Cultura elCaribe, SÁBADO 20 DE JUNIO DE 2020
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Epidemias y pandemias en el Caribe
La iglesia y la cremación de cuerpos
El arte ha ido de la mano de la civilización
Wilson Enrique Genao comenta cómo las epidemias y pandemias han azotado la región del Caribe P.6
Monseñor de la Rosa y Carpio nos habla de la enseñanza de la iglesia sobre la cremación de los cuerpos P.9
Patrick Landry, crítico de arte, habla del papel que desempeña su ejercicio en el desarrollo de la plástica, cada vez con más impulso en RD . P.10
Museo Trampolín. ARCHIVO
Cuando las condiciones sean favorables, disfrutemos más del Santo Domingo Colonial En la zona se encuentran el primer trazado urbano de América y la primera fortificación militar del Nuevo Mundo LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com
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l sueño de muchos es montarse en un avión y, salvo contadas excepciones, la mayoría desea visitar la Gran Manzana. Hay quienes se inclinan por ciudades como París, Madrid, Roma, Viena, Praga, entre muchas otras en el mundo. Lo cierto es que, así como los dominicanos desean ir a otros espacios
geográficos, hay quien también tiene en su lista de viajes conocer Santo Domingo: Ciudad Primada de América. Teniendo el paraíso en casa, muchas veces hay quien lo pasa desapercibido, porque en la vida muchas decisiones tienen que ver con el enfoque, por lo que el mismo suele guiar a valorar más lo foráneo, desestimando los placeres que puede producir nuestra propia ciudad. Parecería increíble, pero es totalmente cierto que buena parte de la población se ha privado a sí misma de un paseo por
la calle Las Damas, el primer trazado urbano de América, con esto, se pierden de conocer la primera edificación de carácter militar en el Nuevo Mundo como es la Fortaleza Ozama, próximo al río del mismo nombre que ve su desembocadura en el Mar Caribe. Así, tenemos otras tantas edificaciones maravillosas en el referido tramo que van desde el Taller de Serigrafía Artística donde operan los artistas Alfredo Cordero y Félix (Cocó) Gontier, la Oficina de Abogados Dr. Jottin Cury, con acceso desde la
Padre Billini, las oficinas del Arzobispado, el Museo del chocolate KahKow, hasta el Museo de las Casas Reales, sede de la Real Audiencia, erigiéndose allí el primer Tribunal del Nuevo Mundo. El paseo de Las Damas, denominado así porque era costumbre que Doña María de Toledo se paseara acompañada de sus damas de corte, es un espacio que acoge en la actualidad otras dependencias de gran importancia en la sociedad dominicana como son la sede del Club de Leones, la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, la Embajada de Francia, así como una interesante tienda de artesanías próximo a la Plazoleta Doña María de Toledo. Asimismo, se encuentra por allí el Panteón Nacional, en principio templo de la orden de los jesuitas que, en tiempos de la dictadura de Rafael LeonidasTrujillo, pasó a acoger los restos de los principales héroes del proceso de Restauración de la República, además de grandes intelectuales como Salomé Ureña y parte de su familia, también los restos del humanista puertorriqueño Eugenio María de Hostos. Más recientemente, se dedicó una tarja en memoria de los héroes de abril de 1965, Francisco Alberto Caamaño Deñó y Rafael Fernández Domínguez.
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historia de la medicina
salón de la fauna
Medicina y médicos en abril de 1965
(Parte 1)
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emos recibido de parte del doctor Manuel Felipe Pimentel Hernádez, ( Thimo) unos relatos sobre el papel de los médicos durante la revolución de abril de 1965. Este relato que compartimos es extraordinario por ser Thimo testigo de primera fila de muchos de esos acontecimientos. Hemos escuchado muchas historias y relatos de médicos en esos años. Desde el inicio del enfrentamiento estuvo claro para los militares de la zona constitucionalista, de la necesidad de “comida y salud” como elementos imprescindibles para sostener un combate. A continuación lo escrito por Thimo Pimentel: “ A poco surgió un Comando Medico, idea del joven estudiante de medicina Tomás Llibre, miembro del 14 de Junio, mientras la cantidad de heridos y la gravedad de los casos aumentaba con los enfrentamientos, El Comando Médico estaba formado por importantes profesionales de la medicina y estudiantes universitarios, y trabajaba (a partir de los ataques estadounidenses del 15 y el 16 de junio) bajo la coordinación de un cirujano de 27 años llamado Eduardo Segura Almonte El Comando tenía dispensarios médicos y clínicas populares en diferentes zonas de Santo Domingo, y funcionaba con camillas, equipos y medicamentos despachados por el personal que controlaba las aduanas, con el permiso del Gobierno Constitucionalista. Además, contaba con todos los recursos y personal del banco de sangre de la ciudad capital. Cada uno de los miembros recibió formación de defensa y ataque en la Academia Militar 24 de Abril, y portaba un distintivo diseñado especialmente para la unidad. muchos dudaban entre usar sus armas…el bisturí o la pistola para su rol en la afrenta de la intervención extranjera
La dirección del equipo de asistencia se encontraba en la calle José Gabriel García esquina La Estrelleta, y administraba los recursos y el personal de la clínica privada Cruz Peña, tomada a la fuerza para ponerla a disposición de los militares y civiles que luchaban por el retorno del presidente Juan Bosch y el orden democrático Al comienzo de los sucesos revolucionarios, perdieron la vida el coronel médico Domingo Gaillard , el también militar médico, teniente Cádiz Alonzo, y Octavio Aurelio Rosario García quien dirigía un grupo en arriesgadas labores de Cruz Roja en la Zona Norte auxiliando heridos y recogiendo muerto En una última entrevista que hice a mi particular amigo Manuel Ramón Montes Arache, el me habló muy bien de ese muchacho Tomás Llibre que formó el comando, de Eduardo Segura, y de otros médicos entre los que citaba a los doctores Abel González, quien ofrecía su centro médico como hospital de guerra como lo fué también el Hospital Padre Billini, Simón Hoffiz Fuentes, (EN) Doctor Manuel Vincitore Giannone (EN) Dr Amiama Castillo), Dra Mercedes Lachapelle Diaz, No será bueno olvidar que en estos conflictos armados existen siempre “héroes en silencio”, de esos que no buscan notoriedad, ni pasan factura , pero que jamás debemos olvidar Uno de ellos era un médico asimilado militar, educado y formado en Francia, dermatólogo, duartiano y humanista de nombre Victor Manuel Soñe Uribe, quien de tanto en cuanto pasaba a la zona a clasificar y traducir la literatura médica en francés que llegaba en donaciones de medicamentos desde Francia. A pie con pasos lentos y decididos hacía su labor, visitaba a sus familiares en la zona rebelde para regresar antes del toque de queda en un periplo de unos 15 a 16 kilómetros en cada jornada. l DR. HERBERT STERN
Trajano (DÉCIMA CIBAEÑA) Trajano claro lo ha dicho Como todo un Presidente Cosa que etá pendiente Cuando se acaben loj bicho Que si no queremo un nicho Hay que aguantai cuarentena Venticuatro horaj entera Trancao jacha y machete Coman mucho majarete Y no usen laj enema.
Quiere también Trajano Que sea grati la lu De acueido, dijo Lulú Voto por ei, e mi heimano Grati el agua, loj banano Ete muchacho si sabe Grati también ei casabe Juntico con la mambá No se puede pedí ma Trajano lo pondrá to suave. l JOSÉ MERCADER
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El Siglo XVI legó un espacio amurallado
Museo Alcázar de Colón.
Museo Casa De Tostado.
