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Los gatos del Prado

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DOSIER DE

PRESENTACIÓN Los del

GATOS

Prado

Miguel Ángel Aparicio

•

Zdeňka Šubrová


Los gatos del Prado

Un libro realizado con mimo que une el mundo del gato y el arte. Se describe una cuidada selección de cuadros del Museo del Prado desde un punto de vista novedoso excepcional, donde el protagonista es el animal de compañía que recibe en estas páginas el reconocimiento que se merece. Una obra para conservar en el corazón, la mente y la estantería.

Los del

GATOS

Prado

Miguel Ángel Aparicio

•

Zdeňka Šubrová

PVP

PÚBLICO OBJETIVO:

ESTIMADO

✱✱ Veterinarios y especialistas en el mundo felino. ✱✱ Amantes del arte y de los gatos. FORMATO: 22 × 28 cm

67 €

NÚMERO DE PÁGINAS: 192 NÚMERO DE IMÁGENES:

52 láminas de cuadros ENCUADERNACIÓN:

tapa dura

Autores MIGUEL ÁNGEL APARICIO Profesor titular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura. Académico de número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España y presidente de la Sección de Zootecnia. Académico correspondiente extranjero de la Academia Mexicana de Veterinaria. ZDEŇKA ŠUBROVÁ Licenciada y doctora en Literatura Románica (especialización en francés), por la Facultad de Letras de la Universidad Carolina (Praga). Autora de estudios sobre etología de los animales domésticos en Toulouse (Francia). Apasionada admiradora de los gatos.

PUNTOS CLAVE:

➜➜ O bra original dedicada al estudio de los gatos presentes en los cuadros del Museo del Prado con una doble perspectiva: simbólica y veterinaria. ➜➜ Estudio individualizado de los cuadros desde un punto de vista innovador. Se analizan las características zooetnológicas del ejemplar o ejemplares presentes y el carácter simbólico de dicha presencia.


Los gatos del Prado

Presentación de la obra Los gatos del Prado es una obra original dedicada al estudio de los gatos presentes en los cuadros del Museo del Prado con una doble perspectiva: simbólica y veterinaria. Se parte con una breve introducción acerca de las razas, de las asociaciones felinas y de las características más destacadas de los gatos de los cuadros. Se dedica un apartado a la cronología de los cuadros tratados y se termina la introducción con un pequeño análisis de los temas en los que aparecen los gatos: mitológicos, históricos, religiosos, de género, etc. El grueso del libro es el estudio individualizado de cada cuadro en el que aparece uno o más gatos, en el que se analiza las características zooetnológicas del ejemplar o ejemplares presentes y el carácter simbólico de dicha presencia. Se han analizado todos los cuadros, tanto los expuestos como los que están fuera de exhibición, agrupándolos con un criterio cronológico desde el siglo XVI al siglo XIX. Por su tratamiento es una obra dirigida tanto al especialista como al interesado en el mundo del felino doméstico. Miguel Ángel Aparicio


Los autores Miguel Ángel Aparicio Miguel Ángel Aparicio nació en Jaraíz de la Vera, Cáceres, España; es licenciado y doctor en Ciencias Veterinarias por la Universidad Complutense de Madrid (España), y profesor titular del área de Producción Animal en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Extremadura desde 1985. Miguel Ángel Aparicio es académico de número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España y presidente de la Sección de Zootecnia, así como académico correspondiente extranjero de la Academia Mexicana de Veterinaria. Ha dirigido proyectos de investigación y publicado numerosos trabajos científicos sobre el cerdo Ibérico, bienestar animal y los animales en el arte. Sobre los animales en el arte ha pronunciado conferencias en España y en universidades extranjeras, ha presentado varios trabajos en congresos y ha realizado distintas publicaciones, entre ellas el libro titulado El merino en la pintura española, siglos XIV al XIII.


