Canarias Social
Creciendo en comunidad
IVÁN CASTELLANO Y SOFÍA
LORENZO DESTACAN LOS
BENEFICIOS DEL NUEVO
SERVICIO DOMICILIARIO TRAS
SU ACUERDO CON GRUPO M

“La fisioterapia en casa permite tratar mejor porque vemos al paciente en su entorno real”

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Creciendo en comunidad
IVÁN CASTELLANO Y SOFÍA
LORENZO DESTACAN LOS
BENEFICIOS DEL NUEVO
SERVICIO DOMICILIARIO TRAS
SU ACUERDO CON GRUPO M

“La fisioterapia en casa permite tratar mejor porque vemos al paciente en su entorno real”

Por Isbel Medina DIRECTORA GENERAL GRUPO M
En cada etapa de la vida, la posibilidad de decidir por uno mismo es un pilar de la dignidad personal. También lo es en la vejez, aunque con demasiada frecuencia se olvida. En Canarias, donde las personas mayores representan ya más del 20 % de la población, el respeto a su capacidad de elección debería ser un principio innegociable en cualquier servicio de atención o cuidado.
Respetar la elección no significa únicamente preguntar qué prefieren; implica escuchar con atención, ofrecer información clara y adaptada, y garantizar que sus decisiones se traduzcan en acciones concretas. Ya sea para seleccionar un centro residencial, un servicio de fisioterapia o el profesional que les acompaña en su vida diaria, la voz de la persona mayor debe estar en el centro del proceso.
Un ejemplo cercano es la ayuda a domicilio. En muchos casos, la asignación del servicio llega sin que la persona atendida participe en la elección del profesional o en la definición del horario. Sin embargo, contar con esa opinión no solo mejora la satisfacción, sino que también refuerza la confianza y la continuidad del cuidado. Adaptar la intervención a las preferencias de la persona —desde la
franja horaria hasta la manera de realizar determinadas tareas— es una muestra tangible de respeto y, además, mejora los resultados.
La autonomía no desaparece con la edad. Al contrario: cada decisión que se respeta es un reconocimiento a la experiencia, los valores y las preferencias que han forjado toda una vida. Apostar por este enfoque no es un reto imposible, sino un compromiso que requiere sensibilidad, organización y voluntad política.
En un contexto de cambios demográficos y creciente demanda de servicios, es fácil caer en la tentación de priorizar la eficiencia sobre la participación. Sin embargo, un sistema de cuidados verdaderamente humano no se mide solo por la rapidez o la cobertura, sino por la calidad de la relación que establece con la persona atendida.
Respetar la capacidad de elección de nuestros mayores es reconocer que, más allá de la edad o de las limitaciones físicas, siguen siendo sujetos plenos de derechos. Y es, también, una manera de recordarnos que todos, algún día, agradeceremos que nuestra voz siga contando.
Canarias se sitúa a la cabeza del país en número de personas que, pese a tener reconocido el derecho a una prestación por dependencia, siguen sin recibirla. Más de 15.000 personas permanecen actualmente en esta situación en el archipiélago, lo que supone el 37,8 % de quienes tienen derecho a una ayuda. Esta cifra contrasta con la media nacional, situada en el 12,8 %, y refleja el retraso acumulado en la tramitación y resolución de expedientes en la comunidad autónoma.
El tiempo medio de espera en Canarias se sitúa en 521 días, un plazo que supera ampliamente los 180 días que establece la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia. Este retraso convierte a Canarias en la comunidad con el porcentaje más alto de personas en el conocido como “limbo” de la dependencia, superando a otras regiones que también presentan demoras significativas, como Murcia o Cataluña.
Durante el primer semestre de 2025, el número de personas en lista de espera en el archipiélago ha aumentado un 44,2 % respecto al mismo periodo del año anterior. Este incremento se produce en un contexto en el que Canarias ha experimentado uno de los mayores crecimientos del país en número de beneficiarios, con un aumento del 6,7 % en las prestaciones

