Cultura elCaribe, SÁBADO 21 DE ENERO DE 2023
elcaribe.com.do
Sobre el doctor Tejada Florentino
El foro de Jimmy Davos y la Barranco, desglobalización escritor
El doctor Stern recuerda el arresto y desaparición en 1961 del doctor Manuel Tejada Florentino por del Servicio de Inteligencia Militar trujillista. P.2
Antonino Vidal Ortega habla sobre el foro de Davos, que comenzó esta semana en Suiza bajo el lema “Cooperación en un mundo fragmentado”.P.6
El médico y escritor dominicano nos comenta sobre su pasión por la literatura, así como del lanzamiento de sus más recientes libros. P.10
JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
¿
Shakira. FUENTE EXTERNA
Shakira contra el
urbanismo musical
Hay que agregar que la juventud no tiene oportunidades en ese bajo mundo del barrio, de la marginalidad
Sabe usted cuál es la novia de Shakira en La Florida? Tenía un tiempito que no vivía en este planeta, desde que me fui de vacaciones a Júpiter. Acabo de llegar y quisiera que alguien me explique cómo es que un cantante puede alcanzar tal popularidad cantando: “¡Castígala!/Dale un latigazo/Ella se está buscando el fuetazo/¡Castígala!/ Dale un latigazo…” y que a Shakira le caigan to’ los palitos por sus resabios contra Piqué, quien le pegó cuernos. Ella no es tonta y usó el marketing del chisme, ese que hace que incluso este artículo tenga más likes que todos los que he escrito, por el jodío machismo. La mejor música no es la clásica, con sus bellas armonías de ensueño, y que la gente bautizó como “música de muertos” porque solo se oía en Semana Santa. No es el Jazz de acordes improvisados, medalaganarios, y de una tristeza que no se borraría con todo el algodón recogido por los africanos del sur de los Estados Unidos para enchumbar las lágrimas cuando “la inventaron”. No es la “música country” que generó el “rock and roll” y que conocimos en nuestros matinées de vaqueros sosos, bien vestidos y enemigos de unos indios pocos creíbles. Menos puede ser el bolero, a pesar de los grandes esfuerzos de Colombo. La cursilería y empalagamiento no se sostienen ni por la nostalgia de cuando estábamos obligados a oírlos… porque no había otra cosa. ¿Quién soporta a la Guillot con esos berridos? No lo es la salsa ni que Pedro Navaja salga, cuchillo en mano, de los surcos de los LP de 33 revoluciones. No es el “son montuno” con su doble sentido y alegría contagiosa. Pero tampoco es el tango envuelto en desgracia y fatalidad poética como si fuera un regalo de navidad en papel celofán y moña de cinta rosada ensangrentada. Ni el mariachi, aunque suenen cuatro balazos a las tres de la mañana, baritoneado por debajo de los bigoticos que se pusieron de moda y que aborrecimos después de Videla. CONTINÚA EN LA PÁGINA 3