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Cultura 11 abril 2025

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elCaribe, SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

Cuando

pegotes

pretenden pasar como arte

Mercader, con su cáustico humor y su profundidad, critica con toda razón el comercio de arte, que vende adefesios por millones de dólares. P.8

ICA:

tres décadas de apoyo al talento y de ser esperanza en Santiago Cultura

La UASD tomada por la policía en 1972

Zona Retro narra la persecución contra Tácito Perdomo Robles, que dio lugar a que fuerzas policiales cercaran la Universidad Autónoma. P.7

“En RD hay un genuino interés por la literatura”

Karine Bernal Lobo, una joven escritora que comenzó a publicar en la plataforma Wattpad, habla de su pasión por la literatura. P.16

Desde hace más de tres décadas, el Instituto de Cultura y Arte (ICA) se ha enfocado en apoyar el talento, la disciplina y la sensibilidad artística como herramientas de transformación social.

El Instituto de Cultura y Arte (ICA) fue fundado en 1992 y puesto en funcionamiento desde el 29 de marzo de 1993

Fundado en 1992 y en funcionamiento desde el 29 de marzo de 1993, este centro educativo sin fines de lucro ha impactado la vida de más de 750 con la formación en niveles elemental y medio de la enseñanza artística.

A lo largo de los años, el ICA ha asumido una misión clara: utilizar el arte como un medio para construir ciudadanos creativos, críticos y comprometidos con la sociedad.

La institución, ubicada en Santiago de los Caballeros recibe estudiantes desde los tres años de edad sin límite máximo, brindando oportunidades incluso a quienes enfrentan dificultades económicas.

“El arte es costoso, por lo que el sector privado, el Gobierno y los propios estudiantes aportan recursos. Sin embargo, si un estudiante no tiene con qué pagar no se va de aquí por eso; lo importante es que tenga talento y ganas de aprender”, afirmó Isabel Jacobo de Muñoz, directora ejecutiva y académica de la entidad durante una entrevista exclusiva para elCaribe.

El ICA ofrece programas académicos estructurados que permiten a los estudiantes desarrollarse de manera profesional o como practicantes del arte. Entre las disciplinas que se imparten se encuentran música, ballet clásico y artes plásticas.

En el caso de la música, los estudiantes deben cursar un programa de cuatro años que incluye el aprendizaje de instrumentos, teoría musical y lectura de partituras. Aquellos que desean profundizar su formación pueden continuar otros cuatro años para convertirse en profesionales en artes. Durante esta etapa avanzada, todos los estudiantes deben estudiar piano como instrumento complementario, independientemente del instrumento principal que interpreten. Este nivel de formación les permite posteriormente impartir clases en el propio instituto, en conservatorios o en otras instituciones educativas. l

El Instituto de Cultura y Arte es un centro educativo sin fines de lucro que ha impactado la vida de más de 750 estudiantes con la formación en niveles elemental y medio de la enseñanza artística. RICARDO FLETE

historia de la medicina

Universidad de Santo Domingo, 1924

salón de la fauna

go, fijando el 29 del mismo

do de Justicia e Instrucción

Pública, J. B. Peynado, quedó encargado del cumplimiento del decreto. El segundo decreto, nó a la Universidad un área de dos en el lugar denominado “La Generala”, obtenida por el Estado en octubre de 1911, señalando el 27 de febrero siguiente — aniversario

pública — el Dr. Báez reúne en estas páginas los datos que demuestran la labor universitaria realizada de 1914 a 1924, fieles exponentes de los empeños con que ese primer centro docente concurrió al desenvolvimiento de las fuerzas intelectuales del país. El desarrollo cultural alcanzado se acredita en el campo de las ciencias por los numerosos graduados en todas las facultades y la población universitaria que desfiló por las austeras aulas que en otros tiempos granjearon para esta ciudad el merecido renombre de Atenas del Nuevo Mundo. Este libro no es de combate, sino la exposición entusiasta de quien un día, como jefe del Estado, cristalizó el restablecimiento de la Universidad, promulgó el Código de Educación y tuvo la honra de dirigirla durante dos lustros. Acepte la generación presente este esfuerzo como alto testimonio de la devoción y eficiencia que puso el Cuerpo de Catedráticos de la Universidad de Santo Domingo durante la década señalada, por contribuir a la transformación moral del Pueblo Dominicano.

El Dr. Ramón Báez, en su calidad de presidente Provisional de la República, promulgó dos decretos fundamentales que dieron vida a la Universidad de Santo Domingo. El primero, de fecha 16 de noviembre de 1914, transformó el Instituto Profesional — creado por Resolución Ejecutiva del 31 de diciembre de 1866 — en Universidad de Santo Domin-

ficio. Los secretarios de Estado de tier, y de Justicia e Instrucción Pública, J. B. Peynado, quedaron encargados de la ejecución.

En su discurso, el Dr. Báez evocó la historia de la primera universidad de América: la Real y Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino, cuya intensa labor conquistó para la Primada de América el glorioso dictado de Atenas de las Antillas. Cuba, Venezuela y Puerto Rico recibieron su saludable influencia. Numerosa juventud de las Antillas y de Costa Firme acudió a sus aulas, y aun después de creada la Universidad de Venezuela en 1721, muchos estudiantes se presentaban a Santo Domingo para recibir sus grados, porque consideraban honrosos los títulos que ella libraba.

Recordó también cómo en 1815 el Dr. Valera, con la colaboración del ilustre Dr. José Núñez de Cáceres, restauró la antigua Universidad de Santo Tomás de Aquino, hasta que la invasión de Haití la hizo desaparecer. Desde entonces, las interminables luchas — la Independencia, las contiendas civiles, la gloriosa guerra de Restauración — apenas permitieron echar las bases de la enseñanza académica, hasta que el Instituto Profesional fue establecido por el Reglamento del 31 de diciembre de 1866 y confirmado por la Ley Orgánica del 12 de julio de 1882.

En ese momento existían 6 facultades y 82 estudiantes inscritos, y fue la base para lo que es hoy la Universidad Autónoma de Santo Domingo. l DR. HERBERT STERN

Fausto Rey

(DÉCIMA CIBAEÑA)

Fauto Rey vino del ete De un paí equivocao Cantando muy suavemente Con gran voz de enamorao.

En Higüey tan su raíce Y hata fue limpiabota Criao poi Critobalina Que nunca puso carota.

Cincuenta año pasaron De cuando foimó “loj Mainético”

Música de rocanrol Pero siempre muy poético.

Con La Sophy rellenó Con mile el Etadio Olímpico Cantó bolero y saisa Y mucho merengue típico.

Cantó “muñequita ven” Y “pato mueito de risa” “Concieito Gri” y “Blanca Nieve” Luciendo negra camisa.

l JOSÉ MERCADER

Formación artística para los estudiantes

Programa “Quiero ser un artista”

El ICA también ha desarrollado un programa introductorio denominado “Quiero ser un artista”, dirigido a niños de entre cuatro y cinco años. En este espacio se evalúan las aptitudes de los estudiantes para orientar a los padres sobre el área artística en la que podrían desarrollarse mejor.

Gracias a sus aprendizajes, muchos de sus alumnos han logrado insertarse en la vida cultural del país, integrar orquestas, agrupaciones musicales, compañías de danza y espacios artísticos como museos y galerías.

Otros egresados han continuado sus estudios en el extranjero, cursando licenciaturas, maestrías y doctorados en universidades de Europa y Estados Unidos, donde algunos incluso han sido nombrados docentes.

La historia del ICA también es sinónimo de perseverancia. Según recuerda su directora, los inicios no fueron fáciles.

“Nos entregaron un local desbaratado, pero a través de las ayudas y una inversión correcta lo fuimos transformando para tener una escuela adecuada”, relata.

Con el paso de los años, el espacio se ha convertido en un centro cultural activo que alberga aulas, talleres y espacios para la práctica musical y artística.

Para Jacobo de Muñoz, el crecimiento de la institución se debe a una filosofía basada en el compromiso y la transparencia.

Entre los nombres destacados que han pasado por sus aulas se encuentran el reconocido acordeonista El Prodigio y la violinista India Canela, dos figuras emblemáticas de la música dominicana.

Además, músicos que actualmente integran la banda del cantautor Juan Luis Guerra también recibieron parte de su formación en esta entidad. Incluso las becas de piano otorgadas por el prestigioso pianista dominicano Michel Camilo han sido obtenidas por estos estudiantes.

“Tenemos gente dando clases fuera del país y representando dignamente a la República Dominicana”, destaca con orgullo Jacobo de Muñoz quien acumula 26 años dedicados a la formación artística.

Herramienta de transformación social

Más allá de formar artistas, la institución entiende el arte como una vía para fomentar valores, disciplina y pensamiento crítico en las nuevas generaciones.

Por ello, mantienen sus puertas abiertas para estudiantes provenientes de diferentes zonas del país. Algunos viajan desde Bonao o comunidades cercanas a la frontera para recibir sus clases.

SOPORTE

Sectores que apoyan el arte y la cultura

El instituto es dirigido por un consejo de siete miembros presidido por Félix M. García Castellano, quienes apoyan la gestión académica y administrativa del centro.

Sin embargo, para Jacobo de Muñoz, el verdadero valor del ICA está en la comunidad que se ha construido a lo largo de los años.

“Estamos con los brazos abiertos pa-

Además de la formación académica, el ICA cuenta con una banda musical integrada por los propios estudiantes, que participa en diversas actividades culturales y comunitarias.

“Tenemos una banda musical disponible para actividades. Tocan bastante bien y siempre estamos dispuestos a colaborar”, comentó Jacobo de Muñoz.

Uno de los pilares del instituto es garantizar el acceso al arte, incluso para

ra quienes quieran venir. Para nosotros es una gran alegría recibir nuevos estudiantes; somos una gran familia”, expresa. La directora sostiene que la formación artística no solo desarrolla habilidades técnicas, sino que también contribuye a construir una sociedad más sana.

“No solo nos preocupamos por dar clases, sino porque la persona se desarrolle integralmente. Queremos que en el futuro haya menos delincuencia y menos personas con malas intenciones, y más ciudadanos que trabajen por el bien de la sociedad”, afirma.

quienes atraviesan dificultades económicas.

Según su encargada, el organismo trabaja con tarifas accesibles y, en casos necesarios, establece acuerdos con las familias para evitar que los alumnos abandonen sus estudios.

“Si no pueden pagar en un momento determinado, llegamos a acuerdos. Lo importante es que el talento no se pierda”, explica Jacobo de Muñoz.

Esta visión inclusiva ha permitido que muchos jóvenes que llegaron sin recursos encuentren este lugar como una oportunidad para transformar sus vidas.

“Hay gente que ha llegado aquí sin nada, incluso sin familiares, pero no se van de aquí sin palabras de aliento ni sin su formación”, asegura.

La institución busca convertirse en un espacio donde surjan ideas, se establezcan redes colaborativas y se promueva el intercambio cultural.

Su visión es formar no solo artistas talentosos, sino también ciudadanos con una amplia cultura, capaces de valorar la herencia y diversidad de las tradiciones artísticas.

La meta final es contribuir al desarrollo cultural de la nación y fortalecer la identidad dominicana a través del arte.

Un llamado a apostar por el arte

La gestora cultural destacó la importancia de apoyar las instituciones culturales y de promover el acceso al arte como una herramienta para el desarrollo humano.

“Queremos una patria más amplia y alegre, donde la gente cante, brinque, cree arte que llegue al corazón y deje un mensaje positivo”, expresa.

Para ella, el arte tiene el poder de unir a las personas y transmitir valores esenciales para la convivencia social.

“El arte debe llevar un mensaje de amor, unidad y hermandad. Todos podemos aportar algo bueno a la sociedad si se nos da la oportunidad”, concluyó.

Después de más de 30 años de trabajo, el ICA busca seguir fortaleciendo, demostrando e innovando, tomando en cuenta que la educación artística no solo forma músicos, bailarines o pintores, sino ciudadanos sensibles, críticos y comprometidos con el futuro cultural de República Dominicana. l

Una de las estudiantes en sus clases de piano.Isabel Jacobo, directora ejecutiva y académica del ICA.Uno de los profesores mientras imparte clases de violín.
Una estudiante mientras realiza sus prácticas de danza. RICARDO FLETE

4 Cultura

La repatriación armada (1)

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

La bestia se enteró del derrocamiento y de la llegada del dictador Fulgencio Batista al país (día 1 de enero de 1959) cuando el avión en que viajaba pidió permiso para aterrizar en San Isidro. El dictador cubano había tenido que salir de Cuba a la carrera, sin mayor tiempo para planificar la aparatosa huida, debido a la intempestiva entrada de los barbudos de Fidel Castro en La Habana. Trujillo lo despreciaba y ahora tenía motivos para odiarlo. Se había dejado tumbar, era un blandengue, un cobarde, y se había dado a la fuga en vez de morir peleando, como hubiera hecho él. Su ingrata presencia le acarreó un amargo disgusto y una honda preocupación. Pensaba que la subida al poder de Fidel Castro no presagiaba nada bueno, y por supuesto, no se equivocaba.

Batista pagaría cara, literalmente cara, su estadía en Ciudad Trujillo. La bestia lo vejaría y lo esquilmaría. Había llegado al país en compañía de familiares, jefes militares de alto vuelo, miembros de su gabinete y un botín incalculable a bordo de seis aviones. La bestia aligeraría su equipaje, que era bastante pesado. Aquí permanecería en lo que definió «como una especie de infierno», hasta el 20 de agosto de 1959, hasta que por fin logró salir con destino a Portugal, gracias a los buenos oficios de la diplomacia estadounidense y brasileña.

