Cultura elCaribe, Sábado 9 de Mayo de 2026
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La repatriación La violencia armada y la raza militar y policial inmortal de los años 70
Vivir fuera lo fortaleció como dominicano
Pedro Conde Sturla continúa con su serie del movimiento armado que se opuso con fiereza y coraje a la tiranía de Trujillo. p.4
Jamlec David, actor, guionista y director de cine, habla de su vida en Toronto y de cómo encara sus proyectos en esa enorme ciudad canadiense. p.13
En Zona Retro se rememoran los episodios violentos y la represión policial y militar contra la población y el asesinato de Melanio de los Santos. p.7
Los 16 innings de Marichal que estremecieron al mundo (IV) Las Vainas de Mercader
El Caribe rinde homenaje al gran pitcher con esta serie de 16 entregas sobre el que fue, quizás, el juego mas famoso de las Grandes Ligas.
Juan Marichal en su típica postura antes de lanzar la bola. Mercader José Mercader 666mercader@gmail.com
H 4° INNING
asta este cuarto inning todo parece normal: los dos píchers lucen en forma y ambos dispuestos a ganar. Para mu-
chos fanáticos es verdaderamente sorprendente ver jugadores negros y más aun latinos. El equipo de San Francisco alberga en este mismo juego a cuatro, algo imposible, hace unos pocos años. Junto a Marichal están José Pagán, Orlando Cepeda, Felipe y Mateo Alou en el banco. Hace apenas una década se disolvió la Liga Negra que agrupaba a todos los jugadores descendien-
tes de África, traídos como esclavos al continente. Cuando el 1° de enero de 1863 Lincoln abolió la esclavitud, los Estados del Sur formaron la Confederación de Estados, prácticamente otro país, para poder continuar disfrutando de la mano de obra negra esclavizada, motivo por el que se armó la Guerra de Secesión: los estados del norte contra los estados del sur. Aunque ganó el nor-
te para aplicar la abolición de Lincoln, los afroamericanos siguieron siendo maltratados. (T1) Y de eso estaba consciente Hank Aaron, quien hacía su aparición al bate. De esas cuestiones de raza, Marichal no conocía mucho porque en Montecristi solo se hablaba del miedo a los haitianos, que pudieran invadir de nuevo; pero no era un temor racial. Como él fue a jugar pelota, toda discriminación que vivió fue tolerada y aceptada, que él no era político para resolver esos conflictos. Con cuenta de 2-2, Aaron soltó un batazo hacia el left que McCovey atrapó en una carrera hacia la línea de fao. Gentilmente, luego de que Jocko Conlan, el ampaya de tercera indicara el out, McCovey le lanzó suavemente la pelota a un niño que lucía gorra de San Francisco en las graderías del left. De regreso al dugout, Hank Aaron no pensó ni en el Ku Klux Klan ni en los políticos republicanos que se oponían a que los negros estudiaran en las universidades. Él, como Marichal, era un muchachón alegre y sin rencores, que disfrutaba de la pelota; la política era una cuestión complicada de adultos y corruptos. (T2) Eddy Mathews, ahora en el home, lucía resplandeciente de juventud. Era una de las grandes estrellas, al igual que Mickey Mantle y Ted Williams. Marichal lo conocía bien, sabía de sus preferencias. El primer lanzamiento pasó por el medio del home como un celaje que terminó en strike, en la mascota de Bailey. Mathews tenía la sangre liviana, su respuesta a ese primer lanzamiento fue una sonrisa al ampaya aceptándolo. l continúa en la página 3