Skip to main content

27828c

Page 1


¡Ponte en acción!
Los 8 pasos que me convirtieron en la jefa de mi vida

Prólogos de Ami Bondía y Fernando Botella

Primera edición en esta colección: junio de 2025

© Marta Freire, 2025

© del prólogo, Ami Bondía, 2025

© del prólogo, Fernando Botella, 2025

© de la presente edición: Plataforma Editorial, 2025

Plataforma Editorial

c/ Muntaner, 269, entlo. 1.ª – 08021 Barcelona

Tel.: (+34) 93 494 79 99 www.plataformaeditorial.com info@plataformaeditorial.com

Depósito legal: B 9458-2025

ISBN: 979-13-87568-84-9

IBIC: KJ

Printed in Spain – Impreso en España

Diseño y realización de cubierta: Grafime S. L.

Fotocomposición: gama, sl

El papel que se ha utilizado para imprimir este libro proviene de explotaciones forestales controladas, donde se respetan los valores ecológicos y sociales, y el desarrollo sostenible del bosque.

Impresión: Romanyà Valls, Capellades (Barcelona)

Reservados todos los derechos. Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos. Si necesita fotocopiar o reproducir algún fragmento de esta obra, diríjase al editor o a CEDRO (www.cedro.org).

¡Ponte

9. Paso 7. Bola de nieve, ¿y qué más? . . . . . . .

10. Toma de decisiones . . . . . . . . . . . . . .

11. Ser, conseguir y hacer . . . . . . . . . . . . .

12. Paso 8. Objetivos y despegue:

¿cuáles son los siguientes pasos? .

Prólogo

Inspiración en estado puro

Conocí a Marta Freire gracias a nuestra querida Estela de think&action, un encuentro que siempre recordaré como un verdadero flechazo. Desde el primer momento, nuestra conexión fue instantánea, como si nos hubiéramos conocido de toda la vida. Compartimos algo más que el rol de formadoras y speakers; compartimos una pasión profunda por el ser humano, el desarrollo personal y por acompañar a otros en su camino hacia una vida más plena. Y eso, precisamente, es lo que Marta logra con este libro: acompañarte a moverte hacia la vida que realmente deseas.

Si algo he aprendido de Marta es que siempre hay tiempo para más, aunque a nosotras nos falte el tiempo cada vez que nos vemos. Su energía es imparable, su risa contagiosa, y su capacidad de sonreírle a la vida, incluso en las circunstancias más adversas, es simplemente admirable. Marta no solo es una mujer que ha aprendido a superar cada obstáculo con valentía, sino que tiene el don de transmitir esa misma fortaleza a quienes la rodean. Su alegría y positividad son tan genuinas que te elevan, te motivan y te impulsan a dar ese salto que quizá llevabas tiempo postergando.

¡Ponte en acción!

En ¡Ponte en acción! Marta no se anda con rodeos. Te invita a dejar atrás tus excusas y enfrentarte a la vida con la determinación que ella misma ha aplicado en su camino. Con una honestidad y cercanía que solo alguien como ella podría transmitir, comparte los ocho pasos que la llevaron a ser la jefa de su vida, y lo mejor de todo es que no te promete una solución rápida o fácil, sino algo mucho más valioso: las herramientas para construir tu propio camino, a tu ritmo y con tus propias reglas.

Este libro no es una fórmula mágica, pero sí una guía infalible para aquellos que están listos para dar un paso al frente. Y si tú estás aquí, leyendo estas palabras, es porque en el fondo sabes que es tu momento. Marta, con su sabiduría, su experiencia y su eterna sonrisa, te llevará de la mano en este viaje de transformación personal. Porque, como bien dice ella: «El verdadero poder no está en las circunstancias, sino en nuestra capacidad para mover el culo y actuar».

Hablar de Marta es hablar de fuerza, de perseverancia, pero también de una sensibilidad única. Cada vez que compartimos espacio, ya sea en una conferencia o en una reunión más informal, siempre me sorprende su capacidad para escuchar profundamente, para estar presente. Es alguien que se involucra al cien por cien, y eso es algo que no solo percibo yo, sino que cualquiera que la haya conocido podría corroborar. Marta tiene ese don especial de hacer que te sientas escuchado, comprendido y, sobre todo, capaz de lograr aquello que te propones.