Econcedidas. Según el balance publicado por la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, este crecimiento responde en parte a la acumulación de solicitudes y a la necesidad de dar salida a expedientes que llevaban tiempo pendientes de resolución.
A pesar de este aumento en las atenciones, los datos reflejan un importante reto para la administración autonómica. El proceso para acceder a la prestación incluye la valoración del grado de dependencia y la posterior asignación de la ayuda, dos fases que en Canarias siguen registrando plazos más elevados que en otras comunidades. En el conjunto
ste boletín es de propiedad de toda la sociedad Canaria. Una herramienta informativa para crecer como personas y hacer llegar los conocimientos del sector social al mayor número de personas. Todos podemos ayudar para que sea cada día mejor. Una manera de hacerlo es hacernos llegar tus opiniones, sugerencias, críticas, preguntas, dudas… Y si te sale mandarnos un chiste o un poema, también vale. Sólo tienes que abrir tu correo electrónico y colocar la siguiente dirección: info@grupomservicios.es
nacional, el tiempo medio de espera se sitúa en torno a los 270 días, frente a los más de 500 que se contabilizan en el archipiélago.
El sistema de atención a la dependencia en Canarias mantiene una tendencia de crecimiento sostenido en el número de solicitudes y valoraciones, lo que ha obligado a reforzar algunos servicios y a implementar medidas para agilizar la gestión. Sin embargo, la cifra de personas con derecho reconocido y sin prestación sigue en aumento, lo que evidencia la necesidad de seguir revisando los procedimientos y reforzando los recursos destinados a este ámbito.
Los últimos datos ponen de manifiesto la dimensión del reto que supone atender a una población en la que cada vez son más las personas mayores y con necesidades de apoyo prolongado. Canarias continúa trabajando para reducir los plazos y mejorar la cobertura, en un escenario donde la demanda de servicios de dependencia sigue creciendo y condiciona de forma directa la calidad de vida de miles de personas y sus familias.
La labor realizada por los profesionales del sector indica que el trabajo constante y coordinado con las administraciones es una de las fuerzas de acción centrada en la profesionalización y en la defensa del tejido empresarial actual.
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Hasta 31/8/2025
CIT de Santa Cruz de Tenerife

‘Habitar la salina’ se compone de una serie de obras pictóricas que versan sobre los paisajes de salinas. En ellas se reflexiona en torno a su belleza y singularidad, dadas por el carácter plástico y capacidad inspiradora inherentes a esta forma de paisaje, fruto de sus variaciones cromáticas y su distribución geométrica. Conceptualmente, atraviesan también el proyecto las ideas de “paisaje cultural”, “territorio” y su antropización sostenible, ya que las Salinas no se imponen al medio, sino que se adaptan a este física y funcionalmente.
Cabe decir, además, que dichos enclaves, considerándose la serie de aspectos patrimoniales materiales e inmateriales que recogen, se constituyen como un elemento de peso simbólico e identitario; y que el tema recorre también lo autobiográfico, teniendo en cuenta lo común de estos paisajes en Canarias, el lugar de origen de la autora, y además donde se realizara la exposición.
Es por todo ello por lo que las obras que conforman este proyecto constituyen una investigación pictórica sobre estos paisajes, dividida en tres grandes partes.
Por último, en la tercera etapa, se invita al espectador a “habitar la salina”, no de la misma manera que en los estadíos anteriores, que tienen más que ver con habitar el enclave salinero en su conjunto, sino a habitar la salina desde dentro, a “nadar” entre su rica vida microscópica, a observar la bacteria Dunaliella Salina y disfrutar de su cromatismo. Así, se desarrollan obras de gran formato que persiguen una experiencia inmersiva. Esta idea se plantea como un gesto cargado de lirismo y cierta paradoja física: Sumergirse en una salina resulta imposible, pero precisamente esa imposibilidad abre la puerta a una narrativa con encanto propio.
LA INICIATIVA, QUE YA HA ATENDIDO A MÁS DE 10.500 USUARIOS EN SU FASE PILOTO, SE IMPLEMENTARÁ EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2026
El Cabildo de Tenerife ha autorizado la contratación del servicio de Transporte a la Demanda, que supondrá una inversión de más de 2,5 millones de euros y cuya extensión progresiva está prevista para el primer semestre de 2026. La medida refuerza el compromiso insular con una movilidad pública más inclusiva, especialmente en núcleos poblacionales de difícil acceso.
La consejera de Movilidad, Eulalia García, señaló que esta fórmula de transporte ya ha demostrado su eficacia en los municipios de Fasnia, Arico y Güímar, donde comenzó a funcionar a finales del año pasado.

“En los 151 días que ha estado operativo, hasta el 30 de junio, el servicio ha sido utilizado por más de 10.500 personas residentes en zonas con limitada conexión al sistema regular de guaguas”, explicó.
El modelo, que opera bajo demanda y sin coste para el usuario, se ampliará a cinco nuevas áreas del norte y sur de la isla: Tacoronte – El Sauzal; Santa Úrsula – La Victoria – La Matanza; Los Silos – El Tanque – Garachico – Icod de los Vinos; La Guancha – San Juan de la Rambla; y Güímar – Arafo. La cobertura se extenderá de lunes a viernes entre las 6:00 y las 21:00 horas, con un mínimo de dos vehículos por zona, ampliables hasta cuatro en función de la demanda territorial. “El Transporte a la Demanda es un recurso complementario a las líneas habituales de guaguas, que nos permite conectar áreas periféricas con los principales corredores de movilidad de la isla”, precisó García. “Su objetivo es mejorar la capilaridad del sistema y acercar el transporte público a quienes tradicionalmente han estado excluidos de él”.
Esta actuación se enmarca en una estrategia insular más amplia de refuerzo del transporte colectivo, centrada en el fortalecimiento de la operatividad de TITSA, la mejora de infraestructuras de parada, la priorización del tránsito de alta capacidad en las principales vías, y la incentivación del uso de la guagua como alternativa a los desplazamientos en vehículo privado por autopista.

