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Cultura 10 enero 2025

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Cultura elCaribe, SÁBADO 10 DE ENERO DE 2026

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Donald Trump y el licenciado Morrobel

Un asalto que “Cada título movilizó a las tiene un espacio fuerzas del orden en mi memoria”

Pedro Conde Sturla traza una visión crítica, no exenta de humor, sobre las características de los presidentes norteamericanos y sus actuaciones. P.4

OGM rescata las noticias de un asalto a un banco en 1972, que pusieron en vilo a toda la ciudad de Santo Domingo, con múltiples allanamientos. P.7

La escritora ítalo-dominicana Geraldine de Santis habla de su manera de abordar la literatura infantil y juvenil con contenidos trascendentes. P.15

Busto de bronce de María de las Mercedes de la Rocha Landeche de Fernández, donante de los terrenos de Hato Mayor del Rey. M. V.

Mercedes de la Rocha donó la tierra donde se erigió Hato Mayor del Rey La historia escrita reseña que la distinguida dama era bisnieta del fundador de Hato Mayor de Coca MANUEL ANTONIO VEGA atacando10@gmail.com

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aría de las Mercedes Severiana Natalidad de Rocha y Coca Landeche nació en Santo Domingo, año 1822; bautizada en la Catedral Primada de América. Ha sido descrita en ensayos y poesía como una bella mujer que se tenía co-

mo noble, culta, cándida, toda corazón y toda alma por su bondadoso y desprendido gesto de haber donado la tierra donde se encuentra erigido el católico pueblo de Hato Mayor del Rey. Gravitó por este terruño 82 años, en los que hizo el bien y repartió empatía, rebozada de amor sin par. La historia escrita y ancestral reseña que ella era bisnieta del fundador de Hato Mayor de Coca, que existía muy antes del año 1739, del que se formó junto al

Dato El documento más importante en la historia municipal es su acta de donación de los terrenos del pueblo, que a voluntad de doña Mercedes tiene por centro la Iglesia Parroquial”.

“San José de Hato Mayor”, el actual “Hato Mayor del Rey”. Casó dos veces, pero no procreó hijos. Jonathan Eliot se destaca como su primer esposo desde 1852 hasta 1872 cuando él expira. Luego casó con el cubano Esteban Fernández, que tenía como progenitor a Domingo de la Rocha (1797-1883). Entre 1554 y 1645, ninguna mujer había entrado al Mayorazgo de Dávila, pues el Testamento del fundador lo prohibía; pero al extinguirse la descendencia masculina en don Cristóbal Dávila, llaman a su única hija, María Dávila Benavides, octava poseedora de los bienes del Mayorazgo. Don Esteban fue el artífice que propició la donación del pueblo de Hato Mayor del Rey, por su fiel diligencia, bajo los auspicios de la filántropa. La protagonista de esta crónica solamente dejó sobrinos; su vientre era estéril. A ellos les dejó algunos bienes, en el casco urbano del pequeño pueblo “un pedazo de terreno que está situado a la izquierda de la ciudad. En 1888, año de la donación del pueblo, era propietaria del gran latifundio formado por los siguientes terrenos”. Mata Palacio, desde el Salto del Higuamo; de aquí rio arriba hasta el Paso de la Jagua, siguiendo todo el camino real hacia Hato Mayor, y llegando al Maguá, todo su curso hacia el sur, y en el extremo de Monte Coca o colindancia, en línea casi recta hasta el primer punto. Incluía a La Pringamosa, cuyo límite al sur era el arroyo Martin Dávila. Guamira enmarcado por los ríos Maguá y Guamira; el arroyo Manchado; el Camino Viejo hacia Yerba Buena (al sur). La sección Juan Jiménez, unas ocho mil tareas, que vendió a Pedro A Reyes; Los Jibaros, limitado por el arroyo El Manchado, paraje La Jagua en línea recta a La Rodada; camino de La Loma; arroyo Paña Paña, Cañada o Canales Las Guamas, cañadas La Atoyadora/ La Gina; paso del Guabanismo; río Maguá arriba. De igual manera Sabana Burro, San Nicolás, El Palmar, Buenavista Grande, Buenavista Chiquita. La Estancia Solariega, en Hato Mayor, la residencia antigua y noble de doña Mercedes era la del hato La Pringamosa, donde estaban las instalaciones de almacenamiento, depósito, ordeño; fábricas o procesadoras de productos lácteos y dulces. l CONTINÚA EN LA PÁGINA 3


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historia de la medicina

salón de la fauna

La salud en el período 1961 a 1965 ( I )

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uego de la muerte de Trujillo, nuestro país se encontró en un momento de profundas contradicciones de índole política, debido a que la necesidad de libertad que anhelaban los dominicanos desbordó pasiones y ocasionó enfrentamientos. Esa es la principal característica de esos años que, desde luego, también afectaron la situación sanitaria y la profesión médica. En el ámbito de la salud pública, este período no puede analizarse simplemente como una sucesión de administraciones ministeriales o estadísticas epidemiológicas aisladas. La salud en la República Dominicana de 1961 a 1966 fue un escenario de batalla, tanto literal como figurado. Fue el terreno donde se enfrentaron las viejas prácticas clientelistas y autoritarias del trujillismo contra las nuevas aspiraciones de medicina social y derechos universales plasmadas en la Constitución de 1963. Fue el escenario donde una generación de médicos, formados bajo el miedo o en el exilio, tomó las riendas de los hospitales y gremios para convertirlos en instrumentos de lucha política. Y, trágicamente, fue el escenario de una guerra civil en 1965, donde los hospitales se convirtieron en trincheras y la medicina tuvo que improvisarse bajo el fuego de morteros y la vigilancia de tropas extranjeras. La salud durante la época de Trujillo estuvo marcada por la construcción de centros de salud sin un criterio específico, sino por la necesidad del régimen y de la alabanza al ego del dictador. Así tenemos que hospitales importantes se construyeron sobre todo en la ciudad de Santo Domingo, entonces Ciudad Trujillo. Centros como el Hospital Marion, el Hospital Brioso, el Hospital Morgan o el Padre Billini daban servicios en la capital; en Santiago se construyó el moderno Hospital Cabral Y Báez, y vemos en San Cristóbal, la ciudad donde nació Trujillo, la construcción y gran empuje al Hospital Pina, designado como

el gran hospital del Sur. Ese centro, cercano a la ciudad, tuvo sin embargo una gran importancia en la década de 1950 debido a la gran cantidad de profesionales destacados que fueron designados para trabajar en aquel centro, con el objetivo de glorificar al dictador. Desde luego, la labor de esos profesionales en ese centro es más que encomiable, y contribuyeron mucho al desarrollo y modernización de nuestra medicina. Mientras la capital exhibía estos centros modernos, la realidad en las provincias y zonas rurales —donde residía la mayoría de la población— era desoladora. El sistema de dispensarios era insuficiente y dependía de la caridad o de misiones sanitarias esporádicas. Las enfermedades infectocontagiosas como la malaria, la tuberculosis y la parasitosis intestinal hacían estragos en una población campesina sin acceso a agua potable, cuya esperanza de vida apenas superaba los 46 años en 1960. La estructura administrativa, denominada Secretaría de Estado de Sanidad y Beneficencia (y luego Previsión Social), funcionaba bajo un esquema vertical donde cada nombramiento, desde el director de hospital hasta el conserje, pasaba por el filtro del Partido Dominicano. Esto generó una burocracia sanitaria obediente pero ineficiente, donde el criterio técnico se subordinaba al político. Esto lo verificamos en muchos informes de diferentes estamentos que se contradecían y en estadísticas modificadas para que el régimen no se sintiera ofendido. Hay ejemplos como la inauguración de un mismo hospital en dos ocasiones, solo para satisfacer necesidades de propaganda del régimen. De todos modos, se creó una estructura. Desde luego, el 30 de mayo de 1961 cambió todo el panorama, y tras unos meses de contención se desató una crisis de gobernabilidad, debido a la presión popular que pedía la destitución de todos los funcionarios, desde directores de hospitales a médicos o profesores vinculados al régimen de Trujillo. l DR. HERBERT STERN

Nicolás Casimiro (DÉCIMA CIBAEÑA) Le cantó a Luperón Un canto a su gran epada Poi su tremenda cruzada Para la Retauración Se oyó en la Capitai y Maimón Poi la Vo Dominicana Dede Imbei a Punta Cana Pue su vo era sin iguai Eso hay que recoidai Y repicai laj campana.

Cantó dede jovencito Cancione que aprendió Nadie a éi le enseñó Ese cantai tan bonito Se oía en loj caminito De la radio e campesino Coneitá con loj vecino Cantando en La Continentai En la San José por iguai No se ecapó dei detino. l JOSÉ MERCADER


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Donación de los terrenos del pueblo <VIENE DE LA PORTADA

Donación de los terrenos

El documento más importante en la historia municipal es el acta de donación de los terrenos del Pueblo, que a voluntad de doña Mercedes de la Rocha de Fernández, tiene por centro la Iglesia Parroquial. Por circunstancias adversas, el acta de donación duró archivada un siglo sin ser publicada. Para evadir cualquier interpretación errónea o tergiversada dentro de las generaciones por venir, transcribimos el documento en toda su extensión. “Mariano Montolío y Ríos, Notario Público del número de los de esta ciudad, certifico y doy fe que ante mí pasó el Acto siguiente: En la Ciudad de Santo Domingo a los 14 días del mes de diciembre de 1888. Ante mí, Mariano Montolío y Ríos, Notario Público y en presencia de los testigos que serán nombrados compareció la señora María Mercedes de la Rocha y Coca de Fernández, propietaria, acompañada de su esposo don Esteban Fernández y González, que la autoriza para este otorgamiento como lo previene el derecho, y dijo: que haciendo uso de sus derechos, de libre voluntad ha determinado y por las presentes realiza donación pura, graciosa y muy perfecta a favor de la Común de Hato Mayor, provincia El Seíbo, tan legal como lo permita y establezca la legislación de la República, sobre la materia de una cantidad de terrenos sobre el cual se haya fundada la misma población, y ha de extenderse en su progreso, que ha correspondido a la otorgante, a justo y perfecto título, teniendo, según la mensura practicada por el agrimensor público Domingo Marcelo, los límites y dimensiones que siguen a saber: Partiendo de las márgenes de la cañada Las Guamas, punto marcado en el plano hecho por dicho agrimensor con la letra A, donde hay un árbol de Guama, señalado con una Cruz, se siguen todas las Sinuosidades de dicha cañada hasta llegar a su confluencia con el Arroyo Paña Paña; y de ese punto siguiendo las sinuosidades del último arroyo, hasta llegar al punto marcado con la letra B, donde se marcó con una cruz una mata de Higo y otra de Javilla; y de este punto dejando dicho arroyo, midiendo 540 metros se llega al Paso del camino real de Macorís en la cañada Las Pereiras, de esta Cañada siguiendo sus sinuosidades se sigue a su confluencia con el río Maguá, en el punto denominado Paso del Corralejo Arriba que figura en el plano con la letra C, y de aquí siguiendo toda la orilla del río hasta llegar a la boca del Guabanimo, punto que figura en el plano con la letra D; y de este punto por la sabana con rumbo Norte 84 grados este midiendo 1,400 metros se llega al punto A donde se principió el deslinde. Que el terreno designado es parte del extinguido Mayorazgo de Dávila, que heredó la donante de su legítima madre doña Manuela de Coca y Figueroa y del que, como dueña ha estado en quieta y pacifica posesión;-donándolo bajo las condiciones y en la distribución que se expresan.

La donación de Mercedes de la Rocha ayudó a desarrollar más a la pequeña urbe. F. E.