Inspiración en estado puro

Lo más inspirador de su historia no son solo sus éxitos profesionales, sino su capacidad de mantener su humanidad intacta. En un mundo donde a menudo se nos empuja a ser competitivos y a medirnos solo por los resultados, Marta te recuerda, con su propia vida y este libro, que el verdadero éxito está en vivir de manera coherente con tus valores, en aportar algo valioso a los demás y en encontrar alegría en cada paso del camino.

En estas páginas descubrirás más que un conjunto de pasos hacia el éxito. Descubrirás una filosofía de vida que Marta encarna cada día: la de vivir con propósito, pasión y alegría, sabiendo que cada reto puede ser transformado en una oportunidad para crecer, y que, con las herramientas adecuadas, todos podemos convertirnos en los jefes de nuestra propia vida.

Te invito a que descubras a través de estas páginas el regalo que es tener a Marta Freire como compañera de viaje. Estoy segura de que, al igual que yo, te sentirás inspirado, motivado y listo para convertirte en el jefe o la jefa de tu vida.

en Comunicación y conferenciante

Prólogo

El arte de moverse con sentido

Ya lo decía el Buda (nada mejor para empezar un texto que hablando de Buda): «Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido o cercano, pueden ayudarte tanto como tu propia mente, y el movimiento que la misma te marca».

Mi querida y admirada Marta Freire en este libro lo ha dicho de una forma mucho más sencilla: ¡PONTE EN ACCIÓN! Que viene a ser lo mismo, solo que un poquito más occidentalizado.

En realidad, este libro no debería empezar por un prólogo, sino por un pacto contigo mismo, por un compromiso firme por tu parte, tras su lectura, de ponerte en movimiento.

No se trata de un texto repleto de consejos o fórmulas facilonas, ni de recomendaciones sin más; sino más bien lo que la autora pretende es regalarte «un gran empujón», de una forma magistral, y sin «dolor», para que te muevas en la dirección hacia tus metas.

Un libro que, en realidad, es una invitación, sin derecho a excusas, para que no te pares, no congeles tus iniciativas, tus deseos, para que no dejes pasar aquello que tanto llevas

¡Ponte en acción!

dando vueltas en tu cabeza, con ganas de probarlo, de ponerlo en marcha, de atreverte.

Se trata de un grito a la voz de ¡HAZLO!

Conozco a Marta Freire desde hace años, desde que ella misma me confesaba ideas que la rondaban, deseos que quería convertir en realidad... desde que decidió mover su propio culo y ponerse en acción, viajar de una profesión a otra, convertir su hobby en su profesión, alcanzar su meta.

Todo lo que ella cuenta en este libro lo ha experimentado, no lo relata aquí porque lo haya aprendido en un semanario divulgativo, o leído en un libro de autoayuda, ni siquiera por el mero hecho de que sea una experta en psicología y con ello pretenda ayudarnos, sino por su propia experiencia, por su propio relato personal, por lo que ella se dijo a sí misma un día y, sobre todo, por lo que decidió HACER para cambiar, para encontrar su camino, para que sus sueños se convirtiesen en realidad, para poner su «elemento», siguiendo la particular forma en que lo llamaba Ken Robinson, al servicio de su dedicación, de su vida.

Marta ha conseguido resumir su propia experiencia en un proceso de ocho pasos, que nos comparte de una forma extraordinaria en este libro, con un lenguaje sencillo, de andar por casa, pero muy poderoso, para que cualquiera de nosotros pueda, poniéndose en acción , ponerse en acción, transformar sus ideas en hechos, sus intenciones en realidad.

Eso sí, no debes olvidar que todo camino de progreso individual, de desarrollo personal o profesional, empieza por uno mismo. Marta también nos lo recomienda en este

El arte de moverse con sentido

manual, desde una llamada al autoconocimiento como primer paso; saber, antes de nada, el punto del que se parte, los recursos de los que se dispone, los compañeros en los que nos apoyaremos, y como no podía ser de otra manera, preparar el mapa sobre el que haremos el viaje. También nos hará pensar en cómo conocer con claridad el destino al que se quiere llegar, sabiendo desde la partida que, como todo viaje, el camino puede estar lleno de sorpresas inesperadas.

¡Vívelas!

¡Disfrútalas!

Harán que el camino sea mucho más placentero.

Y esté lleno de aprendizajes.

Ya lo decía Juan Ramón Jiménez: «No corras, ve despacio, que donde primero tienes que ir es a ti solo».