La Consejería de Bienestar
Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias está trabajando, en colaboración con el Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife, en el desarrollo de un protocolo específico para la detección, prevención e intervención ante situaciones de malos tratos a personas mayores en el ámbito institucional, financiado y por iniciativa de la Dirección General de Mayores y Participación Activa.
Como explica la consejera Candelaria Delgado, que esta semana mantuvo un encuentro con representantes del Colegio Oficial de Santa Cruz de Tenerife, “se trata de un protocolo necesario que busca garantizar el bienestar y protección de las personas mayores”. “No es suficiente vigilar e inspeccionar para detectar posibles abusos o casos de maltrato, tenemos que actuar con anterioridad, prevenir, marcar unas pautas rigurosas y protocolizar cómo actuar de manera ética”.
La consejera aclara que es un protocolo institucional que pretende ser un referente tanto para las administraciones como las entidades que actúan en el ámbito de la atención a las personas mayores, y precisa que “en un principio se plantea como un protocolo genérico no específico para aplicar en cualquier circunstancia”.
El protocolo ya se encuentra en fase de redacción e incluirá garantías éticas, principios de actuación profesional y mecan-
ismos para la derivación y el acompañamiento de las personas afectadas. Se estructura en un documento técnico, que contempla los criterios de actuación profesional e institucional; un segundo documento de buenas prácticas, basado en modelos contrastados de otras comunidades autónomas; y una guía visual y de fácil uso, que incluirá un flujograma con los pasos a seguir ante una denuncia o sospecha de maltrato.
Este trabajo se está realizando junto al Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife y se enmarca dentro de la Estrategia de mejora de la calidad y la protección de derechos en los espacios donde viven, conviven o son atendidas personas mayores.
Además, se está trabajando en coordinación con otras áreas clave del Gobierno de Canarias, como Sanidad, Justicia, Dependencia, Discapacidad o Servicios Sociales, y se prevé la colaboración con entidades como FECAI, FECAM y cuerpos y fuerzas de seguridad.
También se ha previsto una estrategia de formación y difusión para garantizar su implementación en los centros y servicios afectados.
En el encuentro de esta semana participaron, junto a la consejera Candelaria Delgado, la coordinadora del proyecto, Nieves María Gómez Acevedo, y del equipo técnico Manuel Hernández Hernández y Ana Cristina González Figueroa.