Es a saber: Que tendrá efecto la prolongación de la Calle de Santo Domingo en dirección del río Maguá que con 25 puestos de a 15 metros para la iglesia. Que la prolongación de la calle de Las Mercedes será en la misma dirección con 20 solares, 6 puestos para varios señores que constan de relación adjunta a esta escritura, de 15 metros de ancho cada solar. Que la prolongación de la calle del Progreso, en la misma dirección del rio Maguá que con 18 puestos de a 15 metros cada uno, sin incluir el que se le dio a don Philemón Lappost serán para los seis señores que sigue y son: Jacinto Marcano, Ramón de Castro, Juan Félix Lluberes, Pedro Gertrudis Brea, Manuel Laureano de Mota y Ramón María Gautreau, miembros del municipio de Hato Mayor, y en partes iguales; y como quiera que la donación a título de propiedad exclusiva alcanza para cada uno de ellos a diez solares, los tomarán en esta forma: Tres en el centro del pueblo de los que están vacante; tres en la calle El Progreso y los

cuatro restantes en la calle de San Antonio; debiendo tomar en la citada calle el señor Juan Romero siete solares que les son donados en la misma forma que a los anteriores; siendo asimismo el propietario de otro solar en la plaza de la Iglesia, contiguo a uno que se le ha dado en propiedad al señor Baldomero Vásquez. Que al Estado corresponden también en propiedad por este Acto de Donación que alcanza a él un área de 200 metros, siendo cuarenta y cinco metros a partir de la Cárcel, y las 155 restante, a partir de la misma Cárcel a caer al río Maguá. Que un pedazo de terreno que está si-

Información Don Esteban fue el artífice que propició la donación del pueblo de Hato Mayor del Rey, por su fiel diligencia, bajo los auspicios de la filántropa”.

tuado a la izquierda de la entrada del Pueblo, queda reservado para la donante, no entrando por esa circunstancia en la Donación. Y la señora donante en mérito de lo establecido en el presente acto declara: que la donación a la Común comprende todo el terreno no fabricado, pues los solares que lo estén en radio establecido por particulares, cuáles que ellos sean y que han contribuido a la mensura y demás gastos de la donación son también dados en entera propiedad a los poseedores que han fabricado, no entrando en esta gracia los que ni hayan contribuido ni quieren hacerlo inmediatamente, pues en ese caso, quedan a beneficio de la Común y comprendidos en la Donación que a ella se le hace, excepción hecha de los determinados más arriba que no entran en los efectos de esta cláusula. Que en Su Consecuencia, la Común y sus habitantes agraciados muy especialmente en este Acto con los de la Palo Hincado esquina Padre Meriño, actual vivienda de los Sucesores de don Miguel Amparo (Pimpín). Refiérase a 50 tareas en la hoy Urbanización Barriola, sector Los Coquitos. Agraciados muy especialmente en este Acto con los solares que han sido expresados y aquellos comprendidos en la relación adjunta, usarán, gozarán y dispondrán en absoluta propiedad, dominio y señorío con entradas, salidas, usos, costumbres, derechos y servidumbres, y cuanto corresponda a lo donado de fuero y privilegio, sin limitación ni restricción alguna. Y estando presente don Ramón María Gautreaux, Secretario y Tesorero del Ayuntamiento de la Común de Hato Mayor del Rey, con poder de la misma Corporación, que se tiene a la vista, su fecha cuatro del corriente mes, en nombre y representación de la misma dijo: Que aceptaba por ella esta Donación pura y simple, para lo cual está autorizada por el Gobierno de la República obligándose a respetar y cumplir todas las cláusulas y disposiciones que contiene esta escritura, tanto respecto de la Común, como de los particulares, iglesia y el Estado en las porciones que se le han reservado: Dando las más expresivas gracias en nombre de la Común; en el suyo propio y en el de los agraciados por tan señalado favor. Se estima el terreno vendido en 126 pesos. En testimonio de lo cual se ha otorgado el presente Acto en presencia de los testigos Manuel Manón y Antonio Lluberes, ambos de este vecindario, en el goce de los derechos civiles, quienes después de la lectura aprobada firman con los otorgantes de lo que doy fe. Firmados Ma. Md. De La Rocha Y Coca De Fernández, Esteban Fernández y González, Ramón María Gautreaux, Manuel Mañón, Antonio Lluberes, Mariano Montolío, notario público presente. Registrado en Santo Domingo el día 17 de Diciembre 1888 en el Registro Civil N folio 157, acta No. 147; y percibido por derecho proporcional un peso veinte y seis centavos fuertes. El Director de Registro Emilio De Soto, el Tesorero Municipal Ramón Sánchez González. l


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Donald Trump y el licenciado Morrobel y los demás

PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

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a gente se sorprende por las cosas que dice y hace el actual presidente de los Estados Unidos, pero en realidad Donal Trump sólo ha hecho un poco lo mismo que sus predecesores, tanto demócratas como republicanos: invadir y bombardear países y matar gentes como si fueran hormigas, aparte de financiar y patrocinar el genocidio palestino al igual que su predecesor, el presidente zombie Joe Biden y otros. La diferencia es que Donald Trump dice en general lo que piensa, es un deslenguado, un inmoral, no se molesta en fingir, no disimula, no oculta sus propósitos, que son los propósitos del imperio. Ha dicho que quiere cogerse a Groenlandia y el canal de Panamá y las riquezas petroleras de Venezuela y todo es cierto, pero el proyecto no es suyo, es del imperio. Es algo que está aprobado y planificado desde hace tiempo, pero no se anuncia con el descaro que lo hace Trump. Trump es como el licenciado Melesio Morrobel, aquel personaje extravagante que representaba Freddy Beras Goyco. El Licenciado Morrobel, quizás la mejor creación del inolvidable Freddy Beras Goyco, era un político corrupto, sinceramente corrupto, descaradamente corrupto. A diferencia de los políticos tradicionales decía lo que pensaba, decía lo que piensan y no dicen los políticos corruptos. No prometía combatir la corrupción, la corrupción era su meta, como la de todos los políticos del sistema. Los candidatos corruptos, incluyendo sobre todo a los candidatos a la presidencia a la res pública, hablan contra la corrupción, prometen combatir la corrupción y el narcotráfico, etc. Morrobel prometía robar. Se va al poder a robar, decía, y él quería el poder para robar. El poder es para «hacerse». Los demás son discípulos de Maquiavelo y siguen los consejos que da Maquiavelo al príncipe. Un príncipe, un gobernante, no tiene que tener moral ni principios, pero debe fingir que los tiene. Donald Trump es una especie de Morrobel, un alter ego. Por eso escandaliza a tantas personas. No sabe guardar las apariencias. Pero no es tan diferente de los demás. Es además un mujeriego enfermizo, un pedófilo, el primer delincuente convicto en ocupar el cargo de presidente de los Estados Unidos, pero no es el único delincuente que ha ocupado el cargo. Ahí está Richard Nixon, por ejemplo. Y está Ronald Reagan y su

vicepresidente George H. Bush, vinculados a un escándalo de venta de armas y tráfico de drogas en complicidad con el teniente coronel del cuerpo de marines Oliver North. Donald Trump sobresale, desde luego —entre la mayoría de criminales de guerra que han ocupado el trono de los Estados Unidos— por su inestabilidad emocional, su desenfreno y su atrevimiento y es capaz de llevar alegremente al mundo a una catástrofe. Con la presidencia de Donald Trump, la llamada gran democracia del norte se revela como lo que es, una plutocracia. El irrespeto a los derechos civiles y la brutal represión contra los inmigrantes, empieza a recordar el nazi fascismo. Pero Donald Trump no es el único malo de la película. El taimado Billy Clinton (otro delincuente) también era mujeriego y además mentiroso, y hasta fue sometido por cargos de perjurio y obstrucción de la justicia. Para peor, cada vez que lo

implicaban en alguno de sus numerosos líos de faldas se inventaba un bombardeo, preferiblemente en algún país africano. Célebre, por ejemplo, fue el bombardeo y destrucción de una industria de medicamentos en Sudán. Específicamente la fábrica de Al Shifa en la ciudad capital de Jartum. En esa fábrica se producían la mitad de los productos farmacéuticos del país, incluyendo los medicamentos contra la malaria, hasta que fue convertida en escombros por un ataque de misiles crucero por órdenes del bueno de Clinton el día 20 de agosto de 1998. Mucho más célebre fue lo del bombardeo de Yugoslavia, o de lo que quedaba de Yugoslavia en 1999 por parte del mismo Clinton. O de la OTAN, que es igual. Esta vez no fue un simple ataque, sino una campaña de bombardeos que iniciaron el 24 de marzo y duraron setenta y ocho días, algo que deja chiquito a lo que ha hecho Trump hasta ahora. La opera-

ción se llevó a cabo sin aprobación de ONU (cosa que tampoco hubiera tenido mayor importancia) y en el momento en que se produjo fue, trágicamente, la mayor operación militar que tuvo lugar en Europa desde la segunda guerra. Más de de nueve mil toneladas de bombas con uranio empobrecido fueron arrojadas en Belgrado, la capital de Servía, y sobre ciudades de Kosovo y Montenegro, y produjeron una grave contaminación que durará miles de años. La contaminación afecta huesos, riñones, comporta riesgos permanentes para la salud, produce y seguirá produciendo muertes por cancer y malformaciones en recién nacidos. Paradójicamente, ninguno de los recientes predecesores de Trump mantuvo con tanto entusiasmo y perseverancia el país en guerra, ni ordenó tantos bombardeos, como el pacifista y premio Nobel de la paz llamado Barack Obama. Hasta ahora, Obama es el presidente que ha estado más tiempo en guerra en toda la historia de los Estados Unidos. El único que mantuvo a la nación en guerra durante sus dos mandatos. Obama se presentó como un candidato de la paz, como un palomo, alguien que había manifestado su oposición tajante a la invasión de Irak, pero resultó ser uno de los peores halcones. En el año 2009 sustituyó a George W. Bush y se esperaba que pusiera fin a los conflictos que heredó de su gobierno, pero en vez de apaciguarlos le echó más leña al fuego y creó otros. Durante el gobierno de George W. Bush y su todopoderoso vicepresidente Dick Cheney se orquestó desde el año 2001 la más infame campaña de mentiras para justificar una guerra contra Saddam Hussein, el presidente de Irak. En la campaña, la primera campaña de desinformación mundial del siglo, se involucró el presidente y el vicepresidente, por supuesto, y casi todos los funcionarios civiles y militares. Todo se basó en en la premisa de que el gobernante iraquí poseía armas de destrucción masiva y estaba vinculado a Al-Qaeda. Las acusaciones, desde luego, eran falsas y se demostró su falsedad durante la primera fase de la guerra. Una guerra que sumió al país en el terror, la devastación y el caos, y provocaría en pocos años la muerte de un millón de iraquíes, creó durante más de una década una espiral de violencia incontenible, facilitó la insurgencia del llamado Estado Islámico y causó la fragmentación del país. Cuando Obama llegó al poder, se presagiaron grandes cambios, y los cambios se produjeron en efecto, pero no los que se esperaban. Al tiempo que se le concedía el llamado premio Nobel de la paz demostró ser otro mentiroso y criminal de guerra. Sólo en 2016, el último año entero de gobierno, «la administración Obama» lanzó unas 26,171 bombas. Las bombas y drones cayeron en Afganistán, Pakistán y Yemen, Siria e Irak, Afganistán y Libia, siete países musulmanes. Eso equivale a decir que «el ejército estadounidense bombardeó a combatientes o civiles en el extranjero con 72 bombas al día; eso son tres bombas cada hora, las 24 horas del día». Como dice Medea Benjamin: «Qué sangriento final para el reinado de Obama». l


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Todo Beethoven 2 es más que un concierto

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ConCierto Sentido

Música de paz para un año convulso

ANDRÉS TOVAR Especial para elCaribe

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ay eventos que se anuncian, y hay otros que confirman. El Todo Beethoven, Segunda edición, que llegará el 11 de febrero de 2026 a la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, pertenece claramente a la segunda categoría. No llega como una apuesta ni como una curiosidad de temporada, sino como la continuación natural de un proyecto artístico que ya fue validado por el público y asumido con responsabilidad por sus protagonistas. Cuando en junio de 2025 se presentó Todo Beethoven Vol. 1, pocos anticipaban lo que ocurriría esa noche: un sold out inesperado, una sala inusualmente llena hasta el último balcón y una ovación que recibió al director antes de que sonara el primer acorde. Ese aplauso, tan poco frecuente en la liturgia sinfónica, no era cortesía. Era confianza. Y también era advertencia: si el público aplaude antes, es porque espera mucho después. Ese primer Beethoven no fue un gesto aislado. Fue una declaración de intenciones. Y esta segunda edición confirma algo más ambicioso: Todo Beethoven ya no es un concierto temático; es un proyecto artístico con continuidad, con visión pedagógica y con una idea clara de qué lugar puede ocupar la música clásica en la vida cultural dominicana de hoy.

Una cita para los “beethovenianos”

La Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, bajo la dirección de Amaury Sánchez, ha ido construyendo en los últimos años un espacio propio dentro del ecosistema sinfónico nacional. No desde la competencia frontal, sino desde la complementariedad: cubre vacíos, abre repertorios, forma públicos y, sobre todo, piensa los conciertos como experiencias completas. En Todo Beethoven, esa visión se vuelve particularmente clara. Sánchez no se aproxima a Beethoven como quien cumple una efeméride o satisface una expectativa canónica. Se aproxima desde la convicción personal y desde una lectura profundamente humana del compositor: Beethoven como puente entre el clasicismo y el romanticismo, sí, pero también Beethoven como filósofo del sonido, como obsesivo del detalle, como creador que nunca se conformaba con la primera versión. Esa ética del trabajo, la búsqueda constante de superarse a sí mismo, atraviesa tanto la programación como la ejecución. No es casual que Sánchez haya subrayado en múltiples ocasiones la espiritualidad que impregna la obra beethoveniana ni su manera de trabajar a partir de borradores, correcciones y revisiones interminables. Beethoven no improvisa genialidad: la construye. Y eso exige de la orquesta una atención extrema al discurso,

ANDRÉS TOVAR EDITOR DIGITAL

Amaury Sánchez y Daumants Liepins llevarán dos obras del genio beethoviano. F.E.

al balance, al color y a la arquitectura sonora. El éxito del primer Todo Beethoven confirmó algo que a veces se subestima: el público responde cuando siente que hay una idea detrás del programa. Que no se le ofrece un concierto “porque toca”, sino porque alguien ha pensado seriamente qué quiere decir con él.

sección cumple un rol narrativo preciso. En esta sinfonía, la Filarmónica tiene la oportunidad (y el reto) de mostrar su madurez colectiva: en los tuttis, en los contrastes dinámicos, en la manera en que el sonido se expande sin perder coherencia. La Heroica no admite aproximaciones tibias. O se cree en ella, o se desarma.

