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Cultura elCaribe, SÁBADO 19 DE OCTUBRE DE 2019

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Pipí y Pedrito en El Censo de Richardson la hermandad Población y Díaz, las artes de las bestias Habitación 1970 no tienen apoyo Pedro Conde Sturla continúa su serie con dos personajes de la familia Trujillo: Pipí y Pedrito, los menos ilustres de las bestias. P.4

Floralba Jiménez pone en contexto los aprestos para el Censo Nacional de Habitación y Población 1970, el primero en el mundo de esa década . P.7

El ganador del premio anual de teatro Cristóbal de Llerena plantea que la danza y el teatro son las áreas con menor apoyo público y privado. P.11

Sergio Hernández, prisionero del mito de un cortesano Hernández fue víctima de una profunda crisis neurótica y se retiró de la dirección de su escuela avergonzado JOSÉ MERCADER 666mercader@gmail.com

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l profesor Sergio Augusto Hernández Jiménez, guazumaleño, es un hijo casi directo de Eugenio María de Hostos quien nunca vivió en Tamboril y solo pasó por ahí el 19 de agosto de 1900 como lo indica el itinerario realizado por Demorizi. Fue alumno tanto del italiano Salvador Cucurullo como de Manuel de Jesús De Peña y Reynoso en los períodos en que no estuvo al lado de Máximo Gómez en Cuba. El mito del título apareció en las páginas 68 y 69 de la decimoprimera edición de 1989 de las Memorias de un Cortesano de la “Era de Trujillo” de Balaguer. Todo surgió cuando Trujillo tenía dos años en el poder y su maquinaria empezó por eliminar a sus oponentes, principalmente los horacistas. Es así como son asesinados Los esposos Virgilio Martínez Reyna y Altagracia Almánzar aunque ya en el 31 Desiderio Arias “hombre de valor” ya había sido decapitado. A ellos le siguió el profesor de Moral y Cívica y de Historia de la Filosofía, Andrés Perozo y su hermano Faustino. Dice Balaguer en las citadas páginas: “…Ercilia Pepín (…) hizo izar a media asta la bandera nacional en la Escuela México, entonces bajo su dirección, como

Sergio Hernández. F. E

prueba de solidaridad del magisterio nacional ante la muerte del profesor Andrés Perozo. En la Escuela Normal, en cuyas aulas parecía permanecer vivo el recuerdo del maestro inmolado, la bandera de la República permaneció en su asta, sin que nadie se atreviera a bajarla del tope como señal de duelo. Las críticas contra el director de la escuela normal se extendieron por toda la ciudad de Santiago que aplaudió, en cambio, el gesto cívico de la directora de la escuela “México”. Ercilia Pepín se quitó entonces la falda que vestía, en presencia de los alumnos y los maestros de su plantel, y se la envió en una bandeja al profesor Don Sergio Hernández, con este mensaje escrito de su puño y letra: “Envíeme en cambio sus pantalones”. Poco después don Sergio Hernández fue víctima de una profunda crisis neurótica y se retiró de la dirección de su escuela avergonzado. Un día, ante la expectación de sus numerosos discípulos y de toda la población de Santiago, se abrió el vientre con una navajita “Gillette”. Se seccionó los intestinos y fue colocando los pedazos, hasta desfallecer exhausto, en la misma bandeja en que recibió la prenda de vestir con que se pretendió ridiculizar su masculinidad como profesor y como ciudadano…” La colocación de los intestinos “en la misma bandeja” se convierte en la página 80 de “Historia de la Educación de Santiago” del amigo Rafael Darío Herrera, en que Sergio “tomó una navaja y se destrozó los intestinos frente a sus alumnos y los colocó en la misma bandeja…” (sic). En su nota 125 al pie de la página Rafael Darío, ingenuamente, justifica el dato porque “El hecho lo relata un testigo de esa época, el entonces adolescente Joaquín Balaguer…”. Entre Ercilia y Sergio no hubo nunca ningún tipo de disputa ni desacuerdo. Tanto Ercilia como Sergio pusieron la bandera a media asta lo que les costó a ambos su cancelación de la Secretaría de Educación. Esta Secretaría tenía como titular en 1931 a Max Henríquez Ureña el que fue sustituido por Osvaldo Báez Soler. Pero es Pedro Henríquez Ureña quien dirige la institución cuando cancelaron a ambos educadores y un tal Jiménez el subsecretario. l


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historia de la medicina

salón de la fauna

La Asociación Médica Dominicana en 1941 ( I )

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n el mes de octubre de 1941 en los medios escritos de la época, aparecía la reseña de la solemne asamblea celebrada por la Asociación Médica Dominicana para reinstalar una junta directiva tras una década sin actividades. Para ese acto que fue celebrado en los salones del Ateneo Dominicano fueron convocados todos los médicos del país. En la Era de Trujillo todas las actividades incluso las profesionales estaban muy vigiladas y limitadas. Sin embargo, los médicos lograron poner a funcionar de nuevo nuestra Asociación, hoy Colegio Médico Dominicano. Para esa asamblea asistieron delegaciones de todo el país. En ese acto celebrado el 9 de octubre se presentó el proyecto de estatuto y reglamentos que había elaborado una comisión presidida por el doctor Heriberto Valdéz, quien ostentaba de igual forma la presidencia de la junta provisional. El Dr. Sánchez, en nombre de sus compañeros delegados por la Asociación Médica de Santiago, da lectura a una exposición que reposa en Secretaría y la cual puede resumirse así: ¨que se difiera la instalación de una Asociación Médica Nacional hasta tanto no sean creados organismos provinciales, los cuales constituirán más tarde una asociación con carácter de confederación por medio de delegados y que se proceda hoy a constituir la Asociación Médica de Ciudad Trujillo. Estos puntos están tratados en una comunicación de la Asociación Médica de Santiago, de fecha 4 de Octubre de 1941, y en la exposición escrita que fue depositada en Secretaría la noche de la Asamblea. La Exposición del Dr. Sánchez suscita un largo debate que da oportunidad a un gran número de los asistentes a declarar la necesidad de que la Asociación Nacional quede constituida sin ningún aplazamiento. Defendiendo esta tesis, tomaron la palabra los dres. Landestoy, Sicard, Batlle, Paiewonsky, Contreras, Mañón, Ricart, Damirón, Santoni.

El dr. Batlle resume la opinión de los que han hecho uso de la palabra y propone que se someta a votación el asunto para determinar si debe constituirse inmediatamente la Asociación o si debe aplazarse, hasta tanto se constituyan asociaciones locales. Sometida la proposición a la sala y, después que el Presidente pidió que se pusieran en pie los que estaban de acuerdo con que se constituyera inmediatamente, fue aprobada la moción por una gran mayoría. El dr. Batlle presenta a la concurrencia al señor Director de Estadística, don Vicente Tolentino Rojas, quien participa que ha querido aprovechar la oportunidad en que los médicos están reunidos, para exponer la necesidad que hay de que el médico colabore en el establecimiento perfecto de las estadísticas epidemiológicas, lo que da lugar a que varios de los presentes expresen su criterio. El Presidente Provisional anuncia que se va a dar comienzo a la discusión de los Estatutos, e invita al Secretario a que les dé lectura. Después de darse lectura al proyecto de Estatutos Fundamentales preparado por la Directiva Provisional, fueron aprobados éstos con algunas enmiendas y, finalmente, la concurrencia se puso de pie para aprobarlos solemnemente, después de lo cual el Presidente Provisional anunció que se iba a celebrar la votación secreta para la elección de la Directiva para el año 1941-1942. Tras la aprobación del nuevo estatuto, se procedió a las elecciones para la nueva junta directiva que resultó conformada por los doctores Fernando Batlle como presidente, Darío Contreras como primer vicepresidente, Heriberto Valdez, segundo vicepresidente y Elpidio Ricart como secretario. Asimismo conformaban esa directiva la doctora Consuelo Bernardino como tesorera y los doctores Alberto Paiewonsky, Arturo Damirón, Gregorio Sicard, Rafael Santoni, Manuel Robiou y Rafael Cohen. De esta forma se reactivó la Asociación Médica Dominicana. (continuará). l DR. HERBERT STERN

Da Vinci (DÉCIMA CIBAEÑA) ¿Quién no conoce a Leonaido? Pintoi de oigullo italiano Pintó con su propia mano De la Gioconda ei retrato Dibujó caballo y gato Con toda su Anatomía Tenía ei sabei de antaño Odiaba lo faiso, el engaño Que ya e hoy como manía.