Si lo que pretendes es llevar tú el timón de tu vida, este libro te será de gran ayuda. No dejes tu vida ni tu profesión en manos del azar, o en manos de otros.

No te dejes mecer por el famoso dicho «que sea lo que dios quiera»... porque no querrá. Si no te mueves, nada cambiará. No conseguirás tu propósito. Todo habrá sido tan solo un sueño sin despertar.

«Mueve el culo, ponte en acción», y haz que pase.

¡Depende de ti!

Desconfiar de ti, de tu propia capacidad y de tu valor, es natural, pero debes salir de ahí, porque en ese estado solo estarás nutriendo tus sentimientos de impotencia, de desamparo. Te paralizará. Te parará.

¡Ponte en acción!

Y, como bien sabes, todo aquello que se para, antes o después, de una forma u otra, muere.

¡No caigas en ello!

Marta te regala en este libro todo lo que ella conoce y ha vivido para que no caigas en el desamparo, ni en la desesperación. Te enseñará, desde la cercanía de su texto, a creer en ti, a aprender, practicar, llevar a cabo, sudar, imponértelo si es necesario, retroceder a ratos cuando toque, y volver a empezar, rectificar, huir de lo que no aporta valor, y desde ahí crecer, conseguir tus objetivos.

Conéctate a «la toma de tierra» más sincera e importante: la vida que deseas para ti.

«¡Ponte en acción!» no es solo el título de un libro, formado por unas palabras sin más, es un alegato a la vida que deseas, es la evidencia y la síntesis de tu potencial, de tu capacidad para SER y para HACER aquello que te mereces.

¡Persíguelo!

¡Tienes derecho!

Y no te engañes, dificultades encontrarás, quizás algunas no fáciles de superar, pero en esos casos no apagues tu energía, más bien será el momento de darle más fuego a la llama. Es una cuestión de actitud, como casi todo lo importante en la vida.

Este no es un libro para leerlo de forma ultrasónica, sino más bien está concebido como un manual de trabajo, con muchas reflexiones planteadas de modo sencillo, y propuestas que tendrás que llevar a planes cotidianos, que requerirán, a veces, un gran esfuerzo por tu parte, ponerte en modo acción.

El arte de moverse con sentido

Te espera trabajo, motivo por el que deberías estar muy alegre. Y créeme, si este libro ha llegado a ti, y en este momento, seguramente no será por casualidad.

¡Aprovéchalo!

Ojalá que el libro de Marta te ayude a que, dentro de unos años, no estés decepcionado por las cosas que no hiciste.

«¡ Ponte en acción! » es una filosofía de vida, que me une, sin lugar a duda, a la autora. Hace años que termino mis cursos y ponencias con una fórmula que escribí en mi libro El factor H , y que venía a decir que el éxito de una persona ante un proyecto en su vida es dependiente de una ecuación formada por tres variables, E = m × t × c, sin duda, «mueve tu culo».

Sinceramente, al leer ¡Ponte en acción!, conecté mucho con la autora; pensé que Marta había escrito este fantástico libro con el objetivo de hacer el bien a todas aquellas personas que están buscando una nueva dimensión o dirección en lo profesional o personal. En definitiva, que la autora, quizá sin proponérselo, y de una forma muy directa, está colaborando en hacer de este mundo un lugar mejor, propósito que le honra.

Conozco a Marta desde hace muchos años. Un día vino a verme confesándome sus sueños, cuando ella todavía se dedicaba a otros menesteres, con la ilusión de cambiar de profesión, y en cierta parte, también de vida.

Movió su culo, se puso en acción, y lo consiguió. Ahora, ella nos ayudará a otros a dar también ese paso.

¡Ponte en acción!

Marta es una persona de mente curiosa, hábil a la hora de aprender. Alumna muy distinguida. Formadora por convicción. Colorista, con sus métodos, muy DISC. Una persona sencilla y a la vez profunda en sus conocimientos. Desafiante con ella misma, y con las personas a las que presta sus servicios de formación y entrenamiento. Una persona con unos valores genuinos, hacedora, entregada, coherente, generosa, transformadora de personas, de equipos y de organizaciones, a la que le gusta construir y dar sentido a los proyectos de las personas que persiguen convertir sus sueños en realidad.

¡Ponte en acción! es un libro que nos aporta una importante contribución divulgativa en el desarrollo personal y profesional.