El programa como declaración artística

Beethoven inventa al oyente moderno

Programar juntos el Emperador y la Heroica no es un gesto neutro. Es, de hecho, una decisión exigente. Ambas obras son largas, densas y simbólicamente cargadas. Juntas, conforman un díptico poderoso: el individuo que toma la palabra y la colectividad que redefine el heroísmo. Pocas obras del repertorio pianístico han sido tan malinterpretadas por su apodo como el Concierto N.º 5. Lejos de ser una exaltación imperial, el Emperador es, en esencia, una obra emancipadora. El gesto inicial, ese piano que entra solo, sin esperar, es una toma de posición estética y casi política: la voz individual ya no necesita autorización. Es en este contexto donde aparece el solista de esta edición, Daumants Liepins. Formado en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, Liepins representa una continuidad generacional que encaja perfectamente con el espíritu del proyecto: un intérprete joven, con sólida formación, que entiende su rol no como exhibición, sino como mediación entre la partitura y el oyente. Por su parte, la Heroica es el momento en que Beethoven se enfrenta a una verdad incómoda: que los héroes también fallan. La historia es conocida, pero nunca pierde vigencia. Beethoven admira a Napoleón como símbolo de los ideales revolucionarios, le dedica la sinfonía… y luego borra violentamente esa dedicatoria cuando el corso se proclama emperador. La famosa marcha fúnebre del segundo movimiento no llora a un individuo, sino a una idea traicionada. Es uno de los momentos más profundamente humanos de toda la música sinfónica. Aquí, la orquesta no busca brillar; busca sostener un discurso emocional complejo, donde cada

Quizás uno de los mayores méritos de este proyecto Todo Beethoven sea recordar algo fundamental: Beethoven no solo transformó la escritura musical; transformó la escucha. Antes de él, el oyente podía permitirse una atención intermitente. Después de él, la música exige presencia. Escuchar Beethoven implica aceptar un desafío: seguir un argumento sonoro, sostener tensiones, atravesar contradicciones. No es música para el consumo distraído. Y, paradójicamente, eso la hace profundamente actual en un mundo saturado de estímulos rápidos y superficiales. El éxito del Todo Beethoven original demostró que el público dominicano, incluido el público joven, está dispuesto a asumir ese desafío cuando se le propone con honestidad, pedagogía y convicción artística. La labor de la Filarmónica y de su director no ha sido simplemente programar conciertos, sino formar oyentes. Oyentes que regresan, que recomiendan, que escuchan distinto después. En tiempos de inmediatez, Beethoven nos recuerda el valor de la escucha atenta. En tiempos de ruido, nos invita a pensar. Y cuando un proyecto artístico logra convocar a un público diverso alrededor de esa invitación, no estamos ante un concierto más, sino ante un acto cultural con sentido. Coordenadas:

“Todo Beethoven, Segunda Edición” 11 de febrero de 2026 · 8:30 p. m. Sala Carlos Piantini, Teatro Nacional PRECIOS: Platea: RD$5,640.00 RD$3,965.00 / Balcón: RD$3,965.00 RD$2,290.00 Boletas a la venta en la Fundación Sinfonía, UepaTickets y Teatro Nacional. l

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l brillante y enérgico director musical de la Metropolitan Opera House de Nueva York (MET), Yannick Nézet-Séguin, tomó la batuta en la edición 86 de la celebración de Año Nuevo más deslumbrante de la música clásica: el Concierto de Año Nuevo de Viena, grabado en vivo en el igualmente reluciente Musikverein de la capital austriaca. El programa de este año se mantiene fiel a la tradición y ofrece un festín de música ligera austriaca del siglo XIX. Valses y polcas se alternan con cuadrillas, galopes y marchas de la familia Strauss, Franz von Suppé, Joseph Lanner y muchos más. La edición 2026 marca además los debuts en el Concierto de Año Nuevo de la compositora afroamericana del siglo XX Florence Price y de Josephine Weinlich, fundadora y directora de la primera orquesta femenina de Europa en el siglo XIX. Con guiños musicales a la armonía y la paz internacionales -un acto casi premonitorio de respuesta al inicio de este año-, este concierto, interpretado con fervor y entusiasmo por la gran Orquesta Filarmónica de Viena, aboga por mantener la esperanza con un estilo radiante. l


6 Cultura Terremotos en el Caribe: huellas en la historiografía regional

elCaribe,

SÁBADO 10 DE ENERO DE 2026

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WILSON ENRIQUE GENAO NÚÑEZ PROFESOR A TIEMPO COMPLETO VICERRECTORÍA DE INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN

WilsonGenao@pucmm.edu.do

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l Caribe es una zona muy vulnerable a terremotos, producto de su ubicación en la que confluyen la placa tectónica del Caribe con la norteamericana y la sudamericana. Sus efectos han marcado la historia de la región desde el punto de vista político, económico, social y cultural. Uno de los terremotos de mayor impacto fue el que ocurrió el 12 de enero de 2010 en Haití. El devastador terremoto con una magnitud de 7.0 y con epicentro cerca de la capital, Puerto Príncipe provocó un enorme desastre. Provocó la muerte a más de 300,000 personas, más de 350.000 heridos, más de 1.5 millones de personas se quedaron sin hogar, la destrucción de gran parte de la infraestructura y enormes pérdidas económicas. Dieciséis años después, Haití -que también sufrió otro terremoto de gran magnitud en 2021 con más de 2.000 muertos, 329 desaparecidos y 12.763 heridosaún enfrenta las secuelas de este evento, agravadas por la inestabilidad política y la crisis de seguridad. Los terremotos se pueden estudiar desde diversos ámbitos. La interacción de este fenómeno con la sociedad lo aborda la historia ambiental. Con una mirada regional diversos estudios han abordado su impacto o se han escrito trabajos con una visión cronológica. Hay que destacar los trabajos de José Grases “La sismicidad histórica del Caribe”, 1971; “Relación cronológica de sismos destructores de América Central, lapso 15261900”, 1974; “Hacia la reconstrucción de la historia de los terremotos del Caribe”, 1986; “Terremotos destructores del Caribe, 1502-1990”, 1990. De igual forma, “Historia sobre la sismología del Caribe Septentrional” de Mario Octavio Cotilla Rodríguez, 2012. También, está entre otros el trabajo de Rogelio Altez, “Todo lo que se movió en 1812 en la placa del Caribe: sismos, volcanes y transmisión de energía”, 2005. En el caso específico de Haití el devastador terremoto de 2010 ha generado algunos trabajos donde se analizan sus efectos. Está el texto “Terremoto en Haití: las causas persistentes de un desastre que no ha terminado” de Luis Rolando Durán Vargas, 2010; “El impacto del terremoto en Haití sobre la inmigración haitiana en República Dominicana”, de John Wooding, 2010. De igual forma, “El impacto económico del terremoto de Haití (2010) aumento de la vulnerabilidad y de la desigualdad económica de los hogares encabezados por mujeres” escrito por Montserrat Díaz-Fernández, Mar Llorente-Marrón, Paz Méndez-Rodrí-

guez, 2022. También, “El terremoto de Haití 2010: una evaluación de la respuesta humanitaria: coordinación, financiamiento y reconstrucción” de Andrea Cavaletto, 2012. En otros países de la región también se ha abordado el tema. En Jamaica se destaca el trabajo “Desastre y desorden: las autoridades locales frente al terremoto de Port Royal, Jamaica (1692-1722)” de Gonzalo Ramírez Sánchez, 2025. Sobre Cuba están los trabajos de Mario Octavio Cotilla Rodríguez “Terremotos de Cuba”, 1998; “El terremoto del 11 de junio de 1766 en Santiago de Cuba” publicado en 2000 junto con Agustín Udías Vallina y junto a Diego Córdoba Barba “The August 20, 1852 earthquake in Santiago de Cuba” en 2010. En el caso de Puerto Rico entre otros trabajos hay que mencionar “Historia de los terremotos en Puerto Rico” de Luis Caldera Ortiz, 2016; “11 de octubre de 1918. El terremoto en Puerto Rico: Lecciones 100 años después”, 2018 de Lorna Gisela Jaramillo Nieves y “La experiencia vivida por parejas en los terremotos del 2020 en Puerto Rico: Un estudio fenomenológico” de Ruth Nina-Estrella, 2024. La República Dominicana que se encuentra, geográficamente, en la parte norte de la placa del Caribe, justamente donde esta interactúa con la placa norteamericana y que cuenta con varias fallas geo-

lógicas significativas ha sentido los efectos de diversos terremotos como el de 1562, que destruyó Santiago y La Vega; el de 1751, en Azua; el de 1842, que afectó la ciudad de Santiago, el del 23 de septiembre de 1887, el del 4 de agosto de 1946, el 23 de septiembre de 2003, entre otros. Sin embargo, a pesar de la vulnerabilidad del país y de los efectos de los terremotos a lo largo de la historia colonial y republicana el impacto en la dinámica económica, social y ambiental ha sido objeto de estudios limitados. Más allá de artículos en prensa o de referencias generales en cuanto a desastres naturales hay que mencionar el clásico trabajo de Domingo Martínez Barrio, titulado “Consideraciones sobre la historia sísmica de la República Dominicana”, 1946. Más reciente está el texto de la profesora de la Universidad de Sevilla María Eugenia Petit-Breuilh Sepúlveda titulado “El poder local en la gestión del desastre ocasionado por los terremotos en Santo Domingo en 1751”, en la obra Ante la “ira de Dios”. Naturaleza, desastres y respuestas en la América hispana, siglos XVIII y XIX publicado en el 2022 en el que la historiadora estudia el manejo de los funcionarios civiles y eclesiásticos de las consecuencias que provocaron los terremotos de 1751. Otro trabajo de la misma autora -realizado en el marco del proyecto Connected Worlds: The Caribbean, Origin of Modern World, This

project has received funding from the European Union Horizon 2020- donde utiliza información de documentos del Archivo General de Indias, de la Biblioteca Nacional de España y bibliografía especializada es el artículo titulado “Conflictos sociales en Santo Domingo tras los terremotos de 1751: poder, pleitos y un traslado” publicado en la Revista ECOSUASD en 2023. Otros textos son el de Javier Rodríguez titulado “Terremoto del 18 de octubre de 1751: ¿Hubo realmente un tsunami en Pueblo Viejo de Azua?”, 2019; “Situación histórica e instrumental de terremotos y maremotos producidos en la Hispaniola”, publicado en 2008 por Juan Chalas Jiménez y en el que se incluyen datos relevantes de los sismos históricos más importantes ocurridos entre 1562-1897. A pesar de estos textos, es necesario seguir trabajando la historia de casos específicos de terremotos que han afectado el país desentrañando así las consecuencias económicas y sociales a largo plazo de estos fenómenos. En última instancia, este tema ofrece un campo de estudio que merece seguir trabajándose y constituye un reto de investigación sustancial para los historiadores dominicanos y caribeños. l _________________________________________________ Centro estudios caribeños. PUCMM.