Éi ej ei Renacimiento De las aite de Europa Cuando Pirata en la Popa Creán “el decubrimiento” Guiado poi to loj viento Pero éi se trancó en su tallei Pintando aquella mujei La sonrisa ma famosa Mona Lisa fabulosa Bella obra del ayei. l JOSÉ MERCADER


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La desgracia del director de la Escuela Normal

Sergio Hernández en medio de sus alumnos. Notese la foto de Hostos en el centro. <VIENE DE LA PORTADA

En la página 181 del libro “Pedro Henríquez Ureña en Santo Domingo” de Orlando Inoa aparece una entrevista a Don Sergio, director de la Escuela Normal (donde está hoy el Onésimo Jiménez) publicada el 3 de junio de 1932 en el Listín Diario tomada de El Diario de Santiago. No solamente habla el artículo de la cancelación de don Sergio sino de su encarcelamiento en la Fortaleza San Luis. Dice Sergio en la entrevista: “…el alumnado todo de la Escuela, especialmente las niñas, lloraban por mi inesperada separación del cargo (…) Ahora, en relación al asunto de la bandera a media asta, en honor a la verdad debo decir lo siguiente: Siguiendo una costumbre que, aunque no está instituida hasta hoy dentro de las leyes de enseñanzas, ya la había puesto en práctica en anteriores ocasiones, fue que dispuse poner a media asta la bandera de la Escuela. Así, en anteriores ocasiones y con motivo de las muertes de los profesores don Salvador Cucurullo, don Rafael Reynoso, Mr. Prosperi y otros más, y sin previa consulta, ondeó a media asta, la bandera de este plantel y, en determinados casos, fueron suspendidas las labores escolares…” Ercilia, en declaraciones a El Diario el 3 de junio y reproducidas en el Lintín Diario el 7 de junio de 1932 precisa que “…siguiendo una vieja costumbre establecida por todas las escuelas de la República, de poner la bandera a media asta durante tres días cuando moría un maestro del plantel (…) fue que dispuse rendir ese tributo al profesor Lic. Andrés Perozo, que actuó dos años como maestro de la Escuela México, prestando ese servicio de manera absolutamente gratuita…”

Ercilia Pepín.

Balaguer.

Sergio cayó en desgracia e intentó abrir una escuelita a la que llamó Francisco del Rosario Sánchez en la Logia de la calle Traslamar (Beller) como me lo contó su alumno, el arquitecto Cuqui Batista, donde su padre pagaba un peso al mes. Casi nadie se atrevía a llevar a sus niños allí. Se fue a vivir al Caimito, Moca a donde una hermana. Hay que recordar que, en un acto del Centro de Recreo, fue aplaudido más fuertemente que Trujillo y eso no se perdonaba. El cuento de Balaguer no es de cuando “era adolescente” ¿No sería acaso la leyenda inventada para encubrir el asesinato del profesor? ¿En qué mente cabe pensar que en esa época, una profesora de la prestancia y reputación de Ercilia Pepín se quitaría las faldas delante de sus alumnas? Eso tiene un toque perverso y hasta pornográfico entendiendo el contexto de la época. Si Sergio no bajó la bandera, ¿Por qué fue cancelado por ese motivo? Y peor, ¿Por qué fue encarcelado? Es evidente, querido Watson, que el mito tenía propósitos calculados. Federico Velásquez, vicepresidente y director de Hacienda de Horacio Vásquez tuvo que salir a Puerto Rico donde tampoco escapó de la lista macabra del régimen. Algunos de los familiares de Sergio y amigos cercanos a Balaguer han declarado a favor de la teoría del suicidio, obviamente. Pero no hubo tal suicidio, lo encontraron debajo de una mata de limón dulce en el conuco de su hermana. Nadie se suicida cortándose en pedacitos sus intestinos ni siquiera en las películas de horror. Sergio fue una victima más de la Era, aquel túnel oscuro de nuestra historia y que Balaguer extendió. l


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La hermandad de las bestias (7) PEDRO CONDE STURLA pinchepedro65@yahoo.es

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on Pipí y Pedrito, cariñosamente Pedrito, eran sin lugar a dudas los dos hermanos menos ilustres de la bestia, las bestezuelas más ordinarias. O, quizás, mejor dicho, las alimañas más insignificantes, aunque no menos ponzoñosas, de la familia. Habían salido del mismo molde y sólo se diferenciaban superficialmente. Lo único que puede decirse a su favor es que una era peor que la otra. Pedrito era tan inútil que no servía ni para guardia. Llegó a ser mayor del ejército a fuerza de empujones y porque era hermano de Chapita, pero de ahí no pasó y a lo mejor ni le interesaba pasar. Dicen que era un tipo apacible, relativamente apacible, de buen trato, y dicen que hasta simpático, pero no por eso inofensivo. El veneno lo llevaba en la sangre como todos los hermanos y era capaz de hacer daño hasta sin darse cuenta. Se apoderaba de tierras y mujeres ajenas con la misma desenvoltura que lo hacían los demás, y al igual que algunos de ellos recibía beneficios del negocio de la prostitución, que estaba muy organizado y bajo el control de la familia. Parte de sus ingresos procedían de la miserable suma de veinte centavos diarios que asignaba el gobierno para la comida de cada preso del país, a la cual se le sustraían ocho centavos que se distribuían generosamente a un pequeño grupo de agraciados, o más bien desgraciados. De modo que, a pesar de su poca inteligencia, su limitada imaginación y flojera, Pedrito tenía recursos que le permitían mantenerse a flote en un estado de bienestar económico envidiable. Con el producto de sus rapiñas e influencias palaciegas se hizo con una empresa productora de hormigón asfáltico que se beneficiaba de las obras del gobierno y llegó a poseer unas considerables extensiones de tierra en los predios de Guerra y Bayaguana, bastante cerca de la ciudad capital pero a prudente distancia de las inmensas posesiones de sus hermanos. Adquirió además una confortable vivienda en uno de los sectores más exclusivos de Ciudad Trujillo. Una hermosa residencia que puso a nombre de su esposa, de origen árabe. Una turca, como se decía entonces, que lo menospreciaba cordialmente y que al cabo de pocos años de matrimonio alzó el vuelo con el chofer de la familia y se estableció en los Estados Unidos. Chapita se llevaría un disgusto quizás más grande que el de Pedrito. El honor de la familia estaba en juego y no se sabe si en al-

Pedro Vetilio Trujillo Molina y su escolta.

