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Cultura elCaribe, SÁBADO 23 DE MAYO DE 2020

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Los inicios de la El valor de la otorrinolaringología narración en la en el país vida cristiana

Jonathan Báez y los motivos de su obra artística

Herbert Stern escribe sobre la historia de la otorrinolaringología en el país, de mano de la oftalmología. P.2

Jonathan Báez es un artista plástico dominicano establecido en Miami que destapa su arte desde una perspectiva totalmente instintiva. P.10

Monseñor Ramón de la Rosa y Carpio comparte las reflexiones del Papa Francisco sobre el valor de las historias en la narrativa cristiana. P.9

Arte sobre L nasobucos

LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Un grupo de artistas estimulan su creatividad con llamativas mascarillas en la lucha contra la COVID-19

Las artistas Pilar Asmar, Mirna Ledesma, Josefina Garrido, María Rodríguez, Ángeles Gracia, Mercedes Ricourt, Anunziata Ronzino, Patricia Gamundi, Miriam Miniño, Iris Pérez, Mary Herrera, Elia de Lima y Emeren Haché Álvarez. F.E.

as almas creativas elevan su sensibilidad para encaminar una hermosa propuesta que procura devolver la confianza a la sociedad para transitar con valentía y seguridad ante la pandemia del COVID-19. Se trata de una iniciativa de la Fundación Sacha Tebó que dirige la gestora cultural Nuria Gracia, en coordinación con la Fundación Manos Arrugadas, por medio de la cual, se ha convocado a un grupo de mujeres artistas para plasmar su arte en mascarillas ecológicas, cuidadosamente confeccionadas por la diseñadora Elisa Morató, quien tiene su taller laborando para dar vida a este proyecto. En el caso de la Fundación Sacha Tebó, la misma tiene como objetivo principal promover actividades artísticas y culturales, así que, en medio de tanta incertidumbre, han considerado mantenerse activos en su apoyo sistemático al desarrollo del arte como medio por excelencia para perseguir la emoción estética. Lo más noble de esta labor es que los fondos que genera la venta de las mascarillas artísticas, se destinan al plan que dirige la Fundación Manos Arrugadas mediante la campaña para la protección de las personas de la tercera edad bajo el lema: “Ayúdanos a protegerlos”. Y es que la Fundación Manos Arrugadas se dedica desde hace buen tiempo a la protección de los adultos mayores, quienes son los más vulnerables frente a la pandemia que estamos afrontando. De momento, la entidad procura dar seguimiento a las personas inscritas en sus programas, brindándoles asistencia médica vía telefónica, consultas domiciliarias, entrega de alimentos, medicinas, además de llamadas y videos motivacionales. Las mascarillas que se han confeccionado, son de carácter único y exclusivo, pues las artistas participantes no siguen un patrón para la reproducción de su arte, sino que en cada nasobuco se representa una escena distinta, lo que lo convierte en una verdadera obra de arte en pequeño formato. CONTINÚA EN LA PÁGINA 3


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historia de la medicina

salón de la fauna

Sobre la otorrinolaringología dominicana

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asta 1870 no tenemos evidencia en nuestro país de la presencia de un médico dedicado a esta especialidad, cuando el médico cubano, doctor Alfredo Morales, se anunciaba como médico de nariz, oídos y laringe. También el doctor puertorriqueño Ramón Emeterio Betances se dedicó a la Oftalmología y Otorrinolaringología. La historia de la Otorrinolaringología está estrechamente ligada a la historia de la Oftalmología, desde principios del siglo XX. Médicos como Arturo Grullón o Wenceslao Medrano, entre otros, descollaron en las dos especialidades. En 1938 se creó la materia de Otorrinolaringología en el plan de estudios y fue su primer profesor el doctor Wenceslao Medrano. En San Francisco de Macorís ejerció el doctor Amado Camilo hacia el 1930. El doctor Emilio Rodríguez Oca, regresó al país en 1922 y ofrecía consultas de Otorrinolaringología y Oftalmología en Santo Domingo y San Pedro de Macorís. En la Vega ejerció el doctor Rafael Espaillat de la Mota, quien pese a su formación en Cirugía General, ofrecía atenciones en Oftalmología y Otorrinolaringología. En Santiago, además del doctor Arturo Grullón, ejercían los doctores Manuel Pastoriza y Manuel Grullón. Todavía en la década del 50 muchos médicos se recibían como oftalmólogos y otorrinolaringólogos. Nombres tan prestigiosos como los doctores Óscar Batlle, Óscar Álvarez Curiel o Francisco Díaz Sosa trataban pacientes de ambas áreas. De igual forma, el otorrinolaringólogo, doctor William Morgan, operó gran cantidad de pacientes en la década del 1950, entre ellos a Ramfis Trujillo, hijo del dictador. La Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología, SDO, fue fundada el 1 de junio de 1976, a raíz de la realización de un curso teórico práctico sobre Cirugía del oído, dictado en el país por los doctores Edgar Schiosoni Lares y René Abate.

Sus miembros fundadores fueron el Dr. Ángel Redondo Gómez, quien fue elegido el primer presidente, y los doctores Manfredo Moore Montesanos, Haidee Wagner, José Manuel Peguero, Julio Román Jabid y Julio Peralta Brache. El objetivo inicial trazado fue el de separar la práctica de la Otorrinolaringología de la Oftalmología, a fin de que esta especialidad lograra un mayor desarrollo. Como parte de este objetivo central se celebraron algunos cursos-talleres y se creó la escuela de post-grado que funciona en el Hospital Salvador B. Gautier. En 1997 fue electo presidente el doctor Antonio Jorge Messina, continuando la misma línea en cuanto a lo académico, con la realización del Segundo Congreso Internacional y se aprueban los Estatutos de la sociedad. Al año siguiente, 1998, el presidente es el doctor Alejandro Lora, con un grupo de colegas de la Región Norte, imprimiéndole un gran desarrollo en la región, realizando actividades científicas, tanto en el interior como en la capital y, se llevó a cabo el Tercer Congreso Internacional, en la ciudad de Puerto Plata, el cual contó con la participación de la mayoría de los médicos otorrinos del país. En 1999 es electo presidente el doctor Freddy Ferreras y se completa el proceso de consolidación de la Sociedad al adquirirse el local que serviría de sede a la misma, se revisan y modifican los Estatutos y se logra la incorporación de la SDO como entidad sin fines de lucro, mediante el Decreto Presidencial 1101 del año 2001. El doctor Jorge Olivero encabezó la directiva 2000-2002, siendo su principal logro la puesta en funcionamiento del local, entregado por la directiva saliente, la instauración de los Cursos de urgencias en ORL (1ro. y 2do.), y los de Cirugía Endoscópica de Senos Paranasales (1ro y 2do), la 1ra. Jornada de Actualización en ORL, y lo más importante, el 1er. Congreso Panantillano de ORL, del 11 al 14 de octubre del 2001, que al mismo tiempo fue el V Congreso Nacional de ORL. l DR. HERBERT STERN

June Almeida (DÉCIMA CIBAEÑA) Nadie puede aquí entendei Que ella fue quien decubrió Ei viru que noj jodió Lo encontró eta mujei Para mucho fue un placei Solo que fue hace mucho June tenía un cucurucho Y a ella no le hicién caso Llegó la guerra, ei fuetazo Y no tenemo un caitucho.

Esa mujei era sabia Con su enoime microcopio Era un reto, aigo propio B814 no era rabia Ni fabricado en Arabia Tampoco era gripecita Era tremenda cosita Que lo llamamoj hoy Covid No llegó en ningún Ovni Pero tampoco e chinita. l JOSÉ MERCADER


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Iniciativa recaba fondos para la Fundación Manos Arrugadas

Mirna Ledesma. F.E.

Ángeles Gracias. F.E.

Miriam Miniño. F.E.

Iris Pérez. F.E.

Patricia Gamundi. F.E.

Pilar Amar. F.E.