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zona retro Cultura

Operativo masivo: Santo Domingo bajo tensión por persecución de seis asaltantes El 10 de enero de 1972, los residentes de Santo Domingo fueron testigos del mayor operativo militar y policial visto en el país desde la guerra civil de 1965 LENIN RAMOS lramos@elcaribe.com.do

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n esta ocasión, Zona Retro vuelve a enero de 1972 para relatar, mediante las páginas de la época, la feroz persecución desplegada por las tropas dominicanas tras seis militares y dirigentes comunistas acusados del asalto al Royal Bank of Canadá. Allanamientos en la capital: registros y detenciones masivas

De acuerdo con registros periodísticos de la época, en la mañana del 10 de enero de 1972, efectivos de la Fuerza Aérea, el Ejército Nacional, la Marina de Guerra y la Policía Nacional daban seguimiento a seis personas, todas militares y dirigentes comunistas, acusadas de participar en el asalto a la sucursal del Royal Bank of Canadá del ensanche Naco, del que los responsables huyeron con más de RD$60,000. Aunque en ese momento se desconocía el número exacto de efectivos empleados, miles de uniformados, vestidos de campaña y armados con armas largas, recorrieron casa por casa distintos barrios de la capital, acompañados por auxiliares del fiscal del Distrito. En ese contexto, los residentes de Santo Domingo fueron testigos del mayor operativo militar y policial registrado en el país desde la guerra civil de 1965. No obstante, las gestiones realizadas para dar con el paradero de Plinio Matos Moquete, Bienvenido Silveira Leal Prandy (Chuta), Amaury Germán Aristy, Harry Jiménez Castillo (Memo), Ulises Arquímedes Carón Polanco y Virgilio Pérez Perdomo no tuvieron éxito. En este sentido, las fuerzas detuvieron a un número no especificado de personas, quienes fueron interrogadas en dependencias policiales. La institución no dio a conocer ni la identidad ni la cantidad de los arrestados. Los allanamientos comenzaron a las seis de la mañana y finalizaron al mediodía. Asimismo, los diarios informaron que no se produjeron incidentes ni excesos durante el operativo. A diferencia de allanamientos previos, los detenidos no fueron maltratados. Desde el instante en que los militares establecieron el cerco en los sectores de San Antón, San Lázaro, San Carlos, Ensanche Espaillat, así como en Capotillo, Los Guandulitos y otras zonas, se prohibió a los residentes abandonar dichos ba-

Un hombre fue subido a un jeep, acompañado por efectivos del Ejército Nacional. OGM

Al concluir los allanamientos en una zona, los efectivos se desplazaron en un camión de transporte hacia otra ubicación. OGM

Agentes de la Policía realizaron registros a civiles durante los allanamientos en distintos sectores de la capital. OGM

Oficiales de la policía registran un automóvil. OGM

Un capitán del Ejército registró a un hombre, con las manos en alto. OGM

rrios. Centenares de jóvenes fueron registrados, pero tratados con cortesía.

ciones de la jefatura policial. En este sentido, tránsito vehicular por la avenida Mercedes, en el sector Colonial, fue desviado hacia la calle El Conde, lo que provocó extensos congestionamientos. Situaciones similares se registraron en varias vías de Gualey. Tanto los vehículos como sus conductores y ocupantes fueron requisados, sin que se encontraran armas.

Ciudadanos afectados por el operativo

Por otra parte, el operativo provocó retrasos en la llegada a sus lugares de trabajo de médicos, enfermeras, obreros, periodistas, ingenieros y otros ciudadanos. Inicialmente, algunos efectivos militares obstaculizaron la labor de los periodistas de diversos medios de comunicación, aunque posteriormente se les permitió circular con libertad por instruc-

Allanamientos resultan en detenciones y decomiso de armas

De acuerdo con la información publicada

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en las páginas del periódico El Caribe, en algunas viviendas la Policía y efectivos de las Fuerzas Armadas hallaron armas y otros materiales de carácter bélico. En el sector de Gualey, dentro de una vivienda, se encontró un revólver y una bayoneta para fusil Máuser modelo 1908. Mientras tanto, en el barrio Capotillo se incautó un revólver, así como libros y folletos con literatura catalogada como “comunista”. En la vivienda identificada con el número 76 de la calle José Reyes, los militares y agentes policiales hallaron tres pequeños escudos para camisas de uso militar, un sable de oficial de las Fuerzas Armadas, una bayoneta para fusil y una macana de madera similar a las empleadas por la Policía. En el lugar fueron detenidos los jóvenes Ricardo y Jesús Pérez, de 19 y 17 años respectivamente. Según dijo la doctora Josefina Salas Montero, los objetos militares pertenecían a una señora de nacionalidad española, que se encontraba internada en una clínica en Santo Domingo. En ese orden, la doctora Salas Montero sostenía que los jóvenes eran inocentes y que los objetos habían sido dejados aproximadamente un año antes en una maleta por la señora Clementina García, quien los guardó junto a ropa y utensilios del hogar, sin que ellos tuvieran conocimiento de su existencia. Además, entre los detenidos se encontraba el estudiante Miguel Guerra, a quien se señaló de tener un rifle de perdigones en su vivienda en San Carlos, así como el señor Aridio García de León, secretario general del comité distrital del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). Asimismo, en la intersección de las calles Las Mercedes con Duarte fueron detenidos 12 jóvenes. De manera similar, se registraron detenciones en San Miguel, en la esquina con Juan Isidro Pérez. Los militares capturaron a varios jóvenes en los barrios La Cañita, Gualey y Guandulito, así como en el Ensanche Espaillat. Despliegue general: fuerzas militares y policiales en acción

Helicópteros de la Fuerza Aérea realizaron sobrevuelos sobre la ciudad, mientras que los periodistas informaron haber observado botes de la Marina de Guerra patrullando el río Ozama, cuyos tripulantes estaban armados con fusiles. El jefe de la Policía Nacional, general de brigada Neit Rafael Nívar Seijas, declaró que los individuos prófugos de la justicia, acusados del asalto al banco, tenían la intención de llevar a cabo acciones para alterar el orden público. Además, añadió que la operación planeada por el grupo de izquierdistas se extendería a lo largo de todo el mes y que tenían previsto llevar a cabo actos terroristas dirigidos contra altos mandos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, así como contra funcionarios del Gobierno y otras personas. Por su parte, el secretario de Interior y Policía había declarado que los allanamientos en los distintos sectores de la capital continuarían mientras las circunstancias lo requirieran. El general de brigada Salvador Augusto Lluberes Montás coincidió en que los allanamientos, según lo estipulado por la ley, debían efectuarse en presencia de autoridades judiciales. l


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LAS VAINAS DE MERCADER

El amor, como celaje, llegó a medianoche (Cuento de Navidad)

Amigos de Toña en curso de pintura. F.E.

Los amigos de Toña. F.E.

Amor. F.E.

JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

N

adie, absolutamente nadie, pensó que el sargento Jota T. se atrevería a traerla. Era medianoche de un 23 de diciembre. Ella lo miraba con extrañeza desde sus ojos de linterna y enamorada como una gata. - Aquí es la cosa – dijo él quitándose el uniforme. Se acomodó en una cama de dos pisos junto a una pila de ladrillos. Él prefería las alturas y ella, cansada también, se durmió en aquel refugio. Vestida de negro, como cuervo de primavera, no pensó quitarse el vestuario. Si tenía pintalabios, colorete o sombra sobre sus párpados, es imposible de establecer. Era una noche de un gran apagón y no había ni luna, ni estrellas. Ella pensó en los últimos días en Moca y se durmió, a pesar de los ronquidos militares que ya parecían un desfile patriótico acompañado de un cornetín y un serrucho boto. Al otro día, 24, la gente se movía por todo el pueblo buscando el juguete de la noche y la libra de chicharrón para celebrar aquellas navidades. La construcción iba bien, pero ese día no se oyó ni un solo martillazo. Solo las miles de luces que parpadeaban en el parque repetían el clanclán de las campanas. Cuando los ronquidos, como toque de corneta, pasaron a acordeón agujereado, el sargento se levantó. Para su sorpresa, su acompañante nocturna lo esperaba para el desayuno, aún vestida de negro y un poco desubicada. Nunca había viajado tan lejos y la brisa del motor la afectó y la desorientó. El guardia le habló con voz de guardia y le explicó la regla del juego a Amor. - Sobre todo no te fíes de Toña. Dile que sí a todo. Toña iba y venía. Cruzaba el río, saludaba a los carpinteros, a los ingenieros, desenterraba los duros recuerdos y se quedaba pensativa. Ella no hablaba. Con tan solo mirar se sabía si le caías bien, o

Casona de Horacio. F.E.

Amor. F.E.

En la Casona. F.E.

lo contrario. También podía ser fría e indiferente. En las discusiones de los guachimanes nunca intervenía. Le gustaba observar el juego de dominó, pero no emitía juicio y menos si discutían de pelota o de política. A Amor, la acompañante del Guardia, la veía de lejos y, obviamente envuelta en una aureola de celos como nube de agosto. Ella supo dominarse para no crear un lío y no disgustar al Guardia. Lo de ella y el Guardia “eran amores perros”. El Guardia no era viejo, tendría unos 30 y pico corto y se afeitaba, como un ritual pagano, puntualmente cada tres días. Poseía una mirada inclasificable y una sonrisa opaca, tal y como aprendió en los cuarteles. Era especialista en mecánica

que solo le servía para uso personal y, se puede decir que era un muchacho servicial, leal, aunque un poco interesado. A pesar de que todos los días tenía sueños diverso, solo jugaba el 69, un capricho de antaño en su familia que le ha dejado una cuenta enorme de maldiciones, resabios y pérdida. Nunca se ha sacado un peso y, lo peor, es que no se atreve a dejar de jugar pensando que una vez lo haga, “ei maidito 69 va a salir”. Como guardia se ha ganado un dinerito en sus horas libres, en la construcción de la Casona. Él es árbitro de las discusiones gigantescas diarias, y voz de altoparlante, de los carpinteros para evitar que no se maten a martillazos limpio, arriba de los andamios. Toña los mira y se ríe, prefiere sentarse al lado del ingeniero rubio que es sumamente amable y siempre le dice cosas bonitas y, que el Guardia, por supuesto, no las oye. El Rubio es hombre de confianza de su jefe, que solo trabaja con gente honesta y con capacidad. De vez en cuando consulta con el Ing. Polanco que sabía que no se necesitaba gente de la Capital para rehacer la Casona. Aquel 24 por la noche fue decisivo cuando, a medianoche, los montantes tronaron como si cayera un aguacero de mayo. El cielo se iluminó con una lluvia de luces casi mayor que las que se ven el 31. Toña, que se había quedado del otro lado del rio no oyó los consejos de Ágata y lo atravesó. El ruido la enloquecía, su cerebro estaba por estallar. Corrió a ciegas entre escombros, matorrales y materiales de construcción y llegó hasta la puerta del Guardia. Tocó insistentemente hasta que él le abrió. Inmediatamente entró como si estuviese perseguida, se subió a la cama y ahí quedó temblorosa, completamente desnuda. Amor, al verla, lanzó un FFFFuuuuffffff y poco a poco se bajó de la cama, salió con pasos de bailarina de ballet clásico y no se volvió a ver nunca más por la Casona del Presidente Horacio. (Nota: escrito sin IA). l


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CERTIFICO Y DOY FE

Mis 37 años de Ordenación Episcopal mon Benito De La Rosa apreciamos su amor y dedicación al cuidado de la porción de la Iglesia Universal que le fue confiada. Su ejemplo da testimonio del celo apostólico y la caridad evangélica”. 15-Leidy Colón Salcedo

“Muchas felicidades querido monseñor de La Rosa. Usted nos ha guiado a muchos hacia los pies del Niño Jesús. Dios le siga bendiciendo mucho”.

“Muchísimas felicidades y grandes bendiciones. Que Dios bendiga grandemente su vida consagrada al servicio de los demás con larga vida y salud”. C)Obispos dominicanos -Mons. Jesús Castro Marte “Su Excelencia Reverendísima: Que la paz de Cristo habite en su corazón, para que siga brindando amor a los demás. Con profundos sentimientos de júbilo me dirijo a Usted, para expresarle mis más cordiales y fraternas felicitaciones con motivo de su Trigésimo Séptimo (XXXVII) Aniversario de Ordenación Episcopal, acontecimiento que, sin duda, representa un don para toda la Iglesia, al ser ungido por el Espíritu Santo con el óleo de alegría para anunciar la Buena Noticia. Al celebrar la Epifanía del Señor, es una solemnidad católica que conmemora la manifestación de Jesús a todos los pueblos, que simboliza la visita de los Reyes Magos (Gaspar, Melchor y Baltasar) que llegaron desde Oriente para adorar a Jesús, ofreciéndole oro, incienso y mirra. Motivo por lo que, con sentimientos de gratitud y esperanza, le expreso mis mejores deseos para el Año Nuevo, colmado de la paz que brota del Evangelio. ¡Felicidades, monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio! Mis Oraciones por usted. Afectísimo en Cristo, Jesús Castro Marte, obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey”. -Mons. Benito Ángeles “Mons. Ramón Benito de La Rosa, bendiciones con felicitaciones para ti, hermano, en tu aniversario de Ordenación Episcopal. Gracias por tu ejemplo, testimonio y constancia. Dios siga bendiciendo tu vida ministerial. Gracias por ser siempre hermano cercano”. -Mons. Andrés Napoleón Romero “Muchas felicidades a monseñor de La Rosa. Que la estrella de Belén guíe siempre sus pasos”. -Mons. Francisco Ozoria Acosta “Ramón, feliz año y feliz aniversario de Ordenación Episcopal, de la cual yo soy testigo en Roma”.

13-Angelica Sosa

Conclusión

“Bendiciones para usted y su familia. Gracias por su labor pastoral, su dedicación y acompañamiento a lo largo de esos 37 años dedicados todos nosotros”.

