El brote de ébola en África Occidental es ahora el mayor de la historia El brote actual en Liberia, Guinea y Sierra Leona ha enfermado a más de 1.300 personas y ha matado a más de 700 este año. Algunos enfermos ha sobrevivido Aunque la tasa de mortalidad de ébola puede llegar al 90%, las autoridades de la salud en las tres naciones dicen que algunos se han recuperado y que la tasa actual es de un 70%. Los que mejor resultado obtuvieron fueron quienes buscaron atención médica inmediata y recibieron tratamiento para prevenir la deshidratación, aunque no hay un tratamiento específico para el ébola. El ébola puede parecerse a muchas otras enfermedades Los primeros síntomas de una infección del ébola incluyen fiebre, jaquecas, dolores musculares e irritación de garganta, según la Organización Mundial de la Salud. Puede ser difícil distinguirlos de los síntomas de la malaria, la fiebre tifoidea o el cólera. Solo en etapas posteriores los enfermos padecen hemorragias internas y externas, por la nariz y oídos. El ébola solo se propaga mediante fluidos corporales. El virus del ébola no se transmite por el aire sino por contacto con los fluidos corporales de una persona infectada: sangre, sudor, vómitos, heces, orina, saliva o semen. Por eso es muy improbable el contagio por medio de un contacto casual en un lugar público. El temor y la desinformación agravan la situación En cada uno de los países afectados, los trabajadores de la salud y las clínicas han sido atacados por residentes presas de pánico que erróneamente acusan a los médicos y enfermeros extranjeros por llevar el virus a comunidades remotas. Algunos familiares han retirado a pacientes de ébola de los hospitales, incluso una mujer en la capital de Sierra Leona que después murió. La policía tuvo que apelar a los gases lacrimógenos para dispersar un grupo de personas que atacó un hospital en el país. Posible vacuna El doctor Anthony Fauci, del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, dijo que hay esperanzas de que se disponga de una vacuna para el ébola para julio próximo. El funcionario de mayor rango en la lucha contra las enfermedades infecciosas dijo que esa vacuna preventiva ha sido puesta a prueba en monos exitosamente. Fauci dijo a CBS que las pruebas en seres humanos comenzarán en septiembre, y que para julio podría estar lista. También dijo que el público no debería preocuparse de que dos pacientes infectados hayan sido traídos desde el Africa occidental porque se ha hecho con las medidas de seguridad adecuadas. Más de 1.300 personas han enfermado en Africa occidental. La mayoría de los nuevos casos se registraron
en Liberia, donde las autoridades ordenaron que todas los que mueran de ébola sean cremados después que los pobladores se resistieron a que los cadáveres fueran inhumados en las cercanías. Actualmente no hay vacuna ni antídoto para ébola. Se contrae por medio de contacto profundo con fluidos corporales y sangre, en contraste con otros virus que se transmiten por el aire.
Cantidad de muertos
Las Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que la cifra de muertos por el virus en diversos países del continente africano aumentó en 150 por lo que se elevó a 887. Anunció el lunes que la cifra de muertos aumento de 729 a 887 en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria. Un español y dos estadounidenses afectados Hasta el momento, dos ciudadanos estadounidenses y uno español han resultado contagiados con la enfermedad durante el desempeño de labores humanitarias en África. Se trata del sacerdote Miguel Pajares, de 75 años, quien colaboraba en la atención de pacientes infectados con ébola y es una de tres personas que dieron positivo en pruebas realizadas en el hospital San José de Monrovia a comienzos de esta semana. Su vuelo aterrizó el jueves 7 de este mes en España. Mientras que los estadounidenses son la misionera Nancy Writebol
el doctor Kent Brantly , quienes ya fueron trasladados a Estados Unidos. La dama arribó desde Monrovia, Liberia, en un avión privado a la base aérea Dobbins, de donde una ambulancia la llevó al hospital de la Universidad de Emory, vecino a la sede de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. La bajaron de la ambulancia en una camilla. Tres días atrás, el doctor Kent Brantly arribó al mismo lugar y bajó caminando de la ambulancia. Ambos se encuentran en una unidad de aislamiento en Emory, cuyos médicos no han divulgado información sobre el tratamiento que le aplican.