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NO.15/ESPECIAL/2025

2.
TEJIENDO EL FUTURO
Editorial
Con las personas en el centro. Así cerramos 2025
6
Balance social
El sistema de dependencia en Canarias en 2025 experimenta una expansión de prestaciones bajo presión estructural
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NO.15/ESPECIAL/2025

2.
TEJIENDO EL FUTURO
Editorial
Con las personas en el centro. Así cerramos 2025
6
Balance social
El sistema de dependencia en Canarias en 2025 experimenta una expansión de prestaciones bajo presión estructural
Creciendo en comunidad
14.
Ayuda a domicilio
La vía estratégica para combatir la soledad no deseada en Canarias
Cerrar el año 2025 supone mucho más que hacer balance; implica detenerse un instante para escuchar lo que hemos aprendido, reconocer lo que hemos avanzado y asumir, con serenidad y humildad, la responsabilidad de seguir cuidando y acompañando a las personas que confían en nosotros. En Grupo M hemos atravesado un año intenso, fértil en experiencias y transformaciones, marcado por la consolidación de nuestras áreas de atención, la expansión de nuevos servicios y, sobre todo, por una profunda evolución cultural que sitúa la formación continua, la innovación y la dignidad humana en el centro de todo cuanto hacemos.
En estos meses, el crecimiento no ha sido solo estructural, sino también ético. Avanzamos en la profesionalización de nuestros equipos y en el fortalecimiento de los modelos que dan sentido a nuestra labor. Impulsamos itinerarios formativos más completos, pensados para elevar la calidad de la atención, ampliar competencias técnicas y potenciar la autonomía y la confianza del personal en cada centro y programa. Creemos firmemente que no hay excelencia sin aprendizaje constante, sin la curiosidad que nos mantiene despiertos ni la voluntad de mejorar que nos recuerda por qué elegimos este trabajo. 2025 fue, en ese sentido, un año de madurez: más horas de capacitación, más herramientas compartidas, más reflexión colectiva y una cultura del cuidado que se afianza como nuestro mayor patrimonio.
Ese proceso interno se reflejó en un crecimiento palpable en la atención. Ampliamos cobertura, mejoramos tiempos de respuesta e intensificamos la coordinación entre áreas y territorios. La atención centrada en la persona dejó de ser únicamente un propósito y se convirtió en un principio operativo que ilumina nuestras decisiones diarias. Rediseñamos servicios para hacerlos más flexibles, más sensibles a las realidades de usuarios y familias, más atentos a la diversidad de necesidades que caracterizan a nuestras islas. Cada ajuste, cada cambio metodológico, persiguió un objetivo sencillo pero profundo: que nadie se quede atrás.
La innovación, entendida como una herramienta al servicio de lo social, ocupó también un lugar esencial en este año que dejamos atrás. La implantación de nuevas soluciones digitales, la mejora en los sistemas de monitorización y evaluación y la apuesta por modelos de gestión más
transparentes no respondieron a una moda tecnológica, sino a un compromiso ético: si el entorno cambia, nuestras respuestas deben ser más eficaces, más humanas y más cercanas. Para Grupo M, innovar es una forma de justicia.
Nada de esto habría sido posible sin el compromiso diario de nuestros equipos, auténticos artesanos del cuidado, que sostienen con profesionalidad y afecto cada intervención. Su capacidad para adaptarse, para mirar de frente los desafíos y para mantener viva la vocación de servicio es, sin duda, una de las señales más claras de la fortaleza con la que despedimos 2025. En cada centro, en cada proyecto, en cada acompañamiento, late la convicción de que nuestro trabajo tiene sentido porque transforma vidas. Pero un balance no debe ser únicamente una mirada hacia atrás. También es una brújula orientada al futuro. Y 2026 se abre ante nosotros como un año para profundizar en lo aprendido, ampliar servicios, reforzar alianzas con instituciones y entidades sociales, y avanzar hacia modelos más participativos en los que la comunidad tenga un papel más activo. Aspiramos a fortalecer la innovación social, impulsar aún más la formación de nuestros equipos, abrir vías de atención que respondan a nuevas realidades y consolidar espacios donde la escucha, el respeto y la corresponsabilidad sean la norma.
Canarias, diversa, compleja y vibrante, nos inspira y nos exige. Es un territorio que cambia, que se redefine, que pide respuestas ágiles pero también humanas. Y en ese contexto, Grupo M quiere seguir siendo un agente de valor, coherente con los principios que nos han acompañado desde el origen: responsabilidad, transparencia y una vocación de servicio que no se agota. 2025 ha sido el año en el que asentamos una base firme, construida con trabajo, compromiso y esperanza. 2026 será el año en el que esa base se ensanche, se eleve y se proyecte hacia nuevos horizontes.
Con gratitud hacia quienes nos acompañan, confían y colaboran con nosotros, afrontamos el nuevo ciclo con la certeza de que siempre es posible llegar un poco más lejos. Y, sobre todo, con la convicción profunda de que juntos seguiremos construyendo oportunidades, cuidados y futuro.
José Manuel Guzmán CEO GRUPO M

Con motivo del Día Internacional del Voluntariado que se conmemora cada 5 de diciembre, la consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha destacado “la entrega y el compromiso de todas las entidades y personas voluntarias que con su labor diaria contribuyen a lograr una Canarias mejor. Por ello, para nosotros es una prioridad garantizar que el voluntariado siga siendo un pilar fundamental de nuestra sociedad y ahí nuestras personas mayores juegan un papel fundamental”. La directora general de Mayores y Participación Activa, Verónica Meseguer, señala que “el voluntariado sénior es una fuerza silenciosa y constante. Suma presencia, compañía y conocimiento, y contribuye de forma directa al bienestar de muchas personas y a la vida social de cada isla. A través del plan Maresía establecemos tres líneas de acción -social, deportiva y ambiental- que permiten diferentes formas de participación desde el acompañamiento y el apoyo mutuo, hasta la promoción de hábitos saludables o la colaboración en iniciativas de cuidado del entorno.
EEl Gobierno de Canarias canaliza la labor del voluntariado a través de la Oficina de Información y Asesoramiento del Voluntariado (OIAV), que presta orientación y apoyo a las personas voluntarias, a las entidades de voluntariado, instituciones y organizaciones de iniciativa social, así como a la población en general, sobre los programas, proyectos y actividades relacionadas con el voluntariado que se realizan o promueven en el Archipiélago. En paralelo, la Consejería de Bienestar Social está trabajando en la actualización de la Ley del Voluntariado con el fin de adaptar su marco normativo a nuevas formas de participación y asegurar que el voluntariado sénior disponga de canales claros y accesibles para seguir contribuyendo a la sociedad.
La Oficina de Información y Asesoramiento del Voluntariado (OIAV) presta orientación y apoyo a las personas voluntarias, a las entidades de voluntariado, instituciones y organizaciones de iniciativa social, así como a la población en general, sobre los programas, proyectos y activida-
ste boletín es de propiedad colectiva. Nos sirve a todos. Y todos podemos ayudar un poquito para que sea cada día mejor. Una manera de hacerlo es hacernos llegar tus opiniones, sugerencias, críticas, preguntas, dudas… Y si te sale mandarnos un chiste o un poema, también vale. Sólo tienes que abrir tu correo electrónico y colocar la siguiente dirección: info@grupomservicios.es/
des relacionadas con el voluntariado que se realizan o promueven en la Comunidad Autónoma de Canarias.
Las funciones de la OIAV son facilitar información a las personas que estén interesadas en la realización de actividades voluntarias, prestar asesoramiento y apoyo técnico a las entidades de voluntariado y las personas voluntarias y divulgar la información referente al mundo del voluntariado. De igual forma, coordina los intercambios de información con las diferentes redes de información del Gobierno de Canarias, con otras Administraciones Públicas u otras redes de información existentes en la Comunidad Autónoma Canaria o fuera de ella y fomenta la comunicación entre las entidades de voluntariado y las personas que participen o pretendan participar en actividades de voluntariado.
Las personas interesadas pueden obtener más información a través de los teléfonos 922 922 530 y 928 11 57 08, mediante el Teléfono de Atención de Voluntariado, incluido en el servicio prestado por el 012.
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HASTA 30.DIC.2025
Biblioteca Central Santa Cruz de Tenerife
La Biblioteca Municipal Central de Santa Cruz de Tenerife ha seleccionado entre sus fondos canarios, obras del escritor, entre las que se incluyen poesías, cuentos, novelas, prosa periodística y piezas de teatro, además de ensayos de crítica literaria sobre el autor, con el propósito de destacar su trabajo y contribuir a la divulgación de su obra y figura.