El Servicio de Ayuda a la Dependencia constituye una herramienta esencial para personas con limitaciones funcionales que necesitan asistencia en sus actividades básicas diarias. Esta prestación, regulada en el marco del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), puede solicitarse en cualquier momento del año y se ofrece tanto a través del sistema público como mediante entidades privadas autorizadas.
Para acceder a la ayuda a través del sistema público, la persona interesada debe estar empadronada en el municipio, acreditar o haber solicitado el reconocimiento oficial de dependencia, y presentar una solicitud ante el Instituto Municipal de Atención Social (IMAS). El procedimiento incluye la elaboración de un Programa Individual de Atención (PIA), donde se define la modalidad del servicio, su frecuencia y, en muchos casos, la empresa que lo prestará. En este contexto, el usuario conserva el derecho a seleccionar, dentro del catálogo disponible, a la entidad o profesional acreditado que le inspire mayor confianza.
Isbel Medina, directora general de Grupo M, insiste en que “el respeto a la libertad de elección no solo fortalece la calidad asistencial, sino que garantiza que las familias se sientan acompañadas en un proceso muchas veces cargado de incertidumbre”. Según explica, “desde el sector privado también ofrecemos orientación sobre cómo acceder al servicio público, sin renunciar a que cada usuario pueda elegir quién le cuida, cómo y cuándo”.
La opción privada, por su parte, permite contratar directamente servicios profesionales sin esperar a una resolución administrativa, si bien estos no están financiados por el sistema público. No obstante, en muchos casos actúan como puente mientras se activa la cobertura oficial o como complemento en situaciones de mayor complejidad asistencial.
El expediente administrativo exige una batería documental: identificación del solicitante y su unidad de convivencia, informes médicos actualizados,
certificados de ingresos, acreditación del empadronamiento y autorización para consultar datos fiscales. La administración dispone de tres meses para resolver, con silencio desestimatorio en caso de no emitir resolución en plazo.
La ayuda a domicilio puede incluir apoyo en la higiene personal, alimentación, movilización, control de medicación, tareas básicas del hogar o acompañamiento, en función del grado de dependencia y del entorno familiar del beneficiario. El servicio está sujeto a un régimen de tarifas regulado por ordenanza municipal, con bonificaciones y exenciones según la capacidad económica.
Servicios adicionales de Grupo M: atención profesional a domicilio con cobertura integral
En paralelo a la prestación básica de cuidados personales, Grupo M ha desarrollado una cartera de servicios sociosanitarios ampliada, que incluye intervenciones especializadas como fisioterapia funcional, podología clínica, estimulación cognitiva, asesoramiento en movilidad, y planes individualizados de prevención de la dependencia.
Estos servicios se prestan directamente en el domicilio, lo que facilita el acceso de personas con movilidad reducida o limitaciones funcionales severas. “Nuestro enfoque es integral: no solo cuidamos, sino que trabajamos para preservar habilidades, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida desde la cercanía y la confianza”, destaca Isbel Medina.
La solicitud de estos servicios puede realizarse telefónicamente, a través de la página web de Grupo M o de forma presencial en sus oficinas. El equipo de atención al usuario facilita el asesoramiento personalizado, ajusta el servicio a las necesidades reales de cada caso y coordina con los profesionales más adecuados para cada intervención.
Como concluye Guzmán, “el verdadero éxito del sistema de atención a la dependencia se alcanzará cuando las personas tengan garantizado su derecho a recibir apoyo sin esperas, con autono -
mía para decidir y con la certeza de que su voz será escuchada a la hora de elegir quién les cuida”.
Entre los servicios disponibles se encuentra la asistencia personalizada en tareas básicas como el aseo, la alimentación, el control de la medicación o la movilización, prestada por profesionales cualificados y adaptada a las necesidades reales de cada persona. Además, se incluye atención especializada como la fisioterapia funcional, que permite trabajar la rehabilitación, el mantenimiento físico o la prevención de la dependencia sin necesidad de desplazamientos, y la podología clínica, orientada a resolver patologías comunes del pie con especial atención a personas mayores o con enfermedades crónicas.
El abordaje de Grupo M contempla también la estimulación cognitiva en domicilio, centrada en mantener las capacidades mentales como la memoria, la atención o el lenguaje, y el asesoramiento técnico para la mejora de la accesibilidad en el hogar, recomendando ayudas técnicas y adaptaciones que favorezcan la seguridad y movilidad del usuario. En casos de mayor vulnerabilidad, se incorpora un servicio de acompañamiento terapéutico, destinado a reducir la soledad no deseada y ofrecer presencia activa en momentos clave del día.
La solicitud de estos servicios puede realizarse directamente, sin necesidad de esperar una derivación pública.
Grupo M facilita una primera evaluación gratuita, ajusta la intervención a la situación concreta de cada caso y asigna a los profesionales más adecuados en función del perfil de la persona usuaria. El contacto puede establecerse a través del número de atención directa, por vía telemática mediante su página web o presencialmente en sus oficinas, donde se ofrece atención personalizada con cita previa.
Grupo M complementa así el sistema público de atención a la dependencia, ofreciendo una respuesta inmediata, profesional y centrada en las personas, que respeta la voluntad de las familias y garantiza la continuidad asistencial en el hogar.
Grupo M incorpora la fisioterapia a domicilio a través de un acuerdo con especialistas en atención funcional y prevención de la dependencia
Grupo M ha intensificado su apuesta por la atención sociosanitaria integral en el hogar a través de un acuerdo de colaboración con la empresa de fisioterapia dirigida por Iván Castellano y Sofía Lorenzo. Ambos profesionales, con una sólida trayectoria clínica y experiencia en el ámbito funcional, geriátrico y neurológico, lideran un proyecto que pone el foco en la calidad asistencial, la cercanía y la personalización del tratamiento.
Este convenio permite incorporar a la cartera de Grupo M un nuevo servicio de fisioterapia a domicilio, pensado para atender tanto a personas en proceso de recuperación como a aquellas que necesitan prevenir el deterioro funcional o mantener su autonomía en situaciones


de dependencia incipiente. La atención se presta directamente en el domicilio del paciente, lo que evita desplazamientos y facilita una intervención adaptada al entorno real de cada persona. “Este servicio nos permite ofrecer una atención más cercana, eficaz y adaptada a cada persona”, afirma Isbel Medina, directora general de Grupo M
La empresa colaboradora, fundada en octubre de 2016, ha desarrollado su labor clínica desde una perspectiva centrada en la mejora de la calidad de vida a través de intervenciones específicas en patologías musculoesqueléticas, neurológicas, oncológicas y propias del envejecimiento. “Desde el inicio hemos trabajado con un objetivo claro: prevenir lesiones y tratar disfunciones con el fin de que cada persona recupere su autonomía y su bienestar físico y emocional”, explica Iván Castellano.
El servicio permite atender una amplia variedad de situaciones clínicas: fracturas de cadera, esguinces de rodilla o tobillo, procesos degenerativos como la artrosis, recuperación postquirúrgica o enfermedades neurológicas como el ictus, el Parkinson o el Alzheimer. Según Sofía Lorenzo, la prevención también ocupa un lugar central en esta propuesta: “Intervenimos no solo cuando hay una patología diagnosticada, sino también en casos donde la persona —por edad o fragilidad— necesita mantener capacidades como la fuerza, el equilibrio