<VIENE DE LA PORTADA
Otras edificaciones de interés en el mismo tramo de Las Damas, lo son el Museo Trampolín, las que fueran las oficinas del rectorado de la Universidad de Santo Domingo, así como el Hotel Hodelpa Nicolás de Ovando. Una parte del mismo, en su momento, fue morada del gobernador de la isla y, la otra, de la familia de Francisco Dávila, este último mandó a construir el primer templo de carácter privado: la Capilla de los Remedios. No cabe duda de que el Siglo XVI nos legó un espacio amurallado real maravilloso, en el que todos los elementos que constituyen una ciudad se erigieron primero aquí antes que en cualquier otro lugar en América. Así, en nuestra ciudad, se inicia el coleccionismo con las obras de arte que acompañaron las flotas de Don Diego Colón y Doña María de Toledo, cuyo palacete, el Alcázar de Colón, también se encuentra al final de la calle Las Damas, siendo parte del complejo de la Plaza España y las Atarazanas. Estos espacios conectan con el recién inaugurado Museo de Las Tarazanas Reales, antiguos almacenes de la Corona Española en la isla, donde actualmente podemos apreciar restos arqueológicos de buques y barcos hundidos en las costas caribeñas. Es desde Santo Domingo que parten los conquistadores Hernán Cortés, Vasco Núñez de Balboa y Francisco Pizarro, porque La Española era el epicentro de todas las operaciones de los reinos de Castilla y Aragón en América. De manera que los muros de la Ciudad Colonial están cargados de historia, plagados de enigmas, con edificaciones maravillosas que aguardan para ser visitadas y disfrutadas por todos. Las ciudades españolas, en el nuevo mundo, en buena medida, siguieron el modelo de organización urbana ovandino, denominado así por el primer gobernador del Santo Domingo Colonial, Fray Nicolás de Ovando, de quien se conserva una gran escultura al centro de la Plaza España, quedándole en frente un gran complejo de exquisitos restaurantes, donde se sigue la tradición española del famoso tapeo. El referido diseño ovandino, comprendía la población de la ciudad por capitu-
Catedral Primada de America.
Museo Fernando Peña Defillo.
lación o comisión, pero, además, conllevaba el desarrollo de un compendio de obras arquitectónicas que fue creando las condiciones para que el que llegara quisiera quedarse. Es de este modo que se inician las construcciones de la primera catedral del nuevo mundo Santa María de la Encarnación; el primer hospital el San Nicolás de Bari; la primera Universidad, la de Santo Tomás de Aquino; los primeros conventos; el primer sistema de alcantarillado; los primeros palacios, y así, todo aquello que permitiera el desenvolvimiento de la vida de castellanos en el Caribe, lo que se fue combinando más adelante con una presencia cada vez más amplia de europeos, teniendo ya el aborigen y, más tarde; el africano.
Animarse al paseo colonial, es hacer una parada en los espacios antes citados, pero, además, es adentrarnos en la calle El Conde, hoy peatonal, desviarnos hacia la calle Hostos y disfrutar de una rica comida criolla en la Mesón de Bari, seguir el trayecto si es domingo por la tarde para bailar en las ruinas de San Francisco al ritmo de Bonyé o disfrutar del café en el Palacio de la Esquizofrenia o Café Conde, al costado de la Catedral y teniendo en diagonal las instalaciones del Antiguo Palacio Consistorial. El paseo incluye una caminata por la Meriño, trazado en memoria del arzobispo de la ciudad metropolitana de Santo Domingo hacia finales del siglo XIX, siendo el primer presidente constitucional
de la República Dominicana en completar un mandato presidencial. En esta calle, se sitúa la Catedral, así como otros tantos complejos de interés. Es menester, hacer una parada en el Parque Billini que debe su nombre al sacerdote filántropo que develó al pueblo dominicano la existencia de los restos del Almirante Cristóbal Colón, los cuales se habían conservado como fue su deseo en La Española, teniendo como abrigo el suelo de la Catedral. Son muchos los méritos del padre Francisco Xavier Billini -cuyos restos se encuentran en la hermosa Iglesia Regina Angelorum-, mereciendo la pena destacar la creación del hospital que hoy lleva su nombre, ubicado en la calle Santomé, en el casco antiguo, así como el primer manicomio, en las ruinas del convento de San Francisco. Al padre Billini le debemos también la creación del antecedente inmediato de lo que es la Lotería Nacional, entidad que en principio fue fundada con el fin de recaudar fondos para los más necesitados. Cabe destacar, que el parque Billini, se encuentra rodeado de restaurantes, como Lulú, la Briciola, por citar algunos y, al costado, en la Calle homónima al parque, tenemos la casa de las Familias Dominicanas, también conocida como Casa del Tostado, que fuera la residencia de la familia de Francisco del Tostado, de los principales potentados del Santo Domingo colonial. En la calle Billini, tenemos las Casas del XVI Hotel Boutique, hermosas viviendas convertidas en espacios de ensueño para complacer los gustos más refinados en el corazón de la ciudad colonial. También encontramos por estos lares, el complejo de la Quinta Dominica, próximo al Convento de los Dominicos y, al otro lado, el Parque Duarte. De lugares hermosos está cargada nuestra ciudad, ya libre de muros, como Casa de Teatro, el Palacio Borgellá, la Catedral Castrense de Santa Bárbara, … Hoteles de primera convertidos en refugios de paz como el Hotel Billini, o el Doña Elvira y, próximo a ellos, la Casa Museo Fernando Peña Defilló en el tramo Billini con José Reyes, donde se conserva una valiosa colección de las obras de uno de los más altos representantes de las artes visuales en la República Dominicana. l
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Irreverencias y profanaciones de Mark Twain (11): Un bosquejo de familia
PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es
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s probable que Mark Twain empezara a escribir “Un bosquejo de familia” a raíz de la muerte de Susy, que era su hija mayor. Había fallecido, como se sabe, de meningitis a los 25 años y Mark Twain acusó el golpe. Era uno de esos golpes de los que habla Vallejo en “Los heraldos negros”: “Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! / Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, / la resaca de todo lo sufrido / se empozara en el alma... ¡Yo no sé!” Sin embargo, “Un bosquejo de familia” es una obra extrañamente apacible. Lo que describe Mark Twain es la manera en que sus hijas van llenando su vida de luz, de contenido, de maravillosas horas felices. Parecería que se refugia, como quien dice, en la dicha de otro tiempo. Las mira jugar y crecer, las observa, las estudia, las educa con un método, un sistema desprovisto de autoritarismo. Las describe, minuciosamente, con un tono no exento de orgullo paterno, por supuesto. Y con un inusitado distanciamiento. Uno sabe que Mark Twain tenía el alma hecha jirones cuando escribió este relato, pero en ningún momento incurre en estridencias. El tono es siempre reposado, austero: “Clara Langdon Clemens nació el 8 de junio de 1874, hecho que supuso una nueva influencia en el desarrollo de Susy. Una madre y un padre no son más que dos —de hecho, para ser exactos, son uno y un décimo- y juegan su parte como educadores, pero en algunas cuestiones, otro tipo de educadores trabajan más que ellos, siendo su número mayor y más abundantes sus oportunidades -me refiero, claro, a los hermanos y sirvientes—. Susy era rubia, Clara, morena, y llegaron al mundo con temperamentos complementarios. “Con el paso del tiempo, los ideales de cada una influyeron en los de la otra y sus personalidades se fueron adaptando y transformando, no en un alto grado, por supuesto, sino en matices. “Las dos niñas tenían buenas cabezas, pero estas no estaban equipadas de la misma manera; Susy, cuando su alma reposaba, era reflexiva, soñadora y espiritual; Clara estaba alerta en todo momento, tenía iniciativa, era emprendedora, tenía los pies en la tierra, era ordenada y práctica. “Alguien dijo que Susy estaba hecha
Casa de la familia de Mark Twain en Hartford. FUENTE EXTERNA