FUENTE EXTERNA

gún momento alguien pensó en tomar medidas para castigar a la infiel y al traidor. Pero el hecho, en fin de cuentas, no tuvo mayores repercusiones. Chapita no podía tener en gran estima a un hermano tan insignificante y apagado y poca cosa como Pedrito. Quizás lo quería o lo malquería con pena pero en general no parece haber tenido nunca problemas con él ni motivos de queja. Exactamente lo contrario de lo que sucedía con el llamado don Pipí. A Pipí seguramente lo aborrecía, y no le faltaban razones. Alguna vez lo metió preso, aunque por un breve periodo, cuando intentó hacerle la competencia en el negocio del carbón, del cual llevaba las riendas con carácter de exclusividad. Pipí era tan detestable que ni sus parientes más cercanos lo soportaban, con exclusión tal vez de la excelsa matrona. Incluso el nombre o sobrenombre, la forma en que lo llamaban o se dejaba llamar era odioso, algo tan denigrante como merecido. Merecidamente denigrante. Una muestra de abandono, de falta de respeto por sí mismo. Todo en él denunciaba su extraña vocación, su predilección por los bajos fondos, su atracción fatal por los ambientes sórdidos, contaminados, podridos. Pipí se dedico al robo y la violencia en el más degradante nivel, era sucio y repulsivo. Dice Crassweller que, de entre todos los hermanos, fue él quien demostró el mayor interés por el negocio de la prostitución, al cual dedicó por cierto sus mayores esfuerzos. De hecho, organizó una red, un eficiente sistema de tráfico de cueros o prostitutas en el

área de el Caribe, que se extendió hasta Curazao. Todo lo concerniente al ejercicio de la prostitución en la capital y quizás en otros pueblos y ciudades, tenía que ver con él. Pipí era el amo de la noche, el príncipe de los lupanares, el rey de los proxenetas. Ninguna prostituta podía ejercer legalmente sin su permiso. En aquellos tiempos había un cierto control más o menos riguroso sobre las mujeres que ejercían la prostitución.Cada cierto tiempo, para prevenir difusión de enfermedades venéreas, estaban obligadas a hacerse un chequeo médico en algunos dispensarios médicos donde se llevaba incluso un registro de las damas que se dedicaban al oficio. En los dispensarios se otorgaba el visto bueno, un certificado de salud que permitía trabajar, tanto en el país como en el extranjero, y don Pipí era su principal beneficiario. Esos dispensarios, como casi todo lo relativo al monopolio de la prostitución, estaban de alguna manera bajo el control de Pipí y los permisos que expedían eran bien conocidos como la tarjeta de don Pipí. Sin ese documento, que las autoridades requerían en prostíbulos o cabarets, las trabajadoras sexuales podían ser multadas o caer presas o quizás ambas cosas. Además, en caso extremo o de reincidencia, se les podía revocar el permiso por orden de don Pipí. Hasta los antros de vicio, probablemente, corrían peligro de ser multados y clausurados o sus dueños chantajeados por obra y gracia de don Pipí. Otro de los negocios lucrativos de Pipí era el de bienes raíces, la compra y al-

quiler de casa. De casas que compraba, por supuesto, bajo amenazas a precios de vaca muerta, casas que alquilaba y cuya renta cobraba personalmente y puntualmente, y de las cuales desalojaba brutalmente a los inquilinos morosos. También se dedicaba a robar automóviles, a chocar su vehículo con otro y exigir que se lo reemplazaran por uno nuevo. A cualquier tipo de fechorías. Chapita nunca lo nombró en un cargo importante. Probablemente se avergonzara de que Pipí se exhibiera públicamente o hiciera ostentación de su privilegiada dignidad familiar. Pipí era un fullero, un jugador empedernido, un vicioso, un estafador, un chantajista, un ladrón, un tramposo, un inmoral, un sucio, un arrastrado, un reptil. Era la deshonra de la familia. l (Historia criminal del trujillato [43].. BIBLIOGRAFÍA: Robert D. Crassweller, “The life and times of a caribbean dictator”. Dr. Lino Romero, “Trujillo, el hombre y su personalidad” José C. novas, “Inventario moral # 2, Petán Trujillo y sus excesos’ (https:// almomento.net/opinion-inventariomoral-2-petan-trujillo-y-sus-excesos/. https://nuevotallerdeletras.blogspot.com/ Amazon.com: Pedro Conde Sturla: Books, Biography, Blog, Audiobooks, Kindle http://www.amazon.com/-/e/B01E60S6Z0.


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Apuntes de infraestructura

Artículo de fe PEDRO DELGADO MALAGÓN

pedrodelgado8@gmail.com

Fue el guerrero del siglo. Esa es toda su gloria. Germán ARCINIEGAS (Bolívar y la Revolución; Editorial Planeta, 1984)

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no podría entender que Iberoamérica (la que hoy conocemos, esa que delira en español o acaso en portuñol) es una fábula escrita por don Germán Arciniegas. A la leyenda del continente precoz y diverso añádale la mítica sinonimia de estos pueblos y, con asombro, descubrirá la irrealidad de nuestra existencia tal un tropo. Acaso vagando en el ensueño retórico de aquel venerable y ardoroso colombiano. La utopía de Arciniegas es visceral y es tajante. Su visión de América como matriz de un nuevo hombre vuela más allá del onirismo de la “Raza Cósmica” de Vasconcelos. Don Germán, como un fanático, se enardece con el alto destino de nuestro continente. Más aún: cree en la organización, cree en los Estados, cree rabiosamente en la entidad americana. La realidad, sin embargo, proyecta otras verdades. La América de nuestro tiempo no es sino un juego de espejos, un retozo de intertextualidades. Del río Grande a la Tierra del Fuego, desde la madrugada de aquel 12 de octubre hasta hoy tan sólo hemos sabido jugar al barroco. El barroco, ha dicho Eugenio d’Ors, busca lo ingenuo, lo primitivo, la desnudez. Barrocos fueron el descubrimiento y la conquista, claro que sí. Barroco fue Francisco de Miranda, barroca la Independencia; barrocos, también, Porfirio Díaz y Trujillo. La fe bolivariana (laica, civilizada, progresista) alzó plegarias a Inglaterra. Dijo el Libertador: “Bajo la sombra de la Gran Bretaña podremos crecer, hacernos hombres, instruirnos y fortalecernos para presentarnos entre las naciones en el grado de civilización y de poder que son necesarios a un gran pueblo”. Era entonces el siglo XIX, y en el crisol hispanoamericano las naciones se fundían a imagen y semejanza de nuestras mezquindades. Los Santander, los Páez y los Flores hicieron de Simón Bolívar el desterrado de Santa Marta. (Al propio Arciniegas oí decir, en Cartage-

Simón Bolívar de 27 años (Pintura con el nombre de “Bolívar diplomático”, realizada por Rita de la Peñuela). F. E.

na de Indias, que Bolívar encarnó el más infausto gobierno que alguna vez rigiera Colombia. Similar, por lo arbitrario, por lo caótico, así nos habló, al mandato de los Colón en la Hispaniola). De este modo, mientras jugábamos a la revolución, acto supremo del barroquismo, los hombres del Norte desafiaban y domeñaban el progreso. Ellos, los rudos y prosaicos Calibanes, construían las fábricas y los ferrocarriles. Nosotros, Arieles sublimes y clarividentes, nos rajábamos el pecho a plomazos en tanto aspirábamos el efluvio del terruño glorioso. Allá nacían Abraham Lincoln y Benjamin Franklin. Al Sur, valga la similitud, crecían y se multiplicaban criaturas inconcebibles como Juan Manuel de Rosas (“Tirano ungido por Dios para salvar a la Patria”), Rafael Leónidas Trujillo (“Benefactor y Padre de la Patria Nueva”) y el general Juan Vicente Gómez (vitalicio “Pacificador” de la Patria venezolana). Ellos, los norteños egoístas y zafios, hicieron del suelo una cifra de progreso y libertad. Nosotros, eminentes e inspirados, con la heredad apenas consumamos una desdichada metáfora. Así lo gritó Sarmiento a mediados del siglo XIX, y nadie quiso escucharlo. El lenguaje que empleamos los iberoamericanos aún está lleno de artificios, de sustituciones, de parodias (el chavismo crea un “viceministerio de la Suprema Felicidad del Pueblo”). Nuestras ilusorias verdades son patéticas sentencias que, en su doblez, en su hipocresía, nada revelan y tan sólo nos empequeñecen. Vivimos todavía bajo las sombras del eclipse medieval. So-

Germán Arciniegas (1900-1999). FUENTE EXTERNA.