o la coordinación para evitar futuras complicaciones”.
Entre las técnicas empleadas destacan la terapia manual, el ejercicio terapéutico individualizado, la electroestimulación y el uso de ecografía funcional para el análisis, seguimiento y control de las intervenciones. Esta tecnología, que permite observar tejidos en tiempo real y valorar la evolución de determinadas lesiones o disfunciones, refuerza la precisión del tratamiento y la toma de decisiones clínicas. Cada proceso se inicia con una valoración funcional integral, que permite establecer un plan terapéutico ajustado a las condiciones físicas, cognitivas y sociales del paciente, así como al espacio doméstico en el que se desarrolla su vida diaria.
“El domicilio no es un simple lugar donde tratamos: es parte activa de la intervención”, subraya Castellano. “Trabajar en el entorno habitual de la persona nos permite identificar barreras reales, adaptar ejercicios a su espacio y diseñar una estrategia más eficaz, cercana y duradera”.
Con este nuevo servicio, Grupo M amplía su modelo de atención integral, que ya incluía cuidados personales, podología clínica, estimulación cognitiva, acompañamiento terapéutico y asesoramiento técnico en movilidad. La fisioterapia domiciliaria se suma ahora como un recurso clave en el enfoque
multidisciplinar de la entidad, reforzando su compromiso con una atención centrada en la persona, flexible y de alta calidad.
Isbel Medina, directora general de Grupo M, destaca que esta alianza responde a una evolución natural de la organización: “Este servicio nos permite ofrecer una atención más cercana, eficaz y adaptada a cada persona. La fisioterapia es una herramienta fundamental para preservar la autonomía y evitar la institucionalización precoz. Queremos que quienes confían en nosotros puedan seguir viviendo en casa con calidad, con seguridad y con dignidad”.
La solicitud del servicio puede realizarse directamente, sin necesidad de prescripción médica ni derivación pública. Grupo M ofrece asesoramiento gratuito, valoración inicial sin compromiso y planificación personalizada. El contacto puede establecerse telefónicamente, mediante su página web sus redes sociales , donde el equipo técnico ofrece atención individualizada.
“Con esta alianza queremos que la ciudadanía conozca nuestro trabajo, nuestra forma de intervenir y el valor de acercar la fisioterapia allí donde más se necesita”, concluyen los fisioterapeutas. “Estamos convencidos de que una atención bien dirigida, en el momento oportuno y en el lugar adecuado, puede transformar la vida de las personas”.
Dermatólogos del Hospital Universitario La Candelaria alertan de las complicaciones producidas por los rayos ultravioletas