de espíritu, Clara, en cambio, de materia —una generalización que las apariencias justificaban en aquel momento, pero que era injusta con Clara, como demostraron los años que habían de venir. “En su tierna edad, Clara se las arregló para disimular algunos de los elementos más destacables de su persona. Susy era sensible, asustadiza y cuando estaba en peligro, tímida; Clara no se amedrentaba, no era tímida y tenía cierto gusto por las aventuras arriesgadas. Susy poseía gran coraje moral, y lo mantuvo elevado a costa de ejercitarlo. “Revisando el cuaderno en el que apuntábamos los comentarios y frases de las niñas, parecería que destacásemos las de Susy porque eran sabias, las de Clara porque eran robustas y pragmáticas, y las de Jean porque estaban construidas de una manera extrañamente peculiar”. Mark Twain reconstruye de una manera lúcida y coherente, con multitud de sorprendentes detalles, el mundo en que vivió su adorada Susy. Un mundo en el que no era sólo el padre, era el amigo, el confidente, el compañero de juegos, a veces el tigre y el elefante que las niñas perseguían en una jungla de libros: “Durante los primeros años de Susy y Clara, pasábamos nueve meses al año en la casa que nos hicimos en Hartford, Connecticut. Empezamos a construirla cuando nació Susy, en 1872, y la terminamos y entramos a vivir en ella el día en que Clara cumplía años en 1874. “En esos días ya tan lejanos nos dedicábamos a la cacería, y la biblioteca era nuestro coto particular, nuestra “jungla” gracias al poder de la imaginación, y allí era donde dábamos caza al tigre y al león. Yo era el elefante, y llevaba a Susy o a Clara sobre mis espaldas-a veces incluso a las dos y ellas cargaban con las armas y disparaban a las presas”. Como puede apreciarse, no hay senti-
mentalismo ni lagrimas fáciles. Sólo de vez en cuando el escritor se permite una queja, un lamento en sordina: “George, el antaño esclavo de color, estaba con nosotros por entonces. En total estuvo dieciocho años a nuestro servicio y era tan bueno como negro de piel –un sirviente en términos de la profesión que ejercía, miembro de la familia si hacemos referencia al cariño y a la diversión–. Él era el león, también el tigre—; de hecho, preferiblemente el tigre, pues como león su rugir era demasiado robusto y estropeaba la caza porque asustaba a Susy. “El elefante se ha marchado, al igual que una de las cazadoras; la otra ya descansa, y el tigre y los días de caza ya hace tiempo que pasaron”. El bosquejo de familia es un gran fresco, un maravilloso cuadro en el que siempre están al centro Susy, Clara y Jean, las hijas de la familia Clemens Langdon. Pero no menos importancia tienen los demás personajes, toda una serie de fascinantes personajes que forman parte tanto del servicio como de la familia y desempeñan roles de singular importancia en la educación de las niñas. Una educación carente de prejuicios: “Al principio teníamos con nosotros a Patrick McAleer, el chófer, que nos había servido desde el día de nuestra boda, el 2 de febrero de 1870. Se quedó veintidós años con la familia, se casó poco después de llegar, crío hasta a ocho niños bajo nuestro servicio y les dio una buena educación. Rosa, la niñera, también formaba parte de nuestra casa en esos tempranos años y se quedó hasta doce primaveras. Katy coincidió con ella y con George y Patrick. Nos acompañó a Europa dos veces y aquí sigue con nosotros en la actualidad. A la mayoría de nuestros viejos amigos estos nombres les resultarán familiares y se acordarán de sus portadores y, también, de que cada uno
tenía una personalidad interesante y fuera de lo común. No serían capaces de olvidarse de George, el hombre de color. Puedo extenderme un poco sobre su historia sin deshonestidad, debido a que ya no forma parte de este mundo ni le interesan las cosas con este relacionadas. George fue un accidente. Vino a limpiar unas ventanas y se quedó casi la mitad de una generación. Nació esclavo de Maryland, la Proclamación lo libero, y como adolescente vio con sus propios ojos una buena parte de la Guerra Civil al servicio del general Devens”. Algo digno de mención es el ambiente en que se movían, un ambiente multicultural, polifónico, todo un sorprendente mosaico cultural y racial en el que la armonía se mantenía en base a un difícil equilibrio que Mark Twain atribuye a las habilidades diplomáticas de George: “No tenía precio, ya que sus amplios conocimientos y su buen carácter compensaban sus defectos. Ponía paz en la cocina, de hecho, la mantenía, ya que gracias a su buen juicio, espíritu justo y lengua apaciguadora, calmaba las disputas en ese lugar antes de que fueran a más. Los materiales para la guerra estaban ahí. Hubo un momento en el que teníamos un cocinero de color —presbiteriano—, George —metodista–, Rosa, la niñera alemana —luterana–, Katy, americano-irlandesa —católica romana—, Kosloffska, nodriza polaca-católica ortodoxa—, y Mary ‘la inglesa’, algo así como una inconformista–, aunque bajo la influencia benigna de George y debido a su capacidad diplomática, todos formaban una familia feliz y así permanecieron”. l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.
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Apuntes de infraestructura
Quimeras desinfladas PEDRO DELGADO MALAGÓN
pedrodelgado8@gmail.com
Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros. George ORWELL
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uele citarse a Platón como el primer forjador de Utopías. Tomás Moro, el inventor de esta palabra, aludía al filósofo griego como su precedente al idear una sociedad perfecta que ‘no está en ninguna parte’, que se aloja en ‘un lugar inexistente’. Sócrates, coetáneo de Platón, intuyó el objetivo del diálogo llamado La República a modo de discusión en torno a ‘cómo se debe vivir’. Con ese amasijo entre el ideal de una sociedad irreprochable y la existencia idílica del ser humano se configuró, a lo largo del tiempo, el pensamiento utópico. Ante el descalabro del orden teológico-político en el Renacimiento y la Ilustración nacen, flores del fango, las primeras fórmulas de socialismo (a las que Marx y Engels calificaran precisamente como utópicas). La Utopía es, no cabe duda, reflexión crítica; con pocas excepciones, asume el reproche o incluso la acusación de sociedades existentes. Pensadores como Friedrich von Hayek, distantes de la quimera, reconocen la pulsión subyacente en ese armazón ilusorio: “[…] resplandece el carácter valioso de las construcciones utópicas, la ideal representación de esas sociedades que tal vez no puede llegar a plasmarse […] aunque resulta ser la capital contribución que la ciencia puede aportar a los problemas de cada día”. Las Utopías nacen en la mente de un fundador, con características de modelos completos y maduros, sin relación alguna con la sociedad existente ni con leyes evolutivas conocidas. Las perfectas comunidades utópicas suprimen las clases sociales: son sociedades de castas, pero no de clases. Suprimen el conflicto y establecen el pleno equilibrio y la armonía social. No hay conflictos en la colectividad utópica. “El espíritu revolucionario utópico se aniquila a sí mismo; en una sociedad perfecta no caben ya revoluciones, ni tampoco, por tanto, cambios y progreso”, ha señalado el polígrafo español José Ferrater Mora. Las Utopías se presentan aisladas en el espacio y en el tiempo de las sociedades comunes e imperfectas. El mundo exterior, donde existen el caos y la barbarie, está detrás de una muralla per-
fectamente definida. En el estado utópico hay respuestas (asombrosas) para todo. En una sociedad utópica, todas las leyes han sido formuladas, sistematizadas, jerarquizadas y aceptadas, de manera que no hay espacio para la discusión ni la libertad. Sólo existe la libertad de obedecer. El pensamiento utópico, sin duda, es una fabulación racional que trata de encontrar armonía entre orden y deseo, entre pasión y razón. Spinoza había dicho: “La razón sólo puede dominar a las pasiones si ella misma se convierte en pasión”. El hombre procura el ‘bien común’, expresión en último término de un orden natural, aunque al mismo tiempo entiende que la violencia es la verdadera sustancia de la vida colectiva. Y Hobbes, en el Leviatán, había consagrado la idea de que todo poder se justificaba por su naturaleza arbitral orientada a evitar el mayor grado de destrucción. Esto así, donde las leyes eran simples reglas de un juego que se aceptaba para hacer menos sangrienta la batalla ineludible y necesaria. De esas nociones deriva el concepto de Utopía como necesidad, impuesta por la razón moral. K. Lorenz sugirió: “El peligro que actualmente corre la humanidad no se debe a su capacidad de dominar los fe-