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‘Swimrun Series Canarias’
13.DIC.2025
Playa de las Teresitas
La playa de las Teresitas volverá a ser escenario de una de las pruebas del “Swimrun Series Canarias”, en la que se podrá competir en dos modalidades: SOLO y TEAM.
En esta edición se incorporarán las modalidades Cadete y Juvenil, a la vez que el Tenerife Swimrun Kids, una prueba infantil dirigida a menores de entre 10 y13 años.
20.DIC.2025
Parque García Sanabria
Las rutas guiadas recorrerán diferentes zonas de la ciudad, como los parques García Sanabria y La Granja, así como el centro histórico de la ciudad.
Esta iniciativa, que cuenta con la participación de educadores ambientales especializados, tiene como objetivo acercar a la ciudadanía y a los visitantes a la riqueza botánica de la capital tinerfeña, destacando 77 ejemplares que llaman la atención por su antigüedad, origen, diámetro o porte.
Para más información, escribe a: fundacion@santacruzdetenerife.es
Teléfonos de contacto: 659 08 46 83 o 922 60 66 12
La Playa de Valleseco, en la zona de El Bloque, será este año el escenario de la tradicional “Travesía a nado San Salitre”, una cita deportiva que invita a inaugurar el calendario con un baño revitalizante. El evento tendrá lugar a las 11 horas del 1 de enero y está abierto a participantes de todas las edades
Es un evento diseñado para todos los públicos, la jornada incluye una Travesía Infantil que cada año gana más protagonismo. Los más pequeños podrán iniciarse en la natación en aguas abiertas mediante recorridos ajustados a su edad: 50 metros para los niños de 7 y 8 años, 100 metros para quienes tengan 9 ó 10 años, y 200 metros para el grupo de 11 y 12 años. Para muchos de ellos, esta prueba representa su primer contacto con la competición fuera de piscina, una experiencia que combina diversión y deporte en un entorno seguro y acompañado.

En la categoría de adultos se ofrecen dos distancias: una prueba de 1.000 metros, pensada para nadadores habituales y aficionados con cierta preparación, y otra de 2.000 metros, más exigente y dirigida a quienes buscan un desafío mayor para inaugurar el año con energía. Ambas modalidades suelen reunir a deportistas de distintos clubes, vecinos de la zona y participantes que, año tras año, no faltan a la cita.
El encuentro culminará con el tradicional “Primer baño del Año”, un chapuzón colectivo y simbólico que se ha convertido en uno de los momentos más fotografiados de la mañana. Familias completas, grupos de amigos y visitantes ocasionales se sumergen juntos en el mar para dar la bienvenida al nuevo año con una mezcla de entusiasmo, valentía y buen humor.
Más allá del componente deportivo, la “Travesía a nado San Salitre” es un evento que destaca por su ambiente cercano y festivo. Velleseco se llena ese día de vecinos, bañistas y curiosos que, desde la arena, … animan a los participantes y se unen a un encuentro que ya forma parte del imaginario de la zona. La organización invita a toda la ciudadanía a acercarse y disfrutar de una mañana que combina actividad física, tradición marinera y espíritu comunitario, una manera refrescante —literal y simbólica— de empezar 2026.
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del Organismo Autónomo de Cultura (OAC), ha organizado un gran número de actuaciones de los coros municipales escolares para esta Navidad. Una agenda que recorrerá diferentes barrios, centros educativos, espacios sociales, hospitales y parroquias, llevando música y tradición a todos los rincones del municipio. El programa, que se desarrollará hasta el viernes 19 de diciembre, reúne conciertos, cantatas y recitales ofrecidos por los coros de distintos colegios del municipio, con el objetivo de acercar la música coral tanto a las familias como a personas mayores y colectivos que requieren una atención especial. Por su parte, el concejal de Cultura, Santiago Díaz Mejías, explica que “hemos diseñado una agenda coral que combina conciertos en iglesias, recitales en hospitales, encuentros con mayores y festivales escolares, para que la cultura esté presente en todos los ámbitos de la vida ciudadana” y añade que “el compromiso de los coros municipales es ejemplar, y estas actuaciones no solo enriquecen la Navidad, sino que fomentan valores educativos y comunitarios. Invitamos a toda la ciudadanía a disfrutar de esta programación tan especial”.
Programación
El sábado 13 de diciembre se llevará a cabo la Cantata de Navidad en la Iglesia de Santa Úrsula, en Santa Úrsula, con la participación de los coros del CEIP Miguel Pintor y CEIP Salamanca, a las 20:30 horas.
El lunes 15, los mayores realizarán una visita al CEIP Santa María del Mar, donde podrán disfrutar de un recital ofrecido por el coro del centro durante la mañana. Este
mismo día, a las 10 horas, tendrá lugar una actuación en el CEIP Los Dragos, dirigida al centro de mayores de Los Gladiolos. El martes 16 de diciembre, el CEIP Tincer realizará una visita y recital en el Hospital Nuestra Señora de los Dolores, a las 10:30 horas.
El miércoles 17 de diciembre, a las 18:00 horas, el CEIP Isabel la Católica celebrará su tradicional belén viviente en las instalaciones del propio centro. Y jueves 18 la programación continuará con una jornada en la que se celebrarán conciertos navideños: a las 09:00 horas en el CEIP Secundino Delgado y a las 10:00 horas en el CEIP Georgia Martín Hernández.
El 19 de diciembre, habrá un concierto en el CEIP Las Retamas a las 09:00 horas, seguido de nuevas actuaciones en el CEIP La Salud, a las 09:30 horas, en el CEIP Villa Ascensión a las 10:00 horas y en el CEIP Tagoror a las 10:30 horas. El mismo viernes de diciembre, a las 20:30 horas, habrá conciertos sinfónicos corales en la Iglesia de Nuestra Señora de La Concepción de Santa Cruz, con la participación de coros de voces blancas. Cantarán con solistas y con la Orquesta y el Coro Contemporáneo de Tenerife, bajo la dirección de Emilio Coello, compositor, profesor y director de orquesta. Además, Coello estrenará la obra de su propia creación Cantata de Navidad, junto con otras piezas.
La programación culminará el 22 de diciembre, a las 20:00 horas, con un gran concierto de Navidad en la plaza de La Candelaria, acompañado por la Banda Municipal de Música, poniendo así el broche final a una agenda repleta de actividades destinadas a celebrar estas fechas junto a la ciudadanía.