CERTIFICO que al cumplir mis 37 años de ordenado obispo, renuevo mi compromiso de continuar sirviendo a la Iglesia y guiando, santificando y enseñando al pueblo de Dios. DOY FE en Santiago de los Caballeros a los diez (10) días del mes de enero del año del Señor dos mil veintiséis (2026). l

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

A

l celebrar, el día 6 de enero de 2026, la Fiesta de la Epifanía del Señor, mis 37 años de Ordenación Episcopal, conferida por el papa san Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro del Vaticano, junto a obispos provenientes de diversas partes del mundo, signo elocuente de la universalidad de la Iglesia, acuden a mi memoria recuerdos entrañables imposibles de olvidar. De manera muy especial, vuelve a mi corazón la figura de mi padre, Benito de La Rosa, quien, al verme salir revestido con las insignias episcopales, me dijo con emoción: «Este ha sido el mejor regalo de Reyes que me han hecho». Aquellas palabras quedaron grabadas para siempre en mí. Con motivo de esta celebración, escribí un breve texto que compartí posteriormente en mis redes sociales. Las respuestas recibidas, tan cargadas de afecto, cercanía y gratitud, me conmovieron profundamente. Por ello, he considerado oportuno reproducir aquí solo algunas de ellas, porque entre todas, son miles, con los nombres de sus autores, como parte de estas memorias, agradecido por tanto bien recibido a lo largo del camino. A)Texto escrito por mí Hoy cumplo 37 años de haber sido ordenado obispo. En este largo camino he vivido muchas alegrías y cruces. Sin embargo, en todo ha estado presente la gracia y el auxilio de Dios. Como los sabios reyes de Oriente, he procurado mantener la mirada fija en la estrella, dejándome guiar incluso cuando el camino se volvió incierto u oscuro. Esa luz siempre me ha conducido a Jesucristo, centro de mi vida y sentido de mi ministerio. Con un corazón agradecido, pongo nuevamente mi camino en sus manos y le pido la gracia de seguirlo con fidelidad hasta el final de mi vida. Repito hacia ustedes las palabras de San Agustín: “Para ustedes soy obispo, con ustedes soy cristiano”. B)Respuestas recibidas 1-Yolesy y Anthony García

“¡Felicitaciones, Su Excelencia! Damos gracias a Dios por sus 37 años de Ordenación Episcopal. En casa, celebramos con usted. (Ambos me asisten en casa).

“Muchas felicidades e infinitas bendiciones para usted monseñor. Gracias por su entrega y dedicación a cuidar el rebaño a usted confiado, Dios le siga colmando con su gracia”.

da y vocación. En este camino ha dejado huellas imborrables en sus feligreses. Gracias por tanto. Dios siga dándole mucha salud y bienestar en general, para continuar con su ardua y santa vocación. Usted es de los sacerdotes que transforman vida, esos que son capaces de retener, recuperar, sin ninguna presión a estas ovejas. Todos los días pienso en usted, gracias por todo, gracias, Dios le bendiga siempre. Un abrazote repleto de mucho cariño”.

4-Mercedes Guerrero M.

10-Padre Jerry Santiago Mercado

“Gracias a Dios por usted y por su vocación, gracias por ser referente del amor de Dios para tantas familias. Se le quiere mucho. Bendecido aniversario”.

“Agradezco a Dios por su ministerio episcopal y la gran bendición de haber podido compartir con usted en el servicio en la Diócesis de la Altagracia. Gran Maestro y Padre espiritual, junto a su lado crecí en el sacerdocio y comprendí que su labor solo se alcanza siéndole solo fiel al llamado recibido del Señor. Feliz aniversario larga vida. Con amor y respeto”.

por hacer a Dios presente en su sacerdocio y por enseñarnos que la fe nos acerca a Dios y nos detiene ante el hermano necesitado y servirle. Felicidades, Dios me lo bendiga siempre”. 3-Ana Parra

5-Jesús Gutiérrez

“El Señor le siga bendiciendo y acompañando en cada proceso de su vida física y ministerial. Le conceda estabilidad en la salud y firmeza en la fe. Sacerdote para siempre, bajo el modelo de Cristo y la protección de su madre María. Felicidades. Bendiciones de lo alto.” 6-Disnaida Ángeles

“Muchas felicidades, que el Señor continúe fortaleciendo su vocación y cada día su fe sea más fuerte para guiar al pueblo de Dios.” 7-Alejandra Rodríguez

“Muchas felicidades Monseñor. Su vida y ministerio son una bendición para nosotros y para toda la Iglesia. Que su corazón de pastor siga configurado con el de Cristo”. 8-Leo Rodríguez Lovera

“Felicidades monseñor. Eso es una bendición para nuestra Iglesia por los frutos cosechados a través de su vocación”.

2-José Francisco Taveras

“Mi querido monseñor, usted ha sido un evangelio viviente para nosotros, gracias

9-Elsa Delgado

“Dios siga bendiciendo y guiando su vi-

11-Justo de Jesús

“Estoy muy seguro que Él lo seguirá guiando, y si el camino se pone difícil, Él le proporcionará otro como hizo con los Magos. Muchas felicidades. Me uno en oración para que Dios lo mantenga muchos años más. Mi abrazo fraterno”. 12-Hilda Peguero

14-Carlos Andrés Henríquez

“Muchísimas y abundantes bendiciones. El Señor le conceda el premio reservado a los servidores fieles a su llamado. Ra-


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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Richter en Fondation Louis Vuitton

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ecientemente estuve en París y visitar la retrospectiva de Gerhard Richter (1932) enlaFondationLouisVuitton fue asistir a una lección sobre la condición humana. La obra del artista no seduce por gestos grandilocuentes ni por discursos explícitos; en apariencia es austera, pero en esencia exige del espectador una atención profunda, casi ética. Richter es, ante todo, un humanista. Su producción no se limita a representar imágenes, sino que transfigura las peripecias del ser humano atravesadas por los cambios políticos, sociales y económicos de su tiempo. Cada pieza intervenida, cada superficie velada, parece contener una memoria en tensión. Su obra no describe la historia, más bien la filtra, la cuestiona y la vuelve emocionalmente tangible. Su formación y su mirada como fotógrafo marcan decisivamente su lenguaje pictórico. Esa relación con la imagen técnica le permite alcanzar un nivel de

precisión que nunca es frío. Sus desenfoques, barridos y capas de color revelan la fragilidad del recuerdo y la inestabilidad de la verdad. Hay en su obra una carga emocional aguda, contenida, casi pudorosa. Nada es explícito, pero todo está intensamente presente. Se experimenta el proceso mismo de construcción de la imagen, como si el espectador pudiera acompañar el pensamiento del artista mientras la obra se va formando. Richter demuestra que la pintura todavía puede ser un espacio de reflexión profunda, de duda, de memoria y de conciencia. Su producción visual no impone verdades, sino que propone una ética de la mirada. Y, en tiempos de imágenes rápidas y discursos simplificados, esa postura resulta no solo admirable, sino profundamente necesaria. La retrospectiva de Gerhard Richter en la Fondation Louis Vuitton, abierta al público hasta el 2 de marzo de 2026, permite comprender con claridad su proceso evolutivo, sus prácticas, motivaciones, rupturas y las reinvenciones constantes. El artista no se repite; se corrige. Su trayectoria es la de un creador que ha debido adaptarse según los contextos que le ha tocado habitar, aceptando que el arte no es una respuesta definitiva, sino una forma permanente de seguir preguntando. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

No. 24

E

l cine bélico, en su esencia más pura, nunca trata solo de batallas. Es un espejo fracturado donde se reflejan los dilemas más oscuros de la condición humana. Este filme lo muestra. No es simple biopic o thriller de resistencia para erigirse como un incisivo tribunal generacional. No glorifica; interroga usando la historia de Gunnar, un legendario combatiente noruego contra los nazis como detonante de una conversación incómoda y necesaria. La estructura dual es su mayor acierto. Por un lado, la narrativa clásica, casi de espionaje, sigue al joven Gunnar en su metamorfosis de ciudadano a arma clandestina. La dirección se contiene, opta por una tensión metódica y fría. Los sabotajes se planifican y ejecutan con precisión de relojería, en una Oslo ocupada. Es la historia del héroe que se despoja de su identidad—de su humanidad—para convertirse en el eficiente Número 24. Pero es en el contrapunto donde reside el alma crítica de la película. La voz temblorosa Gunnar anciano, enfrentando a un auditorio de jóvenes, convierte el homenaje en confrontación. No posiciona al espectador como mero admirador, sino como jurado. Las preguntas incisivas de

los estudiantes, particularmente de una joven que encarna la mirada contemporánea, no son meros recursos dramáticos; son el corazón del filme. ¿Era necesario asesinar? ¿Dónde se traza el límite cuando se lucha por la libertad? La respuesta del héroe—“en la guerra las reglas son distintas”—choca contra el relativismo moral de una generación que solo ha conocido la paz. Es aquí donde logra su mayor complejidad y, a la vez, revela una cierta limitación. Disecciona el dilema, pero en su deseo de mantener un respeto histórico, a veces rehúsa profundizar en las grietas psicológicas de Gunnar. Lo vemos actuar, sufrir y justificarse, pero el acceso a su “quinto cajón” mental—a ese trauma contenido—queda sugerido más que explorado. El filme prefiere presentar el gris de la duda a través de los jóvenes, mantiene a su protagonista en un blanco y negro heroico inaccesible. La conclusión es híbrida y forzada en su intento por conciliar el homenaje con la crítica. No es una lección de historia; es un puente dialéctico entre dos épocas inconciliables. Recuerda que el precio de la lucha contra los nazis no se mide solo en sangre, sino en la carga moral que los sobrevivientes deben soportar para siempre, y en el derecho de las generaciones futuras a cuestionar. En Netflix. l HHHH GÉNERO: bélico . DURACIÓN: 111 minutos.

H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

desde mi ventana

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

SANTIAGO ALMADA salmada@elcaribe.com.do o

Vivencias venezolanas de Rafael Céspedes

El tedio de enero

U

n dominicano que se define como creyente en Dios, “origen, centro y dirección de mi existencia” recogió en un libro sus experiencias como asesor del candidato presidencial Hugo Chávez, en la Venezuela de 1998. Se trata de Rafael Céspedes Morillo, autor de la obra Estrategia y asesoría política. Céspedes Morillo, quien en el país llegó a trabajar con políticos como el expresidente Jacobo Majluta, viaja a la patria de Bolívar a finales del siglo XX, para contribuir con su asesoría a la victoria del ex teniente coronel golpista durante uno de los gobiernos del socialdemócrata Carlos Andrés Pérez. Como explica el estratega en la publicación, el entonces presidente dominicano Leonel Fernández, en un encuentro con Chávez en el Palacio Nacional mostró interés en la victoria del visitante, la que terminaría de cristalizarse con las oportunas recomendaciones del mercadólogo quisqueyano. Onofre Rojas, Max Puig y Guadalupe Valdez, entonces aliados al presidente Fernández, canalizaron el acercamiento de Céspedes con el chavismo. Tras décadas del bipartidismo encabezado por social demócratas y social cristianos, ahora la competencia era entre un guardia retirado y una ex reina de belleza. Irene Sáez, quien tras rondar el 60 por ciento en las encuestas cayó en picada, dejó el espacio a Chávez, visto con ojerizas por la oligarquía y Salas Romer, “quien les parecía más oligarca que ellos”. Céspedes Morillo reconoce el éxito en su aporte para que el chavismo subiera al poder, pero lamenta como cristiano el derrotero tomado por el naciente dictador, continuado por el recién capturado Nicolás Maduro. El autor de Estrategia y asesoría política (mis experiencias) le expresó a quien escribe que, si bien sufrió un desencanto entre el Chávez candidato y el Chávez presidente, con Maduro nunca se forjó expectativas promisorias. La mención de Céspedes a Raúl Isaías Baduel, otro cristiano conocido en la lucha es más que ilustrativa. Las desconsideraciones sufridas del régimen que ayudaron a subir les advirtieron de lo que le esperaba a Venezuela. Es tiempo de releer la obra de Céspedes Morillo.l