nómenos físicos, sino a su incapacidad de dirigir racionalmente los fenómenos sociales”. En última instancia, ¿es posible la sociedad perfecta? ¿Puede la razón humana precisar el bosquejo de una sociedad de ese tipo? Los socialistas clásicos la creen posible; la respuesta de los liberales es claramente dudosa. Herbert Marcuse, marxista de sesgo freudiano, advierte que “podemos convertir el mundo en un infierno”, aunque reconoce que “ahí están dadas todas las fuerzas materiales e intelectuales que es posible aplicar a la realización de una sociedad libre”. En el extremo opuesto, Friedrich von Hayek, pensador liberal de la Escuela Austríaca y premio Nobel de Economía, entendió que “el racionalismo constructivista conduce siempre a la rebelión contra la razón”. En otras palabras, estaríamos obligados a perseguir fines colectivos que no son sino arbitrarias decisiones de algunos semejantes, en tanto “el liberalismo restringe el ámbito de las normas generales sólo a aquellas que resultan necesarias para la formación de un orden espontáneo e imprevisible”, concluía Hayek. En el siglo XX la Utopía se topa de frente con la Distopía literaria: visión satírica que plasma una quimera a la in-
versa. Las novelas Un mundo feliz, (Aldous Huxley, 1932), 1984 (George Orwell, 1949) y Fahrenheit 451, (Ray Bradbury, 1953) exhiben universos consagrados al dominio de lo irracional. En Un mundo feliz es altamente subversivo y “salvaje” leer Romeo y Julieta, por lo cual se ha de escribir “Prohibida su publicación” tras un informe que indica: “El tratamiento matemático que se hace del concepto de finalidad es nuevo y altamente ingenioso, pero herético y, con respecto al presente orden social, peligroso y potencialmente subversivo”. En 1984 ha de mantenerse el estado de guerra para preservar el dominio de unos pocos. El Gran Hermano suple a todo personaje político. Él es el comandante en jefe, el guardián de la sociedad, el dios pagano y el juez supremo. La razón individual se halla obnubilada en el lenguaje de la inconsciencia, que es administrado en la “neolengua” del MiniVer (Ministerio de la Verdad, a cargo de reescribir el pasado desde el presente), y cuya alteración es perseguida por la “policía del pensamiento”, dependiente del MiniMor (Ministerio del Amor, destinado, lógicamente, a velar por la paz y el orden). El pasado es hostigado con saña y sustituido, día y noche, por una perpetua invención que busca la completa apología del Partido y el disimulo absoluto de sus fallos e incoherencias. En un momento de lucidez, Winston recuerda que el Partido se atribuía la invención del autogiro, pero ahora ya reclama la del avión, la máquina de vapor, etc. “El Partido lo sabe todo”, piensa. Fahrenheit 451 es la temperatura a la que arde el papel. Guy Montag trabaja de “bombero” en una sociedad futurista donde él y sus compañeros de trabajo provocan incendios en lugar de apagarlos. Los libros están prohibidos, se queman apenas se descubren, y Montag no siente ningún cargo de conciencia con respecto a su responsabilidad. ¿A quién no le encantaría que le pagaran por prender fuego a diestra y siniestra? El beneficio fundamental de estos sarcasmos anti-utópicos consiste, primero, en espantar la idea (para algunos, sacralizada e inexorable) de una “sociedad perfecta”: grávida de perennes esencias de dignidad, independencia y bienestar. De otro lado, las visiones rocambolescas de Huxley, Orwell y Bradbury han permitido refutar la absurda visión utópica de “examinar la historia fingiendo salir de la historia”. Por último, la sátira nos hace ver que la utopía es el mundo de la ciega certidumbre. Una suerte de Paraíso encontrado. Los utopistas tienen respuestas para todo. Pero olvidan que sólo a causa de la incertidumbre hay constante evolución y desarrollo. Y que la historia es, sencillamente, el descomunal encontronazo de los acontecimientos con las utopías y los sueños. l
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Historia, epidemia y pandemia en el Caribe (3-4)
WILSON ENRIQUE GENAO Profesor. Investigador del Centro de Estudios Caribeños Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra Campus Santo Domingo WilsonGenao@pucmm.edu.do
“La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto, el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar. Pero no siempre pasa, y de mal sueño en mal sueño son los hombres los que pasan, y los humanistas en primer lugar, porque no han tomado precauciones” Albert Camus, La peste, 1947
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as enfermedades epidémicas han sido una constante amenaza para la salud de los pueblos. En América el equilibrio sanitario quedó alterado a partir de 1492, tras el contacto con los europeos al introducir agentes patógenos exóticos, por una parte y, por otra, nuevas poblaciones que, a su vez, experimentaban infecciones por agentes patógenos para los que carecían de defensa. Desde finales del siglo XV y a lo largo del siglo XVI las epidemias impactaron la demografía y la vida política, económica y social en América. Durante los siglos XVII y XVIII las epidemias continuaron provocando estragos en la población. Se sucedieron pestes implacables que causaron estupor por el número de víctimas y destrucción de poblaciones. Hubo epidemias entre los ingleses de Virginia probablemente de viruela o fiebre amarilla (1617), epidemia de influenza en Nueva Inglaterra (1647), fiebre amarilla en Guatemala y Yucatán (1648), viruela en Guatemala (1680), epidemia de tifo en algu-
nas colonias inglesas en Norteamérica (1698), fiebre amarilla en Veracruz, México (1699), viruela en Guatemala (1733), sarampión en Guatemala (1769), fiebre amarilla en New York (1795) y fiebre amarilla en Filadelfia (1797). También hubo diversas epidemias en los Virreinato de Perú, Nueva Granada y el Virreinato del Río de la Plata. El Caribe insular durante el siglo XVII y XVIII se vio afectado por epidemias de fiebre amarilla, sarampión, influenza y viruela que influyeron en su dinámica social y económica. En Cuba el siglo XVII inició con una epidemia no bien precisada en el año 1603 y luego otra en 1621 recogida en la literatura de la época como peste, aunque probablemente se trató de algún brote de paludismo. En 1637, hubo una epidemia de sarampión, y otra de viruela en La Habana. En La Habana en 1649, 1652 y 1654 se registró una epidemia de fiebre amarilla. En 1677 apareció una epidemia de viruela que continuó afectando hasta 1684. Este siglo finalizó con una epidemia de fiebre amarilla en La Habana y Santiago de Cuba. El siglo XVIII fue muy activo en cuanto a enfermedades infecciosas se refiere. En 1709 la fiebre amarilla y la viruela provocó estragos en San Juan de los Remedios. En 1718 existió mucha viruela entre la población esclava africana en las plantaciones y hubo epidemias de sarampión en 1727, de viruela en 1730 y 1770 y de fiebre amarilla en 1733, 1738, 1742, 1761 y 1794. En Puerto Rico entre 1625-1700 se registraron uno de los niveles más bajos de población en su historia, por diversas razones, entre ellas las enfermedades epidémicas. En 1648 se desató una epidemia desconocida llevada por soldados de la guarnición de San Martín. En 1681, 250 personas murieron por