Los gatos del Prado

Zdeňka Šubrová Zdeňka Šubrová nació en Praga, República Checa; es licenciada y doctora en Literatura Románica (especialización en francés), por la Facultad de Letras de la Universidad Carolina (Praga). Es funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Checa desde 2003 y ha prestado sus servicios en Egipto, Chile, Marruecos y actualmente en España. Es autora de varios textos literarios y ha publicado artículos teóricos y ensayos en revistas especializadas sobre literatura francesa de viajes del siglo XIX, pero también ha desarrollado estudios sobre etología de los animales domésticos en Toulouse (Francia), ya que es defensora de los animales y una apasionada admiradora de los gatos, en cuya compañía vive desde hace años.

hkeita/shutterstock.com

Le interesan los aspectos simbólicos de la pintura, especialmente la simbología de los animales en la pintura flamenca y en los bestiarios medievales.


Índice de contenidos 1. Introducción

Luycks, Christian

Por qué el gato y el Prado Simbolismo del gato Sobre las razas de los gatos Las asociaciones de razas de gatos Características de los gatos del Prado Cronología de los cuadros con gatos Los temas de los cuadros

2. Siglo XVI

La cocinera

Puga, Antonio (atribuido a) Anciana sentada

Rubens, Pedro Pablo/Brueghel el Viejo, Jan El oído

Rubens, Pedro Pablo/Snyders, Frans Filopómenes descubierto

Snyders, Frans

Los Bassano: Jacopo y Francesco Bassano La reconvención de Adán La vuelta del hijo pródigo

Los Bassano: Jacopo Bassano

La entrada de los animales en el Arca de Noé

Los Bassano: Leandro Bassano Lázaro y el rico Epulón Las bodas de Caná

Los Bassano: Francesco Bassano La última cena Diciembre

La gata y el zorro Una despensa

Snyders, Frans (Taller)

La cocinera en la despensa

Teniers, David

El rey bebe El viejo y la criada El viejo y la criada (copia)

Snyders, Frans y Theodor Van Thulden Orfeo y los animales

Velázquez, Diego

Los Bassano: Taller de Bassano Noé después del diluvio El paraíso terrenal Invierno

El Bosco

El jardín de las delicias. La creación Mesa de los siete pecados capitales. Soberbia Mesa de los siete pecados capitales. Muerte

Carraci, Agostino

Las hilanderas, o la fábula de Aracne

Vos, Paul de

Despensa Pelea de gatos en una despensa

4. Siglo XVIII Aguirre, Ginés Andrés de

Perro y gatos Caza muerta y una cesta

Castillo, José del

La Última Cena

Scorel, Jan Van

Estudio de dibujo

El Diluvio Universal

García de Miranda, Juan

La educación de Santa Teresa

3. Siglo XVII Adrianssen, Alexander

Bodegón: mesa con pescados, ostras y un gato Bodegón: pescados y un gato tras la mesa

Anónimo

Bodegón Bodegón de pescado

Balen, Hendrick Van; Brueghel el Viejo, Jan La abundancia y los cuatro elementos

Brueghel de Velours, Jan El Paraíso Terrenal

El gusto, el oído y el tacto

Carducho, Vicente

La visión de Dionisio Rickel, el Cartujano

Clerk, Hendrik de/Alsloot, Denis Van El paraíso y los cuatro elementos

Giordano, Luca

Esaú y Jacob (El cambio de la primogenitura) Orfeo y los animales

■

Goya y Lucientes, Francisco de Riña de gatos

Iriarte, Valero

Don Quijote armado caballero

5. Siglo XIX Domingo Marqués, Francisco Cabeza de gato durmiendo

Gil Montejano, Antonio

La bendición de la mesa

Martí y Monsó, José

Brueghel el Viejo

Editorial Servet

Bodegón con perro y un gato

Murillo, Bartolomé Esteban (discípulo)

La pobre de los sábados

Maura y Montaner, Francisco Sin labor

Rico y Ortega, Martín

La Torre de las Damas en la Alhambra de Granada

Bibliografía

Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1 Centro Empresarial El Trovador planta 8, oficina 50002 Zaragoza, España

■

+34 976 461 480


Los del

GATOS

Prado

Miguel Ángel Aparicio

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Zdeňka Šubrová


siglo XVII


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VELÁZQUEZ, Diego Sevilla, 1599 – Madrid, 1660

