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Cultura 11 julio 2026

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elCaribe, SÁBADO 11 DE JULIO DE 2026 elcaribe.com.do

Evocación de la gesta de Estero Hondo

Pedro Conde Sturla rememora el histórico desembarco de los expedicionarios que combatían contra la tiranía del sátrapa. P.4

Las vainas de Mercader

El regreso de los opositores exiliados en 1961

Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, dirigentes perredeístas, retornan al país en el mes de julio de 1961 tras la caída del régimen trujillista. P.7

Cómo se siente ganar un primer lugar en China

Un grupo de estudiantes dominicanos de la PUCMM, orientados por su mentor, obtuvo el primer premio en el Huawei ITC Global Competition. P.16

Los 16 innings de Marichal que estremecieron el mundo (XIII) Cultura

elCaribe rinde homenaje a Juan Marichal con esta serie de 16 entregas sobre, quizás, el juego más famoso de las Grandes Ligas.

JOSÉ MERCADER

666mercader@gmail.com

13° INNING

¿Había un duelo racial en este partido? ¿El blanco Spahn contra el negro y latino Marichal? Quién sabe. Lo que sí es seguro es que Bobby Bragan no tenía intenciones de sacar a su lanzador que, hasta aquí, tenía a los Gigantes dominados. De los 15,921 espectadores iniciales solo quedaba un poco más de la mitad, alrededor de las once de la noche. (T1) Ken Burkhart dio más palmaditas para apurar al bateador. Warren se situó con su estilo habitual esperando siempre la primera, como si con ello lograse cuatro malas de seguida. El primer tiro pasó por la mitad de su fémur, una recta que rompió el silencio del Candlestick Park. Strike one! Un poquito más abierto llegó el segundo strike. Con el tercer tiro Warren se animó a tirarle, pero el bate pasó muy lejos de la trayectoria de la bola que se retorció llegando al home. Un ponche más para el “dandy dominicano”. Dandy es alguien burgués que anda vestido de manera lujosa y extravagante y aunque Marichal vestía bien, como todos los peloteros fuera del terreno, estaba lejos de ser un dandy; pero los periodistas tenían que pegarle un mote, que no fuese del todo agradable. Ya que no pudieron traducirle el nombre, que no era John, ni a Felipe que no era Phillip.

Juan Marichal por Mercader.

historia de la medicina

Louis Braille

salón de la fauna

te (no fonéticamente

bier). De ese modo, el punto superior izquierdo (llamado posición 1) representa la A, quierdos (llamados posiciones 1 y 2) representan la B, y los dos siciones 1 y 4) representan la C, y así sucesivamente. A partir de 1830, este sistema se utilizó en el

derecho y se lo perforó. Después de unas semanas, se desarrolló una oftalmía simpática en el ojo izquierdo y terminó ciego de ambos ojos. Cuando tenía seis años, lo enviaron a la escuela en París y, a la edad de 10 años, ingresó al Instituto Real para Jóvenes Ciegos (también llamado Saint Firmin), fundado en 1784 por Valentin Haüy.

Braille permaneció allí prácticamente toda su vida. Las condiciones sanitarias eran deficientes y probablemente contrajo tuberculosis a principios de su juventud mientras estudiaba en este edificio húmedo y mal ventilado. Braille pronto se dio cuenta de que los intentos anteriores de enseñar a leer y escribir a los niños ciegos habían tenido un éxito limitado. Se afirmaba en ese momento que solo tres o cuatro personas ciegas en París sabían leer. Braille se convirtió en asistente de enseñanza en 1828 y luego en profesor del instituto. En 1838 escribió un libro de aritmética para personas ciegas. Este todavía estaba escrito en letras en relieve, pero Braille encontró que este método consumía demasiado espacio y era demasiado laborioso para ser exitoso.

En 1829, Braille publicó su primer libro sobre su sistema original de uso de puntos para representar letras, números, símbolos matemáticos y notas musicales. Introdujo el sistema de seis puntos y organizó los signos alfabéticamen-

ma más elaborada en 1831, de modo que, por ejemplo, la primera nota, el siciones 1, 4 y 5). Con eso, la literatura musical fue accesible para los ciegos. El libro de Braille salió en una segunda edición en 1837 y el método se presentó de una forma más concentrada y lógica. Braille también utilizó un punzón para que los ciegos pudieran escribir utilizando una matriz.

El primer libro en braille se produjo en 1837. Fue preparado a mano. El primer libro impreso en braille apareció en 1847. En 1854 se imprimió el primer libro en braille en un idioma diferente al francés. Fue en portugués y los gastos fueron pagados por el Emperador de Brasil, Don Pedro II. El sistema braille pronto se extendió y fue utilizado por otros idiomas europeos, aunque hubo numerosas modificaciones, especialmente en Alemania y los Estados Unidos. El primer instituto en adoptar el braille fuera de Francia fue el famoso Instituto para Ciegos en Lausana, Suiza (1852). Poco a poco, el sistema también se extendió a los idiomas no europeos, aunque la confusión fue grande hasta que se logró un acuerdo internacional bajo los auspicios de la Unesco poco después de la Segunda Guerra Mundial.

La tuberculosis de Braille se volvió más grave, por lo que alrededor de 1845 tuvo que reducir su carga docente y quiso jubilarse. Tuvo una hemoptisis grave en 1851 y murió un año después. Recibió una serie de honores póstumos. Gracias a su sistema miles de personas no videntes han podido acceder a documentos y libros. DR. HERBERT STERN

Manuel Adorni

(DÉCIMA CIBAEÑA)

Declarao presunto ladrón

Allá en la Casa Rosada

Decuiden, que no pasará nada

De Milei e compadrón

Etán en asociación

Poi tanto no habrá condena

No le darán una pela

Como lo merecería

La Juticia e poiquería “Laj vaquita son ajena”.

Con Milei todo e pamplina

Nadie lo puede parai

Adoini e su compay

Son payaso en diciplina

E mejoi presa Critina

Que una mafia corrupta Aigentina presa en gruta

En un túnei sin salida

Dio Milei boleta e ida Pa’ una macabra ruta.

JOSÉ MERCADER

El día que Juan Marichal se volvió leyenda

<VIENE DE LA PORTADA

Marichal se comportó correctamente durante toda su carrera. El incidente que ocurrió dos años después de este encuentro con John Roseboro, quécher de los Dodgers, fue una provocación que sacó de quicio al as dominicano. La tensión de ese encuentro fue terrible. Era el duelo de los dos píchers más importantes de las Mayores y Roseboro, como quécher, tenía alta responsabilidad de conducir a su equipo a la victoria, por las buenas o por las malas. Quería cuquiar a Marichal y lo logró. Es posible que esa respuesta de Marichal fuese el cúmulo de tantas vejaciones como latino y negro en los Estados Unidos o quizás tuviese que ver por la indignación de la invasión de los 42 mil marines de Lyndon B. Johnson a la capital dominicana, para asegurar el golpe a Bosch. Pero esto se descarta por la actitud de admiración de Marichal a Balaguer que es quien fue impuesto por los invasores. (T2) Maye no pudo más que sacar un flai alto al right field para el segundo out. (T3) Este es el inning de la mala suerte para los supersticiosos, pero nada que ver porque el hit que le conectó Bolling por el right fue un tablazo acechao a un cambio de velocidad. (T4) Aunque Bolling no es un corredor lento, Bragan lo mantuvo pegao a la almohadilla con la esperanza de que a Aaron se le zafara un petacazo y este pudiera anotar. La táctica era buena si no fuera porque Marichal nuevamente dominó al sonriente Henry que solo le pudo dar un flaicito a la primera, que Cepeda agarró en la zona de fao. (T1) Con su número 21, Ernie Bowman se presen-

tó llevando el bate como el hombre del bacalao a cuestas de la emulsión de Scott. Al colocarse frente al home irguió el madero con aire desafiante, pero Spahn no le hizo caso y lanzó de acuerdo a los pedidos de Crandall. El primero fue una bola afuera que Spahn depositó en el mismo sitio indicado por la mascota de su quécher. Este pensó que Bowman esperaba el primer strike y pidió una recta que fue a parar al left field para abrir el inning con un hit y la carrera del triunfo en potencia. Diferente a Bragan, Alvin

Dark quería el robo. (T2) Cuando Hiller se cuadró en home ya Bowman se despegaba de la primera. Para un zurdo era muy fácil vigilar a un corredor y con un movimiento rápido Spahn lanzó a primera para sorprender fuera de base al corredor que intentaba ir a segunda donde lo esperaba el siore con un tiro certero de primera. Después de dos lanzamientos Hiller sacó un rolin por segunda y cayó vía 4-3. (T3) Marichal no había perdido ni la energía ni el entusiasmo tanto para pichar como para batear y se colocó en home dispuesto a decidir el partido por sí mismo. Él estaba completamente convencido de que este partido se iba a decidir con un coñazo. Así es que, con dos out, su intención de tirarle con fuerza, estaba bien justificada. Sin embargo, dejó pasar las dos primeras bolas. Al tercer lanzamiento le hizo el mismo swing que Willie Mays y la pelota se elevó alto al fondo del center. ¿Se acabó el partido? Por poco Jones enganchó la bola entre left y center luego de una carrera desesperada. Era un batazo para triple de no haber aterrizado en el guante de Jones. Tres outs y fin del episodio 13. (Escrito sin Inteligencia Artificial)

Bobby Bragan. F. E.
Jackie Robinson. F. E.
Marichal por Amadee.
Marichal y Warren Spahn. F. E.
Bola. F. E.

4 Cultura

20 de junio de 1959: Estero Hondo

La lancha Tínina, con sus cuarenta y ocho hombres apiñados en la cubierta y la cabina, se acercó a unos doscientos metros de la costa y se inició el desembarco. Era un lugar llamado Punta Rucia, situado en las inmediaciones de Estero Hondo, que comparte la misma franja costera.

Paradójicamente, las aguas del litoral (no del estero en sí), son poco profundas y transparentes, con una superficie mansa, suave, como las de una laguna. Una parte de los hombres llegaría vadeando a la orilla, otros en un bote salvavidas de goma y el resto en la yola de un pescador que se acercó a curiosear, en compañía de un hijo.

Durante la operación no hubo ningún incidente que lamentar, pero el comandante de la expedición, José Antonio Campos Navarro (aliasToñito), había muerto de una manera absurda poco antes de llegar.

Fue algo que ocurrió en la madrugada, cuando todavía estaba oscuro. El comandante, igual que todos los expedicionarios, ya tenia su equipo puesto, incluyendo la pesada mochila, pero algo en la popa del Tínina llamó su atención y fue a a averiguar. Quizás se inclinó para revisar, quizás tropezó. El hecho es que cayó al agua y probablemente se hundió. Se hicieron de inmediato todos los esfuerzos para rescatarlo, pero todos los esfuerzos fueron inútiles. No pudieron encontrarlo, no volvieron a verlo. Seguramente se había ahogado en aquellas aguas oscuras y los demás hombres seguirían su camino.

Al llegar a la orilla se dividieron en dos grupos. Uno se dirigió al llano, en dirección a la cordillera septentrional y otro en dirección a unos acantilados donde se veían unas cuevas en las que buscaron refugio, un refugio que se suponía momentáneo, pero las cosas saldrían de otra manera. La idea era ganar las montañas para reagruparse más adelante y eventualmente hacer contacto con expedicionarios del Carmen Elsa, cuya suerte ignoraban. Sin embargo, a partir de las ocho de la mañana empezaron a dejarse sentir los aviones. Y muy pronto empezarían los ametrallamientos y bombardeos. Bombardearían los aviones y bombardearía una fragata que llegaría un poco más tarde. La buena suerte se había acabado.

El primer objetivo y la primera víctima de los pilotos fue la abandonada lancha Tínina. Se dice que el mismo Ramfis Trujillo ordenó ametrallarla y hundirla, igual que después ordenaría sa-

carla a flote y trasladarla a puerto Plata.

Cuenta Anselmo Brache que a eso de las nueve de la mañana llegaron los primeros refuerzos, procedentes de Mao, un grupo de ciento siete reclutas que la bestia había ordenado escoger entre campesinos de montaña. Después llegaron tanques desde Santiago Rodríguez, tropas desde Guayubín, Santiago, y llegaron tropas desde Moca, Monte Cristi y Dajabón, tropas y baterías de artillería, compañías de morteros, carros de asalto.

Como dice Emilio Cordero Michel, se repitió en Estero Hondo lo mismo que en Maimón contra los expedicionarios que se habían refugiado en las cuevas. Un bombardeo feroz, indiscriminado, un continuo fuego de ametralladoras, cañonazos, cohetes, fuego desde mar y tierra y aire, hasta el punto de que los acantilados cambiaron de color, se volvieran casi blancos a fuerza de metralla. Pero a pesar de la potencia e intensidad del fuego se produjeron pocas bajas ese día. Las cuevas ofrecían una inmejorable protección, pero eran al mismo tiempo un encierro en el que no podían permanecer. Habían estado resistiendo durante todo el día 20, el día del desembarco, pero tenían que abandonar el área y la abandonaron. Lograron burlar el cerco, escabullirse, huir de los más de tres mil soldados que se habían congregado en el lugar. En horas avanzadas de la noche se fueron deslizando como sombras en pequeños grupos, abandonaron subrepticiamente la protección de las cuevas y se dirigieron hacia el sur, intentarían cruzar la carretera Santiago-Monte Cristi, el entonces copioso río Yaque del Norte, internarse en la Cordillera central. Desgraciadamente la región estába siendo azotada por una sequía y el terreno era llano. Era una zona de cactus y guasábara. El agua y la comi-

da eran como quien dice inexistente. Para peor, como dice Anselmo Brache, todo lo que se movía se podía ver desde lejos. No fue nada difícil ubicarlos, acorralarlos, diezmarlos.