viruela. En 1689 una epidemia de viruela provocó la muerte a más de 700 personas. En 1720 luego de dos años de huracanes y lluvias torrenciales, Puerto Rico sufrió hambruna y una epidemia que causó grandes estragos. En Santo Domingo, los siglos XVII y XVIII fueron escenarios de distintos brotes infecciosos que a pesar de que ofrecen al historiador un enfoque excepcional sobre las características de la vida cotidiana de la época ha sido escasamente abordados por la historiografía dominicana. Durante el siglo XVII, llamado por varios historiadores como el “siglo de la miseria” la colonia española de Santo Domingo se vio inmersa en una permanente crisis económica, demográfica y social. Entre 1650 y 1680 Santo Domingo fue víctima de diversas epidemias que influyeron en la situación de crisis. A las epidemias hay que agregar huracanes, terremotos y sequías que agudizaron esta situación y diezmaron a la población de esclavos y provocaron un bajo índice de crecimiento de la población en general. En 1651 una epidemia acabó con una parte de los esclavos negros y en 1660 una epidemia de viruelas mató a más de 1,000 personas, incluidos 500 esclavos. A partir del año 1666 la colonia empezó a sufrir una prolongada epidemia de viruelas, agudizada, como apuntan los historiadores con sarampión y disentería, y casi seguro con muy escasos recursos médicos para hacerles frente. En 1666, una plaga secó la mayor parte de los árboles de cacao y una epidemia de viruelas diezmó la población de la colonia. El sacerdote e historiador José Luis Sáez partiendo de las fuentes del Archivo Histórico del Arzobispado de Santo Domingo establece en su trabajo La epidemia
de viruelas en Santo Domingo, 1666-1674, que en la ciudad de Santo Domingo murieron 225 personas en 1667, 198 en 1668, 776 en 1669, 139 en 1670, 164 en 1671, 173 en 1672, 233 en 1673 y 171 en 1674. Al margen de la discusión en torno a si los virus y las epidemias distinguen entre ideologías, clases y territorios, es necesario apuntar que estas epidemias afectaron no solo a la población esclava, a los niños y a los sectores más pobres de la colonia, sino también a figuras prominentes de la ciudad de Santo Domingo. Entre 1666-1674, perecieron figuras como Francisco de la Cueva Maldonado, arzobispo de Santo Domingo (1667); Gaspar Vélez Mantilla, oidor de la Real Audiencia (1668); el capitán Juan Rodríguez de Alvarado (1668); el padre Luis Vergel, S.J., rector del Colegio de la Compañía de Jesús (1668); Diego de Soria Pardo, tesorero de S.M. (1669); el capitán Lorenzo Solano Maldonado, alcalde ordinario de Santo Domingo (1669); el sargento mayor Fernando de Moronta Fernández de Fuenmayor (1669); el fiscal don Juan Pizarro Cajal y Monroy (1670); Pedro Serrano Pimentel, regidor de la ciudad de Santo Domingo (1671) y Pedro Nieto Laguna, regidor de la Ciudad de Santo Domingo (1674). Las epidemias continuaron afectando Santo Domingo. En 1677 hubo una epidemia de disentería. También, la fiebre amarilla atacó de nuevo Santo Domingo en 1733 y la viruela en 1774. ¿Influyeron las epidemias en los procesos políticos y sociales del siglo XIX y XX? ¿El recuerdo histórico del impacto social de las grandes epidemias en el pasado puede aportar algunas lecciones a nuestro presente? Lo analizamos en la siguiente entrega. l
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Elecciones de mayo de 1978: Candidatos vicepresidenciales (1) Uno de los postulantes pertenecía al Triunvirato y participó de manera independiente SERGIA MERCADO • smercado@elcaribe.com.do
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ándole continuidad a este tema, hoy presentamos los perfiles de cuatro de los ocho compañeros de boletas de los comicios de mayo de 1978. Los principales partidos políticos de ese entonces, eran el Reformista (PR)y el Revolucionario Dominicano (PRD). A continuación los postulantes: Candidato por el Partido Reformista (PR)
La persona que acompañó a Joaquín Balaguer en el segundo puesto ejecutivo de la República, fue Carlos Rafael Goico Morales, considerado un fogoso orador y un purista del idioma español. Fue un abogado y político dominicano. Para esa ocasión se estaba postulando para un tercer período vicepresidencial por el partido oficialista de gobierno. Nace en Santa Cruz de El Seibo, el 10 de octubre de 1909, hijo de los señores Julio A. Goico y Serafina Morales de Goico. Estudió el bachillerato en la escuela Normal de Santo Domingo, obteniendo el título de bachiller en Filosofía y Letras. Años después, se gradúa en Derecho el 14 de julio de 1931, en la Universidad de Santo Domingo, hoy UASD, carrera que ejerció hasta julio de 1938, para luego desempeñar la función de procurador fiscal en su pueblo natal, de esa posición pasó a ser juez de primera instancia. Fue abogado del Estado ante el Tribunal de Tierras por siete años. Estuvo casado con Beatriz de Goico Morales, con quien procreó dos hijos, Beatriz Goico de Bobadilla y Carlos Rafael de Jesús. Goico Morales fue ayudante del secretario de la Presidencia, en 1945, y posteriormente ocupó las bancas en el Senado y en la Cámara de Diputados, en este último fue su presidente en 1962. También, gobernador del Seibo, subsecretario de Interior y Policía y luego promovido a secretario de Agricultura. Para el 1967 nombrado secretario de Interior y Policía y en mayo de 1968 pasó a ocupar las funciones de procurador general de la República. Goico morales ejerció en varias ocasiones el periodismo, y fue colaborador de este periódico y del Listín Diario. Fundó el semanario “Plus Ultra”, en el Seibo. Fue presidente de la Asociación de Colonos del Este y se dedicó al fomento de colonias de caña en el Central Romana. Candidato por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD)
El compañero de boleta del candidato presidencial de esta organización política lo fue Jacobo Majluta, un contador y político dominicano. Ingresó al PRD en 1961. Nació el 9 de octubre de 1934, en Santo Domingo, fueron sus padres Jacobo Majluta y Elena Azar. Sus primeros estudios
Carlos Rafael Goico Morales, candidato vicepresidencial por el Partido Reformista (PR). OGM
Jacobo Majluta, candidato vicepresidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD). OGM
Manuel E. Tavares Espaillat, candidato vicepresidencial del partido Movimiento de Integración Democrática (MIDA). OGM
Livio Héctor Peña López, candidato vicepresidencial del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC). OGM
los realizó en la Escuela Primaria Luisa Ozema y el secundario en la escuela pública de la calle 19 de Marzo, se graduó de bachiller con estudios comerciales. Para el 1954 se gradúa en la Escuela Superior de Peritos Contadores, en la ciudad capital y cuatro años más tarde, en 1958, obtiene el título de licenciado en Finanzas en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). En su vida profesional desempeñó varias funciones, como contador del Monte y Piedad-Banco de Crédito Prendario, entre 1954-1955; Inspector Auditor de la Superintendencia de Bancos, 1956 a 1959; auditor, subadministrador y administrador general de la Chocolatera Industrial, C por A., de 1959 a 1963. Además, presidente de los consejos de administración del Banco Central, de la Junta Monetaria, del Banco de Reservas, de la corporación de Fomento Industrial y de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). Trabajó como gerente financiero de la Corporación Azucarera de la República Dominicana, hoy Consejo Estatal de la Azúcar (CEA), este cargo lo ejerció de 1965 a 1966. Otros puestos que desempeñó fue de regidor y presidente de la Comisión de Finanzas del Ayuntamiento del Distrito Nacional, de 1966 a 1967, auditor externo de Molinos Dominicanos, de la Caribbean Motors y de varias firmas privadas. Contrajo nupcias con Elisa Villanueva el 17 de febrero de 1962, procreando a su hija Consuelo Elena. En el PRD ocupó funciones
importantes como, presidente de la comisión provincial de Puerto Plata, en 1961, Secretario Nacional de la organización en 1962. Para el 1963, fue secretario de Finanzas en el gobierno de Bosch. Entre los años 1964 a 1966, miembro de la comisión presidencial. También, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y de la comisión política, así como presidente del PRD, electo por la Convención de octubre 1976. Candidato por el Movimiento de Integración Democrática (MIDA)