Durante su estadía en Ciudad Trujillo, la bestia lo mantuvo a soga corta y bajo permanente vigilancia, y lo obligó a desembolsar fuertes sumas de dinero. Para poder librarse del asedio, y de la cárcel, y poder salir del país, Batista tuvo que pagar varios millones de dólares por un cargamento de armas que la bestia había enviado a Cuba en los que resultaron ser los últimos días de su gobierno. Las armas cayeron en manos de los barbudos y eventualmente en manos de los exiliados dominicanos. Pero la bestia se las cobró a Batista. Le cobró las armas y el disgusto que le ocasionó su llegada y todo lo que representaba.

Dice Crassweller que mismo día de la llegada de Batista, Trujillo convocó una reunión en el Palacio Nacional que se extendió durante largas horas y en la cual se mostró visiblemente nervioso y desatinado, angustiado, alarmado en exceso. Crassweller sugiere que parecía haber perdido el equilibrio emocional, que lucía afectado en extremo, que soltaba groserías y carcajadas sin razón aparente. Parecía estar fuera de quicio y lo estaba. Una de las cosas que lo molestaba era

de un periódico que informa de la fuga del dictador Fulgencio

que Johnny Abbes, uno de sus hombres claves, había quedado atrapado en Cuba, donde había viajado varios días antes en compañía de un experto en explosivos para consumar alguna de sus bellaquerías. No había visto venir la revolución y quedó atrapado en la marejada revolucionaria. Su vida pendía de un hilo, si alguien lo reconocía y lo denunciaba se le iban a complicar las cosas. Pero la suerte lo favoreció al final y casi por milagro pudo regresar al país.

Sin embargo, la inquietud de la bestia no era infundada. Todo parecía en esos días conspirar contra los dictadores y tiranos latinoamericanos y muy en particular contra la bestia:

«La situación internacional en el Caribe incidió también, muy marcadamente, en la crisis histórica del régimen de Trujillo, particularmente a partir de los siguientes sucesos: primero, con el derrocamiento del dictador Gustavo Rojas Pinilla de Colombia en mayo de 1957; segundo, con el derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez de Venezuela a fines de enero, de 1958; y tercero con la vergonzosa huida del tirano Fulgencio Batista, de Cuba el 31 de diciembre de dicho año, ante el incontenible avance de los revolucionarios de la Sierra Maestra coman-

dados por Fidel Castro Ruz. Estos acontecimientos políticos, muy en especial el triunfo de la Revolución Cubana al despuntar el año de 1959, provocaron un radical cambio histórico en la geopolítica caribeña, que enardeció los ánimos de los exiliados dominicanos, dispersos y divididos, hasta alcanzar niveles de euforia al considerar próximo el fin de Trujillo». (1)

La caída de la Trujillo parecía inminente, en efecto. Todos decían que sería el próximo en caer. Lo decían en coro la gente del exilio. «Trujillo sigue, Trujillo es el próximo».

La bestia no había perdido tiempo. Desde la mencionada reunión en el palacio había comenzado a reorganizarse, a iniciar los preparativos para hacer frente a lo que venía. Casi de inmediato estableció un impuesto especial con el propósito de recaudar cincuenta millones de dólares, un Fondo de Defensa Nacional, aparte de un presupuesto de treinta y ocho millones de dólares para las fuerzas armadas, una suma equivalente a casi el cincuenta por ciento del presupuesto nacional. La compra de armas y municiones en los Estados Unidos se enfrentó, sin embargo, a un sinnúmero de restricciones. Desde marzo de 1958 se habían dejado de otorgar licencias a la República Dominicana

y no fue posible adquirir más que una parte del material bélico. También se hicieron esfuerzos poco fructíferos para adquirirlo en Europa e incluso se recurrió a las malas artes, al contrabando y al soborno, con tal de adquirir lo necesario. Pero muy poco se consiguió incluso por esa vía, y además, numerosos agentes de la bestia y personas involucradas en el tráfico se vieron envueltas en juicios y escándalos notorios y fueron condenadas públicamente. Incluso, según dice Crassweller, hasta un cónsul dominicano en Miami fue arrestado por sobornar a un oficial de aduanas y el avión en que se iban a y transportar armas fue detenido en el aeropuerto cuando estaba a punto de despegar. Mientras tanto, en el país reinaba la agitación. Trujillo no se cansaba de denunciar en todos los foros la amenaza que se cernía, pegaba los gritos al cielo sin cesar, denunciaba la conspiración de Cuba y Venezuela en particular contra la nación dominicana. Denunciaba la invasión que, en efecto, se estaba preparando. Al mismo tiempo, las fuerzas vivas del trujillato cerraron filas, se organizaron para resistir la agresión de los enemigos de la paz y el progreso. Así, en el mes de marzo de 1959 se formó la Legión Extranjera, que según la radio oficial, La voz dominicana, llegó a tener la exagerada suma de veinticinco mil hombres armados bajo el mando del general Fausto Caamaño. La legión se componía de todo tipo de lúmpenes, aventureros y mercenarios que atraían como a moscas con la oferta de salarios de mil y mil quinientos dólares mensuales y el otorgamiento de la nacionalidad dominicana. Dice Crassweller que había gente de Grecia y Yugoslavia y Alemania y varios cientos de españoles de la famosa División Azul, que habían combatido en la segunda guerra mundial.

En las provincias del este, el sanguinario Felix W. Bernardino fundó otra organización defensiva y más bien decorativa, los llamados Jinetes del Este. Para no quedarse atrás, Petán Trujillo creó un cuerpo paramilitar llamado Los cocuyos de la cordillera.

Los rumores de la invasión eran claros y persistentes. Muchas de las cañerías de aguas negras del palacio estaban desbordadas. En el mes de abril, la bestia declaró el estado de emergencia. Quizás no se habían podido conseguir todas las armas y hombres necesarios para enfrentar la agresión, pero el país estaba preparado. y hubiera estado mejor si la bestia no hubiera sucumbido a su codicia. De los cincuenta millones del Fondo de defensa nacional se gastaron seis millones y la bestia no se pudo resistir, le metió mano al restante. Incluso, según dice Crassweller, le dio propina a su hermano Negro. l

Historia criminal del trujillato [174] Robert D. Crassweller, «The life and times of a caribbean dictator».

Notas: (1) Emilio Cordero Michel, «Las Expediciones de Junio de 1959», p. 99, Revista Clío No.177.

Portada
Batista. F.E.

Alianza ABRSM y El Sistema Punta Cana: un pasaporte musical

ANDRÉS TOVAR

Especial para elCaribe

En una sala de ensayo de Verón-Punta Cana, un grupo de niños repite una misma frase musical. No hay prisa. El gesto del maestro no es de corrección inmediata, sino de escucha. Uno de los violinistas, concentrado, vuelve a intentar. Esta vez el sonido es más limpio, más centrado. El maestro asiente, pero precisa: “Escucha mejor, respira con el arco”.

Ese pequeño ajuste contiene una revolución silenciosa. Ya no es simplemente enseñanza musical, es un cambio de naturaleza, el paso a un sistema de formación con estructura, medición y validación. Y eso es lo que, desde ya, comenzará a experimentarse en El Sistema Punta Cana con su reciente alianza con The Associated Board of the Royal Schools of Music (ABRSM), un salto cuántico en su camino, ya avanzado, en convertirse en un modelo educativo musical con validación global y con ya reconocimiento estatal.

UN NORTE CLARO

El Sistema Punta Cana, regenteado por la Fundación para la Expansión Cultural y Artistica de Punta Cana (Funeyca), ha sabido adaptar en su filosofía el ADN de su génesis inspiracional, el modelo venezolano del Maestro José Antonio Abreu. Principalmente, en su enfoque especial en jóvenes de estratos sociales vulnerables, no solo como ejecutantes musicales, sino como ciudadanos; así como comprendiendo -y estableciéndolo en, para quien suscribe, su mayor objetivo- construír una visión de la educación musical que trascienda de lo extracurricular a lo institucional.

En ese último objetivo se enmarca su reciente reconocimiento mediante habilitación sectorial por parte del Ministerio de Educación que marcó, en términos estructurales, una redefinición. Ahora, da un nuevo paso en ese norte con su alianza con ABRSM, que introduce un segundo nivel, el de la estandarización global. Para quien no está familiarizado por ABRSM, esta no es una escuela ni una universidad; es, más bien, un organismo que establece criterios de evaluación musical reconocidos en todo el mundo. Sus exámenes, estructurados por niveles -los llamados “grades”-, permiten medir el progreso de un estudiante con parámetros unificados en elementos como afinación, ritmo, articulación, musicalidad y expresividad, creando un lenguaje común. Así, un estudiante que aprueba un Grade 4 o un Grade 7 no está simplemente pasando una prueba, está demostrando que puede operar dentro de un estándar que es comprensible en Londres, en Nueva York o en cualquier institución que reconozca ese sistema.

Eso, en términos prácticos, es un pasaporte. No un pasaporte simbólico, sino uno académico que abre puertas, permite aspirar a becas y conecta métodos de enseñan-

za locales con estándares y circuitos internacionales. Eso, para un jovencito de Verón-Punta Cana que aspira a convertirse en músico, es una llave a cientos de oportunidades otrora inimaginables.

También es un cambio para la institución: enseñar para un sistema evaluable no es lo mismo que enseñar para la expresión libre. Son muchos elementos los que entran en el juego. Por solo mencionar cuatro: intonación (no solo tocar la nota, sino ubicarla con precisión en el espacio sonoro), pulso (entender el tiempo como una estructura compartida), fraseo (construir sentido dentro de la música) y articulación (decidir cómo nace y muere cada sonido).

El resultado es una transformación en la experiencia del aprendizaje: el estudiante deja de tocar para “no equivocarse” y comienza a tocar para entender.

LA GIRA DE MAYO: ALFABETIZACIÓN MUSICAL EN TIEMPO REAL

Por otra parte, en el contexto de la alianza con ABRSM, El Sistema Punta Cana tiene programado la realización de cinco conciertos en centros educativos públicos durante el mes de mayo. Un hecho que tiene una doble lectura implícita: no solo es ponerse a prueba en el fogueo, sino fortalecer un canal de alfabetización cultural. Escuchar una orquesta en vivo no es lo mismo que verla en una pantalla: el sonido tiene cuerpo, tiene dirección, tiene presencia física, se siente.

Para muchos de los estudiantes que asistirán a estos conciertos, será el primer contacto directo con la música sinfónica, y ese contacto puede ser determinante. Un niño que ve cómo se mueve un arco, cómo respira un flautista o cómo un director organiza el sonido colectivo no solo está recibiendo información. Está recibiendo una experiencia. Y esa experiencia, si se articula dentro de un sistema educativo, puede convertirse en vocación.

¿MODELO O EXCEPCIÓN?

Pero el análisis no puede quedarse en la celebración. La pregunta importante, la necesaria, es: ¿Estamos ante el inicio de un modelo o frente a una excepción bien

ejecutada? La historia de la educación artística en América Latina está llena de proyectos exitosos que no lograron escalar. No por falta de calidad, sino por falta de estructura.

El caso de El Sistema Punta Cana parece, en principio, distinto. La combinación de habilitación estatal y certificación internacional crea una base sólida. Pero la sostenibilidad no depende solo de la estructura inicial, depende de financiamiento continuo, formación docente permanente, acceso equitativo para los estudiantes e integración real con el sistema educativo nacional. Si alguno de estos elementos falla, el modelo corre el riesgo de quedarse aislado.

Y ahí es donde las instituciones y relacionados -entre ellos, el periodismo cultural- tiene que hacer su trabajo: no solo contar lo que ocurre, sino preguntar qué puede ocurrir después.

LA MÚSICA COMO

INFRAESTRUCTURA SOCIAL

Más allá de los detalles técnicos, la alianza ABRSM-El Sistema Punta Cana pone en la mesa una idea más amplia: la música como infraestructura de formación ciudadana. Tocar en una orquesta implica escuchar al otro, ajustar el propio sonido, respetar un pulso común, construir algo colectivo. En esencia, un ejercicio de convivencia; y en contextos donde las oportunidades son desiguales, ese tipo de formación puede tener un impacto que va más allá de lo artístico. Con esta nueva etapa, El Sistema Punta Cana parece estar construyendo precisamente eso: un puente entre la vocación y la profesionalización. Un espacio donde la música no depende únicamente del entusiasmo, sino de un sistema que la respalda. Y eso es lo que convierte este momento en algo más que una buena noticia. Finalmente, volvamos a la sala de ensayo: el niño vuelve a tocar la frase, el sonido fluye con mayor naturalidad. No es solo técnica, hay comprensión, el maestro sonríe. Ambos vibran en una sinergia cuyo núcleo es un sistema que les permite entenderla, medirla y proyectarla. Y eso es construir futuro. l

ConCierto Sentido

“El

profe” Lang Lang

TOVAR

El Piano Book de Lang Lang es, sin duda, uno de los hitos de la edición musical de los últimos años. Se trata de una colección de piezas inspiradoras para pianistas (lo extendería a cualquier ejecutante) en desarrollo, seleccionadas por la superestrella de las 88 teclas como parte de su propósito pedagógico de acercar la música clásica a todos, sobretodo a los más pequeños.

