1º y 2º Pedro Programa 06 Douglas S. Winnail Este Estudio Bíblico hace parte de la serie “1º y 2º Pedro”. Vea los otros estudios que forman parte de esta serie en Material de Apoyo.
Es asombroso ver qué hoy en día, a pesar de que muchas personas están buscando el regreso de Jesucristo, a algunos se les comenta: “Él sólo viene a tu corazón, realmente no viene a esta Tierra”. Otros dicen: “Bueno, Jesucristo puede regresar esta noche, puede que vuelva en cien años. Quizás regrese en mil años”.
Soy Douglas Winnail, pastor de la Iglesia del Dios Viviente. Continuamos con nuestro estudio bíblico de 2 de Pedro. 2 de Pedro es un libro escrito por el apóstol Pedro a las iglesias al norte de Asia Menor, y también contiene lecciones para nosotros. Pedro le escribe a un grupo de personas que están siendo perseguidas, que tienen que lidiar con falsas doctrinas e ideas que se introducen en la Iglesia primitiva. Pedro escribió este libro a mediados de los años 60 d.C. aproximadamente. En ese momento, había judíos tratando de introducir ideas judías en la Iglesia. Había maestros gnósticos en diversos lugares del Imperio Romano, especialmente en Antioquía y Siria, impulsando ideas gnósticas, que eran una mezcla irracional de ideas paganas y satánicas en su mayoría. También, estaban surgiendo personas que querían ser sus propios maestros. Pedro advierte acerca de estas situaciones y les da instrucciones a las iglesias para aprender a reconocer y a lidiar con los falsos profetas y maestros. En el capítulo 1, Pedro menciona que la Iglesia de Dios, de la cual él hace parte, tiene la palabra profética más segura. También menciona que ninguna profecía es de interpretación privada. No podemos interpretar las escrituras a nuestro antojo. Eso lo pueden leer en 1 Timoteo 3:15. Es responsabilidad de la Iglesia ser columna y baluarte de la verdad, apegarse a lo que es correcto y verdadero. Esta discusión de los falsos maestros, y de que la profecía no es de interpretación privada, es la conclusión del capítulo 1 y sirve como una introducción a lo que Pedro aborda en el capítulo 2, refiriéndose a los falsos profetas.