La red pública de atención a la dependencia en el archipiélago canario atraviesa una fase de ampliación sostenida de cobertura que, sin embargo, convive con profundas tensiones estructurales. En 2025, el sistema superó por primera vez las 65.000 prestaciones activas, una cifra sin precedentes que ha convertido a Canarias en la comunidad autónoma con mayor incremento proporcional del país. A pesar de este avance, más de 25.700 personas seguían esperando valoración o asignación efectiva de recursos, y 1.904 murieron en lo que va de año sin recibir la ayuda a la que tenían derecho.
Este crecimiento, impulsado por una batería de medidas administrativas y normativas, se ve constreñido por la escasez de plazas sociosanitarias, los largos tiempos de tramitación y la
precariedad de los equipos técnicos responsables de valorar los expedientes. La Ley de Dependencia, en vigor desde 2006, sigue desplegándose en las islas con una intensidad desigual que plantea interrogantes sobre su sostenibilidad a medio plazo.
Avance en cifras
Desde el inicio de la legislatura en 2023, el número de personas beneficiarias ha crecido más de un 14 %, con la incorporación de 7.803 nuevos usuarios al sistema. En términos de prestaciones, el aumento ha sido aún más acusado: un 40,7 % de incremento interanual, con un total de 65.078 asignaciones reconocidas a cierre de octubre. Este salto cuantitativo sitúa a Canarias por encima de la media estatal en velocidad de incorporación, según
el último informe del IMSERSO. Sin embargo, la mejora estadística contrasta con el mantenimiento de cuellos de botella administrativos que limitan la efectividad del derecho reconocido. La lista de espera, que incluye tanto solicitudes sin evaluar como resoluciones sin aplicación práctica, suma 25.755 personas. De ellas, 13.741 tienen una prestación aprobada pero aún no activada. Este colectivo, que expertos y administraciones denominan “el limbo”, representa un 35,4 % de los casos gestionados, el porcentaje más alto del Estado. “El problema no es solo de volumen, sino de secuencia. Se reconocen derechos sin disponer de medios para satisfacerlos”, señala la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, que desde hace años alerta del desajuste crónico entre financiación y cobertura.
Tiempo en espera
La tramitación de los expedientes ha experimentado una aceleración moderada. En julio de 2023, el procedimiento completo desde la solicitud hasta la concesión superaba los 800 días. A finales de 2025, ese plazo se ha reducido a 521 días, una rebaja de casi nueve meses que, pese a todo, sigue duplicando el límite legal de seis meses fijado en la Ley 39/2006.
El impacto de estas demoras tiene rostro humano. Según datos del
Observatorio Estatal de la Dependencia, 1.904 personas murieron en Canarias entre enero y octubre de este año sin haber recibido la ayuda solicitada. “Cada expediente resuelto es una persona que recupera derechos”, subrayó en el Parlamento autonómico la consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado. “Nuestro compromiso es que ninguna persona vuelva a morir esperando”, añadió.
En determinadas islas de menor densidad poblacional, como La Palma o El Hierro, la ratio de atención ha

mejorado gracias a medidas específicas de proximidad, acuerdos con cabildos y refuerzos en los equipos móviles. Aun así, en los grandes núcleos urbanos el atasco burocrático y la falta de personal operativo siguen actuando como factores de bloqueo.
Demografía y perfil de necesidad
El grueso de las personas reconocidas como dependientes en Canarias se concentra en franjas de edad avanzada. Más del 75 % tiene más de 65 años, y el 53 % supera los 80. Las mujeres representan el 62 % del total. Esta composición exige servicios orientados a la fragilidad, la pluripatología y la atención domiciliaria intensiva, lejos del paradigma tradicional de la residencia como respuesta única.
La estructura insular acentúa los retos: en islas menores como El Hierro o La Gomera, la dispersión geográfica y la escasez de recursos especializados condicionan la equidad territorial en la prestación de servicios. La ausencia de transporte adaptado y la escasa cobertura de red pública en entornos rurales dificultan además el acceso efectivo a prestaciones, generando desigualdades adicionales dentro del propio archipiélago.
Canarias presenta uno de los déficits de infraestructura sociosanitaria más altos del país. Según cálculos de la Asociación de Directores y Gerentes, serían necesarias más de 9.400 nuevas plazas públicas en residencias para alcanzar estándares mínimos. Entre 2010 y 2023 apenas se crearon 506. Los centros de día, por su parte, han recuperado parte de su actividad tras la pandemia, pero la oferta sigue siendo insuficiente.
El Ejecutivo ha impulsado la estrategia de reforzar la atención domiciliaria. Se han habilitado 20.000 nuevos dispositivos de teleasistencia avanzada, y se han asumido servicios municipales como la Ayuda a Domicilio Especializada. Estas medidas buscan evitar ingresos institucionales innecesarios y contener el gasto a largo plazo.
Los informes técnicos subrayan que, aunque el coste medio de un servicio
Candelaria
Delgado enseñando los resultados

residencial público supera los 2.000 euros mensuales, la asistencia profesional en el hogar representa una alternativa más eficiente y personalizada en muchos casos, especialmente en grados de dependencia moderada.
Presupuesto en expansión,
La inversión autonómica en dependencia alcanzará los 387,4 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 30,4 % respecto al ejercicio anterior. A pesar de este esfuerzo, la financiación
estatal apenas cubre el 22 % del total, lejos del 50 % previsto por la legislación nacional.
El Observatorio Social de Canarias advierte que para dar cumplimiento pleno a los derechos reconocidos sería necesario duplicar el presupuesto actual. El nuevo convenio marco firmado con los cabildos para el periodo 2025–2028 fija criterios comunes de acceso, evaluación y financiación, y aspira a homogeneizar el sistema en todas las islas. Una de las novedades incluidas en el marco presupuestario es la
incorporación de indicadores de calidad vinculantes. Las administraciones insulares estarán obligadas a reportar resultados mensuales sobre atención, plazos y reclamaciones. La trazabilidad será uno de los pilares del nuevo modelo, que pretende abandonar la lógica exclusivamente cuantitativa.
Soluciones tecnológicas
Otro de los factores críticos es la inestabilidad de las plantillas técnicas. En 2024, el 70 % del personal encargado de
Con más de 65.000 prestaciones activas y un incremento del 40 % en el último año, el archipiélago lidera la expansión del sistema de atención a la dependencia en España. Nuevos planes autonómicos, inversión récord y tecnología aplicada a la gestión perfilan un modelo más ágil, inclusivo y centrado en la persona.
la valoración tenía contratos temporales con vencimiento en diciembre. La falta de renovación habría supuesto la paralización de miles de expedientes. La Consejería ejecutó entonces un plan de continuidad y digitalización que incluye robotización de trámites, gestión documental automática y la apertura de oficinas comarcales.
“No podemos construir un sistema robusto sobre estructuras laborales inestables”, advirtió el presidente del Colegio Oficial de Trabajo Social de Las Palmas. La estabilización del personal es ahora uno de los compromisos prioritarios del Gobierno. Además, se ha incorporado inteligencia artificial en el análisis preliminar de expedientes, lo que permite predecir grados de dependencia en función de patrones clínicos y sociales. Este modelo, aún en fase piloto, ha reducido los tiempos de clasificación inicial en un 35 %.
Políticas y reformas normativas
Entre los hitos legislativos de 2025 destaca el nuevo Plan Integral del Mayor (6,3 M€), con líneas estratégicas para la prevención de la dependencia y la inclusión digital. Asimismo, el Plan Maresía, dotado con 19,4 millones de euros, se orienta a la lucha contra la soledad no deseada mediante programas comunitarios, intergeneracionales y de innovación social.
También se encuentra en tramitación parlamentaria la reforma de la Ley Canaria 3/1996, que ampliará el catálogo de derechos de las personas mayores e incorporará principios de equidad, corresponsabilidad e interseccionalidad en el diseño de las políticas públicas.
Una de las principales apuestas será la creación del Observatorio Autonómico del Envejecimiento, un ente técnico que
unificará datos, propondrá mejoras normativas y emitirá alertas sobre zonas de riesgo estructural. Este organismo contará con participación académica, sindical y municipal.
Perspectivas y desafíos
El envejecimiento de la población, la cronificación de enfermedades y la expansión del derecho subjetivo a la atención conforman un escenario de presión sostenida sobre el sistema. La combinación de inversión, reforma institucional y cooperación interadministrativa será clave para evitar el colapso parcial de los servicios.
“El reto no es solo cuantitativo, sino también cualitativo. Se trata de garantizar que los cuidados sean pertinentes, continuos y dignos”, sostiene un informe del Observatorio Estatal de la Dependencia.
El caso canario, caracterizado por su dinamismo reciente y por sus dificultades acumuladas, se ha convertido en uno de los laboratorios más representativos de los desafíos nacionales en materia de dependencia. La capacidad de adaptación del sistema, su flexibilidad ante la demanda variable y su sostenibilidad financiera determinarán su evolución futura.
De cara al próximo ejercicio, el Gobierno de Canarias ha trazado una hoja de ruta centrada en tres ejes: consolidar la reducción de plazos administrativos, ampliar la cobertura territorial en islas no capitalinas y asegurar la estabilidad laboral del personal técnico. El objetivo declarado es situar el tiempo medio de tramitación por debajo de los 300 días y reducir en al menos un 40 % la lista de espera estructural.
El nuevo convenio con los cabildos prevé una ampliación progresiva de plazas residenciales mediante inversión conjunta,
con prioridad en zonas de difícil acceso y alta demanda insatisfecha. Además, se expandirá la red de atención domiciliaria intensiva con la incorporación de nuevos equipos insulares móviles y unidades de apoyo técnico, especialmente en municipios con envejecimiento avanzado.
La digitalización del sistema continuará en 2026 con la plena integración del expediente social electrónico, la interoperabilidad con servicios de salud y la automatización de fases previas de evaluación. Según fuentes de la Consejería, también está prevista la inclusión de evaluadores de referencia por zona básica de salud para reducir desplazamientos y tiempos muertos entre valoración y resolución.
La reforma legislativa en trámite consolidará un nuevo marco de gobernanza para el sistema, que incluirá órganos mixtos de seguimiento, participación ciudadana y auditoría de resultados. En paralelo, se desarrollará un sistema de indicadores públicos que medirá tanto eficacia como satisfacción de usuarios y familiares.
Las proyecciones apuntan a que, si se mantienen las tasas actuales de inversión y mejora operativa, Canarias podría alcanzar en 2026 una cobertura del 90 % sobre las personas con derecho reconocido, reduciendo notablemente el llamado “limbo administrativo”. No obstante, los expertos insisten en que la clave será mantener el impulso político, garantizar la financiación estatal comprometida y evitar retrocesos por saturación o fatiga institucional.
Reportaje elaborado para Canarias Social con base en fuentes oficiales del IMSERSO, Gobierno de Canarias, Odesocan, cabildos insulares y observatorios especializados.