El servicio de Dermatología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, centro adscrito a la Consejería de Sanidad, advierte de los riesgos existentes en Canarias ante la exposición solar frecuente, lo que puede contribuir al envejecimiento cutáneo y aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel.
Así, los profesionales del área de Dermatología del Hospital Universitario La Candelaria recomiendan el empleo de protector solar a diario y durante todo el día, pero sobre todo en horas centrales del día. De igual manera, destacan el uso de protectores solares de amplio espectro (con protección +50), combinándolo con protección física como el uso de gorras y sombreros que protejan de la radiación solar directa.
Para reducir riesgos, se recomienda evitar la exposición directa entre las 12 y las 17 horas, buscar sombra y utilizar sombreros de ala ancha, gafas de sol homologadas y ropa ligera de manga larga con tejidos que ofrezcan protección ultravioleta. Los fotoprotectores deben ser de amplio espectro, con un factor de protección mínimo de 30 —preferiblemente 50 en pieles claras—, aplicados media hora antes de salir y reaplicados cada dos horas o después de sudar o bañarse.
La hidratación también es esencial: se aconseja beber agua con regularidad, incluso sin sensación de sed, y aplicar cremas nutritivas tras la exposición solar. Ante la aparición de manchas, heridas que no cicatrizan o bultos, se debe acudir sin demora al dermatólogo.
Los expertos recuerdan que la prevención no entiende de nubes: la radiación ultravioleta atraviesa la nubosidad y actúa durante todo el año. La educación sanitaria, tanto para mayores como para sus cuidadores, es clave para mantener una piel y una visión saludables en la etapa final de la vida.
Riesgos
Canarias posee uno de los índices de radiación ultravioleta (RUV) más eleva -
do, por lo que los especialistas insisten en la importancia de concienciar a la ciudadanía para evitar cometer errores como no emplear toda la cantidad de protector solar recomendada o la idea errónea de no aplicarlo en días nublados.
Estas tendencias afectan directamente a la piel, causando patologías como el cáncer de piel o el envejecimiento cutáneo, que busca prevenirse mediante cremas de cuidado facial, pero no mediante la fotoprotección diaria.
Para prevenir todo lo posible la aparición de estas patologías, es muy importante extremar la precaución, sobre todo, en la población infantil, puesto que el daño solar se acumula desde la primera exposición a la radiación ultravioleta.
Asimismo, las personas mayores también deben aumentar su protección, puesto que han acumulado el daño solar con los años y esto les predispone más al padecimiento de cáncer.
El melanoma posee una mayor carga genética, lo que implica que tiene una aparición más temprana en la vida, en torno a los 50 o 55 años, en comparación con el cáncer cutáneo no melanoma, que está más relacionado con la exposición solar crónica, y aparece a una edad mayor, de 65 años de media.
En los últimos años, ha cobrado protagonismo un concepto conocido como “callo solar”, una creencia errónea que afirma que al exponernos al sol con frecuencia, la piel se endurece o broncea y ya no necesita protección. Sin embargo, aunque la piel se broncee, sigue sufriendo daño acumulativo por radiación ultravioleta, lo que aumenta el riesgo de envejecimiento prematuro y de aparición del cáncer de piel.
La huella invisible del sol en la piel y la salud de los mayores
La radiación ultravioleta (UV), invisible a los ojos pero de alto impacto biológico, ejerce efectos acumulativos en el organismo que se manifiestan con
mayor intensidad en la edad avanzada. La piel, el órgano más extenso y expuesto del cuerpo, refleja el historial solar de toda una vida: arrugas profundas, pérdida de elasticidad, manchas oscuras y lesiones precancerosas son, en gran parte, consecuencia de la exposición prolongada al sol sin la protección adecuada.
En las personas mayores, la disminución del grosor cutáneo y la reducción de melanina —pigmento que actúa como defensa natural— incrementan la vulnerabilidad frente a los rayos UVA y UVB. Esta fragilidad facilita la aparición de carcinomas basocelulares y espinocelulares, los cánceres de piel más comunes, y del melanoma, el más agresivo. Los dermatólogos recuerdan que el daño solar es acumulativo: incluso si la exposición intensa ocurrió décadas atrás, sus efectos pueden emerger en la vejez.
Pero la radiación UV no solo afecta a la piel. A nivel ocular, incrementa el riesgo de cataratas, pterigion y degeneración macular, patologías que comprometen la visión y la calidad de vida. Además, puede provocar una supresión parcial del sistema inmunitario cutáneo, reduciendo la capacidad del organismo para detectar y reparar células dañadas.
Otro aspecto relevante es la interacción con medicamentos. Fármacos de uso común en mayores, como determinados antibióticos, antiinflamatorios o diuréticos, pueden inducir fotosensibilidad, es decir, reacciones exageradas frente a la radiación solar, con quemaduras y erupciones incluso tras exposiciones breves.
Los especialistas insisten en que, a partir de los 65 años, la prevención solar debe considerarse parte de la rutina diaria, no solo en verano, sino durante todo el año, sobre todo en zonas como en la que se encuentran las Islas Canarias, ya que la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y se refleja en superficies como el agua, la nieve o el pavimento. La salud cutánea y ocular en la vejez es, en buena medida, el resultado de una vida de cuidados… o de una prolongada exposición sin protección.

