Dibujar no es muy diferente a andar en bicicleta, silbar o cocinar
una tortilla: aprender todas estas cosas solo requiere un poco de práctica
y mucho sentido del humor.
Entre la parodia, la narración y el libro de artista, esta ópera prima de Enric Lax Sulé como autor-ilustrador es una adquisición elemental para quienes disfrutan de pasar un buen rato con lápiz y papel
o leyendo con amigos.