Tras el éxito de Piano Book 1 y 2, una secuela era quizás inevitable desde el punto de vista comercial. Así llega Lang Lang Piano Book 2 Classic Encores, que ofrece otras 30 piezas para piano, disponibles tanto en formato de álbum grabado por Deutsche Grammophon (CD, vinilo, descarga digital y streaming) como en una antología para piano de Faber Music.

Para esta segunda entrega de Piano Book 2, el pianista ha incluido una rica mezcla de clásicos interpretables junto con piezas neoclásicas y música de cine, pop y videojuegos, lo que supone un cambio con respecto a la edición anterior. La selección pasa desde el Preludio 4 en Mi mayor de Chopin a piezas como Sadness and Sorrow, de la serie animada japonesa Naruto, lo que da una idea de lo ecléctica de la selección.

Para quien suscribe, la serie Piano Book no es sólo una obra para músicos en formación. Es una serie para todo el que quiera acercarse a la música clásica por primera vez: flexible y dinámica, pero sin perder la profundidad, el matiz y la brillantez de cada ejecución. ¡Bien por “el profe” Lang Lang! l

Tendrán gira en mayo. CORTESÍA
Recibirán método ABRSM. CORTESÍA

La OEA ante el siglo XXI: entre la transformación y su misión educativa

En este momento de crecientes tensiones internacionales, se hace necesario detenernos a reflexionar sobre el papel que han desempeñado algunas de las instituciones creadas a lo largo del siglo XX. Estas surgieron en un contexto marcado por conflictos globales, transformaciones políticas y la necesidad urgente de promover la cooperación entre naciones. En particular, en el continente americano, dichas organizaciones jugaron un papel decisivo en la búsqueda de la unidad, el diálogo y la estabilidad regional. A través de mecanismos de integración, acuerdos multilaterales y espacios de concertación política, intentaron fortalecer los lazos entre los países, fomentar el desarrollo y prevenir conflictos. Hoy, frente a nuevos desafíos globales, resulta pertinente revisar su legado, cuestionar su vigencia y valorar su capacidad para seguir contribuyendo a la construcción de una América más solidaria.

A finales del siglo XIX existía una tendencia a agrupar países y pueblos afines con fines políticos, aunque no necesariamente basados en vínculos étnicos, culturales o lingüísticos. En este contexto surgió la idea del panamericanismo, que buscaba la cooperación, integración y solidaridad entre los países del continente americano. Poco después, entre octubre de 1889 y abril de 1890, se celebró en Washington la Primera Conferencia Internacional de Estados Americanos, a la que asistieron casi todos los países del continente, con la notable ausencia de la República Dominicana, que atravesaba un momento político y económico difícil bajo el gobierno de Ulises Heureaux. En esa Primera Conferencia se acordó establecer una “Biblioteca Conmemorativa, a la cual cada Gobierno remita, colecciones lo más completas posible de obras históricas, geográficas, leyes, informes oficiales, mapas, etc., de tal modo que el monumento intelectual y científico de la América quede concentrado en un solo lugar”. El establecimiento formal de esta biblioteca ocurrió el 24 de enero de 1902, cuando la Segunda Conferencia Internacional Americana, reunida en México, la bautizó como “Biblioteca Colón”.

A partir de esta Primera Conferencia, impulsada por Estados Unidos, el panamericanismo pasó de ser una idea a un proyecto más estructurado, con mecanismos de cooperación entre los países americanos. Entre ellos destaca la creación, el 14 de abril de 1890, de la Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, cuyo objetivo era promover el comercio y las relaciones económicas en el

hemisferio. En 1907, esta institución inició una etapa de expansión y consolidación con el nombramiento del diplomático John Barrett como director general, promoviendo relaciones más estrechas entre las repúblicas y adoptando el nombre de Oficina Internacional de las Repúblicas Americanas.

En 1910 se acordó ampliar el alcance del organismo para abarcar temas como la diplomacia, la cooperación cultural y el intercambio académico, pasando a llamarse Unión Panamericana. En 1917 Leo Stanton Rowe, en un discurso ante la Conferencia Nacional de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos, propuso una nueva forma de cooperación internacional que incluía un “plan bien organizado para fomentar el intercambio de estudiantes universitarios”. Señaló que la educación en la región era esencial para que los ciudadanos afirmaran sus derechos y tomaran decisiones informadas, y destacó el potencial de los estudiantes como agentes de cooperación internacional.

Años después, en 1920, Rowe fue nombrado director general de la Unión Panamericana y continuó promoviendo la cooperación intelectual como vía para el entendimiento y la integración regional. Consideraba a los jóvenes profesionales como agentes de cambio y a la educación como un instrumento para fortalecer la democracia, la paz y la seguridad. Sostenía que el desarrollo de capacidades y la creación de redes de colaboración generarían oportunidades de intercambio en beneficio de los ciudadanos de las Américas.

Durante la política del Buen Vecino (1933-1945), numerosas instituciones impulsaron el intercambio de profesores

y estudiantes entre universidades de Estados Unidos y América Latina. La cooperación intelectual se convirtió en un componente central de la diplomacia cultural estadounidense. Rowe dedicó su vida a fomentar el entendimiento y la integración entre los países del continente, con especial énfasis en la educación superior como vía para promover valores democráticos. En su testamento, dejó la mayor parte de sus bienes para apoyar a jóvenes latinoamericanos y caribeños interesados en completar sus estudios en universidades estadounidenses. En abril de 1948, la Unión Panamericana se transformó en la Organización de los Estados Americanos (OEA), y en ese marco se creó el programa de becas “Leo S. Rowe Pan American Fund”, que continúa vigente. Asimismo, la Biblioteca Colón pasó a formar parte de la Secretaría General de la OEA, ofreciendo servicios de investigación al público. Sus colecciones incluyen libros, publicaciones periódicas, archivos, manuscritos y materiales audiovisuales sobre el hemisferio occidental, muchos de ellos raros y únicos.

En este sentido, el papel de la OEA como promotora de la educación en América Latina y el Caribe merece una valoración más profunda. A lo largo de las décadas, la organización ha desarrollado programas de becas, capacitación técnica y cooperación académica que han permitido a miles de estudiantes y profesionales acceder a oportunidades de formación superior y especializada. Iniciativas como el Fondo Panamericano Leo S. Rowe, así como alianzas con universidades e instituciones educativas de la región, han contribuido no solo al desarro-

llo individual, sino también a la creación de redes de conocimiento y colaboración regional. Además, la OEA ha impulsado proyectos orientados a fortalecer los sistemas educativos, promover la inclusión, reducir brechas de acceso y fomentar el uso de nuevas tecnologías en la enseñanza. En un contexto donde la educación sigue siendo un factor clave para el desarrollo sostenible, la democracia y la movilidad social, estas acciones consolidan a la organización como un actor relevante en la formación de capital humano y en la construcción de una ciudadanía más informada, crítica y comprometida con el futuro del continente.

Sin embargo, en el contexto actual de cambios geopolíticos, tensiones regionales y nuevos desafíos globales, resulta pertinente replantearnos si la OEA necesita una transformación profunda para responder eficazmente a las realidades del siglo XXI. Aunque ha sido un pilar histórico del sistema interamericano, está enfrentando cuestionamientos sobre su capacidad de representación y mediación. No obstante, cualquier proceso de reforma debería partir no solo de sus limitaciones, sino también de sus fortalezas, entre ellas su sostenido compromiso con la educación, la cooperación técnica y el desarrollo institucional en la región. Repensar su papel implica, por tanto, encontrar un equilibrio entre renovación y continuidad, que le permita recuperar legitimidad, adaptarse a las nuevas dinámicas hemisféricas y seguir siendo un espacio válido para el diálogo, la formación y la construcción de consensos en las Américas. l

elCaribe, SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

OGM

Central de Datos

Cuando la UASD estalló: los sucesos de abril de 1972

El 5 de abril de 1972, la Universidad Autónoma de Santo Domingo se convirtió en escenario de una serie de hechos que desembocaron en un allanamiento masivo, con saldo de heridos, detenidos y enfrentamientos con las autoridades

LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

En esta ocasión, la Zona Retro regresa a abril de 1972 para reconstruir, a través de las páginas de la época, la intensa persecución emprendida por las tropas dominicanas contra Tácito Leopoldo Perdomo Robles, que derivó en el cerco militar de las instalaciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y en allanamientos acompañados de detenciones masivas. Informes sobre allanamientos

Las principales portadas de los diarios de circulación nacional del 5 de abril de 1972 estuvieron dominadas por la noticia del allanamiento a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, llevado a cabo por distintos cuerpos militares del país, lo que generó reacciones divididas entre la indignación y el temor.

De acuerdo con lo consignado en las páginas del periódico El Caribe del día de los hechos, diez personas resultaron heridas; una de ellas, un estudiante de Economía de 24 años, se debatía entre la vida y la muerte. Asimismo, cerca de mil personas fueron detenidas cuando la Policía allanó la universidad, culminando así el cerco que se había iniciado el día anterior alrededor de las once de la mañana.

Entre los detenidos se encontraba el rector Jottin Cury y el vicerrector Tirso A. Mejía Ricart, quienes fueron liberados en horas de la noche.

La estudiante gravemente herida fue la señorita Sagrario Tió Díaz, quien fue sometida a una intervención quirúrgica de cuatro horas y media, practicada por el neurocirujano José Joaquín Puello Herrera en la clínica Gómez Patiño. Al cierre de la edición de El Caribe, su estado fue calificado como “sumamente grave”.

En este contexto, también resultaron heridos Fidias Omar Díaz, hermano de Sagrario, quien presentó una quemadura en el lado izquierdo del cuello, y Pedro Seleme, impactado por una bala en el antebrazo derecho; ninguno de ellos se encontraba en estado de gravedad.

Asimismo, no se logró identificar a los demás heridos; no obstante, se informó que fueron trasladados por la propia Policía al hospital Lithgow Ceara, sin que ninguno presentara heridas de gravedad.

Inicio de las operaciones y cercado del centro universitario

Al disponer el cerco de la UASD en horas de la mañana, la Policía informó que

Estudiantes y autoridades de la UASD en el patio del Palacio de la Policía, poco después de haber sido detenidos durante los allanamientos. OGM

Estudiantes universitarios permanecían tendidos en el suelo, mientras efectivos de las fuerzas de Operaciones Especiales de la Policía los vigilaban.OGM

Las tropas policiales de Operaciones Especiales, en momentos en que se preparaban para ocupar la Universidad Autónoma de Santo Domingo. OGM

su objetivo era localizar al militante comunista Tácito Leopoldo Perdomo Robles, a quien identificó como un “alto dirigente” del Movimiento Popular Dominicano, señalando además que habría ingresado clandestinamente al país desde Francia unos tres meses antes.

A medida que avanzaban, los efectivos realizaban disparos al aire con armas largas y cortas, lo que obligaba a los grupos congregados frente al Alma Mater a lanzarse al suelo.

En ese contexto, la Policía utilizó los altoparlantes de una de sus unidades móviles para advertir a los estudiantes que la Universidad Autónoma de Santo Domingo sería ocupada por fuerzas militares y policiales.

Al frente de las tropas se encontraban, además del coronel Danilo Rolando Martínez Fernández, el mayor Caonabo Reinoso Rosario, subjefe del Servicio Secreto, así como los coroneles Francisco A. Báez Mariñez y Julio Carbuccia Reyes.

Al momento de iniciarse la operación, el rector Cury se encontraba participando en una reunión de la Comisión de la

oficiales con el propósito de buscar una salida a la crisis.

Más adelante, hacia la una de la tarde, el jefe del Servicio Secreto de la Policía, el coronel Danilo Rolando Martínez Fernández, comunicó a las autoridades que se continuaría permitiendo la salida de estudiantes, aunque bajo verificación de identidad.

En respuesta, el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo señaló que autorizaría la salida, pero con la condición de que los estudiantes no fueran registrados, propuesta que fue rechazada por el coronel Martínez Fernández.

Sin embargo, once personas, entre ellas estudiantes y empleados universitarios, fueron detenidas en las primeras horas al intentar salir, debido a que no portaban documentos en regla. Por otro lado, un grupo de periodistas que había ingresado a la Universidad se vio obligado a permanecer durante largas horas en su interior.

Asimismo, centenares de personas, muchas de ellas familiares de estudiantes, se congregaron en las calles aledañas al recinto, a la espera del desenlace de la crisis.

Declaraciones y reacciones

Alrededor de las cuatro de la tarde, el doctor Jottin Cury comunicó a una comisión de periodistas, que había ingresado a dialogar con las autoridades con autorización del jefe del Servicio Secreto, que no se permitiría la salida de más estudiantes del recinto.

Horas antes, al dirigirse al estudiantado en presencia de los efectivos policiales, Cury había advertido que la salida de cualquier persona “debilitaría la institución y a quienes permanecieran dentro” del recinto.

En ese contexto, manifestó que respetaba la decisión de la Policía de establecer el cerco, pero exhortó a los estudiantes a no abandonar el recinto y a que, “por principio, no permitieran ser requisados”.

Asimismo, sostuvo que tanto las autoridades como el estudiantado debían “establecer de una vez y para siempre normas que eviten la repetición de estos cercos abusivos”.

Fin de las operaciones

Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), en la Secretaría de Educación. Los estudiantes presentes en el recinto universitario se encontraban realizando su proceso de inscripción en las distintas escuelas y facultades, mientras que el inicio de las clases estaba programado para el día 17 de ese mes.