La atención domiciliaria se consolida como un servicio esencial en Canarias ante el rápido envejecimiento de su población. Crece la necesidad de recursos sociosanitarios que permitan a los mayores permanecer en su hogar con calidad de vida. En este contexto actúa Grupo M Servicios Sociales Integrados, empresa con sede en Santa Cruz de Tenerife y más de 27 años de trayectoria. Su foco es claro: mejorar el bienestar de personas frágiles o dependientes para que permanezcan el mayor tiempo posible en su entorno habitual, “de forma saludable, tranquila y feliz”. Actualmente cuenta con unos 191 empleados dedicados a esta misión, lo que refleja su importancia como proveedor canario de ayuda domiciliaria.
Expansión y crecimiento
Tras consolidarse en Tenerife, Grupo M amplió recientemente su presencia al resto del archipiélago. En marzo de 2025 inició su desembarco en Lanzarote, respondiendo a la “creciente demanda de servicios sociosanitarios individualizados y de calidad”. La organización lanzó entonces un proceso de selección de auxiliares de ayuda a domicilio comprometidos con el cuidado de los dependientes en la isla. Esta expansión pretende “seguir
reforzando nuestra misión de mejorar la calidad de vida de las personas mayores y en situación de dependencia, asegurando que puedan permanecer en su entorno con la mejor atención posible”.
Con cada nueva zona de actuación, Grupo M refrenda su compromiso social: acerca sus servicios a quienes más los necesitan y consolida su rol en el sector sociosanitario canario. Su enfoque es humanista y personalizado: adopta un Modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP), que prioriza la individualidad de cada usuario. Así, respeta los deseos y valores de cada persona, fomentando su autonomía y dignidad. El equipo profesional de Grupo M trabaja con visión integral, ofreciendo cuidados más allá de lo básico y promoviendo la implicación activa de los beneficiarios y sus familias en la toma de decisiones.
Grupo M pone a los usuarios en el centro de sus servicios. Su prioridad son las personas dependientes, a quienes les presta comprensión emocional en la rutina diaria. Para ello analiza detenidamente los perfiles y necesidades de cada caso. Ofrece atención integral: desde los
“Nuestro compromiso es ofrecer un servicio de excelencia basado en el respeto y la proximidad, garantizando que cada persona reciba el apoyo que realmente necesita en su propio hogar.”
— Isbel Medina, directoraGeneral

“Nuestros profesionales son el corazón del servicio. Ellos llevan
humanidad, empatía y profesionalidad a cada hogar. Por eso debemos protegerlos, reconocer su labor y brindarles las herramientas necesarias para seguir creciendo.”
—
cuidados más básicos (higiene personal, apoyo en la alimentación y movilización) hasta el acompañamiento emocional y la ayuda con las gestiones administrativas o trámites burocráticos. Sus equipos interdisciplinarios –compuestos por auxiliares sociosanitarios, trabajadoras sociales, psicólogas, fisioterapeutas, animadores socioculturales, etc.– garantizan este amplio espectro de servicios. El objetivo es crear entornos de confianza en el domicilio, donde primen la cercanía, el respeto y la empatía. En suma, el impacto social de Grupo M se traduce en cientos de mayores atendidos con un modelo humano: sus cuidadores se esfuerzan por convertirse en los mejores aliados de las personas dependientes, valorando su historia y preferencias de vida.
Formación innovadora
La calidad del servicio también se sustenta en la continua formación de su personal. Como ejemplo, Grupo M y el Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs) presentaron en Santa Cruz de Tenerife el Traje Max, pionero en Canarias.
Esta herramienta tecnológica simula las limitaciones del envejecimiento –incorpora peso extra, restricciones de movilidad, visión borrosa por cataratas, pérdida auditiva, etc.– para que los profesionales “experimenten en primera persona” las dificultades de los mayores. En el taller formativo, los participantes realizaban actividades cotidianas (caminar, subir escaleras, leer, abotonarse una camisa, etc.) mientras llevaban el traje. Esta experiencia generó un potente impacto emocional y profesional, pues el equipo pudo entender de forma tangible la fragilidad de las personas mayores.
“Es transformación”
En palabras de José Manuel Guzmán, presidente de CEAPs Canarias y CEO de Grupo M, la empatía es esencial en el cuidado: el Traje Max logra que la comprensión de las limitaciones de los mayores “se vuelva tangible, real, corporal”, cambiando radicalmente la forma de cuidar. Profesionales asistentes coincidieron en que, al usar el traje, “no entiendes hasta que lo comprendes” y que regresaron a
casa con “herramientas para ser mejor profesional”. Este tipo de iniciativas formativas demuestra el compromiso de Grupo M por actualizar y enriquecer las competencias de sus auxiliares. La propia gerencia resume el mensaje así: “La tecnología tiene sentido cuando está al servicio de las personas”, orientando toda innovación a mejorar el cuidado humano.
En el ámbito de los cuidados a domicilio, la innovación tecnológica gana cada vez más protagonismo. Expertos destacan que el futuro de la atención en el hogar a los mayores pasará por instrumentos como la teleasistencia avanzada, la telemedicina, la domótica y la robótica. De hecho, estudios recientes concluyen que mejoras en la teleasistencia convencional, combinadas con domótica (sensores de caídas, detección de patrones de riesgo, alertas inteligentes) y robótica de acompañamiento, son aliados claros para mantener la autonomía de las personas dependientes.
Grupo M observa este contexto con interés. Su CEO insiste en que cualquier tecnología debe ampliarse al servicio de las personas: sensores y asistentes digitales pueden reforzar la seguridad y la conexión con profesionales, pero siempre bajo la premisa de un enfoque humano.
A nivel institucional, Canarias ya invierte en estos avances (por ejemplo, con proyectos de teleasistencia avanzada que involucran dispositivos inteligentes y sistemas predictivos).
Grupo M, por su parte, prepara a su equipo para integrarse en este cambio: su experiencia con el Traje Max y la formación continua allanan el camino para
incorporar gradualmente soluciones domóticas en los hogares atendidos. De cara al futuro, la empresa contempla que el control remoto de electrodomésticos, los asistentes por voz o las aplicaciones de monitorización se conviertan en herramientas habituales en la atención domiciliaria. Como señala un experto del sector, “telemedicina, domótica y robótica” deben ser aliados para mejorar los cuidados en casa. Grupo M, con su espíritu innovador, está dispuesto a sumarse a estas tendencias.
Tras casi tres décadas en activo, Grupo M Servicios Sociales se perfila como un actor fundamental en el tejido de los servicios sociales de Canarias. Su crecimiento continuo, la reciente expansión territorial y un volumen de actividad considerable (centenares de usuarios atendidos cada año) demuestran la solidez de su proyecto. Aporta valor social al favorecer que los dependientes permanezcan cerca de sus seres queridos, con un trato personalizado que reconoce su autonomía. Además, la empresa se alinea con las políticas públicas de atención domiciliaria y con las innovaciones emergentes en el sector. Gracias a la combinación de vocación humana y adopción selectiva de nuevas tecnologías, Grupo M refuerza día a día su papel como garante de un envejecimiento digno en el hogar canario. Su labor refuerza la idea de que Canarias apuesta por “menos residencias y más hogar”: con profesionales formados y herramientas adecuadas, es posible mantener a las personas mayores seguras, acompañadas y con autonomía en sus propios domicilios.