El postulante a la vicepresidencia del país por esta organización política fue Manuel Enríquez Tavares Espaillat, un ex miembro del Triunvirato, que al momento de su postulación, no estaba afiliado al MIDA, es decir, que se postuló independiente. Su decisión de aceptar la nominación de este partido fue con la condición de permanecer autónomo. Tavares Espaillat llega al mundo el 15 de junio de 1924, hijo del matrimonio de Juan Tomás Tavares Julia y Felicia Espaillat. Era tataranieto, por parte materna de Ulises Francisco Espaillat. Se casó en 1949 con Rosa Emilia Sánchez, biznieta del patricio Francisco del Rosario Sánchez. Este político y su esposa procrearon tres hijos, Rosa Tavares de Pimentel, Manuel y Julia María Tavares Sánchez. Hizo sus estudios primarios en los colegios Luis Muñoz Rivera y La Salle. Los secundarios en el Riverdale Country School, de Nueva York, y en la Phillips Aca-
demy, de Andover, Massachusetts, Estados Unidos. Recibió el título que lo acreditaba como ingeniero industrial en Yale University New Haven, de los Estados Unidos, en 1945. Para el año 1962 fue secretario de Estado de Finanzas; además, fue presidente de la Junta Monetaria y miembro exoficio de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE). Entre los años 19621963 presidió la Corporación de Fomento Industrial, fue su primer presidente y autor del proyecto para su constitución. Integró el grupo del Triunvirato que gobernó el país tras el derrocamiento del profesor Juan Bosch, desde el 25 de septiembre hasta el 17 de junio de 1964, cuando renunció. Fue miembro de la Asociación Pro Educación y Cultural (APEC) y de las asociaciones Jonathan Edwards College y Phi Gamma Delta Fraternity, de la Yale University y del Yale Club, de Nueva York. Así también, miembro de Tavares Industrial, Cementos Cibao, Compañía de Desarrollo Urbano, Banco Hipotecario Dominicano, Productos Químicos Industriales, Hidráulica del Caribe, Terminal Dominicana de Cemento y de la Hispano Dominicana de Cemento Blanco. Dedicó la mayor parte de su vida a la industria y a la creación de muchas de esas compañías. Candidato del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC)
Livio Héctor Peña López fue el candidato vicepresidencial por esta agrupación política y uno de sus fundadores. Nace en San Francisco de Macorís, el 12 de abril de 1922. Hijo del reconocido luchador antitrujillista, licenciado Otacilio Peña Páez y de la señora Ana López de Peña. Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal. Se graduó en 1948 y obtuvo el título de la carrera de medicina de la Universidad de Santo Domingo. Ejerció esta profesión en la provincia de San Juan de la Maguana, donde residió desde 1956 hasta el día de su muerte. Además, estudió política en el Instituto de Formación Demócrata Cristiana, de Caracas, Venezuela. Fue vicepresidente de la regional sur de la Asociación Médica Dominicana (AMD). Se casó con la doctora María de Peña, con quien procreó siete hijos, Livio Héctor, Luis Edmundo, Ana Magdalena, Aselia Adalgisa, Marcio Otacilio, Livia Altagracia y Johnny. Se integró a las filas de este partido en 1961, e inició su carrera política como dirigente provincial del PRSC, en San Juan. Peña López perteneció al comité ejecutivo nacional de su partido desde 1963. Fue presidente de la Asociación Para el Desarrollo de la Provincia San Juan, y además, formó parte del Consejo de Administración de la Asociación Maguana de Ahorros y Préstamos. Continuará... l
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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com
Próximamente: expo virtual
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a cultura es la máxima expresión de los pueblos, es su identidad, es por esta razón que debe preservarse, pues ella encarna ese todo complejo que engloba conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres, capacidades creativas y hábitos. Es, a través de la cultura, que los seres humanos vamos entrando en armonía con la sociedad, ya que las manifestaciones culturales elevan nuestra sensibilidad y nos humanizan. El ser sensible, amante del conocimiento, siempre ha otorgado real valor a la cultura, consciente de que, sin ella, los pueblos no avanzan, se enajenan, desfallecen, contrario a cuando se logra elevar la cultura, que los pueblos crecen, se emancipan. Es por esta razón que, en un proyecto de nación, se debe garantizar una idónea gerencia cultural. Los diferentes candidatos a la Presidencia de la República, han venido presentando sus propuestas para impulsar el arte en nuestro país, animando a va-
rios artistas a que se incorporen a sus proyectos políticos. Esto ha generado una ola de propuestas a partir de las cuales los artistas exponen su visión de la realidad por medio del lienzo. Hemos tenido noticias de una amplia selección de artistas que se preparan para exponer sus obras de forma virtual, en apoyo a la Fuerza Cultural del Pueblo, entre los que figuran: Alejandro Gómez, Aram Muset, Ariel Santil, Aris Cabrera, Barón Arias, Brigitte Rúa. David Aquino, David Suero, Ed Vázquez, Eddy Santiago, Genaro Phillips, Glenis Berroa, GomPich, Héctor Hernández, Héctor Reinoso, Hilario Olivo, Javier Rosa, Jhonny Segura, José Milanese, Josefina Garrido, Lars, Dionicio de la Paz, Jhonny Jiménez, Juan Rosas, Luis Galarza, Manuel Barias, Marilyn Caminero, Maxy, Israel Nelson, Omar Molina, Pablo Méndez, Pedro Cofresi, Rafael Peralta, Roberto Germán, Román Castillo, Rosa Elina Arias, Tony Gutiérrez, Yiyoh Robles, Yra Grullón, Yssamar Peralta y Ernesto Plácido. Se trata de un proyecto novedoso, espontáneo y que procura confirmar que el arte tiene en estos artistas grandes representantes, además de que, quienes les rodean, conceden real valor a lo que hacen. La propuesta visual, trae consigo un programa de mecenazgo, donde cada artista pueda sentirse apoyado por los demás integrantes de su organización. l
crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com
The irishman (1 de 2)
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n Netflix. Las relaciones primarias norman en la mafia, en la política y en el control de toda y cualquier organización o entidad independientemente de su registro legal (orden legal implantado e implementado por un sector sindicalizado que busca mantener sus beneficios y privilegios de todo tipo). Es lo que se desprende de todas esas citas o insinúes que construye la narrativa del filme en torno a individuos que asumen posición non santa para escalar en la vida social, política, económica y de cualquier índole tal cual se ha construido a USA. Del sindicato de camioneros al sindicato del crimen la frontera es un pelo de ángel. Martin Scorsese adapta la historia de un tal Jimmy Hoffa descrita en el libro “Escuché que usted pinta casas: la historia de Frank Sheeran y el caso final sobre Jimmy Hoffa” del abogado Charles Brandt para realizar este filme que procura visibilizar el origen de la constitución de la sociedad estadounidense tal y como la conocemos hoy. En ese libro se señala a Sheeran como el verdugo de Hoffa en 1975 y que desapareció su cadáver. Posteriores investigaciones, incluida una sigilosamente política de la Universidad de Harvard, desmienten lo señalado en el libro. Pero eso no desmotivó a Scorsese quien com-
pró los derechos de la historia y filmó su propia versión. Hoffa es personaje importante en el sindicalismo internacional cuya historia se remonta a los 20 años y los años posteriores en que fue escalando posiciones en la Hermandad internacional de Camioneros hasta llegar a presidente general entre 1957 y 1971, años en que gravitó con fuerza en la política y elecciones en que intervino. Todo eso lo cita el filme en la trama envolviendo elementos históricos documentados mezclados con las tres líneas narrativas que le dan al filme una dimensión dramática inusitada en la que innova el lenguaje cinematográfico –lo que ironiza que desatinadamente otros filmes estrenados este año de 2019 lleguen a ser supuestos superiores por la crítica, cuando no llegan a la evolución estética de esta obra maestra–. Un señalamiento importante que se destaca con maestría es la importancia del movimiento sindical en el auge de la Era de Oro del capitalismo clásico norteamericano, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, y su patético desplome cuando cambió el oro por el papel moneda en los años 70. De cierta manera, el filme desenmascara la subida y auge del demócrata Kennedy y los subsiguientes gobiernos republicanos mostrando que no hay diferencias ideológicas entre ambas formaciones políticas. HHHHH GÉNERO:
drama épico . DURACIÓN: 206
minutos.
