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Cultura

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Cultura elCaribe, SÁBADO 29 DE OCTUBRE DE 2022

elcaribe.com.do

El Caribe insular, región para invertir

La misma misión de la Iglesia

Cenizas del Fénix, tercera parte

La investigadora Virginia Flores-Sasso analiza el clima de inversiones que existía en la región del Caribe insular a principios del siglol XX. P.6

Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio analiza en su columa “Certifico y doy fe” la misión evangelizadora de la Iglesia de ayer y de hoy. P.9

Pedro Conde Sturla continúa con la tercera entrega de su serie titulada Cenizas del Fénix, en la cual narra la historia del tren de Sánchez. P.4

Yoryi Morel, el día en que el sol salió por el Oeste Ocurrió un 12 de octubre de un año del calendario de Bristol JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

N

no se sabe por qué extraña fuerza o razón del Universo, los planetas se pararon un día y empezaron a girar en sentido contrario. De manera que el Sol, en vez de salir por el este, salía por el oeste. Todo esto ocurrió, coincidencialmente, un 12 de octubre de un año del calendario de Bristol, una mañana nublada, en el mismo momento que sonaba el pito de los bomberos. Como cada día. Yoryi Morel, pintor de Santiago de los Treinta Caballeros, descendiente casi directo de Galileo pasando por Monet, por parte de su madre; se despertó ese día a las siete y media. El Palo Viejo ya había terminado su ruta. Mejor mejora Mejoral. Cuando se levantó e intentó caminar, se cayó en la cama. El padre de la iglesia Altagracia decía en ese mismo momento Bonum vinum laetificat cor hominis (El buen vino alegra la vida de los hombres). Yoryi se paró de nuevo y trató de caminar cayéndose por segunda vez. Homo sum : humani nil a me alienum puto (Hombre soy; nada humano me es ajeno) dijo el cura a dos cuadras de su casa que estaba en la calle Sánchez. Ahí se oía el sonido de la lluvia que provenía de las Underwoods y Royals

de la Academia Santiago del profesor Antonio Cuello. El pintor sin entender nada de lo que ocurría se quedó sentado en la cama meditando. Felix qui potuit rerum cognoscere causas (feliz el que ha podido conocer las causas de las cosas.) se oía ahora en el altar y en el resto de la iglesia, nadie entendía ni jota. Yoryi se paró de nuevo; pero ahora se quedó inmóvil frente a la cama. Al querer caminar, notó que las piernas hacían lo contrario, como si se dirigiese hacia atrás. Dio un paso, dos… cuatro y así descubrió que ahora caminaba en sentido inverso. Caminó como pudo para llegar al baño, a la cocina, sentarse en la mesa, etc. Su reflexión multicolor no lo ayudaba para entender el fenómeno, no lograba explicarse lo que sucedía. Un poco incómodo se dijo: “¡Ei pipo!, ¿¡Cuándo en mi vida del coño he caminao pa’trá?!” Llegó hasta el anafe para servirse un café. “¡Que vaina, ni que hubiera cenao cangrejo!”, maldijo. Se paró de nuevo y reculando y tropezando con las mecedoras de la sala alcanzó la ventana de la calle. Para su regocijo, a medias, más bien consuelo; vio que la gente de la acera de enfrente caminaba como él, que los carros del concho no bajaban la calle del Sol, subían de reversa hacia el Monumento. Entonces se animó al ver que no haría el ridículo con tan distinguido andar. l CONTINÚA EN LA PÁGINA 3

Yoryi Morel joven. F.E.


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