Cultura elCaribe, SÁBADO 13 DE DICIEMBRE DE 2025
elcaribe.com.do
Adam Smith, vigente padre del capitalismo
La Navidad del De intento de ser año 63 en medio hombre de ciencia a periodista de guerrillas
Pedro Delgado Malagón reflexiona sobre las diferencias entre el capitalismo y el fracaso de los modelos socialistas. P.5
La página de OGM rememora en una segunda entrega los enfrentamientos entre el gobierno del Triunvirato y varios movimientos armados. P.7
Diógenes Pina habla de su trayectoria en distintos medios de comunicación y de su libro Sueños de octubre, que reúne sus mejores trabajos. P.13
LAS VAINAS DE MERCADER
El color de la pitajaya Lo que la cultura de masas considera arte está más cerca de ser un fraude orquestado por intereses económicos JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
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ara entender el arte de hoy día no basta con leer el magnífico libro, El fraude del arte contemporáneo, de la historiadora del arte Avelina Lesper. El asunto va más allá y sobrepasa el propio campo artístico, que es, si se quiere o no, una dependencia de un sistema mayor: el sistema capitalista. Lesper se centra, con mucha razón, en lo que es el arte como disciplina y lo que ha sido en la historia de la humanidad. El “error” está en hacer la comparación de ese arte verdadero que ella defiende, con uña y diente y como gata boca arriba, con los artefactos fabricados por la maquinaria comercial de las casas de subastas en combinación con los “coleccionistas”, los directores de museos y la participación del “artista”, instrumento clave para el engaño. Y digo error, porque hay que entender que existen dos mundos con el nombre de arte. El que tiene sus raíces en la evolución de la Historia y el que usurpó el nombre para negar aquel y convertirse en un elemento de la Bolsa de Valores, valores monetarios. El trabajo de Avelina tiene una enorme importancia porque, aparte de tener razón en sus argumentos en defen-
sa del arte, es prácticamente, la única voz de denuncia al fraude llamado “arte conceptual”. Lo peor es su soledad, que aunque no está en ningún desierto, pocos la entienden. Empezando por los mismos artistas que no tienen, y no tuvieron, en las escuelas de Bellas Artes, una formación teórica y menos conocen la historia del Arte. Muchos artistas, por esta misma ausencia de conocimientos y criterios sobre el arte, se confundieron y se confunden, buscan una fama que no es uno de los grandes motivos de su razón de ser, y dinero, aunque se conformen con migajas que suelte la poderosa maquinaria. Esa confusión de querer fama y creer que la pueden lograr haciendo arte, se debe básicamente a que desconocen la existencia del mecanismo de la maquinaria. Antes de la maquinaria existió el Congreso USA creado después de la ll Guerra Mundial para financiar “artistas” que se pusieran a su servicio, para atacar a la URSS, en aquella odiosa “Guerra Fría”. Muchos artistas quisieron seguirle los pasos a Jackson Pollock, a Rothko, Motherwell, de Kooning, a Warhol. El único problema era que ese grupo estaba financiado, como lo documenta Frances Stonor Sauders en “The cultural Cold War”. Y todas las porquerías que hicieran, ya estaban vendidas de antemano.
Avelina.
Guerra Fría Antes de la maquinaria existió el congreso USA, creado después de la II Guerra Mundial para financiar artistas que se pusieran a su servicio...”
Warhol, se sabe, era publicista, especialista en marketing y al entrar en ese mundo del Congreso USA, no necesitó hacer ninguna obra, simplemente creó la Fábrica, un séquito de sus amantes drogadicto, entre ellos Basquiat, para fabricar en serie cientos de láminas sin ningún valor estético, ya valorado, comercialmente, en millones que serían colocados en los museos, cómplices y parte del plan. l SIGUE EN LA PÁGINA 3