mos los hijos desbandados de la Contrarreforma. El vigoroso árbol del Norte se nutrió de albedrío, de igualdad, de trabajo. El flaco ramaje de nuestro carácter, a la inversa, se alimentó de cerrazón, de autoridad, de parasitismo. Nuestras efemérides (nuestras historias, nuestras criptas) están repletas de tonsurados, de belicosos, de chupatintas. Jamás supimos honrar al maestro, al médico, al magistrado, al creador de riquezas. Hicimos la apoteosis de lo infecundo, la glorificación del artificio, el ruidoso panegírico de la vacuidad. De ahí que cinco siglos después (infinitud de generales, millares de penitentes, miríadas de amanuenses detrás) a nadie sorprenda que nuestra América, como Gregorio Samsa, tras un sueño intran-

quilo, despierte cada día convertida en escarabajo. Hoy, encendidas ya las luces de un nuevo milenio, los iberoamericanos debemos mirar hacia el futuro sin supersticiosos arrebatos. De aquel espejismo que fue nuestra independencia apenas perdura una borrosa dignidad, acaso dolida de rubores. Mientras tanto, nos tragamos crudo un puñado de mitos. Para descubrir, quizá tarde, que de poco nos sirvió aquel hartazgo. Podríamos ahora intentarlo de nuevo. Absolutamente cierto. Compartimos una lengua y una amarga indigestión. No somos blancos, negros ni indios: acaso ese “pequeño género humano” del que hablaba el Libertador. Por el camino que regresa de Utopía (y sin Rodó, sin Vasconcelos, sin Rojas, sin Arciniegas) encontraríamos tal vez los hispanoamericanos un lugar propicio para la fecundidad material. Pero la nueva América ha de encumbrar y dignificar a los que enseñan, a los que curan, a los que administran justicia, a los innovadores y productores de riquezas. Si construimos una norma cimentada en el trabajo creativo, en la libertad y en la equidad, ciertamente, brindaremos reposo al atribulado Bolívar de 1830. Más fácilmente cruza un camello por el ojo de una aguja que la Hispanoamérica de hoy asciende al ámbito de los cielos. La arcilla americana de Arciniegas no endureció. Dudosa la organización, inciertos los Estados, precario nuestro albur de americanos. Don Germán —a todos debe dolernos— se equivocó en el alma. Muchos, y esa es la pena, aún no lo advierten. l


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La plantacion y la contraplantacion en la Historia del Caribe: Reflexiones de Jean Casimir en La Invención del Caribe (San Juan, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, 1997) LUIS ÁLVAREZ-LÓPEZ Profesor Investigador del Centro de Estudios Caribeños. Universidad Pontificia Católica Madre y Maestra

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onocí por primera vez de la obra de Jean Casimir preparando las clases para un curso que recién se me había asignado sobre historia de Haití y la República Dominicana. La universidad donde enseñaba, Universidad de Hunter, del sistema público de la ciudad de New York. Ante la gran cantidad de estudiantes dominicanos y haitianos, buscando comprender los problemas que estaba confrontando la creciente inmigración haitiana en la República Dominicana solicitaron la creación de un curso sobre la historia de Haití y la República Dominicana. El texto que utilicé para el curso era el libro del reconocido profesor, Laurent Dubios, especializado en el mundo y la cultura Atlántica, pero sus enfoques son primordialmente sobre el Caribe francés y Haití. El título de su libro fue Haití, Aftershoot of History. (Haití, los temblores históricos de Haití).Carolina del Norte: 2004. En su libro el profesor Dubois hace referencia a una cita de Jean Casimir, en el sentido de que la historia de Haití, debe leerse como “una confrontación entre la plantación y la contra plantación”, pues algunos sectores de la clase dominante emergente, después de la revolución de 1794-1804, aspiraran a la reinserción de la plantación sin esclavos, pero con mano de obra forzada, utilizando los antiguos esclavos ahora libre como resultado de la derrota del colonialismo francés. Muchos de estos libertos, tenían acceso a la tierra, siendo no solamente libres sino también pequeños productores, es decir campesinos que producían para el mercado y para su propio sustento familiar. La posesión de la tierra como el bien que asegura la reproducción del productor individual y de la familia constituía la plena expresión de la libertad en el periodo post-revolucionario. Pero las urgencias para construir el nuevo orden, libre de la explotación inmisericorde de la plantación, se vio boicoteada en ambiente de mucha hostilidad internacional, por la posibilidad de reinstaurar la plantación en el nuevo contexto histórico, no solamente por la Francia napoleónica, sino también por algunos de los líderes haitianos. La creación de un nuevo orden en el Caribe post-abolicionista y post-revolucionario constituyen las reflexiones de Jean Casimir, en su publicación, La Invención del Caribe, San Juan Puerto Rico, editora de la Universidad de Puerto Rico, 1997. El libro está divido en 8 capítulos, analizado con una perspectiva histórica multidisciplinaria los múltiples problemas que confronta la re-

gión, que combinando lo pasado con lo presente, para otear un futuro más promisorio para la región. Los primeros cuatros capítulos, es una mirada histórica sobre la región, donde se analizan los múltiples caribes y los lazos comunes característicos de la región. Dentro de este análisis ocupa un lugar importante la estructura social de la región y su vinculación con los diferentes Imperios europeos. Las clases dominantes blancas: los administradores coloniales, los dueños de la plantaciones, y los grupos subordinados, los esclavos, los libertos, los affranchis y nuevos libres. Definiendo el Caribe, Jean Cassimir señala…está justificado hablar del Archipiélago de las Antillas, de las Antillas Mayores y Menores, del Caribe de habla inglesa, hispana, o de otras lenguas, de la cuenca del Caribe, o sencillamente del Caribe. No obstante, cada una de estas regionalizaciones se refiere a subconjuntos de un mismo orden, y para incluir a Haití, Barbados, Cozumel y San Andrés en una misma región, es preciso dejar a un lado los fenómenos políticos y enfocar solo la geografía física. Si bien la regionalización expresa una configuración espacial, también remite a una perspectiva histórica “Casimir: 98). Los problemas que confronta el Caribe para elaborar una estrategia de crecimiento económico endógena y sostenida, y La pobreza generalizada que caracteriza la región tiene mucho que ver con su herencia colonial, la sobrevivencia de estructuras similares a las plantaciones de los siglos XV11 Y XV111, empezando por la estructura de la propiedad de la tierra, que ha obstaculizado el pleno desarrollo de un campesinado independiente. Si analizamos las relaciones entre las plantaciones y el campesinado, la propia condición de convertirse en campesino

constituye un acto de resistencia contra la plantación, pues esta última nunca se preocupó por la reproducción interna de su fuerza de trabajo, la solución a la problemática de abastecimiento de fuerza de trabajo lo constituía la continua inmigración de fuerza de trabajo, la trata negrera , y en el periodo post-abolicionista, la contratación de migrantes chinos, Indues,Yucatecos, etc. El impacto del campesinado en la economía caribeña, de acuerdo con W. K. Marshall es significativo, pues, ” la actividad campesina modificó el carácter de una economía y de una sociedad centradas esencialmente sobre la plantación según los términos de su proyecto original. Los campesinos introdujeron numerosas innovaciones en la vida económica de la comunidad. Además de producir una gran variedad y cantidad de productos agrícolas de primera necesidad y de crear diversos tipos de ganado, introdujeron nuevos cultivos o reimplantaron cultivos antiguos. Esto diversificó el patrón básico del monocultivo. Bananos, café, cítricos, cocos, cocoa y palo de Campeche, en Jamaica, cocoa, arrurruz, especias, bananos y palos de Campeche en las islas de Barlovento, fueron cultivos que los plantadores adoptaron, y que llegaron a ser productos importantes de exportación alrededor de 1870. No todos estos cultivos fueron exitosos. La capacidad de los campesinos para combatir las enfermedades de cultivos como la cocoa y el banano siempre se vio seriamente limitada por su falta de conocimiento y de capitales” (W.K.Marshall, en Casimir: 177). El desarrollo de las sociedades caribeñas, su proceso de descolonización, la creación de una cultura propia y su organización en Estados y Naciones, a partir del siglo XIX hasta hoy día, han sido