<VIENE DE LA PORTADA

Los símbolos y las formas pueblan las mascarillas para hacerlas más lúdicas y expresivas. Artistas como Pilar Asmar, Mirna Ledesma, Josefina Garrido, María Rodríguez, Ángeles Gracia, Mercedes Ricourt, Anunziata Ronzino, Patricia Gamundi, Miriam Miniño, Iris Pérez, Mary Herrera, Elia de Lima y Emeren Haché Álvarez, se han dado a la tarea de plasmar su arte en mascarillas de una forma dinámica que, a su vez, deviene en homenaje a la naturaleza. Probablemente, sin proponérselo, cada artista ha asumido, a partir de su lenguaje gráfico, una forma de expresión que exalta la flora y la fauna. Es de ese modo que nos encontramos con mascarillas en las que se reconocen pájaros en vuelo, abejas que se asoman a una flor, manos que intentan recolectar rosas, pavos reales que se funden con el ser expectante, papalotes o chichiguas que alcanza un arcoíris y, así, infinidad de formas que con gran color alegran la mirada y la llenan de esperanzas. La sencillez y delicadeza con que se configura cada detalle, exalta la mirada y nos permite entrar en diálogo con el universo que se esconde más allá del trazo, de las capas superpuestas de color, de la cerca de flores expuestas al bravío sol que cosecha Iris Pérez, donde una línea

delimita el horizonte y nos vuelve a la realidad de forma alentadora. Es inspirador poder visualizar cada una de las imágenes que pueblan el diminuto soporte que sirve de protección ante la pandemia. Las manos de cada una de las artistas del proyecto se han dignificado aún más, llenando de armonía y paz el nuevo accesorio humano. Con todos los protocolos

Cabe señalar que las mascarillas son confeccionadas tomando en consideración todos los protocolos para la protección de quien las use, empleando incluso pintura no tóxica, generando un conjunto completamente ecológico y que se puede reutilizar siempre que se lave oportunamente y se deje secar al sol. Lo más loable del proyecto es que, además de tratarse de una obra de arte, cumplen una importante función social en apoyo a los adultos mayores. Es un maravilloso esfuerzo de admiración, que crea un impacto sin precedentes con la esperanza de que concite un gran apoyo, ya que su entramado es noble y, además, generoso. l

Dato Nuria Gracia, gestora cultural y presidenta de la Fundación Sacha Tebó. F.E.

Los interesados en las mascarillas artísticas, pueden llamar al 809.260.1966 o mediante el correo r.manosarrugadas @gmail.com


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El regreso de las naves (2) PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

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tefan Zweig describe con justa indignación, casi con rabia, la ingrata recompensa que recibieron los seguidores de Magallanes por parte de los tribunales del Rey de España y la manera en que favorecieron a aquellos que lo habían traicionado y difamado. Dos de los más beneficiados fueron Sebastián Elcano y Esteváo Gomes. Elcano había tomado parte en el complot del Puerto de San Julián urdido por los capitanes de las naves para eliminar a Magallanes y emprender el regreso a España, y había sido indultado, junto a otros de los amotinados. Esteváo Gomes había depuesto y aprisionado a Álvaro de Mesquita, capitán de La nave San Antonio y primo de Magallanes, y había desertado en el momento en que se había descubierto el estrecho que lleva el nombre de Magallanes, dejando a la flota sin su más grande y mejor aprovisionada embarcación. A su regreso a España, ante una comisión investigadora, en los tribunales se enfrentan los desertores con Mesquita y todos van a parar a la cárcel: “No de todo lo que decían los sublevados —dice Stefan Zweig— hizo caso el tribunal del Rey, y con una imparcialidad digna de ser notada declaró sospechosas a ambas partes. Tanto los capitanes sublevados como el fiel Mesquita fueron encarcelados, a la vez que se prohibía salir de la ciudad a la señora de Magallanes, que aún no sabía que fuera viuda. La decisión del tribunal del Rey fue esperar hasta que los otros barcos y el almirante volvieran, como testimonio; pero habiendo transcurrido un año entero, y casi un segundo año sin que tuvieran noticias de Magallanes, los sublevados recobraban los ánimos. Pero las salvas de salutación que anuncian la vuelta de uno de los barcos de Magallanes retumban lúgubremente en sus conciencias. ¡Están perdidos! A Magallanes le ha salido bien la empresa, y su venganza será terrible contra aquellos que, deshonrando el juramento y delinquiendo contra las leyes del mar, le abandonaron cobardemente y, sublevándose contra su capitán lo aherrojaron”. Pero Magallanes ya no estaba y no estaría. Ni siquiera sus restos mortales habían sido recuperados y el lugar en que fue enterrado, si acaso fue enterrado, permanece ignorado. Los traidores recibieron con júbilo esta noticia y también tuvieron motivo de contento por el hecho de que al mando del navío que había vuelto estaba —según explica Stefan Zweig— uno de los suyos:

Juan Sebastián Elcano.

FUENTE EXTERNA

“¡Cómo se sienten aliviados al enterarse de que Magallanes murió! El principal acusador enmudece. Y su confianza aumenta cuando les dicen que es Elcano quien ha conducido el Victoria. ¡Elcano es su cómplice, uno de los conjurados de aquella noche en Puerto de San Julián! No se atreverá a presentarse como acusador en un delito en que él tiene parte. No se presentará a ser testigo contra ellos, sino a su favor. Bendita sea la muerte de Magallanes y el testimonio de Elcano. Los acontecimientos les dan la razón. Si, por una parte; Mesquita es sacado de la prisión, ellos salen también libres, gracias a la ayuda de Elcano, y su rebelión queda olvidada en medio de la general alegría; siempre tienen razón los vivos contra los muertos”. El emperador de España recibe la noticia del regreso de la nao Victoria con mayor entusiasmo y “envía “a Elcano la orden de comparecer sin tardanza en la corte con dos de sus hombres, ‘los más cuerdos y de mejor razón’, y que le lleven todos los escritos referentes al viaje”. Lo que ahora lamenta Stefan Zweig con manifiesta irritación, concierne a estos escritos: “todos los escritos referentes al viaje”. No hay peor tragedia que el ocultamiento o la destrucción de estos documentos. Del minucioso diario de Pigafetta sólo se conserva al parecer un “breve extracto o summario”. Para peor, “desaparece misteriosamente, después de la muerte de Magallanes, hasta la última línea de su puño. Todo lo suyo ha sido borrado con sica de gato. A un desertor y a un amotinado se le conceden todos los honores. Esteváo Gomes recibe un título de nobleza por el mérito “de haber hallado el paso como guía y primer piloto’”. A Sebastian Elcano le es asignada una pensión vitalicia de quinientos florines de oro y su gloria es todavía equiparada a la de Magallanes. “Toda la fama —dice Stefan Zweig con amargura—, todo el mérito de Magallanes recaen en

aquellos que más encarnizadamente intentaron impedir, durante la expedición, la que fue empresa de su vida”. Capítulo 13 Los muertos no tienen razón (continuación) Stefan Zweig

