Cultura elCaribe, SÁBADO 24 DE SEPTIEMBRE DE 2022
elcaribe.com.do
Darién: Del Pacífco a ruta de migrantes
Primicias de América en la RD (II de II)
Elena Litvinenko, historiadora de arte
Félix Chirú habla sobre el crecimiento del flujo migratorio en Darién, que en 2022 cerrará con 150 mil migrantes, de acuerdo a periódico panameño. P.6
Monseñor De la Rosa y Carpio comenta sobre la colección de láminas que el Gobierno presentó con motivo de los 500 años del “Encuentro de dos mundos”. P.9
La historiadora de arte nos cuenta sobre su llegada a la República Dominicana, de su trayectoria profesional, así como de su participación en la ADHA. P.10
JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com
E
milio Rodríguez Demorizi le sacó el jugo al Archivo General de la Nación cuando fue su director. Sus publicaciones, apoyadas en documentos, son incontestables e invaluables y uno de ellos es el que le dedicó a las tres visitas de José Martí al país. “…Este libro se consagra, pues, a la humilde faena de revelar todavía más la pasión dominicana por Martí y por la causa de su Patria…” concluye la Advertencia (prólogo) de fecha 4 de diciembre 1952. Estas tres visitas de Martí revelan además su reconciliación con “El Viejo”, que es como le llamaban al General Máximo Gómez instalado en Montecristi. “Reconciliación” porque en 1889, en una reunión en Nueva York con Maceo: “…tras el desacuerdo (…) los tres caudillos se dispersan: Maceo a sus largos caminos; Martí junto al Hudson; y Gómez, como un ave errante en busca de seguro amparo para sus hijos, del que pudiera volar hacia Cuba al primer toque del clarín…” Primera visita
José Martí. MERCADER
Martí en el Cibao en época de Lilís En Santiago, José Martí se hospedó en la Casa de Nicolás Ramírez, en la calle de las Rosas, 16 de agosto
Cuando Martí llegó a Montecristi se presentó a las puertas de la Casa Comercial de Juan Isidro Jimenes donde trabajaban Panchito y Máximo, dos hijos de Gómez quienes lo llevarían a la finca “La Reforma”. Dice Martí: “…Manana, generosa, la compañera de la guerra, saluda, como a un hermano, al desconocido (…) “¡Y yo que me tendré que quedar haciendo las veces de mi padre!”, dice con la mirada húmeda Francisco, el mayor. Máximo, pálido, escucha en silencio… Urbano, leal, anhela órdenes…” Ya había saludado en Dajabón al General Toño Calderón y a Joaquín Montesino. En su recorrido de 20 leguas desde Montecristi a la finca, se hospeda en la casa de huéspedes de Catalina Ramos. Saluda a Coll, Badín y Messenet, quienes esperan la hora de servirle a su Patria. l
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