Los estudios nacionales señalan que entre un 35 % y un 44 % experimenta algún grado de soledad
La soledad no deseada ha ganado presencia en Tenerife en los últimos años, un fenómeno que los servicios sociales insulares observan con atención y que, lejos de asociarse únicamente a situaciones extremas, se manifiesta en matices cotidianos: hogares unipersonales, vínculos que se debilitan, jóvenes que buscan relación más allá de las pantallas o mayores que desean más conversación que asistencia. Aunque no existen todavía estudios insulares específicos, las referencias estatales — que sitúan en torno al 20 % la proporción de personas adultas que se sienten solas involuntariamente— ayudan a contextualizar una realidad que en la isla adopta rasgos propios.
En los tramos más jóvenes, los estudios nacionales indican que uno de cada cuatro jóvenes declara sentirse solo en la actualidad, una tendencia que profesionales educativos de Santa Cruz y La Laguna también detectan, aunque subrayan que no se trata de situaciones dramáticas, sino de una dificultad creciente para establecer relaciones presenciales estables en una época marcada por la inmediatez y la interacción digital.
Entre las personas con discapacidad, los análisis estatales elevan la prevalencia de soledad al 50 %, y los equipos de intervención de Tenerife apuntan que parte de esta experiencia está relacionada con barreras físicas o sociales que aún persisten, no con una falta de recursos afectivos.
En el caso de las personas mayores, los estudios nacionales señalan que entre un 35 % y un 44 % experimenta algún grado de soledad. En Tenerife, esta vivencia se observa tanto en zonas urbanas como en barrios rurales donde la distancia entre viviendas y la movilidad reducida pueden dificultar la participación comunitaria. Sin embargo, trabajadores sociales del norte de la isla recuerdan que muchas de estas situaciones se mitigan con apoyos vecinales, clubes de mayores y proyectos municipales que refuerzan la interacción diaria.
La presencia de la soledad no deseada en la isla no se interpreta como una crisis,
sino como un proceso social cambiante vinculado al envejecimiento demográfico, las nuevas formas de vida y la transformación de las relaciones. En este escenario, el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) se ha convertido en un recurso valioso, no solo para quienes precisan apoyo funcional, sino para quienes agradecen un acompañamiento que aporte estabilidad emocional y presencia cercana.
Isbel Medina, una de las profesionales con mayor trayectoria en el ámbito de los cuidados domiciliarios en Canarias, destaca que el SAD permite detectar necesidades que no siempre afloran en otros servicios.
“La soledad no deseada no suele presentarse como una emergencia. A menudo aparece en pequeños detalles: una conversación que se prolonga, un comentario que revela que la persona pasa demasiado tiempo sin hablar con nadie”, explica. A su juicio, esas señales no deben interpretarse como un síntoma grave, sino como una oportunidad para intervenir antes de que el aislamiento se consolide.
Medina subraya que las auxiliares observan variaciones sutiles en la rutina de los usuarios: “Un cambio en el ánimo, una preocupación que se repite, un interés nuevo o, al contrario, la falta de él. Son elementos que permiten ajustar el apoyo para que la persona se sienta acompañada, no solo atendida”. Esta percepción permite que el SAD actúe como puente entre el hogar y la comunidad, favoreciendo que muchas personas mantengan una vida autónoma y vinculada a su entorno.
En Tenerife, esta función adquiere relevancia especial en municipios con cierta dispersión poblacional, donde los desplazamientos son más complejos. Medina destaca que, incluso en esos contextos, la red de cuidados domiciliarios ha logrado evitar que la distancia física se traduzca en desconexión emocional.
“Las auxiliares conocen muy bien a quienes acompañan. Saben cuándo la persona necesita hablar, cuándo prefiere silencio y cuándo conviene proponer una actividad. Ese conocimiento crea confianza”, afirma.
Los datos nacionales indican que dos de cada tres personas que se sienten solas llevan más de dos años viviendo esa experiencia. Para Medina, esta persistencia no implica necesariamente gravedad, sino continuidad: “Hay personas que viven solas y lo llevan bien, pero necesitan un pequeño respaldo para mantener la rutina. El SAD contribuye justamente a eso: a dar soporte sin sustituir la autonomía”.
Los responsables públicos insulares coinciden en que la clave está en reforzar la coordinación entre el SAD, los centros de salud, los recursos comunitarios y las iniciativas vecinales. La experiencia reciente demuestra que los programas de acompañamiento, la activación de actividades en centros de mayores y el refuerzo de proyectos intergeneracionales ayudan a equilibrar la presencia de la soledad y a promover relaciones más sólidas en la comunidad.
Medina destaca un aspecto al que suele otorgarse menos importancia: el impacto positivo de las visitas regulares. “Una conversación semanal puede marcar una gran diferencia. No se trata solo de apoyo doméstico, sino de sostener una relación humana que ofrece seguridad emocional y mantiene a la persona conectada con su entorno”, comenta.
Sin dramatismos y sin negación del fenómeno, su visión subraya la importancia de reconocer la soledad no deseada como una realidad social que requiere acompañamiento, atención flexible y capacidad de adaptación. En Tenerife, donde la vida comunitaria continúa siendo un valor arraigado, el SAD se integra como una herramienta eficaz para favorecer el bienestar de quienes viven solos y desean una presencia cercana que complemente su autonomía.
La isla, con su identidad diversa y sus municipios a distinta escala, afronta este reto con la convicción de que la conexión humana se construye desde la cercanía. Y en ese proceso, profesionales como Isbel Medina recuerdan que la solución no está tanto en combatir la soledad como en fortalecer los vínculos, uno a uno, casa a casa, conversación a conversación.
El cuidado que se despliega en cada mes del calendario de Grupo M
Hay calendarios que registran días; otros, estaciones. El de Grupo M, sin embargo, captura algo más profundo: la textura cotidiana del cuidado, esa presencia silenciosa que sostiene la dignidad y la autonomía de quienes necesitan apoyo en su vida diaria. Cada página de este almanaque para 2026 abre una ventana a un servicio, pero también a una manera de entender el acompañamiento en el hogar desde una perspectiva humanista, cálida y profundamente profesional. Desde la portada —donde se afirma con serenidad que «existe quien te quiere cuidar»— emerge una declaración de intenciones: el tiempo, cuando está bien acompañado, deja de ser una carga y se convierte en un territorio habitable. Y esa convicción se teje mes a mes a través de imágenes, mensajes y relatos breves que permiten comprender el amplio universo de servicios que Grupo M despliega en los hogares de Tenerife.
El calendario de Grupo M se convierte en un recorrido emocional y práctico por el mundo del cuidado profesional. Cada mes ilumina un aspecto esencial de la vida de quienes necesitan apoyo para seguir habitando su hogar con plenitud.
A través de sus servicios —desde la asistencia personal hasta el acompañamiento psicológico; desde la fisioterapia a domicilio hasta los talleres intergeneracionales—, la entidad despliega una red que protege, sostiene y potencia las capacidades de cada persona. Y lo hace con una mirada profundamente humana, consciente de que el tiempo solo se vuelve amable cuando está acompañado.
En definitiva, este calendario no solo marca fechas: marca caminos. Y en todos late una misma certeza: nadie debería transitar la fragilidad en soledad.
Enero: el cuidado como punto de partida
El año se abre con una frase que resume una ética: «tu confianza la ganamos con hechos». A partir de esta premisa, el calendario introduce la atención integral en el hogar, un acompañamiento que da prioridad a la autonomía, al bienestar emocional y a la dignidad de la persona atendida y de quien cuida. No se trata solo de ayuda técnica: es un pacto humano que transforma la casa en un entorno seguro y respetuoso para transitar fragilidades y avanzar con calma hacia la autosuficiencia.
Febrero: el acompañamiento que sostiene
La segunda hoja se detiene en la asistencia personal, un servicio que acompaña en actividades esenciales del día a día: una visita médica, un trámite administrativo, un paseo que antes parecía imposible. Cada desplazamiento se convierte en un gesto de tranquilidad, porque alguien camina a la par, atendiendo a ritmos, miedos y necesidades. En un mes asociado a la vulnerabilidad —el calendario recuerda el Día Mundial del Cáncer o el de las Enfermedades Raras—, esta presencia se revela como un sostén imprescindible.
Marzo: la recuperación en manos expertas
Con la llegada de marzo, emerge la fisioterapia a domicilio. El calendario muestra manos que ayudan a rehabilitar, preservar movilidad y aliviar el dolor desde la intimidad del hogar. Es un trabajo que requiere técnica, pero sobre todo sensibilidad para interpretar el cuerpo ajeno sin invadirlo, para adaptarse a sus límites y acompañarlo en su proceso de recuperación. En este mes se celebra el Día del Trabajo Social y también el de la Mujer;