L

os brindis, los buenos deseos, los festejos, la efímera sensación de ser obligatoriamente felices durante unos días, todo eso ha quedado atrás y el tiempo parece que de pronto se aplanara en una sucesión que acumula los días en una dimensión grisácea. Enero es una época que para los bolsillos se hace demasiado larga, después de haber tirado la casa por la ventana, y no porque se tarde más en cobrar, sino porque los ajustes del presupuesto doméstico obligan a reducir gastos, sobre todo en una enorme mayoría de hogares donde los ingresos no han permitido “guardar pan para mayo”. Son treinta y un días que se estiran en noches más largas, con la sensación de que las celebraciones navideñas parecen lejanas mientras los días se recuestan sobre una rutina que, salvo los intentos de cumplir con los propósitos formulados en diciembre, no trae nada novedoso. Los dominicanos que viven en Europa o en Estados Unidos comparten imágenes de los crudos inviernos boreales, con calles y autopistas nevadas, fotos que producen una sensación de frío porque aquí no estamos acostumbrados a esas temperaturas que cristalizan el aliento y congelan hasta las ganas de vivir. Los que tenemos el “vicio” de leer intentamos cumplir con lecturas pendientes, que casi siempre comienzan por los libros que recibimos de regalo o por los que nos autorregalamos con el doble sueldo, un proceso que tardará seguramente hasta marzo o abril, siempre que no aparezca alguna novedad en las librerías. Sin embargo, esa tediosa sensación que parece alargar los días persiste, como si enero durara la mitad de los trescientos sesenta y cinco días restantes, porque hay poco que festejar, salvo el 21 que es el Día de la Altagracia y el 26 que es el aniversario del natalicio de Juan Pablo Duarte, fechas que no ameritan festejos bailables, ni comidas especiales ni reuniones “de carácter etílico”. Así que los hombres y mujeres de corazón debemos prepararnos debidamente para afrontar este mes de la mejor manera posible, no permitir que el aburrimiento se instale en nuestra existencia, juntarnos para hablar de libros, de política, ir al cine, caminar por el malecón o por nuestros parques, contar los mismos chistes y reír como si recién acabáramos de escucharlos, enfrentemos enero con el escudo de la alegría. He dicho. l


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NOVELA POR ENTREGAS

El Manuscrito de Santo Domingo Crónica periodística entre las leyendas y las sombras BASILIO RODRÍGUEZ CAÑADA Especial para elCaribe

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l joven periodista Fidel Madera viaja a la República Dominicana con un propósito que parece sencillo: escribir un artículo sobre las leyendas más conocidas del país. Pero lo que empieza como un trabajo rutinario pronto se convierte en un descenso a un territorio donde lo fantástico y lo real se confunden. Desde las calles de la Zona Colonial hasta los pinares de Constanza, desde las ruinas de La Isabela hasta el misterioso Lago Enriquillo, Fidel descubre que esas historias no son meros rumores ni adornos folclóricos: son presencias vivas que reclaman ser escuchadas. El Duende travieso, la Ciguapa de pasos invertidos, el Bacá hambriento, los tesoros malditos, los fantasmas coloniales y hasta el espectro del cacique Enriquillo se cruzan en su camino. Y lo más inquietante: cada encuentro queda registrado en un manuscrito que parece escribirse solo, con una caligrafía que no es la suya. Lo que el lector tiene en sus manos no es solo un libro de leyendas. Es el testimonio de un hombre que fue elegido —o condenado— a ser cronista de lo invisible. ¿Mera literatura fantástica? ¿O la prueba de que, en Santo Domingo, la noche camina de verdad?

Introducción editorial

Cuando Fidel Madera fue a la República Dominicana lo hizo con la convicción, muy propia del oficio periodístico, de que las historias existen para ser verificadas, desmentidas o confirmadas. Nadie le advirtió que, en este caso, la investigación lo arrastraría fuera de los límites de la realidad ordinaria, empujándolo hacia una experiencia en la que los hechos y los mitos se funden en un territorio común. El resultado de ese viaje es el texto que el lector tiene ahora entre manos: una crónica que bascula entre el testimonio y el relato literario, entre el documento y la revelación. Fidel no se limita a reseñar las leyendas dominicanas más célebres —el Duende travieso, la Ciguapa de pasos invertidos, los tesoros encantados, el Bacá infernal, la Virgen que concede milagros oscuros, los fantasmas del Callejón y el espectro de Enriquillo en el Lago—, sino que se atreve a narrar cómo estas presencias se hicieron carne en su propio recorrido vital. El libro que presentamos no es, por tanto, un simple compendio de folclore, sino el testimonio de alguien que se convirtió, a su pesar, en protagonista y testigo. En sus páginas late la urgencia de un hombre que escribe no para convencer, sino para sobrevivir, consciente de que la frontera entre la superstición y la historia oficial es más porosa de lo que solemos admitir. Resulta imposible determinar cuánto

La ciguapa forma parte de las leyendas urbanas de Santo Domingo. F.E.

hay de experiencia objetiva y cuánto de visión subjetiva en esta obra. Pero acaso ahí radica su fuerza: en esa grieta entre el periodismo y la literatura, donde el lector debe decidir por sí mismo si lo que se cuenta es producto de la imaginación, o si, como insinúa el propio autor, estamos ante verdades que caminan de noche. Al publicarlo, no hacemos sino continuar una tradición antigua: la de los cronistas que, desde la época colonial, registraron prodigios, horrores y portentos al mismo tiempo que describían batallas o descubrimientos. Fidel Madera se inscribe, consciente o no, en esa genealogía. Le corresponde ahora al lector adentrarse en estas páginas con la misma mezcla de escepticismo y temor que acompañó al autor en su viaje. Porque, como él mismo advierte, “las leyendas no necesitan creyentes; solo necesitan testigos.” Prólogo. La llegada de un incrédulo

Me llamo Fidel Madera y soy periodista. O al menos eso pensaba hasta aquel viaje a San0to Domingo que cambió mi vida para siempre. Vine buscando historias, y me encontré con algo que no sé si llamar verdad o pesadilla. Aún conservo mi libreta, con las primeras notas garabateadas en el vuelo de Madrid a Punta Cana, cuando todo parecía simple. La encomienda era clara: “Escribe una serie de artículos sobre las leyendas más conocidas de República Dominicana; hazlo pintoresco, entretenido, de esos textos que venden viajes y alimentan la imaginación de los turistas”. Palabras del jefe de redacción, que jamás ha cruzado el Atlántico, pero opina como si fuera virrey. Yo, por entonces, era un hombre de certezas. Escéptico. Creía en la racionalidad, en los hechos verificables, en el poder de las palabras como testimonio, no como invocación. Me divertía la idea de contar historias de brujas, apariciones y monstruos rurales, con ese aire entre exótico y

folclórico que tanto gusta al lector europeo. Lo veía como material jugoso, nada más. Pero apenas puse un pie en Santo Domingo, supe que había algo distinto. El aire era espeso, saturado de humedad y de aromas: salitre, frutas demasiado maduras, humo de motores viejos. El calor no era un fenómeno físico, sino una presencia. Y la ciudad colonial, con sus piedras centenarias, parecía respirar por sí misma, como si guardara secretos bajo cada sombra. Llegué un viernes por la tarde. El taxi me condujo desde el aeropuerto, atravesando avenidas atestadas de carros, motores y guaguas que parecían moverse al compás de un caos invisible. No entendía cómo no se estrellaban a cada segundo. El conductor, un hombre de sonrisa fácil, me habló de la historia de la ciudad como quien recita un rezo: —Aquí está la primera catedral de América, señor periodista. Y allá, la Fortaleza Ozama. Todo muy bonito, muy turístico. Pero… usted quiere saber de lo otro, ¿no? —¿De lo otro? —pregunté, confundido. Él se rio, sin mirarme, como si hablara solo: —De lo que no sale en las guías. Aquí las historias caminan de noche, señor. Y algunas no perdonan al que las escucha. Tomé nota mental de aquella frase, pensando que sonaba demasiado buena para un reportaje. No sabía entonces que era una advertencia. Me hospedé en un hotel pequeño, de paredes gruesas y balcones de hierro, en la Zona Colonial. El recepcionista me entregó la llave con gesto mecánico, pero cuando me presenté como periodista interesado en leyendas, levantó la vista con una mezcla de recelo y complicidad. —Va a encontrar mucho de eso aquí, señor Madera. Pero no se burle. Ni piense que es cuento para turistas. Uno no se mete con ciertas cosas. Yo asentí, fingiendo respeto, aunque

por dentro sonreía. ¿Acaso no era esa la mejor actitud posible para alguien que viene a escribir? El miedo de los locales es oro narrativo. Esa primera noche salí a caminar por la calle de Las Damas. La piedra del empedrado parecía absorber el calor del día y soltarlo como un suspiro. Pasaban parejas, grupos de jóvenes, vendedores de empanadas. Todo era vida y bullicio. Sin embargo, cuando crucé frente a la Fortaleza Ozama, sentí un escalofrío. No había nadie, y, sin embargo, juraría haber visto una sombra tras las troneras. Me dije que era el jet lag, la sugestión, el exceso de ron que había probado en la cena. Pero en mi libreta escribí: “La ciudad respira. Y algo me observa”. Al día siguiente visité la Catedral Primada. La guía hablaba de Colón, de las bóvedas, de las reliquias. Yo me alejé un poco del grupo, buscando ángulos para mis notas. El interior olía a piedra húmeda y cera gastada. De pronto, escuché un murmullo. No palabras claras, sino un rezo antiguo, como susurros latinos arrastrados por el viento. Miré alrededor: nadie hablaba. El grupo estaba a varios metros, y yo me hallaba solo en una capilla lateral. El murmullo cesó de golpe, como si hubiese notado que yo lo escuchaba. Me obligué a mantener la calma. Anoté en mi libreta: “El eco de siglos suena como voces vivas. Posible recurso literario: ‘las piedras aún rezan’”. Pero el sudor frío en mi nuca no era literario. Era real. Esa tarde, en un café cercano al Parque Colón, hojeaba mis apuntes cuando se me acercó una anciana. Tenía la piel curtida, los ojos brillantes, y un rosario de cuentas negras colgando de la mano. —Usted escribe, ¿verdad? —me preguntó, sin saludo. Asentí. —Pues escriba con cuidado. Aquí lo escrito se cumple. Me quedé en silencio, sorprendido. Ella me sostuvo la mirada unos segundos y luego se alejó sin más. Intenté reírme de aquello, pero al abrir mi libreta noté algo extraño: en la última página había palabras que yo no había escrito. Decían: “Fidel Madera, lo que buscas no son cuentos. Prepárate.” Miré alrededor, buscando a la anciana. Se había desvanecido entre la multitud. Cerré la libreta de golpe y me dije que debía dormir, que todo tenía explicación. La mente juega trucos, el calor afecta, el ron confunde. Sí, todo era racionalizable. Y, sin embargo, esa noche, al apagar la luz en mi habitación, escuché la misma voz murmurando en la oscuridad, las mismas palabras latinas que en la Catedral. Me tapé los oídos, convencido de que era el eco de mi imaginación. Pero mi cuerpo sabía la verdad: lo que había venido a buscar, me había encontrado a mí primero. l


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Poemas de Nicole Delgado

Pero, ¿qué es el alma? ¿El aire, que dentro del cuerpo se hace espacio? ¿La voz, que en la memoria se hace tiempo? ¿La galaxia que se integra entre la tierra y el fuego? ¿Rayo de luz que atraviesa la soledad y la transforma?

VALENTÍN AMARO Especial para elCaribe

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sta semana, en “Espejo de tinta”, tenemos como invitada a Nicole Delgado (Puerto Rico, 1980), poeta, traductora, artista de libros y gestora cultural. Ha publicado más de una veintena de libros de poesía en diversos formatos y tirajes, y ha participado como artista invitada en numerosos foros internacionales. Asimismo, ha colaborado con proyectos de publicación independiente en Puerto Rico, Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. En 2016 creó La Impresora, editorial de poesía y taller de risografía y experimentación editorial de reconocimiento internacional, que codirige junto a la poeta Amanda Hernández. Es fundadora de la Feria de Libros Independientes y Alternativos (FLIA) de Puerto Rico, que recientemente celebró su XV edición. Su poemario Periodo especial (2019) explora la crisis fiscal de Puerto Rico a través de los espejos socioeconómicos de las Antillas Mayores. Su libro más reciente es el poemario bilingüe adjacent islands / islas adyacentes (2022), traducido al inglés por Urayoán Noel. La poesía de Nicole Delgado sondea en la experiencia del regreso, la pérdida y la fragilidad colectiva marcada por la migración, los desastres naturales y la precariedad. En sus textos, la casa, el cuerpo, el paisaje y el lenguaje aparecen como espacios en tensión: lugares que se vacían, se agrietan o se desbordan, pero que también ofrecen posibilidades de reconstrucción, escucha y cuidado. La voz poética oscila entre la introspección existencial, al preguntarse por el alma, el sentido y la nada, y una conciencia que observa cómo la naturaleza, los animales y los vínculos humanos enseñan otras formas de habitar el tiempo y el territorio, especialmente después de la catástrofe. En ese diálogo entre silencio, memoria, paisaje y palabra, sus poemas proponen una manera más consciente, vulnerable y solidaria de estar en el mundo. Es una dicha contar con su voz en este espacio de difusión de la literatura de nuestro Caribe. HACK

No tengo prisa por escribir más poemas. Ya no tengo prisa por casi nada. Me instalo en la lentitud como una forma de hacerle trampa a lo que la vida espera de mí, por ejemplo si me levanto temprano tardo dos horas en tomar café. Siempre hay tiempo para fumar un poco más e ir identificando las capas de sonido que cohabitan en mi ambiente, el largo, ancho, la profundidad de mi campo visual, o meditar

¿Los apuntes perdidos que llegarían a ser poesía, o las iluminaciones fugaces de la conversación?

