gracia y soltura que Willie Mays. El primer lanzamiento fue una bola alta y la segunda, otra bola bajita y afuera. Luego de dos faos y con cuenta 2-2 Marichal le lanzó una recta pegada que sorprendió a Jones. Ken Burkhart, detrás del quécher, levantó el puño derecho para decretar el ponche. Jones miró las estrellas con una sonrisa irónica al tiempo que su cabeza se movía de lado a lado. Se retiró no sin antes mirar al ampaya de reojo y enfatizar su sonrisa de desacuerdo. (T3) Del Crandall apareció con el trabuco, lo que no impresionó para nada a Marichal. Este se tomó su tiempo buscando las indicaciones de Bailey. Con un movimiento ligero dijo que no, quizás para despistar a Crandall, quien era ya un veterano de la receptoría. Crandall se inició a los 19 años, en 1949. Esta era su temporada 12 quitándole el año 51 y 52, cuando hizo el odioso servicio militar. Lo asombroso es que muchos jugadores se alistaban de manera entusiasta. El deporte y la milicia eran vistos como dos oficios para

ganarse la vida y a los 19 años las alas tienen que ser usadas. Es impresionante leer de los cronistas deportivos lo poco importante que es interrumpir la carrera deportiva para servir en el ejército. Y más impresionante aún es el hecho de que se piensa que entrar al ejército es como si se consiguiera un empleo cualquiera. Nadie cuestiona la maldad de entrar en un ejér-

cito que sirva para invadir otros países y donde muchas veces mata gente inocente, como “víctimas colaterales” de conflictos que ellos no entienden ni entenderán nunca, salvo si regresan con un brazo menos, sin cabeza u otra lesión corporal. No fue el caso de Crandall, quien luchó por no dejarse impresionar de la alzada de pierna de Juan Marichal. El primer lan-

zamiento parecía alto, pero a medida que se acercaba resbaló y cayó medio a medio en la mascota de Bailey. Con un strike Crandall se posicionó con más cuidado para esperar el tiro bueno que le permitiera darle un estacazo a Marichal. Este se tardó mucho en ponerse de acuerdo con Bailey, entonces le hizo seña de tanibol (time out), al ampaya, con la excusa de limpiarse los spikes dándoles unos golpecitos con el bate. Acechó bien el tiro del pícher y le dio un roletazo por el siore que recogió bien, pero le salió un piconazo hacia primera que Cepeda no pudo retener. Crandall se coló hasta segunda y apareció en la pizarra del center un error por Pagán. (T4) Este es un momento difícil para Marichal, a pesar de que hay dos outs. Un hit y Crandall puede anotar desde segunda. Es un pelotero que está en forma; sus 180 libras no son mucho peso para su estatura de 6’1’’ y su edad de 32 años. Lo que le reconforta a Marichal es que el bateador de turno no es peligroso: Roy McMillan. Aunque lleva ya 12 años jugando, nunca ha bateado encima de los 280. Bateó 272 en el 57 cuando jugaba para Cincinnati. No se podría comparar con Horacio Martínez que “si hubiera tenido menos elementos africanos tan obvios hubiese podido subir a las Mayores”, como dijera Rory Costello. Pero su actuación en la Liga de los Negros fue excelente y disfrutó tanto o más que si hubiese sido firmado. “El rabbit” no fue menos pelotero por no haber sido de Grandes Ligas. McMillan le tiró al primer lanzamiento de Marichal y sacó un fly (flai) al guante de Willie Mays. Marichal vio a Mays y sintió ese gran orgullo de jugar con alguien que siempre admiró. Él también empezó a recorrer ese camino de gloria, fama y vanidad que comenzó cuando jugaba para la Grenada Company, de la United Fruit Company por 18 pesos a la semana. Luego, muchos años después, y en un inglés casi perfecto, diría “If I hadn’t entered the Air Force, nobody would have known about me.” (Si no hubiese entrado a las Fuerza Aérea, nadie habría sabido nada de mí). No negaba su afán de fama, a pesar de ser un hombre sencillo. “Siempre recordaba la promesa que le había hecho a mi madre de ser un éxito en el béisbol”. Ahora era otro tipo de orgullo, sin tener que rendirle culto a Trujillo, sin tener que vanagloriarse porque el dictador lo viera jugar. En las Fuerzas Armadas, “de vez en cuando Trujillo aparecía para ver un juego y yo estaba pichando, pichaba bien”. (T1) Felipe muere con un fly, (T2)Cepeda da un hit y se roba la segunda. (T3) Bailey da un fly de sacrificio al center y Cepeda se mueve a la tercera. (T4) José Pagán da un fly para el tercer out. l

Bombo Ramos. F.E. Carl Hubert. F.E.
Juan Marichal. POR MERCADER
Trujillo. F.E.

CERTIFICO Y DOY FE

La pascua de cristo y la nuestra

Introducción

La Pascua es el corazón palpitante de la fe cristiana. Es el acontecimiento que transforma la historia, ilumina el presente y abre el horizonte de la eternidad. En la Pascua celebramos que Cristo ha vencido la muerte, pero también que esa victoria no le pertenece solo a Él, porque es una victoria compartida, ofrecida, participada. La Pascua de Cristo es también la Pascua del creyente, la Pascua de la Iglesia, la Pascua del mundo que busca redención. Hablar de la Pascua de Cristo y la nuestra es adentrarse en el misterio de la vida que brota de la muerte, de la luz que irrumpe en medio de la oscuridad, de la esperanza que no defrauda. Es contemplar el tránsito —eso significa “Pascua”— de la esclavitud a la libertad, del pecado a la gracia, del dolor a la gloria.

1-La Pascua de Cristo

La Pascua de Cristo no puede comprenderse sin el drama de la cruz. No hay resurrección sin pasión, ni gloria sin entrega. Jesús no evade el sufrimiento humano, sino que lo asume en toda su crudeza. En la cruz, el Hijo de Dios carga con el peso del pecado del mundo, experimenta el abandono, el dolor, la injusticia, y entra en la noche más profunda de la condición humana.

Sin embargo, la cruz no es el final. El sepulcro no es la última palabra. En la madrugada del tercer día, Dios irrumpe con poder y resucita a su Hijo. La resurrección es una vida nueva, glorificada, definitiva. Cristo resucitado no muere más; ha inaugurado una nueva creación.

Esta victoria tiene un alcance universal. No es solamente la rehabilitación de un inocente, ni la reivindicación de un profeta. Es la derrota del pecado y de la muerte, enemigos radicales del ser humano. En Cristo resucitado, la muerte pierde su dominio, y la vida se revela como el destino último del hombre.

La Pascua de Cristo es, por tanto, el fundamento de la esperanza cristiana. Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe. Pero ha resucitado, y eso cambia todo, la historia misma, el sentido del sufrimiento, el valor de la vida, la certeza del futuro.

2-La Pascua como paso

El término “Pascua” tiene sus raíces en la experiencia del pueblo de Israel, cuan-

do fue liberado de la esclavitud en Egipto. Aquella primera Pascua fue un paso decisivo. Dios intervino en favor de su pueblo, lo sacó de la opresión y lo condujo hacia la tierra prometida. Cristo retoma y lleva a plenitud ese significado. Su Pascua es el paso definitivo, no ya de una esclavitud política a una libertad temporal, sino de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios. Él es el Cordero que se entrega, cuya sangre salva, cuya vida redime.

Pero este paso no es ajeno a nosotros. Cada creyente está llamado a vivir su propia Pascua. No basta con admirar la obra de Cristo; es necesario entrar en ella, atravesar con Él el camino de la cruz hacia la vida nueva.

3-Nuestra Pascua

La Pascua del cristiano comienza en el bautismo. Allí somos sumergidos en la muerte de Cristo para resucitar con Él a una vida nueva. Se trata, por tanto, de una realidad espiritual muy significativa: el hombre viejo queda atrás, y nace el hombre nuevo.

Sin embargo, esta realidad bautismal necesita ser actualizada cada día. Nuestra Pascua es un proceso continuo. Cada día se presenta como una oportunidad de morir al egoísmo, al orgullo, a la injusticia, al pecado, y de resucitar al amor, a la humildad, a la verdad, a la gracia.