Las Hilanderas, o la fábula de Aracne

Año: 1655-1660 Nº Cat.: P01173 Formato: 220 × 289 cm Técnica/Soporte: O/L

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siglo XVII

E

l cuadro de Las hilanderas es uno de los más conocidos, de los más visitados de la colección del Prado, un cuadro cargado de simbolismo, al que han dedicado sus estudios y análisis numerosos expertos e investigadores y que en opinión de Ortega “Las hilanderas son la cima en la obra de Velázquez” 1. Para Portus 2 “Las hilanderas es una obra en la que convive una manifiesta complicación narrativa con varios niveles de significación formal y de contenido, lo que ha permitido que durante generaciones se haya considerado una obra maestra y haya sido objeto de estima y disfrute universal sin que por eso podamos estar seguros de haber encontrado su significación profunda…”. En esta obra maestra aparece un gato en el centro de la escena, sobre el cual hemos encontrado pocas referencias. Un gato que debió ser un ejemplar concreto, quizás con nombre propio, parecido al de La educación de la Virgen, porque siguiendo a Ortega, “Velázquez nos pone delante el objeto tal y como es. El pintor al dar la última pincelada se va y nos deja solos con aquellos seres que él ha perpetuado” 3. Sin embargo, nos sorprende no encontrar una simple cita en las obras de Angulo 4,5 sobre este cuadro.

¿Por qué no pensar en una representación de aquella indolencia suya tan citada en diversos estudios y que la mencionó Felipe IV en la carta en la que ordenaba que volviera de Roma en el segundo viaje? Es un gato voluminoso de pelo corto, cabeza redondeada. El manto presenta manchas grises y negras que se extienden por cabeza y dorso, orejas enhiestas y en punta. Cuello y abdomen blanco. Se trata de un gato bien nutrido, contento, mimado incluso. Su pelaje se confunde con la manta que tiene la hilandera más cerca de él pero, al observar con más detalle, es interesante fijarse en el aspecto de esta hilandera: es la única que tiene cubierto el pelo, pero a la vez tiene la pierna derecha descubierta de manera bastante audaz: ¿quiere decir algo, dado que el gato está tan cerca de ella? o ¿solamente es más libre, más independiente, como el gato, que como indicador del “ambiente psíquico”, transmite paz y sosiego, nada que ver con esa lucha manifiesta en el fondo entre Palas y Aracne? El gato de Las hilanderas se encuentra en el centro del universo femenino durmiendo, al menos en apariencia, y transmitiendo una sensación de calma y tranquilidad en medio del ajetreo, el “parloteo de las damas que llega abajo amortiguado, y el ronroneo del gato” decía Justi 6, de ese particular taller de tapices de la madrileña calle de Santa Isabel, como se consideró a este cuadro durante mucho tiempo. Un gato que para De la Puente 7 es “un gato-ladino, como esta vez Palas-duerme. Quizás simule dormir, [...] tapó un ratoncillo, tan insignificante como Aracne”. Más adelante insiste en la misma idea, “en medio 3


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Las Hilanderas, o la fábula de Aracne

de la sosegada atmósfera donde un gato duerme, se tapó un ratón” y al final del artículo desvela su propuesta simbólica para el gato cuando dice “El gato -Palas- dormía; esto es, aguantaba a la fatua hilandera -tonto ratoncillo al lado de la diosa. Aracne-rata osada-reaparece en el fondo otra vez-que se repite es clarísimo, casi de espaldas”. Una interpretación, que puede ser considerada un tanto forzada y en la que no aparece nítidamente el carácter simbólico del gato. Mucho más ajustada a la personalidad del gato, es la interpretación propuesta por Azcárate 8 al que se refiere en cuanto componente del primer grupo, como “un elemento no humano, en el centro, el gato que dormita suavemente”.