resultado de un esfuerzo titánico caracterizados por la creación de una sociedad, una cultura, una economía y un ambiente que negara la plantación y todo su organización social represiva. De ahí la importancia de la confrontación entre plantación y contra plantación, ” la distancia entre una y otra es lógica, ello explica: a-la función primordial que desempeñan los criollos para vincular ambos sistemas; y el hecho de que los grupos dominados intentaran resolver sus problemas al margen del sistema dominante. Para los oprimidos, la plantación era un sistema enemigo que debían contrarrestar o, cuando menos evadir. Esta actitud fundamental se manifestó por doquier, tanto en la destrucción de la sociedad de la plantación de Saint Domingue en 1803 como en la resistencia clandestina de las islas- plantación” (Casimir: 248). El germen de las naciones y los estados caribeños, son el resultado de un proceso de descolonización que se expresó en la creación de una cultura, una economía, una sociedad y ambientes alternativos que se concretizaron en la contraplantación. La cultura caribeña está viviendo momentos de efervescencia, una de cuyas manifestaciones son las migraciones y la creación de comunidades diasporicas causadas por la pobreza extrema y la degradación de los estilos de vida. Refiriéndose a las migraciones transnacionales de los pueblos caribeños, señala Casimir, “la inserción delos ciudadanos ausentes en los sistemas políticos metropolitanos brinda a los gobiernos de la región unas ventajas que en algún momento tendrán que utilizar. La cultura oprimida se reproduce en los países ricos y puede irrumpir en el seno mismo de las prácticas sociales metropolitanas. (Casimir: 290). l


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Censo Nacional de Habitación y Población, enero 1970 Una mirada al crecimiento de la población 50 años después, 1920-1970 FLORALBA JIMÉNEZ • fajimenez@elcaribe.com.do

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on miras a la celebración del censo durante los días 9 y 10 de enero de 1970, la Oficina Nacional de Estadísticas, por conducto de su director el doctor Manuel de Jesús Goico Castro, anunció el 13 de enero de 1969 la realización de un curso de capacitación censal con una duración de dos semanas y dirigido al personal de las oficinas provinciales de estadísticas. A tal efecto, la dependencia gubernamental encargada de organizar, capacitar y ejecutar el levantamiento de las informaciones del censo informó a través de su director el uso de “métodos modernos para lograr un censo científico y exhaustivo” así como “una actualizada y rigurosa cartografía censal”. Para ello el Secretariado Técnico de la Presidencia, la Secretaría de Interior y Policía y la Liga Municipal Dominicana, solicitaron a los ayuntamientos el levantamiento de planos de las ciudades y municipios del país. Los trabajos para la implementación de este censo comenzaron en el año 1968, atendiendo a una recomendación de organismos especializados de las Naciones Unidas, así como del Instituto Interamericano de Estadística. A tales fines, el presidente de la república, doctor Joaquín Balaguer, emitió el decreto 2687 mediante el cual se fijaban las fechas anteriormente señaladas para la ejecución del censo. Para la elaboración y planificación de este levantamiento, la oficina de estadísticas contó con la colaboración de la Agencia Internacional para el Desarrollo, la FAO , asesoramiento y servicios del doctor Adolfo Gaete Darbó de las Naciones Unidas, y la asistencia técnica del Instituto Interamericano de Estadística. Cinco técnicos extranjeros fueron encargados de revisar las cédulas que serán empleadas en la realización del censo; el grupo estuvo compuesto por los señores Norman Lawrence, Viviano Olafv Kannisto, Roe Coodman, Ernesto Sandoval y Adolfo Gaete Darbó. Con miras a la realización del pre censo de viviendas, el 11 de julio de 1969, se realizó un cursillo de adiestramiento a 83 participantes impartido por el facilitador Adolfo Gaete; esta jornada se realizó en tres etapas comprendidas entre el 9 de agosto al 9 de octubre. Este ejercicio sirvió de base para una mejor organización y distribución de las labores del Censo general de población y habitación de enero de 1970. Con la realización de este censo, nuestro país se convierte en la primera nación del mundo que levanta un censo de población en la década de los setenta.

El presidente Joaquín Balaguer responde a las preguntas del censo. En la foto aparecen además los doctores Manuel de Jesús Goico Castro, director de la ONE, y Eudoro Sánchez y Sánchez, secretario técnico de la presidencia, en foto del 10 de enero de 1970. OGM

El 17 de noviembre de 1969 el secretario de la presidencia, Eudoro Sánchez y Sánchez, juramentó la comisión nacional del censo, la cual quedó integrada por el doctor Eudoro Sánchez, presidente, doctora Altagracia Bautista de Suarez, secretaria de Educación, Manuel de Jesús Goico Castro, director de Estadística, doctor Víctor Gómez Bergés, secretario de la Liga Municipal Dominicana, Ing. José Joaquín Hungría Morel, director del Instituto Cartográfico, doctor Marino Ariza Hernández, director de la Defensa Civil y el agrimensor Julio E. Báez, director ejecutivo de la Oficina de Desarrollo para la Comunidad. En el marco de esta ceremonia de juramentación, el director general de estadística, informó que por primera vez en nuestro país se utilizarán equipos electrónicos para procesar los datos que arroje el censo. Finalmente y con un llamado de parte del presidente Joaquín Balaguer, con la participación de 30,000 empleados públicos y privados de diferentes instituciones debidamente adiestrados y conforme a lo planificado, el día 9 de enero de 1970, y luego de diez años sin una especificación estadística, se dio inicio a las labores del primer censo nacional de población que se realizó en el país luego de caída de la dictadura. En sus inicios, la jornada que intentaba comprobar el número de habitantes del país, tropezó con peque-

ños obstáculos que provocaron desorientación en parte de los promotores; uno de ellos consistió en que los 1,500 maestros que se comprometieron a servir como empadronadores del censo no asistieron a sus respectivos polígonos de acción; razón por la cual el director de Estadística Goico Castro, les advirtió de la aplicación de sanciones por “negligencia y por incumplimiento del deber”. Superados los tropiezos iniciales, el 14 de enero el director de estadística informó que el empadronamiento de la zona rural y urbana había sido casi completado en su totalidad, salvo algunas omisiones en algunos puntos del país. Tras el reclamo de la población por los resultados del censo, el 25 de abril el funcionario de esa dependencia gubernamental convocó a la prensa para dar detalles de la instalación de un sistema electrónico para procesar los datos obtenidos durante la jornada censal de enero; dicho sistema estaba conformado por 25 máquinas perforadoras y verificadoras, las cuales formaron parte del centro de cómputos de la ONE. Sin embargo, no fue hasta el mes de julio que dichas máquinas comenzaron a operar y varios días después, el 15 de julio, los resultados del censo se dieron a conocer, avalados por el decreto 5225 del presidente Balaguer, los cuales arrojaron las siguientes cifras: 4,011,589 do-

minicanos constituyen la población del país, de la cual 1,603,937 pertenecen a la zona urbana y 2,407,652 a la zona rural. El Distrito Nacional reveló una población de 817,467 habitantes. Por su lado, Santiago, la segunda provincia del país, arrojó una cifra de 386,269 habitantes , 176724 urbanos y 209,545 rurales. La tasa de crecimiento fue de 2.98 por ciento. Otros censos. Este próximo año 2020, nuestro país celebrará cien años de labor censal ya que el primer censo celebrado fue en 1920 y el mismo arrojó la cifra de 894,665 habitantes. En 1935, la población era de 1,479,417 con , y una tasa de crecimiento de 3.56 por ciento; para 1950 la cifra era de 2,135,872 habitantes, tasa de crecimiento de 2.44 por ciento; en 1960, 3,047.070 con 3.61 por ciento; en 1981, 5,545,741 y una tasa de crecimiento de 2,76 por ciento; en 1993, 7,293,390 y 2.35 tasa de crecimiento; en el 2002, 8,562,541 y tasa de crecimiento de 1.79. El último censo realizado en el 2010 arrojó la cifra de 9,445,281 y 1.2 por ciento de crecimiento, conforme a los datos suministrados por la Oficina Nacional de Estadísticas. En lo relativo al próximo censo del 2020, fecha en la cual celebraremos 100 años de labor censal, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) informó que está en el proceso de planificación para la ejecución del Censo de Población y Vivienda 2020.