Los dos hombres que Sebastián Elcano lleva a Valladolid no podían ser otros, por lo probados, que Pigafetta y el piloto Albo; no tan clara aparece la conducta de Elcano en lo tocante al otro deseo del Emperador, que le entregue todos los papeles de la flota. La conducta de Elcano es ambigua, puesto que no entrega ni una sola línea escrita por Magallanes. El único documento de éste redactado durante la travesía debe su conservación a la circunstancia de haber caído, con el Trinidad, en poder de los portugueses. Queda casi fuera de duda que Magallanes, un hombre tan exacto y fanático de su deber, consciente de la importancia de su misión, llevaba un dietario que sólo una mano envidiosa pudo destruir secretamente, de creer que a todos aquellos que durante el viaje se habían levantado contra el caudillo, les pareció harto peligroso que el Emperador pudiera tener noticias imparciales de aquellos sucesos; así, desaparece misteriosamente, después de la muerte de Magallanes, hasta la última línea de su puño, y se pierde también, cosa no menos singular, aquel gran diario del viaje, obra de Pigafetta, y cuyo original ofreció al Emperador en esta circunstancia. (...) Porque este diario oficial no puede identificarse de ningún modo con la narración de viaje posterior que conocemos, y es a todas luces un simple extracto de aquél; buena prueba de ello la da el informe del embajador de Mantua, que hace mención, en 21 de octubre, de un libro en el cual Pigafetta escribió diariamente, “libro molto bello che de giorno in giorno li a scritto el viaggio e pase che anno ricercato”. Tres se-

manas más tarde, el mismo embajador habla de un “breve extracto o summario del libro che anno portato quelli de le Indie”; o sea lo que hoy conocemos como el informe de Pigafetta, al cual pueden unirse, como insuficiente complemento, las anotaciones de los varios pilotos y la carta de Pedro Mártir y de Maximiliano Transilvanus. Por qué razones este diario de Pigafetta desapareció sin que quedara la menor huella, sólo podemos sospecharlo; dolosamente, con el tiempo hubo empeño en oscurecer lo que hacía referencia a la oposición de los oficiales españoles contra el portugués Magallanes, para hacer triunfar más rotundamente a Elcano, el hidalgo vasco. También esta vez, como ocurre a menudo en la Historia, la honrilla nacional pasa delante de la justicia. Ya el fiel Pigafetta parecía desconcertarse al ver que Magallanes era relevado sistemáticamente a último término. Recelaba que allí no se pesaban los méritos equitativamente. Verdad es que en todo tiempo el mundo ha recompensado al finalista, al afortunado que acaba un hecho, dejando en el olvido a todos aquellos que lo han amasado y llevado a la posibilidad con su espíritu y su sangre. Pero esta vez la repartición lleva lo injusto hasta un grado lamentable. Quien cosecha toda la gloria y los honores y dignidades es precisamente aquel que, en el momento decisivo, quiso poner obstáculos a la realización y se levantó contra Magallanes: Sebastián Elcano. Queda solemnemente expiado su antiguo delito: la venta de un barco a un extranjero, o sea lo que, en cierto modo, le impulsó a refugiarse en la flota de Magallanes, y le es asignada una pensión vitalicia de quinientos florines de oro. El Rey lo eleva a la categoría de hidalgo y le otorga un escudo que señala simbólicamente a Elcano como ejecutor del hecho inmortal. Llenan el campo dos ramas de canela cruzadas, junto con nueces moscadas y clavos de especia, realzado con un casco y la esfera terrestre circundada por la arrogante inscripción: Primus circumdedisti me (fuiste el primero en rodearme). Y la injusticia sube de punto con la recompensa a aquel Esteváo Gomes que había desertado en el estrecho de Magallanes, y que ante el tribunal de Sevilla afirmó que no se había hallado el paso y sí únicamente una bahía abierta. Esteváo Gomes precisamente, que con tal descaro negaba el descubrimiento de Magallanes, recibe un título de nobleza por el mérito “de haber hallado el paso como guía y primer piloto”. Toda la fama, todo el mérito de Magallanes recaen en aquellos que más encarnizadamente intentaron impedir, durante la expedición, la que fue empresa de su vida. (Stefan Zweig, “Magallanes, La aventura más audaz de la humanidad”), https://www.biblioteca.org. ar/libros/131355.pdf). l https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


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Apuntes de infraestructura

Tres miradas PEDRO DELGADO MALAGÓN

pedrodelgado8@gmail.com Orillas del Ozama (óleo de CirLan). F.E.

Ciriaco Landolfi (1927-2018) fue historiador, ensayista, profesor universitario, poeta y diplomático. Todo unido a materializar uno de los seres más joviales que ha existido. Rosa Pichardo, académica y artista, es hija de mi grande y recordado amigo Papolo Pichardo. Yuyú Ramírez consta como una de las mejores bailarinas clásicas del país, y canta y es poeta. Entre ellos, las diferencias son ostensibles: generaciones distintas, desiguales oficios y apartadas maneras de percibir la vida. ¿A qué vínculo apelar, en tal caso, para convocarlos al mismo tiempo en esta crónica? Todo parecería más sencillo si dijera que los tres son pintores, y que los tres han ejercido su arte con una honradez tan íntegra como cautelosa. Ciriaco (su heterónimo: CirLan) envuelve de una incesante serenidad el fulgor de la naturaleza. Rosa se apropia de la antinomia entre historia y cultura, entre mito y deseo. Yuyú ha recuperado la claridad y los signos del aire. Que sirvan mis palabras, así, como una reverencia a la llegada de estas tres miradas nobles, generosas…

Rosa Pichardo en la Postmodernidad (fragmento)

R Mesa con pescado (óleo de Rosa Pichardo). F.E.

De paisajes y de hidalguías

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ara huir de la rutina de Landolfi, CirLan se recoge en un breve agujero de la tarde. La cavidad, al principio, está poblada de arreboles, de bajamares. Allí oscurece el día en cantos de salitre y rosicler. No caben más anchuras en la estancia frágil, ni otras memorias ni nuevas refulgencias. CirLan, en su recogimiento, es dichoso. Y el albergue desata espacios. Acuden a él las cautelas y los matices. El recinto crece hasta confines de dilatada opalescencia. CirLan ha descubierto las hechuras cotidianas. Vocablos de luz virginal se asoman en las hendiduras del silencio. La mirada construye el emblema gentilicio en cada recuadro de la brisa. Como desprendida del rostro de Artemisa de Éfeso, una luz negra envuelve cocoteros, casas y amapolas. El refugio se embriaga de orígenes, de sombras, de germinaciones. La sencilla covacha florece hasta espigarse en Habitaciones de la luz. La ojeada de CirLan es inmediata y urgente. Pinta él lo que ve, no lo que recuerda. El color brota con júbilo, cargado de retumbos. Como en la verde mocedad, el argumento es siempre subalterno del entusiasmo. El río, el bosque, el

Altamira hasta Frédéric Chopin— no es sino la biografía de un hechizo, el fáustico relato de un asombro: sueño yermo de una eternidad que se disuelve fatalmente entre dos hastíos, entre dos ausencias. De Ciriaco Landolfi conozco muchas cosas. Sé, por ejemplo, que eligió vivir antes que codiciar, que su fruición de hacer es sólo comparable a su gozo de amar, que dispone de ciertos amigos —de amigos ciertos— y que su instancia vital es módulo de plenitud humana, de vehemencia humana. De CirLan, en cambio, muy poco entiendo. Únicamente descifro que con la sencillez de estos bocetos agrega al misterio de la vida claridades de luz increada. (Del catálogo de la exposición “Habitaciones de la luz”; capilla Nuestra Señora de los Remedios, calle Las Damas, S. D.)