«El frente de Estero Hondo, aunque no sufrió la rudeza de los bombardeos y ametrallamientos en el momento del desembarco, como ocurrió en Maimón, tuvo una gran desventaja: el terreno era llano, lo que permitió que el Ejército los cercara con mayor facilidad, era sumamente árido y la gran sequía de la Línea Noroeste dificultó enormemente la obtención de agua. Esa situación, además de la falta de comida y el agotamiento físico, determinó que los 48 expedicionarios fueran sometidos y apresados en apenas 2 semanas». (1)

Además, el ejercito dio inicio a una campaña de terror contra los campesinos, empezó a asesinarlos con el propósito de aterrorizarlos, de impedir que colaborasen con los guerrilleros. Esa matanza se sumaba a la que provocaban los aviones con sus bombardeos indiscriminados, que muchas veces alcanzaron a la población civil.

Aun así, algunos expedicionarios lograron cruzar la carretera y avanzar hacia el sur, pero eventualmente caerían prisioneros o fueron abatidos. Otros decidieron no rendirse, se reventaban a sí mismos con granadas de mano o se enfrascaban en furiosos tiroteos contra fuerzas superiores y perdían la vida.

Uno de los episodios más curiosos de la contienda, según cuenta Anselmo Brache, tuvo lugar en la sección de El Papayo, cuando el mayor Anselmo Pilarte, al frente de su tropa de reclutas, se encontró y enfrentó con uno de los grupos de expedicionarios. El combate, de seguro, sería breve e intenso y se produjeron muertos y heridos en uno y otro bando. Entre los heridos estaba el mismo ofi-

cial Pilarte. Al parecer su tropa se dispersó y el mayor quedó en manos de los insurrectos. Y por suerte, también, en manos del doctor y guerrillero Octavio Mejía-Ricart. Quizás en ese momento (rodeado de gente a la que la propaganda del régimen describía como comunistas ateos y disociadores), el mayor Anselmo Pilarte se daría por muerto. Pero no moriría. El Dr. Mejía-Ricart le brindó primeros auxilios, habló un rato con él, detendría el sangrado, le pondría una venda, lo atendió con los medios a su disposición. Finalmente lo dejaron en un lugar apropiado donde pudo ser rescatado… Vivió para contarlo. En cambio el Dr. Mejía-Ricart fue hecho prisionero el 22 de junio y el trato que recibió fue muy diferente. Lo llevaron a Santiago, amarrado como un andullo y con signos visibles de torturas. Estaba herido en la nuca, una fea herida de machete, y le habían dado un balazo en el hombro. Moriría de mala muerte en San Isidro, donde sufrió torturas y vejaciones. Moriría tras horribles padecimientos, como murió la mayoría de los expedicionarios.

La repatriación armada (14)

(Historia criminal del trujillato[186])

Bibliografía:

Anselmo Brache Batista, «Constanza, Maimón y Estero Hondo: Testimonios e investigación sobre los acontecimientos».

Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959»,

Nota:

Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», p. 159.

El beethoveniano prepara su reto mayor: las nueve sinfonías

ANDRÉS TOVAR

Especial para elCaribe

Amaury Sánchez habla de Beethoven con una mezcla de entusiasmo, respeto y sentido de misión. No lo menciona como un compositor más dentro de una temporada posible, sino como una fuerza que ordena una manera de entender la música, la orquesta y el oficio creativo.

En medio de la conversación con elCaribe previa al exitoso concierto de Mahler del pasado miércoles, Luis Gorelik, la Filarmónica de Santo Domingo y los próximos proyectos de su agenda, el productor y director desliza, en primicia, su próximo gran proyecto: en 2027, año en que se conmemoran los 200 años de la muerte de Ludwig van Beethoven, Sánchez quiere montar las nueve sinfonías del compositor alemán en cinco grandes conciertos.

La frase no llegó envuelta en solemnidad, pero contiene una ambición enorme: “El año que viene, como se cumplen los 200 años de la muerte de Beethoven, vamos a tener el ciclo de las nueve sinfonías en cinco grandes conciertos”. Luego añadió un dato de calendario todavía en fase de organización, pero suficientemente claro para marcar el horizonte del proyecto: “sería en la primera mitad del año”. También mencionó a Darwin Aquino como uno de los directores invitados que podrían participar en la empresa.

El anuncio importa porque las nueve sinfonías de Beethoven no son un repertorio cualquiera. Son columna vertebral de la música occidental. En ellas se escucha la transformación de la sinfonía desde el clasicismo heredado de Haydn y Mozart hasta una forma nueva, más libre, más conflictiva y más cercana a la idea moderna de arte como expresión de

conciencia individual. Interpretarlas completas implica asumir una travesía artística, logística y simbólica.

En Santo Domingo, además, el proyecto tendría una lectura institucional: colocaría a la Filarmónica ante uno de los ciclos más exigentes y visibles que puede asumir una agrupación sinfónica. No se trataría únicamente de tocar Beethoven, sino de atravesar, en cinco noches, la evolución de un lenguaje que cambió para siempre la relación entre compositor, orquesta y audiencia.

El beethoveniano daba señales

Amaury Sánchez no llega a Beethoven por oportunismo de calendario. Su relación con el compositor tiene historia reciente y confesión pública. En una entrevista concedida a El Caribe en mayo de 2025, a propósito de uno de sus conciertos dedicados al genio alemán, lo dijo sin rodeos: “Lo primero es que yo soy beethoveniano (…) Beethoven es la persona, el músico, el genio que realiza la transición entre el Período Clásico y el Período Romántico, es quien sienta las bases para el romanticismo musical, (y es) uno de los más grandes músicos de la humanidad, sino el más”.

Los conciertos Todo Beethoven y Todo Beethoven 2 fueron anticipos de esa relación. En ellos, Sánchez y la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo comenzaron a medir una conexión con el público alrededor de un repertorio que conserva poder de convocatoria, pero que también exige preparación, discurso y contexto.

Ante ello, la pregunta inevitable es cómo se puede organizar un ciclo de nueve sinfonías en cinco conciertos. Amaury todavía no ha detallado públicamente la arquitectura completa del proyecto, pero su idea abre posibilidades interesantes: un ciclo cronológico que permita mostrar la evolución de Beethoven des-

de las dos primeras sinfonías, todavía conectadas con el mundo clásico, hasta la Novena, donde el lenguaje se vuelve monumental.

Lo que viene La conversación sobre Beethoven apareció previa al concierto dedicado a la Sinfonía n.º 1 “Titán”, de Gustav Mahler, una obra colocó a la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo ante una plantilla ampliada, una gran exigencia técnica y una lectura de escala internacional con el maestro argentino Luis Gorelik como director invitado. Ese dato importa porque muestra una continuidad: permite comprender por qué Mahler no fue una idea casual y Beethoven tampoco parece ser un golpe de efecto. Amaury Sánchez está construyendo una narrativa de crecimiento para la Filarmónica: Mozart, Beethoven, Chaikovski, repertorio dominicano, Mahler y ahora la posibilidad de una integral beethoveniana.

Consultado sobre por qué piensa en proyectos de esta escala, Amaury argumenta con el origen de su formación. Recuerda que fue miembro de la Orquesta Sinfónica Nacional durante 17 años: “15 años fui músico y los otros dos fui director asistente. Era una época de mística, de temporadas largas, de conciertos en pueblos, de una vida musical organizada alrededor del trabajo constante”. Y, en su remembranza, aparece Carlos Piantini, figura fundamental de la dirección orquestal dominicana. “Era un trabajador impresionante: llegaba temprano, se sentaba en el podio y la orquesta empezaba cuando debía empezar”.

La agenda de Amaury para los próximos meses no se agota en Beethoven. En la conversación también menciona la posibilidad de desarrollar conciertos en iglesias durante el último tramo del año, especialmente con repertorio del período clásico. Asimismo, adelanta la reorquestación de su Misa festiva dominicana, una obra estrenada en 1996. La pieza tendrá una nueva vida con orquesta, coro, grupo folclórico y solistas. En su recuerdo, esa misa marcó un antes y un después en su carrera, asociada al encargo de Pedro Rodríguez Villacañas y a una frase que no ha olvidado: “Vas a ser una persona antes de la misa y otra después de la misa”.

Si Mahler fue una montaña reciente para la Filarmónica, Beethoven será una cordillera completa. Nueve sinfonías, cinco conciertos y una pregunta de fondo: ¿hasta dónde quiere llegar una orquesta y un director cuando deciden medirse con el compositor que cambió para siempre la idea de ser artista? Amaury Sánchez ha lanzado la señal, ahora queda convertirla en calendario, programa, experiencia y memoria. Porque tocar Beethoven siempre es más que tocar Beethoven: es entrar en la mente que diseñó cómo la música occidental podía hablar en primera persona.

¿“Requiem” para Yannick? ConCierto Sentido

Deutsche Grammophon lanzó a finales del pasado junio el Réquiem y la Gran Misa en do menor de Mozart, interpretados por la Orquesta de Cámara de Europa y el Coro de Cámara RIAS bajo la dirección de Yannick Nézet-Séguin, quien desde su designación como director musical de la Metropolitan Opera House de Nueva York, ha tenido un ascenso meteórico, incluyendo la dirección del Neujahrskonzert 2026 en Viena como sucesor del gran Ricardo Muti (muchos dirán que es el “efecto Nueva York” del que hoy goza Gustavo Dudamel).

Nada más ese preámbulo hacen esta grabación de escucha obligada, donde el canadiense se beneficia de una orquesta flexible y un coro reconocido por ser uno de los dos o tres mejores del mundo. Quien haya visto dirigir a Nézet-Séguin sabe que es un conductor abierto a experimentar fuera de los cánones, y esta grabación, no es la excepción. El Réquiem dista mucho de ser tradicional, y la Misa en do menor, tampoco es la versión habitual, ya que se oyen, por ejemplo, timbales al comienzo del Credo, algo que no figura en la partitura “normal”.

No pocos críticos echaron de menos “la serenidad” y” el luto” que caracterizan a ambas obras. No obstante, para quien suscribe, su recreación del Sanctus-Benedictus es admirable y, como director de ópera, Nézet-Séguin conoce bien el carácter teatral de Mozart y le da “vida” con un reparto de solistas de lujo: la soprano china Ying Fang, habitual de la Metropolitan Opera, y Emily D’Angelo, que es excepcional. Vale la pena darle una escucha.

Amaury Sánchez llevará su línea beethoviana a un ciclo mayor. CORTESÍA

XXI Congreso: Investigación científica, tecnología, necesidades nacionales y desarrollo sostenible

DR. WILSON ENRIQUE GENAO

PROFESOR A TIEMPO COMPLETO wilsongenao@pucmm.edu.do

La investigación científica constituye un eje esencial para el desarrollo sostenible. La Constitución dominicana en el artículo 63, numeral 9 establece: “El Estado definirá políticas para promover e incentivar la investigación, la ciencia, la tecnología y la innovación que favorezcan el desarrollo sostenible, el bienestar humano, la competitividad, el fortalecimiento institucional y la preservación del medio ambiente. Por su parte la Ley Núm. 139-01 que crea el Sistema Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, y la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología en su artículo11, letra g establece como una de las misiones del Sistema Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología la de: “Incentivar y propiciar la investigación científica, así como la experimentación, la innovación y la invención de tecnologías […]”. La misma Ley en su artículo 94 crea el Fondo Nacional de Innovación y Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondocyt), con el objetivo de: “Desarrollar y financiar actividades, programas y proyectos de innovación e investigación científica y tecnológica y establecer un sistema de promoción permanente de la investigación científica y tecnológica nacional”.

Una de las formas de promoción de la

investigación científica ha sido la realización de congresos como encuentros de socialización de las investigaciones que se realizan a nivel nacional e internacional. Acorde a esa visión en el año 2005 la entonces Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (actualmente Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Mescyt), celebró el I Congreso Interdisciplinario de Investigación Científica en el que se realizaron 51 presentaciones. Desde el año 2005 hasta el presente se han realizado 21 versiones de este Congreso. El II Congreso se realizó en el año 2006 con 55 presentaciones; el III en el 2007 con 45 presentaciones y el IV Congreso con 65 presentaciones se hizo en el 2008. Luego en el 2009 se realizó el V Congreso con 57 presentaciones y en el 2010 el VI Congreso con 86 presentaciones.

En el 2011 en la séptima versión del evento en que se hicieron 104 presentaciones pasó a llamarse Congreso Internacional Interdisciplinario de Investigación Científica. Al año siguiente se desarrolló el VIII Congreso con 110 presentaciones y en el 2013 el IX con 173 presentaciones.

A partir del año 2014 en la décima versión del evento (se hicieron 268 presentaciones) pasó a llamarse Congreso Internacional de Investigación Científica. En el 2015 se llevó a cabo el XI Congreso con 480 presentaciones; en el año 2016 el XII con 243 presentaciones, en el 2017 el XIII Congreso con 283 presentaciones. En el año 2018 se hizo el XIV Congreso con 331 y en el 2019 el XV con 336 presentaciones. En el año 2020 no se rea-

lizados, 29 talleres, para un total de 65 actividades académicas centrales; 62 presentaciones de pósteres científicos y 268 presentaciones concurrentes, para un total de 400 presentaciones científicas distribuidas en diversas áreas del conocimiento.