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cds

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ruta gastronómica

10 platos típicos de Ecuador Mala Santa ARTISTA: BECKY G GÉNERO: POP DISQUERA: RCA RECORDS

Esta producción discográfica cuenta con 19 canciones entre las que están: “Dollar”, “24/7”, “Romance”, “Mejor así”, “Peleas”, “No te pertenezco”, “En mi contra”, “Me acostumbré” y “Ni de ti ni de nadie”.

No dejo de bailar

El cuy asado es uno de lo platos más tradicionales de Ecuador. El cuy es un rodeor que se asa y va acompañado de papas, habas, huevo, salsa de maní o ají, entre otros ingredientes.

ARTISTA: JULIA MEDINA GÉNERO: POP DISQUERA: UNIVERSAL MUSIC SPAIN

Este es el álbum debut de la artista. “Dime”, “Inseguridad”, “No hablan más de ti”, “No me despedí”, “Hoy se hizo tarde” y “La respuesta”, forman parte de las 10 canciones que componen el disco.

dvds

JESSICA BONIFACIO jbonifacio@elcaribe.com.do

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cuador, situado en América del Sur, brinda a sus lugareños y a los turistas una amplia oferta gastronómica calificada como variada

y exquisita. Entre las recetas gastronómicas con las que cuenta este país suramericano están las siguientes: 1. Encebollado. Es el desayuno favorito en la zona costera del país. Este plato es elaborado con pescado, yuca y cebolla roja encurtida. 2. Bolón de verde. Al igual que el anterior, es típico de la zona costera. Con-

siste en una bola de plátano a la que se le agrega queso, chicharrón o carne frita. 3. Cuy asado. Es uno de los platos ecuatorianos más tradicionales. El cuy , asado o a la brasa, se prepara con papas, habas, mote (nombre genérico de una variedad de granos y legumbres), huevo, salsa de maní y/o ají. 4. Fritada. Plato típico que lo puedes encontrar en cualquier región de Ecuador. Contiene cochinillo, mote y plátano maduro. En ocasiones, lleva papas y maíz tierno, mejor conocido como choclo. 5. Hornado. Otra receta donde la carne de cerdo es la protagonista. Se prepara condimentando la carne con aliño de ajo, comino y cerveza. Finalmente, de sirve con tortillas de papas, ensalada de cebolla, tomate, mote y plátano maduro.

6. Locro de papa. Es una sopa con papa, queso, aguacate y salsa de ají. 7. Churrasco. Aunque el churrasco es un plato popular en toda Latinoamérica, cada país le pone su sazón. En Ecuador, el alimento consiste en carne de vacuno preparada a la plancha o a la brasa, y servida con papas, huevo frito y ensalada. 8. Encocado. Es un pescado cocinado con leche de coco. 9. Arroz con menestra. Es un guiso de lenteja o frijoles. Se sirve con carne asada, chuleta, chorizo u otras carnes. 10. Guatita. Aunque también es tradicional en Perú y Chile, la guatita se ha convertido en un plato símbolo en Ecuador. Es un estofado hecho con trozos de estómago de vacuno, también llamado mondongo. l

el escape Entendiendo a Ingmar Bergman DIRECTORES: MARGARETHE VON TROTTA/ FELIX MOELLER INTÉRPRETES: LIV ULLMANN DISTRIBUYE: A CONTRACORRIENTE FILMS

Retrato de la vida del guionista Ingmar Bergman que explora su legado cinematográfico con entrevistas a sus colaboradores más cercanos, tanto delante como detrás de las cámaras.

“Aves Endémicas de las Américas, las Antillas y la Española” en Museo Nacional de Historia Natural

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on motivo de la celebración del Día Mundial de las Aves Migratorias (12 de octubre) se inauguró “Aves Endémicas de las Américas, las Antillas y la Española”, en el museo Nacional de Historia Natural Prof. Eugenio de Jesús Marcano. Esta muestra es la tercera exposición del colectivo fotográfico de la Asociación Dominicana de Fotógrafos de la Naturaleza (Adfona), con el auspicio del Banco Popular. El público podrá apreciar 72 fotografías tomadas por 31 fotógrafos a la naturaleza. El pre-

sidente de Adfona, Pedro Genaro, explicó que todas las especies expuestas en la muestra fueron fotografiadas en República Dominicana. “La importancia del endemismo radica en la necesidad de conocer y proteger los atributos biológicos de estas especies, así como sus ecosistemas, pues su supervivencia depende de la integridad de los mismos. Aspiramos que al ver estas especies, muchas de ellas con alto grado de amenaza, entendamos que se encuentran asociadas con su hábitat”, dijo Genaro durante la inauguración de la exposición. l

La exposición cuenta con 72 fotografías. F.E


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crítica arte LILIAN CARRASCO lilycarrascor@hotmail.com

La Ciudad Colonial VI

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a pasada entrega, nos quedamos situados en el actual Museo de las Casas Reales, espacio que conserva entre sus muros, cientos de años de historia, incluso las mías, ya que, desde sus salones, más de una vez me ha correspondido presidir la entrega de algún recital poético o exhibición de obras de arte. Más todavía, fue este el escenario que me permitió encontrar el amor, ese que desde la Gran Plaza de Bruselas había estado buscando y me llegó sin previo aviso. Les cuento… Bien entrada la noche y bañada por la brisa de invierno tropical, aparece él, quien con poesía sin igual exalta el valor de mi tez mulata. La atmósfera que se generó allí, nos condujo a los tiempos de la colonia donde el noble caballero parece estar atraí-

do por la aborigen de sus sueños, quien cada vez más le hechiza con su mirada penetrante de ojos negros vivaces. Transcurre una semana y, la próxima cita decisiva será en la Plaza España, teniendo el inmenso cielo como techo del amor naciente y un sinfín de estrellas iluminando sus corazones. Era Noche Larga de Museos, él me deja a mis aires de pueblerina recién llegada a la capital, ajena a lo que fuera el universo de Don Diego Colón y Doña María de Toledo, al que apenas había tenido acceso a través de la lectura. Entonces, entre el ruido y la prisa, se hace presente el silencio entre los dos. Se acercan nuestros cuerpos de perfil y él me susurra al oído: sí soy feliz. Yo, en un ardid de labios, opto por el silencio, pero la mirada me delata, junto a mis manos frías y temblorosas, al igual que las de él, las cuales se enlazan sellando así el sentimiento que afloró sin reparo desde aquel primer encuentro con la luna como testigo en el Museo de las Casas Reales. Y es que, allí está mi historia, como está también la de muchos hombres y mujeres que han tenido la oportunidad de transitar por este lugar, símbolo inminente de la cultura nacional.

crítica cine ETZEL BÁEZ etzelbaez@gmail.com

Joker (2 de 2)