Bien sabemos que morir duele y que renunciar cuesta. Pero es precisamente en ese camino donde se realiza la Pascua personal. No hay resurrección sin renuncia, no hay vida nueva sin dejar atrás lo que nos ata.

La Pascua del cristiano se vive en lo cotidiano, en la paciencia ante las dificultades, en la fidelidad en medio de las pruebas, en la esperanza cuando todo parece perdido. Es un paso constante, pero siempre fecundo.

4-La Pascua en medio del sufrimiento humano

Una de las grandes interrogantes del hombre es el sentido del dolor. La Pascua no elimina el sufrimiento. A la luz de la re-

surrección, el dolor ya no es absurdo ni definitivo. Puede convertirse en camino de purificación, en ocasión de entrega, en participación en la cruz de Cristo. Vivimos antes hechos violentos, injusticias, enfermedades y muertes de distintas maneras, pero en medio de todo esto la Pascua es un anuncio de esperanza. Nos dice que el mal no tiene la última palabra, que la injusticia no prevalecerá para siempre, que la vida triunfará.

Por eso podemos decir con toda verdad que para quienes sufren, la Pascua es consuelo. Para quienes luchan, es fuerza. Para quienes han perdido, es promesa. La resurrección da un sentido nuevo. Como en Cristo, las llagas pueden convertirse en signos de gloria.

5-La Pascua comunitaria:

La Pascua jamás puede reducirse a una experiencia individual; es también una realidad comunitaria. La Iglesia nace de la Pascua y vive de ella. Es el pueblo de los resucitados, llamado a anunciar y testimoniar la vida nueva.

Cada celebración eucarística es una actualización del misterio pascual. En ella se hace presente el sacrificio de Cristo y su victoria sobre la muerte. La comunidad cristiana se alimenta de este misterio y es enviada a vivirlo en el mundo.

La Iglesia está llamada a ser signo de resurrección en medio de la historia, promotora de la vida, defensora de la dignidad humana, constructora de paz. Donde hay división, está llamada a sembrar unidad; donde hay desesperanza, a llevar esperanza; donde hay muerte, a anunciar vida.

6-La Pascua y el compromiso con el mundo

La Pascua no nos aparta del mundo, sino que nos compromete más profundamente con él. Creer en la resurrección es precisamente comprometernos con la realidad. El cristiano pascual no es indiferente ante todas las realidades que se viven en el mundo.

La vida nueva recibida en Cristo impulsa a trabajar por un mundo mejor. La

Pascua nos llama a ser instrumentos de vida en medio de estructuras de muerte. Nos invita a ser luz en la oscuridad, sal en la tierra, fermento en la masa.

Este compromiso nace de una experiencia: quien ha encontrado la vida verdadera no puede guardarla para sí. La comparte, la comunica, la siembra.

7-La Pascua como horizonte definitivo

Finalmente, la Pascua apunta hacia el futuro. La resurrección de Cristo es primicia de nuestra propia resurrección. No caminamos hacia la nada, sino hacia la plenitud. La vida no termina en el sepulcro; se transforma, como bellamente lo expresa uno de los prefacios de la liturgia.

Esta esperanza es una certeza fundada en el acontecimiento pascual. Sabemos que, así como Cristo ha resucitado, también nosotros resucitaremos. Esta convicción cambia nuestra manera de vivir, porque nos libera del miedo que muchas veces nos paraliza y nos anima en el camino.

La Pascua viene a hacernos ese recordatorio importante de que estamos de paso, pero no hacia el vacío, sino hacia la vida eterna. Todo lo nuestro trasciende. 8-Vivir como resucitados

La Pascua de Cristo y la nuestra no son dos realidades separadas, sino un único misterio compartido. Él ha abierto el camino; nosotros estamos llamados a recorrerlo. Él ha vencido la muerte; nosotros participamos de su victoria. Él vive; nosotros estamos llamados a vivir en Él. Ser cristiano es, en el fondo, vivir como resucitado. Y quien vive como resucitado, vive con esperanza, con alegría, con libertad, con amor. No significa ignorar las dificultades, como hemos dicho, sino enfrentarlas con la certeza clara de que la vida ha triunfado.

La Pascua se levanta hoy, en nuestro mundo, como el anuncio luminoso de que la muerte no tiene la última palabra. Cristo ha resucitado, y con Él, también nosotros estamos llamados a resucitar.

Que esta verdad no se quede en palabras, sino que se haga vida. Que cada uno pueda experimentar su propia Pascua, dejar atrás lo que esclaviza, abrazar la vida nueva, caminar en la luz.

Porque la Pascua de Cristo es una vida que recibimos y un destino que esperamos al terminar nuestros días en esta tierra.

Conclusión

CERTIFICO que la Pascua de Cristo que celebramos es también nuestra victoria. Él ha abierto el paso, a nosotros nos corresponde recorrerlo, dejando atrás el pecado, el egoísmo y la desesperanza.

DOY FE en Santiago de los Caballeros a los veinticuatro (24) días del mes de abril del año del Señor dos mil veintiséis (2026). l

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

crítica arte

LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Walter Otero: Un galerista tropical

El reconocido galerista puertorriqueño Walter Otero presentó el pasado 6 de marzo en Madrid su libro Walter Otero: un galerista tropical, una memoria en forma de conversación con el curador Omar-Pascual Castillo, que repasa tres décadas de trabajo en el ecosistema del arte contemporáneo internacional.

La presentación tuvo lugar en la librería La Central del Museo Reina Sofía, donde Otero compartió con el público algunos de los episodios que han marcado su trayectoria como galerista y promotor del arte caribeño y, más recientemente, el 21 de abril, la obra se presentó en Puerto Rico a través de REINHOLD MEN.

Bajo el sello de Editorial Turner, el libro propone un recorrido cercano por la vida profesional del fundador de Walter Otero Contemporary Art en San Juan, una de las galerías más influyentes del Caribe.

La publicación se estructura en tres partes que recorren desde los inicios de Walter como galerista—marcados por su

colaboración con el pintor puertorriqueño Arnaldo Roche Rabell— hasta su colaboración con WOCA como una plataforma para artistas emergentes y consagrados. También aborda los retos recientes del sector galerístico, como el impacto de las redes sociales y la reinvención del mercado durante la pandemia.

En este diálogo abierto, Otero y Castillo revisitan momentos clave de su carrera, y salpican la conversación con anécdotas y reflexiones que ayudan a comprender el complejo engranaje del mundo del arte contemporáneo. El resultado es tanto una memoria personal como una mirada al papel del galerista como mediador entre artistas, instituciones y coleccionistas.

Fundador de WOCA y figura clave en la promoción del arte latinoamericano, Otero se ha distinguido por su apuesta por talentos emergentes y por su capacidad para conectar el arte del Caribe con circuitos internacionales. Su galería ha trabajado con artistas de diversas generaciones y ha participado en ferias y proyectos expositivos en Estados Unidos, Europa y América Latina.

Walter Otero: un galerista tropical ofrece así un testimonio singular sobre la pasión, el riesgo y la intuición que definen el oficio del galerista, revelando el entramado humano y profesional que sostiene el sistema del arte contemporáneo. l

crítica cine

ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

Argo

Argo es el título de un guión de ciencia ficción. Este filme es sobre un acontecimiento real, y es verdad que rescataron a seis norteamericanos, que la CIA planificó al dedillo cada paso que daría. Pero también lo cierto es que tenían un escenario en el que era posible hacer un escape de película. Quien vio o vea el filme animado Persépolis toma en cuenta que Irán vive una situación convulsionada sin paz debido a sus vastos yacimientos de petróleo. Sufre además una repulsiva transformación cultural que lo llevó a convertirse en una sociedad de mercado de sello capitalista con todo lo ventajoso y lo malo que eso envuelve. Y es exactamente el conocimiento de esa sociedad y los valores modernistas occidentalizados aplicados lo que permite a un diplomático canadiense pensar en la idea que dio lugar al plan de escape, no que se le ocurrió a un agente de la CIA que nada conoce de la singularidad histórica que vive el Medio Oriente, que sufre una oleada imperial para apoderarse del petróleo y de la vida de esos pueblos. En breves palabras, Irán pasa a ser occidentalizado bajo una férrea dictadura apoyada por EE.

el libro vive

Premio Pluma a la Excelencia de Logomarca

Rmi ventana

SANTIAGO ALMADA

salmada@elcaribe.com.do

o

Conspiraciones y conspiranoicos

UU. Pero eso mismo trajo dentro una contradicción al instruir una cultura occidental burguesa y, cuando una sociedad descubre el bienestar que da el estatus burgués, ya nada puede detener su ansia de disfrutar más y más sin límites. Llega entonces la vez de la democracia de los privilegios dentro de un esquema racional burgués. El poder se dinamiza y crea el mundo que vivimos, amenazado por una mutación antropológica. Argo oculta la continuidad histórica: lo que parecía un episodio aislado en los 80 es parte de un conflicto permanente por petróleo, geopolítica y soberanía frente a la narrativa heroica occidental. ¿Lo interesante del filme? Que enseña cómo un cineasta tiene licencia para valerse de todo y cualquier cosa con tal de contar en elipsis una historia rocambolesca como esta. Con uso de dibujos como lenguaje ideal para representar contextos políticos. También el uso de la estética del videoclip le da el suspense dramático gracias a una delirante y elegante edición y un montaje inmejorable. Pues bien, la actual tensión bélica de EE. UU. e Israel contra Irán muestra que Argo oculta la raíz: que soberanía, petróleo y cultura siguen siendo el verdadero conflicto histórico. En Netflix. l

HHH GÉNERO: Drama y suspense. DURACIÓN: 120 minutos

oberto Cassá, historiador; Rafael Peralta Romero, periodista y narrador, junto a Edith Febles, periodista y productora de televisión, fueron los reconocidos con el Premio Pluma a la Excelencia 2026, galardón que se iniciara en el 2009, pero que de acuerdo al escritor y empresario Lorenzo Gómez Marín, presidente de la empresa patrocinadora, estuvo descontinuado desde hace varios años, hasta ser restablecido en el presente con motivo del 40 aniversario de la entidad. Cassá, también director del Archivo General de la Nación; Peralta Romero, director de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña y Febles, con presencia en diversos medios de comunicación, aprovecharon sus intervenciones en el acto celebrado en la sede de Logomarca del Distrito Nacional, para referirse a las experiencias acumuladas en sus largos años de afanes profesionales, académicas e intelectuales, convencidos de que el talento debe consagrarse a los mejores intereses de la sociedad.

El historiador homenajeado, nacido en Santo Domingo el 12 de septiembre del 1948, reflexionó en torno a su presencia en una actividad intelectual combinada con la amenidad de un encuentro social, lo que según reveló contrasta con su ejercicio cotidiano, que transcurre en la soledad de un gabinete de investigación. Cassá no ocultó el orgullo de haber contribuido a convertir la institución que dirige en la mejor en su género en toda América Latina.

Peralta Romero, nacido en Miches, provincia de El Seibo, recordó a su profesor Abelardo Vicioso durante sus primeros días universitarios en 1972, a quien le llevó uno de sus primeros poemas, recibiendo elogios que le sirvieron de estímulo para convertirse en el escritor que le permitió recibir el premio la noche del pasado martes.

La periodista Febles, también nacida en la provincia de El Seibo, al agradecer la premiación Pluma a la Excelencia 2026, se refirió a los riesgos que corre el periodista que ejerce su profesión apegado a la ética, ante los intereses poderosos que se oponen a que la población tenga pleno conocimiento de la verdad. Los galardonados recibieron también aplausos de los presentes.l

El instinto conspirador forma nace en la infancia, los hermanos pequeños, por ejemplo, suelen se los primeros “espías” de las trastadas de los mayores para correr con el cuento a mamá y papá, como Candace, la hermana de Phineas y Ferb, que tienen mucho más suerte de la que tuvimos en la infancia, cuando cada “delación” de los hermanitos terminaba en una “pela” para nosotros. La literatura, el cine, las historietas, han “pintado” héroes que se enfrentan a organizaciones secretas, que operan desde las sombras, como el tenebroso poder que describe Ernesto Sábato en su novela Sobre héroes y tumbas, cuya segunda parte se titula Informe sobre ciegos, donde los no videntes constituyen una secta ultrasecreta que domina el mundo desde las tinieblas. Dan Brown, quizá el mejor vendedor de conspiraciones de todos los tiempos, resucitó a los Iluminati, una organización que alguna vez existió pero está lejos de ser la “logia” que la historia de El código Da Vinci dice que es. El general Perón, tras su derrocamiento por un golpe militar en 1955, denunció que la asonada que lo sacó del poder fue orquestada por la “Sinarquía internacional”, un conjunto de poderes que gobernaban el mundo: el imperialismo norteamericano, la entonces poderosa URSS de la Guerra Fría, la Iglesia, los capitales financieros judíos y la masonería. No fue Perón el que “inventó” este supuesto entramado de poderes, y muchas organizaciones de derecha que no eran peronistas, como los nacionalistas católicos, la adoptaron como parte de sus sesudos análisis de la situación mundial de entonces. Los aficionados a los ovnis forman parte de varias organizaciones dedicadas a denunciar conspiraciones de las grandes potencias para, supuestamente, ocultar información sensible sobre los extraterrestres que sobrevuelan nuestro planeta, porque se trata de una amenaza para la que todo el poderío militar no tiene capacidad de respuesta, o simplemente porque han negociado hace años con los tripulantes de los ovnis, que les han cedido algunos adelantos como las computadoras y los microchips, según estos denunciantes. Mientras tanto el mundo sigue andando, ningún integrante de estas “logias” ultrasecretas ha sido atrapado jamás, y los vendedores de misterios se llenan sus bolsillos con estas absurdas historias. l

elCaribe, SÁBADO 25 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

Los motivos del lobo de Rubén Darío ¿Quién es realmente la bestia?

¿Y si los animales no fueran los verdaderamente salvajes? ¿Y si la violencia que vemos en ellos fuera, en realidad, una respuesta al comportamiento aún más cruel del ser humano? Estas preguntas nos invitan a reflexionar no solo sobre nuestra propia naturaleza, al leer Los motivos del lobo de Rubén Darío, sino también sobre la moral en la sociedad actual. En este poema, el autor presenta una historia aparentemente sencilla, pero cargada de significado, en la que se pone en duda quién es, en verdad, la bestia: el lobo o el hombre. A lo largo de este, Darío sugiere que la verdadera violencia no está en el animal, sino en el ser humano, quien, a pesar de tener la capacidad de razonar, muchas veces actúa sin medir las consecuencias de sus actos, especialmente cuando estos afectan a los más débiles.

Desde el inicio, el lobo aparece como una figura temida. Es descrito como un animal feroz que ha causado muerte y destrucción, lo que refuerza la idea común de que los animales salvajes son peligrosos por naturaleza. Sin embargo, poco a poco el poema nos lleva a cuestionar esa visión tan directa. La llegada de Francisco de Asís marca un cambio importante, ya que él no responde con violencia, sino con comprensión. Este acto introduce algo muy importante: antes de juzgar, es necesario comprender.

- Rabioso, ha asolado los alrededores; cruel, ha deshecho todos los rebaños; devoró corderos, devoró pastores, y son incontables sus muertes y daños.

- Francisco, con su dulce voz, alzando la mano al lobo furioso dijo: --¡Paz, hermano lobo!”

Cuando el lobo explica sus acciones, lo hace desde la necesidad, es decir, no actúa por maldad, sino por supervivencia. Aquí se establece una diferencia clave entre el animal y el ser humano. El lobo no razona ni toma decisiones éticas; responde a sus instintos. En cambio, el ser humano sí tiene la capacidad de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, pero aun así, muchas veces elige actuar de forma dañina.

- Y el gran lobo, humilde: -- “¡Es duro el invierno, y es horrible el hambre! En el bosque helado no hallé qué comer; y busqué el ganado, y en veces comí ganado y pastor”.

El propio lobo evidencia esta contradicción al señalar que ha visto a los hombres matar sin necesidad.

-Yo vi más de un cazador sobre su caballo, llevando el azor al puño; o correr tras el jabalí, el oso o el ciervo; y a más de uno vi mancharse de sangre, herir, torturar, de las roncas trompas al sordo clamor, a los animales de Nuestro Señor. ¡Y no era por hambre, que iban a cazar! Esta afirmación revela una verdad in-

cómoda: el ser humano no siempre actúa por necesidad, sino muchas veces por conveniencia, costumbre o incluso placer. Aquí es donde entra en juego la justificación moral de los actos. Muchas personas creen estar haciendo lo correcto, pero en realidad actúan en función de sus propios intereses, sin considerar el daño que pueden causar a otros.

Francisco refuerza esta idea cuando afirma que: “En el hombre existe mala levadura. Cuando nace, viene con pecado. Es triste. Mas el alma simple de la bestia es pura” . Esto sugiere que el animal no tiene malicia en su esencia, mientras que el ser humano, aunque racional, puede actuar con egoísmo. En la sociedad actual, esto se refleja en decisiones que, aunque parecen correctas desde cierta perspectiva, en realidad responden a intereses personales. Se actúa no porque sea lo moralmente justo, sino porque es lo más conveniente, sin medir el impacto en los demás, especialmente en quienes tienen menos poder o recursos.

En el poema, el lobo acepta cambiar y logra convivir en paz con los humanos. Se vuelve dócil, incluso confiado. Este momento representa una posibilidad de armonía basada en el respeto mutuo. Sin embargo, esta convivencia se rompe, y es aquí donde el poema revela su mensaje más profundo.

- Fueron a la aldea. La gente veía y lo que miraba casi no creía.

Tras el religioso iba el lobo fiero, y, baja la testa, quieto le seguía como un can de casa, o como un cordero.

- Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo en el santo asilo.

- Salía a la calle, iba por el monte, descendía al valle, entraba a las casas y le daban algo de comer.

Cuando el lobo vuelve a la violencia, no lo hace sin motivo. Al ser cuestionado, explica que observó en los humanos actitudes llenas de negatividad y además confiesa que fue maltratado. Este punto es fundamental, porque introduce la idea de reacción. El lobo no regresa al mal de manera espontánea, sino como respuesta a un entorno que lo rechaza y lo hiere.

- Mas empecé a ver que en todas las casas estaban la Envidia, la Saña, la Ira, y en todos los rostros ardían las brasas de odio, de lujuria, de infamia y mentira. Hermanos a hermanos hacían la guerra, perdían los débiles, ganaban los malos, hembra y macho eran como perro y perra, y un buen día todos me dieron de palos. - Y así, me apalearon y me echaron fuera.

Y su risa fue como un agua hirviente, y entre mis entrañas revivió la fiera, Esto nos lleva a una reflexión muy importante: cuando los más débiles reaccionan de manera violenta o negativa, ¿cuáles son los motivos detrás de esa reacción? Al igual que el lobo, muchas veces estas conductas no surgen de la nada, sino como consecuencia de un trato injusto, de la exclusión o del abuso. Sin embargo, la sociedad suele juzgar estas reacciones sin cuestionar las causas que las provocaron.

El poema también pone en evidencia cómo el ser humano puede actuar con crueldad hacia quien no puede defenderse. El lobo, que había cambiado y confiado en los hombres, termina siendo víctima de ellos. Esto refleja una realidad frecuente y es el abuso hacia los más vulnerables. El ser humano, que debería actuar con mayor conciencia moral, termina dañando a quienes están en desventaja.

Una de las frases más impactantes del poema resume esta crítica: “ y me sentí lobo malo de repente; mas siempre mejor que esa mala gente”. Aquí, el lobo reconoce su propia transformación, pero al mismo tiempo establece una comparación que resulta inquietante. Aun siendo violento, se considera mejor que los humanos, lo que pone en evidencia una profunda falla moral en la sociedad. El final del poema es silencioso, pero significativo. Francisco no responde; simplemente se retira con tristeza. Este silencio puede interpretarse como una aceptación de la verdad, el problema no está en el animal, sino en el comportamiento humano. La incapacidad del santo para cambiar esta realidad refleja lo difícil que es transformar una sociedad que actúa sin una verdadera conciencia moral. - El santo de Asís no le dijo nada. Le miró con una profunda mirada, y partió con lágrimas y con desconsuelos, y habló al Dios eterno con su corazón.

En conclusión, Los motivos del lobo no solo presenta una historia sobre un animal salvaje, sino que plantea una reflexión profunda sobre la moral y la conducta humana. A través del lobo, Rubén Darío nos muestra que muchas veces la violencia no nace del instinto, sino de la injusticia y del trato recibido. En la sociedad actual, esto se refleja en decisiones tomadas por conveniencia, sin considerar sus consecuencias, y en el maltrato hacia los más débiles. Tal vez, entonces, la verdadera pregunta no es por qué el lobo actúa con violencia, sino por qué el ser humano, teniendo la capacidad de actuar con justicia, decide no hacerlo. l

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

Salsa y bolero, dos discos de oro

ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO

Especial para elCaribe

El Disco de Oro de la Salsa

Cuando en la década de los setenta se acuñó el término «salsa» para comercializar la música bailable cubana que viajaba vertiginosamente de isla en isla -lo que te expliqué detalladamente en el artículo «Quítate tú pa´ponerme yo» (El Caribe 28, 11, 18 abr. 2026)-, se creó un nuevo nombre para un producto que entonces ya era más viejo que las piedras con las que se hicieron las fortalezas Ozama en Santo Domingo, la de San Felipe en Puerto Rico, o el Castillo de los Tres Reyes del Morro en La Habana.

La nueva nomenclatura vino a meter en un mismo saco lo que siempre se había conocido por sus nombres propios: rumba, mambo, son montuno, bolero, guaracha, etc. Sin embargo, como era, es y siempre será sabrosísimo bailar todos esos ritmos poco importó que a todos les endilgaran el mismo nombre de marca. Los músicos y los bailadores continuaron creando y bailando sobre los mismos patrones, y así será hasta que el cuerpo aguante.

«El Disco de Oro de la Salsa» es una producción de Mateo San Martín en la que aparecen Cuco Valoy, Ramón Orlando, Roberto Torres y su Charanga, Henry Fiol, El Grupo Maniel, Tito Rojas, Los Jóvenes del Hierro, Raulín Rosendo, Tito Gómez, Pochy y su Cocoband, Johnny Ventura, Los Brillanticos, Jorge Cabrera y su tres, y el grupo Botón de Oro con Francis Oliver. Piezas de la autoría de Cheo Marquetti, Miguel Matamoros, Simón Díaz, Ramón Orlando, Pochy, Ignacio Piñeiro, Pancho Céspedes, Francisco Repilado, y Joan Minaya entre otros, hacen de este disco una verdadera rumba.

Cada una de las piezas que contiene

este álbum doble fue un «cañonazo» en su momento y todavía hoy continúan pegadas en los oídos y los pies de los salseros. Mata que dios perdona, Salsa con coco, Página de amor, Candela, Mosaico 1920, Homenaje a Héctor Lavoe, Esta vida loca y muchas otras piezas hacen girar todavía hoy a los bailadores de siempre y siguen saliendo al ruedo como nuevas. «El Disco de Oro de la Salsa» contiene un buen arsenal para una buena fiesta y «si es a bailar que vamos» no hace falta nada más.

EL DISCO DE ORO DE CUBA. sus boleros, canciones y cantantes

María Teresa Vera y Lorenzo Hierrezuelo, Miguelito Cuní y El Conjunto Chapotín, Esther Borja, América Crespo, Numidia Vaillant y Luis Carbonell, Gonzalo Roig, Ramón Veloz, Roberto Faz, Tata Ramos, Celina y Reutilio, Luisa María Güell, Orlando Contreras, Bola de Nieve, Zoraida Marrero y las Hermanas Martí son nombres imborrables en la música cubana del siglo XX.

La extensa obra de cada uno de estos artistas está registrada con tinta indeleble en la historia musical de nuestro continente. Kubaney, presentó hace muchos años dos discos compactos con veintiséis piezas antológicas escogidas de ese extenso repertorio, veintiséis piezas que durante más de medio siglo han permanecido en la preferencia de todos los públicos. Se nos ofrecen en estos dos discos, increíbles canciones y boleros que vieron la luz en producciones hechas, casi todas, entre los años 1955 y 1959. Boleros y canciones que vencieron el tiempo, obras discográficas que se convirtieron en clásicos populares y que Kubaney reunió bajo el título de «El disco de oro de Cuba. Sus boleros, canciones y cantantes». Veinte años (d1-1) es una joya que proviene del disco «María Teresa Vera» (KMT-109), un fonograma en el que las voces y guitarras de María Teresa y Lorenzo Hierrezuelo cuentan con el acompañamiento del conjunto de Nene Allué.

Con esta bella muestra de la canción cubana se inicia el compacto número uno. Cuando en 1949 Arsenio Rodríguez decidió radicarse en Nueva York, el conjunto que él dirigía en La Habana, uno de los más importantes en la década del cuarenta, quedó en las manos expertas del legendario trompetista Félix Chapotín, para entonces hacía mucho tiempo que Miguelito Cuní era uno de los grandes cantantes de aquella agrupación. Vendaval sin Rumbo (d1-2) y Para qué hablar de amores (d2-7) son dos boleros estelares interpretados por el inconfundible Cuní, un cantante que hizo época en todo el continente.

De la producción «Esther Borja canta a dos tres y cuatro voces» (#MT-101), aparecen las canciones Ausencia (d1-3), Longina (d1-6) y Noche azul (d1-13). Esta producción fue todo un acontecimiento en su época, puesto que la tecnología aún no era lo que es hoy. El grabador Medardo Montero, consiguió hacer en los Estudios de Radio Progreso, en La Habana, un milagro que pocos creían posible: regrabó la voz de Esther Borja hasta cuatro veces en una cinta de un cuarto de pulgada.

En este disco, que fue preparado musicalmente por Luis Carbonell quien también acompaña al piano, aparecen además la pianista Numidia Vaillant, Bol en el contrabajo, El Negro Vivar en la trompeta y Rolando Laserie en la percusión.

Están también en este disco increíble las canciones Quiéreme mucho (d2-5), una pieza que apareció originalmente en el fonograma «Gonzalo Roig – con América Crespo y Esther Borja» (MT-121) y Ahora que eres mía, tomada de la producción «De nuevo Esther Borja», un fonograma dedicado a las canciones de Ernesto y Ernestina Lecuona.

Están también incluidas en este disco increíble dos mosaicos del Conjunto Casino en los que cantan Roberto Faz, Ribot y Espí. Tiene también el bolero Miseria en la voz de Orlando Contreras, El

amor de mi bohío, interpretado por Ramón Veloz y otras tantas hasta llegar a veintiséis.

NOTA: Si este artículo te gustó compártelo con tus amigos, y si no te gustó compártelo con tus enemigos. (*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE). Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana. Correo-e: agosto_ultimo@yahoo.com Esta página es una colaboración especial para este suplemento. l

PARA ESCUCHAR EL DISCO DE ORO DE LA SALSA ESCANEA EL CÓDICO QR

PARA ESCUCHAR EL DISCO DE ORO DE CUBA ESCANEA EL CÓDIGO QR

Portadas de los discos. FOTO CEDIDA

Hay que leer dominicano

Emilia Pereyra y una patria que aún gime

SANTIAGO ALMADA salmada@elcaribe.com.do

Aunque pudiera parecer ocioso presentar a una escritora tan reconocida como Emilia Pereyra, cabe mencionar que nació en Azua de Compostela en 1963, allí cursó la escuela primaria y el bachillerato en un colegio que regenteaban las Hermanas Carmelitas Teresas de San José, después se graduó de comunicadora social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y también obtuvo una maestría en periodismo digital en la Universidad del País Vasco, y ostenta otros posgrados que sería largo enumerar. Fue también una de las fundadoras y primera presidenta de la Unión de Escritores Dominicanos (UED). Es autora de varias novelas, entre ellas El crimen verde, Cóctel con frenesí, Cenizas del querer, El grito del tambor y, en 2025, puso a circular la obra titulada Cuando gemía la patria, una novela histórica que narra la larga ocupación haitiana que comienza en 1822, cuando el general Boyer toma el poder y unifica la isla bajo el dominio de Haití, época en la que el máximo héroe de la independencia dominicana, Juan Pablo Duarte, tenía apenas nueve años.

La ocupación haitiana llena varios capítulos de la novela de Emilia Pereyra, hasta que los jóvenes dominicanos que cre-

cieron bajo ese dominio comienzan a reaccionar a una tiranía que si bien eliminó la esclavitud, trató de sepultar por todos los medios la cultura, las tradiciones, la fe católica y llegó incluso a cerrar las universidades, para convertir a los jóvenes en soldados bajo la bandera haitiana.

En estos fragmentos el general Boyer aparece retratado por la escritora como el megalómano que era o creía ser, mientras sus esbirros, como el general Borgella, se apropiaban de haciendas, perseguían y reprimían, y hasta llegaron a apoderarse de los bienes de la Iglesia católica, mientras que también traían jóvenes de confesión protestante desde Estados Unidos, para contrarrestar la fe católica que estaba enraizada en la conciencia de los dominicanos.

En mayo de 1838, según la narración de Emilia, un joven Juan Pablo Duarte, que había ido madurando en su espíritu y en su mente un plan para formar una sociedad secreta que se dedicara a trabajar por la libertad y para poner fin a la ocupación haitiana, comienza a dar sus primeros pasos en lo que sería la formación de la logia en la que el germen de la independencia fue madurando hasta cristalizarse en La Trinitaria, un grupo secreto en el que cada uno de los integrantes debía llamarse por un apodo, y tenía que comprometerse a traer a otros tres para integrarlos a la organización.

Emilia Pereyra reconstruye con una maestría que raya en la perfección aque-

ma finalmente el poder y expulsa a los haitianos, lo que significa embarcarse en una guerra, porque está escrito que ningún ocupante aceptará ceder su dominio sin pelear.

Aunque después de la toma del poder, cuando Duarte regresa del exilio, se viven jornadas de alegría y esperanzas, el fantasma de la guerra está presente y, como sucede siempre que el poder político y económico está en juego, aparecen los ambiciosos y los que sin haber aportado ni arriesgado nada intentan apoderarse de todo, apoyados por traidores que se venden al mejor postor.

El general Pedro Santana encarna este tipo de personaje, hombre ambicioso y sin valores, con el apoyo de otros como él, que, una vez tomado el poder, se dedican a desprestigiar y a perseguir a los verdaderos patriotas, exactamente como sucedió en la mayoría de los países latinoamericanos que consiguieron su independencia a sangre y fuego, con el sacrificio de sus mejores hijos.

Juan Pablo Duarte tuvo que partir al exilio después de ser traicionado y apresado por Santana, que lo desterró bajo el cargo de traidor a la patria, Francisco del Rosario Sánchez fue fusilado posteriormente y Matías Mella murió a los cuarenta y ocho años en su finca.

lla ciudad de Santo Domingo ocupada por las tropas haitianas, los encuentros entre el joven Juan Pablo y su novia Prudencia Lluberes Álvarez, que aparece con su nombre de pila, Nona, una joven bonita y agraciada con la que finalmente no se concreta una unión porque el patricio, traicionado, debe partir al exilio en el que finalmente muere.

En la página 137 asistimos a la pronunciación del juramento trinitario, una escena relatada con un realismo que despierta la emotividad del lector, porque rescata un momento clave de nuestra historia como nación, y que será el origen de todo lo que vendría después cuando, finalmente sacudido el yugo de la dominación haitiana, nuestra república se constituiría en una nación soberana e independiente de toda dominación extranjera.

El todopoderoso general Jean Pierre Boyer deja el poder, traicionado y derrocado por uno de sus adláteres, Charles Riviere-Herard, que recorre el territorio dominicano para asegurar su dominio, hace promesas en las que ningún dominicano cree, hasta que el accionar de La Trinitaria, que fue sembrando sigilosamente la semilla de la libertad, termina por convencer a la mayor parte de la población para alzarse en armas contra la ocupación haitiana.

El 27 de febrero de 1844 el pueblo dominicano vive la gloriosa noche del trabucazo, cuando una asonada encabezada por los más conspicuos trinitarios to-

No hay finales felices en las historias de los próceres, porque los traidores que imponen su narrativa con la fuerza de los fusiles y las bayonetas carecen de la mínima capacidad para comprender los ideales de libertad que los animaron en su lucha, y porque para establecer sus dominios basados en la mentira, en la compra de voluntades y en la absoluta ausencia de valores, tienen que forzosamente culpar a los verdaderos héroes de los delitos que ellos cometen. Le pasó a San Martín, que fue acusado de corrupto por Rivadavia, le pasó a Bolívar, traicionado por Francisco de Paula Santander y José Antonio Páez, por citar solo dos ejemplos.

Esta novela histórica de Emilia Pereyra tiene demasiados elementos históricos y una riqueza enorme en datos, en la reconstrucción de una época, en el retrato de personajes que, pese a la idealización a la que fueron sometidos por los manuales escolares, aparecen “pintados” con trazos que les permiten cobrar vida en páginas que mueven a reflexionar sobre el destino de los héroes.

Juan Pablo Duarte murió en el exilio, en la pobreza según la mayoría de sus biógrafos, pero “la verdad, cuya madres es la historia” según Don Quijote, acaba por salir a la luz cuando los perseguidos y los calumniados representan los más altos ideales y valores morales, y mientras los traidores son desterrados al basurero de la historia, los que enamorados de la libertad y no del poder, de la autodeterminación y no del dinero, entregan su vida, sacrifican su tiempo y su hacienda y convierten en una misión vital su compromiso con la libertad, finalmente, alcanzan la reivindicación que les fuera negada por la traición de sus contemporáneos, para mudarse a la eternidad desde donde iluminan con su ejemplo el futuro de la patria que forjaron con su consagración a las más nobles causas, inmolados en su tiempo pero engrandecidos para la posteridad como gloriosos paradigmas de la liberación definitiva de su pueblo. l

NOVELA POR ENTREGAS

Amarilis y el poeta

Una historia de amor, raíces y espíritus en la frontera caribeña

BASILIO

Especial para elCaribe

Capítulo 7. La protección de los espíritus

El día después del enfrentamiento amaneció extraño. El pueblo parecía suspendido en una calma tensa. No había música, ni tambores, ni banderas ondeando en el aire. Solo un silencio que dolía en los oídos. Amarilis me llevó de la mano a casa de su abuela. Doña Ercilia nos esperaba en el portal, con un brasero encendido y ramas de albahaca en las manos. Me miró con esos ojos que parecían atravesar la piel.

—Tú ya estás marcado, muchacho. El gagá te ha visto, y también los espíritus. Si quieres sobrevivir, debes aceptar su protección.

Yo quise contestar que era poeta, no creyente, que mi fe estaba en las palabras. Pero las imágenes del machete levantado frente a mi rostro aún me quemaban la memoria. Guardé silencio.

Esa misma noche nos reunieron en una choza de madera, iluminada solo por velas. Había tambores, pero no festivos como en la procesión, sino graves, lentos, como un corazón gigantesco latiendo en la oscuridad.

Un grupo de mujeres comenzó a cantar en creole. Sus voces se entrelazaban con el humo del incienso que subía hasta el techo. Doña Ercilia tomó mi cabeza entre sus manos y me susurró palabras que no entendí.

—Papa Legba abre el camino —dijo—. Nada pasa sin su permiso.

Entonces me colocaron un collar de cuentas de colores en el cuello. Amarilis me sostuvo fuerte, como si temiera que pudiera caer. Y, en efecto, sentí que algo me empujaba hacia atrás, como una corriente invisible.

De repente, no estaba ya en la choza. O al menos, no del todo. Vi un camino de tierra roja que se extendía frente a mí. En la entrada había una figura anciana con sombrero de paja y un bastón en la mano. Su sonrisa era amplia, pero sus ojos ardían como brasas.

Quise retroceder, pero mis pies estaban clavados en el suelo. La figura levantó el bastón y lo golpeó una vez contra la tierra. El sonido fue como un trueno, y el camino se abrió ante mí.

Oí la voz de Doña Ercilia, lejana, repitiendo:

—Papa Legba ha abierto la puerta.

Abrí los ojos con un sobresalto. Estaba en el suelo de la choza, empapado en sudor. Amarilis me sostenía la cabeza en su regazo.

—Tranquilo, mi poeta —me susurraba—. Ya pasó.

Los tambores habían cesado. El silencio era espeso, como después de una tormenta. Doña Ercilia se inclinó hacia mí y me dijo:

—Ahora los espíritus saben tu nombre.

No estás solo.

Yo no sabía si temblaba de miedo o de revelación.

No tardó en llegar la prueba de aquella protección. Al día siguiente, mientras caminábamos por los cañaverales, un grupo de hombres del gagá rival nos interceptó. Eran tres, armados con machetes, y sus ojos estaban llenos de resentimiento. Uno de ellos levantó el arma hacia mí.

Pero entonces el viento se levantó de golpe, con tal fuerza que las cañas se doblaron como si fueran de papel. El machete se le resbaló de las manos, cayendo al suelo. Los otros retrocedieron, desconcertados, y en ese instante vimos pasar una mariposa enorme, negra y azul, que revoloteó entre nosotros. Los hombres se persignaron y huyeron sin mirar atrás.

Yo me quedé clavado en el sitio, con la respiración entrecortada. Amarilis me miró con seriedad.

—Ahora entiendes, ¿verdad? —dijo—. No todo se explica con palabras. Esa noche abrí mi cuaderno y escribí:

“Un viento abre el camino, una mariposa guarda la vida. En sus alas hay un misterio que no cabe en la palabra, pero que me sostiene, me protege, me elige.”

Cerré el cuaderno con manos temblorosas. Por primera vez, acepté que mi poesía estaba tocando un mundo más real que el mío, aunque yo lo hubiera llamado fantasía.

Y supe que no estaba escribiendo solo versos: estaba escribiendo un testimonio.

Capítulo 8. El desenlace en la frontera Los días siguientes al ataque en los cañaverales fueron inquietos. Se hablaba en susurros de un gran enfrentamiento en la frontera con Haití. El gagá rival había jurado venganza, y nadie dudaba de que cumplirían su palabra. Amarilis estaba inquieta.

—Si vas conmigo, Alejandro, no habrá marcha atrás. Esto no es un poema ni un viaje de feria. Aquí se decide quién queda y quién se pierde.

La miré a los ojos y supe que no podía abandonarla.

—Ya no soy solo poeta —le respondí—. Soy parte de tu historia.

La procesión partió en silencio. No había música festiva ni ron circulando. Solo machetes envueltos en telas, banderas apretadas contra los cuerpos y rezos murmurados.

Cruzamos campos y cañaverales hasta llegar al río que separa las dos naciones. El agua corría oscura bajo la luz de la luna. Doña Ercilia levantó el bastón y dijo:

—Aquí se encuentran los caminos. Aquí se sabe quién tiene la fuerza.

El gagá rival nos esperaba al otro la-

do. Banderas verdes ondeaban, machetes brillaban como dientes de bestias. Los tambores estallaron al unísono: primero los suyos, luego los nuestros. El eco se mezclaba como un rugido de tormenta.

Y entonces todo se lanzó al caos. Hombres y mujeres corrieron unos contra otros, machetes en alto, banderas golpeando el aire. El río se agitó con los cuerpos que luchaban, las piedras resbaladizas teñidas de rojo.

Yo trataba de proteger a Amarilis, de no perderla en el torbellino, pero cada segundo parecía que una mano o un filo nos separaría.

En medio del tumulto, Doña Ercilia alzó el bastón y entonó un canto profundo. Su voz era un trueno que atravesaba la batalla.

De repente, el viento sopló con furia, levantando remolinos de polvo y agua. Entre ellos apareció la misma figura que había visto en mi visión: el anciano con sombrero de paja y bastón en la mano. Sus ojos ardían en la oscuridad, y con un golpe seco contra la tierra, todo se detuvo por un instante.

Los machetes temblaron en las manos de los hombres. Los tambores se apagaron como si un velo los hubiera cubierto. Solo quedaba el sonido del río y el canto de la vieja.

Amarilis me susurró:

—Papa Legba está aquí.

El gagá rival retrocedió. Nadie se atrevió a desafiar lo que había aparecido ante sus ojos. Se fueron lentamente, dejando el río y el campo en silencio, roto solo por los gemidos de los heridos. Nuestro grupo quedó de pie, exhausto, pero vivo. El aire olía a hierro y a humo, pero también a alivio.

Doña Ercilia bajó el bastón y se giró hacia mí.

—Ahora lo has visto con tus propios ojos. Ya no podrás negarlo.

Yo no dije nada. No había palabras suficientes. Solo sentí la mano de Amarilis en la mía, cálida y firme.

Esa noche, sentado en la casa de la abuela, escribí mi último poema en aquel cuaderno:

“El río guarda memoria, la frontera no separa, sino une en sangre y canto. Vi al guardián abrir el camino, y supe que mi palabra ya no era solo mía.

Soy testigo de lo invisible, soy verso marcado por fuego. Y en tus ojos, Amarilis, encuentro la única verdad que no necesita prueba.”

Cerré el cuaderno. Sabía que todo había cambiado. Mi viaje había comenzado como poeta invitado a una feria. Había terminado como hombre transformado por un amor y una fe que jamás ha-

bía imaginado.

Epílogo. El eco del tambor

Regresé a España con un cuaderno lleno de versos, pero comprendí pronto que aquel libro no era mío, al menos no del todo. Cada palabra estaba impregnada de la voz de Amarilis, de los cantos de su abuela, de los tambores que aún resuenan en mis oídos cuando la noche se vuelve demasiado silenciosa.

Al llegar a Madrid, la gente me preguntaba cómo había sido la Feria Internacional del Libro. Yo respondía con frases cortas, con lugares comunes: “fue un encuentro maravilloso de culturas, un puente entre continentes”. Pero en mi interior ardía una verdad que no podía compartir del todo, porque no cabía en el discurso académico ni en las entrevistas formales.

¿Cómo explicar que vi abrirse un camino invisible en medio de un cañaveral?

¿Cómo contar que escuché a los espíritus de los ancestros detener un machete a punto de desgarrarme la vida?

¿Cómo decir que el amor me llevó más allá de la literatura, hacia un territorio donde la palabra no alcanza, pero el cuerpo y el espíritu encuentran sentido?

Guardé silencio. Pero ese silencio estaba lleno de ecos.

Amarilis decidió quedarse. Su lugar estaba allí, en el pueblo, en la voz de su abuela y en el linaje que llevaba en la sangre. No podía arrancarse de su tierra ni de sus espíritus. Yo lo entendí, aunque me doliera.

—Tú escribirás, Alejandro —me dijo la última noche—. Y yo viviré aquí lo que tú escribas.

Nos abrazamos bajo las estrellas. Y supe que aquel adiós no era definitivo, porque la memoria nos mantenía unidos.

En España, cada vez que abro el cuaderno, las páginas parecen vibrar con el ritmo de los tambores. A veces creo escuchar la voz de Doña Ercilia, recordándome que la poesía no basta si no toca la carne, si no dialoga con el misterio.

Hoy comprendo que no fui a Santo Domingo solo como invitado de una feria. Fui llamado, aunque no lo supiera. Llamado por una tierra, por un amor, por una tradición que me acogió y me probó hasta los límites de mi incredulidad.

El poeta que partió ya no existe. En su lugar, hay alguien marcado por el viento, por la mariposa negra y azul que me salvó, por el anciano de sombrero de paja que abrió el camino.

Si alguna vez estos versos llegan a publicarse, no los lean como literatura, ni como testimonio fiel de una cultura que apenas alcancé a comprender. Lean este cuaderno como lo que realmente es: la confesión de un hombre que amó y fue amado, que temió y fue protegido, que escribió no para la posteridad, sino para recordar cada día que, en algún rincón de la isla, el tambor aún late. Porque mientras el tambor resuene, yo seguiré escribiendo. l

Poemas de Adolfo Duluc

VALENTÍN AMARO

Especial para elCaribe

Nuestro invitado de esta semana en “Espejo de tinta”, es Adolfo Duluc (Salvaleón de Higüey, 1982). Es editor, narrador, poeta, columnista, músico y catedrático. Licenciado en Educación con mención en Letras por la Universidad Nacional Evangélica (UNEV), ha impartido clases en colegios de su ciudad natal y en universidades como la Iberoamericana (UNIBE) y la Central del Este (UCE). Actualmente se desempeña como coordinador pedagógico del Instituto Agropecuario de Higüey.

Duluc ha cultivado narrativa, ensayo y poesía, siendo un promotor de la literatura oriental, especialmente haiku, tanka, haibun y senryu. Entre sus obras destacan Relatos recién nacidos (Santuario, 2012), Haikus isleños (Poetas de la Era, 2020), Cosmovisión social (2020, edición de autor) y Poemas reunidos (2021, edición de autor). Además, ha sido incluido en antologías como Poetas de la era III (2013) y Poemas y narradores del mundo (2015).

Duluc es un observador de su entorno y lo aborda con una mirada atenta, contemplativa y absorta. Los poemas de esta entrega configuran un universo de contemplación donde la naturaleza y la vida rural se revelan en instantes mínimos cargados de sentido. Predomina una estética de la sencillez que, a través de imágenes concretas, sugiere el paso del tiempo, la quietud y el movimiento. La presencia de elementos como el viento, el polvo, el agua y la luz articula una sensibilidad afinada a los ciclos y transformaciones del entorno. Esta muestra revela una mirada lírica que halla en lo cotidiano una forma de profundidad y resonancia existencial. En un tiempo en que la prisa nos consume, leerlo se vuelve una experiencia de singular gracia y encanto.

UNO

Leves pisadas sobre sendero breve hojas caídas.

DOS

En el sendero el polvo cubre el pasto viento sereno.

TRES

Corto sendero, sol de la tarde encima, polvo y silencio.

CUATRO

Hojas de otoño caídas sobre el lago al vaivén flotan.

CINCO

Mediodía

La hojarasca escasa lleva el viento.

SEIS

Hojas que crujen con un ventarrón diurno almendra caída.

SIETE

Gotas de agua en el trillo reseco mueven el polvo.

OCHO

Cielo rojizo rocío sobre el campo cantan los gallos.

NUEVE

Cuesta abajo reposan las ovejas tarde cálida.

DIEZ

Cañaveral los braceros pican y el buey carga.

ONCE

Largo sendero al filo de la montaña arroyo vivo.

DOCE

Allá tan lejos se levanta el pino tórtolas posan.

TRECE

Cerca del río el panal y los cajuiles avispan rondan.

CATORCE

La empalizada surcos de girasoles calienta el sol.

QUINCE

Madrugada sapos en el sendero croan a la par.

DIECISEÍS

No queda nada ha llegado la noche mariposa en calma.

DIECISIETE

Titila el cocuyo el canto de los grillos irrumpe la noche.

DIECIOCHO

Una cigarra en la noche estival canta y resuena.

DIECINUEVE

Detrás de la loma el sol apenas susurra lechuzas vigilan.

VEINTE

Otro día el buitre en círculos oveja muerta.

VEINTIUNO

En el bohío palomas veraniegas coronan techo.

VEINTIDÓS

Cigüas palmeras cargan charamicos la alborada.

VEINTITRÉS

Mariposas bailan con el viento sobre la rosa.

VEINTICUATRO

Una cigarra en la noche estival canta y resuena.

VEINTICINCO

El Viernes Santo presagia una victoria ¡El Cristo vive!

VEINTESEÍS

Constanza arriba una llanura verde un valle inmenso.

VEINTISIETE

Unos tres cuervos sobre la rama seca la noche fría.

VENTIOCHO

La gran montaña pinos inmensos guarda nieve en silencio.

VEINTINUEVE

Árbol colorido rejuvenece al fin en primavera.

TREINTA

Cerezo en flor. El invierno ya lejos: es primavera.

TREINTA Y UNO

Día de gloria sobre la horrible tumba: Él ha vencido.

TREINTA Y DOSI

En primavera: las noches son brillantes, el grillo canta.

TREINTA Y CUATRO

¡Oh, Oriente cruel, tu aliento se extiende ya; el caos reina.

TREINTA Y CINCO

El búho llega, coronado de virus, sobre la pandemia. l

Adolfo Duluc, un cultor de la sencillez a través de sus haikús. F.E.

16 Cultura

Vladimir José Brea Hilario

ACTOR DOMINICANO

Vladimir es un joven actor que ha ido construyendo su camino artístico desde la curiosidad y la disciplina personal. Desde pequeño le llamaban la atención la actuación, la música y el baile, aunque durante mucho tiempo fue algo que desarrolló de manera íntima, tras investigar y practicar por su

“Creo

cuenta. Al momento de elegir una carrera universitaria no tenía completamente claro qué estudiar, pero sabía que necesitaba un espacio donde pudiera crecer artísticamente, entonces optó por el Marketing, una carrera que hoy complementa su formación creativa con una visión estratégica. Su vo-

cación por el teatro surgió cuando ingresó a la Universidad Nacional Pedro Henríques Ureña y descubrió su grupo de teatro. Aunque desde pequeño le interesaba la actuación, especialmente enfocada al cine, fue el teatro que lo conquistó cuando comenzó a vivir la experiencia del escenario.

que el talento es importante, pero sin esfuerzo no es suficiente”

l ¿Cómo es que llegas al teatro? ¿Quién o quiénes fueron tus referentes?

l Mi paso hacia un plano más profesional se dio gracias a Lucina Jiménez, directora de Anacaona Teatro y mi maestra. Inicialmente me integré como asistente de dirección en la obra “Se busca un hombre honesto”, pero posteriormente asumí un personaje dentro del elenco “El Altoparlante”. El estreno, el 12 de septiembre de 2025 marcó un antes y un después en mi camino artístico. Mi mayor sueño es poder ejercer plenamente mis pasiones: actuar, cantar, crear y vivir del arte con compromiso y propósito.

l ¿Qué te ha impulsado a dedicarte a esta profesión?

l Honestamente, la pasión, pero también el autodescubrimiento. El teatro me ha permitido conocerme mejor, fortalecer mi disciplina y comprender el valor del trabajo colectivo. Cada proceso me confirma que esto no es solo algo que me gusta, sino un camino en el que quiero seguir desarrollándome.

l ¿Como parte de una nueva generación de actores, cuáles son tus objetivos?

l Mi objetivo es seguir creciendo como actor, asumir personajes que me reten y explorar otros espacios como el cine y los proyectos audiovisuales. Quiero mantenerme en constante aprendizaje y permitir que cada experiencia me ayude a evolucionar artística y personalmente.

l ¿Puedes reconocer técnicas o procedimientos escénicos a los que recurres frecuentemente cuando participas en una obra?

l En el caso específico de “Se busca un hombre honesto”, trabajé el grammelot, un recurso del teatro satírico que utiliza onomatopeyas, palabras inventadas y gestualidad para comunicar sin depender completamente del lenguaje verbal. Como interpretaba un actor-objeto con máscara de altoparlante, no podía apoyarme en expresiones faciales ni en un texto convencional, por lo que el cuerpo se convirtió en el principal canal de comunicación. El grammelot junto con el trabajo corporal y las transiciones de estado, permitió que el mensaje llegara al público de forma clara. Fue un reto técnico que am-

Gratitud

Mi paso hacia un plano más profesional en el teatro se dio gracias a Lucina Jiménez, directora de Anacaona Teatro y mi maestra”.

Proyecto

El cine es una de mis grandes metas. También la música, escribo canciones y estoy desarrollando un álbum, me encuentro en la etapa de composición”.

plió mis herramientas como actor. l ¿Combinas tu formación en el mundo del marketing con la sensibilidad y disciplina del teatro, qué similitud encuentras en estas dos ramas?

l Sí. El marketing me ha ayudado a entender a las personas y la importancia de construir un mensaje con intención. El teatro me enseña a transmitir emociones con autenticidad. En ambos casos se trabaja con narrativa, estrategia

y comunicación. Esa combinación me permite abordar mi carrera artística con sensibilidad y visión.

l ¿Qué es lo primero que haces al abordar un nuevo personaje

l Primero parto del análisis profundo del texto. Como me ha enseñado Lucina Jiménez, me hago tres preguntas: ¿qué dice?, ¿por qué lo dice? y ¿cómo lo dice? A partir de ahí construyo sus objetivos, conflictos y mundo interno, y luego trabajo lo corporal y vocal para darle coherencia y verdad al personaje.

l ¿Cuál ha sido el mayor desafío en tu carrera?

l Atreverme, incluso cuando no me siento completamente listo. Entendí que esperar a no tener miedo es esperar demasiado, para mí, el crecimiento llega cuando uno se arriesga.

l ¿Cómo te preparas antes de salir a escena?

l Realizo calentamiento físico y vocal, y también una preparación mental con respiración consciente y palabras de afirmación. En el estreno de “Se busca un hombre honesto” la emoción fue tan intensa que lloré un poco antes de salir a escena. Estábamos abrazados, nerviosos, pero unidos. Fue un momento muy especial y significativo.

l ¿Además del teatro, qué más te interesaría hacer?

l El cine es una de mis grandes metas. También la música, escribo canciones y estoy desarrollando un álbum, actualmente me encuentro en la etapa de composición. Además, quiero producir cortometrajes independientes y construir un catálogo audiovisual propio.

l ¿Talento o esfuerzo? ¿Qué consideras que tiene más importancia?

l Creo que el talento es importante, pero sin esfuerzo no es suficiente. Puedes tener habilidades naturales, pero si no trabajas en ellas, no avanzas. Para mí, el talento y la disciplina deben ir juntos para que esa pasión evolucione y crezca. l ¿Te has identificado con algún personaje de los que has interpretado?

l En la obra Herminia, creada y estrenada en la UNPHU, interpreto varios personajes, entre ellos Francisco Henríquez y Carvajal. Con él he encontrado similitudes importantes, especialmente en su sentido de realización personal a través del trabajo y la vocación. En el caso del Altoparlante de “Se busca un hombre honesto”, conecté con su energía divertida y su deseo de comunicar. Ambos personajes me han ayudado a conocer aspectos de mí que no había explorado antes.

l ¿Qué es lo más complejo y qué lo más placentero de tu carrera?

l Lo más complejo es el proceso de creación, porque exige energía, concentración y búsqueda constante, aunque también es una etapa que disfruto mucho. Lo más placentero es la función en vivo, la conexión con el público y la energía compartida en escena.

l ¿Qué estás haciendo ahora y cuál es tu próximo proyecto?

l Actualmente trabajamos en la segunda temporada de Se busca un hombre honesto y en el desarrollo continuo de la obra Herminia. Además, hay un nuevo proyecto teatral en preparación. En lo personal, estoy desarrollando un cortometraje y voy puliendo composiciones musicales que formarán parte de mi proyecto discográfico.

l ¿Cómo te ves en el futuro?

l Me veo actuando, cantando, componiendo y creando en distintos formatos. Me veo construyendo una carrera alineada con lo que amo, creciendo con disciplina y convirtiendo mis pasiones en mi proyecto de vida. l

Vladimir desea explorar otros espacios como el cine y los proyectos audiovisuales.

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Cultura 25 abril 2026 by Periódico elCaribe - Issuu