Ventanas abiertas (óleo de Yuyú Ramírez). F.E.

paisaje idílico, en suma, son alegatos que guían un ardor largamente reprimido. La coloración es amable y abigarrada. Inagotable el frenesí creador. Treinta imágenes han de recorrer el trayecto que media entre la emoción y el lienzo. Mucho tiene Ciriaco Landolfi, y mucho da. Su heterónimo, CirLan (guía numinoso en el hallazgo del tiempo perdido), escribe con el señorío de la luz las estrofas que Landolfi, el poeta, rehúsa aprisionar en vocablos. Antes que Landolfi, otros escritores —Díaz Ordóñez, Churchill, Andrés Avelino, Veloz Maggiolo, Sábato— han atemperado el arrebato de la palabra en el dócil letargo de la figura. Todas las poesías de un poeta son instantes de una sola poesía, como toda la obra de un pintor propone la creencia de una imagen única. Aún más: todo el arte de todos los hombres —de Homero hasta Miguel Ángel Buonarroti, del bisonte de

osa Pichardo nos convoca esta noche a percibir una experiencia notable, docta y sabiamente desconcertante. Porque en estas imágenes suspendidas, en esos miradores desatados aquí se revela una ojeada, una señal que nos hace entender, al mismo tiempo, lenguaje e ideario, enunciado y creencia, enseñanza y representación. Claro que sí: en sus iconografías está presente una nueva forma de “realismo”, una hechura que anticipa la realidad y, en ese sentido, la crea. Una existencia alejada de los grandes discursos de la modernidad, de los rabiosos metadiscursos omnicomprensivos. Digamos que apartada del lenguaje del romanticismo, con el que damos cuenta de nuestra emotividad. Lejana, por igual, de la voz del modernismo, a la que apelamos para establecer nuestra condición de seres racionales. Hoy asistimos a un proceso inverso al de la Ilustración y su afán constructor y compilador, que se prolongó en todos los ámbitos del conocimiento a lo largo del siglo XIX. Vivimos en un momento de fragmentación del saber, de cambios tan acelerados y de tal magnitud que nos abocan a la sistemática deconstrucción de la mentalidad, teórica e ideológica, que hemos heredado. Presenciamos, impotentes, el estallido de la Enciclopedia y la implacable demolición del legado teórico del Siglo de las Luces. Rosa se percibe y se asume, entonces, postmoderna. Ella entiende y arrima a su existencia estos registros iconoclastas. Pero, a fin de cuentas, la postmodernidad no es tanto más que una ostensible decepción respecto a la modernidad y sus alegatos totalizadores. Si la modernidad es, como dijo Max Weber, un “desencantamiento del mundo”, la actitud postmoderna sería, de tal suerte, una especie de “desencanto del desencanto”. Fórmula ambigua que nos recuerda que el desaliento es, más que una pérdida de ilusiones, la reinterpretación de los an-

helos. Pero el desencanto siempre tiene dos caras: la pérdida de una ilusión y, por lo mismo, una nueva enunciación de la realidad. La dimensión constructiva del desencanto actual radica en el elogio a la heterogeneidad, a lo frágil, a lo perecedero, a lo fugitivo. De ser así, ese despecho llamado postmodernidad no sería el triste final de un proyecto demasiado hermoso para hacerse realidad, sino, por el contrario, un punto de partida, un nuevo inicio. Podríamos entender, de este modo, las razones de Rosa para asumir la postmodernidad más allá de un discurso o de una soflama. Y, más que eso, el interpretar las razones por las que nos sugiere el trayecto de un camino creíble: la posibilidad de hacer arte con nuestras cortapisas, con nuestras decepciones, con nuestras multiplicidades, con nuestras vidas enteras. Un arte basado en los mitos, en la ética, en la vida cotidiana, en el amor y en las travesías del deseo. Una expresión contenida en las fronteras de la postmodernidad, esto es, frente al proyecto terminado, lo inconcluso, lo abierto; ante la certeza histórica, la incertidumbre; ante los dogmas, la duda; frente a una perfilada cosmovisión, un renovado desconcierto. Y Rosa ejecuta convincentemente esa actuación primera, esa maniobra primordial. Armada de una cultura y de un oficio, su intuición va de los mitos griegos a nuestras quimeras, del arte clásico a las paradojas del pop-art, de Alejandro Magno a la Ciguapa. De tal modo, la “operación poética esencial” realizada por ella, y en ella, nos abre las más espaciosas ventanas para entender los reparos de este ciclo nuestro, fragmentado y efímero […] (Del catálogo de la exposición “Nuestra postmodernidad”; galería Arte Actual, Torre Empresarial, av. Sarasota, S. D.) La voluntad del sueño

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lla nos levantó una punta del velo para que viésemos sus íntimos refugios. La voz silente de estos colores te lleva de la mano a un sitio lejano, ribeteado de mutismos tenues y florecientes. En la habitación canta un aire de liviana somnolencia que arquea los vestidos y los primores. Acaso el viento que entreabriera los párpados de aquel lapislázuli despojado de estrellas. En cada cuadro, rostro y silencio y ropaje de mujer. Vestidura que propicia una trabajosa libertad de ave, una destreza de lentos olvidos, un sosiego de música entreabierta e inasible. Más que pintura, soplo de ala presurosa. Más que color, ráfaga de signos en el trémulo espejo de la memoria. Hay aquí una luna pensativa con sus raíces en la noche del tiempo. En estos cuadros iluminados de crepúsculo, Yuyú se apropia de la voluntad del sueño. (Del catálogo de la exposición “Ventanas”; restaurant El Gallego, S. D.) l


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Un documento histórico excepcional: Informe de la comisión enviada desde China para establecer la condición de los chinos culíes en Cuba, 1874 LUIS ÁLVAREZ LÓPEZ, PHD. Profesor Investigador de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra aluis0548@gmail.com

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n los artículos anteriores, analizamos en términos generales las condiciones de los nuevos inmigrantes culíes a Cuba. Estudiamos la coyuntura que hizo posible esa migración desde los cambios en los países europeos que demandaban una creciente fuerza de trabajo, en parte como resultado de las profundas transformaciones que estaban ocurriendo en el capitalismo internacional, así como de la política de Inglaterra de eliminar la trata de esclavos y la esclavitud misma. España era signataria de varios de los acuerdos ingleses para la eliminación de la esclavitud, mencionemos el de 1835, por el cual España recibió 400, 000 libras esterlinas para facilitar la implementación de las políticas y las prácticas para eliminar la trata transatlántica de esclavos negros. Pero las investigaciones han revelado su oposición a la eliminación de la trata, especialmente en un período de crecimiento de la industria azucarera cubana. Además, las presiones inglesas y la disminución en la importación de los esclavos africanos generaron un encarecimiento de esta mano de obra. Eso facilitó la transición a la “trata amarilla”, pues los costes de los culíes eran muy bajos comparados con los esclavos negros. De manera que es evidente, que la nueva fuerza de trabajo venía a paliar una situación de creciente disminución y elevados costos de los esclavos negros. Diferentes a los esclavos, los culíes, eran trabajadores libres, que habían firmado un contrato por 8 años de servicios y salarios de 8 pesos mensuales, o 4 pesos mensuales en otros casos. Más comida, ropa y alojamiento provisto por la firma que los transportaba a Cuba. Su tratamiento fue similar o peor que el de los esclavos, pues fueron sometidos a un “infernal cautiverio, en la cual la sobrevivencia diaria era casi un imposible”, las relaciones laborables llevaban a una explotación despiadada, los castigos corporales y la abusiva conducta de los dueños de plantaciones y mayorales condujo a una situación de desesperación para los culíes. De ahí proviene su sempiterna actitud de resistencia, pues eran vejados, vendidos, revendidos, arrendados, cedidos y llevados a trabajar en haciendas, plantaciones, líneas férreas, talleres para la confección de tabaco, etc.1. Pero las formas de resistencia con la que los culíes enfrentaron esta situación fueron múltiples y variadas, pues rechazaron la explotación despiadada, la marginación, la total deshumanización y la