En España, una de cada cuatro personas mayores de setenta años presenta algún grado de dificultad para masticar o tragar. Esta condición, conocida como disfagia, puede convertir el acto cotidiano de comer en una experiencia angustiosa y, en casos graves, provocar desnutrición, deshidratación o infecciones respiratorias por aspiración. Frente a este riesgo, la alimentación adaptada en textura se ha consolidado como una herramienta fundamental para preservar la salud y, al mismo tiempo, garantizar el disfrute de la mesa.
Hoy, gracias a la logística y a la diversificación del sector de la nutrición clínica, es posible recibir este tipo de preparaciones directamente en el domicilio. Se trata de una solución que, en palabras de la logopeda clínica Marta Serrano, “marca la diferencia entre comer con seguridad o exponerse a un atragantamiento. La clave no es solo triturar, sino lograr una textura homogénea y estable, ajustada a cada paciente, sin grumos ni partículas que puedan poner en riesgo la deglución”.
Los alimentos texturizados no son simples purés. Son elaboraciones diseñadas para facilitar la masticación y el paso seguro del alimento desde la boca al esófago, manteniendo, en la medida de lo posible, el sabor, el aroma, el color y hasta la presentación original. La clasificación más utilizada, el sistema internacional IDDSI,
contempla desde líquidos ligeramente espesos, como un néctar, hasta preparaciones densas y sin grumos, como un puré, pasando por dietas blandas con pequeños trozos fáciles de masticar. La elección de la consistencia adecuada siempre debe ser supervisada por un profesional sanitario, que evaluará las capacidades y necesidades específicas de cada persona. Durante años, esta dieta se vinculó casi exclusivamente a hospitales y residencias. Sin embargo, la creciente demanda y el avance de la tecnología alimentaria han propiciado un mercado de servicios de comida adaptada a domicilio que funciona en buena parte del territorio nacional. Grandes marcas de nutrición clínica han incorporado líneas específicas para pacientes con disfagia, mientras que empresas de catering y operadores especializados en alimentación geriátrica elaboran menús completos —con primer plato, segundo y postre— envasados y listos para calentar. Estos platos, a menudo enriquecidos con proteínas, fibra y micronutrientes, están pensados para cubrir las necesidades diarias sin que el usuario o su familia tengan que modificar las recetas en casa.
Recibir alimentos texturizados a domicilio aporta comodidad, pero también exige cumplir unas pautas básicas para preservar su seguridad y eficacia. Al llegar el pedido, es imprescindible revisar fechas de caducidad, integridad de los envases y estado de
conservación. Los productos refrigerados deben mantenerse entre cero y cuatro grados centígrados, y los congelados, en su temperatura correspondiente hasta el momento de consumo. El recalentado, que habitualmente se indica en las instrucciones, debe realizarse con precisión: un exceso puede alterar la textura y un defecto puede comprometer la higiene del alimento. Además, se desaconseja modificar la consistencia sin indicación médica; añadir líquidos o salsas a un puré, por ejemplo, puede hacerlo inadecuado para un paciente con riesgo de aspiración.
Uno de los principales retos de la dieta texturizada es evitar la monotonía. Las preparaciones lisas y uniformes, aunque seguras, pueden resultar poco estimulantes si se repiten día tras día. Por eso, tanto empresas como cuidadores apuestan por estrategias para mejorar la presentación y el atractivo de los platos. Algunos elaboradores moldean los purés para que imiten la forma del alimento original: un puré de zanahoria dispuesto con aspecto de rodajas o un puré de pescado moldeado como un filete. En el ámbito doméstico, es posible aplicar técnicas sencillas para conseguirlo, como utilizar moldes de silicona, combinar purés de distintos colores para crear contrastes y aromatizar con hierbas suaves como el perejil o la albahaca. Estos detalles visuales y olfativos no son solo estética: favorecen el apetito y, con ello, una mejor ingesta de nutrientes.
La nutricionista geriátrica Beatriz López subraya que “la comida adaptada a domicilio no sustituye el seguimiento médico. Es una herramienta que debe integrarse en un plan global de cuidado, donde se evalúe periódicamente el estado nutricional y se ajusten texturas y raciones según la evolución del paciente”. A su vez, la logopeda Marta Serrano recuerda que, incluso con dietas seguras, es necesario vigilar señales de alerta: tos frecuente durante las comidas, necesidad de varios intentos para tragar o disminución evidente de la cantidad ingerida. “Esos son signos de que la dieta podría necesitar ajustes y siempre deben comunicarse a un especialista”, advierte. La expansión de los alimentos texturizados a domicilio ha supuesto un cambio significativo para muchas familias. Proporciona la seguridad de que un ser querido recibe una alimentación adaptada a sus necesidades, con la garantía de un aporte suficiente de energía y nutrientes, sin renunciar al sabor ni a la comodidad de comer en casa. Más allá de la textura, la alimentación sigue siendo una experiencia social y emocional: compartir la mesa, disfrutar de un aroma familiar o reconocer el sabor de un plato de toda la vida tiene un valor que trasciende lo puramente nutricional. Adaptar la consistencia no significa renunciar a ese vínculo, sino reforzarlo, asegurando que la comida siga siendo un momento de placer y dignidad, incluso cuando la salud exige modificarla.
El verano, sinónimo de vacaciones, relax y desconexión, es una de las épocas más esperadas del año. Sin embargo, esta misma atmósfera de desconexión y cambio de hábitos puede, paradójicamente, convertirse en un factor de riesgo significativo para la seguridad del hogar y también de los pequeños negocios que cierran por vacaciones o reducen su actividad. La despreocupación estival, sumada al cambio de rutinas y horarios, puede provocar que se baje la guardia y crear oportunidades para los delincuentes. “El ‘modo verano’ nos hace más propensos a pequeños descuidos que, en otras épocas del año, no cometeríamos. Pasamos más tiempo fuera de casa, viajamos, o disfrutamos más del exterior, lo que puede llevarnos a descuidos como dejar una ventana abierta para ventilar, olvidar cerrar con llave o no activar la alarma al salir ‘solo un momento’”, afirma José González Osma, responsable de seguridad de ADT. Durante los meses estivales, los hogares y comercios se vuelven más vulnerables debido a varios factores:
1. Descuido en el ía a día. Incluso para quienes no viajan, la mayor actividad al aire libre (playa, piscina, terrazas) y las salidas espontáneas pueden llevar a descuidos como dejar puertas sin llave, ventanas entreabiertas o no activar el sistema de seguridad por considerarlo una salida “corta”.
2. Menor vigilancia comunitaria. Con muchos vecinos también de vacaciones, la red de apoyo y vigilancia mutua en las comunidades se debilita.
3. Viviendas vacías. Buzones llenos, persianas completamente bajadas o luces encendidas a deshoras son indicadores claros de ausencia.