Está escrito con un estilo fácil y ágil, a la vez que profundo en sus contenidos, desde una realidad vivida por la propia autora.

Solo me queda felicitar a Marta Freire por el resultado de este trabajo que ahora el lector tiene en su mano. Y agradecerle la confianza al invitarme a escribir este prólogo.

Desearte a ti, querido lector, que disfrutes y aprendas con su lectura, y que, a partir de este empujón que Marta te da, cambies tu vida en todo aquello que estás deseando cambiar.

¡Te lo mereces!

Introducción

¿Hay algo mejor que poder decidir a qué y a quién dedicar tu tiempo? Para mí, no.

Y no es fácil, sobre todo cuando tienes la manía de comer al menos tres veces al día, pagar una hipoteca o un alquiler, y mantener a una familia.

Pero... vamos a imaginar, ¿vale? Solo te pido que te dejes llevar un rato, solo por un momento.

Imagina que todo eso lo tienes cubierto.

Imagina que el cochino dinero no fuera una variable en la ecuación de tu vida.

Imagina que ya has viajado todo lo que querías viajar y ya has probado todas las cosas que querías hacer.

Digo «cochino dinero», no porque crea que es algo malo o sucio, ¡todo lo contrario! El dinero, al menos a mí, me ayuda a tener una vida más cómoda, a disponer de más tiempo y libertad.

Digo «cochino dinero» cuando se convierte en una barrera a la hora de tomar decisiones, precisamente por lo que representa tener o no tener dinero o la capacidad de disponer de él.

¡Ponte en acción!

Digo «cochino dinero», porque a veces tenemos que decir no a algo que nos gustaría hacer o tenemos que decir sí a algo que realmente no queremos porque es una manera de conseguir el cochino dinero.

Solo en esos casos hablo de «cochino dinero».

Y ahora, en modo imaginativo total, responde a las siguientes preguntas:

¿A qué dedicarías tu tiempo si la parte económica la tuvieras resuelta?

¿Qué harías para ayudar a otras personas?

¿Con qué disfrutarías?

Si sabes las respuestas, enhorabuena, no es algo sencillo. No todas las personas lo descubren mientras viven y a otras les cuesta bastante tiempo. No hay una edad determinada para que se active el tictac de nuestro reloj profesional. Es un proceso de autodescubrimiento.

A mí me costó casi dos años identificar aquello para lo que he sido llamada en este mundo: ayudar a descubrir el VALOR de las personas, con rigor y humor. Ayudar a los demás a ver lo que no ven, a identificar y comprender dónde están y por qué, y ayudarles a dar sentido a su vida. Casi nada...

Lo cierto es que me da igual que sea un CEO, un emprendedor o un comercial de una empresa de cosméticos, que tenga un negocio de marketing, que sea profesora o ama de casa.

Da igual que tenga 20, 45 o 63 años. Menos de 18 ya es otra cosa. Me bastaron solo seis meses para trabajar con ni-

ños y ver que ese no era mi nicho. Mi jefa dice que preferimos trabajar con adultos, así que eso hacemos: lo que ella diga, que para eso es la jefa.

Y me da igual porque solo necesito una sola cosa para poder trabajar. Lo único que necesito es una persona, o varias si es un equipo, una familia o una pareja. Yo trabajo con personas que, a veces, también trabajan en empresas.

Y es que somos lo mismo, a veces trabajamos y a veces no. Pero soy la misma persona. Quizá mis intereses, mis preferencias y mis motivaciones cambien, pero sigo siendo yo.

Partiendo de la base de que somos seres únicos, llegamos a la conclusión de que las personas somos distintas, pero predeciblemente distintas.

El cerebro humano, si está sano, funciona de la misma manera. Eso nos ayuda a anticipar qué es lo que posiblemente vaya a suceder para así poder prever y preparar la mejor respuesta, que no significa que siempre sea la más adaptativa.

El objetivo de nuestra mente es mantenernos con vida de la manera más eficiente posible, es decir, utilizando el mínimo nivel de energía. Una de las estrategias que tiene la mente para ahorrar energía es crear rutinas y automatizaciones, llegando a establecer hábitos.