Portada del libro de Lisa Yun, The Coolies Speaks, Chinese Indentured Labors and African Slaves in Cuba. Philadelphia, P.A. Temple University Press, 2008 (Los Culíes Hablan, Trabajadores Contratados y Esclavos Africanos en Cuba. Traducción de Luis Álvarez López). FUENTE: HTTPS://WWW.AMAZON.FR/COOLIE-SPEAKS-CHINESE-INDENTURED-LABORERSEBOOK/DP/B001T4Z9N4

mercantilización de que eran víctimas. Promovieron protestas, asesinatos, robos, asaltos, le pegaron fuego a los cañaverales y otros actos de sabotaje pequeños y grandes, como fingirse enfermos, destruir las herramientas, y limitar los ritmos de trabajo, los cuales ocurrían regularmente en plantaciones y lugares de trabajo. Para 1872, las cifras de los culíes cimarrones ascendieron a 8, 380 de una población de 58,400, lo que equivalía a un 14.32%.2. Los suicidios se convirtieron en ocurrencias permanentes en las áreas de trabajo, demostrando cómo se convirtieron en agentes activos de su propio futuro, no recibiendo pasivamente el destino de Cuba. La resistencia se iniciaba saliendo desde Macao, pues las condiciones de transportación eran horrendas. “Barcos, goletas, fragatas salían desde Cádiz, Sevilla o Santander, bordeando África y haciendo rumbo a oriente una vez pasado el ca-

bo de Buena Esperanza y así hasta Filipina. Allí negociaban las mercancías traídas desde España y se iban a Macao, donde estaban los culíes almacenados”3. Entre 1847 y 1874 más de 140, 000 culíes arribaron a Cuba, 16, 000 murieron en la travesía. La tasa de mortalidad de estos viajes era extremadamente alta, se calcula 10% para los esclavos africanos, pero para los culíes la tasa era de 28% en el viaje hacia Perú, cuya media en el tiempo de viaje era de 114 días4. El tratamiento que recibían los culíes se hizo público y llegó a oídos de los gobernantes chinos de la dinastía. El caso de los inmigrantes chinos se convirtió en parte de las múltiples protestas que se desarrollaron durante las guerras del opio y las intervenciones de las potencias europeas en China. En esta coyuntura, las relaciones entre España y China se desarrollaban en un ambiente de tensión, discutiéndose entre ambos países la mi-

gración de los culíes a Cuba y los frecuentes abusos de que eran víctimas. Los españoles negaban todos los cargos. Otros países jugaron un rol relevante, como es el caso de Estados Unidos, que propuso la creación de la Comisión para revisar estos conflictos. Samuel Williams, secretario e intérprete de la legación americana, propuso una visita a los lugares de trabajo. Las aspiraciones de España para establecer una comisión bilateral, ChinaEspaña, fueron superadas, y la misma quedó integrada por la Gran Bretaña, China y Francia. En septiembre de 1873, una corte en China sancionó la investigación, quedando España fuera de la misma. Finalmente se organizó una delegación de tres miembros, integrada por Chen Lan Pin, presidente de la Comisión, A. McPherson, comisionado de Aduana de Hawkow y A. Hubert, comisionado de Aduanas en Tientsin. Es precisamente a través del libro de Liza Yun, y de otras publicaciones que conocemos los detalles e interioridades de la Comisión5. El presidente de la Comisión arribó en Cuba un 17 de marzo y trabajó hasta mayo el 8 de 1874, completando una investigación que lo llevó a recibir testimonios orales de 1, 176 chinos y 1, 665 proveyeron testimonios escritos de ellos mismos o de otros culíes. Es a través de estos testimonios orales y escritos que conocemos la experiencia infernal por la que atravesaron los integrantes de esta diáspora china en Cuba. El documento producido fue el Informe de la Comisión enviada desde China para establecer la condición de los chinos culíes en Cuba.-18746. Para el próximo artículo, examinaremos algunos de los casos discutidos en este valioso documento para los investigadores de la diáspora china en el Gran Caribe. l _________________________________________________ 1. Muchas de las informaciones provienen del libro de Yun, Lisa, The Coolies Speaks, Chinese Indentured Labors and African Slaves in Cuba. Philadelphia, P.A. Temple University Press, 2008). Así como también el artículo de Elisa Gómez Pedrajas, Tráfico y Explotación de Seres Humanos Coolies, www.ascagen.ES.>coolies.B pdf, Liza Yun, Chinese Coolies and Africans Slaves in Cuba, 1847-1874. Journal od Asian American Studies, vol. 4, nomb.2, june 2001. Pp. 99-122. John Hopkins University Press 2. Benjamín Narvaez, Chinese Coolies in Cuba y Peru; Race, Labor, and Inmigration, 1839, 1886. Dissertation University of Texas, Austin, 2010. Cap. 5. 3. Gómez Pedraja, p.1 4. Gómez Pedraja, Pp.2-3. 5. Yun, Lisa, The Coolies Speaks Chinese Indentured Labors and African Slaves in Cuba. Philadelphia, P.A. Temple University Press, 2008). P. 36 6. Gómez Pedraja, Pp.10-12.


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OGM

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Personalidades en la toma de posesión del presidente Balaguer en julio de 1966 Asistieron varios delegados, entre ellos Hubert H. Humphrey, José A. Mora, Guillermo Sevilla Sacasa y Carlos Lastre SERGIA MERCADO • smercado@elcaribe.com.do

A

propósito de celebrarse las elecciones presidenciales y congresuales, el 5 de julio del presente año, hoy presentamos en fotos un seleccionado grupo de personalidades extranjeras que asistieron al acto de juramentación del nuevo presidente constitucional del país en ju-

lio de 1966. Se convirtió en el septuagésimo primer mandatario de la República Dominicana, el abogado Joaquín Balaguer por el Partido Reformista, tras ganar los comicios de junio de 1966 contra su contrincante del Partido Revolucionario Dominicano, el profesor Juan Bosch. 29 días después de realizarse las votaciones, fueron presentadas las car-

Comitiva norteamericana La foto que acompaña esta nota pertenece al vicepresidente de los Estados Unidos, Hubert H. Humphrey quien llegó al país el 30 de junio de 1966, en un jet-star M-2 de la Fuerza Aérea de su nación al aeropuerto de Cabo Caucedo para asistir a la toma de posesión del presidente Balaguer en ese año. Humphrey, quien

además fue estadista, vino acompañado por una comitiva integrada por seis personas, entre las que figura Lincoln Gordon, secretario de Estado, Asistente para Asuntos Interamericanos, Bourke Blakemore Hickenlooper, senador por el Estado de Iowa; Hale Boggs, representante por el segundo distrito del estado de Luisiana y Cornelius E. Gallagher, representante por el distrito número 13 del Estado de New Jersey. De igual forma, asistió un grupo de periodistas norteamericano. La representación del país Americano, fue recibida por una delegación encabezada por el vicepresidente provisional de la República, Manuel Joaquín Castillo, el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos F. Pérez y Pérez, el nuncio apostólico Emanuele Clarizio y el embajador de USA en el país, John Hugh Crimmins.

Delegación de Haití La representación oficial de Haití hizo su llegada al país el 29 de junio de 1966, por el aeropuerto de Cabo Caucedo para asistir a los actos de instalación del nuevo gobierno dominicano. Los integrantes de la delegación fueron Andrieu Reymond, subsecretario de Relaciones Exteriores y embajador extraordinario y plenipotenciario en misión especial. También, Louis Gaint L., presidente de la Cámara de Diputados; Robert Theard, ministro consejero de la embajada haitiana en Washington y Ricardina

Botello de Theard, quienes fueron recibidos por Servio Tulio Polanco, ministro consejero de Relaciones Exteriores y por los demás miembros del protocolo, Franz Vicini y Frank Subero, además por el edecán de la misión, el coronel del Ejército Nacional, Anselmo Pilarte. El diplomático Reymond trajo consigo un mensaje del presidente François Duvalier, el cual citamos textualmente: “el deseo del mandatario haitiano de que lleguemos a reanudar las relaciones diplomáticas y consulares, y que haya paz entre los dos países”.

tas credenciales de las 35 misiones especiales que vinieron a la juramentación del jefe de Estado, recibidas por el presidente provisional Héctor García Godoy, en el Salón de Embajadores, estas se presentaron en el siguiente orden: la Santa Sede, Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, Venezuela, Paraguay, Nicaragua, México, Turquía,

Ecuador, Guatemala, Bélgica, Francia, Suiza, Canadá, Israel, Italia. Así también, Austria, China, Países Bajos, y Luxemburgo, Perú, República Federal de Alemania, España, Honduras, Japón, Gran Bretaña, Haití, Uruguay, Panamá, Chile, Brasil, Colombia, Bolivia y también la Organización de Estados Americanos. l Secretario general de la OEA En esta fotografía vemos a los embajadores José A. Mora, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), y Guillermo Sevilla Sacasa, presidente de la Décima Reunión de Consulta de Cancilleres, en momento que se despedían en el aeropuerto de Cabo Caucedo, para abordar un avión con destino a los Estados Unidos. Ambos vinieron al país como embajadores en misión especial del organismo interamericano, para los actos de toma de posesión del presidente Balaguer. Mora expresó que con los planes dados por Balaguer en su discurso de toma de posesión “se abren las perspectivas de acción rápida en la recuperación de la economía del país”.