no parece casual que el servicio destaque la importancia del tacto profesional y del cuidado que empodera.
Abril: dignidad que empieza en los pies
Abril se asocia aquí a la podología a domicilio. En la imagen aparece un profesional curando, con delicadeza, unos pies que han recorrido una vida entera. Cuidarlos —explica el texto— es defender la libertad de moverse, evitar dolor, infecciones y caídas. Es un gesto pequeño en apariencia, pero profundamente revelador: el bienestar empieza por la base sobre la que se sostiene el cuerpo, por esa parte que tantas veces se ignora hasta que duele. Grupo M la coloca en el centro del paisaje del cuidado.
Mayo: alimentar la mente, el ánimo y la creatividad
El mes de la luz entra con un mensaje poderoso: unas manos creativas pueden alimentar la mente, el alma y la autoestima. La promoción de la autonomía se materializa en actividades cognitivas, emocionales y sociales que estimulan la memoria, la expresión y el deseo de participar en el mundo. No se trabaja solo la mente, sino también el vínculo con lo que cada persona fue y quiere seguir siendo. Mayo invita a seguir cultivando la independencia desde la alegría de descubrir que las capacidades aún florecen.
Junio: vivir en casa, vivir con apoyo
A mitad de año aparece uno de los servicios esenciales de Grupo M: la ayuda a domicilio. En este espacio se articula la asistencia diaria necesaria para que una persona pueda permanecer en su hogar con seguridad. Aseo, alimentación, medicación, limpieza: tareas que sostienen la vida y que, cuando se realizan con profesionalidad y afecto, devuelven confianza y alivio tanto a la persona usuaria como a su familia. El calendario lo expresa sin solemnidad pero con contundencia: cuidar es una razón de ser.

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JJulio profundiza en la figura de la cuidadora profesional y el servicio doméstico. La imagen que acompaña el mes muestra la complicidad entre cuidadora y usuaria, un gesto que habla de respeto y cercanía. No es solo una labor técnica; es la creación de un entorno seguro, ordenado y humano donde la persona atendida se siente acompañada y la familia encuentra descanso en la certeza de que sus seres queridos quedan en buenas manos.
A medida que avanza el verano, en agosto, el calendario aborda uno de los desafíos más comunes para las familias: los trámites vinculados al sistema de dependencia o a las ayudas públicas. Grupo M los transforma en un proceso amable, guiado y comprensible. El servicio de apoyo para gestiones administrativas se convierte así en una brújula en un terreno donde antes solo parecía haber obstáculos. En un mes que invita a simplificar la vida, esta ayuda se vuelve un regalo de tranquilidad.