La apertura del Congreso contó con la conferencia magistral titulada: “Del recurso vegetal al alimento funcional: estrategias sostenibles para la conservación y valorización agroindustrial”, dictada por la Dra. Evelina Quiroga, directora de la carrera de Farmacia de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia de la Universidad Nacional de San Luis, Argentina e investigadora independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

En esta edición se abordaron múltiples temas de diversas disciplinas que incluyó investigaciones relacionadas con enfermedades cardiovasculares, diabetes, salud mental, seguridad alimentaria, cambio climático, biodiversidad, gestión del agua, el sargazo, agricultura sostenible, inteligencia artificial, entre otros temas.

lizó como consecuencia de la situación provocada por la pandemia del Covid-19.

En el año 2021 se realizó el XVI Congreso con 373 ponencias, 5 conferencias magistrales, 3 especiales, 19 simposios, 6 cursos talleres y 5 paneles. Al año siguiente se realizó la XVII edición con 370 ponencias de científicos provenientes de 36 países. Así mismo, la edición número XVIII se hizo en el 2023 en el que se realizaron 639 presentaciones.

La siguiente edición, el XIX Congreso se realizó del 10-14 de junio de 2024 en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad del Caribe (Unicaribe), con la participación de 28 países, 1300 participantes y 502 producciones científicas y la edición XX en el año 2025 en las instalaciones de la Universidad Organización y Método (O&M).

La pasada semana (30 de junio-3 de julio) se realizó el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica (XXI CIC 2026) teniendo como sede a la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). La apertura del Congreso contó con la presencia del ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, del Rector Magnífico de la PUCMM Pbro. Dr. Secilio Espinal, de viceministros y funcionarios del Mescyt, rectores y ex rectores de diversas universidades; vicerrectores, decanos, directores, investigadores de PUCMM y de otras instituciones de educación superior.

Esta edición contó con seis conferencias magistrales, siete simposios temáticos, 19 paneles, cuatro cursos especia-

Este evento ha ido fortaleciéndose y se ha convertido en el principal evento de investigación científica del país con participación de investigadores de renombre tanto nacionales como internacionales, incluyendo la participación de dos premios Nobel. Participó David Gross, doctor en Física de la Universidad de Berkeley y Premio Nobel de Física 2004 quien estuvo en el XII Congreso en 2016 con la conferencia “La importancia de las Ciencias Básicas” y en el año 2021 en el XVI Congreso con la disertación “El papel crítico de los Centros de Ciencias”. También participó en el XIII Congreso celebrado en el año 2017 el científico israelí Aaron Ciechanover, premio Nobel de Química 2004, quien dictó la conferencia titulada “La revolución de la medicina personalizada: ¿Llegaremos a curar todas las enfermedades, y a qué precio?”.

Ciertamente la investigación científica constituye uno de los motores fundamentales para la búsqueda de soluciones científicas a los grandes desafíos que enfrentan las sociedades. Este tipo de espacio es esencial para seguir trabajando en la construcción de una sólida cultura científica en el país que redunde en beneficio de la sociedad, el desarrollo sostenible y la democracia dominicana.

Referencias

• Constitución Política de la República Dominicana [Const]. Art. 63. 27 de octubre de 2024. https://www. consultoria.gov.do/Documents/ GetDocument?reference=88cd6dd0268b-4fda-a12a-0f3ae7fcfa7e

• Ley No. 139-01 que crea el Sistema Nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, y la Secretaría de Estado de Educación Superior, Ciencia y Tecnología. 13 de agosto del 2001. https://www.aduanas. gob.do/media/fzrdqj2a/139-01_de_ educacion_ciencia_y_tecnologia.pdf

• Rodríguez Peña, C. et al. (2025). XX Congreso Internacional de Investigación Científica XX CIC. Mescyt.

elCaribe, SÁBADO 11 DE JULIO DE 2026

elcaribe.com.do

Central de Datos

La segunda semana de julio: sucesos que marcaron la historia de 1961

“Venimos

sin odios ni rencores, con el propósito de contribuir, junto al pueblo dominicano, al nacimiento de la democracia en la República Dominicana”. Declaración de Ángel Miolán al llegar al país.

LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

La segunda semana de julio de 1961 estuvo marcada por acontecimientos que incidieron de manera decisiva en el rumbo de la historia dominicana y tuvieron repercusiones en los ámbitos político, social y económico del país. Tras el ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo, la nación comenzó a experimentar profundas transformaciones que dieron paso a una nueva etapa, caracterizada por una mayor apertura política, el fortalecimiento de las libertades públicas y el surgimiento de una sociedad cada vez más democrática y participativa.

En medio de ese proceso de apertura, comenzaron a producirse hechos que reflejaban el cambio del escenario político nacional. Uno de los más significativos fue el regreso de dirigentes opositores que durante años habían permanecido en el exilio. En esta edición, la Zona Retro reconstruye los principales hechos que marcaron esa trascendental semana de julio de 1961.

El regreso de los exiliados marca la apertura política

Tres dirigentes exiliados del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) regresaron al país amparados en las garantías ofrecidas por el Gobierno, con el propósito de integrarse al proceso político de cara a las elecciones generales de 1962.

Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, quienes habían permanecido durante varios años en el exilio, arribaron a Santo Domingo en un vuelo de Pan American procedente de San Juan, Puerto Rico. A su llegada, entregaron a los periodistas declaraciones conjuntas, además de un mensaje dirigido al país por Juan Bosch, presidente del PRD.

A su llegada al aeropuerto fueron recibidos por el licenciado Emilio Rodríguez Demorizi, quien, con el beneplácito del presidente de la República, les transmitió las garantías ofrecidas por el Gobierno para que desarrollaran libremente sus actividades políticas en el país.

Rodríguez Demorizi les manifestó que podían confiar plenamente en los compromisos asumidos por el jefe del Estado y afirmó que, a partir de ese momento, correspondía a los dirigentes actuar con el mismo civismo y buena fe que, según expresó, había demostrado el Gobierno dominicano.

En la declaración entregada a la prensa, Ángel Miolán manifestó que regresaban a su patria “con una emoción que no puede describirse con palabras”, luego

de permanecer durante largos años alejados del país.

Asimismo, expresó que regresaban al país “sin odios ni rencores, con el propósito de contribuir, junto al pueblo dominicano, al nacimiento de la democracia en la República Dominicana”.

En su declaración también afirmó que estaban plenamente conscientes de que América y la opinión pública internacional seguían con atención aquel momento decisivo de la historia nacional. Sostuvo que la única forma de aliviar las dificultades que atravesaba el país e integrarlo plenamente a la convivencia democrática internacional era mediante una actuación patriótica y responsable de todos los dominicanos, sin distinción alguna.

Después de años de exilio, el regreso a la patria Ángel Miolán, oriundo de Dajabón, tenía 46 años de edad y llevaba 26 años fuera del país. Nicolás Silfa, nacido en Azua, también contaba con 46 años y había permanecido 25 años en el exilio. Por su parte, Ramón A. Castillo, natural de San Pedro de Macorís, tenía 40 años y residía en el extranjero desde hacía once años.

A su llegada, los dirigentes exiliados conversaron con periodistas nacionales y extranjeros en la misma escalerilla del avión, donde fueron abordados por representantes de diversos medios de comunicación. En ese mismo vuelo arribaron también Sam Harper, de la revista Time, y Bienvenido Ortiz Otero, del periódico El Mundo, de San Juan, Puerto Rico.

La presencia de los principales líderes perredeístas en territorio dominicano motivó un acercamiento inmediato con las autoridades. En ese contexto, el presidente Joaquín Balaguer decidió reiterar públicamente las garantías ofrecidas a la oposición para participar en el proceso democrático.

Balaguer reafirma las garantías a la oposición

El presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer, reiteró las amplias garantías ofrecidas por el Gobierno a las distintas organizaciones de oposición para el libre desarrollo de sus actividades políticas, durante un encuentro sostenido con tres dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Los representantes del comité político del PRD, Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón A. Castillo, fueron recibidos por el jefe de Estado en un salón contiguo a su despacho, en el Palacio Nacional, donde abordaron diversos aspectos relacionados con el proceso de apertura política que vivía el país.

Durante el encuentro, Miolán, Silfa y Castillo manifestaron al presidente Balaguer la satisfacción que sentían por haber regresado a la República Dominicana después de permanecer varios años en el exilio. Asimismo, destacaron el desarrollo experimentado por la capital y elogiaron su crecimiento y transformación urbanística.

Durante la reunión, el doctor Joaquín Balaguer reiteró a los dirigentes del PRD las garantías ofrecidas por el Gobierno para el ejercicio de sus actividades políticas. Asimismo, expresó que, conforme a las declaraciones formuladas por Ángel Miolán, confiaba en que las acciones del partido se desarrollarían dentro del marco de la ley, condición que consideró indispensable para que el proceso de democratización iniciado en el país avanzara de manera pacífica y ordenada.

Mientras el Gobierno procuraba proyectar una imagen de apertura y reconciliación política, otros acontecimientos ocurridos durante esos mismos días evidenciaban que la transición dominicana continuaba desarrollándose en un ambiente de alta tensión e incertidumbre.

Disturbios culminan con el incendio de Radio Caribe

En medio de los disturbios que mantuvieron bajo fuerte tensión a la capital, una turba que lanzaba consignas e insultos contra el Gobierno y altos funcionarios del Estado saqueó e incendió las instalaciones de Radio Caribe, reduciendo el edificio a cenizas.

De acuerdo con las informaciones de la época, se presumía que los atacantes utilizaron algún material inflamable para provocar el siniestro, el cual se propagó rápidamente debido a que las paredes interiores del inmueble estaban revestidas de cartón corrugado y paneles de plywood.

Como consecuencia del incendio, la red de emisoras nacionales conectadas desde el interior del país quedó fuera de servicio, debido a la destrucción del equipo de frecuencia modulada. De inmediato se iniciaron gestiones para conseguir un equipo de reemplazo que permitiera restablecer las transmisiones al día siguiente.

El incendio deja pérdidas millonarias y víctimas

Funcionarios de la empresa estimaron que las pérdidas materiales ocasionadas por el incendio oscilaban entre RD$600,000 y RD$800,000, sin incluir el valor del edificio, que quedó completamente destruido e inutilizable.

Asimismo, se daba por hecho que entre los escombros había quedado sepultado Víctor Manuel Pérez, técnico de grabación de la emisora, quien, según los reportes de la época, se resistió firmemente a que los asaltantes utilizaran los micrófonos para difundir mensajes con fines partidistas.

Gobierno y oposición llaman a preservar el orden

Ante los actos de violencia que se registraban en la capital y que tuvieron su punto más crítico con el incendio y la destrucción de las instalaciones de Radio Caribe, el Presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer, exhortó a los dirigentes de los grupos de oposición a desarrollar sus actividades políticas en un ambiente de moderación, respeto y orden.

De igual manera, los principales dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) difundieron un mensaje a través de La Voz Dominicana, en el que llamaron a sus simpatizantes y a la ciudadanía a mantener una conducta de estricto apego a la ley, con el propósito de preservar el proceso de apertura democrática y evitar que se frustrara la oportunidad de reorganizar la vida institucional del país por la vía de la democracia.

Llegada al país de los dirigentes dominicanos que retornaban del exilio. OGM

crítica arte

LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Carteles en Dos Calles

Luniverso poético, pedagógico y humano de Salomé Ureña de Henríquez desde sus propios lenguajes visuales. Cada uno construyó una lectura personal que confirma que el legado de la poeta permanece vivo porque admite nuevas interpretaciones.

el libro vive

desde mi ventana

as palabras tienen memoria. Algunas guardan dentro de sí un significado que nos invita a detenernos. Eso ocurre con CARTEL. En su centro habita ARTE. De modo que no es únicamente un soporte para comunicar; también es un territorio para la reflexión, donde convergen la síntesis visual, el pensamiento y la capacidad de transformar una idea en una experiencia estética.

Esa convicción dio origen a “Carteles en Dos Calles”, exposición concebida en diálogo con “Siempre Salomé”, con motivo del 175 aniversario del natalicio de Salomé Ureña de Henríquez. El proyecto propone una pregunta: ¿cómo dialogar, desde la creación contemporánea, con una mujer cuya palabra continúa interpelándonos?

Ani Mederos, Freddy Jana, Jesús Jiménez R., Lena Tokens, Olga Valdez y Rafa Melo aceptaron el reto de interpretar el

La muestra es el resultado de un esfuerzo colectivo impulsado por la Fundación Conexión Lileón y Dos Calles, Espacio Creativo, bajo el liderazgo de Lidia León con el apoyo de Yamile Eusebio, la asesoría de Ylonka Nacidit-Perdomo y de un gran equipo de colaboradores. A ello se suma la participación del maestro impresor Gustavo Fermín, desde su taller AXIOMA, quien ha convertido cada diseño en una serigrafía artística mediante un proceso manual que reivindica el valor del oficio y de los “múltiples originales”. El diseño museográfico es un aporte del arquitecto Raúl Morilla, pensado para propiciar un diálogo entre las obras, el espacio y el visitante, por lo que queda abierta la invitación a la apertura este martes 14 de julio, a partir de las 7:00 p.m., en Dos Calles, Espacio Creativo. Confiamos en que quienes acudan puedan descubrir que el cartel puede trascender su condición de soporte gráfico para convertirse en memoria, patrimonio y arte a través de la serigrafía. info@doscalles.com

crítica cine

ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

Emboscada final

Retrata los robos de bancos por la ya célebre pareja de delincuentes Bonnie y Clyde. La historia elige el año 1934 para contar cómo fueron perseguidos, acosados y muertos en emboscada, pero desde la perspectiva de la policía y organismos de seguridad estadounidenses que les dieron caza. Eran los años del gobierno de Franklin Delano Roosevelt (FDR), el 32.º presidente de USA, desde 1933 hasta 1945, único en ser elegido 4 veces. Recordado por liderar durante la Gran Depresión con el New Deal (el Estado al rescate de la nación) y guiar a EE. UU. en la Segunda Guerra Mundial. Pues bien, Frank Hamer (Kevin Costner) y su sufrido compañero Manny Gault (Harrelson) son dos Rangers de Texas los señalados para cazar a Bonnie y Clyde. Ambos fueron asignados como investigadores especiales del caso que trajo de cabeza a banqueros y policías por igual, y que se llevó por delante la vida de trece agentes de la ley ante la incredulidad y admiración que generaron con sus robos a bancos. Recuenta el filme el ya consabido cliché de colocar individuos rudos que se saltan los protocolos de la ley. Muestra su eficiencia ante el fracaso del FBI. Además, aísla la violencia ejecutada con la garantía

estatal y aquella consumada a orillas del sistema de justicia impuesto por la clase gobernante estadounidense. A ellos mismos, esos rangers, se les ve acosados por deudas con los bancos o humillados por sus condiciones de clase media baja –los ya conocidos “pobres de derecha”–. Perseguidores y perseguidos son parte del mismo grupo social que es el adjetivo de una sociedad de fuerte implantación del capitalismo que oprimía y asediaba a todos. Era la época de la Gran Depresión que llevó al suicidio a cientos de miles de estadounidenses, fueran blancos, negros, pobres o ricos, inmigrantes y más, pero que simultáneamente “quebró más de 4 mil bancos y el desempleo alcanzó niveles tan altos que en varias ciudades más grandes del país el gobierno tuvo que distribuir comida en las calles” (J. Bosch). La narrativa concentra sus esfuerzos en la deconstrucción de mitos tanto de perseguidos como de los rangers, para lo que se vuelca a la utilización de sus conductas. La estrategia buscada es hacerlos potables para evitar debilidad expresiva, rehuyendo cualquier interpretación maniquea. No obstante, pese a ese artificio, cae en el filosofismo (simulada ontología) y el didactismo (empleando con ímpetu un pelotón de máximas que se remachan y metamorfosean, trasplantadas de otras películas). En Netflix con ese título.

GÉNERO: Thriller histórico . DURACIÓN: 120 minutos

La Encuesta por Muestreo, de Dionicio Hernández

Una serie de mitos y creencias erróneas que se han popularizado en la sociedad sobre las encuestas como recurso científico para pronosticar resultados, tanto mercadológicos como electoralistas, son derribados por el profesor Dionicio Hernández Leonardo en su ensayo pedagógico La Encuesta por Muestreo: Diseño, interpretación y buenas prácticas, que abarca desde la metodología tradicional hasta el uso novedoso de la Inteligencia Artificial para el levantamiento de los datos en la investigación.

El reconocido investigador y catedrático J. Achécar Chupani, en el prólogo a la obra de Hernández Leonardo, sostiene que el autor “clarifica los conceptos básicos del muestreo estadístico, presenta pautas para su realización y apela a la ética personal para su buen desempeño”. Y es precisamente al valor ético que se refiere en el ensayo en torno al perfil del personal seleccionado para el “aseguramiento de la calidad de los datos, la carga de trabajo asignada y la remuneración para el trabajo”, tras el debido entrenamiento.

Libros como La Encuesta por Muestreo, debieran volverse de lectura obligada, para elevar el concepto que tiene la sociedad sobre esa labor de investigación, cercana al censo poblacional, ya que si se realiza con las normas de confiabilidad y transparencia que recomienda el catedrático universitario, no hay manera de que sus hallazgos no resulten certeros.

Fenómenos sociales de los últimos años han tenido impactos negativos para las encuestas tradicionales, por la dificultad que pone el ciudadano a ser entrevistado de manera presencial y doméstica. El libro reconoce que también hay resistencia a ofrecer informaciones por la vía telefónica, mediante llamadas a personas desde números desconocidos. De ahí que la Inteligencia Artificial esté ganando terreno.

Hernández Leonardo, nacido en Jarabacoa y egresado de la UASD con licenciatura en Estadística, deja claro que las encuestas solo pueden pronosticar el presente. “Erróneamente se cree que con una encuesta se puede predecir el futuro. Quienes creen esto o piensan de este modo están equivocados, ya que los resultados de una encuesta tienen una vida útil limitada”, concluye enfáticamente el autor.

SANTIAGO

ALMADA

salmada@elcaribe.com.do

El fútbol y los dominicanos

No es muy errado afirmar que cada dominicano es, en el fondo, un opinólogo en potencia y las más de las veces en acción, lo que es fácilmente comprobable si vemos cómo actúa el criollo ante cada acontecimiento relevante.

Aunque todos los países tienen sus propios ídolos deportivos, hay íconos que trascienden en el tiempo y quedan en la memoria de las sucesivas generaciones como responsables de grandes alegrías colectivas y como baremo por sus hazañas en los diamantes o bajo los tableros, y en el resto del mundo por sus goles, Juan Marichal y Al Horford para este país, Pelé y Garrincha para los brasileños, Messi y Maradona para los argentinos, por ejemplo.

El mundial de fútbol es un acontecimiento que atrapa el interés de las masas en todo el planeta, porque el deporte rey, “pasión de multitudes”, penetra hasta en las sociedades donde no genera tanta atención como en el resto del mundo, y República Dominicana es un ejemplo de esto último.

Hace veinticuatro años el mundial de fútbol apenas figuraba en la última página deportiva de los periódicos nacionales, para 2006 ya se escribían suplementos, entre 2010 y 2018 los partidos reunían a decenas de personas en bares y restaurantes, la final de 2022 llenó la capital de gente con camisetas argentinas y, lo que no debiera asombrar a nadie, también llenó las oficinas, los autobuses y los colmados de “expertos” en sistemas de defensa, en tácticas de ataque, esquemas de juego, en fin, en todo cuanto tiene que ver con el balompié.

En 2018 uno de esos “expertos” me decía que la Argentina era segura ganadora porque tenía a Messi, el mejor del mundo. Yo no estuve de acuerdo, una sola golondrina no hace verano y el fútbol es un juego de equipo, si ese conjunto de once hombres en la cancha no se entiende suficientemente bien, es imposible ganar, y así pasó…

El conjunto argentino de 2022 era bastante menos “messidependiente” para hilvanar sus ataques, y Argentina ganó el mundial en la “lotería” de los penales, pero ganó.

Hoy, cuando el mundial de fútbol ya está instalado en todos los televisores, los “opinólogos” dominicanos están presentes ante cada pantalla, y forman parte del folklore del torneo, algo que los que conocemos los intríngulis del juego hemos aprendido a disfrutar.

elcaribe.com.do

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO

ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

La historia suele recordar a quienes conquistaron territorios, dirigieron ejércitos o transformaron el curso de los acontecimientos mediante el poder. Sin embargo, existen hombres cuya influencia ha sido mucho más profunda, precisamente porque nunca buscaron el protagonismo. San Benito Abad pertenece a ese grupo excepcional. Sin ocupar tronos ni dirigir imperios, llegó a convertirse en uno de los grandes arquitectos espirituales de Europa y en una figura cuya enseñanza continúa iluminando al mundo quince siglos después de su muerte.

La Iglesia celebra su memoria cada 11 de julio y lo presenta como Patrono de Europa, no por razones políticas, sino porque su vida y su obra ayudaron a reconstruir una sociedad que parecía derrumbarse. Cuando el antiguo Imperio romano se desmoronaba y la violencia, el desconcierto y la decadencia moral amenazaban con apagar la luz de la civilización, Benito comprendió que el problema no era únicamente la caída de las instituciones, sino el vacío espiritual que habitaba el corazón del hombre.

Por eso San Benito sigue siendo un hombre muy actual. Su respuesta a la crisis fue una invitación a volver a Dios, convencido de que ninguna sociedad puede reconstruirse si antes no se reconstruye el corazón humano.

1-Cuando una civilización parece perder el rumbo

San Benito nació hacia el año 480 en Nursia, pocos años después de la caída del Imperio romano de Occidente. Europa atravesaba uno de los momentos más difíciles de su historia. Las invasiones habían sembrado el miedo, muchas ciudades estaban en ruinas, el orden político desaparecía y la incertidumbre parecía adueñarse de todos los ámbitos de la vida.

Podría pensarse que aquella crisis pertenece únicamente a los libros de historia. Sin embargo, cada época conoce sus propias formas de decadencia. Hoy quizá no contemplamos ciudades destruidas por las guerras, aunque lamentablemente existen en distintas regiones del mundo, pero sí observamos cómo se debilitan valores esenciales para la convivencia. Se rompe la confianza entre las personas, aumenta la polarización, el interés particular prevalece sobre el bien común y no pocas familias experimentan separaciones.

Toda crisis histórica tiene una dimensión económica, política y social. Pero también posee una dimensión espiritual. Cuando el hombre pierde el sentido de Dios, termina perdiendo también el sentido de sí mismo.

San Benito comprendió muy bien esta realidad con extraordinaria lucidez. Decidió comenzar por lo único que podía transformar: su propia vida.

Quizá ahí encontremos una enseñanza

CERTIFICO Y DOY FE

Un gigante de la vida espiritual para nuestro tiempo

especialmente necesaria para nuestra sociedad. Es fácil señalar las deficiencias de los demás. Resulta mucho más exigente preguntarnos qué podemos hacer nosotros para construir una familia más unida, una Iglesia más fiel al Evangelio y una patria donde prevalezcan la justicia y la solidaridad. Los grandes cambios comienzan casi siempre en personas que aceptan convertirse ellas mismas en el primer cambio que desean ver en el mundo.

2-La búsqueda de Dios

Siendo todavía muy joven, Benito fue enviado a Roma para continuar sus estudios. Todo parecía indicar que le esperaba una brillante carrera. Sin embargo, la experiencia romana terminó produciéndole desilusión. Descubrió una sociedad donde abundaban el lujo, la ambición y el desenfreno moral, mientras disminuía el deseo de buscar la verdad y de vivir conforme a ella. Aquella decepción cambió el rumbo de su existencia.

En lugar de dejarse arrastrar por el ambiente, abandonó Roma y se retiró a la soledad de Subiaco. A primera vista, aquella decisión podía interpretarse como una huida. En realidad fue un acto de valentía. Benito comprendió que necesitaba escuchar la voz de Dios antes de pretender orientar la vida de los demás.

Durante años vivió en el silencio, la oración, la penitencia y el trabajo. Aprendió a conocerse, a vencer sus propias tentaciones y luchar contra sus pasiones.

Nuestra época parece haber declarado una guerra clara al recogimiento. El ruido invade los hogares, los medios de comunicación, las redes sociales e incluso los espacios que antes favorecían la contemplación. Muchas personas tienen miedo al silencio porque en él aparecen las preguntas fundamentales de la existencia.

Sin embargo, el silencio no es un vacío. Es el lugar donde el ser humano vuelve a encontrarse consigo mismo y donde Dios habla con una claridad que el ruido no permite escuchar.

3-«Ora et labora»

Con el paso del tiempo comenzaron a acercarse a Benito numerosos hombres deseosos de aprender su forma de vida. Así nacieron las primeras comunidades benedictinas y, posteriormente, el célebre monasterio de Montecasino, desde donde irradiaría una de las corrientes espirituales más fecundas de la historia cristiana.

Su famosa expresión «Ora et labora» resume admirablemente toda una visión del ser humano. No se trata simplemente de repartir el día entre momentos de oración y horas de trabajo. Se trata de comprender que ambas dimensiones deben integrarse armónicamente.

La oración impide que el trabajo se convierta en esclavitud. El trabajo evita que la oración se transforme en una espiritualidad desencarnada y estéril.

Cuando ambas realidades permanecen unidas, la vida adquiere equilibrio.

Los monasterios benedictinos fueron

mucho más que lugares de retiro. Se convirtieron en escuelas de oración, centros de cultura, espacios de acogida para peregrinos, hospitales para los enfermos y talleres donde el trabajo manual recuperó toda su dignidad. Mientras muchos destruían, los monjes construían; mientras otros sembraban violencia, ellos cultivaban la tierra, copiaban manuscritos, preservaban el saber antiguo y educaban.

No exageramos al afirmar que buena parte de la cultura europea sobrevivió gracias al silencioso trabajo realizado entre los muros de aquellos monasterios. Hoy también necesitamos recuperar ese equilibrio benedictino. Vivimos con frecuencia absorbidos por el activismo. Corremos de una ocupación a otra, pero terminamos el día con la sensación de haber hecho mucho y vivido poco. Quizá la mayor revolución que necesita nuestro tiempo sea volver a colocar a Dios en el centro de la vida, para que desde Él encuentren su lugar el trabajo, la familia, el descanso y todas las demás dimensiones de la existencia.

4-Santa Escolástica, su hermana Entre los episodios más entrañables de la vida de San Benito destaca el encuentro con su hermana gemela, Santa Escolástica. Ambos habían consagrado su existencia a Dios: él, como fundador de la vida monástica en Occidente; ella, como guía de una comunidad de mujeres dedicadas a la oración. Aunque vivían separados, tenían la costumbre de reunirse una vez al año para compartir un día entero hablando de Dios, de las Escrituras y de las alegrías del Reino.

San Gregorio Magno narra que, en una de esas reuniones, el diálogo fue tan profundo que la jornada transcurrió sin que apenas advirtieran el paso del tiempo. Al caer la noche, Benito decidió regresar al monasterio. La Regla exigía que los monjes durmieran en su comunidad, y él deseaba ser fiel a la disciplina que había establecido. Escolástica, sin embargo, le rogó que permaneciera un poco más para seguir conversando sobre las cosas de Dios. Intuía, quizá por una gracia especial, que aquel sería el último encuentro entre los dos en esta vida. Benito se negó. No quería faltar a la norma.

Entonces Escolástica bajó la cabeza y comenzó a orar en silencio. Instantes después, una tormenta tan intensa, acompañada de lluvia, truenos y relámpagos, hizo imposible el regreso al monasterio. Benito, sorprendido, le preguntó qué había hecho. Ella respondió: «Yo te lo pedí y no quisiste escucharme; se lo pedí a Dios, y Él me escuchó». Aquella noche permanecieron juntos hasta el amanecer, hablando nuevamente de Dios. Tres días después, Benito vio en una visión el alma de su hermana subir al cielo en forma de una paloma. Comprendió que el Señor la había llamado y dispuso que fuera sepultada en el mismo lugar donde algún día descansarían también sus propios restos. San Gregorio concluye este relato con una frase memorable: «Pudo más quien más

amó».

También hoy corremos el riesgo de absolutizar las normas y olvidar a las personas. Puede ocurrir en la familia, en la sociedad e incluso en la vida eclesial.

Jesús mismo enseñó que «el sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado». La fidelidad nunca está reñida con la caridad. Por el contrario, el amor es la plenitud de toda ley.

5-San Benito y el combate espiritual contra el maligno

Otro aspecto inseparable de la figura de San Benito es su firme confianza en la victoria de Cristo sobre el maligno. Desde muy antiguo, el pueblo cristiano lo ha invocado de manera especial en las luchas espirituales, y no por un espíritu de temor, sino porque su vida testimonia que quien permanece unido al Señor puede vencer toda tentación. Los Diálogos de San Gregorio Magno relatan diversos episodios en los que Benito experimentó fuertes ataques del demonio. En una ocasión fue tentado intensamente contra la pureza; en otra, el enemigo intentó sembrar la división entre los monjes; también se narran hechos en los que el maligno procuró impedir la construcción del monasterio o sembrar el desaliento entre la comunidad. La vida cristiana implica un combate espiritual. Existe una realidad que busca apartar al hombre de Dios, sembrando el orgullo, la mentira, el odio, la desesperanza y el pecado.

Sin embargo, sería un error pensar que San Benito vivió obsesionado con el demonio. Todo lo contrario. El centro de su vida nunca fue el maligno, sino Jesucristo. Sabía que el cristiano no vence por sus propias fuerzas, sino por la gracia de Dios.

Por eso, cuando enfrentaba la tentación, acudía siempre a la oración, al ayuno, a la humildad y, sobre todo, a la cruz de Cristo. Nunca buscó fórmulas extraordinarias. Su confianza descansaba en la certeza de que el Señor ya había vencido definitivamente al pecado y a la muerte.

Por un lado, en nuestros días, algunos niegan la existencia del maligno, reduciendo el mal únicamente a problemas psicológicos o sociales. Por otro, hay quienes desarrollan una preocupación desmedida por el demonio, atribuyéndole todo cuanto sucede y cayendo en un miedo que no pertenece al Evangelio.

La actitud cristiana es distinta. Quien permanece unido a Cristo no tiene por qué vivir dominado por el temor. Como escribe san Pablo: «Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?».

Conclusión

CERTIFICO que la figura de San Benito, quince siglos después de su muerte, nos sigue hablando e invitando a la santidad, desde la realidad en que vive y se desarrolla cada uno.

DOY FE en Santiago de los Caballeros a los diez (10) días del mes de julio del año del Señor dos mil veintiséis (2026)..

Tablero, de Aída Cartagena, o el deber de contar para interpretar la realidad.

Desde que iniciamos la lectura de “Tablero”: doce cuentos de Aída Cartagena Portalatín, ésta nos alerta que este libro no pretende seguir la regla típica sobre el arte de escribir cuentos, nos deja saber que el lector encontrará una escritura personal, poco convencional donde su propósito es contar historias y cada una construye una visión crítica de la sociedad. Se presentan las múltiples realidades de la mujer, sus conflictos, sus formas de resistencia y el papel que desempeñan dentro de una sociedad marcada por estructuras culturales y de género.

Uno de los elementos que se puede destacar en la construcción de los personajes femenino es la identidad impuesta y la identidad vivida, esto se refleja en el cuento “La llamaban Aurora” la narradora afirma: “Mami me decía Colita... la señora Sarah me inscribió en la escuela pública con el nombre de Aurora. ¡Nada de Colita!... Seguí sintiéndome interiormente Colita y oyéndome Aurora en la voz de los otros.” Podríamos verlo como un conflicto de nombre, pero esto también refleja la imposición social y familiar sobre la identidad auténtica femenina. La discriminación que siente cuando la llaman Aurora “marcada por una risa burlona” aquí vemos como las mujeres son frecuentemente sometidas a roles y etiquetas que no corresponden con su desarrollo interior ni sus aspiraciones personales. La protagonista deja de ser nombrada desde su propia historia para convertirse en aquello que otros consideran apropiado para ella. ¿Puede existir libertad mientras otros deciden incluso cómo debemos llamarnos?

La crítica social se intensifica cuando Aurora denuncia el racismo cotidiano que experimenta. En un momento afirma: “Ni acepto aquello, dale que dale de que Aurora es una negrita inteligente, ni de que me divierten los negros, ni que los negros alegran el mundo”. La protagonista pone en evidencia que la discriminación no siempre se manifiesta mediante insultos o actos de violencia explícita, sino también a través de expresiones que aparentan elogios, pero que en realidad reproducen prejuicios raciales.

Otra figura femenina es Prebisteria protagonista del cuento “La fuerza aniquilada”. A diferencia de Aurora su conflicto gira entorno al sacrificio materno y a la explotación del trabajo migrante. Desde el inicio del cuento se presenta como una mujer que ha logrado cierto bienestar económico después de emigrar, pero esa prosperidad esconde un profundo desgaste físico y emocio-

nal. Cuando recuerda su trabajo expresa: “Hasta tres docenas de sábanas diarias… y cuando termino… pienso que voy a desplomarme”.

Portalatín desmonta la imagen idealizada del migrante exitoso. Prebisteria regresa cargada de regalos, dinero y reconocimiento social; sin embargo, el verdadero costo de ese progreso ha sido su cuerpo y su salud. “Y llegaron para verla los vecinos, los compadres, los amigos, etc. etc. La prebis fue la nota social de esas navidades. Ya Prebisteria no lavaba por paga, ya Prebisteria no planchaba por paga, ya Prebisteria no se acostaba por paga…”

El sufrimiento de Prebisteria se intensifica cuando descubre que su hija Calandria trabaja en un cabaret. “y las tantas cosas que le traje a mi Calandria y a sus hijos, y los de aquí se regustan diciéndome que baila en un cabaret de la capital. Cosas del dominio”. El esfuerzo realizado durante años pierde sentido ante una realidad que ella nunca imaginó. Sin embargo, la autora evita juzgar moralmente a cualquiera de las dos mujeres. Tanto la madre como la hija aparecen como víctimas de un sistema económico que limita sus oportunidades.

Después de años de trabajo Prebisteria fue devuelta a su país “Tres años después, gastada físicamente… víctima de una depresión nerviosa la devolvieron a su país. A ella que había gastado todas sus fuerzas en la manufactura de los americanos”. La fuerza que sostuvo a Prebisteria fue totalmente destruida. Este cuento no solo trata únicamente del agotamiento físico de la mujer, sino de la aniquilación de la esperanza construida sobre el sacrificio migratorio.

A lo largo de la obra, la voz narrativa de Aída se percibe como una conciencia crítica que observa, cuestiona y denuncia las problemáticas sociales

desde la experiencia de sus personajes femeninos. En “El fuego es de todos”, esta mirada se materializa a través de figuras como Cristinita y Baldó, mujeres que, desde distintas circunstancias, representan la solidaridad, el sufrimiento y la exclusión dentro de una comunidad.

Cada vez que sonaba la campana anunciando un incendio Cristina abandonaba inmediatamente sus tareas domésticas para correr hacia el lugar del fuego. La narradora recuerda que incluso dejaba quemarse la comida por acudir en ayuda de los demás. “Cristina abandonaba los calderos sobre las brasas y saltaba a la calle para correr tras los otros”. Cristinita simboliza la solidaridad espontánea de las mujeres dentro de la comunidad. Mientras los hombres suelen aparecer asociados a las estructuras del poder político o económico, son las mujeres quienes sostienen los vínculos afectivos y humanos que permiten la supervivencia colectiva. ¿No es precisamente esa capacidad de preocuparse por el dolor ajeno una forma silenciosa de resistencia?

También aparece la figura de Baldó,

una mujer marcada por la enfermedad mental y el rechazo social. La comunidad la define desde la locura, pero Portalatín revela que detrás de esa condición existe una historia de abandono y sufrimiento. La narradora recuerda que Baldó incendia su casa para destruir la cárcel donde vivía encerrada y termina muriendo encadenada.

La autora obliga al lector a cuestionar la manera en que la sociedad trata a las mujeres consideradas diferentes. Baldó no es simplemente “la loca del pueblo”; es una mujer cuya humanidad ha sido negada hasta el punto de convertir el fuego en su único acto de libertad.

Al recorrer este libro nos damos cuenta que Aída Cartagena Portalatín nos confronta suavemente con temas profundos, como la injusticia, la historia, la libertad y el deber que tiene el arte de contar para interpretar la realidad. Nos recuerda que las mujeres, con su fuerza silenciosa, dan sentido a la historia y al mundo que conocemos.

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

elCaribe, SÁBADO 11 DE JULIO DE 2026

elcaribe.com.do

La paz como mensaje implícito en el monumento de Santiago

Como se destaca en la frase que encabeza este artículo, existe una estrecha relación entre la paz y el progreso, una no existe sin la otra, pues es bien sabido que es en tiempos de paz cuando la humanidad puede alcanzar su máximo desarrollo.

En el caso que nos ocupa, el Monumento de Santiago, obra arquitectónica que se comenzó a edificar hace 82 años, el 30 de abril de 1944, a propósito de celebrarse en ese año el primer centenario de la independencia de nuestra nación.

Años antes, ciudadanos prominentes de Santiago se reunieron e idearon celebrar tan relevante efeméride con la construcción de una estructura que honrara el supuesto período de paz que había iniciado en 1930.

Se hizo un concurso, el cual ganó el arquitecto Henry Gazón Bona. El nombre para dicho edificio sería: “Monumento a la Paz de Trujillo”.

Decíamos antes “supuesto período de paz”, pues en un documento publicado por la Unesco se afirma lo siguiente: “La Paz Trujillista fue un eufemismo propagandístico para describir la dictadura de Rafael L. Trujillo en la República Dominicana (1930-1961), caracterizada por un control social férreo, terror de estado, persecución y asesinato de opositores, en lugar de una paz real. Este período se sostuvo mediante una estricta represión y el culto a la personalidad del “Benefactor”.

El arquitecto Gazón Bona diseñó el monumento inspirado en la columna de Adriano, en la cual se describen las victorias alcanzadas en las campañas militares efectuadas durante su reinado. Relacionando así el Monumento como un referente a la pacificación de la levantisca región cibaeña que había ejecutado hábilmente el dictador, aplastando las rebeliones de Cipriano Bencosme y Desiderio Arias, a inicios de su dictadura.

En la cúspide de dicha estructura se colocó una figura imponente, que algunos han confundido con un ángel, pero se trata de una mujer, de una diosa griega llamada Eirene o Irene, la personificación de la paz y la prosperidad. En la mitología romana se le llama PAX.

La estatua de la paz en el Monumento de Santiago tiene una dimensión de unos 7.80 metros (25.6 pies), con un peso aproximado de cuatro toneladas, construida de planchas de bronce unidas por remaches.

Fue una creación del escultor de origen francés, Alejandro Sarvougnac. En estilo Art Déco, muy en boga en los años veinte y treinta del siglo pasado. Al observar la imagen de la diosa Eirene se puede notar que la local está inspirada en ella y no en una prostituta, como cuenta cierta leyenda urbana.

Aparte de la estatua, el mensaje de la paz se encuentra en los murales que Vela Zanetti pintó. Este artista español, un maestro del muralismo, que incluso fue contratado para pintar un mural dedicado a la paz en el edificio de la ONU en Nueva York. El mensaje era muy oportuno, pues apenas en 1945 había concluido el conflicto más sangriento y destructivo que ha padecido la humanidad: La segunda guerra mundial.

Vela Zanetti le encargaron 12 lienzos, los cuales serían exhibidos en el segundo y tercer nivel de la mencionada estructura.

En la primera media docena se cuentan cien años de historia, que van de 1844 hasta 1944.

El primer mural dedicado a la Independencia Nacional figuran los tres Padres de la Patria: Juan Pablo Duarte, Francisco Del Rosario Sánchez Y Ramón Matías Mella; tiene como fondo la Puerta del Conde con un cielo nebuloso. Se observa a un Duarte, con rostro adusto y envejecido, sosteniendo con su mano derecha de seis dedos un pliego enrollado, con el lema: Dios, Patria Y Libertad.

El cielo nebuloso representa muy bien el sentimiento de incertidumbre que reinaba en la época, el temor sobre lo que traería el porvenir, de una nación con apenas 126,000 habitantes que se habían liberado de otra con cinco veces más habitantes y recursos militares. La mano con seis dedos no es un error anatómico, se usa en el arte para representar una sabiduría notable. Ejemplo: La pintura del papa Sixto IV que hizo Rafael Sanzio en 1516. Hay quienes han afirmado que se trató de un mensaje velado del autor, pues el dedo de Duarte señala a la palabra LIBERTAD, algo que brillaba por su ausencia en esos años de dictadura.

El segundo mural está dedicado a recrear la batalla de Santiago, el 30 de marzo de 1844, esta fue la que frenó a uno de los brazos del poderoso ejército haitiano que pretendía revertir la independencia recién proclamada. Se observa a dos figuras claves de esa gesta: JOSÉ MARÍA IM-

BERT y FERNANDO VALERIO. El cañón destaca el papel clave que jugó la artillería en el triunfo criollo y la famosa carga a machete ejecutada por los andulleros de Sabana Iglesia, en las proximidades del río Yaque, en lo que hoy es La Joya, liderados por Valerio.

La fortificación que se observa al fondo no es la Fortaleza San Luis, esa torre constituiría un anacronismo, pues esa torre fue edificada décadas después, en el primer gobierno de Ulises Heureaux, se trata más bien del Fuerte Libertad, el cual se encontraba próximo al río Yaque, donde hoy está el Colegio Santa Ana.

El tercer mural “la lucha entre hermanos”, se observa a dos hermanos gemelos que baten sus diferencias a machetazos. Y en el fragor de su lucha fratricida, pisotean la bandera nacional.

Describe muy bien al sector conservador en pugna durante la primera república (1844-1861), dividido entre dos caudillos: Santana Y Báez, quienes en su afán por imponerse hacían aprestos para entregar nuestra soberanía a una potencia extranjera.

El cuarto mural se dedica a los héroes que restauraron la soberanía nacional y se les ve debajo de cuatro pabellones nacionales y con ramas de laurel y de palma al fondo (rememorando así el Escudo Nacional), figuran seis sobresalientes restauradores, entre hombres de armas y de ideas: José Antonio Salcedo, José María Cabral Y Luna, Ulises Francisco Espaillat, Benito Monción, Gregorio Luperón y Santiago Rodríguez.

El quinto mural es una representación del período conocido como la Segunda República (1865-1916).

Se ve a cinco personajes agrupados como una pirámide humana cabizbajos y pesarosos, en un entorno árido y agreste, retratan el período de mayor inestabilidad política que ha experimentado la república, donde en 51 años hubo 58 gobiernos, lo que acentuó la pobreza, el hambre y la desnudez en la mayoría de nuestra población, particularmente la rural.

El sexto mural con el que cierra la ex-

hibición de ese piso es el dedicado a la Diosa de la Paz.

Una figura de mujer divina desciende desde lo Alto, sosteniendo un lienzo que llena de expectativa a una población que la mira con esperanza de redención.

Se anuncia así un período de paz que la propaganda de la época lo marcó en 1930 y que prevalecía en el año del Centenario 1944.

Pasamos ahora a repasar la media docena restante de murales, situados en el tercer piso del Monumento. Se observa en el séptimo mural a una portentosa mujer divina, la cual pone los pies sobre la tierra y cubre con un gran manto a la multitud que se cobija bajo su sombra.

Mensaje: La paz es un elemento que va unido a la protección y a la seguridad.

En el octavo mural se visualiza en primer plano se observa a dos obreros sosteniendo una viga de metal apoyados en un andamio de madera. Al fondo figuran una serie de edificios, fábricas, monumentos y obras civiles que se habían estado construyendo para la época.

Entre ellos figuran el Palacio Nacional, el hoy puente Duarte, el Faro a Colón, los silos de Molinos Dominicanos y las chimeneas de indistintas fábricas.

Mensaje: solo en un período de paz se puede construir obras públicas de envergadura. El noveno mural es alegórico, se pintaron unas manos que esparcen semillas sobre un surco abierto, con un fondo de luz que despeja las tinieblas y en primer plano un libro abierto de “Historia Patria”. Subraya la importancia de sembrar en la mente y corazón de los jóvenes, la historia de nuestros héroes y patriotas.

Mensaje: la paz va unida a la historia nacional, que nos vincula con nuestros antepasados y se transmite a las venideras generaciones.

El décimo mural es uno de los más impactantes. Es una obra en donde aparece un hombre fornido de espaldas, con sus brazos en alto, liberado de unas pesadas cadenas. Se usó como símbolo del pago de la deuda externa que ocurrió en el año 1947.

Las canciones que Lecuona no quiso cantar

Entre los días 16 de agosto y el 2 de septiembre de 1962 el Consejo Nacional de Cultura de Cuba organizó el primer Festival de Música Popular Cubana (FMPC) en el teatro Auditórium, al que para entonces ya el llamado gobierno revolucionario había expoliado a sus legítimos dueños y lo habían rebautizado con el nombre de Amadeo Roldán. Según una carta con fecha 21 de julio de 1962, firmada por Odilio Urfé, a la sazón Coordinador de la Comisión Nacional de Música, del Consejo Nacional de Cultura, enviada al doctor Francisco Carballido, quien representaba los asuntos legales de Ernesto Lecuona en Cuba, dice en uno de sus párrafos lo siguiente: [...]. Como usted sabe, desde hace algún tiempo, personas mal informadas, desorientadas o enemigas de la Revolución, han echado a rodar la especie de que el Maestro Lecuona se encuentra exiliado por razones artísticas y políticas, y que viene actuando en Norteamérica como un contrarrevolucionario. Ante ese estado de cosas, el Gobierno Revolucionario se vio obligado, por tratarse de tan significativa figura nacional y mundial, a esclarecer y destruir esas insidias que mucho dañaban el prestigio y la admiración que el pueblo de Cuba profesa a tan notable músico (Fajardo 2014, t. 2, 150). Después de darle a conocer los «cargos» de los que se le acusaba: «actuar en Norteamérica como un contrarrevolucionario activo», «cargos» por los que han sido encarcelados y fusilados miles de cubanos durante los últimos 62 años, Odilio Urfé, como mensajero del «Gobierno Revolucionario» le daba a Ernesto Lecuona, por conducto de Francisco Carballido, su representante legal en Cuba, un ultimátum para que definiera su adhesión política, y así lo hace saber en el siguiente párrafo: […], el Consejo Nacional de Cultura, una vez consultadas las más altas y responsables figuras del Gobierno Revolucionario Cubano, determinó invitar al Maestro Lecuona a que regrese y establezca su residencia en su patria (la cual nunca ha dejado de honrar artística y patrióticamente) y tome parte activa en la intensa labor que dicho Consejo viene realizando, a nivel nacional, en pro de la música cubana en todas sus manifestaciones. En este aspecto el Maestro podrá escoger la residencia y lugar donde desearía vivir el tiempo que esté en Cuba, una vez regrese de los viajes que acostumbra a realizar anualmente por otros países. Deseo añadir que también tendrá garantizado un contrato anual para que realice las actuaciones que él desee para el pueblo cubano, que tanto lo admira y que se regocijará una vez que conozca que el

Maestro Lecuona se encuentra de nuevo viviendo en su patria (Fajardo 2014, t. 2, 150-151).

En esta carta, el «Gobierno Revolucionario» le da la «oportunidad» al Maestro Lecuona para que se «reivindique» y puedan ser borradas de su «expediente» las acusaciones que se le imputaban, haciéndole saber «cordialmente» que se le «permitiría» elegir la residencia en la que quisiera vivir durante el tiempo que estuviera en Cuba, y más adelante se le «sugería» la fecha en la que debería regresar: […]. En la seguridad de que Ud. hará todo lo que a su alcance esté para que esa gestión se haga realidad, que ojalá se logre entre el 16 de agosto y el 2 de septiembre en que se celebrará el magno Festival de Música Popular Cubana (evento sin precedentes en la historia de la música popular cubana), queda de usted con toda consideración a nombre del Consejo Nacional de Cultura y el mío propio,

• Odilio Urfé

• Coordinador

• Comisión Nacional de Música Departamento de Coordinación Nacional de Actividades de Música Popular (Fajardo 2014, t. 2, 152-153).

Pero Lecuona no regresó, y «la especie de que el Maestro Lecuona se encontraba exiliado por razones artísticas y políticas», siguió rodando, ese es el hecho. Se me hace difícil saber si se cantaron o no las canciones de Ernesto Lecuona en aquel evento, porque si bien es cierto que

al pie de una foto publicada en Bohemia (17 ago. 1962, 75), en la que aparecen Reinaldo Henríquez, Elena Burke y Bola de Nieve se dice que este último interpretaría en el FMPC canciones de cinco autores: Lecuona, Grenet, Simons y Gilberto Valdés, unos días después la Bohemia (24 ago. 1962) hizo saber a sus lectores que en el espectáculo se presentarían «más de cien intérpretes del género popular» y una extensa relación de autores, por lo que cada uno haría una obra solamente, subrayando además que aquel era un «evento artístico de profundo contenido revolucionario», prescribiendo así, sin margen de error, cuál sería el «significado correcto» de las obras que allí se debían interpretar.

El hecho cierto es que la nota que publicó el periódico Revolución (30 nov. 1963), órgano oficial del M-26-7, dando la noticia de la muerte de Ernesto Lecuona es demasiado escueta para la grandiosidad de la vida y la obra del Maestro. Lo cierto es que la revista Bohemia (6 dic. 1963), en una nota que no excede los cuatro párrafos, dio a conocer la irreparable pérdida, haciendo saber en los dos últimos que: […]. Muere el Maestro lejos de la tierra que lo vio nacer, precisamente cuando mayor -y más sentido- es el impulso que, a las artes musicales cubanas hoy al alcance del pueblo, le da nuestra Revolución Socialista.

Y como colofón una soberbia mentira:

[…]. En gesto de última voluntad, según informó al cable su secretario Armando de la Torre, Lecuona expresó el deseo de que se le sepultara en Cuba, su patria. Cuando lo cierto es que, según nos dice CDA, Lecuona otorgó su testamento el

día 1 de junio de 1963 ante tres testigos, en su casa 5004, North Tampania, Tampa, Florida, y de este documento, el citado autor, transcribe el siguiente párrafo:

Yo dispongo que sea enterrado en una tumba apropiada de acuerdo con el criterio de mi albacea aquí más adelante nombrado y siempre que el costo sea apropiado. Además, dispongo que mi entierro sea en Nueva York en el caso que Fidel Castro o cualquier otro jefe de gobierno en Cuba sea comunista o represente dicha facción, grupo o clase, que sea gobernada, dominada o inspirada por doctrinas extranjeras de fuera. Por otra parte, en el evento de que Cuba sea libre al tiempo de mi muerte, dispongo ser enterrado allí de acuerdo con las mismas condiciones antes señaladas.

El hecho cierto es que han sido cientos los artistas cubanos borrados de la historia de la cultura cubana por sospechas como esas que se le imputaron a Lecuona en la carta firmada por Odilio Urfé. Tanto dura la ignominiosa persecución y borrado de artistas que no comulgan con la dictadura, que, al momento de escribir este párrafo, una de las noticias que acapara la atención de los medios alrededor del mundo es el estado de salud de Manuel Otero Alcántara, un artista cubano que se ha vuelto incómodo para el régimen y hoy está preso en el hospital Calixto García de La Habana en circunstancias no esclarecidas.

Según nos cuenta Robreño (1985, 3643), en el setenta y cuatro cumpleaños del ilustre guanabacoense Ernesto Lecuona (6 ago. 1969), fue develada una tarja en el lugar de su nacimiento, y, entre medias verdades y mentiras completas, nos dice lo siguiente: […]. Lecuona fue ante todo un hombre sencillo y un hombre bueno. Que hizo el bien a raudales a propios y extraños y que amó y quiso a su patria, de la que no podía estar ausente por espacio mayor de un año y a donde siempre regresaba y hubiese regresado si la muerte no trunca tan preciosa existencia, aunque fuese reclamado en otras latitudes, donde le esperaban, fama, gloria y dinero. Así quedaba oficialmente «restituido» Lecuona, un artista imprescindible para hablar de música cubana.

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(*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE). Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana.

Correo-e: agosto_ultimo@yahoo. com|

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

Espejo de tinta

Microrrelatos de Eddy Sosa

VALENTÍN AMARO

Especial para elCaribe

Eddy sosa (Gaspar Hernández, provincia Espaillat, 1973) es narrador, poeta, escritor y docente dominicano. Es licenciado en lenguas modernas y magíster en lingüística aplicada a la enseñanza del idioma inglés. Integra el taller literario francis livio grullón, donde ha desarrollado una importante labor de promoción cultural y formación literaria. Ha participado en conferencias nacionales e internacionales y colaboró como facilitador en proyectos de formación literaria juvenil auspiciados por el ministerio de cultura. En 2009 obtuvo el primer lugar en cuento del segundo concurso regional de literatura de Fundacom y una mención de honor en el concurso de ensayo prof. Juan Bosch, legado de un humanista. Es autor de Lively short stories (2009) y Miradas, nostalgias y silencios (2014). Sus textos forman parte de diversas antologías y revistas. Actualmente es docente de los cursos extracurriculares de la uasd y la pucmm, y participa activamente en el ateneo insular y en otras iniciativas culturales. A Eddy lo conozco desde que ambos correteábamos por las calles de Gaspar Hernández, nuestra patria chica. Juntos fuimos descubriendo el mundo entre juegos de plaquita, cacerías de lagartos y jornadas de pesca de dajaos en el río Joba. Los microrrelatos que aquí presentamos destacan por su capacidad para condensar, en muy pocas líneas, profundas reflexiones sobre la condición humana. Eddy sosa combina un lenguaje depurado con imágenes de gran fuerza simbólica que invitan a múltiples interpretaciones. La sorpresa, la ironía y la tensión narrativa se convierten en recursos fundamentales para potenciar el impacto de cada historia. En conjunto, estos textos revelan una voz literaria madura, de notable dominio del género, capaz de transformar lo cotidiano en una experiencia estética que interpela al lector y prolonga su resonancia más allá de la última palabra.

El mosquito y el enfermo

El mosquito miró con rabia al enfermo; el moribundo, por su parte, se alegraba de la inminente muerte del insecto. El mosquito repudió y maldijo la idea de tener conciencia, especialmente de los peligros de las enfermedades mortales. Pensó en tantas cosas, entre la impotencia y la desesperación, que decidió picar a todo ser humano que encontrara a su paso antes de que se agotaran sus setenta y dos horas de vida.

El humano, o mejor dicho, el enfermo, esta vez se alegró de haber jodido al inservible mosquito, y su satisfacción fue aún mayor porque, postrado en el lecho de muerte, no sentía remordimiento por ninguna de las cosas que había hecho.

El rey de la noche

Cada noche, misu reinaba sobre los techos de cinc. Cazaba sombras, desafiaba tormentas y perseguía cuanto se moviera bajo la luna. Al amanecer se tendía a dormir con la serenidad de un inocente. Solo el perro del barrio sabía la verdad: los ratones habían desaparecido hacía meses; desde entonces, el gato cazaba sueños.

La partida de la flor

La flor, un día, quiso morirse de tantos desengaños. Antes de partir al otro mundo, convocó a todos los vecinos de su bello jardín y a los fenómenos que habitualmente la visitaban en su hábitat. Así pues, la lluvia, el sol, las estrellas, la luna, el rocío, la brisa, el canto de las aves, el murmullo del río, la niebla, el calor, los insectos y un sinnúmero de especies, incluso las marinas, fueron citados para escuchar sus últimas palabras y sus últimos suspiros.

Sucedió entonces que, cuando todos estuvieron reunidos, notaron la extraña ausencia del ser humano, el único de quien la flor esperaba una objeción a su muerte. La agobiada flor decidió seguir viviendo hasta reencontrarse con él y pedirle su opinión. Pero el hombre nunca volvió, y la flor permaneció inmóvil en su jardín. Desde entonces vive acompañada por todas las especies y los fenómenos que convocó, pues ninguno quiso abandonarla. Ahora vegeta en una espera eterna: la del hombre y de su palabra.

La braza

La lluvia es como una campana deslumbrante, sin sonido ni origen; agua enmascarada que envejece la ciudad. Ella te contempla y descubre una voz helada que llora palabras desterradas. La braza te abraza con manos de cárcel: ahora le perteneces. Sus palabras te han conmovido, te han matado el alma; por eso lloras junto a él y cantas.

Su monólogo sórdido continúa en el comedor; los demás escuchan y quedan boquiabiertos. La lluvia, puerta cerrada que gime brisas, te envuelve en una noche felina. Tus ojos golpean las paredes húmedas. Entonces lo entiendes: no es él quien habla. Eres tú quien siempre ha estado repitiendo su voz en la oscuridad.

do el ambiente y luego prosiguió a decir:

—Búsquenme a los dos hombres más fuertes de la comunidad lo más rápido posible.

Mientras el ensotanado padre pronunciaba estas palabras, el poseído se revolcaba en el piso, pronunciando un lenguaje ininteligible. Una espuma blanca salía de su boca. Todo el público se mantenía atento y alejado de aquel hombre que les recordaba al endemoniado de gadara. —¿Pero ya se fueron a buscarlos? — Insistió el padre nogales.

—Sí —dijo un hombre turbado.

La gente se mantenía murmurando, atenta a todos los movimientos del enrarecido hombre. Por ratos, aquel hombre se tornaba incontrolable. Varias veces lo habían atado a un árbol y, con poco esfuerzo, se soltaba. Su desnudez lo hacía más libre y ágil. Ya todos los presentes habían perdido la esperanza de controlarlo. Su fuerza era descomunal. La presencia del padre nogales ahora aportaba una nueva esperanza.

Una herida

Una herida sangra despacio. La daga del odio cayó en su intento brutal y quedó enterrada junto a los restos de la furia. La contusión adquirió la firmeza del dolor hasta volverse implacable.

Los soberbios quedaron atrás: pequeños, confusos, tristes, meditabundos, tartamudos, ya sepultados en su propio ruido.

La herida, sin embargo, sonrió con labios de sangre y aceite de oliva. Caminó goteando amor por sus dedos de llagas. Atónitos y avergonzados, los causantes volvieron a la memoria tenue del tiempo, donde el dolor todavía los nombraba en voz baja.

Suelto en banda

“Déjalos partir sin hacerles reproche alguno.” Dostoievski.

Sasán lo tenía todo: fama, dinero, mujeres, fiestas y lujos. Un día, tras una noche larga, apareció con su vida hecha escombros bajo un puente. Desde entonces, todos lo soltaron en banda.

El narrador calla, mira la grabadora apagada y comprende que también él ha fracasado: no tiene historia para la revista.

Entonces se pregunta si el verdadero abandono no es caer en desgracia, sino quedarse sin relato que te sostenga en la memoria de los demás. Y sigue hablando, como si aún pudiera salvarse.

Memoria líquida

La lluvia es como una campana deslumbrante, sin sonido ni origen; agua enmascarada que envejece la ciudad. Desde el cielo, te contempla y, al tocarte, descubre en ti una voz helada que llora palabras desterradas.

Solo entonces comprendes que no eres quien la observa caer: eres tú quien ha estado lloviendo todo el tiempo sobre el mundo.

El padre hizo un milagro Cuando el padre federico nogales llegó a la casa, la gente lo esperaba con mucha desesperación. Se apeó de su caballo con cierta elegancia, al tiempo que le abrieron paso para que se dirigiera hasta donde estaba el endemoniado. Estudió y observó con sabiduría divina y terrenal to-

—Ya por fin los tenemos —dijo el cura—. ¿Estos son los hombres más fuertes que hay en la comunidad?

—Sí —respondió la multitud.

El endemoniado, esta vez, parecía oír todo lo que el cura decía. Sus ojos mostraban un pavor indescriptible. Se arrinconó cerca de la tinaja y empezó a emitir unos sonidos guturales asombrosos. La madre del hombre trató de acercársele para limpiarle la baba que adornaba su barba, pero el hombre la sujetó por el cuello con intenciones de ahorcarla. La intervención de ramoncito y chololo, como se llamaban los dos hombres fuertes, logró que se salvara de ese violento ataque.

—Hay que terminar con todo esto — dijo el cura con una voz enérgica.

Los curiosos habían invadido el patio de la casa. Muchos se turnaban para brechar y observar los movimientos de aquel infortunado hombre.

Con nuevos bríos, el hombre, una vez más, surgió de la nada. Había roto todos los cachivaches de la humilde casa y se proponía acabar con todo lo que tuviera presencia física. Como un violento huracán, comenzó a golpear a todo cuanto se le acercara. Se mantenía saliendo y entrando de la casa completamente desnudo. Lo hacía con una desesperación inquietante, como quien no soporta la vida que lleva por dentro. Era algo inenarrable. A veces se estrellaba contra el suelo y la sangre que brotaba la lamía con avidez. Cuando el cura, con su negra sotana, habló de nuevo, el endemoniado se encontraba dentro de la casa. A veces sonreía en combinación con una mirada perdida y solitaria. El padre nogales se había parado frente a frente con aquel hombre, en actitud desafiante. Mirándolo fijamente, dio la orden a los hombres más fuertes de la comunidad: —Quiero que rápidamente consigan dos varejones bien pelados y les unten ají caribe; que sean dos tremendos varejones, porque ahora es que esto se va a poner bueno. El endemoniado, esta vez, parecía comprenderlo todo. Como quien resurge de entre los muertos o como quien ha sido recompensado por algo, abrazó al cura en señal de tregua, mientras el público vociferaba: —¡El padre hizo un milagro! ¡El padre hizo un milagro!

NOVELA POR ENTREGAS

La Fortuna Escarlata: crónica de Nassau

La llaman “la república pirata”, pero eso no alcanza para describirla...

BASILIO RODRÍGUEZ CAÑADA

Especial para elCaribe

Capítulo 9: La pluma y el mar

El claro de la selva se convirtió en un infierno de gritos y acero. El oro desataba la locura, y la tripulación de La Fortuna Escarlata se despedazaba a sí misma por puñados de monedas. Elías arrastraba a Isabela hacia la espesura, intentando escapar del derramamiento de sangre.

—¡Elías! —ella forcejeó, mirando atrás—. ¡No podemos dejarlo! ¡Es nuestra única oportunidad!

—¡Es nuestra tumba! —replicó él, con los ojos desorbitados—. ¡Ese oro está maldito, lo ves tan claro como yo!

Un disparo silbó cerca. El capitán Graves había visto su huida. Con el rostro desencajado y los brazos cubiertos de sangre, alzó la pistola.

—¡Cobardes! ¡Nadie se lleva lo que es mío!

La bala pasó rozando el oído de Elías. Fue Isabela quien reaccionó primero: arrojó su daga con una precisión fulminante. El arma se clavó en el pecho de Graves. El capitán cayó de rodillas, aún aferrado a un puñado de joyas, y exhaló un último rugido antes de desplomarse sobre el cofre. El oro lo cubrió como un sudario brillante.

El silencio que siguió fue más aterrador que la batalla. Los hombres restantes, heridos y agotados, miraron el cuerpo del capitán y el cofre bañado en sangre. Nadie se atrevió a tocarlo de nuevo.

Isabela, con el pecho agitado, miró a Elías.

—Ahora sí —susurró—, el destino está en nuestras manos.

Con un grupo reducido de supervivientes, abandonaron el claro y regresaron a la playa. El mar los recibió con el rumor de sus olas, indiferente al derramamiento de sangre en la selva. De los doce que habían desembarcado, apenas seis regresaron. El resto quedó enterrado bajo raíces y oro.

Al llegar a La Fortuna Escarlata, los demás tripulantes esperaban. El relato de la locura en el templo se extendió como pólvora. Nadie pidió volver por el tesoro. Nadie quiso enfrentarse de nuevo a la isla que ya les había arrebatado demasiado.

Esa misma noche, sin ceremonia ni palabras solemnes, levaron anclas y se alejaron de la Insula Somniorum. Elías observó cómo la silueta de la isla se desvanecía en la neblina, llevándose con ella el secreto del cofre.

—¿Te arrepientes? —le preguntó Isabela en cubierta, cuando el mar volvió a ser solo mar.

Él la miró con una calma que no había sentido antes.

—No. Prefiero contarlo que poseer-

lo. El oro se oxida, las palabras quedan. Ella rio suavemente, apoyando la cabeza en su hombro.

—Entonces escribe, inglés. Escribe para que no olviden que estuvimos vivos.

Pasaron semanas antes de que La Fortuna Escarlata regresara a Nassau. La ciudad los recibió como siempre: bulliciosa, caótica, hambrienta de historias. Los hombres corrieron a las tabernas a beber y presumir sus cicatrices, pero Elías no se unió a ellos. Permaneció en una mesa del puerto, con su cuaderno abierto y la pluma temblando en su mano.

Escribió todo: la primera vez que vio a Isabela, el ataque inglés, la rebelión en cubierta, el mapa, la isla, la sangre derramada. Escribió con fiebre, como si cada palabra fuera un ancla para no perderse en el recuerdo. Y en cada página aparecía ella, siempre ella, como la brújula de su historia.

Lo que comenzó como un cuaderno de notas se convirtió en un manuscri-

to. Y el manuscrito, gracias a un impresor ambicioso que vio oro en aquellas páginas, terminó siendo un libro que circuló por las tabernas, los puertos y hasta los salones de Europa, bajo el título de “La Fortuna Escarlata: memorias de un sobreviviente”. Los piratas lo leían en voz alta en Nassau, riendo al reconocerse entre sus líneas. Los mercaderes lo temían, viéndolo como una exaltación de la amenaza del mar. Los nobles lo devoraban en secreto, fascinados por un mundo donde la libertad valía más que las coronas. Elías nunca buscó la gloria, pero su relato se convirtió en leyenda. Y aunque el oro de la isla se perdió en la selva, su historia navegó más lejos de lo que jamás habría imaginado. Años después, en una noche tranquila, Elías y Isabela se sentaron en la orilla de una playa cercana a Nassau. Habían dejado atrás las tormentas del mar, al menos por un tiempo. Elías sostenía una copia desgastada de su libro, y ella lo hojea-

ba con una sonrisa burlona. —Te volviste famoso, inglés —dijo, golpeándole el brazo con suavidad—. Pero no escribiste que me salvaste la vida más veces de las que puedo contar.

—Eso lo sabrás tú —respondió él—. Mi parte de la historia era sobrevivir a ti.

Ella rio, apoyándose en su hombro mientras las olas lamían la arena.

—Supongo que eso sí merecía escribirse.

El mar susurraba como siempre, eterno e indiferente. Pero en ese instante, Elías comprendió que su libertad no estaba en el oro ni en los barcos, sino en la pluma que le permitía dar vida a todo lo que habían vivido… y en el amor de aquella mujer que lo había arrastrado al borde del mundo y lo había devuelto a la orilla.

El destino estaba sellado. Y la leyenda de Nassau viviría para siempre en las páginas de un libro que había nacido de amor y pólvora.

Hay que leer dominicano

Las prosas poéticas de Pablo McKinney

SANTIAGO ALMADA

Foto F.E.

De Pablo Alberto McKinney Cruz, tal es su verdadero nombre según hemos podido averiguar en Internet, sabemos que nació en este país y que tiene una larga trayectoria como periodista, escritor, columnista y analista político. Yo mismo he sido un seguidor de su columna El Bulevar en las páginas del periódico El Nacional durante la primera década de este siglo.

Dice también el internet que cursó estudios de Sociología en la UASD y que estudió Ciencias de la información, con especialidad en Opinión pública y Cultura de masas en la Universidad Complutense de Madrid.

El libro que encontré hace unos días en mi biblioteca se titula El amor, por ejemplo, un conjunto de prosas cargadas de poesía, de belleza, escritas con un estilo entre melancólico y despojado de artificios, con un perfecto dominio del lenguaje que nuestros conquistadores castellanos impusieron a esta media isla.

Pablo McKinney habla de amor en cada uno de los textos de este libro, pero lo hace con una visión que abandona el romanticismo de telenovelas y la cursilería de los folletines para reflexionar sobre el desamor y el abandono, sobre la desolación de la pérdida pero también de la necesidad de creer a pesar de to-

do, de sobreponerse al dolor para empezar de nuevo, guardar los mejores recuerdos por encima de los desencantos y, como titula en la página cincuenta y cinco de su libro: “Atreverse al amor”.

“Sin que importe lo que pueda ocurrir, sin que importe el desamor y sus etílicas consecuencias, no debemos permitir que la máquina venza al hombre, que la informática nos robe la capacidad de enloquecer por amor”, una reflexión con la que no podemos menos que coincidir, pese a la displicencia con la que miramos pasar a tantas “morenas encendías” que pasan a nuestro lado en parques y calles, y que con su desdén nos informan que no están en nuestro futuro y clausuran así toda posibilidad de figuran en nuestro pasado.

En la página sesenta y cuatro, en un texto titulado “La juventud, la mujer y los años”, McKinney cuenta que trata de convencer a su sobrino de dieciocho años de que no vuelva tan tarde a la casa, para no preocupar a su madre, y que el sobrino en cuestión le recordó sus años juveniles que pasaron entre militancia política, huelgas de hambre, movilizaciones estudiantiles, pegatinas de afiches y cerveza.

Ocurre que el consejero, ya caído o tal vez precipitado en la madurez, comienza a olvidar sus años mozos y a dejar de lado aquel principio vital de que ¡ser joven y no ser un revolucionario es una contradicción biológica”, lo que lo lleva a descubrir que en la madurez uno se vuelve “insultantemente precavido”

cita de Stendhal: “El hombre que no ha amado apasionadamente, ignora la mitad más hermosa de la vida”, pero la pasión no sobrevive si no es en el recuerdo, por eso el amor ideal que permanece en la memoria es siempre más intenso en el tiempo que el otro, el de la relación cotidiana que se estanca en la rutina de recordar que hay que comprar el pan, el arroz, los medicamentos y sacar a pasear al perro.

para todo, incluso para el amor, pero entonces McKinney rescata los ardores juveniles con este párrafo vibrante y vital: “La juventud es una constante fiesta del espíritu porque el cuerpo aguanta y la inconsciencia nos gobierna el alma. Es época de libertad aun en la pobreza de un cuarto de pensión en la zona universitaria, porque allí te sorprende una pasión/amor tan imprudente como para reglarte un ejemplar del ‘Inventario’ de Benedetti, para que la recuerdes más allá del otoño, porque ella sabía la sentencia borgiana: ‘Solo una cosa hay: es el olvido’”.

Hay una línea de interpretación del amor en este libro de Pablo McKinney que se inscribe en el concepto de que verdadero amor, el ideal, tiene que ver más con el renunciamiento y el sueño que con la realidad que somete a todo lo que toca a la devastación del tiempo, lo que Michael Curtis, el director de Casablanca, resume en una escena impecable en el momento de esa película cuando Rick Blaines (Humprey Bogart) convence a Ilsa Lund (Ingrid Bergman) de que regrese a Europa con su marido en lugar de quedarse con él. -¿Qué pasará con nosotros? -pregunta ella y él le responde simplemente -Siempre nos quedará París. Es que el recuerdo de esos días luminosos para él ha de ser mucho más potente que envejecer junto a una mujer que en algún momento sentirá la culpa de haber abandonado a un luchador por la libertad como Victor Laszlo. El propio McKinney lo explica con una

En El recuerdo y el amor, texto que figura en la página treinta y cuatro, el escritor narra una charla con un amigo en un colmadón de barrio, era viernes, lo que vetaba la excusa de que había que madrugar al día siguiente y solo quedaba entregarse a la dulzura de los tragos, hasta que el amigo dijo con la profundidad con la que los elixires añejados en cubas de roble suelen dar a las ideas: “Puede ocurrir, amigo, el recuerdo de un amor puede ser tan imperecedero, perturbador y doliente como el mismo amor”. Vencido por esta claridad, el escritor seguidamente cuenta: “Y seguimos en aquel templo etílico de pasiones, saboreando canciones como uvas de recuerdos, cada quien con los suyos, rumiando nombres, versos, momentos, soledades”. El poeta más cerebral de la literatura americana, el hombre que fue capaz de inventar historias intrincadas sobre los sueños y las obsesiones, sobre la infinitud de una biblioteca y los senderos que se bifurcan en un jardín para desembocar en un laberinto que al final resultaba ser el tiempo, Jorge Luis Borges, escribió estos versos potentes en su claridad para referirse al amor: “El nombre de una mujer me delata. Me duele una mujer en todo el cuerpo”, y esa mujer que siempre estará en el pasado, que regresará en cada tarde evocadora frente a una copa de vino o ante un ron destilado, es la que se pasea por las páginas de este libro de McKinney con la impunidad de que no se han escrito leyes que castiguen la nostalgia, con la seguridad de que el recuerdo es una de las pocas cosas que jamás podrá prohibir ningún cuerpo jurídico, como tampoco, jamás, podrá prohibirse el amor.

“Solo era cosa de naufragar en el mar revuelto de sus ojos de gata bruja, condenarme a morir en la cárcel de sus senos, extasiarme en soñar en su cuello, ver el mar blancoazul desde el portal de su pelo negro, y mandar a matar -por cobarde- al miedo. Como ve, señora, eran cosas simples como son las cosas importantes; el amor, por ejemplo”.

Son las frases finales de un texto que figura en la página treinta y ocho, que da título al libro, un verdadero compendio de nostalgias, de poemas soñados, de recuerdos envueltos en la pátina del tiempo como una forma de preservar su lozanía y su hermosura.

Solo una cosa omitió el autor en este volumen que reúne tantas reflexiones sobre el amor y sus vericuetos, tal vez no lo dice por la delicadeza con la que todo hombre está obligado a sobrellevar el desamor. Lo que Pablo McKinney no coloca en este libro, posiblemente porque lo da por sabido, es que siempre hay que estar cerca de los amigos que tienen penas de amor, porque ahí, la presencia del ron, del vino o del whisky, o tal vez de los tres juntos, está garantizada.

Equipo de la PUCMM

GANADOR DEL PRIMER LUGAR EN COMPETENCIA INTERNACIONAL DE HUAWEI

Jesús Nicolás Mejías es profesor de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, director de la carrera de Ingeniería y Ciencias de la Computación de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maes-

tra, campus Santo Domingo, y fue también el mentor de un grupo integrado por los estudiantes Yira Tavárez, Marco Reyes y Diego de Jesús Peralta Mora. Este trío participó en la Huawei ICT Global Com-

petition, durante el pasado mes de junio, en el track de Computing de ese certamen, y obtuvo el primer premio en esa categoría, en un certamen del que participaron más de mil universidades.

Los primeros entre más de 220 mil estudiantes de todo el mundo

¿Cómo fue esa competencia, profesor Mejías?

El evento se llama ICT Competition de la empresa Huawei, es anual, y tiene cuatro categorías, una de ellas es la de Cloud, donde ganamos el tercer premio en la edición anterior, está la de Computing, donde ganamos el Grand Prize, está la categoría de Network y la de Innovación. En la que ganó nuestro equipo hay diferentes fases; una preliminar en la que los estudiantes que alcancen la calificación más alta forman los grupos de tres que compiten, pasamos a la fase nacional, después a la regional y luego a la fase final.

¿De qué se trata el evento y en qué se concursa?

Yira Tavárez: El evento tiene varias subcategorías en la de Computing que es en la que ganamos nosotros, básicamente es responder a una serie de cuestiones y solucionar problemas que se nos plantean, para lo cual hay que utilizar la base de datos de la empresa, yo me encargué de la parte del sistema operativos. Marco Antonio Reyes: Yo me encargué del kit de desarrollo de aplicaciones, que es un sistema propio de Huawei… ¿Cuántos participantes hubo en esta edición de la competencia?

A nivel internacional participaron más de doscientos veinte mil estudiantes, más de mil universidades y noventa países… de nuestra universidad salió un equipo en cada categoría, pero al llegar a la fase regional se seleccionan los participantes para la siguiente etapa, en esa fuimos los únicos ganadores en la categoría de Computing.

La primera fase es preliminar en la que se forman grupos con los que sacan la nota más alta, luego viene la fase nacional que compiten los grupos de Centroamérica y Latinoamérica. En la fase regional fuimos el único equipo que pasó y somos el único equipo dominicano que ganó dos veces consecutivas en diferentes categorías, el año pasado en Cloud y ahora en Computing.

¿De qué se trata esa competencia de Computing?

Marco Antonio Reyes: Básicamente se trata de usar servicios tecnológicos para llevar a cabo escenarios prácticos, por ejemplo, ellos nos dan un escenario determinado para buscar una solución

para un equipo de negocios, se trata de hallar una solución para ese problema en el sistema operativo y en la base de datos, que fue lo que nosotros hicimos.

¿Qué hace Huawei con esas soluciones?

Yira Tavárez: La idea es que más gente participe para que se conozca la tecnología de ellos como empresa y se trata de poner a prueba qué tantas habilidades son capaces de exhibir los participantes para llegar a las soluciones de los problemas que ellos plantean.

¿Cómo fueron el viaje y los trámites previos?

Jesús Nicolás Mejías: Huawei se encarga de los gastos del mentor como de los estudiantes, lo único que queda a cargo de nosotros son los trámites de visado, en lo que Huawei también nos acompañó, pero el mérito de los chicos es que ellos se pasaron estudiando durante un año, y siguiero no solo antes de viajar, sino también durante las cuarenta horas que duró el viaje, esa preparación previa les sirvió para llegar con muchos conocimientos frescos a la competencia, el examen final dura ocho horas, en ese lapso se les da un tiempo para comer, para tomar un refrigerio, pero incluso así, los muchachos terminaron el examen en un noventa y cinco por ciento poco menos de seis horas.

Yira Tavárez: A mí me tocó manejar el operativo, que fue instalar los servicios que ellos pedían en un tiempo determinado, manejarlos.

Diego de Jesús: A mí me tocó administrar bases de datos, instalar cables de

seguridad, solucionar problemas de adaptación de diferentes sistemas y trabajar en la compatibilidad.

Marco Antonio Reyes: Tuvimos un intercambio de experiencias también y nos dieron algunas excursiones, nos llevaron a conocer sus universidades y el centro tecnológico que tienen en la ciudad de Shenzen, una ciudad que tiene diecisiete millones de habitantes, y quedamos impresionados por todo lo que vimos en ese viaje.

¿Todavía están aquilatando lo que significó esta premiación?

Yira Tavárez: Yo todavía no me lo creo, es un orgullo muy grande, nosotros fuimos con la intención de ganar, por supuesto, pero haber obtenido el primer lugar es como si fuera un sueño, yo todavía estoy en shock.

¿Cómo vivieron esos momentos en los que se enteraron de la premiación?

Yira Tavárez: Hay una ceremonia, pero nos dimos cuenta, aunque nadie adelanta nada, de que habíamos ganado porque uno de los organizadores, un dirigente, nos que preparáramos unas palabras, y eso no se lo piden a todos, solamente a los que ganaron…

Marco Antonio Reyes: Cuando dijeron República Dominicana fue como si estuviéramos viviendo algo muy especial…

¿Qué significa para ustedes como estudiantes, y para usted profesor Mejías, como mentor?

Jesús Nicolás Mejías: En primer lugar, esto valida la educación que se im-

parte en nuestra universidad en el área de tecnología, y la sitúa a la altura de las mejores universidades de todo el mundo, porque nosotros no competimos con nuestros iguales de Latinoamérica solamente, sino con universidades de Asia, de Europa, de Estados Unidos, y ganamos. A los chicos ya les están llegando ofertas de empleo, porque ellos trabajan en diferentes especialidades, pero con esto han llegado cosas buenas y esperemos que vengan cosas mejores.

¿Cuánto les falta a los estudiantes para terminar la carrera?

Yira Tavárez: A todos nos falta un año, en realidad tres cuatrimestres, para graduarnos.

¿Tienen planes para el futuro, por ejemplo, de especializaciones?

Yira Tavárez: A mí me gustaría especializarme en el exterior, no tengo un país específico ya en mente, pero sí quisiera hacer mi maestría fuera del país incluso me encantaría ser instructora de Huawei, pero también brindar y aplicar mis conocimientos para trabajar por mi país.

Marco Antonio Reyes: A mí me gustaría también especializarme afuera, pero en cuanto a mi desarrollo personal, quisiera regresar después a trabajar aquí en República Dominicana, para aportar mis conocimientos y trabajar por el desarrollo tecnológico de nuestro país.

Diego de Jesús Peralta Mora: Yo también quisiera hacer una maestría afuera, después dedicarme a la investigación científica, pero también me gustaría con el tiempo convertirme en profesor universitario.

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Cultura 11 julio 2026 by Periódico elCaribe - Issuu