Comisión de Puerto Rico El secretario de Estado de Puerto Rico, Carlos Lastre, arribó al país en representación del gobernador de la isla, al acto de transición de mando del presidente electo en junio de 1966. Le acompañó su hija, Amir Lastre y

Ángel Calderón, secretario auxiliar de Estado a cargo de las Relaciones Exteriores. En la foto aparecen de izquierda a derecha el mayor González, el secretario Lastre, su hija, los señores Bencosme y los pilotos Francisco de León y José E. Pérez.


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Cultura

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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

Derecho a la Cultura VII

C

onsiderando lo enunciado en el artículo 26 contenido en la Convención Americana de Derechos Humanos, se aprecia el interés por parte de los organismos internacionales por el desarrollo y garantía de los derechos humanos, en ello, el derecho a la cultura. Y, así como la Convención Americana de Derechos Humanos, en coordinación con la Constitución y el cuerpo legislativo vigente en cada Estado, en unión a otros instrumentos internacionales procuran la protección de los derechos humanos; asimismo, existe un cuerpo normativo en el Derecho Internacional Humanitario, a fin de proteger un mínimo de derechos en tiempos de conflictos armados. En ello, hay un apartado reservado para la salvaguarda del patrimonio cultural. Así lo dispone La Convención de La Haya para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado (1954) y sus Protocolos Adicionales.

A partir de lo consignado por la Convención de La Haya, no sólo se define el patrimonio cultural, sino que se establecen los mecanismos para su protección. Los Estado parte del instrumento, deben enumerar sus bienes patrimoniales e identificarlos con un símbolo protector que consiste en una banderola de fondo blanco con dos rombos azules superpuestos, a fin de que, en tiempos de conflictos armados, se pueda tener una referencia de los lugares que deben ser preservados para la memoria histórica. El propio documento establece que quienes no cumplan con las disposiciones contenidas con el fin de preservar el patrimonio cultural, sean castigadas con sanciones por infringir la norma. (Artículo 28). De modo que el derecho a la cultura, en tanto derecho de segunda generación, a pesar de que cuenta con un amplio cuerpo normativo en la República Dominicana, es una realidad práctica que merece ser analizada a la luz de lo que propone la Constitución dominicana de 2010, pasando de la teoría a la práctica. Se precisa una mayor motivación e inversión por parte del Estado, ya que, sin recursos económicos, es difícil crear la estructura para una educación de calidad y la puesta en vigencia de programas efectivos para el desarrollo y promoción de la cultura. Continuará. l

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

Al otro lado del viento

C

on título original The Other Side of the Wind, se encuentra en Netflix. Hay una versión del 1972. Ese narra las últimas horas de vida de un director de cine, personaje inspirado en John Huston, Ernest Hemingway y en el propio Orson Welles (Ciudadano Kane). Se asegura que Welles le había dicho a Huston lo siguiente: “Es sobre un director bastardo, egocéntrico, que atrapa personas, las crea y las destruye; es sobre nosotros, John”. En su sinopsis cuenta la historia de un director que, en sus últimos días de vida, comienza la producción de una película. Así es que con un carácter autobiográfico, y valiéndose de Huston (como su alter ego), es que Welles nos acerca a la visión de sí mismo, pero en un tono sarcástico. Esa versión tiene apenas 41 minutos pues el notable director falleció quedando irresuelta. Fue concebido como un filme cuasi improvisado, a ser hecho a partir de “accidentes divinos” –Orson creía que una película se llena de vida cuando un “accidente divino” ocurre durante el rodaje, trayendo algo inesperado a la narrativa y que, al ser absorbida en la creación, genera algo primordial. Su intento con esta producción de décadas era que así fuera: un gran y único “accidente divino”. Su pequeño equipo –debido a los escasos recur-

sos– captaba su idea y si surgían dudas sobre si aquel esfuerzo estaba, de hecho, caminando a algún lugar, argumentaban: “Welles tiene todo bajo control”. En el año 2018 una nueva versión integrada por expertos profesionales siguieron las indicaciones anotadas del propio Welles para un largometraje y a partir de unas 100 horas de filmaciones. La versión actual cuenta la historia de un legendario director llamado J.J. “Jake” Hannaford, (interpretado por John Huston) que regresa a Estados Unidos tras pasar años en Europa, en un autoexilio, con la intención de reconquistar a Hollywood; en la trama, cercado de fans y escépticos, tenemos al ya gris director. Ambos son de Welles, siendo que el terminado en 2018 lo hizo un equipo de profesionales siguiendo al pie de la letra las acotaciones. La importancia de este filme, y de ver todo lo que hizo Welles, radica en lo fundamental de su obra en la definición del cine como arte. Ese va en el estilo “cine dentro del cine” (ficción cuyo tema central es la elaboración o rodaje de un filme, o bien que tratan el mundo del cine y su ambiente desde dentro). Eso dio pie a que se produjera el documental “They´ll Love Me When I´m Dead” (Me amarán cuando esté muerto) dirigido por Morgan Neville, producido por Netflix. Las imágenes inéditas del cineasta se unen a entrevistas con el elenco y el equipo para contar la historia del final de su carrera, pero se concentra en sondear sus últimos 15 años de vida mientras intentaba por todos los medios de concluir su filme en cuestión. l HHHH GÉNERO: cine dentro del cine. DURACIÓN: 122

minutos. H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

Los Cuentos de Juan Carabú, de Miguel Solano

U

na lectura exhaustiva a Los Cuentos de Juan Carabú, del escritor y académico Miguel Solano, refuerza el criterio de que la literatura dominicana de las últimas tres décadas amerita un inventario que permita separar la paja del trigo, como una manera de liberarla de una serie de vicios que la mantienen en un infantilismo paralizante, tornándola incapaz de proyectarse internacionalmente con la madurez que demuestran países como Cuba, Puerto Rico y otras naciones latinoamericanas con desarrollo histórico y socio económico cercano al de la patria de Pedro Henríquez Ureña. Probablemente el hecho de que con frecuencia nos encontremos con “ganadores de concursos dominicanos” cuya calidad decepciona bastante, hasta el punto de que ninguna editorial de prestigio fuera del país los ha editado, al caernos en la mano un libro como el de Solano, permanezca meses cerrado sobre el escritorio, como ocurrió con el Azul, del nicaragüense Rubén Darío, ignorado por el español Juan Valera por lo poco atractivo que le resultaba el título. Resulta que Juan Carabú es un personaje omnipresente que lleva al lector por escenas fundamentales de la historia y la sociedad, con descripciones rurales y urbanas. En la región del Este el protagonista forma parte del cuento popular. Como lo explica el autor, su fama se remonta a la ocupación militar norteamericana de 1916. Los campesinos “crearon una canción para identificar la presencia de quienes se acercaban a sus comunidades. Si quienes venían eran los nobles guerrilleros, se cantaba: “Juan Carabú/ Juan Carabú/ Apaga la vela/ Y enciende la luz… Si quienes se acercaban por las sangrantes vías era el despiadado invasor, entonces se cantaba a la inversa: Juan Carabú/ Juan Carabú/ Enciende la vela/ Y apaga la luz…”. Es de justicia observar cómo el autor conduce al personaje por circunstancias disímiles narradas en cuentos como Los hijos de Chivirica, Viaje del amor, ¿Causa de la muerte?, Valoración, Reconocimiento doloroso, Divorcios, Los mangueros, La limpieza de la Isabela y Pasé por pájaro, donde el humor compite con terribles dilemas existenciales.l