Las noches pueden ser momentos de incertidumbre para familias con personas dependientes. Por eso septiembre se centra en el SAD nocturno, un acompañamiento especializado que ofrece supervisión, apoyo y atención en horas donde el cansancio pesa más y la fragilidad se intensifica. A través de este servicio, la familia recupera descanso y la persona usuaria mantiene su seguridad en un ambiente que respira calma.
Octubre: tecnología con afecto
El mes de otoño introduce los talleres intergeneracionales: espacios donde mayores y jóvenes comparten aprendizaje tecnológico, comunicación digital y participación activa. No se trata solo de enseñar a utilizar un móvil o una aplicación, sino de tender puentes entre generaciones.
La brecha digital, tantas veces asociada a la exclusión, se deshace aquí en un intercambio de saberes que dignifica y fortalece la autoestima de los mayores.
Noviembre: cuando duelen las emociones
El penúltimo mes del año entra con una frase que abraza: «hay momentos difíciles, pero acompañados duelen menos». El servicio de apoyo psicológico a domicilio aborda situaciones de duelo, soledad, crisis personales o sobrecarga emocional. La intervención se realiza desde la empatía y el respeto, sin prisas ni juicios, acompañando a la persona en un proceso de claridad y alivio. Este capítulo del calendario recuerda que el bienestar emocional es un derecho.
Diciembre: moverse para seguir viviendo
El año culmina con el programa Mayormente Activo, que fomenta el ejercicio adaptado en el hogar. Entre pesas pequeñas y movimientos suaves, diciembre pone en valor el cuerpo que sigue buscando bienestar.
Se trabaja el equilibrio, la movilidad, el ánimo. La frase que abre el mes —«al moverse, con alegría, ganamos vida»— resume no solo el espíritu de este programa, sino la filosofía completa de Grupo M: cada gesto, por pequeño que sea, puede transformar la vida cotidiana.
La Atención Sociosanitaria de Canarias incorpora un nuevo agente institucional que pretende ordenar un sector fragmentado, tensionado por la demanda creciente y marcado por profundas asimetrías territoriales. La reciente creación de ACASA, la Asociación Canaria de Cuidados Socio Sanitarios, supone un hito para la arquitectura asistencial del archipiélago. Con sede en Tenerife, presidida por José Manuel Guzmán e integrada por las principales entidades prestadoras de servicios de atención domiciliaria, la organización nace con el objetivo de dignificar los cuidados profesionales y de construirse como un interlocutor estable, solvente y técnicamente preparado para defender un modelo de atención que preserve la calidad, la equidad y la sostenibilidad económica del sistema. Su incorporación como miembro de pleno derecho en CEAPS, el Círculo Empresarial de Atención a las Personas, refuerza desde el inicio su posicionamiento nacional y su capacidad para incorporar a los debates estatales la singularidad insular.
Su creación se enmarca a cómo el sector de la atención domiciliaria ha evolucionado más rápido que su marco regulatorio y que su financiación, lo que ha derivado en distorsiones estructurales que comprometen el futuro del modelo. El envejecimiento demográfico acelerado, la dispersión geográfica y la complejidad creciente de los casos han hecho evidente la necesidad de una plataforma profesional que articule el trabajo de las entidades que atienden a miles de personas en situación de dependencia en los diferentes territorios insulares. Hasta ahora, afirman sus responsables, cada empresa operaba conforme a requisitos distintos, según el municipio contratante, sin una pauta de calidad común, sin estándares homogéneos y sin un espacio colectivo donde analizar problemas compartidos y formular propuestas racionales.
José Manuel Guzmán, presidente de la nueva organización, ha explicado el espíritu fundacional con claridad, insistiendo en que el propósito último es dotar a los cuidados de la estabilidad y el rigor que merecen. “La atención profesional no puede seguir dependiendo del código postal ni de la solvencia presupuestaria de cada municipio. Necesitamos un modelo
coherente, justo y moderno, capaz de garantizar que cualquier persona, viva donde viva, reciba un servicio digno, seguro y estructurado bajo criterios verificables”, explicó durante la presentación. Sus palabras reflejan la inquietud de las entidades fundadoras, que reclaman desde hace años una interlocución técnica que permita abordar retos que van desde la falta de personal cualificado hasta la actualización de tarifas actualmente alejadas de los costes reales que exige la prestación de un servicio de alta responsabilidad.
El nacimiento de ACASA responde también a una necesidad de cohesión profesional. La atención domiciliaria es, para buena parte de las personas mayores y dependientes, el recurso que determina no solo la calidad de su asistencia cotidiana, sino su capacidad para permanecer en su entorno vital, manteniendo vínculos afectivos y evitando ingresos institucionales prematuros. Las empresas que integran la asociación acumulan décadas de experiencia en intervenciones complejas, desde la atención en zonas rurales aisladas hasta la gestión de situaciones de dependencia severa, deterioro cognitivo avanzado, movilidad reducida o necesidad de acompañamiento emocional continuado. Esa experiencia heterogénea, aseguran sus responsables, constituye una fortaleza extraordinaria que la asociación aspira a convertir en un conocimiento técnico compartido, capaz de establecer pautas comunes y defender exigencias razonables ante la administración.
La misión de ACASA se expresa en términos inequívocos. Sus responsables aseguran que la prioridad es dignificar unos cuidados históricamente invisibilizados, sometidos a exigencias crecientes y sostenidos por profesionales cuya labor rara vez recibe el reconocimiento que merece. La asociación defiende un enfoque centrado en la persona, donde la intervención no se limite a la higiene, la alimentación o la movilización, sino que incorpore acompañamiento emocional, prevención del deterioro, coordinación con equipos sanitarios cuando sea necesario y una presencia humana que sostenga la autonomía y la continuidad vital
de los usuarios. Para la entidad, la ayuda a domicilio debe evolucionar hacia un modelo integral que combine asistencia, acompañamiento y trabajo comunitario, especialmente en un archipiélago donde la soledad no deseada y la dispersión geográfica plantean retos particulares.
Las voces del sector coinciden en que uno de los problemas más acuciantes es la falta de profesionales. Las plantillas sufren rotación elevada, horarios fragmentados y dificultades para conciliar vida laboral y familiar. ACASA propone un enfoque que combine formación continua, reconocimiento del valor social del cuidado y mejores condiciones laborales que permitan atraer y retener talento. La profesionalización del empleo, sostienen sus responsables, es el pilar sobre el que se sostiene cualquier mejora del sistema, ya que los cuidados se materializan en acciones diarias que requieren capacitación técnica, estabilidad emocional y una sensibilidad que solo puede desarrollarse en entornos laborales estables.
Otro aspecto relevante es el compromiso de la asociación con la creación de un espacio permanente de análisis, observación y evaluación. Sus integrantes trabajan en el diseño de un observatorio que permita identificar tendencias, medir necesidades emergentes y fundamentar decisiones estratégicas. La intención es disponer de datos rigurosos sobre perfiles de usuarios, evolución de patologías crónicas, impacto del aislamiento geográfico o incidencia de la soledad no deseada, elementos imprescindibles para planificar un modelo de cuidados adaptado a la realidad insular.
Para Guzmán, el reto es inmenso, pero también lo es la oportunidad. “Los cuidados son la estructura invisible que sostiene la vida de quienes no pueden valerse plenamente por sí mismos. Son la garantía de su autonomía y de su dignidad. Si queremos un sistema sólido, necesitamos visión estratégica, sensibilidad humana y un compromiso firme con la excelencia. ACASA nace precisamente para impulsar ese cambio, para construir un modelo donde la calidad sea la norma y no la excepción”, ha afirmado.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Podología ha puesto en marcha la campaña estatal “Callus Zero, amputatio nulla”, una iniciativa con la que se cierra el mes dedicado a la prevención de la diabetes y que incide en la necesidad de detectar y tratar a tiempo las alteraciones en los pies de las personas afectadas por esta enfermedad. El objetivo es claro: evitar que una simple callosidad evolucione hacia una úlcera, una infección grave o una amputación.
La campaña se presentó oficialmente durante el 54º Congreso Nacional de Podología, celebrado en octubre en Gran Canaria, con la difusión de unas camisetas diseñadas específicamente para este fin. En ellas figura el lema de la iniciativa acompañado de una ilustración inspirada en los tebeos clásicos, en la que un “pie romano” es acechado por una aldea de galos armados con
bisturís y otros instrumentos cortantes. La imagen busca atraer la atención y facilitar la divulgación del mensaje, al tiempo que la parte trasera de la camiseta incorpora un código QR que permite acceder directamente a la Guía de Protocolos de Pie Diabético, editada por el Consejo y considerada una referencia clínica para los profesionales de la salud.
La filosofía de la campaña se inspira en el trabajo del Dr. José Luis Lázaro, reconocido internacionalmente por su experiencia en pie diabético y coautor de la guía de referencia del Consejo. En sus intervenciones, el especialista destaca que numerosas úlceras neuropáticas comienzan con una callosidad mal tratada, un elemento aparentemente insignificante que puede convertirse en el punto de partida de infecciones y procesos complejos que, en muchas ocasiones, derivan en amputaciones. Por este motivo, la iniciativa pone el acento en la detección y eliminación temprana de cualquier dureza presente en el pie de las personas con diabetes, un gesto básico que puede condicionar de manera decisiva la evolución clínica.
Los datos disponibles sustentan la urgencia de este enfoque. Se estima que uno de cada cinco casos de infección en el pie diabético termina en amputación, mientras que aproximadamente un tercio de los pacientes que buscan atención por heridas isquémicas fallece sin haber conse-
El 20 % de las infecciones del pie diabético termina en amputación y un tercio de los pacientes con heridas isquémicas fallece sin haber
logrado la
curación
guido su curación. A ello se suma que alrededor del 34 % de las personas con diabetes desarrollará una úlcera en el pie a lo largo de su vida y que la mitad de estas lesiones termina infectándose. El riesgo de mortalidad tras haber sufrido una úlcera se duplica en comparación con quienes no han afrontado este problema, lo que convierte la prevención en un elemento determinante para la calidad y la esperanza de vida.
La guía difundida mediante el QR de la campaña recoge una serie de recomendaciones fundamentales para reducir riesgos. Subraya la importancia de revisar los pies a diario, observando la planta, los dedos, el talón y los espacios interdigitales, y prestando atención a posibles roces, enrojecimientos, grietas, humedad o deformidades. También insiste en la necesidad de mantener una higiene cuidadosa, utilizando agua tibia y jabón suave, secando sin fricción y evitando la humedad entre los dedos, además de emplear cremas hidratantes adecuadas para mantener la piel en buenas condiciones.
El documento advierte sobre las señales que requieren consulta inmediata, como los cambios súbitos de coloración, el aumento de temperatura, la aparición de ampollas, el mal olor, las secreciones o el dolor nuevo. Asimismo, desaconseja prácticas que pueden resultar peligrosas, entre ellas el uso de callicidas, productos cáusticos o instrumentos cortantes, así como caminar descalzo o aplicar calor directo en los pies. También recalca la importancia de mantener revisiones periódicas en podología, especialmente para quienes presentan factores de riesgo adicionales.
Por último, la guía recuerda que el calzado adecuado es una herramienta esencial de prevención. Debe ofrecer protección suficiente, materiales de calidad y espacio para albergar posibles deformidades, además de adaptarse al uso cotidiano. En los casos de mayor riesgo, puede ser necesario recurrir a calzado terapéutico o confeccionado a medida.
Con esta campaña, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podología refuerza su apuesta por una prevención activa y accesible, combinando elementos visuales de impacto con recursos clínicos de referencia y promoviendo un enfoque coordinado entre especialidades que permita reducir el impacto del pie diabético en la población.
El pie diabético se ha convertido en una de las complicaciones más frecuentes y graves asociadas a la diabetes mellitus, una enfermedad que afecta a más de seis millones de personas en España. Aunque su aparición suele ser progresiva y silenciosa, sus consecuencias pueden ser devastadoras: infecciones graves, úlceras de difícil curación y, en los casos más extremos, amputaciones. La comunidad clínica insiste en que la detección precoz y la prevención son las herramientas más eficaces para frenar su impacto.
La forma más habitual de presentación del pie diabético es la úlcera, una lesión abierta que aparece generalmente en la planta del pie o en los dedos. Debido a la pérdida de sensibilidad, el paciente no suele notar molestias, lo que retrasa el diagnóstico. La presión continuada al caminar, el uso de calzado inadecuado o la presencia de callosidades favorece que estas heridas se profundicen.
En muchos casos, la úlcera termina infectándose. Cuando esto ocurre, la infección puede extenderse a los tejidos profundos, afectar al hueso y derivar
en complicaciones que obligan a hospitalización. Según estimaciones clínicas, hasta el 20 % de las infecciones del pie diabético culmina en una amputación, un procedimiento que, además, duplica el riesgo de mortalidad en los años posteriores.
El envejecimiento de la población y el incremento de la diabetes tipo 2 están elevando la incidencia del pie diabético en todo el país. Los especialistas alertan de que se trata de una complicación de alto coste sanitario —por sus ingresos hospitalarios y cirugías—, pero también de gran impacto personal y social. La amputación supone pérdida de autonomía, necesidad de rehabilitación prolongada y un aumento de la dependencia.
Frente a esta realidad, los profesionales de la salud reclaman mayor sensibilización y educación sanitaria, así como la implantación de circuitos multidisciplinares de atención rápida que permitan abordar estas lesiones de forma coordinada entre podólogos, médicos de atención primaria, endocrinólogos y cirujanos vasculares.
Santa Cruz ha celebrado el 30 de noviembre una iniciativa que ha promovido el envejecimiento activo y la convivencia intergeneracional en la Plaza del Príncipe.
El primer “Tardeo +60” ha llegado el 30 de noviembre a Santa Cruz gracias a la iniciativa de la Dirección General de Mayores y Participación Activa del Gobierno de Canarias, en la que ha destacado la colaboración del Ayuntamiento capitalino, a través del Distrito Centro-Ifara y del área de Bienestar Social. Juntos han impulsado una actividad novedosa que ha buscado fomentar el envejecimiento activo y promover espacios de encuentro entre generaciones. La actividad ha tenido lugar de 16 a 21 horas en la Plaza del Príncipe, que se ha convertido en un gran punto de reunión animado por la música, el baile y la convivencia.
El programa ha contado con distintas actuaciones, entre ellas la del cantante chicharrero Jadel, que ha liderado la propuesta artística con un repertorio diseñado especialmente para animar al público. Con motivo de la víspera de San Andrés, la cita ha incluido también un brindis con castañas y vino, reforzando el ambiente festivo y la conexión con las tradiciones locales.
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, ha valorado “la excelente coordinación entre administraciones” que ha permitido poner en marcha este nuevo proyecto, y ha subrayado la importancia del trabajo conjunto “entre el Gobierno de Canarias, el Ayuntamiento y, especialmente, el Distrito Centro-Ifara y el área de Bienestar Social, que han estado impulsando iniciativas innovadoras para mejorar la calidad de vida de nuestros mayores”.
El regidor municipal ha afirmado que el Tardeo +60 “ha ofrecido una alternativa distinta, atractiva y necesaria, que has favorecido hábitos saludables y ha creado espacios para compartir y disfrutar de la vida en comunidad”.
Bermúdez ha añadido que esta propuesta “ha situado a nuestros mayores en el centro, reconociendo su vitalidad, su entusiasmo por participar y el papel esencial que desempeñan en la vida social de Santa Cruz”.
La concejala del Distrito Centro-Ifara, Purificación Dávila, ha destacado que esta actividad “ha realzado el valor de un enclave tan representativo como la Plaza del Príncipe, un lugar perfecto para la convivencia, la música y el esparcimiento de nuestros mayores”. Dávila ha señalado que desde el distrito se ha trabajado “para que las plazas y barrios continúen siendo espacios vivos, seguros y llenos de oportunidades para todas las edades”. Además, ha asegurado que este primer Tardeo +60 “ha querido ser un homenaje a la alegría de vivir y a quienes han construido la ciudad, animando a seguir llenando Santa Cruz de actividad y buen ambiente”.
Por su parte, la concejala de Bienestar Social, Charín González, ha explicado que este encuentro “se ha integrado en la estrategia municipal de participación activa, orientada a construir una ciudad más inclusiva, cercana y comprometida con las necesidades de las personas mayores”. González ha resaltado que el Tardeo +60 “no ha sido un evento aislado, sino el inicio de un modelo de ocio que hemos aspirado a consolidar como parte de la programación estable dirigida a nuestros mayores”.
La directora general de Mayores y Participación Activa del Gobierno de Canarias, Verónica Meseguer, ha explicado que “se trata de un evento que ha surgido de las demandas que nos realizan las personas mayores y que hemos ido celebrando en diferentes municipios de todas las islas”, a la vez que ha manifestado que “Tardeo +60 es una de las actividades del Plan de Mayores Maresía que hemos puesto en marcha y que se ha destinado a promover el envejecimiento activo, la participación social, la innovación y la protección de los derechos de las personas mayores en Canarias”.
El Ayuntamiento de Santa Cruz ha invitado a toda la ciudadanía, y especialmente a las personas mayores del municipio, a disfrutar de esta jornada festiva que ha combinado tradición, música y convivencia, y que ha nacido con la vocación de convertirse en un encuentro habitual en la vida social de la ciudad.
Se trata de una iniciativa pionera en Canarias para el ámbito social, que servirá de apoyo para agilizar y mejorar la atención a este sector de la población del municipio