¿Ocaso, sólo el mar? ¿O es la nada solamente, la rebelde nada? DÍAS NATURALES (fragmentos, 2018) UNO

Frente al monte que vuelve pronto a ser verde ¿Qué podemos hacer nosotras para habitarnos?

TRES (sábado 18 de noviembre de 2017) Esta tarde el poema es una cadena humana de trozos de poda de un árbol de mangó las planchas de zinc regresando de un salto a los techos del corral y los graneros

sobre lo complejas que son todas nuestras relaciones. Hacer el silencio como hago la nada.

EL DIQUE

Sé que hay un torrente de palabras atascado en mi mano en mi corazón, en mi pensamiento.

No tengo prisa.

Ahora temo que se rompa el dique.

LAS CASAS VACÍAS

He visto ríos que se salen de su cauce destruir a mi país. He visto al viento llevarse a mis amigxs. No es fácil decir que la tristeza se apoderó de nosotrxs, que una vez fuimos la gente más feliz del mundo.

Al cabo de un tiempo de regreso no te escapas de pensar en la renta versus la loza criolla, la pintura con plomo versus los balaustres de cemento y la luz a través de los bloques ornamentales. No te escapas de admirar los medios puntos de las casas vacías que se dejan perder en cada calle. Estas casas vacías con las ventanas tapiadas, estorbos públicos, le dicen, a las casas de los muertos con los hijos en Estados Unidos. No, tú no te escapas. Tú que has regresado de vivir en los Estados Unidos no te escapas del deseo de abrir y de habitar sin pagar renta esas casas viejas y vacías.

No es fácil decir la arquitectura de un poema mientras veo en las paredes de mi casa cómo nacen grietas que se alargan cada día un poco más. PREGUNTAS

¿Mi alma? -Julia de Burgos Hermana, ¿qué es el alma? ¿Picor de mariposas, impulso de seguir andando? ¿Rumor de isla vecina - isla lejana, el tiempo a solas, los pies en isla firme? ¿La palpitación de la amistad convulsionando el silencio?

un monte con vista al oeste y a la playa un cardumen de coquís el siempre anochecer de las hamacas las ideas que vagan a lo largo y ancho del silencio. CUATRO

Vivir con animales para ser más animales. SEIS

Solo la ciudad genera caos. El campo reverdece pronto después del huracán. Bolsillos sin gobierno donde los animales cantan y la lluvia no nos inunda la conciencia. Empezaron a volver las flores y los pájaros. Se vuelve a construir con madera caída la silla y la mesa y la casa. l


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La música en la obra de Alejo Carpentier ANTONIO GÓMEZ SOTOLONGO Especial para elCaribe

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uy pocas veces en la historia de la literatura nos encontramos con autores tan obstinados en la descripción del sonido y la piedra. Alejo Carpentier, a través de toda su obra utilizó, cual banda sonora de un filme, la referencia musical para reforzar las imágenes creadas. En su narrativa, los personajes se mueven en espacios rodeados de música y arquitectura. Nacido por pura casualidad en La Habana, el 26 de diciembre de 1904, hijo de una rusa y un francés –a quien según su propio decir le reventaba Europa y fue por eso por lo que vino a dar a América- iba a ser el primer cubano en su genealogía, pero no el primer músico. El padre de Alejo, alumno de Pablo Casals, había sido violonchelista mucho antes de ser arquitecto, y la abuela, alumna de César Franck, fue pianista, por lo que el Arte Musical formaba parte de las tradiciones familiares. Con tales antecedentes, la música se le dio a Carpentier como algo natural. La estudió en sus técnicas, la aprehendió en sus esencias y la describió de un modo perfecto. Lector precoz, tuvo a su alcance una biblioteca paterna espléndida en la que descubrió a Verne, Salgari y Dumas, y ya a los doce años escribía novelas imitándolos. Luego, estas lecturas fueron reemplazadas por otras, hasta llegar a los veinte años cuando encontró en las páginas de Rolland y Marcel Proust nuevos paradigmas. En 1922, el periódico La Discusión le recibió abriéndole una sección que, bajo el rótulo de Obras Famosas, publicó los comentarios del joven Alejo sobre El Corsario, Cartas de mi Molino y muchas otras novelas y relatos. En 1927, mientras publicaba en la revista Social sus criterios sobre la obra de Stravinski, sobre los ballets rusos y temas de actualidad estética en aquellos días, sus posiciones políticas en contra de la dictadura de Gerardo Machado fueron puestas también a la luz, por lo que sufrió los rigores de la prisión junto a otros intelectuales cubanos que se nuclearon en el llamado Grupo Minorista. Por aquellos días de cárcel comenzó a escribir su primera novela. En 1928, en un escape sin pasaporte, de esos que se ven a menudo en las películas, Carpentier fue a dar a Francia y entonces vivió en París por más de diez años. La revista Carteles, que se editaba en La Habana y de la cual él fue uno de sus directores, no dejó de publicarle. Joséphine Baker, La Ópera y la Decadencia del Jazz y otros trabajos entraron en las páginas de aquella legendaria revista cultural durante el largo exilio. Fue la época en la que también Carpentier coqueteó con el surrealismo y pareció integrarse a un bando de artistas que estuvieron encabezados por el poeta André Bretón y el pintor Salvador Dalí; incluso, escribió algunos relatos en francés. Sin embargo, pronto se apartó y en 1937, en Madrid, vio la luz su primera novela: EcuéYamba-O, en la cual aún no está el verdadero estilo del escritor. Se pone a buena distancia de todos los modelos y, aunque él

mismo dijera que aquel libro fue escrito «a como salga», es sin dudas el anuncio de un escritor genial, de un escritor a quien el surrealismo le permitió salir del pintoresquismo de Ecué y descubrir lo real maravilloso americano. Su oído estuvo siempre atento a cuanta expresión musical se producía en su entorno. Sus trabajos de crítica y musicología llenaron toda una época y son referencia obligada. A través de toda su vida, publicó cientos de artículos en los que enjuició de modo certero la obra de compositores e intérpretes de todas las épocas, fue amigo personal de muchos de los grandes artistas que cambiaron el panorama sonoro durante la primera mitad del siglo XX y testigo excepcional de los profundos cambios estéticos producidos por las Vanguardias. Cuba, desprovista de cualquier elemento musical aborigen y de un pobre desarrollo en la plástica popular, pudo forjar, junto a los elementos que la hicieron surgir como Nación y que integran su Nacionalidad, una música distintiva, colocada en el centro mismo de su Cultura. Mucho antes de que la isla conociera el periódico y antes de que se construyera el primer teatro ya tenía la Catedral de Santiago de Cuba un compositor como Esteban Salas, quien fuera, al decir de Carpentier, «el verdadero punto de partida de la práctica de la música seria en Cuba», quien llegó a constituir una orquesta de catorce músicos, una pequeña orquesta clásica que se empleó a tiempo completo en los oficios religiosos y que hizo sonar en suelo cubano las sinfonías de Haydn, Gossel y Pleyel; además, de mucha de la música religiosa escrita por Paisiello, Porpora y Righini. Compuso Salas un extenso catálogo integrado por misas, letanías, himnos y salmodias muchas de las cuales se daban por perdidas y que Carpentier, en un exhaustivo trabajo de investigación, pudo hallar, trayéndolas nuevamente a conformar el bagaje musical cubano. En La Habana, a fines del siglo XVIII, eran conocidas las obras de Pergolesi y Gretry. En este cruce de caminos, se recibieron muy a menudo las compañías francesas de ópera que iban rumbo al norte y se les escuchaba interpretar lo más avanzado del repertorio de la época. Manuel Saumell, quien en su obra anunció lo que más tarde se definiría como nacionalismo, fue, en la primera mitad del siglo XIX, uno de los grandes cultores de la música en Cuba y otros como Villate, Cer-

vantes y Espadero fueron bien conocidos en Europa. Es en este escenario, en el que la música ocupa tanto espacio, en el que Alejo Carpentier crea su obra literaria, es en el que actúan sus personajes. En sus crónicas, que abarcaron desde finales de los años veinte y no se detienen hasta bien entrados los setenta, aprendemos a escuchar, a entender y a disfrutar con inteligencia tanto la obra de Erik Satie como la de Joseph Haydn, la de Honegger o la de Beethoven. Sus crónicas, escudriñan desde Orfeo de Monteverdi hasta Porgy and Bess de Gershwin. En la década del cuarenta, la música cubana había llegado a un alto grado de desarrollo en todos los géneros; sin embargo, su estudio sistemático y metodológicamente dirigido aún era cosa del futuro. Fue Alejo Carpentier quien abrió la puerta por la que luego pasarían muchos otros estudiosos del devenir musical de la mayor de las Antillas. En el prólogo de su obra La Música en Cuba, firmado en noviembre de 1945 en Caracas, Carpentier advierte que ésta debía ser la primera de muchas otras investigaciones. «Esta historia de la música cubana –apuntó-, primera que se escribe, no pretende agotar el tema. Mucho podrá añadirse cuando se haya emprendido, científicamente, el estudio de las raíces africanas de la música del continente». Él descubrió la obra de Esteban Salas que se consideraba perdida; sin embargo, han vuelto otros sobre sus pasos para enriquecer su hallazgo, interpretando las partituras del músico dieciochesco. Muchos otros documentos han sido encontrados, pero hay que volver siempre a La Música en Cuba y muy probablemente sea porque ésta también es una novela. Todo ese gran sedimento musical, pasa a formar parte integrante del universo maravilloso en el que se mueven los personajes de su narrativa de ficción. En la novela El Acoso, la III sinfonía de Beethoven es, además de un elemento del contenido, el motivo que da unidad a todo el conjunto, que nos lleva del taquillero al acosado; del refugio del uno a la sala de conciertos del otro. Más aún, en la estructura, el escritor utilizó de un modo genial la forma sonata para erigir sobre ella el texto. Y es con la dedicatoria de la obra musical con la cual el autor se atreve a iniciar su novela, una obra literaria en la que todo sucederá alrededor de aquellos sonidos. En ella, como una grandísima prueba de su

maestría descriptiva, Carpentier hace que la pieza musical nos llegue en dos versiones: una, la del taquillero, que es un diletante conocedor y estudioso de lo que escucha; y la otra, la del acosado, personaje que por obra del azar deberá, primero, esconderse en un lugar al que llegan los sonidos de «eso», y luego, evadir a sus perseguidores entrando a la sala de conciertos donde le asalta la extraña, sorprendente e inexplicable sensación de conocer «eso» que estaban tocando. Cuando el taquillero escucha dos acordes secos, y un tema de trompas cantado por los violonchelos, bajo el estremecimiento de los trémolos y advierte que una tenue frase de flautas y primeros violines se alza; el acosado, siente un estruendo en el escenario... y otro gran estrépito y unos instrumentos que le golpean y siente que alguien golpea sobre calderos y los violines parecen aserrar las cuerdas, desgarrando, rechinando sus nervios y dos mazazos con los que termina todo. Carpentier hace aquí que su personaje cometa el más común error de quien nada sabe de música: aplaudir entre movimientos. Paralelamente, uno y otro, va reflejando, cada cual, a su manera, el ritual que constituye la audición de obras musicales. Ambos personajes, encarnan la multitud de estímulos a los que se expone quien escucha. Es en la Marcha Fúnebre, donde el acosado recuerda que «eso» estaba en la casa de al lado y que durante días y días, mientras permaneció escondido, sonó en sus sueños pobló sus vigilias y contempló sus terrores; descubrió que casi podía tararear la melodía y entrar en algo donde dominaba el canto de sonido ácido y luego la flauta, y después unos golpes muy fuertes, como si todo terminara para volver a empezar; al concluir el segundo movimiento, pudo recordar que a aquello le seguiría algo como una danza, luego, la música a saltos, alegre, con un final de largas trompetas como las que embocaban los ángeles de su primera comunión. El diletante, que quince días antes de la audición se había regalado a sí mismo la sinfonía, la escuchó hasta la saciedad, mas, al llegar el momento del concierto, decidió, apenas comenzada la obra, abandonar la sala e ir a satisfacer otros placeres. El diletante, nos lee fragmentos de una biografía en la que se describe la obra en términos especializados y finalmente, de vuelta a la sala para escuchar el Final, nos da su criterio sobre la interpretación: «El director es infecto –dice-; llevó la sinfonía de tal modo que no debe haber durado sus cuarenta y seis minutos». Los descubrimientos y el profundo trabajo investigativo que realizó Carpentier le sirvieron para crear el ámbito sonoro e histórico de sus obras. En El Reino de este Mundo, Concierto Barroco, o La Consagración de la Primavera, obras vinculadas con formas musicales, los personajes están situados en escenarios poblados de sonidos; en un reino de mestizaje de todo tipo, en el que no sólo se mezclan los colores de la piel, sino que también, y con la misma lujuriosa intensidad, infinitos timbres. Infinitas gamas tímbricas que colman todos los espacios. l