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n filme está mucho más ligado con la propia expresión individual del artista. No representa un objeto de la realidad o la naturaleza, es lo que ves y cómo lo procesas. La primera impresión con Joker fue descifrar su propensión al dadaísmo (es escepticismo en la sociedad, arte de contenido anárquico). Así el filme resulta dadaísta en el sentido nihilista de la visión de Nietzsche que señala al individuo que da la espalda a la realidad e intenta un acceso por medio de otra cosa, se desprende del ambiente terrenal. Joker reniega de su propia realidad y construye la propia donde posea control arbitrario. Su payaso, profana su máscara dándole un carácter terrorífico a un personaje (tradicional de la festividad donde el arlequín era el bufón de la corte, hoy es también señal de verdugo). La máscara del joker de Joaquín Phoenix tiende al dolor que nace en sí mismo, en su otro yo. Su careta desluce así toda creación referente anterior a la suya. Le da sentido (la más impactante es la que muestra en toda su dolencia en la escena del metro cuando es atacado por tres individuos). Su creación responde a la pérdida de su identidad (expresión del modernismo). También no-

tamos el surrealismo, instigado por la dirección temeraria con perspectiva mixta y narrativa compleja donde cada quien tendrá su propia reacción. La narrativa resulta así poliédrica, un calidoscopio visual, con una agraciada paleta de colores matizada por el verde –en la paleta de colores hay preponderancia de azul, amarillo y verde. Se sabe que azul con amarillo es verde. El filme es verde, relleno de los colores primarios que lo integran–. En conjunto llama la atención esa realidad multifacética y despótica que saca su entelequia estética del caos mundano. De ahí que la interpretación del Joker de Phoenix exprese esa absurdidad en la interrupción de un ser fragmentario, disforme; tan amorfo como los formidables instantes en la banda sonora que es lo único que completa la estética del personaje tan elocuente en sus escenas bailoteadas. Teatral en su composición, esta interpretación es en esencia una ruptura estilística. Es por tanto, esta actuación lo único expresivamente maduro e inteligente de todo el filme, aunque por momentos sabiamente expresivo en su metáfora apolítica. Hay quien diga que es una alegoría –es más que eso–. Es un filme cruel en su representación del mal humano. Y en cierta medida, distintivo de un mundo distópico y amoral que justifica a la extrema derecha. l HHHH GÉNERO: Drama psicológico. DURACIÓN:

121 minutos H H H H H EXCELENTE | H H H H MUY BUENA H H H BUENA | H H REGULAR | H MALA

el libro vive

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obras

FRANK NÚÑEZ fnunez01@gmail.com

El Nobel de Literatura como señal de los tiempos

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ras sorprender en el 2017 con su entrega del Nobel al cantautor norteamericano Bob Dylan y su silencio del año siguiente por “escándalos sexuales”, la Academia Sueca puso a pensar a muchos en posibles síntomas de decadencia del más prestigioso galardón de la literatura universal. Las sospechas fueron desmentidas con la doble entrega correspondiente a los años 2018 y 2019 a la polaca Olga Tokarczuk y al austríaco Peter Handke, escritores en quienes los académicos valoraron “la imaginación narrativa” y el “genio lingüístico”, respectivamente. Gracias a los actuales recursos de la comunicación los lectores dominicanos no tendrán que esperar, como ocurría hace poco, que se hagan nuevas traducciones y ediciones para leer las obras de Tokarczuk y Handke, tal como señalan en sus formatos digitales los periódicos El País, de España y Clarín, de Argentina, por solo citar algunos medios de reconocida proyección iberoamericana. Los méritos destacados en los nuevos laureados hablan de un rechazo al “mundo light”, “el fin de la Historia”, “el fin de las ideologías”, “la civilización del espectáculo” , “la postverdad” y todas esas concepciones maniqueas nacidas junto al “neoliberalismo” “la posmodernidad” y el “capitalismo salvaje”, hasta recalar en “la era del desencanto”, tras el fin de la Guerra Fría. Nos habría gustado el acierto en los pronósticos que daban favoritas a la canadiense Anne Carson y la guadalupeña Maryse Condé, más cercanas a nosotros. Pero alienta saber que los premiados reflejan en sus obras “el talento para explorar la periferia y la especificidad de la experiencia humana”, además de la pasión enciclopédica para representar “el cruce de fronteras como una forma de vida”. Aunque el austríaco nació en 1942 y la polaca en 1962, sus biografías coinciden en la humildad de sus orígenes, él hijo de madre eslovena y un soldado alemán, y ella de maestros. Las críticas sugieren que sus textos describen personajes afectados por acontecimientos desde la Primera Guerra Mundial hasta nuestros días. Vale la pena leerlos como señales de la Nueva Era. l

Alguien tiene un secreto En esta historia, la autora cuenta que Ellery llega es una joven que se muda a un pueblo, pero que investiga todo sobre él. Allí las jóvenes desaparecen... y los asesinatos siguen sin resolverse. AUTOR: KAREN M. MCMANUS EDITORA: ALFAGUARA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD1,195.00

Huir de mi Vivimos vidas rutinarias. No todos los días ocurre algo extraordinario, aunque a veces pasa, es verdad, pero la vida es una rutina constante que debemos aprender a convivir con ella. AUTOR: REDRY-DAVID GALÁN EDITORA: ESPASA VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$850.00

La memoria de la lavanda España. Después de la muerte de Jonas, Lena, cumple la última voluntad de su marido: esparcir sus cenizas en los campos de lavanda del corazón de la Alcarria. AUTOR: MONFORTE REYES EDITORA: DEBOLSILLO VENTA: LIBRERÍA CUESTA PRECIO: RD$795.00


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CERTIFICO Y DOY FE

Temas electorales (13 al 17) RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO ARZOBISPO DE SANTIAGO

Introducción

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emos dado inicio a la publicación de una serie de artículos que recogen algunos aspectos del magisterio del Episcopado Dominicano sobre las elecciones y los principios del buen gobernar. En esta entrega compartimos con los lectores los siguientes tópicos, que tal vez respondan a la situación que ocupa al país actualmente. 13. Los obispos

“No faltarán entre nosotros quienes desearían que la jerarquía eclesiástica, nosotros los obispos, saliéndonos de nuestra función y misión, marcásemos pautas concretas políticas y las impusiésemos a la feligresía. El Documento sobre la justicia en el mundo, del Tercer Sínodo Mundial de Obispos responde claro estos deseos: No pertenece a la Iglesia, en cuanto comunidad religiosa jerárquica, ofrecer soluciones concretas en el campo social, económico y político para la justicia en el mundo. Los laicos, sin embargo, de la Iglesia, en cuanto miembros de la sociedad civil tienen el derecho y la obligación de buscar el bien común como los demás ciudadanos” (1978). 14. Desautorización

“Desautorizamos todo pronunciamiento político partidista, y todo respaldo a un candidato concreto, que haga públicamente cualquier sacerdote, diácono, religiosa o religioso. Aclaramos desde ahora que se trataría de algo absolutamente particular y personal. La Iglesia no lo asume, y reprueba firmemente tal acción” (1986 y 1994). 15. Los observadores

a) “El mismo nombre lo dice, observar. Traspasar esta misión y convertirse los observadores en interventores y jueces, cualesquiera sean las instituciones a las que pertenecen, es un abuso e irrespeto intolerable. Lo decimos con suficiente anticipación. No podemos aceptar que poderes o instituciones extranjeras interfieran en nuestros asuntos internos. Tan soberanas son las naciones grandes como las pequeñas. La República Dominicana tiene pleno derecho a decir esto al mundo entero

por haber visto su territorio mancillado varias veces por una potencia extranjera (Mensaje del 20 de mayo de 1994, Núm. 3). Rechazamos categóricamente el irrespeto extranjero. No necesitamos que nadie nos diga lo que tenemos que hacer, sobre todo con amenazas. Los dominicanos contamos con gente altamente preparada y competente y de honestidad a toda prueba, y somos capaces de resolver con sensatez, sabiduría y responsabilidad, por nosotros mismos nuestros propios problemas. En repetidas ocasiones, hemos dirimido ya nuestras diferencias, no por la ciega violencia sino por el diálogo civilizado y sincero. La desconsideración desde fuera lo único que conseguirá es crear nuevos problemas, herir gravemente el alma nacional y avivar lamentablemente resentimientos históricos muy hondos” (1996). b) “A los observadores, nacionales y extranjeros, la Junta Central Electoral les entregará un reglamento al que deben atenerse fielmente. Una cosa es observar y otra muy distinta entrometerse y obstruir o entorpecer la actividad de la Junta Central Electoral. Es oportuno que los observadores extranjeros sepan que somos un pueblo muy sensible a las injerencias indebidas pro-

venientes del extranjero. Sobre todo si éstas vienen acompañadas de amenazas” (1996). 16. El único deseo del pueblo