A pesar de que no se permitió la entrada ni la salida de personas en los terrenos de la universidad hasta tres horas después de establecido el cerco, cerca de 100 estudiantes lograron retirarse tras identificarse ante los oficiales que comandaban las tropas.

Las autoridades llegan al recinto Alrededor de las 11:30 de la mañana, el rector arribó al recinto dela UASD acompañado del vicerrector académico, doctor Tirso Mejía Ricart, del secretario general Jacobo Moquete y de otras autoridades.

De inmediato, el Consejo Universitario fue convocado para conocer la situación, y decidió entablar diálogo con los

Al concluir las operaciones policiales y militares, alrededor de las 5:30 de la tarde, se dispuso que el recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo permaneciera bajo ocupación de las fuerzas militares.

Asimismo, la Policía informó que más de 200 personas, entre ellas funcionarios y profesores, habían sido puestas en libertad.

Reacción estudiantil ante la ocupación

Por su parte, diversos grupos estudiantiles universitarios manifestaron su rechazo a la ocupación de la universidad. En comunicados por separado enviados a la redacción de El Caribe, la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED), Fragua y otras organizaciones condenaron la acción.

En su declaración, la FED “responsabilizaba al gobierno de los daños materiales y humanos que provocara” la ocupación, al tiempo que exigía la liberación de estudiantes y funcionarios de la institución. l

8 Cultura

•Un cuadro pintado por Rothko se vendió en Christie’s por $62 millones de dólares. Se gastaron menos de 2 para publicitar que esa artesanía vale eso y todavía les queda 60. Sin esa publicidad y “validación”, no se vendería ni en la mueblería “Mi Casita”.

•El Comercio creó una nueva corriente de objetos que ellos llaman Arte. Ellos mismos le ponen el precio, aunque no tienen el mínimo valor estético.

•El Capitalismo convirtió basuras en “arte” y se robó el término para disfrazarlas.

•Todo artista es un ente pensante que busca, con la estética, expresar sus sentimientos y los valores de una sociedad. Según Chagall en su libro “UNE VIE”, “… todo artista es un hombre bueno, pero no todos los hombres buenos son artistas”.

•Al comerciante no le importa ni la ética y menos la estética, por eso se inventan un “nuevo” Arte, como moneda de cambio, que les dé ganancia monetaria.

• ¡Qué le importa al comerciante que Rothco sea antiarte y no pueda realizar una creación artística! Lo inventaron y lo validaron para conseguir ganancias de sus artesanías sin valor artístico. Tampoco le importa que sea un haitiano o el jardinero quien le fabrique, con un rolo, 50 por día, con tal que lleve su firma y abastezca el mercado.

•El comercio puede elegir, incluso, un buen artista con prestigio, y convertirlo en mercancía. Como es el caso de Picasso.

•Ningún Goya, Velázquez, Van Gogh, debería ser objeto de ventas en subastas, ni pertenecer a ninguna colección privada porque son patrimonio de sus respectivos países, al igual que las pirámides. ¿O no?

•Por lo anterior, ningún obelisco egipcio puede pertenecer a ningún millonario por capricho ni a ningún gobierno invasor y ladrón.

•Para que un artista logre ser catalogado como Patrimonio de la Humanidad debe tener una obra estética, inteligente y artística. No una repetición de artesanías. ¿Quién lo determina? Expertos en Historia del Arte, no comerciantes vulgares.

•Una sociedad pensante y civilizada produce artistas con una obra que refleja la creatividad y el pensamiento inteligente humano.

•La obra de arte es el producto del talento humano, rico en inventiva, caracterizada por la belleza estética y el pensamiento, que lo diferencia del resto de seres del Reino Animal. Un mono recogería una rama y la colgaría de una pared, o, si es muy avanzado su pensamiento, no pegaría un guineo con un tape… se

Las vainas de Mercader

Pegotes de arte

lo comería. O recogería una caja y la dejaría en cualquier rincón. Su cerebro no da para más. La caja puede ser de Brillo. •Producir obras de arte requiere de talento artístico, estudios, dominio de técnicas de la plástica, dominio de la estética como en cualquier disciplina. Es arquitecto el que aprendió Arquitectura, es agrónomo el que se fajó a estudiar agronomía y que sabe diferenciar lo que es una palmita en un pote y una escultura. Es poeta el que domina el idioma y construye frases e imágenes, no el que dice cualquier disparate o que arma un amasijo de palabras al azar, no verdad Plinio Chaín? Es médico…

•Todo artista pasa por un proceso de evolución que va de principiante o estudiante a profesional, cuando sus conocimientos son aplicados para una obra que lo refleje.

•Pagar $236 millones de dólares por el “retrato de Elisabeth Lederer” de 1916 por Klimt, es un caprichito del millonario Leonard Lauder. Y probablemente valga más, porque es una obra invaluable que debería estar en exhi-

bición permanente.

•Las obras maestras de arte deben ser expuestas al público, tienen un valor inmensurable y pertenecen a la humanidad toda.

•Cualquier casa de subasta no podría establecer el precio de una obra de arte y permitir que pasen a colecciones privadas. Cuando ocurrió, incluyeron la basura del “Arte Contemporáneo”.

•Las obras de Velázquez, como las de Picasso, no pueden pertenecer a ningún coleccionista. Son obras patrimonio de la Humanidad. Imaginemos que El Gernika sea de Elon Musk y que esté en su sala.

•Cuando a una obra de arte se le asigna un precio y se pone a la venta, pierde su interés artístico, aunque adquiera un valor monetario. Nadie piensa en la majestuosidad de su composición, solo en los millones “que vale”.

•Una obra de arte lo es dentro de un Museo y fuera de él. Su valor artístico es innegable y apreciado por los artistas e historiadores de arte. Un tronco de árbol es “arte” dentro del Museo mafioso que determinó que lo era. Si lo colocas fuera, nadie, en su sano juicio, la va a considerar como arte. No sé a usted, pero a mí, no me cogen de pendejo.

•Ninguna obra de arte lo es porque lo determinó “un crítico”, más porque fue creada por un artista. Ningún “crítico” puede crear una obra de arte, simplemente porque no es artista. Pero sí son cómplices de las barbaridades que les dictan los compradores y negociantes.

•Un artista crea obras de arte, no mercancías.

•La diferencia entre una obra de arte y una mercancía es que la primera requiere de talento artístico para su creación. La mercancía solo busca crear un objeto que sirva para ganar dinero, disfrazado de arte. Una mercancía también requiere de un talento, pero de un talento comercial.

•Hacer arte es una acción comercial, solamente en una sociedad capitalista.

•Una sociedad de ignorantes no puede valorar una obra de arte y menos leer obras literarias. Esos mismos que no nos leen, Taveras, son los que nunca fueron a una exposición. Es muy hermoso y certero tu artículo, pero debo decir que no es una crisis de lectura por el celular, es una crisis de un sistema que engañó al mundo entero disfrazándose de Democracia, cuando su interés nunca fue el ser humano, ni sus valores éticos ni estéticos. Solo le importó su mano de obra y su consumismo para sus ganancias y para eso no se necesita ser culto. Para que te lean se requiere que sean educados en la lectura, por sus padres, sus profesores y por poder ir a una biblioteca “de verdad”. Mi generación leía muñequitos y novelitas de vaqueros de Marcial Lafuente Estefanía, pero leía, si no, pregúntenselo a Ele Ele.

•Se escribe y se pinta, cuando se es artista, no solo por vanidad, sino para compartir conocimientos, para no ser ovejo de un rebaño que solo oye bachata, reguetón, vota si le pagan y solo lee memes y pendejadas del celular. ¿Pero quién se va a interesar por los artículos si nadie sabe leer, si no nos muestran la historia del arte, si no nos ponen a leer, si no nos ponen buena música? No leen ni Fogaraté, que es un parrafito. ¿Quién va a oír algo que desconoce? l

Elisabeth Lederer por Klimt. F.E.
Rothko por Mercader. F.E.
Pintura de Rothko. F.E.
Pablo Picasso por Mercader. F.E.
Caja de Brillo expuesta como arte por Warhol.
Pintura de Rothko. F.E.

CERTIFICO Y DOY FE

La dignidad humana, el fundamento olvidado que urge recuperar

Introducción

Vivimos en una época de grandes avances científicos, tecnológicos y sociales. Nunca como hoy se ha hablado tanto de derechos humanos, de libertad y de progreso. Sin embargo, paradójicamente, en medio de este desarrollo, emerge una crisis profunda: la pérdida del sentido de la dignidad humana. Se multiplican los discursos que exaltan al ser humano, pero al mismo tiempo se multiplican también las acciones que lo reducen, lo instrumentalizan o lo descartan.

Esta contradicción revela la gran verdad de que hemos avanzado mucho, pero no necesariamente en lo que importa. Hemos perfeccionado sistemas, estructuras y herramientas, pero no siempre hemos cuidado el corazón de la sociedad, que es la persona humana. Cuando la dignidad deja de ser el fundamento, lamentablemente todo lo demás comienza a tambalearse.

Por eso, más que nunca, se hace urgente volver a descubrir qué significa la dignidad humana, reconocer cómo se está vulnerando hoy y asumir el compromiso de defenderla y promoverla en todos los ámbitos de la vida.

1- ¿Qué entendemos por dignidad humana?

La dignidad humana no es un título que la sociedad concede ni un reconocimiento que depende de circunstancias. Tampoco es un premio al mérito ni una cualidad que algunos poseen más que otros. La dignidad es inherente a toda persona por el simple hecho de ser humana. Esto significa que cada ser humano tiene un valor que no depende de su edad, su condición social, su nivel educativo, su salud o su utilidad. El niño que está por nacer, el anciano enfermo, el pobre olvidado, el que ha fallado en la vida, todos poseen la misma dignidad. Desde la perspectiva cristiana, esta verdad encuentra su fundamento más profundo en el hecho de que el ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. No somos fruto del azar ni simples piezas de un sistema; somos personas llamadas a una relación con Dios y con los demás. Por eso, la dignidad humana jamás puede ser negociada ni relativizada.

2-La dignidad no depende de la utilidad

Uno de los errores más graves de nuestra cultura es medir el valor de la persona en función de su utilidad. Se valora al que produce, al que genera, al que tiene éxito, mientras que se relega al que no encaja en esos criterios.

Esta lógica, aparentemente práctica es, en lo absoluto, injusta y peligrosa. Cuando el valor de la persona depende de lo que hace, se abre la puerta a la exclusión de los más débiles. El anciano que ya no produce, el enfermo que depende de otros, el niño que aún no ha desarrollado sus capacidades, pueden ser vistos como una carga en lugar de como un don. La dignidad humana viene a decirnos que la persona vale por lo que es, no por lo que tiene ni por lo que hace. Esta verdad cambia la manera de mirar al otro y de construir la sociedad.

3-Las nuevas formas de negación de la dignidad Hoy la dignidad humana no siempre se niega de manera abierta o violenta. Muchas veces se vulnera de forma sutil, casi imperceptible.

Se niega cuando se cosifica a la persona, reduciéndola a un objeto de consumo o de uso. Se niega cuando se manipula la verdad para justificar decisiones que afectan la vida y la integridad de los más débiles. Se niega cuando la indiferencia se instala en el corazón de la sociedad.

También se niega en estructuras injustas que perpetúan la pobreza, en sistemas que excluyen, en culturas que normalizan la violencia o la deshumanización. Estas formas son especialmente peligrosas porque se vuelven parte de lo cotidiano, y dejan de escandalizar.

4-La indiferencia, el rostro más peligroso de la negación Si hay una forma de negar la dignidad que caracteriza nuestro tiempo, es la indiferencia. No se trata siempre de hacer el mal, sino de no hacer el bien. Son cosas distintas.

La indiferencia anestesia la concien-

cia. Nos hace acostumbrarnos al sufrimiento ajeno, mirar hacia otro lado, justificar nuestra inacción. El pobre deja de ser una persona y se convierte en una cifra; el necesitado deja de interpelarnos. Esta actitud es deshumanizante, porque rompe el vínculo que nos une como hermanos. Una sociedad indiferente es una sociedad fragmentada, incapaz de construir el bien común.

5-Una sociedad que olvida la dignidad se desorienta

Cuando la dignidad humana deja de ser el centro, todo se relativiza. Las leyes pueden volverse injustas, la economía puede volverse excluyente y la política puede perder su sentido más noble.

El poder comienza a imponerse sobre la verdad, el interés particular sobre el bien común, y la persona queda relegada a un segundo plano. Se pueden lograr grandes avances técnicos, pero a costa de retrocesos humanos.

La historia ha demostrado que las crisis más profundas de la humanidad han tenido su raíz en la negación de la dignidad humana. Por eso, defenderla, además de ser una cuestión ética, es también una necesidad social.

6-La dignidad como criterio para la acción pública

Toda autoridad está llamada a reconocer que su misión principal es proteger y promover la dignidad de la persona humana. Esto es especialmente importante en el ámbito político.

Gobernar no es simplemente administrar recursos o ejercer poder; es servir al bien común, poniendo en el centro a la persona. Esto implica decisiones muy concretas, como políticas que protejan la vida, sistemas de salud accesibles, educación de calidad, justicia equitativa, oportunidades para todos.

Cuando la dignidad humana se convierte en el criterio de la acción pública, la política recupera su nobleza, para lo que fue creada. Cuando se olvida, entonces entran los intereses, las luchas de poder y la exclusión.