El gato siempre se interesa por el movimiento de los hilos, de los cordones. Por eso, muchas veces lo encontramos al lado de los personajes que están cosiendo o manejando, en otros trabajos, materiales similares. No es difícil imaginarse hasta qué punto el funcionamiento de la rueca tuvo que ser fascinante para el gato y es probable que esta actividad muchas veces contara con su presencia atenta. Atención a algo que dice Brown del gato: “A sus pies, por último, figura un gato, que parece observar con atención algo que tiene delante” 9. Uno puede preguntarse por qué Velázquez no representó al gato en una posición mucho más probable, como cazador activo, o jugando con el hilo que circulaba en la rueca o el que salía de la devanadera. Podría explicarse por la necesidad de mostrar, con la posición del gato descansando, la tranquilidad de la escena y la tensión contenida de los personajes. Así, podría decirse que el gato, más que un animal real, sería para el pintor una representación del estado de alma de los humanos presentes en la escena. Sin embargo, compartimos la interpretación de Azcárate, quien basándose en Ripa 10 y en Valeriano, considera al felino símbolo de la libertad, de quien libremente obedece las normas y no es obligado servilmente a obedecerlas. Para este autor “tendríamos así una alegoría en la que se relacionan los conceptos de Obediencia, Concordia y Contrición ante la República, lo cual tiene un claro paralelismo con la situación política interna” del momento. Una interpretación que Gállego comparte parcialmente 11. 4


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VOS, Paul de Hulst, 1591 – Amberes, 1678

Pelea de gatos en una despensa

Año: 1630-1640 Nº Cat.: P01866 Formato: 116 × 172 cm Técnica/Soporte: O/L

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siglo XVII

S

e trata de un extraño bodegón protagonizado por la pelea de un grupo de gatos que parecen disputarse los pajarillos ensartados en un palo y sobre los cuales tiene la mano derecha uno de los contendientes. Tres gatos están enzarzados en una violenta pelea que ya ha provocado la rotura de un plato de cerámica; otro quiere sumarse a la fiesta, un quinto espera en la ventana, y a juzgar por la expresión, parece que no tardará en saltar también, mientras que un sexto gato permanece agazapado detrás de la ventana y solo se le ven los ojos y las orejas hacia atrás y pegadas a la cabeza, en clara actitud previa a la pelea. Los seis gatos responden al mismo patrón del manto, tan solo hay variaciones en el color. Todos presentan manto atigrado gris y negro, con algunas manchas de color marrón, el abdomen y la parte inferior del cuello son de color blanco. Asimismo, presentan decoloraciones blancas alrededor de la boca. En algún caso, como en el gato que tiene la mano derecha sobre los pajarillos, el color dominante es el marrón sobre el gris. Los gatos son los únicos seres vivos en esta “naturaleza muerta” viva. Demasiado viva, gracias a los gatos luchadores. Son vivos, y además los más grandes de todos los animales representados. Como si todo estuviera en movimiento por sus patas, cabezas y colas agitadas, las posiciones dramáticas de cada uno no hacen sino reforzar la impresión de caos y ruido agudo, dejando pensar en las figuras humanas del destacado colaborador de De Vos, Rubens. Junto con Snyders, los dos artistas reflejan el carácter retorcido y excéntrico de Rubens aplicándolo al mundo animal. 12 Sin embargo, podemos distinguir dos tipos de personajes felinos: los activos y los más pasivos; entre los últimos, especialmente interesantes son los dos que están mirando desde la ventana y que son nuestro puente entre el interior de la despensa y el paisaje exterior. Son nuestros guías, si por si acaso quisiéramos huir de este lugar inicialmente tranquilo y mudo, convertido en una escena feroz.

Pronto, una paranoia asalta al observador: ¿cuántos gatos todavía están presentes en el cuadro sin que él los viese o pudiese ver?, ¿de dónde le saldrá el próximo?

El motivo del gato mirando desde el exterior hacía el interior de la despensa por una ventana abierta fue utilizado varias veces, véase por ejemplo Snyders: Naturaleza muerta con cesto de fruta y caza, (ca. 1620), Gemäldegalerie, Berlín. Este procedimiento a menudo servía al autor para atraer la mirada del espectador hacía el paisaje exterior, muchas veces simbólico o con una escena bíblica que combinaba la naturaleza muerta de la cocina con la temática de la Biblia, como por ejemplo Jesús en la casa de 7


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Pelea de gatos en una despensa