Ébano Marfil ya no es la misma. Todo lo que creía que era verdad ha descubierto que es una mentira más. Sus enemigos intentarán doblegarla, hacerla suya, la amenazarán con acabar con todo aquello que ella ama. AUTOR: MONTENA EDITORA: RON MERCEDES VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,150.00

A través de mi ventana Raquel quiere conseguir que Ares se enamore de ella. Por supuesto, no está dispuesta a perderlo todo por el camino, y mucho menos a sí misma. AUTOR: ARIANA GODOY EDITORA: ALFAGUARA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,195.00

A la deriva Nenna James, una joven canadiense sin medios para alquilar una vivienda en Londres a principios de los 60, vive con sus dos hijas en una barcaza, donde pasan una serie de situaciones. AUTOR: P. FITZGERALD EDITORA: IMPEDIMENTA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$1,195.00


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CERTIFICO Y DOY FE

Comunicaciones sociales, narración e historias

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vida cotidiana. Aquí la vida se hace historia y luego, para el que la escucha, la historia se hace vida: esa narración entra en la vida de quien la escucha y la transforma. No es casualidad que también los Evangelios sean relatos. Mientras nos informan sobre Jesús, nos “performan” a Jesús, nos conforman a Él: el Evangelio pide al lector que participe en la misma fe para compartir la misma vida. El Evangelio de Juan nos dice que el Narrador por excelencia —el Verbo, la Palabra— se hizo narración: «El Hijo único, que está en el seno del Padre, Él lo ha contado» (cf. Jn 1,18). He usado el término “contado” porque el original exeghésato puede traducirse sea como “revelado” que como “contado”. Dios se ha entretejido personalmente en nuestra humanidad, dándonos así una nueva forma de tejer nuestras historias”.

RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO

4. Una historia que se renueva

ARZOBISPO DE SANTIAGO

El Papa Francisco ha tenido la genial idea de ofrecernos este año 2020 su Mensaje para la 54 Jornada de las Comunicaciones Sociales, invitándonos a mirar la narración humana y las buenas historias, como una parte de las Comunicaciones sociales, que nos ayuden a construir y a encontrar fuerzas para avanzar juntos, invitándonos así a practicar las narraciones cuando nos comunicamos, verbalmente o por escrito. He aquí el texto mismo del Mensaje, con sus párrafos y nombre de los subtítulos, tal y como nos lo entregó.

Papa Francisco. FUENTE EXTERNA.

El hombre es un ser narrador. Desde la infancia tenemos hambre de historias como tenemos hambre de alimentos. Ya sean en forma de cuentos, de novelas, de películas, de canciones, de noticias…, las historias influyen en nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello. A menudo decidimos lo que está bien o mal hacer basándonos en los personajes y en las historias que hemos asimilado. Los relatos nos enseñan; plasman nuestras convicciones y nuestros comportamientos; nos pueden ayudar a entender y a decir quiénes somos.

como Dios» (cf. Gn 3,5). La tentación de la serpiente introduce en la trama de la historia un nudo difícil de deshacer. “Si posees, te convertirás, alcanzarás...”, susurra todavía hoy quien se sirve del llamado storytelling con fines instrumentales. Cuántas historias nos narcotizan, convenciéndonos de que necesitamos continuamente tener, poseer, consumir para ser felices. Casi no nos damos cuenta de cómo nos volvemos ávidos de chismes y de habladurías, de cuánta violencia y falsedad consumimos. A menudo, en los telares de la comunicación, en lugar de relatos constructivos, que son un aglutinante de los lazos sociales y del tejido cultural, se fabrican historias destructivas y provocadoras, que desgastan y rompen los hilos frágiles de la convivencia. Recopilando información no contrastada, repitiendo discursos triviales y falsamente persuasivos, hostigando con proclamas de odio, no se teje la historia humana, sino que se despoja al hombre de la dignidad. Pero mientras que las historias utilizadas con fines instrumentales y de poder tienen una vida breve, una buena historia es capaz de trascender los límites del espacio y del tiempo. A distancia de siglos sigue siendo actual, porque alimenta la vida. En una época en la que la falsificación es cada vez más sofisticada y alcanza niveles exponenciales (el deepfake), necesitamos sabiduría para recibir y crear relatos bellos, verdaderos y buenos. Necesitamos valor para rechazar los que son falsos y malvados. Necesitamos paciencia y discernimiento para redescubrir historias que nos ayuden a no perder el hilo entre las muchas laceraciones de hoy; historias que saquen a la luz la verdad de lo que somos, incluso en la heroicidad ignorada de la vida cotidiana”.

2. No todas las historias son buenas

3. La Historia de las historias

“«El día en que comáis de él, […] seréis

“La Sagrada Escritura es una Historia de

Introducción “Para que puedas contar y grabar en la memoria (cf. Ex 10,2)” La vida se hace historia

“

Quiero dedicar el Mensaje de este año al tema de la narración, porque creo que para no perdernos necesitamos respirar la verdad de las buenas historias: historias que construyan, no que destruyan; historias que ayuden a reencontrar las raíces y la fuerza para avanzar juntos. En medio de la confusión de las voces y de los mensajes que nos rodean, necesitamos una narración humana, que nos hable de nosotros y de la belleza que poseemos. Una narración que sepa mirar al mundo y a los acontecimientos con ternura; que cuente que somos parte de un tejido vivo; que revele el entretejido de los hilos con los que estamos unidos unos con otros”. 1. Tejer historias

historias. ¡Cuántas vivencias, pueblos, personas nos presenta! Nos muestra desde el principio a un Dios que es creador y narrador al mismo tiempo. En efecto, pronuncia su Palabra y las cosas existen (cf. Gn 1). A través de su narración Dios llama a las cosas a la vida y, como colofón, crea al hombre y a la mujer como sus interlocutores libres, generadores de historia junto a Él. En un salmo, la criatura le dice al Creador: «Tú has creado mis entrañas, me has tejido en el seno materno. Te doy gracias porque son admirables tus obras […], no desconocías mis huesos. Cuando, en lo oculto, me iba formando, y entretejiendo en lo profundo de la tierra» (139,13-15). No nacemos realizados, sino que necesitamos constantemente ser “tejidos” y “bordados”. La vida nos fue dada para invitarnos a seguir tejiendo esa “obra admirable” que somos. El título de este Mensaje está tomado del libro del Éxodo, relato bíblico fundamental, en el que Dios interviene en la historia de su pueblo. De hecho, cuando los hijos de Israel estaban esclavizados clamaron a Dios, Él los escuchó y rememoró: «Dios se acordó de su alianza con Abrahán, Isaac y Jacob. Dios se fijó en los hijos de Israel y se les apareció» (Ex 2, 24-25). De la memoria de Dios brota la liberación de la opresión, que tiene lugar a través de signos y prodigios. Es entonces cuando el Señor revela a Moisés el sentido de todos estos signos: «Para que puedas contar [y grabar en la memoria] de tus hijos y nietos […] los signos que realicé en medio de ellos. Así sabréis que yo soy el Señor» (Ex 10,2). La experiencia del Éxodo nos enseña que el conocimiento de Dios se transmite sobre todo contando, de generación en generación, cómo Él sigue haciéndose presente. El Dios de la vida se comunica contando la vida. El mismo Jesús hablaba de Dios no con discursos abstractos, sino con parábolas, narraciones breves, tomadas de la

“La historia de Cristo no es patrimonio del pasado, es nuestra historia, siempre actual. Nos muestra que a Dios le importa tanto el hombre, nuestra carne, nuestra historia, hasta el punto de hacerse hombre, carne e historia. También nos dice que no hay historias humanas insignificantes o pequeñas. Después de que Dios se hizo historia, toda historia humana es, de alguna manera, historia divina. En la historia de cada hombre, el Padre vuelve a ver la historia de su Hijo que bajó a la tierra. Toda historia humana tiene una dignidad que no puede suprimirse. Por lo tanto, la humanidad se merece relatos que estén a su altura, a esa altura vertiginosa y fascinante a la que Jesús la elevó. 5. Una historia que nos renueva