Esto es bueno cuando se trata de acciones no importantes, como escoger la ropa que te vas a poner el día siguiente (aunque esto para mí suele ser algo muy importante), cuándo vas a hacer la compra o cómo peinarte (huy, otra cosa importante). Fuera bromas, las rutinas, automatizaciones y

¡Ponte en acción!

hábitos nos facilitan la vida. Conducir, montar en bici, incluso escribir o leer de manera rutinaria, es decir, sin un proceso mental consciente, nos hace la vida más sencilla porque no tenemos que «pensar» de manera formal y, por tanto, no tenemos que invertir esfuerzo en esa decisión.

Pero ojo, cuando se convierten en rutina motivos importantes como dar un beso de buenos días a nuestra pareja, un abrazo a nuestros hijos o una llamada a nuestra madre.

Es cierto que:

• Hacer las cosas siempre igual ahorra energía.

• Seguir siempre el mismo patrón mental ahorra energía.

• Decidir en piloto automático ahorra energía.

Sin embargo, el ahorrar energía puede que vaya en contra de nuestro desarrollo personal y profesional, de nuestra adaptación al medio y de nuestra mejora.

• Si siempre hacemos las cosas igual, estamos dejando fuera la posibilidad de aprender otras nuevas.

• Si siempre seguimos el mismo patrón mental, estamos dejando fuera la posibilidad de mejorar.

• Si siempre decidimos en piloto automático, estamos dejando fuera una parte de la información.

Estos comportamientos pueden hacer que nos convirtamos en personas inflexibles, cerradas al cambio y rígidas de pensamiento.

Y lo único constante que hay, junto con la muerte, es el cambio. Desde que el hombre es hombre, desde que descubrimos el fuego, desde que se creó la escritura e internet...

Nuestra mente se resiste al cambio porque este requiere un esfuerzo, exige hacer las acciones de manera distinta, supone dejar de hacer lo conocido para hacer algo que no sabemos si funcionará y eso representa un gasto extra de energía. El cambio genera incertidumbre, y la incertidumbre genera descontrol e inseguridad.

El cambio es molesto cuando no tengo la certeza de lo que debo hacer, cómo lo tengo que hacer y qué es lo que voy a conseguir. Y eso no gusta.

Nuestra mente prefiere la incomodidad, incluso el malestar de lo conocido, antes que la incertidumbre o riesgo de lo desconocido.

Así que tenemos, por una parte, a nuestra mente intentando ahorrar energía dando la lata con «esto siempre te ha funcionado», «tú eres así», «es muy difícil hacer algo distinto» (aplicable a cualquier situación y ámbito de la vida), y, por otra parte, tenemos a nuestro YO, a nuestra esencia, que es mucho más que nuestra mente, mandando señales luminosas de auxilio generalmente en forma de preguntas sin respuesta conocida «¿qué sentido tiene lo que estamos haciendo?», «¿por qué no soy feliz?», «¿cómo puedo salir de aquí?».

Como si de una batalla se tratara.

Y la pregunta es: ¿quién ganará?

Es el gran dilema.

¡Ponte en acción!

La respuesta: siempre que tú quieras ganar, ganarás. Siempre. Eres más fuerte que tu mente.

Este es el primer paso: querer.

Habrá momentos en los que no sea fácil. Y otros en los que dudarás y dejarás que tu mente te domine porque es muy intensa.

La mente puede llegar a ser muy insistente y no desfallecer en su objetivo.

A lo mejor serás tú quien se acabe cansando, pero tu mente te habrá ganado por persistente, no por inteligente.

El segundo paso es: consciencia.

Se trata de hacer consciente lo inconsciente, y hacer visible lo invisible, ralentizando los procesos mentales. Parar, respirar, pensar y finalmente actuar. Cuando vivimos en piloto automático, no valoramos otras opciones, no reflexionamos ni nos planteamos lo que hacemos, solo actuamos. Somos reactivos, respondemos ante los inputs que recibimos como si de un partido de tenis se tratara.

Recibo pelota, devuelvo pelota.

Y, por último: capacidad de aprendizaje.

No solamente basta con querer, tener voluntad y hacerlo consciente. Hay que tener estrategias para hacerlo. Practicar y llevarlo a cabo para conseguir ahorrar energía y que la mente lo acepte como un procedimiento más. Ganar la batalla con sus propias normas. Hecha la ley, hecha la trampa.

Conocer y tener presentes estas variables es vital para afrontar las vicisitudes que nos plantea la vida.

En definitiva, las personas queremos ser felices. Queremos bienestar. Queremos amor.

Las personas queremos amar y ser amadas. Querer y ser queridos en cualquier ámbito, en cualquier estatus, en cualquier edad.