La concejalía de Bienestar Social y Calidad de Vida del Ayuntamiento de La Laguna ha anunciado la adquisición de un robot de última generación especializado en técnicas y terapias de rehabilitación física y cognitiva. Esta adquisición forma parte del programa de acción para favorecer el envejecimiento activo de los mayores del municipio.
El robot ha realizado una sesión de prueba en el Centro de Día de Mayores Acaymo, el principal recurso diurno para el cuidado de este sector de la población lagunera. Una vez incorporado, recabará información de interés y servirá de estímulo para los usuarios de la instalación.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, destacó la importancia de la robótica y la inteligencia artificial en la atención a los colectivos sociales que precisan asistencia.
La concejala de Bienestar Social y Calidad de Vida, María Cruz, explicó que el propósito principal es evaluar el impacto de estas medidas tecnológicas en los usuarios y ampliar las terapias innovadoras a otros aspectos del desarrollo.
El robot, junto con profesionales del centro, puede configurar terapias individuales y grupales para trabajar componentes sensoriomotores, cognitivos y psicosociales. Además, cuenta con un sistema de monitorización en tiempo real durante la ejecución de ejercicios.
En resumen, esta adquisición representa un avance significativo en la atención a los mayores del municipio, brindando terapias innovadoras y mejorando la calidad de vida de los usuarios del Centro de Día de Mayores Acaymo.