7-La dignidad se juega en lo cotidiano

Aunque es fundamental en el ámbito social y político, la dignidad humana se vive y se defiende en el día a día.

Se manifiesta en el respeto con el que tratamos a los demás, en la forma en que hablamos, en la capacidad de escuchar, en la paciencia con el que se equivoca, en la atención al que sufre. No son grandes gestos. Son pequeños actos que construyen o destruyen humanidad.

Cada persona tiene la responsabilidad de ser promotora de dignidad en su entorno. La familia, el trabajo, la comunidad, son escenarios donde se puede cul-

tivar una cultura del respeto y del encuentro.

8-Cristo revela el verdadero valor del hombre

Para el creyente, la dignidad humana alcanza su máxima luz en Jesucristo. Él no solo proclamó el valor de cada persona, sino que lo vivió de manera radical.

Se acercó a los excluidos, tocó a los enfermos, dignificó a los pecadores, devolvió la esperanza a los marginados. Y, finalmente, entregó su vida en la cruz, mostrando que cada ser humano tiene un valor incalculable.

En Cristo comprendemos que nadie es descartable, que nadie está perdido definitivamente, que toda vida merece ser acogida y amada. Viendo desde Jesucristo, nuestra manera de ver al otro cambia.

9-Educar para la dignidad es tarea urgente

Si queremos una sociedad más humana, es imprescindible educar en la dignidad. No basta con leyes o estructuras; es necesario tocar las conciencias.

Educar en la dignidad significa enseñar a reconocer el valor del otro, a respetar, a servir, a vivir con responsabilidad. Significa también formar el corazón, no solo la mente.

La familia y la escuela tienen un papel fundamental en esta tarea, pero también la Iglesia y todos los espacios de formación. Sin una educación integral, la dignidad corre el riesgo de quedarse en un discurso de palabras vacías.

10-Recuperar la dignidad para reconstruir la sociedad

El futuro de la sociedad depende, en gran medida, de nuestra capacidad de recuperar la dignidad humana como fundamento.

Esto implica un cambio de mentalidad, una conversión del corazón, una nueva forma de ver y de actuar. Implica también valentía para denunciar lo que deshumaniza y compromiso para construir lo que en verdad dignifica.

No es un camino fácil ni inmediato, pero es el único que puede garantizar una convivencia verdaderamente humana. Porque solo cuando la persona vuelve a ocupar el centro, la sociedad encuentra su rumbo.

Conclusión

CERTIFICO que la dignidad humana es la base sobre la cual se construye toda sociedad justa y toda convivencia auténtica. Olvidarla es perder el norte, desfigurar al hombre y a la mujer, y debilitar los cimientos de la vida social.

DOY FE en Santiago de los Caballeros a los veinte (20) días del mes de marzo del año del Señor dos mil veintiséis (2026).. l

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

LILIAN CARRASCO

lilycarrascor@hotmail.com

Una deuda pendiente con

el

padre de la Bienal

La Bienal Nacional de A rtes Visuales de la República Dominicana constituye el certamen más antiguo del país y, además, la primera de su tipo en América. Desde su inauguración en 1942, situó a la nación en una posición pionera dentro de un modelo que articula exhibición, crítica y legitimación artística. No obstante, persiste una omisión significativa. El nombre de su creador no forma parte del título del evento que él mismo instituyó. Corregir ese vacío resulta ya impostergable. Rafael Díaz Niese nació en Puerto Plata el 1 de mayo de 1897. Se graduó de doctor en Medicina y en Filosofía en la Universidad de La Sorbona de París, con especialidad en psiquiatría. Pero su legado más perdurable no fue científico sino cultural. Instituciones tales como la Dirección General y la Escuela Nacional de

crítica arte crítica cine

ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

Lawrence de Arabia

Ala luz de los acontecimientos actuales de la guerra iniciada por EE.UU.-Israel contra Irán quizás podríamos entender de una buena vez el carácter ideológico del cine en su labor de lavado de cerebro de grandes plateas. Este filme es uno de esos productos que preparan el terreno cultural para que aceptemos ciertas políticas exteriores que hoy continúan produciendo narrativas audiovisuales que justifiquen intervenciones militares o alianzas estratégicas. En los años 60 dominicanos pudimos constatar, percibir, entender mucho mejor esta realidad, sobre todo con la intervención militar del ejército estadounidense en la guerra civil de 1965. Lo vimos con estos ojos que se los van a tragar la tierra. El cine y filmes como Lawrence de Arabia se plantan como un brazo cultural del poder, moldean percepciones antes de que los hechos políticos se consumen. Verbigracia de cómo al ejército y a la policía de RD se les ofrecía en bandeja de plata en salas de cine exclusivas para ellos. Si hay gente que apoya una guerra como la que nos afecta sobremanera ahora se debe a ese re-

Bellas Artes, la Orquesta Nacional y la Bienal Nacional de Artes Plásticas se fundaron bajo su gestión, todo ello en el contexto difícil de una dictadura que él supo navegar para extraer recursos al servicio del arte y la cultura dominicana.

Considerado unánimemente como talento plural y genial, Rafael Díaz Niese, fue un gestor excepcional. A él se deben el impulso y el desarrollo artístico-cultural dominicano por la labor desplegada desde la Dirección Nacional de Bellas Artes, de la que fue director desde su fundación en 1940 hasta su fallecimiento el 14 de marzo de 1950. Murió joven, con apenas 52 años, sin ver todo lo que había sembrado dar sus mejores frutos.

La propuesta del escultor Guillermo Dorado de asignar su nombre a la Bienal Nacional de Artes Visuales responde a un criterio de justicia histórica. Aunque cada edición reconoce a artistas destacados, el artífice de la plataforma permanece ausente de su denominación.

Nombrar la Bienal Nacional de Artes Visuales Rafael Díaz Niese implicaría un acto de reconocimiento acorde con su legado. Corresponde al Ministerio de Cultura asumir esta decisión con la diligencia requerida y, a la vez, consolidar el evento como instancia operativa autónoma, con estructura propia para cada edición. l

el libro vive

mi ventana

sultado del trabajo en predisponer a las masas a aceptar guerras y proyectos imperiales. Pues bien, en este filme hay una escena en el minuto 10 que presenta de entrada el carácter mítico del protagonista, es la escena de la cerilla. Vamos viendo que es un héroe carismático que apaga cerillas con los dedos, que lidera una batalla con camellos al galope; un oficial rubio inglés aclamado como libertador que enseña a los árabes cómo luchar, que nos retrotrae a la forma en cómo ese cine épico contrabandea sus mentiras. Entierran culturas milenarias bajo una guerra narrativa que viéndola en las noticias y los videos en las redes sociales contra Irán, verbigracia, le entran como la conga a la culturas como la persa — poesía milenaria, arquitectura de Isfahán, cine de Abbas Kiarostami y Asghar Farhadi— para reducirla a un régimen de ayatolás e imponer una libertad y una democracia dirigida por los Lawrence del siglo XXI y que ellos mismos deciden el concepto. En el filme hay una significativa secuencia en la que Lawrence ordena atacar a los turcos en una matanza “sin prisioneros” y, como es el protagonista, no se le ve como villano (que así actúan en el cine), pero no, es el heroico Lawrence. Eso se llama hegemonía cultural, que se transcribe en una forma de “consentimiento fabricado”, donde los dominados internalizan la visión del mundo de los dominadores. En Netflix. l HHH GÉNERO: Cine épico histórico. DURACIÓN: 226 minutos

SANTIAGO

ALMADA

franknunez463@gmail.com o

Mélida García, la poetisa de Sánchez Ramírez

Nacida en Cotuí, municipio capital de la provincia Sánchez Ramírez en el año 1956, la escritora Mélida García alcanzó reconocimiento nacional mientras ejercía como catedrática en Historia de la Literatura en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en la que obtuvo el título de licenciada en Filosofía y Letras, con maestría en lingüística y literatura.

La escritora García cultivó los géneros, novela, con su obra Brumas; Entre nieblas, cuentos, junto al libro de relatos infantiles publicado bajo el título de La floresta. La mayor resonancia en los círculos literarios la logró con el poemario El Innombrable, calificado por el crítico Julio Cuevas como “melancólico e intimista”. Lo cierto que dentro de la calidad literaria de los textos, en sus poemas ronda el misterio, la incógnita y lo enigmático.

¿Quién es ese amor imposible, El Innombrable, que roba los sueños a la poetisa cotuisana, cuyo perfil no logran descifrar los comentaristas que introducen al poemario? El laureado poeta Víctor Villegas considera que los versos del poemario resultan paradójicos con la autora, a quien define como una persona de temperamento optimista. En tanto que el escritor y crítico Antonio Manuel Brito Ovalle ubica Mélida García “entre sublimales voces y cotidianos abismos”.

Desde Santiago de Cuba, el escritor Gualterio Núñez Estrada observa en un comentario fechado el 4 de julio del 1995, que la autor de El Innombrable: “No canta al amor simplemente, sino que desnuda su alma, más que su pasión, mostrándonos la esencia de su femineidad en la mujer caribeña”. También le intriga esa especie de pasión obsesiva por el amado que le huye, “El Innombrable”.

La poetisa, con cierto parecido a homólogas como la argentina Alfonsina Storni, prefiere cantar su dolor ante el amor imposible. En el poema “Miedo”, con epígrafe de José Martí, concluye: “Hoy, Me aterra pensar que un día/ lo tendré para luego no tenerlo”. Fallecida en el año 2005, García cierra el epílogo del poemario: “El amor es una llama/ cuyas quemaduras/ en vez de dolor causan placer”. l

salmada@elcaribe.com.do

Los

interferones

Según Wikipedia, los interferones son proteínas que se forman como respuesta a la presencia de virus, bacterias y otros gérmenes patógenos que representan un riesgo para el organismo, lo que es una información científica de absoluto rigor. Pero también existen otros tipos de interferones, que no tienen nada que ver con la autodefensa corporal, que se caracterizan por pulular en todos los ambientes donde transcurre la vida de las personas; el trabajo, la familia, el colegio, es decir en cualquier grupo social. El interferón número uno cumple una función de doble agente, son personas que llevan y traen, que están al tanto de las últimas y más frescas noticias de la vida de los vecinos, de los parientes de los vecinos, de los que viven a dos cuadras o de los que se han mudado “a lo paíse”, información que se ufanan de compartir… El interferón número dos es un opinólogo que pontifica incluso cuando nadie se lo pide, es el que ve llegar a alguien con una botella de ron comprada para el fin de semana y suelta: “Ese es el peor licor que se fabrica en este país. Yo jamás lo compraría”, es el que descalifica sin ambages la película que ganó el Oscar: “Ese es el papel más desastroso que hizo esa actriz”, y así continúa, porque su calidad de interferón le otorga una autoridad suprema para meterse en todo, aunque nadie le haya pedido opinión. El interferón número tres es el mediador improvisado; lo que equivale a decir entrometido. Es el que se entera de una tirantez entre dos personas y trata de averiguar por qué, y hace preguntas como: ¿Tú tienes algún problema con Fernando? Tan amigos que parecían… si la interrogada es una mujer que ha resuelto no contarle a nadie que el tal Fernando se la quiso levantar y ella lo amenazó con que su marido lo va a poner en vereda, debiera responder ¿y a ti qué x#%& te importa? Pero con el interferón eso no sirve, porque irá donde la otra parte con la misma pregunta, y tratará de zanjar esa diferencia irreconciliable… Hay otros tipos; mamás y papás interferones, parientes y compañeros de tareas, y ninguna estrategia funciona con ellos, solamente ignorarlos y rogarle a Júpiter, a Jehová, a Quetzalcoatl y a Viracocha que los mantengan lo más lejos posible de nuestra existencia…l

elCaribe, SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026

elcaribe.com.do

Espejo de tinta

Poemas de Abril Troncoso

VALENTÍN AMARO

Especial para elCaribe

Esta semana en “Espejo de tinta”, nuestra invitada es Abril Troncoso, quien es poeta, artista multidisciplinaria y gestora cultural dominicana, cuya obra se sitúa en el cruce entre arte, territorio y desarrollo comunitario, con énfasis en ecología, identidad y cuerpos en tránsito. Es autora del poemario Uanabí (Isla Negra Editores, 2012) y de casi una decena de obras, entre ellas una antología internacional, y fundadora de la Fundación Cultura para el Desarrollo (Fuculde), así como creadora del Festival Internacional de Poesía en la Playa de Miches, plataforma que articula poesía, performance y formación cultural en contextos rurales del Caribe. Se desempeña como Encargada de Formación en Gestión Cultural del Ministerio de Cultura de la República Dominicana y ha ejercido la docencia artística en el Ministerio de Educación por casi una década. Ha participado en eventos culturales en América y Europa y actualmente cursa la Licenciatura en Psicología Educativa en Unicaribe. El microrrelato, como subgénero narrativo, se caracteriza por la hiperbrevedad, la densidad semántica, la elipsis y la construcción simbólica del sentido: en pocas líneas se configura un universo narrativo donde lo esencial no se dice, sino que se sugiere, convirtiendo al lector en coautor del significado. En esta muestra, Ibeth Guzmán, con manos de fina alfarera, nos presenta piezas donde se percibe una poética común basada en la ruptura de la lógica cotidiana, la ironía trágica, el desplazamiento de lo real hacia lo alegórico y el giro final como mecanismo de resignificación. Las narraciones parten de situaciones aparentemente normales: amor, rutina, infancia, fe, familia, consumo, deseo, que se transforman en escenarios simbólicos o perturbadores, que generan una tensión entre lo reconocible y lo inquietante. Los personajes funcionan como figuras arquetípicas, no como psicologías individuales, lo que permite que

cada historia trascienda lo anecdótico y se convierta en metáfora social, moral o existencial. Predomina una estética del extrañamiento, donde lo absurdo o lo grotesco no rompe la realidad, sino que la revela. El lenguaje no explica: condensa, sugiere e impacta, produce una poética de lo mínimo con máxima expansión interpretativa, propia del microrrelato contemporáneo, y en esto nuestra invitada tiene ya un recorrido muy especial.