H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA
el libro vive
obras
FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com
El tema racial en novela de Jeannette Miller
A
unque de entrada se percibe una novela autobiográfica, especie de memorias noveladas como Vivir para contarla de Gabriel García Márquez, Color de Piel, de Jeannette Miller, toca el espinoso tema racial, tan caldeado en estos días por el Caso Floyd en Estados Unidos, pero que en República Dominicana es debate pendiente en el inventario intelectual, marcado por eufemismos y arraigados prejuicios. El mismo título de la obra, publicada en diciembre del 2019 por Editorial Santuario, resalta la trascendencia de la compleja temática que ha sido preocupación de ensayistas locales. Desde que el prologuista José Alcántara Almánzar describe “el itinerario vital de una familia dominicana a lo largo de todo un siglo”, el lector podría prepararse para disfrutar los relatos característicos de los ambientes filiales, pero ocurre que los escenarios van más allá. No se trata solo de “la búsqueda interminable de ese padre inteligente y afectuoso que al desaparecer dejó un inmenso vacío”, ni del origen “de una orfandad forzada que la llevó a ser mejor persona y la obligó a abrir los ojos a las crudas realidades de la vida”. En el capítulo Santo Domingo 2015, subtitulado ¡Negros, no!, Miller revela: “Aprendí a valorar la belleza de los negros cuando viví fuera. Comparaba los muchachos atléticos de ojos grandes y sonrisa espectacular con los blancos transparentes a los que se les veía el cableado y los negros salían ganando. La verdad es que eran lindos, hombres y mujeres de ébano o mezclados que daban un producto con lo mejor de cada raza”. La novelista refiere vivencias inéditas de la era trujillista, en un recorrido hasta nuestros días, desde la modernidad reciente hasta la posmodernidad, con imágenes de Facebook y Youtube, donde el tono de la piel “determina” que los negros, contrario a los “desteñíos”, son “los machazos, los papaúpas, los que amarran a las mujeres”. La tristeza llega con un grito desesperado de mujer, “mientras el negro bajaba el vidrio del vehículo y el policía blanco le tiraba a la cabeza”.l
Las horas del terciopelo Cuando los nazis amenazan con tomar el control de París, una joven cierra para siempre el departamento de su abuela, dejando tras sus puertas tesoros inimaginables. AUTOR: ALYSON RICHMAN EDITORA: PLANETA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,295.00
La madre de Frankenstein A finales de los años 50 en España; en un manicomio vive recluida una interna esquizofrénica, quien logra asombrar a quienes le rodean. AUTOR: ALMUDENA GRANDES EDITORA: TUSQUETS EDITORES VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,395.00
Tierra El problema de buscar la verdad es encontrarla y no saber qué hacer con ella. Tienes en tus manos una novela que habla sobre esas verdades que, a pesar de buscar, preferiríamos no encontrar. AUTOR: ELOY MORENO EDITORA: S.A. EDICIONES B VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,295.00
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CERTIFICO Y DOY FE
¿Qué enseña la iglesia sobre la cremación de los cuerpos? RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO
Introducción
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ara responder a esta pregunta acudimos a dos documentos, que citamos textualmente: 1.- Código de Derecho Canónico. “La Iglesia aconseja vivamente que se conserve la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos; sin embargo, no prohíbe la cremación, a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana” (Código de Derecho Canónico, canon 1176 §3). 2.- En la instrucción “Ad resurgendum cum Christo” (Para resucitar con Cristo). Acerca de la sepultura de los difuntos y la conservación de las cenizas en caso de cremación, dice: “1. Para resucitar con Cristo, es necesario morir con Cristo, es necesario «dejar este cuerpo para ir a morar cerca del Señor» (2 Co 5, 8). Con la Instrucción Piam et constantem del 5 de julio de 1963, el entonces Santo Oficio, estableció que «la Iglesia aconseja vivamente la piadosa costumbre de sepultar el cadáver de los difuntos», pero agregó que la cremación no es «contraria a ninguna verdad natural o sobrenatural» y que no se les negaran los sacramentos y los funerales a los que habían solicitado ser cremados, siempre que esta opción no obedezca a la «negación de los dogmas cristianos o por odio contra la religión católica y la Iglesia». Este cambio de la disciplina eclesiástica ha sido incorporado en el Código de Derecho Canónico (1983) y en el Código de Cánones de las Iglesias Orientales (1990). 2. La resurrección de Jesús es la verdad culminante de la fe cristiana, predicada como una parte esencial del Misterio pascual desde los orígenes del cristianismo: «Les he trasmitido en primer lugar, lo que yo mismo recibí: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura. Se apareció a Pedro y después a los Doce» (1 Co 15,3-5). Por su muerte y resurrección, Cristo nos libera del pecado y nos da acceso a
una nueva vida: «a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos… también nosotros vivamos una nueva vida» (Rm 6,4). Además, el Cristo resucitado es principio y fuente de nuestra resurrección futura: «Cristo resucitó de entre los muertos, como primicia de los que durmieron… del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo» (1 Co 15, 20-22). Si es verdad que Cristo nos resucitará en el último día, también lo es, en cierto modo, que nosotros ya hemos resucitado con Cristo. En el Bautismo, de hecho, hemos sido sumergidos en la muerte y resurrección de Cristo y asimilados sacramentalmente a él: «Sepultados con él en el bautismo, con él habéis resucitado por la fe en la acción de Dios, que le resucitó de entre los muertos» (Col 2, 12). Unidos a Cristo por el Bautismo, los creyentes participan ya realmente en la vida celestial de Cristo resucitado (cf. Ef 2, 6). Gracias a Cristo, la muerte cristiana tiene un sentido positivo. La visión cristiana de la muerte se expresa de modo privilegiado en la liturgia de la Iglesia: «La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma: y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo». Por la muerte, el alma se separa del cuerpo, pero en la resurrección Dios devolverá la vida incorruptible a nuestro cuerpo transformado, reuniéndolo con nuestra alma. También en nuestros días, la Iglesia está llamada a anunciar la fe en la resurrección: «La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella». 3. Siguiendo la antiquísima tradición cristiana, la Iglesia recomienda insistentemente que los cuerpos de los difuntos sean sepultados en los cementerios u otros lugares sagrados. En la memoria de la muerte, sepultura y resurrección del Señor, misterio a la luz del cual se manifiesta el sentido cristiano de la muerte, la inhumación es en primer lugar la forma más adecuada para expresar la fe y la esperanza en la resurrección corporal. La Iglesia, como madre acompaña al cristiano durante su peregrinación terrena, ofrece al Padre, en Cristo, el hijo de su gracia, y entregará sus restos mortales a la tierra con la esperanza de que resucitará en la gloria. Enterrando los cuerpos de los fieles difuntos, la Iglesia confirma su fe en la resurrección de la carne, y pone de relieve la alta dignidad del cuerpo humano como parte integrante de la persona con la cual el cuerpo comparte la historia. No puede permitir, por lo tanto, actitudes y rituales que impliquen conceptos erróneos de la muerte, considerada como anu-
lación definitiva de la persona, o como momento de fusión con la Madre naturaleza o con el universo, o como una etapa en el proceso de re-encarnación, o como la liberación definitiva de la “prisión” del cuerpo. Además, la sepultura en los cementerios u otros lugares sagrados responde adecuadamente a la compasión y el respeto debido a los cuerpos de los fieles difuntos, que mediante el Bautismo se han convertido en templo del Espíritu Santo y de los cuales, «como herramientas y vasos, se ha servido piadosamente el Espíritu para llevar a cabo muchas obras buenas». Tobías el justo es elogiado por los méritos adquiridos ante Dios por haber sepultado a los muertos, y la Iglesia considera la sepultura de los muertos como una obra de misericordia corporal. Por último, la sepultura de los cuerpos de los fieles difuntos en los cementerios u otros lugares sagrados favorece el recuerdo y la oración por los difuntos por parte de los familiares y de toda la comunidad cristiana, y la veneración de los mártires y santos. Mediante la sepultura de los cuerpos en los cementerios, en las iglesias o en las áreas a ellos dedicadas, la tradición cristiana ha custodiado la comunión entre los vivos y los muertos, y se ha opuesto a la tendencia a ocultar o privatizar el evento de la muerte y el significado que tiene para los cristianos. 4. Cuando razones de tipo higiénicas, económicas o sociales lleven a optar por la cremación, ésta no debe ser contraria a la voluntad expresa o razonablemente presunta del fiel difunto, la Iglesia no ve razones doctrinales para evitar esta práctica, ya que la cremación del cadáver no toca el alma y no impide a la omnipotencia divina resucitar el cuerpo y por lo tanto no contiene la negación objetiva de la doctrina cristiana sobre la inmortalidad del alma y la resurrección del cuerpo. La Iglesia sigue prefiriendo la sepultura de los cuerpos, porque con ella se demuestra un mayor aprecio por los difuntos; sin embargo, la cremación no está prohibida, «a no ser que haya sido elegida por razones contrarias a la doctrina cristiana». En ausencia de razones contrarias a la doctrina cristiana, la Iglesia, después de la celebración de las exequias, acompaña la cremación con especiales indicaciones litúrgicas y pastorales, teniendo un cuidado particular para evitar cualquier tipo de escándalo o indiferencia religiosa. 5. Si por razones legítimas se opta por la cremación del cadáver, las cenizas del difunto, por regla general, deben mantenerse en un lugar sagrado, es decir, en el cementerio o, si es el caso, en una igle-