Las personas mayores son especialmente vulnerable sante robos, timos y engaños. Por eso, la Policía Nacional ofrece una serie de recomendaciones clave para proteger vuestro hogar, vuestra tranquilidad y vuestra seguridad.
Aquí os dejamos una guía ampliada con consejos sencillos, eficaces y adaptados a vuestra vida cotidiana.
CIERRA
Uno de los pilares fundamentales para evitar robos en el entorno doméstico es algo tan sencillo como cerrar siempre con llave la puerta de entrada, incluso cuando se trata de salidas breves. Muchos vecinos, especialmente las personas mayores, tienden a pensar que por salir un momento —a comprar el pan, tirar la basura o charlar con una vecina— no hace falta girar la llave. Sin embargo, esa costumbre puede ser aprovechada por delincuentes que, con herramientas sencillas como una radiografía, logran abrir puertas cerradas únicamente con el resbalón. Por ello, la Policía Nacional insiste: aunque solo te ausentes unos minutos, asegúrate de cerrar con llave, siempre. Reforzar la puerta con un cerrojo adicional o revisar el estado de la cerradura son medidas complementarias que aportan un plus de tranquilidad. Tampoco es recomendable dejar llaves escondidas en felpudos, macetas o buzones, ya que son los primeros lugares que registran los ladrones.
Otro punto crítico en la prevención de robos es la gestión del acceso a la vivienda. Nunca se debe abrir la puerta a personas desconocidas, incluso cuando se presentan como trabajadores de compañías eléctricas, revisores del gas, técnicos de telefonía o miembros de organizaciones sociales. Los delincuentes utilizan
disfraces y documentos falsos para ganarse la confianza de los mayores y lograr que les abran la puerta. Una vez dentro, basta un instante de distracción para que sustraigan dinero, joyas o documentación.
La Policía recomienda no abrir nunca sin mirar por la mirilla y, en caso de duda, contactar directamente con la empresa en cuestión utilizando un número verificado, no el que proporcione el visitante. Si no se tiene cita previa o no se ha solicitado ningún servicio, lo más sensato es no dejarles pasar y, si insisten, llamar al 091. Además, es importante no firmar ni pagar nada en el momento sin haberlo consultado con un familiar o persona de confianza.

La gestión de la información personal también es fundamental para evitar robos. En este sentido, conviene recordar que no se debe informar a nadie —ni en persona ni a través de llamadas telefónicas— sobre ausencias del domicilio, desplazamientos o planes de viaje. Aunque compartir estos detalles pueda parecer algo inofensivo, lo cierto es que esa información puede llegar a oídos de personas con malas intenciones. Comentar en voz alta en el ascensor que uno se va unos días con sus hijos, o que estará toda la tarde en el centro de salud, puede dar lugar a situaciones de riesgo. También hay que tener especial cuidado con las redes sociales y aplicaciones de mensajería. Publicar fotos desde otros lugares, indicar que se está fuera o anunciar viajes con antelación son prácticas desaconsejadas. Es preferible compartir esas imágenes y recuerdos una vez que se ha regresado a casa. Para quienes van a ausentarse durante varios días, una buena recomendación es pedir a algún familiar o vecino que recoja el correo del buzón, evitando así señales visibles que delaten la ausencia.
4. No guardes grandes cantidades de dinero en casa y protege tus objetos valiosos

En relación con los bienes personales, la Policía Nacional recuerda que no es seguro guardar grandes cantidades de dinero en casa, ni dejar joyas, documentos importantes o pertenencias valiosas a la vista o en lugares fácilmente accesibles. Muchos robos se cometen en apenas unos minutos, y los delincuentes suelen saber exactamente dónde buscar: dentro de los armarios, bajo el colchón, en cajas de galletas o dentro de jarras y botellas. Lo más recomendable es mantener el dinero en una cuenta bancaria y, si se desea conservar algo en efectivo o guardar objetos de valor, hacerlo en una caja fuerte o, mejor aún, en una caja de seguridad contratada en una entidad bancaria. Además, conviene llevar un inventario de los objetos valiosos con fotografías y números de serie, si los tienen. Nunca debe entregarse dinero a desconocidos que digan venir a revisar billetes antiguos, ofrecer inversiones o recoger donativos en metálico sin previa acreditación. Este tipo de estafas son especialmente frecuentes y están dirigidas de forma específica contra personas mayores.
Por último, la Policía Nacional subraya la importancia de no ignorar ninguna situación que genere sospecha. Ante la duda, es preferible actuar. Si se observa a personas extrañas rondando por el portal, si se reciben llamadas inusuales preguntando por el nombre, la dirección o si se vive solo, o si se detectan comportamientos extraños en el vecindario, lo correcto es llamar inmediatamente al 091. La llamada no supone ninguna molestia para los agentes; al contrario, permite prevenir situaciones de riesgo. También es útil contar con los números de emergencia anotados en un lugar visible, como junto al teléfono fijo o en la puerta del frigorífico. Además, mantener una relación cercana con los vecinos puede ser una red de apoyo fundamental: ellos pueden avisar ante cualquier anomalía y brindar ayuda inmediata en caso necesario.