UNO

Desde “De Él Helado de Agua de Mar Caribe” de Quisqueya Henríquez, pasando por “They Come From Water” de Hulda Guzmán, “Fragilidad de una Estructura” de Raquel Paeiwonsky, hasta “La Palmera” de Karma Davis, el arte Dominicano abre fisuras en narrativas heredadas. Identidad y cuerpo trashumante. Ecología y espacio. Práctica situada. Una alquimia lenta reconfigura la isla RD: esporas que activan un arte atento a estructuras en tensión. Gesto que desplaza la mirada, un acto curatorial que ensaya formas de ocupar el mundo desde lo situado. La lectura está ocurriendo aquí en dominicano.

DOS

El día en que un michero me enseñó a comer peje era sábado. Esperábamos con expectación al Premio de Literatura Infantil y Juvenil. Un agasajo sencillo: chocolate orgánico michero y claro; peje, gesto mínimo para un proyecto mayor: Miches como territorio de palabras. Al sentarnos en la mesa: —Suelta esos tenedores — dijo. Acto seguido, se arremangó la fina camisa y devoró, sin ceremonia, hasta las espinas, del exquisito dorado que abundaba en la

mesa.

Alrededor, hacedores del culto a las bellas artes observaban la escena bajo un sol nítido, con playas que saludan regias a la entrada de Miches, El Seibo, República Dominicana. Mi vida cambió ese día: por fin aprendí a degustar la gastronomía del mar michero. La sorpresa fue doble. Aquel miembro del jet set de la literatura dominicana resultó ser cercano, conversador —como todo buen cuentista— y, sobre todo, michero. Ese día pasé, como se dice en latín, ex fabula, civis: del personaje al ciudadano. En un país donde menos del 20 % de los hábitos lectores se consolidan en la niñez, la literatura infantil no es menor: es infraestructura cultural.

Dicho simple para el Fanfo de Miches, escribir para la niñez no es un género menor. Es una forma de país. Conviene insistir: en la República Dominicana, menos del 35 % de los niños consolida hábitos lectores antes de los 12 años.

La literatura infantil no entretiene solamente: estructura cognición, lenguaje y ciudadanía. Ese es el peso real de cultivar reconocer a figuras insignes del país que relatan con sus hechos el mundo mágico de la lectura.

Nombrar una trayectoria así y darse el lujo de conocer a un miembro de la real academia de la lengua con más de treinta obras publicadas es un acto de gratitud cultural.

Rafael Peralta Romero, farol de la cultura dominicana, referente y honra viva de nuestro Grupo Juvenil de Literatura RPR de Miches, para nosotros premio nacional de literatura.

A quien reconocemos —desde Miches— Como gloria viva de la cultura dominicana. Porque, si no es ahora, ¿cuándo?

Y si no es él, ¿quién?

TRES

Por las mañanas al atestiguar el alba, sopla sutil un viento con rumores de este fecundo, una suerte de amor cuya ausencia pesa, como una gotera en el zinc que techa una casa caribeña de todos, lastan como unas botas apretadas a usar, por ausencias de unas nuevas. Hay trabajo que no puede esperar, hay trabajo que tenemos que hacer: liberar de la cincha las comunas rurales de la isla Kiskaya, matiz que da, sostiene y resiste.

CUATRO

Ayer me acordé De las Meditaciones de Marco Aurelio. Recomiendo encarecidamente a los estoicos uanabí, su lectura.

Ayer tuve un dilema, si contemplarte extasiada, rumiar con fantasías eróticas, clavar sobre tu piel mis dientes o cabalgar por tus picos, tanto como Greta habla del medio ambiente.

Ayer jugué a aprender del humor borgiano ya que con sonrisas “se pué torea al destino”. En fin, que, ayer soñando, te encontré hoy en la Neue National Gallerie viendo a Lygia Clark, en Berlín. l

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

Hay que leer dominicano

Bredyg Disla y una novela capaz de interpelar al silencio

SANTIAGO ALMADA

Especial para elCaribe

Nacida en Santo Domingo, Bredyg Disla cursó la escuela primaria en el politécnico Los Ángeles Custodios, estudió Relaciones públicas en la hoy inexistente Universidad Interamericana y además tiene un MBA en Barna Bussines School, entre otros títulos con los que ha forjado una trayectoria como comunicadora, gestora de crisis y otros cargos en diferentes empresas y entidades de nuestro país.

Ha formado parte, además, de la Asociación de Industrias y Empresas de Haina y la Región Sur, y como ejecutiva con alta formación en Negociación, Responsabilidad Social Corporativa y otras áreas relacionadas con la gestión empresarial, es reconocida en los medios por su participación en diferentes foros. Bredyg conoce a fondo las redacciones y los estudios de televisión, trabajó en diferentes periódicos dominicanos y en la agencia española de noticias EFE.

En su primera novela, Estallidos del silencio, Bredyg Disla explora una faceta muy propia de la conciencia de las mujeres dominicanas, que aún persiste como consecuencia de la cultura patriarcal en la que se ha desarrollado esta sociedad, donde la sumisión femenina se manifiesta en un principio que tiene su origen en el medioevo, que determinaba para las mujeres solamente dos posibilidades: el matrimonio o el convento.

Por el hecho de ser las depositarias de la vida y encargadas de gestarla en su vientre, las mujeres han crecido históricamente con la idea de que el matrimonio y la maternidad forman parte de la única realización posible, lo que da lugar a un estigma para las que no se casan y no engendran hijos, y que genera en las mismas mujeres un sentimiento de inferioridad.

Gisela, la protagonista de esta historia, es una chica que crece con una baja autoestima, tiene una hermana llamada Minerva que es como su contracara, una mujer segura de sí misma y que habla de manera directa y cuestiona todo lo que le molesta o le parece que no está bien.

Ese intercambio entre Minerva y Gisela será uno de los hilos conductores de la historia, que comienza con una situación llena de incógnitas, con el llanto de la protagonista ante una situación irreparable y que va revelando los hechos posteriores, que la narradora dosifica con maestría para ir metiendo al lector en una trama que muestra de a poco el carácter de los personajes y sus motivaciones, sus inquietudes, lo que los mueve a

actuar de maneras determinadas.

Gisela, que no ha logrado formar una pareja, que no ha establecido desde joven una relación que le permita encajar en ese molde preconcebido que la sociedad establece para las mujeres, se reencuentra con Benjamín en cierto momento de su vida, cuando ya está convencida de que “se va a quedar”, que es la frase con la que se señala a las chicas que no se han casado ni han tenido hijos.

Benjamín todavía está soltero, a una edad en que los “buenos partidos” como él ya han sido “cazados” y casados con alguna muchacha inteligente y diestra en ese arte de enamorar a un hombre para convertirlo en marido y padre, además, sigue trabajando en la misma empresa donde Gisela lo conoció y ella ya no está. Tiene también vehículo y departamento propio, lo cual es un atractivo adicional a los ojos de cualquier joven casadera, y como encanto adicional, no fuma ni bebe, así que Benjamín es, en suma, el candidato perfecto.

Que Benjamín le proponga matrimonio a Gisela es, para esa muchacha con tan escaso amor propio, una especie de bendición del cielo, algo así como un premio al que acceden las chicas de buena familia y que han sabido esperar a que aparezca el hombre conveniente, gentil, de buen trato, el auténtico caballero que no levanta la voz, que rara vez se enoja, que trabaja demasiado, tanto que a veces

llega demasiado tarde a la casa, una situación que Gisela acepta con la misma pasividad con la que tolera todas las actitudes de Benjamín, pese a los cuestionamientos de Minerva.

Benjamín jamás la acompaña a visitar a su hermana y para Gisela eso no tiene nada de malo, los interrogantes de Minerva ni siquiera le producen inquietud, al fin de cuentas, ella conoce a Benjamín mejor que nadie y sabe que, aunque no sepa ni cuestione los motivos de las negativas de Benjamín a acompañarla, no deben tener nada de malo.

Del mismo modo, para Gisela tampoco tiene nada de malo que Benjamín tenga un cuarto cerrado en la casa, cuya única llave está siempre en su poder, que ella podía entrar a limpiar siempre en su presencia, al fin de cuentas, todo el mundo tiene derecho a una cierta privacidad, se dice ella a sí misma.

Gisela y Benjamín compartían además otro ritual nocturno, un café antes de acostarse, lo que para Minerva resulta inexplicable, ¿quién se toma una bebida estimulante en la noche? Gisela dice que a ella ese café compartido le permitía dormir con total tranquilidad, incluso si se despertaba, estaba segura de que Benjamín estaría leyendo en ese cuarto cerrado que era su biblioteca, su mundo particular al que ella solo podía entrar en compañía de él, jamás se imaginó que ese café pudiera tener “algo” más que agua.

Ese matrimonio que Gisela acepta con el convencimiento de que le ha tocado el mejor hombre que la vida ha podido colocar en su camino, uno que no grita, que no agrede, que no fuma ni bebe, es para ella una especie de paraíso con alguna que otra grieta, demasiado pequeñas todas como para prestarles atención, pese a los intentos de Minerva por despertar su curiosidad, por llevarla a cuestionar ese supuesto edén donde transcurre su existencia y, sobre todo, a cuestionar a ese rey mago al que ella considera el mejor de los hombres.

Hasta que un día ese silencio, ese espacio de sosegada calma en el que transcurre la convivencia entre Gisela y Benjamín, un silencio que había comenzado a resquebrajarse con cada duda, con cada pregunta intencionada de Minerva, estalla finalmente en una potente explosión que retumba con suficiente fuerza como para no dejar nada en pie, como para derrumbar hasta los cimientos ese mundo perfecto que Gisela estaba segura de que le pertenecía.

Con ese estallido lo primero que sale a la luz son los terribles secretos que Benjamín escondía no solo en ese cuarto donde todo estaba bajo llave, sino también en su retorcida existencia, en la vida paralela que llevaba y de la que Gisela no tenía la más mínima idea.

Los estallidos del silencio es una obra que no puede clasificarse en una sola categoría, es una novela sicológica, pero también es una apelación a la conciencia de las mujeres en una sociedad que desde la Edad Media ha establecido roles estrictos en los que debe transcurrir su existencia. Es un cuestionamiento a esos moldes que casi siempre son las mismas mujeres las que se los imponen ya sea por el instinto gregario con el que nacen todos los seres humanos, o por la necesidad de pertenencia, que puede llegar a extremos tan terribles como aceptar lo inaceptable.

Cuando Gisela descubre quién era en realidad Benjamín, y qué era, comienza un proceso de catarsis y de autodescubrimiento, una especie de redención que la lleva, finalmente, a aceptarse a sí misma y a desechar cualquier tipo de moldura impuesta desde fuera, un autorrescate que consiste en tomar la única decisión posible para superar esta situación extrema: la de vivir por sí misma y para sí misma. Los estallidos del silencio es una novela para leer en soledad, aunque yo acepté mientras lo hacía dos presencias que me acompañaron: un buen café en la mañana, y un ron añejo en la noche en que lo terminé, al fin de cuentas, uno tiene derecho a elegir la mejor manera de saborear un buen libro ¿Verdad? l

elCaribe, SÁBADO 11 DE ABRIL DE 2026 elcaribe.com.do

«Quítate

tú pa´ponerme yo».

Le dijo la salsa al son (2 de 3)

ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO

Especial para elCaribe

En este artículo, que por su extensión se publica en tres entregas -y si no lo puedes leer ahora guárdalo para que lo leas después-, describiré las condiciones que hicieron de La Habana el centro de la música popular en el Caribe, y de cómo esa hegemonía la perdió durante la segunda mitad del siglo XX. En esta entrega número 2 examinaré la importancia que para el mercado de la música cubana tuvieron el cine, los hoteles, cafeterías, aires libres, salones de baile y cabarés, la crucial importancia que tuvieron las grabaciones desde las primeras décadas del siglo XX, y la potente y continental popularidad que le dieron la radio, la televisión y la prensa libre.

El cine desde las primeras décadas del siglo XX

El 23 de enero de 1897 los habaneros asistieron por primera vez a un espectáculo de imágenes en movimiento, presentado por el francés Gabriel Antoine Veyre (1871-1936), quien, según Arturo Agramonte, poco después filmó una película de un minuto que se exhibió el 7 de febrero de 1897, pasando a la historia de la cinematografía cubana como la primera película filmada en Cuba. En 1932 se estrenó el primer corto musical cubano, titulado Maracas y bongó, que según los créditos de la cinta fue «la primera película de este género que se producía en Cuba por artistas, técnicos y personal cubanos». Estuvo dirigido por Max Tosquella y contó con las actuaciones, entre otros, de la soprano Yolanda González y el Septeto Cuba. En él se interpretaron las piezas «Vanidad», una criolla de Armando Valdés; «Lágrimas negras», una canción de Miguel Matamoros; «La cumbancha», una rumba de Fernando Collazo; y «Maracas y bongó», un son de Neno Grenet. En 1937 se estrenó La serpiente roja, primera película sonora filmada en Cuba; y en 1938, la película Romance del Palmar, que por mucho tiempo fue la película cubana con más éxito de taquilla. El cine supuso un eficiente medio de difusión para la música cubana durante la República, y tal fue su rentabilidad que en 1955 La Habana tenía 138 cines.