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Nicolás Guillén y una reconciliación con nuestras raíces CHANELL M. CRUZ LIRIANO Especial para elCaribe

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n una ocasión, cuando regresaba del trabajo, en una de esas guaguas destartaladas que recorren a velocidad despiadada todo el trayecto que cubre la avenida 27 de febrero, tuve la desafortunada oportunidad de escuchar la interacción que se dio entre una pasajera y el chofer del vehículo. Entre relajos y tira y afloja, el conductor le dice que ella es de Villa Mella. La mujer, en actitud de ofensa, le corrige y le dice que ella no es prieta para ser de ese lugar. Recordemos que esta zona es conocida por estar habitada por personas de “mayor ascendencia africana”, Por eso, su piel tiende a ser más oscura en comparación con otras áreas del país. La mujer decía que ella era blanca, y a decir verdad, obviamente no existe ningún problema con eso, lo conflictivo es la tonalidad que utilizó al afirmarlo denotando cierto aire de superioridad por no ser negra. Sería reconfortante decir que esta

fue una experiencia única. Pero lo cierto es que esa es una postura muy optimista ante lo que ocurre realmente. Lo que normalmente se vive en nuestro país es una tendencia colorista que se manifiesta pasivamente, logrando pasar desapercibida o normalizada por completo en nuestra sociedad. Podemos mencionar como ejemplos el famoso dicho de “cásate con un blanquito o blanquita para que arregles la familia”, La forma de referirse al pelo afro como pelo malo o decir cosas como: negrito lavado. ¿Acaso es mejor ser blanco? ¿Qué tiene de malo el pelo afro? ¿Acaso están sucios los otros negritos? El que quiera puede responder como desee estas preguntas. Yo digo que no a todas. La lectura de esta ocasión nos trae a Nicolás Guillén, un autor cubano destacado por ser una de las voces más influyentes en el contexto literario de su entonces. Este autor se unifica con la introducción de este texto porque su poesía se destacó como un grito de orgullo a la negritud y a las raíces africanas que tenemos en el Caribe y que no podemos ocultar. Quizá podamos sacar

una reflexión que sea compatible con el tema que estamos tratando. Antes de empezar con el escrutinio, es necesario decir que la poesía de Nicolás Guillen surge en un contexto mucho más discriminatorio que el nuestro, por lo que la intención que tenía era totalmente justificable y merecida. El texto que ha de ser referenciado se titúla, Poemas Negros de Nicolas Guillen; el primero de ellos, ¿Poqué te pone tan bravo? La primera estrofa dice: “Poqué te pone tan bravo cuando te dicen negro bembom, si tiene la boca santa negro bembom.” Como se puede notar, la temática de estos versos es enorgullecer al negro de sus facciones y los rasgos que lo identifican. Los negros trabajando. “Los negros trabajando junto al vapor, los árabes vendiendo, los franceses paseando y descansando y el sol, ardiendo.” Esta vez es una denuncia, una demostración de la injusticia vivida, los menos privilegiados, los discriminados y deshumanizados, queman el cuero para el beneficio de quienes los oprimen. Balada de los dos abuelos. “Lanza con punta de hueso, tambor de cuero y madera, mi abuelo negro. Corguera en el cuello ancho, gris armadura guerrera, mi abuelo blanco.” Lo que se puede interpretar en estos versos es la herencia genética del autor o en este caso, de la voz narradora. Hace referencia al mestizaje, muy común en la región caribeña debido a nuestra historia. A lo largo de los siguientes, ver-

sos el autor denota diferentes inclinaciones para cada uno de sus abuelos. Su abuelo negro se manifiesta con mucho más cansancio y situaciones de peligro, mientras que el abuelo blanco es presentado con experiencias mucho más simples y beneficiosas. “África de selvas húmedas y de gordos gongos sordos, ¡Me muero!, dice mi abuelo negro. Agua prieta de caimanes, verdes mañanas de cocos, ¡Me canso!, Dice mi abuelo blanco.” Los poemas de Guillén, además de tratar de enorgullecer al negro, también se dedican a desvelar aspectos de la historia entre el negro y el blanco. Caso muy importante para poder entender el porqué de las cosas, y entender y asimilar esta historia nos ayudará a no avergonzarnos de nuestros orígenes. Es muy probable que la ignorancia acerca de temas importantes con respecto a nuestra identidad sea la causa de la reacción negativa de algunas personas ante la idea de que alguien les diga negros, como es el caso de la mujer expuesta al principio de este texto. Todavía hay personas en nuestra República Dominicana que cuando le mencionan la palabra: negro, inmediatamente piensan en una persona de nacionalidad haitiana, a pesar de que esas mismas personas también son de piel oscura, solo que menos pigmentada. Parece ser que desconocen que los primeros negros que llegaron a esta isla, esos que provienen exactamente del mismo sitio de donde vinieron los antepasados de los haitianos, no los llevaron al oeste, los trajeron acá, trabajaron en el ingenio, vivieron en la esclavitud, trabajaron en el suelo, construyeron, fueron parte del mestizaje que nos hace lo que somos. Corre la misma sangre por nuestras venas. Lo que sí se puede decir es que cada vez hay más aceptación de la negritud por parte del dominicano, se ha puesto de moda llevar afro, dejando de lado poco a poco la cultura del desrizado, el pelo se lleva al natural y con libertad. Las empresas que antes requerían un estilo profesional se detuvieron de propagar ese disparate que forzaba a las mujeres a elegir entre su identidad o ganarse el pan. Al final cada una puede utilizar el pelo como quiera, pero ese es el punto, tener la opción de elegir y que sea aceptada cualquiera de ellas. Claramente en cuanto a reconocer y asumir nuestras raíces de forma global como sociedad aún nos queda mucho por avanzar. Hay que tomar en cuenta que se trata de un condicionamiento que tiene siglos siendo implantado en nuestras mentes y que además sigue siendo perpetuado. Los poemas de Guillén fueron y siguen siendo una denuncia a estas acciones, pero también son una herramienta enorgullecedora. Me gustaría decir que contribuyen a transformar un dicho popular, inmotalizado en un verso de Juan Antonio Alix, que señala que tenemos el negro detrás de la oreja, Nicolás Guillén nos revela dónde realmente lo tenemos, en la frente. l


elCaribe, SÁBADO 10 DE ENERO DE 2026

Cultura

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Geraldine de Santis ESCRITORA DOMÍNICO-ITALIANA Geraldine es una autora ítalo-dominicana que se ha destacado por su labor tanto creativa como investigativa en el ámbito de la literatura infantil y juvenil. A lo largo de su trayectoria profesional de casi dos décadas, ha publicado más de 30 obras en las que

combina la creación literaria con la investigación académica. Su novela “La temible banda de los atracadores de sueños” ha sido seleccionada para ser adaptada al formato audiovisual por las productoras Blue Water Films y Canspan Film Factory. La

colaboración se concretó durante la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2025. En entrevista con elCaribe, la autora reflexiona sobre el significado de la adaptación audiovisual de su obra y otros aspectos de su oficio literario.

“Cada título que he escrito ocupa un lugar especial en mi memoria creativa” MARÍA E. PÉREZ ROQUE FOTO: FUENTE EXTERNA

l ¿Qué significa para usted que su no-

vela infantil “La temible banda de los atracadores de sueños” fuera elegida para una adaptación audiovisual? l Ha sido una grata noticia que este trabajo haya trascendido el papel para difundirse en el lenguaje audiovisual, que es distinto al que uso para expresarme artísticamente. Este salto me anima, como creadora y como dominicana a continuar comprometida a trabajar para que las infancias reciban buenas historias, narraciones de calidad con las que se sientan reflejadas, por lo tanto, menos solas, incomprendidas. No es secreto para nadie que en este mundo adultocéntrico los niños y jóvenes necesiten la fuerza de los buenos contenidos. No es solo un anhelo, sino un derecho que todos los adultos debemos ayudar a que se cumpla. A nivel profesional es un gran estímulo. l ¿Cómo se concretó la colaboración con las productoras Blue Water Films y Canspan Film Factory para seleccionar su historia? l La colaboración se concretó en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2025 (FILSD), durante una conversación virtual con el productor de cine español, Alfredo Contreras, que había leído la novela previamente. A partir de ese acercamiento, surgió el acuerdo con las productoras Blue Water Films, República Dominicana; y Canspan Film Factory, España quienes valoraron tanto la calidad literaria como la capacidad de la historia para conectar con una audiencia amplia, especialmente infantil y juvenil. El acuerdo se formalizó con la intención de preservar la esencia del texto y explorar su adaptación al lenguaje audiovisual internacional. l ¿Cuáles son los temas que aborda la novela, y qué mensaje espera transmitir a los lectores infantiles? l Es una trama de trasfondo detectivesco que recrea una ciudad en la que los habitantes han perdido la capacidad de soñar, de ilusionarse debido a las fechorías de una banda de villanos protagonizada por dos mejores amigos que siempre sonaron con ser detectives: Lucho y Fifa. Poco a poco la narración, trepidante y llena de humor, va revelando las luces y sombras de los numerosos casos que se presentan. Toda la trama, sus personajes y situacio-

Para Gerardine de Santis: “La literatura temprana puede ser transformadora si se le da la seriedad que merece”.

Opinión No es secreto para nadie que en este mundo adultocéntrico los niños y jóvenes necesiten la fuerza de los buenos contenidos. No es solo un anhelo, sino un derecho que todos los adultos debemos ayudar a que se cumpla”.

Apreciación Valoro profundamente ese alcance internacional, ya que representa no solo una validación del trabajo literario, sino también una oportunidad de conectar con lectores de distintas culturas y contextos”.

nes, son una metáfora de la vida misma, de la resiliencia y la visión de la juventud que ha transformado las sociedades a lo largo de la historia universal. Es un libro para disfrutar, pero del que el lector recibe múltiples lecturas, no solo la literaria. Agradezco la reseña hecha por mi colega Dulce Elvira de los Santos para el Diario Acento, quien además prologo el libro. l ¿En términos de distribución, qué posibilidades de exhibición contempla el proyecto audiovisual? l El proyecto contempla un enfoque de distribución amplio y estratégico. Aunque actualmente está en la fase inicial, se está valorando su adaptación a largometraje contando con financiamiento dominicano y extranjero, así como los miembros del equipo y el casting. También se están explorando opciones para su exhibición en plataformas de streaming, que hoy en día representan una vía importante para alcanzar públicos diver-

sos a nivel global. A futuro, no se descarta su difusión a través de la televisión abierta, especialmente en contextos educativos y culturales donde el contenido pueda tener un impacto formativo. Todo dependerá de las decisiones que se tomen en conjunto con las casas productoras y los socios de distribución. l ¿La publicación del libro en Puerto Rico y su disponibilidad en Amazon, cómo valora ese alcance en su trayectoria como escritora? l Valoro profundamente ese alcance internacional, ya que representa no solo una validación del trabajo literario, sino también una oportunidad de conectar con lectores de distintas culturas y contextos. La publicación en Puerto Rico por la editorial EDP fue un primer paso importante, y su disponibilidad en Amazon ha permitido que la obra llegue a públicos en Estados Unidos y otros países. A esto se suma la traducción al italiano realizada en 2024 por Edizioni Arcoíris, lo que abrió una nueva ventana para el libro en Europa, y actualmente está finalizada su versión en portugués, que será publicada en Brasil en 2026 por la casa Saíra Editorial. Este recorrido ha ampliado el horizonte de la obra y ha reforzado mi compromiso con una literatura infantil que dialogue desde lo local con lo universal. l ¿Con más de 30 títulos publicados, existe alguna obra en particular que considere un hito decisivo en su carrera literaria? l Cada título que he escrito ocupa un lugar especial en mi memoria creativa, en gran parte porque suelo realizar un riguroso trabajo de preescritura que me permite sumergirme a fondo en cada historia. Sin embargo, “Nela, la revoltosa” representó un punto de inflexión en mi trayectoria. Lo que sucedió en mi conciencia durante los tres años que dediqué a investigar y escribir esa obra (entre 2012 y 2015) me transformó en una autora profundamente comprometida con el respeto hacia los lectores más jóvenes. Esa experiencia redefinió mi vínculo con la literatura infantil, no solo desde lo narrativo, sino también desde una ética de creación. Más recientemente, ‘La temible banda de los atracadores de sueños’ también se ha posicionado como uno de mis trabajos más queridos, tanto por su propuesta estética como por el tipo de diálogo que ha generado con diversos públicos. Ambos títulos marcan, a su manera, momentos clave en mi camino como escritora. l


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Cultura 10 enero 2025 by Periódico elCaribe - Issuu