“En todo gran relato entra en juego el nuestro. Mientras leemos la Escritura, las historias de los santos, y también esos textos que han sabido leer el alma del hombre y sacar a la luz su belleza, el Espíritu Santo es libre de escribir en nuestro corazón, renovando en nosotros la memoria de lo que somos a los ojos de Dios. Cuando rememoramos el amor que nos creó y nos salvó, cuando ponemos amor en nuestras historias diarias, cuando tejemos de misericordia las tramas de nuestros días, entonces pasamos página. Ya no estamos anudados a los recuerdos y a las tristezas, enlazados a una memoria enferma que nos aprisiona el corazón, sino que abriéndonos a los demás, nos abrimos a la visión misma del Narrador. Contarle a Dios nuestra historia nunca es inútil; aunque la crónica de los acontecimientos permanezca inalterada, cambian el sentido y la perspectiva. Contarse al Señor es entrar en su mirada de amor compasivo hacia nosotros y hacia los demás. A Él podemos narrarle las historias que vivimos, llevarle a las personas, confiarle las situaciones. Con Él podemos anudar el tejido de la vida, remendando los rotos y los jirones. ¡Cuánto lo necesitamos todos!...” Conclusión mía

CERTIFICO que he citado aquí textualmente el Mensaje del Papa Francisco. DOY FE en Santiago de los Caballeros a los veinte (20) días del mes de mayo del año del Señor dos mil veinte (2020). l


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Cultura

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Jonathan Báez ARTISTA PLÁSTICO Jonathan Báez es un pintor que se deja guiar por la intuición a la hora de volcar sobre el lienzo su pasión. Nace en el 1976 en República Dominicana, para 1989 se muda con su familia a Miami, Estados Unidos. Hoy día reside en Florida. Desde muy pequeño, vivió ro-

deado de las influencias artísticas de su familia, ya que su abuela era artista de cerámica y su tío fue pintor. Su interés por el arte comenzó con el tema musical, el cual lo impulsó a participar en grupos locales de Punk Rock. Luego, su inquietud y necesidad de expresión

evolucionaron a las artes plásticas. Sus primeras obras las realizó a base de papel con tinta y café. Su primera exposición fue en “Buck 15” en Miami Beach hace doce años. Hasta ahora, la de mayor relevancia fue en el sur de Francia con la galería Beddington Fine Art.

“Cuando no hay una solución clara, yo pinto, y se abren puertas” MARCOS RODRÍGUEZ mrodríguez@elCaribe.com.,do

l ¿Cómo fue su primer contacto con

el arte? l Fue durante mi niñez. Siempre obser-

vaba a mi abuela trabajar con cerámica todos los días. Su hermano también era pintor. Yo empecé primero a apasionarme con la música, tocando punk rock y luego salté a las artes plásticas. l ¿Cuáles fueron sus primeras obras? l Mis primeras obras eran piezas en papel con tinta y café. Luego al darme cuenta que era lo único que sabía hacer, pude ver mis muchas limitaciones. Estas piezas escondían mi inseguridad, pero me brotaban ganas de expresarme de distintas maneras a cualquier costo. l ¿En qué consiste su concepto artístico? l Mi concepto artístico es muy simple. Uso mi intuición.Trato de no intervenir como persona y dejar que algo ajeno a mí tome el volante. Pero siempre comienzo en caos mental, y luego termino dejándome llevar por mi intuición. l ¿Cuál ha sido su mayor fuente de inspiración para expresar su talento? l Soy estudiante de las enseñanzas del maestro esotérico Geroge Ivanovich Gurdjieff. Temas existenciales siempre me han capturado mi imaginación. Sobre todo, el conocerme a mí mismo a través del arte. Primero las cristalizo, después las estudio, lo cual es en esencia estudiarme internamente, y por último dejo que ellas sean lo que van a ser. Al final, ellas estarán aquí por mucho más tiempo que yo. Trato de no intervenir yo como persona en mi trabajo. Permito que algo ajeno a mí aparezca y me muestre el camino a la hora de la creación. Esto solo puede suceder cuando abandono la ilusión de que tengo todo bajo mi control y en vez trato de ser más receptivo. l ¿Cómo ha sido su formación académica? l Estudié de la mano de la artista y maestra Madeline Denaro. La cual es también mi maestra de la enseñanza del esoterismo. Al principio iba a su estudio a aprender cómo estrechar lienzos y a platicar sobre filosofía. En cuanto pasaron los meses y años ella notó interés de mi parte y las pláticas fueron tornándose más en clases y consejos, que hasta hoy viven en mí y a través de

Jonathan Báez junto a una de sus obras. F.E.

cada una de mis obras. A ella le debo demasiado. l Cuéntenos sobre sus exposiciones. l La exposición es la etapa que marca el fin de la trayectoria de cada proyecto. Hasta cierto punto, son un poco tristes porque sé que mis hijos, las obras, ya son independientes y serán lo que van a ser, ya separados de mí. Mi primera exposición fue en “Buck 15” en Miami Beach hace ya unos 12 años atrás. La de mayor relevancia fue en el Sur de Francia con la galería Beddington Fine Art. l ¿Cuál ha sido el momento de mayor satisfacción en su trayectoria? l El momento de mayor satisfacción en mi trayectoria artística es el terminar cada obra. O sea, no es un evento como tal si no una reacción perpetua que me alimenta cada día. l ¿Cuál ha sido el momento de mayor desafío? l El momento de mayor desafío fue cuando recibí la llamada de Francia en la cual me pedían doce piezas de formatos grandes, las cuales tuve que hacer en menos de un mes. Ese mes no dormí. Solo trabajaba. Esto me llenó de confianza en mí mismo y de mi capacidad de producir. Ahí en-

tendí que no tenía un inventario mental de creaciones, ya que los inventarios se agotan. Las creaciones salen de la nada. l ¿Cómo describiría la obra de arte perfecta? l Considero que la obra perfecta es como un buen cuento de pueblo, el cual la mayoría de la gente entiende y aprecia por sus sencillez. l ¿En cuáles proyectos trabaja actualmente? l En estos momentos estoy trabajando en una serie experimental con perspectivas abstractas. Esto invita a la imaginación y a la creatividad del observador, a que tomen parte involuntariamente en algo un poco más sublime al admirar y examinar una obra. Un reto interesante porque no son perspectivas familiares al ojo humano y esto abre un mundo nuevo de posibilidades; sin tener que abandonar el presente, me inventé un mundo diferente. También estoy trabajando en una serie creada durante una estadía de 41 días en el hospital bajo los efectos de una cantidad absurda de morfina. Se llama “The morphine series” todas las piezas están directamente relacionas a mi experiencia y la incertidumbre de enfren-

tar un posible diagnóstico de cáncer, no sabía si viviría una vida extensa o mis días estaban contados. Esto me ayudó mucho. Sabía que no me iba a rendir, pero no tenía una estrategia clara para combatir el miedo. Mi amigo y ex baterista de hace más de 20 años David Brown, me llevó materia prima al hospital y empecé a pintar. La vida tomó un nuevo sentido en ese momento. Cuando no hay una solución clara, yo pinto, y se abren puertas. Ambas series serán diferentes exposiciones con la Galería de Arte Beddington en Bargemon, en el Sur de Francia. l ¿Qué puede aconsejar a un pintor que recién comienza? l Mi consejo a un pintor que se esté embarcando en esta linda carrera sería: trabaja duro, sin miedo y sin vergüenza. Ningún esfuerzo pasará desapercibido. El tiempo te lo demostrará. l ¿Qué representa el arte para usted? l El arte representa la vida misma, pues en muchas ocasiones me ha salvado el pescuezo. “The morphine series”, por ejemplo, me ayudó a navegar la incertidumbre. Al final no fue cáncer, pero si hubiera pasado esos 41 días sin el arte, no sé dónde estuviera hoy. l


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