Hoteles, cafeterías, aires libres y cabarés

Desde el siglo XIX hubo bailes en teatros, hoteles, glorietas, cafeterías, casas particulares e instituciones privadas, conceptos que en el siglo XX se ampliaron hasta crearse interpretaciones tropicales de los cabarés de París y los teatros de Broadway. El cabaré habanero aceptó todos los géneros y aparecieron sitios como Sans Souci, Montmartre, Tropica-

na, el Salón Rojo, el Parisien, y muchísimos otros que presentaban espectáculos con música en vivo todas las noches; fueron fuente de entretenimiento, riqueza y empleos, y establecieron un mercado en el que se realizaron con vértigo los productos de la música cubana.

Las grabaciones desde las primeras décadas del siglo XX

En 1918 la Casa Humara tenía la exclusividad en la importación y distribución de los productos de la Victor y vendía anualmente «más de 10,000 máquinas parlantes». Entre los años 1917 y 1918 colocó en el mercado «un número de discos no menor de 200,000» y llegó a operar hasta 1959 «con más de cinco millones de pesos al año», en «una red comercial con más de trescientas agencias diseminadas por toda Cuba».

En 1926 la Victor Talking Machine Company comercializaba en Cuba la vitrola, un aparato tan eficaz que en 1953 llegaron a instalarse unas 6,000 en toda la isla y en 1957 la cifra se elevó a 15,000. Estas casas establecieron múltiples cadenas de suministro de productos de la música cubana, contribuyendo a que estos mantuvieran su hegemonía en los mercados y multiplicaran los capitales, tanto así que en 1940 se anunciaban, además de las ya mencionadas, la Compañía Cubana de Fonógrafos, La Casa de la Música y la Casa Barrié.

En 1944 Ramón Sabat (1902-1986) fundó el sello Panart, de donde salió en 1945 el primer disco hecho en Cuba, y un año después al menos una docena de agrupaciones registraron allí casi un centenar de matrices que quedaron impresas en millones de discos. Por solo citar algunas cifras, en 1949 vendió en tres meses 8,000 copias de la guaracha «Bigote de Gato», y en 1953, más de 20,000 de «La Engañadora». En 1959 había en La Habana dos fábricas impresoras de discos: la Impresora Cubana de Discos S. A (ICD) y la Cuban Plastic and Record Corporation, que imprimían las matrices de una docena de sellos discográficos.

nal 2 TV, que alternaban música, deportes, noticias, humor y cine. Tomando al azar la programación del martes 1 de enero de 1957, es posible conocer que ese día, entre otras orquestas, cantantes y bailarines, se presentaron ante las cámaras de CMQ-Televisión Olga Chorens y Tony Álvarez con el Conjunto Casino, Martha Singer y la Orquesta Somavilla, la Orquesta Riverside y Tito Hernández, atracciones líricas y los pianistas Adolfo Guzmán y Rafael Somavilla, y Benny Moré y su orquesta.

El 19 de marzo de 1958, Tele-Color, S. A. Canal 12 transmitió la primera señal de televisión a color en Cuba desde el Hotel Habana Hilton, que se inauguraba también ese día. Según se anunció, actuarían Miguel Herrero y su grupo de arte español, María de Aragón, Olga Guillot, María Marcos, Fernando Albuerne, Arturo Gatica, Hilda Sour y Jorge Astudillo, Christina Denise y sus guitarristas, y una selección de artistas norteamericanos.

La radio se une al mercado de la música

El 10 de octubre de 1922, con las primeras transmisiones producidas en la isla, la radio se unió a la industria que difundía la música cubana desde La Habana, y ya en 1933 Cuba era el cuarto país con mayor cantidad de radioemisoras, con un total de 62. Muy pronto las industrias se abrieron espacios en el dial y colocaron programas con sus nombres de marca. Las casas de discos y los sellos disqueros también se acercaron a la radio y la prensa comenzó a dedicarles cada vez espacios más extensos. Ya en la década del 40 La Habana era la ciudad con mayor densidad radial del mundo, con más de treinta emisoras, por lo que la competencia era recia y salían beneficiados los productos de la música cubana, porque estos eran el principal atractivo para que el público mantuviera la sintonía y porque los patrocinadores los utilizaban como «gancho» para anunciar sus bienes y servicios.

En 1956 Cuba tenía 5,800,000 habitantes que residían en 1,200,000 hogares, de los que más de un millón contaban con uno o más receptores de radio; esta puede ser una referencia de cuán importante era entonces la radio para los músicos, cuya música sonaba en millones de hogares al mismo tiempo. Todas las emisoras tuvieron música en todos sus programas, contribuyendo así en la conformación de los hábitos de escucha de extensos segmentos de la población, tanto en Cuba como en otras islas del Caribe y el sur de los Estados Unidos, donde se captaban las emisoras que transmitían desde La Habana.

La televisión le pone las imágenes a la música

El primer canal de la televisión cubana, Unión Radio Televisión, se inauguró oficialmente el 24 de octubre de 1950; y el segundo, CMQ-TV, el 11 de marzo de 1951. En 1957 ya había cuatro canales: CMQ-Televisión Canal 6, CMBF-TV Canal 7, Televisión Nacional Canal 4 y Ca-

Mercado y prensa libre Resumiendo, durante más de dos siglos La Habana tuvo teatros, universidades, cine-teatros, conservatorios de música, fábricas de discos, sellos discográficos, estudios de grabaciones, cabarés, cines, emisoras de radio, canales de televisión, periódicos como el Diario de la Marina y revistas como Carteles, Bohemia, Vanidades, Social y Orígenes, que acompañaron al público tanto para entretenerlo con banalidades como para servirle de báculo en el arduo proceso de aprehensión de las leyes estéticas que propician el pleno disfrute de las grandes obras del arte musical y escénico. La prensa cubana también llegaba con regularidad a los inmigrantes latinos en Nueva York y llevaba las nuevas de la farándula habanera y las listas de los éxitos musicales; por su parte, las disqueras se encargaban de poner en manos de aquel público los discos de moda en la isla.

Durante la República la industria de la música en Cuba corría por las paralelas de hierro del libre mercado y la ley de la oferta y la demanda, y eran los consumidores cubanos quienes trazaban las pautas de ese mercado. En ese competitivo mercado de la música popular profesional que se fue conformando, se crearon géneros musicales que se establecerían en el gusto del público con tanta firmeza como lo habían hecho las danzas cubanas durante el siglo XIX, y estos nuevos géneros surgidos en la isla durante el siglo XX fueron también objeto de apropiación por parte de muy diversos compositores. (Continuará en 3 de 3).l

NOTA: Si este artículo te gustó compártelo con tus amigos, y si no te gustó compártelo con tus enemigos. (*) Historiador. Master en investigación musical por la Universidad Internacional de Valencia, España. Miembro Correspondiente de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE). Licenciado en Música por la Universidad de las Artes de Cuba. Contrabajista Principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de la República Dominicana. Correo-e: agosto_ultimo@yahoo.com

Esta página es una colaboración especial para este suplemento.

Limitarse a hablar del papel de la literatura en la sociedad no consiste simplemente en mencionar su importancia, sino en profundizar en su alcance y comprender que, a lo largo de la historia, la literatura ha sido una forma de comunicación y una fuente de entretenimiento con un impacto verdaderamente trascendental en todos los contextos. No se trata únicamente de reconocer que es importante; implica comprender cómo ha influido de forma constante en la construcción del pensamiento social.

Desde mi punto de vista, la literatura ha sido una vía de transmisión no solo de ideas, sino también de vivencias y emociones que hoy en día nos permiten interpretar, entender y escudriñar más a fondo distintos puntos de vista, lo que nos lleva a realizar críticas sociales y políticas, e incluso a crear nuevas producciones literarias a partir de las ya existentes. A través de estas facetas, la literatura influye en la manera en que entendemos el mundo que nos rodea y, al mismo tiempo, contribuye a forjar nuestra identidad como individuos dentro de la sociedad.

Si nos centramos en el impacto de la literatura en el ámbito de la creación y la comunicación, cabe destacar que posee el poder de trascender fronteras geográficas y temporales. Las producciones literarias permanecen vigentes a lo largo del tiempo y nos permiten acceder a experiencias de otras épocas y culturas. A través de los textos podemos conocer pensamientos, emociones y realidades que, aunque no nos pertenezcan directamente, amplían nuestra visión del mundo y fortalecen nuestra comprensión social.

Asimismo, la literatura ha sido imprescindible para transmitir conocimientos, valores y tradiciones. Los textos literarios no solo enseñan sobre diferentes culturas o momentos históricos, sino que también fomentan habilidades como el análisis crítico, la creatividad y la imaginación. En este sentido, la literatura cumple una función formativa que va más allá del simple acto de leer, pues contribuye al desarrollo integral del individuo y a su capacidad de reflexión.

En el ámbito educativo, los docentes han utilizado la literatura como herramienta para enseñar a los estudiantes a reflexionar sobre la condición humana y explorar diversas perspectivas a través de las historias. Al leer, aprendemos de los personajes y, en muchas ocasiones, estas narraciones nos invitan a mirarnos a nosotros mismos y a analizar la forma en que nos relacionamos con los demás. Leer nos obliga a colocarnos en el lugar del otro y a experimentar realidades distintas a las nuestras, ampliando así nuestra sensibilidad.

Generar empatía constituye una de las contribuciones más valiosas de la literatura en la sociedad, ya que una persona que comprende mejor la complejidad humana tiende a juzgar menos y a

La literatura como espejo y voz de la sociedad

dialogar más. Esta capacidad no es superficial, sino fundamental para la convivencia social, especialmente en contextos marcados por diferencias culturales, ideológicas o generacionales. Por otra parte, la literatura actúa como espejo de la realidad. A través de la ficción, los autores han expresado conflictos sociales, crisis políticas y situaciones de censura o represión. En muchos momentos históricos, la literatura ha servido como medio para denunciar injusticias y dar voz a quienes no podían expresarse libremente. De esta manera, la palabra escrita adquiere una

dimensión poderosa.

No podemos ignorar tampoco su dimensión recreativa. La literatura ofrece entretenimiento y nos permite escapar momentáneamente de la rutina; sin embargo, incluso cuando leemos por placer, algo cambia en nosotros. Nuestra imaginación se expande, el lenguaje se enriquece y se desarrolla una mayor sensibilidad frente a las experiencias humanas. El entretenimiento literario no es una evasión vacía, sino una forma distinta de comprender el mundo y ampliar nuestros horizontes personales.

Además, la literatura impulsa la reflexión constante sobre la realidad social. Al presentar dilemas, conflictos y tensiones humanas, invita al lector a cuestionar su entorno y a construir una postura propia frente a los acontecimientos que lo rodean. De esta manera, fortalece el pensamiento autónomo y contribuye a formar ciudadanos más críticos y conscientes de su papel dentro de la sociedad.

Con la llegada de la tecnología, algunos pensaron que la literatura perdería relevancia. No comparto esa opinión. Más bien, considero que ha sabido adaptarse a la era digital, facilitando el acceso a libros electrónicos y audiolibros. Aunque la forma de consumo ha cambiado, la esencia permanece. Esto demuestra que la literatura no desaparece; evoluciona junto con la sociedad.

Finalmente, el papel de la literatura en la sociedad es indispensable. No solo educa, sino que también entretiene, comunica, preserva la memoria y fortalece la identidad cultural. Una sociedad sin literatura sería una sociedad sin autocrítica y sin imaginación, y sin imaginación no existe posibilidad de transformación. En conclusión, la literatura es una herramienta de conciencia colectiva que nos ayuda a entender quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde podemos dirigirnos. En un mundo en constante cambio, seguirá siendo un vehículo esencial de expresión y transformación. l

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NOVELA POR ENTREGAS

Amarilis y el poeta

Una historia de amor, raíces y espíritus en la frontera caribeña

Especial para elCaribe

Capítulo 3. La llegada al pueblo

Salimos de Santo Domingo una mañana clara, cuando el calor todavía no apretaba. Amarilis había organizado el viaje con calma, como si no quisiera que yo sospechara demasiado de lo que nos esperaba. Tomamos una guagua que se fue llenando de gente, sacos de víveres, gallinas enjauladas y niños que jugaban a gritar más alto que el motor.

La carretera serpenteaba entre campos de caña, lomas verdes y casitas dispersas. Cada tanto aparecía una iglesia blanca o un colmado pintado con colores vivos. El aire se volvía más pesado a medida que nos acercábamos a la frontera, y en mis oídos resonaba una música improvisada: bachata de la radio, risas, conversaciones en creole y español entremezclados.

—Aquí empieza otro país —me dijo Amarilis con un brillo en los ojos—. El mío.

Llegamos al pueblo al mediodía. El calor era denso, y el olor a café tostado se mezclaba con el humo de fogones y con la dulzura del cañaveral cercano. Era un lugar pequeño, de calles polvorientas y casas de madera pintadas con tonos intensos: azul añil, verde brillante, amarillo sol. Los vecinos saludaban a Amarilis con familiaridad, algunos con abrazos, otros con exclamaciones de sorpresa. Ella los presentaba con orgullo, como si quisiera mostrarme cada pieza de su rompecabezas vital.