María y Marta de Velázquez en la National Gallery. Al mismo tiempo, no se puede obviar otro aspecto de la composición: el gato mirando hacia la carne como símbolo de la tentación del alma por el pecado de opulencia y gula. Al lado de los dos gatos protagonistas, cuyo movimiento está concentrando nuestra primera mirada, descubrimos, paso a paso, a otros gatos en distintas posiciones. El tercero está mirando, temeroso, la lucha inminente, y otro se perfila cerca de las frutas. Un quinto gato está asomando su cabeza por la ventana, seguido por un sexto... El dramatismo de la escena principal está subrayado por la distribución de la luz: el gato que está sobre la mesa, boca arriba, recibe la luz en su vientre y sus patas posteriores, al igual que la reciben las patas delanteras del gato que está saltando sobre la mesa. El gato que yace boca arriba en la mesa, en un gesto dramático de defensa y agresión al mismo momento, está esperando que se le caiga encima el cuarto: sabe que el enfrentamiento es inevitable, ya no hay tiempo de huir. Desde el punto de vista del observador del cuadro, el gato yace con la cabeza abajo, casi como si estuviera cayéndose fuera del cuadro. ¿Cómo no pensar en las figuras del soldado romano de El Greco 13 o de los santos del barroco español, que también están casi cayéndose del marco, choqueadas, desorientadas, boca arriba y fuera del orden del mundo, creando así un drama que, como este gato de Snyders, no deja a nadie indiferente?.

1

Ortega y Gasset, J. (1987). Velázquez. Ed. Aguilar, Madrid, p. 298.

2

Portús Pérez, J. (2007). “Historias cruzadas (meninas, hilanderas y una fábula musical)” en Portús Pérez, J. Catálogo de la Exposición. Fábulas de Velázquez. Mitología e Historia Sagrada en el Siglo de Oro, Museo Nacional del Prado, Madrid, p. 284.

3

Ortega, op. cit., p. 301.

4

Angulo Íñiguez, D. (1948), “Las Hilanderas”, Archivo Español de Arte, 81, pp. 1-19.

5

Angulo Íñiguez [1947 ] (1999). Velázquez. Cómo compuso sus principales cuadros y otros escritos sobre el pintor. Ed. Istmo, Madrid.

6

Justi, C. (1999). Velázquez y su siglo. Ed. Itsmo, Madrid, p. 654.

7

Puente, J. de la, (1962), “El realismo y Velazquez . Para una teoría de la realidad en el arte”, Arte Español, T. XXIV, pp.21-47.

8

Azcárate, José María (1960), “La alegoría en “Las hilanderas””, en Varia Velazqueña, Madrid, pp 344-351.

9

Brown, Jonathan (2006). Velázquez. Pintor y cortesano. Alianza Editorial, Madrid. p. 253.

10 Ripa (1987). Iconología, T II, Ed. Akal, Madrid, p. 20. 11 Gállego, J. ( 1984). Visión y símbolos en la pintura española del siglo de oro. Ed. Cátedra, Madrid. Nota al

pie nº 50, p. 265. 12 Esta relación ha sido mencionada en varios estudios, véase por ejemplo El Arte de Clara Peters, p. 103. 13 Pensamos aquí especialmente en La Resurrección de Cristo, 1597-1600, Museo del Prado

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La fuerza editorial de Grupo Asís La editorial Servet, perteneciente a Grupo Asís, se ha convertido en una de las editoriales de referencia en el sector veterinario a nivel mundial. Más de 15 años de experiencia en edición de contenidos veterinarios avalan su trabajo. Con una gran difusión nacional e internacional, las obras de su catálogo pueden encontrarse en multitud de países y ya han sido traducidas a más de ocho idiomas entre los que se encuentran el inglés, francés, portugués, alemán, italiano, turco, japonés y ruso. Su sello de identidad es un gran equipo multidisciplinar compuesto por doctores, licenciados en veterinaria y bellas artes y diseñadores especializados y con un gran conocimiento del medio en el que desarrollan su labor. Cada título se somete a un trabajo técnico y exhaustivo de revisiones, verificaciones y análisis que permite crear obras con un diseño único y un excelente contenido. Servet trabaja con los autores nacionales e internacionales más prestigiosos para incorporar a su catálogo los temas más demandados por el veterinario. Además de obras propias también elabora libros para empresas y entre sus clientes figuran las principales multinacionales del sector.


Servet (División de Grupo Asís Biomedia S.L.) Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1 • 50002 Zaragoza (España) Tel.: +34 976 461 480 • Fax: +34 976 423 000 • www.grupoasis.com


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