Tenlo presente: voluntad, consciencia y práctica eficiente.

Durante dos años yo perdí el amor en el trabajo. Me desenchufé, me frustré. Viví momentos de sufrimiento por saber que no quería estar donde estaba, sabía dónde quería llegar, pero no sabía cómo hacerlo. Anhelaba un cambio y a la vez estaba acojonada por si me equivocaba.

Dudaba si mi anhelo era solo un capricho o era mi verdad.

Aún recuerdo una mañana que me levanté de la cama y llorando le dije a mi marido: «No quiero ir a trabajar», como una niña pequeña que no quiere ir al colegio. La diferencia es que tenía 36 años y la obligación me la había impuesto yo solita.

Fueron dos años de anhelos, de subidas y bajadas emocionales y de mucha indecisión. Dos años de camino interior, de dejar de lado las vergüenzas, los miedos y los «y si...». Y es que yo quería querer. Quería amar lo que hacía. Quería sentir la emoción del primer día, pero la canción que sonaba era: «Y ahora no, la fiesta terminó, ya no hay más que niebla entre tú y yo, para qué echar más leña a arder, si el fuego se ha apagado ya, dímelo... dímelo», de Paloma San Basilio.

¡Ponte en acción!

(Intenta ahora leer de nuevo el párrafo sin cantar ¡ja!, ¡imposible! A no ser que seas tan joven que estudiaste la ESO en lugar del BUP).

Y aquí estoy, ocho años después de aquella primera nota musical escribiendo mi segundo libro con una editorial de prestigio. A lo largo de esta obra te contaré un secreto sobre esto...

Bueno, la verdad es que te voy a contar varios.

Verás, una de las cosas que he aprendido en estos últimos años es que la generosidad es un acto valiente que a la vez demuestra fortaleza, entereza y bondad. Creo que la generosidad ayuda a otros y esta es la intención de este libro, que te aporte una guía como la que me hubiera gustado tener a mí cuando empecé mi cambio profesional, que permita descubrirte, comprenderte y aceptarte para que puedas decidir qué carajo hacer con tu vida.

Este libro NO te va a dar el superpoder de conseguir lo que quieres, pero SÍ para enseñarte TU camino. Yo te voy a acompañar, pero lo vas a construir tú.

En esta obra te voy a compartir los 8 pasos que me han llevado a ser LA JEFA de mi vida.

Son los 8 pasos que me permitieron dar el salto de ser una empleada por cuenta ajena a ser mi propia jefa, facturar más del triple de lo que ganaba (de momento...) y tener más de tres meses de vacaciones al año haciendo, además, aquello que me gusta, que se me da bien y que ayuda a los demás, pero cada uno que escoja qué es lo quiere para su vida.

Introducción

Porque parte del éxito va de esto, de que sea útil a alguien y le mejore la vida en algún aspecto, no solo a ti.

Si ofreces soluciones y resuelves problemas, tendrás éxito.

Voy a compartir contigo el modelo de acompañamiento que utilizo en mis mentorías de transición profesional o personal basado en mi propia experiencia. No te creas que no he dudado en hacerlo. Compartir algo tan propio no es sencillo, al menos para mí. He acallado la voz de «te van a copiar, no compartas tus secretos» por «ni que hubieras descubierto la pólvora, Martita, si a alguien le ayuda, adelante; total, nadie lo hará como tú. Lo harán mejor o peor, pero no como tú, igual que tú no puedes hacerlo como lo hace aquella que tanto te gusta o aquel del que tanto aprendes», y chimpún. Porque de voces silenciadas también va este libro, y mucho. Algunas las llamaremos pensamientos.

Si estás en un momento de incertidumbre, te vendrá bien.

Si estás en un momento de crecimiento, te vendrá bien.

Si quieres cotillear, ver qué hacen otros profesionales e inspirarte, también te vendrá bien.

Eso sí, la mera lectura del libro no asegura ningún avance.

Las cosas suceden cuando te pones en acción.

Su opinión es importante. En futuras ediciones, estaremos encantados de recoger sus comentarios sobre este libro. Por favor, háganoslos llegar a través de nuestra web: www.plataformaeditorial.com

Para adquirir nuestros títulos, consulte con su librero habitual.

«I cannot live without books». «No puedo vivir sin libros».

Thomas Jefferson

Desde 2013, Plataforma Editorial planta un árbol por cada título publicado.

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook