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Cultura 20 junio 2026

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Cultura

elCaribe, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2026 elcaribe.com.do

Nathalie PeñaComas ensalza al bolero

Esclavo y amo, un clásico de Javier Solís, se convierte en la voz de la soprano dominicana en una elevada melodía para disfrute del mundo. P.5

Culto al sátrapa a 10 años de la gesta de Luperón

Durante la tiranía trujillista todas las efemérides estaban destinadas a exaltar las hazañas militares de las fuerzas armadas del tirano. P.7

LAS VAINAS DE MERCADER

Cuenta historias que conecten con las personas

La artista plástica domínico-americana Meliza Ruby Abreu habla de su arte, de sus esculturas y de las inquietudes que mueven su creatividad. P.13

16 innings de Marichal que estremecieron el mundo (X)

El Caribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las Grandes Ligas

JOSÉ MERCADER

666mercader@elcaribe.com.do

10° INNING

(T1) Spahn al bate. Con 42 años, el doble de lo que indica su uniforme, Warren Spahn conserva una energía propia del que siente una gran pasión por el juego. Es la misma pasión que llevó a Guayubín a insistir en subir a las Mayores, a pesar de tener la edad que hoy posee el rival de Marichal. Es la misma pasión que mostró Satchel Paige cuando firmó con Cleveland el 20 de agosto de 1948, con 42 años, para ganar su primer juego frente a los Medias Blancas por 1-0 frente a 78,382 aficionados (un récord de asistencia a un juego nocturno que todavía se mantiene). Terminó su primera temporada con récord de 6-1. Ese año los Indios ganaron la Serie Mundial.

Spahn es un bateador sumamente peligroso. Al terminar su carrera registró 35 jonrones, por lo que pertenece a un grupo muy reducido de píchers que han sacado la pelota más de treinta veces.

Entusiasmo

Warren Spahn conserva una energía propia del que siente una gran pasión por el juego”

Marichal por Mercader.

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historia de la medicina

1968. Centro de Gastroenterología

Epor Álvaro Arvelo sobre el centro de gastroenterología propiedad del docor Pablo Iñíguez.

El primer Centro de Gastroenterología del país comenzó a operar en esta capital con los principales adelantos científicos, entre ellos la aplicación de la Medicina Nuclear.

El centro médico especializado, ubicado en la prolongación de la avenida Bolívar, tiene entre varios objetivos el de contribuir a la formación de gastroenterólogos.

Dirigido por el doctor Pablo Iñíguez, uno de los especialistas dominicanos en vías digestivas, el Centro cuenta con un equipo de profesionales en diversas ramas y los más modernos equipos.

La Medicina Nuclear es una de las terapias más avanzadas de la época.

Junto al doctor Iñíguez laboran allí los médicos Francisco Hernández, en cirugía; Sixto Incháustegui, en alergología; Fernando Houllemont en Medicina interna y cardiología.

También la doctora Iñíguez de Nuño, quien tiene a su cargo la Medicina Nuclear.

A la cabeza de las atenciones de gastroenterología se encuentra el propio doctor Iñíguez, acompañado del doctor Eduardo Álvarez y el doctor Rafael Gautreau como asistente.

Las asistencias de la Medicina Nuclear se realizan con isótopos radioactivos.

El Centro posee un laboratorio equipado con modernos instrumentos, dirigidos por el señor Jaime Enrique de Marchena. Posee además un departamento de Rayos X con dos unidades Klinographicas Siemens con trabajo simultáneo, lo que reducirá a la mitad las horas de espera de los pacientes en turnos para exámenes radiológicos.

El departamento de endoscopia lleva el nombre de Rudolf Schindler, inventor del Gastroscopio Flexible, quien fuera profesor del doctor Iñiguez y amigo personal.

Otra parte del Centro aloja una Sala de Conferencias, que será aprovechada para las reuniones de la Sociedad Domini-

cana de Gastroenterología.

La sala se denomina profesor Henry Tumen, eminente profesor universitario de Filadelfia, quien ha sido orientador de muchos estudiantes dominicanos. El moderno edificio del Centro, de dos plantas, fue diseñado y construido por el arquitecto

Héctor Iñiguez y el ingeniero Ma-

Considera el doctor Iñíguez que “para que un Centro de Gastroenterología pueda realizar el estudio de las enfermedades digestivas y sus problemas afines de manera centralizada, y a la vez contribuir a la formación de futuros gastroenterólogos, es indispensable reunir, además de los gastroenterólogos, otros especialistas que aporten sus conocimientos en diversas ramas de la medicina que están íntimamente relacionadas”.

Manifestó ayer el doctor Iñíguez que uno de sus mayores deseos es formar nuevos gastroenterólogos “que aprendan lo que podamos brindarles”.

Considera que se ha podido reunir esta vez “figuras representativas del más alto nivel científico del país y valores jóvenes que estarán ligados al futuro de nuestra medicina”.

Sobre el doctor Pablo Iñiguez agregamos que durante más de diez años publicó en la Revista Acta Médica Dominicana la sección Extra Med, en donde trataba sobre temas científicos o culturales fuera del ámbito estrictamente médico. Esa es una de sus facetas más relevantes, ya que escribió 9 libros muy interesantes. Su primer libro “Simplemente un rayo de luz” hace un recorrido por el conocimiento científico desde los griegos hasta la teoría de la relatividad. En la “Dialéctica del biocosmos” ofrece originales ideas sobre el origen de la vida. Otro apasionante libro del Dr. Iñíguez fue “Desde el hombre de Neanderthal hasta el Renacimiento”, dedicado al Dr. Nicolás Pichardo. Su último libro “Del big bang al biocosmos” trata temas de física cuántica y hace referencias al ser humano. Fue un melómano, pianista y ajedrecista. Los que fuimos sus alumnos recordamos con gran respeto y admiración sus clases. DR. HERBERT STERN

salón de la fauna

Günter Grass

(DÉCIMA CIBAEÑA)

Ya lo dijo Günter Grass

La yerba mala domina Crece, crece poi pila Crece también poi pipá Pa’ los laos y para atrá Palante crecién suj libro Ecrito con muy buen ritmo Como “A paso de cangrejo” “Mi siglo” para pendejo Que no lo leyó ni su amigo.

Grass ei Nobel ganó

Con muchaj novelas y cuento

En alemán y papiamento

Que mucho allá se leyó Eso a mi me ocurrió

Con “El tambor de hojalata” El cuento de Oskar y rata Contra la crueidá humana Contra la nazi alemana Que de la maidá era mata.

JOSÉ MERCADER

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Marichal, un grande entre los grandes

Marichal no se descuidó a esta altura del juego que se fue a extra inning y Spahn podía soltarle otro doble que sería mortal. El primer lanzamiento fue una recta afuera que el ampaya cantó strike. A Spahn no le gustó y le tiró a la segunda entrega, pero solo logró un fao hacia atrás que Bailey persiguió en vano. Después de ajustarse bien la gorra, Marichal levantó la pierna; la pelota venía hacia el bateador quien la vio clarita como para chocarla, le hizo swing para desaforrarla, pero justo frente a él la pelota bajó y el bate pasó liso... ¡Ponchao! Desde Radio Universal se oyó el anuncio “no se ponche, tome ponche Crema de Oro”, un ponche que Spahn, seguro, no conoció nunca. (T2) De nuevo la batería fuerte de los Bravos. Maye al leño, ahora menos sonriente que las veces anteriores porque, más que cansancio, enfrentaba la presión de ganar a toda costa. Es lo que ocurre cuando el juego se va más allá de los 9 innings. En el béisbol moderno, hace rato que los dos píchers habrían sido sustituidos, aunque hubiesen demostrado dominio y control. Todavía estamos en la etapa en que los lanzadores se batían a muerte. Carl Hubbell, de los Gigantes de New York, lanzó 18 innings. Hubbell, coincidencialmente presenció este juego. Fue de los poquísimos lanzadores que levantaban la pierna. Esa partida fue memorable por la blanqueada que les dio a los Cardenales de Saint Louis y porque en los 18 innings no dio ni una sola base por bola. Era también un 2 de julio, pero de 1933 y al equipo rival le permitió 6 hits. James “Tex” Carleton aguantó 16 innings sin permitir carreras y luego fue sustituido por Jesse Haines, quien perdió. ¿Se repetiría ahora lo mismo? Maye, con cuenta de 1-2, sacó un rolincito a primera y fue siquitrillado sin asistencia del pitcher. (T3) La misma suerte para Bolling, quien murió con otro rolin al siore. Cepeda se encargó de rematarlo en la primera. “Se fue la entrada a golpe de conga 1-2-3”, repetía Buck Canel. (T1) Bailey se apuró a quitarse pechera, rodilleras, y careta y apenas hizo un par de swings con el paquete de bates antes de presentarse en el home. El papel del quécher en el juego es fundamental. Entre él y el mánager orientan un alto porcentaje del juego; conocen mejor que nadie a los lanzadores y sin ser grandes toleteros deben su buen desenvolvimiento a esta destreza de descodificación. Indudablemente que Josh Gibson fue el más destacado, sin haber jugado nunca en la liga de los blancos. Dio más jonrones que Bond en una temporada (84) y de por vida 962. Yogi Berra de los Yankees fue un maestro detrás del home, aunque es más recordado como mánager y como filósofo. Bailey se desempeñaba muy bien con San Francisco, aunque frente a Spahn estaba neutralizado. Después de tres faos consecutivos, bateó un rolin directo a la segunda. Cayó vía 4-3. (T2) Alvin Dark, entonces, decide quitar a Devenport y jugársela con Conie Bowman. El 21 contra el 21. Bowman de 27 años enfrenta al gran

Warren Spahn. Al primer lanzamiento le conecta una línea de hit por el left field que intenta prolongar en tubei pero casi a media base frena y se devuelve con la misma velocidad con que dobló por la primera, y si no se desliza, lo cazan. (T3) Hiller, con solo un out y la carrera del triunfo en las piernas de Bowman. Dos bolas malas ponen el juego en tensión. El ampaya ayudó a aumentarla al cantar el tercer lanzamiento como bola a pesar de haber pasado por el mismo centro del home y a la altura de la ruta de los strikes. Tres malas y Bowman en primera. Un roletazo por la primera en lo profundo. De primera a segunda, con asistencia del siore elimina a Bowman. (T4) Hiller en primera y Marichal al bate. Marichal dio cuatro jonrones en sus 16 años de pelotero, uno este año, otro en el 66 y dos en 1971. Al primer lanzamiento Marichal suelta un cañonazo por el siore que levantó al público. Con un esfuerzo final, McMillan se tiró hacia su izquierda y logró atrapar la bola. Con un gesto desesperado se la pasó a Bolling en la segunda para forzar a Hiller, que nada pudo hacer para impedir el out. Cierre del décimo. Un borracho que pasaba por la avenida Hermanas Mirabal de Santiago le preguntó a Chichí Patica que cómo iba el juego, y este le dijo que “cero a cero ganando San Francisco”. En La Habana también se escuchaba el partido. (Escrito sin Inteligencia Artificial)

James Tex Carleton
Warren Spahn
Yogi Berra
PORTADA

4 Cultura

Pesadilla en el Carmen Elsa

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

La lancha Tínina andaba en busca del yate Carmen Elsa, con el cual había perdido contacto, pero el reencuentro no se produciría sino hasta varios días después. El Carmen Elsa estaba perdido. Debía haber atracado en Sosúa, mientras la Tínina lo hacía en La Isabela, pero el yate Carmen Elsa, como ya dijo, sufrió averías, es decir,fue averiada a propósito.

Todo fue obra del capitán Stelio Bellelis y su segundo al mando, Constantin Theodorakis, los dos griegos que debían conducir a los 121 hombres del Carmen Elsa a sosúa y resultaron ser agentes infiltrados. Ya se mencionó que tiempo antes de zarpar habían pasado información sobre los planes de invasión a la Embajada de Estados Unidos en La Habana. Además al momento de zarpar de Bahía de Nipe, realizaron una maniobra imprudente que estuvo a poco del provocar una colisión con la Tínina. Lo peor sucedió en alta mar donde se produjeron daños mecánicos, se estropeó de alguna manera el mecanismo del timón del yate y empezaron a navegar en círculos. No menos grave fue arrojar deliberadamente al mar parte del combustible.

Como dice Emilio Cordero Michel, lo que vivieron en esos tres días los expedicionarios del Carmen Elsa fue una verdadera pesadilla: «Rotura del timón, agotamiento del combustible, de los alimentos y del agua, navegación al garete con mar gruesa, mareos, vómitos y deshidratación de casi todos los navegantes, situación que se agravó con el sofocante calor y el hacinamiento de 121 hombres bajo la cubierta de la pequeña nave. Hay que imaginar cómo se sentían esos patriotas: angustiados y temerosos de que el yate fuera detectado flotando como un tronco en el océano y destruido por la aviación o marina trujillistas; desesperados por estar aislados de los demás compañeros a quienes imaginaban combatiendo en Constanza y La Isabela sin su apoyo; frustrados por no haber podido cumplir su misión; en definitiva, el Carmen Elsa se convirtió en una especie de infierno flotante». (1)

Tantas y tan graves irregularidades causaron alarma entre los expedicionarios que comenzaron a sospechar que no se trataba de eventos fortuitos. Se dieron cuenta finalmente de que se trataba de un sabotaje, que se trataba de una traición. Entonces pasó lo que tenía que pasar: los ánimos se caldearon y la cosa se puso difícil para los griegos. Los expedicionarios, con justa razón, intentaron lin-

Desembarco de los combatientes contra la tiranía trujillista. F.E.

charlos, acribillarlos a tiros, y de seguro los maltrataron, les darían una buena dosis de golpes. Se salvaron, provisionalmente, gracias a la intervención del comandante José Horacio Rodríguez. Una intervención justificada. El orden había que mantenerlo a toda costa.

El comandante Rodríguez tomó después una decisión peligrosa, la de romper el silencio de radio y llamar por ayuda, una petición radial que tanto habrían podido oír en La Habana como en las naves que los habían escoltado o en Ciudad Trujillo. El hecho es que alguien respondió al mensaje, y fue, por suerte, un aliado. Por suerte respondieron y acudieron en su auxilio las «tres fragatas: Martí, Maceo y Máximo Gómez, que tenían el nombre clave de Picúa, Tintorera y Tiburón. En la madrugada del día 17, el Carmen Elsa fue rescatado y remolcado por la fragata Maceo hasta uno de los cayos de Gran Inagua. Allí se repararon los motores, se repusieron un poco los expedicionarios, se reaprovisionó el yate de combustible, agua potable y galletas de soda». (2)

Los saboteadores griegos, por otra parte, fueron relevados y arrestados, por supuesto, fueron llevados a tierra y juzgados, vituperados, probablemente maldecidos, hijoputeados y puntualmente ejecutados por traición.

El hombre que reparó el timón y los motores de la embarcación fue José Messón, un sargento y además mecánico de la marina de guerra dominicana que trabajaba en el yate presidencial Angelita y desertó para unirse a los expedicionarios. En adelante, Messón asumiría el mando del Carmen Elsa. El sería de ahí en adelante el verdadero capitán de la nave, el condujo a sus tripulantes, para bien o para mal, a su destino final en Maimón.

El sufriría, en prisión, un martirio semejante al de Juan de Dios Ventura Simó. Con las fragatas apareció también la Tínina y volvió a juntarse con el Carmen Elsa. La determinación seguía firme y la moral de los hombres alta, a pesar de las adversidades. En algún «momento —dice Hamlet Hermam—, los comandantes de las fragatas informaron a Rodríguez y a Campos Navarro sobre el asedio y aniquilamiento de que estaban siendo víctimas los expedicionarios que desembarcaron por Constanza cuatro días antes, el 14 de junio de 1959. El comandante de la fragata “Antonio Maceo” señaló que tenía instrucciones de llevarlos a territorio cubano en caso de que los expedicionarios decidieran no realizar el desembarco. Advirtió, además, que ya había desaparecido el factor sorpresa del ataque conjunto. Las informaciones que los comandantes de las fragatas cubanas proporcionaron a José Horacio Rodríguez y a Toñito Campos reflejaban, ya en ese momento, el fracaso total de ese intento libertador. Estos, a su vez, lo comunicaron a los voluntarios antitrujillistas que se habían comprometido a luchar hasta el final. Y ninguno reculó ni intentó abandonar el compromiso de desembarcar por la costa norte para converger en las montañas como fuerza única de combate». (3)

A pesar del fracaso, ninguno de los hombres se sentía derrotado. José Cordero Michel protestó de inmediato. Dijo que no, que iban a abonar con sangre las playas de la República Dominicana, que estaba seguro, cojonudamente seguro de que en esa sangre germinaría el árbol de la libertad. Algo semejante diría Federico Larancuent y todos lo secundaron. Ninguno quería echarse atrás. Querían combatir a todas costa, querían morir si fue-

ra necesario.

«El patriotismo y el desprendimiento [primaron] sobre todas las cosas y el espíritu de sacrificio se convirtió en una especie de obsesión colectiva. Según aseveración del Dr. Virgilio Maynardi Reyna (…) sus compañeros “Decidieron emocionados proseguir la invasión sabiendo que iban a morir. Querían morir”. ( 4) «Veintidós hombres de los que viajaban en el Carmen Elsa fueron regresados a Cuba por encontrarse en pésimas condiciones de salud. Ambos yates reanudaron entonces la navegación hacia República Dominicana. El Carmen Elsa iría escoltado por la fragata José Martí y la Tínima estaría acompañada por la fragata Antonio Maceo. La fragata Máximo Gómez velaría por la totalidad de las naves en movimiento. A las cinco de la tarde del jueves, 19 de junio, cesaría el acompañamiento de las naves cubanas mientras, por última vez, suministraban comida caliente y agua potable a los expedicionarios». ( 5)

Los planes habían cambiado, ahora sabían que Trujillo estaba prevenido y no desembarcarían en Sosúa ni en Nueva Isabela. Los nuevos puertos de destino serían Maimón y Estero Hondo.

La repatriación armada (11) (Historia criminal del trujillato[183])

Notas:

(1) Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959»

p.121

(2) Ibid. p.122

(3) Hamlet Hermam, “Fragatas de la solidaridad”, (https://share.google/ PgmfNglwrGvZI33p9)

(4) Emilio Cordero Michel, op. cit., p. 123

(5) Hamlet Hermam, op. cit.

Nathalie Peña-Comas convierte un bolero en música del mundo

ANDRÉS TOVAR

Especial para elCaribe

Esclavo y amo, compuesta por José Vaca Flores, quedó unida en la memoria latinoamericana a la voz del “rey del bolero ranchero”, Javier Solís, capaz de convertir una frase amorosa en una confesión casi teatral. En su manera de interpretar había destino, elegancia y una forma de dramatizar el sentimiento sin convertirlo en artificio.

Nathalie Peña-Comas aborda precísamente esa tesis con una versión estrenada este 19 de junio en plataformas digitales, con una lectura que plantea una pregunta artística de gran alcance: qué ocurre cuando una canción mexicana pasa por la voz de una soprano caribeña formada entre América y Europa y se encuentra con sonoridades árabes, mediterráneas, orientales, flamencas y latinoamericanas.

La propia Nathalie ofrece una primera clave de escucha: “Este sencillo nace de un profundo respeto por la belleza de las canciones que trascienden generaciones. Con el deseo de honrar lo clásico, lo auténtico y lo imperecedero, seleccionamos Esclavo y amo, una de las obras más emblemáticas de la memoria musical mexicana, que evoca la nostalgia de los grandes amores y la intensidad de los sentimientos que desafían toda lógica”.

Una canción que aprende a viajar Ese respeto es el punto de partida. Nathalie no interpreta Esclavo y amo como una reliquia detenida en el tiempo, sino que la sitúa en un nuevo contexto sonoro y permite que una melodía conocida aparezca desde otra perspectiva.

“Detrás de este proyecto hay un acto de gratitud y admiración. Queremos rendir homenaje tanto a Javier Solís, en el 60 aniversario de su partida física, como a México, una tierra que ha regalado al mundo una riqueza musical inmensa. Esta canción forma parte del patrimonio sentimental de millones de personas y sentimos que merecía volver a escucharse desde una mirada fresca, respetuosa y profundamente emotiva. Por eso decidimos vestirla con nuevos colores sonoros y permitir que dialogara con instrumentos y lenguajes provenientes de diferentes latitudes”, explica.

En la versión aparecen giros melódicos y armónicos que remiten a universos árabes, mediterráneos y orientales. El oído reconoce tintes frigios, ciertas resonancias modales y una expresividad que parece provenir de tradiciones musicales antiguas, aportando nuevas capas de sensibilidad a una obra que, desde su título, contiene un drama en sí mismo y una tensión emocional intensa: quien ama se siente sometido y dueño de su entrega al mismo tiempo. Una dualidad que, propio para Nathalie, convierte la canción en una pequeña esce-

Nathalie Peña-Comas. CORTESÍA El tema ya está en línea. CORTESÍA

na lírica que exige una voz capaz de sostener esa complejidad.

La tradición como punto de partida Uno de los riesgos de cualquier reinterpretación de un clásico popular consiste en confundir renovación con capricho. Nathalie se distancia de esa tentación al explicar el sentido de la frase que acompañó la campaña de intriga del lanzamiento: “Cuando decimos que ‘lo convencional ya no nos alcanza’, no estamos rechazando la tradición; todo lo contrario. Partimos de un profundo respeto por ella. Lo distinto es la forma en que decidimos dialogar con esa tradición”.

En música, dialogar con la tradición exige conocer el peso de aquello que se interpreta. Javier Solís no es un nombre decorativo dentro de la canción latinoamericana. Su voz estableció una manera de cantar el dolor amoroso con control, profundidad y elegancia popular. Cualquier artista que se acerque a ese repertorio entra en conversación con una referencia ineludible y Nathalie lo hace desde el lirismo. El aporte de una soprano a una canción popular reside en la capacidad de trabajar su estructura interna. Una cantante de formación clásica trabaja el aire, el arco de la frase, el color de las vocales, el peso de las consonantes y la tensión expresiva de cada palabra.

Confiesa además que esa perspectiva global también tiene una raíz biográfica.

“Esta propuesta también refleja mi propia historia. Soy una joven caribeña que ha vivido gran parte de su vida en Europa, en contacto permanente con artistas, tradiciones y sensibilidades de todo el mundo. En ese sentido, la World Music es el lugar donde me siento más libre para expresarme, porque me permite integrar todas esas influencias y construir puentes entre culturas. Esta versión de Esclavo y amo es, en muchos sentidos, un reflejo de ese recorrido personal y artístico”.

La eficacia pianística de Ludovico ConCierto Sentido

TOVAR

DUn laboratorio sonoro

La producción tomó forma bajo el liderazgo del acordeonista y productor mexicano Enrique Martínez. A su alrededor se reunió un ensamble de músicos de alto perfil: Vinnie Colaiuta en la batería, Pedro Eustache con el duduk armenio, Ray Yslas en la percusión, Alfredo Cáceres en guitarras flamencas y mandola, Carlitos del Puerto en el bajo eléctrico, Wesley Amorim en las guitarras, Gabriela Martínez en las palmas flamencas y Javier Rodríguez en las trompetas.

Más que una lista de nombres, ese reparto describe una construcción sonora cuidadosamente diseñada. El duduk aporta una melancolía antigua y casi cinematográfica, las guitarras flamencas y las palmas introducen tensión rítmica, la percusión abre espacio al pulso, el bajo y la batería sostienen una modernidad discreta y la voz de Nathalie permanece en el centro, y articula un diálogo musical entre distintas tradiciones.

“Lo que hace especial esta producción es precisamente esa convergencia de identidades musicales. Tenemos artistas de América del Norte, el Caribe, América Latina, Europa y tradiciones sonoras que se remontan hasta el Cáucaso. Es una auténtica conversación entre culturas puesta al servicio de una gran canción”. afirma. “Las grabaciones se realizaron en Los Ángeles, un lugar donde distintas raíces, idiomas y expresiones artísticas conviven y crean algo nuevo. En cierto modo, Esclavo y amo se convirtió allí en un ciudadano del mundo”.

Este lanzamiento también anuncia una etapa mayor. Nathalie confirma que Esclavo y Amo es la primera pieza de un proyecto más amplio, con un álbum previsto para finales de este verano y distribución digital global. “Estamos construyendo algo que tiene una voz propia. Y si Esclavo y amo es una declaración de intenciones, lo que viene después permitirá comprender plenamente el universo que estamos creando”.

urante su reciente visita a República Dominicana junto al Trío VibrArt, el pianista Juan Pérez Floristán me dijo, en una conversación durante su masterclass, que más que exhibir virtuosismo, un buen pianista debe garantizar una ejecución discursiva, capaz de conducir al oyente al lugar donde quiere llevarlo. Y Ludovico Einaudi es, quizá, uno de los ejemplos más claros de esa idea.

En The summer portraits live 2026 (grabación en vivo de su álbum de 2025), Einaudi confirma que su piano no busca impresionar por acumulación, sino por dirección emocional. Cada motivo parece caminar con paciencia, como si la música respirara antes de decir lo esencial. Esa economía interpretativa, tantas veces atacada por la crítica por su aparente sencillez, es también la razón de su eficacia: Einaudi entiende que una frase mínima, bien sostenida, puede tener más poder narrativo que una cascada de notas.

Conviene recordar que no hablamos de un músico ajeno a la tradición. Formado en el Conservatorio de Milán y cercano al universo de Luciano Berio, Einaudi eligió apartarse del laboratorio vanguardista para construir un lenguaje más directo, entre el minimalismo, la memoria cinematográfica y la pianística neoclásica contemporánea.

Hoy, cuando su música llena grandes escenarios y circula masivamente en plataformas, el debate ya no es si Einaudi es “simple”. La pregunta verdadera es por qué esa aparente simplicidad sigue llevando a tanta gente exactamente al lugar al que él quiere llevarla.

La independencia vista según la iniciativa Freedom 250, embajada USA y PUCMM

DR. WILSON ENRIQUE GENAO

PROFESOR A TIEMPO COMPLETO wilsongenao@pucmm.edu.do

El 4 de julio de 1776 el Segundo Congreso Continental aprobó la declaración de independencia de las 13 colonias dando paso al surgimiento del primer país independiente del continente americano. Este 4 de julio de 2026 se celebra el 250 aniversario de uno de los acontecimientos más influyentes de la historia moderna. Para celebrar este acontecimiento histórico la Embajada de los Estados Unidos en República Dominicana ha ido desarrollando una serie de actividades (culturales, educativas, comunitarias, deportivas, académicas) conmemorativas bajo la iniciativa Freedom 250 cuyo objetivo es resaltar los principios que han definido la trayectoria de Estados Unidos y también resaltar las relaciones bilaterales. En el marco de la iniciativa Freedom 250 la Embajada de los Estados Unidos, con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra a través de la Vicerrectoría de Investigación e Innovación y el Centro de Estudios Caribeños (CEEC), realizó durante esta semana varias actividades. Como parte del “Programa de Conferencistas Estadounidenses” del Departamento de Estado estuvo invitado el historiador Javier Alemán, catedrático auxiliar en el Departamento de Historia de la

Universidad de Puerto Rico, presidente de la Asociación de Historia Económica del Caribe y director ejecutivo de la Fundación Luis Muñoz Marín.

El martes 16 de junio el Dr. Javier Alemán impartió el taller “Fuentes para investigar la historia socioeconómica de Puerto Rico y República Dominicana”. En el valioso taller se identificaron diversos archivos que contienen documentación que sirven para consultar informaciones sobre la historia social económica de Puerto Rico y República Dominicana. Mencionó la importancia de los Archivos Nacionales y Administración de Documentos y la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos como fuentes de consultas. El encuentro desarrollado en la sede de Postgrado de la PUCMM reunió a estudiantes del Doctorado en Historia del Caribe e investigadores y contó con la presencia de Amy Krusinfer, coordinadora de Proyectos Estratégicos quien compartió las palabras de bienvenida y de presentación del invitado, de Franchesca Hilario, coordinadora de Intercambios Profesionales y del equipo del CEEC.

El miércoles 17 de junio se realizaron dos conferencias. En la mañana, Javier Alemán, compartió la conferencia “Impacto de la Independencia de los Estados Unidos en el Caribe Hispano” con autoridades académicas, docentes, estudiantes e invitados especiales en la Universidad Domínico Americano (UNICDA). En el encuentro que culminó con

un almuerzo estuvo presente el ministro consejero de la Embajada de los Estados Unidos, Prashant Hemady, Amy Krusinfer, Irene González, Especialista de Líderes de Opinión Establecidos y Franchesca Hilario. Por parte de la PUCMM estuvo presente Wilson Genao. En la tarde, realizó la conferencia “La Relación Económica entre Estados Unidos, Puerto Rico y República Dominicana. 1898-1973” en el salón Pepillo Salcedo de la Universidad Nacional para la Defensa. En el enriquecedor encuentro, estuvo presente por parte de la Embajada de Estados Unidos el teniente coronel Lowell Krusinger, agregado de Defensa de los Estados Unidos; Amy Krusinfer, Irene González y Franchesca Hilario y por la PUCMM Virginia Flores y Wilson Genao.

El jueves 18 de junio se realizó en la sede de Postgrado de la PUCMM la conferencia magistral y un panel que reunió a directores de escuelas y organismos de la Universidad, diplomáticos, profesores, investigadores, historiadores, estudiantes, representantes de la Embajada de Estados Unidos (Michelle Angulo, Irene González y Franchesca Hilario), líderes de opinión y miembros de la prensa. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la Dra. Virginia Flores Sasso, vicerrectora de Investigación e Innovación de la PUCMM quien agradeció a la Embajada el desarrollo de esta iniciativa, al público por su presencia y destacó la trascendencia histórica de la independencia

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de Estados Unidos con múltiples efectos en el Caribe Hispano.

En nombre del CEEC habló el Dr. Wilson Enrique Genao. Destacó las actividades que ha desarrollado el CEEC que lo han convertido en un referente regional. Agradeció la colaboración y el apoyo de la Embajada a múltiples actividades, estudios y proyectos de investigación. Resaltó la reciente publicación del estudio “Panorama actual del Caribe 2024-2026” que analiza los principales problemas y desafíos que enfrentan los países de la Cuenca del Caribe.

Michelle Angulo vocera de la Embajada de Estados Unidos compartió unas palabras de agradecimientos a la PUCMM por la colaboración, al público por su presencia y al conferencista y los panelistas invitados. Planteó que el evento forma parte de las actividades del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos en el marco de la iniciativa Freedom 250. Resaltó que “la historia de los Estados Unidos y el Caribe han estado conectada durante siglos a través del comercio, los intercambios culturales y los procesos políticos que han modelado nuestra región. Analizar esas conexiones nos permite comprender mejor nuestro pasado y fortalecer los lazos que comprometimos en este presente”.

En su conferencia titulada “Impacto de la Independencia de los Estados Unidos en el Caribe Hispano”, Alemán inició con unas palabras de agradecimientos y planteó como objetivo de su ponencia “reflexionar sobre el contexto histórico de ese proceso y cómo influyó en las islas de Cuba, República Dominicana y Puerto Rico”. Consideró que “la independencia de Estados Unidos fue un proceso histórico que marcó el nacimiento de una nueva nación y el inicio de una nueva era política basada en los ideales de libertad, igualdad y soberanía popular”. Finalizó resaltando que “el impacto de la independencia de los Estados Unidos sobre el Caribe hispano revela que la emancipación norteamericana no solo operó como un faro de inspiración revolucionaria para los conspiradores de la región, sino que estructuró de manera decisiva la reorganización institucional de las Antillas españolas”.

La segunda parte del encuentro fue la realización del panel “Evaluación del impacto longitudinal económico, social y político”. Además de Javier Alemán, participaron como panelistas el filósofo y antropólogo Dr. Fernando Ferrán y el Dr. Flavio Darío Espinal, ex becario Fulbright, ex embajador de la República Dominicana ante OEA y ex embajador en Estados Unidos.

En su participación Espinal destacó la influencia de la independencia de Estados Unidos en el constitucionalismo dominicano y en el diseño institucional político resaltando la división de poderes, sistema bicameral y la figura del presidente. Ferrán entre otros aspectos destacó como elementos constitutivos del sistema cultural estadounidense la igualdad de condiciones, el espíritu de asociación y la libertad y el horizonte moral y Javier Alemán reflexionó sobre su visión del efecto longitudinal económico del proceso. El panel cerró con unas palabras finales de Espinal sobre los desafíos de Estados Unidos en el presente.

elCaribe, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2026 elcaribe.com.do

Central de Datos

Décimo aniversario de la Gesta de Luperón y fallido intento contra el régimen de Trujillo

Durante la tiranía el país vivió en el culto a la figura del dictador por encima de cualquier efeméride nacional. Lo único que se celebraba eran las “hazañas y logros” del tirano

décimo aniversario del fallido intento de invasión de Luperón. OGM

LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

Con motivo de cumplirse esta semana el 77 aniversario de la Gesta de Luperón, considerada el primer intento organizado de enfrentar la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en 1949, la Zona Retro rememora cómo fue recordado su décimo aniversario en 1959, una conmemoración que estuvo marcada por actos oficiales centrados en la exaltación de la figura del dictador y por el impacto de un nuevo intento de invasión contra el régimen.

La influencia del dictador

Lo que debió constituir una jornada para honrar el valor y el sacrificio de los hombres que protagonizaron la Gesta de Luperón terminó convertido en una serie de actos de adhesión, lealtad y respaldo político a Rafael Leónidas Trujillo Molina. En lugar de recordar, en su décimo aniversario, aquel intento por desafiar la dictadura y abrir paso a la libertad, las conmemoraciones oficiales se enfocaron en exaltar la frustración de la invasión y la supuesta victoria del régimen frente a sus opositores.

Una de las manifestaciones se llevó a cabo a las 10 de la mañana frente al monumento consagrador de las glorias del 19 de junio, en el parque Julia Molina. En la organización del acto participaron los miembros de la comisión pro festejos constituida en Luperón, con la cooperación de la gobernación provincial de Puerto Plata, la junta del Partido Dominicano en Luperón y otros organismos. En ese contexto, tanto la manifestación como las demás actividades celebradas

en Luperón contaron con la participación de altos funcionarios del Estado, representantes de diversos sectores nacionales, así como estudiantes, obreros, agricultores, industriales y otras figuras vinculadas a la vida pública del país.

Las actividades conmemorativas se iniciaron en el parque Julia Molina con la interpretación del Himno Nacional y del himno del Partido Dominicano. Más tarde, alrededor de las tres de la tarde, se realizó un desfile por las principales calles de la comunidad, encabezado por la banda municipal. La jornada continuó a las 7:30 de la noche con un concierto de gala celebrado en el parque, mientras que, de manera paralela, se desarrollaban bailes populares en distintos puntos de la población.

Actos oficiales desplazan a los revolucionarios y exaltan al régimen Por su parte, los maestros de la escuela primaria Arzobispo Valera rindieron un homenaje de gratitud a Trujillo, en el Centro Social Obrero.

El acto fue presidido por los señores Julio O. Bergés, inspector del Partido Dominicano; en representación del presidente de la junta de dicha organización política en el Distrito, así como Ramón Cifré Navarro, ayudante del presidente de esa misma junta. También participaron Juan María Febrillet Pozo, J. Peynado Ortiz, Telésforo Antonio Sánchez e Hipólito Retes Rijo, junto a otros representantes de las subjuntas del Partido Dominicano.

La banda de música del Cuerpo de Bomberos interpretó el himno del Partido Dominicano tanto al inicio como al cierre del mitin.

Adicionalmente, se desempeñaron como asesores los señores Santiago A. Me-

na Valerio, director de Educación en el Distrito, así como Nurys Calcaño y Germania A. de Henríquez, quien fungía como inspectora de Educación.

En Luperón, provincia de Puerto Plata

La conmemoración de esta fecha histórica se convirtió, al mismo tiempo, en una manifestación de gratitud y reconocimiento de los habitantes de Luperón y de toda la provincia de Puerto Plata hacia Trujillo.

En ese contexto, la afluencia de agricultores, ganaderos, comerciantes, industriales y delegaciones provenientes de otras provincias transformó la tradicionalmente tranquila villa en un espacio colmado de alegría, entusiasmo y movimiento. Para reforzar el ambiente festivo, diversos conjuntos típicos animaron bailes populares en distintos sectores de la comunidad.

Fracasa intento de derrocamiento atribuido a grupos subversivos

Mientras Trujillo impulsaba una narrativa oficial que lo presentaba como el salvador de la nación, un grupo de expedicionarios intentaba ingresar al país en un nuevo intento de invasión.

La fuerza subversiva que procuró penetrar la República por la costa norte fue completamente neutralizada mediante una rápida operación en la que intervinieron unidades de la Marina de Guerra y de la Aviación Militar Dominicana.

En ese mismo orden, otro grupo que arribó en una aeronave y descendió en el valle de Constanza, en pleno corazón montañoso del Cibao, fue igualmente aniquilado por unidades de la Infantería dominicana cuando intentaron internarse en las montañas con la intención de ini-

ciar una lucha de guerrillas. Las operaciones fueron dirigidas de manera directa por el propio Trujillo, quien en ese momento ostentaba los cargos de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y Generalísimo de la República. Los expedicionarios que murieron en la costa norte llegaron a bordo de dos lanchas rápidas marca Chris-Craft, las cuales ondeaban la bandera de los Estados Unidos y fueron escoltadas hasta unos 50 kilómetros del litoral dominicano por tres fragatas de la Marina de Guerra cubana.

La expedición terminó convertida en una trampa mortal

Dichas embarcaciones fueron identificadas como la “José Martí”, la “Antonio Maceo” y la “Máximo Gómez”, las cuales habrían suministrado alimentos y agua a los invasores. Según las mismas fuentes, las personas que viajaban en estas fragatas y posteriormente regresaron a sus bases habrían transmitido indirectamente información sobre la operación al Gobierno dominicano.

A partir de esas informaciones, se permitió que los invasores se aproximaran a la costa, donde posteriormente fueron atacados y ametrallados inicialmente por unidades de la Marina de Guerra y luego por la Aviación Militar Dominicana, hasta provocar el incendio y hundimiento de las embarcaciones.

Testigos presenciales del operativo afirmaron que, como resultado del ataque sorpresivo, las lanchas quedaron convertidas en lo que describieron como un “infierno de fuego”.

En esa misma línea, algunos de los expedicionarios que lograron escapar del bombardeo alcanzaron la costa a nado y se internaron en las montañas, donde posteriormente habrían sido abatidos por grupos de campesinos armados con machetes que habían sido previamente alertados en la zona de incursión.

Fuentes militares informaron que en la mañana anterior había sido encontrado en una loma de Constanza el cadáver del capitán Enrique Jiménez Moya, quien era perseguido por patrullas de las Fuerzas Armadas.

Asimismo, de acuerdo con declaraciones de exiliados dominicanos en Caracas, Nueva York y La Habana, Jiménez Moya era reconocido como el comandante de la expedición frustrada contra el Gobierno dominicano.

Una realidad alterna impuesta sobre el sentimiento nacional

En conjunto, la conmemoración del décimo aniversario de la Gesta de Luperón evidenció cómo, en el contexto de la “Era de Trujillo”, los actos oficiales y la cobertura periodística fueron utilizados para reforzar la narrativa de poder del régimen, desplazando el sentido original de la efeméride. Mientras se exaltaba la figura del dictador y se organizaban celebraciones cargadas de simbolismo político, el país también enfrentaba nuevos intentos de incursión armada que fueron presentados como victorias militares. Así, entre la propaganda oficial y los acontecimientos de fuerza, se fue configurando un relato que reflejaba tanto el control del discurso público como la tensión política de una etapa decisiva en la historia dominicana.

Rafael Leónidas Trujillo Molina. OGM
Desfile organizado por las fuerzas vivas de la provincia de Puerto Plata con motivo del

crítica arte

LILIAN CARRASCO

lilycarrascor@hotmail.com

A Fernando Báez Guerrero

En la República Dominicana el coleccionismo de arte ha sido históricamente un gesto privado, discreto, pocas veces comprendido en su dimensión cultural más profunda. Fernando Báez Guerrero es una excepción que obliga a revisar esa lógica. La noche del jueves 18 de junio se convierte en un testimonio que lo avala, al inaugurar en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, la muestra: “Jorge Noceda Sánchez: el sueño de la memoria”. Se trata de la primera retrospectiva que una institución museográfica dominicana dedica a este pintor surrealista excepcional. Nacido en Santo Domingo en 1925, Noceda Sánchez estudió medicina en la Universidad de Santo Domingo y se especializó en gastroenterología en Nueva York, donde la pintura lo capturó de forma definitiva. Autodidacta en sus inicios, ingresó en 1956 en la Natio-

nal Academy of Design, y en apenas tres años desplegó una trayectoria que lo llevó a exponer en la Royal Academy de Londres, el Museo Nacional de Ueno de Tokio, junto a maestros del surrealismo, y a obtener la Medalla de Oro en la VI Bienal de São Paulo en 1961.

Hay que reconocer que el valor de la colección Báez Tavárez no responde únicamente a la cantidad de piezas que han logrado reunir en el tiempo y la cantidad de artistas que han apoyado, sino a la memoria compartida que han gestado Fernando Báez Guerrero y su esposa, Nancy Tavárez de Báez, al poner sus obras a disposición del público. Con más de 1,300 trabajos que trascienden un siglo de arte dominicano — desde los maestros europeos refugiados hasta los grandes exponentes de la modernidad local —se conserva uno de los patrimonios culturales privados más significativos de la República Dominicana.

Que hoy podamos ver las obras de Jorge Noceda Sánchez reunida es consecuencia directa de años de búsqueda, de piezas adquiridas y repatriadas pacientemente a través de casas de subastas internacionales. Es por ello que con esta exposición en el MAM, celebramos que la obra de un artista excepcional, vuelve a casa y queda a disposición del gran público.

crítica cine

ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

TokyoTrial

Miniserie de 4 episodios que exhibe Netflix. Al igual que los juicios de Núremberg, el tribunal de Tokio (Trial) estuvo compuesto por un panel de jueces de los países victoriosos de la guerra: los Estados Unidos, la URSS, Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, China, Australia, Canadá, Nueva Zelanda, India y las Filipinas. Veinticinco jefes militares, políticos y funcionarios japoneses fueron juzgados por haber dirigido y perpetrado una guerra de agresión y haber cometido u ordenado crímenes de guerra, crímenes contra la paz y haber consumado terribles atrocidades contra la humanidad. El conocido como “el proceso de Tokio” acabó con varios dirigentes condenados a morir en la horca el 12 de noviembre de 1948. Juzgados de 1946 a 1948 por actos en el período comprendido entre el 1 de enero de 1928 y el 1 de septiembre de 1945. Los actos incluían conspiración para hacer la guerra y diversas atrocidades. En paralelo se estaban redactando la Declaración Universal de Derechos Humanos, el proceso de independencia de la India y la guerra civil que culminó en la revolución china de 1949. De soslayo, se equipara la ocupación japonesa –e igual las de la Alemania

el libro

vive

desde mi ventana

nazi– como una expresión de liberación contra el colonialismo; se contrastan las barbaries de Holanda, Inglaterra, USA en colonizaciones del siglo XIX. En cada episodio, se van desarrollando críticas a procesos imperiales, se trazan pinceladas sobre geopolítica (que dan idea de cómo se elaboran los argumentos de un país que invade y ocupa a otro país). Un tema ventilado es el de los crímenes de guerra que no se contemplaron en el pacto de Briand-Kellogg, París 1928, por lo que el juicio de Tokio se ajustó al modelo ejecutado en Núremberg. Los crímenes de guerra son explorados por el Tribunal de La Haya desde 2002. La narrativa de la miniserie es construida sin aspavientos y procura mantenerse en las convenciones cinematográficas estándar, intercalando desproporcionadamente escenas de la guerra con lo que tiende a romper la atención sobre asuntos trascendentales del juicio. Hay momentos en los que en el último episodio el público espera trascendentales choques cuando los enjuiciados reciben sus respectivos veredictos, pero en su lugar sus rostros son inconmovibles, como si ya supieran lo que venía. Pero hay que entender las culturas milenarias de Asia, especialmente la japonesa, tan diferentes a las muestras de insatisfacción tan expresivas en el cine como en la vida real.

GÉNERO: drama judicial histórico. DURACIÓN: 4 episodios de 50 minutos c/u. TEMA

SENSIBLE: Crímenes de guerra

EXCELENTE | MUY BUENA

BUENA | REGULAR | MALA

Jet Set: La fiesta mortal, de Diógenes Pina

Ningún libro dominicano es en estos momentos de más actualidad que “Jet Set: la fiesta mortal”, cuyo autor es el periodista Diógenes Pina, quien por momentos induce al lector a creer que hace un reportaje desde los escombros en los que sucumbieron 236 personas la madrugada del 8 de abril del 2025, mientras disfrutaban de un espectáculo que se convirtiera en costumbre todos los lunes para un selecto público de la clase alta del país y amigos que nos visitan.

Pina nos recuerda el realismo mágico de Gabriel García Márquez en Noticia de un Naufragio, desde que arranca sus relatos trágicos con el título “Bajo los escombros”, y es como si se escuchase la voz altisonante de Ruby Pérez: “Parece que todas las canciones hablan hoy de mí/ estoy enamorado”. Y continúa: “La voz, esa voz inconfundible, la más alta del merengue, retumbaba en el frágil techo de la discoteca Jet Set y se proyectaba como si no tuviera límites, al infinito”.

Las 290 páginas de Jet Set: la fiesta mortal son tan intensas como la atención que le ha dado el país al suceso que las inspiraron. “A los hermanos Antonio y Maribel Espaillat se les imputa por homicidio involuntario y golpes y heridas involuntarias, lo cual el Código Penal castiga en los artículos 319 y 320, que establece en el caso del primero, el que por torpeza, imprudencia, inadvertencia, negligencia o inobservancia de los reglamentos, cometa homicidios involuntario, o sea causa involuntaria de él…”.

La narración sobre el rescate del cadáver de Ruby Pérez, tras un mar de conjeturas y especulaciones, es una construcción dantesca de lo que fuera para los dominicanos “un día del juicio”. Y ni hablar de las entrevistas con sobrevivientes de la tragedia como la realizada a los esposos Víctor de la Cruz y Marisol Chalas.

La obra de Pina, un verdadero monumento contra el olvido, trae un Anexo con la solicitud de apertura de juicio a los hermanos Espaillat, aprobada este lunes por la Justicia. Una lectura oportuna.

SANTIAGO ALMADA salmada@elcaribe.com.do

franknunez463@gmail.com o

Hablemos de fútbol

Definido como pasión de multitudes, el fútbol es el deporte más popular del mundo, aunque en el Caribe insular, incluida nuestra media isla, el béisbol ocupe el primer lugar en las preferencias de las mayorías. Nuestro país ha experimentado en el último cuarto de siglo una evolución respecto del fútbol, que podría asociarse a la masificación de las redes sociales y de la comunicación digital; esa evolución tiene que ver con el creciente interés de los dominicanos por el balompié.

El mundial de 2002 figuraba en las páginas interiores de los suplementos deportivos dominicanos, los partidos se transmitían muy temprano porque se jugaba en Japón y Corea del Sur, en 2006 se jugó en Alemania y por primera vez el fútbol ocupó las primeras planas de las páginas deportivas, los colegios privados lo incorporaron a sus prácticas y el fútbol se transformó desde entonces en un fenómeno de clase media.

Veinte años después, la mayoría de los dominicanos tiene hasta su selección favorita en el torneo intercontinental, muchos se inclinan por Brasil, Argentina, Colombia, España, Francia, Estados Unidos en algunos casos y, como siempre, aparecen los “opinólogos” que impresionan con sus sesudos análisis de los esquemas de juego y hasta vaticinan resultados. La popularidad de los deportes como el béisbol, fútbol, baloncesto, voleybol, boxeo, tiene que ver con que ofrecen a quienes los practican la posibilidad de un ascenso económico, los ídolos generalmente salen de sectores vulnerables, firman contratos millonarios y se alejan del barrio para regresar cada tanto, a lucir sus riquezas y a mostrar las huellas de su triunfo.

Y aunque sabemos que el fútbol es un negocio que mueve millones, que tras bambalinas hay hasta estructuras mafiosas que se lucran con todo lo que tenga que ver con el dinero, preferimos disfrutar del espectáculo, porque el fútbol es en cierto modo, el juego perfecto: en los noventa minutos se ve la habilidad, la resistencia, la solidaridad grupal, la grandeza del vencido y la humildad del vencedor.

Y cuando aparecen fenómenos como Pelé, Distéfano, Maradona o Messi, asistimos a esa especie de milagro que inflama los corazones y desata el grito emocionado de un gol que se graba para siempre en la memoria.

elCaribe, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2026 elcaribe.com.do

Tambores de la santería cubana. Del rito a la música profana

ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO

Especial para elCaribe

Llegados a América en oleadas distintas, los esclavos africanos, traían consigo un amplio abanico de culturas, con sus diversas lenguas, costumbres, ritos, cantos e instrumentos musicales. Los lucumí, grupo que llevó a Cuba la cultura yoruba, ya desde 1565, en su intento por conservar las raíces, comenzaron a agruparse por cabildos -como lo hacían también los europeos-, en los que podían compartir sus costumbres ancestrales, y ayudarse mutuamente los miembros que provenían de una misma nación.

Pretendían mantener la estructura tribal, y eran capaces de reproducir sus vestidos, comidas, ritos religiosos, sus cantos y sus bailes. Pero injertados en otro medio bien diferente, rodeados por otras culturas, obligados a comunicarse, sometidos a la voz del amo esclavista y a las leyes coloniales de cristianizar, tuvieron que aceptar las nuevas influencias y a los nuevos dioses. Pero sus deidades, llamadas orichas, no fueron sustituidas sino que asumieron nuevas imágenes, los santos católicos, impuestos por el amo español, fueron tomados en sus apariencias y se les traspasó la esencia de los dioses africanos, creándose una síntesis que se conoce como sincretismo.

Es de ese amarre entre dos cultos religiosos que surgió la santería cubana. Uno de los momentos culminantes, en todo lo referente a la práctica de la santería, y quizás lo que más atrae a los profanos, es el llamado toque de santo, ceremonia de procedencia yoruba, en la que por medio de cantos, bailes, y toque de tambores y sonajas, se invoca a los dioses. En estas ceremonias, los orichas son llamados para conmemoraciones, ofrendas, para iniciar a un nuevo integrante, o para recordar a algún muerto.

Se toca, se baila, y se canta en función del culto, porque esta, según Fernando Ortiz, “no es música para desviar, sino para aviar a la gente por determinadas situaciones que se reproducen en el rito”. Incluso, cuando nada se invoca se hace la música para divertir al santo, porque, según Argeliers León, “cada oricha tiene su rumbita”. Entonces, en este momento del toque, los tamboreros sueltan su imaginación y las figuraciones rítmicas y melódicas son de una elaboración desenfrenada. Por supuesto, durante esa diversión no se producirá el estado de posesión de ninguno de los asistentes, y ninguna deidad será atraída. Por lo general estas rumbitas se hacen cuando ya bajaron los orichas y la ceremonia está llegando a su final, o al menos a un momento en el cual tanto deidades como creyentes quieren recrearse sólo en el canto y el baile. Para estas funciones, los instrumentos sagrados que se utilizan en el culto, son los batá, un conjunto integrado por tres tambores de doble parche, de forma cilindroide -o clepsídrica, como le define F. Ortiz, por la semejanza externa de estos instrumentos con los antiguos relojes de arena, conocidos como clepsidra-, con un estrechamiento hacia un tercio de su longitud, que se colocan de manera horizontal para que puedan ser tocados con ambas manos, una por cada parche. El más grave, el iyá, palabra que significa madre en lengua yoruba, suele ejecutar figuraciones rítmicas, y abundar en variaciones tímbricas imitando las palabras que son dichas en los cantos que levanta el solista o apwón. Este tambor, tiene en cada uno de sus bordes, amarrados con cuerdas de cuero, distintos tipos de sonajas, sean cascabeles, campanas o cencerros. El tambor mediano, llamado itótele, y el pequeño, llamado okónkolo, regularmente repiten los mismos patrones rítmicos, y sólo cambian cuando se dedica el toque a otro santo, o se cambia el toque. El conjunto de batá, se acompaña además por una hoja de azada, que es percutida con una varilla de

metal, y otras sonajas.

Hay otras fiestas, de diversión, en las que se tocan los chekerés o güiros y otros sonajeros. Según afirma F. Ortiz “estos tambores son en África exclusivos de los negros yorubas (Nigeria)” [1950, p. 375], y aunque existen otros bimembranófonos en Egipto e Indostán, tienen una forma bien distinta a la de los batá. Son distintos también a los usados en Haití para los ritos del vodú, y a los que emplean en África y América algunos negros dahomés, congos, gangas y angolas. Por lo que no cabe dudas que fue desde Cuba de donde partieron, sobre todo durante el siglo XX, para asentarse, junto a la santería cubana, en algunos lugares de los Estados Unidos, Venezuela, Puerto Rico, México y otras regiones del Caribe.

Las danzas que se interpretan en honor de los orichas, tienen carácter pantomímico, y en ellas cada santo es representado de acuerdo a su personalidad. Los bailarines utilizan los atributos y los vestidos propios de los santos, y narran en sus coreografías pasajes de sus leyendas. De este modo, surgen los bailes a Obatalá, dios creador de la tierra y los hombres, de la justicia y la pureza, en los que se repiten los movimientos del anciano eterno, de pasos lentos, o del joven justiciero que empuña la espada. Vestido de blanco, es el símbolo de la pureza, y se le equipara con la Virgen de las Mercedes. Changó, es el dios de la virilidad, del rayo, del fuego y de los tambores, y el más gallardo de los orichas. En sus bailes se simula que arranca los rayos del cielo, y se los lanza hacia la pelvis. De color rojo, se coteja con Santa Bárbara, y al igual que ella lleva en sus manos un arma como símbolo de realeza o virilidad. Babalú-ayé, es el dueño de las plagas y las enfermedades, y se representa en la danza como un anciano jorobado, con la piel llagada y las manos entumecidas, y se le compara con San Lázaro. Yemayá, es la dueña de las aguas marinas, y diosa de la maternidad. En su bai-

le, se representan los movimientos de las olas del mar, sea en calma o embravecido, y su color es el azul y se le identifica con la Virgen de Regla. Ochún, es la diosa de los ríos y la belleza, de los metales y del amor, y en su baile los movimientos están llenos de sensualidad. A este santo, en el proceso de sincretismo se le ve como la Virgen de la Caridad del Cobre. Elegguá, es un dios bromista, dueño de los caminos y las encrucijadas, y es invocándolo como se inician las fiestas y los toques para que todo salga bien. Tiene entre sus atributos un garabato, consistente en una rama de árbol cortada en forma de gancho, para remover los obstáculos del camino. En sus danzas se le representa entre risas, bromas, muecas y otras pillerías. Sus colores son el rojo y el negro y se sincretiza con el Niño de Atocha y con San Antonio de Padua.

La música bailable cubana, a finales de los setenta, terminó por tomar la orquesta batá, e incluirla dentro del formato de los diferentes grupos. Irakere, una banda que empleaba saxofones, trompetas, guitarras, bajo, piano, y batería con toda la percusión cubana tradicional, adicionó, en piezas tan contundentes como Misa Negra, y Juana 1600 de Chucho Valdés, el Iyá, el Itótele y el okónkolo.

Los tambores yoruba saltaron del toque al espectáculo público. El grupo Afrocuba, que llegó a ser muy conocido en los años ochenta cuando acompañaba a Silvio Rodríguez, también utilizó los batá a partir de los últimos años de la década del setenta. Aún se recuerda en La Habana a Ricardo Echemendía, al frente de Afrocuba, haciendo perfecto uso de los cantos y los toques yorubas en los conciertos.

El grupo Síntesis, dirigido por Carlos Alfonso, y muchas otras agrupaciones emplearon también con acierto los tambores de la santería cubana. Hoy, es ya un hecho consumado que las agrupaciones cubanas, junto a la batería tradicional, empleen un set de percusión en el que nunca faltan los batá.

Desde que en 1937, Fernando Ortiz llevara por primera vez los batá al concierto público, en una de sus insignes conferencias sobre la música afrocubana, mucho se expandió el conocimiento acerca de la profunda raíz africana de la música de Cuba, y mucho cambió la estética musical en la mayor de las Antillas.

A través de los últimos sesenta y siete años, desvinculados del mercado internacional por causas políticas y económicas, los músicos cubanos que no salieron al exilio continuaron experimentando, y sacaron del rito los tambores de la santería cubana y los establecieron en el baile público.

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(*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio. Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana.

Correo-e: agosto_ultimo@yahoo. com

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

10 Cultura

Espejo de tinta

Microrrelatos de Julio Rafael Anglada

VALENTÍN AMARO

Especial para elCaribe

Esta semana, en “Espejo de tinta”, presentamos al escritor Julio Rafael Anglada García (Santo Domingo). Nuestro invitado es doctor en Derecho por la Universidad Central del Este (UCE). Ha publicado artículos, poemas y dibujos en los periódicos Macorís-New York y Rafa.com, así como en la revista El Comercial. Es miembro fundador del Taller Literario René del Risco Bermúdez.

Es autor de las obras Polvo en el viento (cuentos breves) y 70 sonetos al Hijo del Hombre (poesía). Obtuvo el tercer lugar en poesía del Centro Académico Nuevos Horizontes (1997). Asimismo, fue ganador, en los años 2014 y 2015, de los concursos de poesía y cuento organizados por la Unidad Gestora Cultural Municipal del Ayuntamiento de San Pedro de Macorís. En 2016 recibió el Premio de Literatura UCE, con su libro de cuentos Hasta cierto punto.

Su obra aparece en la antología de minicuentos El columpio de los sonámbulos, compilada por el escritor Fari Rosario; en la antología poética Alas de mar, del Taller Literario René del Risco Bermúdez; y en el volumen A viva Bosch, compilación poética preparada por el escritor William Mejía en homenaje al profesor Juan Bosch.

Julio Rafael Anglada es un escritor comprometido con su oficio y con una visión del mundo que se manifiesta con autenticidad en cada una de sus páginas. Amable, conversador e inquieto, construye una narrativa donde la sensibilidad y la observación se entrelazan para revelar los matices de la condición humana.

Los microrrelatos de esta entrega y que pertenecen a su libro Hasta cierto punto, exploran mediante una prosa emo-

tiva y evocadora, la fragilidad humana, las ironías del destino y las verdades ocultas tras la cotidianidad. Cada texto funciona como un espejo que transforma la pérdida, la incertidumbre o la desesperanza en instantes de revelación, subrayando el valor de la empatía, la solidaridad y la conexión espiritual en un mundo tan impredecible como profundamente humano.

FRENTE AL ESPEJO

Situando su rostro frente a un espejo, aquel hombre empezó a ver mucho más allá de lo evidente. Miró su rostro y se empezó a ver a sí mismo avejentado y arrugado. Luego, en una reveladora visión, observó su cara putrefacta con una confluencia indeseada de gusanos. Haciendo uso de una proverbial paciencia pudo, transido de estupor, observar frente al espejo cómo su cabeza se transformaba en una luctuosa calavera de cuencas vacías, para después ver cómo una leve brisa borraba del espejo aquella silueta, la cual llegó a ser tan solo un pequeño promontorio de polvo…

…Cuando aquel hombre retiró su rostro del espejo, le embargó un sentimiento de sublime humildad al poder comprender como ningún otro el destino final, no solo suyo, sino de todos sus semejantes.

LA FLOR DE LA VERDAD

La mentira se disfrazó magistralmente de esperanza, se colocó en una elevada cumbre donde todos pudiesen escucharla y verla. Encendió luminosos fuegos de artificios simulados. Como consecuencia, muchos corazones fueron llevados al error, el cual conduce a la aniquilación… …Pero poco a poco fue amaneciendo y, en el valle de la vida, la flor de la verdad abrió lentamente sus pétalos expandiendo sus aromas de forma lenta, ascendente, impresionante… todos pudieron recibir la belleza sublime de la verdadera realidad, la cual llegó al conocimiento de todo ser viviente y pensante. Los que se negaron a recibirla, engañados por la mentira, simplemente perecieron por asfixia.

DESPIERTO - DORMIDO

Caminó con sus ojos muy abiertos en medio de un sueño adquiriendo conciencia lúcida y certera de haber despertado siguiendo dormido. Descubrió el lado claro de la oscuridad, de la noche y de su alma, comprendiendo como nadie antes el sentido de la vida. De su vida. Despertó.

Y comenzó a llamar a las cosas por su verdadero nombre, descubriendo entonces que se le había olvidado cerrar sus ojos al despertar.

…Entonces se sintió tan solo como un dios entre mortales al darse cuenta de ser el único despierto en un universo de dormidos…

OJOS OBNUBILADOS

Ella languidecía exhausta, cansada en su espera. Cada mañana abría la ventana de su corazón y, expectante, observaba a su alrededor las colinas de la vida. Sus ojos, escrutando el entorno circundante, buscaban encontrar aquella alma gemela, aquel hombre cuyo corazón y sentir latiera en sintonía con su alma y sentimiento. Cuando un día se presentó ante su puerta un hombre sediento, ella, con los ojos obnubilados por el desencanto, después de darle el vaso de agua, no discernió la bella flor roja que él llevaba entre sus manos como seguro símbolo de respuesta a su prolongada espera… ALIVIO

Sutil y delicadamente, la brisa tocó el rostro juvenil de Manuela. Sentada en el malecón se dispuso a observar cómo el sol se despedía en lontananza con un ocaso anaranjado, bello, irrepetible. Debido en parte a cierta desesperanza interior, la cual nadie podía percibir, elevó su mirada al cielo y, junto al paso del tiempo, pudo ver cómo lentamente la tarde dio paso a las primeras horas de la noche. Musitó una oración al Eterno y la desesperanza cedió poco a poco a una confianza plena hacia aquel que colocó en el cielo las estrellas… allí lloró. Ella jamás se dio cuenta de que una de sus lágrimas, al caer al suelo, refrescó a una pequeña hormiga la cual necesitaba con urgencia alivio.

INTENTO FRUSTRADO

En considerable medida, cada uno de nuestros actos, por pequeño e insignificante que nos parezca, puede tener repercusiones trascendentes y, en muchos casos, sus efectos son imperceptibles, subrepticios, pasan desapercibidos… Tal es el caso de aquellas tres mariposas multicolores, bellísimas, únicas, las cuales en medio de aquella pradera una jovencita se esforzaba por atrapar… Fue tanto el acoso de la niña, tan persistentemente su persecución a aquellos enormes y exquisitos insectos lepidópteros, que las mismas se alejaron lo más posible de aquel que era su hábitat natural hasta llegar al patio de la casa del campesino Eliodoro, el cual, subido en una silla, se disponía en ese momento a quitarse la vida colgándose, con soga en mano, en una rama del árbol de guayabas allí plantado. Fue tal el impacto que causó en este hombre la aparición de estas tres exquisitas mariposas, que lo impulsaron a observar a aquellas recién llegadas y a olvidarse, movido por la curiosidad, del macabro plan que tenía contra su propia vida…

MI BELLA HAITIANA

La conocí en una fresca mañana de abril frente al mar. Cargaba yo en mis hombros una pesada carga de melancolía que me hacía ver la vida en un triste tono gris. La vida misma me impulsó a buscar en esa desconocida mujer morena el dulce néctar que ansioso yo buscaba para poder aliviar la amargura terrible de un dolor inadvertido. Ella, sin proponérselo siquiera, pintó en mis ojos esperanzas, dibujó en mis labios una sonrisa e iluminó mi agobiado corazón con una luz esperanzadora. Ella es gordita, de estatura pequeña y piel color chocolate. Su rostro es un tanto redondo, su nariz es pequeña y

está ubicada justo en medio de unos tiernos ojitos picarones que parecen hablar con su mirada. Me gusta cómo sonríe, ya que cuando lo hace aparecen en sus mejillas dos lindos hoyuelos, los cuales hacen aún más tierna su redonda carita. Su hablar pausado, su acento francés y sus modales delicados la hacen poseedora de una ternura exquisita y suave; suave como la fresca brisa que alivia el calor en el momento que más lo necesitamos. Su nombre es “Michelle”.

Si alguna vez por azar del destino te la encuentras por uno de esos, a veces, extraños caminos de la vida, dile que la quiero; no le digas que la amo, porque ella quizá no entendería cómo fue posible que en el breve tiempo de un primer encuentro haya sido posible albergar en mi corazón este sublime sentimiento.

EL VACÍO LLENADO

Cuenta una reciente historia acaecida en un país ubicado exactamente en donde debía estar y no en otro lugar, que un hombre, hastiado de poder, lleno de riqueza, comodidad, fama y salud, colocado en la cúspide misma de una montaña de oro, sintió en lo más profundo de su espíritu un vacío que no lograba ser llenado por nada ni nadie. Comió frutas, amó mujeres, bebió vinos, pero no. Leyó libros, escuchó canciones, miró paisajes, pero no. Vistió ropas nuevas, enarboló banderas, soñó despierto, pero no. Su vacío permanecía intacto como un Sol… Todo cobró sentido cuando un día amaneció, tras haber sobrevivido la noche anterior cuando un asaltante casi lo mata en un callejón oscuro al apuntarle justo entre los ojos con una pistola calibre .45…

LO INESPERADO

…Comprendió entonces como nadie en el mundo que las flores son seres tan vivos como la vida misma, que es preferible la sinceridad del orate a la hipocresía de algunos cuerdos y que los animales están más cerca de Dios que los humanos. Había decidido que a la mañana siguiente viviría más cerca de la verdad, amando a todos sin dobleces y esparciendo pétalos de gratitud entre sus semejantes. Pero esa noche la muerte apagó la luz de su vida... El alba trajo nuevas luces, pero el cristal de su existencia fue roto… El Sol no se reflejaría más sobre el espejo de sus ojos…

FRENTE AL MAR

Sentado de frente al mar, Julián meditaba con la mirada complacida en aquellas aguas las cuales estaban quietas, sosegadas, tranquilas; el mar se extendía manso sin que nada alterara la paz de sus aguas, las cuales parecían la superficie de un inmenso plato llano… y así Julián se sorprendió de que su corazón antes apasionado, en turbulencia por un amor hacia una mujer a la cual él estaba dispuesto a entregar hasta su propia vida, ahora gozaba de una paz nacida del crecimiento interior… Cerró sus ojos y allí, sentado de frente al mar, respiró profundo y agradeció al cielo comprendiendo perfectamente que “la dicha de quien lo ha perdido todo es que lo tiene todo por obtener”…

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

El silencio del orgullo: celos, machismo y opresión en “El violín de la adúltera”, de Andrés L. Mateo

ALBANIA MARÍA SANTOS

Especial para elCaribe

Ibeth Guzmán. Narradora, ensayista, docente e investigadora universitaria. Reside en Santo Domingo. Miembro de la Academia Dominicana de la Len-

gua. Completó un Doctorado en Estudios del Español, Lingüística y Literatura en la PUCMM. Tiene una Maestría en la Enseñanza del Español en la Universidad de Alcalá de Henares. Realizó una licenci

Aunque al iniciar la lectura de la novela El violín de la adúltera pensamos que será la típica historia de amor y trai-

latos de la era de Trujillo nos eriza la piel, pensemos en las condiciones en las que vivía Néstor al pasar el día junto al hermano del tirano. Este personaje, según se aprecia, es tan despótico como el dictador y disfruta sembrando el terror en sus empleados; de esa manera demuestra su poder, alimentando un complejo de superioridad que lo hace sentirse dueño de los demás.

En nuestro entorno siempre ha existido el peso del «qué dirán», esa presión social que se percibe al imaginar que otros inventan calumnias o divulgan nuestras intimidades por simple ocio. Imaginemos la impotencia de Néstor al no poder expresar el dolor que le causó recibir aquel anónimo que delataba la infidelidad de su esposa. Su orgullo lo obligaba a mantener silencio y a no reclamar nada, solo para cuidar su imagen pública. El silencio se hizo eco de su sufrimiento y los celos lo alimentaron a tal punto que no hallaba descanso; para él, cada paso de su esposa estaba marcado por la traición y la mentira.

Nuestra sociedad ha sido educada bajo un estricto machismo. Al hombre se le enseña que no debe llorar, que debe ser fuerte, dominar a su mujer y mandar siempre en el hogar a cualquier costo; debe, ante todo, «ser un hombre». Este mandato social aumentaba el tormento y el hermetismo de Néstor. Al no ser un individuo violento, no ejercía un control estricto sobre su esposa, por lo que temía ser visto ante los demás como un hombre «débil». Bajo esas condiciones, prefería callar y aguantar. Como bien afirma el personaje: «uno se pasa todo el tiempo observando desgracias ajenas con la más simple naturalidad, clavando con alfileres los calvarios del prójimo en la experiencia, y hasta explayándose en dar consejos, con un catálogo de precauciones que la puta vida se encarga de patear sin piedad». Y es que, hasta que no estamos en los zapatos del otro, somos incapaces de calibrar el dolor ajeno o comprender su postura.

ción, en el transcurso de las páginas nos damos cuenta de que es mucho más que eso. Dentro de su narrativa se esconde la triste realidad que se vivía bajo la tiranía de Trujillo: la opresión, el miedo, la necesidad de desahogo, los sentimientos reprimidos y, sobre todo, el orgullo destructivo que genera el machismo. Si bien es cierto que escuchar los re-

El violín se convierte en un elemento crucial para alimentar la sospecha; para Néstor, la música era la excusa que su esposa utilizaba para encontrarse con su amante. Sin embargo, nunca obtuvo una prueba real que confirmara el hecho, sino simplemente un papel anónimo que le cambió la vida para siempre. He decidido traer a colación el machismo en esta obra para contrastarlo con la actualidad. Aunque Néstor era un hombre pasivo que no maltrataba físicamente a su mujer, la sociedad misma lo presionaba con la creencia de que el hombre debe ser superior, obligándolo a cumplir ciertos requisitos para no ser menospreciado. Miremos detenidamente las consecuencias que este pensamiento arrastra hasta hoy: la alarmante cantidad de mujeres asesinadas solo porque el hombre se niega al rechazo o considera que ella es de su propiedad. Es urgente que el cambio empiece en la mentalidad colectiva, para comprender que la mujer es una compañera de vida, no una posesión ni un adorno. Néstor, sin más pruebas que un rumor, vivió atormentado por los celos; de igual forma viven hoy muchos hombres que, por una simple sospecha, cometen errores trágicos que destruyen su entorno.

NOVELA POR ENTREGAS

La Fortuna Escarlata: crónica de Nassau

La llaman “la república pirata”, pero eso no alcanza para describirla...

Especial

Capítulo 6: Amor y pólvora

El sol ardía sobre un mar de acero azul cuando la voz del vigía rasgó el aire desde la cofa:

—¡Velas al noroeste! ¡Un navío inglés!

La cubierta de La Fortuna Escarlata se agitó como un hormiguero. Los hombres corrieron a sus puestos, los cañones fueron cargados, y el capitán Graves subió al alcázar con la mirada fija en el horizonte. Allí, emergiendo como una sombra blanca y arrogante, avanzaba un buque de guerra de la Royal Navy, más grande y mejor armado que ellos. Su bandera ondeaba con orgullo, recordando a todos que el imperio no olvidaba ni perdonaba.

—¡Malditos perros! —rugió Graves—. Han venido a cazarnos como ratas. ¡Pues hoy aprenderán que La Fortuna Escarlata no huye de nadie!

Un rugido colectivo respondió, mezcla de valor y miedo. Elías sintió la garganta seca. Sabía que aquel combate no sería como los anteriores contra mercantes indefensos: ahora enfrentaban a un monstruo de cañones y disciplina. Se preguntó si vería otro amanecer.

Isabela, en cambio, brillaba con una furia contagiosa. Preparaba su pistola, aferraba la daga con fuerza, y se movía entre los hombres como si la batalla fuera un juego que había esperado toda su vida. Cuando sus ojos se cruzaron con los de Elías, le lanzó una sonrisa encendida.

—¡Hoy escribirás la mejor historia de tu vida, inglés!

El choque comenzó con un estruendo que desgarró el aire. Los cañones del navío inglés vomitaron fuego, y la primera descarga sacudió a La Fortuna Escarlata, arrancando tablones y lanzando cuerpos al mar. Elías se cubrió instintivamente la cabeza mientras astillas ardientes volaban a su alrededor.