“Notamos que la mayoría de nuestro pueblo, sano y sensato, agobiado y paciente, está hoy tan preocupado de los males que nos afligen que lo único que desea es la solución real de tales males. Consecuentemente, percibimos una buena dosis de suspicacia y cierto desinterés hacia las fórmulas que se ofrecen y aun hacia los partidos y candidatos que las sustentan. Semejante actitud -gravísima- debe golpear fuertemente la conciencia de todos los candidatos; debe ser tenida muy en cuenta por lodos los partidos contendientes; y ser, sobre todo, carga de responsabilidad a los que salgan favorecidos en las urnas” (1982). 17. Exhortaciones

“Invitamos a todos a crear espacios de discusión y de reflexión para aportar ideas, proyectos comunes y criterios claros de acción, ya que se trata de construir entre todos el país que anhelamos y deseamos. Para esto es necesario fomentar el diálogo sincero, diáfano y respetuoso en base a los programas de gobierno que debe presentar cada candidato”. “Esperamos que se manifieste la ma-

durez democrática de partidos y pueblo, en una campaña electoral centrada en la racionalidad y el respeto mutuo, en la confrontación de ideas y la búsqueda de convergencias en las diferencias”. “Es un tiempo propicio para asumir responsabilidades éticas y cívicas. Que sea el mismo Señor quien nos ilumine a todos en el ejercicio democrático de elegir nuestras próximas autoridades”. “Sintámonos todos responsables de construir una patria basada en valores permanentes de verdad, de amor, de esperanza y de paz. Que cada dominicano sepa asumir el desafío y el compromiso de ser coherente ante su conciencia, ante la patria, ante los valores permanentes, ante el ejercicio democrático de un voto libre y en la creación de un clima de reflexión y oración que nos conduzca y nos motive a procurar siempre el bien común. Que el Señor nos guarde siempre en su paz” (2008). CERTIFICO que en mi trabajo “Temas Electorales” tomé las reflexiones de la Conferencia del Episcopado Dominicano, que tratan específicamente sobre elecciones. DOY FE en Santiago de los Caballeros, a diecisiete días del mes de octubre del año del Señor 2019. l


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Richardson Díaz ACTOR Y ESCRITOR Desde su infancia, la literatura formó parte importante de su vida. Comenzó con libros tan clásicos como el “Viaje al centro de la Tierra” de Julio Verne, autor que admiró profundamente. Su primer encuentro con las artes escénicas fue en su juventud, cuan-

MARCOS RODRÍGUEZ FOTO: KELVIN MOTA.

l ¿De dónde es y cómo fue su infancia? l Nací en Santo Domingo. Mi infancia fue muy buena. Me crie fundamentalmente con mi madre, ya que mi padre vivía en Estados Unidos. Desde pequeño me gustaba mucho leer. Recuerdo que el primer libro que me encantó fue “Viaje al centro de la Tierra” de Julio Verne. Desde ese momento me apasioné por las obras de ese escritor. Después comencé a leer otros autores. l ¿Cómo fue su primer contacto con el teatro? l Estudié en el Liceo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Allí había un grupo de teatro. En esos momentos yo no pretendía ser artista ni sentía ninguna vocación para eso. De hecho, no me iba muy bien en Educación Artística. Sin embargo, por petición de la profesora Josefina Barceló entré al grupo, y de ahí saqué la nota para esa materia. Entré como tramoya. Había un compañero que vivía cerca de mi casa y a veces tenía que esperarlo, así que aprovechaba para aprenderme los libretos y ver los ensayos. Y como suele suceder, faltó en una ocasión uno, y el profesor Jesús Rivera me pidió que dijera líneas de un personaje. A partir de ahí, creció en mi esa pasión. Hasta ahora no me he bajado de las tablas. l ¿Qué siguió en su carrera? l Cuando terminé el bachillerato no pretendía ejercer el teatro como profesión, ya que solamente lo veía como una afición. Así que me inscribí en la UASD a estudiar Ingeniería, pero después de dos semestres me salí, porque al mismo tiempo estaba participando en un grupo de teatro que habíamos conformado mis excompañeros de bachillerato y yo, y que me ocupaba mucho tiempo por los ensayos. En ese grupo tuve el privilegio de participar en festivales y bienales, también trabajar con directores como Miguel Montalvo, Domingo Sepulveda, Emmanuel Carbuccia, entre otros. Al ver toda mi entrega en el teatro, me dijeron que como ya había dejado la UASD, debía enfocarme en estudiar este arte. Así lo hice. Me fui a Bellas Artes. Me gradué en el 2008 de Teatro. Luego estudié Periodismo en la UASD, pero nunca lo ejercí. l ¿Alguna obra que le haya marcado? l Todas las obras que he realizado me han marcado de alguna manera. No obstante, hubo una que me convenció de que yo no iba a dejar de hacer teatro. Se llama “Gobierno de Alcoba”. Aunque era aficionado cuando estaba con mis compañeros, asumíamos el compromiso con mucha seriedad, a pesar de que no contábamos con la técnica. Esta obra, de Samuel Rovinski, narra la historia de Ma-

do estaba en el bachillerato y formó parte de un grupo teatral. Ese fue el inicio de una carrera a la que se ha entregado por completo, y cuyo esfuerzo se ha visto recompensado. Se graduó en el 2008 de Teatro en Bellas Artes y luego se profesionalizó de Perio-

dismo de la UASD, aunque nunca ha ejercido esa última carrera. Richardson Díaz ganó este año el Premio Anual de Teatro Cristóbal de Llerena, del Ministerio de Cultura, por la obra titulada “El Motín de la Paloma”.

“Las artes aquí adolecen de apoyo público y privado”

Richardson Díaz ganó el Premio Anual de Teatro Cristóbal de Llerena por la obra “El Motín de la paloma”.

Panorama Tenemos buenos actores y buenas actrices actualmente. Lo que es más, tenemos propuestas interesantes de dirección”.

Decisión Me dijeron que lo que debía hacer era dejar la UASD para estudiar este arte. Así lo hice. Me fui a estudiar a Bellas Artes. Me gradué en el 2008”.

ría, la amante del dictador de un país indeterminado, que quiere ser asesinado por un revolucionario llamado Martínez, que interpretaba yo. En esa obra nuestra entrega fue absoluta. l Cuéntenos sobre su papel de director teatral l He podido dirigir varias obras. Entre ellas “Juicio de una zorra”, que estuvo nominada en los premios Soberano a mejor obra, mejor director y mejor actriz, quien era Elvira Taveras. Fue un monólogo que trata de Helena de Troya, pero una Helena más de estos tiempos, que cuenta por qué ella realmente no fue la culpable de la Guerra de Troya y cómo la historia ha sido mal contada. Fue un texto que no era mío. También dirigí “La Capitana”, que igualmente es un monólogo, interpretado por la actriz Clara Morel, que narra la vida de una mujer que lleva en un barco el cadáver de su hijo en un ataúd, luego la embarcación se detuvo y

todo el mundo la abandonó, sin embargo ella siguió intentando hacer andar el barco. Con esa obra gané el tercer lugar en un concurso de Casa de Teatro. Ese fue mi primer premio. He tenido otros, como el más reciente, del Ministerio de Cultura, el Premio Anual de Teatro Cristóbal de Llerena por la obra “El Motín de la paloma”. l ¿Cómo ve el teatro en nuestro país hoy día? l Tenemos buenos actores y buenas actrices actualmente. Lo que es más, tenemos propuestas interesantes de dirección. Es indiscutible, se hace teatro y la gente va a disfrutarlo. Pero también hace falta que las actuaciones profesionales no solo se lleven a cabo en la ciudad. Además, tenemos que recibir mayor respaldo, eso es un reto grande, porque las artes aquí adolecen de apoyo público y privado, sobre todo la danza y el teatro.


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