sia o en un área especialmente dedicada a tal fin por la autoridad eclesiástica competente. Desde el principio, los cristianos han deseado que sus difuntos fueran objeto de oraciones y recuerdo de parte de la comunidad cristiana. Sus tumbas se convirtieron en lugares de oración, recuerdo y reflexión. Los fieles difuntos son parte de la Iglesia, que cree en la comunión «de los que peregrinan en la tierra, de los que se purifican después de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia». La conservación de las cenizas en un lugar sagrado puede ayudar a reducir el riesgo de sustraer a los difuntos de la oración y el recuerdo de los familiares y de la comunidad cristiana. Así, además, se evita la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas. 6. Por las razones mencionadas anteriormente, no está permitida la conservación de las cenizas en el hogar. Sólo en casos de graves y excepcionales circunstancias, dependiendo de las condiciones culturales de carácter local, el Ordinario, de acuerdo con la Conferencia Episcopal o con el Sínodo de los Obispos de las Iglesias Orientales, puede conceder el permiso para conservar las cenizas en el hogar. Las cenizas, sin embargo, no pueden ser divididas entre los diferentes núcleos familiares y se les debe asegurar respeto y condiciones adecuadas de conservación. 7. Para evitar cualquier malentendido panteísta, naturalista o nihilista, no sea permitida la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos, teniendo en cuenta que para estas formas de proceder no se pueden invocar razones higiénicas, sociales o económicas que pueden motivar la opción de la cremación. 8. En el caso de que el difunto hubiera dispuesto la cremación y la dispersión de sus cenizas en la naturaleza por razones contrarias a la fe cristiana, se le han de negar las exequias, de acuerdo con la norma del derecho” (Instrucción Ad resurgendum cum Christo, agosto 2016). Conclusión
CERTIFICO que constan aquí, literalmente, dos documentos de la Iglesia sobre la cremación. DOY FE en Santiago de los Caballeros a los diecisiete (17) días del mes de junio del año del Señor dos mil veinte (2020). l
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Patrick Landry CRÍTICO DE ARTE Como crítico, Patrick Landry trata siempre de escribir con la visibilidad más grande y ponerse en los “zapatos” de los lectores que le van a leer para no desconectarse de ellos. Considera que es un ejercicio bien complejo, transmitir conceptos e ideas de manera muy sencilla, que requiere mucha precisión en la elección de las palabras. “Los grandes críticos crearon
MARÍA E. PÉREZ ROQUE FOTO: FUENTE EXTERNA
l ¿Qué aspectos han cambiado a lo lar-
go de los años respecto al pensamiento de la gente en relación a la obra de arte? l Durante los últimos cien años, el cambio ha sido bastante importante. Aunque no podamos creerlo, el público siempre ha estado presente durante las grandes manifestaciones artísticas. Lo que ha cambiado es su visión, pasando de una muy académica que rechaza las vanguardias a una que acepta un poco todo hoy en día. La responsabilidad la tienen los profesionales del arte que han intelectualizado demasiado la lectura de las obras de arte rompiendo con una parte de la base del público que se ha alejado de los museos y de las galerías, la otra parte aceptando todo lo que sea por creer en el discurso oficial o por no entenderlo. Por otro lado, una parte de la producción artística tiene que ver más con el concepto que con la obra realizada, es el caso, por ejemplo de las instalaciones o de los performances. Mucha gente no lo ve como arte sino como una provocación en el mejor de los casos, pensando que puede al igual que el artista, hacer algo mejor. l ¿Desde dónde parte usted para hacer un análisis de una obra de arte? l El primer contacto con la obra es primordial. La obra debe hablarme. Se debe crear un vínculo con ella. Como dijo Charles Baudelaire, la crítica debe ser apasionada, es decir que se crea una química entre la obra y el crítico. Sin ese elemento, no creo que se pueda hacer una crítica profunda y sincera, porque al igual que el amor, el análisis va más allá de la superficie de las cosas. Es una introspección que busca dentro del proceso creativo del artista los encantos o desencantos de una pieza. Y como Baudelaire, creo en la crítica parcial. Un crítico se expresa no solo con sus conocimientos, base de toda crítica pertinente, también con sus emociones que pueden abrir un campo de reflexiones nuevas, fuente de desarrollo y de enriquecimiento del pensamiento artístico. l ¿Qué transformaciones se han dado en la escena del arte en los últimos años? l Tenemos tres componentes. Los artistas, las instituciones y la visión del mercado. Vemos los precios astronómicos de algunas obras vendidas en casas de subasta pensando que todos los artistas son sumamente caros. No es la verdad, se puede constituir una colección con artistas emergentes o no, sin ser millonario. Al ser un producto “rentable”, mucha gente ve la compra de arte como inversión. Segundo cambio es que vemos desde hace 20 a 30 años un desarrollo significativo del mece-
fórmulas con palabras muy sencillas, pero con un contenido extraordinariamente interesante”, manifestó el también presidente de la Asociación de Críticos de Arte (ADCA), quien explicó que el crítico tiene una visión parcial del arte y “no acepta todo o no cree en todo. Para él, el arte es una expresión de la sensibilidad a través de la estética como lo ha explicado Em-
manuel Kant. “En el mundo entero no existe una civilización que no haya desarrollado arte, es decir, que es algo inherente al ser humano, indispensable y por lo tanto totalmente útil”, dijo Landry. Agregó que “para mí la función del arte es aportar al mundo real un toque diferente para que el ser humano pueda tomar conciencia de él”.
“El arte es inherente al ser humano”
Patrick Landry es presidente de la Asociación de Críticos de Arte.
Conexión El primer contacto con la obra es primordial. Esta obra debe hablarme. Se debe crear un vínculo, una química entre la obra y el crítico”.
Crecimiento El padre del arte moderno es Paul Cézanne, que abrió el camino a una multitud de artistas en la primera mitad del siglo”.
nazgo con las participaciones de grandes empresas en la organización y montaje de exposiciones temporales que viajan por el mundo. El tercer cambio es la producción artística en sí. Asistimos a una explosión de los medios de expresión. Además de los medios tradicionales como la pintura, el dibujo o la escultura, tenemos los videos, las instalaciones o los performances… l ¿Quiénes son considerados Padres del arte moderno? l El padre del arte moderno es Paul Cézanne que abrió el camino a una multitud de artistas en la primera mitad del siglo como entre otros; Matisse, Picasso, Chagall y Duchamp. Cézanne, con manchas casi cuadradas usando diferentes ángulos para crear sus obras permitió tener una nueva visión del espacio constructivo. También Manet que ha hecho tomar conciencia a todos que las pinceladas y las manchas de colores son materia colorida que tiene su propia existencia. l ¿Cuál es su opinión sobre el postmodernismo en el arte? l Es una invención de arquitectos y de diseñadores en 1977 retomando las características del arte antiguo como las columnas, el peristilo para romper con la geometría de las líneas puras legado de Le Corbusier y sus discípulos. El postmodernismo se extendió a las demás artes. Es, según Fredric Jameson “la lógica cultural del capitalismo tardío”. Es en realidad, una mez-
cla de pastiches, de estilos donde encontramos a Andy Wahrol, Philippe Starck o Jeff Koons entre otros. Es más, una tendencia, un movimiento que debía terminar en 1990 pero que sigue vigente hoy en día. El problema del postmodernismo es doble. En primer lugar, no existen criterios, salvo la idea que todo es consumo que permiten definir el postmodernismo. Los artistas usan, vuelven a usar, transforman pero sin una “lógica” artística. Es el triunfo, a veces del “kitsch” en su versión más evidente, que desubica una parte del público que se lamenta de ver todavía este tipo de obras en el escenario del arte y otra parte quizás un poco “snob” que aplaude ver todavía el postmodernismo perdurar. l ¿Cómo ve el nivel de la plástica dominicana en la actualidad? l La plástica dominicana es muy numerosa. Hay una gran cantidad de artistas y de corrientes o estilos. Una serie de grandes artistas que merecen que les dediquemos más tiempo para analizar su obra para poder colocarlos en el escenario internacional. Pienso por ejemplo en el trabajo de Iván Tovar que tiene las características que se aplican a los grandes artistas; composición equilibrada, líneas firmes y paleta única y Jorge Pineda con piezas que se volvieron icónicas. La obra de Chichí Reyes tiene no solo una fuerza expresiva sino también un discurso muy actual, la migración. Dentro de la corriente hiperrealista, tenemos a Pamela Rivera, Rudy Taveras; de la diáspora en Estados Unidos a Scherezade García, Gerard Ellis, Tania Marmolejos. En el campo de la fotografía a Mayra Johnson, Fausto Ortiz; en la escultura a Juan Trinidad entre otros que juegan un papel en el escenario de la plástica dominicana. l ¿Que está haciendo la ADCA en favor de la preservación y promoción del arte plástico del país? l Tenemos una cuenta de Instagram @adca.aica y dentro de poco un blog para publicaciones específicas para que nuestros miembros y público en general sepan lo que estamos haciendo. Realizamos reuniones durante las cuales los miembros pueden presentar ideas o proyectos y se habla también de la actualidad del arte. Tenemos un evento anual sumamente importante llamado los premios de la crítica, que reconoce la alta calidad de la labor de los profesionales del mundo del arte a nivel nacional y por algunos premios son eventos que embarcan un nivel internacional. Además los motiva a seguir trabajando, sabiendo el reconocimiento y el apoyo de la ADCA. Cada miembro en su área, tanto profesores como directores de galerías o de museos juegan un papel importante en la vida de las artes plásticas del país, además del trabajo de curador o de crítico que cada miembro ejerce. l