—¡Fuego! —ordenó Graves.

La respuesta pirata fue inmediata: los cañones escupieron proyectiles que se estrellaron contra el costado enemigo. El estruendo era ensordecedor, el humo de la pólvora convertía el día en noche, y el olor a azufre quemaba la garganta.

Elías corrió entre la confusión, llevando mensajes del capitán a los artilleros, con el corazón golpeándole el pecho como un tambor. No tenía pistola ni espada en la mano, pero sentía que cada paso era una apuesta contra la muerte. Isabela luchaba en primera línea. Cuando los barcos se acercaron lo suficiente, se abalanzó junto a un grupo de piratas para arrojar garfios y preparar el abordaje. Una bala de mosquete rozó su hombro, desgarrándole la camisa, pero ella apenas lo notó. Sus ojos ardían de determinación.

Elías la vio y sintió un terror instintivo: si caía, no podría soportarlo. Reunien-

do un valor que no creía tener, tomó un mosquete de un tripulante caído y se unió al combate, disparando a los casacas rojas que respondían desde la cubierta enemiga. El retroceso lo hizo tambalearse, pero el disparo dio en el blanco. Por primera vez, Elías sintió la adrenalina del combate en la sangre.

El choque llegó cuando los cascos se golpearon con un crujido. El abordaje fue inevitable: piratas e ingleses se lanzaron unos contra otros, hierro contra hierro, gritos contra gritos. La cubierta se convirtió en un torbellino de pólvora, sangre y furia.

Isabela estaba en el centro de la tormenta, esquivando estocadas, hundiendo su daga en gargantas, disparando a quemarropa. Elías, aunque torpe, se mantenía a su lado, bloqueando ataques que la amenazaban, protegiéndola con una desesperación que lo hacía más feroz de lo que jamás había sido.

En un momento, un oficial inglés de espada larga se abalanzó sobre Elías. El muchacho apenas tuvo tiempo de alzar el sable; el choque lo derribó contra la borda, y el enemigo alzó la hoja para el golpe final. Entonces Isabela apareció

como un relámpago: clavó su daga en el costado del oficial, que se desplomó con un rugido ahogado.

—¡No te mueras todavía, inglés! —le gritó, tendiéndole la mano—. Aún no hemos visto la isla.

Elías, jadeando, tomó su mano y se levantó. En ese instante comprendió que su vida estaba atada a la de ella, que solo tenía sentido mientras la siguiera, aunque fuera hasta el fin del mundo.

La batalla continuó sin tregua. El capitán Graves, con espada en mano, dirigía a los suyos con una mezcla de furia y locura. Finalmente, tras horas que parecieron días, los ingleses comenzaron a ceder. La disciplina de la Royal Navy no bastaba contra la ferocidad de una tripulación dispuesta a morir antes que rendirse.

Cuando el sol empezó a caer, el navío inglés ardía en llamas, mientras La Fortuna Escarlata, maltrecha pero victoriosa, se apartaba con las velas chamuscadas y el casco herido. Los hombres piratas lanzaron gritos de triunfo, aunque sus voces estaban quebradas por la fatiga y el dolor.

Elías se dejó caer en la cubierta, ex-

hausto, las manos aún temblorosas. Miró a Isabela, que se limpiaba la sangre — ajena y propia— del rostro. Ella se acercó, lo tomó del cuello de la camisa y, sin una palabra, lo besó con furia, como quien reclama un botín ganado con sangre. El beso fue breve, ardiente, y luego ella se apartó, riendo.

—Ahora sí, inglés —susurró—, estamos malditos juntos.

Elías no respondió. Solo supo que, en medio del infierno de pólvora y muerte, había encontrado algo más fuerte que el miedo.

Aquella noche, mientras los sobrevivientes atendían las velas desgarradas y los heridos gemían en la enfermería improvisada, Elías escribió en su cuaderno: “Hoy el mar nos probó con fuego y sangre. Vi la muerte en cada esquina, pero también sentí que mi vida tiene un rumbo claro: seguir a Isabela, aunque me lleve a la locura o a la gloria. El mar nos reclama, y yo no pienso huir.”

La Fortuna Escarlata, herida pero indomable, continuó su camino hacia la isla maldita. Y en sus entrañas, dos corazones jóvenes latían al mismo compás, sellados por la pólvora y el amor.

elCaribe, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2026

elcaribe.com.do

Meliza Ruby transforma sus raíces dominicanas en arte contemporáneo desde Estados Unidos. Conocida artísticamente como “By Melrub”, ella ha construido un estilo auténtico que mezcla ilustración, diseño y narrativa visual contemporánea, con lo cual logra conectar con personas que encuentran en el

arte una forma de expresión emocional y personal. Nacida en Estados Unidos y criada en Santiago de los Caballeros, la artista ha convertido su historia de vida entre dos culturas en una fuente de inspiración. Sus raíces familiares influyen en la sensibilidad cultural que hoy transmite en sus obras. En la

13 Cultura

actualidad, Meliza Ruby continúa desarrollando nuevos proyectos creativos y experiencias visuales enfocadas en seguir expandiendo su propuesta artística dentro de la escena cultural contemporánea de Estados Unidos, y lleva siempre consigo la esencia de sus raíces dominicanas.

“Mi prioridad será contar historias que conecten con las personas”

¿Cuál fue el momento exacto en el que decidió dedicarse profesionalmente a las artes visuales?

No puedo señalar un solo día porque el arte siempre ha estado presente en mi vida. Desde niña dibujaba, creaba y observaba el mundo con curiosidad. Sin embargo, la decisión de dedicarme profesionalmente llegó cuando entendí que el arte era mucho más que una habilidad: era mi forma de contar historias, procesar emociones y conectar con las personas. Cuando vi que mis obras generaban conversaciones, recuerdos y emociones en otros comprendí que había encontrado mi propósito.

¿Existe alguna influencia que marque profundamente su obra?

La mayor influencia en mi obra es mi propia historia. Soy hija de padres dominicanos, nací en Estados Unidos, crecí en Santiago de los Caballeros y Puerto Plata, y hoy vivo en Florida como parte de la diáspora dominicana. Esa experiencia de pertenecer a varios lugares a la vez ha definido mi mirada artística. Mi familia, mis raíces, la migración, la memoria, el tiempo y las emociones humanas son las verdaderas protagonistas de mi trabajo.

¿Cómo describiría su evolución desde sus primeras obras hasta su estilo actual?

Mi evolución ha sido un viaje de autodescubrimiento. Comencé explorando diferentes técnicas y estilos hasta encontrar una voz propia. Con el tiempo nació “Ella”, una figura sin rostro y de espaldas que representa emociones universales. Ella me permitió crear un lenguaje visual donde cualquier persona puede verse reflejada sin importar su edad, género o nacionalidad. Hoy mi trabajo es más narrativo, más íntimo y más conectado con la identidad, la memoria y la experiencia humana.

¿Cómo es su proceso creativo desde que concibe una idea hasta que materializas la obra?

Todo comienza con una emoción. Puede surgir de una conversación familiar, una

Consideración

Hoy en día mi trabajo es más narrativo, más íntimo y más conectado con la identidad, la memoria y la experiencia humana”.

Finalidad

Mi objetivo es llevar estas historias a espacios culturales, museos y comunidades dentro y fuera de la República Dominicana”.

noticia, un recuerdo de infancia, una taza de café o una experiencia cotidiana. Suelo escribir mucho antes de pintar. Llevo notas, pensamientos y reflexiones que luego se transforman en imágenes. Después vienen los bocetos y finalmente la obra. Me gusta dejar espacio para la intuición; muchas veces la pieza termina revelándome algo que no sabía cuando la comencé.

¿Qué importancia le da a la técnica frente al mensaje que desea transmitir en sus obras?

La técnica es importante porque me permite comunicar una idea con claridad, pero para mí el concepto siempre tiene más peso. Una obra puede ser técnicamente impecable, pero si no genera emoción o reflexión, pierde parte de su esencia. Mi prioridad siempre será contar una historia que conecte

con las personas.

¿Se ha enfrentado al bloqueo creativo y, si es así, cómo lo supera?

Sí, y he aprendido a verlo como parte natural del proceso creativo. Cuando aparece, no intento forzarlo. Regreso a las cosas que me inspiran: mi familia, la escritura, la lectura, el mar, los viajes y las conversaciones. Muchas veces el bloqueo no es ausencia de creatividad, sino una invitación a escuchar más profundamente.

¿Cuál es el mayor desafío al que se enfrenta como artista emergente en la escena actual?

Mantener la autenticidad en un mundo donde todo ocurre muy rápido. Las redes sociales han creado grandes oportunidades, pero también la presión de producir constantemente. Mi desafío es seguir construyendo una carrera sólida sin perder la esencia de mi trabajo ni la honestidad con la que nació.

¿Cómo cree que las redes sociales y las plataformas digitales están transformando la manera en que el público consume y valora las artes?

Han democratizado el acceso al arte de una manera extraordinaria. Hoy un artista puede compartir su trabajo con el mundo desde cualquier lugar. Sin embargo, también han acelerado la forma en que consumimos imágenes. Creo que el reto es lograr que las personas se detengan, observen y conecten con la historia detrás de la obra, más allá de un simple instante en una pantalla.

¿Hacia dónde quiere dirigir su carrera artística en los próximos años?

Quiero continuar expandiendo el universo de “Ella” a través de esculturas, instalaciones públicas y proyectos de gran escala. Mi objetivo es llevar estas historias a espacios culturales, museos y comunidades dentro y fuera de la República Dominicana. También deseo seguir representando la experiencia de la diáspora dominicana y crear puentes entre nuestras raíces y las nuevas generaciones. Si pudiera elegir que una persona se lleve un solo mensaje o emoción al ver sus obras, ¿cuál sería?

Esperanza. Me gustaría que cada persona recordara que sus experiencias, sus cicatrices, sus recuerdos y su historia tienen valor. Que incluso en los momentos más difíciles existe belleza, aprendizaje y la posibilidad de seguir adelante. ¿Algún proyecto soñado en el que le gustaría incursionar en el futuro?

Sueño con crear una instalación monumental de “Ella” en la República Dominicana, una obra que represente la memoria, la identidad y la conexión entre la isla y la diáspora. También, desarrollar experiencias inmersivas y esculturas públicas que permitan a las personas interactuar con la obra y convertirse en parte de la historia que cuenta.

Meliza Ruby desea seguir representando la experiencia de la diáspora dominicana.

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Cultura 20 junio 2026 by Periódico elCaribe - Issuu