Yo me sentía extranjero, pero no rechazado. Había en esas miradas una mezcla de curiosidad y hospitalidad que me desarmaba.

La casa de Doña Ercilia estaba al final de una calle angosta, protegida por una ceiba imponente. Era de madera envejecida, con un portal amplio donde colgaban macetas y sogas con ajíes rojos secándose al sol.

Doña Ercilia nos esperaba sentada en una mecedora, vestida con una bata de flores descolorida. Su piel era oscura y surcada de arrugas que parecían mapas; sus ojos, en cambio, brillaban con una vitalidad que no correspondía a su edad. Cuando me vio, no preguntó quién era. Solo asintió, como si me reconociera.

—El poeta —dijo con voz grave, casi ceremonial—. Ya sabía que vendrías.

Me quedé sin palabras. Amarilis sonrió como si hubiera esperado esa reacción.

—Abuela, este es Alejandro Vega, de España.

—España… —murmuró la anciana, saboreando la palabra—. De allá llegaron barcos con cadenas, pero también llegaron palabras. Palabras que se mezclaron con las nuestras y no se fueron nunca.

Me invitó a sentarme. Yo lo hice, todavía bajo el peso de su mirada, que parecía leerme más allá de lo evidente.

Durante horas, Doña Ercilia habló sin prisa. No era un relato lineal: eran fragmentos de historias, recuerdos entretejidos con canciones, proverbios en creole, oraciones que parecían salirse del ámbito religioso para convertirse en conjuros.

Me contó de los ancestros que habían escapado al monte, de las procesiones de Gagá en Semana Santa, de los espíritus que acompañaban a los vivos si se les honraba con respeto.

—Aquí nada muere del todo —dijo, mirándome fijamente—. Ni la sangre, ni la música, ni las palabras. Todo vuelve. Sentí un escalofrío. Había en esas frases una densidad que me resultaba imposible de reducir a metáforas literarias. Era otra lógica, otro modo de habitar el mundo.

Al caer la tarde, la casa empezó a llenarse de gente: vecinos, familiares, jóvenes y ancianos. Traían tambores, botellas de ron, velas y flores. Amarilis me explicó que esa noche habría una ceremonia pequeña, una forma de dar la bienvenida y pedir protección.

—No te asustes —me susurró—. Solo escucha.

La sala se iluminó con velas. El aire se impregnó de incienso y humo de tabaco. Los tambores comenzaron a sonar, primero suave, luego cada vez más intensos. Voces en creole entonaban cánticos repetitivos, y algunos empezaron a bailar con movimientos circulares, como si el cuerpo fuera un canal para algo más grande.

Yo observaba con asombro. A ratos me parecía un espectáculo, pero luego, al ver la seriedad de los participantes, comprendía que era algo mucho más hondo: un diálogo con lo invisible.

En un momento, Doña Ercilia se levantó y se me acercó. Me puso la mano en la frente y murmuró unas palabras que no entendí. Sentí un calor extraño recorrerme, como si mi cuerpo hubiera sido marcado por una chispa que no era de este mundo.

—Ahora podrás escuchar mejor —dijo, volviendo a su silla.

Esa noche no pude dormir. Afuera, los grillos y las ranas tejían un coro constante. En mi cuaderno, escribí con letra temblorosa:

“Me dicen que nada muere, que todo vuelve:

la palabra como machete, el tambor como corazón, el fuego como memoria. Quizá no vine a escribir, sino a ser escrito.”

Cuando terminé de escribir, me di cuenta de que las páginas parecían arder bajo mis dedos, como si algo más que tin-

ta se hubiera impregnado en ellas. Capítulo 4. La ceremonia

El día transcurrió lento, con el calor apretando sobre el pueblo como un manto espeso. Yo ayudé a Amarilis a acarrear agua y velas, aunque no sabía exactamente para qué. La abuela había dicho la noche anterior que esa jornada era propicia para “abrir las puertas” y que yo debía estar presente.

Los vecinos comenzaron a llegar poco antes de caer la noche. Algunos traían gallinas vivas, otros botellas de ron, y había quienes portaban pequeños paquetes envueltos en tela de colores. Nadie me explicaba nada con detalle, como si no hiciera falta.

El patio de la casa se iluminó con antorchas. En el centro, colocaron una mesa cubierta de manteles blancos y rojos, sobre la cual dispusieron frutas, flores y objetos que no entendía: peines, espejos, campanas, botellas.

Amarilis me tomó del brazo.

—Hoy verás lo que significa la palabra en acción —me susurró.

Los tambores empezaron a sonar, graves, profundos, como el pulso de la tierra misma. Las voces se unieron en un canto repetitivo en creole, que al principio me resultó incomprensible, pero poco a poco se me pegó a la piel, como si mi cuerpo lo entendiera, aunque mi mente no. Doña Ercilia, vestida de blanco, salió al centro. Su figura se volvió imponente bajo la luz temblorosa de las antorchas. Levantó los brazos y pronunció palabras en un tono grave, ceremonial. El aire cambió. Lo juro: algo invisible empezó a moverse entre nosotros. Una densidad, una vibración. Los perros del barrio aullaron en la distancia.

Una de las mujeres del grupo comenzó a temblar. Su cuerpo se arqueaba, sus ojos parecían voltearse hacia adentro. Otros la sostenían mientras ella gritaba y reía a la vez, como si otra voz hablara a través de ella.

—Es un loa que la monta —me explicó Amarilis en voz baja—. Un espíritu.

Yo no sabía si creerlo, pero la escena me resultaba demasiado real para ser simple teatro. La mujer, en trance, tomó una botella de ron, bebió un trago largo y luego lo escupió en el suelo en forma de cruz. El gesto fue aplaudido por los presentes.

Me descubrí con la piel erizada, sin poder apartar la vista.

De pronto, Doña Ercilia se volvió hacia mí. Señaló el suelo frente a ella.

—Ven.

Yo dudé. Amarilis me empujó suavemente.

—No tengas miedo.

Obedecí, con las piernas temblorosas. La anciana sacó de un cuenco un poco de polvo blanco —harina, o ceniza, no sabría decir— y me trazó símbolos en la frente y en las manos. Susurraba palabras en creole mientras lo hacía.

—Tú escribes con tinta —me dijo al final—, pero ahora escribirás con fuego. En ese momento, sentí un calor recorrerme desde el pecho hasta la punta de los dedos. No era doloroso, pero sí abrumador. Como si mi cuerpo hubiera sido abierto y algo se hubiera depositado dentro.

Los tambores aumentaron de intensidad. Cerré los ojos, incapaz de resistir el mareo. Y entonces vi. Vi campos de caña ardiendo bajo un cielo rojo. Vi hombres y mujeres encadenados rompiendo sus grilletes y corriendo hacia la montaña. Vi banderas de colores ondeando en procesiones interminables, acompañadas de flautas y machetes levantados.

Y vi, sobre todo, una figura femenina enorme, envuelta en telas rojas y azules, que me miraba con ojos de fuego. Su voz no era un sonido, sino una vibración en mi pecho:

—Escribe lo que ves. Para que no se pierda.

Abrí los ojos, empapado en sudor, con el corazón desbocado. Amarilis estaba a mi lado, sujetándome.

—¿Lo viste? —me preguntó. No supe qué responder. Solo asentí. La ceremonia se fue apaciguando. Los cantos se volvieron suaves, casi arrullos. La gente bebía ron, reía, se abrazaba, como si todo hubiera sido una gran fiesta. Pero yo sabía que había sucedido algo más.

Doña Ercilia me miró con una mezcla de severidad y ternura.

—Ahora ya no eres extranjero. Ahora formas parte de la historia.

Esa noche, en mi cuaderno, apenas pude escribir una frase: “No vine a mirar: vine a ser mirado.” l

Karine Bernal Lobo

ESCRITORA COLOMBIANA

Karine es una joven autora que ha conquistado a miles de seguidores con sus historias de fantasía y romance. Ella inició su camino como escritora en la plataforma Wattpad en 2019 durante el tiempo en que paró la universidad ese año, mientras cursaba la carrera de Psicología. Su primera obra, la Saga

l ¿Quién es Karine Bernal Lobo, de dónde proviene y cuáles son los sueños que persigue?

l Soy colombiana, de una pequeña ciudad llamada Valledupar. Psicóloga de profesión y una mujer que jamás imaginó convertirse en escritora, pero que ama serlo. Sueño con escribir hasta ser muy, muy mayor libros capaces de regalarle a cada lector un nuevo universo y de ofrecerles, aunque sea por un momento, un refugio frente a los problemas cotidianos.

l ¿Cuándo inició su camino como escritora en la plataforma Wattpad en 2019 siempre tuvo claro que se quería dedicar a la escritura. ¿Para qué género escribe?

l Nunca lo imaginé. Lo hacía como un pasatiempo hasta que descubrí lo feliz que me hace escribir. Ahora mismo estoy dentro del género romántico, pero próximamente quisiera adentrarme en la fantasía.

l ¿Cuáles considera que son las trabas que se encuentra un escritor a la hora de ver publicado su libro?

l El síndrome del impostor, sin duda. Muchos escritores nos cuestionamos constantemente cómo quedó la obra o qué cosas nos gustaría cambiar de ella. A eso se suma el reto de mantenerse relevante en un mundo en constante cambio, donde prima la inmediatez.

l ¿Qué piensa del trato que se da a la cultura en RD y a las bibliotecas?

l En República Dominicana existe un interés genuino por la cultura y la literatura. Hay un público lector entusiasta y comprometido, que se esmera en asistir a ferias del libro y en acercarse a aquello que le apasiona. Mi experiencia en el país ha sido increíble, con una gran participación en firmas y un contacto cercano entre autores, libreros y lectores. Además, las librerías fortalecen este vínculo al crear espacios de encuentro y llevar presentaciones y firmas de libros a distintas ciudades del país, ampliando así el acceso cultural más allá de la capital.

l ¿Qué objetivo quiere transmitir al lector con sus historias?

l Siempre he dicho que lo que busco es entretener mientras dejo un mensaje: busco que los lectores se olviden del mundo real por un rato y se lleven de mi universo imaginario algo que les ayude en su día a día.

l ¿En qué puede contribuir la escritura o la literatura a cambiar la sociedad de hoy en día?

l La escritura y la literatura pueden contribuir a cambiar la sociedad actual al transmitir mensajes que nos invitan a

Rey, nació de su fascinación por las historias de monarquías y los mundos de fantasía que conoció desde niña leyendo los cuentos de los hermanos Grimm. Gracias al universo creado en su imaginación ha generado y fortalecido una comunidad de lectoras con la que todos los días está agradecida. Sus obras han

sido de gran aceptación, lo que ha resultado en la construcción de una comunidad sólida de lectores que la siguen activamente y con quienes mantiene una relación cercana y genuina. Sus obras están disponibles en las tiendas Cuesta Libros y a través de la página web www.cuestalibros.com

“En República Dominicana hay un interés genuino por la cultura y la literatura”

Deseo

Sueño con escribir hasta ser muy mayor libros capaces de regalarle a cada lector un nuevo universo y de ofrecerles, aunque sea por un momento un refugio frente a los problemas cotidianos”.

Opinión

La escritura y la literatura pueden contribuir a cambiar la sociedad al transmitir mensajes que nos invitan a cuestionar nuestra realidad, vivencias y la forma en que vemos el mundo”.

cuestionar nuestra realidad, nuestras vivencias y la forma en que vemos el mundo, además de fomentar valores como la empatía, la justicia y el pensamiento crítico. A través de los libros, los lectores amplían su visión, conocen otras culturas, realidades y formas de pensar sin necesidad de salir de casa. Asimismo, la lectura enriquece el vocabulario y el conocimiento, lo que mejora la manera de comunicarnos y de comprender nuestro entorno. De esta forma, los libros no solo entretienen sino que también educan y ayudan a formar personas más conscientes y abiertas al cambio.

l ¿Cree que el futuro está en las redes sociales? ¿Qué piensa del formato electrónico en los libros?

l Creo que sí, las redes sociales mueven el mundo hoy en día: son el principal medio de difusión y publicidad. En mi caso, fueron además la puerta que me permitió convertirme en escritora gracias a plataformas como Wattpad. En cuanto al formato electrónico, considero que no solo facilita un acceso práctico y sencillo a los libros, sino que también permite que más personas, desde distintos lugares del munfo puedan descubrir nuevas historias y nuevos autores.

l ¿Se siente influenciada por algún escritor?

l Por supuesto. Victoria Aveyard fue una de mis mayores inspiraciones para escribir la Saga Rey. Suelo mencionar que, si no hubiera leído sus libros, yo no habría escrito los míos.

l ¿Cómo son sus personajes en sus historias?

l Los personajes en mis historias son humanos y reales. No son completamente buenos ni malos, sino que tienen cambios, errores y debilidades como cualquier persona. Busco que se sientan cercanos para que los lectores puedan identificarse con ellos, entender sus problemas y verse reflejados en sus experiencias.

l ¿Un sueño, un deseo…?

l Sin lugar a dudas ver mis libros en un idioma diferente al español.

l ¿Cuál es su próximo proyecto??

l Finalizar la Saga Rey con el cuarto libro y abrirme a nuevas ideas, explorar algunos spin-offs y universos completamente diferentes. l

Karine inició su camino como escritora en la plataforma Wattpad en 2019.

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